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La textura de la vida la narrativa: un relato de la resiliencia

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Academic year: 2020

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(1)La textura de la vida La narrativa, un relato de la resiliencia. Presentado por: Adriana Alexandra Ayala Bejarano. Directora: Clara Ivonne González Osorio. UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIA Y EDUCACIÓN LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BASÍCA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA BOGOTÁ D.C. 2018.

(2) Nota. Jurados. Director de tesis.

(3) Dedicatoria. A la vida que me permite hoy acompañar a los seres humanos que más amo, y a aquellos que han llegado de manera esporádica y han permanecido solo una temporalidad, a ella que me ha puesto en los lugares y circunstancias correctas, haciéndome descubrir mi ser, lo más esencial, en todas las facetas que he sido. A la vida que hoy me deja inhalar cada momento como único e irrepetible y comprender que en la impermanencia de ella misma esta todo el sentido de existir..

(4) Agradecimientos. Agradezco a mi familia, a cada uno de ellos, a mi madre Gloria Yolanda Bejarano Arias, a quien aprecio y admiro por su perseverancia y lucha constante frente a las dificultades, a mi padre Jorge Enrrique Ayala Bejarano que me enseño el valor de la disciplina y la voluntad, a mi hermano Sergio Enrique Ayala Bejarano, a quién amo de manera profunda por ser quien es de manera honesta y transparente en cada gesto de amor que tiene hacia mí, para él también va dedicado este trabajo.. A José Camilo Ríos Alarcón, uno de los bellos regalos de la vida, quien me ha enseñado el valor de la lealtad, a quien agradezco la compañía profunda en todos los procesos de mi vida, a él por mostrarme a través de su propia aventura de vivir, la enseñanza de una bella flor de loto en ocho pétalos.. Agradezco a mi maestra Clara Ivonne González Osorio, quien me apoyo durante todo este proceso, confiando en mí, en cada paso que dimos juntas. A ella le agradezco por haberme encaminado una vez más hacia mí misma, hacía el “derecho a existir”. A los compañeros de la licenciatura que compartieron conmigo durante la formación, al igual que los profesores y amigos que a su forma, influenciaron de manera significativa este proceso..

(5) RESUMEN ANALITCO ESPECIALIZADO RAE Aspecto formales Tipo de documento: Monografía Tipo de impresión: Impresión digital formato A4 Acceso al documento: Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Facultad de Ciencias y educación Título del documento: La textura de la vida. La narrativa, un relato de la resiliencia Autores: AYALA BEJARANO, Adriana Alexandra Directora: GONZALÉZ OSORIO, Clara Ivonne Aspectos de investigación: Palabras clave: Narrativa, resiliencia, relato, entrevista a profundidad, testimonio. Descripción: La investigación de la comprensión del proceso de elaboración de la narrativa a través del relato, encaminado hacia la resiliencia, es la descripción de una reflexión sobre el estudio de caso realizado con base en el trabajo que se lleva a cabo en los hospitales de campo, liderado por la fundación Victimas Visibles. Para el caso de ésta investigación, se tuvo como referente el testimonio de la presidente de la Fundación, otorgado a través de una entrevista a profundidad y el testimonio de la historia de vida de Pastora Mira García, participante de los Hospitales de Campo, utilizando referencias de documentación audiovisual. Los resultados estuvieron encaminados a identificar factores comunes que comparte tanto el.

(6) proceso de elaboración del relato y el proceso de la resiliencia, con el fin de plantear la narrativa como un método que encamina procesos resilientes.. Bibliografía: La elaboración conceptual y metodológica de esta investigación, agradece los antecedentes investigativos sobre narrativa y elaboración del relato, utilizados en esta investigación, postulados por Jerome Bruner y Paul Ricoeur. Al igual que los avances en la comprensión del proceso de la resiliencia desde el relato, por parte de Boris Cyrulnik. Se acompañaron de otros referentes teóricos que alimentaron su propuesta, con aportes para comprensión estructural de la narrativa, el nacimiento del concepto de la resiliencia y la resiliencia comunitaria.. Contenido: Introducción, Objetivos, Marco teórico, Marco metodológico, Conclusiones, Bibliografía, Anexos.. Metodología: Para la investigación se tuvo en cuenta aspectos específicos del estudio de caso, que fueron aplicados a una entrevista en profundidad realizada para la investigación, y elementos de la producción del testimonio desde la historia de vida oral, que dieron como resultado la elaboración de un relato que pusiera en dialogo los conceptos desarrollados en el marco conceptual de la investigación y lograra alcanzar los objetivos propuestos para la investigación..

(7) TABLA DE CONTENIDO. Introducción ................................................................................................................... 10 Antecedentes .................................................................................................................. 13 Justificación ................................................................................................................... 15 Pregunta problema......................................................................................................... 16 Objetivos......................................................................................................................... 16 1. MARCO TEÓRICO................................................................................................... 18 1.1 El concepto de narrativa ............................................................................................. 18 1.2 Las viscitudes de la narrativa ...................................................................................... 18 1.3 Ricoeur y su aporte a la función narrativa ................................................................... 21 1.4 La forma de la narrativa frente a los usos del relato .................................................... 24 1.5 La identidad narrativa: la creación de sí mismo, producto de relatos ........................... 31 2. RESILIENCIA: LA ADVERSIDAD, UNA POSIBILIDAD .................................... 34 2.1 La resiliencia: una semilla que germinó en la dimensión humana ............................... 34 2.2 Los origenes de la resiliencia ...................................................................................... 38 2.3 Sobre los factores protectores ..................................................................................... 41 2.4 De la resiliencia individual a la resiliencia comunitaria ............................................... 43 2.5 El ahora de la resiliencia ............................................................................................. 47 3. EL TEJIDO RESULTANTE DE LA NARRATIVA Y LA RESILIENCIA ........... 48.

(8) 3.1 Lo que la narrativa tiene por contar de la resiliencia ................................................... 49 3.2 Antes del relato vino la vergüenza .............................................................................. 54 3.2.1 Primer momento: El relato de sí mismo (En silencio) .................................... 55 3.2.2 Segundo momento: Un encuentro con la metamorfosis ................................... 61 3.2.3 Tercer momento: El relato del dolor y la identidad del herido, la reconfiguración en la versión de la cultura ........................................................................................ 65 4. LO QUE LA RESILIENCIA TIENE POR CONTAR ............................................ 67 5. METODOLOGÍA ..................................................................................................... 69 5.1 El estudio de caso: un método para abordar la unidad ................................................. 69 5.2 La entrevista a profundidad ........................................................................................ 70 5.3 La entrevista a profundidad: Un relato de un testimonio ............................................. 73 6. DESARROLLO DE LA PROPUESTA .................................................................... 75 6.1 La narrativa es: un punto de partida hacia el proceso de resiliencia ............................ 75 6.2 Fundación Víctimas Visibles: Relatos en la escucha nos lleva a mundos posibles ...... 76 6.3 Cuando el dolor nos vuelve iguales............................................................................. 82 6.4 Los hospitales de campo: Un espacio para la palabra que saba .................................... 84 6.5 El relato rompe el silencio, configura y tranforma al otro en su testimonio ................ 88 6.6 Los personajes de los hospitales de campo.................................................................. 91 6.7 Cuando la narrativa es fiel a lo que somos, las palabras se hacen sanadoras ............... 94.

(9) 6.8 La resiliencia nos retoma a nosotros mismo en sustantivo propio: Mi nombre es…"Me llamo Pastora Mira García" .............................................................................................. 98 6.9 La narrativa lleva a la resiliencia cuando es capaz de nombrar lo innombrable ......... 104 6.10 La textura de la vida es, la resiliencia de quien crea un "Jardín de la esperanza" .... 106 7. CONCLUSIONES ................................................................................................... 108 BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................................ 111 ANEXOS ..................................................................................................................... 115.

(10) Introducción. La textura de la vida, es uno de los cantos o mantras que se encuentran en el libro Jodo Shinshu, en español, libro de servicio, de la enseñanza del Buda. Éste canto o mantra, nos habla de un tejido que se hila entre nosotros en colores totalmente nuestros, haciéndonos ver la cosecha de que lo hemos sembrado. Somos responsables de la creación de la alegría y el miedo presentes en nuestra vida, y somos solo nosotros capaces de llenar de luz o sombra cada espacio donde nos permitimos existir. Renacemos de nuevo en el presente, como producto de nuestras memorias, el pasado no se borra, pero el ahora es nuestro en la acción.. La configuración del relato, permite que muchas de las enseñanzas existentes puedan ser apropiadas para hablar de nuestras propias experiencias, ellas pueden llegar a ser reescritas en el presente y comprendidas bajo el curso de nuestras acciones. Somos capaces de compartir nuestras vivencias porque hemos adquirido y apropiado el sentido de cada una de ellas, manifestándolas en el lenguaje. Pero la elaboración de nuestros relatos, también son producto de la necesidad de comprensión de nuestras acciones sobre lo inesperado que surge frente a la vida. Frente a esto último, la resiliencia ha marcado un camino para hablar de la forma en que logramos sobreponernos a eso inesperado.. Los factores que inciden en un proceso de resiliencia, dependen tanto del individuo, como de la forma en que se vive en su entorno o contexto. La configuración de dichas acciones frente a cómo logra sobreponerse a la adversidad, responden a un relato que logra pre-configurar para sí a partir de sus creencias sobre la experiencia vivida, y se configura en el diálogo compartido con el. 10.

(11) otro, donde logra reinterpretar, comprender y comprenderse para darle un nuevo sentido a la experiencia y marcar un camino distinto sobre él desde la acción.. Por un lado, los antecedentes de la narrativa como método que lleva a emprender un proceso de resiliencia, están señalados en las investigaciones donde ha sido protagonista para entender la forma en que logra influenciar las acciones humanas, como cualidad natural de los seres, desde su nacimiento como mimesis de la vida, hasta propuesta de método de conocimiento.. Por otro lado, la resiliencia nace producto de desviar el foco sobre las desventajas que tenían ciertos niños en su proceso de desarrollo, como consecuencia de contextos insanos, a las cualidades que poseían y los hacían sobreponerse a dichos contextos logrando un pleno desarrollo. Se situó en identificar factores protectores y de riesgo que se manifestaban dependiendo del sujeto y de su entorno. Evolucionó a tal punto, que autores como Boris Cyrulnik, lograron identificar que la elaboración del relato y la influencia de ciertos aspectos culturales, influenciaban en el proceso hacia la resiliencia.. La textura de la vida. La narrativa, un relato de la resiliencia; es una reflexión desde la investigación, que busca aportar a los estudios que han venido desarrollando y avanzando en entender la narrativa como una mediación metodológica para el proceso de la resiliencia, comprendiendo lo que sucede en los sujetos cuando logran relatar la vida, contando historias. Para ésta investigación, se utilizó el método de estudio de caso sobre un proceso que se ha comenzado a gestar, conocido como los Hospitales de Campo, liderado por la Fundación Victimas Visibles. La propuesta de la investigación busca identificar aspectos comunes entre el proceso de. 11.

(12) elaboración del relato y el proceso de resiliencia, a partir de la aplicación de una entrevista a profundidad que buscó visibilizar la experiencia de los Hospitales de Campo y los elementos de la producción del testimonio de una de sus participantes desde su historia de vida oral, proponiendo así a la narrativa, como método que favorece procesos de resiliencia.. 12.

(13) Antecedentes. Los estudios con enfoque narrativo en torno a lo que ha significado la guerra interna en Colombia, consecuencia del conflicto armado, han dado aportes relevantes en la medida que han buscado la movilización de la memoria como forma de denuncia y acto para la justicia y reparación de aquellos que han sufrido consecuencias directas de la guerra y que se categorizan hoy como víctimas.. Por un lado, se tienen investigaciones a modo de informes como en el caso del Centro Nacional de Memoria Histórica centradas en las dimensiones y modalidades del conflicto armado, sus orígenes e impactos y los daños causados, situados en diferentes contextos y territorios. De igual forma, se le ha dado un espacio a la voz de los que ellos han llamado como sobrevivientes, narrando las memorias de la resistencia y la reconstrucción.. Por otro lado, dichos espacios institucionales han sido motivo de otros estudios con enfoque narrativo, en donde la configuración de los testimonios de las víctimas es vital para la consolidación de dinámicas políticas y sociales. Las investigaciones sobre narrativa con enfoque resiliente, le han apostado a la reconstrucción de la historia del conflicto, desde las voces de quienes tuvieron un contacto directo, sin que esto represente que es un asunto ajeno para el resto de la población colombiana.. Otras, han establecido estrategias identificadas en las posibilidades de la narrativa, contribuyendo en distintos escenarios y con diversas poblaciones, a través del conocimiento de la. 13.

(14) construcción y narración de estas poblaciones dentro del conflicto armado, identificando los sentidos que estos guardan frente a sus contextos para, desde allí establecer una estrategia de participación y reconstrucción de tejido social.. La resiliencia por su parte, se ha entendido como una posibilidad que puede darse en el acompañamiento psicosocial a las víctimas del conflicto, pero también se identifica en poblaciones o comunidades que, desde hábitos o prácticas culturales específicas, se han sobrepuesto a las experiencias de vivir la guerra. Este acompañamiento psicosocial que se ha establecido como propuesta dentro de un marco institucional, como en el caso del Ministerio de Salud, reconoce que la atención a diversas poblaciones debe proponerse dentro de un proceso de afrontamiento, que logre reconocer unos factores que contribuyan a la restauración de la población. Es así, como las investigaciones sobre resiliencia enfocadas en ésta población, han establecido afectaciones psicológicas, estrategias de afrontamiento, al igual que la reconstrucción de una memoria que permita procesos de catarsis.. 14.

(15) Justificación. La presente investigación entonces, pretende proponer la narrativa como un método que favorezca los procesos de resiliencia. Si bien ésta ha contribuido a darle nuevos sentidos a la comprensión de las consecuencias del conflicto armado, situado en quienes se han visto afectados de manera directa, también es necesario reconocer que las historias de vida de las víctimas, posibilitan la identificación de factores y procesos sociales que han logrado que estos sujetos se sobrepongan a las experiencias adversas, consecuencia de la guerra.. La narrativa como método, nos permite ubicarnos en la elaboración del relato como una posibilidad de encaminar procesos que contribuyan a la reconstrucción del sujeto y al cambio social, al igual que proponer el acompañamiento psicosocial desde escenarios que favorezcan la elaboración del relato de lo adverso desde el propio sujeto y reconozcan que el contar historias a partir de experiencias vitales, dan cuenta de cómo se afronta la adversidad y como esta puede presentarse como posibilidad de la comprensión tanto de mi interior como de mi exterior.. En ese sentido, se busca identificar elementos tanto de la resiliencia como de la narrativa en la iniciativa de los Hospitales de Campo, liderados por la Fundación Victimas Visibles, que permitan vislumbrar como se da la elaboración del relato de lo adverso y cómo éste ha contribuido a fortalecer procesos de reconstrucción de las víctimas e incluso de quienes no lo son; permitiendo ser un antecedente que proponga la narrativa como método que favorece los procesos de resiliencia, a su vez que pueda ser utilizado en otros escenarios como propuesta que contribuya al reconocimiento histórico y a la reconstrucción de tejido social.. 15.

(16) Pregunta problema. En ese sentido, la pregunta problema que pretende resolver esta investigación es:. ¿Cómo la narrativa llega a ser un método que favorece procesos de resiliencia a partir de la posibilidad de la elaboración del relato de lo adverso?. Objetivos. Objetivo general.  Proponer la narrativa como un método que favorece procesos de resiliencia a partir de la iniciativa de los Hospitales de Campo liderada por la Fundación Victimas Visibles.. Objetivos específicos.  Identificar y reconocer los elementos en común de la narrativa y el proceso de resiliencia, en la elaboración del relato, desde referentes conceptuales desarrollados en el marco teórico..  Registrar los elementos en común de la narrativa y el proceso de resiliencia desde la experiencia de los Hospitales de Campo, a través de la aplicación de una entrevista a. 16.

(17) profundidad y la producción del testimonio de una de sus participantes a partir de su historia oral de vida..  Interpretar los elementos en común registrados de la narrativa y el proceso de resiliencia, por medio de la elaboración de un relato que dé cuenta de la influencia de la narrativa en el proceso de la resiliencia.. 17.

(18) 1. Marco teórico. 1.1 El concepto de narrativa. En este capítulo, se abordará el concepto de narrativa desde la propuesta que desarrolla Jerome Bruner en su obra titulada: La fábrica de historias. Derecho, literatura y vida; al igual que algunos aspectos de la función narrativa desde la mirada de Paul Ricoeur. Se establecerán referentes conceptuales de la narrativa desde los usos del relato y su relación con el sentido que adquieren nuestras experiencias cuando nos referimos a ellas en el acto de narrar. Se trabaja el concepto de Peripéteia como uno de los elementos influyentes en la construcción de relatos, él significado en el proceso narrativo y finaliza con la aproximación a la identidad narrativa como resultado de la creación narrativa del “yo”.. 1.2 Las vicisitudes de la narrativa. “Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí un pajarito me conto que estamos hechos de historias” Eduardo Galeano. La narrativa se cuenta, se crea, se recrea, se multiplica, nos susurra historias, nos habla con dulzura, nos arroja gritos amargos y nos re-escribe, re-escribiéndonos. Ésta condición permite convertir el pasado en un ahora, lo distante, lo que se plantea como inimaginable en próximo, en posible y visible. La narrativa es un camino de vicisitudes que se convoca en lo cotidiano y que. 18.

(19) nos permite reflexionar de los otros y en nosotros mismos, nos contamos y nos cuentan para darle nuevos sentidos a nuestras experiencias.. Pero hace falta una fractura en lo habitual para echar andar la dinámica de la narrativa; conocerla nos permite asumir otro rumbo en el momento de confrontar las adversidades de la vida. La narrativa es una aliada en lo adverso (Bruner, 2003). La narrativa en Jerome Bruner (2003), es un proceso dialéctico en el cual el ayer y el mañana conviven entretejidos por la memoria y la imaginación. La narrativa es un modo de conocer, crea mundos posibles sobre el mundo que se nos presenta, pero se extrapolan, y quizás es por esa exigencia que es realizable proponerla en distintos escenarios. ¿Cómo la narrativa llega hasta este punto?. Víctor Turner (citando a Bruner, 2003), evidencia la narrativa en un primer escenario, lo rituales comunitarios, asociados a la siembra, la medicina, entre otras actividades; otorgadas posteriormente como responsabilidades de sacerdotes de la comunidad que la socializaban con el resto. Dichas actividades adquirieron un sentido mimético (Imitación) donde la población representaba el presente y el pasado, desde sus sucesos. La condición mimética llegó alcanzar estructuras como las que hoy conocemos por el lenguaje, tomando algunas de las características de éste mismo; una de las más significativas es la referencia a distancia, definida como:. La capacidad de las expresiones lingüísticas de referirse a objetos que no están presentes aquí y ahora tanto para el hablante como para el oyente. Y esto hace del lenguaje algo más que un simple señalar con el dedo u "ostensión. (Bruner, 2003, p. 134). 19.

(20) Una segunda característica se refiere a la arbitrariedad de la referencia, donde los signos 1 no se parecen necesariamente a lo que aluden. La tercera característica habla de la gramática de casos, por la que es posible percibir el progreso de una acción. Por estas tres características, Bruner establece la capacidad de hablar de las cosas sin que estas estén presentes; también permite entender la capacidad de narrar más allá de la mera expresividad.. Un último concepto señalado por Bruner (2003) y desarrollado por Lev Vigotsky, será el de interiorización el cual describe como adquirimos e imitamos modismos y luego nos apropiamos de ellos. En el proceso narrativo, la apropiación nos permite empezar a generar un relato para sí mismos, siendo capaces de emprender un camino hacia la capacidad reflexiva sobre nuestras acciones, hábitos adquiridos a lo largo de la vida por mediación cultural, la confrontación con lo inesperado y, comenzar a entender la narrativa, como un acto subversivo. 2. La última faceta que revisaremos en éste capítulo, será la influencia de los relatos en la creación del yo y la identidad narrativa. Al respecto, Bruner nos habla del equilibrio entre memoria y fantasía, siendo quizás esta última, la que nos posibilita pensar en mundos posibles, ver otras facetas de lo adverso, re-escribirnos sobre lo que ya hemos dicho de nosotros mismos. El “Yo”, como producto de la narración, establece, hace visible una dialéctica entre lo interior y lo exterior y viceversa, tal y como funcionan los ciclos de la vida; en ese sentido, nuestra identidad es fiel a la temporalidad de nuestros relatos, al igual que es producto de nuestras conexiones 3, éstas se. 1. El signo hace mención a la teoría estructuralista que lo define como referente tanto mental como material de algo que se señala desde el lenguaje. 2 Aquí el concepto de subversivo se entiende desde el subvertir, como acción reflexiva que trastoca ciertos escenarios para transformarse y transformarlos. 3 Respecto a las conexiones, Bruner aclara que estas se relacionan con el proceso de independencia que vamos adquiriendo cuando por el lenguaje, empezamos a crear una versión de sí mismos desde nuestros relatos.. 20.

(21) relacionan con los vínculos que creamos en nuestros escenarios y quienes participan en ellos. Aun así, afirmamos constantemente ser otra cosa.. 1.3 Ricoeur y su aporte a la función narrativa. La narrativa, como forma de conocimiento, establece una inquietud alrededor de la compresión de lo que consideramos como real en el acto de narrar; en relación con esto, el filósofo Paul Ricoeur plantea las características que hacen posible el relato y su relación con la elaboración de la compresión frente a lo que se relata.. Ricoeur propone la construcción de una unidad funcional entre los múltiples modos y géneros narrativos, partiendo de la hipótesis de que tanto en la ficción como en la historia el común es la experiencia humana, y su narración es de carácter temporal. Para abordar el carácter de la temporalidad, es necesario poner en prueba la capacidad de selección y organización del lenguaje en unidades más largas del discurso a los que denominamos texto, entendido como: “la unidad lingüística buscada y que constituya el medio apropiado entre la vivencia temporal y el acto narrativo” (Ricoeur, 2000, p.191).. El acto de narrar señala, articula y aclara la experiencia temporal; buscar un patrón de medida que satisfaga esas características, Ricoeur (2000) establece el texto del siguiente modo:. “Como unidad lingüística, un texto es, por una parte, una expansión de la primera unidad de significado actual, de la frase o instancia discursiva en el sentido de Benveniste. Por otra parte,. 21.

(22) aporta un principio de organización transfrásica del que se beneficia el acto de narrar en todas sus formas”. (p.191). En ese orden de ideas, “la composición verbal”, como la llama Ricoeur, convierte el texto en un relato; por su condición transfrásica, adquiere un sentido que va más allá de lo estructural, y se sitúa, tomando a Aristóteles, en el mythos, también nombrado como fábula o trama, que es la composición de los hechos. La trama para Ricoeur, se compone de la siguiente manera:. La elaboración de la trama consiste, principalmente, en la selección y en la disposición de los acontecimientos y de las acciones narradas, que hacen de la fábula una historia «completa y entera» que consta de principio, medio y fin. Con esto queremos decir que ninguna acción es un principio más que en una historia que ella misma inaugura; que ninguna acción es tampoco un medio más que si provoca en la historia narrada un cambio de suerte, un «nudo» a deshacer, una «peripecia» sorprendente, una sucesión de incidentes «lamentables» u «horrorosos»; por último, ninguna acción, considerada en sí misma, es un fin, sino en la medida en que, en la historia narrada, concluye el curso de una acción, deshace un nudo, compensa la peripecia mediante el reconocimiento, sella el destino del héroe mediante un último acontecimiento que aclara toda la acción y produce, en el oyente, la kátharsis de la compasión y del terror. (Ricoeur, 2000, p.191). En conclusión, la acción es constituyente de sentido en la misma acción por el relato, asumimos nuevas formas de ver lo adverso, lo inesperado, la “peripéteia”, en el acto de narrar, y desde allí nos re-escribimos y también nuestras experiencias. Ese carácter de la trama descrita por Ricoeur, le confiere un estado de inteligibilidad. La trama entonces es “el conjunto de combinaciones mediante las cuales los acontecimientos se transforman en una historia o —correlativamente—. 22.

(23) una historia se extrae de acontecimientos” (Ricoeur, 2000,p. 192). El acontecimiento será un componente narrativo que contribuye al avance de la historia, junto a la trama componen las circunstancias, los fines y los medios; esta composición del relato, evidencia la capacidad de organizar nuestras experiencias, lo que conlleva a una elaboración de la comprensión sobre lo experimentado.. Tanto la historia como la ficción, presentan su común en la base temporal de la experiencia humana, en ese sentido, es pertinente definir el tiempo, o al menos entender donde se ubica en nuestros relatos. El tiempo se ubica en la configuración de nuestra experiencia en el momento en que ésta se presenta en el acto narrativo; es posible afirmar entonces, que cuando relatamos nuestras experiencias, también entendemos que la comprensión sobre la vivencia de ese instante nos reconstruye; y esa misma circunstancia a pesar de ser narrada dos veces o más, no es la misma historia cada vez que se cuenta.. La trama es una referencia de nuestra experiencia, una mimesis; por eso construye esquemas inteligibles, donde experimentamos sobre la configuración de los posibles. Dicha referencia entonces se mantiene en suspenso, porque al momento de evocarla en el relato, es el instante intermedio entre al comprensión4 del mundo de la acción y la reconfiguración de la realidad cotidiana (Ricoeur, 2000).. 4. La comprensión para Paul Ricoeur, se relaciona con la capacidad que se tiene de hacer o rehacer una historia mediante una operación discursiva que convoque un comportamiento de innovación semántica, relacionada con el sentido que se les otorga a los relatos.. 23.

(24) La experimentación con lo paradigmático, convoca a la imaginación creadora, que en Bruner llamaríamos mundos posibles; otorgándole un poder a la narrativa imitadora de la experiencia, de expresar ideas que re-escriben sobre lo que ya se ha escrito; logra mantener una afinidad que nace del relato, con lo que hubiera podido ser puesto en el presente. Implícitamente, sabemos que el mundo como se nos presente no tiene una sola faceta de verdad, y que es por las convenciones narrativas que existen en los relatos que es posible hablar de él, son esos modelos de realidad narrativos, los que usamos para dar forma a nuestras experiencias (Bruner, 2003).. 1.4 La forma de la narrativa frente a los usos del relato. Uno de los aportes más significativos del trabajo de Bruner a la narrativa, es considerarla como un modo de conocimiento. Sí bien reconoce que el pensamiento paradigmático ocupa una gran parte a verificar las fórmulas del cómo son de las cosas; el pensamiento narrativo también se dirige al mundo, para plantearnos la posibilidad de cómo podrían ser las cosas o haber sido. En este último aspecto, es quizás donde encontramos las posibilidades de confrontar las circunstancias inesperadas de la vida, de romper con moldes que la misma narrativa, por su carácter cultural, nos propone en el ser y el actuar, a encontrar en las formulas estructurales posibilidades para el dialogo de lo sensible. La narrativa como forma de conocer y producir conocimiento nos acerca a la parte más humana de las relaciones que establecemos con nosotros mismos, con el otro y con nuestros espacios.. Los aportes Aristotélicos a la narrativa como una mimesis de la vida, o de las acciones humanas, permanecen de manera constante en algunas investigaciones donde la narrativa es. 24.

(25) protagonista. Tanto para Aristóteles como para Bruner, la configuración de esta imitación gracias al relato se da por el estado de la peripéteia, puesto que describe las exactas e inmediatas circunstancias en las que una secuencia de normales acontecimientos se vuelve un relato. (Bruner, 2003). Las distintas propuesta teóricas han propuesta a la narrativa como mucho algo más allá de la sintaxis, develando la incesante inquietud de preguntarnos por la estructura de nuestros relatos; y cómo éstos le dan sentido a las experiencias cotidianas cuando intentamos expresarlas frente a otros. Para Bruner (2003) Los relatos “transfiguran lo banal”, en el momento en que abordamos la complejidad de comprender el modo en que nos damos frente a las situaciones de la vida; pues éstas parecen estar determinadas por una intuición que nos convoca a afrontarlas, pero no sucede lo mismo al momento de explicarlas.. Esos pequeños impulsos motivados por la intuición, provienen de pequeñas interferencias en el canon de lo cotidiano; el surgimiento de circunstancias inesperadas que rompen con la naturalidad del curso aparentemente trazado por nuestras vidas, da paso para el nacimiento del relato. Dichas circunstancias, son quizás las razones por las cuales los relatos han sido pensados más allá de su estructura narrativa; cada uno de ellos contiene una finalidad e intención comunicativa que trasciende pensarlos como meros elementos informativos.. Esta condición de ruptura, propuesta por Aristóteles como Peripéteia, es una circunstancia inmediata que se presenta en nuestra cotidianidad rompiendo con el hilo conductor y permanente de lo que consideramos como natural en el curso de nuestras vidas; la peripéteia desconcierta, pues. 25.

(26) por ella, la acción debe movilizarse bajo otro rumbo y en ese momento es donde se establece el relato bajo modelos de realidad narrativos.. Estos modelos de realidad narrativos, moldean nuestra experiencia, son el esfuerzo por dar sentido al mundo; y a su vez, nos remiten a entender esa experiencia como verdadera realidad. Esta es la razón por la que los relatos nos direccionan entre el “sentido” y la “referencia”, el primero de carácter connotativo; el segundo denotativo (Bruner, 2003).5. Ampliando un poco más los conceptos de “Sentido” y “referencia”, evocaremos el porqué de la cualidad temporal transformadora de la narrativa, en el momento en que nos referimos al impacto que generan ciertas experiencias en el canon de lo cotidiano. En primer lugar, el sentido se establece en un vínculo entre género narrativo y “tropo” metafórico 6, por su pertenencia común al discurso a través de los usos del lenguaje. Es necesario entender como el proceso del establecimiento de este vínculo le da un carácter connotativo al sentido. Se dice, primeramente, que la metáfora transciende la palabra para situarse en la frase, de allí que podamos entenderla como “enunciado metafórico” (Ricoeur, 2000).. La metáfora se relaciona con el sentido en la medida que es una acción que se lleva a cabo sobre el lenguaje, esto le permite restablecer los significados usuales, es decir, lexicalizados en el relato. La metáfora es propuesta por Ricoeur como la distorsión de las palabras puesto en el enunciado. 5. El carácter connotativo guarda una relación con la interpretación subjetiva dada en las circunstancias que se nos presentan; el denotativo por el contrario corresponde a la palabra o signo que se le asigna a una situación u objeto determinado. 6 El tropo corresponde a la sustitución de una expresión por otra en un sentido figurado establecido por asociaciones metafóricas. La metáfora aquí se entiende desde un sentido Aristotélico, como la transferencia del nombre usual de una cosa otra en virtud de su semejanza. Esta definición la establece el mismo Paul Ricoeur.. 26.

(27) metafórico, es decir, el efecto de sentido (Ricoeur, 2000). Por el enunciado metafórico, el sentido es connotativo porque trasgrede el carácter netamente estructural del lenguaje, usado en el relato para aproximarnos a nuestras experiencias de una manera interpretativa, comprensiva, analítica y transformadora.. En segundo lugar, nos referiremos a la referencia, la cual se mueve en dos escenarios, por un lado, encontramos la referencia en relación al lenguaje en un matiz objetivo, es decir, la referencia nos remite a los significados comunes que se han establecido por convención a las palabras. Por otro lado, la referencia nos traslada a un espacio tiempo que nos sitúa en la experiencia que se relata. Por eso su carácter es denotativo.. Es así, como los relatos proponen a la narrativa como un proceso en el cual le damos forma a las situaciones y experiencias del mundo real, sin importar el carácter o matiz al que la adaptemos; llegan incluso a estructurar nuestra visión sobre el estado en las que se nos presentan y nos motivan actuar. La narrativa puesta en los relatos, nos cuestiona sobre la forma como éstos logran modelar nuestra experiencia del mundo real; nos abren a la dimensión de la creatividad, de la confrontación frente a lo adverso, de las situaciones como puertas que posibilitan nuevos mundos. A propósito de esto Bruner (2003) afirma lo siguiente:. Ofrece mundos alternativos que echan nueva luz sobre el mundo real. Para efectuar esa magia, el principal instrumento de la literatura es el lenguaje: son sus traslados y los recursos con que traslada nuestra producción de sentido más allá de lo banal, al reino de lo posible. Explora las situaciones humanas mediante el prisma de la imaginación. (p.24). 27.

(28) Por otro lado, la narrativa establece una relación entre lo que Anthony Amsterdam y Jerome Bruner han llamado “Dialéctica de lo consolidado y lo posible”; nos movemos en una constante tensión entre el pasado y lo que podría ser, allí entre estos dos permanece la vida; y en un plano más profundo, un cuarto protagonista: nosotros mismos; o lo que conocemos dentro de los estudios de la narrativa como “el Yo”. Por los relatos establecemos no solo un rostro del yo si no una cantidad de “yoes constituyentes de una identidad, tan importante de abordar en la comprensión de la narrativa que habla de la vida, de lo cotidiano y sus fracturas (Bruner, 2003).. Sabemos que los relatos emergen por situaciones o circunstancias imprevistas, y que la narrativa se mueve entre lo que se esperaba y lo que sucedió; a su vez, el relato establece relaciones sociales, es la “moneda corriente de la cultura” (Bruner, 2003), incluso por la cultura misma se establecen hábitos o prácticas que asumimos “naturales” dentro de nuestra cotidianidad; y es por la fractura de lo habitual, como ya se menciona antes, que es posible el relato, la cultura entonces, es un factor influyente en la comprensión de la narrativa.. Los relatos no recomponen lo habitual, al contrario, convocan la causalidad, permiten pensar en lo que significa las circunstancias, como quien pretende dar el salto del ¿Por qué? al ¿Para qué?; es un salto del allí (pasado) al aquí (el ahora), que es el tiempo en el que se narra el relato. Ésta característica, nos permite establecer “mundos posibles”, una reflexión profunda sobre las reales circunstancias que rodean nuestra condición humana; en un dialogo intersubjetivo entre narrador y escucha. Frente a esto Bruner (2003) afirma: “Porque una narración modela no sólo un mundo, sino también las mentes que intentan darle sus significados”. (p.47). 28.

(29) Por lo tanto, el relato se vuelve una forma de describir los acontecimientos de la vida humana con el objetivo de transformarla, de darle apertura a eso posible; y posibilidad de buscar las “formas sintácticas apropiadas” para hablar de lo que nos sensibiliza, incluso del dolor (Bruner, 2003). La gramática narrativa, necesita mucho más que marcadores estructurales para captar los acontecimientos humanos en el trascurso del tiempo, pues esta se define en relación con lo que está sucediendo en el mundo del relato. (Bruner, 2003).. ¿Qué forma le imprime el relato a la narrativa? La narrativa se convierte en un modo de conocer, interpreta nuestras acciones, nos hace entendernos dentro de la impermanencia, con el objetivo de ser motor hacía la comprensión de sí mismos y la circunstancias que rodean nuestras vidas. El relato le imprime a la narrativa, la capacidad de entenderla como un proceso con connotaciones cognitivas o epistemológicas, en donde el proceso en el momento de narrar es el punto focal.. El relato hace entender, que si bien es necesario abarcar la estructura que presenta la narrativa al ser contada, también es necesario entender su dimensión más sensible en la escucha del otro, pues nos refiere a acontecimientos humanos, a situaciones humanas que logran moldear las percepciones, que si bien dependen de nuestras creencias, también pueden ser re-escritas. La narrativa es posible por la construcción y reconstrucción de los significados en el diálogo intersubjetivo que establecemos con otros; y con el mismo contexto donde de manera cotidiana nos desenvolvemos. Pero ¿De qué manera los significados influyen en la narrativa?. Bruner (2003) establece que una de las formas más frecuentes del discurso en la comunicación humana es la narración; la cual es posible por la existencia de un orden prioritario sobre las formas. 29.

(30) gramaticales que seleccionamos para dar impulso a construirlas; en la comprensión de las acciones, en su cuestionamiento, está la base sobre la cual somos selectivos de las formas discursivas que nos permitirán hablar de éstas. El significado se adquiere y se constituye en las formas gramaticales por las relaciones semánticas que se establecen.. El significado se sitúa en la referencia, la cual ya hemos expuesto de manera más amplia con anterioridad, le otorgamos la tarea de señalar, en un primer momento, la existencia de algo en su forma más superficial, luego ella adquiere un valor sobre el interés por la acción humana y sus consecuencias; logrando establecer interpretaciones de las preposiciones lógicas, por el acto mismo de narrar. Estas interpretaciones varían, se transforman y hasta se re- estructuran y con ellas el significado, pues este pertenece al escenario de la cultura, el cual proporciona nuevas herramientas narrativas sobre las que también nos re-escribimos y re-escribimos nuestros espacios.. El significado entonces, establece una relación con el sentido y la referencia, pues su interpretación es dada en la interacción y la participación, está marcado e influenciado por las relaciones que establecemos en un diálogo intersubjetivo con los otros en un determinado contexto y, además, es muestra de nuestro proceso comprensivo de sí mismos sobre nuestras vivencias.. 30.

(31) 1.5 La identidad narrativa: la creación de sí mismo, producto de los relatos. Ya hablamos con anterioridad de la importancia de la función narrativa, de las formas que adquiere por los relatos, su caracterización a partir de elementos que la invocan en la necesidad de manifestación e interpretación de las acciones humanas y de la experiencia de lo cotidiano. Ahora bien, los relatos son evocados por nosotros mismos, somos parte de ellos en primera y tercera persona si se quiere, una parte de ellos se constituye por lo que somos, es por ello que éste capítulo cierra, acercándonos de una manera reflexiva, a la función que cumple hablar de uno mismo; y como esto tiene una implicación en la construcción de nuestra identidad.. Empecemos adentrándonos en la naturaleza del “Yo”. Una gran parte de nosotros mismos la describe Bruner (2003), es inconsciente y defensiva; la confrontación frente a ese aspecto, parece estar planeado en la búsqueda de un experto que nos ayude a revivir nuestro pasado y superar la resistencia a descubrirnos. Salir del aislamiento para encontrarnos con nosotros mismos a través del relato, construye y reconstruye contantemente un Yo, según sea las circunstancias en que nos encontremos. Nos apoyamos sobre nuestras memorias y expectativas de lo que fuimos y seremos. La narrativa por la acción de relato, se vuelve testigo de nuestro acontecer en la vida y de lo que hemos sido hasta el momento. De las historias sobre nosotros mismos nacen los hábitos, que luego de verse bajo una ruptura, se convierten en relatos para luego ser ubicados en géneros; en ese sentido, el relato mantiene la misma naturalidad de los ciclos de la vida, nacen, se re-escriben, y tienen su final en las nuevas situaciones y condiciones del presente que hacen que de nuevo se abra su ciclo y reaparezcan.. 31.

(32) Una circunstancia se re-escribe, se cuenta de muchas maneras, porque confronta un sentido distinto en el ahora; esto provoca una desviación o cambio en el “Yo”, que se mueve entre lo interior y lo exterior, para el caso de este último, se relaciona con la cultura; la cual establece unos modelos del “Yo”, que establecen unas perspectivas de identidad sobre él. En la creación del “Yo”, mantenemos una diferencia entre lo que decimos de sí mismos, y lo que revelamos a los demás (Bruner, 2003).. Los relatos creadores del “Yo”, también se establecen el reflejo del modo en que los demás esperan que nosotros seamos, es por ello que el relato autobiográfico, establece una lealtad con nosotros mismos, respecto a cómo nos damos en el relato; pues el “Yo” también es otro, que se da en la intimidad de sí mismos, se habla para interpretarse, redescubrirse y reescribirse. El “Yo”, resulta ser entonces un protagonista del relato que corresponderá a un género literario específico.. Hemos establecido hasta aquí una parte de la naturaleza del “Yo”; ahora hablemos de la relación que esa naturaleza tiene con la identidad producto del “Yo” narrativo y su incidencia en la apropiación del personaje, como un “Yo” refigurado. La identidad narrativa, corresponde al análisis de la subjetividad y su composición a partir del relato, es decir, que ésta se constituye a través de un proceso, es una identidad “móvil y dinámica”.. Ricoeur (2000) establece dos categorías para referirnos al concepto de identidad: Idem e Ipse7, el primero la define como: extremadamente parecido e inmutable; el segundo dice: idéntico, quiere decir propio y su opuesto no es diferente, sino otro extraño. Este segundo se relaciona con la. 7. Dos conceptos del latín que refieren a la identidad.. 32.

(33) permanencia en el tiempo, y por eso el filósofo establece la identidad con relación a la función narrativa, ya antes abordada, y bajo una condición de ipseidad. La identidad se relaciona con la noción del tiempo, por eso dicha permanencia no es estática, al contrario, es mutable; y el tiempo de nuestros relatos se da en la intersección del tiempo histórico y el tiempo de la ficción.. La identidad narrativa se da por la comprensión de sí mismo en el relato, confirma la hipótesis de que somos producto de nuestros relatos, y que constantemente nos reescribimos. Pero también la identidad se relaciona con lo público, como debemos ser y como debemos confrontar y confrontarnos frente a las circunstancias. La representación de nosotros mismos en el relato hace preguntarnos si la identidad es algo plenamente natural producto de lo que relatamos.. La identidad narrativa del “yo”, corresponde entonces, a un vínculo entre pensamiento y lenguaje, al respecto, Dan Slobin (citado por Bruner, 2003) establece que la experiencia no se verbaliza sin que se asuma una perspectiva, que es evidente por el uso del lenguaje; el proceso de hablar y escribir las experiencias se transforma filtrada por el leguaje para ser “eventos verbalizados”.. El relato del “Yo, es una autobiografía que guarda un interés; los actos mentales establecen su forma, en donde lo que importa es el proceso en cómo nos damos en esos relatos. El relato de sí mismo es de fuera hacia dentro y viceversa; nos prepara para el cambio, y somos capaces de contarnos y ver nuevos modos de vernos en el mundo. La construcción del “yo” en el relato no tiene fin, es un proceso dialectico, que equilibra autonomía y compromiso.. 33.

(34) La narrativa es al parecer nuestro modo natural de usar el lenguaje para confrontar las situaciones que impactan nuestras vidas. La identidad es creada y recreada por la narrativa, el “yo” es producto de nuestros relatos, sin la capacidad de contarnos, no podríamos referirnos a una identidad, es decir, la identidad parece no avanzar sin la capacidad de narrar. Nuestra identidad nos vincula con los demás y entiende los constructos del “Yo”, en una cultura dialéctica.. 2. Resiliencia: la adversidad, una posibilidad. El capítulo sobre la Resiliencia, abordará algunas perspectivas que definen el terminó a partir de paradigmas integradores holísticos, en donde la investigación y acción psicosocial es de carácter interdisciplinar. A partir de dichas perspectivas, el capítulo presenta el origen y evolución de la resiliencia, al igual que su propuesta actual dirigía hacía lo comunitario, razón por la cual, el capítulo cierra con un acercamiento a la resiliencia comunitaria desde algunas conclusiones de procesos existentes.. 2.1 La resiliencia: Una semilla que germinó en la dimensión humana. “El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer.” Ernesto Sábato. La Real Academia Española, define la Resiliencia de la siguiente manera: Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos (2017).. 34.

(35) Siguiendo la ruta de la narrativa como posibilidad de re-escribirnos dentro de nuestras experiencias cotidianas, y hacer de la vida una posibilidad de vivir de manera constructiva; la resiliencia será, una roca tallada de la imagen de sí mismo, con el mejor cincel que posea cada individuo. Cuando Boris Cyrulnik se preguntó a quien se le atribuye el término de resiliencia, la imagino bajo la siguiente descripción: “Se tomó un término técnico que existía para los vegetales. Se dice que un suelo es resiliente cuando tras un incendio la flora y la fauna se recuperan, vuelven a la vida, aunque no del mismo modo que antes. Aparecen una nueva flora y una nueva fauna, a veces muy bellas, pero distintas. Ésa es la más bella imagen de la resiliencia.” (Cyrulnik, 2014, p.31). La resiliencia es entonces, un sinónimo de la narrativa que el hombre crea para re-definirse a sí mismo.. Las nuevas miradas sobre la resiliencia, la proponen como un concepto que constantemente se re-escribe según el contexto donde quiera convocársele. En ese sentido, el estudio de la resiliencia amplió su espectro en el desarrollo teórico sobre la investigación y la intervención social, al igual que hacia las aplicaciones concretas que aportan a la práctica. La resiliencia es un concepto que se entiende dentro de un proceso de construcción social en el que median variables de un contexto concreto; se constituye desde lo social, lo relacional y los ecosistemas humanos; podemos observarla porque se manifiesta en comportamientos individuales, familiares, sociales, organizacionales, etc. (Madariaga, Palmo, Surjo, Villalba y Arribillaga, 2014).. La resiliencia como proceso de construcción social, esta mediado por la trayectoria histórica y los contenidos culturales de cada escenario, dicha mediación condiciona los significados individuales y colectivos; los cuales pueden ser observables con el objetivo de identificar cuales han promovido la resiliencia en circunstancias adversas y cuáles de ellos guían la reconstrucción. 35.

(36) de tejido social a partir de los procesos individuales y participativos de cada sujeto. (Madariaga et al., 2014).. La naturaleza de la resiliencia la define como una respuesta dinámica y creativa; en la que se adquiere la capacidad de construir nuevas interpretaciones de los escenarios adversos o de los impactos inesperados de la vida y las respuestas encontradas a dichos. Se puede llegar a identificar todo tipo de recursos individuales y sociales que permitan entender los procesos de construcción, pero en la resiliencia es importante las repuestas que los sujetos establecen en relación con sus percepciones valores y objetivos personales. (Madariaga et al., 2014).. En ese sentido, la resiliencia definida como proceso, guarda tres pilares principales: El primero se relaciona con las nuevas interpretaciones de los acontecimientos; el segundo, en relación con el primero, se refiere a los contextos, y como estos influyen en las nuevas interpretaciones; la tercera es la nueva mirada de las personas para sí y fuera de sí. Las actuales investigaciones sobre resiliencia, hacen énfasis en la importancia del acompañamiento en los procesos resilientes, ya que estos permiten el apoyo afectivo y solidario, facilitando el diálogo y la escucha hacia una conciencia sobre las circunstancias presentes. (Madariaga et al., 2014).. El carácter diverso de la resiliencia, permite ser vista desde cualquier escenario donde quiere convocársele, no produce respuestas definitivas ni generalizadas, pues cada sujeto se relaciona con su contexto y lo narra de una manera diferente. La intervención para visibilizar, promover o activar la resiliencia, tiene el objetivo de la búsqueda de mejores condiciones de vida. El fomento de procesos relacionales y participativos contribuye a la resignificación del estado actual; por eso. 36.

(37) entender la resiliencia y definirla es un trabajo que se hace desde una mirada interdisciplinar, para el aporte de miradas distintas en diversos escenarios. (Madariaga et al., 2014).. El entendimiento de la resiliencia como proceso desde múltiples visiones, ha contribuido a identificar procesos actuales que, desde sus dinámicas colectivas, hacen frente a las actuales crisis sociales, económicas y ambientales; su finalidad es no perder la articulación del espacio social, y le otorga a la resiliencia una faceta psicosocial que influye en los vínculos de persona a persona. Ésta construcción social de resiliencia, sea cual sea el escenario donde pretenda ser abordada, identifica respuestas en relación a las características individuales o colectivas. Dichas características están mediadas por los relatos que cada persona construye de sí mismo y de la nfluencia que tiene su entorno en dicho proceso (Madariaga et al., 2014).. Los procesos colectivos donde se ha podido identificar una reconstrucción de tejido social, ven la resiliencia desde un énfasis comunitario; su objetivo se centra en poder identificar cuáles son los factores que influyen en las personas que participan, cómo dichos procesos inciden de un modo individual en los sujetos, que los motiva a llevar a cabo un proceso individual consigo mismos; pues la resiliencia no implica el enfrentamiento a las situaciones adversas, sino un aprendizaje, trasformación y crecimiento; más allá de la resistencia a las dificultades. (Madariaga et al., 2014).. La resiliencia también se ha entendido como fenómeno multidimensional, en donde es necesario conocer los factores que la promueven; y las dinámicas que se establecen en dichos factores, dando apertura para el afrontamiento de los momentos adversos. Se requiere de vínculos socioafectivos donde sea posible el diálogo de lo sensible sobre lo que se experimenta,. 37.

(38) promoviendo la creación de una metodología que pueda ser proyectada sobre futuros procesos. La participación de las personas, con la finalidad de promover la resiliencia, hace entender las fortalezas propias en conexión con los otros que logran identificar también las de ellos desde el compartir. (Madariaga et al., 2014).. Los escenarios donde la resiliencia es una posibilidad de diálogo de sí mismo frente a las circunstancias, lo que la promueven y la evocan. La resiliencia es un proceso social, pero a la vez pedagógico, con un carácter polisémico que les otorga a los seres humanos, ser dueños de su propia vida inscrita en los relatos de sí y a su vez fomenta su práctica, en sus distintos escenarios.. 2.2 Los orígenes de la resiliencia. El origen de la resiliencia, se asemeja a un círculo concéntrico, donde su centro, eje u origen se comparte. En este caso, los estudios que dirigieron su mirada hacia los efectos que producían los traumas, dejaron de ser el centro para situarse sobre el fenómeno de la recuperación del desarrollo. Casos como los de la segunda guerra mundial, fueron punto de partida para René Spitz y Anna Freud quienes observaron la recuperación del desarrollo en algunos niños, con ciertos traumas a casusa de la guerra o la perdida de sus padres. (Pourtois, 2014).. María Angélica Kotliarenco, Irma Cáceres, y Marcelo Fontecilla (1997) , en su estado del arte en resiliencia, establecen la ruta del origen del concepto durante los años ochenta, como antónimo del concepto de “vulnerabilidad”, que hasta el momento había guardado gran protagonismo en los estudios sobre el desarrollo psicosocial. Algunos puntos de partida que establecieron entender. 38.

(39) ciertas condiciones de vulnerabilidad como posibilidades para la fortaleza humana, se situaron en circunstancias de pobreza en la que se encontraba inmersa ciertos sectores de la población infantil durante su proceso de desarrollo.. La resiliencia en un principio partió de entenderse dentro de ambientes psicosocialmente insanos, a la par de querer reflexionar alrededor de las condiciones que hacen que los sujetos se sobrepongan a las diversas circunstancias que son vivenciales en la cotidianidad de ese ambiente nombrado como “insano”. Es por ello, que ya para la época de los 80’s, la investigación sobre la resiliencia se focaliza en las personas que han desarrollado esta “capacidad” en determinadas situaciones, a las cuales se les llamara resilientes.. Uno de los autores que se destacó en este campo fue Michael Rutter, quien junto con Emmy Werner y Norman Garmezy, acuñó el concepto de resiliencia para las ciencias sociales en el año de 1972, siendo uno de sus aportes a esta investigación, el conocimiento y la comprensión de las causas por las que las personas, que se consideran resilientes, logran dentro de su desarrollo psicosocial sobreponerse a determinada circunstancia o realidad. Rutter, parte de los factores que actúan como protectores y cuáles son las dinámicas o mecanismos que los encausan. (Kotliarenco et al., 1997). Emmy Werner, durante los años cincuenta, examinó la ruta de 300 niños de la calle en Hawai, constatando la capacidad de algunos de ellos para mantener sin dificultad procesos de aprendizaje y adaptación (Pourtois, 2014), lo cual le permitió reconocer la resiliencia como una posibilidad que promoviera la creación de políticas de intervención. Werner nos habla desde un punto de vista. 39.

(40) clínico, donde la creación de ciertas dinámicas puede llegar a disminuir la exposición a ciertas situaciones; a su vez de entender los factores de protección8 dentro de ciertas circunstancias dadas que posibiliten ser escenarios donde pueda darse el desarrollo de la capacidad resiliente. (Kotliarenco et al., 1997). El interés por el enfoque de la resiliencia, a partir de los aportes de Rutter, estableció tres áreas de investigación sobre la resiliencia. La primera de ellas, son las diferencias individuales en el estudio en poblaciones de alto riesgo, las cuales se situaban en los datos empíricos arrojados en las investigaciones; la segunda hace referencia al estudio sobre el “temperamento” por varios autores en los estados unidos en la época de los 70’s; y la última área se relaciona con la investigación de Meyer, alrededor del estudio sobre la observación de las distintas formas que las personas tienen para enfrentar situaciones; destacando experiencias clave o momentos de transición. (Kotliarenco et al., 1997). Rutter también estableció aportes psicobiológicos frente al entendimiento de la resiliencia, pues los sujetos cumplen un rol activo en su interacción con su medio ambiente; así es posible entender este concepto no en la fortaleza o debilidad de una persona si no en la reflexión sobre la afectación que tienen las personas frente a distintos “estímulos estresantes” o reacción frente a ellos, situándose en las fortalezas o aspectos positivos de los seres humanos. (Kotliarenco et al., 1997). Posteriormente, trabajo como el de Jhon Bowlby, se enfocaron en el vínculo, tan importante para entender la resiliencia y luego, en los noventa, la perspectiva integrativa de Boris Cyrulnik,. 8. Los factores protectores se relacionan con atributos o características individuales o colectivas que promueven el fortalecimiento de vínculos y aspectos personales de los individuos para sobreponerse a situaciones adversas.. 40.

(41) propagó ampliamente el concepto, enfocándose en la relación entre el psiquismo y lo biológico; es sobre esta dirección que se enmarcar los trabajos actualmente y esto permite que la resiliencia pueda ser observada en distintos escenarios, con características propias a cada contexto donde se lleva cabo (Pourtois,2014). 2.3 Sobre los factores protectores. Es importante señalar, que tanto los factores protectores como los factores de riesgo, están determinados por el contexto y el sujeto donde se pretende evidenciar el proceso de la resiliencia; y que un factor que puede llegar a presuponerse de riesgo, en otro escenario puede llegar a ser fortaleza, y de igual manera sucede con los factores de protección; lo que consideramos como una posibilidad en un sujeto o experiencia específica, podría suponer la rendición ante lo adverso.. Sin embargo, es importante identificar ciertas características que se le atribuyen tanto a los factores protectores y de riesgo, para poder ser identificados en los escenarios o sujetos donde se lleve a cabo la identificación del proceso resiliente o pretenda ser propuesta la resiliencia. El factor protector, fue definido “como las influencias que modifican, mejoran o alteran la respuesta de una persona a algún peligro que predispone a un resultado no adaptativo” (Rutter citado por (Kotliarenco et al., 1997, p.12). Partiendo de ésta definición establecida por Rutter, se dice, primeramente, que un factor protector no necesariamente constituye un suceso agradable, es decir, en determinadas circunstancias, los eventos poco agradables llegan a fortalecer a los individuos frente a situaciones. 41.

(42) similares; o por el contrario, los eventos estresantes que se catalogan como factores de riesgo, pueden llegar a ser sensibles frente al estrés en futuras experiencias (Kotliarenco et al., 1997). Una segunda característica asociada a los factores protectores, incluyen la interacción; pues estos manifiestan sus efectos ante la presencia de algún causante de estrés, y modifica la respuesta del sujeto con el fin de afrontar la situación inesperada. Por último, un factor protector, puede no llegar a constituir una experiencia, sino una cualidad o característica individual (Kotliarenco et al., 1997). Es importante decir, que se menciona la importancia de señalar que un solo factor no es suficiente para promover la resiliencia, es importante que estén involucrados más factores que puedan mantener una relación entre sí. Algunos posibles factores que promueven los comportamientos resilientes son: Atributos personales, apoyos de sistema familiar y apoyos provenientes de la comunidad; debe existir una interacción entre estos factores y la posibilidad de identificarlos con el objetivo de diseñar acciones preventivas, lo cual señala la importancia del modelo conceptual al margen de la resiliencia.. 42.

(43) 2.4 De la resiliencia individual a la Resiliencia comunitaria. La resiliencia como proceso, se ha incursionado a establecerse en comunidades que viven en contextos adversos. Su finalidad es disponer circunstancias y dinámicas que lleguen a promover una metodología que permita que el contexto mismo se reescriba, pues quienes participan en él, han reescrito su vida y a su vez han logrado proyectarlo en el exterior. La resiliencia comunitaria, al igual que la individual, se establece de acuerdo al contexto donde se da. Por eso, para determinar su alcance, es necesario nombrar algunos de los procesos donde ya se ha llevado a cabo, con el propósito de entender su amplitud y alcance.. Por un lado, tenemos al CEANIM (Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer), quien inicia su proceso en un Chile marcado por las secuelas dejadas de la dictadura militar. Su propuesta se centra en programas de educación inicial para niños y niñas entre los dos y cinco años, en compañía de sus madres, bajo una intervención donde la resiliencia es protagonista. En ese sentido, el CEANIM, entiende la resiliencia no solo guiada hacía la creación de un marco teórico, sino hacia las aplicaciones que el concepto tiene en la práctica; por eso la definen como un constructo dinámico que llega a manifestarse en momento de la vida. Para el CEANIM, en el proceso de resiliencia, las interacciones con otros seres humanos son las que constituyen comunidad, y es a partir de las redes que se gestan en comunidad que es posible el bienestar emocional (Kotliarenco, 2014). La resiliencia dentro de sus programas de educación inicial, planteó un nuevo paradigma donde el cambio era viable, era posible la construcción de nuevos sentires y la reescritura de quienes. 43.

(44) participaban a pesar de las situaciones adversas a las que debían confrontarse diariamente. Por eso, aunque inicialmente la resiliencia hacía referencia exclusiva a los individuos, ha logrado extenderse a la colectividad, donde la comunidad y la cultura son elementos centrales. Kotliarenco (2014) establece tres componentes centrales como respuestas de éstos procesos:. 1. Recuperación: Las personas vuelven a su posición inicial después de un suceso estresante. Cyrulnik (2010) señala al respecto, que la recuperación resiliente no se da sin “heridas emocionales”, pues son las que acompañan a las personas durante todo su proceso.. 2. Sustentabilidad: Las personas logran mantener en el proceso valores y metas que se han fijado para su vida; éste proceso lo acompaña la sensación de bienestar que dichas metas les proporciona, dándole un nuevo sentido a su vida.. 3. Cambio: Las personas resilientes demuestran que pueden recuperarse y mantener sus valores, pese a estar expuestas a situaciones adversas; hacen un ejercicio de introspección de las circunstancias de su vida, lo cual les permite un pleno desarrollo emocional.. Las comunidades demuestran su capacidad resiliente a través de la profundidad y el tiempo en el que logran mantener estos comportamientos. De acuerdo a los procesos que ha llevado a cabo el CEANIM, definen la resiliencia como:. Un proceso dinámico, de origen interactivo y sociocultural que conduce a la optimización de los recursos humanos y permite sobreponerse a las situaciones adversas, gracias a las defensas que le. 44.

(45) brindan los mecanismos protectores, sean estos individuales, familiares, comunitarios y /o culturales. (Kotliarenco, 2014, p.163). Entendiendo que la respuesta resiliente no es universal, porque su proceso se da de manera distinta en cada individuo; las distintas culturas o contextos entenderán y afrontarán los traumas de una forma diferente, por lo que no es posible generalizar la dimensión de un hecho adverso. Lo importante será reconocer los factores que actúan como mediadores en un contexto y momento para el diseño de un modelo de prevención (Kotliarenco, 2014). Para finalizar con el proceso de resiliencia que ha llevado a cabo dentro del CEANIM; establecen que para entender el concepto de resiliencia comunitaria en Latinoamérica, es importante la sinapsis social9; pues esta permite el entendimiento de cómo cada situación de crisis que sufre una comunidad, produce un dolor que genera un efecto movilizador de las capacidades para repararse y afrontar la adversidad. (Kotliarenco, 2014). En Latinoamérica, una comunidad resiliente potencializa el crecimiento frente a la debilidad, que, por las distintas situaciones históricas, han sufrido las redes sociales; esto permitió establecer algunos pilares de la resiliencia comunitaria descritos por Néstor Suarez en Kotliarenco (2014), de la siguiente manera:. -. Autoestima colectiva: Se relaciona con la pertenencia a la propia comunidad.. 9. La sinapsis social entiende como la conexión social y emocional de un grupo de personas, redes sociales o comunidad.. 45.

(46) -. Identidad cultural: Proceso interactivo que a lo largo evidencia la incorporación de costumbres, valores, giros idiomáticos, danzas o canciones, entre otros; que proporcionan un sentido de pertenencia.. -. Humor social: Encontrar la comedia en la propia tragedia, para su superación.. -. Honestidad y solidaridad: Lazo social solido que define los anteriores pilares.. La resiliencia es un proceso que se construye en diálogo con el otro, un tejido del vínculo; más allá de la suma de factores internos y externos, es la interacción permanente que teje el destino de la vida a través de contarnos nuestras experiencias. (Cyrulnik en Kotliarenco, 2014). Otras iniciativas comunitarias que echado mano de la resiliencia, son consideradas iniciativas de transición, las cuales se proponen como modelo de intervención local- comunitario, con la finalidad de orientar a las comunidades a un empoderamiento frente a las crisis emergentes actuales; algunas de las características planteadas al respecto de estas iniciativas por Azkarraga (2014) son:. -. Su punto de partida es una lectura crítica hacía un cambio de sociedad, en donde se articule una acción colectiva que haga frente a la crisis y alcance unas condiciones que logren establecer una buena vida frente a cualquier circunstancia que surja.. -. Su acción debe darse a escala prender un cambio social guiado por la creatividad propositiva.. -. La resiliencia comunitaria o local como punto de partida para las iniciativas de transición, supera la condición de generar comunidades preparadas para los choques o. 46.

Referencias

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