Políticas de Comercio Exterior

Texto completo

(1)

Tesina presentada

-por el

Alumno:

Leopoldo Lbpez Shcbez

(2)

INDICE

.

Presentacron

.

!

...

1

Capitulo

I

.

Introducción y Antecedentes

...

2

Capítulo

TI

.

La Política Económica Neoliberal

y

la Desigualdad en

Mexlco

. .

1993-1997

...

3

Políticas de Comercio Exterior

...

9

Finanzas Públicas

...

13

Inversion Pública

13

Gasto Público

Federal

...

18

Políticas contra la Inflación

...

22

Salario

v

Distribución del Ingreso

...

24

Presupuesto PGblico vs

.

Fobaproa

...

30

- /

...

Capítulo

IIT

.

Algunas alternativas para combatir

l a

Desigualdad

en

Mexrco

t - ...

36

El

nue\70 Modelo Económico

...

36

Política Comercial.,

...

36

Política Canlblarla

37

Aumento

en

la Inversi6n

y

el Gasto Público

...

37

Reactivación del Mercado Interno

...

38

. .

...

Keformas Políticas. Económicas

y

Sociales

...

40

L a

Reforma Política

...

41

L a

reforma Educativa

...

42

Modificación en las Relaciones Internacionales

...

44

Reforma en la l)istribucicin del Ingreso v

l a

Riqueza

...

45

A

nlanera de Conclusi6n

...

45

Bibliogrdía

...

46

Fuentes Estadísticas

...

48

(3)

INDICE DE CUADROS.

Cuadro

1.

Cronología de la Apertura Comercial en México

1983-

1997

...

10

Cuadro 2

Cuadro

3

Cuadro

4

Balanza Comercial de México

1983-1997

...

12

Inversión Pública Federal

1983-1996

...

.15

Déficits Fiscal y Primario de México

1983-1997..17

Cuadro

5 .

Gasto programable del Sector Público presupuesta1 por

clasificaclon economtca

* / f .

21

...

Cuadro 6.

Evolución del Salario Mínimo

1983-1997

...

26

Cuadro

7. Remuneración de asalariados

y

Excedente

de

Operacihn en

México

1983-1995

...

28

Cuadro

8.

Distribución del Ingreso Corriente Total

...

29

Cuadro

9.

Distribución del Ingreso Monetario

...

30

(4)

La presente tesina tiene por fin

y

propósito realizar una crítica al modelo económico neoliberal que se ha instituido en Mkxico a partir del sexenio del Miguel de l a Madrid Hurtado que inició a fnales de 1982,

y

que todavía hasta el presente año de 1999 se viene ejerciendo -el periodo en el mal \'o me centro es el de 1983- 1997.

L a crítica la realizo debido a que considero que el neoliberalismo ha propiciado entre los mexicanos una mayor desigualdad -de la ya existente a los años posteriores a 1982. Esta desigualdad que parece ser que en los últimos tres lustros tiene

un

crecimiento exponencial h a incidido en que tanto hombres, mujeres niños poco a poco v a ~ m perdiendo la esperanza de conseguir

un

entorno social donde pued'm explotar al máximo sus capacidades intelectuales

y

físicas, además de prkticamente irse olvidando del tan acariciado suefio de poder vivir en una economía que les proporcionc las condciones básicas para el desarrollo de una mejor vida.

Ante este contexto de adversidad lo Único que debemos de realizar los ciudadanos conscientes de esta injusticia es el demostrar nuestra inconformidad JT plantear alternativas para destituir tan aberrante modelo económico. N o podemos olvidar el hecho de que si somos contestatarios, debemos de presentar alternativas que sean viables en su ejecución. Y esto es lo que precisamente realizo con esta tesina, declarar mi inconformidad con el modelo económico neoliberal

y

contribuir desde mi campo de acción con ideas

y

propuestas para poder acceder a un modelo de acumulacicin capitalista incluyente y no excluyente como lo es el Neoliberalismo.

L a tesina se codorma de tres capítulo; el primero tratar5 clc cómo es quc llcgó

v

en que concbciones se estableció el neoliberalismo en MCxico; en el segundo se mencionarán los efectos que han tenido las políticas económicas neoliberales sobre l a

economía

y

sociedad mexicana:

y

finalmente en el tercero proporcionar6 las alternativas que propiciarán el tkrmino de la desigualdad en MCxico.

No quisiera terminar esta presentación sin antes mencionar que esta tesina es un intento -dentro de mis alcances- de atacar a las políticas econcimicas del

(5)

CAPíTULO

1.

INTRODUCCIÓN

V

ANT€C€D&NT€T.

L€OPlDO LÓP€Z YANCH&Z.

En México, así como en toda América Latina

y

en otras zonas geográficas del planeta,

se esta viviendo una época de reformas J’ ajustes llamada Neoliberalismo desde fulales de la década de los 70’s. Nada mas basta abrir las hojas de los períodlcos, escuchar los

noticieros de rad0 ~7 en menor medda ver los de televisión para descubrir que casi día

tras día aparece la palabra neoliberal.

No podernos negar que el Neoliberahsmo es una característica de nuestra realidad

actual, pero yo me pregunto ¿Cuántas personas que están regidas por la acurnulación neoliberal saben lo que este sistema siplfica? O en otras palabras, cada vez que uno dc nosotros menciona el concepto de Neoliberalismo {Sabemos a que nos referimos? .

Es pretensión de esta breve introducción el indcar y mencionar que significa el

término del Neoliberahsmo que ademjs tiene por sincinimos a los conceptos de reforma neoliberal u ortodoxia económica. Para ello nos basaremos en la idea de Arthur MacEwan que dice que el Neoliberalismo es: ideología definida en términos de la primicia del crecimiento, una creencia en el &namismo intrínseco del mercado

y

una aceptación tácita de

l a s

ineyuidades sociales’”

A s í ,

los economistas que

apoyan a esta corriente JJ que además están formados bajo la escuela clásica asumen que

arreglando ciertas variables económicas claves como lo son la tasa de inflación,

l a s

tasas de interés? el tipo de cambio, etc.,

y

reduciendo las &torsiones que prolroca el Estado

dcntro de la economía? el mercado se ajustará automáticamente para llegar al equilibrio, , y r de esta forma se inicie ~7 luego se acelere el crecimiento económico.

v

Una idea implícita en los teóricos del neoliberalismo es que todo rkgimen de

acxmulación que haya impechdo la libre fuerza del mercado es simple y sencillamente peor al que ellos representan. Y explícitamente han mencionado como a su peor enemigo L -y , sus

políticas

económicas corroboran esto- al Estado benefactor populista.

El cxerpo principal de la teoría neoliberal lo representan autores de la escuela austríaca de Economía como lo son Friedrich Hayek y 1,udcvin \’on Mses; los monetaristas del lkpartamento de Economía de l a Universidad de Chicago como Milton E’riedncn ~7

Arnold Harberger; los librecambistas como Anne Krueger, Hela Halasa y 1)eepa. 1,all

y los adeptos de la teoría de la eleccicin pública como James Buchcu~an.

I ,

I

Arthur MacEwan: “Alternatives to Free Trade: A critique of the New Orthodoxy“ citado p o r José Luis León en “El mercado no es suficiente. Elementos para un modelo alternativo de desarrollo en &ndrica Latula“ en

(6)

Pero ante todo esto, <Cuáles son las políticas económicas del Neoliberalismo? Al menos en México

y

en América L a t i n a este régmen particxlar de acumulación tiene por políticas económicas los siguientes rasgos:

4

4

4

4

4 4 4

4

+

4

Estricta dsciplina fiscal.

Liberación del comercio exterior? principalmente mcdiante la acelerada reducción de aranceles J’ la eliminación de permisos previos a la importación.

Apertura a los flujos de inversión extranjera chrecta \I/O de portafolios. Teniendo esta última una importante consideración sobre la aplicación de otras políticas económicas.

Privatización de las empresas paraestatales J‘ la reducción en el número de burócratas.

l~esreplación de los principales procesos económicos.

Combate a l a inflación mediante una estricta dsciplina monetaria.

Tambikn como u n a medda al combate de la inflación, reducción de los salarios reales

y

en el poder de compra de la mayoría d la población.

Aumento de los ingresos tributarios, principalmente mehante impuestos inchrectos

p

regresivos.

Eliminación de subsidos. Promoción de las exportaciones.

Los puntos ‘anteriores se pueden resumir conforme a lo que se ha llmacio

l a s

tres D’s 7’

que son: La desestatización, l a desremlación v

y

la desincorporacicin. O sea reducir el tarnaío del Estado (desestatizaciónn)? quitar reglxnentos a l a cconornía (,clesregulacicin)

y

a esta última hacerla mis eficiente (desincoryoración).

Y

Ahora los antecedentes p/o circunstancias que permitieron la asuncibn al poder de la elite tecnócrata

-en

México- que representa a los intereses de Neoliberalismo es una única circunstancia externa -según mi perspectiva-

y

varios acontecimiento internos.

Como el Único antecedente externo considero

l a s

repercxsiones en el c‘mbio dcl pensamiento económico en los países desarrollados. Con esto me refiero al

establecimiento de los gobiernos de Ronald Reagan en los l-!!stados Unidos y de Margaret Thatcher en l a Gran Bretaña a finales de los 70’s \I principios de los 80’s.

Estas dos administraciones deron una respuesta de caricter conservados a las crisis que present6 el Estado de bienestar

y

al modelo económico lceynesiand de los pdscs capitalistas avanzados durante este periodo de tiempo de l a historia occidental.

Y como es costumbre con las modas

p

escuelas de pensamiento econcirnico, Mkxico y

(7)

implementarse en los países arriba mencionados? lo que por supuesto produjo cambios en sus respectivas estructuras producti17as y sociales de

l a s

naciones latinoamericanas. Los procesos de cambios

p

reformas provenientes del centro económico fueron totalmente absorbidos por la periferia dependiente.

Ya inmersos en el contexto nacional,

y

antes de mencionar

l a s

circxnstancias internas que utiharon los tecnócratas para ostentar la adrmnistración pública primero mc gustaría mencionar que los progamas de ajuste estnlctural J’ de estabilización

económica que están apegados a las recetas del Banco Mundal

p

del FMI aplicadas con ejemplar vehemencia desde 1983 hasta el día de hoy representan un viraje rahcal respecto a la estrategia económica

y

al pacto social representado durante los 50 años previos y que encarnaron los ideales revolucionarios de 1910.

Dentro del contexto interno se puede mencionar a dos circustancias como catdizadoras para el asalto al Poder de l a tecnocracia neoliberal. L a primera consta de aspectos puramente económicos y l a segunda de acontecimientos que se desarrollaron dentro de l a esfera política.

De la característica económica se puede mencionar el desgaste que sufrió el modelo económico previo al modelo neoliberal J‘ que se denominci Modelo de Sustitucicin de

Importaciones durante los dos últimos sexenios previos a la entrada del Neoliberalismo (1970-1982)

y que

trágcamente desembocaron en el colapso financiero de 1982. Este desgaste y posterior crisis del Modelo de Sustitución de Importaciones t u 1 7 0 por

inicio scrios errores en política cambiaria, al no realizar oportunamente frente al

creciente dkficit de Cuenta corriente los ajustes pertinentes al tipo de cambio. La paridad peso-dólar se había mantenido constante desde 1954 hasta la devaluacih de 1976 no obstante la enorme Qferencia que se había acumulado durante l a dkcada de los 70’s entre la inflación mexicana

y

la estadounidense. 13espués de 1976, se siguió manteniéndose artlficialmente la paridad peso-dólar,

p

nuevamente las autoridades económicas del país no tomaron en cuenta el Merencial inflacionario existente entre 1s

economías de México

p

Estados Unidos, lógicamente se presento otro creciente dkficit en cuenta corriente, terminando este proceso en el colapso financiero. Todo esto se

Por otro lado, el propio Modelo sus ti tu ti\^ de Importacioiles tenía serios obsticulos para su autoacumulación. Entre los principales obstáculos ‘os encontramos con que al

principio la sustitución de importaciones se dedc6 únicamente a la elaboración interna de los bienes de consumo no durables, pero k g 6 un momento en que la sustitucicin de

(8)

El obstdcxlo radica en que al producir bienes de consumo medio, duraderos Y de

capital hav que importar una cantidad considerable de insumos e incluso la importación de bienes de capital para producir los mismos. Esto origin6 que el dkficit en cuenta corriente cada vez fuera de mayor mamitud v \r de un manejo mis dtficil. l k hecho se llegó a la situación en donde el ahorro producido por la sustitución era

mucho menor a la cantidad de dinero que se necesitaba para

l a s

importaciones que se requerían en la fabricación de bienes durables y de capital.

Ahora, esta mutación que se d o en l a producción de bienes tenía otro problema.

Antes, cwando la producción estaba enfocada a los bienes de consumo no durables, el mercado interno era ideal para la realización de estas mercancías. Pero al ocxrrir el cambio de producción el mercado nacional era insuficiente para la reahzación de la nueva producción, a esto habría que aunarle el fenómeno de que los empresarios compraban tecnología que incrementaba la productividad. Entonces la economía se encontraba con una insuficiencia por el lado de la demanda y una sobreproduccicin por el lado de la oferta. Esta situación suifleneris provocó que el modelo de sustitución de importaciones se agotara.

Aunado a esta crisis del Modelo de Sustitución de Importaciones, se presento en la economía nacional un manejo irresponsable de

l a s

finanzas

públicas durante la dkcada de los 70’s JJ que condujo a una creciente brecha ingreso-gasto insostenible a largo

plazo:

+

Derroche de recu-sos fiscales en subsidfos innecesarios e inchscriminados a la actividad productiva. Representados en tarifas ferroviarias, elkctricas? de combustible, etc., e incluso en actividades econcimicas altamente rentables que no requerían de ese apoyo.

+

Estatizaciones inconvenientes expresadas en empresas que nunca debieron de estar en manos del Estado como algunas fábricas textiles.

+

Inversiones azarosas en jreas donde la inversión pública no era inchspensable, sino

solo el apoyo a la inversión privada y social.

+

Un crecimiento desmedido del gasto corriente en progamas superfluos, o en

programas económicos necesarios, pero sesgados por la corrupción e ineficiencia.

Todo esto drenó las arcas públicas originándose un déficit crónicrunente creciente.

En tercer lugar, se omitieron ajustes a la estra.egia general de industriahzacicin, c u \ ~

instrumentalización debió de haber sido orquestada desde la década de los 60’s cuando

iniciaron a crecer las exportaciones manufactureras

y

en el momento en que comenmron a reducirse las exportaciones agrícolas originando presiones deficitarias

sobre el sector externo. Lo pertinentc hubiera sido pasar de un modelo de sustitucicin

(9)

de importaciones a otro de estratega mixta de industrialización que combinara un agesivo fomento a las exportaciones 7’ seguir con la sustituci6n de importaciones. Como lo demostraron

l a s

experiencias de industriahzación exitosa de los países de industridzación temprana -Inglaterra? Estado Unidos, Alemania, etc.- así como los de

industrialización tardía -Japón, Corea del Sur, etc.

El resultado de estos dos sexenios llenos de errores y omisiones condujo, como ya se

mencionó a un crecimiento dramático de los pasivos externos J’ del dkficit fiscd, teniendo por costo la crisis de 1982.

Los tecnócratas al llegar al poder en vez de corregir prudentemente las variables macroeconómicas de la política fiscal ~7 de tipo de cambio y de realizar los ajustes a la estrategia de industrialización? optaron por un cambio de 180 grados en el que restauraban la idea del Lazssez-E’azrc Lazssaz-l-’asser, desechando als funciones que la

Revolución le había otorgado al Estado como promotor del desarrollo económico,

para asentar las bases de u n a revolución económica neoliberd teniendo como

instrumento la apertura comercial y financiera unilateral y abrupta y al severo

achicamiento del Estado bajo el ideario del Friedman J’ HaJrek que atribuven al Estado

todas las fallas de la economía.

L a s e p d a circunstancia que facilitó al ascenso y la consolidación en el Poder de la

tecnocracia esta relacionada con

l a s

características del régimen político desarrollado por la Revolución mexicana. Como el principal cimiento de este rkgimen político fue la creación J’ constitución de un partido de Estado de caricter corporntivo y

dsciphado a l a figura de l a institución presidencial -el nombre actual de este partido

de Estado es el de “l’artido Revolucionario hstitucional”. El resultado de ese

corporativismo partidsta fue el de una representacicin social sui pelzeris entre los &versos sectores de la sociedad mexicana? representación que por sus características se manifestaría como no democrática.

En pruner lugar este partido estaba organizado por cúpulas sindicales? campesinas y

obreras, y aunque atas organizaciones corporatiws ercm centros dc inmwiliciad social

para sus agremiados, servían como transmisores de las demandas económicas de sus integrantes.

En segundo lugar, als Diputaciones y Smadurías constituían cargos de elcccicin

popular que apoyaban al Presidente v sus políticas econcimicns, pero txnbikn representaban a l a especial estructu, rl social. Los Diputados JT Senadores -que s a l í a n de

(10)

En tercer lugar, el proyecto de la Revolución derramaba los beneficios dcl crecimiento económico

p

de la promoción del bienestar social sobre la mayoría de los mexicanos.

Por esto el partido de Estado era poderoso,

y

realmente tenía l a representatividad

social de l a gran mayoría de los mexicanos.

Una vez los tecnócratas en el l’oder -que en su mayoría no tenían carrera partihsta- comenzaron a reahzar su reforma económica neoliberal, pero 110 iniciaron cambios en

la estructura del partido de Estado manteniendo su presidencialismo

y

su corporativismo. Con los tecnócratas? se reford tremendamente la institución presidencialista, (no confundir con la institución presiden~ial)~, pero se deshicieron de las relaciones de poder existentes entre las organizaciones sociales del partido

así

corno

de los Diputados J’ Senadores que representaban atas organizaciones. Esta ruptura se debió a que simplemente los intereses de la reforma neoliberal chocaban con los antiguos intereses del partido de Estado.

Ahora el nuevo programa económico tenía como objetivos ocxltos depredar el bienestar social J’ el empleo, destruir las conquistas laborales de los trabajadores,

n¿)

cubrir las necesidades de alimentación, salud, vivienda y educación? destructor dcl

fomento económico general y de programas específicos de fomento industrial. lk esta forma, con el proyecto económico neoliberal quedo suspenhda la anterior estructura social.

Considero que este fue el contexto -explicado de manera muy general- que se presento cxando se inicio la era neoliberal en M6xico. Reconozco que en su oportunidad

l a s

ideas neoliberales estuvieron enmarcada bajo el aura de la no\míad y l a eficiencia,

características que en aquella +oca eran necesarias, pero que debido a su constitucicin

no resultaron eficientes

y

la novedad se perdicj a través del tiempo ya que no tuvieron

(11)

CAPíTULO

II

LA

POLíTICA €CONÓmlCA N€OLIB€RAL

V

LA

DGIGUALDAD

€N

m€%lCO

1983-1997

Los programas de ajuste, modernización 7 7 reforma del Estado que se han implementado a partir de la administración de M ~ p e l de la Madrid Hurtado; consolidándose en el gobierno de Carlos S a h a s de Gortari

y

continuándose en el presente sexenio de Ernesto Zed1110 Pome de León, han tenido un común denominador: un elevado costo social que ha afectado a la gran mayoría de la población. Todos los grupos sociales -a excepción de los de mayores ingresos- han sido testigos de cómo su nivel de vida se h a ido mermando debido a la implementacicin de políticas económnicas que han tenido como ejes a la austeridad 1 7 l a estabili7ación. Estas políticas implementadas de corte neoliberal lejos han estado de logar un mejor nivel de viida

y

bienestar de la población

v

tampoco han conseguido sanear y fortalecer a l a estructura de la economía nacional. Sino al contrario, estas políticas han hecho mis vulnerable a la economía mexicana, solamente como muestra podemos mencionar el alto déficit que t u 7 0 la cuenta corriente durante 1994 que llegó a rebasar los 29,000

millones de dólares

y

que fue motivo para implementar

un

cambio en la política cambiaria,

y

que ante los precarios equhbrios macroeconómicos que son intrínsecos al

modelo neoliberal, aunado a l a endCmica necesidad de la economía mexicana de flujos de capitales del exterior, esta mochficacicin a la politica cambiaria fue el detonador que inició la crisis de 1994-1Y95. Crisis que ante los ojos de la historia, ha sido la mwor que ha \7ivido MCxico en su epoca contempor'inea.

Los éxitos parciales de hcho modelo neoliberal -y por cierto muy pregonados por el sector oficial-, de ir e h a n d o parcialmente la inflación, eliminar el dkficit fiscal

y

el de logar un precario crecimiento de la economía se han caracterizado por su fragilidad

y

desproporción respecto a sus costos económicos

y

sociales.

lk esta forma el gobierno ha seguido una política de constante sobrevaluación del peso respecto al dólar? ya que ha utilizado al tipo de cambio como ancla de los precios

y

de esta manera contener el incremento de estos; pero la consecuencia de esta política

(12)

Por otro lado, en el momento en que la economía deje de recibir los flujos de capital externo, el modelo entra en un colapso y los endebles logros macroeconómicos se esfuman,

l a s

reservas internacionales se reducirían a niveles peligrosos obligando a las autoridades -lo quieran a no- a implementar una devaluación del tipo de cambio que dará al traste con el abatimiento de l a inflación y con l a eliminación del dPficit fiscal.

En cuanto al modesto crecimiento económico, se tiene por contrapartida un incremento considerable de los pasivos externos del pais. La Economía crece, pero también crece la deuda externa con los organismos internacionales como lo son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundral y

l a s

correduría internacionales de

Resulta obvio que ningún gobierno dice que su objetivo es el de empobrecer a l a

mayoría de la población, desarticxlar la planta productiva, acentuar la vulnerabilidad financiera externa del país o t r u ~ ~ c a r el desarrollo futuro de México. En síntesis ningún

gobierno ha propuesto la ruina de la Nación. Por el contrario todos los gobiernos afirman que sus metas alcanzadas y sus políticas económicas han sido alsmejores y

l a s

ideales

p

que no hay mejor opcibn a la de ellos. Es por esto que las chferentes

adrmnistraciones se deben de evaluar por sus resultados y no por su ~ISCWSO, y esto es

lo que precisamente quiero desarrollar con

las

administraciones neoliherales, evaluar

sus resultados que, s e d n mi tesis han sido negativos para la sociedad mexicana.

A

continuación,

y

en lo restante de este capítulo, analizaré los resultados obtenidos por las diferentes políticas económicas implementadas por el modelo neoliberal en comercio exterior, finanzas públicas, mflacicin, Qstribución del ingreso v y salarios.

POLÍTICAS

DE

COMERCIO EXTERIOR.

La apertura comercial es insmmento fundamental de la política económica neoliberal. En Mkxico, por supuesto que se desarrolló esta característica. Se hizo u n a reducción

drástica de los aranceles

y

barreras no arancelarias que protegían a la producción nacional.

A

principios de 1984, el 100% de las fracciones arancelarias estaban protegidos con permisos previos de importación,

p

la Inedia arancelaria era del 23%;

(13)

CUADRO 1

CRONOLOGÍA

D E

LA

APERTURA COMERCIAL 1983-1993.

I

1983

1

100

I

100

1

” _

I

” -

1984

1985 , 35.1

8.5

1

23.3

1 o0 83.4

13.5

1

25.4

1 00

1986

1

27.6

I

45

1987

I

26.8 I 20

13.6

1

22.6

10 5 .6

I

1988

1

21.5

I

20

20 6.2

1989

I

21

6.2

10.4

I I

j 9.7 1990

13.6

n .d. n.d. n.d. 5 1993 13.1 11.1 20 10.7 1992 13.1 10.5 20 9.2 1991

20 I 9.7

1

13.1

FUENTE: INEGI: Estaliisticas Básicas de Comercio Exterior y Fotnento Industrial

Esta medida por lo general es ejecutada bajo el supuesto de que

l a s

mercancías provenientes de otros países

\’an

a servir como estabilizadoras de los precios de las

mercancías nacionales? en otras palabras?

l a s

mercancías del exterior senlrán de techo -

en manto al precio- para los productos nacionales. De esta forma, si l a industria

nacional quiere volverse competitiva, tendrá que iniciar un proceso de mociernizncitin de su plmta productiva? lo que traerá corno consemencia una elevacicin de la eficiencia de la idustria local al igual que su competitividad con el emxior.

Esta abrupFa v’ unilateral apertura comercid, no trajeron al país una modernización a la

planta productiva, ni mucho menos maJ’or eficiencia

y

mejor competencia industrial, sino todo lo contrario. En el mercado nacional, se encontró inundado de productos

extranjeros con menores precios

y

mayor calidad, esto propició el desplazamiento de l

asmercancías nacionales, debido a que l a gente prefería a los bienes más baratos y

mejores, y si a esto le smamos el hecho de que el consumidor f i a l ataba anonadado por la mercadotecnia de los productos externos que estaba ansioso de consumir mercancías de dversas partes del mundo, entonca tenemos por resultado u l ~ a lenta

agonía de la industria nacional. Agonía debido a que el empresario de la micro \rr

pequeña empresa no supo corno acoplarse a este nuevo entorno \’a que no tenía los recursos económicos

n i

la capacitación suficientes para enfrentar la competencia externa. Podemos agregar que tampoco recibi6 asesoría oficial para poder desarrollarse con éxito en el nuevo ámbito global.

(14)

Ahora, esta descontrolada y poco inteligente apertura comercial por supuesto que t u 1 7 0

repercusiones en la Balanza en Cuenta Corriente. Por

un

lado tenemos un incremento

de algunas exportaciones manufactureras; pero este crecimiento no ha tenido un efecto de arrastre en el conjunto de la econom'a. Esto se debe a que las industrias que mis exportan son las que tienen un mayor número de insumos importados, esto sucedía en menor Fado durante la época de sustitución de importaciones porque una proporción mayor de estos insumos v/o equipos eran provistos por el mercado interno. Por el otro lado, se ha registrado un peligroso incremento de las importaciones gracias -como ya

se dijo en una parte anterior de este capítulo- a la política de sobrevaluación del peso con respecto al dólar. Esta política tiene como consecuencia un atiborramiento en el mercado nacional de productos importados debido a que en pesos las importaciones son más baratas que los productos nacionales y las exportaciones son mis caras en términos de dólares para el resto del mundo. En resumen, un peso sobre~duado significa importaciones baratas y exportaciones caras, esto conduce a que se agudice la desventaja competitiva de la planta productiva nacional.

Conclusión lógica de este fenómeno ha sido el crecimiento desproporcionado de

l a s

importaciones en comparación al de las exportaciones, por ejemplo de 1983 a lY92,

l a s

exportaciones crecieron 23.32%, pero las importaciones en el mismo lapso de

tiempo crecieron un 433.92%, de esta forma se paso de un superávit comercial de

13,286 millones de dólares en 1Y83 a un déficit comercial de 29,419.4 millones de

(15)

CUADRO 2

BALANZA

COMERCIAL DE

MÉXICO

1983-1997

(Millones de dólares)

1990

I

26,838 3 1,272 (4,434)

1991

1

26,855 38,184 (11,329)

1992 27,516 48,192 (20,676 j

1993 30,033 48,923 (1 8,890)

1 994b 78,371.7 108,037.7 (29,661.6)

1995 97,029.2 98,606.1 (1,576.6)

1996 1

1

5,493.4 11 7,823.7 (2,330.31 1997 131,534.8

I

138,983.1

I

(7,448.3)

FUENTE: Banco de México, InAcadores econhico.

a/ Cálculo estimado sin maquiladoras.

b/ Cálculo estimado con maquiladoras.

México debería de conducir una política que sea mezcla de un modelo de sustitución de importaciones junto con una gran promoción a las exportaciones

y

con políticas sectoriales que tengan por objetivo desarrollar el sistema productivo endógeno. Esta política combinada l a han llevado a cabo casi todos los paisa industrializados. No veo

porque nosotros no “corno país- debamos instalar esta política. Quiero que quede

claro de yue esta idea n o trata de regresar al pasado super proteccionista e ineficiente, sino el de racionalizar y controlar 13 apertura comercid, para que de esta mmera se estimule el desarrollo productivo nacional y se obtcnglt u n a planta producti\Ta Inis

articulada y sin desigualdades. Se debe de tener como prioridad impulsar el desarrollo de aquellas ramas itldusnides y agricolas que ttmgan u11 efecto multiplicador de

(16)

FINANZAS P ~ B L I C A S .

I N V E R S I ~ N

PÚBLICA.

L a reducción del déficit fiscal es un objetivo e instrumento de l a estratega económica

neoliberal; este se presenta como un excelso logro de las administraciones neoliberales, pero según nuestro punto de vista, l a obtención de esta reducción en el déficit fiscal se ha dado por Ile~7ar al extremo la concepción ortodoxa y monetarista. Si hacemos un

análisis de

l a s

finanzas públicas de los países desarrollados, se puede ver que estos irvxrren en ligeros dkficits fiscales sin que esto afecte a su desarrollo económico, sino al contrario, lo incrementa.

Así,

durante el aí50 de 1995, Canadá tux70

un

dkficit en sus finanzas públicas del 3.7% con respecto al PIB; Francia del 6.4%; Holanda del 4.9%; Estados Unidos del 2.3%; Noruega del 1.9%; Suecia del 6.9%’, etc.

L a ‘‘estricta chscipha fiscal” ideada como requisito indqensable para la estabikmción

de l a economía nacional, ha tenido

l a s

siguientes características económicas:

Reducción general del gasto público, afectando principalmente áreas estratégicas

(energéticos e mfraestructura) y programas de fomento sectorial (industrial,

agropecuario, etc.), así como al Gasto Social.

Privatización de empresas estatales? incluso aquellas que eran fir.lancieratnente

sanas. Los recursos obtenidos de estas ventas se utilizaron para pagar

Mlortizaciones de deuda pública interna.

Al

sobrelduar el tipo de cambio, el pago de intereses extern,os se reduce respecto 31

1’B nominal.

También se han reducido los intereses de la deuda pública interna como resultado

del descenso de la dlación,

y

que a t a a su vez reduce

l a s

tasa de interés internas

nominales.

En menor mechda, u11 incremento en los ingresos tributarios del sector público

feder al.

-

Como ya se h a mencionado, la estructura del modelo económico ncmliberal es endeble

y

fácilmente tiende a la desestabilización, y por supuesto el equilibrio fiscal no se escapa de esto. Es de esperarse que el &!cit$scal cero dependa enormenlente de los flujos de capital externos. o sea que depende del mismo factor exógeno del cual

dependen los demás precarios equilibrios macroeconómicos.

Si

en l a economía

nacional se da un a estanpida de capitales invertidos en cartera, forzosamente se tendri que realizar una devaluación de l a moneda nacional; esto elevari

l a s

tasas de inter&

externas en pesos mexicanos; lo mismo sucederá con

l a s

tasas de inter& locales, ya que

I

(17)

+para retener estos capitales golondrinos el gobierno optará por elevar las diferentes tasas de los CETES,

y

si suben los CETES, suben las demás tasas dc interks del sistema financiero nacional; además de incrernentarse l a inflacicin por la accicin de la

devaluación. En síntesis, si por algún motivo se bloquea el flujo de los capitales externos, el equilibrio fiscal desaparece.

L a reducción del gasto público, pero en especial l a reducción de In inm-si<in pública

afecta al desarrollo füturo del país, ya que esta reducción contrae el n i ~ l general de la actividad económica

y

del bienestar social? afectando sectores de suma importancia por su trascendencia en el crecimiento económico

y

social de l a Nación. l)urante los

gobiernos neoliberales l a inversión pública federal h a experimentado drásticas

reducciones, por ejemplo l a inversión total de 1983 a 1996 se redujo en un 41.35% a

precios constantes de 1980; en el mismo periodo la inversión en el sector energético

cayó un 37.79%; la educación en 13 aíos apenas y se ha incrementado l a inversión en

un 54.29%; el sector salud

y

el laboral h a caído en 16.72%; el de comunicaciones y

(18)

CUADRO 3

INVERSIóN PúBLICA

FEDERAL

1983-1996.

(Millones de Pesos Corrientes)

L u o . Inversión J Sec. I

I

Educación I Salud y Comunicaciones Turismo

Total Energetic0

]

Laboral

'

y

Transporte

I

1983

142.9 4,869.4

1

1,562

1986

18.2 S12

112.7 106.2

3,030.3

1

1,013.4 1985

35.4 348.6 79

2,262.4

I

730.4

1

72.7

1984

16.5 180.3 42.7 42.6 526.2 1,365.4

192.9 6,254.3

2,255.8 1,377.2 11,248.8 33,939.5 1990 167.6 4,128.9 1,271.2 807.7 7,787.2 22,117 1989

3,49 5 1 120.4 1,109.9 654.5 6,994.7 19,072.7 1988 109 1,952.1

590.3 336.4 3,614.8

10,789 1987

34.7

912 270.2

En cuanto a als privatizaciones, en vez de aprovecharse como un lm-cladero

(19)

beneficiar a los grupos oligopólicos afines al Neoliberalismo, que reconcentran a su favor riqueza e ingreso, dando lugar a rentas monopólicas que afectan a la economía

v

a la sociedad en su conjunto. Podemos mencionar a TELMEX, que de un monopolio público paso a ser un monopolio privado, que lo ímico que ha hecho bien es ele\w las tarifas telefónicas; o el caso de la Banca, que fue vendida a financieros atrechmentc relacionados con la ideología gubernamental? ~7 que al ser neófitos en el negocio -los

neobanqueros- hicieron de la fünción bancaria un trampolín para la realización de

negocios corruptos, teniendo como consecuencia la utilización de recursos públicos a través del FOBAPROA para salvar al sistema financiero de los malos manejos que del sector hicieron los neob‘mqueros. No podemos olvidar tanpoco el caso de las carreteras de reciente construcción q u e tuvieron por característica la mala planeación

y

la utdización de materiales de mala calidad-,

y

que fueron vendidas a

l a s

constructoras -ICA, Tribasa, etc.- para su administración, pero al no ser su negocio, las constructoras hicieron un mal manejo de dichas carreteras JT el gobierno t u 1 7 0 que salir al rescate de estas constructoras, para que estas últimas no sufrieran ph-hdas económicas.

El aumento tributario que ha experimentado la federación se ha basado principalmente en el incremento de los impuestos indrectos --vía consumo-, que por naturaleza son regresivos, o sea que afectan a la población de menores itqp.sos. Durante el periodo neoliberal, impuestos como el IVA se han elevado, se han impulsado cargas tributarias

al tabaco y al alcohol, así como incrementos en los precios de la gasolina y el hesel.

El manejo de información que ha reahado el Ejecutivo Federal -dur,mte las administraciones neolibt%des- del dkficit fiscal no ha sido claro? se ha aprovechado desafortunadamente de los csczms y en ciertas ocaioncs: nulos conocimientos que de Economía tiene l a población en general. El gobierno no ha hecho la distincicin entre lo

que es el déficit fiscal

v

lo que es el déficit primario. Por déficit fiscal entendemos “la

diferencia entre ingresos y egresos totales durante un lapso de tiempo, generahnente

un

ah.

Dentro de los egresos se excluyen los pagos por amortización de la deuda acumuiada, mientras que en la contabilidad de ingresos se excluyen aquellos obtenidos como cr&tos para el fu1anciamiento del Se entiende implícitamente que el pago de los intereses -tanto internos como externos- se incluyen en el déficit fiscal. Pero si definimos al déficit primario como la chferencia entre los epesos y los ingresos -(G-T)-, pero sin el pago de intereses sean estos interno o externos, la perspectiva de

l a s

finanzas sanas cambia. En el cuadro 4 sc muestran los dkficits fituncieros

y

primarios de Mkxico durante la +oca neoliberal.

Alcides José Lasa. Deuda. Inflación v déficit. Una perspectiva macroeconómica de la política fiscal.

(20)

CUADRO 4

DÉFICITS

FISCAL Y PRIMARIO

DE

MÉXICO 1983-1997

.tAfio Balance Fiscal

1

Balance Primario

4

% del

PIB

f

% del

PIB

Superavit (+), Dtficit (-)

1

Superdvit (+), Deficit (-)

1983 -8.6 4.0

1984

1

-8.5

1986 1 -15.9

I

2.5

3.9 -9.6 1985

4.2

1988 -12.5 8.1

1987 -16.1 5.7

1989

1990 -1.0 I 10.8

8.6 -5.6

1991

O .4 1992

-1

.S

I

5.6

8.4

1994 0. 1

1993

1

0. 7

j

4.8

5.6 I

1995

1

0.0 4.7

1996 0.0

FUENTE: Elaboración propia basado e n Alcides José Lasa, Deuda, Inflación y déficit. Una perspectiva

macrorcorxhica de la política fiscd, Universidad Autlnoma Metropolitana 19Y7; México, D.F., e INEGI, Cuadernos dc Cmn1ercia ExTerinr.

<Qu@ nos danuestra el cxadro 4? Nos ensa5a sirnple y senciliarnente que en el balance

primario las frnanzas públicas han tenido u11 superávit en el periodo 1983-1997, o sea

que el gobierno federal no solamente ha contraído el gasto, sino que lo ha sobrecontraído, es decir, que l a reducción en el gasto no so1,mente ha servido para equilibrar y sanear

l a s

finanzas públicas sino que incluso esta sobrecontracción ha conseguido un ahorro en la administración pública. Entonces el problema n o radica prhcipahnente en la reducción de1 gasto y de l a inversión pública, sino recae en l o s

interese que paga la Nación por la contratación de deuda pública interna

y

externa. A

trav& del análisis de estos datos reveladora, propondría que si se quiere tener fnlanzas

sanas en la administración pública, se renegocie con los acreedores internacionales el

pago del servicio de l a deuda externa, sobre todo.se debería dc buscar una reduccicin en el pago de los interesa, va que estos si entran dectro de la contabilidad del dkficit fiscal

y de a t a forma este dificit se acercaría a \dores muy cercanos a cero o incluso sc podría obtener un superávit fiscal.

(21)

Otra propuesta es la que el Estado asuma no eluda sus responsabilidades en

desarrollo económico

v

social. No se desea un Estado como en la época 1970-1982,

cuando su comportamiento era de despilfarro y su actividad económica era exagerada, pero tampoco se desea un Estado, como el Estado neoliberal que ha hecho del déficit fiscal cero un fetiche y lo trata de conseguir sin importar costo econimico y/o social. Por lo tanto la política de gasto público debe de estar encaninada al apoyo de1 sector industrial del país, además de sectores ~7 áreas estratégicas para la nacicin. Con a t a

política se incrementaria la actividad econcimica, lo que traería un aumento en la recaudación tributaria por parte de la federación y de esta forma el gobierno no tendría

que incurrir en incrementar su déficit fiscal.

GASTO

PÚBLICO

FEDERAL.

El Gasto público como a bien sabido es la cantidad de ingresos que el estado destina

al cumplimiento de sus funciones, 7’ su monto depende de los ingresos totales que obtenga el mismo

estad^.^

Pero: para el Estado mexicano ¿Cuáles son estas funciones? Agrandes rasgos se puede decir que son el fomentar el desarrollo rural J’ social,

l a s

comunicaciones y transportes, el sector energético e industrial, etc. Funciones: las

cmales a partir de 1983 han experimentado m a reducción en su nivel de ingresos que anteriormente a 1983 se

l e s

destinaba. Sin embargo, que el Estado deje de transferir

recursos al cumplimiento de sus funciones no es sinó~limo que estas hayan dejado de

existir. El que la educación no reciba el gasto que necesita 110 significa que dcha

institución haya desaparecido o este en \+as de extincicin,

l o

mismo sucede con la salud

y

con la vivienda por ejemplo. El p n pecado neoliberal ha sido el dejar a la deriva el dcsrurollo de sus funciones y en especial el desarrollo de sus funciones sociales -

educación, salud, vivienda, etc.- para poder obtener el ya muy tnencionado equilibrio

fiscal.

, .

El gasto ~ W ~ Cdessdnadcr Q al hienakar social tiene por característica el crear

un

mntexm en el c a d se asientm

l a s

b s e s econimica de lo social y lo político. Para

ejempldicar la idea podernos decir que si el gasto público en desarrollo social cs empleado inteligentemente propicia las conchiones necesarias para la reproduccicin de la fuerza de trabajo, elimina v/o disminuye

l a s

posibilidades de conflictos sociales J’ sobre todo legitima al Estado.4 Pero no solamente se necesita emplear el gasto inteligentemente para que se cumpla lo descrito arriba, sino que t<mbi@n sc necesita la

e j e c x d m de la democracia como I T I X ~ ~ O de vida y no so1,mente el desarrollo de l a

Santiago i7x)rrilla k e r n v J O S ~ Silvestre Méndez, Diccionario de EconomíaLE&torial I,LUUSA,

Ti’cttlr M . Soria, “Estado v Política Social en México, 1982-1993. Principios generales v alternativas de

p. 100; México, D.F.

Transforrnaci6n” e11 Fw1ciones del Estado en el Desurollo Económico y Social, Juan I’aldos Echtores;

(22)

democracia en

su

vertiente electoral por parte de la ciudadanía, ademis se requiere de la integacidn social de la misma ciudadanía.

Si realizamos un recorrido a través de la historia del gasto público c311 Mixico podemos descubrir que este no ha sido una máxima prioridad para el Estado mcrric<ano. Esta poca prioridad h e evidenciada precisamente durante el periodo 1982-1988 cu~ando el

gasto público sufrió una tremenda reducción

y

la sociedad ante este hecho respondici electoralmente en la competencia política para la presidencia de la República en 1988

al votar por el canddato más fuerte de la oposición Cuauhtémoc Cárdenas.’ Esta respuesta política de la sociedad no fue otra cosa mas que la pérdida de legitimidad que tu170 el gobierno durante ese sexenio.

Pero, ¿Por quC a partir de 1983 el gasto público ha recibido aún menos recursos? La

respuesta ha esta interrogante simple y sencillamente se debe a que en l a particular

cosmología neoliberal el gasto público? l a empresa pública y las transferencias

pbernamentales no pueden ser originarias de un crecimiento económico, sino que a este lo chamizan la empresa privada y el comercio exterior.

Ante esta particular concepción del gasto público? el Estado neoliberal solamente se ha preocxpado por %“tar” de erradcar a la pobreza emema6, y por lo tanto en la

elaboración de la Ley de Egesos de la Federación este rubro tiene la mixima

preponderancia. Los resultados obtenidos por parte de las administraciones neoliberales en el ataque a este flagelo del país han sido verdaderamente contraproducentes. En vez de que se erradique la pobreza extrema esta a aumentado en

el periodo neoliberal. En 1984 el porcentaje de l a pohlación total de Mkxico que Iivía en l a pobreza extrema era del

15%,

p a 1992 esta h e del 16% 17

pxtra

19% el

porcentaje se incrementó al 26%.’

En resumen podemos indicar que aunque en el discurso oficial se menciona que la política económica está en función del bienestar social, en la práctica se demuestra que

l a política social está subordnada a la política económica, esto se debe -se&n l a

tecnocracia neoliberal- a que es la única forma en que los fimd,amentales de la economía estén equilibrados.

~~~ ~~

No habría que ol~idar que a‘ paso del tiempo, aunado a la mayor apertura del sistema politico

mexicano, se ha cuestionado la ieptinidad de estas elecciones, incluso se h a mencionado quc fueron el mayor fraude electoral jarnls visto en la hstoria de M&ico y que el candidato Lganador fue precisamente

Cuathtémoc Grdenas.

Se dice que la gente Iive en la pobreza extrema cuando el ingreso de su hogar es menor al de la c a n s t a

alimentaria. O sea que los ingresos no son suficientes para atender las necesidades alimentarias de la familia

(23)

Y

si se le cuestiona a dicha tecnocracia neoliberd el porque se ha reducido el nivel del

gasto público? ellos responden: “el gasto público seri cornpatible con los recursos Qsponibles, 13 estrategia presupuestal se basará en el criterio de que un mayor gasto en

alguna actividad corresponde a un menor gasto en otras”.8 En otras palabras, el gasto

público ya no es motor de l a expansión económica, (véase cxadro 5).

x Plan Nacional de Desarrollo 1958-1994, p. 61 citado en Victor M. Soria, “Estado y Política Socid en

México, 1982-1993. Principios generales y alternativas de Transformación” en Funciones del E s t a d o en

(24)

CUADRO

5

GASTO PROGRAMABLE DEL SECTOR PÚBLICO PRESUPUESTAL,

POR CLASIFICACI~N E C O N ~ M ~ C A 1983-1996.

(Miles de Millones de pesos corrientes)

En 14 años el gasto total público se redujo en u11 47.42%, en el mismo periodo el

gasto en desarrollo social disminuyó 8.49%; en el sector energético el gayto público

(25)

Se puede concluir que la disminución en el gasto público no obedece simplemente a la

hsponibilidacl de recursos, sino que también lnfiere en esta cbsminución el cambio de concepción que desde el gobierno se ha itnplementado en los aspectos del gasto y de l a

inversión pública, estos dos rubros deben de regirse bajo las ideas de austeridad y estabihción sin importar que esto último propicie costos económicos

y

sociales, inequidad en la distribución del ingreso

y

al mismo tiempo de incertidumbre en el desarrollo económico futuro del país.

POLÍTICAS CONTRA LA INFLACI~N.

L a lucha contra la inflación en M6xico durante el neoliberalismo, la podemos clasificar en tres grandes partes: de 1983-1987, de 1988 a 1994,

y

de 1995 hasta nuestros días.

En la primera etapa se tuvo por características los siguientes aspectos:

+

Reduccwn y elimimzcwn del

déficit

ptiblico, como pa lo hemos visto esto se logro a

travk de la contracción del gasto? aumento de los impuestos y elevación de los precios de los bienes

y

servicios públicos.

+

Comraccwu de la demanda

izztemza,,

para

contraer la demanda interna se ha utilizado

el punto anterior pero ademds una política de deterioro salarial y de reducción del

crédito.

+

Superhit en In c'uentn Corrierzte. Durante a t e periodo hubo u n a tendencia hacia la

subvaluación del tipo de cambio, alza en las tasas internas de inter& y en cierta

medida fmncnto para las exportaciones.

Las

políticas arriba descritas- tm nrt4erorz

d

hpacto positivo sohrc la reducción en l a

inflación que sc hubiera deseado,

pero

s i e f K t c x ~~t:gatiitm sczhre la producción, la

inversión y eí empleo. No se c o n s i p ó ía estabilickd de

l o s

ptx-ios y si ama reducción de la actividad económica.

Ahora, la política antiidlacionaria que se practicó de 1988 a 1994? mantiene los dos

primeros aspectos del programa previo, pero hace una sustancial diferalcia con respecto al tercer punto. Fsta política tuvo un füerte sesgo hacia la sobreuduaci6n

cambiara, hacia la aceleración de la apertura comercial

y

aumento dc los salarios conforme ía inflaci6n esperada y no conforme a la inflación pasada. Este cambio de rumbo en la lucha contra la inflacihn, solarneme le trajo a Ridxico Grmcjcs ififkits CII sus relaciones de comercio exterior que ssb

pu&~

s a finaxidoh con el ingrew de

(26)

Con

la administración de Ernesto

2&110,

la política mttinflacionaria tambikn comparte los dos primeros aspectos de la primera estrategia neoliberal contra la inflación. Al contrario de la administración pasada, se podría decir que el tipo de cambio ya no es u t i h d o de forma tan plena como ancla de los precios al mantener un rCgimen de libre flotación v dejar de lado la cuasi fijación de la paridad peso-dólar, aunque esto no es sinónimo de dejar de practicar las tendencias hacia una sobre\duaciÓn cambiaria. En cuanto a la política monetaria, esta se ha endurecido se

h a hecho más restrictiva al implementar los “cortos”, que como sabemos es l a acción -

por parte del Banco de MCxico- de retirar clinero diariamente de la circulación cuando las presiones contra el nivel de los precios se vuelven alcistas. El monto a cual ascienden los “cortos” es de 160 millones de pesos diarios hasta el momento en que se escriben estas líneas.

Si comparamos por ejemplo la inflación de 1987 que fue del 159.2% contra la de 1994

que fue de apenas el 7% concluiríamos en una primera instancia que los programas de estabilrzación de precios han sido un rotundo éxito. Pero la obtención de este “kxito’’ recae también sobre el mismo factor exógeno, la entrada de capitales a la economía nacional del exterior.

Como ya lo he indcado, se ha utilizado a la sobrevaluación del

peso

como un ancla para evitar un incremento en el nivel general de precios. Sobrevaluación que puede ser sostenida siempre

y

cuando entren al país

l a s

magnitudes necesarias de divisas del exterior, para que estas puedan financiar el déficit en cuenta corriente. En el momento en que esta entrada de divisas se mlnque “como sucedió a lo largo de 1994-

l a s

autoridades económicas tendrán que realizar un movimiento en la política cambiaria -

como

pasó

en Diciembre de 1994-

p

los a\m~ces en la reduccicin de l a inflacirin simple

y

sencillamente se d~luirán. Ya que por experiencia propia, Mixico

paso

de una iraación del 7% en 1994, a una inflación del 50%, un incremento del 614.28% en tan solo un 50 de diferencia.

Los costos económicos de esta política antiinflacionaria s o n exactatnente los mismos que de las otras políticas neoliberales: incremento del desempleo y del empleo precario, abandono de la lnfraesmcmra social, rezagos productivos

y

desartjculacicin interna de la planta productiva? incremento de los pasivos fnnncieros de Mdxico con el exterior por el aumento de la tasa de interés interna para la atracción dc los recursos del exterior.

(27)

tambikn del 7.1%, de Noruega con una inflación del 5.6% y crecimiento del 3.6% o

Itaha con mflación del 10.3%

y

su crecimiento de 2.4%.

Entonces es posible una moderada inflación con un crecimiento sostenido bajo el supuesto que el tipo de cambio sea competitivo y que la inflación no devenga en una hiperinflación.

Sí Mkxico desea tener u n a inflación baja, esta solamente se obtendrá en el largo plazo

p

que sea resultado de fuertes equilibrios macroeconómicos basados en variables

endógenas como lo es el incremento sostenido de la productividad y de la producción, lo que llevaría a la sustancial reducción del déficit en cuenta corriente.

SALARIOS Y DISTRIBUCI~N DEL INGRESO.

Los gobierno de Miguel de l a Madrid Hurtado, Carlos Salmas de Cflrtari y Ernesto

E Q l l o Ponce de León aplicaron

y

están aplicando -según sca el caso- un plan económico que tiene por objetivo modficar las bases de la acxmulación de capital

imperante. El centro de esta mo&icación radica en el hecho de transferir más recursos a los duefios del capital financiero y a los dueiíos de los medios de produccicin.

Una de

l a s

principales herramientas -sino es que la principal- que utiliza este pl'an es

el

de asignarle a la política salarial la función de abaratar el precio de la mano de obra o de la fuerza de trabajo, como quiera llamársele. Este abaratamiento del costo laboral hn sido llevado a cabo por diferentes flancos:

Tapes Salariales. Los topa al salario se implementaron en el sexenio de Josk 1,ópez

Portdo debido al asesoramiento que en materia económica tuvieron los tecnócmtas

durante esa administración

y

se recrudecieron a partir de los pactos económicos. La esencia de estos topes consiste en aumentar el salario teniendo como parhctro a la inflación esperada del año entrante

y

no a la inflación observada dcl aiio anterior. El meollo de estos topes salariales rahca que por lo general In inflacicin esperada siempre es menor a la que realmente se experimcntci.

Impuestos. El mayor incremento en los impuestos se ha observado en aquellos que son indirectos y por lo tanto regresivos como lo es el Impuesto al Valor Agregado

(IVA) que f i e instaurado por primera vez en el sexenio dc Jose Ixipez Portillo y

q u e tambikn fue establecido por la tecnocracia econcimica neoliberal- con una tasa del 1596, con Salinas de Gortari st) redujo al 10%

v

con Zed110 se \.rolvi6 a incrementar al 15%. Se sabe que todo impuesto in&ecto es ut1 impuesto al

consumo, entonces en cada ocasión que un asalariado compre cualquier mercancía y/o servicio, el Estado le estará quitando una porción de su salario equi\T.alente al

(28)

15% del precio de lo adquirido. Aparte del

IVA

se han irnplementado impuestos especiales como lo es al de bebidas

y

tabaco por ejemplo, que también es un

impuesto inchrecto.

FZexibilizmihz del Salario. Flexibilizar el salario significa eliminar toda resistencia a la extinción del contrato colectivo de trabaio así como la desaparición de toda fuerza sinchcal. Ahora el contrato de la fuerza de trabajo ya no radica en su reproducción sino en aspectos como la productividad, la producción y la intensidad del trabajo. Hay que mencionar como bien lo sefiala Arturo Guillén que a t a flexibilización del salario no hubiera sido posible sin “la existencia de un sistema

político corporativo, donde las decisiones son tomadas por el gobierno y las

dpulas empresariales

y

del movimiento obrer~”~donde está ultima es aliada del

actual sistema político

y

no defiende los intereses y derechos de sus agrerniados.

Subordinmidn. La política salarial así como el salario mismo deben de estar sujetos a als exigencias del capital y del mercado mechante acuerdos nacionales o a

convenios de productividad.

Pérdida del poder adquisitivo del salario. Aunque este fenómeno no es una política

salarial neoliberal en si? se produce -en gran mechda- a la instauración de las

políticas salariales del modelo económico neoliberal.

Al

darse la evidencia de que la

&ación experimentada es mayor a la esperada? es obvio el concluir que los precios

de los productos en el mercado aurnentarhl a un ritmo

más

rápido que el salario, mermando de esta forma el poder de compra de este último. El atlmento de 10s precios son de productos públicos como la gasolina, el a p a , la l u z , etc., o pri\Tr\dos

como el de las mercancías de la canasta básica.

Sin lugar a dudas esta nueva política salarial ha renchdo sus frutos, los salarios ocupan una menor participación en la chstribución del ingreso que en épocas de antatío. Claro está que esta p&&da de los salarios la han recibido en forma de mayores ingresos las capas más altas del espectro social (t7éase cuadros 7,s

y

9).

Para ejempllficar la brutal reducción que ha sufrido el salario, pero prirlciplllmente el

salario mínimo se presenta el siguiente cuadro.

9 Arturo

Guillén Romo, “La reforma salinista \T l a ‘consolidación’ del modelo neoliberal”, (nlimeo).

(29)

CUADRO 6

EVOLUCIóN DEL

SALARIO

M h I M O 1983-1997.

M 0

Salario lllinimo

Precios constantes de

I

1953

I

1.731.3

1984

I

1,613.6

1985 1.592.5

1986

1.372.1 1987

1,459.7

1988 1,199.4

1989 1.126.7

I

I

1990 I I 1 .O22

1991

I

977.7

1992 932.6

1993

I

91 8.3

1994 918.4

I

1995

I

799.5

1996

1997 729

I

I 738.7

FUENTE: Banamex: México Social 1996-1998.

Y

si todavía se tiene dudas de la espantosa reduccicin del salario mínimo, la Facultad dc Econornía de la

UNAM

public6 un estulo comparativo de 1987 -aí0 de la

instauración del pacto- con 1997 -año de la finalrzación del pacto. Este estulo lI1Qca

que en 1987 el minisalario alcanzaba para poder adquirir el 94% de una canasta básica, pero para

fmales

de 1997 el mismo minisalario permitía comprar sólo el 24% dc dicha canasta. Si lo queremos ver de otro modo? en 1987 un trabajador tenía que invertir 8.36 horas para comprar toda la canasta básica, en 1997 tenía que invertir 32.22 horas de su existencia para adquirir la misma canasta, o sea

un

&a con 8 horas

y

22 minutos.” Esto es realmente aberrante.

Si

un

rasgo dlstit~tivo tienen

l a s

políticas económicas neoliberalles, 13s la de contribuir a

una pésima hstribucicin del ingreso. Todas atas políticas h‘an propiciado que los grupos sociales con mayores ingresos, obtengan más de estos últimos; mientras qu:.

l a s

personas que pertenecen a los grupos de menores ingresos, 110 so1,mente

han

dejado

10 Reforma,

13 de Febrero; citado en Arturo Guillén Romo, “La estratega econón~ica de 12

Ahinistración de Ernesto 7xci1llo” p. 29, (mirneo).

(30)

de percibir sus ingresos acostumbrados sino que incluso se han reducido de una manera alarmante.

Para demostrar esto, analicemos la cuenta del Producto y el Gasto Interno Bruto de lks cuentas nacionales donde en la sección del Producto est& representados los montos de los ingresos que les corresponden tanto a los trabajadores -remuneracicin de asalariados- J’ el que les corresponde a los empresarios profesionistas “excedente de

operación.

La remuneración de asalariados según el INEGI son “los sueidos

p

salarios realizados por los productores a sus obreros y empleados, así como las contribuciones a la

seguridad social. Comprende también las bonificaciones y los pagos por horas extras? primas, aguinaldos, bonificaciones? indernnizaciones, participacicin de utilidades,

propinas

y

cualquier otra forma de

pago,

va sea en efectivo o en especie? a n t a de efectuarle cualquier descuento por contribución a la seguridad social, impuestos u otras deducciones análogas”.” Y por excedente de operación se entiende a las utilidadcs de las empresas -principalmente- JT a

las

ganancias de profesionistas independientes,

trabajadores por cuenta propia ~r empleados familiares que no reciben sueldo.

I~

Como podemos apreciar en el cxadro 7, la política de topes salariales por debajo del índice inflacionario ha tenido su repercusión sobre la participación de los salarios en el Producto Interno Bruto, en este cuadro se puede apreciar como a tra17is de los arios del Neoliberalismo la remuneración de asalariados se ha reducido de un 29.3% del

PIX

en 1983 a

un

27.3% en 1992, teniendo a 1989 como el peor aí0 (24.8%) y

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