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REPENSANDO EL DESARROLLO LOCAL SUSTENTABLE DESDE LA ZONA RURAL DE CIUDAD BOLÍVAR 2012-2016
KATHERINE PARRADO MÉNDEZ LAURA CRISTINA ROJAS BARBOSA
CAROLINA SANTOFIMIO DELGADO NATHALIA ZULUAGA BOTERO
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES
ESPECIALIZACIÓN EN AMBIENTE Y DESARROLLO LOCAL BOGOTÁ
REPENSANDO EL DESARROLLO LOCAL SUSTENTABLE DESDE LA ZONA RURAL DE CIUDAD BOLÍVAR 2012 - 2016
KATHERINE PARRADO MÉNDEZ LAURA CRISTINA ROJAS BARBOSA
CAROLINA SANTOFIMIO DELGADO NATHALIA ZULUAGA BOTERO
Trabajo de Grado presentado como requisito para optar el título de Especialista en Ambiente y Desarrollo Local
Directora del Proyecto: CLARA JUDYTH BOTIA FLECHAS
ING. MAGISTER EN AMBIENTE Y DESARROLLO
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES
ESPECIALIZACIÓN EN AMBIENTE Y DESARROLLO LOCAL BOGOTÁ
RESUMEN
El debate del concepto de desarrollo es permanente y se presenta como categoría central para el entendimiento de la sociedad y de la humanidad en sí mismas, pero que en relación con las bases ideológicas que los sustentan a través de un discurso predominante se relaciona con la crisis ambiental actual, se considera necesario el replanteamiento de sus significados, contenidos e implicaciones desde una mirada compleja de las interacciones de lo social, cultural, ecológico, ambiental, político, económico, histórico, propias de un contexto.
Por consiguiente, el presente trabajo tiene como objetivo repensar el desarrollo desde la zona rural de Ciudad Bolívar, buscando poner en diálogo el discurso predominante y las diversas voces de actores locales, aunado con las problemáticas y potencialidades del territorio. Suscitando así una reflexión que dé lugar a la armonización de dichos discursos, a partir de contemplar las dinámicas sociales y económicas que tienen lugar, inmersas en un marco político e ideológico y caracterizadas por procesos históricos y culturales que dan forma a las realidades locales y abren paso a la noción de Desarrollo Local Sustentable que se propone plantear.
TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCION
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ... 10
2. OBJETIVOS ... 12
2.1. General: ... 12
2.1.1. Específicos: ... 12
3. MARCO TEÓRICO ... 13
3.1. Desarrollo, Planificación y Saber Ambiental ... 13
3.2. Estado del Arte ... 14
3.3. Marco conceptual ... 16
3.3.1. Desarrollo ... 17
3.3.2. Desarrollo Local ... 19
3.3.3. Desarrollo Local Sustentable ... 20
4. MARCO METODOLÓGICO ... 22
4.1. El Enfoque ... 22
4.2. Fases metodológicas y técnicas empleadas ... 22
5. RESULTADOS ... 24
5.1. Teoría y debate epistemológico del Desarrollo Local Sustentable ... 24
5.1.1. El Desarrollo como discurso ... 24
5.1.2. Teorías y modelos de Desarrollo aplicados al contexto Colombiano ... 27
5.2. Mirada al desarrollo para el contexto de la Zona Rural de Ciudad Bolívar...29
5.2.1. Desarrollo y planificación en los contextos nacional, regional y local ... 30
5.2.2. Desarrollo y planificación desde la escala nacional ... 31
5.2.3. Desarrollo y planificación desde la escala local ... 35
5.3. Aproximación a la caracterización del territorio: Problemáticas y Potencialidades de la ZRCB ... 39
5.3.1. Caracterización de actores sociales involucrados ... 48
5.3.1.1.El Campesino en la Zona Rural de Ciudad Bolívar ... 49
5.4. Análisis reflexivo de significados del Desarrollo Local Sustentable ... 51
5.5. Repensando las nociones de Desarrollo Local Sustentable ... 62
5.5.1. Matriz de Categorías: Desarrollo Local Sustentable ... 69
6. CONCLUSIONES ... 71
7. RECOMENDACIONES ... 75
LISTA DE TABLAS, FIGURAS Y GRÁFICAS
Tabla 1. Desarrollo Sostenible y Desarrollo Sustentable ...………..……….. 21
Tabla 2. Teorías de Desarrollo.……… 28
Tabla 3. Modelos de Desarrollo…..……… 29
Tabla 4. Objetivos PD Bogotá Humana vs Informe de gestión 2015………. 39
Figura 1. Mapa Básico Localidad 19 Ciudad Bolívar……… 40
Tabla 5. Interpretación de las Matrices de Problemáticas y Potencialidades.………… 41
Tabla 6. Matriz Interdimensional de Problemáticas de la ZRCB...………. 42
Tabla 7. Matriz Interdimensional de Potencialidades de la ZRCB...……….. 45
Tabla 8. Actores Involucrados ……….. 49
Gráfica. Foto 1. Recorrido Rural CPL: Frente al Relleno Doña Juana….…... 53
Gráfica. Foto 2. Recorrido Rural CPL: Zona de expansión urbana….……….. 54
Gráfica. Foto 3. Recorrido Rural CPL: Zona de minería ………. …… 57
Gráfica. Foto 4. Diálogo de saberes en Vereda Santa Bárbara...……… 59
Gráfica. Fotos 5 y 6. Diálogo de saberes Grupo de mujeres Campesinas Las Quibanas………. 60
Gráfica. Fotos 7 y 8. Encuentro ciudadano-Escuela rural Vereda Pasquilla ...………. 62
Gráfica. Foto 9. Vista desde Vereda Pasquilla, ruralidad de Ciudad Bolívar...…………. 66
AGRADECIMIENTOS
De forma especial al Grupo de mujeres Las Quibanas: Gladys Beltrán, Derly Gómez, Viviana Gómez, Deysi Gómez, Sindy Rodríguez, Valvina Beltrán, Gilma Beltrán, Nelly Varela, Rosa Firigua, Flor Alba Rodríguez.
A todos los líderes y voceros de las comunidades: la Red de Mujeres que Avanza Hacia el Poder y la Paz: Bellanir Montes; al Consejo de Planeación Local: Luis Velásquez; a la Organización Paz y Ambiente: Pedro Barón; al Equipo de Formación CPL: Natalia Castillo; a las Juntas de Acción Comunal y sus representantes: Camilo Poveda, Anais Muñoz, María Bermúdez, Mariluz Tibamoso; a la Corregiduría y sus funcionarios: Martha Torres y Onasis Lamilla.
A la Alcaldía Local de Ciudad Bolívar y los ediles Pablo Hernández y Oscar Duarte.
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INTRODUCCIÓN
La presente monografía propone un replanteamiento de la noción de Desarrollo y otros conceptos articulados a la misma, a partir de un análisis conjunto del discurso predominante de Desarrollo y otras múltiples visiones asociadas a las subjetividades propias de los actores sociales de la Zona Rural de Ciudad Bolívar, en adelante ZRCB, frente a esta noción. Se entiende que en su pretensión de universalidad, dicho discurso ha imbricado cognitivamente las sociedades, determinando dinámicas que según lógicas totalizadoras y reduccionistas al servicio de relaciones de poder, rigen el curso de la vida a nivel global, invisibilizando territorios y comunidades locales. Así, se considera que ha agudizado las brechas entre los territorios, estableciendo formas específicas de actuar sobre el espacio y la naturaleza.
En Colombia, el discurso desarrollista se ha materializado a través de modelos de planificación correspondientes a Planes de Ordenamiento Territorial y Planes de Desarrollo, entre otros instrumentos determinados por las administraciones de turno. Allí se consignan las acciones a seguir para el alcance de ideales que no siempre corresponden a realidades locales ni involucran interrelaciones que les dan forma, puesto que han sido construidos desde una propuesta de participación vertical, exógena, impositiva y ajena a los procesos territoriales, generando así que el desarrollo perseguido a través de estrategias, planes y proyectos específicos sea insustentable.1
De acuerdo a esto, este trabajo se pregunta por la forma de repensar el Desarrollo Local Sustentable, en adelante DLS, desde una mirada crítica a las condiciones inherentes a un discurso con perspectiva técnico-económica y predominancia en la esfera político-ideológica, que permita resignificar la idea misma de desarrollo surgida en el encuentro de distintos actores sociales y la visibilización de sus subjetividades y formas de comprensión.
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Para lo anterior, a fin de encontrar una propia y particular visión de desarrollo acorde al contexto local sin desconocer sus cualidades históricas, entendiendo que dicho concepto está enmarcado en el discurso predominante, se analiza el contexto del desarrollo de la ZRCB. Para ello, es necesario caracterizar el territorio y sus actores sociales, entendiendo que la cogestión de los procesos de planificación y desarrollo debe ser coherente a sus realidades, problemáticas y potencialidades, para repensar un desarrollo que implique la reconfiguración de las interacciones entre seres humanos y no humanos en su entorno.
En términos teórico-metodológicos, este trabajo toma contribuciones del saber ambiental, epistemología emergente para el análisis ambiental desde aportes de la complejidad en busca de una visión correlacional. Se dará uso del diálogo de saberes como principal método de investigación, implementado con distintos actores de la ZRCB, reconociendo que solo un intercambio horizontal puede permitir construir una visión colectiva de desarrollo, equilibrar la relación entre sus dimensiones y dar un nuevo significado a un desarrollo sustentable con la vida.
Para ello, se aborda en primer lugar, el debate epistemológico del desarrollo para situar históricamente su origen y disertar en torno a su significado, a los modelos de desarrollo a nivel global y pretensión local, también, se analiza el marco del desarrollo y la planificación para el contexto específico de la ZRCB. En segundo lugar, se caracteriza el territorio a partir del análisis interrelacional de las dimensiones del desarrollo para la zona de estudio en términos de problemáticas, potencialidades y actores involucrados.
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durante el trabajo para agregar la proposición de algunas recomendaciones o alternativas para el DLS para la ZRCB.
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El discurso de desarrollo sustentado en lógicas económicas globales ha logrado profundizar todas las formas de vida, procesos culturales y realidades locales, mediante diferentes estrategias basadas en teorías y modelos pensados para contextos tales como América del Norte y Europa, constituyendo así lo que se denomina la planificación.
La planificación se configura como una práctica discursiva que se implementó con gran fuerza para alcanzar el desarrollo de los territorios, con el fin de identificar las problemáticas y posibles soluciones de los territorios a nivel local. Sin embargo, se considera que se ha presentado como forma de intervención vertical de actores institucionales expertos que predeterminan nuevos modos de control y de poder.
Esta dinámica de desarrollo y planificación, ha interferido negativamente en las relaciones humanas y no humanas de la ZRCB, como un lugar que ha gestado fundamentos epistémicos ajenos a la realidad de los actores, construido a partir de unos intereses, tradiciones, percepciones simbólicas e interacción con el entorno y otras formas de vida.
La ZRCB, está incluida dentro de la Unidad de Planeamiento Rural Tunjuelo, la cual determina la búsqueda de su desarrollo, como se consagra en los instrumentos de planificación, con base en su disponibilidad de recursos naturales como el recurso hídrico, materiales minerales, variedad de suelos y biodiversidad, que establecen su potencialidad para el desarrollo de acuerdo a su vocación del suelo (POT, 2000; AAL de Ciudad Bolívar, 2009).
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particulares, relacionados a actividades económicas tales como la minería, el relleno sanitario Doña Juana, la expansión urbana, la agricultura extensiva y el turismo, generando trasformación de las dinámicas locales, aumento de los impactos ambientales y diversidad de problemáticas territoriales. (Diagnóstico Local de Ciudad Bolívar, 2009).
Sumado a lo anterior, su cercanía al casco urbano de Bogotá refiere a la comunidad rural, estilos de vida urbanos, en contra de la permanencia de las dinámicas propias del campo. Esto refleja que el territorio enfrenta una diversidad de dinámicas que no son determinadas por las acciones e interacciones propias de las comunidades locales, sino que responden a procesos relacionados a una visión de desarrollo totalizadora, economicista, basada en la homogeneización de los territorios y la imposición de intervenciones y disposiciones pensadas por agentes externos.
Las comunidades locales de la ZRCB dan evidencia de ello, pues sus concepciones y prácticas tradicionales que en otrora se desarrollaban de formas más armónicas con la naturaleza, se desdibujan y empiezan a acoger prácticas en muchos casos nocivas de las formas predominantes; tomando interés por la naturaleza como proveedora de recursos y susceptible a explotación inconsciente, así como despreocupación por las trasformaciones irreversibles generadas por dicha inconciencia.
Estas y otras visiones en torno al desarrollo y su forma de entender y materializar la interrelación ambiente-desarrollo exigen ser analizadas y visibilizadas, no con el propósito de oponerlas al paradigma desarrollista o pretender reemplazar unas dinámicas por otras, sino de replantearlas, proponer un diálogo entre las múltiples concepciones de desarrollo, bajo la premisa de articular miradas, armonizar interrelaciones, planificando acciones que atiendan la complejidad del desarrollo, de la sociedad y de la vida misma. De allí parte plantear la pregunta:
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2. OBJETIVOS
2.1. General:
Repensar el Desarrollo Local Sustentable desde la zona rural de Ciudad Bolívar.
2.1.1. Específicos:
Analizar el contexto del desarrollo y la planificación de la Zona Rural de Ciudad Bolívar desde el marco del discurso predominante de Desarrollo.
Caracterizar los actores involucrados, problemáticas, y potencialidades para el desarrollo de la Zona Rural de Ciudad Bolívar.
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3. MARCO TEÓRICO
3.1. Desarrollo, Planificación y Saber Ambiental
Esta monografía se enmarca teórica y epistemológicamente en el saber ambiental, se vale de algunos exponentes pioneros de la visión dialéctica del ambiente y el desarrollo, proponiendo un replanteamiento de nociones tales como ambiente, naturaleza, recursos naturales, desarrollo, sostenibilidad, sustentabilidad, entre otros. Así, busca tener una perspectiva cercana a la complejidad, una visión sistémica, articuladora, interdimensional e interdisciplinaria.
Por tanto, se empieza a orientar desde aportes de Edgar Morín, quien contempla los elementos de un sistema interrelacionados entre sí a través de sus dinámicas y fenómenos, comprendiendo múltiples sentidos, formas y componentes que se ubican dentro de un espacio-tiempo determinado. Por otro lado, considera que el ser humano no puede ser visto de forma fragmentada ya que es biológico y físico pero también cultural, social y político, permeado por una diversidad de lenguajes, ideas y formas de reconocer el mundo. Afirmando, respecto al análisis de los territorios que: “exige ser interdisciplinario e integral evitando caer en procesos homogeneizadores” (Morín, 1997, p.12).
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Sumado a lo anterior, la interdisciplinariedad y el diálogo de saberes se convierten en elementos fundamentales que permiten un entendimiento integral, valorando el encuentro de identidades, racionalidades e imaginarios que configuran las visiones y voluntades que movilizan a los actores sociales; así un encuentro entre las ciencias objetivas y los saberes prácticos y existenciales representa una alternativa para hacer frente a la crisis ambiental. De esta forma, al reivindicar los saberes locales se rechazan los procesos adelantados en otras zonas, que han generado dependencia suprimiendo formas situadas de ver y actuar del mundo y por su pretensión de universalidad, generalidad y totalidad, han destruido a escala local y global los territorios, Leff (2009, p.16).
En relación con dicha dependencia, se suma la influencia de la globalización y el mercado, entendiendo estos procesos como determinantes reformas estructurales que configuran el territorio a partir del libre comercio, la privatización y la disminución de la inversión pública para el fortalecimiento del sector privado. De la misma forma la intensificación del consumo masivo en el marco de la globalización logra homogenizar lo social, lo cultural, lo político, lo económico, lo ambiental y todas las particularidades territoriales, tal como lo plantea Carpio, “Lo que se hace entonces es producir una permanente homogeneización, mediante procesos de abstracción que desingularizan y le quitan a cada elemento específico componente todo lo particular y propio, su identidad y su autonomía” (2010, p.2.).
3.2. Estado del Arte
El concepto desarrollo ha tenido transformaciones de acuerdo a la manera como se comprende la realidad, son muchos los autores que plantean dicho concepto desde distintas perspectivas y han ahondado en su resignificación. Es el caso de Múnera (2007), que en su trabajo de investigación “Resignificar el desarrollo”, realiza un análisis
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Según Múnera, el enfoque convencional reduce el desarrollo a un proceso económico, globalizante y cuantificable, caracterizado por ser hegemónico, unificador y uniformizante, encaminado a concebir la naturaleza como un recurso explotable. Otro enfoque dice Múnera, comprende el desarrollo a escala humana, planteado por la CEPAUR, como un proceso que busca satisfacer las necesidades humanas, vislumbrando la naturaleza desde un valor humano y de dominio que existe con el fin de satisfacer las necesidades humanas.
Así, propone un tercer enfoque denominado “Desarrollo como construcción socio-cultural
múltiple”, presentando el desarrollo como un proceso, que parte desde la realización de
los seres humanos como individuos hacia la colectividad y pretendiendo complejizar los procesos inmersos, como por ejemplo la participación sinérgica, entendida como estrategia básica y determinante para el desarrollo. Por lo que, abre paso a un cambio de paradigma, en donde el ser humano es participe del sistema natural. Múnera, brinda una interpretación de como se está transformando el concepto de desarrollo, permitiendo tener bases de análisis que nos lleva a ratificar la necesidad de repensarlo con el involucramiento de actores.
Dentro del contexto de la participación como un factor intrínseco al hablar de Desarrollo y sobre algunas experiencias en Colombia, se encuentra: La Experiencia De Toribio, Cauca (Beltrán, citado en Velásquez & González, 2003), expone una caracterización del desarrollo participativo y los logros alcanzados por la comunidad en los que destaca la reconstrucción del sistema de producción agrícola tradicional (Beltrán, citado en Velásquez & González, 2003).
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impacto dentro de sus comunidades como los son las mujeres, líderes comunitarios y otros actores sociales como el Consejo Territorial de Planeación Local (CPL).
Otro antecedente es el trabajo “Sistema Regional de Participación Participativa del Magdalena Medio” (Contreras, 2003). Esta experiencia enriquece este trabajo en la
medida que plantea como metodología actividades encaminadas a la participación activa de la comunidad por medio de talleres, diagnóstico y reconocimiento del territorio. Así mismo, resalta la importancia de articular los entes institucionales y la comunidad en los procesos de planeación a través de encuentros donde se fomente el diálogo y se compartan visiones sobre las realidades propias del espacio común.
Desde lo local, en el contexto de Ciudad Bolívar, un estudio realizado por Hernández & Rojas (2015) llamado “Territorio, actores y planeación en áreas rurales anexas a
desarrollos urbanos: corregimiento de Pasquilla (Bogotá, Colombia)”, se plantea que la
planeación y ordenación del territorio en Bogotá deben ser revisados en cuanto a sus objetivos, metodologías y relaciones con lo rural y regional. Esto determinará si el espacio pensado por la institucionalidad es para los habitantes de la zona o si por el contrario es un espacio pensado desde la ciudad para satisfacer sus propias necesidades.
En términos generales, son pocos los antecedentes investigativos en torno a la necesidad de repensar el DLS de manera directa. La mayoría de las investigaciones trabajadas hasta hoy, se plantean el desarrollo a partir de los procesos de planificación y participación, sin analizar el discurso hegemónico de desarrollo y la implicación de su influencia en diversos territorios.
3.3. Marco conceptual
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investigación tales como endogeneidad, desarrollo rural, subjetividad, sostenibilidad, entre otros.
3.3.1. Desarrollo
Antes de abordar su constructo histórico y acudiendo al significado que aporta el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), el desarrollo se encuentra anclado a una dimensión económica sesgada, siendo definido como la “Evolución de una economía hacia mejores niveles de vida”.
Es necesario aclarar que el planteamiento teórico presentado en este trabajo enlaza la noción de desarrollo y la trascendental implicación ideológica que ha traído consigo el capitalismo. Por tanto, el origen de este concepto se encuentra en la teoría económica y las contribuciones de clásicos como Adam Smith cuna no solo del capitalismo, sino del desarrollo, imbricando la riqueza económica en la idea de progreso de las naciones (Valcárcel, 2006). Dicho lo anterior, progreso se puede entender como un término auxiliar al de desarrollo, adquiriendo la connotación de dominio sobre la naturaleza para el alcance de la perfección del hombre y su alejamiento del primitivismo (Nisbet, 1986, p.1).
El término desarrollo desde sus orígenes adopta el apellido económico y se convierte en sustento para la distinción de territorios como desarrollados o subdesarrollados; pero es en la segunda posguerra que toma relevancia y se consagra dentro de un sólido discurso económico ligado al capitalismo. Harry Truman, expresidente de Estados Unidos para los años 50, en una alocución aborda la necesidad de emprender el camino contra el subdesarrollo, haciendo uso del potencial de los avances de la ciencia y la tecnología de su país para brindar ayuda a los países subdesarrollados y puedan alcanzar, como lo menciona Escobar (2007) “…el deseable sueño americano de paz y abundancia” (p.20).
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economistas principalmente estadounidenses se articula a la acumulación de capital a través del crecimiento económico y la modernización del sector industrial, así la evocación ideológico-política se hace manifiesta, dirigiendo la teorización del desarrollo, según esta corriente modernizadora, el concepto se justifica a partir de la riqueza material expresada en un indicador que hasta hoy continúa siendo el principal referente de progreso de las sociedades: el Producto Interno Bruto (PIB).
Por su parte, el Tercer Mundo como categoría emergente, debe seguir el camino trazado por los países desarrollados emprendiendo la tarea de la modernización. Así, bajo la promesa de aliviar el atraso de los países subdesarrollados en la aspiración de sus habitantes a una mejor vida, se proliferaron las intervenciones para llevar progreso material a todo el mundo, reproduciendo en los países pobres las condiciones inherentes al desarrollo, tales como industrialización, urbanización, modernización agrícola, infraestructura, mayor suministro de servicios sociales y aumento en los niveles de alfabetismo. De esta forma, los patrones occidentales, son asumidos como los criterios para medir la situación de los países subdesarrollados, lo que según Escobar (2006) “sirvió de sustento para legitimar acciones de dominio y determinó las relaciones de dependencia entre países desarrollados y subdesarrollados…” (p.51).
Son numerosas y diversas las críticas frente a este modelo, que en el caso de los países latinoamericanos generaron profundas asimetrías en las distribuciones del bienestar de los pueblos y mayor dependencia (Torres & Labarca, 2009). Como lo afirma Sachs, “Los
beneficios prometidos al Tercer Mundo eran invaluables y el apoyo del primer mundo necesario…el objetivo de la política internacional de desarrollo fue el crear sociedades de asalariados y consumidores” (Sachs, 1999 p.19). Los resultados de esta empresa
desarrollista mostraron impactos negativos con relativa velocidad, en relación con la tercerización de la fuerza de trabajo, el surgimiento de barrios marginales en las ciudades y aumento de la pobreza y la desigualdad (Valcárcel, 2006, p. 11).
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Gianotten y de Wit, 1987), de ahí que en años recientes ha surgido una construcción teórica con postura decolonial y post-estructuralista, que pone en cuestión el discurso del desarrollo en sí mismo, como un complejo proceso de estructuración de categorías, significados y relaciones que significaron las condiciones de desarrollo y subdesarrollo y establecieron la necesidad de intervención y las formas de desplegar dicha mediación a favor de intereses económicos, ideológicos y políticos.
3.3.2. Desarrollo Local
Para esta categoría, se contempla la pertinencia de los aportes de Sergio Boisier quien asigna al desarrollo un carácter intangible e intersubjetivo, proponiendo un cambio de paradigma frente a la noción economicista y reduccionista del mismo, argumentando que requiere ser visto desde enfoques holísticos, sistémicos y recursivos. Asimismo, sustenta cuatro grandes factores que determina todo proceso de desarrollo: crecimiento económico como base material indispensable, una mentalidad colectiva, el potencial endógeno del territorio y el conjunto de subsistemas que definen la complejidad del territorio y que bajo determinadas condiciones permiten la emergencia del desarrollo, entendiendo esta como sistemas territoriales locales complejos. (Boisier, 2004, p. 15).
De esta forma, ubicando la subjetividad colectiva de una comunidad como punto de partida para el desarrollo, en la medida que la construcción colectiva de los propios escenarios asegurara el proceso a largo plazo. Este autor dice que dadas las condiciones territoriales, los seres humanos podrán potenciarse a sí mismos, a su colectivo y emprenderán el camino al desarrollo (Boisier, 2004, p.5). Este planteamiento concuerda con lo expuesto por Güell quien acude al concepto de la subjetividad como requisito fundamental para el desarrollo, afirmando que la sustentabilidad de un proceso social depende de que la subjetividad lo defina como un escenario significativo para la acción (Güell, 2002, p.2).
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local, encontrando en la identidad el fundamento de la búsqueda de un sentido que nace en la individualidad y orienta toda acción colectiva para proyectar un futuro. Define a su vez el concepto de Desarrollo Local como “espacio de solidaridad activa donde las personas son protagonistas y participes de su propio desarrollo” (p.89).
Buarque (1999), resalta la característica endógena del desarrollo con lugar en pequeñas unidades territoriales y la importancia de las comunidades para dinamizarlas. Para ello, insiste en la necesidad de la organización de las comunidades locales para explorar sus capacidades y potencialidades con el fin de lograr un proceso coherente. El referido autor con aportes de Castells & Borja (1996), manifiesta que la articulación de las posibilidades endógenas del entorno y de la comunidad permitirá la convergencia de ideas colectivas promoviendo la transformación de la realidad (Buarque, 1999, p. 9).
3.3.3. Desarrollo Local Sustentable
Inicialmente se considera necesario hacer una pequeña disertación en cuanto a la diferenciación entre la sostenibilidad y la sustentabilidad (Ver tabla 1), ya que no se consideran categorías iguales, con el fin de argumentar la pertinencia de insistir en la consolidación de un desarrollo que se enfoque no solo en la sostenibilidad, sino que se proponga un carácter sustentable.
Acudiendo inicialmente a la etimología de los conceptos, según la RAE se entiende por sostenible “Aquello que se mantiene o conserva, adquiriendo el carácter de continuidad en el tiempo”; por su parte sustentable, hace referencia a “La particularidad de tener sustento, defenderse con razones”, pues si bien la sustentabilidad debe implicar garantía
en el tiempo se agrega que los procesos tengan soporte en las realidades concretas.
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perturbación para las generaciones futuras de satisfacer las suyas” (Brundtland, 1987
p.1), a partir de esto, la búsqueda de desarrollo incluye en su discurso una dimensión ambiental y social clara, no obstante, evidenciando prevalencia económica.
Por su parte, la sustentabilidad implica diversidad de elementos comunes a la sostenibilidad como por ejemplo el mantenimiento de la naturaleza en el tiempo. Sin embargo, si bien no nace en un discurso eurocéntrico propone de entrada un cambio en el modelo de civilización dominante, un cambio en el “patrón eco cultural de articulación “sociedad-naturaleza”” (Guimarães, 1998, p. 62). Dice el autor, un desarrollo sustentable
tiene en cuenta la realidad del territorio y las particularidades de la comunidad buscando convertir a la comunidad en gestora y protagonista de su propio desarrollo, de esta forma, hablar de sustentabilidad implica no solo equilibrio, sino un desarrollo “sustentado ambiental, social, cultural y políticamente”. (p. 54).
En referencia con la sustentabilidad Leff (2009) habla de la necesidad de superar la idea de sostenimiento a futuro y propone una concepción que involucre una visión multidimensional relacionada con la perspectiva local, según la cual, lo local supone una multiescalaridad en espacio-tiempo. Esta concepción presume una integralidad no solo en términos de la vida humana, sino involucrando todas las otras formas de vida.
Tabla 1. Desarrollo Sostenible y Desarrollo Sustentable
D IF E R E N C IA C IÓ N E N T R E D E S A R R O L L O S O S T E N IB L E Y S U S T E N T A B L E
DESARROLLO SOSTENIBLE DESARROLLO SUSTENTABLE
Satisfacción de las necesidades humanas presentes, priorizando lo económico, sin afectar a las generaciones futuras.
Involucra de manera significativa las necesidades de la comunidad, aunque en menor medida las características de los territorios.
Aprovechamiento de los recursos naturales de manera ilimitada.
Desconoce el contexto local, llevando a una estandarización del desarrollo.
Desarrollo desde una visión antropocéntrica.
Tiene en cuenta las realidades del territorio y las necesidades propias de las comunidades.
Democratización desde acciones participativas.
Prioriza las relaciones ser humano-naturaleza y busca el mantenimiento de estas relaciones en el tiempo.
Pretende un equilibrio desde lo ambiental, social, cultural, económico y político
Reapropiación socio-cultural de la naturaleza con miras a la conservación de las diversas dinámicas de la vida, desde una visión antropológica.
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4. MARCO METODOLÓGICO
4.1. El Enfoque
Para el alcance de los objetivos propuestos, se llevó a cabo un estudio de corte cualitativo; hallando en el diálogo de saberes el eje metodológico, pero también como fin en sí mismo del proceso de coherencia con el posicionamiento epistemológico que sustenta la monografía. De la mano de lo anterior y desde un acercamiento al pos-estructuralismo, se pretende llevar a cabo un análisis de las nociones de los diferentes actores vinculados a los procesos de desarrollo; para de esta forma, intentar replantear la dualidad conocimiento–saber, desde el conocimiento pretendidamente objetivo asociado al discurso predominante y por el otro lado, el saber como construcción subjetiva de los actores sociales locales.
4.2. Fases metodológicas y técnicas empleadas
El desarrollo del trabajo se llevó a cabo a partir de cuatro fases metodológicas:
Análisis reflexivo de la teoría y el debate epistemológico del Desarrollo Local Sustentable
A partir de una revisión documental se llevó a cabo un acercamiento al análisis del discurso en torno a la categoría Desarrollo, usando fuentes secundarias con aportes teóricos respecto al tema. Cabe aclarar que la selección de los documentos respondió a consideraciones particulares de las investigadoras, encontrando sus aportes pertinentes para el objetivo establecido, en términos principalmente de enfoque y posicionamiento.
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diferentes escalas territoriales, realizando principalmente un análisis del enfoque y las dimensiones reflejadas en estos documentos.
Mirada al desarrollo para el contexto de la Zona Rural de Ciudad Bolívar
Partiendo del trabajo de campo desarrollado y la implementación del diálogo de saberes, entrevistas no estructuradas y la revisión de los instrumentos de planificación, se realiza una caracterización del territorio. El contenido se basa en la interpretación del diálogo de saberes realizado con los actores sociales locales que participaron en el trabajo y se expresa en las Matrices Interdimensionales de Problemáticas y Potencialidades con el propósito del alcance de una visión más amplia y compleja de la realidad local y una síntesis de las interacciones entre las dimensiones del desarrollo para la ZRCB.
Subjetividades en torno al Desarrollo Local Sustentable
Esta fase llevada a cabo mediante el diálogo saberes y estrategias tales como talleres dialógicos, árbol de problemas y juegos de lenguaje, fue realizado con algunos actores sociales locales y buscó explorar la identificación de las problemáticas más sentidas y posibles soluciones, a su vez los distintos significados y las visiones desde subjetividades asociadas al DLS.
Repensado el Desarrollo Local Sustentable
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5. RESULTADOS
5.1. Teoría y debate epistemológico del Desarrollo Local Sustentable
El presente capítulo, inicia situando históricamente en el origen del constructo ideológico que respalda la noción de desarrollo y aborda las bases al parecer inmanentes que han determinado el pensar y actuar de esta noción hasta el presente (Izquierdo, 1999). Posteriormente, aborda la problematización de los modelos que han dado forma a los procesos de desarrollo a nivel global.
El proceso de conceptualizar el desarrollo se considera una tarea inacabada y necesariamente continua, no obstante para su entendimiento y más aún para un pretendido re-entendimiento, es necesario precisar su origen y generar un acercamiento a la idea comúnmente pensada y conceptualizada del desarrollo, buscando hallar los significados e implicaciones considerados coyunturales a juicio de las investigadoras, cuya connotación merece ser re-pensada.
5.1.1. El Desarrollo como discurso
El concepto de desarrollo es tan problemático como trascendental, su conceptualización ha sido foco de múltiples debates desde distintas posturas teóricas y epistemológicas, aunque desvirtuado en múltiples ocasiones y exaltado en muchas otras, su vigencia es indiscutible y se presenta en la actualidad como categoría central para el entendimiento de la sociedad y de la humanidad en sí misma, siendo si se quiere, el concepto legitimador por excelencia de las dinámicas de la sociedad a nivel global, empero, interiorizado en todas las escalas humanas posibles y sintetizado de diversas formas en las distintas dimensiones de lo social2.
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Aunque el concepto toma mayor fuerza en la segunda posguerra, se encuentra su origen con la evolución del capitalismo3, consagrado como un poderoso constructo cargado
ideológicamente, se adentra en todo discurso político, económico, de conocimiento e incluso en el imaginario social, local y global, al punto que, según la ONU, principal agencia promotora del discurso desarrollista, citada por Escobar:
…el progreso económico acelerado es imposible sin ajustes dolorosos, las filosofías
ancestrales deben ser erradicadas; las viejas instituciones sociales tienen que desintegrarse; los lazos de casta, credo y raza deben romperse; y grandes masas de personas incapaces de seguir el ritmo del progreso deberán ver frustradas sus expectativas de una vida cómoda (ONU, 1951 citado por Escobar, 2006, p. 20).
Con la frialdad que denota la anterior cita, el desarrollo minuciosamente construido se vale de la estructuración de categorías, significados y relaciones que determinaron las condiciones de desarrollo y subdesarrollo, estableciendo la necesidad de intervención y las formas de desplegar la misma a favor de intereses económicos, ideológicos y políticos.
Lo anterior, dio forma a realidades esencialmente dicotómicas que establecían condiciones de deber y no deber ser, reconociendo que el deber ser implicaba sacrificios imprescindibles. Sobre esto, se basaron en adelante dinámicas sociales, económicas y políticas que hasta hoy no se desdibujan, dando cabida a la configuración de relaciones de dependencia consideradas toxicas entre territorios, modelos económicos y naturaleza, naturaleza y posturas político-ideológicas, comunidades y aparatos estatales, instituciones estatales y organismos supranacionales, entre otros; pero más importante aún se configuraron las cognitividades que envuelven todo el desarrollo, consideradas como los factores determinantes de la crisis interdimensional actual.
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Dicha crisis interdimensional es el resultado de una visión fragmentada de la realidad, la cual equiparó el desarrollo al progreso material a través de la intervención de la dimensión físico-geográfica bajo unos preceptos de modernización, relacionada intrínsecamente con la dimensión técnico-económica y a su vez respaldada por un marco político trasnacional y un claro posicionamiento ideológico bajo el cual se hallaron las estructuras de conocimiento. Este posicionamiento dio la espalda a cualquier aspecto que no hiciera parte de esta idea, incluso a las demás dimensiones, invisibilizándolas o relegándolas como sacrificios necesarios.
Este olvido intencional de la mayoría de dimensiones ha buscado una rectificación en las últimas décadas, incluyendo en el paradigma convencional perspectivas ecológico-ambientales junto con el discurso de la sostenibilidad o perspectivas sociales en relación con la emergencia de otros campos como el desarrollo social o el desarrollo a escala humana, no obstante sus alcances no han sido significativos y los cambios al paradigma son prácticamente nulos, conservándose hasta ahora el fuerte núcleo economicista y el entramado cognitivo que sostiene todo el discurso.
En este sentido, la visión fragmentada de las dimensiones se efectúa dando prevalencia a una o varias sobre las otras, el desarrollo no es entendido como proceso sino como punto de llegada, obtenido a partir de la intervención y solución de hechos específicos muchas veces aislados de su contexto, un enfoque ahistórico del desarrollo que desprende a los territorios y a las estructuras humanas y no humanas de su trascurrir en el tiempo, así como el empeño de excluir la especie humana de la naturaleza y en esta medida asignarle la imposibilidad de hacer parte armónica de la misma (Moreno, 2012), ratificando de este modo las relaciones de dominación sobre el medio natural, entre otras sobre las cuales se ha fundado el discurso del desarrollo convencional.
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socavar las bases mínimas pues su disfuncionalidad se contempla y surge con el discurso mismo de reconocer la nocividad de pretender un significado univoco a la noción de desarrollo y al contrario, repensar el desarrollo desde la contextualidad, la pluralidad, la diversidad, la subjetividad, la dialéctica social-ambiental, la historicidad, la complejidad y el diálogo de saberes.
Para lograr esto y dar una nueva mirada desde la complejidad que suscita dicho concepto, con el fin de contextualizar una realidad teniendo en cuenta dinámicas sociales, culturales y políticas. Es necesario comprender las maneras como se ha dado forma al desarrollo a través de algunas teorías y modelos que han surgido y han nutrido el concepto.
5.1.2. Teorías y modelos de Desarrollo aplicados al contexto Colombiano
Desde el pensamiento latinoamericano, las teorías y modelos pusieron frente a un conjunto de prácticas y estrategias originadas desde el discurso predominante europeo y norteamericano, para materializarlas en países que enfrentaban una crisis económica y que eran dependientes de las economías externas. En países de Latinoamérica se aplicaron modelos como, tratamiento a sus problemas que eran causa del “subdesarrollo”, efecto de los procesos económicos y sociales de acumulación capitalista
en donde se consagran relaciones de poder que se reproducen de forma indestructible con el fin de perpetuar relaciones jerárquicas y una estructura en el sistema pleno económico y social de consumo.
Frente a esto, a continuación se abordan brevemente algunos aspectos que fueron aplicados en países “subdesarrollados” dependientes como Colombia y por tanto han
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Tabla 2.Teorías de Desarrollo
Fuente: Elaboración propia con base en Baran & Hosbawn (1963) & Múnera (2007)
Teorías ortodoxas Teorías en Latinoamérica
La modernización
Estados Unidos
Polos de Desarrollo
Europa
Estructuralismo:
Paradigma
centro-periferia
Marxismo: Teoría de la
Dependencia
El economista Rostow (citado en Baran & Hosbawn, 1963) plantea cinco etapas así: se parte de una sociedad tradicional,precondición
para el despegue,un proceso de despegue, el
inicio del camino hacia la madurez, hasta culminar en una sociedad de alto consumo masivo.
Frente a este proceso lineal, los países del Tercer Mundo, están en un proceso de modernización que se ubica en la segunda etapa, en tanto sus carencias en múltiples aspectos no han permitido su despegue. Rostow, plantea como solución a este atraso, aumento de las inversiones al capital y la imitación de exitosas experiencias como las europeas y americanas basadas en el despliegue de la ciencia y la tecnología.
Coleman citado por Durston, afirma que los sistemas políticos modernizados tienen una mayor capacidad que los sistemas políticos tradicionales para tratar con funciones de identidad nacional, legitimidad, penetración, participación y distribución (Durston, 2000), no obstante, el problema central de esta visión modernista el desconocimiento de cada contexto que ha estructurado las dinámicas actuales de cada territorio, recalcando la incapacidad que tienen las regiones puntualmente en América Latina para el despliegue de sus potencialidades en la búsqueda de desarrollo.
El economista Francois Perroux, economista francés (citado en Baran & Hosbawn, 1963) plantea la “teoría de los polos de crecimiento” y concibe 4 características: La producción tiene gran influencia en la región polarizada, la tasa de crecimiento es sensiblemente superior a la medida de la región polarizada, deja ver una marcada interdependencia técnica entre unidades motrices y polos.
Esta teoría es sustentada en una categoría llamada “unidad económica dominante”, como espacio homogéneo que se encuentra relacionado con otros que comprenden de una estructura de producción similar, referido esto a empresas, fábricas o industrias determinantes en el desarrollo por la generación de capital, en donde surgen relaciones funcionales para generar dinero. Esto causa el desarrollo desigual, porque concentra el crecimiento en sectores específicos dominantes. Así, el desarrollo se contempla desde relaciones de flujo de capital.
Dicha unidad, a su vez es vista como espacio sin territorio, puesto que refiere sólo a un objeto que se relaciona con otro objeto sin importar el territorio, las interacciones sus tradiciones o su contexto. Además el desarrollo de un lugar no resulta de factores singulares, sino de relaciones complejas entre diversos elementos.
La teoría estructuralista para Prebish (1962, citado en Múnera, 2007) en la relación centro periferia aparece como forma de organización del territorio desde un sistema político-económico dominante el cuál ejerce poder de unos países sobre otros, determinando diferencias sociales y económicas, al igual que la sesgada distribución espacial de las mismas.
En relación con esto, específicamente para el contexto rural, se plantea que las condiciones ambientales favorables son el primer requisito para responder y satisfacer las necesidades soberanas, situación que no se logra por las pretensiones iniciales frente a la economía mundial haciéndola homogénea e integrada, con alta productividad, técnicas avanzadas; por lo que la periferia basa su economía en procesos atrasados.
Esta teoría según su inspirador Gunder Frank, (citado en Múnera, 2007), refiere al subdesarrollo como causa de la dominación y el desarrollo capitalista, no son aspectos secuenciales sino condicionantes.
Países de América Latina han identificado por su experiencia que las fases (época colonial, semicolonial y neocolonial) establecen mecanismos caracterizados por el dominio político, la extracción de recursos y el intercambio de materias primas por bienes tecnológicos. Estrategias que no permiten el desarrollo de países como Colombia.
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Tabla 2.Modelos de Desarrollo
Fuente: Elaboración propia con base en Kalmanovitz (1985) & Escobar (1986)
5.2. Mirada al desarrollo para el contexto de la Zona Rural de Ciudad Bolívar
Con el fin de lograr una mirada general del desarrollo y la planificación para la ZRCB en el período contemplado para el presente trabajo y suscitar unas reflexiones a propósito del sentido y la visión de desarrollo que se propone esta investigación, es necesario aclarar que los procesos locales si bien se ubican en un lugar específico de ninguna manera son desarticulados de su contexto. Contrario a esto, en muchos casos y en la actualidad con la globalización, responden más a disposiciones y procesos externos que a dinámicas locales. Por esta razón, este apartado, busca situar el contexto de desarrollo
Sustitución de Importaciones El Neoliberalismo El Consenso de Washington
Surgió luego de la crisis del 29 en Estados Unidos y afectó a los países dependientes de su economía. En países de América Latina, inició en Chile, Argentina, México y Brasil. En Colombia se aplicó como política proteccionista en los 70, con la idea que como país en “vías de desarrollo” debía pensarse en sustituir productos importados, por sustitutos fabricados localmente. Comprendió en una política industrial activa subsidiaria, con creación de redes y barreras de comercialización y predominancia de una política monetaria, para fortalecer la industria y el mercado local, la modernización de la agricultura y coadyuvar al desarrollo del país.
Aunque tuvo avances positivos, la deuda externa aumentó, nunca se logró cerrar las brechas entre las economías desarrolladas y subdesarrolladas, no se invirtió en ciencia y tecnología, el campo quedó excluido y débil. Finalmente, este modelo más que política de protección, surgió para remediar la crisis del sector exportador obligada por la crisis del capitalismo.
En los años 70’s se produce una reestructuración del capitalismo a escala mundial. En Colombia, luego del excesivo gasto gubernamental para el desarrollo social paralelo al económico que propendió el Estado de bienestar, entra en crisis y aparece el neoliberalismo, como fundamento ideológico de las políticas en el mundo. La idea de imponerlo fue para la permanencia de librecambio del mercado para la competencia internacional, la disciplina de los trabajadores, la eficiencia, el avance científico y tecnológico, ha implicado pérdida de libertad y explotación laboral y el exceso de competencia de mercado local y externo. Bajo esta perspectiva, la política social debe estar orientada a atender los problemas de corto plazo, como la asistencia a los pobres, ya que en el largo plazo se espera que la dinámica económica genere las condiciones para superar cualquier situación de pobreza sin tener en cuenta problemas sociales y culturales.
Kalmanovitz (1985), señala la idea de la aplicación de un conjunto de prácticas solicitadas por el Banco Mundial que más adelante se llamaría el Consenso de Washington, para buscar la solución al atraso, que según los economistas habría causado las malas políticas y el resultado final de la sustitución de importaciones.
Sin embargo, se propendió a la privatización de empresas, el estado desatendió su obligación social se la dejo al sector financiero, quien basó su acción en la disciplina fiscal, tasas altas de interés, la priorización del gasto público y protección de la inversión y propiedad privada.
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de la ZRCB en un marco amplio que tiene punto de partida en la escala global y cuyos antecedentes fueron abordados en el capítulo anterior.
5.2.1. Desarrollo y planificación en los contextos nacional, regional y local
Para iniciar, se abordan los lineamientos de carácter global ligados a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), como guías del horizonte de las naciones, siendo imprescindible su referencia para reflexionar en torno al tema de desarrollo para cualquier territorio.
La Organización de Naciones Unidas, plantea los lineamientos que deben determinar los procesos de desarrollo a nivel global para el presente siglo con metas al año 2015. Los ocho objetivos contemplados inicialmente hasta el 2015, son complementados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible al asumir un enfoque de sostenibilidad, ampliando así a diecisiete los nuevos objetivos, esta nueva agenda tiene el propósito de promover sociedades pacíficas e incluyentes, envuelve las realidades ambientales del presente y la premisa de garantizar la capacidad para hacer frente a las necesidades futuras, pero se considera que sin cambiar el enfoque económico.
Así, proponiendo una mirada integral, presta especial énfasis en temáticas como la erradicación de la pobreza y el cambio climático pero presentando grandes vacíos frente a la pretendida integralidad que suponen estos. Inicialmente cabe destacar, la estructura jerárquica que caracteriza la relación entre las distintas dimensiones, donde, por un lado se expresa claramente la importancia de la dimensión social, sobre las otras y por otro lado, se interpreta como la parte institucional-administrativa tiene un protagonismo especial, aunque claramente como representación directa de unos planteamientos político-ideológicos específicos que son transversales a los ODM.
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esto, se entrecruzan la dimensión social, la técnico-económica y la ecológica, en algunos puntos sin lograr una verdadera articulación y dejando por fuera elementos de tal importancia que no es clara la presencia de los enfoques cultural y ambiental como parte de las dimensiones en los ODM.
No obstante, se abordan aspectos de vital importancia, como la eliminación de la violencia de género y la inclusión de otredades, en estos dos aspectos el énfasis cultural se efectúa sin trascender, limitándose a un reconocimiento de prácticas, patrones o características culturales como elementos determinantes para el desarrollo.
De forma similar, se contempla como la dimensión ambiental propuesta en los ODM, se limita a una mirada desde lo estrictamente físico-biótico y las posibilidades de aprovechamiento del medio natural, sin ahondar en las estrechas interrelaciones y las complejas dinámicas entre los distintos agentes que son parte de los procesos.
Según lo anterior, se entiende que los ODM son la extensión de la construcción histórica discursiva del desarrollo al no trascender el enfoque técnico-económico del desarrollo, materializando la dimensión político-ideológica y que si bien amplía el espectro al incluir la sostenibilidad como eje central, desde la dimensión ecológico-ambiental no supera la idea de mantener los recursos naturales para prolongar las dinámicas económicas de la humanidad, develando así su perspectiva antropocéntrica por excelencia.
5.2.2. Desarrollo y planificación desde la escala nacional
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En el marco normativo presentado anteriormente y articulados a los ODM, se acoge del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, identificando como principal enfoque el técnico-económico con una orientación al crecimiento técnico-económico urbano desde la producción en función del mercado global y la dimensión política-ideológica en torno a la capacidad de competitividad en el mercado internacional. Así, a pesar de promover la sostenibilidad y la importancia de la esfera social; al intentar una mirada desde la dimensión ecológico-ambiental presente en la idea de desarrollo del gobierno vigente, es fácil entrever la concepción de la naturaleza y su potenciamiento específicamente en términos económicos, como bien y servicio primario para la producción.
Planteada la idea anterior, se evidencia homogenización de las estrategias de desarrollo, según una visión nacional ligada al gobierno puntual, así, los planes de desarrollo a nivel local están supeditados a decisiones macro que responden a disposiciones esencialmente económicas y políticas globales que deben ser acogidas por las entidades territoriales, en esta medida se desconocen las especificidades y necesidades de las comunidades. Como ejemplo de lo anterior, se acude a la visión nacional de desarrollo que inclinada hacia lo económico, con eje central en la actividad minero-energética asumida dentro del Plan Nacional de Desarrollo, valida la implementación de la minería a gran escala en los territorios locales, pero que ha sido rechazada por las comunidades en tanto sus impactos son negativos y en lugar de responder a sus necesidades, acrecienta sus problemáticas.
Para argumentar lo planteado, se analizó el contenido de las Guías de Plan de Desarrollo, teniendo en cuenta que son el principal insumo técnico orientador para las entidades territoriales en su tarea de planificar el desarrollo y son construidas a partir del marco normativo y legal que envuelve este proceso en Colombia, encontrando en estos documentos, valiosos insumos para la interpretación de la idea y discursos que orientan el desarrollo en el país. Para lo anterior, se expone a grandes rasgos la revisión a la Guía:
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De entrada se resalta el carácter integral que adoptó el desarrollo del país en su más reciente administración, que como sustenta la guía, sólo es posible con una visión multidimensional que contemple articulaciones entre dimensiones, siendo estas la ambiental (natural y construida), poblacional, socio-cultural, económica, y político-administrativa. Si bien se reconoce que la guía asume dicha integralidad y reconoce la importancia de armonización entre las dimensiones, se rechaza su fragmentación en tanto está basada en dualidades, al argumentar la necesidad de multidimensionalidad bajo ideas tales como que el privilegio de lo económico impactaría irreversiblemente lo ambiental o que dar predominancia a la conservación de la base ambiental natural por encima de las demás dimensiones conllevaría a insostenibilidad de la población, entre otras aseveraciones. (Departamento Nacional de Planeación, 2012 p. 16).
Aunque se halla razón respecto a que la prevalencia de una dimensión sobre la otra solo conducirá a la insustentabilidad del desarrollo, la reflexión propuesta gira en torno a criticar la limitada afirmación de que el punto de encuentro de la intervención simultánea de las dimensiones será innegablemente el desarrollo; sin trascender a considerar sus intercambios, porque a pesar de afirmar que no debe anteponerse ninguna de las dimensiones, la prevalencia de la dimensión técnico-económica es trasversal, en tanto es sobre ella que gira la planificación como materialización de la idea de desarrollo. Así como se interpreta en enunciados tales como, que la planificación según las guías busca la determinación de “estrategias de desarrollo económico local incluyente” o que este proceso se basa en “la dinamización de los actores territoriales y políticas públicas
territoriales para promover competitividad, el desarrollo empresarial, brindando posibilidades de empleo o generación de ingresos para la población” (p. 46).
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En relación con lo ambiental, se establece en la guía, una perspectiva sustentable del desarrollo, que para el presente trabajo se considera que no trasciende lo sostenible, ya que esta se desenvuelve en relación con la dimensión técnico-económica más que ecológico-ambiental, sobre lo anterior se expresa:
Es necesario posibilitar un desarrollo socioeconómico en armonía con el medio natural, así los planes de desarrollo deben considerar en sus estrategias, programas y proyectos, criterios que les permitan estimar los costos y beneficios ambientales para definir las acciones que garanticen a las actuales y futuras generaciones una adecuada oferta ambiental (DNP, 2012 p.54).
Retomando la consideración de la existencia de dualidades en la visión de desarrollo en Colombia y agregando que estas son eje fundamental del modelo predominante de desarrollo y que su presencia se asocia con la insustentabilidad, en tanto reproduce dinámicas nocivas de dicho modelo tales como el rechazo a la diversidad, relaciones de dependencia, entre otras, se critica por ejemplo la distinción entre el ambiente construido y el ambiente natural, así, según plantea la guía, el primero corresponde a las estructuras humanas y sociales, mientras que el segundo a la base ecológica de los territorios, expulsando entonces al ser humano como parte de la naturaleza y desplegando la dualidad ser humano-naturaleza y sociedad-ambiente.
Por otro lado, la dualidad urbano-rural es percibida en varios apartados en términos de dependencia de las necesidades rurales a las funciones urbanas y no de codependencia y bidireccionalidad. Se identifica la prevalencia dada a la urbanización en tanto resalta la importancia de potenciar las centralidades urbanas y la integración de otras zonas a dichas centralidades, de esto, se interpreta que la ruralidad no requiere ser potenciada.
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(p. 14). En esta medida, su capacidad de influir se relaciona con la participación política y tendrá importancia específica en relación con elegir a sus representantes, teniendo en cuenta las limitaciones de los actores locales para generar trascendencia en lo que respecta a la gestión pública.
Con respecto al enfoque participativo, si bien este es acorde a las reglamentaciones de los instrumentos de planificación a nivel nacional, la participación de las comunidades se muestra esencialmente funcional y en esta medida se limita a las fases de implementación y evaluación de los planes aunque como formalismos necesarios, en tanto el marco normativo no otorga responsabilidad trascendente a la participación de los distintos actores sociales y por ende el involucramiento del grueso de la comunidad en la planificación es prescindible.
En ese sentido, los instrumentos de planificación no reflejan mayor incidencia de los actores locales en la planificación del desarrollo, aún con la existencia de figuras tales como el Consejo Territorial de Planeación Local, las Juntas de Acción Comunal o las veedurías ciudadanas, cuyas dinámicas se basan en la socialización en el mejor de los casos a partir de la discusión y proposición de observaciones a los planes que pueden o no ser acogidas por las entidades territoriales, ya que la administración incluye en el plan las observaciones que considere pertinentes, pues la ley no señala obligatoriedad(p. 84).
En cuanto a la falta de apropiación por parte de las comunidades, dichos espacios de participación no generan mayor subjetividad para las personas del territorio, seguramente porque están ligados a la visión predominante que no permite una construcción colectiva yno permite que las comunidades se identifiquen con los diferentes procesos, dando uso a la participación como forma de legitimar dinámicas en gran medida alejadas del territorio.
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Habiendo contextualizado de forma general el contexto del desarrollo y la planificación, se aterriza en el marco espacial del presente trabajo, partiendo de considerar la implicación para Ciudad Bolívar de hacer parte de la jurisdicción de la capital del país, ser contemplada dentro de los procesos de desarrollo a nivel municipal y hacer parte de las disposiciones de los instrumentos de planificación. De esta forma, dentro de los procesos de planificación de Bogotá aparecen los instrumentos de Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y el Plan de Desarrollo Municipal (PDM). Estos instrumentos, a su vez dentro de su normativa permiten generar otros instrumentos de carácter local, como el Plan de Desarrollo Local (PDL) y La Agenda Ambiental Local (AAL).
En relación con el Plan de Desarrollo “Bogotá Humana” 2012-2016, si bien se conserva
la predominancia del enfoque económico se identifica un intento por un cambio de perspectiva a una más centrada en el desarrollo humano y una mayor relevancia a la dimensión ecológico-ambiental, puesto que propende una armonización de prácticas y disminución de impactos sobre el territorio a través de aspectos como la defensa del agua y la adopción de prácticas de la ciudad frente al cambio climático, revindicando la importancia de la participación de la comunidad y proponiendo una reconciliación entre la sociedad con un conjunto vital.
En lo que respecta a la zona rural de Bogotá, el enfoque de este Plan gira en torno al ordenamiento del territorio alrededor del agua, “…como parte integral de la sustentabilidad de la ciudad y de la región…” (Plan de Desarrollo Distrital, 2012-2016)
reconociendo al campesino y sus valores culturales rurales, propende específicamente por el fortalecimiento de las redes sociales, productivas y la garantía de servicios básicos.
Se resalta asimismo el reconocimiento dado en este plan a las comunidades locales como gestoras de su desarrollo y garantes de su sustentabilidad, dando importancia a sus características y necesidades, en tanto se propone:
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productivos de la economía campesina y estableciendo mecanismos para articularla a los procesos de seguridad alimentaria y a mercados justos de la ciudad y la región (PDD, 2012-2016 p. 66).
El informe de rendición de cuentas del Plan de Desarrollo Bogotá Humana, presenta algunos proyectos y su cumplimiento de la siguiente manera. (Ver tabla 4):
Tabla 4. Objetivos PD Bogotá Humana Vs Informe de gestión 2015
Fuente. Elaboración propia, a partir del Plan de Desarrollo Bogotá Humana 2012-2016 y su Informa de Gestión.
Posterior al Plan de Desarrollo Bogotá Humana, entró en vigencia el Plan de Desarrollo Bogotá Mejor para Todos 2016-2020, este destaca un fuerte giro en torno a la dimensión técnico-económica, dando prioridad al desarrollo de proyectos de infraestructura, entre tanto la ampliación de las áreas para soportes urbanos. Respecto a la dimensión ecológico-ambiental se centra en el uso de energía y del ecosistema como bienes y servicios para el disfrute de los ciudadanos, mas no se reconoce la importancia ecosistémica y el valor inherente como manifestación de vida.
Con el propósito de sintetizar la revisión del marco general y específico del desarrollo y la planificación y para concluir este capítulo se aborda la reflexión de la visión de desarrollo para Colombia y los territorios locales entre estos la ZRCB, el cual responde a una perspectiva esencialmente antropocéntrica, atravesada por el enfoque económico,
OBJETIVO INFORME
Visibilizar al territorio rural como parte integral de la sustentabilidad de la ciudad y
de la región.
Se logró a través de la vinculación de los mercados campesinos, garantizando un espacio para la comercialización de los productos.
Apoyo a las unidades familiares de economía campesina en actividades de reconvención productiva. Con sistemas agrarios sostenibles y cambios frente al cambio climático.
Capacitación a empresarios rurales, para garantizar la disponibilidad y acceso de alimentos con calidad y a precios justos para el productor y consumidor final.
Promover cambios culturales y facilitar las condiciones para la transformación de la ciudad
Prácticas culturales y percepciones que generen comportamientos sostenibles y sustentables de ordenación y planeación del territorio.
Aplicación del comparendo ambiental.
Cabildos de gobernanza del agua, ampliando los escenarios y los mecanismos de participación.
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donde la planificación se basa en las disposiciones técnicas para el alcance de objetivos específicamente materiales que den cuenta de superación de la pobreza, crecimiento económico, infraestructura, competitividad, desde la premisa de que lo anterior implica mejoramiento de la calidad de vida de la población y un desarrollo integral de los territorios.
Asimismo todos los planes incluyen una visión ambiental que se limita a contemplar el medio natural como insumo, proponiendo una sostenibilidad blanda que promulga una falsa armonía con la naturaleza pues se establece a esta como proveedora y de modo restrictivo.
Si bien lo analizado hasta aquí resalta la necesidad de un enfoque territorial, este se justifica en relación con el desarrollo de intervenciones que tengan en cuenta la fragmentación creciente de los territorios y se vincula a aspectos estrictamente jurídicos, institucionales y administrativos que determinan los instrumentos de planificación articulados a las entidades territoriales, sin contemplar la necesidad de ver la contextualidad de dichos territorios, su pertenencia a otras escalas más grandes, la codependencia y la complejidad de la infinidad de dinámicas que superan jurisdiccionalidades.
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5.3. Aproximación a la caracterización del territorio: Problemáticas y Potencialidades de la ZRCB
El presente capítulo realiza una breve caracterización de la ZRCB, inicialmente se presenta el mapa del territorio foco del trabajo (ver figura 1). Luego, teniendo en cuenta el interés y los alcances de la investigación, se presenta un análisis interrelacional de las dimensiones del desarrollo en términos de problemáticas y potencialidades de la ZRCB. Se contempla imprescindible realizar dicha contextualización a la zona de estudio para el abordaje de las nociones de DLS en tanto a las construcciones conceptuales y a las subjetividades que los actores locales responden a las realidades territoriales.
Las problemáticas se enfatizan en aquellas actividades consideradas como causales de los impactos ambientales más sentidos en el territorio rural, identificadas a partir de la revisión de los instrumentos de planificación, el trabajo de campo realizado y la implementación de las técnicas de investigación desarrolladas con los actores locales. Así, se destaca la presencia del Relleno Sanitario de Doña Juana, la actividad extractiva minera, la actividad agropecuaria extensiva y la expansión urbana sobre la ZRCB.
Por su parte, las potencialidades se plantean a partir de las particularidades endógenas identificadas y su relación con las problemáticas caracterizadas, para hallar la allí la capacidad de transformación en potencialidades que serán base de las alternativas al desarrollo que se abordarán en el apartado de recomendaciones del presente trabajo.