Incidencia de la comprensión y la motivación de la lectura en los estudiantes y docentes de noveno año de educación básica, en la asignatura de lengua y literatura en el Colegio Adventista Ciudad de Quito.

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Texto completo

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UNIVERSIDAD TÉCNICA PARTICULAR DE LOJA

La Universidad Católica de Loja

ÁREA SOCIO HUMANÍSTICA

TITULACIÓN DE LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

MENCIÓN LENGUA Y LITERATURA

Incidencia de la comprensión y la motivación de la lectura en los estudiantes y docentes de

noveno año de educación básica, en la asignatura de lengua y literatura en el Colegio

Adventista Ciudad de Quito

TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN

AUTOR: Garcés Landeta, María José

DIRECTOR:

Valdivieso Guerrero, Tania Salomé, Eco.

CENTRO UNIVERSITARIO QUITO

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APROBACIÓN DEL DIRECTOR DE TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN

Economista.

Tania Salomé Valdivieso Guerrero

DOCENTE DE LA TITULACIÒN

De mi consideración:

El presente trabajo de fin de titulación: “Incidencia de la comprensión y la motivación de la lectura en los estudiantes y docentes de noveno año de educación básica, en la asignatura de Lengua y Literatura en el Colegio Adventista de la Ciudad de Quito, provincia de Pichincha, en el año lectivo 2012 – 2013”, realizado por Garcés Landeta María José; ha sido orientado y revisado durante su ejecución, por cuanto se aprueba la presentación del mismo.

Loja, noviembre de 2013

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DECLARACIÓN DE AUTORÍA Y CESIÓN DE DERECHOS

“Yo María José Garcés Landeta declaro ser autora del presente trabajo de fin de titulación, de la Titulación de Ciencias de la Educación, siendo la Ec. Tania Salomé Valdivieso Guerrero directora del presente trabajo; y eximo expresamente a la Universidad Técnica Particular de Loja y a sus representantes legales de posibles reclamos o acciones legales.

Además certifico que las ideas, conceptos, procedimientos y resultados vertidos en el presente trabajo investigativo, son de mi exclusiva responsabilidad.

Adicionalmente declaro conocer y aceptar la disposición del Art. 67 del Estatuto Orgánico de la Universidad Técnica Particular de Loja que en su parte pertinente textualmente dice: “Forman parte del patrimonio de la Universidad la propiedad intelectual de investigaciones, trabajos científicos o técnicos y tesis de grado que se realicen a través, o con el apoyo financiero, académico o institucional (operativo) dela Universidad”

f)………..

Autora: María José Garcés Landeta

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ÍNDICE DE CONTENIDOS

CARÁTULA ... i

APROBACIÓN DEL DIRECTOR DE TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN ... ii

DECLARACIÓN DE AUTORÍA Y CESIÓN DE DERECHOS ... iii

ÍNDICE DE CONTENIDOS ... iv

RESUMEN EJECUTIVO ... 1

ABSTRACT ... 2

Objetivos ... 3

General: ... 3

Específicos: ... 3

INTRODUCCIÓN ... 4

1. MARCO TEÓRICO ... 9

1.1. Algunas consideraciones sobre la lectura ... 10

1.1.1. ¿Por qué se debe leer? ... 12

1.1.2. ¿Cómo se debe leer? ... 13

1.1.3. ¿Qué se debe leer? ... 16

1.2. Motivación y comprensión de la lectura ... 20

1.1.4. Motivación lectora ... 21

1.1.5. Comprensión lectora ... 25

1.3. La lectura en la actualidad... 29

1.1.6. La realidad de la lectura en el aula de clase ... 31

1.1.7. Contextualización ... 40

2. METODOLOGÍA ... 43

2.1. Métodos, técnicas e instrumentos de la investigación ... 45

2.1.1. Método ... 45

2.1.2. Técnica ... 46

2.1.3. Instrumento ... 46

2.2. Contexto ... 47

2.3. Grupo encuestado ... 47

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3. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS ... 49

3.1. Encuestas aplicadas a estudiantes ... 50

3.2. Encuestas aplicadas a docentes ... 67

4. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ... 82

4.1. Conclusiones ... 83

4.1.1. Conclusiones por grupo encuestado ... 83

4.1.1.1. Estudiantes ... 83

En cuanto a la motivación ... 83

En cuanto a la comprensión ... 84

4.1.1.2. Docentes... 84

En cuanto a la motivación ... 84

En cuanto a la comprensión ... 85

4.1.2. Otras conclusiones ... 86

Estudiantes ... 86

Docentes ... 89

4.1.3. Conclusiones generales ... 93

4.2. Recomendaciones ... 95

4.2.1. Recomendaciones por grupo encuestado ... 95

4.2.2. Estudiantes ... 95

En cuanto a la motivación ... 95

En cuanto a la comprensión ... 95

4.2.3. Docentes... 96

En cuanto a la motivación ... 96

En cuanto a la comprensión ... 96

4.2.4. Recomendaciones generales ... 97

5. ANEXOS ... 99

6. PROPUESTA ... 101

6.1. Tema ... 102

6.2. Contexto ... 102

6.3. Justificación ... 102

6.4. Objetivos ... 103

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6.4.2. Objetivos específicos ... 104

6.5. Metodología ... 104

6.5.1. Diseño de propuesta ... 104

6.5.2. Población ... 104

6.5.3. Técnicas ... 104

6.6. Plan de acción... 106

6.6.1. Formulación del problema ... 106

6.6.2. Aspectos que se desea cambiar ... 106

6.6.3. Recursos ... 107

6.6.4. Resultados esperados ... 107

6.6.5. Actividades y estrategias ... 107

6.7. Presupuesto... 116

6.8. Cronograma ... 117

6.9. Referencias bibliográficas... 119

6.10. Anexos de la propuesta ... 120

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RESUMEN EJECUTIVO

.

La presente investigación tuvo como objetivo el estudio de “La comprensión y motivación de la lectura en los estudiantes y docentes de noveno año de educación básica del Colegio Adventista Ciudad de Quito”.

Concretamente la muestra analizada corresponde a cuarenta y cuatro (44) estudiantes del noveno año de educación básica, y diez (10) docentes de la institución.

Los instrumentos de investigación utilizados fueron dos encuestas, una por colectivo, proporcionados por la coordinación del programa investigativo.

La conclusión general de los resultados obtenidos fue que existe una falta de hábito lector entre los estudiantes, pero a la vez se percibe a la lectura como una actividad positiva que aporte muchos beneficios.

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ABSTRACT

The objective of this research is the study of “The comprehension and motivation of reading amongst students and teachers of ninth grade in the Adventist High School Ciudad de Quito”.

Specifically the sample corresponds to forty-four (44) students of ninth grade, and ten (10) teachers of the institution.

The research instruments used were two surveys, one for each group (students/ teachers), provided by the research program coordination.

The general conclusion from the result was that there is a lack of reading habit amongst students, yet reading is perceived as a positive activity that provides many benefits.

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3 Objetivos

General:

Determinar la comprensión, motivación y lectura en los estudiantes y docentes de noveno año de educación básica en la asignatura de Lengua y Literatura en el Colegio Adventista Ciudad de Quito provincia de Pichincha, en el año lectivo 2013.

Específicos:

• Puntualizar la incidencia de la comprensión en la lectura de los alumnos de noveno año de educación básica, en la asignatura de Lengua y Literatura, en el Colegio Adventista Ciudad de Quito provincia de Pichincha, en el año lectivo 2013.

• Describir la incidencia de la motivación en la lectura de los alumnos de noveno año de educación básica, en la asignatura de Lengua y Literatura, en el Colegio Adventista Ciudad de Quito provincia de Pichincha, en el año lectivo 2013.

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INTRODUCCIÓN

Como se ampliará a lo largo de esta investigación, existe grandes falencias en lo referente a la capacidad lecto-escritora de la población, tanto así que no existe país en el mundo que no posea un porcentaje significativo de analfabetos funcionales, es decir personas que aun estando en capacidad de leer y escribir, tienen dificultad en aplicar estos conocimientos a su vida diaria o no los aplican en absoluto. Las personas prefieren dedicar su tiempo libre a otras actividades como ver televisión, navegar en Internet, dormir. En una investigación realizada por el INEC, en la que se analiza el tiempo promedio dedicado a deporte, lectura, actividades recreativas, actividades sociales, entre otras, se evidenció que el grupo que más leía era el de los adultos mayores (personas mayores a 65 años) dedicando 3.14 horas semanales a esta actividad; lo cual sique siendo bastante poco. Los otros rangos de edades dedican 2.5 horas semanales y menos para la lectura. El dedicar poco tiempo a la lectura tiene una influencia negativa en las capacidades cognitivas como la memoria, la capacidad de crítica y reflexión, la capacidad de resolver problemas o de seguir instrucciones sencillas, entre otras. Por lo tanto, si sabemos que gran parte de la población no lee; y que el hecho de no leer perjudica las capacidades cognitivas, nos encontramos frente a un problema, al que se ha tratado de dar solución desde distintas instituciones públicas y privadas, sin al parecer exista ninguna solución plausible hasta la fecha.

El gobierno del Ecuador se ha planteado como deber la promoción y estímulo de la cultura, la creación la formación artística y la investigación científica. De igual manera varios de los objetivos del Plan Nacional del Buen Vivir (1, 2, 3, 5, 7, 8, 9, 10 y 12) así como varias políticas del Plan Decenal de Educación (1, 2, 4, 5 y 6) contemplan el impulso y la mejora de la lectura en el Ecuador. Con base en estos antecedentes, actualmente se encuentra vigente el Plan Nacional de Lectura (PNL), que desde diversas perspectivas y con la utilización de varios métodos y herramientas busca fomentar y retomar la lectura en la población ecuatoriana.

En el Informe de Actividades de agosto 2012, el Plan Nacional de Lectura explica las ideas rectoras en las que se basa, que son:

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• Trabajar la lectura y escritura por un lado como esparcimiento y por otro bajo el concepto de un desempeño auténtico.

• Propiciar espacios no tradicionales para la lectura.

• Establecer mecanismos para mejorar el acceso al libro y la información (incentivos fiscales, fondos concursables, etc.).

• Comprender las formas de leer de la población.

Uno de los conceptos que maneja el PNL respecto a la lectura es:

La lectura, además de una relación individual con un tipo de texto, es una práctica social de construcción de significados, que abarca varios soportes y no se rige solamente por la literatura y el disfrute, sino a todo tipo de conocimiento e información a la cual cada persona tiene derecho a acceder En el desarrollo del PNL trabajan en conjunto el Ministerio de Educación (Mineduc) y el Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinab). Entre las varias acciones emprendidas para el fomento de la lectura, cabe destacar:

- Campaña Nacional Eugenio Espejo por el Libro y la Lectura.

- Campaña Nacional del Libro y la Lectura “Ecuador, un país que lee”

- Actualización y Fortalecimiento Curricular. En el área de Lengua y Literatura se ha propuesto recuperar la lectura de literatura por placer.

- Dotación del fondo bibliográfico, así como el material de apoyo multimedia a las bibliotecas.

- Fortalecimiento de capacidades del personal bibliotecario en temas referentes a conocimientos y metodologías en gestión bibliotecaria y motivación a la lecto-escritura para niños, jóvenes y adultos.

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Posiblemente el PNL no sea ampliamente conocido, pero una de las campañas que lleva a cabo (a pesar de no ser de iniciativa propia) sí lo es: la Campaña Nacional Eugenio Espejo por el Libro y la Lectura. Esta iniciativa surgió de la mano del escritor Iván Egüez, y en un primer momento se desarrollaba únicamente en la ciudad de Cuenca. Actualmente es una campaña a nivel nacional que, por un valor que oscila entre $1,00 a $2,00, entrega a domicilio un libro de manera mensual, el cual es cobrado de la planilla de alguno de los servicios básicos. Raúl Pérez Torres, durante el lanzamiento a nivel nacional de la campaña, indicó que la misma busca “que los ecuatorianos vuelvan a la lectura, especialmente los maestros, los jóvenes y los niños”.

La Universidad Técnica Particular de Loja, a través del Departamento de Lenguas Modernas y Literatura, en su afán por diagnosticar y bosquejar soluciones ante las graves dificultades lectoras a nivel nacional, gestiona la presente investigación, en donde principalmente se busca tomar datos a nivel nacional con temas relacionados a la comprensión y motivación de la lectura, en los estudiantes y docentes del noveno año de educación básica.

La presente investigación fue motivada por el anhelo de conocer y describir a cabalidad la influencia que tienen la motivación y la comprensión en la lectura de los estudiantes y docentes de noveno año de educación básica del Colegio Adventista Ciudad Quito; descubrir sus dificultades, sus potencialidades, sus oportunidades al momento de realizar una lectura, sea esta literaria, académica, recreativa; sea dentro o fuera de la institución, por obligación o por hobby, en resumen analizar la influencia de estas dos aspectos (comprensión y motivación) en todo el proceso que involucra el acto de leer.

En el Colegio Adventista Ciudad de Quito, como en muchos otros, existe una imperiosa necesidad de mejorar la motivación y la comprensión lectora, principalmente de los estudiantes pero también de los docentes.

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Aprovechando el espacio brindado, y la buena disposición tanto de docentes, directivos, personal administrativo y estudiantes, se realizará una investigación descriptiva, cualitativa, no experimental y transversal para determinar la influencia de los dos aspectos (comprensión y motivación) en el proceso de lectura.

Los recursos utilizados en esta investigación fueron: materiales, humanos y económicos, lo cual permitió llevar a cabo la misma.

El objetivo general de la presente investigación fue el determinar la comprensión, la motivación y la lectura en los estudiantes y docentes del noveno año de educación básica de la institución investigada.

Para alcanzar este macro-objetivo, se procederá a puntualizar la incidencia de la comprensión en la lectura, describir la incidencia de la motivación en la lectura y plantear una propuesta para mejorar la comprensión lectora y la motivación.

Respecto a la comprensión se logró describir el efecto que tiene la misma sobre la lectura, al encontrar que los estudiantes que menos comprensión demostraron, tanto por indicar que tenían problemas de comprensión como por preferir las lecturas con muchos dibujos y poco texto, fueron quienes a su vez no pudieron indicar libros que hayan leído recientemente así como indicar explícitamente que la lectura no les gusta o les aburre.

Respecto a la motivación se encontró que muchos estudiantes indicaron una falencia en este aspecto, relacionado con los métodos de enseñanza. Así un grupo minoritario de estudiantes indico explícitamente que se les debe motivar mejor, mientras que un grupo más nutrido indico que se les debe dar títulos más interesantes o dejarlos escoger los títulos a leer, ambos propuestas relacionadas estrechamente a la motivación intrínseca (interés personal).

Respecto a la propuesta para mejorar la comprensión y la motivación, la misma se encuentra desarrollada al final de esta investigación, describiendo las formas puntuales en que incidirá en los aspectos investigados.

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1.1. Algunas consideraciones sobre la lectura

Para comenzar esta brevísima síntesis sobre la lectura, se citan las palabras de Sábato (2004):

Por eso he venido hoy, especialmente, para hacerles un pedido: les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes, con la autoridad que me dan los años, que lean. Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir. Leía cuanto llegaba a aquellas bibliotecas de barrio, donde primero a través de libros de aventuras, y luego, porque un libro lleva, inexorablemente, a otro libro, a través de los más grandes de todos los tiempos, esos que nos entregan los abismos del corazón humano, y la belleza y el sentido de la existencia.

Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.

Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.1

De entrada se intenta reflejar la importancia del hábito lector para el desarrollo de muchos aspectos tanto del individuo como de la sociedad. Leer no solo vuelve a las personas más cultas y mejor versadas, sino que las hace más críticas y perspicaces con su entorno, que no se conforman con una sola respuesta y una sola perspectiva, sino que están conscientes de que siempre hay algo detrás de lo evidente. A su vez, el conjunto de una sociedad donde el hábito lector está arraigado es más difícil de controlar, por ser conscientes de su poder como conjunto, que los gobernantes son los que están al servicio del pueblo y no al contario, de aquí que el hábito lector nunca ha sido regla sino

1 Fragmento del discurso pronunciado por el autor durante la presentación del Plan Nacional de Lectura

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excepción, en tiempos pasados por la incapacidad real para leer (analfabetismo) de la mayoría de la población, y en la actualidad por la casi omnipresencia de otros medios de distracción y esparcimiento.

La lectura es un hecho individual, cultural, artístico y social y como tal resulta complejo definir un concepto de la misma debido a que existen diversas perspectivas para intentar un acercamiento2 y varios tipos de lectura. Debido a esta complejidad, la mayoría

de autores se inclinan por explorar la relación texto-lector. En palabras de Abdón Ubidia: Más allá de su forma física, o del formato que adopte, un libro es un pacto de entendimiento entre autor y lector. Mejor, entre el lector que lo descifra y el autor que, previamente (quizás siglos o milenios atrás), lo escribió. (2006, p.13).

Desde una perspectiva distinta, Álvaro Agudelo (2005), plantea que el proceso de humanización son todos los actos con los cuales se construye y crece lo humano, el sentido de la humanidad. Dentro de este sentido el autor ubica cuatro acciones fundamentales que generan los escritos como realidad susceptible a decodificación: creer, crear, descubrir y discutir. Así mismo Agudelo define correspondencia entre estas actitudes y los distintos tipos de texto, asignando el acto de creer a los textos místicos-teológicos, el de crear a los textos artísticos, el de descubrir a los textos científicos y el de discutir a los textos filosóficos; recalcando que pueden existir textos de carácter intermedio.

La reflexión de Agudelo resulta destacable debido a que establece relaciones entre los textos y los actos humanos en sí, relación que parece acrecentarse y debilitarse a lo largo de la historia literaria.

Similar acercamiento es planteado por Galo Guerrero, ya que nos indica que: … en el texto se manifiesta la vida y sus lenguajes, y un incesante intercambio de sentidos si se trata de un texto de arte, de literatura especialmente; reflexión, discusión y discernimiento, si se trata de un texto filosófico, creencia y comunicación si se trata de un texto místico-teológico, descubrimiento, definición, rigor, simbolización, invención, creación, pero

2 Por ejemplo en medida de su funcionalidad, de su pertenencia a las artes, de su influencia social, de su

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en cuanto a sinónimo de ordenamiento, si se trata de un texto científico; denotación y literalidad si se trata de un texto técnico. (2010, p. 498).

Si bien no se puede concretar lo que la lectura es, se pueden plantear interrogantes para al menos identificar lo que no es, observando siempre que lo que se propone es un acercamiento literario3 a la lectura. Por ejemplo, interrogantes que atañen a

todos los historiadores de teoría literaria, y al potencial público lector en general, son ¿Por qué debemos leer? ¿Quiénes deben leer? ¿Cuándo se debe leer? ¿Qué se debe leer? ¿Cómo se debe leer? Cada una de estas interrogantes basta en sí misma para extensos análisis e interpretaciones, pero enfocado en el tema de esta investigación, se ampliará las interrogantes de por qué, cómo y qué se debe leer.

1.1.1. ¿Por qué se debe leer?

Todos los autores de teoría literaria, como bien puede esperarse de su profesión, son acérrimos defensores de la lectura y ven en esta no solo una forma de entretenimiento, sino toda una filosofía de vida.

Galo Guerrero indica que una de las principales motivaciones lectoras es:

.. ese querer captar o apropiarse de lo que el otro dice, hay toda una construcción cognitivo-psico-socio-cultural que no se activa como por arte de magia en el momento preciso de la lectura, sino que se trata de un proceso que con el andar del tiempo se construye de manera singular, íntima e intrasubjetivamente hasta configurar sentidos y significados que involucran conductas de aprendizaje pero también de desaprendizaje, debido a que los nuevos conocimientos generan – según el especialista argentino Alfredo Ghiso – “deseos, pensamientos, interacciones, ambientes y bienes materiales y simbólicos” que llevan al lector a obtener nuevos esquemas mentales que lo motivan u obligan a recontextualizar esos conocimientos y saberes adquiridos (2010, p. 509-510).

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Un apasionante manifiesto a favor de la lectura y de la vida misma, lo encontramos en el apartado Veinte confesiones y un credo de Abdón Ubidia, quien entre otras cosas señala que:

…. el arte es también el lenguaje del dolor y, según mi experiencia, la mejor forma para exorcizarlo: un contra lenguaje del dolor. Y aquí inserto mi segunda confesión: creo que la literatura es un producto puro de la vida, la ciencia de la vida que decían los rusos. Y pienso que aquellos que lo niegan y afirman que literatura y vida no tienen nada que ver entre ellas, sólo tratan de ocultar, como en LaCarta Robada de Poe, lo que ponen a la vista de todo el mundo (2006, p.99).

El mismo autor nos relata uno de sus credos “Creo – para terminar – en la literatura, oral y escrita, como la más alta, perfecta, sublime forma de comunicación humana”. (2006, p.120).

Como se puede deducir de las afirmaciones anteriores, los buenos lectores no promueven la lectura por su funcionalidad, sino por el enorme alcance artístico, estético y cognitivo que posee, por la forma en que nos permite ver la vida y el mundo, incluido los seres que habitan en él, de una manera totalmente distinta.

Y es esta misma pasión y perspectiva con la que se debería inculcar el hábito lector en los niños, pues se ha visto que otras metodologías han fracasado, desde el rígido sistema de simplemente obligarlos a leer, hasta un sistema basado en premios y castigos que puede que incentiven al niño a leer un número determinado de textos, pero no forman un lector para toda la vida.

1.1.2. ¿Cómo se debe leer?

Para los distintos tipos de lectura, Agudelo indica que:

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estrategias especiales. Lo interesante en todos los casos, consiste en reconocer que el documento facilita las claves de su propio seguimiento, y ofrece un sentido lógico de aproximación (2005, p. 11).

Para establecer una división de los distintos tipos de lectura, resultan muy útiles los acertadísimos criterios de catalogación que nos plantea Galo Guerrero sobre los niveles de comprensión lectora4:

Figura Nro. 1. Niveles de comprensión lectora

Fuente: Guerrero (2011)

4 Algunas de las ampliaciones sobre los criterios de clasificación son de mi autoría y otras pertenecen a Galo

Guerrero. El texto fue tomado de diapositivas que son parte de la videoconferencia titulada Expresión Oral y Escrita correspondiente al segundo bimestre del período Abril-Agosto 2011 y que se encuentra disponible en

http://de.slideshare.net/videoconferencias/expresin-oral-y-escrita-ii-bimestre-abril-agosto-2011-8383313.

Comprensión crítico-valorativa

Identificar los alcances y limitaciones del texto.

Comprensión

inferencial

Inferir o descubrir lo que

hay más allá del texto.

Comentar, interpretar.

Comprensión literal

Lo que dice el texto. Nivel

denotativo, no alcanza

segundas interpretaciones.

Comprensión gráfico-fónica-conciencial

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Se cita primero esta clasificación de niveles de comprensión lectora porque para poder practicar los distintos tipos de lectura es necesario dominar todos estos niveles.

El primero de estos, el nivel gráfico-fónico-conciencial se refiere al desciframiento del código, en este caso la lengua, y su pronunciación, es decir la capacidad de identificar las letras, sílabas, palabras, oraciones y párrafos, cosa que puede no suceder si leemos textos en otros idiomas que no pertenezcan a la misma familia lingüística, será de hecho imposible alcanzar ningún tipo de comprensión.

La comprensión literal es la capacidad de entender lo que el texto dice per se, es decir comprender tópicos como el tema, la idea central, los personajes, entre otros; en pocas palabras es la capacidad de recibir la información presente en el texto.

La comprensión inferencial es de carácter connotativo, va más allá de lo evidente intentando dilucidar otras posibles interpretaciones del texto, el contexto en el que fue escrito, las intenciones del autor, entre otros.

Finalmente la comprensión crítico-valorativa se refiere a emitir juicios de valor sobre la obra, es decir descubrir los aportes tanto positivos como negativos de la obra, y circunscribirlos tanto a la escala de valores de la sociedad de su época como de la época actual, e incluso a la escala de valores propia del lector-crítico.

En lo referente a los tipos de lectura existe una división que comparten casi todos los autores, y es la división entre texto denotativo y connotativo. Como detalla Agudelo sobre el texto denotativo:

El significado de un texto puede ofrecerse algunas veces en forma literal, abierta; en ese nivel podemos decir que el texto nos dice. Lo entendemos con la simple observación, tal y como se encuentra.

No es necesario remitirnos al más allá. Las palabras, oraciones, párrafos, etc., explicitan, definen y determinan un sentido directo, objetivo y preciso (2005, p. 12).

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El lector tiene que descubrir un sentido que se oculta detrás de las imágenes, las palabras, etc. El primer sentido o significación que se encontró a nivel de la denotación no fue suficiente, haciéndose indispensable una lectura por la connotación.

Este tipo de escrito deja de lado el significado literal; guarda un sentido, pero para precisarlo hace falta una relectura de la imagen y la palabra sugerentes. Entrega un significado aprehensible en forma indirecta (2005, p. 13).

De los criterios antes expuestos podemos indicar que existe una interrelación entre los niveles de comprensión lectora y los tipos de lectura. Así por ejemplo, el texto científico solo permite su lectura denotativa, pero a su vez es susceptible a un juicio crítico-valorativo. De igual manera la totalidad de los textos literarios pertenecen por lo menos al ámbito connotativo, ya que es ese precisamente su objetivo, utilizar las palabras para expresar ideas y pensamientos subjetivos, totalmente orientados a segundas interpretaciones

.

1.1.3. ¿Qué se debe leer?

Si existe un punto en el que todos los autores coinciden es que no se nace lector. La lectura es un gusto adquirido, como tal debe ser un acto placentero basado en el interés y la curiosidad. Y como todos los aspectos concernientes al gusto y las preferencias, varia de persona a persona. Sin embargo, debido al carácter obligatorio de muchas lecturas durante la vida estudiantil, resulta vital una reflexión acerca de qué es lo que se ofrece a los jóvenes para que empiecen su formación literaria.

En este sentido Galo Guerrero nos indica que: “No se trata de leer cualquier cosa. Existe cantidad de basura que no se debe leer”. (2010, p. 559).Sin embargo el autor en virtud de no desacreditar a ningún autor ni limitar las posibilidades de cualquier texto para ser leído, no especifica ni amplía a que textos o autores se refiere con “basura”.

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determinados títulos, porque básicamente esta postura es una aristocratización de la literatura, una aberrante división entre los ‘iluminados’ que controlan y reparten el conocimiento, y el ‘resto’, entes carentes de inteligencia, cultura y sensibilidad artística que simplemente deben ser guiados para acceder a una pequeña porción de ‘iluminación’. En la actualidad existe la amplia creencia de que la popularidad de un producto determinado, un libro en este caso, confirma hasta cierto punto, la calidad del mismo, de lo contrario ¿Por qué lo adquiere gran parte de la población? Para responder esta interrogante entran en juego muchas variables tanto económicas (oferta y demanda del productos, costos), sociales (accesibilidad al producto, propaganda, presión social) como individuales (preferencias, deseo, necesidad de seguir a los demás).

La oferta literaria (particularmente en lo referente a libros impresos) está supeditada al negocio editorial, el cual a su vez se circunscribe en la llamada «cultura de masas». Por otro lado, sin el negocio editorial, probablemente el acceso a cualquier libro sería extremadamente dificultoso. Por lo tanto, y ya de entrada, si no se tiene una orientación o idea mínima sobre lo que queremos leer, se terminara por leer aquello que buenamente se halle en la biblioteca o librería, si se tiene suerte con la asesoría de un vendedor o bibliotecario, o sino simplemente el lector se perderá entre tantos y tantos títulos.

De acuerdo con Busquet i Duran, la cultura de masas es “el resultado lógico de la introducción histórica de los medios tecnológicos de producción y difusión cultural de las nuevas formas de organización social del trabajo en la producción y difusión de bienes simbólicos” (2008, p. 32).

Tanto Busquet (2008) como Umberto Eco (2010) coinciden en discernir tres tipos de cultura, aunque al mismo tiempo afirman que las mismas no son universos totalmente separados e impermeables, sino que más bien es característica la interacción, préstamos y fluctuaciones entre los diferentes tipos de cultura.

Los otros dos tipos de cultura son la ‘cultura culta’ y la ‘cultura popular’.

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o artístico” (2008, p. 22). Según el mismo autor las características de la cultura culta son selectividad, normatividad, carisma, jerarquización, fragilidad, vulnerabilidad y el ser producto de la educación.

Por otro lado, la cultura popular, como su nombre lo indica, es aquella que surge del pueblo, autónoma y espontáneamente, alejada de la mediación y vigilancia de los representantes de la cultura superior. La cultura popular por lo tanto es más una forma de vida, íntimamente relacionada a la comunidad de donde surge y por lo tanto enfocada en sus tradiciones, festividades, celebraciones, creencias y patrimonio intangible. Como acotan diversos autores, los productos y experiencias culturales que no logran alcanzar un estándar mínimo de calidad para ser considerados parte de la ‘cultura culta’, son automáticamente encasillados como cultura popular.

El concepto más característico de la cultura de masas, o en este caso más relevante en lo referente a lo artístico y literario, es el de Kitsch.

Resulta igualmente complicado definir el Kitsch, siendo más fácil asociarlo con un mal gusto o una falta de buen gusto, siendo una suerte de falta de formación o sensibilidad artística. Resultan sin embargo esclarecedoras las palabras de Umberto Eco en este sentido:

Siendo el Kitsch un Ersartz5, fácilmente comestible, del arte, es lógico que se proponga como cebo ideal para un público perezoso que desea participar en los valores de lo bello, y convencerse a sí mismo que lo disfruta, sin verse precisado a perderse en esfuerzos innecesarios. Y Killy habla del Kitsch como un típico logro de origen pequeño burgués, medio de fácil reafirmación cultural para un público que cree gozar de una representación original del mundo, cuando en realidad goza sólo de una imitación secundaria de la fuerza primaria de las imágenes. (2010, p.87)

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La mayoría de autores coinciden en identificar al Kitsch como un concepto inherente a la cultura de masa, surgido de ésta y a la vez precursor y preservador de la misma.

Es decir, debido a que la productos y experiencias culturales y artísticas ya no son asimilados y juzgados primeramente por un selecto grupo de intelectuales, críticos o filósofos para luego ser divulgados (con base en su calidad o funcionalidad) al resto de la población; sino que es algo que la totalidad de esta misma población anhela adquirir a la brevedad posible (o al menos sentir que la ha adquirido) y está dispuesta a pagar por ello; la producción de estas experiencias y productos debe adaptarse a estas características de inmediatez en grandes cantidades, es decir deben masificarse.

Así mismo, referirnos a los conceptos de buen o mal gusto plantea nuevas interrogantes. En un intento de conciliar esta interrogante, resultan de sumo valor las palabras de Javier González Solas, quien nos dice que:

En realidad el gusto nos precede, es como la razón: todos la tenemos, pero no es exclusiva de ninguno, y sólo se forma dentro de una sociedad. Es la facultad de gozar individualmente mediante dispositivos aprendidos. Por eso también Bourdieu adscribe el gusto a un sistema de diferencias sociales, pudiéndose hablar de una construcción social del gusto. (2004, p.2)

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mediático intenta indicarnos que es lo que debe gustarnos, que es lo que debemos considerar de buen y mal gusto; para hablar en su misma jerga que es lo que esta in y lo que esta out (tanto en el vestir como en la literatura, el cine e incluso las ideologías), condenándonos al mismo tiempo a ser marginados sociales en caso de no seguir la tendencia.

Para finalizar esta sección y sintetizar los diversos conceptos y autores citados, se procede a enumerar ocho pistas o guías al momento de elegir un título para la lectura personal:

- No hay forma de discernir entre libros buenos y malos que no sea leyéndolos. - Ningún buen escritor o docente nos dirá que leer y que no, como máximo tal

vez llegue a sugerirnos un par de títulos.

- El hecho de que un libro sea un best-seller no garantiza que sea bueno o que deba gustarnos.

- Los libros de la ‘cultura culta’ o grandes clásicos no son necesariamente recomendables, dependerán del interés y la madurez del lector.

- Las contratapas y contraportadas donde se bosqueja el tema del libro resultan muy útiles para elegir uno que resulte de nuestro interés.

- En última instancia, solo el juicio crítico-valorativo que cada individuo pueda emitir a la final de la lectura de un libro, podrá determinar si mereció o no la pena leerlo.

- Lo único que garantiza la correcta formación de un sistema de valoración único y personal, y ser capaces de indicar que autores y libros nos parecen meritorios de lecturas y relecturas; es haber leído centenas, incluso miles de libros.

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1.1.4. Motivación lectora

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (2010) define la motivación como: “Ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia”. Por lo tanto la motivación es la fuerza que nos mueve a realizar una determinada tarea.

Desde la teoría psicológica, la motivación es un concepto ampliamente analizado e investigado. De acuerdo con los planteamientos de Ford: “el constructo de motivación ha sido referido a tres funciones psicológicas básicas: a.) activar una conducta, b.) dirigir la

conducta, y c.) regular la persistencia de la conducta” (Ford, 1992 en Díaz, J. J., Martínez, I., & de Ávila, Y. 2006).

Dentro de la teoría psicológica se toman en cuenta un sinfín de variables para el estudio de la motivación como la necesidad: variables biológicas (como sed, hambre sueño), variables de personalidad (motivos de logro, poder y filiación), variables cognitivas (propósitos, metas, planes), variables conductuales (estímulos), variables emocionales (hedonismo) así como factores asociados tales como el incentivo y el castigo para motivar o desmotivar (Chóliz, 2004, p. 43).

Una de las teorías más difundidas y aceptadas sobre las variables que afectan la motivación es la pirámide de Maslow6 (1943). De acuerdo con esta pirámide el ser

humano tiene un repertorio de necesidades que están jerarquizadas en cinco niveles. Para avanzar al siguiente nivel de necesidades primero el individuo debe sentir (condicionamiento emocional) que las necesidades del nivel inferior han sido satisfechas. Maslow acota que solo las necesidades no satisfechas alteran el comportamiento, mientras que las necesidades satisfechas no muestran alteración alguna en el comportamiento.

6 La traducción es de mi autoría, el original de la imagen en inglés fue tomada de

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Figura Nro. 2. Jerarquía de las necesidades humanas.

Fuente: Maslow (1943)

Desde la perspectiva de esta teoría el hábito lector solo podría incluirse en el quinto nivel, quizás también en el tercero si es que se desea pertenecer a un club o grupo de personas aficionadas a la lectura. La lectura no obedece a una necesidad fisiológica ni de seguridad ni de autoestima, sino que se enmarca más en el ámbito de la auto-actualización, la creatividad y el significado, por lo que se ubica en el nivel más alto de la pirámide de Maslow.

Otro planteamiento que es utilizado en distintas teorías de la motivación y que guarda una relación más estrecha con el hábito lector es el planteamiento de la motivación extrínseca e intrínseca.

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castigos, compromisos, premios, o si la actividad en sí es un requisito para determinado grado de estudio o trabajo.

La motivación intrínseca está relacionada con aspectos individuales como el interés y la curiosidad, el anhelo de superación, la necesidad de entretenimiento y distracción, la exploración, entre otros. La motivación intrínseca dictamina que debe hallarse satisfacción al realizar la actividad propuesta, aunque parezca que no se obtiene ningún beneficio al realizarla.

Vinculadas al ámbito lector las motivaciones extrínsecas e intrínsecas de acuerdo con lo señalado por Armas y Gómez: “El primero, extrínseco, está relacionado con la lectura como una actividad instrumental encaminada, bien a recabar información, bien a obtener reconocimiento social u otro tipo de recompensa. El segundo componente, el intrínseco, se vincula a sus aspectos más recreativos, a la curiosidad y el interés en y por la propia actividad lectora” (2003).

Para inculcar el hábito lector se considera a la motivación intrínseca como más efectiva debido a que “es un alto predictor del rendimiento en lectura en comparación con la motivación extrínseca en los alumnos de primaria”.

Diversos autores señalan características que debe tener la motivación intrínseca para resultar efectiva, autónoma y duradera.

Así para Chóliz (2004) la motivación intrínseca debe contar con tres características que se citan a continuación:

a.) Características de la propia tarea.

Resultan más atractivas las actividades relativamente complejas, novedosas e imprevisibles, constatándose este hecho en el tiempo que se dedica a actividades exploratorias dentro de los estímulos que posee dichas particularidades.

b.) Sensación de competencia e independencia.

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c.) Estado de necesidad y presencia de instigadores.

Esta característica se basa en el modelo hidráulico de Lorenz, en el cual se asume que tanto la necesidad y el impulso (internos) como la presencia de estímulos que instiguen la conducta (externos) determinan la fuerza de la tendencia motivacional.

Resumiendo los criterios antes expuestos, y reafirmándolos, cabe acotar para forjar el hábito lector sobre todo en los niños y jóvenes, prima el lograr en ellos una motivación intrínseca para acercarse a la lectura.

Si bien en un primer momento la motivación extrínseca puede resultar muy útil, como recompensar al estudiante si muestra interés en la lectura, no garantiza que la conducta perdure una vez retirado el estímulo que suscita dicha conducta. Por otro lado si no se ofrece algún estímulo externo, al menos en primera instancia, resultara difícil, por no decir imposible, que el niño se acerque al libro por voluntad propia, teniendo en cuenta el entorno escasa u nulamente literario en el que la mayoría se ven inmersos.

Cabe indicar que dentro del amplio rango de estímulos externos, a toda costa debe evitarse el castigo, ya que tal como nos indica Chóliz (2004) respecto a los procedimientos de reducción conductual: “el castigo o la extinción, sin utilidad ni valor adaptativo (más bien al contrario, suele ser desadaptativa), compulsiva y en muchas

ocasiones caracterizada por una disminución absoluta de la capacidad de respuesta ante

cualquier estimulación externa” (p. 89)

En la misma línea, Galo Guerrero nos indica:

Por ejemplo, a veces por querer hacer mejor las cosas, se le dice al niño que apague la televisión para que vaya a leer. En este caso, al igual que en los anteriores, la lectura aparecerá ante la mente del joven como algo impuesto y no gratificante: así, pues, no se motiva a leer” (2010, p. 490).

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haciéndole creer que ha hecho algo mal y que debe ser castigado; adicionalmente al relacionar castigo y lectura estamos forjando una asociación negativa en el subconsciente del niño. Siempre serán preferibles los estímulos positivos, que aumenten la confianza y bienestar del individuo.

Por lo tanto, y reafirmando el modelo hidráulico de Lorenz (1970), que indica que debe existir un balance adecuado entre los estímulos externos y los impulsos internos, debemos acercar al niño a la lectura mediante estímulos externos sí, pero debemos acercarlos a lecturas que despierten su interés y curiosidad, su anhelo de autorrealización, su creatividad y su capacidad de exploración; asegurando así, tal como su nombre lo indica, el hábito lector, una conducta que prevalecerá por voluntad propia independientemente de que los estímulos externos sean positivos o negativos.

1.1.5. Comprensión lectora

Al igual que con el concepto de motivación, se procede a citar la definición dada por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (2010), que nos indica que la comprensión es: “Facultad, capacidad o perspicacia para entender y penetrar las cosas”. Por lo que se puede señalar que la comprensión es la capacidad de asimilar la información que se nos presente, independientemente del medio mediante el cual se nos transmita.

El proceso mediante el cual se logra la comprensión de un texto ha sido ampliamente estudiado, tanto desde la perspectiva cognitiva, conductual, social entre muchas otras.

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Estos son: características del lector, el texto, las actividades de comprensión, y el contexto sociocultural7.

Figura 3. Elementos de la comprensión lectora

Fuente: McNamara (2004)

En el análisis de McNamara respecto a este informe:

En consecuencia, estos factores casi nunca operan de manera aislada y, por lo tanto, es necesario considerar las posibles interacciones entre los atributos que se asocian con ellos, para poder entender en forma más completa los procesos de comprensión de lectura (2004).

McNamara amplía los aspectos concernientes a la estructura del texto, e indica ciertas variables a tener en cuenta al momento de facilitar la comprensión lectora8:

7 La idea de la imagen original fue tomada del artículo Aprender del texto: Efectos de la estructura textual y las

estrategias del lector.

Texto

Lector

Contexto

socio-cultural

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a.) El aumento de la cohesión textual mejora el recuerdo del texto.

La comprensión lectora no atañe únicamente al lector, sino también al texto y a la forma en que el mismo está estructurado. La cohesión de un texto puede mejorarse aumentando los indicadores de relación entre las ideas de un texto.

b.) Los efectos de la cohesión del texto dependen del lector.

Si bien la cohesión del texto ayuda a una mejor comprensión lectora, también dependerá en gran parte del lector el percatarse de la cohesión o falta de cohesión del texto mismo. El conocimiento previo, el vocabulario fluido, la sintaxis entre otros ayudan a darle sentido al texto. Surge así, independientemente de la cohesión del texto, la coherencia textual, mediante la cual el lector logra un grado de comprensión entre las ideas dadas en el texto y alcanza una representación mental coherente del mismo.

Sobre los efectos que la cohesión del texto tiene sobre el lector, McNamara cita muchas investigaciones anteriores, tanto propias (de McNamara) como de otros autores. Indica por ejemplo, citando su propia investigación que: “Se descubrió que la cohesión textual beneficiaba a los lectores de bajo nivel de conocimiento en todos los índices de

medición de la comprensión” (McNamara, Kintsch, Songer, y Kintsch, 1996).

Así mismo señala que para lectores avanzados, la poca cohesión del texto no representaba mayor obstáculo para su comprensión, ya que la falta de cohesión “impide asumir una modalidad de procesamiento superficial y se le obliga a entrar a un nivel más

profundo. Sin embargo, aumentar el nivel de dificultad resultará en un procesamiento más

profundo, y por ello mejor, solamente bajo ciertas condiciones limitantes” (McNamara, 2004).

De modo que el conocimiento previo, la cohesión textual y la actitud lectora incidirán en el procesamiento de la lectura hacia su compresión profunda. Dentro de la actitud es importante tomar en cuentas aspectos como: concentración, interés, disposición física, etc.

8 Se amplía los aspectos que McNamara cita, tomando sus mismas palabras y también se emite un aporte

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Por ello, como bien lo sugieren los autores, la comprensión lectora es el resultado de varios factores asociados, que son elementos importantes dentro del campo de la educación y particularmente de la docencia.

En lo referente a la mejora de la comprensión inducida desde las estrategias de los sujetos, José León Gascón nos señala que:

... se hace necesario conocer de antemano la capacidad que los sujetos poseen en la adquisición y uso de la información y cuestionarse si esa capacidad es susceptible de mejorarse con el entrenamiento de estrategias que permitan procesar la información de una manera más eficaz. La mayoría de métodos utilizados en la mejora de la comprensión del material escrito se basa en la asunción de que los lectores menos capaces se beneficiarán de la enseñanza de aquellas estrategias que los lectores maduros utilizan de forma natural (Oakhill y Garnham, 1998 en León, 1991).

Por otro lado, como nos indican Armas y Gómez sobre los estudios realizados por Guthrie y Wigfield en 1999, destaca el hecho de que:

…lo más interesante es el análisis que efectúan esos autores de los vínculos causales entre la motivación lectora, el tiempo dedicado a leer y el rendimiento o nivel de comprensión alcanzado. Habría un encadenamiento causal entre estas tres variables, de modo que la motivación aumenta el tiempo dedicado a leer, y este aumento se traduce, a su vez, en una mejora del rendimiento lector.

Ahora bien, cabría todavía preguntarse acerca de la naturaleza del mecanismo psicológico por el cual la mayor dedicación a la lectura redunda en un beneficio en la comprensión. Y aquí intervienen de nuevo los factores motivacionales. La motivación por la lectura no es sólo el elemento "energético" que mantiene al sujeto frente al texto, haciéndolo consumir recursos cognitivos durante más tiempo (2003).

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con determinada frecuencia, el proceso se va volviendo más sencillo, ya que cada vez el lector se vuelve más receptivo, va encontrando herramientas que le facilitan la comprensión lectora y va aprendiendo a evitar las prácticas que disminuyen la comprensión lectora; es decir va encontrado su propio ritmo lector.

Por otro lado, los autores citados nos indican que para mejorar la comprensión lectora, no solo se debe trasladar las prácticas de los lectores expertos a los lectores novatos; ya que los textos mismos deben ser distintos para cada etapa de la formación lectora. Así, nada obtenemos con hacer que un lector novato lea 2000 palabras por minuto, como lastimosamente plantean los ‘cursos de lectura rápida’, porque la velocidad lectora no es ninguna garantía de comprensión lectora. Si bien es cierto que después de años de poseer un hábito lector, la velocidad lectora va a incrementarse, el querer alcanzar de entrada esta velocidad sin el complejo proceso que la ha suscitado, parece no solo absurdo sino incluso un insulto al acto de leer y al placer estético y pausado que supone.

1.3. La lectura en la actualidad

Hoy en día no se lee. Tal como nos lo indican José Miguel Díaz y Elena Gámez: “Es un hecho constatado desde hace décadas que un porcentaje apreciable de la población, que dispone de los recursos cognitivos necesarios y tiene acceso físico al material escrito, no hace el menor uso de él” (2003, p. 1). Para ser más explícitos en este sentido, Galo Guerrero nos indica que “por lo menos el 80% de la gente que sabe leer y escribir nunca lee nada” (2010, p. 486).

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Dentro de la última Actualización y Fortalecimiento Curricular de la Educación General Básica (Reforma Curricular) para el Área de Lengua y Literatura vemos grandes avances en lo referente a la concepción de la Literatura. Así el documento nos indica que:

La Literatura es una fuente de disfrute, de conocimientos a través de una mirada estética, de juego con el lenguaje, de valoración de aspectos verbales en circunstancias concretas y debe respetarse desde esta perspectiva (p. 23). Ya en los aspectos técnicos encontramos que, para el año estudiado la lectura se concibe como un proceso que involucra tres subprocesos:

Prelectura: establecer el propósito de la lectura. Analizar paratextos. Reconocer el tipo de texto, la función comunicativa, autor y formato.

Determinar la clase de texto y relacionarlo con otros textos del mismo tipo. Activar los saberes previos sobre el tema de la lectura. Elaborar predicciones a partir de un título, ilustración, portada, nombres de personajes y palabras clave. Plantear expectativas en relación al contenido del texto. Establecer relaciones con otros textos acerca de los mismos temas, autores y personajes. Determinar el tipo de lectura a llevarse a cabo: lectura superficial (rápidamente se tiene una visión clara de lo que dice el texto y cómo está organizado, se pueden también localizar datos) y lectura atenta (comprender todo lo que dice el texto, ideas principales y secundarias).

Lectura: comprender ideas que no estén escritas expresamente y las que están explícitas. Hacer y responder preguntas del texto que se refieran a lo literal, a lo que debe deducirse, a un nivel crítico y de valoraciones personales. Ordenar información y poder seguirla en un texto.

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diferentes partes de la frase. Buscar y encontrar información específica. Comprender el texto con todos sus detalles.

Poslectura: extraer la idea global del texto. Establecer relaciones de causa/efecto y antecedente/consecuente. Ordenar información de manera secuencial. Organizar y jerarquizar el contenido del texto.

Resumir textos. Plantear conclusiones a partir de la lectura. Elaborar juicios de valor respecto al texto. Comparar el contenido del texto con otros y argumentar.9

1.1.6. La realidad de la lectura en el aula de clase

El porqué de esta progresiva exclusión de la lectura como espacio lúdico de enriquecimiento artístico, estético y formativo ha sido análisis de numerosas investigaciones que, desde distintas perspectivas, han tratado de dilucidar las causas y las variables que han generado este fenómeno. Como ejemplos podríamos indicar la avasalladora inclusión de los medios de comunicación masiva en casi todos los espacios sociales, la progresiva disminución del tiempo libre del ciudadano común, las dificultades lectoras en sí10, la proliferación de otras formas de entretenimiento, la visión un tanto

aristocrática, y por ende distanciada de la posible comunidad lectora, con la que todavía se considera al oficio de escritor, las dificultades que enfrenta la empresa editorial11 así

como el elevado costo de los libros.

Las causas que parecen tener mayor influencia en los malos hábitos de lectura en los niños, en las que la mayoría de autores coinciden se pueden agrupar así:

1.) Ni los padres de familia ni los docentes son buenos lectores.

Claramente apoya esta idea la siguiente frase de Galo Guerrero (2010): “De nada sirve que se esté recordando a cada instante lo bueno que es leer cuando ni los

9 Tal como se indica en la Actualización y Fortalecimiento Curricular de la Educación General Básica para el

Área de Lengua y Literatura disponible en

educacion.gob.ec/wp-content/plugins/download.../download.php?id=3085

10 Capacidad para discernir y practicar los distintos tipos de lectura.

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educadores ni la familia lo hacen” (p. 490). Como se analizará posteriormente, la pérdida del hábito de la lectura no es un fenómeno reciente, y es posible que incluso nuestros antepasados de una, dos o hasta tres generaciones atrás nunca hayan tenido buenos hábitos de lectura. En este contexto resulta difícil imaginar que un niño adquiera gusto por la lectura12.

Posiblemente el motivo por el cual ahora se enfatice tanto el crear hábitos lectores en los niños sea el fácil acceso a los libros y a la información en general, la abundancia de lecturas y autores específicamente infantiles y, particularmente, la toma de conciencia, por parte de los padres, del difícil y competitivo mundo en el que sus hijos van a crecer, donde cada vez resulta más absurdo y contraproducente el no aprender y el permitir que los niños ocupen su tiempo libre no solo en actividades que no los enriquecen intelectual ni psíquicamente, sino que incluso los empobrecen13.

2.) La metodología disfuncional con la que se enseña a leer.

Sobre este punto, Mayda Martínez sostiene que:

El maestro es uno de los ejes principales de la historia lectora de cada individuo; él puede construir o no ese lector potencial, pero pude también llegar a destruir a ese lector en formación; es él quien mejor puede contribuir a lograr que el niño transite en el momento oportuno por las páginas del libro (2011, p.4).

12Aunque si se han dado casos de personas provenientes de entornos totalmente carentes de prácticas

lectoras que luego se han convertido en apasionados lectores e incluso escritores, por citar un ejemplo Truman Capote.

13 Véase en

Apocalípticos e Integrados, en el capítulo Estructura del mal gusto, un análisis a fondo de este

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Esta reflexión sirve como premisa para dos grandes conflictos que se presentan al momento de crear hábitos lectores en los niños, el primero, sobre el cual versa este apartado, los métodos errados con los que normalmente se enseña a leer; y el segundo, la elección de textos y formas de leerlos (esto una vez que el niño ya puede, de hecho, leer) que no hacen sino repeler al posible lector.

Nada resulta más aburrido que tener que emplear el tiempo y concentrar la energía mental en cosas como los fonemas, el reconocimiento visual, el descifrado de palabras y la lectura de combinaciones sin sentido y pesadas repeticiones de palabras”. (Bettelheim en Guerrero, 2010, p. 542).

Y en verdad, para muchos adultos e incluso para algunos jóvenes, no resultan ajenas prácticas como los cuadernillos de calco, en donde se debían repetir decenas o centenas de veces la misma palabra o frase en pos de mejorar la caligrafía, los dictados, el aprendizaje totalmente vertical del abecedario junto con las combinaciones más básicas posibles (consonante + vocal), y los libros de texto de contenido “infantil”.14 En este

sentido se limita a la lectura a ser un conocimiento procedimental más, obviando el carácter formativo y cognitivo profundo que debería abarcar.

Aún si se desea inculcar en el niño hábitos lectores, resulta difícil plantearlo en términos de su funcionalidad, de las ventajas competitivas o sociales que atañen al buen lector, el enriquecimiento intelectual que abarca u otros argumentos con los que se podría negociar con un adulto, debido a que en el niño prima el sentido de inmediatez, el deseo de descubrir y jugar, por lo que su futuro y su formación no son aspectos que comprenda o sobre los que reflexione a profundidad. Como nos indica Bruno Bettelheim:

Lo que se necesita para hacer que el niño desee aprender a leer no es el conocimiento de la utilidad práctica de la lectura, sino la firme creencia de que saber leer abrirá ante él un mundo de experiencias maravillosas, le permitirá despegarse de su ignorancia, comprender el mundo y ser dueño de su destino. Porque es la fe la que enciende la imaginación y nos da

14 La ya clásica

“Mi mamá amasa la masa” y frases parecidas, epítome de lo poco que se espera de los niños

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34

fuerza para emprender las tareas más difíciles, aunque de momento uno no entienda cómo, por ejemplo, la lectura puede proporcionarle todas estas oportunidades maravillosas (en Guerrero, 2010, p. 540-541).

3.) El distanciamiento cada vez mayor entre la realidad comunicativa global y los textos impresos.

Como tan acertadamente nos dice Umberto Eco: “Valorar la función de la imprenta condicionándola a las medidas de un modelo de hombre típico de una civilización basada en la comunicación oral y visual es un gesto de miopía histórica y antropológica que no pocos han cometido” (2010, p. 52). Eco apuntala al hecho de que la civilización occidental tiene una amplia tradición tanto oral como iconográfica, que el acceso de la población a la lectura (la capacidad real de poder leer) así como la invención de la imprenta y la subsecuente y masiva producción de libros a bajo costo; son fenómenos más bien recientes, y que incluso décadas atrás, el auge de la lectura que pudo existir en algún período entre los siglos XVII y XX estaba ya en visible retroceso. En este mismo sentido también resulta esclarecedora la acotación hecha por otro autor respecto al carácter

conflictivo de la relación texto-imagen: “Siglos más tarde hubo de todo: druidas que prohibieron la escritura, iconoclastas que hicieron lo mismo pero con las imágenes y, en el

siglo XX, la pantalla de cine y luego la de la televisión proclamaron el reinado de la imagen” (Ubidia, 2006, p.15).

Actualmente son muchos los estudiosos que promueven la presencia física de los libros sobre todo en el hogar y en las instituciones educativas; sin embargo no muchos han tomado en cuenta una realidad vital tanto del libro como del acto de leer: la materialidad. Ilustran mejor esta idea las palabras de Karin Littau:

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los textos son parte de objetos, y lectura es un acto corporal concreto” (2008, p. 18).

Y es que en verdad no se tiene en cuenta lo poco acostumbrados que están los niños a los libros, tanto a su presencia física como a su cercanía, a sus formas, a sus usos y cuidados. Esta falta de costumbre está directamente relacionada con la primera causa, y es el hecho de que, como ni los padres de familia ni los mismos docentes leen, el libro no tiene ningún espacio físico de su exclusividad.

4.) La insistencia en incluir bibliografías poco interesantes, anacrónicas, difíciles y en general contraproducentes y al mismo tiempo exigir análisis exhaustivos y complicados sobre estas.

Para ilustrar mejor esta problemática, se cita el apartado “Temas para trabajo de los estudiantes” del libro Un delfín y la luna perteneciente a la Colección Antares:

Temas de trabajo para los estudiantes

1.) Clasificación temática de los cuentos de este libro. Establecer entre tres y cinco motivos temáticos dominantes que aparecen en el libro, y explicar de qué manera ellos aparecen en cada uno de los cuentos que lo conforman.

2.) Escoger una página cualquiera del libro y llevar a cabo un análisis del lenguaje en relación con los personajes y los símbolos que en él aparecen.

3.) Escoger dos cuentos que tengan los mismos motivos temáticos y hacer un paralelo de los medios utilizados en cada uno para desarrollar tales motivos, identificando los elementos comunes y los diferenciales.

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36

5.) Escoger un cuento cualquiera de esta obra y escribir una composición crítica para determinar de qué modo y en qué medida dicho cuento puede ser considerado como representativo de la sociedad y de la época a las que pertenece.

Adicional a este apartado para trabajo de los estudiantes, el libro incluye también un estudio introductorio, juicios críticos sobre la obra del autor y una extensa cronología titulada “Marco Antonio Rodríguez y su tiempo”. Estas consideraciones sobre el autor y su contexto, resultan importantes y hasta vitales para estudio y análisis literarios en etapas más avanzadas de la instrucción formal (de pregrado, posgrado y doctorado), pero el exigirlas a adolescentes que empiezan a dar sus primeros pasos en el ámbito literario, suscita en ellos una aversión a la lectura, por considerarla no en su dimensión de placer estético y lúdico, sino exclusivamente en su análisis formal. En vez de confrontar al texto con el alumno, para que, basado en su individualidad, planteé preguntas, saque conclusiones y deduzca alcances y limitaciones del texto, lo que se hace es condicionar o encaminar las reflexiones que el texto puede suscitar, limitando por un lado la riqueza del texto en sí ya que desde el principio señala aquello que se considera sobresaliente15; y

por otro lado limita la capacidad imaginativa y recreativa del lector, ya que al delimitar los interrogantes, análisis, reflexiones y comparaciones que se deben hacer sobre el texto puede crear barreras mentales para generar otras posibles interpretaciones.

Otra problemática en este aspecto, la cual suscita grandes confrontaciones, son los clásicos de la literatura. Los docentes y administradores más reaccionarios insisten en que los grandes clásicos deben ser el punto de partida en la formación lectora, debido a su magnanimidad y relevancia histórica. Títulos como La Odisea, La Ilíada, La Celestina, El Cantar del Mío Cid, El Lazarillo de Tormes, La Divina Comedia, entre muchos otros son obligatorios en los primeros cursos de literatura, esto es desde el noveno año de educación básica, y se continua en la misma línea hasta el primero o segundo año de bachillerato.16

15 Que puede que no sea lo mismo que el mismo autor considere importante.

16 De hecho la “ampliación” en el estudio literario que se da durante el segundo y tercer año de bachillerato,

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Como acota Galo Guerrero: “… tampoco se puede exigir que lean los libros clásicos, por excelentes que sean, porque mucho dependerá de la madurez lectora que en ellos (los niños y jóvenes) haya para valorar un libro” (2010, p. 490).

Para que un libro se convierta un clásico de la literatura tienen que de hecho pasar decenios e incluso siglos para que sea considerado como tal. Y es aquí donde surge el mayor inconveniente, y es el que exigir a los estudiantes la lectura de textos que no representan una realidad inmediata (o al menos referida por sus antecesores), debido a que la mayoría de estos textos tienen dos o más siglos de antigüedad, es predestinarlos al fracaso en esas lecturas que no están en capacidad de entender. Y no las pueden entender por diversos motivos: primero, su anacronismo, estos textos tratan de épocas, costumbres, usos y personas totalmente ajenos a la realidad del lector. Segundo, la falta de marcos referenciales para interpretarlos, libros como La Ilíada son epopeyas que narran la historia de una comunidad muy cohesionada, donde las acciones de uno afectaban a todos y donde se denota un marcado sentido de pertenencia; todos estos aspectos igualmente ajenos al joven lector, por lo que todo el relato puede llegar a parecerle un poco absurdo o fuera de lugar. Tercero, su lenguaje arcaico o pesado, ya que, al igual que todos los idiomas el castellano ha ido evolucionando, y la lengua en que se han escrito estas obras dista mucho de la que actualmente se habla, por lo que a veces resulta muy difícil incluso una comprensión literal mínima del texto, no se diga una comprensión inferencial o crítico-valorativa acertada, simplemente les parece un libro inentendible o aburrido en el mejor de los casos.

5.) El uso deficitario o nulo de las nuevas tecnologías.

Existe todo un campo de la tecnología aplicada a la educación denominado TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Tal como nos indica Jaime Sánchez:

Figure

Figura Nro. 1. Niveles de comprensión lectora
Figura Nro 1 Niveles de comprensi n lectora . View in document p.20
Figura Nro. 2. Jerarquía de las necesidades humanas.
Figura Nro 2 Jerarqu a de las necesidades humanas . View in document p.28
Figura 3. Elementos de la comprensión lectora

Figura 3.

Elementos de la comprensi n lectora . View in document p.32
Figura 4
Figura 4 . View in document p.64
Tabla 1: Plan de acción específico

Tabla 1.

Plan de acci n espec fico . View in document p.120
Tabla 2: Plan de acción general

Tabla 2.

Plan de acci n general . View in document p.121
Tabla 3: Presupuesto de la propuesta

Tabla 3.

Presupuesto de la propuesta . View in document p.122
Tabla 4: Cronograma

Tabla 4.

Cronograma . View in document p.123

Referencias

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