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El lugar del fin de las historias: los mecanismos funcionales del suicidio en una sociedad que administra la vida

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Academic year: 2020

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(3) UNIVERSIDAD DISTRITAL F R A N C I S C O J O S É D E C A L D A S.. FACULTAD DE ARTES ASAB PROYECTO CURRICULAR DE ARTES PLÁSTICAS Y VISUALES. EL LUGARDEL FIN DE LAS H I S T O R I A S. LOS MECANISMOS FUNCIONALES DEL SUICIDIO EN UNA SOCIEDAD QUE ADMINISTRA LA VIDA.. Por: Joan Sebastian Palacios Rivera. Tutor: Miguel Torres Plata. Bogotá, Noviembre 03 del 2017. 3.

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(6) 6 https://www.pinterest.es/pin/539657967821616488/.

(7) EL LUGARDEL FIN DE LAS H I S T O R I A S. LOS MECANISMOS FUNCIONALES DEL SUICIDIO EN UNA SOCIEDAD QUE ADMINISTRA LA VIDA.. 7.

(8) 8 https://www.pinterest.es/pin/309763280606487645/.

(9) C o n t e n i d o.. PARTE II. A B S O L U C I Ó N. La declaración de los no culpables.. 11. La confesión.. 17. El f i n de las historias.. 27. PARTE II. A S C E N C I Ó N.. 41. H O J A D E R U T A.. 49. F I L M O G R A F Í A.. 50. 9.

(10) 10 https://www.pinterest.es/pin/40321359147008830/.

(11) PARTE II. A B S O L U C I Ó N. La declaración de los no culpables. “Después de todo esto debo admitir que soy un suicida frustrado (...)Cuando la muerte me abandonó, empecé a comprender que había usado un lenguaje equivocado; lo había traducido todo a norteamericano. Demasiadas películas, demasiadas novelas(...) había asimilado el lenguaje de una lengua ajena y esperanzada“ (Alvarez, 2000, p.284). 11.

(12) La idea de suicidio que se ha construido socialmente, tras su época de reproducción científica, lo único que ha logrado sobre el mismo hecho suicida es construir una postura frente a ese accionar, que llega a comprenderlo como un problema que es común dentro de su naturaleza, al que siempre pretenden evitar. Pues, con todo, esa construcción sobre la idea de suicidio que habita en la mayoría de cabezas de los espectadores entusiastas, que participan en ese accionar de manera indirecta, es que la acción es un acto de reiteración de quienes lo acometen para decir al mundo que la vida no vale la pena vivirla; como si, con ella, no se pudiese decir ni hacer más que insistir en melodramas. Como si a cometerlo fuera, en cierto sentido, una confesión “confesar que se ha sido sobrepasado por la vida y que no se le comprende”. (Camus, 1953, p. 9) En esto el suicidio se presenta a sí mismo como una acción provocativa con una lógica propia que se vuelve ajena a cualquiera que participe en ella como un observador. Comprender al acto suicida, desde esta perspectiva implica entender al suicidio como un hecho donde. 12.

(13) las palabras ya no tienen lugar; porque la sociedad ha sido la encargada de poner esas palabras en la boca de los cuerpos suicidas, quienes, al parecer, también, se han ahogado con esas mismas palabras, sin la oportunidad de escupir y objetar nada de lo que les han atribuido convincentemente. Por eso, ese mecanismo de proyección1, propuesto por el psicoanálisis, consigue ser tan persuasivo. Se desarrolla 1. Los postulados del psicoanálisis en relación a las acciones. suicidas, implican un método deductivo sobre el mismo hecho suicida. Pues, sus presupuestos reconocen al suicidio como una acción liberatoria en un conflicto constante entre el yo como objeto de castigo y el superyó como una consciencia moral o un agente dominante; en este ejercicio de poder, dentro de la psique de una persona, la conciencia moral se identifica con el objeto de castigo, y lo ama. Y este sentimiento de apego y la necesidad de sobrevivir se traslada al odio y a las tendencias auto-destructivas en las que se ejerce un debilitamiento y rebajamiento del yo. Bajo esta idea el hecho suicida no es solo la acción liberatoria, una muerte accionada por voluntad propia, sino una serie de intentos fallidos en los que se desarrolla un tipo de sadismo donde la conciencia moral quiere deshacer y castigar a ese objeto que daña, pero también se desea preservarlo porque en él se ha proyectado un sentimiento de apego, y con la muerte se perdería.. 13.

(14) a través de un lenguaje científico, que muchos admitimos como legítimo, y no hay nadie a los que se refiere que objeten esas palabras tan convincentes. Pero, insistido, el fin de este proyecto no es reconocer ciertas verdades absolutas sobre el hecho suicida. Por eso, aun cuando ese modelo adquiere su validación por su forma abstracta, la importancia de comprender, dentro de este proyecto, el hecho suicida, desde estos lugares comunes que exponen estos presupuestos del psicoanálisis, es la de reconocer las acciones suicidas como un proceso, en el que se crea y se consolida un sistema de dominio interno que se exterioriza con la misma acción suicida. Este mecanismo funcional de proyección se desarrolla en el siglo XIX, cuando la melancolía adquiere para la psiquiatría, el estatuto de enfermedad maníacodepresiva. Y el desarrollo de este concepto ayuda a construir ese mismo mecanismo funcional del suicidio, el cual, se desarrolla a través de un conflicto que sucede en el lugar donde el suicida se percibe a sí mismo como el producto de ciertas situaciones sociales concretas, en las que, quien acciona su muerte por voluntad propia, percibe como elementos hostiles las partes del mundo que no puede incorporar dentro de sí. En otras palabras, percibe como hostil lo que le es extraño.. 14.

(15) “Al final la recompensa imaginaria y provocativa para el suicida fallido o realizado siempre será fundamentalmente. la. misma,. un. intento. por. exorcizar” (ALvarez, 2000, p. 205) Por otro lado, el fin de retomar este momento específico, en el que existe toda una tendencia a comprender el mundo humano de forma científica, es reconocer que estas explicaciones del suicidio por parte del psicoanálisis, la psiquiatría, la sociología y la psicología, que en su mayoría se desarrollan teóricamente con ciertos ejercicios de poder, no nos hace a todos nosotros víctimas de las distintas violencias a las que estamos constantemente expuestos, nos hace a todos susceptible de ser potenciales suicidas. Vivimos, entonces, en una época donde todos nos convertimos en potenciales suicidas. Pues, bien, después de todo, debo admitir que mi madre, al igual que yo, también es una suicida frustrada. Nunca he querido hablar con ella sobre lo que recuerdo fue su intento de suicidio. Ello suscitará, de nuevo, la confusión posterior al intento fallido de esa acción, y sé que hoy solo me ofrecería excusas. No quiero despertar viejos fantasmas.. 15.

(16) https://www.pinterest.es/pin/321022279679983446/. 16.

(17) L a C o n f e s i ó n.. Esa noche yo ya me encontraba acostado en mi cama, tenía seis años de edad y acostumbraba ir a la cama a dormir a las nueve de la noche; Pero, esa noche volví a la sala enseguida, cuando escuché gritar a mi hermano y, un momento después, a mi madre llorar. Un llanto que terminó siendo un grito de desesperación. Cuando llegué a la sala, un poco timido por la tensión que evocaba. 17.

(18) en mi esos gritos, la mire a ella, a mi madre, quien gritaba, abrumada, con un empaque de pastillas en su manos. Entonces, comprendí que ya había tomado algunas. Nos gritaba, a mi hermano y a mi, que quería morirse, que estaba cansada. Mi hermano la detuvo antes de que continuará tomando las pastillas, y la abrazó, y luego, yo me acerqué para unirme a esa escena. Lo importante, ahora, no es su melancólica historia, sino cómo la hemos comprendido, mi hermano y yo, casi dieciocho años después. Mi madre en aquel momento tenía un poco más de 30 años, pasaba por un proceso de divorcio, y había perdido su casa. Vivía eventualmente en casa de una de sus hermanas junto con sus dos niños pequeños, quienes habían recaído exclusivamente a su responsabilidad; Ella era una mujer con poca experiencia en ser madre, que había abandonado su carrera para dedicarse a su vida familiar, y veía en ese momento cómo se derrumbaba los pilares en los que se había construido su vida ahora. Para quienes tuvieran curiosidad profesional, o un puro interés intelectual, si su intento. 18.

(19) fallido hubiese alcanzado su plenitud, su suicidio podría categorizarse como un suicidio Egoísta, o Anómico, según fuera el caso, eso solo lo revolveria quien ajustará los hechos convincentemente para su teoría. Insisto, la pretensión de este proyecto no es la de reconocer verdades absolutas sobre el hecho suicida, que buscan comprenderlo, en parte, como un fenómeno producto de ciertas situaciones sociales específicas. Para el caso de mi madre me gustaría pensar en comprender su acto como una relación entre su pensamiento individual, y el mismo acto suicida. En la historia de vida de mi madre, su suicidio frustrado lo eclosionó un sentimiento de ruptura entre lo que su espíritu deseaba y lo que el mundo le presentaba como la materialización de su decepción. Para ese momento mi madre era el arquetipo de una mujer que no había cumplido con esa idea de familia que se había construido socialmente hasta mediado de los años 90’s. En comparación con su madre, quien había sobrellevado toda su vida hasta ese momento junto a un hombre músico que abusaba del alcohol, quien la golpeaba y jamás. 19.

(20) la reconoció como una parte importante de todos sus alcances en la vida, mi madre se convirtió en una madre soltera, joven, y sin experiencias, algo así como la figura en la que pueden recaer todas las críticas de una sociedad y familia liberal, pero con una concepción rígida de sí misma, que en ese momento esperaban que toda mujer ocupara un solo lugar predispuesto para ella, y que mi madre decidió abandonar oportunamente. Esa situación de conflicto tras su divorcio pudo evocar cierta nostalgia unificada entre esa ruptura. Y ese sentimiento de nostalgia es la respuesta dentro de un caos que lo único que desencadena son contradicciones que no aportan nada. Su intento de suicidio fue tan solo una experiencia en la que creyó encontrar la confesión de su impotencia frente a lo complicado que puede ser el mundo, y donde pareciera que no se puede encontrar ningún pretexto para hallar un principio satisfactorio que ayude a sobrellevar la vida. También un acto en el que creyó hallar la respuesta adecuada frente a esos roles que todo su entorno social había predispuesto para ella, los cuales, le eran extraños, y consideraba hostiles.. 20.

(21) Aun así, mi madre con aquella experiencia, quizá, reconoció con la acción suicida cierta anarquía, a la que no accedió completamente, porque reconoció, al tiempo, con aquella acción, que no era infeliz, solo atravesaba por un mal momento, y éste, como todos los problemas, tenía solución. Entonces, Andrés, Sergio y mi madre, como todas. las. personas,. se. sometieron. a. las. exigencias de una serie de propósitos a los que debían llegar, y se convirtieron en esclavos de su propia libertad. Esta perspectiva del suicidio, que propone Camus con el mito de sísifo, expone en las personas que accionan la acción suicida un sentimiento de lo absurdo. Un sentimiento que eclosiona en el sujeto cuando éste se da cuenta que, al igual que en el malestar en la cultura, la lógica de la vida siempre es retornar hacia la muerte. Entonces, de qué sirve darle largas a ese momento si el fin siempre es el mismo. La respuesta a esa pregunta siempre le toma a todas las personas una vida para resolver. Con todo, lo importante de esta postura en relación. 21.

(22) al suicidio es que permite exponer del hecho suicida dos de sus lugares comunes en la mayoría de los presupuestos que intentan comprenderlo, las cuales, son conflicto y libertad, y que, creo, se desarrollan de una mejor forma desde esta perspectiva literaria. Pues, al reconocer las acciones suicidas como el acto final, dentro de ciertos ejercicios de poder, al que se accede para alcanzar un tipo de libertad, como respuesta a ese mismo conflicto, es pertinente reconocer como todas las personas hemos construido una serie de ideas desde donde comprendemos de qué manera opera nuestra propia libertad. Por eso, antes, habría que reconocer que esa libertad se ajusta a una serie de prejuicios que construimos socialmente, y ellos alcanza hasta el sujeto más escéptico de todos. Esta es la razón por la que todas las personas son vulnerables de acceder a sufrir cada uno de esos prejuicios, porque ajustamos nuestras vidas a los que suponemos son los mejores. Finalmente, insisto en señalar qué es, de todo lo que comprende al hecho suicidia, lo que me ha problematizado frente a ese accionar. Reconociendo esos otros lugares, donde, también,. 22.

(23) podría suceder el hecho suicida, los cuales, no solo comprende las acciones suicidas como la acción con la que se accede a un tipo de liberación en un conflicto constante -una muerte accionada por voluntad propia-.. Inicie este proyecto diciendo. que del hecho suicida me interesaba ese momento concreto, donde quien acciona su muerte por voluntad propia ejecuta esa decisión y, con ella, logra desestabilizar momentáneamente la funcionalidad de todo sistema. Cuando llegué a este lugar, donde termina el camino del Dios Salvaje, me di cuenta que cuando Al Alvares construyó ese camino, desde una visión literaria, su análisis sobre el hecho suicida y sus implicaciones dentro de las estructuras sociales y, en especial, en la producciones literarias llegaron hasta el año 1997, el mismo año en el que se publicó su libro. En ese momento me sentí a la intemperie. Aun así, me di cuenta que, veinte años después, habría que reconocer que, antes la televisión, internet ha influido en la producción literaria y en todo lo relacionado al pensamiento, las estructuras sociales, políticas, económicas, y toda producción de arte.. 23.

(24) En otras palabras, me di cuenta que desde ese momento, en el que pareciera que el hecho suicida ha dejado de provocar un interés intelectual para continuar construyendo teorías válidas -el mismo momento donde, pareciera, termina el camino del Dios salvaje-. Allí, el hecho suicida no habría. solo desaparecido, sino que de algún modo este accionar habría encontrado la manera de infiltrarse como tema en todo lo que construye a nuestra sociedad contemporánea. Finalmente, reconocer esto hizo que esa pregunta2, que me problematiza en un momento, cambiará en su fórmula y estructura, sin perder, en ello, la esencia de lo que realmente he buscado comprender del hecho suicida y mi participación afectiva en esa acción. Cuando llegué a este lugar supuse que esos 2. A qué responde, verdaderamente, esa nueva forma cómo. se piensa al suicida, y por qué actualmente, de repente, pareciera, ha dejado de existir como un interés intelectual, en este momento particular, donde la libertad es reconocida como una materia inagotable que, al igual que el suicidio, no ha desaparecido, solo ha pasado a ser parte de todo lo que construye nuestra sociedad contemporánea. Ha pasado a ser parte de toda su materia.. 24.

(25) modelos sociales, económico y políticos habían cambiado, y esa era una posible respuesta a esa pregunta que me había problematizado justo antes de llegar al final de este proyecto. Por eso, lo que, ahora, le concierne es reconocer los mecanismo funcionales del suicidio en una sociedad que administra la vida bajo un régimen Neoliberal.. 25.

(26) https://www.pinterest.es/pin/300333868879280854/. 26.

(27) El f i n de las historias. “Nombrar confiere sentido y orden. Nombrar es conocer. Conocer es controlar.” (Leonard Shlain, 2000, p. 156) Y es en ese lugar donde suceden todos los conflictos .. 27.

(28) Después de todo, el suicidio, para quienes deciden acceder a ello, se presenta a sí mismo como una acción con la que se pretende acceder a un tipo de libertad. En otras palabras, es una acción liberatoria dentro de una serie de conflictos, que se desarrollan con ciertos ejercicios de poder que nos son comunes a todos.. Y esos conflictos son el producto de. ciertas situaciones sociales concretas, que, desde la perspectiva de la literatura, se desarrollan en el mismo lugar en el que suceden esos conflictos entre el mundo y el espíritu, donde cada uno de nosotros construimos nuestra propia conciencia del mundo. Quien. acciona el acto suicida. solo comprende. un sentimiento de lo absurdo, y se precipita en su porvenir. Aun cuando “lo absurdo (...) Escapa al suicidio en la medida en que es al mismo tiempo conciencia y rechazo de la muerte”(Camus,1953, P.28) Ahora, en lo que concierne a este proyecto, reconocer cuál es el mecanismo funcional del suicidio en una sociedad que administra la vida bajo un régimen neoliberal, habría que volver al momento en el que hablamos sobre cómo se castigaba a los suicidas, antes de la época de su reproductibilidad científica. Dicho de otra manera, cómo sus formas. 28.

(29) de castigo responden a un ejercicio de poder correspondiente a ese momento en concreto, donde “El soberano no ejerce su derecho sobre la vida sino poniendo en acción su derecho de matar, o re-teniéndolo (... en) hacer morir o de dejar vivir “(Foulcault, 1977, p.80) poder que le hurtaba los personajes suicidas. Por tanto, los castigos que se legitiman en el poder soberano contra el cuerpo suicida o frustrado como la confiscación de bienes, reiteración de la muerte y el escarmiento público, son acciones estratégicas para castigar el cuerpo suicida, aun después de su muerte. Luego, con “El tránsito del poder soberano al disciplinario ( que) se debe al cambio de la forma de (la) producción (...) agraria a la industrial (Psicopoliticas, Byung Chul, P.21) El poder soberano se replantea su forma de ejecución para ajustarse a las dinámicas de ese nuevo momento del pensamiento dentro de las estructuras políticas, sociales y económicas, en el que el nuevo poder requeriría disciplinar a los cuerpos para ajustarlos a las necesidades de la producción mecánica. Por tanto, este nuevo poder disciplinario se vuelve normativo y “Somete al sujeto a un código de normas, preceptos y prohibiciones, así como elimina desviaciones y anomalías (...)(Y) Crean al sujeto obediente” (Psicopoliticas, Byung Chul, P.21). 29.

(30) Por esa razón el suicidio se convirtió en un tema interesante para muchas posturas intelectuales, que buscaban comprender ese accionar como un mal que aqueja la vida social humana, con el fin de conocerlo y controlarlo. Para el momento en el que surgió todo este profundo sentimiento de curiosidad sobre el hecho suicida, ese poder disciplinario3 estaba en su mayor auge y al límite de su caducidad, y se empezaba a replantear su forma de hacer. Por tanto, ese lugar en la historia donde sucede el fin de las historias de vida de todas las personas, quienes fueron atribuidos a esas categorías seudo científicas que pretendían hacer comprensible el hecho suicida, sirvió para 3. “A partir de entonces el derecho de muerte tendió a des-. plazarse o al menos a apoyarse en las exigencias de un poder que administra la vida (…)aparece ahora como el complemento de un poder que se ejerce positivamente sobre la vida, que procura administrarla, aumentarla, multiplicarla, ejercer sobre ella controles precisos y regulaciones generales (...) el viejo derecho de hacer morir o dejar vivir fue reemplazado por el poder de hacer vivir o de rechazar hacia la muerte. Ahora es en la vida y a lo largo de su desarrollo donde el poder establece su fuerza; la muerte es su límite” (foulcault, pag. 89). 30.

(31) establecer una profunda preocupación por hablar sobre el tema alejados de la emotividad que podría evocar esas experiencias suicidas, y, para ello, se omitieron los nombres de las personas que accedían a ello y se creó un interés particular por las historias clínicas anónimas y las estadísticas y hechos y aspectos que pudieran dar base a las mismas teorías. La razón por la que el suicidio y la melancolía, en la época de su reproductibilidad científica, adquirieron tanta importancia como conceptos a estudiar fue porque, ambas, se convirtieron en irregularidades comunes dentro del estilo de vida de cualquier persona que hiciera parte de todo el mecanismo funcional de la producción industrial; lo que afectó esos mismos procesos de producción. Todos. esos. presupuestos. que. intentaban. comprender ambos conceptos con un lenguaje médico-científico consideraron cualquier trastorno emocional como factores que disminuyen el rendimiento en el trabajo, y le atribuyeron a estos trastornos un interés particular de atención médica, y, ambos, se volvieron susceptibles de ser tratados mediante medicinas o terapias.. 31.

(32) Aun. así,. todo. ese. auge. de. curiosidad. intelectual que se había desarrollado sobre la idea de suicidio, pareciera, desvanecerse de forma rápida cuando comienza un nuevo cambio en la forma de producción actual, donde la psique se descubre como una fuerza productiva, y una materia inagotable por explotar4. En ese momento, la técnica disciplinaria se repiensa a sí misma como un nuevo modelo de poder que opera no solo sobre el cuerpo, sino también sobre la mente. En esta nueva forma de dominación no se requiere grandes violencias, sino su gran estrategia recae en la pretensión de intentar agradar para generar dependencias, y así poder penetrar en las capas más profundas de la psique con sus anhelos ocultos, sus necesidades y sus deseos, hasta acabar apoderándose de ellas.. 4. Psicopoliticas, Bulyng se refiere a cómo a través de las redes. sociales, la creatividad opera en función del marketing, y la publicidad permanente, no solo de las marcas, sino de las personas que utilizan las redes sociales.. 32.

(33) Esa nueva forma de ejecución del régimen Neoliberal sucede cuando el poder comprende que para incrementar la productividad, no solo se debe superar resistencias corporales, sino que se debe optimizar los procesos psíquicos y mentales. “acapara(r) totalmente la tecnología del yo (...) no es otra cosa que una eficiente forma de dominación y explotación” (Han , 2014, p.24) Esto responde a una época donde existe toda una crisis de la libertad. En el subtítulo anterior describimos cómo la libertad se presenta a sí misma como una aspiración que opera de forma oculta y somete a los sujetos a una serie de propósitos a los que ellos, piensan, deben llegar. Convirtiéndonos a todos en esclavos de nuestra propia libertad. Pues, bien, dentro de esta nueva administración de la vida, la libertad es, también, una experiencia a la que todo sujeto, que aspira a serlo -ser libre-, es, en realidad, un esclavo del sí mismo. Pues,. los. sujetos. dentro. de. esta. nueva. administración de la vida se explotan a sí mismos de forma voluntaria y asumen toda la responsabilidad, remidiendo la del sistema. Por tanto, nunca se pone en duda su funcionalidad dentro de la sociedad. Es. 33.

(34) en esta estrategia concreta donde reside la especial inteligencia del régimen neoliberal, en la que no permite que surja resistencia alguna contra sí; convierte al trabajador en empresario, eliminando la clase trabajadora sometida a la explotación ajena y esto significa que la lucha de clases se transforma en una lucha interna consigo mismo, donde cada persona dirige la agresión hacia sí mismo. “Esta autoagresividad no convierte al explotado en revolucionario, sino en depresivo” (Han, 2014, p.10) Y es esta explotación de la psique la que sugiere a la depresión y a su producto mal atribuido, el suicidio, como las enfermedades comunes a nuestra época. Pues, dentro de este nuevo modelo funcional del poder, la depresión se convierte en una irregularidad que eclosiona en los sujetos cuando estos no responden a la funcionalidad del sistema, y la curación se devela como una estrategia diseñada para la optimización personal que tiene como objetivo eliminar terapéuticamente cualquier debilidad funcional o mental. Con esta estrategia se busca pensamientos negativos y “El yo (en ello) lucha consigo mismo como con un enemigo.”(Han, 2014, p.28). 34.

(35) Aun así, es necesario reconocer que el dolor es constitutivo de las experiencias, y todas las personas necesitan de todas sus experiencias negativas, porque la negatividad es, también, una pulsión que ayuda a sobrellevar el mundo, y la vida no podría solo resolverse con experiencias positivas. La pretensión de esta optimización personal corresponde a explotar incluso el dolor, la insatisfacción, la incomodidad pasajera, porque ellas, las experiencias dolorosas, tienen un poder para hacer presión sobre los sujetos, “Producen el tipo de dolor que usted quiere sentir en la vida” (Han, 2014, p.29) y esa constante optimización personal que pretende, continuamente, un mejor rendimiento de las personas, necesita precisamente de esos pensamiento negativos. Por eso, paradójicamente, esa constante optimización personal significa la muerte para el sujeto del régimen neoliberal. La curación, en ello, es un asesinato. Ese ha sido, precisamente, el malestar de todas las teorías que intentan comprender el hecho suicida. El de observan en una sola dirección, y hablar sobre quienes han accionado su muerte por voluntad propia, como si solo se pudiera comprender sus acciones suicidas como un mal que habla de la naturaleza social humana.. 35.

(36) Pero, antes de continuar hablando sobre la lógica común dentro de la naturaleza del hecho suicida, debo reconocer que, aunque este modelo del poder tiene una relación directa con las formas de uso y maneras de operar de las redes sociales, encontré una conexión con el hecho suicida cuando en el 2016 se empezó a difundir un juego en línea por medio de redes sociales, al que llamaron La Ballena Azul. Este juego se basa en la relación entre jugadores-participantes y administradores, e Inicia cuando estos últimos mencionados contactan a un participante y le da una lista de cuarenta tareas que el jugador debe completar cada día, y hasta la última de ellas. La cual, finaliza con el suicidio. El suicidio, en esto, se muestra como un juego lesivo que se desarrolla con gratificaciones y vivencias inmediatas de éxito. Comprendí, entonces, con ese modo de operar de la Ballena Azul, y su lúdica, varios elemento con los que el autor, Byung chul, desarrolla toda la propuesta cómo opera ese modelo de poder Neoliberal sobre los sujetos. Y con ello, pude dar una respuesta a esa pregunta que me problematizo en todo el camino, aun en los pasos que me atreví a dar despues del Dios Salvaje. Y, finalmente, llegué a la conclusión que. 36.

(37) el suicidio, de repente, no desapareció de nuestra sociedad contemporánea, sólo ha pasado a ser parte de toda la materia en la que se construye. Y su estrategia ha sido la Absolución, cuando las personas que acceden a la muerte por voluntad propia confiesan, y son perdonados de los pecados que el sistema les ha concedido. Con todo, he reconocido que la naturaleza del suicidio no lo resuelve del todo como una irregularidad concebida como mala. La lógica del hecho suicida dentro de la naturaleza humana también constituyen muchas de sus experiencias. La apoptosis, por ejemplo, es un acto de destrucción, o muerte celular programada -una decisión, si esta palabra vale para el campo de la biología celular- provocada por el mismo organismo, con el fin de controlar su desarrollo y crecimiento. Puede ser de naturaleza fisiológica y tiene como función la destrucción de las células dañadas, evitando la aparición de enfermedades como el cáncer, consecuencia de una réplica indiscriminada de una célula dañada.. 37.

(38) Es en esto donde descubro al hecho suicida como parte de la naturaleza del hombre, alejada de esa perspectiva que la comprende como un problema común a la que siempre se pretende evitar. Las acciones suicidas siempre constituirán acontecimientos que “destruye lo válido hasta el momento -el orden existente- y dan lugar a un estado totalmente nuevo.”(Han, 2014, p.61) Bajo esta idea se puede comprender al suicidio como una experiencia, y esa“experiencia radica en una discontinuidad. Experiencia significa transformación (...)arranca al sujeto de sí mismo, de manera que no sea el mismo o sea llevado a su destrucción o disolución». Ser-sujeto significa estar-sometido. La experiencia lo arranca de su sometimiento”(Han, 2014, p.61) Por eso, acceder a la muerte por voluntad propia tiene una lógica propia, que solo logra reconocer quienes acceden a ella, quien vive esa experiencia. Los demás solo nos serviremos de los hechos convenientemente para resolver nuestros propios intereses. Supongo que mucho hemos puesto palabras en los labios de muchos cuerpos suicidas, sin que ellos tengan la oportunidad de. 38.

(39) objetar y escupir esas palabras - es posible que ellos, también, se hayan ahogado con esas mismas palabras- Cualquier perspectiva que intente comprender el hecho suicida no le puede agregar ni demostrar nada sobre ese accionar. Pues, “todo suicidio siempre será diferente, y cada uno de los detalles representan algo que ya no se podrá saber qué es, donde significa en verdad ya no puede parecer decir algo”. (Ortega et al. 2014, p. 134) “La presión del arte es su nuevo papel en el que debe desarrollar el lenguaje del duelo que libere las culpas acumuladas y las oscuras hostilidades que comparte con el público, se arriesga a explorar su propia vulnerabilidad. (Alvares, 1991, p.250). 39.

(40) 40. https://www.pinterest.es/pin/409616528599498312/.

(41) PARTE III. A S C E N C I Ó N. “Yo no me consideraba infeliz; solo tenía problemas. Manera optimista está de decirlo, ya que los problemas implican soluciones, mientras la infelicidad es una condición vital con la cual hay que convivir, como el mal tiempo”(Alvares, 1991,p. 284). 41.

(42) Estaba sentado en el sofá de mi casa viendo televisión, y entre los cortes comerciales de la película que veía en ese momento pasó uno que me causó extrañamiento. El comercial le pertenecía a Almacenes Éxito y hacía parte de su estrategia publicitaria “Días para decir sí”, y presentaban en escenas de un segundo a personas que decían sí - como respuesta a los bajos precios económicos que ofrecían en los almacenes- Eran cinco personas en total, y finalizaba con un hombre disfrazado de conejo, gritando lo mismo, en un lapso mucho más corto. Eso fue lo que me causó extrañamiento. Pensé , en ese momento, que la aparición de ese conejo en el comercial de la red de almacenes éxito no era fortuito. Esa figura del conejo debía significar algo más que a un hombre disfrazado de ese animal diciendo sí a las promociones de ese lugar.. Pero, antes, debo comentar que cuando llegué al final de este intrincado camino para reconocer al suicidio, había recopilado una serie de imágenes construidas culturalmente sobre este accionar. Todas estas imágenes habían sido tomadas y seleccionadas del cine, y sus recurrentes figuras sobre el suicidio. Pero, Al final desistí de ellas, porque, para el final, me inquietaba si esas imágenes, que si bien como representación del suicidio podrían mos-. 42.

(43) trar de qué manera se habría desarrollado y construido culturalmente una visualidad sobre este accionar, era la mejor forma de hablar cómo funciona esta acción en una sociedad que administra la vida, siguiendo el desarrollo que había propuesto en los primero dos capítulos de este proyecto. Por eso, al final, insisto, desistí de esas imágenes icónicas, construidas desde el cine, sobre el suicidio y me aventuro a pensar en el suicidio como una experiencia, tal como, de manera indirecta, se expone al suicidio en nuestra sociedad contemporánea, esta idea de experiencia ligada, por supuesto, a la la misma mecánica del arte, que busca con expresiones una experiencia sobre los espectadores.. Entonces, decidí tomar esos mismos lugares comunes de todas las teorías. Esto, porque esos lugares son lugares dinámicos, lo cuales, funcionan como elementos que pueden evocar ciertas pulsiones en relación a las acciones suicidas. Pero no quería tomar esos elementos como si invitara a acometer esta acción.. Esta es la razón por la que retomo la imagen del conejo blanco. Me di cuenta que en todas las teorías se de-. 43.

(44) sarrollaba al suicidio como una acción que eclosiona de ciertas situaciones sociales o internas específicas. Dicho de otro modo, que cuando estos autores desarrollaron al suicidio como una acción que surge como idea en las personas cuando estas experimentan ciertas situaciones de violencia, ya sea, por situaciones sociales o por choques internos, de lo que esperan del mundo y lo que este nos ofrece como realidad, proponen implícitamente a un sentimiento tan importante, tanto para el suicidio como para la dinámica de nuestra sociedad contemporánea, en la que se administra la vida bajo un régimen neoliberal, que serviría como un catalizador para esas mismas experiencias de violencia. Ese sentimiento es el deseo por ser libre.. Ser libre sería, entonces, ese sentimiento o deseo que conduciría a todas las personas a ese lugar común donde se desarrolla el tipo de violencia que evoca en las personas los pensamientos suicidas, y luego su realización. Y, tal vez, esa idea de libertad sería la misma razón por la que el suicidio ha dejado de existir como un interés intelectual, que pretende comprenderlo, y de manera indirecta ha pasado a ser parte de todas su materia.. 44.

(45) Entonces, volviendo a la pequeña historia con la que inicié este último capítulo del proyecto, del momento en el que tomé la decisión por retomar la imagen cultural del conejo blanco, pensé que ese conejo blanco, que intentaba representar ese hombre disfrazado, debía ser ese mismo animal que ha atravesado la historia de los símbolos y, en ello, ha tomado el papel de guía, de quien conduce por un camino que, de seguirlo, nos puede llevar a confrontar los límites de nuestra realidad. Quizá ese conejo blanco, dentro de ese comercial, en forma subliminal, era la figura en la que se ha construido culturalmente toda una idea sobre cómo puede llegar a operar nuestra libertad.. Después de todo, el agujero de conejo no es la entrada a esa otra realidad, que es el País de las maravillas, es solo un pasaje al que lo construye libros y relojes, y todas esas lógicas que han configurado nuestro mundo. Es el olimpo, o de manera cristiana, el purgatorio, ese lugar medial entre dos realidades paralelas. Cuando Alicia cayó, por fin, al fondo del agujero, lo hizo sobre un montón de hojas secas, que estaban dentro de un vestíbulo, y allí “(...)De repente se encontró ante una mesita de tres patas, toda de cristal macizo. No había nada sobre ella, salvo una diminuta llave de oro, y lo primero que se le ocurrió a Alicia fue. 45.

(46) que debía corresponder a una de las puertas del vestíbulo. Pero (...) las cerraduras eran demasiado grandes, o la llave era demasiado pequeña, lo cierto es que no pudo abrir ninguna puerta. Sin embargo, al dar la vuelta por segunda vez, descubrió una cortinilla que no había visto antes, y detrás había una puertecita de unos dos palmos de altura. Probó la llave de oro en la cerradura (...) (Y) Alicia abrió la puerta y se encontró (...) al otro lado (...)el jardín más maravilloso que podáis imaginar. ¡Qué ganas tenía de salir de aquella oscura sala y de pasear entre aquellos macizos de flores multicolores y aquellas frescas fuentes! (...) así que volvió a la mesa (...)Esta vez encontró en (ella) una botellita (...) (que tenia )alrededor del cuello (...)una etiqueta de papel con la palabra «BEBEME». (...) Está muy bien eso de decir «BEBEME», pero la pequeña Alicia era muy prudente y no iba a beber aquello por las buenas. «No, primero voy a mirar», se dijo, «para ver si lleva o no la indicación de veneno.» Porque Alicia había leído preciosos cuentos de niños que se habían quemado, o habían sido devorados por bestias feroces, u otras cosas desagradables, sólo por no haber querido recordar las sencillas normas que las personas que buscaban su bien les habían inculcado(...) Y Alicia no olvidaba nunca que,. 46.

(47) si bebes mucho de una botella que lleva la indicación «veneno», terminará, a la corta o a la larga, por hacerte daño”. Por eso el conejo blanco termina convirtiéndose en una imagen cultural con una importancia bastante grande para este proyecto. El conejo blanco dentro de la narrativa del país de las maravillas es ese símbolo que funciona de una manera similar a como funciona ese deseo de ser libre. Y seguirlo significa seguir el camino que nos conducirá a un lugar, donde, creo, se desarrollan esas mismas situaciones violentas donde se surgen los pensamientos suicidas. Como decía antes, Alicia no accede al país de las maravillas al caer por la madriguera del conejo blanco, seguirlo la conduce al lugar al que se accede a la experiencia que es ese otro país de maravilla. Pero, dentro de la narrativa también existen unos elementos que podrían comprenderse como esas mismas pulsiones culturales que evocan al suicidio. En aquel vestíbulo se ofrece, a primera vista, a quien lo visita una llave y un líquido. Esta llave sólo puede abrir una pequeña puerta oculta tras una cortina, una manera muy inteligente que juega con la intriga y el deseo de saber del espectador, aun cuando ofrece en el misma lugar otras opciones de puertas. Una forma tan. 47.

(48) inteligente para cautivar, como lo haría nuestra sociedad neoliberal. Pero, generar intriga no es la única estrategia, a través de la cerradura se puede ver aquel otro lugar de sueño, al que cualquiera que observe a través, quisiera visitar, y para acceder a ello, no solo hay que abrir la puerta con aquella llavecita, sino hay que tomar del líquido. Esta es la forma como, finalmente, se accede al país de las maravillas, a través de una decisión personas, aun cuando haya pulsiones que la sugieran y prevengan al tiempo.. Pues, bien, esa botella, dentro de la narrativa plástica que este proyecto pretende construir, será una tetera de té de cicuta, que en grandes cantidades podrían ser tóxicas. El té porque culturalmente se ha construido sobre esta bebida una terapia natural para aliviar dolores corporales, y conseguir un estado de calma. Y a la vez, porque de manera estratégica funciona como un aliciente de un régimen neoliberal, que bajo su idea administrativa no le negaría a sus habitantes una acción que podría acometer como sujetos que se reconocen como “libres”, y libraria su culpa. Por eso, creo, que ofrecer un té de cicuta, de manera indirecta, sería la forma como la administración neoliberal diría “No te suicides, es malo. Pero, quién soy yo para negar algo que puedes hacer, como sujeto libre. 48.

(49) que eres. Solo no nos culpes, si quieres intentarlo, puedes tomar este té, te ahorrará dolores y a la larga puede que consigas lo que buscas” . Con todo, La caja de ese producto se encontrará a un lado, y tendrá inscrita la indicación -tóxico-, para que quien se encuentre en ese lugar sea prevenido de probar el contenido de ella, y alrededor habrá ocho conejos blancos de cerámica, en apariencia envenenados por el contenido de este té sobre la mesa, los cuales, servirán como elementos en función de esta narrativa que el espectador irá construyendo por su recorrido en la instalación.. Este espacio propone un ambiente5 que los construye unas pulsiones dentro de su entorno que, parecieran, in-. 5. El ambiente se distingue tanto del sentimiento como de la emoción. Incluso posee más objetividad que el sentimiento. Un espacio puede estar ambientado de un modo o de otro. El ambiente expresa un ser-así. Las emociones surgen precisamente al desviarse del ser-así (...). El ambiente no es ni intencional ni performativo. Es algo donde uno se encuentra. Representa un estado de ánimo. Es, en consecuencia, estático y constelativo, mientras que la emoción es dinámica y performativa. No el dónde del estado de ánimo, sino el adónde caracteriza a la emoción. Y el para qué constituye al sentimiento”(Han, 2014, p.38). 49.

(50) vitan a acceder a sus espectadores. Tal como funcional, según las teorías, alguna situaciones sociales específicas que se desarrollan con las experiencias comunes y constitutivas de lo que significa vivir. Este lugar dentro de la historia original ofrece muchas opciones a seguir, pero, realmente, solo es una la que, pareciera, funciona dentro de la lógica de ese lugar. Allí, es Alicia quien muere de ganas por acceder a ese otro lugar tras la pequeña puerta, pero para ello debe tomar la decisión de beber del líquido de la botella, que invita a realizar esa acción, y esa decisión la atraviesa una serie de prejuicios e ideas construidas socialmente. Aun así, esa decisión es emocional6. Y esa emocionalidad que sugiere la mesa y la botella corre paralela al sentimiento de libertad “(...)Ser libre significa incluso dejar paso libre a las emociones(...) Se celebra la emoción como una expresión de la subjetividad libre” (Han, 2014, p. 39.). Pero, el fin de este espacio es construir una narrativa que genere en los espectadores un sentimiento7 en rela-. 6. La emoción no es constatativa, sino performativa. Remite a acciones. Además, es intencional y finalista. (Han, 2014, p. 37) 7 Tanto el afecto como la emoción representan algo meramente subjetivo, mientras que el sentimiento indica algo objetivo. El sentimiento permite una narración.. 50.

(51) ción al hecho suicida. Por esa razón, este espacio, será un lugar cuyas paredes las decorará cuatro retratos de personas con unos conejos blancos descansando sobre sus cabezas y tres imágenes seriadas de una estructura en medio de una laguna en calma, que mostraran el deterioro de esa misma estructura. Esto como una forma gráfica metafóricas de lo que simboliza el conejo blanco dentro de este lugar, y en relación a las acciones suicidas. Además, el espacio lo construirá una pared falsa en el que estará incrustada una pequeña puerta, cuyo interior mostrará un video que es parte de toda la instalación, y que mostraría un espacio de paisaje frío, lleno de neblina, blanco, y vacío como representación de ese otro lugar.. Finalmente, ese lugar es donde nos conducen cada uno de todos esos conejos blancos, muertos alrededor de la mesa -y a cada uno de nosotros nos perteneces uno de esos pequeños animales- que dentro de esta narrativa, la que se sugiere con este espacio, no son más que el símbolo de cómo opera nuestra propia libertad, a la que seguirla, en un momento, nos conducirá a este lugar, donde, al igual que con Alicia, existe toda una serie de ideas y construcciones sociales; a las que, para acceder Tiene una longitud y una anchura narrativa. Ni el afecto ni la emoción son narrables.(Han, 2014, p..37).

(52) y aceptar plenamente como experiencia, se debe tomar una decisión -la de tomar del contenido de una botellapara poder atravesar esa puerta que da entrada a un mundo con una lógica propia, y para poder comprenderla del todo se debe vivir esa experiencia. Este es el lugar donde sucede el fin de las historias.. 52.

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Referencias

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