2.2. TRES TIPOS DE CIRUGÍA CORONARIA
2.2.3. MINI CIRCULACIÓN EXTRACORPÓREA
2.2.3.3. VENTAJAS DE LOS SISTEMAS MINI CEC
2.2.3.3.1. DISMINUCIÓN DE LA HEMODILUCIÓN
La disminución de la hemodilución en la Mini CEC se consigue a través del empleo de circuitos más cortos (menor volumen de cebado) y del empleo de una cardioplegia que consiste básicamente en potasio y magnesio, con lo que el volumen administrado para conseguir la parada cardíaca se reduce considerablemente. La administración de cardioplegia en la Mini CEC se realiza según el protocolo de Calafiore80, que consiste en el empleo de cardioplegia hemática, exclusivamente por vía
anterógrada, normotérmica y con administración repetida cada 15-20 minutos.
denominado “cebado retrógrado” del circuito. Con esta técnica, previamente a la instauración de la circulación extracorpórea, se reemplaza parte del volumen de cebado cristaloide por sangre extraída del paciente a través de la cánula arterial (de ahí su denominación de retrógrado). El volumen de cebado total de un sistema Mini CEC es de aproximadamente 500-700cc, mientras que el de un circuito de CEC convencional es de aproximadamente 1200-1500cc. El empleo del cebado retrógrado permite disminuir aún más el volumen cristaloide que se le infunde al paciente con estos mini-circuitos81.
2.2.3.3.2. DISMINUCIÓN DE LA TRANSFUSIÓN
A pesar de los numerosos avances que se han desarrollado en la cirugía cardíaca, la tasa de transfusiones asociada a la misma se sitúa entre el 30% y 80% de los pacientes, con todos los efectos negativos que esto conlleva82. Dos de los factores de
riesgo más importantes asociados a la necesidad de transfusión postoperatoria son la pequeña superficie corporal y el bajo hematocrito preoperatorio.
Los elementos que caracterizan la Mini CEC se relacionan con una menor necesidad de transfusión al compararse con la CEC convencional76,81,83,84. Incluso se recomienda como alternativa respecto a la CEC convencional en pacientes con anemia preoperatoria85.
La menor hemodilución producida por un sistema de pequeña longitud y bajo volumen de cebado, permite disminuir la necesidad de transfusión asociada a la misma. El recubrimiento biocompatible ha demostrado en múltiples estudios una menor alteración de la coagulación en los pacientes intervenidos con este sistema77. El menor
contacto con superficies extrañas se traduce en menor activación plaquetaria, menor activación de los factores de coagulación y menor alteración de los sistemas de fibrinolisis. Todos estos efectos permiten comprobar la presencia de un mayor recuento plaquetario y una mejor preservación de la función de las mismas. Estas observaciones
se traducen clínicamente en una menor necesidad de transfusión sanguínea 83,86. El
circuito cerrado, en comparación con los sistemas que emplean reservorio abierto, se ha relacionado con menor elevación del tromboxano β2 (indicativa de una menor activación plaquetaria) y de los productos de degradación de la fibrina (menor activación del sistema de fibrinolisis)87. La desaparición del aspirador de campo se ha relacionado con la menor necesidad de transfusión y la mejor preservación de la función plaquetaria74. En este estudio se observó que la sangre aspirada desde el campo
quirúrgico, al haber estado en contacto con aire y con superficies no endotelizadas, era una sangre con altos niveles de factores inflamatorios y procoagulantes. Al eliminar el aspirador de campo se evitaba la reinfusión de esta sangre, con lo que disminuía la expresión de marcadores de activación plaquetaria y de activación de fibrinolisis, mejorando la coagulación y permitiendo una menor tasa de transfusión postoperatoria.
2.2.3.3.3. DISMINUCIÓN DE LA MORBILIDAD Y MORTALIDAD
La Mini CEC reduce la morbilidad y la mortalidad respecto a la CEC convencional88–91.
Remadi et al realizaron un estudio prospectivo y aleatorizado en 200 pacientes coronarios, intervenidos la mitad con Mini CEC y la mitad con CEC convencional. Mini CEC redujo la mortalidad en un 1%, aunque la diferencia no resultó estadísticamente significativa, y disminuyó la necesidad de transfusión, la necesidad de soporte inotrópico por bajo gasto cardíaco y la disfunción renal88. Stalder et al coinciden en que reduce la morbilidad y en consecuencia, obtienen una recuperación más rápida y con menor estancia hospitalaria que con la CEC convencional89. Haneya et
al demuestran reducción de la necesidad de transfusión, de la disfunción renal, del daño
miocárdico, de la estancia hospitalaria y de la mortalidad, especialmente en pacientes de alto riesgo84,92. Benedetto et al demuestran también que la Mini CEC se asocia de
manera independiente con reducción de la disfunción renal93. Otros autores coinciden
con la reducción de eventos adversos y añaden la reducción de la incidencia de accidente vascular cerebral respecto a la CEC convencional91,94,95.
Puehler et al publican una experiencia de más de 2000 pacientes intervenidos de cirugía coronaria con Mini CEC. Detallan una mortalidad global del 2,3%, menor a la de su experiencia con CEC, con una tasa de transfusión de hematíes del 15.3%. Remarcan la reducción de la morbilidad respecto a la CEC convencional y establecen como factores predictivos de mortalidad en Mini CEC la FEVI<30%, la cirugía urgente y las dosis elevadas de catecolaminas96. El mismo grupo de autores en otros artículos
recomiendan el uso seguro de Mini CEC también en pacientes con FEVI<30%96 y no hallan diferencias significativas ni, por tanto ventajas, en el uso de Mini CEC respecto a CEC en cirugía urgente97.
2.2.3.3.4. DISMINUCIÓN DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA
La CEC desencadena la respuesta inflamatoria fundamentalmente por el contacto de la sangre con superficies extrañas y la consiguiente activación del complemento. La severidad de la respuesta inflamatoria varía en función de los pacientes, pero su aparición siempre presenta una potencial lesividad. En los sistemas de Mini CEC la disminución de la respuesta inflamatoria se pretende conseguir fundamentalmente mediante dos estrategias: circuitos biocompatibles y sistema cerrado. Son múltiples los estudios que han comparado la inflamación observada en la Mini CEC y la CEC, presentando la mayoría de ellos en sus resultados una menor respuesta inflamatoria asociada al grupo Mini CEC. En el estudio de Fromes et al67 se observó
una menor liberación de IL-6, TNF-α, elastasa y proteína S100 en el grupo Mini CEC (Fig. 3).
La mayoría de los estudios comparativos publicados concluyen que la Mini CEC es un buen sistema para disminuir la respuesta inflamatoria al compararse con la CEC. Yendo más lejos aún en la comparación de Mini CEC y CEC convencional, Bical et al98 comparan ambas técnicas en la cirugía aórtica. Dado que es necesario un sistema de descompresión del ventrículo para tal cirugía, modificaron la Mini CEC incluyendo un sistema de descompresión, el conocido como vent. Esta modificación hace que la sangre contacte con el aire, siendo una Mini CEC modificada, semi cerrada, más proinflamatoria. Aún así, los incrementos de los niveles de TNF alfa y de IL-10 fueron inferiores en Mini CEC. IL-6 no varió entre grupos. IL-10 se correlaciona sobretodo con los niveles de IL-8, probablemente reducidos también en este grupo de Mini CEC.