2. Integraci´ on
2.3. Teorema de Cauchy
En esta secci´on se probar´a de manera formal una versi´on muy general del teorema de Cauchy que se aplica a curvas cerradas de clase C1 por tramos,
simples o no, y no se usar´a el teorema de Green. Se prueba primero una versi´on local que es pieza clave en la prueba del caso general.
R R1 R3
R2
Teorema 2.3.1 (Lema de Goursat) Sean A una regi´on enC, f:A→C
anal´ıtica y R = [a, b]×[c, d]⊂A, entonces
Z
∂R
f = 0.
Demostraci´on. Para cada rect´angulo P denotaremos por I(P) a R∂P f. Bisectando el rect´angulo R al dividir la base y la altura en partes iguales, se obtienen cuatro subrect´angulos que denotamos por R1, R2, R3 y R4.
Como las fronteras comunes de estos subrect´angulos Ri, i= 1,2,3,4, se
cancelan I(R) = 4 X i= 1 I(Ri) y |I(R)| ≤ 4 X i= 1 |I(Ri)|,
por lo que alguno de los Ri satisface
|I(Ri)| ≥
1
4|I(R)|.
Denotamos a dicho subrect´angulo R1. Iterando este proceso (v´ease la
Figura 2.8), se obtiene una sucesi´on de rect´angulos R, R1, . . . , Rk, . . . que
cumplen
(i) R ⊃R1 ⊃R2. . ., (ii) |I(R)| ≤ 4k I(Rk),
(iii) Rk tiene di´ametro D/2k, donde D es el di´ametro de R.
Se afirma que el conjunto
∞
\
k= 1
Rk
consiste exactamente en un punto. Es claro que no puede contener m´as de un punto, ya que di´am (Rk) → 0. Para probar que no es vac´ıo se puede tomar un punto zk en cada subrect´angulo Rk, y se tiene que la sucesi´on
zk, k ∈N, es de Cauchy, ya que si l ≥k
|zk−zl| ≤
D
Por lo tanto, ∃z0 ∈C, tal que zk→z0, cuando k → ∞, y como todos los
rect´angulos Rk son cerrados, z
0 est´a en la intersecci´on de todos ellos.
Ahora, como Z ∂Rk z dz = 0 = Z ∂Rk dz, se sigue que I(Rk) = Z ∂Rk (f(z)−f(z0)−(z−z0)f0(z0) dz.
Tambi´en, como f es anal´ıtica en z0, dado >0 existe δ >0, tal que
|f(z)−f(z0)−(z−z0)f0(z0)| < |z−z0|,
si |z−z0|< δ.
Finalmente, si k es suficientemente grande se tiene que di´am (Rk)< δ,
por lo que en virtud del Teorema 2.1.5 se tiene
I(Rk) ≤ D 2k `(∂R) 2k , y usando (ii) |I(R)| ≤ 4k I(Rk) ≤ 4k D `(∂R) 4k = D `(∂R), lo cual implica I(R) = 0.
Usaremos para la prueba del caso global, la siguiente generalizaci´on del lema de Goursat.
z0
R
Corolario 2.3.2 Sean A una regi´on en C, y f:A → C una funci´on con- tinua, sup´ongase tambi´en que esta funci´on es holomorfa en A−z0, donde
z0 ∈R⊂A, y R es el interior de un rect´angulo. Entonces Z
∂R
f = 0,
Demostraci´on.Suponemos primero que z0 ∈∂R. Se subdivide R como se
describe en la Figura 2.9. En dicha partici´on se denota por R1, R2, R3, R4
y R5 a los subrect´angulos que no contienen a z0, y por R∗ al que s´ı lo
contiene (si z0 es un v´ertice son cuatro los subrect´angulos, sin embargo el
procedimiento es el mismo). Se tiene por el lema de Goursat que
Z ∂R f = 5 X i= 1 Z ∂Ri f + Z ∂R∗ f = Z ∂R∗ f.
Ahora, por compacidad f est´a acotada en R por un real positivo M,
∴ Z ∂R f ≤ M `(∂R∗).
Como evidentemente `(∂R∗) se puede hacer tan peque¯na como se quiera, se
sigue que Z
∂R
f = 0.
Si z0 ∈Int R, el argumento anterior claramente se puede aplicar, en este
caso se obtienen nueve subrect´angulos.
N´otese que el corolario anterior se generaliza a cualquier funci´on que sea continua en toda la regi´on, y holomorfa salvo quiz´a en un n´umero finito de puntos. Para probar este hecho, basta subdividir el rect´angulo en su- brect´angulos que solamente contengan un punto donde la funci´on podr´ıa no ser holomorfa. El siguiente teorema es otro ingrediente b´asico para la prueba del Teorema de la deformaci´on (2.3.12).
Teorema 2.3.3 (Local de la primitiva) Sean f:A → C anal´ıtica, don- de A es una regi´on en C. Sup´ongase tambi´en que R = [a, b]×[c, d] ⊂ A, entonces existe g:U →C anal´ıtica tal que g0 =f en U, donde U ⊂A es una vecindad abierta de R.
R λz z0 ψz z z+h P τh
Figura 2.10: Prueba del teorema local de la primitiva
Demostraci´on. Usando el Lema 2.3.11 se puede suponer que existe otro rect´angulo P, tal que R ⊂Int P ⊂A, y tal que los lados de P son paralelos a los de ∂R. Sea z0 el v´ertice inferior izquierdo de P, para cada z ∈Int P
se definen λz y ψz como las poligonales descritas en la Figura 2.10, que
unen z0 con z. Expl´ıcitamente, si z =x+i y y z0 =x0+i y0,
λz(t) = ( x0+i y0+t(y−y0) si t∈[0, 1], x0+ (t−1)(x−x0) +i y si t∈[1, 2].
De manera an´aloga se parametriza ψz.
La funci´on primitiva, es decir, aquella cuya derivada es f, se va obtener al definir
g(z) =
Z
λz
f.
Para probar que g es holomorfa en Int P y que g0(z) = f(z) para toda
z ∈Int P, notamos primero que se sigue del lema de Goursat que
Z λz f = Z ψz f.
Ahora, si h∈R es suficientemente peque˜na
g(x+h, y)−g(x, y) =
Z
τh
donde τh es el segmento horizontal que une (x, y) con (x+h, y), y como
la variaci´on vertical de τh es nula, se obtiene
g(x+h, y)−g(x, y) =
Z x+h x
f(t, y)dt,
al tomar x como par´ametro para τh. N´otese que esto se cumple tambi´en si
h <0, ya que en este caso
g(x+h, y)−g(x, y) = − Z x x+h f(t, y)dt. Por consiguiente g(x+h, y)−g(x, y) h = 1 h Z x+h x f(t, y)dt. (2.4) Se afirma que l´ım h→0 1 h Z x+h x f(t, y)dt = f(x, y). (2.5)
Esto se demuestra en forma similar al teorema fundamental del c´alculo. Por continuidad, dada > 0 existe δ > 0, tal que |f(t, y)−f(x, y)| < , si
|t−x|< δ. Por lo cual, si 0< h < δ 1 h Z x+h x f(t, y)dt−f(x, y) = 1 h Z x+h x f(t, y)−f(x, y)dt ≤ 1 |h| Z x+h x |f(t, y)−f(x, y)|dt ≤ h h = .
La primera igualdad es cierta ya que Rxx+hf(x, y)dt=hf(x, y), y la pen´ulti- ma desigualdad se sigue de la prueba del Teorema 2.1.5.
El caso h <0 se demuestra en forma similar y queda como ejercicio. Por lo tanto se cumple la igualdad (2.5). Escribiendo
g(z) = g1(z) +i g2(z) y f(z) = u(z) +i v(z),
se sigue entonces de la relaci´on (2.4) que en Int P ∂ g1
∂ x +i ∂ g2
Usando ψz en lugar de λz se obtiene de manera similar
∂ g1
∂ y +i ∂ g2
∂ y = −v+i u.
Esencialmente, esto se sigue ya que al tomar como par´ametro el segmento vertical, aparece en la derivada el valor i; dejamos la verificaci´on de los detalles al lector. Finalmente, como u y v son continuas y las parciales de
g1, g2 existen y est´an relacionadas por las ecuaciones de Cauchy-Riemann,
g es anal´ıtica en Int P, y en dicho conjunto
g0 = f. 0 1 2 1 γ0 γ1 2 γ1
Figura 2.11: Curvas homot´opicas
El siguiente resultado es consecuencia inmediata del teorema fundamental del c´alculo complejo y del de la primitiva local.
Corolario 2.3.4 Bajo las hip´otesis del Teorema 2.3.3, si adem´as γ es una curva cerrada de clase C1 por tramos en R, se tiene
Z
γ
El siguiente resultado, que se usar´a posteriormente, generaliza el teorema de la primitiva local y se sigue del Corolario 2.3.2, ya que en la prueba del teorema de la primitiva local se us´o la analiticidad de la funci´on f, solamente para aplicar el lema de Goursat. N´otese que como f es continua, las parciales de g1, g2 lo son, lo que asegura la analiticidad de g (junto con la validez de
Cauchy-Riemann).
Corolario 2.3.5 Se puede generalizar el Teorema 2.3.3, debilitando las hip´o- tesis, suponiendo solamente que f es continua en A y anal´ıtica en A−{z0},
donde z0 es un punto arbitrario en R.
Habiendo probado los resultados locales necesarios para probar el Teore- ma de la deformaci´on (2.3.12), se introducen ahora algunas definiciones y se prueba un caso particular.
Definici´on 25 Sea A una regi´on en C, se dice que las curvas γ0: [a, b]→A
y γ1: [a, b] → A son homot´opicas (como curvas cerradas) en A, si existe
una funci´on continua H: [a, b]×[0,1]→A, que cumple (i) H(s,0) = γ0(s), H(s,1) = γ1(s),
(ii) ∀t ∈[0, 1], se tiene H(a, t) = H(b, t).
Es conveniente pensar a la segunda variable como el tiempo, as´ı, en el tiempo 0 se est´a en la curva γ0 y en el tiempo 1 en γ1. Esta definici´on
exhibe la forma rigurosa de decir que γ0 es deformable a γ1 (v´ease la Fi-
gura 2.11). Obs´ervese que las curvas s → H(s, t) se pueden autointersecar, n´otese tambi´en que una curva constante es cerrada. Mostramos ahora un ejemplo: sea A la regi´on {z∈C|1<|z−(7 +i)|<4}, entonces los c´ırcu- los |z−(7 +i)|= 2 y |z−(7 +i)|= 3 son homot´opicos en A como curvas cerradas. La homotop´ıa est´a dada por
H(s, t) = 7 +i+ (2 +t)ei s,
donde s∈[0, 2π], y t∈[0,1], v´ease la Figura 2.12.
Definici´on 26 Se dice que una regi´on A en C es simplemente conexa, si cualquier curva continua y cerrada es homot´opica, como curva cerrada, en
•
Figura 2.12: C´ırculos homot´opicos en un anillo
A las curvas descritas en la definici´on anterior que se pueden deformar a un punto, algunas veces se les llama nulhomot´opicas.
Definici´on 27 Se dice que un subconjunto A de Rn es convexo si dados dos puntos cualesquiera en A, el segmento que los une tambi´en est´a en A. Esto es, ∀x1, x2 ∈A y ∀t∈[0, 1] se tiene
x1+t(x2−x1)∈A.
Al segmento {x ∈ Rn|x = x
1+t(x2 −x1), t ∈ [0, 1]} se le llama la
combinaci´on convexa de x1 y x2, tambi´en se escribe como (1−t)x1+t x2.
Algunos ejemplos de regiones convexas son los discos y los semiplanos, por ejemplo, si z1, z2 ∈D(z0, r) ={z
|z−z0|< r}, entonces
|tz2+ (1−t)z1−z0| = |t(z2−z0) + (1−t)(z1−z0)| < tr+ (1−t)r = r,
donde t ∈ [0, 1], v´ease la Figura 2.13. N´otese que la intersecci´on de regio- nes convexas es convexa. El siguiente resultado muestra que en las regiones convexas una curva se puede deformar en cualquier otra.
Proposici´on 2.3.6 Sea A una regi´on convexa en C y γ0, γ1: [a, b] → A
dos curvas continuas y cerradas, entonces γ0 es homot´opica a γ1 en A.
Demostraci´on. Se define una homotop´ıa H: [a, b]×[0, 1]→C como
donde 0 ≤ t ≤ 1. Puesto que γ0 y γ1 son continuas, tambi´en lo es H,
adem´as, para t fija,
H(a, t) = t γ1(a) + (1−t)γ0(a) = t γ1(b) + (1−t)γ0(b) = H(b, t),
por lo que s→H(s, t) es una curva cerrada. Finalmente,
H(s,1) = γ1(s), H(s,0) = γ0(s),
y como A es convexa, ∀(s, t)∈[a, b]×[0, 1], se tiene que H(s, t)∈A.
z1
z2
z0 tz2+ (1−t)z1
Figura 2.13: Los discos son convexos
Como consecuencia inmediata de esta proposici´on, se sigue el siguiente resultado al tomar una curva continua y cerrada, y una curva constante.
Corolario 2.3.7 Una regi´on convexa es simplemente conexa.
Definici´on 28 Se dice que una homotop´ıa como la descrita en la Definici´on 25 es de clase C1 por tramos, si las restricciones a segmentos horizontales
0 1 γ0 γ1 a b H Rj
Figura 2.14: Prueba del teorema de la deformaci´on para homotop´ıas de clase
C1 por tramos
Teorema 2.3.8 (De la deformaci´on para homotop´ıas C1 por tramos)
Sean A⊂C una regi´on, f:A→C una funci´on anal´ıtica, γ0: [a, b]→A y
γ1: [a, b] → A curvas cerradas de clase C1 por tramos, sup´ongase tambi´en
que existe una homotop´ıa H: [a, b]×[0, 1] → A de clase C1 por tramos
entre ellas. Entonces Z γ0
f =
Z
γ1
f.
Para probar el teorema se necesita el lema que se enuncia a continuaci´on. La prueba de este resultado se sigue f´acilmente usando t´ecnicas b´asicas de la topolog´ıa de Rn; queda como ejercicio para el lector; alternativamente este
resultado puede consultarse en [2], p. 89.
Lema 2.3.9 Sea M un subconjunto compacto de Rn, y sea {Uj}nj=1 una cubierta abierta de M. Entonces existe un n´umero δ >0, llamado n´umero de Lebesgue de la cubierta, tal que si W es un subconjunto de M de di´ametro menor a δ, entonces W ⊂Uj para alguna j.
Demostraci´on.[Del Teorema 2.3.8] El conjunto compacto H([a, b]×[0, 1]) puede cubrirse por medio de un conjunto finito de rect´angulos abiertos Rj,
funci´on anal´ıtica en una vecindad de Rj. Esto se sigue por compacidad,
usando el teorema local de la primitiva. Ahora, la colecci´on {H−1(R
j)} es una cubierta abierta de [a, b]×[0, 1].
Sea Uj un abierto en R2 tal que Uj∩([a, b]×[0, 1]) =H−1(Rj), y sea δ el
n´umero de Lebesgue de la colecci´on {Uj}. El siguiente paso es subdividir el
rect´angulo [a, b]×[0, 1] en una colecci´on de subrect´angulos cerrados {Wi}
definidos por una ret´ıcula de di´ametro menor a δ, v´ease la Figura 2.14. Obs´ervese que como para cada i, Wi ⊂ H−1(Rj) para alguna j, se
tiene que H(Wi)⊂Rj, y dado que H(∂Wi) es una curva cerrada C1 por
tramos, Z
H(∂Wi)
f = 0,
ya que en Rj, f es la derivada de una funci´on. Por consiguiente, como se
cancelan todas las integrales definidas por los segmentos verticales y horizon- tales que no forman parte de la frontera de [a, b]×[0, 1], al ser recorridas en ambos sentidos, se tiene que
0 = X i Z H(∂Wi) f = Z γ0 f− Z γ1 f.
N´otese que la funci´on H restringida a {a} ×[0, 1] define la misma curva que la definida por la restricci´on de H a {b} ×[0, 1], pero esta ´ultima se recorre en sentido contrario, por lo que estas contribuciones se cancelan. Es did´actico constatar que en la prueba del teorema anterior las curvas
H(∂Wi) no son necesariamente simples y pueden intersecarse unas con otras.
Para probar el teorema de la deformaci´on en su forma general se necesitan dos lemas. El primero, que se enuncia a continuaci´on, establece que toda curva continua se puede aproximar por otra curva de clase C1 por tramos.
Lema 2.3.10 Sea λ: [a, b] → C continua y > 0, entonces existe una curva γ: [a, b] → C C1 por tramos, tal que |λ(s)−γ(s)| < para toda
s ∈[a, b].
Demostraci´on. Sea > 0, por continuidad uniforme existe una partici´on
a =s0 < s1 < . . . < sn=b, tal que para i= 1, 2,. . . , n−1 se tiene
Se define la curva γ como la poligonal que une los puntos λ(sk). M´as
precisamente, ∀k ∈ {1,2, . . . , n} se define
γ [sk−1, sk] = ψk◦φk,
donde φk: [sk−1, sk]→[0, 1] est´a dada por
φk(s) = s−sk−1 sk−sk−1 , y ψk: [0, 1]→C por ψk(t) = t λ(sk) + (1−t)λ(sk−1).
De esta manera, γ|[sk−1, sk] describe el segmento que une λ(sk−1) con
λ(sk). Adem´as, es una composici´on de funciones afines, y es, por lo tanto,
de clase C1, es decir, γ es de clase C1 por tramos. V´ease la Figura 2.15.
Finalmente, si s ∈ (sk−1, sk), por construcci´on se tiene que λ(sk−1) y
λ(sk) pertenecen al disco D(λ(s), ), adem´as γ(s) est´a en el segmento que
une λ(sk−1) con λ(sk). Por consiguiente, como los discos son convexos se
tiene que
|γ(s)−λ(s)| < .
Aplicando este razonamiento a cada subintervalo se sigue el resultado.
λ(sk−1)
λ(sk)
λ(s)
λ(sk+1) γ(s)
Figura 2.15: Una curva continua se puede aproximar por una de clase C1 por tramos
En el contexto del lema anterior se dir´a que λ y γ son curvas -cercanas. A continuaci´on probamos que la distancia entre dos conjuntos ajenos en Rn,
uno compacto y otro cerrado, se alcanza.
Lema 2.3.11 Sean A, B subconjuntos ajenos de C, B cerrado y A com- pacto. Entonces existen u ∈ A y v ∈ B, tales que |u−v| ≤ |z−w|, para cualesquiera z ∈A, w∈B.
Demostraci´on. Se puede suponer que B tambi´en es compacto, puesto que si z0 ∈B y M = diam(A∪ {z0}), se tiene que D(z0,2M)∩B, que es
compacto, contiene a todos los puntos de B que est´en m´as cerca de A que
z0. Para demostrar esta afirmaci´on t´omese z1 ∈B, tal que
d(z1, A) < d(z0, A).
Como la funci´on distancia es continua y A es compacto, existe w1 ∈A tal
que
d(z1, A) = d(z1, w1),
por lo tanto,
d(z1, z0) ≤ d(z1, w1) + d(w1, z0) < 2M,
v´ease la Figura 2.16.
Finalmente, si B es compacto, A×B es un subconjunto compacto de R4, ya que si A ⊂ D(0, r1) y B ⊂ D(0, r2), A×B ⊂ D 0,pr2 1 +r22 , y tambi´en si (zn, wn) → (z, w), n ∈N, donde zn ∈ A y wn ∈B, enton-
ces (z, w) ∈ A×B, por lo que el lema es consecuencia de que la funci´on
(z, w)7−→ |z−w| es continua.
A z0
z1 B
w1 D(z0,2M)
Figura 2.16: La distancia entre un compacto y un cerrado se alcanza
Para probar el teorema de la deformaci´on de manera general s´olo nos falta definir la integral de una funci´on sobre una curva continua (cerrada) que no
necesariamente sea de clase C1 por tramos. Para esto, sea A una regi´on en C, f:A → C una funci´on anal´ıtica, λ: [a, b] → A una curva continua y cerrada, = d(λ([a, b]), Ac) y γ
1, γ2 dos curvas cerradas, de clase C1 por
tramos, -cercanas a λ. N´otese que ambas curvas est´an en A. Definimos una homotop´ıa entre γ1 y γ2 como sigue
H(s, t) = t γ1(s) + (1−t)γ2(s).
Es claro que esta homotop´ıa es de clase C1 por tramos cuando se restringe a segmentos verticales y horizontales, adem´as H toma valores en A, ya que ∀s, γ1(s) y γ2(s) est´an en el disco D(λ(s), ) que es convexo. Por
consiguiente, se sigue del Teorema 2.3.8 que
Z γ1 f = Z γ2 f.
Definici´on 29 Sean A, f, λ y como arriba, y γ una curva cerrada de clase C1 por tramos, -cercana a λ, entonces
Z γ f = Z λ f.
Las observaciones anteriores muestran que esta integral est´a bien definida. Finalmente, probamos el teorema de la deformaci´on.
Teorema 2.3.12 (Teorema de la deformaci´on) Sea A una regi´on en C y γ0, γ1 dos curvas cerradas de clase C1 por tramos, que son homot´opicas
como curvas cerradas en A. Sup´ongase tambi´en que f:A→C es holomorfa,
entonces Z γ0 f = Z γ1 f.
Demostraci´on. Sea H: [a, b]×[0, 1] → A una homotop´ıa de curvas ce- rradas entre γ0 y γ1, y
= d H([a, b]×[0,1]), Ac.
Como H es uniformemente continua, existe δ >0 tal que si
entonces
|H(s1, t1)−H(s2, t2)| < /2.
Sean 0 = t0 < t1 < . . . < tn= 1 tales que
|tj−tj+1| < δ ∀j ∈ {0,1, . . . , n−1}.
Denotamos por λtj a H|([a, b]×tj), obs´ervese que
λtj(s)−λtj+1(s)
< /2 ∀j.
Ahora, la curva γ0 es C1 por tramos, mientras que λt1 puede ser s´olo
continua, pero como por construcci´on son /2-cercanas se sigue de la defini-
ci´on que Z γ0 f = Z λt1 f, ya que d (λt1([a, b]), A c) ≥ d (H([a, b]×[0,1]), Ac) =.
El siguiente paso es tomar una curva auxiliar ψ1, C1 por tramos, que
sea /2-cercana a λt1. Esta nueva curva es - cercana a λt2, ya que
|λt2(s)−ψ1(s)| ≤ |λt2(s)−λt1(s)|+|λt1(s)−ψ1(s)| < /2 +/2 = , por lo que Z γ0 f = Z λt1 f = Z ψ1 f = Z λt2 f.
Iterando este proceso se obtiene el resultado deseado. Esto se puede hacer, ya que ∀j si ψ es una curva (C1 por tramos) - cercana a λ
tj, como
d λtj([a, b]), Ac
≥ d (H([a, b]×[0,1]), Ac) = ,
se tiene por definici´on que
Z λtj f = Z ψ f. Es importante destacar que esta versi´on general se aplica a curvas que se pueden intersecar, o tambi´en a curvas que se autointersecan. A continuaci´on mostramos un ejemplo: sean γ el c´ırculo unitario |z|= 1 y
f(z) = 1
1 1 2 −1 2 γ γ1 γ2 ψ 0
Figura 2.17: Homotop´ıa entre el c´ırculo unitario y la curva ψ
Una manera de calcular Rγfes obtener una deformaci´on de γ a una nueva curva ψ formada con los c´ırculos de radio 1/4 con centros en −1/2 y 1/2 (que denotamos por γ1 y γ2, respectivamente), junto con el intervalo
[−1/4, 1/4], recorrido en ambos sentidos, como se muestra en la Figura 2.17. Es claro, a partir de dicha figura, que se puede construir una homotop´ıa de manera expl´ıcita, que no pase por los puntos ±1/2 (ya que en estos puntos la funci´on no es holomorfa). Deben parametrizarse las curvas ψ y γ de tal manera que se pueda llevar a cabo la deformaci´on descrita en la figura. Con el objeto de precisar esta idea, mostramos como debe ser la parametrizaci´on en un primer intervalo que puede tomarse como [0, π/2]. La curva ψ se parametriza de manera natural, esto es, ψ(s) = 1/2 +ei s/4, en cambio γ
se debe parametrizar adapt´andose a ψ, esto se puede obtener escribiendo
γ(s) = 1/2 +k ei s, donde el n´umero k debe cumplir
12+k ei s 2 = 1.
Al resolver esta ecuaci´on se obtiene
k =
√
cos2s+ 3−coss
2 (ejercicio).
Es claro que este proceso puede continuarse y as´ı obtener la homotop´ıa, la cual se define como sigue
H(s, t) = t γ(s) + (1−t)ψ(s), H : [0, 4π+ 1]×[0,1]7−→C− {±1/2},
esto es, se toma la combinaci´on convexa correspondiente al momento t entre las dos curvas, el n´umero 4π + 1 acontece al tomar las contribuciones de todos los subintervalos. N´otese que de hecho la homotop´ıa no intersecta los interiores de los discos que rodean γ1 y γ2. Por consiguiente, es posible
aplicar el teorema de la deformaci´on (a pesar de que la curva ψ no es simple), y obtener Z γ f = Z γ1 f + Z γ2 f,
ya que las contribuciones en el intervalo [−1/4, 1/4] se cancelan. Ahora, 1 z2−1/4 = 1 z−1/2 − 1 z+ 1/2, y usando el teorema de Cauchy se sigue que
Z γ1 dz z2−1/4 = Z γ1 dz z−1/2 − Z γ1 dz z+ 1/2 = 0−2π i. Un c´alculo an´alogo aplicado ahora a γ2, muestra que
Z γ2 f = 2π i, y por ende Z γ f = 0.
En muchos casos es importante apelar a la intuici´on para encontrar homo- top´ıas. Por otro lado, usando herramientas b´asicas de la topolog´ıa algebraica en muchos casos puede detectarse si dos curvas son homot´opicas o no lo son. La versi´on general del teorema de Cauchy es una consecuencia inmediata del teorema de la deformaci´on.
Teorema 2.3.13 (Cauchy) Sean A una regi´on, f:A → C anal´ıtica y
γ una curva en A, C1 por tramos, que es homot´opica a un punto en A,
entonces Z
γ
f = 0.
En particular, cuando A es simplemente conexo, esto se cumple si γ es cualquier curva cerrada de clase C1 por tramos.
Demostraci´on.Si γ: [a, b]→A es homot´opica a ψ: [a, b]→A, ψ(t) =z0,
para alg´un z0 ∈A, se sigue del teorema de la deformaci´on y de la definici´on
de integral que Z γ f = Z ψ f = 0. 1 A -1 -3 γ
Figura 2.18: En las regiones simplemente conexas se aplica de manera inme- diata el teorema de Cauchy
Esta versi´on general del teorema de Cauchy nos permite detectar de mane- ra formal que muchas integrales son nulas, por ejemplo, sea A la regi´on que consiste de intersecar el semiplano {z|Im z > Re z} con el disco D(−1, 2),
y γ cualquier curva cerrada de clase C1 por tramos en A. Entonces
Z
γ
z2+z+ 1
z dz = 0,
esto se sigue del teorema de Cauchy, ya que dicha regi´on al ser convexa es simplemente conexa, y la funci´on que se est´a integrando es holomorfa en A,
n´otese que la curva γ puede autointersecarse, por lo que es necesaria esta nueva versi´on del teorema de Cauchy. V´ease la Figura 2.18.
Existe un importante teorema de la topolog´ıa que complementa al teore- ma de Jordan y permite establecer que el interior de cualquier curva simple
cerrada es simplemente conexo. Se dice que dos subconjuntos A, B en Rn son homeomorfos si existe una biyecci´on f :A →B, tal que tanto f como
f−1 son continuas.
Teorema 2.3.14 (Shoenflies) Sea γ una curva simple cerrada en C, en- tonces Int γ es homeomorfo al disco unitario cerrado ∆ ={z| |z| ≤1}.
Una prueba de este resultado puede consultarse en [14], pp. 68-69. Este teorema es de gran utilidad en nuestro contexto, pues nos dice que el interior de una curva simple cerrada, por complicada (y tipo fractal) que sea, es una regi´on simplemente conexa. Esto se sigue, ya que si se denota por f el homeomorfismo que va de Int γ en ∆ y se tiene cualquier curva continua
λ : [a, b] → Int γ; como ∆ es simplemente conexo, existe una homotop´ıa
H: [a, b]×[0, 1] → ∆, tal que H[a, b]× {0} = f ◦λ y H[a, b]× {1} es un punto. Por lo que al tomar f−1◦H se tiene la homotop´ıa buscada.
Estas observaciones permiten detectar, v´ıa el teorema de Cauchy, que muchas integrales son nulas. Por ejemplo, sean A la regi´on determinada por el interior de una curva simple cerrada λ y p(z) un polinomio cuyas ra´ıces no est´an en A, entonces si γ es una curva cerrada C1 por tramos en A, se
tiene Z
γ
dz
p(z) = 0.
El teorema de la deformaci´on permite tambi´en probar un teorema global de la primitiva.
Teorema 2.3.15 (De la primitiva) Sea A una regi´on simplemente cone- xa y sea f:A→C holomorfa, entonces existe g:A→C holomorfa, tal que en los puntos de A se cumple
g0(z) = f(z).
Adem´as, esta funci´on g, llamada primitiva, es ´unica salvo una constante.