Capítulo III Dilemas Contemporáneos III 1 Primeras Cosas/ultimas Cosas
III. 12 "Modelo de Correlación"
III. 13. Un Método Mezclado
Una problemática similar pendular es evidenciada en la obra de Hendrikus Berkhof, Fe Cristiana (1979). Su enfoque al tema en cuestión refleja un grado mayor de auto-conciencia metodológica que la de Berkouwer. Desde el comienzo hasta el fin los asuntos prolegomenales tienen un rol decisivo en el pensamiento de Berkhof. Se ocupa en forma muy explícita de ellos y ofrece una explicación, paso por paso, de sus procedimientos. En 'el proceso encara decididamente la línea divisoria y decisiva en la dogmática: si ponerse del lado del enfoque subjetivista e inclusivista de Schleiermacher, o del enfoque objetivista y exclusivista de Barth. Pero la
formulación que Berkhof ofrece del problema es más clara que su respuesta. Porque descubrimos que toma sus impulsos teológicos de ambas fuentes. El resultado es un método mezclado.
¿Qué método prevalece? Berkhof crea una especie de suspenso reteniendo la respuesta a esta pregunta. La literatura teológica popular puede tomar sus claves, dice Berkhof, de ideas intrigantes que estén de moda en un momento dado de la historia. Pero un manual de doctrina requiere normas diferentes.
En vista de los descarrilamientos que se observan en la dogmática, en la prolegómena tenemos que proceder desde esa área de realidad donde la fe cristiana creció o "tocó tierra" (cuál de estas dos palabras es la correcta solamente se podrá aclarar después), es decir, el área de la "religión." De manera que combinaremos un enfoque fenomenológico con uno histórico. Al hacerlo nos unimos a la antigua tradición, que desde la apertura conocida como el Esclarecimiento, se ha movido vigorosamente hacia adelante bajo el liderazgo de Schleiermacher y otros. Esta elección puede parecer un tanto desafortunada, en una era como la nuestra que frecuentemente es descrita como "carente religión." Pero incluso en tales tiempos la honestidad requiere que en el mundo de la religión no neguemos los orígenes de la fe cristiana. (pg. 5)
Aquí Berkhof sigue la línea de Schleiermacher, pero no con exclusión del enfoque barthiano. Al moverse de esa manera, nace un método sintético. Sus puntos de contacto surgen de las concesiones que ambos hicieron, tanto Schleiermacher como Barth. Berkhof apela a la concesión hecha por Schleiermacher diciendo que la continuidad en las religiones del mundo finalmente es quebrada por la necesidad de uno de "pasarse" a la fe cristiana, y a la concesión de Barth cuando dice que la "apertura" vertical después de todo conlleva un poder sustentador horizontal. De esa manera, a pesar de las fuertes objeciones de Barth, Berkhof afirma que: "Estamos por la plena legitimidad de una prolegómena" (pg. 4). ¿Entonces, cómo vamos a construir su contenido? Esta es su respuesta: "Escogeremos del mundo ancho y universal de la realidad humana la religión como nuestra puerta de entrada y salida a efectos de tener una visión de lo que la fe cristiana puede y tiene que significar dentro de la totalidad de la realidad" (pg. 6). De manera entonces, en cuanto a la relación entre prolegómena y dogmática Berkhof reconoce su deuda hacia el método de Schleiermacher.
Pero también hay un intento de honrar el énfasis de Barth en cuanto al carácter único y decisivo de la fe cristiana. A diferencia de Schleiermacher, Berkhof vio al propósito de la prolegómena, no como el de amasar evidencias para demostrar la superioridad de la fe cristiana, sino únicamente para ubicarla en relación con la religión en general.
La teología de Berkhof presupone dos magnitudes: realidad terrenal y redención divina; y la relación entre ambas. Entonces surge la pregunta, con Barth, si la
prolegómena todavía es necesaria como una forma de moverse de uno a otro. ¿Acaso no es suficiente con una exposición directa de la doctrina cristiana? Si es así "entonces hay mucho que decir en cuanto a la dogmática de la era de la reforma, cuya tendencia era abrir simplemente la puerta y entrar" (pg. 4); en otras palabras, absolutamente ninguna introducción. ¿Por qué no seguir este ejemplo? La respuesta de Berkhof a esta pregunta demuestra cierta afinidad con, el enfoque de Barth, que a su vez refleja el de la dogmática de la reforma. La prolegómena en el sentido tradicional, como verificación racional, fenomenológica, histórica, no es esencial para la dogmática. En esto Berkhof se aparta de la tradición de Schleiermacher. Sin embargo, al final se ubica del lado de éste. Porque al final de cuentas, según Berkhof, la prolegómena descansa en consideraciones más pragmáticas. El lo expresa así:
Si no emulamos la restricción [de los reformadores] es porque vivimos en otros tiempos. Entre nosotros y la Reforma está el Esclarecimiento y todo lo que le ha seguido. En consecuencia de esto el hombre ha llegado ser infinitamente más consciente de sí mismo, y al mismo tiempo se ha hecho más dudoso. Redención y realidad se han apartado mutuamente; la realidad se ha hecho crecientemente más plena y la redención crecientemente más vaga. Incluso el creyente no se puede retraer a ese clima espiritual. Si la doctrina ha de clarificar y profundizar la fe, los que la practican pueden no olvidar el clima en que opera. Comenzando directamente con la dogmática, cosa que en ciertos momentos de la historia puede ser experimentado como una forma de liberación, se mostraría en nuestros tiempos como carencia de misericordia. Promovería la idea de que la fe es un mundo separado paralelo a nuestro mundo normal y real. Por eso damos lugar a la prolegómena. (pgs. 4-5)
Con esto Berkhof parece adoptar el patrón de un modelo mixto, es decir, un análisis de las religiones del mundo (prolegómena) como camino para expresar la fe cristiana (dogmática). Esto sugiere cierta continuidad. Pero también hay una decisiva discontinuidad. Porque la fe se basa en un encuentro con, que nace, no de 10 que nos rodea, sino de la iniciativa divina. Consecuentemente, la dogmática es "reflexión sistemática en el contenido de la relación que Dios establece con nosotros en Cristo" (pg. 35). Ese tipo de relación es el punto central de la dogmática. Porque tal "reflexión no está dirigida a estados humanos de sentimiento, ni inmediatamente a Dios mismo, sino al encuentro entre Dios y el hombre, en el cual la fe confiesa a como Iniciador" (pg. 35). Ubicado dentro de este encuentro el teólogo piensa retrospectivamente (prolegómeno) en su condición "pre-cristiana," en aquellos que todavía no hacen la buena confesión, en el por-qué-en-el-mundo existe la fe cristiana. Situado allí también piensa hacia adelante (dogmática) en las implicaciones del encuentro, en la vida después de dar "el gran paso," en el qué-hace-en-el-mundo la fe cristiana.
Por eso, en la dogmática de Berkhof, la conjura se espesa. Al morir, Schleiermacher se convierte en aliado de Barth, cosa que jamás fue en vida. Pero a lo largo de todo ello, aparece el mismo antiguo hueso de contención: ¿Qué hemos de hacer con la prolegómena? La tendencia actual es intercambiar los dos enfoques opuestos. El efecto neto de tal síntesis es conflicto interno. Pues 10 que Schleiermacher considera el corazón mismo de la dogmática, es decir, la prolegómena como una palabra dicha de antemano, Barth 10 quiere eliminar totalmente, o, a 10 sumo, incorporarlo a la dogmática como una palabra inicial. Esta carrera moderna de posiciones es más que una mera cuestión referida al dónde y cómo situar a la prolegómena. En el fondo implica una decisión profundamente pre-teológica, es decir, ¿Qué punto de partida normativo va a tomar la prolegómena, la revelación divina, la respuesta religiosa humana? ¿Su movimiento razonado será van oben o van unten? Otra pregunta es esta: ¿Acaso no es este dilema "objetividad/subjetividad" inherentemente erróneo? Porque si bien los conceptos "objetivo" y "subjetivo" son apropiados para analizar la realidad intracósmica, son inapropiados para comprender la relación Dios-hombre. Esto plantea otra cuestión: ¿Acaso no conducen todos los intentos por reconciliar esta tensión realmente al error? ¿Acaso no requiere el actual atolladero una nueva iniciativa en la forma de un "tercer camino" que pueda ofrecer una auténtica alternativa?