estén tan separados y sean tan ajenos entre sí, que aquél no dependa para nada de éste. Las leyes llamadas económicas, fundadas en la naturaleza misma de las cosas y en las aptitudes del cuerpo humano y del alma, pueden fijarnos los fines que en este orden económico quedan fuera de la actividad humana y cuáles, por el contrario, pueden conseguirse y con qué medios; y la misma razón natural y social del hombre y de las cosas, cuál es el fin impuesto por Dios al mundo económico. […]
JUSTOS ANHELOS DEL ROMANO PONTÍFICE
Urge poner a los agricultores no propietarios en condiciones de salarios, de contratos y de renta, tales que favorezcan su estabilidad sobre las tierras por ellos cultivadas y facilitar el acceso a la plena propiedad (siempre dejando a salvo la consideración debida a la productividad, a los derechos de los propietarios y sobre todo a sus inversiones); alentarlos con ayudas concretas para mejorar los cultivos y el patrimonio zootécnico, de modo que se beneficie tanto su renta como la propiedad nacional; promover además en su favor las formas de asistencia y de seguridad comunes a otros trabajadores (aunque administrados con arreglo a las especiales condiciones del agricultor); facilitar la preparación técnica, especialmente de los jóvenes, según los métodos racionales y modernos en continuo progreso. Y, por último, esforzarse procurando que desaparezca aquella diferencia demasiado estridente entre la renta agrícola y la industrial, que causa el abandono de los campos con tan gran daño de la economía de un país, que se funda en gran parte sobre la producción agrícola. […]
c) El Estado: Función supletoria
No podemos olvidar que la sociedad tiene un fin propio, diferente aunque no opuesto al de los particulares, a saber: El bien común. La propiedad deberá ser estructurada de tal modo que, sin desconocer los derechos antes señalados, atienda de un modo preferente a este bien público. “Al Estado, custodio y promotor del bien común, corresponde velar porque las formas jurídicas que asume la propiedad, cumplan tanto su función individual como su función social”. El Estado, cuya razón de ser es la realización del bien común en el orden temporal, no puede permanecer ausente del mundo económico; debe estar presente en él para promover con oportunidad la producción de una suficiente abundancia de bienes materiales, cuyo uso es necesario para el ejercicio de la virtud, y para tutelar los derechos de todos los ciudadanos, sobre todo, de los más débiles,
cuales son los obreros, las mujeres, los niños. Es también deber indeclinable suyo el contribuir activamente al mejoramiento de las condiciones de vida de los obreros.
Es además deber del Estado el procurar que las condiciones de trabajo estén reguladas según la justicia y la equidad, y que en los ambientes de trabajo no sufra mengua en el cuerpo ni en el espíritu, la dignidad de la persona humana” (31).
Obispos de la CECH (1962). Pastoral colectiva “La Iglesia y el problema del campesinado chileno”. Santiago.
Recuperado de http://biblioteca.uahurtado.cl/ujah/msj/docs/1962/n108_185.pdf. Fuente 2
el deber social y polÍtico eN la hora preseNte
“[…] El amor al prójimo exige, por lo tanto, que se aborden también aquellas realidades suprapersonales que han puesto y seguirán poniendo al prójimo en situación de necesidad urgente. Tales son, por ejemplo, las oportunidades de empleo, la capacitación productiva, la percepción de un salario proporcionado y las “reivindicaciones sociales”.
El cristiano, para serlo verdaderamente, tiene que, tomar posición con respecto a estas reformas, a fin de obtener que las estructuras sociales sean tales que permitan a las capas de menores ingresos una mayor participación en los frutos del proceso productivo. “La riqueza económica de un pueblo no consiste solamente en la abundancia total de los bienes, sino también, y más aún, en la real y eficaz distribución, conforme a la justicia.
Para ello, el cristiano debe favorecer las instituciones de reivindicación social y, si le corresponde, participar en ellas. También tendrá que apoyar cambios institucionales, tales como una auténtica reforma agraria, la reforma de la empresa, la reforma tributaria, la reforma administrativa y otras similares. […]
En la gravísima situación actual por la que atraviesa nuestra Patria, y podríamos decir el mundo entero, muchos ciudadanos son solicitados para dar su apoyo al comunismo internacional, quien promete dar la solución definitiva de los problemas de la sociedad actual. No podemos dejar pasar esta oportunidad sin dar una orientación clara al respecto. No lo hacemos con una visión negativa o polémica, sino porque estamos íntimamente convencidos de que este sistema no trae el remedio de los males que deseamos extirpar. […]
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IV. CONCLUSIóNAl proponeros, amados hijos, trabajar eficaz e incansablemente por cristianizar a nuestra sociedad, como prenda de éxito recordamos las palabras siempre actuales y siempre verdaderas del Maestro Divino: “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas se os darán por añadidura”. El cumplimiento de la ley del amor y de la justicia, la mejor distribución de los bienes materiales traerán como consecuencia un gran bienestar y la verdadera paz se construirá sobre el granítico cimiento de la justicia.
Sólo nos queda exhortar a todos en primer lugar a abrir los ojos y a ver. A ver el sufrimiento de los demás, aunque él nos acuse, con tal que por fin reconozcamos el llamado de Cristo a través de esa miseria que nos rodea. Y en segundo lugar a trabajar, según las directivas indicadas, eficazmente, profundamente.
Tenemos contraída con Cristo la obligación de cambiar con la mayor rapidez posible la realidad nacional, para que Chile sea Patria de todos los chilenos por igual. No queremos actitudes violentas y superficiales que dejen intacta la miseria. No queremos tampoco contentarnos, dejando las cosas como están, con vagas promesas de un cambio que nunca llega”.
“El deber social y político en la hora presente”. Publicación del Secretariado General del Episcopado de Chile, septiembre 1962.
Texto completo en:
http://documentos.iglesia.cl/conf/doc_pdf php?mod=documentos_sini&id=970.
4.
Revisan fuentes secundarias y documentos de época sobre el proceso de Reforma Universitaria que se inicia en 1967 (ver observaciones a la o el docente). Luego:> Describen el proceso y los postulados de la Reforma Universitaria, y lo relacionan con el contexto de la época.
> Comparan las similitudes y diferencias entre las demandas universitarias planteadas por el movimiento universitario de 1967 y las planteadas por el movimiento estudiantil actual.
5.
A partir de los siguientes extractos y de sus propios conocimientos sobre el Proyecto de Promoción Popular de la Democracia Cristiana, realizan las actividades que se presentan.Fuente 1
participacióN social y popUlar
“El propósito fundamental y la más importante decisión ha sido crear formas más amplias de participación del pueblo en el desarrollo de la comunidad nacional. […] El pueblo sabe de la creación y del trabajo de los miles de centros de capacitación, centros de madres, centros juveniles, culturales y deportivos.
El pueblo observa el desarrollo de las cooperativas, de los sistemas de autoconstrucción y el trabajo fraternal de los universitarios, de las Fuerzas Armadas y de los Carabineros en las comunidades. En el país se puede ver a miles de familias, en comunidades organizadas, construyendo sus casas, sus locales de reunión, abriendo caminos, realizando obras de conexión de agua potable o de alcantarillado. […] El pueblo sabe de la capacitación comunitaria tanto urbana como rural, conoce el significado de la Reforma Agraria, de la nueva Ley de Juntas de Vecinos, de la promoción de los trabajadores […].
programas de promocióN social
Los programas de Promoción Social, tanto urbanos como rurales, han hecho posible la creación de más de 15.000 centros promocionales. Entre ellos se cuentan: los Centros de Madres, Centros Comunitarios, Juntas de Vecinos, Cooperativas, Juntas de Pobladores, Centros de Compras, Centros Culturales, Centros Juveniles, Centros Deportivos, etc.”.
“Lo que Chile está realizando (1965-1968)”. Extracto del Mensaje Presidencial al Congreso Nacional (21 de mayo de 1968). Recuperado de http://www. memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/mc0023239.pdf.
Fuente 2
“El nuevo gobierno se dispuso entonces a iniciar su programa. La “revolución en libertad” estaba concebida como un cambio de estructura de la sociedad chilena, respetando la democracia. Se trataba de crear organizaciones de base capaces de enfrentar sus propios problemas, de allí la importancia que tenían los planes de Promoción Popular, el crecimiento del sindicalismo y el impulso a la educación.
Para la derecha, las transformaciones emprendidas por aquel tenían un carácter socialista. Para la izquierda, en cambio, eran meras iniciativas reformistas […]”.
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Fuente 3“En el programa gubernamental de la Democracia Cristiana podemos distinguir tres tipos de medidas de acuerdo a su potencial de cambios: las incrementales, las populistas y las de ruptura. […] Las primeras apuntaban a una optimización, por la vía de profundizar la industrialización, del funcionamiento de la economía capitalista. Las segundas eran las medidas de redistribución de ingresos y las de promoción popular, orientadas a impulsar “desde arriba” la organización de los sectores populares. Junto a esas medidas incrementales y populistas, se propusieron otras de un alcance mucho mayor. La principal de estas últimas fue el conjunto de reformas relacionadas con el agro, entre las cuales se contaba la reforma agraria, la sindicalización campesina y la organización de los pequeños propietarios. […]”.
Moulian, T. (2006). Fracturas: de Pedro Aguirre Cerda a Salvador Allende
(1938-1973). Santiago: LOM.
> Señalan los principales objetivos y características del proyecto de “Promoción Popular” de la DC a partir del Texto 1.
> Responden:
1. ¿Qué semejanzas y diferencias se aprecian en el análisis del Proyecto de Promoción Popular entre las tres fuentes? 2. ¿Qué efectos tuvo el proyecto de Promoción Popular en la
organización e incorporación políticas de sectores urbanos antes excluidos? Argumentan.
3. ¿Qué críticas enfrentaba la “revolución en libertad” de parte de distintas fuerzas políticas, según la fuente 2? ¿Cómo se relaciona con la existencia de tres tercios políticos cada vez más definidos? Fundamentan.
6.
Leen extractos seleccionados de los programas de gobierno de los presidentes Jorge Alessandri, Eduardo Frei M. y Salvador Allende, y desarrollan las siguientes actividades:> Analizan los programas y señalan los principales postulados de cada uno.
> Contrastan los programas desde la perspectiva de: principales focos, elementos comunes y principales diferencias.
7.
Elaboran un cuadro comparativo que sintetice las principalescaracterísticas, logros y problemas de los gobiernos de Chile entre 1958 y 1973 (Gobiernos de Jorge Alessandri R., Eduardo Frei M. y Salvador Allende G.). Para ello se guían por los siguientes criterios: alianza política que apoya al gobierno; oposición política; logros económicos y sociales; principales dificultades y aspectos de política internacional.
8.
Entrevistan a adultos cercanos sobre sus experiencias y percepciones respecto del periodo estudiado, por ejemplo, sobre la edad y situación personal o familiar que tenían en distintos momentos o hitos claves del periodo; recuerdos que los marcaron respecto de acontecimientos políticos, sociales, culturales; experiencias significativas que puedan reflejar el contexto político y social, etc.Observaciones a la o el docente
Para realizar la actividad 2, el o la docente debe seleccionar algunos extractos significativos de los programas y que permitan a las y los estudiantes contrastar los principales planeamientos en relación con criterios comunes. El discurso–programa de Alessandri se encuentra en Memoria Chilena: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/ MC0042449.pdf. El Programa de Eduardo Frei M. está en el siguiente texto: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/mc0023286.pdf. El Programa de la Unidad Popular se encuentra en el siguiente link: http://www.salvador-allende.cl/Unidad_Popular/Programa%20de%20 la%20UP.pdf.
En esta actividad se puede problematizar los resultados de las elecciones de 1958 y 1970, pues ninguno de los candidatos obtuvo mayoría y debió ser ratificado por el Congreso Pleno. Se sugiere considerar este aspecto para comprender mejor los cambios en el contexto político, a partir de las garantías que debió dar Allende para asumir como presidente.
Para la actividad 3 se recomienda contextualizar con el desarrollo del Concilio Vaticano II (1962-1965). Los documentos conciliares están disponibles en el sitio: http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ ii_vatican_council/index_sp.htm. Para analizar el impacto del
Concilio en América Latina y Chile puede revisar los documentos de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín (Colombia) 1968, disponibles en http://www.diocese-braga.pt/catequese/sim/ biblioteca/publicacoes_online/91/medellin.pdf, la Pastoral colectiva del Episcopado Chileno (1961), disponible en http://catalogo.bcn. cl/ipac20/ipac.jsp?profile=bcn&index=BIB&term=208287 o el texto de Manuel Larraín y otros. (2014). Arar en la Esperanza, El Concilio Ecuménico Vaticano II. Santiago: San Pablo.