Capítulo 4. La bicicleta en la movilidad de las mujeres
4.4 Experiencias de movilidad en bicicleta en la ciudad de México
4.4.2 El uso de otros medios de transporte además de la bicicleta
Las mujeres entrevistadas, con excepción de Sandra, utilizan la bicicleta para moverse en su colonia o dentro de la delegación en la que viven. El uso de otro medio de transporte para viajes más largos, depende de su disponibilidad en la zona que habitan. El metro, el microbús (o pecera) o el auto particular, son los más mencionados.
Fuera de la entrevista, Sandra comenta que desde hace 2 años aproximadamente, vive con sus papás en la Carretera Picacho-Ajusco (Tlalpan) y a raíz de su cambio de domicilio, ha tenido que dejar de usar la bicicleta como transporte, ella trabaja en Coyoacán y todos los días tiene que pasar por la Avenida Periférico para llegar al metro Universidad y de ahí trasladarse ya sea a su trabajo o a su casa, señala que por esa avenida circula una gran cantidad de autos todo el día, así que por seguridad prefiere no usar la bicicleta y moverse en camión o microbús:
Cuando vivía acá en el norte (por el Hospital La Raza, Delegación Azcapotzalco) variaba mucho en cuanto a mi movilidad, si venía al centro prefería tomar el metrobús y luego Ecobici […] y que mi bici se quedará segura en la casa […] y si sabía que iba a venir a un lugar seguro […] a la casa de algún amigo o a un restaurante como éste que se puede
141
ver, no hay problema, ahí sí, pero si no, mejor la dejaba (Entrevista Sandra, 29 años, Carretera Picacho-Ajusco, Tlalpan).
Fernanda (que vive en La Condesa) es la única que menciona el trolebús, ella y Miriam (que trabaja en Lomas Chapultepec) son las únicas que indican usar el metrobús:
[Además de utilizar la bicicleta] uso el metro o camión (Entrevista Concepción, 48 años, Pueblo San Andrés, Azcapotzalco).
[Cuando voy al centro del DF] me voy transbordando, no me voy en bicicleta. Me voy en pecera al metro Tláhuac y de allí al centro (Entrevista Isabel, 28 años, San Andrés Mixquic, Tláhuac).
Mi esposo me lleva en una camioneta Nissan [para visitar a mis papas, ellos viven por Aeropuerto, Delegación Venustiano Carranza] […] el metro también lo ocupo constantemente, de ahí en fuera son el metro y la micro, pero en el que más me muevo es en el metro (Entrevista Mariana, 20 años, Martín Carrera, GAM).
Utilizamos el automóvil en trayectos más largos, y más cómodos, ahora sí que con la familia (Entrevista María del Rocío, 49 años, San Andrés, Azcapotzalco).
[De no usar la bici saliendo] de mi casa tendría que tomar un micro para llegar aquí [metro Pantitlán], de aquí [irme] hasta [el metro] Observatorio y de allí [tomar] otro micro […] (Entrevista Miriam, 22 años, Pantitlán, Iztacalco).
Uso pues básicamente transporte público, uso el metrobús, a veces el metro y el trolebús, el trolebús lo uso mucho, el metrobús y el trolebús es lo que uso mucho además de la bici, por ahí a veces auto pero no tengo auto (Entrevista Fernanda, 42 años, La Condesa, Cuauhtémoc).
En el caso de Fernanda, el uso de Ecobici ha reducido sus viajes en metro:
Dejé de usar el metro mucho a partir de que puedo usar la bici, porque yo por mi trabajo voy mucho al centro y casi siempre tenía que ir en metro, porque es más fácil además llegar al centro en metro […] porque siempre hay alguna cosa en el centro entonces así puedes llegar y salir, y desde que hay Ecobici, solamente cuando llueve y no me queda otra opción, entonces uso el metro si no, difícil, y además disfruto el paseo, voy y vengo, hago ejercicio y al mismo tiempo me escapo del metro (risas) (Entrevista Fernanda, 42 años, La Condesa, Cuauhtémoc).
Varias entrevistadas señalan que la bicicleta es un medio de transporte económico porque no requiere mucho mantenimiento, no consume gasolina, y sobre todo, no se tiene que pagar un pasaje para usarlo:
[…] Desde mi forma de ver no es un gasto económico porque nada más se podría decir lo compras y tú le das solita su mantenimiento, no que el aceite, que esto, que lo otro, que la gasolina, el combustible, siento que es muy económico […] (Entrevista Mariana, 20 años, Martín Carrera, GAM).
142
Dora María, viaja todos los días a ver a su esposo por lo menos 5 veces al día, la bicicleta le permite ahorrase $25 pesos (el costo por pasaje es de $5 pesos por viaje) de ida y vuelta. No utiliza el mototaxi porque no es seguro, bota mucho y han ocurrido muchos accidentes (Entrevista Dora María, 47 años, San Andrés Mixquic, Tláhuac).
Uso [la bicicleta] laboralmente, por ejemplo, yo trabajo hasta las Lomas de Chapultepec, que esta lejísimos, y yo lo que quiero es ahorrarme el pasaje y lo que me ahorro son dos pasajes, que sería el de la mañana y el de la noche. Aparte de que me ahorro dinero, me ahorro mucho tiempo, luego en el tráfico te haces hasta media hora y en bici me hago 10 minutos, me ahorro 20. Al principio me hacía para irme a las Lomas dos horas y ahora me hago hora y media, hora y veinte. [De no usar la bici] tendría que tomar el micro, el metro y luego otro micro, son 3 veces, o sea son 6 en el día. De mi casa tendría que tomar un micro para llegar aquí [metro Pantitlán], de aquí me voy hasta [el metro] Observatorio y de allí me voy en otro micro […] (Entrevista Miriam, 22 años, Pantitlán, Iztacalco).
Pues siento que es más económico y práctico porque a veces cuando hay tráfico llegas mucho más rápido en bicicleta que en auto […] [me ahorro] $5 de venida y $5 de ida, por cada uno (su esposo y su cuñado). A Natalia (su hija) todavía no le cobran porque está muy pequeña (Entrevista Marlene, 20 años, San Juan de Aragón, GAM).
Lo que es particularmente importante en el contexto de la ciudad de México es que el coche no es siempre la primera opción de las mujeres en el cumplimiento de las responsabilidades de la vida cotidiana. La entrevista realizada por Pérez (2011)99 y las entrevistas realizadas en esta
investigación, confirman este argumento:
Mi recorrido en bicicleta inicia antes de las ocho de la mañana. Salgo corriendo de la casa, pasó a dejar a mi hijo de seis años a la escuela y me regreso. Dejo mi bicicleta y voy a dejar a mi hija de un año y medio a la guardería. A mi hijo lo empecé a llevar cuando iba en segundo de kínder, tenía tres años. Adapté al cuadro un asiento de un triciclo. Él iba en su asientito, como yo, en la misma posición. En frente, le puse dos cuerditas para que pusiera sus pies y no anduvieran colgando o rozando la llanta. […]A mi hija aún no la transporto en bicicleta porque es muy pequeña; ella necesita un asiento que vaya atrás sobre una parrilla. Yo sé que quedan bien puestos, pero me da un poco de temor porque no la iría viendo. A mi hijo, al llevarlo en frente, lo voy prácticamente abrazando. Después de recoger a mis hijos voy por mi mandado. Si yo fuera caminando, me tardaría muchísimo. En la bicicleta me ahorro mucho tiempo. […] Si voy a la carnicería, voy en bicicleta; si voy por tortillas, voy en bicicleta. […] (Entrevista a Fabiola Juárez, 26 años. Pérez, 2011: 119).
99 Pérez (2011) reúne las experiencias de hombres y mujeres de diferentes edades que utilizan la
bicicleta en la ciudad de México como medio de transporte. No es un trabajo enfocado en las mujeres pero testimonios como el que se presenta en este apartado, resultan importantes para el análisis de la movilidad de las mujeres.
143
4.4.3 Efecto de los espacios en la experiencia de andar en bicicleta de las