• No se han encontrado resultados

Nivel de Conocimientos de las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Nivel de Conocimientos de las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido"

Copied!
64
0
0

Texto completo

(1)

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

FACULTAD DE ENFERMERÍA

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE ENFERMERÍA

Nivel de conocimiento de las madres adolescentes primíparas

en el cuidado del recién nacido

AUTORA: Br. Nontol Rubio, Yeni Francisca

ASESOR: Dr. Tello Pompa, Carlos Alberto

HUAMACHUCO – PERÚ

2018 TESIS

PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE

(2)

DEDICATORIA

A Dios, quien constantemente me da las fuerzas necesarias, para seguir adelante, fortaleciéndome para superar las dificultades y no desmayar en los problemas que se presentaban.

A mi madre, hermanos y suegros que me han dado la existencia; el apoyo para superarme y desear lo mejor en cada paso por este camino difícil y arduo de la vida. Gracias por ser como son, porque me han ayudado a construir y forjar la persona que ahora soy.

A mi esposo Danny, a mi querida hija Margareth por su paciencia; quienes son el motivo y la razón de mi vida para seguir superándome.

Yeni

(3)

AGRADECIMIENTO

A mi asesor Dr. Carlos Alberto Tello Pompa por ofrecerme sus saberes, experiencia y dedicar parte de su valioso tiempo para guiarme en el desarrollo del presente trabajo de investigación. De igual modo por brindarme su apoyo y culminar con éxito esta tesis.

A la Universidad Nacional de Trujillo por ser parte de mi vida profesional, y por permitirme realizar mis estudios, así como también a los diferentes docentes que brindaron sus saberes y su soporte para triunfar en la vida.

Al Hospital Leoncio Prado del distrito de Huamachuco, Director y enfermeras por su apoyo y participación en este proceso de investigación.

Yeni

(4)

ÍNDICE

DEDICATORIA ... ii

AGRADECIMIENTO ... iii

ÍNDICE ... iv

ABSTRACT ... vi

I. INTRODUCCIÓN ... 1

1.1. Realidad problemática ... 1

1.2. Justificación y relevancia ... 4

1.3. Marco teórico conceptual ... 6

1.4. Problema ... 19

1.5. Objetivos ... 19

1.6. Tipo de investigación ... 20

1.7. Población, muestra ... 20

1.8. Criterios de inclusión ... 20

1.9. Unidad de análisis ... 21

1.10. Instrumentos ... 21

1.11. Procedimiento ... 21

1.12. Procesamiento de los datos ... 22

1.13. Definición de variables ... 22

1.14. Consideraciones éticas y de rigor ... 24

II. RESULTADOS ... 26

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN ... 31

CONCLUSIONES ... 40

RECOMENDACIONES ... 41

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 42

ANEXOS ... 47

(5)

Nivel de conocimiento de las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido.

Br. Nontol Rubio, Yeni Francisca

Dr. Tello Pompa, Carlos Alberto

RESUMEN

El presente estudio de investigación de tipo descriptivo de corte transversal, se realizó en el Hospital Leoncio Prado, Distrito de Huamachuco, con el objetivo de determinar el nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido. Se consideró una muestra conformada por 45 madres adolescentes, como instrumento de evaluación se utilizó un cuestionario. El análisis, se realizó mediante la estadística descriptiva. El estudio concluyó que el 48.89% de las madres adolescentes presentaron un nivel medio de conocimiento sobre el cuidado del recién nacido. Finalmente, la única variable demográfica que se asocia con el nivel de conocimiento es la procedencia (X2 = 12.36, p<0.01), mientras que la edad y el grado de instrucción no se asocian con el nivel de conocimiento (X2 = 1.93, p > 0.05), (X2 = 6.62, p > 0.05) respectivamente.

Palabras claves: Nivel de conocimiento, madres adolescentes primíparas, cuidado del recién nacido.

_______________________________________________

Br. En enfermería, para optar el título de Lic. En Enfermería de la facultad de enfermería de la universidad nacional de Trujillo.

(6)

Level of nowledge of primitive adolescent mothers in the care of the newborn.

Br. Nontol Rubio, Yeni Francisca

Dr. Tello Pompa, Carlos Alberto

__________________________________________

ABSTRACT

The present descriptive cross-sectional research study was conducted at the Leoncio Prado

Hospital, Huamachuco District, with the objective of determining the level of knowledge

that adolescent primiparous mothers have in newborn care. A sample consisting of 45

adolescent mothers was considered, and a questionnaire was used as an evaluation

instrument. The analysis was carried out using descriptive statistics. The study concluded

that 48.89% of adolescent mothers presented an average level of knowledge about newborn

care. Finally, the only demographic variable that is associated with the level of knowledge

is the origin (X2 = 12.36, p <0.01), while age and the degree of instruction are not associated

with the level of knowledge (X2 = 1.93, p> 0.05), (X2 = 6.62, p> 0.05) respectively.

Keywords: Level of knowledge, primiparous teenage mothers, newborn care.

__________________________________________

Br. In nursing, to opt for the title of Lic. In Nursing of the faculty of nursing of the national university of Trujillo.

Dr. Advisor, Principal professor dedicated exclusively to the Academic Department of Family and Community Health, Faculty of Nursing of the National University of Trujillo

(7)

I. INTRODUCCIÓN

1.1. Realidad problemática

Hoy en día, los varones y las mujeres de todas las edades y de todos los niveles de educación se están volviendo mucho más activos sexualmente, observándose una nivelación en las tasas de estadísticas de la actividad sexual de hombres y mujeres. La aparición del movimiento de liberación femenina y su reclamo del derecho a la libertad sexual, el desarrollo y mejores métodos para el control de la natalidad, y la tendencia de las mujeres a orientarse más hacia la carrera, aplazando así el matrimonio para una edad más avanzada, todo ha contribuido a la reducción del doble patrón de moralidad sexual y al incremento general de la actividad sexual entre los jóvenes y los adultos de ambos sexos (Papalia, Wendkos & Duskin, 2010).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2016), define la adolescencia como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y los 19 años. Se trata de una de las etapas de transición más importantes en la vida del ser humano, que se caracteriza por un ritmo acelerado de crecimiento y de cambios. Esta fase de crecimiento y desarrollo viene condicionada por diversos procesos biológicos. El comienzo de la pubertad marca el pasaje de la niñez a la adolescencia.

Durante esta etapa, las relaciones con los miembros del sexo opuesto toman un nuevo significado que se va acentuando conforme transcurre los años, es así que la capacidad sexual de los jóvenes los impulsa a una permanente búsqueda de conquistas amorosas, las que se realizan con diversos objetivos, generalmente enfocado a disfrutar sensaciones placenteras, a satisfacer su curiosidad o para expresar algún grado de afecto entre otros (Méndez, 2015).

(8)

adolescentes se tiene que el 11.7% de las mismas entre 15 a 19 años ya son madres o están gestando (Ballenato, 2012).

El embarazo comienza cuando termina la implantación, que es el proceso que comienza cuando se adhiere el blastocito a la pared del útero (unos 5 o 6 días después de la fecundación, entonces este, atraviesa el endometrio e invade el estroma. El proceso de implantación finaliza cuando el defecto en la superficie del epitelio se cierra y se completa el proceso de nidación, comenzando entonces el embarazo (OMS, 2016).

Por un lado, el embarazo en la adolescencia puede llevar a situaciones de riesgo para la salud del bebé como para de la adolescente, cualificándose un embarazo de alto riesgo. Las embarazadas siguen con frecuencia una dieta inadecuada y acceden a la atención prenatal en un estadio muy avanzado de la gestación, ya que existe una tendencia de la joven a ignorar su situación, bien sea por miedo a la desaprobación familiar o porque a esta edad se es más proclive a demostrar comportamientos arriesgados y se tiene poca conciencia sobre la salud. Los recién nacidos de estas jóvenes son el producto de un embarazo con una mayor probabilidad a sufrir complicaciones, entre las que destacan el retraso del crecimiento intrauterino, la prematuridad, el bajo peso al nacer, el retraso en el desarrollo, la anemia ferropénica en el primer año de vida e incluso el mayor riesgo de sufrir maltrato físico o psicológico (Rivera, 2014).

(9)

16 PIMB (Head et al., 2014). África subsahariana tiene la tasa de fecundidad más alta entre los jóvenes de 15 a 19 años (con 103 nacimientos por cada 1.000 niñas), seguida de América Latina y el Caribe (64,57 nacimientos por cada 1.000 niñas)

(Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO-, 2013).

En las últimas décadas la tasa de embarazos adolescentes se ha visto incrementada, debido a la anticipación de la edad de la menarquía, el incremento de adolescentes sexualmente activos y el descenso de la edad de inicio de las relaciones sexuales, asociado a tabúes, información inadecuada, ideas erróneas, y una baja percepción de cuáles son las conductas de riesgo (Calderón & Fonseca, 2014).

A nivel mundial hay una reducción de la mortalidad en menores de cinco años. La tasa de mortalidad de recién nacidos en América Latina se redujo de 33 muertes por cada 1.000 nacidos vivos en 1990 a 21 en 2012 (36%), lo que se traduce en una reducción de las muertes neonatales de 4,6 millones en 1990 a 2,9 millones en 2012. El progreso en la reducción de la mortalidad del recién nacido ha sido más lento respecto a la reducción de la mortalidad en los menores de uno y cinco años (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia –UNICEF-, 2012).

En el año 2000, la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, concretó la suscripción de objetivos y metas concretas de desarrollo para el siglo XXI. El Objetivo del milenio busca reducir en dos tercios la mortalidad de los niños menores de 5 años de edad entre 1990 y 2015. El Perú ha logrado alcanzar esta meta en el año 2010. En los últimos años la proporción de la mortalidad neonatal con respecto a la mortalidad infantil (menores de un año) se mantiene en un 50%. Es así que la mortalidad en el recién nacido se ha configurado como una preocupación creciente para la salud pública del país al pasar a ser el principal componente de la mortalidad infantil (UNICEF, 2012).

(10)

por dificultad de acceso a servicios de salud, los fallecimientos no se registran (Instituto Nacional de Estadística e Informática -INEI-, 2015).

La maternidad es quizás la experiencia más importante en la vida de muchas mujeres; sin embargo, el anhelo, felicidad y tranquilidad que se debe tener en el embarazo y la maternidad se ve truncada en algunos casos de madres adolescentes; porque son niñas que dejan de jugar con muñecas para responsabilizarse en el cuidado del recién nacido. (Ruíz & Saavedra, 2010).

De ello deriva que la madre conozca acerca de todos los cuidados que debe recibir el neonato, los practique de forma correcta y de esta manera contribuir a que el proceso de adaptación se logre satisfactoriamente, estos cuidados que brinda la madre se deben manifestar en atención integral, ya que de ello dependerá el buen estado de salud del recién nacido (Rivera, 2014).

Al respecto, durante el periodo de trabajo realizado en el Hospital Leoncio Prado de Huamachuco se tuvo la oportunidad de observar a varias madres adolescentes frente a la atención de sus recién nacidos: Al momento que daban de lactar a sus niños, estos se encontraban vestidos con ropa de lana y cubiertos con frazadas, al momento de cambiar el pañal las madres lo hacían de forma rápida y sin limpiar el área genital en su totalidad. Por otra parte, mientras brindábamos atención a los recién nacidos y educación a las madres, ellas decían: …” tengo miedo de limpiar el cordón umbilical, porque se le puede caer antes de tiempo o le puedo hacer doler a mi bebé…”

1.2. Justificación y relevancia

(11)

prevención y promoción de la salud materna, porque con su actuar responsable garantizaría un proceso de gestación, parto, posparto y puerperio sin riesgo.

También, en vista de que durante los primeros 28 días de vida el recién nacido, etapa muy delicada en la que se completan muchos de los ajustes fisiológicos necesarios para la vida extrauterina, este es incapaz de sobrevivir por sí mismo y es por ello, que depende de los cuidados que le proporcionen sus padres, los cuales deben estar muy preparados para asumir esta labor y garantizar en el fututo, un niño con posibilidades de desarrollo de todas sus potencialidades.

Dentro del grupo de madres encontramos a la adolescente, quien con frecuencia adopta una actitud negativa o indiferencia ante su nuevo rol, por su inexperiencia, inmadurez emocional y psicológica, es decir no está preparada para dar un adecuado cuidado a su recién nacido. En cambio, las madres primíparas presentan una actitud de mayor aceptación, ya que el proceso de ser madres por primera vez, representa una ilusión por haber concebido el fruto del amor, satisfacción y feminidad (Papalia, Wendkos & Duskin, 2010).

Esta situación trae incertidumbre por falta de experiencia, ya que el primer hijo es algo completamente nuevo para la mujer, de tal manera que cuando la madre abandona los servicios de salud y regresa a casa con su hijo se plantea una preocupación fundamental: “El cuidado del recién nacido”. Todo resulta nuevo y la necesidad de gran importancia es la alimentación con lactancia materna exclusiva, su inmensa necesidad de afecto, de contacto físico, de seguridad a través del abrazo de la madre que lo acoge, lo mima y lo acaricia (Reeder, 1995).

Asimismo, un recién nacido trae mucha alegría y algunas interrogantes a los padres, pues surgen preocupaciones sobre su salud y como cuidar de él, temen ser incapaces de reconocer signos y síntomas de enfermedades y que su hijo no esté preparado para adaptarse a su medio (Whaley & Wong, 2010).

(12)

marzo la cantidad de gestantes adolescentes de 12 a 17 años de edad son 45 (HIS MINSA, 2017).

Al observar la realidad de nuestro distrito de Huamachuco, y el alto porcentaje de primíparas adolescentes, nos realizamos muchas preguntas con respecto si estas futuras primíparas; ¿Están preparadas para brindar cuidados maternos de calidad en el recién nacido?, y la respuesta la tenemos en el presente trabajo de investigación, además queremos ayudar a contribuir el desarrollo de la salud de nuestro pueblo; también necesitamos que el estado o alguna institución tome importancia en la educación a las primíparas adolescentes basado exclusivamente en cuidados a los recién nacidos, con la finalidad que en sus primeros días de vida los recién nacidos tengan un adecuado cuidado. Por ello, consideramos importante la elaboración del presente estudio con el propósito de determinar el nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado del distrito de Huamachuco.

1.3. Marco teórico conceptual

Según Bunge (1972), menciona que el conocimiento es un conjunto de ideas, conceptos, enunciados, comunicables que pueden ser claros, precisos, ordenados, vago e inexactos, clasificándolo en conocimiento científico y conocimiento vulgar. El conocimiento científico es racional, analítico, sistemático, verificable a través de la experiencia, es fruto del esfuerzo consiente, en cambio el conocimiento vulgar es vago, inexacto limitado por la observación; satisface las necesidades prácticas de la vida cotidiana, es a metódico, sistemático.

Asimismo, Salazar (2004), define el conocimiento como un acto y como un contenido; dice del conocimiento como un acto que es la aprehensión de una cosa, una propiedad al proceso mental y no físico. Del conocimiento como contenido asume que es aquel que se adquiere gracias a los actos de conocer al producto de la operación mental de conocer, este contenido significativo, el hombre lo adquiere como consecuencia de la captación del objeto.

(13)

La adolescencia es la etapa del desarrollo humano que abarca la transición entre la niñez y la edad adulta; implica un concepto más amplio que el término pubertad el cual se refiere a los términos biológicos y la maduración sexual propia de esta transición. Por lo tanto, la adolescencia comprende las dimensiones biológica, psicológica y sociocultural (Botero, Jubiz & Henao, 2000).

Santrock (2004), sustenta el desarrollo en la adolescencia: la teoría Psicosexual de Freud distingue cinco fases del desarrollo humano, la adolescencia se encuentra en la fase genital que se inicia con la pubertad. La fase genital es un periodo de reactivación de los impulsos sexuales; la fuente de placer sexual se encuentra ahora en una persona ajena al contexto familiar. Freud creía que los conflictos con los padres no resueltos se reactivan durante esta etapa. Cuando se resuelven, el individuo es capaz de desarrollar una relación amorosa madura y funcionar independientemente como adulto.

Asimismo, la adolescencia se inicia con los cambios biológicos y físicos de la pubertad, continúa con el desarrollo de la capacidad para el pensamiento abstracto, la necesidad de autonomía e independencia emocional; la búsqueda de valores e ideales, y culmina con la asunción de roles y responsabilidades sociales y legales de esta etapa (Papalia, Wendkos & Duskin, 2010).

Aunque las tasas de fecundidad de las adolescentes han descendido en la mayoría de los países en vías de desarrollo, la conducta reproductiva de este grupo de edad se considera de gran preocupación, las reducciones en la fecundidad de adolescentes son principalmente obtenidas mediante la postergación, a pesar de eso en nuestro país las mujeres menores de 20 años vienen aumentando su tasa de fecundidad en los últimos 20 años (Encuesta Demográfica y de Salud Familiar [ENDES], 2012).

(14)

de un proceso de desarrollo continuo y armónico, relacionada con la etapa del ciclo pertinente, la edad y todo el contexto sociocultural y psicológico que vivencia la madre (ENDES, 2012).

Al igual que el adulto el recién nacido tiene necesidades básicas, las cuales son indispensables en esta etapa del ciclo vital, ya que de la satisfacción de las mismas depende no solo el bienestar del niño si no su vida, y más aún porque se encuentra en una etapa de total dependencia de los demás para la satisfacción de sus necesidades y el brindarle los cuidados necesarios propios de su edad (Cardozo, 2008).

El periodo del recién nacido comienza en el nacimiento y comprende el primer mes de vida, suscita también que es una época de transición del útero, donde el feto, de ser sostenido enteramente por la madre, se traslada a una existencia independiente (Papalia, Wendkos & Duskin, 2010).

La etapa del recién nacido comprende entre el momento del nacimiento y el primer mes de edad, es la etapa más vulnerable de la vida del ser humano. En esta se dan los mayores riesgos para su sobrevivencia; muerte, enfermedades, complicaciones, secuelas. Ello será un factor decisivo en la calidad de vida del individuo, en su desarrollo físico, neurológico y mental, condicionando su futuro. La oportunidad de supervivencia del recién nacido está influenciada por la oportunidad y calidad de la atención médica recibida, así como por factores maternos, ambientales, sociales, genéticos (Ministerio de Salud –MINSA-, 2013).

El periodo neonatal es una etapa de transición en la que el recién nacido requiere protección especial. Nacemos antes de completar nuestro desarrollo debido al tamaño del cerebro; esto hace que el primer mes de vida sea una etapa de alta vulnerabilidad. La muerte neonatal hace referencia a la mortalidad de los nacidos antes de alcanzar los 28 días de edad. En las primeras horas de vida los cuidados deben ser mayores: el 32% se produce en las primeras 24 horas de vida por asfixia, durante el parto, el 49% se produce entre el día 1 y 7 por asfixia e infecciones, el 18% se produce entre el día 8 y 28 por infecciones, las condiciones del hogar (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia –UNICEF-, 2012).

(15)

Según Chattas (2015) el período inmediatamente posterior al nacimiento representa uno de los momentos más complicados e inestables en el ciclo de la vida humana. El recién nacido debe adaptarse a un medio completamente distinto al ambiente intrauterino e independizarse de la relación fisiológica que mantenía con su madre. La gran mayoría de los recién nacidos no presentan dificultades, pero los cuidados iniciales y el ambiente adverso en la recepción pueden comprometer la estabilidad en este período.

Es por eso que la madre debe tener la información necesaria sobre cuidados de la alimentación con lactancia materna, el baño del recién nacido, limpieza del cordón umbilical, vestido, control del crecimiento y desarrollo, los cuales permiten al recién nacido tener un desarrollo físico, emocional y social optimo (León & Montero, 2003).

El cuidado es la acción encaminada para hacer algo por alguien, constituye un rasgo humano, imperativo moral, afecto, interacción personal e intervención terapéutica, forma de amor, de expresión de sentimientos volcados en un hacer. El cuidado ayuda al otro a crecer, a realizarse y a enfrentar dificultades propias de la vida, es decir, el cuidado es un proceso reciproco, interactivo e interpersonal que involucra el bienestar tanto del que recibe como del que otorga el cuidado, pues permite la preservación de la especie en la historia y espacio (Walde y Kasper, 2006).

La maternidad de por sí implica mucha responsabilidad para la madre como el compromiso de que asuma su auto cuidado y el cuidado del recién nacido, el cual se encuentra en un proceso de adaptación al ambiente extrauterino, y requiere de muchos cuidados especiales a fin de evitar y/o prevenir riesgos, complicaciones que contribuyan a la morbimortalidad materno infantil (Chapilliquen, 2009).

Los recién nacidos sanos, aunque no presenten ningún problema, requieren una serie de cuidados, procedimientos rutinarios, una valoración cuidadosa de su estado general y de la correcta instauración de la alimentación (Asociación Española de Pediatría, AEP, 2014).

(16)

proteínas de buena calidad, vitaminas y ácidos grasos (que no se encuentran en ningún otro tipo de alimento ya sea de origen animal o vegetal), indispensables para formar bloques de construcción cerebral, permitiendo que el cerebro humano se desarrolle casi en su máxima extensión en esta primera etapa de la vida. También contienen sustancias que van a inmunizar y proteger al niño contra infecciones y contaminaciones que se presentan a esta edad, haciendo que crezca sano, protegido, inteligente, despierto y lleno de vida (MINSA, 2013).

Tras el parto la madre produce un alimento óptimo llamado calostro, el cual es útil para que el recién nacido pueda cubrir todas sus necesidades nutritivas, se aporta a demanda y se regula al volumen adecuado para su crecimiento sin sobrecarga para el aparato digestivo ni de otros sistemas aún inmaduros. La leche materna, suple y estimula el desarrollo del sistema inmune del recién nacido que no funciona de forma completa durante los primeros meses de vida. La forma de crecimiento, parámetros biológicos, grado de salud y desarrollo afectivo han de ser los patrones a alcanzar si se usan sustitutos (AEP, 2014).

El calostro es la secreción de la leche que está presente en los primeros cinco a siete días post-parto, y se caracteriza por una mayor cantidad de proteínas y menor cantidad de lactosa y grasa dando esto lugar a un aporte energético menor comparado con la leche madura. Es una secreción amarillenta por su alto contenido de carotenos. Una buena parte de las proteínas presentes en el calostro son: inmunoglobulinas, lactoferrina, factor de crecimiento lactobacilos bifidus, que forman parte de los aspectos inmunológicos de la leche humana. Su volumen puede variar entre 2 y 20 ml en los tres primeros días hasta 580 ml para el sexto día (Academia Mexicana de Pediatría [AMP], 2012).

De igual manera, es el alimento perfecto para el recién nacido, y su administración debe comenzar en la primera hora de vida. La leche materna es la mejor fuente de nutrición durante los primeros 6 meses de vida, porque contiene cantidades apropiadas de carbohidratos proteínas y grasa y suministra las proteínas (enzimas) digestivas, los minerales, las vitaminas y las hormonas que los bebes necesitan (OMS, 2016).

(17)

El tiempo que se necesita para completar una toma de leche es diferente para cada recién nacido y cada madre, también varía según la edad del recién nacido y de una toma a otra. Además, la composición de la leche no es igual al principio y al final de la toma, ni en los primeros días de vida o cuando él bebe tiene 6 meses. La leche del principio es más aguada, pero contiene la mayor parte de las proteínas y azucares; la leche del final de la toma es menos abundante, pero tiene más calorías (el contenido en grasa y vitaminas es mayor). Tanto el número de tomas que el recién nacido realiza al día, como el tiempo que invierte en cada una, es muy variable por tanto no hay que establecer reglas fijas. Es mejor ofrecer el pecho “a demanda” (Seguranyes, 2010).

Lo ideal es que la toma dure hasta que sea el recién nacido quien se suelte espontáneamente del pecho. Algunos recién nacido obtienen cuanto necesitan de un solo pecho y otros toman de ambos. En este último caso, es posible que el recién nacido no vacíe completamente el ultimo, por lo que la toma siguiente deberá iniciarse en este. Lo importante no es que el recién nacido mame de los dos pechos, sino que se vacíe completa y alternativamente cada uno de ellos, para evitar que el acumulo de leche pueda ocasionar el desarrollo de una mastitis y para que el cuerpo de la madre acople la producción de leche a las necesidades de su hijo. Por ello, se recomienda permitir al recién nacido terminar con un pecho antes de ofrecer el otro (AEP, 2014).

Un recién nacido puede desear mamar a los 15 minutos de haber realizado una toma o por el contrario tardar más de 4 horas en pedir la siguiente, aunque al principio, durante los primeros 15 o 20 días de vida, es conveniente intentar que el recién nacido haga al menos unas 8 tomas en 24 horas. Tampoco es aconsejable que la madre o quienes la acompañan limiten la duración de cada toma, él bebe es el único que sabe cuándo se ha quedado satisfecho y para ello es importante que haya tomado la leche del final de la toma (Pérez, 2010).

(18)

independencia del recién nacido al incrementarse su autoestima. Esto va absolutamente en contra de la idea muy extendida de que a los recién nacido no hay que cogerlos en brazos “porque se acostumbran mal”. Los recién nacidos en el regazo de la madre o en brazos del padre se sienten seguros y protegidos y eso favorece su desarrollo (AEP, 2014).

Se debe poner al niño al pecho cada vez que lo pida y el tiempo que quiera. No hay que esperar que llore, en cuanto se despierte y busque hay que colocarle en el pecho. No se debe imponer un horario. En los primeros días el bebé se irá regulando y adquiriendo sus ciclos de alimentación y sueño (Vargas, 2015).

Bustos (2012) menciona que la lactancia materna debe ser voluntaria, deseada y gratificante para la madre y se debe poner al pecho al recién nacido lo antes posible tras el parto. Los recién nacidos puestos sobre su madre inmediatamente después del parto tienen una conducta innata de búsqueda del pecho, encaje y succión. La separación de la madre en esas primeras horas puede condicionar la atenuación o la desaparición de esa conducta. Si además se alimenta al recién nacido a través de una tetina o una sonda, cuando se le ponga al pecho puede tener dificultades para mamar.

En general, el recién nacido moja de cuatro a seis pañales al día a partir del cuarto día. Realiza deposiciones blandas cinco o seis veces por día o espaciadas cada 2-3 días, pero abundantes (Doménech, 2013).

Es así que, la utilización de cremas emolientes en los primeros días no está justificada y la mayoría contienen productos inadecuados para la piel del recién nacido, potencialmente irritantes o sensibilizantes. Igualmente hay que evitar los productos perfumados y las toallitas húmedas o con alcohol. Todos estos productos pueden irritar, sensibilizar o secar la piel. Tampoco tiene sentido retirar el vérnix y administrar aceites. La Academia Americana de Pediatría recomienda el cuidado seco de la piel durante el ingreso habitual de los nacidos a término (Doménech, 2013).

(19)

38º C. El baño debe terminarse antes de que la temperatura del agua descienda mucho, es decir, menos de 5 minutos (Bustos, 2012).

El baño por inmersión como medida de higiene no tiene ningún sentido en las primeras horas de vida. Supone un riesgo claro de hipotermia y no tiene ningún beneficio. Además, elimina el vernix, especialmente si se utiliza jabón. Otro efecto indeseable es que elimina el olor del líquido amniótico de las manos del recién nacido, que se considera un factor favorecedor de la lactancia (Bustos, 2012).

En resumen, el mejor cuidado en las primeras horas consiste en evitar las pérdidas de calor, no retirar el vernix, no bañar ni limpiar con jabón y evitar la irritación o el traumatismo de la piel. La limpieza de los restos del parto de la cabeza y del meconio adherido a la zona perianal puede hacerse con agua templada y una esponja suave o con una mínima cantidad de jabón neutro sin aditivos. A partir de las 48 horas, cuando la adaptación se ha completado con éxito y hay menos riesgo de hipotermia, puede empezar a hacerse un baño diario por inmersión en las condiciones adecuadas, sin jabón o con una mínima cantidad de un jabón adecuado no perfumado (Burgos, 2016).

En la limpieza del muñón umbilical, es más seguro aplicar un antiséptico. Aunque en los países desarrollados no está claro que la adición de un cuidado tópico sea necesario para la prevención de la onfalitis, en los países en vías de desarrollo se ha demostrado que el tratamiento con antiséptico tópico precoz (< 24 horas de vida), se acompaña de una menor mortalidad. Se recomienda alcohol de 70º y se desaconsejan los antisépticos iodados como la povidona iodada, por la probabilidad de producir elevación transitoria de la TSH con la consiguiente alteración del despistaje de hipotiroidismo congénito. Esto se repite cada vez que se cambie el pañal. El muñón umbilical se caerá entre los 5 y 15 días de vida y es conveniente seguir limpiando de la misma forma la herida hasta que esté bien seca (Doménech, 2013).

(20)

pasado a ocupar un lugar central como una de las fuerzas que impulsan las actividades encaminadas a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en particular el objetivo de reducir la mortalidad entre los niños menores de cinco años (OMS, 2014).

El objetivo principal de las estrategias de inmunización contra la hepatitis B es evitar la infección crónica con el virus de la hepatitis B (HvB) y sus graves consecuencias, incluidas la cirrosis hepática y el cáncer hepatocelular (OMS, 2014).

La prevención de las enfermedades infecciosas durante la niñez, mediante las vacunas, constituye uno de los aspectos de mayor importancia en la prevención de las patologías y la promoción de la salud. Las recomendaciones de inmunización se realizarán siguiendo estrictamente el esquema nacional de vacunación establecido por el ministerio de salud para los menores de diez años. Para obtener un buen resultado de la vacunación es fundamental que los servicios de salud garanticen el personal responsable de la atención de la niña y el niño, conozca los aspectos básicos de las sustancias biológicas que manejan y están adecuadamente informados sobre las dosis, vías de administración, interacciones, indicaciones y contraindicaciones. El esquema nacional de vacunación, es la representación cronológica y secuencial para la administración de las vacunas aprobadas oficialmente para el país, como parte de la política nacional de inmunizaciones. El recién nacido debe recibir dos vacunas en las primeras 24 horas de vida: BCG y HvB. (MINSA, 2013).

La vacuna BCG es una vacuna liofilizada del Bacilo Calmette y Guerín y protege contra las formas graves de tuberculosis, se administra en una dosis de 0.1 cc al recién nacido dentro de las 24 horas de nacimiento. Teniendo en consideración el peso a partir de 2500 gramos a más; y sin cuadro clínico manifiesto (MINSA, 2013).

Las ventajas de esta estrategia han sido que se vacuna a los niños al principio de sus vidas, mientras el riesgo de infección aun es ligero, y que se puede proteger contra las formas graves de tuberculosis infantil (tuberculosis miliar y meningitis tuberculosa) que aún son fatales muy a menudo, incluso con la quimioterapia (OMS, 2014).

(21)

La vacuna HvB o contra la hepatitis B es una vacuna inactivada recombinante, se administra una dosis de 0.5 cc al recién nacido inmediatamente durante las primeras 12 horas hasta un máximo de 24 horas de nacimiento. Se vacunará a recién nacidos sanos que tengan un peso igual o mayor de 2000 gramos (MINSA, 2013).

Las afecciones que provocan la muerte de los recién nacidos pueden causar también discapacidades graves e irreversibles en los niños que sobreviven. Para que el recién nacido crezca más sano e inteligente debe tener cuatro controles al mes en su respectivo establecimiento de salud. El control de crecimiento y desarrollo del recién nacido estará a cargo del personal de salud, quien tomará sus medidas antropométricas (peso, talla, perímetro cefálico) para evaluar su crecimiento y también evaluará su desarrollo (MINSA, 2013).

Una de las afecciones más comunes en los recién nacidos es la piel amarilla o ictericia, la cual es la pigmentación amarillenta de la piel y mucosas de presentación precoz (antes de las 24 horas) y con cifras elevadas de bilirrubina (mayor de 15 mg/dl en las primeras 24 horas) ameritan considerar un recambio sanguíneo. Cifras menores pueden ser manejadas con fototerapia. Es responsabilidad de la mamá, el papá y la familia estar atentos y aprender a identificar si su bebé presenta algunos de estos signos de alarma como piel amarilla, decaído o no despierta, no quiere mamar, vómitos seguidos o fiebre (MINSA, 2013).

Otra afección es el decaimiento o letargia, el cual es el estado de hipoactividad profunda, hipotonía. Signo relacionado con alteraciones del sistema nervioso central, sepsis e hipoglicemia. La temperatura del recién nacido no debe estar por encima de 38° ya que podría tratarse de una fiebre, ni debe estar por debajo de 36° hipotermia. Se observa muchos vómitos por deglución de líquido meconial, por ingerir demasiada leche, por infecciones urinarias o sepsis. Es conveniente considerar causas quirúrgicas cuando se acompaña de bilis o sangre (MINSA, 2013).

(22)

Para Cavendhish (1969, citado en Chapilliquen, 2009), la estimulación temprana es una ciencia basada principalmente en las neurociencias, en las pedagogías y en las psicologías cognitiva y evolutiva, que se implementa mediante programas construidos con la finalidad de favorecer el desarrollo integral del niño.

Además, Cabrera (2008, citado en Chapilliquen, 2009), la estimulación temprana hace uso de experiencias significativas en las que interviene los sentidos, la percepción y el gozo de la exploración, el descubrimiento, el autocontrol, el juego y la expresión artística. Su finalidad es desarrollar la inteligencia, pero sin dejar de reconocer la importancia de unos vínculos afectivos sólidos y una personalidad segura. Un aspecto a destacar es que al menos en la mayoría de las propuestas de estimulación temprana, el niño es quien genera, modifica, demanda y construye sus experiencias, de acuerdo con sus intereses y necesidades.

Los sentidos constituyen la principal fuente de información para el cerebro del recién nacido hasta que desarrollo el pensamiento intencional, ocho o nueve meses después. El pensamiento intencional es la creación a propósito de pensamientos que a su vez son capaces de estimular la mente. Todo el aprendizaje antes de esta etapa es resultado del enriquecimiento sensorial, que emplea cada sentido y lo pone a prueba (Zambrano, 2013).

El enriquecimiento sensorial es un corolario importante de los cuidados físicos del recién nacido. La supervisión y el apoyo a los padres durante los procesos de enriquecimiento es una intervención de enfermería importante para la madre y el recién nacido (Zambrano, 2013).

(23)

adolescentes. Una de las conclusiones a las que llegaron fue: que determinaron un nivel de conocimiento medio de las madres adolescentes en dos áreas evaluadas: estimulación temprana del recién 16 nacido (53,10%), cuidado del recién nacido (50,30%), y con un (40,11%) presenta un nivel alto en el área de signos de alarma.

Ángeles (2016), realizó el trabajo de investigación “Conocimientos de las puérperas sobre autocuidados y cuidados del recién nacido en el momento del alta hospitalaria”, Sevilla – España. El objetivo fue conocer el grado de conocimientos que tienen las puérperas sobre autocuidados y cuidados del recién nacido en el momento del alta de la unidad de hospitalización posparto. Fue un estudio observacional, de tipo descriptivo y transversal, en la unidad de posparto del Hospital Universitario

“Virgen de Valme” de Sevilla; la población del estudio fueron 50 mujeres que, tras parto vaginal sin complicaciones y recién nacido normal, fueron dadas de alta a las 48 horas. Como conclusión más importante destaca la necesidad de garantizar la educación sanitaria a las mujeres en el puerperio antes del alta hospitalaria.

A nivel nacional, Apaza (2014), realizó un trabajo de investigación titulado “Educación de enfermería y su influencia en el nivel de conocimientos sobre cuidados del recién nacido en madres primíparas en el Servicio de Alojamiento del Hospital Regional de Moquegua 2013”. El tipo de investigación fue descriptivo analítico. El objetivo fue determinar la influencia de la educación de enfermería en el nivel de conocimientos sobre cuidados del recién nacido en madres primíparas. La muestra estuvo conformada por 47 madres primíparas. Una de las conclusiones a las que llegó fue: que el 44.68% presenta un nivel regular.

(24)

Sánchez (2015), realizó el trabajo de investigación titulada: “Nivel de información de las madres sobre los cuidados del recién nacido al alta en el Centro Materno Infantil Manuel Barreto – SJM”, Lima - Perú. El objetivo fue determinar el nivel de información de las madres acerca de los cuidados del recién nacido al alta. El método utilizado fue cuantitativo con una población de 50 puérperas. Una de las conclusiones a las que llegó fue: que la mayoría de las madres del CMI Manuel Barreto tienen un nivel medio de información sobre los cuidados del recién nacido al alta.

Hualpa (2016), realizó el estudio de investigación titulada “Conocimiento y conductas de cuidados básicos al recién nacido por madres adolescentes, usuarias del Hospital regional Hermilio Valdizán Medrano de Huánuco, 2016”. El objetivo fue determinar la relación entre el nivel de conocimiento y las conductas de cuidados básicos al recién nacido por madres adolescentes. El método utilizado fue de tipo, transversal con una población de 76 madres adolescentes. Una de las conclusiones a las que llegó fue: que el conocimiento de nivel medio tiene relación con las actitudes positivas frente al cuidado básico del recién nacido por las madres adolescentes. Ello amerita fortalecer las prácticas de cuidado del recién nacido”.

(25)

1.4. Problema

¿Cuál es el nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado de Huamachuco, octubre - noviembre, 2018?

1.5. Objetivos

Objetivo General:

Indagar el nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

Objetivos Específicos:

• Identificar las características demográficas de las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido.

• Definir el nivel de conocimientos sobre el cuidado del recién nacido que tienen las madres adolescentes primíparas.

• Determinar la asociación de las características demográficas con el nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido.

(26)

MATERIAL Y MÉTODO

1.6. Tipo de investigación

El trabajo de investigación es cuantitativa- descriptiva de corte transversal, se realizó en el Hospital Leoncio Prado de Huamachuco.

La investigación es cuantitativa, que según (Hernández, Fernández & Baptista, 2010, p.46), mencionan que: “Ayudan a descifrar la realidad ofreciendo hechos y significados”. En la investigación con este enfoque se busca información objetiva, clara y precisa sobre el nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes en el cuidado del recién nacido. Es descriptiva, ya que nos permite mostrar la información tal y como se obtuvo de acuerdo a la realidad.

Es de corte transversal porque describe y analiza el nivel o estado de una o más variables o las relaciones entre éstas en un momento dado.

1.7. Población, muestra

1.7.1. Población:

El universo estuvo constituido por 45 madres adolescentes primíparas atendidas en el Hospital Leoncio Prado, Huamachuco, 2018.

1.7.2. Muestra:

Para determinar el tamaño de muestra, se aplicó el muestreo no probabilístico por conveniencia, debido a que la población es pequeña, se trabajó con las 45 madres adolescentes atendidas en el Hospital Leoncio Prado, Huamachuco, 2018.

1.8. Criterios de inclusión

Se tomó en cuenta los siguientes criterios de inclusión:

(27)

 Que tengan parto normal o cesárea.

1.9. Unidad de análisis

Estuvo constituida por una madre adolescente primípara atendida en el Hospital Leoncio Prado, Huamachuco, 2018.

1.10. Instrumentos

La técnica a utilizar fue la encuesta, que consistió en aplicar un cuestionario a cada una de las madres adolescentes participantes en la investigación; con el fin de recolectar información para conocer el nivel de conocimiento.

Para la recolección de información se utilizó un cuestionario realizado en un estudio anterior con el tema “Nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes en el cuidado del recién nacido en el Instituto Nacional Materno Perinatal: Mayo-noviembre 2007; de Joanna Chapilliquen”. El cual consta de las siguientes partes: la primera parte comprende la introducción, las instrucciones y los datos generales como edad, grado de instrucción y procedencia de la adolescente. Y la segunda parte consta de los datos específicos correspondientes a las preguntas con alternativas múltiples acerca de los conocimientos que tienen las madres adolescentes en el cuidado del recién nacido. (ver anexo 01)

El cuestionario estuvo conformado por 47 preguntas cerradas con alternativas múltiples, cada respuesta correcta tuvo un puntaje de un punto, lo que nos permitió establecer los siguientes parámetros:

• Nivel de conocimiento bajo: 0 – 31 puntos.

• Nivel de conocimiento medio: 32 – 36 puntos

• Nivel de conocimiento alto: 37 – 47 puntos.

1.11. Procedimiento

(28)

Se realizaron las coordinaciones con la oficina de investigación y con el médico jefe para programar y/o elaborar el cronograma de recolección de datos.

Se realizó la presentación con la enfermera jefe del servicio para poder tener acceso directo con las pacientes a fin de brindarles información sobre el tema de investigación.

Se pidió el consentimiento informado a los padres y/o familiares responsables de las madres menores de edad. (ver anexo 2)

La recolección de los datos se realizó a través de la aplicación de un cuestionario que duró aproximadamente 30 minutos. Finalmente, los instrumentos fueron revisados para verificar si hubo respuestas completas, si hubiese respuestas incompletas se pedirá a las participantes su colaboración hasta completar los faltantes identificados.

1.12. Procesamiento de los datos

La información recolectada de manera cuantitativa fue ingresada al programa Microsoft Excel, para su posterior análisis según los temas e ideas centrales recolectados. Los resultados obtenidos fueron revisados y discutidos en un primer momento por la autora y el asesor.

Luego de concluir con la recolección de los datos, la información recolectada se procesó de forma manual con el programa Excel, elaborando una tabla matriz.

Se presentó los resultados a través de gráficos estadísticos. Para el análisis se aplicó la base teórica descrita en la presente investigación, y para el análisis estadístico se empleó la prueba de independencia de criterios mediante la prueba chi cuadrado.

1.13. Definición de variables

A. Variables independientes:

En el presente estudio se consideró las siguientes variables independientes:

(29)

Definición Conceptual: Son los años que la primípara ha vivido desde

el nacimiento (Reeder, 1995).

Definición operacional: Se consideró la edad que presentó la primípara al momento de aplicar el instrumento, registrándose como:

Primípara adolescente: Edad entre 15 a 19 años.

Grado de instrucción:

Definición Conceptual: Es el nivel educativo alcanzado por la madre (Meneghello, 1997).

Definición Operacional: Se consideró:

 Sin instrucción: Cuando la primípara adolescente no ha realizado ningún grado de estudio.

 Primaria: Cuando la primípara adolescente ha aprobado algún grado de educación primaria.

 Secundaria : Cuando la madre ha aprobado algún grado de educación secundaria.

Procedencia:

Definición conceptual: Zona geográfica de donde se deriva la primípara adolescente.

Definición Operación: Se clasificó como:

 Urbana: Zona en donde las viviendas es un conglomerado habitacional complejo.

 Rural: Zona en donde las viviendas es un conglomerado de viviendas distantes y poca accesibilidad geográfica.

B. Variable dependiente:

(30)

a. Definición Conceptual: Se refiere al nivel de conocimientos que las primíparas tienen sobre los cuidados del recién nacido.

b. Definición Operacional: El nivel de conocimiento se medió a través de una escala elaborada por la autora y se calificó de la siguiente manera:

Nivel de Conocimiento Bajo: 0 – 31 puntos. Nivel de Conocimiento Medio: 32 – 36 puntos Nivel de Conocimiento Alto: 37 – 47 puntos.

1.14. Consideraciones éticas y de rigor

a)Consideraciones éticas

Consentimiento Informado: En vista que la unidad de análisis para esta investigación, fueron madres adolescentes y muchas de ellas menores de edad, se consideró necesaria la autorización de los padres de las mismas a través de un consentimiento informado e informar sobre el estudio, tanto a los padres como a las madres adolescentes (Polit y Hungler, 2008).

Privacidad: Se tuvo en cuenta el anonimato de las madres adolescentes, por lo cual las encuestas no tuvieron nombre (Mazeaud, 1984).

Confidencialidad: Los datos obtenidos fueron totalmente confidenciales, conocidos solo por el investigador y utilizados solo para fines de la investigación (Wiles et al., 2006).

(31)

Dignidad humana: Comprende el derecho a la autodeterminación, mediante la cual el sujeto en estudio tuvo la libertad para decidir voluntariamente su participación sin el riesgo a exponerse a represalias o a un trato prejuiciado, así también el conocimiento irrestricto ya que los sujetos de la investigación fueron informados acerca de la naturaleza del estudio (Habermas, 2000).

Principios de justicia: Se dio un trato justo, equitativo y sin discriminación a cada uno de las adolescentes, antes, durante y después de su participación en el estudio (Rawls, 1997).

(32)

II. RESULTADOS

Tabla 1. Características demográficas de las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

CARACTERÍSTICAS DEMOGRÁFICAS %

EDAD 45 100.0

DE 15 A 16 AÑOS

DE 17 A 18 AÑOS

DE 19 AÑOS 20 17 8 44.44 37.78 17.78

GRADO DE INSTRUCCIÓN 45 100.0

SIN INSTRUCCIÓN PRIMARIA SECUNDARIA 4 15 26 8.89 33.33 57.78

PROCEDENCIA 45 100.0

RURAL URBANO 42 3 93.33 6.67

Fuente: Encuesta aplicada a las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

Como se podrá notar en la presente tabla, del total de participantes el mayor porcentaje estuvieron comprendidos entre las edades de 15 a 16 años (44.44%), con instrucción secundaria (57.78%) y provenientes de la zona rural (93.33)

(33)

el Tabla 2. Nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en

cuidado del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

NIVEL DE CONOCIMIENTO

%

BAJO

MEDIO

ALTO

TOTAL

14 22

9

45

31.11 48.89

20.00

100.00

Fuente: Ídem.

En la presente tabla, se muestra que el mayor porcentaje corresponde al nivel de conocimiento, es el nivel medio (48.89%).

(34)

el Tabla 3. Nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en cuidado del recién nacido según edad en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

NIVEL DE

DE 15 A 16 AÑOS DE 17 A 18 AÑOS DE 19 AÑOS TOTAL CONOCIMIENTO

N° % N° % N° % %

BAJO MEDIO ALTO TOTAL 5 10 5 20 25.0 50.0 25.0 100.0 7 7 3 17 41.2 41.2 17.6 100.0 2 5 1 8 25.0 62.5 12.5 100.0 14 22 9 45 31.11 48.89 20.00 100.00

Fuente: Ídem.

En la presente tabla podemos observar que, del total de participantes, el mayor porcentaje tiene nivel de conocimiento medio. En cuanto a la categoría edad de 15 a 16 años encontramos mayor porcentaje que tienen nivel medio de conocimiento (50.0%); en lo que respecta a la categoría de 17 a 18 años, presentan porcentajes similares tanto para nivel de conocimiento bajo como medio (41.2% respectivamente) y finalmente en la categoría de 19 años presentaron un porcentaje mayor en el nivel de conocimiento medio (62.5%).

Podemos afirmar según la tendencia, que sea cualquiera la edad que fuese, habría mayores posibilidades de encontrar nivel de conocimiento medio.

Tabla 4. Nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en cuidado del recién nacido según grado de instrucción en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

(35)

el

NIVEL DE

SIN PRIMARIA SECUNDARIA TOTAL

CONOCIMIENTO INSTRUCCIÓN

N° % N° % N° % %

BAJO MEDIO ALTO TOTAL 0 4 0 4 0.00 100.0 0.00 100.0 4 6 5 15 26.7 40.0 33.3 100.0 10 12 4 26 38.5 46.2 15.3 100.0 14 22 9 45 31.11 48.89 20.00 100.00

Fuente: Ídem. X2 = 6.62 p > 0.05 N.S.

En la presente tabla encontramos que el nivel de conocimiento con mayor porcentaje es el correspondiente a nivel de conocimiento medio (48.89%). En la categoría grado de instrucción, sin instrucción, se encontró que el total de participantes tiene conocimiento medio (100.0%); en la categoría grado de instrucción primaria, el mayor porcentaje corresponde a nivel de conocimiento medio (40.0%) y finalmente en la categoría grado de instrucción secundaria el mayor porcentaje corresponde a nivel de conocimiento medio (46.2%).

La prueba estadística de Independencia de Criterios mediante la chi cuadrado muestra que no hay relación significativa entre ambas variables; sin embargo, la tendencia muestra que, sea cual fuere el grado de instrucción, habría mayores posibilidades de encontrar nivel de conocimiento medio.

(36)

Tabla 5. Nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado del recién nacido según procedencia en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018.

NIVEL DE

CONOCIMIENTO RURAL URBANO TOTAL

N° % N° % %

BAJO MEDIO ALTO TOTAL 14 19 9 42 31.11 42.22 20.00 93.33 0 3 0 3 0.00 6.67 0.00 6.67 14 22 9 45 31.11 48.89 20.00 100.00 Fuente: Ídem.

X2 = 12. 36 p < 0.01

En la presente tabla encontramos, que el mayor porcentaje corresponde al nivel medio de conocimiento que presentan las participantes (48.89%), la prueba de independencia de criterios muestra relación altamente significativa entre ambas variables, por lo que podemos colegir que existe relación entre procedencia de las participantes con el nivel de conocimiento que presentan.

(37)

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

El nacimiento de un niño, una realidad diferente e importante para el ser humano. En nuestra sociedad, como, adolescentes inmaduros y aprendiendo a vivir sin control, no consideramos las consecuencias de nuestros actos, en el cual nos vemos enredados en nuestras propias telarañas que tejemos, viviendo sin remordimiento y experimentando lo que nuestra sociedad nos muestra en bandeja de plata; los embarazos no planificado es una de las consecuencias de la inmadurez, dejan de ser hijos para convertirse en padres, pocos son los adolescentes que disfrutan ser padres a temprana edad, así mismo se responsabilizan y se adaptan a ser padres, pero, conllevando a los recién nacidos, con rumbo desconocido de una vida sana o a una vida de descuido o enfermedad .

La responsabilidad de ser padres no solo termina en el nacimiento, si no que exige condiciones de vida aceptables tales como medios de subsistencia, educación, atención y cuidados afectivos. A menudo las madres primerizas tienen poca experiencia y escasos conocimientos para las necesidades inmediatas del recién nacido sin embargo algunos factores influyen en la transmisión hacia el rol materno.

El cuidado contribuye al bienestar general y a la felicidad del niño, es decir a una buena calidad de vida, por lo que los recién nacidos dependen del cuidado de la madre, quien para cumplir su rol debe tener una adecuada información, que oriente los cuidados en base a sus necesidades de afecto, alimentación, prevención de enfermedades, cumplimiento de vacunas entre otros. Si ellas tienen adecuada información brindaran un cuidado efectivo y de calidad importante no solo para la supervivencia sino también para su óptimo desarrollo físico y mental (Gordon y Rivero, 1992).

(38)

manera sostenida a lo largo de los años, afectando a las mujeres en las etapas más productivas de la vida como la adolescencia.

Se puede afirmar que el nivel de conocimiento de las madres adolescentes, no difiere significativamente, según la edad y el grado de instrucción. Sin embargo, depende del lugar de procedencia, siendo la mayoría de las adolescentes de parte rural.

En la Tabla 1, como se podrá notar en la presente tabla, del total de participantes el mayor porcentaje estuvieron comprendidos entre las edades de 15 a 16 años el 44.44 por ciento, con instrucción secundaria el 57.78 por ciento y provenientes de la zona rural es fue de 93.33 por ciento.

En la presente investigación que se realizó, la mayoría de las madres adolescentes oscilan entre 15 y 16 años de edad, esto quiere decir que la población es demasiado joven. Así también, más de la mitad de las madres adolescentes tienen grado de instrucción secundaria, esto puede estar vinculado a múltiples factores como: accesibilidad a la educación, responsabilidades propias en el hogar que se les permitió seguir con los estudios. De igual forma, en su totalidad las madres adolescentes son de la zona rural, esto se debe a que pertenecen a los caseríos de la ciudad y alrededores. Dicha situación es la que caracteriza el perfil de las entrevistadas.

Para, Colasurdo y Farhat, (2013). Biológicamente, la edad ideal para que una mujer tenga su bebé, es antes de que cumpla los treinta años. El desarrollo físico y la fertilidad alcanzan su máximo índice entre los 20 y los 25 años, generalmente la mujer a esta edad no presenta enfermedades crónicas y tiene mucha energía. Muchos estudios demuestran que la fertilidad desciende escalonadamente, un primer descenso a los 30 años, un segundo a los 35 y finalmente el último a los 40, salvo algunas excepciones. (Escobedo, P.; Espinoza, L. 2016)

(39)

Este hallazgo es consistente con los encontrados por Aslla; Cutipa (2015) en su investigación titulada “nivel de conocimiento sobre el cuidado del recién nacido en puérperas adolescentes del servicio de madres adolescentes: hospital nacional docente madre niño. (San Bartolome Lima)”; donde llegó a la conclusión que el 52.8 por ciento de las puérperas adolescentes tienen un nivel medio de conocimiento.

Así mismo para Mamani, (2013) en su investigación sobre factores socioculturales y su relación con el nivel de conocimiento del cuidado del recién nacido en madres primíparas de HHUT-Tacna 2012; dando como resultado que un gran porcentaje de madres primíparas poseen un nivel de conocimiento regular con un 60,7 por ciento.

Como en el estudio realizado por Apaza (2014) en su investigación titulada

“Educación de enfermería y su influencia en el nivel de conocimientos sobre cuidados del recién nacido en madres primíparas en el Servicio de Alojamiento del Hospital Regional de Moquegua 2013”; donde llegó a la conclusión que el 44.68% presenta un nivel regular.

Así como en el estudio por Sánchez (2015), en la investigación titulada “Nivel de información de las madres sobre los cuidados del recién nacido al alta en el Centro Materno Infantil Manuel Barreto – SJM”, quien concluyó que la mayoría de las madres del CMI Manuel Barreto tienen un nivel medio de información sobre los cuidados del recién nacido al alta.

De igual modo, los resultados se aproximan con los hallados por Hualpa (2016), en la investigación titulada “Conocimiento y conductas de cuidados básicos al recién nacido por madres adolescentes, usuarias del Hospital regional Hermilio Valdizán Medrano de Huánuco”, quien concluyó que el 47.52 por ciento de las madrees tienen nivel medio. Ello amerita fortalecer las prácticas de cuidado del recién nacido”.

(40)

al estudio realizado Bermeo y Crespo (2015) en su investigación titulada “Determinación del nivel de conocimiento sobre el cuidado del recién nacido en madres adolescentes primíparas que alumbran en el Hospital Regional Vicente Corral Moscoso” quienes llegaron a la conclusión que el 50.30% presentan nivel regular en el cuidado físico del recién nacido.

Por otro lado, los resultados no son consistentes con los encontrados por Blanca y Huranga (2015), en la investigación sobre “Nivel de conocimiento sobre los cuidados básicos del recién nacido en las madres adolescentes del Hospital Sergio de Bernales – Comas”, quienes llegaron a concluir que las puérperas adolescentes no se encuentran adecuadamente preparadas para asumir la responsabilidad de cuidar y criar a un recién nacido.

El conocimiento según Bunge (1972), menciona que el conocimiento es un conjunto de ideas, conceptos, enunciados, comunicables que pueden ser claros, precisos, ordenados, vago e inexactos, clasificándolo en conocimiento científico y conocimiento vulgar.

Respecto al cuidado, este se refiere a los fenómenos, abstractos y concretos relacionados con las actividades de asistencia, apoyo dirigidos a otras personas que tienen necesidades evidentes con el fin de mejorar su situación o su modo de vida.

De otro lado el nivel medio de conocimiento significa que de todos los aspectos que en general incluyen el cuidado del recién nacido, sólo conoce algunos de ellos como por ejemplo conocer todos o en su mayoría acerca de la alimentación, estimulación temprana, reconocimiento de los signos de alarma y no sobre la higiene y el baño del recién nacido, etc. Lo cual quiere decir que la madre no tiene los conocimientos adecuados sobre el cuidado del recién nacido y por ende lo logrará brindar cuidado integral.

(41)

adecuadamente preparadas para asumir la responsabilidad de cuidar y criar un recién nacido. En vista de que no han culminado de forma natural una etapa fundamental en sus vidas, etapa en la cual se definen los procesos sustanciales del ser humano, que por lo tanto los hace seres humanos inestables, inseguros de sí mismos. Además, esto quiere decir que las madres primíparas conocen algo de la información oportuna acerca de las pautas para brindar cuidados a su recién nacido en el hogar; y si la madre refiere algún tipo de conocimiento éste es muy vago y/o superficial, por ejemplo, podría saber que la lactancia materna es el mejor alimento para el recién nacido, pero no saber los beneficios, tiempo y frecuencia de la alimentación.

En lo que se refiere a la Tabla 3, podemos observar que, del total de participantes, el mayor porcentaje tiene nivel de conocimiento medio. En cuanto a la categoría edad de 15 a 16 años encontramos mayor porcentaje que tienen nivel medio de conocimiento con el 50.0 por ciento; en lo que respecta a la categoría de 17 a 18 años, presentan porcentajes similares tanto para nivel de conocimiento bajo como medio siendo el 41.2 por ciento respectivamente y finalmente en la categoría de 19 años presentaron un porcentaje mayor en el nivel de conocimiento medio con el 62.5 por ciento.

Por lo cual podemos afirmar según la tendencia, que sea cualquiera la edad que fuese, habría mayores posibilidades de encontrar nivel de conocimiento medio.

Para Dickson (2007) afirma que la edad de la madre es un factor ligado a la vida de los niños y que conforme avanza adquiere mayor experiencia y madurez emocional que le permite afrontar de manera realista su rol materno, adoptando actitudes firmes y positivas en el cuidado del recién nacido.

(42)

información bajo. Finalmente, del total de madres primíparas de 30 años a mas el 66,7 por ciento tienen nivel de información medio y el 33,3 por ciento nivel de información alto. Concluyendo que mientras se incrementa la edad de la madre primípara aumenta su nivel de conocimiento. Lo que implica que la edad de la madre primípara estadísticamente (p= 0.0003) tiene relación significativa.

Con los resultados de Corales y Sánchez (2014) en su estudio realizado en la provincia de Huamachuco sobre influencia de los factores socioculturales en el nivel de conocimiento de la madre primípara sobre los cuidados inmediatos del recién nacido, difieren de los hallazgos obtenidos en la investigación, observándose que, tanto como en las madres primíparas menores de 20 años, como las de 20 a 34 años y las madres mayores de 35 años predomina el nivel de conocimiento alto (42, 46 y 53 por ciento respectivamente), lo que implica que la edad de las madres primíparas estadísticamente (p=0.020) tiene relación significativa.

Para (Menenghello, 2002) La edad de la madre está directamente relacionada con la experiencia, así tenemos que los bebes nacidos de madres adolescentes tienen mayores riesgos a lo largo de su vida como el de sufrir enfermedades físicas o mentales, dado que las madres jóvenes no saben cómo criarlos y están muy frustradas por las por las demandas constantes del cuidado de los niños; en cambio, las madres adultas, reflejan una maduración emocional más estable, forman conciencia de sus responsabilidades lo que les permite adoptar mejores actitudes y decisiones firmes en el cuidado. (Mendoza, 2014).

Según INEI (2012), las madres antes de los 18 años, entre un 14,5 y 16,9 por ciento tuvieron su primer hijo; asimismo, entre un 31,6 y un 36,4 por ciento de las mujeres procrearon por primera vez antes de los 20 años. Al llegar a los 25 años, más del 63,0 por ciento de las mujeres habían dado a luz, datos que se acercan a los encontrados en el presente estudio.

(43)

actitudes y decisiones firmes en la práctica preventiva de la salud de su hijo favoreciendo un mejor crecimiento y desarrollo.

En la Tabla 4, encontramos que el nivel de conocimiento con mayor porcentaje es el correspondiente a nivel de conocimiento medio (48.89%). En la categoría grado de instrucción, sin instrucción, se encontró que el total de participantes tiene conocimiento medio (100.0%); en la categoría grado de instrucción primaria, el mayor porcentaje corresponde a nivel de conocimiento medio (40.0%) y finalmente en la categoría grado de instrucción secundaria el mayor porcentaje corresponde a nivel de conocimiento medio (46.2%).

La prueba estadística de Independencia de Criterios mediante la chi cuadrado

muestra que nos hay relación significativa entre ambas variables; sin embargo, la tendencia muestra que, sea cual fuere el grado de instrucción, habría mayores posibilidades de

encontrar nivel de conocimiento medio.

Estos hallazgos son consistentes con los encontrados por Nieto y Ñique (2013) quienes hallaron que el grado de instrucción no tiene significancia estadística (p=0.0816) con el nivel de información. Sin embargo, otros resultados difieren de los encontrados por Corales y Sánchez (2014) quienes encontraron que el grado de instrucción tiene una relación altamente significativa (p=0.000) con el nivel de conocimientos de las madres primíparas. (Escobedo & Espinoza, 2016).

Figure

Tabla 1. Características demográficas de las madres adolescentes primíparas en el cuidado  del recién nacido en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018
Tabla  4.  Nivel  de  conocimiento  que  tienen  las  madres  adolescentes  primíparas  en  cuidado del recién nacido según grado de instrucción en el Hospital Leoncio Prado –  Huamachuco, 2018
Tabla 5. Nivel de conocimiento que tienen las madres adolescentes primíparas en el cuidado  del recién nacido según procedencia en el Hospital Leoncio Prado – Huamachuco, 2018

Referencias

Outline

Documento similar

Los resultados encontrados en el presente estudio difieren a los reportados por Chunga 2002 en su estudio titulado “Factores condicionantes básicos y su relación con el

UNIVERSIDAD ESTATAL PENÍNSULA DE SANTA ELENA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DE LA SALUD CARRERA DE ENFERMERÍA CONOCIMIENTOS DE LAS MADRES SOBRE EL CUIDADO DEL RECIÉN NACIDO CON

2 ¿Qué relación existe entre la comunicación y la calidad cuidado enfermero en su dimensión oportuna, en madres del recién nacidos, servicio de neonatología,

Al respecto durante las prácticas pre-profesionales realizadas en el Hospital Delfina Torres de Concha, se tuvo la oportunidad de observar la presencia de dificultad en el cuidado

¾ Se debe realizar orientaciones constantes por parte del profesional de enfermería sobre todos los aspectos que abarca los cuidados físicos para que de esta manera el cuidado que

Determinar el nivel de conocimiento acerca del cuidado del recién nacido, en relación a la dimensión física, en madres adolescentes hospitalizadas del Servicio

En relación al nivel de conocimientos sobre el cuidado, la mayoría tiene un buen nivel, se destaca que reconocen que la lactancia materna es exclusiva con el 100%,

UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE ENFERMERÍA FILIAL JAÉN VIVENCIAS DE LAS MADRES ADOLESCENTES FRENTE AL CUIDADO DEL