Los vínculos políticos transnacionales de los y las jóvenes colombianos que viven en Estados Unidos

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LOS VÍNCULOS POLÍTICOS TRANSNACIONALES DE LOS Y LAS JÓVENES COLOMBIANOS QUE VIVEN EN ESTADOS UNIDOS

ANGELA MAGNOLIA JIMENEZ QUIROGA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS POLITICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES CARRERA DE CIENCIA POLÍTICA

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LOS VÍNCULOS POLÍTICOS TRANSNACIONALES DE LOS Y LAS JÓVENES COLOMBIANOS QUE VIVEN EN ESTADOS UNIDOS

ANGELA MAGNOLIA JIMENEZ QUIROGA

Trabajo de Grado para optar el título de Politóloga

DIRECTORA

MARÍA MARGARITA ECHEVERRI PSICÓLOGA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS POLITICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES CARRERA DE CIENCIA POLÍTICA

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AGRADECIMIENTOS

En primer lugar a Dios por iluminarme y darme fortaleza, a mis padres por su apoyo y dedicación en este proceso, sus palabras de aliento y fe hicieron que confiará en mi misma y en Dios para alcanzar mis sueños.

A Andrew Acosta motivación, para no dejarme vencer ante los obstáculos que se presentaron.

A mi Directora, María Margarita Echeverri, por su paciencia, correcciones de estilo, dedicación, compromiso y sobre todo por brindarme sus conocimientos.

A los y las jóvenes que participaron en las entrevistas, por su disponibilidad.

A los funcionarios del programa Colombia Nos Une, por la información suministrada.

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TABLA DE CONTENIDO

1. INTRODUCCIÓN

2. MARCO CONCEPTUAL

2.1. Sobre el Transnacionalismo

2.1.1. Sobre los vínculos transnacionales en los y las jóvenes migrantes 2.1.2. Prácticas políticas trasnacionales

2.2. Participación Política

2.2.1. Sobre la Juventud y su participación Política

2.3. Sobre la Política Pública y la Política Integral Migratoria.

3. LAS NARRATIVAS DE LOS Y LAS JÓVENES COLOMBIANOS EN MIGRACIÓN

3.1. Vínculos sociales transnacionales de los y las jóvenes

3.2. Participación política transnacional de los y las jóvenes colombianos en EE.UU.

3.3. El papel del Estado colombiano y la política integral migratoria en el establecimiento de los vínculos políticos transnacionales de los y las jóvenes migrantes

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1. INTRODUCCIÓN

A finales de los años noventa, la oleada migratoria de colombianos al exterior aumentó, entre otras cosas, por las consecuencias que trajeron las políticas neoliberales que se implementaron en América Latina, las cuales generaron efectos negativos como el aumento en la desigualdad social y la crisis de la deuda externa, obligando a la población latinoamericana a migrar a otros países para mejorar sus condiciones de vida (Perry, 1999).

Según los datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Estados Unidos es el país con mayor porcentaje de migrantes colombianos, porque encuentran allí mejores oportunidades económicas para obtener trabajo y mejores ingresos. En segundo lugar se encuentra España, luego siguen Venezuela y Canadá. El aumento en la oleada migratoria de colombianos al exterior obedece también al conflicto armado y al narcotráfico, que tuvo como consecuencias que muchos colombianos buscaran un estatus de refugiados en otros países (DANE, 2005).

En los últimos años, desde la sociología, la antropología, la economía y las ciencias políticas, los académicos están prestando atención al fenómeno migratorio colombiano, pero es muy poca la información sobre cuántos jóvenes colombianos del total de migrantes viven en el exterior y cuáles son sus condiciones (Solimano, 2008). Sin embargo, de acuerdo con datos de Pew Hispanic Center (2010), en Estados Unidos residen 882.000 colombianos, siendo la séptima población de hispanos que viven en ese país. Dentro de esta cifra, alrededor de 151.000 personas se ubican en el rango de edad entre 18 y 29 años (Pew Hispanic Center, 2008).

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Es importante señalar que, aunque los y las jóvenes colombianos han traspasado las fronteras nacionales, siguen siendo ciudadanos colombianos, según lo estipula la Constitución colombiana: “Artículo 96. Modificado por el

artículo 1 del A.L. 1 de 2002. Son nacionales colombianos: Por nacimiento: a) Los naturales de Colombia, que con una de dos condiciones: que el padre o la madre hayan sido naturales o nacionales colombianos o que, siendo hijos de extranjeros, alguno de sus padres estuviere domiciliado en la República en el momento del nacimiento y; b) Los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se domiciliaren en territorio colombiano o registraren en una oficina consular de la República. Ningún colombiano por nacimiento podrá ser privado de su nacionalidad. La calidad de nacional colombiano no se pierde por el hecho de adquirir otra nacionalidad. Los nacionales por adopción no estarán obligados a renunciar a su nacionalidad de origen o adopción” (Constitución de Colombia, 1991). Este marco legal indica que los colombianos residentes en Estados Unidos, incluida la población joven, siguen siendo nacionales con iguales derechos y obligaciones que quienes viven dentro de la frontera colombiana.

Pero un porcentaje significativo de colombianos que viven en el exterior no ejerce estos derechos, porque según Guarnizo (2006), esta población no crea comunidades o redes sociales fuertes en comparación con otros grupos de migrantes, y esto se debe a los prejuicios que trae el conflicto armado del país, y el temor a que se les relacione con otros compatriotas vinculados al narcotráfico o con actores del conflicto. Esto conlleva a que se registren índices de participación política baja entre los colombianos migrantes en el exterior, puesto que no se organizan en grupos o redes de apoyo para generar demandas y derechos al Estado colombiano. Por el contrario, lo que se observa es un ausentismo en los procesos políticos como votar, ser elegidos, participar en organizaciones creadas por ellos mismos y/o elegir un representante en el Congreso.

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potenciales votantes ejercieron este derecho (Bermúdez, 2009). Esta baja participación debe analizarse en el marco de las políticas públicas, porque desde allí se pueden generar acciones que faciliten el funcionamiento de la democracia colombiana.

Con los procesos de globalización que actualmente involucran a la sociedad colombiana es pertinente preguntarse si el Estado colombiano se ha transformado y evolucionado frente a las demandas que exige este nuevo tipo de sociedad. En este caso, corresponde analizar si los intereses y objetivos de los y las jóvenes colombianos que viven en Estados Unidos han sido incorporados en el diseño e implementación de la Política Pública Migratoria.

Si partimos de que una política pública es “la existencia de un conjunto conformado por uno o varios objetivos colectivos considerados necesarios o deseables y por medios y acciones que son tratados, por lo menos parcialmente, por una institución u organización gubernamental con la finalidad de orientar el comportamiento de actores individuales o colectivos para modificar una situación percibida como insatisfactoria o problemática” (Roth, 2006:27), se debe analizar las acciones definidas por el Estado y los medios implementados por éste para transformar las realidades que afrontan los y las jóvenes colombianos que viven en Estados Unidos, y la manera como ellos se apropian de sus derechos ciudadanos y de sus vínculos transnacionales, en tanto se sientan involucrados o no en el devenir de sus Estados-nación de origen.

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Aunque no se tienen datos exactos de los índices de participación política de los y las jóvenes colombianos en Estados Unidos, es un reto comprender las condiciones y discursos que se generan a partir de las prácticas y vivencias de este grupo poblacional, respecto a su participación y vínculos políticos transnacionales con su país de origen, a partir de sus propias narrativas, representaciones e ideas sobre sus vínculos políticos transnacionales.

El interés por los y las jóvenes colombianos en migración que viven actualmente en Estados Unidos, se deriva de un interés personal de la investigadora en tanto formó parte de dicha migración hacia Estados Unidos, pero también el interés académico de realizar contribuciones importantes a la Ciencia Política en tanto la población juvenil que vive en el exterior sigue teniendo los mismos derechos y deberes de quienes se encuentra en Colombia. Es importante comprender cómo las políticas migratorias influyen en las realidades de los y las jóvenes migrantes colombianos y sus maneras de plantearse frente a su país de origen en el ejercicio de una ciudadanía externa. Sus voces podrían iluminar el diseño y la gestión de la política pública migratoria de Colombia.

El objetivo general de este trabajo es comprender la manera cómo los y las jóvenes migrantes colombianos residentes en EE.UU. establecen o no vínculos políticos transnacionales con su país de origen, los factores que influyen en su activismo transnacional y cómo incide en este proceso la formulación actual de la Política Integral Migratoria colombiana

Objetivos específicos:

• Identificar a través del discurso de los y las jóvenes colombianos en EE.UU. cuáles son los vínculos políticos transnacionales que ellos mantienen con Colombia.

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• Revisar los factores de la política pública migratoria que pueden estar determinando o influyendo en la participación política de las y los jóvenes migrantes con su país de origen.

Para lograr los objetivos de la investigación, se recurre al enfoque transnacional de las migraciones, porque desde este enfoque se afirma que los migrantes generan y sostienen relaciones y actividades sociales que vinculan a la sociedad de origen con la de destino (Velasco, 2009), superando la perspectiva tradicional de las migraciones que daba por hecho que los y las migrantes rompían sus vínculos con el país de origen, y se asimilaban a la sociedad de destino. Y además las prácticas que los y las jóvenes realizan deben ser abordadas desde este enfoque transnacional, puesto que los jóvenes están utilizando más las herramientas sociales que brinda la tecnología de internet, porque sus padres deciden buscar trabajo en países como Estados Unidos y por último ellos ya tienen familiares allá.

Para cumplir con mis objetivos utilicé la metodología Cualitativa por que a través de las narraciones de los y las jóvenes se podía establecer si ellos mantenían o no vínculos políticos Trasnacionales, a la hora de comprender los vínculos políticos transnacionales de los y las jóvenes colombianos se les debe preguntar a los individuos acerca de los aspectos trasnacionales de sus vidas, partiendo desde sus contextos culturales, políticos, económicos y socioeconómicos que ellos enfrentan. El fenómeno de la migración es multidimensional por eso por medio de sus realidades, representaciones, intereses y necesidades pude alcanzar el objetivo de esta investigación. Mi investigación es exploratoria y piloto por ende encontré muchas limitaciones, por ejemplo no contar con referentes cuantitativos acerca de la participación política de los y las jóvenes, pero también al no tener los recursos para realizar las entrevistas personalmente lo cual me generó inconvenientes en el momento de establecer horarios para realizar las entrevistas.

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a 10 años, cinco hombres y cinco mujeres, entre estratos 2 y 5 en Colombia, con años de migración desde 1996 hasta 2009. Igualmente se consultó a expertos en materia de migración y de política pública, que aportarán elementos para el análisis, así como funcionarios del Programa Colombia Nos Une. La técnica de entrevistas semi estructuradas permite tener una relación más cercana con el objeto-sujeto de estudio, e identificar los vínculos transnacionales, los intereses y las problemáticas desde sus propias narrativas y vivencias del proceso migratorio.

Para el diseño de las entrevistas a esta población se tuvieron en cuenta ocho categorías: proyecto migratorio, la llegada y trayectoria en destino, los vínculos sociales y redes, los vínculos políticos formales, demandas de los y las jóvenes al Estado colombiano, dobles nacionalidades y ciudadanías y retorno. Las categorías fueron escogidas según el objetivo de la investigación y el marco conceptual.

En la investigación también se recurre a fuentes bibliográficas referentes al tema, para la comprensión del fenómeno estudiado y la identificación de factores relevantes en términos políticos.

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Capitulo 2. MARCO CONCEPTUAL

2.1 Sobre el Transnacionalismo en el abordaje de las migraciones internacionales

El transnacionalismo se ha establecido como uno de los enfoques más completos, para el estudio de las migraciones (Glick Shiller, Basch y Szanton Blanc, 1992). Entender la migración desde el enfoque transnacional, nos lleva hasta el ámbito de interacción donde “individuos que no se desplazan mantienen relaciones sociales transfronterizas con personas que si lo hace” (Levitt: 2010: 17). Glick Shiller, Blasch y Szanton Blanc (1992), plantean la interconexión como el centro del interés teórico y empírico del enfoque transnacional migratorio, definiendo el transnacionalismo como “el conjunto de procesos por los cuales los inmigrantes crean y mantienen relaciones sociales multidimensionales que vinculan las sociedades de origen y las de destino. Llamamos estos procesos transnacionales para enfatizar que hoy en día muchos migrantes construyen campos sociales que cruzan fronteras geográficas, culturales y políticas” (Blasch, 1994: 7). En este sentido, mediante investigaciones de corte etnográfico1

El debate teórico sobre el estudio de la migración desde el enfoque transnacional, se da a partir de los años noventa y busca aproximarse a la realidad de la migración, concretamente a las relaciones que los migrantes establecen con el país de origen y destino, superando el enfoque asimilacionista, que argumentaba que lo migrantes perdían los vínculos con el país de origen. Así, el enfoque transnacional es definido como “el proceso a Levitt y Glick Schiller (2004), encontraron que los migrantes viven de manera estable en dos países y que ambos espacios nacionales son factores condicionantes y actores relevantes de forma simultánea en un campo social de acción y pensamiento que orientaba el comportamiento de los migrantes.

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través del cual los migrantes forjan y sostienen múltiples relaciones sociales que unen sus sociedades de origen y destino y crean campos sociales que trascienden fronteras geográficas, culturales, y políticas” (Guarnizo, 2006).

En “Towards a Transnational Perspective in Migration: race, class, ethnicity and nationalism reconsidered ” se analiza cómo los caribeños que viven en Estados Unidos mantienen sus vínculos políticos, económicos, culturales y sociales con sus países de origen (Glick Shiller, Basch y Szanton Blanc 1992)., Con este trabajo se da una nueva perspectiva de análisis al fenómeno de la migración, pues se demuestra cómo los migrantes no rompen sus vínculos con el país de origen sino por el contario los mantienen y crean nuevos espacios sociales (Fernández, Giménez y Puerto, 2009).

El concepto transnacional se entiende como procesos y prácticas económicas, políticas, sociales y culturales que vinculan a más de un Estado-nación. A partir de este enfoque, se plantea que los migrantes no se desvinculan del país de origen, sino por el contrario mantienen sus vínculos con éste por medio de redes, actividades e ideologías que abarcan a la sociedad de origen y destino (Solé, Parella, Cavalcanti, 2008). Por ello, vislumbra las relaciones multidimensionales que los migrantes forman con los países de origen y destino, creando comunidades que traspasan fronteras (Portes, Guarnizo, y Landolt 1999). Así los migrantes por medio de sus prácticas y vínculos se identifican con varios Estados-nación, donde el cruce constante de las fronteras nacionales es una característica de los procesos y practicas transnacionales (Suárez, 2008). El concepto transnacional ha alcanzado una popularidad similar al de la globalización, pero difieren ambos en la medida en que este último se considera como fenómeno del sistema mundial que no tiene en cuenta las fronteras (Cardona, 2007).

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personas bilingües que se mueven con facilidad entre diferentes culturas, frecuentemente mantienen hogares en dos países y persiguen intereses económicos, políticos y culturales que requieren su presencia en ambos” (Portes, 1996). Por ello, no todos los migrantes son ¨transmigrantes”, solo lo son aquellos que mantienen relaciones estrechas entre el origen y el destino, y se requiere que las actividades transnacionales (políticas, económicas, culturales y sociales) sean regulares y se mantengan en el tiempo, generando un espacio transnacional (Blanco, 2008).

El concepto de espacios sociales transnacionales es propio del transnacionalismo y se entiende como “aquellas realidades de la vida cotidiana que surgen esencialmente en el contexto de los procesos migratorios internacionales, que son geográfica y espacialmente difusas o “des – territorializadas” y que, al mismo tiempo, constituyen un espacio social, lejos de ser puramente transitorio, constituye una importante estructura de referencia para las posiciones y los posicionamientos sociales, que determina la praxis de la vida cotidiana, las identidades y los proyectos biográficos (laborales) y que simultáneamente, trasciende el contexto social de las sociedades nacionales” (Pries, 1997: 62)

De esta manera, las relaciones que los migrantes establecen, involucran lazos sociales, simbólicos y materiales con el país de origen, y adicionan varios de estos mismos vínculos con el país receptor, a medida que se prolonga su estancia en éste, formando nuevas comunidades.(Anthias.2000). Para determinar las relaciones transnacionales es esencial comprender los contextos políticos, económicos, sociales, culturales y familiares de donde los migrantes provienen, así como aquellos que van estableciendo en el país receptor y cuáles de estos terminan siendo más débiles o fuertes (Faist, 2000).

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origen y destino. En las actividades económicas son los empresarios transnacionales quienes movilizan contactos para conseguir proveedores de capital y mercados. Por último, se encuentran las actividades socioculturales que tiene como objetivo reforzar la identidad nacional en el extranjero (Portes, Guarnizo y Landolt, 1999: 222).

Para el análisis empírico del fenómeno migratorio transnacional, Guarnizo y Smith, también desarrollan una tipología según el actor que lleva a cabo la actividad transnacional. Si es un actor institucionalmente poderoso como los Estados y las corporaciones multinacionales, se cataloga como actividades ¨desde arriba¨ y si son iniciativas por parte de los migrantes y compatriotas son actividades ¨desde abajo¨ (Guarnizo y Smith, 1999).

El enfoque trasnacional alude también al concepto de ciudadanía trasnacional, y que en este caso es necesario profundizar. Si se va a identificar los vínculos trasnacionales de los y las jóvenes colombianos que viven en Estados Unidos, debemos entender cómo estos ciudadanos reivindican sus derechos y deberes en dos Estados y el papel que juega el Estado colombiano para el reconocimiento de estos jóvenes como ciudadanos.

La ciudadanía trasnacional, hace referencia a los ciudadanos que crean demandas de participación, en los derechos y deberes, y que realizan prácticas en el sistema político, legal e institucional de dos o más países. De esta manera surge el reto, por un lado para el Estado de extender los derechos ciudadanos a los residentes en el exterior. Por otro lado, la consecuencia para los ciudadanos es el desarrollo de un sentido de pertenencia simultáneo, tanto con su país de origen, como con el país receptor (Mercado y Gutiérrez 2004).

2.1.1 Sobre los vínculos transnacionales en los y las jóvenes migrantes.

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de importancia en la forma y el alcance de las actividades trasnacionales”. Frente a esta afirmación, se distingue cómo al momento de analizar el proceso de migración, se debe tener en cuenta que los migrantes son heterogéneos y que esto va a influir en la manera que cada uno desarrolle sus prácticas trasnacionales.

En el caso de los y las jóvenes también aplican variables económicas, de clase o género en las experiencias migratorias. Por ello la investigación se centra en una población determinada que son los jóvenes, para entender así sus intereses, problemáticas, representaciones sociales, y si son determinantes para establecer o no vínculos transnacionales políticos con el país de origen.

A pesar que desde el enfoque transnacional se argumente que cuando se migra a una edad temprana, los jóvenes se desvinculan más rápido del país de origen y se adaptan mejor al país receptor, no se puede dejar de lado al momento de analizar las experiencias migratorias, los contextos, representaciones sociales e imaginarios del país de origen, y cómo influyen estos en las acciones y estilos de vida de los y las jóvenes (Levitt, 2009).

Es cierto que los vínculos transnacionales de los y las jóvenes, no van a tener la misma intensidad que la de sus padres, pero hay que tener en cuenta la heterogeneidad que configura a los y las jóvenes migrantes, por eso al momento de analizar los vínculos transnacionales de los jóvenes se deben considerar aspectos como: la nacionalidad, el nivel económico y social, las razones que lo llevaron a migrar y el género; cada uno de estos factores permite identificar los vínculos y trayectorias que mantienen con su país de origen (Levitt y Glick Shiller, 2004).

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jóvenes el influjo de su familia es un factor importante: por ejemplo, si sus padres mantienen un nivel alto de contacto con el origen, o se mantienen constantemente informados de lo que ocurre en sus países de origen, y si los valores y tradiciones de origen se promueven entre sus hijos, esto va a incidir para motivar a los y las jóvenes a estar conectados con el país de origen (Levitt y Glick Shiller, 2004).

Al mismo tiempo depende de la familia que los jóvenes tengan una adaptación exitosa en el país receptor. El concepto de “Asimilación Segmentada” enfatiza que en las actuales circunstancias los y las jóvenes confrontan desafíos a su adaptación que va a definir la suerte, a largo plazo, de los grupos étnicos que la presente inmigración genere. En Estados Unidos los y las jóvenes enfrentan barreras de discriminación y racismo, donde la adaptación exitosa de los hijos de familias migrantes depende de los recursos económicos que posean, el nivel de estudio, el capital social y cultural (Portes, 2004).

Un punto importante para resaltar es que las prácticas políticas transnacionales también van a depender de las políticas del país de origen, evidenciando que el Estado juega un papel importante en el mantenimiento de los vínculos transnacionales. Si los países de origen adoptan acciones concretas hacia la población migrante, estos van a elegir responder a las políticas que fomente el Estado (Levitt, AÑO : 19 ).

Las etapas en la vida influyen a la hora de construir actividades trasnacionales. Autores como Smith (2006), encontraron que los jóvenes mexicanos que viven en Estados Unidos cambiaban su sentido de pertenecía y sus prácticas trasnacionales para protegerse de la discriminación que deben enfrentar en el país receptor y para diferenciarse de los negros y puertorriqueños, pero estos mismos jóvenes, activan sus prácticas transnacionales al momento de casarse o de criar a sus hijos (Espiritu y Tran, 2002).

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2.1.2. Prácticas políticas trasnacionales de los y las migrantes

La llegada del enfoque transnacional permitió analizar e interpretar las prácticas políticas de los inmigrantes en el marco de un contexto transfronterizo. Uno de los primeros estudios de prácticas transnacionales políticas fue desarrollado por Glick Schiller (1994), encontrando que los transmigrantes eran capaces de ejercer influencia política en Estados Unidos y en sus países de origen, creando movimientos por parte de los migrantes para ejercer participación en ambos países, lo cual dejó de lado la mirada tradicional de que la participación política se ejercía en determinados límites espaciales (Martínez, 2000).

Pero las investigaciones de las prácticas transnacionales políticas no solo se limitaron a examinar las acciones por parte de los migrantes, sino que también identificaron las prácticas desarrolladas por parte de los Estados, que buscan: “1) promover el reconocimiento de la historia, tradiciones, cultura, identidades, pasado histórico, etcétera, de los Estados-nación y comunidades de origen en el extranjero; 2) vincular más allá del territorio a las comunidades transnacionales en diversos ámbitos económicos, políticos, sociales y culturales; 3) propiciar una política exterior que permita: a) asegurar una vinculación profunda entre los migrantes, sus agrupaciones y clubes; b) desarrollar múltiples proyectos que favorezcan un desarrollo social comunitario, y a un sentimiento de pertenencia por parte de los que radican en el extranjero” (Martínez, 2000: 8).

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Las prácticas transnacionales políticas son aquellas desarrolladas por los migrantes u organizaciones no gubernamentales. Guarnizo, Portes y Haller (2003) entienden que dentro de las prácticas políticas de los latinos en Estados Unidos, en primer lugar se encuentran las actividades electorales, la pertenencia a un partido político, y el interés frente a lo que ocurre en sus país de origen como mirar noticias políticas, entrar en los debates políticos y la participación en las campañas electorales. En segundo lugar están las prácticas no electorales, que están determinadas por la participación en organizaciones de comunidades de origen u organizaciones de caridad (Guarnizo, Portes y Haller, 2003).

Por su parte, Reyes (2007), indica que muchas sociedades no son incorporadas en el proceso de participación política por encontrarse fuera de las fronteras nacionales. Con esta afirmación, el autor invita a repensar la democracia liberal, porque el migrante no pertenece a una sola comunidad política sino que puede incidir en los procesos políticos de su país de origen por medio del voto y en el país receptor a través de la protección de los derechos de los migrantes. En ese orden de ideas, las demandas transnacionales no deben ser discriminadas por parte del Estado receptor, así como el Estado de origen debe garantizarle al emigrante sus derechos, a pesar de no encontrarse dentro del territorio. (Reyes 2007: 15).

Sobre los estudios empíricos de las implicaciones que generan los vínculos transnacionales, Portes (2004) analiza las actividades transfronterizas de carácter político, económico y sociocultural, a partir de los resultados del estudio Comparative Immigrant Enterpreneurship, que da cuenta de las tendencias transnacionales de los migrantes. Para Portes, “los resultados

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países como Colombia aprueban la doble ciudadanía y legitiman la representación de los migrantes en el Congreso, dejando de lado acciones concretas para apoyar las demandas de los migrantes, no sólo en el sentido de representación sino también en el diseño de las políticas públicas.

El papel de las organizaciones migrantes es fundamental para las manifestaciones de participación política, que van a involucrar a las sociedades de origen y destino. Los migrantes por medio de sus prácticas políticas cuestionan el poder local, o las políticas estatales del país de origen (Moctezuma, 2006). El desarrollo de estas prácticas cuentan muchas veces con la promoción y apoyo por parte del Estado, pero tienen un carácter independiente del Estado.

Pero Moctezuma (2006) indica, que en los casos de las diásporas de Haití, Salvador y Guatemala, los migrantes no cuentan con una buena relación con sus respectivos Estados, porque la mayoría tuvieron que salir de sus países por razones políticas, pero también señala, que al contar estas organizaciones con líderes de formación política, mejores son los resultados en cuanto organización e incidencia que alcanzan las practicas transnacionales políticas de estas organizaciones.

Para el caso de Colombia Guarnizo (2006) expone que los colombianos en el exterior tienden a la “dispersión espacial”, impidiéndoles conformar organizaciones fuertes capaces de representar sus propios intereses, y esto por causa de la desconfianza que los colombianos tienen a relacionarse con actores del conflicto, o delincuentes, pero también por la falta de credibilidad en los procesos políticos formales y el Estado.

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transnacionales de esta población es limitada y, que solo una minoría participa ocasionalmente en estas actividades. Es necesario resaltar que los colombianos eran los más reacios a participar en comparación con la otra población evaluada, y el autor argumenta que esto se debe a que los migrantes se enfocan más en sus nuevas vidas en el país receptor.

Sin embargo, Bermúdez (2008) plantea que los vínculos políticos trasnacionales de los colombianos se están ampliando a pesar de que muchos estudios argumenten lo contrario. En la actualidad existen 664 asociaciones y 13 federaciones colombianas en todo el mundo (Portes, Escobar y Walton, 2006). En cuanto a las actividades como congregación de celebraciones para fiestas patrias, ferias inmobiliarias, reuniones con líderes organizadores de base, etc., se empezaron a dar desde la mitad de los noventa como consecuencia del alto flujo migratorio de los colombianos (Guarnizo, 2006).

El interés del Estado colombiano por sus migrantes en el exterior en los últimos años, ha generado una suerte de proliferación de proyectos y programas. Uno de los proyectos más representativos por parte del Estado colombiano es Colombia nos Une, donde su finalidad mayor es promover la interacción entre el gobierno y connacionales fuera del país (Ministerio de Relaciones Exteriores, 2007). También se encuentran iniciativas privadas como Colombia es pasión, Conexión Colombia y Yo creo en Colombia.

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2.2 . Participación Política

Con la conformación del Estado-Nación mediante el Tratado de Westfalia (1648), se estipulan los atributos y características del Estado moderno que son: soberanía, territorio delimitado, población y un gobierno (Vallespín, 2000). Estas características van a determinar los principios, derechos y normas por los que deben regirse los ciudadanos, pero a su vez van a ofrecer seguridad a los individuos ante posibles conflictos.

A partir de la conformación de los Estados modernos, surge la participación política, como lo afirma Huntington, “el aspecto más fundamental de la modernización política es la participación de grupos sociales de toda la comunidad, y el desarrollo de nuevas instituciones como los partidos políticos para organizar dicha participación” (Huntington, 1996:43). Es así como, la participación es inherente a los sistemas democráticos que aparecen desde la configuración del Estado-Nación.

Las transformaciones que actualmente atraviesan los Estados debido al proceso acelerado de la globalización, obligan al Estado-Nación a redefinirse a sí mismo para lograr responder a las demandas requeridas por la sociedad globalizada (Messner, 2000:73). En la posmodernidad se reconoce la heterogeneidad de los individuos que sobrepasan las fronteras establecidas por el Estado- Nación y crean nuevas representaciones sociales fuera de estas fronteras.

Por los cambios que se han dado a nivel global, las sociedades actuales no sólo buscan un reconocimiento por parte del Estado, sino que además han creado nuevos mecanismos de participación a través de organizaciones no gubernamentales transnacionales que van a atender las exigencias de la sociedad posmoderna (Jessop, 2003).

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globalización que definen unas nuevas necesidades e intereses en los individuos.

La participación política es la actividad mediante la cual los ciudadanos y ciudadanas buscan influir en el diseño del sistema político. Desde esta perspectiva, la participación política es un factor primordial para el diseño de las políticas públicas y el fortalecimiento de las relaciones entre la población y los gobiernos (Muñoz, Monteoliva y Restrepo, 2009). En este proceso, los ciudadanos deberán optar por la organización y prioridad de sus intereses para que se concreten en el sistema político.

La Constitución Política de Colombia, en sus artículos 1, 2 y 95, determina el carácter unitario y participativo de la República, también señala los instrumentos mediante los cuales se estructura la democracia participativa en Colombia, a saber: el voto, la iniciativa popular, referendo, consulta popular, revocatoria del mandato, plebiscito y cabildo abierto (Morales, 1997: 78). Según esto, la democracia en Colombia está orientada a involucrar a los ciudadanos en las decisiones que conciernen a la Nación.

Según la CEPAL (2008), a través de la participación “las comunidades y los sectores influyen en los proyectos, programas y políticas que les afectan, implicándose en la toma de decisiones y en la gestión de los recursos. La participación permite a los sujetos incidir en decisiones colectivas, mejorando sus capacidades y dotándolos de mayor control e influencia sobre los recursos y procesos políticos” (CEPAL, 2008: 285).

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Estos motivos se atribuyen a los cambios producidos por la globalización y el capitalismo, por ello la sociedad busca mecanismos de participación de acuerdo con el nuevo orden mundial. Sus necesidades o intereses ya no se limitan a lo nacional, sino que van a buscar asegurar sus beneficios por medio de otros actores e instituciones que no se encuentran dentro de las acciones promovidas por el Estado- Nación. Muestra de ello son las organizaciones conformadas por los migrantes, creadas para legitimar sus intereses de acuerdo con sus perspectivas.

2.2.1 La participación política juvenil en América Latina

Cuando se va a realizar un estudio sobre la participación política de los y las jóvenes, se debe establecer el interés de esta población por la política y sus actividades, así como la desconfianza que las instituciones generan en ellos, porque el ejercicio democrático va a estar determinado por la disposición que los ciudadanos tengan de participar en formas convencionales. En ese sentido, la desconfianza es un agente importante al momento de reconocer las falencias que se están generando dentro del sistema político (Bendit, 2005: 35).

Los jóvenes han sido catalogados por la Organización de Naciones Unidas (Año internacional de la juventud, 1985) como todas las personas que se encuentren entre los 15 y 24 años de edad. En Colombia, la Constitución de 1991 establece que el ejercicio de la ciudadanía es a partir de los 18 años de edad: “El Estado y la sociedad garantizan la participación activa de los jóvenes

en los organismos públicos y privados que tengan a cargo la protección, educación y progreso de la juventud” (Constitución Política de Colombia, 1991). Este artículo instaura también el rango de edad que los ciudadanos colombianos deben tener para participar en los procesos políticos.

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instituciones políticas y el contexto social en que se reconocen a través de sus relaciones con otros (UPN 2005).

Pérez (2002:123-147) afirma que la juventud ha sufrido un distanciamiento con las instituciones, esto por causa de las políticas públicas y programas diseñados para los jóvenes a partir de lo que se dice de ellos y no desde las condiciones reales en que viven, generando un vacío en las estrategias para atender sus demandas y problemáticas. En el contexto actual, esta circunstancia puede trascender las fronteras, como en el caso de los jóvenes colombianos que residen en otros países.

En contraste, Reguillo (2000), afirma que no existe una apatía por parte de los jóvenes frente a las instituciones y a los procesos políticos, sino que ellos buscan nuevas formas de organización alrededor de sus intereses y condiciones, creando nuevos códigos culturales. Los organismos estatales no cuentan con planes de acción a largo plazo que respondan a dichos intereses, en tanto sólo son tenidos en cuenta en campañas (Balardini, 2000).

Según un estudio realizado por la CEPAL (2008), los y las jóvenes en América Latina tiene un nivel de participación bajo frente a los procesos formales de la política, esto se muestra en el indicador de ejercicio al voto en las elecciones de cada país, que muestra que los y las jóvenes de Paraguay, Colombia, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, la Republica Bolivariana de Venezuela, Republica Dominicana, Bolivia y el Perú, votan mucho menos que los adultos, hecho que obedece al discurso de apatía de los y las jóvenes. Según este discurso “hay una distancia creciente entre ellos y las instituciones políticas, son más escépticos sobre la utilidad de la política, mostrando malestar en relación con la política” (CEPAL, 2008: 285).

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movimientos juveniles locales, voluntariado juvenil, alianzas entre jóvenes, ecologistas e indigenistas (CEPAL, 2004) .

2.3 Sobre la Política Pública Política Integral Migratoria

En primer lugar es importante comprender qué es una política pública, entendida como el instrumento que utiliza el Estado para modificar una situación que se percibe como problema, trazando unos objetivos colectivos para orientar el comportamiento individual o colectivo de los actores implicados en situaciones inciertas (Roth, 2007). De acuerdo con este concepto, el Estado es el que formaliza las reglas que van a regir en una sociedad, en este caso, el Estado colombiano a través de la Política Integral Migratoria, busca atender las demandas de la población colombiana que viven en el exterior.

Para entender también el concepto de política pública, se debe tener en cuenta cuatro elementos que plantea Roth (2007): el primero es la implicación del gobierno, segundo la percepción del problema; tercero, la definición de los objetivos, y cuarto el proceso. Estos elementos van a determinar la creación de una política pública, pues el Estado asume unos objetivos o demandas necesarios y deseables, utilizando un proceso para cambiar unas situaciones percibidas como problemas (Salazar, 1999).

Una vez entendido el concepto, es necesario hacer el análisis de una política pública, puesto que en este ejercicio se conocen las intenciones del Estado y de sus legisladores, que muchas veces tienen metas u objetivos particulares. Asi, el objeto de estudio del análisis de una política pública, debe llegar a reconocer: los objetivos que el Estado considera deseables y necesarios, las acciones y mecanismos que éste emplea para dar solución a una situación que se identifica como problema y finalmente revisar si los objetivos planteados por el Estado se cumplieron o no (Crozier y Friedberg, 1997).

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comprende cinco fases de la política pública: 1) Identificación del problema; 2) Formulación de soluciones; 3) Toma de decisiones; 4) Implementación; 5) Evolución (Jones, 1970). A pesar de la utilidad de este enfoque no deja de generar críticas, sobre todo por la limitación del rol de la sociedad dentro de este ciclo, puesto que es ella quien legitima o no una política pública. Noel (2007), resalta la importancia de este enfoque y elabora un estudio de cada una de las fases de la política pública.

1. Identificación de problemas: La identificación de problemas tiene que ver con la agenda política, entendida aquí como “El conjunto de problemas percibidos, que necesitan un debate público, o la intervención de las autoridades públicas legitimas” (Padioleau, 1982). Para que un problema entre en la agenda política, es necesario que el problema sea colectivo, porque así un grupo determinado de personas vuelven pública la situación que se observa como problema, alcanzando de esta manera el reconocimiento por parte del Estado.

Pero para que un problema sea identificado por las autoridades públicas, debe cumplir tres condiciones que Cobb y Elder (1972), indican: la primera condición es que el problema debe ser competente para las autoridades públicas, segundo que la distancia entre la situación presente y la situación deseada sea mínima, y tercero se debe presentar el problema con una técnica, ideología y lenguaje político (Cobb y Elder , 1972).

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representación en el Congreso, apoyo a los procesos de integración local de la comunidad, y ampliar el número de consulados móviles (Colombia Nos Une, 2007). A partir de estas demandas el gobierno colombiano en el 2003, asumió que debía mantenerse informado de las necesidades reales de los colombianos en el exterior, para promover el bienestar del migrante, consolidando así el programa Colombia Nos Une que fue el que diseñó, ejecutó y evalúa la Política Integral Migratoria (Mezher, 2007).

2. Formulación de soluciones y decisiones: En este proceso no solo interviene el Estado, sino diferentes actores que por medio de sus intereses y recursos, buscan la solución al problema que ya está incorporado en la agenda. Se trata aquí de seleccionar la mejor alternativa a través de unas metas trazadas y unos objetivos concretos, el proceso de toma de decisión se limita por la manera cómo los actores y las instituciones autorizadas examinan las soluciones y eligen la respuesta, para llegar a la mejor alternativa de solución (Cetel,2000), lo que indica que se debe reducir la incertidumbre por el conocimiento de la realidad de una manera más objetiva. Los datos estadísticos, la economía y la contabilidad permiten acercarse mejor a la realidad, pero también se trata de reducir la incoherencia de las políticas públicas, de esta manera se debe mirar que los recursos suplan los objetivos trazados (Jones, 1970).

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vienen a Colombia, una de las condiciones para la toma de decisiones responsable es la de contar con la información adecuada, confiable y actualizada sobre el conjunto de fenómenos sobre los que se pretende tomar acciones, Colombia debe promover un dialogo más activo entre los países emisores de migración, que faciliten la negociación en bloque, los procesos migratorios relacionados con las áreas de frontera son siempre asunto de primordial importancia y de mucha actividad, se requiere la creación de un Viceministro de Migraciones que posee la capacidad y la jerarquía política, técnica y financiera para coordinar las acciones del gobierno.”(Ministerio de Relaciones Exteriores, 2007).

Una vez formulados los lineamientos de la Política Integral Migratoria, se dio una socialización de estos en Quito, Caracas, Nueva York, Miami, Madrid, Pereira y Bogotá con la comunidad colombiana y sus familias en el país, también se dio una socialización con las misiones diplomáticas acreditadas. La siguiente fase fue la negociación del documento con las entidades involucradas en el Conpes para establecer metas y compromisos en la ejecución de la política, y por último se dio la aprobación del documento Conpes de la Política Integral Migratoria encabezado por el presidente de la Republica y los Ministros del gabinete.

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El Ministerio de Relaciones Exteriores se fija una meta para el 2010 de establecer una Política Integral Migratoria que está integrada en los proyectos: Plan de desarrollo 2002-2006, Visión Colombia 2019, Plan de desarrollo 2006-2010 y Política exterior colombiana 2006-2006-2010; estos programas incidieron en la consolidación de la Política Integral Migratoria.

El programa Colombia Nos Une tiene como función coordinar la implementación de la Política Integral Migratoria, que tiene 5 ejes de trabajo:

• “Plan Comunidad en el Exterior: busca fortalecer y promover las asociaciones y comunidades de colombianos en el exterior;

• Adecuación de servicios: el objetivo es que los colombianos en el exterior puedan acceder a la pensión, salud, educación e inversión de las remesas en Colombia;

• Promoción de una migración ordenada y regulada;

• Plan de Retorno Positivo: orienta a los colombianos que se encuentra en condición de retorno;

• Observatorio para la Migración Internacional Colombiana” (Botero, 2010).

Frente a estas dinámicas planteadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores para el desarrollo de una política pública migratoria, el Estado colombiano ha avanzado hacia estrategias que den respuesta a las necesidades de los colombianos que viven en el exterior, por ello esta política pública se centra en el desarrollo integral de los migrantes colombianos y en establecer herramientas que sean efectivas a la hora de implementar los programas que el Estado colombiano promueve para los migrantes.

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4. Evaluación: En la evolución se mira la actuación del Estado: si éste cumplió con los objetivos, cuáles fueron los efectos generados y los fracasos desde la implementación de la política pública. La evolución es importante para el desarrollo de la democracia y el Estado, puesto que aquí se recolecta, verifica e interpreta la información sobre la ejecución y eficacia de las políticas y programas públicos (Majone, 1997).

Este es un proceso que requiere de seriedad y objetividad, y muchas veces son los medios de comunicación los que realizan este proceso, pero no representa ninguna objetividad si se queda en la opinión pública (Roth,1999), por lo tanto un evaluador no es una autoridad pública, sino que debe ser un experto externo a la entidad que diseñó la política pública.

Para la evaluación de la Política Integral Migratoria hay diferentes críticas y posturas, como las que realizó el director de la Fundación Esperanza Oscar Gómez, quien sustentó que el enfoque de esta política no es claro. También se le critica que está formulada a corto plazo, porque su implementación es de 4 años. Uno de los problemas centrales que se perciben en la política pública migratoria es el bajo presupuesto que se tiene para alcanzar los objetivos, donde los 10.860 millones de pesos no son suficientes para las demandas de los cuatro millones de colombianos que viven en el exterior. Otra critica importante y que corresponde a esta investigación es que son muchos los actores que se dejan por fuera en esta política (Vera, 2009).

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Capitulo 3. Las narrativas de los y las jóvenes colombianos en migración 3.1. Vínculos sociales transnacionales de los y las jóvenes

Frente a los vínculos transnacionales con el origen, en los y las jóvenes colombianos migrantes en EE.UU., lo que predomina son las relaciones microsociales de carácter individual y familiar. Los y las jóvenes entrevistados en su mayoría afirmaron mantener contacto con sus familiares y amigos de Colombia, gracias a las tecnologías de comunicación y transporte. Estos tipos de vínculos transnacionales persisten en la población juvenil que vive en Estados Unidos. Así lo contaron:

“Sí, todavía tengo muchos vínculos con familiares y amigos, más ahora, porque es más fácil para comunicarse como por el internet y el tv.”. (Entrevista a Néstor, joven colombiano, 2010).

“Viajo frecuentemente a Colombia. También uso Skype, Messenger, Facebook, correo electrónico, hago llamadas de larga distancia, hago envíos con familiares que viajan”. (Entrevista a Paula, joven colombiana, 2010).

Ellos y ellas afirman mantener más relaciones con colombianos y latinoamericanos en destino, y al mismo tiempo, acuden a lugares donde se encuentre esta misma población, porque se sienten más cómodos al interactuar con quienes comparten una misma cultura e idioma; sin embargo, estos jóvenes han construido relaciones con estadounidenses, que en muchos de los casos se establecen en espacios laborales que los obligan a mantener contacto permanente con estos.

“[Mis amigos son] colombianos y de Puerto Rico, porque el esposo de mi mamá es de allí, entonces he aprendido mucho de su cultura y he conocido muchos (puertorriqueños) por él.” (Entrevista a Guillermo, joven colombiano, 2010).

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“Latinos en su mayoría. Pero gente de muchas otras nacionalidades, no soy tan selectivo en mis relaciones.” (Entrevista a José, joven colombiano, 2010).

“Salgo a lugares latinos en la misma ciudad, o en ocasiones a otras ciudades,

a lugares donde va gente de todo lado especialmente en las discotecas de Miami.” (Entrevista a Adriana, joven colombiana, 2010).

Sin embargo, como lo afirma Echeverri (2010), los altos niveles de desconfianza entre los migrantes colombianos, por la inseguridad en su país y por los efectos del tráfico de las drogas ilícitas, generan estigmatizaciones que impiden la reagrupación y el asociacionismo colectivo. Asi lo afirma una joven que a pesar de sentirse orgullosa de ser colombiana, el tener esta nacionalidad no le trae ningún beneficio por los estigmas que se crean alrededor de ser colombiano en EE.UU.

“La verdad no encuentro ningún beneficio, estoy orgullosa de ser colombiana pero al serlo no me ha generado ningún beneficio aquí en USA. Creo que la gente tiene una visión mala de los colombianos y hay ocasiones que me he tenido que defender de acusaciones que los mismos gringos te hacen, a veces molestando, pero otras sí ya muy serios, como que si tengo droga para venderles, que si tengo amigas fáciles.” (Entrevista a Alejandra, joven colombiana, 2010).

A pesar de que ellos mantengan fuertes vínculos transnacionales sociales con su país de origen, ellos no piensan en un posible retorno a Colombia. Esto se debe a los logros alcanzados y las oportunidades que encuentran en Estados Unidos. Muchos insisten en no poder encontrar beneficios económicos pero sobre todo un empleo bien remunerado en su país de origen, además de la inseguridad que les genera Colombia. Estos factores hacen que la mayoría piense solo en ir a Colombia de vacaciones. El relato de Camila y José expresa lo dicho.

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“Beneficios es poder estar con la mayoría de familia, felicidad de volver a mi tierra. Dificultad en el traslado, buscar empleo, rivalidad, carrera, dejar amistades aquí. Todavía hay problemas de inseguridad con la guerrilla.” (Entrevista a José, joven colombiano, 2010).

3.2. Participación política transnacional de los y las jóvenes colombianos en EE.UU.

El estudio de las identidades y los vínculos transnacionales de los y las jóvenes migrantes se puede llevar a cabo preguntándole a los individuos y observando en los campos, acerca de los aspectos transnacionales de sus vidas, y sobre aquellos con los que están vinculados en un sólo espacio (Glick Schiller, 2003). En esta línea, aunque no se realizó trabajo de campo en Colombia, se recurrió a diferentes historias de los y las jóvenes colombianos migrantes en EE.UU. para analizar sus posturas y los factores que median en el establecimiento de sus vínculos políticos transnacionales.

Si partimos de la definición de transnacionalismo propuesto por Portes, Guarnizo y, Landolt (1999), quienes establecen que para hablar de transmigrantes, se requiere regularidad y mantenimiento constante de las actividades transnacionales, que generen efectos en las sociedades de origen y destino, podríamos afirmar que los y las jóvenes colombianos migrantes que participaron en la investigación no son transmigrantes en el ámbito político, porque no mantienen relaciones estrechas con su país de origen en términos de participación política formal. En este sentido, los y las jóvenes entrevistados mostraron un bajo nivel de recurrencia en el establecimiento de sus vínculos políticos dentro del marco de las prácticas políticas formales, como por ejemplo el derecho al voto.

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factores como el género, el nivel educativo, el estatus migratorio y la influencia de la familia. Veamos cómo operan estos factores en las narrativas de los y las jóvenes, en el establecimiento de sus vínculos.

Es significativo que los y las jóvenes que afirmaron participar en prácticas políticas formales con su país de origen fueron los que tenían un nivel educativo más alto. Alex, graduado de Administración de Negocios con una especialización en Estudios Latinoamericanos; Camila, estudiante de Ingeniería Electrónica; Paula, estudiante de Biología; y por último Jesús, quien es odontólogo; afirman que votan en las elecciones colombianas. Este mismo hallazgo se encontró en el estudio del CIEP, que reveló que la participación en actividades transnacionales políticas formales se daba en personas con altos niveles de educación, especialmente entre aquellos con un grado universitario. (Portes, 2007). Así lo contaron Alex y Paula.

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abstención también es gigantesca, para senadores y congresistas. Ahoritica la gente que votó fue mínima, no es que somos tercermundistas o en momento de desarrollo, sino que eso pasa en todos los países del mundo”.

Por otro lado, se encuentra Paula, quien es ciudadana americana y colombiana, estudiante de Biología:

“No votar es no hacer nada para que las cosas cambien y se muevan, así uno

no esté de acuerdo con ningún candidato o no esté interesado en la política.” (Entrevista a Paula, joven colombiana, 2010).

Otro factor que interviene en la participación política de los y las jóvenes colombianos en Estados Unidos es el género. Es de destacar que las personas entrevistadas que más dicen participar y estar más interesadas en actividades políticas y sociales son las mujeres. Se encontró participación y conocimiento de las jóvenes de las organizaciones de migrantes y de los programas patrocinados por el gobierno colombiano.

“Escuche hablar al hoy señor Ministro del Interior, Germán Vargas Lleras de un

"Plan Retorno"; cuando aún era candidato a la Presidencia de la República.” (Entrevista a Adriana, joven colombiana en Estados Unidos, 2010).

Por otra parte, influye en el establecimiento de los vínculos políticos transnacionales de los y las jóvenes migrantes su estatus legal migratorio en el país de destino. En la investigación se encontró que quienes no tienen un estatus migratorio regular, es decir, que no poseen los documentos para residir y trabajar en el país de destino, no se incorporan a la vida política formal de su país de origen, hasta el punto de mostrarse resistentes a acercarse a los consulados y embajadas. Esta resistencia se inscribe en el “miedo” que le produce a un migrante indocumentado que lo identifiquen como tal y lo deporten. Así lo conto Sergio, joven colombiano indocumentado, que vive hace diez años en EE.UU.:

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Sergio: Nunca. Ent: ¿Por qué?

Sergio: Por miedo, al ser indocumentado” (Entrevista Sergio, Joven migrante colombiano, 2010).

Ya algunos estudios han anotado que el estatus migratorio influye en la inserción exitosa o no en la sociedad estadounidense por parte de la población migrante, y que este factor está determinando la capacidad de participación política formal con el país de origen. Como lo afirma Portes “el transnacionalismo político se fortalece entre migrantes que tengan un estatus migratorio más seguro” (Portes, 2010: 35). De esta manera el mismo Sergio que no vota por miedo a ser deportado, relata su vulnerabilidad ante un estatus migratorio que no le permite acceder a sus derechos laborales.

“[Ser ciudadano americano me daría] libertad, podría tener más oportunidades de trabajo y estudio, muchos saben que uno no es legal y se quieren aprovechar de uno como poniéndolo a trabajar más tiempo sin recibir lo debido por ese tiempo extra.” (Entrevista Sergio, joven migrante colombiano, 2010).

Siguiendo esta línea, Levitt (2010) indica que la posición de la familia donde el joven se socialice, incide para que los vínculos transnacionales políticos y sociales de los y las jóvenes migrantes se mantengan. La autora afirma que los y las jóvenes “que son criados en hogares que de manera regular aluden ideológica, material y afectivamente a la tierra natal, están bien equipados para acceder a los contactos y recursos sociales transnacionales en los que están insertos” (Levitt, 2010:21). Dos de los y las jóvenes que fueron entrevistados afirmaron que su interés por mantenerse informados de lo que ocurría en Colombia es una práctica transmitida por sus padres.

“Cuando vivía con mis padres sí, era algo a diario pero ahora no mucho,

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“Por lo general mi papá es quien más sigue las noticias de Colombia, pero yo

también tengo un canal colombiano y cuando llego temprano de mi trabajo, veo las noticias para saber un poco qué pasa allí.” (Entrevista a Néstor, joven migrante colombiano, 2010).

Aunque sus vínculos políticos formales no son fuertes, algunos de los y las jóvenes que participaron en la investigación reportan un activismo transnacional que se podría llamar siguiendo a Guarnizo (2004) “desde abajo”. Algunos jóvenes afirmaron participar activamente en organizaciones o asociaciones donde sus intereses conectan. Hay que tener en cuenta, como lo afirma Reguillo (2000), que en el caso de la participación de los jóvenes no se trata de apatía, sino que las nuevas formas de socialización política conllevan a que los jóvenes busquen nuevos espacios sociales de expresión colectiva, que generalmente están relacionados en términos estéticos y culturales y que se llevan a cabo en distintos escenarios, no solo privados sino también en los públicos. Los y las jóvenes a veces no pueden participar en términos de política formal, pero sí participan dentro de organizaciones que recogen sus intereses. Así lo relató Alex y Camila:

“Soy Director ejecutivo de mi propia organización sin ánimo de lucro, que se llama Juventud Latina para Educación superior, relacionada con educación para migrantes, para ayudar a jóvenes migrantes que llevan menos de cuatro años en Estados Unidos, a entender el proceso de educación superior en Estados Unidos, fui coordinador del partido verde en la ciudad de Nueva York”. (Entrevista a Alex, joven migrante colombiano, 2010)

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Finalmente, dentro de los factores que median en el establecimiento de las prácticas políticas formales transnacionales de los y las jóvenes colombianos está la falta de información sobre el procedimiento al que se puede recurrir para ejercer su derecho al voto. En algunos casos ellos y ellas afirmaron que no sabían que los y las ciudadanas colombianas podían inscribir su cedula en lugares cercanos que les permitiera ejercer su derecho al voto. Así lo narró Guillermo:

“Porque hasta hace poco nos enteramos que podíamos inscribir la cédula

cerca, como en El Bodegón que es un supermercado colombiano, mi mamá pensaba que se tenía que ir hasta Miami”. (Entrevista a Guillermo, joven migrante colombiano, 2010).

Esta falta de información puede ser leída en términos de la desvinculación que reportaron los y las jóvenes migrantes con las instituciones del Estado colombiano en el país de destino. En ese sentido, se les preguntó a los y las jóvenes qué relación tenían con las instituciones del Estado colombiano. La mayoría de ellos respondieron que asistían a los consulados únicamente para realizar trámites, esto quiere decir que, para los y las jóvenes, ni las embajadas ni los consulados son referentes de participación y ejercicio ciudadano. Al mismo tiempo que podría afirmarse que en dichas instituciones no se les informa adecuadamente a los ciudadanos colombianos sobre las vías que pueden tener para el ejercicio de la participación política formal.

“[Mi relación con el consulado es] no muy cercana, no organizan más actividades que las estrictamente necesarias dentro de su agenda, sobre todo en festividades y ya” (Entrevista a Paula, joven migrante colombiana, 2010).

“Voy al consulado cuando necesito algún tipo de documentación, para trámites en USA” (Entrevista a Liz, joven migrante colombiana, 2010).

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Esta desvinculación de los y las jóvenes migrantes colombianos con la institucionalidad pública de su país de origen en destino, genera también una percepción sobre el poder de influencia e injerencia que pueden tener los ciudadanos colombianos que viven en el exterior. Adriana afirmó que no vota en las elecciones en Colombia, porque cree que el voto internacional no influye en la política interna del país.

“[No voto] porque vivo fuera del país, y no estoy de acuerdo con el voto internacional, creo que no influye mucho para lo que pasa dentro del país” (Entrevista a Adriana, joven migrante colombiana, 2010).

Lo anterior se relaciona con los resultados del estudio realizado por la CEPAL (2008) que muestran que los bajos niveles de participación política de las y los jóvenes en América Latina se deben a la falta de identificación con las instituciones políticas formales, por lo cual se muestran escépticos frente a la utilidad de la política. Podríamos entonces afirmar que la baja participación política formal de los y las jóvenes colombianos migrantes no es consecuencia directa y única del proceso migratorio.

3.3 El papel del Estado colombiano y la Política Integral Migratoria en el establecimiento de los vínculos políticos transnacionales de los y las jóvenes migrantes

Aunque el Estado colombiano ha venido intensificando políticas transnacionales con el fin de vincular a la comunidad migrante colombiana que vive en el exterior, creando programas para fortalecer lazos entre los migrantes colombianos con su país de origen, estos esfuerzos parecen no ser suficientes para suplir las demandas de los y las jóvenes que viven en Estados Unidos.

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programa, llegando a afirmar en muchos de los casos que estos programas no existen.

“Proyectos como tal no existen. Y de haberlos, yo creo que los primeros migrantes que deberían beneficiarse de ellos serían aquellos que viven en naciones fronterizas, como refugiados que han escapado de la violencia.” (Entrevista a Adriana, joven migrante colombiana, 2010).

Por otra parte, los y las jóvenes que conocen los programas y proyectos desarrollados por las instituciones del Estado colombiano, afirman que estos no suplen las necesidades de los y las migrantes colombianos que viven en EE.UU., destacándose una desconexión entre el diseño de la Política Integral Migratoria y las demandas, necesidades e intereses de la población migrante, que según Roth (2007), es la primera fase para la implementación de una política pública. Así lo conto Alex:

“Bueno, yo fui uno de los que ayudó en Colombia Nos Une, donde trabaja mi amiga, ayudé aquí en Nueva York para los entrenamientos de los líderes, para cuando vinieron acá a hacer la conferencia del migrante. Estoy muy enterado con lo que ellos hacen, como Bienvenido a Casa, Colombia Nos Une, etc., todos estos programas, pero aquí en el exterior creo que faltan muchas cosas que cubrir, demasiadas necesidades, no solo para sacar una cédula o un pasaporte, sino para el colombiano que acaba de llegar y quiere saber dónde conseguir trabajo, muchas cosas que el Gobierno está totalmente desconectado con la diáspora colombiana.” (Entrevista a Alex, joven migrante colombiano, 2010).

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Bueno nosotros hicimos un ejercicio en varios países especialmente donde más se encontraban migrantes colombianos, allí se les preguntó cuáles eran sus necesidades, pero como te he venido diciendo nosotros tomamos la población en general para que esta se conecte con el país, pero nuestras estrategias también están enmarcadas para los jóvenes, para que ellos no solamente apliquen a oficios varios o trabajos que no les van a pagar muy bien, por eso desde el programa contamos con programas de educación virtual por medio del SENA, allí se tienen 400 cursos con 1200 tutores, en donde puedes acceder a diferentes cursos como de panadero, mecánico y le damos un certificado para que lo muestre a su empleador y poder ir ascendiendo en su trabajo, y tener mejores oportunidades y su nivel de vida va aumentar en el país que este, pero también se tienen becas por el ICETEX allí los jóvenes pueden aplicar a muchas becas en distintos países del mundo, por eso yo creo que desde el programa se ha venido avanzando para toda la comunidad que vive en el exterior.” (Entrevista funcionario del Programa Colombia Nos Une, Bogotá, 2010).

A pesar de esto, en las narrativas de los y las jóvenes se percibe que sus demandas o problemas no están siendo atendidos por el Estado colombiano, expresando que sienten más apoyo por parte del Gobierno norteamericano.

“No, siento que he estado más apoyado por el Gobierno americano, pues tengo

oportunidades, un buen trabajo y muchas cosas, que en Colombia no hubiera conseguido” (Entrevista a Néstor, joven migrante colombiano, 2010).

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Alex: “Bueno, Colombia Nos Une es un buen comienzo, lo que pasa es que es

un programa presidencial, es un programa de gobierno que se puede acabar mañana, debería establecerse como un programa institucional, establecer una oficina del inmigrante en Colombia o secretaria de la Presidencia o una Cancillería sobre el inmigrante. Hay muchísimos proyectos, yo volví a un programa que se llama “Colaboro” y es una organización que quiere ser sombrilla de varias organizaciones colombianas, para potencializar los recursos de las organizaciones para migrantes colombianos, entonces es como una asociación, hay ideas ahí, pero no hay ayuda del Gobierno, no hay presupuesto. Es como si ustedes quieren hacer un proyecto, háganlo con su dinero, y tú sabes que para un proyecto lo más importante es la plata, es importante tener un recurso. Yo por ejemplo lucho muchísimo por lo de los estudiantes para que vayan a las universidades, pero no hay absolutamente nada, la única ayuda que existe es para los que están allá en Colombia, es el ICETEX y Colfuturo, pero es para los niños ricos, los que están en Columbia son niños ricos que pueden pagar cien mil dólares después. No me parece que el Gobierno colombiano es suficiente, ni siquiera para la educación local, entonces no creo que esté pensando en educación internacional, pero debe comenzar a pensarlo porque muchos de nosotros nos estamos graduando aquí, y pues nos ha tocado con becas de aquí, estoy hablando de los jóvenes estudiantes, porque los que son ciudadanos americanos y colombianos, pueden aplicar más fácil a becas de aquí, porque no existe una beca colombiana.” (Entrevista a Alex, joven migrante, 2010).

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en la entrevistas no se estipulan dentro de esta política pública, y una causa de esto se debe a no saber exactamente cuántos jóvenes colombianos viven en el exterior, ni sus condiciones, ni necesidades.

Frente a la pregunta de qué tipo de sistema de información maneja el Programa Colombia Nos Une para hacer seguimiento a los y las jóvenes migrantes, ellos respondieron:

“No hay datos exactos de nada, ni siquiera sabemos cuántas mujeres hay, no se clasifica a ningún migrante. Sin embargo, hay una población que se puede condicionar como “migración especial”. Son aquellos que son refugiados, asilados, los presos que están en otros países, las víctimas de trata y tráfico de personas. De resto, todos los migrantes son denominados de la misma manera: migrantes.” (Entrevista a funcionaria Programa Colombia Nos Une, Bogotá 2010).

A continuación se muestran las demandas más comunes dentro de quienes fueron entrevistados y cómo a uno de ellos le genera mayor beneficio ser ciudadano americano.

“Dando apoyo estudiantil, empresarial, asesorías legales.” (Entrevista a Alejandra, joven migrante colombiana, 2010).

“El Estado debería promover en el país el empleo y la educación de calidad, sería la mejor forma de ayudar a la persona que decide ir a otro país a buscar las oportunidades que no encuentra en Colombia.” (Entrevista a Paula, joven migrante colombiana, 2010).

“Con educación para los que no son legales y no pueden continuar en la universidad, haciendo campañas para que las personas tengan un seguro médico.” (Entrevista a Guillermo, joven migrante colombiano, 2010).

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4. CONCLUSIONES

A partir de los datos recogidos en el trabajo de campo de la investigación se podría afirmar que los y las jóvenes colombianos que residen en los EE.UU. no mantienen vínculos transnacionales de carácter político formal con Colombia, sino especialmente de carácter micro social, que tejen alrededor de sus redes sociales y familiares.

La baja participación política de los y las jóvenes colombianos que residen en EE.UU. puede no ser considerado un fenómeno que ocurre solamente entre la comunidad colombiana, sino que se debe también a la constante del poco interés en la política que experimentan los y las jóvenes latinoamericanos, dado que no ven cambios significativos en sus respectivas sociedades, como resultado de su participación en votaciones, asociaciones u otros espacios de participación en la vida política de su país.

Sin embargo, los y las jóvenes colombianos migrantes no son un grupo homogéneo en cuanto a la participación en prácticas políticas en el país de origen y de residencia.

A los y las jóvenes colombianos que residen en los EE.UU. les interesa lo que sucede en su país, dependiendo de su nivel educativo, del género, el estatus migratorio y la influencia de la socialización familiar. Siempre tienen presente que son colombianos y se sienten orgullosos de ello, expresando que quisieran que el Estado tuviera mayor contacto con ellos, a modo de actividades de integración, para poder conocer más personas de la colonia colombiana. Los vínculos con su nacionalidad colombiana pertenecen más al ámbito personal y cultural: los afectos, la familia, los amigos, la comida, la música, el idioma, los lugares que frecuentan, etc.

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Cuadro Muestra de población juvenil colombiana en EE.UU

Cuadro Muestra

de población juvenil colombiana en EE.UU p.60

Referencias

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