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Un debate inconcluso Notas sobre Góngora y Mallarmé

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NOTAS SOBRE

ANDRÉS SÁNCHEZ ROBAYNA

UN

DEBATE INCONCLUSO

GÓNGORA

y

MALLARMÉ

1

Elparaleli smo Góngora -M allarmé ha sido, durante largos años, objeto de un sordo debate crítico.Quiero decir: no un debate abierto,explícito,entre posiciones encontradas, en el que losopinan tes considerasen los puntos de vista ajenos y sentaran las basesde un diálogocrítico.Ha sido ,al contrario (y pese a los, en ocasiones, razonados posicionamientos), una secreta polémi caen la que apenas se hanescuchado los argumentos contrari os; o, si lo han sido, no ha quedado abierta la posibilidad de respuesta, pues se ha hablado de in-terpretaciones históricas,lejanas en el tiempo.La discusión está lejos deacabarsey,desde luego,no pretenden agotarla estas líneas, que nisiquieraabordarán,por lo demás, algu-nos aspectos im porta ntes de lacuestión, dada la amplitud de ésta -su largo arco históri co- ydado ,sobre todo,el número de opiniones que deben ser considera das.Un debate que, por su naturaleza,parece inagota ble.Un debate inconcluso. Convendrá, en primer término,recordarlas raíces del pa-ralelismo establecido entre ambos poetas,y un poco de la historia inicial del tema ; una historia ya resumida en los añosveinte por Alfonso ReyesI yen seguida abordada por Dámaso Alonso.!

Alfonso Reyes asegur a haber asociado"ligera mente"los nombres deGóngorayde Mallarmé "a llá en 1909 o 1910,en cierta conferencia ".Pero fue Rémyde Gourmont,en 1912 (Promenadeslittéraires,4a serie),el primero en dejar constan-ciaescrita de esedesignio de acercamiento.A la opinión de Gourmont se suma, seis años más tarde,Francis de Mio-mandre , con su artículo "Critiq ue él mi-voix: Góngora et Mallarmé";dejemoshablara Reyes :más allá de serios re-paros, "lo esencial , elobjeto mismo del artículo,se mantiene y nada se puede decircont ra aquella fórmula cuyo desarro -llo es el mejor fundamento del paralelismo intenta do:' Am-bos se hicieron un mundo propio'.Y ambos,en verdad, me-diante operaciones mentales de índole semejante,y a veces hasta con singulares analogíasde técnica."?Zdislas Milner escribe,en 1920, "Góngor a et Mallarmé.La connaissance de I'ab solu par les mots " ,ensayo que Reyescomenta muy positivamente,incluidas "a lgunas consideraciones técnicas de sumo valor" .Hasta aq uí -1920 -, los críticos no hacen sino ampliar la observaciónde RémydeGoúrrnont, comple-tando poco a pocolos datosde la comparación y confirman-do críticamenteel paralelismo de lasobras de Góngora y de Mallarmé.

Alfonso Reyes se adhiere al planteamiento comparativo (había iniciado su resumenhistórico del tema,según se ha visto,recordandouna conferencia suya "de 1909 o 1910" )Y añade a suaperiuuna nota personal,con la que concluye:la necesidad,sentida por Góngora y Mallarmé,de recorrer un

camino de"depuración tenaz y gradual"que puede, i nclu-so, "llega r al monstruo". En otra página: Reyes afirma que Góngora y Mallarmé "son poetas de esa poesía posteriora la palabra,en cuya penosa ascensiónambos persistieron hast¡( ir mucho más arriba de la aceptación general". Másallá de esta observación,ciertamente aplicable a otros poetas, el au-tor de Cuestionesgongorinasaprueba y comparte el paralelis-,

mo,que aún no había entrado en su fase polémica. Coincidían en Alfonso Reyes,como es sabido,el gran gon-gorista ("cabeza de todos los gongoristas

de

hoy" ,le llama Dámaso Alonso) yel mallarmeano apasionado que,en 1932, publica en las páginas deRevista de Occidenteun repertorio bi-bliográfico de traducciones al castellano de la obra deMa-llarmé,seguido de versiones propias de ocho'poemas y dos fragmentos en prosa del autor de"Brise Marine" ;y que,en 1955,publicaría su Mal/armé entre nosotros.Una devoción,la de Mallarmé,que le acompañaría toda su vida.5 Debe,así pues,ser tenida muy en cuenta la opinión (afirmativa del pa-.

ralelismo) de quien fue gran conocedor e intérprete.de Gón-gora y de Mallarmé, y de quien fue uno de los más significa-dos responsables no sólo de la recuperación críticá de Gón-gora iniciada en el primer tercio de este siglo,sino, también, de las primeras" empresas de traducción e interpretaciónde la obra de Mallarmé en lengua castellana.

Muypronto, sin embargo,habrá de comenzar el debate. La intervención más llamativa es,sin duda,la deDámaso Alonso, que escribe en 1927 (pero publicado en 1932) un nuevo resumen de la cuestión,más detallado que el de Re-yes, como parte de un estudio sobre"Góngora y la literatura contemporánea"." Después de examinar los trabajos de Miomandre y de Milner, Alonso llega a esta conclusión: "M e parece que el paralelismo establecido entre ambos poe-tas tiene defensa si se consideran sólo algunas nopoe-tas adjeti-vas y externas; pero es fundamentalmente falso,y procede de no situar a Góngora en su verdadera posición dentro de la tradición literaria.Para mí, no sólo no se parecen Góngora y Mallarmé en lo sustantivo de su poesía,sino que la del uno es la negación de la del otro." DárnasoAlonso cree más en las analogías entre GóngorayValéry: hay en ambos -dice-"precisión gramatical y desenvolvimiento lógico que excluye toda niebla" ;en estos rasgos cree ver Alonso,por lo demás, la diferencia entre Mallarmé y Valéry... Nótese que el de Alonso es un trabajo histórico,testimonial, según su propia declaración, y que "hoy necesitarlaser escrito de nuevo". Pero años más tarde volverá a hablar del"pa ra ngón" impo-sible.!No citemos más ejemplos;Dámaso Alonso niegatodo paralelismo que no sea el meramente"exter no".

(2)

Re-yes y Alonso escriben los trabajos que se han visto, yaun en años posteriores. Veamos, sin embargo, algunas opiniones más cercanas a nosotros en el tiempo,que nosinteresan por las razones que se verán en seguida.

Para Gabriel Pradal-Rodríguez ("La técnica poética y el caso Góngora-Mallarmé", 1950),91a diferencia entre ambos poetas es de orden metafísico:"pa ra Góngora no hay proble-ma metafísico de la poesía" (sí para Mallarmé, pues "del caos post-romántico y post-kantiano -escribe- nace una manera de pensar esencialmente metafísica"). Pradal-Rodríguez repasa algunas aproximaciones técnicas y afir-ma:"Góngora no ha escrito obras críticas, no ha dejado,

como Mallarmé, una exposición de sus principios. Pero ha realizado prácticamente, y hasta más completamente a ve-ces, el mismo ideal técnico." Finalmente:"no parece existir un camino poético que pueda prescindir del legado de Gón

-gora" . La notación de ese legado es particularmente inte

re-sante aquí,pues -añadimos nosotros- es recordadooreco noci-doen un preciso momento histórico de la poesía española, y -lo veremos - de la poesía europea. .

Dos opiniones más recientes aún -contradictorias entre sí - vuelven a plantear en nuestros días el "ca so" crít ico Góngora-Mallarmé, bien que en contextos ensayísticos ente-ramente disímiles. Las repasaremos brevemente.

La primera de esas opiniones es de Octavio Paz, yen dos escritos.En"¿Q ué nombra la poesía?" ,10Paz menciona una diferencia esencial entre d'óngora y Mallarmé: "Los poetas antiguos -dice- no eran menos sensibles al valor de las pa-labras que los modernos;en cambio,sí lo fueron al del signi-ficado. El hermetismo de Góngora no implica unacr ítica del sentido;el de Mallarmé o el deJoycees,ante todo,unacr íti-ca y,a veces, una anulación del significado" ;de ahí que no se pueda"leer de la misma manera a Góngoraya

Mallar-mé". La reflexión de Paz introduce un aspecto en el tema

que, si sugerido por Alonso, resulta,en su planteamiento,

enteramente nuevo. En Mallarmé no habría "b r u ma" (Alonso), sino críticadel significado;un significado que, en Góngora, es siempre preciso,una vez desveladaslas claves.Y, sin embargo, no quedan planteadas las analogías constructivas entre ambos poetas:Mallarmé es un poeta no menos preciso ("matemático"o"geométrico " ) que Góngora,en loconstruc -tivo.Ambosson poetas en los que el lenguaj e apa rece"d ise-ñado", poderosamente estructurado en valores fónicos, rít-micos, etc., hasta el límite del rigor más extremo.Así pues,

aclarado que Mallarmé no es "b ru moso" (Alonso), sino

"cr ítico " (Paz), y ello respecto al significado,quedan por

despejar no sólo las "analogías técnicas" (M ilner, Reyes ,

Pradal-Rodríguez) sino, de un modo más genérico,aquella común concepción del lenguaje como"diseño" (ocomo"a r-quitectura", para usar una palabra y una idea a menudo ci-tadas al hablar de los poetas de FábuladePolijemoyGalateay

de Un Coup deDés).

El segundo texto de Paz figura como reflexión final en su traducción y comentario del soneto en ix de Mallarmé.11No se

alude aquí a aquellas" analogías" técnicas , y sí, de nuevo

(de otro modo) a la "imposibilidad"de leer de la misma ma-nera a los dos poetas: "El parecido entre GóngorayMallar

-mé es engañoso.Los dos son difíciles,enigmáticos y lumino-sos pero sus claridades,aunque una yotra sea ncega dora s,

son diferentes".Después de establecer numer osa s divergen -ciasy algunaconvergencia ("la dan za: colectiva en Góngor a :

loscorros y bailes de lasSoledades,solita ria en Mallarmé : Hé-rndiade"), Paz señala la divergenciaesen cial:"Q uizá laverda -dera diferencia entreellos no está en sus diversa sact itudes

ante la historia y elpresente (losdosfuer on anac ró nicosén su tiempo y por eso son nuestr os maestros)sino en lo si- \.

guien te:Góngora nos enseña a ver, Mallarmé nos enseña que la visión es una experienc iaespiritual. ParaGóngora «:1 poema es una metáfor adelmundo;para Mallarmé el mun-do es una metáforadela pala bra, delaIdea " .La lucidez crí-tica de esta última reflexión (lamás certera de las que cono-, cem os sobre el problema)dej a,sinembargo, intocadas tanto ' las"a na logías técni cas"como la com únconcepción del len- ~ guaje como una geom etrí a radi cal.

En contras te, he aq uí la segu nda opiniónreciente a que me refería más ar riba:"Gó ngo ra, con su subversión de la

tradicional linealidad sintáctica y con su sustantivaciónde

formas adjetivalesyadverbial es,pareceprefigurar a

Mallar-mé". Son palabras de George Steiner, pert enecientes a su

ensayo "Sob re ladificult ad",12por muchosconceptos

espe-cialmente valiosoen relación con estas not a s.La reflexión de. Steiner está suscit ada por elsoneto gongorino" A un pintor flamenco..." (ed. Millé, 359),que Steiner analiza a conti-nuación. Pese atra tar se de unarefere ncia breve, yhasta in-suficiente, acer ca de la cuest ión que nos ocupa , da buena idea sobre la insistencia en un paralelismo fundamental-mente planteado en térm inos de sim ilitudes técnicas. No menor idea da, por lo demás (sob re todo si recordamosque la referencia se halla enelcon texto deuna elucidac ión críti-.

ca del problem ade laoscuridaden poesía),del grado de inte-rés de lacues t iónentreloscríticoscontemporáneos más lúci-dos y vigilantes,de los queGeorgeSte ineres sin duda

reco-nocido represent ante. La actitudafirmativa del paralelismo

por partedel auto r de AjtcrBabr!(a firmat iva, insisto ,de las similitudes técnicas)enlaza. así pues. con un sector significa-tivo de la crítica que se ha ocupa do de este paradigmático "cas o" de poética,de estapiedra-de-toq uedelos estud ios

ma-llarmeanos y gongo rinos. '

***

Hasta aquí una mínima hist oria del tema, en una sucinta

descripción de algu nasopiniones. No ha n sido abordadas,

como ha podido ver se, las "ana logías técn icas" concretasa que acaba siendo redu cid o. para much os, el paralelismo.

Tampoco será n tocadas ahora; quede n para un trabajo aparte, que ana lice, ade más, alguna coincidenciade orden

ideológico-met afóri co que he sugerido en otro lugar." Mi

propósito es distinto ;me inter esan ahora dosaspectos que,

hasta dondesé,no han sidoestudiados.Enprimer lugar,por qué la recuperación dela ob ra de Gó ngo raseproduce en un precisomomento histór ico(y estético)de la poesíaeuropea;

esto es, qué estadoestéticoycrít ico de esa poesíahizo posible aquella recuperación,quenopudo prod uci rseantesdel sim-bolismo,cuyaobra-límite esladeMallarmé.En segundo lu-gar,'el significadodelpar aleli smo Góngora-Malla rm é en

a!-gunos poetas(jorgeGuillén, Giusep peUnga re tti) que, here-deros del simbolismo,nosólo experimentaron en su obra la gravitación,con intensidaddiver sa,delos auto res de Igitury

de Soledades,sino queasociaro n,enel procesocrítico-creativo

de sus obras respect ivas, loslen guaj es-límitede Góngora y de Mallarmé.Ambos aspectos son,amimod odever,cru cia-les en el análisis del polémi copar aleli smo, yelsegu ndo de ellos ha de mostrar con clarid ad ,desde el punto devista de la concienciacrea do ra ,cómo,enefecto, larecuperación estética de laobra deGóngo ra nopud oprodu cirse antes de la revo-lucióndel lenguajepoéticofinisecular. Por loque,en

defini-tiva,la rela ción Góngo ra-Ma llarmé tuvo, más allá de toda

(3)

Par a la dilucidación de estosdos aspectos ha b rá servido, comose verá, la exposiciónde lasopinionese ideas arribac i-tad as. Dos aspe ct osque habrán de explicar porqué surgeen

Francia,inicialment e,el para lelismo;ycómo dos poetas

di-rect am en terela cionad os conelám bito literariofran césp ost-simbolist a (Guilléna través delafigu ra-guíade Va léry;U

n-garetti a través del influjo mallar mea no directode sus pr

i-meros poemas , escritos en francés ) no podía n menos que "vivir" ,en lo expresivo,la ecuacióncrítico -creat iva f ormula-daen e!inte rior desus len gu aspoéti casrespect ivaspor Gó

n-gora y Mallarmé.

Unga rett iyGuilléntenían"preparado", por así decir,el

cabina: por el futurismo,eluno;porlaobradeJuanRamón

Jimén ez,e!otro. En España, algunos poetas de la g enera-ción del 27 serán los encarga dos dela "lect ura sincró nica"

de Góngor a ydeasumir, de un modo crítico, el legad o s

im-bolista a través del "puente".juanra moniano. En Ita lia , e! mism o lega do lleva al hermetismo (desde el que Unga retti

vuelvelos ojos haciaCóngora).Uno yotro son dosmom

en-tos centra les de la moderna poesía europea.

11

De la "recepción" crítica de la obra de Góngora enel siglo XIX español poseemos un perfilsuficiente.u Pero si e!r o-manticismo europeo pudo,de una parte,haber recuper ad o la obra gongorina através deuna lectur a "desp la za da"del

absolutoverba len Góngora (eseromanticismo que siguei

n-forma ndo,para muchos,alapoesíadenuestrotiempo),otro

rasgo esencial imposibilitabaesarecuper ación:el"yo"p oé-ticoromán tico,lasubj etivizacióne interiorización radicales, era impen sa ble hallarlos en el poet a que edificócrista linos

edificiosde palabras eimágenes en todoexteriores asu

mun-do personal (peroesemundoera sumundo),rasgo éstedela

am i-subjetividad gongorina sobre e! quese hahablado e

in-sistido tantas veces.

El simbolismo fue hereder o y conti nua dor del rom ant

icis-mo,tal vez su grado límite (como Góngo rafueellímitedel arcopoético iniciad oen elRenacimi ento).Este dato,ya s e-ñal ad opor ZdislasMilner ,nocont radice a esteot ro:her

en-cia y cont in uación , sí, pero también cambio y difer encia

(unasensible diferencia en larepetición) ;Góngoraya no esGa

r-cilaso,pese aher ed arlo ;Rimbaud no esHugo,pese asersu

gra do lími te.De este modo,e! simbo lismoes,tam bién,g

ra-dolímite y grado otrodel roma nt icismo. Las "co

rresponden-cias" se convierte n,ahora , en códigohermético (R imbaud,

Mall a r mé) ;e!absolutode la visión dellen guaje ydelmundo es ahor a una complej a trama metafísica; la musicalidad pasa a ser laprimera("ava nttoute chose") entrada en la p a-labra ; el"escalofrío nuevo "queHugo sintióante Baudelaire

~e convierte ahora en un "escalofrío blanco" (M a lla rmé).

Per ola diferen cia más decisivaes aque lla que represent a en

elsimbolismo uncambio fronta lrespectoalorom ántico:en

la acti t udante laexperienciadellen guaj e,loqueera uni

mpul-soes aho ra uncálculo.Enelsimbo lismo,la reflexiónsobre e!

.mund o es indistingu ible de la reflexión sobre el len guaj e.

Este es e! lenguaj e (elmundo)architecturelet préméditédela

u-tor de UnCoupde Dés. .

Es a pa rt ir de esta fase del len gu aj e poético modern o

cuando la obra de Góngora puede ser leída cabalmente;se ha visto que, en efecto, fuertes condiciona mientosid

eológi-cos v estéticosimpedíanhacer esalectura.Esnatural,e

nton-ces,'q ue unvigila nte crítico delsim bolismo,Rémy de Gour

-mont,sobre la basede lo queno pudo ser sino meraintuirián

crít ica (pues no pod íaconta rsinocon unamuy insu ficiente

basetextua l de la obragongorina),iniciara lacompa ració n

deGóngora y Mallarmé.Yes queelenigmaprop uestoporé~­ tecomoIrbut delalitt ératureeraelmismo mundo declaves

enigmá ticas que ence rra ba laobra deaquél. El universo ye!

lenguaj e "arq uitectó nico ypremeditado" de Mallarméera

sin duda para leloal deSoledadesyPolifemo.Elsent imiento de

la palabrasub rayada en sus valores fónicoslosaproximaba :

"infame turba de nocturnas aves", "a boli bibe!ot d'inanité sonare".Cierto que,en Góngora ,el significado de laspal a-bras,una vezdescifradas,resultaba transparente; yque en

Mallarmé perm a necía la oscur idad;pero se tratabaaquí de

unapalabra crítica(crí tica del significado),como ha sido se-ñalad o por Octavio Paz; no había,pues, "bruma" en

Ma-llarmé, sinocrítica.Pero no menoscierto que quien sevio a sí

mismo como "un synt ax ier " revelaba no pocassimilitudes cone!poet aquerevolucionóla sintaxis del lenguajepoético de su tiempo,quequiso,como el autor delsonetoen ix,

inau-gurar una sintaxisradical para la poesía;sintaxis (cultismo

sintác tico) quees,precisamente,una de lasmayoresd

ificul-tad es de la obra gongorina. No menos cierto, en fin, que

quien escrib ió

l'oeuoreécritesur lepapierduciel

seasemejaba al autor de

en elpapel diáf anodel cielo.

La"ecua ción"Cóngora-Mallarméera,así pues,e!

resul-tad odeuna evolución de! lenguajepoético europeo llevado

por el autor de Hirodiade, entre otras cosas,a un grado de

cálculo,premeditaciónydiseñoarquitectónicodesde e!cual podía ya leersela poesía de Góngora,Mallarmése convierte en e!

centrode! lenguaj e poético europeo. Así lo vería Ortega y

Gasset;esbien sabi do que e! nombre deMalla rmé es uno de los ejes de reflexión más importantes de Ladeshumanización .del arte(1925):"M a lla r rn éfue e! libertador que devolvió al poem asu poder aerostá ticoysuvirtud ascendente" ;lac

on-clusió n de Ortega no podía ser más terminante: "toda la

nueva poesía avanza en la direcciónseñalada por Malla r-mé".15Dos años más tarde,en su textosobre e! centenario

gongorino ("GÓngora. 1627-1927"), Ortega asocia los dos

nombres:"Da nte esla primera potenciadel'est ilo gentil',y era inevita b leque la poesía europea pasasepor la enésima

potencia de!'estilo culto'.Siglos después habla devolver a

rozar la mismaesfera con Mallarmé" ;un pasajegongorino

le llevaaesta reflexión:"A esto (vv,153-162de lasSoledades)

llamo elcue rpoastra l,el doble poéticode un platodececina.

Trans figuración.Misión jeroglíficadel verso.Mallarrné.'." ¿Eraposible,desdeel punto de vista de laconcienciacrea do-ra (origenyca usa de la recuperacióncientífica),leer y

valo-rar la obra de GóngoraantesdeMallarmé?Hayque pensar,

al contrario,que fueéste (y su"dirección poética" -Orte-ga)quienposib ilitóla lectura ylarecuperac iónde.Góngor a,

Mejor :quien llevóa lajoven poesía europea a una"lectura

sincrónica" de Góngora.A la luz deMal1arméyel lenguaj e

simbo lista, Góngora era un poeta "abso luta mente moder

-no" . Eneso residí a,por lo demás,la rad ical modernidadde

Góngora: su len guaj e-límite convergía,en español, con la

"direcc ión" poética que Mallarméhabía seña ladoa lapo

e-sía europea. .

(4)

so-ciación de las obras de Góngora y de Mallarmé. Guillén y Ungaretti son los "casos" , por así decir,paradigmáticos de la operación creadora en queconsiste la asociación , en que consiste,en fin, la"lectura sincrónica"de Góngora a la luz de Mallarmé.Más allá de un parecido,de una identifica-ción,GuillényUngaretti buscan una escritura que,partiendo de la irrenunciable enseñanza de Mallarmé, recupere para nuestro tiempo laconstructividad(G uillén) y lasensonalidad

ra-dical (Ungaretti) de la poesía gongorina.Constructividady

sensorialidadque se ajustan idealmente a la herencia s imbo-lista,al modelo poético mallarmeano.Arquitectura y suges-tión.

En TheSymbolist Movement,Anna Balakian escribió: "El

carácterhermético del simbolismo se convierte en un código universal. (...)La grancosecha de obras poéticasde prin ci-pios de los años veinte está toda ella repleta de característi-cas simbolistas".17 Cita Balakian los libros de 1922: The WasteLand, de Eliot; LeCimeti éreMarin, de Valéry; Anabase, de St. John Perse;SegundaAntologíaPoética,de Juan Ramón Jiménez.Yde 1923:Harmonium,de Wallace Stevens ;

Duine-ser Elegien , de Rilke... "T odas estas obras -afirma

Bala-kian - está n afecta daspor elsim bo lismo" . En esos años, Unga rett iya habí a escrito lospoem asreunidos enL'allegria (19 14- 1919) Y Guillénprepara Cántico. Y en esosañosya Guillén había asociado cre at ivamente a Góngora y Mallar-mé. Lesegu irá pront o Ungare tti,poeta declara estirpe sim-bolista (ma llarmea na)que publica rá sus primeras traduc-ciones de Góngora a comienzos de los años treinta.

***

En España,yaJuan Ram ónJiménezhabía "incorporado" el simbolismo.No sería cuestión de pormenorizar aquí los fundamentale s aspectos de su obra poética heredados del

movimientofran cés.Básten os, simplement e,su propio

testi-monio:"Comoyome fuiaFran cia cua ndo tenía diecinueve años, yo pudecompra ren Parí sloslibrosde los simbolistas: Mallarmé, Verlaine, Rimbaud, Fra ncis Jammes , etc.,que todavía no habían circulado porEspa ña ni por Hispanoamé-rica. De modo que losMachad o y yo cogimos eso directa-mente;por ello elsimbolismovieneenotra forma.Es decir, por eso lo que entraen Españ a no esel parnasianismo, sino

(5)

el simbolismo".18 No hace falta recordarlas citas de

Rim-baud,Verlaine, Laforgue y...Góngora que se hallan en la Segunda Antologíade 1922,para limitarnosal libro citado por Anna Balakian.

Si Juan RamónJiménez (y,según éste,los Machado)h

a-bían, en efecto,"preparado" elcam ino,en lengua castella-na,aJorgeGuillényasu formulacióncreadorade la ecuación

mallarmeano- gon gorina,no es menosindudable que el mo-dernismose había interrogadoya acercadelenigmático caso de la poesía deGóngora:la revista Helios(1903-1904) había

intenta do,sinconseguirlo,despertarel interés hacia Góngo-racon una sección-encuesta publicadaa lo largo de varios números. Es un antecedente -frustrado- de los estudios gongorinos de años posteriores,como ya indicaronensu mo-mento Reyes yAlonso.

Hacía falta que las"nuevas"voces de los años veinte,en el inicio de lasva ngua rdias en España, unavez rebasado e! mo-dernismo yel post-modernismo,aprovecharan las conquis-tas expresivas,en castellano, de Juan Ramón Jiménez y, en e! caso de Guillén,en francés, a través de la figura central de Valéry(a quien Guillén traduciría en seguida),para que pu-diera realizarse la "operación " creadora.Ya se habían ini-ciado ,por lodemás,los estudios gongorinos (impensables sin el simbolismo) que tendrían su fecha significativa en 1927. Fue entonces, hacia principios de los años veinte, cua ndo - como afirma Oreste Macrí,de paso,en su Fernando

deHerrerar-?"los poetas españoles, "herederos del simbolis-mo franco-germáni codel800,se remitieronaGóngora con-jugadocon Mall armé :forma-contenidoabsolutos, predomi-nio de una objetividad cristalizada yreino del Silencio y de la Ausencia..."Las condiciones paraleer (yestudiar) creati-vamente y (críticamente) a Góngora yaestabandadas.

III

En un libroderecientepublicaciónque tiene e! mérito,entre otros,de acer carnos alos iniciosde! poeta vallisoletano (jor-ge Guillén,Hacia'Cántico', Escritosdelosaños20),20K.M. Sib-bald,e! recop iladorde los textos,nos proporciona una valio-sa documentación acerca de! pensamiento poético guillenia-no por los años en que e! poeta redacta algunos de los poe-mas que habríande integrarse en la primera edición de

Cán-tico (1928).Entre los poemas ahora recuperados se halla e! siguiente,que Guillén publicóen la revista España,de Ma-drid,en marzo de 1923:

LOS DOS VALIENTES

DONLUIS

El humo asciendeen columna Detan altoyfino fuste Que en unca p itel de bruma Al firmamento resume Toda la hogueradifusa.

II

DON ESTÉFA NO

El cisne cano en la canora onda Zambulle e! pico y la armonía sonda.

¡Gár rulas agua s ! ¡Inútil pesquisa !

Picos sin presas exhuma la brisa.

¡Cisne, silencio!Callada blan cura

Cele tu canto encanora clausura.

Elcalificativo guilleniano "valientes" nos hace recordar, por un momento,la conocida expresión de Rémy de Gour-mont:Góngora yMallarmé son dos"malhechores de la~s-'

tética". No se trata de que Guillén se sintiera atraído por

ambos poetasy de que éstosconvergieran,sí,pero por sepa-rado,en su propia escritura;alcontrario:e! poeta asocia los dos nombres e incluso asigna a Góngora el motivo mallar-meano del tabaco ("Toutel'ame résumée").Un Góngoravía

Mallarmé.

Ese"don Luis"es e! mismo queapa rece en la décima gui-lleniana titulada" El ruiseñor",escrita apenas tres años más tarde (1926)21 como"Homenaje a don Luis de Góngora", y que en la edición definitiva de Cántico(1950) queda enunes~

cueto "Por don Luis".El mallarmeano "don Luis" de 1923 era para Guillén "e! primero de los modernos" ;los poemas mayoresde Góngora son -dice-"card inales proposiciones

modernas't." La medida de esa modernidad pasaba para Guillén en esos años por e! modelo poético de Mallarmé, a quien Góngora aparece asociado en e! poema"Los dos va-lientes".

Jorge Guillén había llamado a Juan Ramón Jiménez"el más gongorino de los poetas contemporáneos",23aludiendo a la unidadde la obra de ambos poetas;Guillén hacía aquí abstracción de un rasgo creador (la unidad de la obra). Esa

unidades para Guillén un rasgo definitoriode lo gongorino;

no sfmenciona aquí laoscuridad(base de lo que es para

mu-chos la imposibilidad de! paralelismo Góngora-Mallarmé).

Y es que para Guillén no debía ser esala base, que para él es-taba,más bien,en los conceptos de unidady arquitectura.(La unidad de la obra era,por otra parte,e! más claro nexo de la poética de Jorge Guillén y la de Juan RamónJiménez.) Al privilegiar,por encima de cualesquiera otros, aquellos

con-ceptos, Guillén estaba haciendo una operación Creadorasobre la base del horizonte del lenguaje poético moderno. _.

Bastaría un mínimo repaso de Cánticopara mdstrar cómo, . en efecto,premeditacióny arquitecturason rasgos distintivos del lenguaje poético guilleniano. Uno de esos rasgos, por lo de-más -la arquitectura-«,será recordado años después por Gui- ~ llén como igualmente definitorio de la poesía de'Góngora, según se verá en seguida. De este modo,Guillén hace una lectura "sincrónica " de Góngora no según un esquema de crasa identificación con Mallarmé sino,más bien, verifican-do un paralelogramo creaverifican-dor,abstrayendo una líneá iso-mórfica deconstructividadespecialmente útil para el proyecto poético de Cántico.

(6)

1931,que Góngora "ha marcado " a Guillén,"pr obableme nte 'más ensusensibilida d que ensutécnica",25YDám asoAlon so insistirá, inclusotardíam ente (1949),en la relación Guillé n-Valéry.Posteriorment e, Cla udeVigée'" tratarádeestudiar a

Guilléncomo una "reacción cont ra elSimbo lismo",

Sorprenden, enverda d, est osintentos crí t icos deconvertir la obra poética guillenia na en un universo expresivoen los

que Góngora yMall armé serían, en el mejorde los casos,

meros tributos de época,marginalesaccidentesjuveniles.Se

intenta'''rescatar''a Guillén de esas grav itac ionesy afirma r la origin alidadde su obra frenteal"nihilismo"mall

armea-no (a l que Guillén opone una "fe devida") y al"ba rroco" gongor ino(sencillezsint áct icade Guillén ). Siesas opinione s

sonreaccionesfrente aalgunostópicos ,nodejande serpor ello

meno sirresponsablesquelasque promovieron esos mismos

tópicos:opiniones, unas yotras,que nos aleja n del sent ido

ca ba l de la influencia de Mallarmé y de Góngora (y la

"ecuac ión"deambos)en J orgeGuillén, un poetaque,segú n

se ha visto,escribía en un horizonte lingüísti co enel que M

a-llarmépermitióleera Góngora, yen el quela "ecuación "de

am bos poetasoperaba en la basedel designio deconstruc tioi-dad,unidadv arquitecturaque Gui llén buscabapara suob ra, y

porel que ésta,en efecto , ap a rec e radicalmentedefinida .

In-vestiga r aquello que separa aGuillén deGóngora y de M

a-llarmé (como si se tratarade lostres nombresde un solo poe-ta)noes subray ar la "origina lidad" deGuillén:es nega rle,

justamente, la originalidad de su elección y su asunción de

unos rasgoscentrales delapoesía moderna,cuyos máximos

representantesserían los "dos valientes" ;esnegar ,en fin, la origin alid ad de la operación creadoraque es el germen de la

poética guilleniana; locua l nada tiene que vercon las más

quesensibles,evidentísimasdiferencias en lavisióndelmundo

de Guillen ,Góngora y Mallarmé.

ClaudeEsteban" hasitua do recientemente el temaen tér-minosmás justos(aunque noalude al paralelismoGóngor

a-Mallarméen Guillén).ParaEsteban,hay enel primer Cánti-(O"un resurgimientonotable tantodela plasti cidadcomo de la retóricagongorinas -bastaría,para afirmarlo,con tomar encuentasuesplendor verbal , co ntenidoypródigoal mismo

tiempo, yla exasperación volupt uosa desusmetáfor as ,que

en todo instante sesomete a una disciplina " .El"esp lendor

gongor ino delosvocablos" de Guillén lleva a Esteban más tardea "emparentar ",más allá de todopa recido,la expe-riencia guilleniana de un poem a como "Na tur a leza viva"

con"la reflexiónque hizo Mallarmé alconfronta r la r

eali-dad de las cosascon la traducción conceptua ly verba l que puede de ellas darel poeta ". Nos interrogamos,por nuestra

parte, sobre qué posibilidad tenía Guillén de enlazar con

Góngora de no haber mediado la otra"discip lina" radical de Mallarmé.Y ello, ca be insistir,más allá de la Weltans-rhauungde cada uno de ellos,pues en ningún momentose les

ha podido -ni se les puede- identificar en tal sentido.

¿C uá l es,en fin,la opinióndeJorgeGuillén? El poeta que

había asociado en su juventud los nombres y las obras de

"do n Luis"y de"don Estéfano", que había escrito otros dos poemas.sobre el cordobés, "Sin caer del corcel" (1923) Y "La fuente de Góngora " (1923),elcrítico que había atendi-do por.igual a losestudios gongorinos (1927 y 1929)Ya las

cartas deMallarmé (1924),habría de escribir,años más tar-de,de nuevo sobre Góngora ... ysobre Mallarrné. La pers-pecti vade losaños,la dimensión temporal del tema,no leva

a hacer disociar las obras de Góngora y deMallarmé,bien

que elparalelismo ya no tiene para él lavivacida dyel senti-, do deoperacióncreadoraqué tuvo en los años de formacióndel primerCántico.Guillén ha evolucionado,ha añadido otros

li-bros al librocapitaly único (Berga rnín).Y, sinem bargo-a ún, ' asociaa losdos poetas,ya vecesdeun modoindirecto,lo que

revela el gra do de "inter iorización" del paralelismo en su pensamient o poéti co.

En"Lengu aj epoético:Góngora",una desusconferencias.. dela cát edra de poesía Cha rlesEliotNorto n deHar varden

elcurso 19.'3 7-1 958 (recogidas,y amp liadas,enLenguajey poe-sía),28Guillénvolvióa evocarel para lelismo en lostérminos

de una poéti cadelaeliminacui ncom úna Góngoray a Mallar-mé.Si aq ué l,en la búsqueda de una"lengua"poética,tenía que "elimina r -dice Guillén - locomúny reforzarlo genui-' , no y distintivo",Mallarrné - recuerda Guillén- afirma: "Je n'ai créé mo n oeuvreque parélimination",El poetadeCántico

volver á a evocarelpara lelismoa tra vésde unaspalabrasde Eliot sobreMal larrné.Pero lo más significat ivo deestetexto

es elconj un to de similitu desindirectasa queacabo de referir-me.Unasimple confrontacióndelaspal ab rasde Guillén so-.

breGóngora y las palabras de Mall ar m ésobresu proyecto ' poéticopermite verelcúm u lo de para lelismos; estoes,la lec-tura víaMall a rm é que Guillén hace dealgunos rasgos de la

poesía de Góngo ra . Veamos unos pocos ejemplos:

-J

• El poema nacerá (enGóngora)deesa contradicción:a lavez ob jet ivoyenigmá tico.¿Cómo!Quedaprohibido

ellengu ajedirecto.En gen eral,quedaprohibidoevoca r unacosa mediant e su simplenom br epropio:el ahínco del poeta va a empeñarse en noem plea r esenombre .La real idad seráalud ida.yconestos rodeos ymet áforasse irá crea ndo una real idad muc ho más hermosa.

.VOTllTllfTunobjer.c'estsu p p r irnerles troisquartsde la

jouissancedu poé mequi estfaitededeviner peu apeu:

le\/lggfrfT ,voila leréve.C'estleparfaitusagede le mys- , tére quiconstitue le symbole: évoq ue r petit

a

petit un' ob jet pour mont rer un érat dárne, ou, inversement, cho isirunobjetetendéga gerun éiatd'ame.parunesé-:

rie de déch iffre rnents. (OC, p. H6lJ). ,

• Ha y en él (en el lengu aj e de Góngora),adernás.votra gracia:lo que tiene de enigma.Elpoemanaceráde esa

contra d icción:a la vez objetivo yenigmático.

11 doit y avoir toujours énigme en poésie(Idem.)

• Elenigma nodeja ver elobjeto (enel len guajedeG ón-gora).

C'est le but de la littérature , - iln'y en apasd

'au-tres- d'él' o(j /lfT les obje ts (IdeTII,)

No menos significati vas son las pal abras de Guillén en

este ensayosobreotrosrasgosdelapoesía gongorina que re-sultan aplicablesa la propia poesía guilleniana;así, Góngo-ra es un "entusiasta del orbe materi al " ;pero otra reflexión es aún más sugestiva :"elGóngora arq uitec tose alía muy bien con elGóngora poeta: construcc ión ycreación". Una

frase que nos devuelve a nuestro punto de part ida:además

de los datos que han podidoverse,Guillénnosrecuerda,jus-' tamente,elconstructiuismo gongorino. Precisamente aquello que,en los años de form aciónde Cántico,er a lo buscadopor Guillén: el designioarquitectónicode la obra. ParaGuillén, la poesíahabía deser,en efecto ,comoparaMallarrn é,a

rchitec-.turel et prémédité. Góngora y Mallarmé convergían, de este

modo,en elproyecto áe Cántico; la arquitectura

mallarmea-na llevó a Guillén a la arquitectura gongor ina. Esas

cons-trucciones de rigoryesplendor estaban hechas de palabras

enigmáticas, de 'obj etos sugeridos; constr ucciones hechas .poreliÍninación.Ya comenzaba a alzar seotro edificiode rigor

(7)

IV

Lavisión quedelaobra gongorina tuvo Giuseppe Ungaretti

.ha sidoanaliza da con det alleporJoséPascualBuxó en su li-bro UngarettiyGÓngora.El minucioso - ymuysugestivo- li-bro deBuxónos ahorra unaprolijaexposición que, natural-mente ,limitar emos aq uí a nuestro tema estricto:la imposi-bilidad de recuperar la obra de Góngora antes del adveni-miento del lengu aj e simbo lista, y el paralelismo

Góngora-Mallarmécomooperacióncreadora en determinada fase de la

evolución de dospoetas denuestro tiempo, paralelismo real

quevieneasitua ren un plano especifico de relación efectiva la discusión sobreelparecido de Góngora yMallarrné nega-do con frecuencia en un mar co de análisis filológico. .

En 1932,fecha delas primeras traducciones ungarettia-nas de Góngo ra,"resulta evidente -escribe Buxó- su

con-cepc ión de Góngora como un remoto antecesor de

Mallar-mé"." Años mástarde (1951), Ungaretti explicará esale ctu-ra: había , pa ra él, un Góngora "novísimo" (G uillén dijo,

"modern o") a la luz del lenguaje poético európeo surgido en el simbolismo. Las palabras de Unga rett i,en efecto,en su ensayo "Góngora a la luz de hoy"no podían ser más explíci-tas: "en la agudeza -escribe-,Góngora había introducido un ímpetu emotivo tal que la hacía aparecer a los poetas eu-ropeos del segundo cuarto del Novecientos como un medio lírico novísimo".so _

Desde sus primeras traducciones de Góngora,así pues, Ungarettiasocia las obras del poeta barroco y del poeta sim-bolista;mejor:se acercaa Góngora desde Mallarrné,esto es, desde la perspectiva de un poeta que, para el autor deL ' al/e-gria,"abrió el camino a nuevas búsquedas tomando en cuen-ta una disgregación y una desintegración del lenguaje tradi-cional que se hacia cada vez más fatalyacelerada, y que to-davía hoymultiplica las dificultades de las soluciones expre-sivasmás que nunca".SI Pero cuando Ungaretti publica,en

1948,en un volumen, Da Góngora e da Mal/armé, está

hacien-do ya una inconfundibleoperación presidida por una intencio-·

nalidad creativa, una operación que nos devuelve, ahora

(8)

En su libro, Buxó aborda en varias ocasionesel

paralelis-mo tal coparalelis-mo aparece en el poeta italiano.Una fase ulterior

deevolución del pensamientopoético de Ungaretti llevaráa

éste a una "progresiva incorporaciónde elementos

históri-cos, ideológicosycríticos" en su lectura de Góngora;y, sin

embargo, Buxó concluye:"las traducciones ungarettianas

de Góngora,desde su inicial interpretaciónen clave

herméti-ca(...), nunca desplazaron por completo el sustrato de una

primera lectura simbolista y metafísica de la poesía

gongori-na" ;lo cual revela, más aún que en el caso de Guillén, no

só-lo la mediación mallarmeana en só-lo relativoa la modernidadde

Góngora,sino,también, los exactos intereses creadores de

un momento poético europeo que vio en el paralelismo un

modo de reconstruir,y enriquecer, la herencia de Mallarmé.

y es que la sensibilidad arquitectónicade Góngora incidió en

elconstructivismode simetrías radicales de Cántico; Ungaretti,

en cambio, superpuso a la "crisis"

fragmentarista-mallarmeana de su lenguaje lasensorialidadno menos radical

de la poesía gongorina. Eran, claramente,'dos modos de

"búsqueda" poética que, fieles a la irrenunciable dirección

mallarmeana,hallaban en Góngora rasgos de enriquecedora

confluencia. Por razones diversas, en efecto,el paralelismo

tuvo una función creativa en un momento preciso del lenguaje

y el pensamiento poético modernos.

Pero son unas palabras de Haroldo de Campos, en su

"Ungarettiyla estética delfragmento","las que acaban de

situarnos frontalmente ante el polémico paralelismo; una re-flexión con la que la polémica ha de contar necesariamente para situar el tema en ineludibles términos creativos,que han

sido,'precisamente, los que han quedado al margen una y

otra vez (marginación de la cual provienen'no pocas

confu-sionesymalentendidos).Para Haroldo de Campos, Da

Gón-gora eda Mal/armé es una operación de "crítica analógico-ideogramática" : "la yuxtaposición Góngora / Mallarmé en

el volumen de traducciones ungarettianasva lía por una

ope-ración crítica, y realmente el talento metafórico del poeta

italiano se revela impregnado de barroquismo,de

imagina-ción laberíntica,de aquella 'densa polimorfía de temas de

belleza' que, según Dámaso Alonso,caracteriza la

expre-sión gongorina (...)Y aquí pierde sentido cualquier tipo de restricciones que se pudieran hacer (...) al paralelo entre el

poeta de Córdoba y el maestro francés:se trata de una

apro-ximación selectiva realizada por la imaginación creadora

para nutrimentodel impulso".

***

La operacióncreativa (para Haroldo de Campos, también

operación crítica)del paralelismo se sitúa, as! pues, en un plano distinto al de las analogías técnicas (a las que no colo-ca en primer plano necesariamente) y al de la negación "filo-lógica"basada en las perspectivas históricasyestéticas.Esa

operación está,ciertamente,más allá de toda falsedad,

por-que se trata,ahora,de una convergencia surgida en el seno

de la "imaginación creadora", por necesidades y búsquedas en la evolución del lenguaje poético.Todos los intentos de la crítica que hemos llamado"filológica" por "reponer a Gón-gora dentro de una correcta perspectiva histórica y literaria"

(en palabras de Buxó) conelobjeto de negar el paralelismo,

han de chocar con la lectura asociadora, "analógica" , afir-madora del paralelo de Guillén y de Ungaretti si dejan al

margen esta otra perspectiva no menos histórica.Sería dejar

de lado la"correcta" -en verdad - perspectiva de la

evolu-ción del lenguaje poético moderno;el lenguaje que,

justa-mente, hizo posible la recuperaciónde la obra de Góngoray

que está en la basede lasobras de UngarettiyGuillen.En

ellos, la posteridad gongorina coincidiócon la posteridad

mallarmeana.

Notas

1. Alfonso Reyes,"DeGóngoray deMall arrné",enObrasCompletas, VII,

México , 1958,pp.158·1 62.

2. DámasoAlon so ,"G óngora ylaliteratu racontemporánea " (especial. mente "GóngorayelSimbolismo"),en Estudiosyensayosgongorinos, Madrid,

1960 (segu nda ed. ), pp. 540·588.

3. Véase eltra bajocita do de Alfonso Reyes,pp.160-16 1.

4. Véase"Tres alcancesa Góngora .1.Sabo r deGón gora", ObrasCo mple-las,VII ,cit.,p. 194.

5. Véase"Ma lla r rnéen castellan o",deAlfon soReyes,enReoistadeOc

ci-dente,no.CX , agosto193 2,pp.190- 21 9.Deladevoción de Reyespor la obra

deMall ar mé dan prueba numerosa sreferencias enlas ObrasCompletas del escritor,asícomo lascontenidasensuDiario1911.1930(M éxico,1969),en el quelosnom br es deGón gora y deMallarrnéaparece nasociados fre

cuente-ment e.

6. La prim eratraduccióndeReyesse pub licóen1919.Véase su trabajo

cita do de laRerista deOccidente,p.197.

7. Cita doenlanota 2.En la"Nota preliminar"deEstudiosyensayos g

ongo-nnos,leem os: "Hoy necesitaría (esteestudio)ser escrito de nuevo,de arriba

a abajo .Si lo publicootravez(...),loha go sólo por dar aquí unamuestra de

nuestr aposición (la mía era,en part e,generac iona l) porlos díasdel tercer

centena r iodela muert ede Góngora"(p.B).

B. Véase Poesiaesp añola.Ensayo demftr"I()j ,l'limites estilisticos, Mad rid ,1971

(reimpr .) ,p.311.

9. En Guupamtlt'eLitrrature,vol. 11,n.3.summer 1.9 50,pp.269-280.

lO. Recogid o ensulibroCorrien te altrma,México,196B (segunda ed.), pp. 5-7.

11. Recogido ensu lib roElH~~1I0.J'elgarabato.México,1975 (segunda

ed.),pp.70-B6.

12. En Escandalar(N ueva York).vol. 3, no. 3,julío-septie mbre 1980.

(T ra ducció n dePhilipMet zid akis.)

13. Véa semi"Góngor a yel text odelmund o ", enSvntaxis (Sa nta Cruz de

Tener ife ), no. 1,1983 ,n. is.

14. Dáma so Alonso.(;ríngora.l'el"Poli/mili",l.Ma dr id,1974(sextaed.), p.261.

15. Cito por la ed ición deMadrid, 1960 ,pp.43Y45.

16. Espíritu delaletra,Madrid, 1967,pp.115Y121.

17. Cito porlatraducción espa ño la:Ann aBal aki an,El mooimiento

simbo-lista,Madrid,1969 ,pp.19 3Y194.(T ra ducción deJ. ~1.Velloso.) 1B.JuanRam ónJ im énez, ElModemismo..Votasde un (Ursa(1953),México,

1962,p.227.

19. OresteMacr í, FernandodeHerrera,Madrid, 1972 (segunda ed.),p.

209.

20. Bar celon a, 19BO.Recopilación y prólogo de K.M.Sibbald. 21.Jor ge Guillén,Cántico(19.(6),edición,prólogoynot asdeJoséManuel Blecua,Bar celona , 1970,p.16B.

22.JorgeGuillén ,Hacia Cántico,cit., pp.320Y321.Existen ,en este libro,

otra s signifi cativ asreferen cias a Góngoraya Mallarmé;véanse,por

ejem-plo,los poemas"Sin caerdelcorcel"(192 3),p.45,Y"La fuente de

Góngo-ra " (1923),p.52;asim ismo,elartíc u lo"Ca rtas deMall arrné" (1924),pp.

275-278.

23. Ibid.,p.440("Elsegundo JuanRam ón"(1924.)

24.JorgeGuillin,edicióndeBirutéCiplijauskaité,Madrid,1975,pp.

101-lOS.

25. Ibid.,p.124. 26.Ibid.,pp.79-92.

27. PrólogoaCantique.Poemeschoisis,préfacés et traduitspar Claude Esteban,Par is,1977.Citoporlatraducción caste lla na deUlalume

Gonzá-lez de León:"J orge GuiHén: celebracionesde laclaridad", en Vuelta

(Méxi-co),no.72, noviembre 1982.

28.Jorge Guillén,Lenguaje)'poesía.Algunoscasosespañoles,Madrid,1969.

29.José PascualBuxó, UngorettiyCóngora.Ensayodeliteratura comparada,

México,1978.

30.Giuseppe Ungaretti,"Góngora allume d'oggi",en Vilad'unVomo. Saggieinteroenti,1974,p.530;cito por la traduccióndeBuxótUngarettiy Gón-' gora, cit.),p. 152.

31. GiuseppeUngaretti,"Diffico lt ádellapoesia",en el citado Vilad'un

Uomo,p.795;citoporla traducción de M.Russotto,Vidadeunhombre,

Cara-cas ,1977,p.323.

32.Haroldo de Campos,"Unga ret t iy la estéticadel fragmento",Synlaxis

Referencias

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