Ct¡ntrol: ProntLtttr ¿l ir'tltiLt)iL'nto dc l¡t,s t'stttliuntt's ¡lt t'r¡n¡tol sohrt ltt it li|idu¿.
N,lininriz¡r liis linritaciones extrínsccas sohrc ll iictividad. Si la activitlad es dc intcrés inlrínscco inicial. evilar el Lrso
de contiugencias cxtrínsccas superfluas- usar presión erterna ntíni;na y sufici¿rt1e.
Retlucir lirs limitacioncs cxtrínsccas a lo largo clcl t ie rnp,
'.
Si 1a activid¡ti cs dc poco interés inlrínseco inicial. usar i¿rs
contingencias exl¡ínsccas prccisas e irlas rctirtlltio graLlual-nten [(j.
N'lininrizar la rcler,¡nci¿t cle l¿s limitacioncs c-rtrírtsccrs.
Sienrpre que sea posible. incluir las linlitacioncs crll Írtsrtrt. rientro dc ilr propilr ¿lcljvidrd.
Reto: P/1'.t1,/?1¿l/' o l¡¡s ¿.sludi¿nÍaJ ¡¿l/ ('(l.f qu( .\ul)t)tl,qtltt Ittt ttlt) t ()tl.\ltt¡tl(. Prcscrltar objctiYos rle logro incicrto Y aportar iltforttl.tciUll rtecltrt
de los progrcsos realizados.
Prc\cntrr ob-jetivos de dilicultad intcrmt'tji¿r ltara los cslutiiillllcs. Aport¿r objtlivos nrLiltiples. Lr obictivos r ¡rivcrles ntLiltipltrs. ¡rara asegur:rrse ile que ia activida(l plilntt¿ rrclits aticcrtlttltts. Curiosirla<l: Pt't¡t t¡tdr lu cttrio.sitlud dt' lt¡.¡ t:.slttlittt¡¡ts.
DL'stlICrr las ireas dc incorl\islL'tlcilt. itlcrtttlplttlls o poc() tltgilnles cn cl conocinrir'r'r10 tic I(is cslu(liilltlcs.
Flnrlllcrar acti\ i(larles t¡Uc irttplitlucn c¡¡ttl)os. ltclores Y plrihlctllas tlc inlcrL<5 inhcrente pat;t Ios cslutlirtllas.
Ct¡ntcrtualizrtci«in: .Sriirrarrl- lu lttttt i,ttt,tiilittl dt lit ttt tit'id¿,1. Prcsenllr lit ltetir itlatl L:n Llrl c()lll(\10 nlrlttrll ¡Iita rrt ctll¡llcr,-Prescnl¡r lr ¡ctividacl crt urtr silrtulrlcititt liu¡ciortal r) erl trrl corlt.xlo
l'rnlrislico
'I'abla 6. Principios para pronlover cliversls ltrentes de nrolivaciórt intrínsecit cn las aclivitlrtles inslruccionalcs (.1-cppcr. I9it8. p. 292t.
Hc ac¡uí un e.ienlplo.le la interacci(in cntrc virriables clel su.jeto. conro la
ntoti-v¿rción,
v
variables dela
actividacl.corro
las cstnltcgiils: esta consitleraciótt lrclslleva
a clistinguirel
tipo
de estralegias que poseeel
sujcto, aclquiriclasiuttcrior-ntente,
yel
tipo (le estrategias clue utiliz,íl cuand() lleva a cabo una actividacl cor.l-creta en torno a Lrna tarea detem-rinad¿r.Tan importaltte o más que est¿r interacciíln
motivación x
estriltr-gi¿rs cs l11 cltlc sc tltr .-lltrr' lnotivlrr'ión -r' ctlllot ilnier)tu\
cnlrc
rriolir rrcitittr
lr:rlrilitlirtle'
r
;tulittt' cles. Respecto cle la primera. y¿r hemos hablado cle la"triplc
aliatrza" entrccotto-cirniento,
nrotivación
y
metacognicrión(Weinert
y Kluwc.
lL)lJ7;liohu,'er
v Thornas. 1989). Respecto de Ia segunda interacci(rl. baste clecir que. con tl-ecuen-ci¿r. se conlunden, v¿r qne las atribuciones. alrtoestilrir y uut()e()ncepto, así conto ellocus de control intemo tienen propiedacles motivacionales qLre resultart clecisivas para llev¿lr a cabo Llna actividad metacognitiva
(Borko»'ski y
Trrrrter. 1990; C¿m.84
1990); se puede decirquL-, tanto los niños como los aclultos. obtienen ventajas del cono.irnicnto básico v de sus habi[dades cuando ller,¿in a aalro ccu{-1,"lct.rs e:i¡'aié-gicas 1,' metacognitivas si.van. acompañadas de un¿i
motivación
intrínscc¿r. unautoconcepto posilivo
y
atribuciones adecuadas respecto del propio esfuerzo. Como conclirsión, señalaremos con Weinen (1987) que las líneas de investi-gación. enprincipio,
independientes sobrela ntotivación
y
la
metacogltición se apoyan en Lln substrato conrún. lo.c¡ue drr lugar a ciefias corespondencias),sola-parnicnt(,s.
pol
cientplo. elr losjuitios
sobrc llrdilicultatl
cle rrnlr lillea cnliut,
ióll dela
propia cxperienci¿r (expectativas de e.jecuciónvs.
prediccioltes dee.iecu-ción,
niveles
de aspiración
vs.
planeamiento de
1¿iacción.
localización
dcl
estuerzo vs. elección cle estrategias apropiadas). en las atribuciones causales clel éxito
o
clel liacaso (autoconcepto dela
propia habilid¿rcl vs. ccrnocinliento cle la propiacognición, estikr
atribucion¿rl vs.juicios
rnL'tacogniti\/()s acercade
los detenrinantesdc
la actuación),y
en la evaluación clelos
resultados de laaccitill
(uso cle criterios autorrelevantes vs. metacognicitin cle variables pel'sonales
y
de tare¿r, experiencia subjetiva deéxito
o fracaso vs. evaluación cle -iuicios correctoso
incorrecl.os, reaccionesemocionales
y
sus consecuenciasvs. ntejora de
la metacognición relacionaclil conla
tarea), lir"s prinrer¿ls altent¿rtir,¿rs cc>r'respr.»nclen a la investigación sobre rnotivación, las segunclas a la investigación sobre rtrela-cognición.5.3.
!¡rial¡les
rlelcontexto
De cspecial
irrtpoÍanciit
parala
activiclacl metricognitivu cs lL-nL-rll'eselttc
ladistincitin
enlr-cconlexto
potencial. que son toclas las posibilidaclcs LluL- sLr(llrl
respect() rle una actir,'idacl cletennir-rada, y contexto relevanle. qlle L-s cl queele(ti-vanlentc l-¡-u'lciona ¡lara
definir
y
situ¿rrdicha actividad.
asíconto la clistlteirin
entre colttexto conro m¿Irco a
priori y
contexto conto deten-¡rinadopor
Iu pro¡tia activiclarl. L¿rs segundas altemativas,el
contexto relevarll.ey
el
detelmiltado prtr ia propia activid¿td constituyen maneras de entenderel
contextoespecialllcntr
adecuaclas para clar cuenta c1e
la
activiclad metacognitiva: en efecto. ar)tbos tip()s de contextc¡ son cr¡nslruiclosporel
sujeto y exigen una activi(l¿r(l conscicntc. irrtc-ractivar
ref'lexiva.El
contextofhcilita
o interfiere a l¿i hcra de establecer- la colr-gruenciae
incongruencia
dela
actividad
nletacrognitiv¿I,posibilita
y
lilnita
tahteracción del
strietocon el
arnbientey
seleccioliao
extrapola los signil'icetkts pcrlinerltes y lclevantes de la actividacl nretacognitiva (véase Ma1,¡r¡.19r,
.Yr
hemos rnencionado anteriorrnente queel
ltecho cle que los sniek)s poseall estrategias lletitc:o-qltillvas no gar¿intiza que las empleen en tod¿ls l¿is situacioncrs qlre se lcs presenten. Esto observ¿rcií>n plantea unacieÍa
aporía en relaciólt colr el ptipel clel contexto enla
metacognición:por un
laclo, pnrece eviclente c¡ue lir actividacl ntetacogniliva, conlo toda actividad humana. está conclicionacla contex-fu¿rlnrente (en relaci(rn conla
¿rctividad en geueral, r,éaseMayor,
en prens¿u res-pecto cle la activiclad cogr-ritiva, véaseMayor.
1985ay
198-5b: respecto de laucti-vidad
lingüística.
r,éaseMayor, 1984,
l99l;
respecto
clela
ádc¡uisición c.lelvoeabulario, véase Sternberg, 1987;
porlo
que hace al aprendiz¿Ue cle la escritr-rru.véase Applebee- 19811):
por
otro
laclo.varios rcquisitos de
la
lne.truognición' rircluptcbiiitlatl.lrut,¡contl,rl.
llexibilitlrd)
lrpuntrn ir
llr
tletesltlrrddr' litnt
lollltl'
transituacion¿rl
y
trattscotttextllailnelllc: iguallnente,cl
atttocotrtrol V la -au1t'porc-sis cle la metacógnición implicanel
superar las restricciones contextualesy
tocia activi«lad rnetacognitiva paiece estar orientada a posibilitar el transf'er \1 la Bencralización:
es deóit.estí
penetrtrdapor
c¿iraclerístic¿'ts transituactc'rtlaies.cotl]o
subrayan Borkorvskiy
Tumer, 1990. Estatensió¡
entle el conocirlliento contex-tuaty
taorie¡tación
iranscontextual constituye uno de los nudos gtlrcliantls clueclillcultan la
comprensicin1,el
manejo
clelos
fentjntelt()srrelaco-qrlitivos. l-a
vari¿ibiliclacl que se observa en 1¿r realidacl es probnblentente Irl-tto cle
la
interac-ciólt
entre otras vadables. por ejemplo, parece que las pelsorllts aclultas cJerccn tn¿ryorcolltrol
sobreel usoque
hacen clc las estrategilrs v. por tal)to.llt
decisitill de Ln-rplearlaso
uo
venclráirrincipahnenlc
cletettltinacla por'\'xilatrles
irrtcrrlils 1v.g..ivaluaciólt
cle la situación. motivación. Prcl-erencias. ele .): sirlclllbarco.
en el ó;rso de los niños. sobre toclo si son pequeños. la presellciit o ¿tuscllcia tle estrii-tegias metacogr.ritivrrs pueclevenir
cieterlninadl en gran.medidapor el tipo
de sitiración"n,1i.
realicér.nos laevaluaci(n.
Así,el control
de llis estrategias estlisometido en gran ntedida a variables externas.
Algur.ras
Je
las variablesdel
contexto (lue af'ectanal
usti
cle las estl'ltcsirls son: lós utateriales. la situaciírny
su tlisposicirin,y
el alllbicllte
social (p.e.i., los nroclelos prcseutes).:l .-J .l
.
iVIur¿riulc.¡El ti¡tit rle ntatcri¿rlcs L'rnpleu(los pr:ccle scr crucial ¡rara el
rcttclitlliclllo (()gllltl
uo
a,
g.,1.r.l-
Así.
Cecr yi LikeI. ( l9¡tÓ)deltostrarolr
r-¡ue IasPcrsolli)\
;rrlttllrr' conuri-fiurci,)llal¡iento
inielectLral ba-io (v.g..CI
entorllo
¿ 80)cnul
crt¡races tlc re¡rlizar clasilicacionesy
razotlall'tientoscoltiplejos
(p.e.i..ell lbrnla
cle tegtesiritt¡túltiple)
cllando losestirulos
les resultaban niL¡),l'anliliarcs
(¡1.e.i.. ¡rrctliccititt tle garradrlrus ett llts eltrcnts).Ljna cle las tareas en que la inf-luencia dc los nr¿rter-iulcs se hace tltris ¡.litlctttt cs lir lectura.
El tiptl
de text6e¡¡pleatl¡
(r,.-u.. su cstnlutura. tlil'ictrltlrtl. e lrrt-ir-llttl. ctc.) interactúaco¡
el¡ivel
clc'habjlrtlacl (r'.g.. trur,:nos vs.lliitlos
lcetorcs)I
tlctcrltlittl
sll
comprensi«inv
recuerdo.Browlt,
Allrbntster-y
lSlrker (19,36) I)rtrscrllrrrlLvi-dencia
i.
qr-'. lo.s lectores principiantes tienen dificult¿rdesal
itlcntil'icar.:
l)
la dit'erencia á'rtre textos tácilesy
difícites; 2) los elenrcntos irriportat:lcs -v losirrc-leviintes; 3) las lintitaciones tlel signiticado en
luncirill
tlel cotltcxto;4)
Irr cstrue -tura tlel texto: !'-5) las anc)malías y corlfusiollcs prescntcs etl el tc:xttr'l)
Scnsibilid0d hut.iu !atlifit'rrlturl tlt,l
tt,.rtr¡. HaY rt.lttcltrts I'rtctorcs t¡U': hacen que un texto seafírcil
oclifícil
cle leery la
sensibilitlatl pltrrt detcctrtr csttlsljrclo-és
constiti"rl,e una cle las manifestaciones clcl desamrllo tlc la ttlet¿tctlglliciórl.Canney
!'Winogracl
\1919) presentaron a niños de 7y
13 airostextils
irrtrictt¡sy
alteraclos. t.osteños
alteracloi se clasif icaban delcuer(lo
corl cl-l¿ttro lriveles t1eÁevericlacl: sintaxis correcta. pero palabrirs sern¿il.tticamente illadecltatlas:
itlco-rrecciones senrírntic¿rs
y
sintábticas, perocoll
cier-to parecitloal
cliscttrstr; s,crics 86de palabras al ilz¿rr; series de letras ¿rl azar. Los niños tenílul c¡ue clecir si los tex-tos se podían !ei::-
1
p,,r
r¡ué. Ac¡uellos eql,rclos
7
y
los
II
añr-.s irlentif ir'-r,-1.;:;corro
nlalos lectores se centraban en los lispectos clc clescocliticació¡l clela
lectu-ra e insistían enqlle
todos los textos se podírin leer.Los
urílyores y. en genc'ral. los buenos lectores reconocían quelo
import¿lnte dela
lectura es entencler lo que se lee y, por tanfo. señalaban que sólo los textos int.tctosy
los rpre tenían unu sin-taxis correcta poclían leerse.D¿rnner (1976) presentó a niños cle 7
r
l1
años textos con 1¡ases al azar o c()r1frases organizadas de acuerdo con tres
telras.
Los nlrlos tení¿rn que recorrlar los textos,decir
cuál habíasido
másclitícil
de recortl¿rry
explicar por
qué. Todos recordaronrnejor
los
textos orguniztrtlos'1'la
rnayoríaclijeron
clLlelos
textos clc-sorganizaclos erarl nrás clil'íciles, perostilo los
nrayoresatribuvexrn eslo a
la organización (o desorganiz-acirin) cle I textcl.2) Sensibilidad hacia
la
intportutrt'i¿¡. Parcceclaro
qLrclos
buenos leclores han dedistinguir
entrelas
ideas centralesdel texto
v
las peritéric¿rs. tarea ést¿rfiecuentemente planteada er1 las aulas. Aunc¡re. 1,'a a los ó años. los niños
itlenti-hcan el personaje
principal
y
el curso cle los acontecinric-ntos clehistorirs
senei-llas, tienen diflcultades para aislar el te¡na central en tcxtos Lln poco nrásconrpli-cados.
Además,
incluso
cuando recucrclalr
la hisloritr
cieun
cuentci. tienen problernas para clasificar los pasa.jes cle acucrtkt r,rrr srrirll'rorllulcirr
lr¿rr¿rcl
ter¡tiicentral.
La
lrabilid¿td para cliscrirninar l¿r inr¡rorlurrciu clelos tlistintos
pírrnrfirs está ntuv relacionacla con la edad: a los 8 años. no vLrn difL'rL't)cilrs cntrc los nive-les de iniportanci¿t: ¿rIos
14 años toclar.'Íu tiencn algunlrs clil'icrrltarles cvalriiuxkr la in-rporlancia cle lt¡s elelrentos clel texto: en tanto t¡uc aIos I8
años clisclrrninun correctarnerltc cuatro niveles cle irnponancia (Brr.riln&
Sntiler'. I 977 ).Ulta
tirnna
cle ayudar ¿r los lnásjóvencs
a palilrr esteproblenrl
cs darll-s un puuto tle vista clescle el que enfbcar e interpretulcl
texto.
Por e.je rnplo. PichertI
Anclerson (1911) presentaron
aniños
cle 8 años una (lescripción cle t¡n¿r crsuv
lespidieron que imaginaran que
eranpotenciales
Iaclloncso
cornprarlor-cstle
lir nrisma.La
activación deuno u otro
esquema (laclróno
cornprador')sirr,ió
piu'a c¡ue pudieran identificar l¿rinfomtación
importanle clel tcxto.3)
Sensi.ltilidadha¡:iu
lus
rttstriccit¡nes
tlt'l
(()ntcrto.
Los
btrcnos lec{ore sen.rplean
la infbmación
sobreel
contexto
pamrr)ns{rriir
srr rüfrescnt¿rcirin rlel texto, h¿lcer prcclicciones sobrela
inlbrrnacicin qrrevan
A cllLrontlilr ¿rcuntinrlri-ción
y
organizar las palabras en unidades superiore s. LInadilcrc'ncil
cntre buc-nosy
malos lectoresde
6
años es clue, cu¿rndo lcelren
vt¡z-alta. los
pr-inter,,s cor-r-igen espontáneamenteel 33%
clelos
erroresrllle
colllelen
por-(luc se tlall cuenta de quelo
que handicho
no tiene sentido; en l¿uttr) que l()s nr¿rlos lcctor.cs sólolo
hacen enw
5Vo de los casos. Adecuando la cliflcultacldc
los te.xtos a Ia edad,el mismo
patrón de resultados se obtienc par¿t buenosy
n'ralos lectores alos 9
y l2
años, e incluso entre estudi¿uttes universitarir:s (Beebe, 1980).4)Sensibilidatlhacialaestructuradeltexto.Losbuenoslectoresutilizanla
infonnación
sobre Ia estructuradel texto
para planearc-Omo51f11ic si'
por;j;;i;. ilil"
^aqritit
iri"r*áción
upu'tlt
aeet'
owings'
Petersen' Brands-tbrd,Morris y
Stein tf ygOJ'p.Lr"riaban á niñosde
l0 añoilas
descripciones de dos robots (un pinror y;;É;*¿;"I
En la-versión arbirrariamente estructurada de los textos no había".piiL""i*
pára tas ¿istintas características de cadarobot' En Ia versión con
estru;rtu;;i¿;iá
;.
explicaban las tunciones de cada una delasca¡acterísticas(p.ej.,elrobotpintortieneuncuboenlacabezapara-llevar'la
;ñ;;.1;;
nñoi^t",írun
que leér los textos para.aprendet,luttl:1:lt:sticas
de iuáu .ouor y enlenderp;;dr¿
eran necesarius' Todot recordaron mejor los textosü;;;, ;;í"
;¿io
io.
ilffi;
l."ror.,
idenrifica¡on ras dilicultades de los textos arbitranosy
supleron"^plülur.
Más aún. Ios buenos lectoresenrplearon más tiemoo en
la
lecturaoá'Íáii.*,.,
arbitrarios. en rantoque los malos
lecrores"*[i.uron
e] mismo tiempo en.ambos tipos detexto'
cuando
se enseñó a lós malos lectores cónro hacer que las tiases arbitrarias tuvieran mássignifica¿""á"áiÁirt¿cnicas
de. elaboraci'ón (p.ej.,"¿por
qué lle-vará un cubo el touo,pti"ii'f;;
u'"!o
sunivel
de comprensióny
recuerdo al,de
los
buenos lectores. Ádemás, cu-ando sedio
alos
malos lectoresun
nuevo texto arbitrario, fueron"ó;";
de emplear las técnicas de elaboración, yaapreil-didas, espontáneamente.
ir*"."
claro que estos estudiantes teníanla
capacidad para usar estas técnica; de elaboración,p"to
que no las empleaban espontánea-mente porque no las conocíano
porqueno
se daban cuenfa de cuándo ciebían utilizarlas.5)Sensibiticlclclhacialasanomalíasenelfe-Il0.Detectaranonialíasenol
texro es una de ru,
p*"uui-i.á¡ituul"r
en las pruebas cle inteligencia- Markmanils§ri
pi.t"rt¿
un*ot
á."8'
10y
1l
años.párrafg¡ oue contenían fi'asescontra-;i;*í^"-(p.j.,
"rtli tiqrl".u
il;;
ver colóres' Al"eú19s peces que't:'*:l:.1?:
p*f"Á¿lOi¿J,
pueden'vereltolor
de su comida ...''), Si no había un avrso prevro acerca de la exlstencraiá
.onitudittiones'
ninguno dc los gruPo:. las deteclaba' Si se avisaba ¿u,u
.*irülr.'á.'f,"t *áVo."t'las
íetectaban más fácilmente que los ióvenes.'"'il;;
estudios (p'ej., Gamer.i98l)
han demostrado que'llnque
1os buenos lectores no sonp..fa.tu*"rrt"
.tánti6t.t
a las inconsistencjas deltexto'
los malos lectores no suelen¿",".t*i"t;
"i
Áas,ni
siquiera creen que lo.s textosht9i,:i:
i;;i;; ;"*
más difíciies de entender queloi
consistentesy
sólo parecen sensr-bles au*tipo,1"
pr.bl;;
d"
.o*pr"*ion:
palabras de vocabulariodifíciles;
lo
c.al
está de acuerdo"on
otrát."trltudot
qu-e itOican que los malos lectores se centran en la descodificación cle las palabras'
Baker (1984, 1985) ha demostrado qxe unos tioos de anomalías se detectan miis fácilmenle que otros
y
que se puede entrenar a niños a identiflicarlos' Pre-senró a niños de 5^d,
t"iü-"on
ü"r
tipos de problemas: palabras sinsentido. inconsistencias
y
conffadiccionescon
su conocimiento previo'.Después de una fase deenrrenamien;;;;l;iilación
inmediata
aóercade cómo
lo
iban
haciendoy
segundas;p#;"t.i;G
para detectarlo
que se les había escapddo,88
los mayores
encontrabantodos los errores
sin
problemas
e incluso los
más pequeños obtuvieron mejores resuliados dclo
que estudic¡s previos- hacíarr espe-iar. Lus palabras sin sentidoy
las contradicciones con Io que ya sabían eran iden-dficadas más rápidamente que las inconsistencias intemas del texto. La mejora apartir del
entrenamiento
eramenor
amedida que
aumentabala
edadde
los niños, Io cual podría indicar que lamaestía
en la evaluación de las inconsisten-cias intemas de untexto
se desarrolla más tarde quela
maestría en la detección de las contradicciones con respecto al conocimiento ya adquirido.Una
de las obvias implicaciones de estos resultados es queel
aprendizaje apartir
de textos
puedefacilitarse
simplificando o
haciendo
másevidente
su éstru.tura (Chamblissy
Calfee. I989).
En línea con este tema, es interesanle lanoción de "consideración"
expuestapor
Anderson
y
Armbruster (1984)
para referirse alo
que debiera serla
meta deun
buentexto. En
pocas palabras, un texto "considerado" reúne cuatro características: 1) su estructura es adecuada al propósito que quieretransmitir;
2) las relaciones entre los conceptos están cohe-ieniemente expuestas;3)
el
propósito mantiene su unidad:y 4)
el
contenido es adecuado para la audiencia a que vadirigido.
5.3.2.
SituaciónAunque
algunos autoresidentifican contexto
y
situación
(Weinrich.
1972). otros entienden quela
sifuación es untipo
particular
de contexto envinud
ciel cual la actividad del sujeto se vincula con las personas irnplicada.sy
se enmarca en sus circunstancias espacio-temporales(Coseriu,
1967).La
situación inclu¡'e la organización de los estímulosdel
ambientefisico
y
social, espacialy
tenlPo-ral, así como las relaciones entre el sujetoy
otros sujetos.El "realismo"
o riqueza estimular de la situación en la que se evalúa la presen-ciao
ausencia de estrategias metacognitivas puede resultar delemlinante. soLrre todo cuando se ffata de niños pequeños. Un ejemplo claro son los resultados obte-nidospor Appel,
Cooper,McCarrell,
Sims-Smith,
Yusseny Flavell
(1972)
y Acredolo,Pick
y
Olsen (1975) acerca dela
comprensióny
uso de estrategias de recuerdo porpafe
delos
niños de4
años.En
el
primer
estudio. los niños er¿rninformadós dé que tendúan que recordar una serie de dibujos que iban a
ver:
los resultados indicaron que los niños no empleaban ningúntipo
de estrategia¡'
no conseguían recordar los dibujos. Enel
segundo. los niños recorrían una serie de pasilios sabiendo que, alfinal, tendían
queindicar
dónde se le habían c¿lído ias llaves a la experimentadofa. Bajo estas circunstancias, los niños sí sabían indicar correctamentéel
lugar en que las llaves se habían perdido,lo
cual indica que un planteamiento adecuado de la situación puedelacilitar
la aparición de las estrate-gias deseadas.También
los
adultos realizaninformes
de metamemoria másválidos
acerca de aspectos, como distintos tipos deolvido,
a parti,r de acontecirnientos autobio-gráfiéos que destaquen de alguna manera del resto de los recuerdos (p.ej.. elpri-mer día de clase, el
último
fin
de semana, la primera sesión experimental), que apartir de situaciones menos notorias (Schlechter, Herrmann y
Toglia,
1990).I
j
I-a in-rportancia de las interacciones sociales en situacioncs
v
elttr¡r¡tos cleter: r¡rinaclosno
pueden ponclerarse sttficientet.uente. porquela
tnayor
partede
laactividad
ccr-enitiviry
del
a¡rrendizi¡e
seproduce en
esteconlexto
(Brou'n.
Palincsar
l'
An.rbruster, 1984).Vigotsky
lo
señaló hace mírs demedio siglo
y clesde entonces no ha dejado cle ¿iumentar la evidencia empírica, insistiendo un¿ry
otra vez
enel
parpeldecisivo de
1os mecanismosautorregulatorios
y
en el carácter emersente de la interaccióncon
an-rbientes familiares, institucionales y sociales: véanse Rohrkernper ( 1989). Carr.Kurtz,
Schneicler. Tutnery
Borkor'vs-ki
(lct89¡.U'r,.,'
1lQ9 I).Dos situaciones en las que se I'ran investigado exhaustivarnentc esas illterrtc-cioncs son la vida en el hogar
y el
aprendizil.ie en la escuela. E[ desarrollo rnet¿r-cogrritivo depende . en birena rnedicla. de las actitudes de pacl'esv
tttaclrcsresPec-to tlel
trprer.iclizajev
la
escolarización
(Kurtz,
1990; Snarey.
1993)y de
la variedad de situaciones cle aprendizaje que Ie proporciona a los niñoslir
intcr.rte -ciór.t con ellos (relatos. juegos, pasatiernpos), especialmente aquellas qrle §c pre-sentan rocleaclas de una atmósl-era agradabley
estimulante.Los
I'Ilae:itros. l)or otra parte, a través dela
instrucción sobre estrategias.colltrol )'otros
procesos cognitivos condicionalt tuertementela
¿rctiviclacl r-r-retacognitiva clc sus alttll'lt.tos (N4oely,Hart.
S¿uitulli, Le¿rl, Johnson.Rao
y
Burrtey,
198(r);pcrq tarnbién
la estructura y'el t:ipo cle clase.¡uega su papel (Shorty
Weissberg-f3enchcll. 1989).-i.-J.-i. (-¿-iir¿c.t. I t ¡ .t t¡c i r ¡t t t I t t t r u I
lrli-ts
lllá
de la situación. c¡uc puecle ser consicleracla como urt rricl'ocor)tcx1o. existeel
ntarco sr'rciohisttiricocultul-al enel
que se rlesenvuelvela
activitlacl. que puccle cctnsicicrarse coltlo nlacrocontexto. Esdifícil
especilicar ), olteracioltlrlizar cstas variables sociohist(rricoculturales. pero no por eso dejan cleteller
Lllla griul influenci¿t sobrela
uctividacl co-unitiva,incluida
Ia metacognitiva. Este corltexlo sociocultural establece poderosas restricciones ala
actividad delos
sujetos, así conto pennite abrirse a un arnplio ¿rbanicr¡ de posibilidades; por eso Ia capaciclacl cle los su.ietos para ditrse cuenta de estas restriccionesy
esas posibiliiladesincre-lncnt.i
Ia precisión.elicacia
l,alcance
de su actividad. Ejcnlplos
cleI'lriables
contextllales
de cstetipo
son. erttreotros.
l)
el
ienguaje
qtle
setrtiliza
en
la c<»truniclird en que vive el sujetoy
c1ue, de acuerdo con la orientacicin rvhtlrflana, co¡rdiciona la pércepción y el conocintiento delmundo.2)
las clisfintas ct.rslt.lovi-siones (rleltatrschauung)y
rtterttalidades, o3)
las actitudes, crcenci¿tsy
valores, así ct¡mo prejuicios, estereotiposy
atribuciones de carácter colectivo. Sin embar-go. apena-§ han sido investigadas específicamentc e¡r relacióttcon
la rllctlrcouni-ciír'r.A
nrodo cle ejc-mplo, se ha obsen¡ado que los niiros escolarizaclos 1' cle zotras urbanas suelen moslrar estrategias de razonamientológico
¿rbstractoy
derecuer-c1o (p.ej.. empieo cle agrupamientos er.l situaciones de recuerdo
libre)
márs sofrsti-caclzis que los niños ncl-escolarizadosy
cle zonas rurales.No
obstallte, no quecla claro quétipo
de coltocimiento se adcluiere en entornos urbant>sy
escolares quefiicilite el
empleo de est¿rs estrategias(Chi
y
Ceci,
1987).En
estalínea'
cabeg{)
mencionar que
no
se han encolllraclo ciiiérencias en nretamemoria entre niños esco!arizadosv
no
erscolarizados(K'.rfz
1990).Sin
enrbargo.sí
parece haber dif'erencias erltrela
cslructura de I¿i nrenrctria 1, los procesos clcconlroll
aquélla pueclescl
consitlelarlrr universal. nrientras éstos suelen ser específicos de cada cLrltum(\\'ugner.
198 I ). L,sta tensiírn entre el universalismocognitivo
yntetacog-nitivo
r"el
relativisnrocultural,
reprocluce. encieflo
rrtodo.la
tensiól.t entre una nretaco-enición transitu¿rcionaly
generalizada -v una metacognición ct¡ndiciclrracia contextu¿rlr-nente aque ilntcs
nc)¡:llemos
referido
(r,éase sobreello
Wertsch. 1979;Kurtz.
1990;Rogoff.
1990; Cohen ¡,'Siegel. 199l;Semin
y
Fiecller. 1992).5..1. Vari¿rbles tle Ia activiclacl
L¿ts clenritnc'las
que
Jllantean la-s clistintas aclividadesen
tén.¡.tit'tosde
tarea, estratcgia. atcnciólrv
eslirerz,o rcclucridos inllr-rven enel
lirncionantiettttt Itrela-cognitivo rcsullante.5.4.1.
'litrctt
Consc¡ltrir obscr-r,ur
o
llo
rnanif'estaciones nrelleognitivrrspuedlrlepentler
etr gran nreclicla clcll
riil'icLrlt¿rrl rlells
dernandas de la tarea planteacla a los su-icto\: si l¿r tareu L-s nlr.l\1flicil,
no se rrbscrlrrrÍr el cnrpleo dc esfrategils rltetaüogttitivrt\ crl el resultarkl Lluc.(on
totll
pr<ltrabilitlacl. scrii s¿rtisluclorio: sill
t¿irea cs derttasiatlirditícil.
los srrjctos ¡-rrrcrlcn no scntilse sul'icientenlente lr-totivaclos ci-uttc, Itltra tlise-ñar nin-rLin ti¡ro rlc cstrirtr-silr (aunrlrrc (l¿usccuentl
cle c¡Lte Lrna tltreil es imposibie \,. p()r tanto.lrh¡llrlolltrr
e I crn¡teño ptrecle eonsiclerase conro rrianifcstaciólll))L'ti.t-cognitiva ¡rrxlrrcto cle unu ¿rrleculttla cvaluucióll dc r-1Lré es lo r¡tte sr- sltbc
t'
lo quc se pLrecle htrcer r,clué es lo que no se sabe o no esliictible):
las tureas cle dillcLlltrtcl nrecli¿rsllt
icl(¡neas p¿u-¿l quc sc obscn,c el cliseño. enrpleo e irrclusr'l nic.jttra cle llrs estratc giils nret aco-erti t i V irs.Por c-jcnrplo. Lo\,etr
1'Flrrrcll
(1990) evaluaron el eonocinriento cle triiios ((rl'
8
uños)r'
uclullos(l8
¿ños)acerc¡
dc
los tipos
([-
cstruIegiu rctluericlos ¡rarrt lograr Ia con-rprensirin. la luelnc¡riz-acióno
la conrbinrrción clc alttbostt\ctiro.
rtpafiir
dc nluteriales verl¡ales. Los lesult¿rckrs inclicaron que )'a a los 8 años existe cierta perceltcitin acerca de la,q <listinlas estrategias deuranclacliispor
los clil'elen-testipos
cle tareir: así. rn¿nil'estahan c¡uell
mernorización requeririírepetir
los materiales,en
tanto queIa
firmiliariclad clelts
palabras ayuclarír a su colnpren-si(rn. Srilo los su.jctosde
l13 años nroslr¿u1)lr. aclenrits. conr¡rrensiórttlel
hecho de que las variables rle los ntatcrialcs {longitLrcl tlc las listas. l¿unilirLrielad tlel¡
irtlir¡. ntaci<inv
orsanización categriricu rle la nrisnra) también af'ectan tiil'crencialriien-te ¿t las t¿rreas cle conrprenclery
rect¡rclar.La
arnbigüedarl dela
tarea tarnbién puecle ¡rernritir t¡ue se r.¡lanifiesten clistin-tos niveles cleplanificación
y
estrategia n.retacognitivapor
parte de los sttjettrs.Así. por
ejernplo. Rudclell(lq9
l)
iclentificri
tres niveles de planesa dos tareas ambiguas: escribir histori¡rs que
i,cluyeran
las palabras que- se dele_. treaban semanalmentey
responder apreglntas
abiertas acerta de'arias
lecturas.Los
planesdiferían,
no
sóio en
s,
p..r-Íundidacl.sino
cn
su
f¡¡cierr¿rlrclacl en cuanio a.la posibilidad de aplicarlos ¿rlas tareas de lectura y rieletreo. La crecien-te complejidad clelos
planes correlacionaba positir.,anrcnteco¡
el
renclirnientcr acadér¡ico.Por otro laclo. la tarea se ha utilizaclo en algunas oc¿rsiones cc»nr¡
i¡strume¡to
para identificar las estrategias que los sujetos"utiliz¿rn en
or.i6iipor
rje activiclacl tllíts convencit-lllales.
Un
éjemploIo
tenémos enel
estuclio clelas inl'crercias
a través de las tareas metainf'erelciales de las que nos hemos ocu¡*r<1. cn el capítu_ lo anterior.-:.1
.2.
Tipod(
estraÍegict requeridaEn seneral, dc-be
existil
correlac:ión entre la estrategia que se c¡r-ricre in-rplantary
la percepc'iótt clue tienen lo.s aprenciices acerca delai'ecolt)sí,r"'rlc
ia ¿lcrividitcl.Si
lo's es.tudiantes perciben las estrategiascomo "tonterías"
\,
l¿rs tarcus con-ro"trivialidades"
es. n¿rlurall'nente,imprirbable
qu" .,r,r.ig,,,,
nr,,iiu.llr.
paras,
empleo (Paris, 1988).
Uno de los.eJenlplos en que más claramente se pone dc r¡liirrillcsto
la rclació¡
entre activiclady
tipo
de estrategia es"ojear"
un rexto. Esra ¡ctivirracl refle.ja la cotrlprc¡rsión clel estudiante cle la necesidacl dc a.jusriu la vclocitlurl clci".t,,.a
"
latareit cntre lllilrlos. No toclos los estuclianles enticirtlen lo nrisnlo ¡ror-"o.jear". Niños
de
I l.arios.cteell quc ojear sirve para registrar las palabrasinlb'mativas.
en tanlo que- niños tle 7 airos crce_, que o.lean sólJcuandolcln
las palabrasr*i1"..
Kr¡basi_ga*a.
Chouinardr,
IJuliesne(iggg)
esrudi¿rolrla
habiliclacl deniños
de9
a
l3
¿lllos Para olear [extos e¡r busc¿r de
infonlación
y posterior elatroración dc aptrnres:1' a los
9
.ños sabían c¡,éer.
o.ieary p,ra
qué poiría servir; incluso, si se les pecría qLre lo.hicir-ran. ojcaban .o,reétu,nénie los'texios en buscacte
intonriación
clave. Pcrc clus,
esponliineo cre esta técnica sóro se observaba en los nrayores.P¿rrece que ia-capaciclacl para mocliflcar las estrategias cle Ieciura cle acuerc¡r
cort
h
tarea se clesarrollaco.
la
eclacl. Forresty
wa-iler(l9g0l
¡ri.u,r.on.
niños. de
I
-r
II
airos. te.\tos p¿ira: leerpor
cliversión. buscar- untítiro,
enconrrar tuu clalo lonris
r.iipidanrente pósible(ojeir)
y estucliar.A
los g añcls. no nrodil'ica-ban sus estrategias cle acueráo con lris insí.úcciones.Siilo
alos
II
añosrec.rcla-ban._por.eje'rpl.,
nrásinfbr¡ración del texto
que habían estLrdiacr,, q.rc:de
los der¡ás. Resultados sinrilares se han obtenido aliomparar
la
ejecució.
he buenosy
rnalos lecto¡es..
En este caso' por ejempro. se obserya que,,
mecricra que los,iños
seco.r,ier-l.cn en expertos en lectura, desanollan dos tipos de estratégias:
^-._1.1,1]11."1:,:to:\-Llc
)('paro¿:ión. Cuanclo un texro no se enriende, hay que rorniu. oecrsr()nes estratégicas sobre si debe o no h¿rcer algo al respecto
y
esio clepencle-rá- en -eran medida. ctel propósito cre ra lecrura.sit"
¡;;i¿i;L,.á.-;;ig,,
exisre, varias <'rpciones: martenér lá ducl::l presente a la espertr que seclarific¡u!
nrásacle_ l¿urte. volver a leer el te.\to, o cr,,rsültar otras fuentes.
92
Nl¡.'rt'
I'lrri: tl(r7xr nlrgr,rtlrrrrr
rr rlirit,s r-lc 7.9
y
ll
rrños por 5Lr L.r)roci. nriento acerca rje estas eslrateqias rle "rep:rra.-.ión". Losin,,¡,uiu,r-;,-1., ide,tif.ii¿i_ clos ct'¡llr¡ bt¡enos leclores tlecían r¡uc resirlvcrían las ouoasinir¿uráo-un
cliccion"-rio
o
pregu,tanclo ¿r rrna persona mayof.Los
pequeños y: engereral,
ros rnalos lectore.s tlo sabí¿rn qué hacer. Enll'entaclos co,, .,,r textocliiícil,
lós buenos lectores apuntabiur¡'
prceuntaban las palabras cresconociclasi perol.r,
",,ulo-L.rore
s
secorlcenfraban cxclusivlttlleltte en la correcta pronunciac-icin de las nuevas paiatrras. Parece que ltls t-¡,¿tlos lectores. lxr solo nrisaben empletrrestas estrategias. sino
qre.o
las c.r<.rcc.l. G¿rrrer. wa-uoncr ¡,.Srnith(lgg3) pusier..*;
b,;";;,
y,rn.los
lectores cle II
años a tutoriz¿rrla
lectirra cle estucli¿rnies cle9
años.Los
buc.urs lectores anirn¿rb¿¡n,rás,a
los.iór,encsa
releer.aspectos relevantesy,a dirigir
la aterción al segnrenro acrecL,¡dóp.ra
respon<rert.,
pr.gu,rio,
qr. i"r'ri"ros
lecto rcs. Esto parece inclicar que Iosprinrcnri
conoccn unas estrategias que .ros se-eun-dos ignoran..
2)Estrutt'yitts tla
rcc.ttarcro.si
se haclc.aprende*n
texto.no
solo habrír clue llacerlo cotrlprettsiblc,si¡o
ruenlorizablc.A
ia hora de intenr¿ir recordarinli,¡lra-ciírn
dc
url lexto,
ha1,que
clistiltguil. c:ntrc, técnilcasv
estrategias(Annbrustcr,
Echots.&
Brorv-n.rsttzi.
l-u.
".r,i.ii,,,".r'p,,"il;;;;i;il'l;ii;'Jrtl:i:::X':::
|g]lcarta
estrarégicanrente enel
procesarniento dela
infbr.rnación.Li,r;;t
,r;¿;; sólo se col'r','icrlc err estrategia si .se sabe cu¿incro. clóncle ¡,..0,rr,i
",irpi.,rrla.
E,st¡clislinción puccle u¡,¡r¡r¡1'a
corrprcnderel
ti-acaso cre al-uu,iospr,;g;;;,';,.
cre .3¡rrc-¡¿uniento elttlislilttas
técnicas.Por-t'-ierllplo. r'aritls csll-lclios han clcnrostraclr quc
el
entr-enirr-1.¡ielrtoclr
tée¡i-cas [an cotllunescoltlo
l-esUlllir'.Iol)trr notu\
\
sLrblivar no cs nl¿is el'iclrzr¡r-rc
vol-trr.
ll ltr'r .'l
lt.\lrr
rl).e.|..Krrlh:rrr. Sk,,.k. Hlut.,,.k. Srii,l,l.lll-'. l'l,,,ilur.i..lr.
l()()Or. I.'ltleet qtre l:r trrztirr cslrilr:r ..r,qtr.
llir_\ (lr.lcl,,,..r
.,,f.ull.rl
li
i,,.
..str,li:,1 tes cluc llr mela rle cst¡s tc<cnicas llo cs sublir\iar () rencr una colcccitilr cic al¡untes.sino
r¡ue son_avuclas paracclllftrr la ¡tención
en Ios
aspecr,r,i.rp,r.r.,.,rcs
rieltc\to.
E,stirs tricnic¿rssrilo
rcsultrut ellcacessi
cluienes lasentplctur'clilicltrlt,n
su inrportanciu ¡, cónro v culinckr usar.las para lbcaiizur su atencióir.Brou'.r.l -v
Smile¡' (l97li.¡
investi.gilon
córrro em¡rleaLranlss
csludiu¡tes
tic, Yari¿is ctlacles (clel0
¿rl7
añosv
estircliuntes unir,.'rsitaritrsr,,iiii*r¡r,,
adiciorril
dct'rltltli(,'
L0s
lll:tr¡rr,'' 'ttIicrolt
lrl)r()\ t-elr¿Ulr) Iri!r'il nrc.it)r'rrr .rrs tt,'lt,,eirilictrl,,.
sohrc aspectos
esencilhs:
perocr
;;..,"..1,;'.i"
Ios nríis.jírvcncs.erltre
I0
i,
1"3 Añtls'llo
nrcjtl*i
At¡Lrcllo.s,tlc errtrc lo,s lnlis.jór,encs. que enrpleaba¡espgntírnclt-tllelllc
e stl'iltcqias cr>ttl«r subral'lrr\
tornar nótas. r'nostinban un patrón dcrecrer-tltr n1¡[5.tt'¡¡t,icrttl,r
I
plrecitlo ltl
clc losnilyores.
Así, tanto Iac.iaclcomocl
rrivel (lCl¡lln¡lt(llt(l
lllllt¡r'r'tt
r'rtt.l
rlt's¡rlj1.UUr.quClr)\
l(,r.lUr.cS hlr....lttlc
sLls c\lr.ill(.giir\ n'rr-llrcoglt itivas.5.4.-l
.
.,\tt,ntititt
t' c.sfirat.:oEs frecuenle.
tlue los
lliños
lnavores(10
años) nluestrenun
liurcion¿rrlicnloctlg¡]i1l1r¡¡ silflstic¿rcltl silt.clarse
.r.r',t.,
clc rluelo
r-1ue estíur hacienc.loy
sin p6tlerverbaliza.
n.ciores
prccisus sobrceilo;
sin ernbrügo,rr,,v
ñ
i"ii"i
iarnbién cncuenta las diñcultades atencionales de los más jóvenes. Muchas veces las
condi-ciones del problema son tales que es
muy
difícil
para los niños centrarse en los aspectos reievantes del misrno. En estos casos, losdéficits
atencionales imprden que se den cuenlade
las relacionesdc
orden superiory
que
usen esleconoci-miento
paramejorar
su conducta. Además, lasdificultades mnémicas impiden
que aparezcan otras habilidades superiores:
si olvidan
una parteimportante
dei problema o no puede recordarinfomación
anterior necesaria p¿¡.ra una ejecución de más alto nivel, no podrán activar esffategias de procesamiento maduras(Kail,
1990).
También puede empeorar Ia ejecución de los jóvenes el grado de esfuerzo que se requiera. Aunque puedan tener
la
capacidad para aprendery
ejecutarcon
tlnalto
nivel
de rendirniento, requiere más esf-uerzohacerlo
así. Sabernosque
en fases iniciales de aprendizaje-por
ejemplo, cuando se aprende a montar enbici-cleta-
son necesarios más concentracióny
esfuerzo que una vez queel
proceso seha
automatizado.Quizá
utilizar
una
estrategiamadura requiera
ciemasiado esfuerzoy
porello, si
se les deja a sulibre
albedrío, los másióvenes vuelven
amenudo hacia una conducta menos estratégica después de haber superado con
éxito
una estrategia madura (Keeney, Cannizzo yFlavell,
1967).Para poder ajustar
el
esfuerzo a las demandas dela
tarea,los
lectores deben:l)
controlar su estado actual de conocimientos, darse cuenta delo
que saben parano
dedicarle nrás tiempoy
centrarse enlo,que
todavíano
saben;2)
conocer las delnandas de la tarea, saber si hay que recordarlo todo o sólo datos centrales; 3)conocer
14 ir.r.rportanciarelativa
delos
elementosdel texto, qué
esimporttinte
saber si
hay
pocotiempo y
qué puede desecharse;y
4)
concrcerestrategias para ii.justarel
esfuerzo a lainfbrmación
anteriormente expuesta(Brown.
Anrbruster
y Baker.
1986).Hay
clue resaitar además quelos
esfudios sobre entrenamientono
sienlpre demuestran que los niños posean una habilidad que no están empleando espontír-ne¿mente. sino qr-re simplemente evidencianla posibilidad
de enseñar(y
apren-der)
una habilidad determinada. En muchas ocasiones, entrenar aniños
a actuarcon
estrategias de persona adulta requieremuchísimo tiempo
y
esfuerzo.
Por tanto. parece equivocadoinferir
que determinadoniño
o niña posea la estrategia. aunque sí parecejusto decir
que poseela
capacidad para desarrollarla.No
obs-tante,
eslácil
cornprenderque si todavía
no
domina
la
estrategia,
no la
use espontáneamente.94