PARA MEJORAR LA PRODUCCION 45 - INTA EEA OLIVEROS 2010

Texto completo

(1)

Beneficios productivos y económicos en trigo/

soja por la fertilización con P y S en una rotación

trigo/soja-maíz-soja. Relación con el P extractable.

Ings. Agrs. H. S. Vivas1, N. Vera Candioti1, R. Albrecht1, L. Martins1 y J. L. Hotián2.

(1) INTA EEA Rafaela, (2) Cooperativa Bernardo de Irigoyen.

Palabras clave: doble cultivo trigo-soja, fertiliza-ción con fósforo, azufre.

Introducción

En el centro de Santa Fe el doble cultivo trigo/soja forma una parte relevante de las rotaciones. Por si mismo constituye un sistema muy intensivo tanto en producción como en extracción de nutrientes y también es uno de los más dependientes de la dis-ponibilidad hídrica Por ello la importancia de gene-rar información involucrando varias campañas para caracterizarlas. Por cuestiones técnicas y de riesgo, el sistema productivo deseable no es la secuencia trigo/soja, sino que el mismo debería formar parte de una secuencia mayor, como trigo/soja-maíz-soja, a los efectos de anexar los beneficios que implican la acumulación de agua y la fertilidad generada me-diante una rotación. Dado las necesidades de nu-trientes del trigo y la soja, las demandas de N, P y S son amplias y podría aplicarse al trigo lo requerido por ambas cosechas (García et al., 2001). El N, es fundamental para la gramínea y le siguen en impor-tancia el P y el S (Vivas et al., 2010 a), estos últi-mos aportando sus efectos residuales y aditivos en la producción de granos (Vivas et al., 2006; Vivas et al., 2010 b). El P constituye un nutriente esencial que ante condiciones deficientes del suelo solo pue-de remediarse mediante la aplicación pue-de fertilizantes (Ozanne, 1962). Por su baja movilidad y las aplica-ciones sucesivas, el elemento tiende a concentrarse en la superficie y se absorbe en las plantas mediante difusión (Olsen et al., 1962). Este posicionamiento

favorece el desarrollo radicular en superficie pero ante un estrés temporal o prolongado de agua, su es-casa movilidad le impide ser absorbido por la planta (Vivas et al., 2005; Vivas et al., 2009). Con respecto al nivel de P extractable deseado en el suelo (0-20 cm), siempre se pretende que el mismo se ubique alrededor de 15 ppm. El S, como nutriente relevante para las cosechas del centro de Santa Fe, fue consi-derado en experiencias conducidas por Albrecht et al., (2000). En suelos de la región pampeana se ha encontrado que más del 95% del S total pertenece a formas orgánicas (Mizuno et al., 1990), el resto corresponde a compuestos inorgánicos entre los que se cuenta el S-SO42 en solución y el S-SO

42

adsorbi-do, que constituyen las formas rápidamente tomadas por los cultivos (Havlin et al., 1999). Según Spencer y McLachlan (1975) citados por Havlin et al., (1999) las gramíneas son las que menos lo requieren y las leguminosas y crucíferas las de mayor demanda. Se-gún los mismos autores las diferencias se reflejan en las concentraciones de S en el grano. A diferencia del P, el S-SO42 tiene mayor movilidad en el suelo y

(2)

mineralización de la misma. Se estima que la pérdida de S del sistema guarda una relación estrecha con la disminución de la materia orgánica. Para S-SO42

en una secuencia se pretenden niveles superiores a 10 ppm (0-20 cm de profundidad de suelo), aunque el diagnóstico de las deficiencias considerando este único parámetro en algunos casos no fue preciso (Geniletti y Gutiérrez Boem, 2004; Reussi Calvo et al., 2006).

La fertilización del doble cultivo en una sola opor-tunidad, implica importantes ventajas operativas al reducirse el número de aplicaciones y llegar al cultivo de soja de segunda sin otro compromiso que el de la siembra.

El objetivo del presente trabajo consistió en eva-luar los beneficios productivos y económicos de la fertilización con P y S sobre el doble cultivo trigo/ soja, como componente de una rotación Tr/Sj-Mz-Sj, y sus efectos sobre la evolución del P extractable del

suelo como índice de fertilidad, durante el período 2000-2010.

Materiales y Métodos

La investigación se realizó en la localidad de Ber-nardo de Irigoyen, departamento San Jerónimo, so-bre un suelo serie Clason (Argiudol típico, arcillosa fina, illítica, térmica). El N fue uniforme para el trigo (60 kg de N/ha) mientras que el P y el S fueron varia-bles y con el propósito de abastecer al doble cultivo por única vez. En un diseño de parcelas divididas en bloques completos al azar con cuatro repeticiones, los tratamientos asignados fueron una combinación de P en la macroparcela (0, 20 y 40 kg/ha) y de S en la subparcela (0, 12, 24 y 36 kg/ha). La fertilización N-P-S se realizó siempre al momento de la siembra del trigo (2000-2003-2006 y 2009). El P se incorpo-ró con la sembradora pero el N y el S se distribuyeron

Tabla 1. Variedades de trigo y soja. Fechas de siembra y cosecha para cuatro campañas de doble cultivo trigo/soja. Período 2000-2010.

TRIGO

Campañas 2000-2001 2003-2004 2006-2007 2009-2010

Variedad Buck Guapo Klein Chajá ACA 601 ACA 601

Siembra 3-7-2000 26-6-2003 30-6-2006 12-6-09

Cosecha 18-11-2000 21-11-2003 23-11-2006 4-12-09

SOJA 2º

Variedad A-6040 RG RA 500 RA 626 RA 625

Siembra 16-12-2000 21-11-2003 12-12-2006 5-12-09

Cosecha 29-4-2001 26-4-2006 11-05-2007 22-4-10

Tabla 2. Distribución de lluvias (mm). Bernardo de Irigoyen. Departamento San Jerónimo.

TRIGO

Meses 2000-01 2003-04 2006-07 2009-10

Marzo 75 102 87 200

Abril 153 243 70 45

Mayo 215 83 1 12

Junio 32 0 64 7

Julio 29 35 5 63

Agosto 36 67 2 1

Setiembre 76 35 9 123

Octubre 195 55 68 93

Total 811 620 306 544

SOJA 2º

Noviembre 197 38 120 150

Diciembre 97 85 330 209

Enero 234 85 95 77

Febrero 96 30 86 268

Marzo 139 82 483 71

Abril 89 165 67 105

(3)

al voleo. La unidad experimental fue de 4,2 m x 12 m. El P se aplicó bajo la forma de superfosfato triple de calcio (P=20%), el S como yeso (S=18%) y el N como urea (N= 46%). La soja de 2º no tuvo ferti-lización alguna.

Al inicio de la experiencia (2000) el contenido de materia orgánica del suelo superficial (0-20 cm) fue de 2,9 %, el P extractable (Pe) de 11 ppm, el S-SO42

de 9,5 ppm y el pH de 6,2.

Posterior a cada doble cultivo se tomaron mues-tras de suelo (0-20 cm) para analizar el Pe con el propósito de evaluar la residualidad como un índice de fertilidad. El rendimiento de las cosechas y los datos de Pe fueron analizados mediante el análisis de la variancia (SAS, 2004) al nivel del 5% y se uti-lizó el test LSD para la comparación de medias. Se realizó un análisis económico mediante el cálculo de un margen bruto para el rendimiento promedio de las cuatro cosechas de trigo y las de soja de segunda,

con precios de insumos y productos correspondien-tes al mes de agosto de 2010. Los cultivares de trigo y de soja utilizados se observan en la Tabla 1 mien-tras que la distribución de lluvias en la Tabla 2.

Resultados

En todas las cosechas hubo diferencias signifi-cativas por la fertilización con S (P<0,05) mientras que el cultivo no respondió significativamente a la aplicación de P en la cosecha de soja 2004 y 2010 (Tabla 3).

Los resultados podrían explicarse porque el P al tener poca movilidad y estar localizado mayormente en superficie, se inactiva ante condiciones de estrés hídrico temporal porque ocurre una discontinuidad en la solución del suelo. Esto pudo suceder en la soja durante enero, febrero y marzo de 2004 y durante enero y marzo de 2010. En cambio la respuesta

po-Figura 1. Variación de los rendimientos en relación con la fertilización de P y S en cuatro campañas de doble cultivo: 1) trigo-2000, soja-2001; 2) trigo-2003, soja-2004; 3) trigo-2006, soja-2007; 4) trigo-2009, soja-2010. Medias de tratamientos en cada cultivo y factor seguidas de la misma letra no difieren entre sí (LSD al 5%).

1000 1500 2000 2500 3000 3500

P0 P20 P40 S0 S12 S24 S36

Trigo-2000 Soja-2001 c b a c b a a 1) Rendimie ntos (kg /ha ) 900 1400 1900 2400 2900 3400 3900 4400

P0 P20 P40 S0 S12 S24 S36

Trigo- 2003 Soja-2004

b

a a

ab a

b

b

a a a

b b a a

2) Rendimientos (k g /ha ) Rendimientos (kg /ha ) 1000 1500 2000 2500 3000 3500 4000 4500

P0 P20 P40 S0 S12 S24 S36

Trigo-2009 Soja-2010

c b

a

a a a

b

a a a

b

a a a

4) 1000 1500 2000 2500 3000 3500 4000

P0 P20 P40 S0 S12 S24 S36

Trigo-2006 Soja-2007 b a a b b a b

a a a

b

a a a

3) Rendimie ntos (kg /ha )

Tabla 3. Significancia de los factores P y S y su interacción en la producción de trigo y soja.

Factores Tr00 Sj01 Tr03 Sj04 Tr06 Sj07 Tr09 Sj10

P * * * ns * * * ns

S * * * * * * * *

P*S * ns ns ns ns ns ns ns

(4)

sitiva del S en todas las cosechas se explicaría por su mayor movilidad hacia capas profundas, que lo independizaría de las variantes hídricas que ocurren en superficie. El estudio realizado por Chao et al. (1962) utilizando un marcador S35 en columnas de

suelos, demostró claramente la migración de S-SO42

en profundidad según cantidades de riego y fertiliza-ción, destacando patrones de distribución en función de las características edáficas.

Según los resultados obtenidos en Bernardo de Irigoyen (Tabla 3), el S-SO42 siempre estuvo activo,

mientras que el P sufrió alteraciones que influye-ron sobre la producción de soja en las campañas 2003/04 y 2009/10.

Con excepción del trigo 2000, en todas las cose-chas las interacciones P*S no fueron significativas

(P>0,05) lo cual indicaría un efecto independiente y aditivo de los dos nutrimentos, aspecto que ya fue destacado en un informe anterior por Vivas et al. (2007). En el mismo se discutió la significancia de la respuesta a P y S que en este trabajo se sintetizan en la Tabla 3 con el agregado del último doble cultivo trigo/soja 2009-10. Las variaciones de los efectos P y S en los cuatro doble cultivos se pueden apreciar en la Figura 1.

En la Figura 1 se observó que el trigo 2000 no tuvo su comparación de medias por la existencia de interacción significativa P*S (P>0,05). Por su lado la soja 2001 tuvo respuesta creciente hasta P40. Con los niveles de S hubo respuesta hasta S24, luego se estabilizó. En 2003 (Figuras 1 y 2)el trigo respondió por igual a P20 y P40 en cambio con S hubo

res-Tabla 4. Incrementos porcentuales de la fertilización con P y S respecto de sus respectivos testigos, P0 y S0, para cada una de las cosechas. Bernardo de Irigoyen.

Tr00 *

Sj01 Tr03 Sj04 Tr06 Sj07 Tr09 Sj10

---(%)---P20 -- 7,1 14,8 4,6 12,8 1,5 19,9 4,5

P40 -- 17 20,1 -19 17,2 7,6 25,3 7,6

S12 -- 14,7 6,7 1,9 20,3 13,6 16,8 19,8

S24 -- 20,7 7 24 25,1 16,2 16,7 19,4

S36 -- 21,9 9,1 21,1 26 19,6 18,5 12,2

*No se presenta información debido a la existencia de interacción significativa P*S.

Figura 2. Producción de trigo y soja de segunda promedio de cuatro campañas para las diferentes combinaciones de P y S. Bernardo de Irigoyen.

1600 1800 2000 2200 2400 2600 2800 3000 3200 3400 3600

S0 S12 S24 S36 S0 S12 S24 S36 S0 S12 S24 S36

Trigo-2009 Soja-2010

P20

P0 P40

Rendimie

ntos

(kg

/ha

(5)

puesta a S12 y luego se estabilizó. La soja 2004, por el alto consumo del trigo y el déficit hídrico, tuvo un comportamiento inverso, rindiendo menos con la mayor dosis de P. A pesar del estrés hídrico las altas dosis de S lograron los mayores rendimientos. En 2006 (Figuras 1- 3) el trigo respondió por igual a P20 y P40 y el S hasta S12 luego se estabilizó. La soja respondió solamente al nivel P40 y con el S hubo

Figura 3. Evolución del Pe del suelo (0-20 cm) posterior a cada doble cultivo trigo/soja. Medias con igual letra en cada año no difieren entre sí (LSD al 5%).

11

10

11.95

9.8

5.7 11

13 13.4

15.4

13.1

11

14

16.5

22.5

26

0 5 10 15 20 25 30

2000 2001 2004 2007 2010

EVOLUCIÓN POSTERIOR A CADA DOBLE CULTIVO P0 P20 P40

b b a

c b a

c b a

P

e

xtractable

(ppm)

Figura 4. Producción promedio de cuatro campañas de trigo y soja de segunda y el margen bruto correspondiente a cada combinación de la fertilización PxS. Precios de insumos y productos para agosto de 2010. Bernardo de Irigoyen.

1816

2366 2387

2328

1991

2378 2498

2417

1980 2295

2334 2364

1700 1800 1900 2000 2100 2200 2300 2400 2500 2600

3500 4000 4500 5000 5500 6000 6500 7000

S0 S12 S24 S36 S0 S12 S24 S36 S0 S12 S24 S36

Producción de Grano. Tr/Sj. Margen Bruto

P0

P20

P40

Produc

ció

n

(tri

g

o+soja)

(kg.ha

)

Margen

bruto

($/ha

)

diferencias hasta S12. En 2009 (Figuras 1-4) el trigo creció con todos los niveles de P y con S solamente hasta la dosis S12. Con la soja no hubo respuesta a las dosis de P y para el S fueron suficientes niveles de S12.

(6)

significativa en el trigo 2000 no se especificaron sus incrementos porcentuales.

Se destacan los incrementos de trigo debido a la fertilización fosfatada. Del igual modo fue notable la respuesta de la soja de segunda a la fertilización azufrada. Las últimas dos campañas de trigo se ca-racterizaron por alta respuesta tanto al P como al S.

Los promedios de las cuatro campañas para trigo y soja en cada uno de los doce tratamientos pueden verse en la Figura 2.

La producción de trigo expresó con mejor defi-nición la fertilización creciente y combinada PxS, en cambio la soja de segunda se destacó por la res-puesta a los niveles de S pero no tanto respecto a los niveles de P.

Dada la importancia de evaluar la condición de fertilidad residual del suelo posterior a cada doble cosecha, se utilizaron los niveles de Pe como indi-cador sustentable de un nutrimento imprescindible para la producción de grano y que sólo puede ser repuesto al suelo mediante aplicación de fertilizantes. En la Figura 3 puede verse la evolución del mismo a través de los sucesivos dobles cultivos. El análisis de la variancia para el Pe detectó diferencias significati-vas según los niveles de fertilización fosfatada.

Cuando el doble cultivo se realizó sin la aplicación de P se produjeron aumentos de producción debido a la fertilización azufrada (Figura 2) pero a través de las campañas el Pe se deprimió cada vez más llegando a 5,7 ppm (Figura 3). Cuando se fertilizó con P20 la tendencia fue la de un pequeño ascenso del Pe, res-pecto al inicial, alcanzando en 2010 un valor de 13,1 ppm, que tuvo diferencias significativas con respec-to a P0, pero no llegó al nivel de 15 ppm deseable para una rotación. Una situación opuesta se logró con la fertilización P40, nivel que superó los 15 ppm en 2004, 2007 y 2010 con diferencias significativas respecto a P0 y a P20 (Figura 3).

El análisis económico de los tratamientos se pue-de apreciar en la Figura 4 donpue-de para cada combi-nación PxS se pueden ver los kilogramos de grano producidos por el doble cultivo y el margen bruto correspondiente.

Los márgenes fueron mayores siempre que se realizó la fertilización con S, solo o con la combi-nación SxP. El P fue positivo pero su expresión se destacó cuando la fertilización se combinó con los niveles de S, alcanzando beneficios de $2378,

$2498 y $2417/ha para los tratamientos P20S12, P20S24 y P20S36, respectivamente. Las combina-ciones de S con P40 tuvieron mayor producción de grano pero los márgenes fueron menores debido al mayor costo del fertilizante fosfatado. Los beneficios fueron de: $2295, $2334 y $2364/ha para los tra-tamientos P40S12, P40S24 y P40S36, respectiva-mente. Cuando no se aplicó P, los márgenes fueron importantes: $2366, $2387 y $2328/ha para los tra-tamientos P0S12, P0S24 y P0S36, respectivamen-te, pero técnicamente no aconsejables dado que el suelo es deficitario en Pe y la mayor producción en dichas condiciones acentúa su degradación, aunque económicamente sean beneficiosos. La fertilización con P y S no solo produjeron aumentos significativos en los rendimientos, sino también beneficios econó-micos (Figura 4).

Con P40 la fertilización no solo satisfizo un nivel deseable de Pe sino que a través de las sucesivas campañas se lo incrementó (Figura 3). Combinado con las dosis de S la producción aumentó, pero los márgenes decayeron por la incidencia del costo del fertilizante, (Figura 4).

Con P20, en conjunto con los niveles de S, se lo-graron los mayores márgenes brutos y el Pe residual si bien fue inferior al deseable se encontró cercano a dicho valor (Figuras 3 y 4).

Consideraciones Generales

En las cuatro campañas de doble cultivo siem-pre ocurrieron beneficios productivos y económicos tanto en trigo como en soja debido a la fertilización con P y S.

Aunque ambos cultivos respondieron a las com-binaciones PxS, el trigo se destacó por su reacción a la fertilización fosfatada y azufrada mientras que la soja pareció mas sensible al azufre.

Debido a los costos de los fertilizantes no siem-pre los mayores rendimientos se correspondieron con los mayores márgenes brutos.

La combinación P20 y S24 permitió obtener el mayor margen bruto sin degradar los valores inicia-les de Pe.

(7)

Agradecimientos

Se agradece a los Estadísticos Oscar Quaino y Alejan-dra Cuatrín (INTA EEA Rafaela) y Belén Conde (INTA EEA Marcos Juárez) por las contribuciones realizadas.

Referencias

Albrecht, R.; H. S. Vivas; H. Fontanetto y J. L. Hotian. 2000. Residualidad del P y del S en soja sobre dos se-cuencias de cultivos. Campaña 1999-2000. En. Informa-ción Técnica de Soja y Maíz de Segunda. Campaña 2000. INTA EEA Rafaela. Publicación Miscelánea Nº93.

Chao, T. T.; M. E. Harward and S. C. Fang. 1962. Move-ment of S35 Tagged Sulfate Through Soil Columns. Soil Sci.

Soc. Am. Proc. 26:27-32.

García, F.; H. Fontanetto y H. S. Vivas. 2001. La Fer-tilización del doble cultivo trigo-soja. INTA EEA Rafaela. Información Técnica de Trigo. Publicación Miscelánea Nº 94.

Geniletti, A. y F. H. Gutiérrez Boem. 2004. Fertilización azufrada del cultivo de soja en el centro-sur de Santa Fe. Informaciones Agronómicas del Cono Sur. 24, 12-14. Acassuso, Bs As, Argentina.

Havlin, J. L.; J. D. Beaton; S. L. Tisdale and W. L. Nel-son. 1999. Soil Fertility and Fertilizers. An introduction to Nutrient Management. Sixth Edition. Prentice-Hall, Inc.

Mizuno, J.; B. de Lafaille y L. G. de Lopez Camelo. 1990. Caracterización del azufre en algunos molisoles de la provincia de Buenos Aires. Ciencia del Suelo 8:111-117.

Olsen, S. R.; W. D. Kemper and J. D. Jackson. 1962. Phosphate diffusion to plant roots. Soil Sci. Soc. Am Proc. 26:222-227.

Ozanne, P. G. 1962. Phosphate Nutrition of Plants. A General Treatise. In. The Role of Phosphorus in Agriculture (ed.) F. E. Khasawneh, E. C. Sample, E. J. Kamprath. ASA-CSSA-SSSA.

Reussi Calvo, N. I.; E. Echeverría y H. Sainz Rosas. 2006. Respuesta del cultivo de trigo al agregado de azufre en el sudeste bonaerense. Ciencia del Suelo 24:77-87.

SAS Institute Inc. 2004. SAS OnlineDoc® 9.1.3. Cary, NC: SAS Institute Inc.

Stevenson, F. J. 1986. The Sulfur Cycle. In. Cycles of Soil. Carbon, Nitrogen, Phosphorus, Sulfur, Micronutrients. A Wiley-Interscience Publication. John Wiley and Sons.

Vivas, H. S.; R. Albrecht y J. L. Hotian. 2005. Manejo del fósforo y el azufre en una secuencia de cultivos del centro de Santa Fe. Informaciones Agronómicas del Cono Sur. Nº 28. p 16-18.

Vivas, H. S.; R. Albrecht; J. L. Hotian y L. Gastaldi. 2006. Residualidad del fósforo y del azufre. Estrategia de fertilización en una secuencia de cultivos. 2003-2006. INTA EEA Rafaela. Publicación Miscelánea Nº106.

Vivas, H. S.; R. Albrecht; J. L. Hotián y O. Quaino. 2007. Relación del fósforo y del azufre asociada a la res-puesta del doble cultivo trigo/soja en un suelo del centro de Santa Fe. INTA EEA Rafaela. Información Técnica de Cultivos de Verano. Publicación Miscelánea Nº108.

Vivas, H. S.; N. Vera Candioti; R. Albrecht y J. L. Ho-tián. 2009. Fósforo y Azufre sobre soja de 1º en rotación con gramíneas. Región central de Santa Fe. INTA EEA Ra-faela. Información Técnica de Cultivos de Verano. Publica-ción Miscelánea Nº 115. p. 57-65.

Vivas, H. S.; N. Vera Candioti; R. Albrecht; L. Martins; O. Quaino y J. L. Hotian. 2010 a. Efecto aditivo de la fer-tilización con fósforo y azufre sobre trigo en una rotación. INTA EEA Rafaela. Información Técnica de Trigo y otros cultivos de invierno. Publicación Miscelánea Nº116. p. 61-67.

(8)

Figure

Tabla 1. Variedades de trigo y soja. Fechas de siembra y cosecha para cuatro campañas de doble cultivo trigo/soja

Tabla 1.

Variedades de trigo y soja. Fechas de siembra y cosecha para cuatro campañas de doble cultivo trigo/soja p.2
Tabla 2. Distribución de lluvias (mm). Bernardo de Irigoyen. Departamento San Jerónimo.

Tabla 2.

Distribución de lluvias (mm). Bernardo de Irigoyen. Departamento San Jerónimo. p.2
Tabla 3. Significancia de los factores P y S y su interacción en la producción de trigo y soja.

Tabla 3.

Significancia de los factores P y S y su interacción en la producción de trigo y soja. p.3
Figura 1. Variación de los rendimientos en relación con la fertilización de P y S en cuatro campañas de doble cultivo: 1) trigo-2000, soja-2001; 2) trigo-2003, soja-2004; 3) trigo-2006, soja-2007; 4) trigo-2009, soja-2010

Figura 1.

Variación de los rendimientos en relación con la fertilización de P y S en cuatro campañas de doble cultivo: 1) trigo-2000, soja-2001; 2) trigo-2003, soja-2004; 3) trigo-2006, soja-2007; 4) trigo-2009, soja-2010 p.3
Figura 2. Producción de trigo y soja de segunda promedio de cuatro campañas para las diferentes combinaciones de P y S

Figura 2.

Producción de trigo y soja de segunda promedio de cuatro campañas para las diferentes combinaciones de P y S p.4
Tabla 4. Incrementos porcentuales de la fertilización con P y S respecto de sus respectivos testigos, P0 y S0, para cada una de las cosechas

Tabla 4.

Incrementos porcentuales de la fertilización con P y S respecto de sus respectivos testigos, P0 y S0, para cada una de las cosechas p.4
Figura 3. Evolución del Pe del suelo (0-20 cm) posterior a cada doble cultivo trigo/soja

Figura 3.

Evolución del Pe del suelo (0-20 cm) posterior a cada doble cultivo trigo/soja p.5
Figura 4. Producción promedio de cuatro campañas de trigo y soja de segunda y el margen bruto correspondiente a cada combinación de la fertilización PxS

Figura 4.

Producción promedio de cuatro campañas de trigo y soja de segunda y el margen bruto correspondiente a cada combinación de la fertilización PxS p.5

Referencias

Actualización...

Related subjects : MARGEN BRUTO