Los sectores involucrados
LOS GANADEROS
Éste es el principal grupo al que los esfuerzos de educación, convencimiento, concienciación, concertación, involucramiento, compromiso y atención deberán enfocarse por parte de los promotores de la recuperación y –principalmente- la reintroducción de los lobos mexicanos en el medio silvestre del norte de México. La supuesta afectación de los intereses económicos de los ganaderos, en la versión de la mayoría de los historiadores –y de los técnicos directamente involucrados en su momento (Villa, 1960)- fue el pretexto que en tal momento se esgrimió como justificatorio de la persecución, la caza indiscriminada y el exterminio deliberados de que fueron objeto los lobos en México y, antes, en los Estados Unidos.
Seguramente algunos de ellos conservan los mismos temores, preocupación, animadversión, o incluso prejuicios, y por ello franca oposición a cualquier proyecto de recuperación o, más aún, reintroducción de estos depredadores dentro del ámbito de distribución histórica de la subespecie.
Se deberá establecer un foro abierto e incluyente permanente de discusión e información detallada de todos los aspectos del Proyecto, donde se viertan todas estas inquietudes, dudas y posiciones encontradas y se diriman allí las diferencias de visión, las contradicciones debidas a la mala información o a la ausencia de información adecuada, donde los directamente involucrados puedan hacer vales sus derechos y den al Proyecto la posibilidad de establecer el mejor sistema de compensación por pérdidas posible, así como la mejor manera de constituir el Fondo de Recuperación consecuente.
LOS MINEROS Y LOS SILVICULTURES
En segundo lugar, tanto por su importancia específica en la economía de la región, cuanto por su íntimo contacto con el medio ambiente donde en el futuro habitarán los lobos, este sector deberá ser también atendido de manera prioritaria por el Proyecto de Reintroducción en sus fases preliminares de educación ambiental y de involucramiento en las responsabilidades de mediano y largo plazos de dicho Proyecto.
LOS CAZADORES
Este sector siempre ha estado aparentemente en contra de los proyectos de reintroducción de depredadores debido a la supuesta competencia que éstos
les representarían, al tiempo de que muchos entusiastas de la reintroducción de lobos en todo el mundo afirman que este sector debería estar a favor de estos proyectos dada la colaboración implícita que los grandes depredadores tendrían en el largo plazo hacia la consecución de mejores trofeos mediante su ejercicio de la selección natural al eliminar a los débiles y enfermos o a los mal adaptados de las posibilidades de la reproducción. Ambas cosas y ambos puntos de vista son, cuando menos, más basados en mitos que en hechos; esto es, por un lado muchos cazadores en efecto piensan que los lobos –los depredadores en general-, al cazar a los mismos animales que son objeto de la actividad cinegética deportiva –los ungulados de grandes astas o cornamentas, principalmente-, constituyen una competencia; por el otro lado, al tener una preferencia estadística sobre los animales débiles y los enfermos –debida al menor esfuerzo obvio involucrado- los proponentes de la reintroducción aseguran que los lobos actúan como filtro genético impidiendo la propagación de caracteres asociados con la menor calidad de los trofeos en el mejor ejemplo del trabajo benéfico de la selección natural. Esto último, en principio, resulta una realidad dentro de las posibilidades de la Teoría de la Evolución pero no puede ser considerada de manera seria al hablar de sucesos ecológicos y no necesariamente evolutivos. Ninguna de estas dos posturas es definitivamente cierta per se, pero ambas deberán ser consideradas y discutidas en el medio de los cazadores y las posibilidades de su concreción deberán ser explicitadas y establecidas con base en echos fehacientes y reflexiones serias en aras de incorporar a este sector a la necesaria postura definida y clara respecto al propósito estratégico del Proyecto.
LA SOCIEDAD CIVIL
Hoy en día ningún proyecto que tenga alguna posibilidad de establecerse o incorporarse a los procesos históricos de las décadas que vienen puede estar fuera de las consideraciones de dos agentes de la Historia contemporánea: los estados, representados por los gobiernos y agencias gubernamentales, y la conciencia de los pueblos en su concreción en la presencia activa de la sociedad civil.
Como en muchas otras instancias de la sociedad global, la articipación seria y comprometida con los asuntos ambientales ha pasado, de ser preocupación de activistas y filósofos marginales, de jóvenes estudiantes con exceso de energías o amas de casa con mucho tiempo libre, a cobrar una importancia y un lugar amplio en la consciencia no sólo de los profesionistas, los educadores, los tomadores de decisiones y los estrategas gubernamentales, sino en la de los intelectuales, los trabajadores, los comerciantes y los empresarios, los comunicadores y –por supuesto- lo que los sociólogos llaman las grandes masas.
El caso de la vida silvestre es ejemplar en el sentido de este cambio debido al papel amplio, diverso y creciente de los medios electrónicos de comunicación
masiva. Las imágenes sorprendentes de innúmeros aspectos de la naturaleza silvestre –en particular de los animales y las plantas- que todos los días aparecen en las pantallas de la televisión en todos los hogares del mundo -casi sin distinción de clases- constituyen una muestra elocuente de las nuevas maneras en que millones de seres humanos están incorporando a sus conocimientos y su cultura los hechos que unos cuantos profesionales especializados (exploradores, naturalistas, biólogos de campo y fotógrafos) pueden compartir con el resto de la gente gracias a esta expansión del conocimiento derivada de una difusión masiva global. Es lógico entonces que desde niños los integrantes de esta socie ad global inmersa en un bullente medio de información lleguen a la edad de establecer compromisos con una poderosa carga afectiva dirigida hacia seres de los que una generación atrás apenas se sospechaba su existencia, o ésta era sólo conocida sólo por los especialistas, o se hallaba atrapada entre el mito, la leyenda y la anécdota de los primeros exploradores. Por todo ello, esta entidad sin una personalidad definida y con individualidad todavía no definida o acotada por nuestros sociólogos –la sociedad civil- ha asumido en muchos casos, el de la protección del lobo entre ellos, una responsabilidad que en principio no le correspondía. Pero, habida cuenta de que los directamente responsables no habían sabido ejercer este deber histórico, fueron los débiles y los ingenuos quienes adoptaron –a veces con consecuencias funestas para aquello a lo que se perseguía proteger- las iniciativas para la acción.
Las decisiones y las acciones en materia ambiental son ahora ineludiblemente responsabilidad de la sociedad consciente y organizada, y menos cada día dependientes de la capacidad, el entusiasmo, el interés o la voluntad de los gobiernos. Con firme, decidida, consciente y entusiasta participación, la sociedad civil organizada abre los cauces del quehacer futuro en materia de conservación en todo el mundo. Por todos lados va resultando evidente que el trabajo de los jóvenes, las mujeres, los intelectuales, los jubilados es cada vez más importante y sobresaliente y que ellos han tomado sobre sus espaldas el peso de muchas e innúmeras acciones dirigidas hacia la conservación, la preservación, la restauración, la reintroducción y el conocimiento veraz de la naturaleza. El Proyecto de Recuperación del Lobo Mexicano deberá, para garantizar su éxito en el largo plazo, contar con este trabajo y esta presencia responsable no sólo de manera ineludible, sino fundamentalmente esperanzada.
EL SUBCOMITÉ TÉCNICO CONSULTIVO PARA LA RECUPERACIÓN DEL LOBO MEXICANO (CANIS LUPUS BAILEYI)
El Subcomité Técnico Consultivo para la Conservación y Recuperación del Lobo Mexicano (Canis lupus baileyi) está constituido hasta hoy por diversas organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas, zoológicos y personas particulares comprometidas e interesadas en el Proyecto.
La conformación actual es la siguiente: Zoológicos:
- Zoológico de Chapultepec. - Zoológico de San Juan de Aragón. - Zoológico de León.
- Zoologico Guadalajara. - Africam Safari
- Zoológico Zacango (Comisión Estatal de Parques Naturales y de la - Fauna, CEPANAF)
- Zoológico Tamatán
- Zoológico “Benito Juárez” de Morelia - Parque “La Pastora” de Monterrey Asociaciones Civiles:
- Naturalia, A.C.
- Rancho “Los Encinos”, Chihuahua - Profauna, A.C.
- Proyecto de las Tierras Salvajes - Ecozootecnia
Instituciones Académicas:
- Instituto de Ecología, A.C., Centro Regional Durango - Instituto de Ecología, UNAM
- Instituto de Biología, UNAM
- Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UNAM - Facultad de Zootecnia, UACH
Particulares
Agencias Gubernamentales:
- Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad - (CONABIO)
- Departamento de Ecología, Gobierno del Estado de Chihuahua
- Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, Gobierno del Estado de Durango
- Dirección General de Vida Silvestre, INE, SEMARNAP Agencias Gubernamentales Extranjeras:
- U.S. Fish and Wildlife Service, Department of the Interior - Organizaciones No Gubernamentales Extranjeras: - American Zoos and Aquariums Association
- Defenders of Wildlife - Wolf Haven International
- Southwest Wildlife Rehabilitation and Educational Foundation - Wild Canid Survival and Research Center
- Preserve Arizona’s Wolves
- The Mexican Wolf Coalition of Texas
Zoológicos en los Estados Unidos de América: - Arizona-Sonora Desert Museum
- Rio Grande Zoo - The Phoenix Zoo
- Instituciones Académicas en el Extranjero: - Arizona State University
- EL PAPEL DE LAS INSTITUCIONES ACADÉMICAS
Los centros de investigación científica en nuestro país, ligados indisolublemente a los de educación superior por razones inherentes a la estructuración económica de nuestros países, habrán de tomar su lugar muy pronto en la arena de los procesos del orden público sin esperar a que tal instauración provenga de las modas internacionales o de los dictados de las necesidades de la ciencia de los países desarrollados. La apertura de líneas de investigación propias está tomando forma y tiene ya una historia que, aunque de pocas décadas de duración, ha establecido su carácter nacional no por cuestiones de estilos o idiosincracias, sino de particularidad geopolítica, etnocultural y biogeográfica.
El caso de la concreción de líneas de pensamiento científico hacia proyectos con finalidades inmediatas y de sustento material transparente hacia la resolución de los graves problemas de nuestro pueblo, o hacia la consecución de los satisfactores mínimos que remedien así sea parcialmente nuestras grandes carencias, se ha ido haciendo aparente para mayores sectores de nuestra sociedad y ha ido abarcando aspectos de la complejidad social y económica cada vez más cercanos a los aspectos de la vida cotidiana que son de pública demanda. Los problemas ambientales están en la primera línea de avance de esta vanguardia constituida por los profesionales de la ciencia aplicada.
De entre tales problemas, los más apremiantes son aquéllos que directamente han enfocado y enfrentado la persecución del mejoramiento de la calidad del ambiente en su sentido estricto de disminuir, reducir, restringir e impedir la contaminación y el deterioro de la vida humana o, en segunda instancia, exigir la mitigación, restauración o compensación por los daños hechos, sean éstos manifiestos o acumulables y con futuras repercusiones. Pero inmediatamente se hallan aquellos problemas que son más graves por estar directamente asociados a la destrucción del ambiente, aunque su repercusión en la vida humana en la sociedad moderna –urbana- no sea del todo notable de modo instantáneo y por ello su asunción como prioridad los sitúe en segundo término. Son éstos los problemas relativos a la destrucción del hábitat natural, el avance de la frontera agrícola, la tala inmoderada de bosques y las consiguientes pérdida de suelo por erosión, primero, y reducción de la carga de mantos freáticos en seguida; las prácticas ilegales relacionadas con la vida silvestre, como el tráfico ilegal y la cacería furtiva; la fragmentación del hábitat, la separación de poblaciones y comunidades naturales y, como consecuencia de todo ello, la eliminación de organismos, ya sea de modo inconsciente o deliberado, que conducen alarmantemente a niveles exagerados y preocupantes de extinciones inducidas antropogénicamente. Se requiere la participación activa, entusiasta y comprometida de los profesionales de la
investigación científica básica y aplicada, de las aplicaciones tecnológicas derivadas de ésta, del trabajo cotidiano de técnicos y asesores, y de la labor ininterrumpida de los centros de enseñanza y educación superior en estos campos. Así, se vislumbra la urgencia de la partcipación del sector académico cuando menos en los siguientes aspectos que el futuro desarrollo del Proyecto de Recuperación del Lobo Mexicano requerirá:
Asesoría en el análisis, la diagnosis y la planificación de acciones estratégicas al Subcomité Técnico Consultivo por los actuales investigadores en el área en activo.
Establecimiento, apertura e impulso a líneas de investigación directamente vinculadas con los propósitos estratégicos, tácticos y logísticos del Proyecto, sobre todo en lo conceniente a la Genética Molecular del grupo, la prospección y la evaluación de la calidad del hábitat de los sitios de reintroducción, los aspectos conductuales y sus correlatos con respecto al éxito en la supervivencia en vida libre de grupos liberados, el seguimiento y la evaluación del desempeño de las comunidades biológicas donde la reintroducción de lobos tenga efecto.
Establecimiento de un programa intensivo de capacitación para el manejo en libertad de los grupos familiares que serán liberados y reintroducidos en el transcurso del desarrollo del Proyecto.
Promoción, difusión y establecimiento de estímulos para la formación de futuros profesionales en el área, que tomen en sus manos la conducción científica del Proyecto en su largo plazo.
EL PAPEL DE LA OPINIÓN PÚBLICA
Como ya se ha mencionado arriba, los medios de comunicación masiva habrán de jugar un papel fundamental en la difusión y la promoción del proyecto. Éste es un país con un sistema político perfectible, lo que significa que el peso de las decisiones de gobierno es aquilatado cada día con mayor capacidad de juicio por organizaciones civiles, asociaciones de intelectuales e instituciones de opinión que, en términos generales, se han denominado “opinión pública” desde el momento en que la vida política del país se institucionalizó.
La capacidad -ya harto discutida desde los años 60 13 - de los medios masivos de comunicación de influir en esta “opinión pública”, hace que hoy no pueda pensarse seriamente en un proyecto que requiera el apoyo de las grandes mayorías si éstas no han sido convencidas, exhortadas, o conminadas a ello mediante el uso de dichos medios. El Proyecto de Recuperación del Lobo Mexicano deberá tener un espacio amplio en la televisión comercial de amplia cobertura si es que se desea contar no sólo con el apoyo moral y la aquiescencia pasiva del gran público, sino se quiere tener un canal de participación expresado en buena voluntad y disposición, esfuerzos, apoyo financiero y –sobre todo- capacidad de
13
Marshall McLuhan acuñó la famosa frase de the medium is the message (el medio es el mensaje) para enfatizar que casi no importa lo que se diga, sino por qué medio se dice; un ejemplo patético de esto es que, para las mayorías no educadas, si algo se dice en la TV, entonces seguramente es cierto.
exigencia de que los programas se cumplan. En este caso, esta última condición implicará que la gente exija –al gobierno, a los ambientalistas, a los sectores académico y productivo –el ganadero en particular- haciendo uso de estos mismos medios.
Las campañas de educación ambiental, por supuesto, implicarán también la participación de compromiso dual de esta misma opinión pública: al tiempo de que se deberá procurar incidir en el involucramiento de las grandes masas hacia las tareas que el proyecto contempla, deberá tenerse también la capacidad de respuesta a lo que, en momentos posteriores, será el reclamo de esas mismas masas acerca del cumplimiento de los proyectos y las acciones propuestos.
En este sentido, pero con mayor responsabilidad aún, deberá verse todo proyecto de educación ambiental dirigida a los niños. El propósito final en esta visión deberá ser el ayudar a construir una consciencia de compromiso y de activa labor en la conservación tanto de la subespecie cuanto de las poblaciones integrantes de las comunidades de herbívoros de los bosques templados e incluso de los ecosistemas completos que los contienen.
Esta consciencia, incipiente ahora, expresada sólo por boca de algunos pensadores, intelectuales o científicos, deberá ser la expresión del pensamiento de las mujeres y los hombres comunes en la próxima generación para haber dado así un primer paso firme en los verdaderos proyectos de largo plazo -de muchas generaciones- encaminados a preservar la biodiversidad, la biosfera, la vida humana y sus múltiples riquezas e infinitas posibilidades.
EL PAPEL DE LOS SECTORES AFECTADOS
Los sectores principalmente afectados por las decisiones y las acciones que se tomen derivadas del Proyecto de Recuperación del Lobo Mexicano han sido nombrados y considerados arriba como parte del sector productivo de las regiones del norte de México. Esta separación y específica mención de modo explícito se debe precisamente a que, siendo los sectores más afectados en sus intereses económicos inmediatos, debe prestárseles singular atención y jamás sus reclamos, desacuerdos, dudas, vacilaciones, silencios o ausencias ser tomados a la ligera o dados por sentados.
Debe buscarse no sólo la aquiescencia de este sector o su pasiva aceptación de un proyecto gubernamental federal que no está pidiendo su opinión; no sólo la aparente falta de resistencia opuesta a las acciones derivadas del proyecto, sino la participación activa, entusiasta y de renovada actitud de recuperar parte de la riqueza perdida. Esto es, el sector ganadero actual no está ya tan sólo compuesto por personas conservadoras cuya única motivación es el paulatino enriquecimiento a partir de la industria de la carne; debemos partir del hecho de
que muchos de sus actuales sostenedores son personas con otra educación y que tienen también otras aspiraciones.
Muchos de los nuevos ganaderos quizá no lo sepan aún, pero una forma de hacer negocio a partir de la explotación de “la tierra y sus accesiones” (Benavides. T. 1997, com. pers.) es la de cambiar a otras especies diferentes del ganado vacuno y explotar ungulados silvestres de muchas otras formas; esto conlleva ya un cambio de actitud muy importante. Este nuevo tipo de ganadero podrá también convencerse de que la presencia de depredadores – lobos en particular- en sus tierras puede ser visto como un símbolo de estatus y de salud de dichas tierras pues, en la medida en que un propietario puede permitirse alimentar a tales depredadores con parte de la producción secundaria –herbívoros- de las tierras de su propiedad, en esa medida significa que la riqueza en producción –primaria y secundaria- de esas tierras es vasta y, por ello, su éxito en la explotación y el negocio.
No basta, sin embargo, el saber que existen ahora tales ganaderos con mentalidad más abierta y actitudes más modernas hacia la naturaleza silvestre. Habrá que garantizar a todos ellos que su participación entusiasta tendrá beneficios directos y que las posibles pérdidas de un principio se verán compensadas con creces por el advenimiento de beneficios que antes eran impensables.
La propuesta de constituir un Fondo de Compensación que funcione a manera de un seguro de daños a terceros es uno de los pilares fundamentales del Proyecto, dado que el temor a la pérdida de su patrimonio y bienes debida a la depredación o la mera presencia de lobos en la región, es uno de los principales y más grandes obstáculos que los productores de la zona – ganaderos, mineros, silvicultores y cazadores- podrían poner a tal proyecto de reintroducción, lo que constituiría también la principal excusa para intentar volver a perseguir y matar a los animales liberados.
EL FINANCIAMIENTO
La necesidad de establecer un Fondo de Compensación para las posibles