NUEVE CUENTOS, DE CARLOS FUENTES” “LA PALABRA COMO GERMEN DE LA C R E A C I ~ N , ~ EN: LIBERTAD BAJO PALABRA Y DIÁSB“ES DE OCTAVIO PAZ TESIS QUE IPRESENTA LA ALUMNA: VIRGINL4 CAMPOS MÁRQUEZ

82 

Texto completo

(1)

UAM. UNIDAD IZTAPALAPA

“LA RELIGIOSIIIAD DE CESAR VALLEJO EN:

LOS

HERALDOS

NEGROS”

CL

5

**

“LA FRONTERA DE CMSTAL.

UNA NOVELA

EN

NUEVE CUENTOS, DE CARLOS FUENTES”

“LA PALABRA COMO GERMEN DE LA C R E A C I ~ N , ~

EN:

LIBERTAD BAJO PALABRA Y DIÁSB&“ES

DE

OCTAVIO PAZ

TESIS QUE IPRESENTA LA ALUMNA:

VIRGINL4 CAMPOS MÁRQUEZ

MATRICULA: 94321181

PARA LA OBTENCIóN DE

GRADO DE

LICENCIATURA EN LETRAS HISPÁNICAS

ASESOR DE LA TESIS

HUMBERTO GUERRA

BLANCA M. MONSIVAIS

EVODIO ESCALANTE

(2)
(3)

INDICE

INTROOUCC~N

Apartados:

1.

It.

111.

IV.

Sus primeras influencias religiosas 4

La influencia religiosa en: Los heraldos Negros

5

La religan mestiza 8

Rebeldía contra Dios 12

v.

CONCLUSION

BIBLIOGRAF~A

(4)

INTRODUCCI~N

En el barrio de Cajabamba y en la calle Colón número 96 (hoy Cesar Vallejo), de

Santiago de Chuco (Perú), nacni Cesar Abraham Vallejo Mendoza un 16 de marzo de 1892.

Entre 1900 y 1905, realizó estudias en la Escuela Municipal y mas tarde en Centro

Escolar número 271, ingresando en 1910 a la Facultad de Letras de la Universidad de

Libertad (Trujillo), teniendo, por cuestnnes econ6micas, que regresar pronto al hogar familiar.

Trabaja entonces en las minas de Quiruvika. Esta experiencia resultar& fundamental en su

vida y en su obra. Su novela E'lTungsten0"se basa precisamente en ella.

Tiempo después, con la ayuda de su padre y su hermano Victor, se marcha a Lima

con el propbsito de estudiar medicina. Pero finalmente ingresa en la Facultad de Filosofía y

Letras de la Universidad de Libertad, trabajando también, como preceptor en el Centro Escolar

de varones.

Mientras, Vallejo termirta su licenciatura. El 25 de septiembre de 1915, el diario "La

Reforma" publica su primer soneto <<Campanas Muertas>>, bajo el influjo de la muerte de su

hermano Miguel, a quien dedic:arA una elegía en 'Los heraldos negros", su primer libro de

poemas, publicado en 1918 y distribuido en 1919.

Más tarde, se traslada

'a

Lima y mantiene relaciones amorosas con Otilia Villanueva,

que inspirará buena parte de los pamas amorosos de su segundo libro de poemas, "Trilce",

Durante más de tres meses estara recluido en prisih, pasando esta experiencia a ser una

constante en su vida y su obra. Consigue libertad condicional en febrero de 1921. Pero el

proceso judicial es poco tranquilizador y decide exiliarse a Europa, El 13 de Julio llega a Paris

(5)

importancia ya se ha mencionado: 'Los heraldos negros" y "Triice". Además esthn: "Poemas

en prosa", "Poemas humanos", y 'Espaifa aparta de mi este cá/iz".

Este trabajo tiene corn3 finalidad adentrarse en el proceso religioso que siguib Cesar

Vallejo, durante la creacibn de su primer libro de poemas, "Los heraldos negros". Los temas a

tratar son: su vida religiosa, la lreligiosidad implícita en esta obra, adem& de la proyección de

Dios.

Se

va a reconocer como influye toda su educacibn, realizada bajo estrictas normas

cristianas en la creacibn de este libro. Como tema adicional, se cuestionará cbmo influye su

ascendencia espafiola e indígena, haciendo de 61 un "cristiano

-

mestizo", particularizando de

manera m& profunda, sus diferencias. Ya al final, se estructurara la degradacibn de Dios en

la obra, junto con su diferencia:&n para con Cristo, y la referencia hacia Dios con un llamado

distinto, el 'Seiic#" de la súplica.

Realizar este trabajo resulta interesante, adema de importante, debido a que la

poesía

de

Cesar Vallejo (muy especialmente en "Los Heralobs Negros9 está contenida en alto

grado en su religiosidad. Siempre, de un modo o de otro, la religibn est& implícita en cada

poema; ya sea nombrado directamente al 'Dios eterno" con palabras o

frases

que aluden

a

la

fe cristiana como:<<el pan nuestro dánoslo, %AOP>. (p.112).

Lo

que conlleva a una de l a s

menciones m& significativas en los versos de Cesar Vallejo, la incertidumbre, ese sentirse

abandonado por el "Dador

de

vida", quien se convierte en objeto de continuo reproche, el personificar, no la imagen del IWre protector, sino la de muerte y sufrimiento, debido a su

abandono.

La re(acibn que t'nanifeshrb el presente trabajo,

es%

pensada, a partir del orden que

presenta la cronología de la vida del autor; sus primeras influencias religiosas, y ~8

(6)

abuelos espailoles que fueron sacerdotes). Para constatar la ya mencionada relación que va

de lo mestizo a

lo

católico, y SUS consecuencias

en

los versos del autor. Y, para finalizar esta

fusión teolbgica, se interpretará la religiosidad del poeta, a partir de la circularidad que

representa; su reclamo hacia 'Dios" con tono de incertidumbre; su amor y comparecencia al

mhrtir "Jesucristo"; la súplica hacia el 'Seflor"; la nostalgia de sus raíces; para llegar

nuevamente al final de la obra 'al reclamo, pero sin el tono de incertidumbre, ya con la certeza

de encontrarse frente a un Dios muy enfermo y melancólico, quiz& muerto.

Una vez situada y reconocida la importancia que la fe de un Creador tiene para el

poeta, se entrará de lleno a la rebeldía hacia Dios. Vallep habla y reclama en nombre de toda

la humanidad, hubrfana y a la deriva, dentro de su gran nave, donde lo Único cierto es que la

vida lleva a la muerte. Y aunque finalmente reconoce la necesidad irremediable de un dios

para el hombre. El poeta asume que este dios ya no escucha, deja abierta la posibilidad de un

dios muerto. O tal vez se trata de un dios triste y melancólico, por lo que su creación

es

igual.

O

quiz&

es

la eternidad en la que vive, la que lo hace insensible ante la dolorosa vida del hombre. O puede tratarse de un dios de odio, por eso la hace sufrir y juega con ella. En fin, el

dios de Cesar VaHejo en "LOS heraldos negms", es un dios

de

orfandad, que lo único que da es ausencia. Despubs de dar la vida, de la muerte.

Este trabajo se centra en la religiosidad de Cesar Vallejo directamente en

"/os

OS negros", como el inicio

de

su obra poética. El interés en este primer libro del poeta Circula en reconocer, el gbnesis de toda la ideología religiosa que siguió a este libro. La

importancia y el estilo que marca en el autor, con su estilo persona, hecho que lo coloca como

uno de los autores de mayor originalidad de su tiempo.

. "

(7)

LA RELIGIOSIDAD DE CESAR VALLEJO

1. Sus primeras influendas religiosas

Para conocer la trayectoria religiosa que acornpail6 al poeta Cesar Vallejo durante su

existencia, se debe, en prime instancia, descender a los principios de su vida y su formacibn.

El resultado, el hombre místico, de verso ontológicos, y de una poesía llena de dolor y de

interrogativas.

Este religioso poeta nace en la ciudad de Santiago de Chuco, lugar donde se sitúan

sus primeras influencias religiosas. En esta ciudad se venera al Apbstol, Santiago el Mayor el

25 de Julio de cada aiio, fecha en que la cristiandad festeja no sólo a este Apbtol, sino que a

la vez, es el aniversario de la fundacibn hisphnica de Santiago de Chuco.

Este es el ambiente dentro del cuan nación Cesar Abraham Vallejo Mendoza, un

medio sumamente religioso. Su padre, Don Francisco de Paula Vallejo Benitez era

profundamente religioso y de vida sencilla, fue éI según Juan Espejo' amigo de juventud de

Cesar, quien imprimii, en el poeta cualidades de religiosidad, decencia y amor al pr6jimo del

que estuvo investido y que dejó huella profunda a travbs de su poesía.

Indudablemente la religiosidad se respiraba en todos

los

rincones de la sierra peruana

del norte, y en especial en el hagar de los Vallejo, en cuya ascendencia hubo dos sacerdotes;

situacibn del todo enfatizante en un lugar, ya profundamente religioso. Así, el nino Cesar

Vallejo fue bautizado

de

acuerdo a la tradición catblica, como se demuestra en la fe de bautismo puesta a disposicicSn pública por Juan Espejo, y en la cual se dice

lo

siguiente:

(8)

y crisma según el orden

de

Nuestra Santa Madre Iglesia a un niiio del sexo masculino, de dos meses a quien nombr6 Cesar Abraham

[...p

Este es el medio densamente religioso que envuelve al nino Cesar en sus primeros

anos de vida. Los conceptos c~istianos se cuajan en el espíritu del niiio; a lo que afirma Juan

Espejo: ”tal era la influencia religiosa familiar que el niiio llegb a expresar que quería ser

obispo. O tomar alguna c a m a eclesi&tica como sus abuelos9 Adem& del ambiente

familiar, tiene un efecto determinante, su aficibn a la lectura (en la casa de los Vallejo existía

una rica biblioteca religiosa que fuera de los abuelos). Consiguientemente; las lecturas

místicas y el fervor de los rezos diarios van gestando, un mundo metafísico, que habría de

volcarse mbs tarde, ya en hombre, en una gama de aspectos que lo marcar&! de por vida a

61

y a su obra @tics.

il. La Influencia Rdiiosa

en

los

heraldos

Negros

“Los

heraldos

negros”, fue considerado, desde un principio, un libro fuera de serie. Ya

que una de las características dominantes en la obra

es

la unidad, cosa rara según el ensayo

de Alysius (Seud6nimo del poeta Luis de Ghg0ra)4 en el volumen primero de un poeta que

inicia; cuando dice que en este libro existe un sello común, una igualdad notable en toda la

produccidn, y se debe en gran parte a la personalidad religiosa de Valiejo, que se destaca

vigorosa y firma. Vallejo, se presenta en un mundo literario sin prhgo, sin comentador

amable y oficioso, sin una exégesis, ni siquiera un estudio sobre su arte y sobre su obra. “Qui pofesf Cspere caplar“ dice Vallejo por toda introduccibn, hecho del cual fluye toda SU

(9)

entender que lo enaenda'. Con esto deja su obra en manos divinas o de voces más allh de las

terrenas. Además

de

evidenciar, que no se

trata

de un simple conjunto de poemas, sino de una profecía, la cual Únicamente los aptos y espirituales podrhn entender.

Esta perspectiva religiosa de "los heraldos negms", fue ampliamente reconocida por

5

a s

escritores de renombre de su tiempo, como la opinión que le expresa el escritor peruano,

Abraham Valdelomar, quien describe el contexto espiritual

d e l

libro en una emotiva nota, en el

diario matutino "La Prensa", en la que dice lo siguiente:

[..,]basado en el conocimiento de su obra y de su alma le digo con la mano puesta en el corazón albomzado: Hermano en el dolor y en la belleza, hermano en Dios: hay en

tu

espíritu la chispa divina de los

elegidos. Eres un gran artista, un hombre sincero y bueno, un niAo lleno de dolor, de tristeza de inquietud, de sombra y de esperanza. Tu podrá sufrir todos los dolores d e l mundo, herirhn tus carnes los caminos de la envidia, te asaltarhn los dardos de la incomprensibn; ve& yuizh desvanecerse tus suefios; podrán los hombres no creer en ti; será capaces de un arrodillarse a

tu

paso los esclavos, pero, sin embargo, tu espíritu, donde anida la chispa de D i , ser% inmortal.[ ...I5

Con estas palabras del escritor peruano, se puede entender la proyección de dolor y

religiosidad, reflejada en Vallejo a través de su poesía. La cuestibn de Dios, divinidad, y estar

elegido por Dios, son algunos de los adjetivos que se enmarcan para describir la "displicente

devoción" del poeta, sin olvidar, las sensaciones

de

fuerza, de vigor, junto a vibraciones

sentimentales, revelando en su conjunto el temperamento religioso del poeta de "/os

heraldos

Así, pues, lo religioso implícito en %S heraldos negms", es resultado de

comparaciones, que va de lo secular unido a lo religioso,

como

se ve en el poema

"Deshojación sagrada', donde refiere a la luna como una: <<Roja corona de un Jesús que

(10)

comparado con el JordAn, a manera de una promesa de amor, ya que representa en la

tradición religiosa, el río principal de la Tierra Prometida, cuando dice en

el

poema

"Comunión": <<Tu cuerpo

es

la espumante escaramuza/ de un rosado

Jordán>>.

(p.56).

En efecto, lo anterior denota cómo la belleza de "los heraldos negros", esth contenida

en la Divinidad, cuya merced toca

a

todas las almas: nadie tiene el monopolio de la virtud (ni

Dios mismo, según este conjunto de poemas de Vallejo), ni de su secreto, porque el Dios de

"los heraldos negros", es un dios de falsas teogonias, un fetiche que ocupa un santuario sin

m& poder, que el que ostenta el mismo hombre, y así se lo hace saber en el poema

"Los

dados eternos cuando le dice retiindolo: <<no sientes nada

de

tu creación./ Y el hombre sí

te

sufre: el Dios es él!>>(p.l25). E!n su conjunto, el poeta pretende la expresión personal hacia el

enunciado eterno del espíritu. Ya que la religión que ostenta con sus metáforas, es una forma

de conciencia universal.

Es

la poesía del alma para el alma; es decir, desde el momento que

inicia su libro con la frase evangélica, "Qui pdest c@we capiaP sitúa su obra en el gusto de conciencia

de

los lectores y no en un estilo de "moda". Prepara a un público para un libro de contenido espiritual y de ideología religiosa.

Adem& de este contexto espiritual, de cual esthn cargados, en su mayoría los

poemas de "los heraldos n e , g r o s " , el vocabulario cat6lico se reproduce no sólo para

representar el sonido del alma, :sino para que el poeta lo utilice en

metidoras

mundanas, como

el amor. Así

lo

hace en el poma, "El poeta a su

amada"

<<Amada, en esta noche tú te has

CnrcificadO /sobre los dos maderos cuweados de mi beso.>>(p.76). Esta comparación de la

(11)

Con estas palabras, Vallejo traslada la entrega erótica de su amada, con la agonía del

amor espiritual del Jesús. Ambos (la amada y Cristo) por la pasión del amor; Cristo por el

amor al mundo, y la amada del pta, por amor a él.

Junto a esta methfora de la amada, considerable en tiempos de Vallejo como una

blasfemia; el poeta irá cada vez m& lejos para manifestar su repudio a un dios egoísta.

Presentado a travb de poemas irrespetuosos, iconoclastas, como el ya considerado arriba,

“Los

dados eternos”, donde el

poeta

reprende a Dios directamente por su ausencia cuando

reclama: <<Dios mío, si tú hubieras sido hombrelhoy supieras ser

Dios;

I pero tú, que

estuviste siempre bien, no sientes nada de su creación.>>(p.l25)

El sufrimiento del poeta se manifiesta en ”los heraldos negros” en mucha mayor

proporcibn, en su reclamo hacia el Dios de la orfandad. Habla en nombre de la humanidad,

que se duele de su soledad en1 la tierra. Este sufrimiento

es

otro de los momentos religiosos

que determinan los amargos y wgms versos del primer poema. En el que se pregunta si todo

este calvario se debe <<al odio

de

Dios>>. Así , los versos del primer poema de Cesar Vallejo,

“los heraldos negros”, se funden en un ambiente de religiosidad, en la que el poeta expresa

sus inquietudes de un modo muy personal.

111.

La

religidn

mestiza

Vallqo reconoce la cultura incaica por el imperio que logrd. La prestigia como una

maravilla viviente, en nostalgia de quienes forman parte

de

este pasado de grandeza. Digna

de perpetuarse la convierte en

poemas,

con un toque de religiosidad autbctona a lo que cito

(12)

En el momento en que Vallejo escribe los

heraldos

negros estaba en ascendente en la literatura hispanoamericana una tendencia

mundonovista, o criollista, cuya variante peruana dio el llamado

<<indigenismo>>; pero io que entonces se entendía por eso consistía

en gloriicar el pasado incbsico y lamentar el estado actual de lo que

se consideraba el <<problema del indio>>, su marginación, su no- asimilacibn, suponiendo poder solucionarlo todo por la educación y la moral (kase castellanización, cristianizacíón), trasformando al

indígena en aras de la minoritaria cultura dominante!

En ‘los herakios

negro;”,

se sitúa ante el drama del hombre peruano. Ante el mestizo

que reúne el estigma de la magia concedida pro su sangre india y la visión occidental de la

vida, que le permite su ancestro espailol. La religiosidad en este punto, esta implícita en el

sufrimiento y la tristeza de un pueblo abandonado por sus dioses antiguos, y ahora fusionado

a una nueva religión. Lo que hace de Vallejo, un poeta de sensibilidad original, místico.

Fundamentado en el planteo dual de su personalidad, apuntando desde el principio, a la

consunción paulatina de la prinwa de as entidades psicológicas que propende a diluirse por

todos los procedimientos posibles en la integración absoluta. De a h í su tendencia incoercible

hacia la muerte propia del cristianismo. Con respecto a la ‘muerte” propagada por Vallejo en

toda su poesía, dice Américo Ferrari: “La muerte está siempre ahí, pero es rigurosamente

imposible <<vivida>> en el serltido propio de la palabra, si no es, indirectamente, a traves de

la muerte de los demhs.9

Con

esto

queda claro lo que Vallejo expresa como religión, va

íntimamente ligado a la muerte, ambas paradójicamente como redención a un sistema

decadente; la primera por medio de un Dios egoísta y la segunda a

travbs

del olvido.

El Vallejo “mestizo“, krre sus orígenes en linea directa como miembro de una familia

fusionada a la tradicidn mestiza. Nieto de espables e indígenas, criado en un pueblo

(13)

cultural la denota en “los heraklos negros”, en la parte dividida como “Nostalgias imperiales”. 5

Estos sonebs se presentan como la aAoranza pro a ausencia de lo indígena, del dios

-

padre

. I

a

universal, Viracocha, el dios de la vida, cuya representacibn iconogrhfica es de una figura que

llora. . I

L.

‘ ’.

t e

Desde el título que utiliza para esta apartado (Nostalgias imperiales), simboliza la

ailoranza por lo que se perdió. El imperio que fuera el pueblo inca, y la fe que le representó su

dios (es), ahora olvidado (S).

El mestizaje religioso se encuentra plasmado en

estos

poemas, exclusivamente dedicados a la remembranza indígena. En su vocabulario, inevitablemente católico expresa

como transcurre el paisaje que alguna vez fue imperio.

En el primero de los who sonetos, que lleva el mismo título del libro (Nostalgias

imperiales). Describe un pequeAo poblado de nombre Mnsiche, con la amplitud de sus

objetos y sus sujetos; ambos fielacionados por la inanimada ambientacibn religiosa, como lo

dice en la primera estrofa: <<El campanario dobla

l...]

No

hay quien abra la capilla

[...I/

Diríase

un opúsculo bíblico que rnuriera en la palabra/ de asi&a emoción de este

crepúsculo.>>(p.89)~ Las palabras que describen la situaci6n cat6lica del paisaje se adhieren

con melancolía y resignacibn, a lo que fue un imperio. Realiza methforas donde lo cat6lico va

por encima de lo inehsico, como lo hace en este mismo poema, al describir: “la eucaristía de

una chicha

de

oro”(p.89). Aquii la comunión o la eucaristía

es

símbolo del perdbn de

los

pecados, y la chicha representa ese pecado por tratarse de una bebida alcohblica realizada por los antiguos, a base de maíz fermentado, que motivaba el pecado.

(14)

cotidiana de SU pueblo y su gente. Lo convierte en “poesía mestiza”, dado el factor “Iglesia”

implícito en su contenido.

Sin embargo, en el Terceto aut&tono”, Vallejo explaya sin miramiento, la dualidad de

sus orígenes, la descripcibn del rito musical y lo religioso de su pueblo natal cuando expresa:

‘El puño labrador se aterciopladal) en CNZ en cada labio se aperfila.”(p.M). Con esto,

refiere Renk de Costa1*, que distingue b humilde del cobrizo pun0 del labrador indígena, el cantar indígena, <<un yamí de sangre que se cuelalen nostalgias de sol por la pupila>>. Y

culmina con los danzantes, las <<palla>>, bailando a la manera ancestral, girando al ritmo de

la quena: ccaquenando hondos suspiros, como en

raras

estampas seculares, lenrosarian un

símbolo en sus giros>>. (p.%), Estos neologismos, tienen a funcibn de equiparar

lo

indigeno

con

lo

cristiano, para contrarrestar las diferencias y unificados.

TambiCtn en la expresitm <<estampas seculares>>, traspone lo sagrado en algo lego,

cumple la misma funci6n de <<la eucaristía de una chicha

de

oro>>, es decir, ambas

equiparan fundiendo lo uno con lo otro. El último terceto, que remata

el

soneto, aprovecha el

anticipado ciem de todo lo religioso, unido a lo imperial, para finalmente amalgamar la

ceremonia cristiana con las hondas creencias reales del pueblo indígena, en este último terceto:<<Luce el Ap6stol en !;u trono,

luego;N

es, entre inciensos, cirios y cantares, / e

moderno dios

-

sol para el labriego.>> (p.94). Esta supervivencia del pasado en el presente,

se nota en la fiesta pueblerina en Is aldeas del Perú como tradicibn; cobra evidencia palpable

en la poesía de Cesar Vallejo, ,fusionándose estos dos ámbitos, como en ningún otro poema

(15)

N.

Rebeldía contra Dios

Vallejo se muestra según Juan Larrea como: ’El Adán caído de nuestro mito no es un

individuo particular, sino el representante p04tico de la humanidad en su estado hi~tórico.”‘~

Es decir, es el principio en donde el hombre comienza a caminar solo, bajo un estado de

independencia absoluta;

61

y su historia, sin más referencia, pero sobre todo, sin un creador

que lo represente.

Con lo anterior, Vallejo reviste su religiosidad tan intimamente marcada desde la

niilez, en rebeldía ante la tragedia del hombre de vivir y tener que morir. Hecho con el que expresa, el complejo de orfandad que le acarrea su existencia, al respecto dice Jose Pascual

Buxi, lo siguiente: “Orfandad y ausencia, sentimienbs equivalentes de niílo ctjsmicamente

desvalido que teme que <<lo hayan dejado sol0>>”.’4

La devoción hacia Dios;, las oraciones, no resultan suficientes para aclarar el estigma

que persigue al hombre. VaYlejo vive en su desesperacih, una soledad colectiva, la

interrogativa de por qu6 Dios abandonó a la humanidad a su suerte. Y aunque su naturaleza

religiosa lo obliga a mantener un fuerte respecto a este

Dios

ausente. En sus versos existe la

disyuntiva, entre el hombre religioso que acepta pasivamente la voluntad de Dos, y

el

que se

rebela. Al respecto dice Julio Ortega: Vallejo comienza a tirarle piedra a Dios”l5. Su tono,

empieza como una forma de reclamo, de incertidumbre. Lo hace como alguien que siente

dolor, y sabe perfectamente de dónde viene; pero intenta disminuir la agresión, diversifcando

de la protesta a la duda. Así lo hace en el primer poema con la mencibn de Dios, “10s

hmddos negros”; aquí se trata de un Dios que odia al hombre, cuando le dice: ccGolpes

(16)

<<Yo no se>>(p.51). Con esto 'el poeta denota lo que la Iglesia católica marca como el ?emor

de Dios'. Vallejo lo representa claramente en este poema; siempre trata de rebelarse, pero

tamb&n utiliza este tono de incertidumbre para minimizar este reclamo; a esto dice Julio

Ortega del pensamiento de Vallejo: "Es un cristiano muy fregado. No quiere ofender a Dios,

pero siente que Dios le trata muy mal y pero trata a

otros

sujetos en otras partes, en otras

edades.''6 A s í es con "los heraldos negros" (poema), el principio de una serie de poemas,

donde existe un Dios, alejado de su creación.

Esta degradacibn hacia el "dios de la orfandad" va en aumento en esta obra. La

menci6n de Dios la utiliza sólo para demostrar que se trata de un Ser de tristeza, dolor y

muerte. Lo hace en los poemas de la "La Tierra" cuando dice <<levanta en alto

tu

responso y pide/ a Dios que siga para siempre muerta= (p.77). El creador que se representa en estos

versos es de Muerte. Su ausencia la plasma de igual manera en

este

mismo poema: <<la

distancia de Dios

[...I

y te fui dulce!>>(p.78). Se habla de un Dos que abandonó sin presentar

ningún inter& en el sufrimiento que le ocasiona al ser humano. En la sección Truenos' va

todavía m& allá,

es

decir, después

de

la incertidumbre, de la muerte, de la ausencia; la

voluntad del dios de 'los heraldos negros" se convierte en tinta del poeta, en un "suertero', es

objeto de fortuna, de buena estrella cuando lo describe:

El suerkro que grita <<La de a mil>> contiene no sé que fondo de Dios [.

.

.]

Pasa el suertero que atesora acaso nominal, como Dios,

[...I

adonde no

lo

sabe ni lo quiere este bohemio dios. [.

.

.]

(17)

Hasta aquí, Dos y :;u voluntad son fenómenos de suerte para el poeta. La

desesperación por no recibir nunca la respuesta

esperada

de un Creador: <<ciega e

impalpabie I como existe Dos.>> (p.120) Con

estas

palabras, simboliza su religiosidad decadente. Ya no cree, aunque quiere hacerlo al nombrar a Dios; sólo deja ver su lucha

interior, entre su educación católica y si conciencia universal. Ya en Paríí Vallejo escribirh

artículos acerca de la decadencia religiosa; la afirmación de cómo algunos pueblos europeos

de gran cultura, como Francia, el sentimiento religioso sufre, desde hace muchos afios, una

crisis pmfunda.17

Lentamente, la fe religiosa del poeta hace crisis, cuando ya no antepone la duda o la

incertidumbre para alzar su voz ante Dios. El verso el abierto, el reclamo latente, pero sobre

todo el sufrimiento profundo al referir versos cbmo:<<Dios mío, eres poderoso, porque diste

esta nave,

[...y

nos lloran el suicidio monótono de Dos!>> (p.123). El Gran Dios con todo su

poder como para realizar un mundo tan perfecto como en el que vivimos, debe ser

omnipotente, según el mismo poeta; pero, al parecer esth aburrido, su creación ya no llena

sus expectativas, por

lo

que ha perdido presencia en la tierra. La monotonía, es prueba

rotunda de su abandono. El poeta deja ver en este último verso, un Dios, probablemente

muerto. Simbolizando con e s t o , la muerte del capitán que deja su barco (nave) a la deriva.

Sin embargo, el climax a este rectamo llega con el poema (tan mencionado) "Los

dados eternos". Donde lo que la religión católica marca como "blasfemia', se concreta

abiertamente aquí:

Dios mio, estoy llorando el ser que vivo;

[...I

(18)

Y el hombre

te sufre: el dios es d!

I...]

Dios mío, prenderás todas

tus

velas,

[...I

Dios mío, y esta noche sorda, oscura, ya no podr6 jugar, porque la Tierra

[...I

(p.125)

Se puede ver en este poema la inexorable ausencia de Dos. El poeta ha aceptado la

f a l t a

de este dios que abandona. Y en efecto, que jamás comprenderá al hombre, porque

nunca ha sido uno. Así proyecta la adoración ya no a Dios, sino hacia el hombre,

promovihdolo como dios, debido a

lo

que sufre como ser humano. Américo Ferrari alude a

esta sólida relacicin que el poeta establece con el hombre en general, a manera de voz

popular, a sentirse parte del grupo abandonado: 'La simpatía por el ser humano que nace

directamente de la comprensibn de la desdicha arraigada en toda existencia, se manifiesta

como una angustia elemental y oscura que solidariza al poeta con cada hombre que sufre

[...]"'8 Dios se convierte entonces en

un

ideal caido, cuyo aspecto sombrío y angustioso se vincula estrechamente con un ,entimiento de muerte, es decir, se trata de un Dios que no es

capaz de dar vida eterna. Provocando pmfundo ddor al hombre, a

lo

largo de su vida, cuando

dice: <<Más ¿no puede, Seiior, contra la muerte, / contra el límite, contra lo que

acaba?>>(p.114)

La rebeldía contra

Dos

disminuye, mientras el estado religioso del poeta encuentra su

punto medio. Se reconoce así mismo

como

parte del universo creado. Aunque ya no ve a

aquel dios que odia, o abandona, sino a un Dios triste. Que como

tal

ha creado un mundo triste, lleno de amor y sufrimiento como lo expresa en el poema "Dios".

Siento a Dios que camina

[...I

(19)

Oh, dios mío, reci6n a ti

me

llego,

[...I

Yo te consagro

Dios,

porque amas tanto; poque jamás sonríes; poque siempre debe dolerte mucho el corazón. (p.130)

Con estos versos existe una reconciliación con el Creador. Borra, el reclamo, la

incertidumbre anterior, y fomentta en su interior la devoción que marcara sus orígenes. Pero el

Dios de sus oraciones de nirielz ha sido modificado por el poeta adulto. Lo convierte en un

Dios pasivo, de tristeza y de clolor. Lo inferioriza ante su creación; el hombre que sufre, es

quien tiene que consagrarlo y compadecerlo por su eterno sufrimiento.

El poeta minimiza aún m& su conclusión de Dios al darte el mismo el golpe final, en

su último poema, "Espergesia", del apartado, "Canciones del Hogar" cuando se refiere así

mismo como producto de un dios enfermo:

Yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.

I...]

Pues yo nací un día que Dios estuvo enfermo.

[...I

Pues yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.

[...I

Yo nací un día

que Dios estuvo enfermo, Grave. (p.142)

El hecho de ser parte de la creación de un Dios enfermo, simboliza tambibn una

religiosidad enferma. Le da lugar a Dios en su vida, pero concluye que se trata de un dios

(20)

incertidumbre, aunque no lo hace abiertamente como en lo anteriores; sino por medio de la

continua afirmacibn; aquí la duda se corrobora con la misma frase. Pero es la frase final con

su anexo, la palabra "grave", la que lleva dicho efecto, aproxima a la duda de un Dios muy

enfermo, quien lo más seguro a la fecha, ya se encuentre muerto.

Así como Dios representa en

'los

heraldos negros', la ausencia; Cristo simboliza el

sufrimiento del hombre en la Tierra, como se ve en os versos donde se menciona: <<si son las

caídas hondas de los Cristos del alma>>, (p.51). Cuando el poeta representa el dolor en el

amor utiliza como metiifóra a Jesús, así lo hace en el poema "Del poeta a su amada", donde

la meufóra del amor y la p a s h erbtica del beso, se representa a travbs de la crucifixibn.

Amada, en

esta

noche tú te has c r u c ' ~ o sobre los dos maderos curvados de mi beso; y tu perla me ha dicho que Jesús ha llorado,

y que hay un viernes santo m& dulce que ese beso.

[...I

Y ya no habrbn reproches en tus ojos benditos; ni volver6 a ofenderte. Y en una sepultura

los dos dormiremos, como dos hermanitos. (p.76)

En este caso la carne pierde importancia. Lo que el poeta pretende

es

hacer de su

amor una forma espiritual.

No sblo Dios y Jesús pertenecen a este vínculo, 8videnCiandO la religiosidad del autor.

Existe una tercer presencia que encierra finalmente al Cesar Vallejo devoto; criado en un

ambiente religioso. 'Selior",

es

la forma reconciliadora entre el poeta y su Dios. Con esta

palabra exterioriza una súplica, hacia el dios que le ensefiaron a respetar en su niilez.

Para

decir "Selior", Vallejo disminuya su reclamo, levanta su voz en forma de oracibn, de súplica y

vuelve a su estado sumamente religioso y creyente, cuando en su añoranza le dice:

(21)

se puede ver al hombre indefenso que requiere de la ayuda de su Creador, por lo que es^ a?

k . ,

$ -

dispuesta a disculparse por sus, dudas. Así lo asegura tambien Am6rico Ferrari cuando dice al L.

respecto: 'Anhelo de

Dios,

es lsolamente en la medida en que Dios puede aparecer

como

la

c: .-

clave del destino del hombre''? Durante los momentos de arrepentimiento, Vallejo deja fluir su

profunda religiosidad, acentuando su necesidad de Dios como única salvación del hombre.

f ',*.;.-

Repitiendo y llamando del mismo

modo,

la oración que Jesús enseM a la humanidad para

pedir protección a Dios, al llamarlo

"Senor".

Y suplica a s í : <<!El pan nuestro de cada día

z

,$

;;

..' ,~ 7

'.' ,.

v

<".. r_- :*

1

''

, ,

&noslo, Señor ...¡>>(p. 112). Un ejemplo m& de este motivo de ruego, lo tefiere con su

profunda melancolía: <<Hay ganas de

...

no tener ganas, Senor, (J la primavera vuelve,

vuelve y se irh. Y Dios/ curvado en el tiempo,

se

repite y pasa, pasa.>>(p.l26). Este cambio

de Dios a Senor, es conciliatorio, con el Dios al que ha ofendido y del que duda. Renueva con

este llamado, la unilateralidad lentre Dios

-

hombre, por medio de Jesucristo, como lo dice la

ensefianza de la Iglesia católica, Con esta súplica se supone la oración que raciona al ser

humano de sus necesidades espirituales. Al llamarlo 'Señor* existe un reencuentro entre

Creador y su Creach. Y finalmente el poeta acepta la línea virtual entre Dios y 61, y sobre

todo reconoce la necesidad de ;ambos para existir.

v.

CONCLUSION

La religión para Cesar Vallejo representó su personalidad poética y su vida. En la

mayoría de sus poemas queda impíícita su religiosidad, considerando la profunda influencia

catblica que tuvo desde su nacimiento. Sus ideas se vieron siempre marcas por un primer

planteamiento, so devoción y s'u humanismo. Y fueron las oraciones, los rezos, la tradicibn de

los Santos en su pueblo, su8 lecturas místicas, lo que hizo de este autor un símbolo de

(22)

El misticismo, junto ccm la dualidad de su ascendencia, lograron volcarlo hacia su

raza. El mestizo bifurcado en su existencia, emerge de la mano del poeta, quien lo coloca en

su propia ambiente, lejos de las alioranzas de los imperios, en su propio paisaje fusionado:

logra transmitir con cada veso la forma

de

sentir de los suyos, la nostalgia de haber

pertenecido a una raza que dio vida a un imperio y la melancolía de la identiad difusa. Esta

gente que como 61, fue creada un día que Dios estaba enfenno; hecho que corrobora la

tristeza de un pueblo abandonado. Gente de extrema sensibilidad, porque primero fue

abandonada por sus dioses incásicos, y despub por un Dios que <<jam& sonrie>>.

En “los heraldos negros’, “Dios” sufre una constante degradación, se convierte desde

un principio en objeto de reclamo de, afirmaciones basadas en el sufrimiento del ser humano,

quien se siente golpeado, odiado, olvidado. Sin embargo, Vallejo no puede estar distanciado

de El; se aleja cuando lo llama “Dios” y se acerca suplicante al llamarlo “Seiior“. AI primero lo

considera displicente ante su creación, abumdo del hombre;

al

segundo le ofrece la oración, le

pide perd6n por sus dudas, por atreverse a cuestionarlo. Finalmente encuentra al “pobre

hombre” y así mismo reflejado en el calvario de Jesucristo, la pasión, el dolor de vivir y tener

que morir. Motivado Únicamenb en un “Dios” que no puede o no quiere hacer nada, y un

“Senor“ en quien mantener la esperanza.

La alusión a lo religioso resulta inevitable en los versos del poeta, en SU primer libro.

Su propia escritura comprende el sentido de reflejar y reflexionar, las ideas teológicas,

adquiridas durante su niílez; así como encauzar la dicotomía de su origen. De ahí, la continua

referencia, (plasmada en su poesía) al sentir humano;

de

la angustia, del abandono y la

nostalgia profunda, de Su soldad en la tierra. Dios, se convierte se convierte en tinta del

(23)

un dia que Dios estaba muy enfermo. Así, pues, el hombre, es para Vallejo, el resultado

imperfecto de

este

dios en su agonia, dentro de un mundo sin sentido, donde no hay alegría, ni fe.

Sin embargo, Vallejo nunca niega la existencia de Dios. Habla de un dios enfermo, de

alguien aburrido o

triste.

Por su fe en el Creador del cielo y de la tierra, nunca

esta

en duda, a

pesar del fin del sentimiento religioso que rodea su época (sobre todo en Francia). La obra del

poeta, esta

puesta

en despertar el ’acto divino” en el ser humano, como lo dice en la frase

evangélica con que inicia el libro. Busca, con sus reproches y con sus súplicas, la reaccibn de

Dios, ante una creación que se encuentra en el ocaso religioso. El poeta, intenta la

reconciliacibn de Dios con su creación;

pero

al encontrar como respuesta, el inminente silencio, lo justifica en éI último poema de su libro (Espergesia), cuando escribe de un Dos,

(24)

NOTAS

1 Espejo Astunizaga, Juan, Cesar Valleio. Itinerario d e l hombm, Juan Mejía Baca, Lima

-

Petú, p.18

*

p.21

3l& CK Ibid,, p.227

&&, p. 224

Supra., p.8

7

supra.,

p.10

8 Vallejo, Cesar,

Los

heraldos n e a m C W m . Letras HispBnicas, M i d , 1998, p.32

9 Fmri, A m c # i c o , El universo poetic0 de Cesar VaHeio, Ensavo. Monte Avila Edms,

CaracasNeneurela, 1972, p.85

11 Un catácter exclusivamente religiose> predomina en la escultura incaica prehkt&ica m8s remota... siendo la

imagen de Dos bajo las múltiples h sde p o l i t e í í m o , el asunto constante de la estahrerria. (Valtejo, C M i s , p.614)

j2 ,- O D . , p.30

'3 L a r r e a , Juan, Cesar Vaueia Y el Sun~alismoMwx , Madrid I EspaAa, 1976, p.52.

l4 Bux6, José Pascual, Cesar Valleio Crítica Y contracritica, Molinos de v i e n t o , UAM, México, D.F., 1982, p.49 l5 Oftega, Julio (comp., ed.), Cesar Valleio, T~UNS, Madrid/Espafla, 1976, p.75

l7 B a l b Aguim, Enrique (comp., ed.), Cesar Val@ Chniicas, Tomo 1k1927-1939, UNAM, México, D.F., p.256

10

supra..

p.7

p.77

19 && p.109

(25)

Ballbn Aguirre, Enrique (comp., ed.) Cesar Valleb Crbnicas Tomo 11:}1927-1939, Universidad Nacional Autbnoma de Wxico, '1985, M6xico D.F., t II, 663 pp.

Buxb, Jos6 Pascual, Cesar Vallejo:

C ~ ~ I C

a v contracrítica. Molinos de viento UAM, México

D.f. 1982,99pp.

I.

Espejo Asturrizaga, Juan m rVallek. Itinerario del hombre. LibreriMditorial Juan Mejia Baca Lima

-

Perú, 265 pp.

Ferrari, Am6rico, El Universo POMCO de Cesar Valleio. En=. Monte Avila Editores, Caracas / Venezuela, 1972,349~~.

Larrea, Juan, Cesar Valle@

v

el Surrealismo, Visor Madrid/ EspaAa 1976,280 pp,

Ortega, Julio (comp.,

ed.)

Cesar VaMe_io, Taurus, Madid/ EspaAa 1975,497 pp.

(26)
(27)

¡NDlCE

INTRODUCCI~N

Apartados:

LEI concepto de unidad en la novela

2. La línea de uni6n entre

los

personajes

2.1 La unidad en el

tempo

narrativo

2.2

La unidad del relato como historia

2

7

13

17

3. La integración de la novela

como

resultado de la unidad de acción de los personajes, en un

tempo

narrativo de la historia. 19

4. CONCLUSI~N

23

NOTAS

(28)

Planteamiento del problema:

La obra que nos pmponemca analizar en este trabajo plantea un interesante problema

desde su mismo título, La frontera

da

cristal. Una novela en meve de Carlos Fuentes. Esta se presenta a si misma dividida en dos géneros: la novela y el cuento. &6mo es posible esto?

‘Es novela y al mismo tiempo sus relatos son cuentos? Esta es la interrogante que tomamos como

punto de partida para indagar la cuesti6n de su unidad. ¿Por que la unidad? Porque en este

concepto esth contenido el carácter funcional que tradicionalmente conocemos como parte del

discurso narrativo, además de que la cobertura del relato impone una organizacibn de secuencias

l6gicas, mismas que constituyen una u’nidad.

Este trabajo parte de los coliceptos de la teoría narrativa, como son: los personajes, el

tiempo, el espacio y la historia, apoyados en autores como Roland Barthes, Luz Aurora Pimentel,

Jacques Sauvage y Umberto Eco, entre otros. Su funci6n está en examinar la integraci6n de la

novela como tal. Se utilizan como punto de apoyo diferentes selecciones de los personajes.

Primero en su unidad de

acción,

esto quiere decir, formando un bloque a partir de sus acciones.

En segundo lugar, por medio de la relaci6n que se establece en el contexto de estas numerosa

vidas. Esta relación se obtiene al ordenarlos de manera jerárquica, eligiendo como principio de este

organigrama al millonario Leonardo Barroso. Posteriormente, en forma descendiente, su familia,

trabajadores, ilegales y delincuentes. En este punto, la unidad de la novela se explora tomando

Como base esta felacih. Por último, como una visi6n circunstancial de la vida real; este es en

funci61-1 del lugar que los personajes axpan dentro de la escena, como: explotadores y explotados,

(29)

Por lo pronto nos encontramos frente a un discurso fragmentado, para el cual es necesario

elaborar un

m#!todo

de trabajo que nos indique cuáles son, o en qué consisten estos fragmentos; de

igual forma, lo que facilite la integración de su contenido.

Cabe aclarar que no se pretende hacer un examen exhaustivo de cada uno de estos

conceptos. La intencibn de este trabajo está basada en identificarlos por su capacidad para

descubrir una estructura integral, paca finalmente, generalizar el resultado bajo la perspectiva de

una organización real e inintemmpida en el tejido verbal de la narración, cuyos hilos son los

personajes. A s i pues, el problema de

este

proyecto

está

en considerar que efectivamente existe

algún tipo

de

unidad en la fiagmentaciirn que presenta la historia.

1. EL CONCEPTO DE UNIDAD EN LA NOVELA

La definicbn de unidad en la obra literaria, implica una correlación muy fuerte de

acontecimientos, sentimientos, intenciones y motivaciones en

los

personajes. Como lo explica

Claude Bremond:

Todo relato consiste en un discurso que integra una sucesibn de

acontecimientos de interés humano en la unidad de un misma acci6n. Donde no hay sucesión, no hay relato... Donde no hay integracibn en la

unidad de una ace&, tampoco hay relato, sino

sblo

cronología, enunciación

de una sucesión de hechos nos coordinados

@J.

Donde por último no hay implicacibn de inter& humano

...

no puede haber relato porque es sblo en

relaci6n con un proyecto humano que los acontecimientos adquieren sentido

y se organizan1 en una serie temporal estructurada?

En esta definición encontramos algunos de los conceptos que son una constante a lo largo

de nuestro trabajo. Para indagar en la unídad Mefaría, es necesario reconocer un orden en los

conceptos que el autor utiliza para su definich. El primero está en interpretar que las ideas del

(30)

aprehender la realidad,

esto

es, como un modo de ver la vida definidamente y en su totalidad. El siguiente punto es la unidad de a c c i ó n , donde la importancia

de

los hechos se sitúa en que los sucesos sean de i n t e a humano, pertenecientes a un tiempo estructurado y a un espacio

determinado. Lo anterior sehala que si en la novela se tiene

wganjzxi6nJ

integracidn

y unidad

de

accibn, entonces tiene un solo sentido, por lo que, si una obra tiene sentido, se interpreta que tiene

unidad.

Para reconocer en La

fn>ntem

de

cristal una entidad narrativa contenida en el concepto de

unidad,

es menester integrarla como un todo, que la identifique tambhn como una totalidad

constante. Para tal efecto cito a Jacques Sauvage quien incorpora la methfora <<mundo>> al

concepto de integracih del discurso:

...

el símil más aproximado para referirse a ella es el

de

<<mundo>>. Tal símil es útil porque refleja la rica multiplicidad de elementos de la novela, y

al mismo tiempo su unidad como cuerpo autodefinido

...."

La frontera de cristal se construye ante todo como un mundo organizado a traves de

la

integración de sus nueve relatos. Para indagar en la unidad de la novela me propongo organizar lo

que se denomina la unidad de accidn de los personajes. Para ilustrar lo anterior elijo a cinco

personajes como representantes de ulna cadena de acciones: El primero es Leonardo Barroso, el

millonario de quien se desprenden las acciones y las actividades de la mayor parte de los personajes

de la novela. Este hombre es jefe, es familiar, cacique, opresor y de algún modo, es también

delincuente. El segundo es Fortunato Ayala, quien representa a las primeras generaciones de

ilegales que decidieron que no había

mejor

opcidn que cruzar la frontera de Mxico a los Estados

Unidos, para mejorar económicamente. El tercer personaje de acción esffi caracterizado por Marina,

(31)

SUS acciones une el relato, es Rolardo Rozas, el delincuente y asesino. En este hombre se

representa fa dramática situación y el kip0 de vida que se origina m la frontera. La actividad principal

de

este

delincuente esta basada sobrrr todo en el engaño y el abuso a las mujeres que quedan solas

del lado mexicano de la frontera; prque los hombres, llámense padres, hermanos, hijos, van a

trabajar a los Estados Unidos; así, mujeres como Manna quedan a merced de hombres como

Rolando, son engañadas con la esperanza de tener un hombre que las respalde y les db su

proteccibn. Como ella misma

lo

reffiere: “Marina le dijo que con un hombre en casa podría

defenderse mejor de los jaraseros sexuales de la fitbrica. Se metían mucho con Dinorah porque la

veían indefensa nadie daba la cara pcw ella.” (p. 133/134) Rolando Rozas, además de abusador de

mujeres, tiene otra unidad

de

acción que sólo se descubre al final de la narración: es el asesino de

Leonardo Barroso. El último repre;entante de esta unidad de accibn en los personajes esth

caracterizado por Jos6 Francisco, el escritor, quien sentado en su motocicleta, lanza al aire diversos

libros de escritores de ambos países,, queriendo comprobar que no existe tal frontera. Como se

explica en el relato: ”...arrojando manuscritos al aire, al río a la luna, a las fronteras, convencido de

que las palabras vuelan hasta enclontrar su des

tino...”

(p. 282). Este hombre, “chicano” de

nacimiento, es decir, hijo de mexicanas establecidos en los Estados Unidos, pretende con su acción

despertar la conciencia social en ambcB lados. El, más que nadie, está arraigado a la frontera, al ser

por un lado hijo de mexicanos y

p o r

el otro ciudadano de los Estados Unidos. Jose Francisco

entiende las necesidades de los lados ;y su propbit0

está

en comprobar que no existe tal división. Con lo anterior se subrayan 10:s puntos de unidad a travbs de las acciones de los personajes,

La forma como estas actividades quedan enlazadas a traves de acontecimientos que pertenecen a

un problema social que se identifica

amo

de inter& humano. El movimiento de estos actores como

directrices de acción de la novela, unifica el relato, porque de la unidad de amfin de estos

(32)

que los une.

Los

trabajadores se iderltifican a travits de Marina con su patrón (Leonardo Barroso);

los ilegales con sus ascendientes como Fortunato Ayala, quien dejó como herencia única a sus

descendientes la migraci6n en tiempos de crisis. El delincuente como Rolando Rozas unifica las

acciones a través del asesinato del millonario, quien parecía intocable a los más bajos estratos,

como son en este caso los delincuentes. Por Último est4 José Francisco, el escritor, quien

representa con su acción la actitud de alguien que tiene conciencia social e intenta con sus propios

medios el inicio de una revolución de concientización. A raíz de lo anterior es necesario

preguntarse: ¿por qu6 el autor realiza una novela que en su interior aparece fragmentada? ¿Cuál es

su objetivo? Para tratar de dar respuesta a

estas

preguntas es necesario en primera instancia

conocer la versión del autor al respeto de su propia obra. Dicha situación se lee en la entrevista

realizada por Ricardo Cayuela Gaily a ~Carios Fuentes al respecto de La frontera de Cristal:

RCG: Da la impresión de ser un libro de cuentos para que el lector arme su propia novela; el punto de unan entre los distintos cuentos es muy débil y al mismo tiempo, insoslayable, ¿cuál es la intención de esta estructura

abierta?

FUENTES: Se trata de la vieja ensefianza balzaciana del eterno retorno de los personajes

...

ofrecen al lector la posibilidad de permanecer con una historia abierta e inacabada, en la que se siente que no se ha dicho la Mima palabra. Libros en

l o s

que sólo un perfume, una atmósfera, reúne todos los

cuentos..?

Con esta cita se subrayan dos puntos de interés. El primero de ellos es la novela como idea

de integración generalizada, donde la unidad queda implícita en el tenue hilo que une el discurso a

través del encuentro de los personajes, con ellos se integra una sucesión lógica de núcleos unidos

entre sí, porque todos est& ubicados en una relación donde sus acciones van entrelazadas a una

situación que les concierne a todos: su condición personal en la frontera. El segundo punto alude al

termino "estructura abierta", ya referido por Umberto Eco6, quien explica que la interpretación de la

(33)

presenta aparentemente completa, aunque en realidad una de las características de la obra abierta

es que se trata de una historia inacabada donde los personajes y las acciones pueden repetirse en

distintos tiempos, pueden salir de los límites de la novela escrita, ya que son acciones

estereotipadas a traves de personas vivas; así pues, las acciones pueden variar en cada momento

de la escritura. Pero, ‘que tiene que ver la unidad con la estructura abierta a que se refiere Umberto

Eco?

Pues bien, la novela, para ser definida como tal, debe transferirse a una sene total, donde

sus acciones empiezan y terminan formando un ciclo de actividades enlazadas entre sí. Sin

embargo, al tratarse de una estruchra abierta, el sentido de unidad no desaparece, sblo se

transforma. Es la idea fija de una obra con autonomía en cuanto a su interpretación se refiete. La

unidad queda implícita desde la perspectiva de libertad e interpretacibn y descrita en formas

definitivas que van de la organización a la integración. Como lo expresa Umberto Eco:

En tal sentido, pues, una obra de arte, forma completa y cerrada en su perfeccibn de organismo perfectamente calibrado, es asimismo abierta, posibilidad de

s e r

interpretada de mil modos diversos sin que su

irreproducible singularidad resulte por ello alterada.7

La relacibn que enlaza a l o s personajes en su unidad de accan, canaliza el movimiento

estructural que la novela posee. Se le considera inacabada, en virtud de que se encuentra a la

disposicibn cultural y de interpretacibn del lector. Asimismo, el cosmos que la integra a través de las

actividades de los personajes, constituye una parte primordial para la unidad de la obra fragmentada;

debdo a que después de sus

acciones;

est6 el sentido de &m abierta al que pertenece. Así pues, se trata de una novela trasmutada en una obra de estructura abMa y de unidad transbrmada; por lo

que se convierte en una novela de estructura bipolar, ya que por un lado mantiene su

unidad

y por el

(34)

2. LA

LINEA

DE UNdN ENTRE LOS PERSONAJES

Ya se mencionaron los personajes que unen la trama de los nueve cuentos por medio de la

unidad de accibn. Ahora bien, la elección de los personajes considerados principales, se realiza a

partir de la manera en que se relacionan y el poder que ejercen sobre los demhs. Para ello se

organizan como en un organigrama,

es

decir, por jerarquías para su mejor entendimiento, como se ve en el siguiente esquema:

ESQUEMA

PERSONAJES POR R E L A C q (Que se vinculan dktamnta a la nsrrrcibn)

LEONAwx)BARROSO TRABAADORES

Millonario Juan Zamora

hip de Gonzalo Zemora

abogado de L. B. W n a y unigcn

trabaja en Itl maquila de L. B. Liundro Ch&W

comp~erodefiss$sde

Michelina

yahoraaspartedeks

'senridoa"que L. B. ofrece a los E. U. Leandro Reyes

ch0lerdeL.B. E n c a m r h y Paquito repmsenkntes de Espaila y ella

novia de Leandro.

M A 0

hip de inmigrantes mexicanos

FORTUNATO AYALA

ilegal

Jowdlna Ayah Benito Ayah Eloino

hija k g i h que bisnmb de F. k Ilegal dead ha vivido en E. U.

s

R

e

*

r

o

m

a

a

asaltante de benes em la tontera

(35)

Este esquema nos muestra en primer lugar y del lado mexicano a Leonardo Barroso, el

millonario, de quien depende su familia, sus trabajadores y el comercio que realiza con empresanos

norteamericanos. Posteriormente viene su familia, encabezada por la mujer que lo acompafia en

todas SUS apariciones a partir del prirner relato, "La capitalina"; se trata de Michelina Laborde, La

joven mujer es la amante de Don Leonardo, pero tambitin est6 dentro de la línea de familiares

porque es la esposa de Mariano Barroso, hijo de Lucila Barroso y del millonario. "Marianito", como lo

llaman en su casa,

es

el hijo Único del empresario. El diminutivo en su nombre aumenta la intención

de debilidad e inseguridad que acompfia al muchacho, convertido desde el momento de su boda

con Michelina en un personaje de sombra o antagónico a su padre, quien domina todo. Don

Leonardo convierte a su nuera en su amante, fortaleciendo aún m& la imagen que se tiene de 61

como un personaje de dominio y sin escrúpulos.

Los trabajadores

de

Leonardo Barroso son de tres

tipos:

los primeros son los que esffin

directamente a su senricio, como el padre de Juan Zamora, hijo de Gonzalo Zamora, abogado del

millonario; del mismo tipo

de

empleado es Leandro Reyes, su chofer. La segunda clase de

empleados corresponde a los que trabajan en algunas de sus empresas; como Marina y sus amigas,

quienes, como mujeres solas del lado mexicano de la frontera se ven obligadas a trabajar en las

maquilas del empresario. El tercer

tipo

de trabajadores estA representado por Lisandro Chávez, un

joven capitalino afectado por la economía del país, por lo que se ve en la necesidad de prestar sus

"servicios" para una empresa llevada a cabo

por

Leonardo Barroso, que transporta a jóvenes a los

Estados Unidos con un permiso para trabajar; iniciado a partir del Tratado de Libre Comercio. Esta

licencia permite a los mexicanos laborar por temporadas en los Estados Unidos,

LOS personajes nombrados hasta el momento tienen una relación directa con el personaje

central. Ahora bien, ¿cuál es la línea que une a estos personajes con los que están del lado

(36)

mexicanos, Después esun los ilegales, encamados en Fortunato Ayala, quien representa a las

primeras generaciones de ilegales que se aventuraron a cruzar la frontera en busca de mejores

oportunidades de trabajo; continuando con Josefina Ayala, quien simboliza a l a s primeras

generaciones de mexicanos nacidos en Estados Unidos; hombres y mujeres sujetos al racismo y a la

marginacibn. La mayoría de estos nuevos estadounidenses pertenecen al común denominador de

hijos abandonados por el padre, debido a la falta de recursos y la constante persecucidn de que son

víctimas; este el caso de Josefina, quien sólo lleva el apellido del padre que nunca conoca. Como

se explica en el relato:

'...

Josefina hablaba inglés porque descendía de un trabajador de acero,

Fortunato Ayala, que la tuvo y abando,n6 en Chicago

..."

(p. 167) De dos generaciones más adelante

es el joven Benito Ayala, quien forma ,parte de esta estirpe de ilegales. El es bisnieto de Fortunato y

ahora parte de la juventud emprendedora de

los

que tratan de cruzar la frontera clandestinamente,

con los brazos abiertos, como se dice en el relato que lleva su nombre:

Detenido en la noche a la orilla del río, Benito Ayala estaba rodeado de hombres parecidos a éI

...

Todos levantan los brazos, los abren en cruz, cierran

los

pufios, ofrecen su trabajo silenciosamente, del lado mexicano del río

...

(p. 244)

Aqui mismo entra también Eloino, el ilegal, que para pasar la frontera se vale de la absoluta

necesidad de identidad que tienen los ;%entes fronterizos como Mario Islas. Este agente, a pesar de

ser residente norteamericano, es hijo de padres mexicanos que al igual que Eloino cruzaron la

frontera. Mario se ve reflejado en nombre, características físicas e idioma al joven ilegal y lo deja

pasar sin saber 41 mismo por qué. Cano se dice en el relato: "Mario vio alejarse corriendo a este

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Descargar ahora (82 pages)