Capítulo II: La familia en tiempo de Jesús
2.2 La casa como institución social
2.2.1 Tres conceptos importantes: patria, casa y parientes
En la actualidad, una persona puede definirse de manera muy individual, un ejemplo de esto es que en una hoja de vida, la persona dedica mucho tiempo a explicar cuáles han sido sus estudios, logros profesionales y sus experiencias personales. No ocurre así en el mundo contemporáneo a Jesús. Para conocer a alguien no es suficiente conocer su historia individual, hay tres conceptos de vital importancia que lo definen: su patria, su familia y su casa. Malina lo explica:
Lo que encontramos en el mundo mediterráneo del siglo I es lo que podríamos llamar una decidida orientación grupal. Las personas se percibían siempre a sí mismas con el grupo (o grupos) con el que (o los que) se experimentaban inextricablemente entrelazados.114
Es importante partir del hecho que nos separa, como hemos dicho, una enorme distancia cultural y que no es posible una simple transposición de significados. Así pues, comencemos por aproximarnos a unas definiciones más cercanas al contexto cultural propio de la Palestina del siglo I. Nótese como la exigencia de Abraham, paradigmática en el mundo hebreo, es justamente abandono a estas tres entidades.
La Patria – El Pueblo
El lugar de origen constituyó siempre una referencia importante de identificación personal. Es muy evidente en la tradición judía, ya que pertenecer a la casa de Israel era sinónimo de
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una identidad religiosa, que vinculaba a la persona por medio de la metáfora del parentesco con una comunidad ampliada que refleja unos ideales de justicia, estado y religión, integrados por la confesión monoteísta de la Fe. En este sentido nación, país o pueblo son sinónimos que reflejan la conciencia general de que, a la persona, se le puede asociar e identificar con su lugar de procedencia.
Es necesario hacer la distinción entre la institución social y la noción cultural. En tiempos de la monarquía unificada, la institución del estado es clara, la figura del Rey, en especial en tiempos de David, aglomera una identidad nacional. También entra en juego la tribu, asociada a una región o algunas ciudades o pueblos. En el imperio romano se puede constatar una pérdida de importancia social de la nación (traducida ahora por el imperio o Roma) y la ganancia de relevancia institucional de la ciudad, fruto probablemente entre otros, de la concepción helenista de polis; “δaὅ doὅ inὅtitucioneὅ báὅicaὅ de la ὅociedad helenístico-ὄomana eὄan la caὅa y la ciudad”115. A pesar de la pérdida de importancia institucional116, el lugaὄ de pὄocedencia, o la “naciὰn” ὅigue teniendo paὄa loὅ
contemporáneos de Jesús una importancia vital a la hora de definir a la persona y sus relaciones. Véase por ejemplo el caso de los samaritanos y su trato con los judíos, constatado en Jn 4, 9 y en Lc 10, 33; 17, 16. Una persona lleva a cargo el legado de su tierra, como lugar de procedencia. Nótese como Jesús es juzgado por su lugar de procedencia en Jn 1, 46.
La Casa
„ἑaὅa‟ eὅ uno de loὅ gὄandeὅ conceptoὅ de la cultuὄa mediteὄὄánea del tiempo de Jeὅήὅ.
Guijarro constata que los términos casa, ya sea en hebreo
בא
תיב
, en griego oi=koj y domusen latín, “tenían ὅignificadoὅ muy paὄecidoὅ en laὅ tὄeὅ leguaὅ del áὄea geogὄáfica del mediteὄὄáneo.”117 La expresión sirve para designar principalmente tres cosas:
115 Guijarro,
Fidelidades..., 52
116 Además porque Israel no es ya un estado. 117 Ibíd. 80
59 i. El grupo de personas que viven bajo el mismo techo y bajo la autoridad del pater
familias. En este sentido la familia, o grupo familiar no siempre corresponde sólo a la familia nuclear. En este grupo pueden estar los esclavos y otros parientes. Jesús para caracterizar a este grupo se refiere a: hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o tierras (Mc 10, 29). Lo que define al grupo de la casa es, aquellas personas, que viven en el mismo edificio y que se someten todos a la autoridad del padre. Hacen también parte de este grupo los hijos de los varones, mientras que los hijos de las mujeres hacen parte de la casa de su marido.
ii. El edificio en el que vive la familia. Éste no cumple sólo la función de proveer techo
a ὅuὅ habitanteὅ. Eὄa ademáὅ “un ὅímbolo de la continuidad y del pὄeὅtigio de ὃuieneὅ la habitaban.”118
iii. También la expresión casa hace referencia a las propiedades del grupo familiar, por ejemplo las tierras de cultivo, los esclavos, cosechas, animales, ropa, etc. La palabra latina domus sirve también para designar el conjunto de propiedades y no sólo el edificio familiar.
Los familiares o parientes
La casa se entiende también en relación con un grupo ampliado de familiares que no hacen parte de ella. Los parientes son aquellas personas con quienes se pueden rastrear antepasados en común. El grupo de parientes es de vital importancia para las sociedades agrícolas ya que constituyen un grupo de apoyo al cual la casa está vinculada, ya sea para dar o recibir ayuda. En el antiguo Israel, es fácil identificar a este grupo como las personas pertenecientes a una tribu o un clan. El vínculo de parentesco genera una cercanía tal que las personas que la componen pueden considerarse como hermanos. Jr 39, 9 evidencia cómo
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esta noción de parentesco se extiende incluso más, llegando a abracar a todo el pueblo judío, al fin, relacionándolos como hijos de Israel.
El grupo de los parientes, cumple la función de heredar al individuo un legado de prestigio y honor. Por eso, las personas se siguen identificando en el tiempo de Jesús por su línea de ascendencia, en el caso del mismo Jesús, como descendiente de la línea de David, heredando así el honor del linaje de la familia real.
En adelante, a menos que sea explícitamente indicado, me referiré al grupo de personas que componen la casa como familia.