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Terrera Marismeña (Calandrella rufescens polatzeki)

Estado de conservación y grado de protección

Internacional: No amenazada (UICN 2004).

Europeo: SPEC 3, En declive (BirdLife International 2004)

Nacional: De Interés Especial (CNEA), En peligro (LR04), No Amenazada (LR92). Canario: De Interés Especial (CEAC)

Características del censo:

La distancia máxima de detección de la especie para la estima de densidades se limitó a 75 metros a ambos lados de la línea de progresión. Dentro de esta banda de censo se detectó el 68% de las terreras presentes. La distancia eficaz de censo se ha estimado en 51 metros. Con estas características de detectabilidad, y teniendo en cuenta el número de transectos realizados, hemos calculado que se ha muestreado el 9,3% de la superficie total de los medios estepáricos de Fuerteventura, el 21,1% de La Graciosa y el 6,3% de Lanzarote. A continuación se muestra la distribución de los contactos según la distancia al observador: 25 50 75 DISTANCIA 0 200 400 600 800 1000 1200 1400 NUMERO DE CONTACTOS

Diferencias entre islas:

La especie es ligeramente más frecuente y abundante en las áreas-estratos muestreados de Fuerteventura que en Lanzarote, con una probabilidad media de aparición en los transectos del 64% y 44%, y unas densidades de 46,2 frente a 39,8 aves/km2 respectivamente. No obstante, estas diferencias podrían ser atribuibles a la inclusión de un mayor espectro de hábitats en Lanzarote, entre los que se encontrarían zonas menos propicias para el asentamiento de la especie (p.ej., malpaíses y zonas montañosas), con lo que se reduciría el valor medio observado. Si tomamos las tres densidades máximas en cada isla, las de Lanzarote (media de 85) son muy similares a las observadas en Fuerteventura (media de 80 aves/km2; Tabla 5). En La Graciosa no se detectó la presencia de la especie, ni en los 86 transectos de 0,5 km efectuados, ni en nuestros desplazamientos por la isla (aproximadamente unos 75 km recorridos). Esto contrasta con los comentarios de Martín & Lorenzo (2001), que califican a la especie de común en la isla. Esta aparente contradicción no hace más que confirmar que las poblaciones de la especie son irregulares en La Graciosa, como ya se apunta en el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural del Archipiélago Chinijo.

Diferencias dentro de isla:

En Fuerteventura la frecuencia media de aparición de la Terrera Marismeña es alta y similar en todas las zonas muestradas de la isla (Tabla 4). Existen, sin embargo, ligeras diferencias en la probabilidad de observar a la especie dependiendo de donde nos encontremos. Por un lado, es más probable verla en el entorno de Triquivijate (frecuencia de aparición en los transectos de 0,5 km efectuados = 94%), Tefía – Ampuyenta (89%), el jable de Jandía (84%) y Lajares – La Oliva (76%). En cambio, es considerable menos frecuente en el extremo Sur de la isla (Morro Jable, 6%), donde no ha sido detectada en el jable de la punta de Jandía. En el resto de las zonas consideradas alcanza frecuencias medias que oscilan entre el 52% y el 69%. La distribución de densidades encontradas en la isla sigue un patrón similar (Tabla 5). El mayor valor de densidad, con diferencia, se observa en la zona de Triquivijate, donde la especie alcanza la mayor densidad medida de todo el archipiélago canario (115,4 aves/km2). Le siguen en importancia Tefía – Ampuyenta (69,9 aves/km2) y Jandía (54,5 aves/km2). Las menores abundancias se midieron en las zonas Castillo Sur (26,6 aves/km2) y Morro Jable (6,9 aves/km2). El resto de áreas-estratos muestran densidades intermedias (35,6- 47,7 aves/km2)

En Lanzarote, la Terrera Marismeña alcanza frecuencias de aparición algo más bajas que en Fuerteventura, con máximos en el área de Tías – Ptº del Carmen (79%), el llano de Zonzamas (75%), el jable de Famara (70%) y el entorno de Playa Quemada (68%). En el resto de zonas, a excepción del área de Teguise (56%), su presencia es marcadamente inferior (frecuencias del 15% al 36%), estando ausente por completo de las zonas de malpaís (incluso de gran parte de los ‘islotes’). Por su parte, las mayores densidades, muy similares entre si, se detectaron en Famara (85,7 aves/km2), Zonzamas (85,2 aves/km2) y Teguise (83,3 aves/km2). En el resto de zonas alcanza densidades medias (17,2-60,4 aves/km2), siendo en los estratos de Sóo – Tinajo (7,0 aves/km2) y La Geria – Tiagua (5,2 aves/km2) donde la especie es más escasa.

Áreas importantes:

Teniendo en cuenta la frecuencia de aparición y la densidad, las zonas más importantes para la Terrera Marismeña en el conjunto de las islas Orientales son el entorno de Triquivijate y Tefía – Ampuyenta en Fuerteventura, y Zonzamas y Famara en Lanzarote. Coinciden en ser amplias zonas llanas de suelo no rocoso y poco compacto, y con buen desarrollo del estrato herbáceo. Existen otras zonas que presentan una alta probabilidad de encontrar a la especie pero que sin embargo presentan unas densidades relativamente bajas: Lajares – La Oliva y Tías – Ptº del Carmen.

Relación con variables ambientales:

A grandes rasgos, las variables ambientales que determinan la distribución de la Terrera Marismeña entre grandes áreas-estratos en el conjunto de las islas Orientales son el grado de perturbación humana, el tipo de suelo y la presencia de cobertura vegetal, principalmente plantas anuales. La especie, sin embargo, es más abundante cerca de núcleos de población, probablemente debido a que en sus proximidades hay una mayor cobertura y diversidad de plantas ruderales. Por otro lado, existe una preferencia sobre sustratos arenosos con baja cobertura de rocas y cierto desarrollo de vegetación herbácea.

Tamaño poblacional:

La población de la Terrera Marismeña en islas Canarias Orientales en la estación reproductora es de unos 43.500 individuos, con un intervalo de confianza al 90% que oscila entre los 30.200 y los 58.300 ejemplares (Tabla 6).

En las zonas estepáricas y áridas de Fuerteventura los efectivos alcanzan las 26.300 terreras (máximo de 32.500 aves). Las áreas que acogen la mayor parte de la población son la zona de Triquivijate, Tefía – Ampuyenta y Jandía, si bien, las zonas de Tindaya, Tuineje y Fimapaire – Finimoy contribuyen de forma notable, ya que a pesar de no presentar una alta densidad, su gran extensión les permite albergar un elevado número de ejemplares de la especie. En Lanzarote, la población estimada es de 17.200 ejemplares (máximo de 25.700 aves). Las principales áreas-estratos son Famara, Zonzamas, Teguise y Tías – Ptº del Carmen.

Tendencias poblacionales:

BirdLife apunta un importante declive de la especie desde los años 70 (BirdLife International 2004), disminución poblacional que puede hacerse extensiva a las islas Canarias (Madroño et al. 2004). El tamaño propuesto de la población canaria oscila entre las 10.000 y las 20.000 parejas para las dos subespecies existentes en las islas, hallándose la mayoría de ellas en Lanzarote y Fuerteventura (Heath et al. 2000, BirdLife International 2004; Delgado et al. 2002 apuntan poco más de 300-350 parejas para Gran Canaria). Nuestro informe es el primero que aborda de forma extensiva un censo poblacional de esta especie, por lo que no es posible apuntar una tendencia poblacional clara. Por otro lado, nuestra estima poblacional cifrada en unos 43.500 ejemplares (30.000-58.000), coincide con el máximo propuestopor BirdLife.