Aprendizaje Basado en Problemas
TABLA 6.3 PAUTAS PARA EL DISEÑO DEL TRABAJO DOCENTE EN EL ABP
PLANIFICACIÓN DESARROLLO
1. Identificación de la población. Es impor- tante que lo planificado tenga en consi- deración las expectativas de los alumnos respecto al curso. Interesa conocer sus hábitos de estudio, sus ocupaciones fuera del centro (algunos trabajan), su conoci- miento de idiomas e informática. Esto fa- cilitará la conexión de los alumnos con la materia, ya que supondrá una adaptación positiva para aumentar su motivación y aprendizaje.
2. Establecimiento de técnicas pedagógicas. Las más utilizadas en el ABP son: el estu- dio independiente, el grupo de discu- sión, la experimentación, la inducción- deducción y la tutoría, que conviene dejarlas definidas en el plan docente. 3. Definición de actividades. Estarán explí-
citas todas las actividades y tareas que los alumnos deben realizar para acceder a los contenidos de la materia y poder al- canzar los objetivos propuestos (lecturas preliminares, visitas a páginas web, vídeos, etcétera).
4. Explicitar los medios y recursos. Se pla- nificarán los espacios para reuniones de grupo, tutorías grupales, y exposiciones de gran grupo, y se facilitarán los medios requeridos por los alumnos.
1. Presentación del problema. Se pretende que los alumnos conozcan los objetivos de la materia y sean conscientes de la res- ponsabilidad de pasar de un enfoque me- todológico tradicional a otro más innova- dor como el ABP.
2. Definición del rol del tutor. Debe lograr que el aprendizaje se centre en el alum- no. El profesor debe ser facilitador, socia- lizador, mediador, dejando constancia es- crita de sus acciones a lo largo del proceso (coordinar sesiones, asegurar la retroalimentación, facilitar recursos...). 3. Tutorización del trabajo en grupo. Se
han de definir los espacios y ambientes que faciliten el trabajo de los alumnos, ya sea trabajar autónomamente como cuan- do son autorizados o acompañados por el profesor. Se deben considerar los cinco momentos de la evolución del grupo en ABP que señala la Universidad de Mon- terrey.
4. Asignación de espacios y tiempos. El pro- fesor debe estructurar los espacios nece- sarios para el funcionamiento del grupo en aulas grandes y pequeñas, determi- nando tiempos hasta la finalización del trabajo.
5. Diseño del problema. Se pueden tomar de situaciones reales o de libros y revistas. Deben estar estructurados con la inten- ción que requiera la materia. En el dise- ño de situaciones problemáticas se pue- den incluir preguntas formadoras de hipótesis, de ampliación, informativas, pero que nunca se resuelvan con una úni- ca respuesta y ligadas a un aprendizaje previo. Temas de controversia.
6. Elaboración de guías de trabajo. Son ins- trumentos que facilitan al alumno orien- taciones, sugerencias y recomendaciones que le permiten desarrollar de forma or- ganizada el trabajo. Orientan la propues- ta docente.
7. Diseño de propuestas e instrumentos de evaluación. Se deben proponer métodos de evaluación acordes con el ABP, como las guías de observación con criterios cla- ros y definidos.
Reflexiones finales
Con el propósito de que el debate quede abierto, es conveniente decir que el ABP no es el único enfoque metodológico desde el que se puede abordar el diseño de los currículos o asignaturas en las universidades. Lo ideal será una mezcla de varios enfoques que conduzcan al diseño de cu- rrículos orientados por procesos y no solo por objetivos, lo que parece es- tar más acorde con la lógica de las competencias profesionales.
Lo que es indudable es que el ABP implica una organización de la ma- teria distinta y, en consecuencia, requiere asumir cambios importantes por parte de los agentes principales en la construcción de aprendizajes: profe- sor y alumno. El profesor, además de poseer el conocimiento de los temas a tratar y de los objetivos de su materia, ha de reunir algunas condiciones para llevar a cabo el ABP, como son:
• Presentar una actitud positiva hacia la nueva metodología y, de forma significativa, la que necesita para favorecer en el alumno una adquisi- ción progresiva de autonomía ante el aprendizaje.
• Poseer las habilidades, valores y conocimientos necesarios para la apli- cación del ABP; sobre todo para generar un clima de aprendizaje mo- tivador para el alumno.
• Saber identificar los riesgos, conocer los límites y las ventajas de las si- tuaciones de trabajo en grupo, para estimular al grupo a buscar res- puestas al porqué y al cómo del problema planteado.
• Estar dispuesto a proporcionar ayuda, asesoramiento y retroalimenta- ción constante durante el proceso de resolución de problemas, lo que se resume en la responsabilidad que el profesor tiene en la gestión de todo el proceso.
El alumno representa un punto central para el cambio buscado, cambio que opera conforme a un proceso que puede ser lento pero que, sin su compromiso, no podrá realizarse. Para poder iniciar el ABP es necesario que los estudiantes acepten que esta metodología exige:
• Desarrollar habilidades de trabajo en grupo. • Potenciar las habilidades de comunicación.
• Desarrollar la capacidad de análisis, síntesis e investigación.
El estudiante debe ser un agente responsable de su propio aprendizaje y el profesor, guía y orientador en la adquisición del conocimiento. El ABP, desde esta perspectiva, representa una manera de enfocar el diseño curri- cular que supone nuevas concepciones cognitivas en los esquemas de pla- nificación y desarrollo del sistema universitario. Es un giro cualitativo de la práctica educativa donde las relaciones profesor-alumno no se basan ex- clusivamente en los objetivos disciplinares previstos, sino que los procedi- mientos y las líneas de trabajo y colaboración que se definan son las que van a determinar el desarrollo de las competencias de los alumnos. Entra- mos en un nuevo paradigma curricular que se basa en la indagación, el de- sarrollo del pensamiento divergente, la reflexión-acción que, como hemos tratado de demostrar en estas páginas, exigen roles distintos en el profesor y en el alumno.
Desde la perspectiva curricular con la que queremos concluir, la media- ción que el profesor desarrolla en el ABP supone un avance cualitativo ha- cia la configuración de espacios de aprendizaje en los que, como la inves- tigación señala, el plan docente se rediseña, el currículo se modifica y se legitima la búsqueda de soluciones y propuestas a multitud de cuestiones de aprendizaje. Acostumbrados a otras seguridades, la incertidumbre es al- ta. Como también lo es la ganancia esperada: entorno de aprendizaje in- teractivo y multidireccional donde los alumnos reciben apoyo de los pro- fesores y de sus propios compañeros; procesos cognitivos que permiten integrar los conocimientos y reforzar la adquisición de habilidades por una mayor vinculación con la práctica profesional; formación metodológica del profesorado para gestionar procesos de aprendizaje; trabajo colabora- tivo de los profesores de diferentes disciplinas; grupos docentes para el tra- bajo coordinado en una misma área de conocimiento.