Mapas mentales de la España autonómica : una nueva exploración geográfica
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(2) SERIE GEOGRAFICA. DEPARTAMENTO UNIVERSIDAD. DE. DE. GEOGRAFIA. ALCALA. DE HENARES.
(3) Editada por el Departamento de Geografía de la Universidad de Alcalá de Henares. CONSEJO DE REDACCION Joaquín Bosque Sendra, Director de SERIE GEOGRAFICA María Angeles Diaz Muñoz, Secretaria del Consejo de Redacción Elena Chicharro Fernández Fernando Moreno Sanz. Servicio de canje, adquisición y suscripciones: Departamento de Geografía. Universidad de Alcalá de Henares. c/ Colegios, 2. Alcalá de Henares. Madrid 28801.. Impreso por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá de Henares. Gráfico de la portada: Mapa dinámico. Elaborado por Antonia Vela Gayo. I.S.B.N. 84-86981-43-3 Depóstio Legal M-25536-1991.
(4) SERIE GEOGRAFICA 1. GEOGRAFIAS PERSONALES. La selección de trabajos y la coordinación de este número sobre Geoarafías personales ha estado a cargo de: Joaquín Bosque Sendra y María Angeles Díáz Muñoz. DEPARTAMENTO DE GEOGRAFIA UNIVERSIDAD DE ALCALA DE HENARES 1991.
(5) SUMARIO. Presentación.................................................................................................... Geografías personales, por Joaquín Bosque y María Angeles Díaz Muñoz ..... Mapas mentales de la España autonómica, por Constancio de Castro Aguirre y Joaquín Bosque Sendra ....................................................... Encuestas de percepción: la población mayor en Alcalá de Henares. Experiencias a partir de un trabajo de campo, por Francisco Javier EscobalMartr'i,ez................................................................................................ Percepción de localizaciones en la ciudad de Alcalá de Henares, por Joaquín Bosque Sendra y Francisco Javier Escobar Martínez ........................... ¿Qué hay acerca de las personas en la Ciencia Regional?, por Torsten Hwstrand.. ..................................................................................................... Reflexiones sobre ¿Qué hay acerca de las personas en la Ciencia por Torsten H a g e r s t r a n d R e g i o n a l ? ,. Sobre el comportamiento, la accesibilidad y la producción, por Bo Lenntorp.. .................................................!........................................................ Unas notas sobre las posibilidades docentes y aplicaciones de la Geografía del Tiempo, por María Angeles Díaz Muñoz ..................................... PAG 9.
(6) SERIE GEOGRAFICA DE LA UNIVERSIDAD DE ALCAIA DE HENARES Presentación En los últimos años el Departamentode Geografía de la Universidad de Alcalá de Henares ha ido adquiriendo un tamaño y un desarrollo importante, que se ha ido plasmando en numerosos trabajos de investigación, muchos de ellos ya publicados, que tratan de cuestiones del entorno mas cercano del Departamento: la ciudad de Alcalá de Henares y las comarcas cercanas. Igualmente el número de alumnos, en especial en los cursos superiores, Doctorado y Postgrado, se ha ido haciendo cada vez más importantey, al mismo tiempo, se ha empezado a notar la ausencia de materiales escritos y gráficos necesarios para una enseñanza de calidad. En este sentido han aparecido ya varias publicaciones de trabajos del Departamento llevadas a cabo por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá de Henares. Por ejemplo, la tesis doctoral de la profesora María Angeles Díaz Muñoz, sobre Diferenciación socioesr>acialen la ciudad de Alcalá de Henares y la publicación de un vdumen sobre las comarcas agrarias españdas, formando un número de la Revista de la Universidad de Alcalá, llevado a cabo por el profesor José Sancho Comíns y un amplio conjunto de cdaboradores. Este Último texto se puede considerar como el mas claro precedente de la nueva publicación, SERIE GEOGRAFICA, que d Departamento de Geografía de la Universidad de Alcalá de Henares ha decidido iniciar.. Los objetivos que esta nueva publicación geográfica pretende cubrir son esencialmente los siguientes: a) Proporcionar materiiles escritos para la docencia universitaria, en especial para el Doctorado y los estudios de postgrado. b) Hacer públicos los resultados de las investigaciones llevadas a cabo en el Departamento, en especial de las que estén relacionadas con la ciudad de Alcalá de Henares y su entorno. Serán de especial interés la edición de colaboraciones de los estudiantes y recién licenciados en Geografía por la Universidad de Alcalá. Por todo esto, el formato seleccionado para la publicacibn será ligeramente distinto al de las revistas clásicas. Cada año se realizará un solo vdumen de carácter monográfico, insistiendo en todos ellos en los aspectos didácticos y en la claridad de exposición de los temas. Para terminar, sólo añadir que deseamos que esta pequeña aportación signifique una ayuda al desarrollo de los conocimientos geográficos sobre nuestro país en general, pero muy especialmente sobre la ciudad de Alcalá, de todo el corredor del Henares y de sus zonas de influencia. En ese espfritu lo hemos pensado y esperamos poder cumplir adecuadamente con estos objetivos. El Consejo de Redacción.
(7) MAPAS MENTALES DE LA ESPANA AUTONOMICA: Una nueva ex~loración geográfica. Constancia de Castro ~guirre'y Joaquin Bosque ~ e n d d. Resumen: Junto a a una descripción de los estereotipos existentes en relación a la percepción de las Comunidades autonómicas españolas, se realiza una amplia discusión metodol6gicay tecnica sobre cuales son los procedimientos más adecuados para obtener información sobre los mapas mentales. Igualmente se discuten los metodos de elaboración de encuestas de percepción espacial que respondanadecuadamente a lo ya conocido por la Psicologia experimental y la Wicofisica sobre el modo de procesar la información en la mente humana. MENTAL MAPS OF SPAIN'S REGIONS ABSTRACT: This paper describe the stereotypes found in the perception of Spain's regions and disnisses the rnethodology information for -- to obtain the appropriate .. . mental maps. The methcds to perform perception surveys should take into account the knowledge of the experimental Rychology and Psycophysics relativeto mental processes of the human mind.. -. --. LA SUBJETlVlZAClON DEL TERRITORIO. Al habernos amparado bajo este encabezamiento (Una exploración geográfica) sentimos la necesidad de algunas palabras que sirvan de excusa y justlicación al mismo tiempo. Excusa en primer lugar porque hace más de cuarenta años un distinguido geógrafo norteamericano, John K. WRIGHT, cerraba el discurso presidencial de la Asociación Americana de Geógrafos con las siguientes palabras: Las más fascinantes teme incwnitae entre todas son las. '. que se guardan en la mente y el corazón de los hombres. El discurso fue recogido después en el volumen 37 de los Anales en el siguiente año bajo Un título tan osad0 Como sugestivo Tense Inc~gnitae:the Place of the lmagi@tion in Geographf (WRlGHT 1947). Creemos un acto de elemental justicia reconocer que lo que hoy proponemoscomo "nueva exploración geográfica' fue anunciado hace casi medio siglo. En 1961 otro geógrafo no menos distinguido, David LOWENTHAL retomaba las palabras de WRIGHT invocánddas en los primeros párrafos de un trabajo que intentaba abrir una reflexión episterndógica a fa Geografía (LOWENTHAL 1961). Nuestro propósito actual no es el de reivindicar una vía epistemológica. Pretendemos con menos bagaje filosófico que los que nos han antecedido y con una mayor atención ai traba'jo metoddógico incorporar aquellas mismas ideas. Esta vez hemos venido a una nueva pista de despegue y ahí quizás radica lo nuevo que estamos proponiendo. Algunas palabras de LOWENTHAL podrían resultar próximas a quienes estamos esgrimiendo el enfoque comportamental. Decía LOWENTHAL: Esta visión de la Geografía resulta ser un tópico manoseado del pensamiento contemporáneo. Más que la Fisica o la. Departamentode Geografía e Historia. Universidad Pública de Navarra Departamento de Geografía. Universidad de AlcalA de Henares.
(8) Fisidogía, que la Psicdogía o la Política, la Geografía observa y analiza los aspectos del medio ambiente sobre la misma escala y bajo las mismas categorías con las que dichos aspectos se afrontan en la vida cotidiana. (LOWENTHAL 1961, pág. 241) Acercándonos al tema que va a ser nuestro objeto de estudio hemos practicado una abundante lectura por las publicaciones geográficas. En una primera aproximación creemos importanterecoger algunos conceptos de uso común en los manuales contemporáneos. Véase por ejemplo el siguiente texto de Peter HAGGETT. Corresponde a una publicación divulgativa de gran éxito editorial. Extraemos el texto de la versión españda hecha sobre la tercera edición de 1983. Dice asf: Tres palabras que utilizan los geógrafos con gran frecuencia son 'espacio'. 'localización' y "lugaf. Puesto que estas palabras se utilizan también en el lenguaje corriente, necesitamos estar seguros del sentido que adquieren cuando se utilizan en un contexto geográfico. Esmcio significa extensión o área, expresado normalmente en términos de la superficie de la Tierra ... Localización significa una posición particular dentro del espacio, normalmente una posición sobre la superficie de la Tierra ... Luaar significa también una posición particular sobre la superficie de la Tierra; pero, en contraste con la localización, no se utiliza en un sentido abstracto sino que. se confina a una localización identificable sobre la que cargamos ciertos valores. De modo que una localización se convierte en un lugar cuando nos damos cuenta de que posee un cierto contenido de información. Algunas veces el contenido es un hecho físico ... En otros casos la información contenida es una experiencia humana. El autor se extiende en ejemplos que ilustran perfectamente las diferentes facetas de información que cubren el lugar geográfico dotándolo de identidad para su reconocimiento por parte del hombre. Por ejemplo, dice, latitud 27 grados 59 minutos N, longitud 86 grados 56 minutos S es una localización abstracta que tan sólo reconocemos como un lugar una vez que sabemos que describe la posición del monte Everest, el punto más alto de la superficie de la Tierra. Pero evidentemente la información que caracteriza a los lugares geográficos no siempre es exclusivamente física. HAGGETT hace suya una cita traida por YI-FU TUAN para redondear brülantemente la idea que tiene entre manos: Lo que proporciona a un lugar -prosigue diciendo- su identidad particular fue una cuestión que se plantearon los físicos Niels BOHR y Werner HEISENBERG cuando visitaron el castillo de Kronberg en Dinamarca. BOHR dijo a HEISENBERG:.
(9) "¿No resulta extraño el modo en que cambia este castillo cuando pensamos que Hamlet lo habitó? Como científicos creemos que un castillo está formado sólo por piedras, y admiramos el modo en que el arquitecto las reunió. Las piedras, el techo verde con su pátina, las tallas en madera de la iglesiaforman la totalidad del castillo. Nada de ello debe alterarse por el hecho de que Hamlet vivió allí, y sin embargo lo cambia totalmente. De repente los muros y murallas se expresan en un lenguaje bastante distinto. El patio de armas se convierte en universo y un rincón oscuro nos recuerda la oscuridad del alma humana mientras oímos a Hamlet murmurar T o be or not to be". Sin embargo todo lo que conocemos de Hamlet es que su nombre aparecía en una crónica del siglo Xlll. Nadie pudo probar que realmente vivió, y mucho menos que viviera en este lugar. Pero todo el mundo conoce la pregunta que SHAKESPEARE puso en su boca, la profundidad humana que fue capaz de transmitir, y por lo tanto también Hamlet debe habitar en un lugar de la tierra, aquí en Kronberg. Una vez que conocemos todo esto, Kronberg se nos convierte en un lugar muy distinto" (HAGGET 1988, pág. 5). Estas palabras no se produjeron con la intención que posteriormente les dieron los. geógrafos YI-FU TUAN y HAGGETT. Tienen el resplandor de la belleza y la sublimidad del pensamiento propias de los hombres de ciencia. Pero fueron sin duda útiles en la consideración de los geógrafos y lo son en nuestro caso particular de hoy. De la mano de geógrafos ilustres nos estamos acercando al planteamiento deseado. En un lenguaje más próximo a la perspectiva que aquí preconizamos podemos decir que el lugar geográfico es sobre todo El escenario del com~ortamientohumano. producto final que tejemos con los sutiles hilos de nuestra experiencia vital contribuye a la identificación del lugar geográfico. Hasta aquí resulta válido el paralelismo con los comentarios de HAGGETT. Pero hay que señalar también como otro hecho palmario de nuestra vida cotidiana que en no pocas ocasiones identificamos erróneamente el lugar geográfico. Este hecho nos plantea cuestiones que hasta hoy se han considerado ajenas al debate y esclarecimiento geográficos. Cabe considerar en efecto si es ajeno al análisis geográfico preguntarse por qué las personas cometen errores en el desplazamiento urbano cuando tratan de alcanzar un punto concreto. Todos somos testigos de que aun en el medio cotidiano en que nos desenvolvemos identificamos mal en ocasiones determinados lugares. ¿Quién no ha experimentado que al deambular por ámbitos conocidos ha cometido equivocaciones?. Pareceria pues cuerdo y sensato introducir la noción de "imágenes mentales" en nuestro diario enfrentamiento con el escenario geográfico. Tales imágenes podrían sorprender la ingenuidad del geógrafo que mantiene sobre el lugar geográfico hipótesis muy alejadas de referencias comportamentales. He aquí por donde nos abocamos a un tema de actualidad en la Geografía: &S marras mentales..
(10) ¿QUE SON LOS MAPAS MENTALES? Aun para aquel que se limite a documentarse en la literatura geográfica española no le debe resultar desconocido el tema de los mapas mentales. Por orden de aparición citaremos los trabajos siguientes: CAPEL (1973), BOSQUE MAUREL (1979), ESTEBANEZ (1979), y nuevamente ESTEBANEZ (1981). Los dos primeros y sobre todo el primero hacen la crónica de la Geografía Perceptual con prolijidad y detalle. CAPEL dedica expresamente diez páginas documentadas al eplgrafe "Indices de medida e imagen mental" (CAPEL 1973, 7584). Los trabajos de ESTEBANEZ ilustran acerca de los procedimientos de obtención y el análisis consiguiente de datos incurriendo en algunas aplicaciones de ámbito español. Pero a quien desee entrar más a fondo en el tema le resulta imprescindible acudir a las fuentes anglosajonas. Hay un nombre indescartable en esta pesquisa: Peter GOULD. El fue sin duda el padre de la idea y el que acuñó el concepto en 1966. El trece de abril de 1966, en Brighton, y ante una audiencia convocada por la Michigan Inter-University Community of Mathematical Geographers pronunció GOULD su famosa conferencia bajo el tíiulo "On Mental Maps". Por cierto encabezaba su conferencia con una interrogante entresacada de un libro de BARZINI que decía "¿Puede la geografía mezclarse con la Psicología ...?". El aprecio que se le ha mostrado a la conferencia de GOULD habla por sí solo. ENGLISH y MAYFIELD lo incluyeron en su compilación de lecturas (1972); al año siguiente volvió a ser publicado, esta vez con un postscriptum del autor, en el libro de DOWNS y STEA (1973). Finalmente el Institute of Mathematical Geography con sede en Ann Arbor (Michigan) lo acaba de reproducir en 1986 junto con otros trabajos que en su día fueron presentados ante la misma audiencia, la. Michigan Inter-University Community of Mathematical Geographers (NYSTUEN 1986). El marco de audiencia que tuvo el trabajo de GOULD en su presentación no deja lugar a dudas acerca de sus pretensiones de aportación a la metodología cuantitativa. Se nos ocurre, a imitación del epígrafe de BARZlNl que GOULD antepuso a su conferencia, otra interrogante parecida: "¿Qué tienen que ver las Matemáticas con las imágenes mentales del espacio geográfico?". Es nuestra pretensión que al doblar la última página de este trabajo, con buena suerte antes, el lector haya asumido la pertinencia de la cuestión. La estela de GOULD en el tema de los mapas mentales es prolongada y luminosa. En 1968 publica en asociación con WHlTE los resultados de una encuesta practicada en Inglaterra bajo el mismo corte que la originaria de EEUU (GOULD & WHlTE 1968). En 1970 amplía la experiencia a un país africano, Nigeria, dándole al estudio una validez transcultural (GOULD & OLA 1970). La información recogida y las hipótesis que va tejiendo en torno a los mecanismos explicativos acumulan suficiente material para un libro que verá la luz bajo las prensas de Pelican en 1974 (GOULD & WHlTE 1974). Un año sabático en la Universidad de Lund le permite la veriiicación de algunas hipótesis; nace el libro "People in lnformation Space" que lleva por subtítulo "The Mental Maps and Information Surfaces of Swedenu(GOULD 1975). La evolución de los mapas mentales en la trayectoria vital de la niñez a la edad adulta será otra faceta a contemplar (GOULD 1977). Las mismas hipótesis de Suecia las pondrá a prueba en Canadá, esta vez en comportamientos que se perfilan bajo la presión de grupos étnicos (GOULD & LAFOND 1979). En un libro reciente de estimulante lectura en donde relata la peripecia del quehacer geográfico GOULD ha descrito la tarea de los mapas mentales bajo un.
(11) escandalosoepígrafe 'Mapas mentales y presiones geográficas' (GOULD 1985, págs. 239-252). En esta Última década vuelve con una segunda edición del libro de Pelican, cuya sdicitud ha ido creciendo en las listas de lectura obligada para los cursos de Geografía (GOULD & WHlTE 1986). Con esta introducción al tema y al protagonistaprincipal nos disponemos a desentrañarlo y a ofrecerlo en breve síntesis dando respuesta a la pregunta que nos está acechando: ¿Qué son los mams mentales?. El geógrafo no puede ignorar que la vida de los hurnanos rebosa de imágenes. Imágenes que nos traducen la realidad extra-mental al lenguaje interior que necesitamos para darle algún sentido a nuestro comportamiento. Entre ese caudal de imágenes no son las menos importantes las de los lugares geográficos. Porque a diario el hombre necesita la referencia al lugar geográfico se le hace imprescindible interiorizarlo, o lo que en otros términos llamamos cultivar su imagen. El hombre tiene una visión mental del ámbito físico en que le toca vMr. En esa visión figuran el lugar de domicilio, el lugar de trabajo, las vías frecuentadas para acudir de uno a otro lugar, etc. ... Pero nuestras imágenes mentales no se ciñen al teatro cotidiano de las experiencias; poseemos una capacidad de sobrevolar los estrechos linderos de la escena cotidiana. Sucede asi que albergamos una imagen mental aun de aquello que no hemos visto con los ojos cotidianos de la experiencia; regiones o países que nunca hemos visitado guardan en nuestros archivos mentales algún rastro o huella que nos permite imaginarlos. Las imágenes mentales tienen por tanto algo de universalidad a la par que arrojan su sombra inevitable sobre la vida humana; nos siguen por doquier convirtiéndose en nuestros inseparabies compañeros de viaje. Sin embargo las imágenes mentales no pueden considerarse mapas sin más. El mapa. le añade a la imagen, que en si misma pertenece al museo interior de nuestras vidas, un soplo de vida, un impulso hacia la luz exterior. ¿Cómo puede exteriorizarse la imagen que poseemos de la ciudad, de la región, del pals?. Es preciso atajar que no estamos pensando en la destreza de ciertas personas para dibujar y representar sobre un trozo de papel la visión interior que poseen del lugar geográfico. Ha sido muy frecuente este recurso al dibujo de mapas siguiendo los dictados de la memoria o de la visión mental del lugar. Sobre todo se ha utilizado entre psicólogos ambientales y arquitectos que seguían la tradición de LYNCH (LEE 1973; LYNCH 1960) y ha encontrado fervorosos simpatizantes entre los geógrafos (APPLEYARD 1970; POCOCK 1976). POCOCK llega incluso a sugerir alguna dependencia entre familiaridad con el lugar y estilo del mapa. Elaboró para ello una fina taxonomía en el trazado de mapas profundizando las ideas de APPLEYARD. En nuestra opinión el recurso al trazado de un mapa, por muy libre que sea su realización, está fuertemente mediatizado por una capacidad desigualmente repartida en la población. Estamos pensando por estas razones en diseñar procedimientos que no establezcan distinción de capacidad o talento entre individuos y que sean accesibles a la cdectividad humana. Tales procedimientos parecen estar bien dilucidados en la órbita de la Psicometría o de la Psicofísica y a ellos acude en su momento Peter GOULD. Peter GOULD le recordaba a su audiencia, altamente cualificada sin duda, que sabemos muy poco sobre las imágenes espaciales, los mapas mentales que existen en la mente de los hombres. Pero sabemos menos aún acerca de cómo se han formado. el grado en que pueden considerarse únicas o generales y la manera como inciden y se reflejan en.
(12) las decisiones que toman los hombres. En la medida en que el geógrafo humano sale de sus tradicionales fronteras hacia otras ciencias sociales y comportamentalesse acrecienta la convicción de que la explicación plenamente satisfactoria para su búsqueda viene de enfatizar el aspecto humano tanto o más que el aspecto aeoaráfico. (Ver GOULü 1966, pág. 1-21. PARA QUE LOS MAPAS MENTALES Estamos a punto de entrar en la consideración de las tbcnicas que permiten esbozar los mapas mentales. Pero antes vamos a satisfacer una curiosidad. ¿Para aué los mams mentales? ¿Cuál es d beneficio que pueden aportarle al geógrafo moderno?. La respuesta de GOULü tampoco se deja esperar El paisaje humano, ya sea en su realidad física o abstraldo y modelado a la manera de un mapa no es ni más ni menos que una expresión espacial de decisiones humanas. (GOULü 1966, pág. 2) En esa estrecha vinculación hacia el mundo de las decisiones que se plasman sobre el espacio ha cifrado GOULü la importancia de estudiar los mapas mentales. Los análisis de localización que se han desarrollado en la Geografía parece, según se dice hoy, que han asumido impllcitamente condiciones absolutamente irreales tales como la posesión de un información plena y las pautas de un comportamiento racional. La información de que se rodea el ser humano en la mayoría de sus. acciones está lejos de ser plena y satisfactoria y asimismo las decisiones se maduran en una atmósfera de utilidad subjetiva. Por donde curiosamente si queremos orientar d análisis geográfico hacia un plano de realismo y severidad objetiva tendremos que acudir al mapa mental. Hay otra consideración que nos parece igualmente válida. Uno de los fenómenos centrales de la Geografía es sin duda el desdazamiento. Se desplazan los bienes materiiales y tangibles; se desplaza la noticia; se desplaza el hombre. En el desplazamiento humano el protagonista del desplazamiento adopta un perfil inédito en los restantes desplazamientos. El hombre actor del desplazamiento se perfila como tal en una conducta resolutiva sobre el es~acio. Tales conductas tienen carácter cotidiano y a veces están dominadas por la rutina: el camino al colegio de los niños, las salidas del ama de casa para efectuar la compra, el itinerario al trabajo de los adultos, etc. ... Pero existen a veces desplazamientos menos rutinarios en donde el protagonista tiene que resdver y decidir el camino que le ha de llevar al punto de destino. Tales desplazamientos se llevan a cabo en un contexto de información que procesa la mente humana perrnanentemente. Brota aqui con carácter de axioma d siguiente principio inolvidabie para el geógrafo: el principio de que todo desrilazamiento im~lica previamente un de~dazamient0mental. Esto ocurre en todas las escalas en que se efectúan los desplazamientos, sea por ejemplo a escala intraurbana, sea a escala interregional e incluso también a escala internacional. La conducta resolutiva de carácter espacial se da en todas las escalas. Unas veces el desplazamiento adopta forma peatonal; otras veces se realiza mediante vehlculos automotores, en transporte público, por vía aérea, etc. ... Siempre el protagonista del desplazamiento tiene mentalmente prefijada la ruta y cuando depende de líneas de.
(13) transporte establecidas tiene que decidir las conexiones de antemano. Una modalidad de los mapas mentales lanzada por d mismo GOULD bajo la denominación de 'superficies de información' hace bien patente la utilidad de estos mapas para iluminar toda suerte de prejuicios regionales. Resaltan los ejemplos aducidos sobre Dinamarca y Suecia en donde las distancias físicas existentes no justifican la desigual distribución de la información (GOULD 1985, págs. 243244). A poco que se estudien y profundicen estos análisis encontraremosun paso imperceptible desde las desigualdades de información hacia las preferencias y rechazos que pueden ser decisivos a la hora de programar el turismo vacacional.. EL ESTEREOTIPOGEOGRAFICO. PROPUESTA TEORICA Y METODOLOGICA TIPOS DE MAPAS MENTALES Pensamos que es necesario algún esfuerzo orientado a ordenar d panorama de los mapas mentales. A partir de GOULD los datos preferenciales han invadido este recinto de la Geografía. GOULD ha insistido en recoger datos de preferencia residencial a través de todos sus colaboradores internacionales, lo cual ha inspirado también las réplicas llevadas a cabo en nuestro pals por ESTEBANEZ y otros autores. Sin embargo no parece correcto detenerse exclusivamente en esta veta de observaciones para alumbrar los mapas mentales de la investigación geográfica. La imaginería mental no está forzosamente circunscrita a estos mapas que, estrictamente hablando, se ciñen a unas expresiones desiderativas acerca de los lugares geográficos. Existen por ejemplo imágenes mentales en conexión con la actividad. cognlm que no contemplan necesariamente datos preferenciales. El mismo ESTEBANEZ recogía algunos datos de asociación espontánea de palabras con lugares geográficos (ESTEBANEZ 1979) que no los representaba después en mapas a la manera de los datos preferencia6Jes. Quizás esta sea la razón primordial que mantiene a los datos preferenciales en una posición de privilegio; nos referimos a su facilidad de representación cartográfica difundida a partir de los trabajos de GOULD. Las dos tribunas importantes de que hoy dispone la Asociación Norteamericana de Geógrafos, Annals y Professional Geographer, con frecuencia nos brindan contribuciones de carácter empirico en esta problemática. Con menosfrecuenciaaparecenestudiosconceptuales o metodológicos. Uno de esos estudios se publicaba en Annals en 1982 bajo la rúbrica de Robert LLOYD, profesor de Geografía en la Universidad de Carolina del Sur. quien muestra un currículum activo en lo concerniente a mapas mentales. El estudio titulado -A Look at Images' conduh con las siguientes palabras: Existen dos razones por las que el estudio de imágenes ha suscitado dificultades a los geógrafos. En primer lugar hemos carecido de estructuras teóricas que nos pudieran facilitar un diseño para realizar investigaciones significativas y evaluar resultados empiricos. En segundo lugar tammco hemos contado con la metodolwía necesaria para verificar adecuadamente la existencia influyente de las imágenes. Cuestionarios y otra dase de procedimientos introspectivos que se han utilizado con profusión ni han ofrecido confiabili-.
(14) dad alguna ni han proporcionado los datos deseables para la comprobación rigurosa de hipótesis (LLOYD 1982. pág. 544-545). Hemos subrayado las dos apreciaciones tajantes de UOYD a las que es nuestro propósito responder en el ensayo metoddógico que presentamos. ¿Cuál es la estructura teórica que subyace a los mapas mentales?. Algo hemos apuntado en párrafos anteriores sobre este particular al hablar de la universalidad de las imágenes. El mundo extra-mental se procesa en la mente. El lugar geográfico también. El l€i que reproducíamos al largo texto de HAGG comienzo nos hablaba de una identificaciónd d lugar geográfico. Ahora bien, todas las características de identificación espacial pueden agruparse bajo dos categorías; están por un lado las características que responde al 9d6nde" se sitúan los lugares y están también las características que responden al 'cómo" son los lugares. Esto es lo mismo que decir que existen dos categorías de atributos para identificar el lugar geográfico; unos son atributos locativos, los restantes se definen por contraposición a los primeros como ndocativos. Nuestro trabajo va a estar delimitado por los atributos ndocativos. Los psicólogos distinguen entre las actividades mentales bajo el criterio siguiente. Unas son actividades cognoscitiias para que el sujeto esté siempre orientado frente al entorno; otras son actividades de elección que son en buena parte las responsables de la toma de decisiones. La preferencia pertenece a esta última clasificación. En la preferencia entran en juego no sdo representaciones cognitiias sino tambibn intereses, motivos, impulsos de toda índole; recuérdese que GOUU) hablaba del chauvinismo de los estudiantes americanos. cuando sacaban a primer plano las preferencias locales. La identificación y el reconocimiento son sin duda actividades orientativas aunque, como queda dicho, ellas sdas no agotan la vida de la mente. El variado espectáculo que el mundo extra-mental le ofrece a nuestra vida le incita a una actividad cognosclia. El primer peidafío de tal actividad consiste en ponerles nombres a las cosas. He ahi la razón de por qué los lugares geográficos llevan un nombre. También GOULD hizo una aproximación a esta vertiente comportamental cuando elaboraba el concepto de "superficies de información". El núcleo central de este concepto reside en el conocimiento mutuo que se tienen entre si las localidades pertenecientes a una determinada extensión geográfica. GOULD recogía entre los escolares escandinavos las menciones que libremente hacían de lugares recordados. Concretamente anotaba los nombres de localidades que aparecían citados con alguna indicación de su frecuencia, observando que en tomo al foco originario de los esmiares las cotas de información adoptan niveles decrecientes. Nuestro actual objetivo trata de explotar esta via cognitiva pero introduciendoalgunacaracterización adicional al mero nombre d d lugar. Lo dicho hasta aqui nos sugiere por de pronto que entre los mapas mentales podríamos distinguir los mams coanitivos y los mpas desiderativos o referencial les como categorías básicas. ¿Qué representan unos y otros?. Trataremos en lo que sigue de perfilar una teoría para ambos, algo que hemos echado de menos en la literatura geográfica y que nos aventuramos a sugerir en la medida de nuestras fuerzas. Una teoría de los maws c w n l i o s Está claro que el mapa cognitio intenta reconocer una realidad extra-mental aunque habilitando para ello ciertos esquemas de.
(15) simplificación. Nuestra mente no admite la acumulación ilimitada de rasgos descriptivos de un lugar. La actividad mental es poderosamente selectiva, es decir, de todo lo que tiene disponible en su entorno selecciona una mínima parte. De igual manera hay que insistir en el hecho de que la información que la mente procesa acerca de los lugares geográficos no está limitada al campo visual sino que alude a una trama de experiencias que hacen sianificativo - un lugar. Hay pues un entrecruce de experiencias en nuestros archivos mentales y es con ellos que nuestra mente trabaja como una tejedora incansable. De todo ese entorno rico y variadlsimo la mente selecciona ciertos elementos y dispone de los mismos a manera de claves inter~retativasde la realidad. Hay una razón biológica y neurona1 para esta actitud selectiva de nuestra mente. La imagen mental del lugar es selectiva no por un azar caprichoso sino por una imperiosa necesidad que emana de nuestra naturaleza finita. Solamente en el campo visual se estima que diez millones de unidades ("bits") de información por segundo brotan del entorno ambiental; nuestra mente apenas tiene capacidad para absorber sino veinticinco unidades por segundo (citado en GOLD 1980, pág. 48). Existe en el fondo una barrera limitante para el manejo de información mental, algo que fue brillantemente expuesto por George Armitage MILLER. El lector puede disponer del artículo reproducido en multitud de compendios universitarios y bajo un título un tanto enigmático que decía "The Magical Number Seven, Plus or Minus Two: Some Limits on Our Capacity for Processing Information" (MILLER 1956). De este techo limitante que configura nuestra actividad de procesar información se deriva un hecho de gran trascendencia para la vida perceptual de los humanos, a saber, el hecho de que nuestra mente requiere la sujeción a ciertos esauemas sim~lificadoresde la realidad. El mundo exte-. rior se nos presenta en nuestra pantalla mental a modo de esquema reduciendo fantásticamente su exuberancia. Consistentes con esta línea de comportamientoadoptamos hábitos de mirar el mundo en derredor. Profundizando en la misma Iínea nos encontramos también con limitaciones para sensibilizarnos al cambio en la dimensión temporal. De ahl que por la misma fuerza congénita de nuestra finitud necesitamos percibir el mundo exterior en armoniosa continuidad, sin graves fisuras. Este lmpetu natural se plasma en definitiva en una rutina de hábitos que permitea nuestra mente instalarse confortablemente frente al mundo exterior cambiante. Sin dicha rutina nuestra vida mental se verla acosada por una zozobra permanente y acabaría aniquilada. Resumiendo, la vida nos ha arrojado a un mundo de sobrestimulación y exceso; nuestro cerebro nos conduce mediante la habilitación de esquemas y rutinas, como quien guía un automóvil en la selva virgen y abigarrada, hacia la supervivencia. El mapa cognitivo representa por consiguiente no el mundo extra-mental conforme a lo que sería una ingenua pretensión de la Geografía sino una percepción del mismo. Esa representación tiene la fuerza de constituirse, como más arriba hemos mencionado, en una clave interpretativa de la realidad. El mapa cognitivo acentúa este rasgo y lo subraya con énfasis. Estas claves interpretativas tienen mucho de cliché y estereotipo. De ahC que las imágenes que adoptamos del lugar geográfico deban ser consideradas como estereotims del luaar. La imagen que tenemos de Alemania, de Rusia y de Estados Unidos son ciertamente imágenes estereotipadas del lugar geográfico, al igual que lo tenemos de sus gentes. Los psicólogos sociales nos hablan hablado con minuciosidad de estos estereotipos de las gentes, pero no ha sucedido lo mismo con los geógrafos..
(16) Se observará que hablamos de países lejanos, lo mismo que pudieramos hablar de nuestras regiones vecinas. Posiblemente nos sorprenda el hecho de que tenemos alguna idea de cómo son los lugares geográficos aunque nunca los hayamos visitado. El geógrafo tradicional ha pasado por alto este hecho tan frecuente y común de nuestra vida social. Amarrado a una concepción de trato físico con el lugar geográfico el geógrafo confiere validez a la imagen mental del mismo siempre y cuando sea una reproducción en miniatura de los aspectos físicos que proporcionan un reconocimiento y un acceso al trato físico. En este sentido acepta como criierio de bondad objetiva lo que le dictan sus ojos de caminante. La fotografía sería por tanto el criterio de máxima validez cuando el lugar aludido le resulta inalcanzable al trato físico de su experiencia de caminante. Según esto no tendrían mucho valor las imágenes mentales tal como las estamos describiendo; a lo sumo un valor literario o estético, pero nunca un valor geográfico. Esta manera de ver la geografía persiste en ignorar las leves aue reaulan el com~ortamientohumano, entre ellas el comportamiento perceptual guiado en todo momento por la presencia del estereotipo. Deberemos asumir sin duda que una nueva óptica está siendo introducida para el geógrafo a través de los mapas cognitivos. Esta óptica nos sitúa ante el mundo tal cual lo percibimos, y posiblemente ello nos aleja de la pretensióntradicional del geógrafo que anteriormente calificabarnos de ingenua. A cambio de arrinconar las pretensiones de ingenuidad los mapas cognitivos tratarán de prestar mayor atención al mundo que nos compromete a diario en nuestras vidas. A su vez no olvidemos que ese mundo configurado en los mapas cognitivos perdura en la sociedad moldeando a las generaciones sucesivas a través de una herencia cultural que sobrevive y permanece.. Una teoría de los mams referencial les Como ya dijimos en párrafos anteriores, la actividad mental no se agota en la vertiente cognitiva. En otras palabras la subjetividad no se limita a percibir. Lo que como sujetos humanos hacemos con los lugares geográficos no es solamente dibujados conforme a nuestros hábitos de mirar. Tenemos también una imagen de valor acerca del lugar geográfico. Puestos a exteriorizar estas imágenes de valor brotan los mapas desiderativoso preferenciales. Expresan estos mapas algún tipo de escalamiento en cuanto a deseabilidad o preferencia referido a lugares geográficos. El estereotipo perceptual podría definirse operacionalmente como sigue: si ante un grupo de N sujetos existen M maneras distintas de percibir un mismo lugar decimos que el estereotipo existe en la medida en que M tienda a ser mucho menor que N. En otras palabras estamos diciendo que el estereotipo hace converger las N percepcionesindividuales en un esquema aceptable para la mayoría. Ese esquema es una simplificación de la realidad que sin embargo puede ser orientativa. La imagen de valor aporta otros elementos de consideración que no son estrictamente perceptuales. La imagen de valor aporta una mayor subjetivización, de manera que resulta legítimo hablar de una subjetivización progresiva del territorio que comienza en los hábitos de mirar y se profundiza en los juicios de valor. Cuando un sujeto expresa que la región A goza de temperaturas más benignas que la región B incurre en una imagen cognitiva. Pero si lo que dice el sujeto es que la región A goza de un clima muy aceptable está incurriendo en una imagen valorativa del lugar. Por supuesto que la segunda afirmación implica algún tipo de conocimiento respecto del clima de las regiones y además de eso implica la referencia a un conceDto de clima.
(17) ideal. -. Estas nociones ideales son una posesión del sujeto que en principio no deben confundirse con una percepción. La percepción establece una rdación de la mente con la realidad extra-mental; la noción ideal está libre de dicha relación. Es el sujeto quien asume por entero la responsabilidad de la noción ideal.. En los Estados Unidos se han popularizado durante los últimos años informes que tratan de suministrar ciertos indicadores objetivos para guiar los juicios de valor sobre lugares geográficos (Ver BOYER R. & SAVAGEAU D. 1985). Uno de los juicios subjetivos más frecuentes es el relativo a la bondad climática. El ideal climático de un sujeto es en principio algo intransferible, pero en términos pragrnáticos sucede que limando aristas diferenciales pueden coincidir los ideales de dos personas y hasta de un grupo abultado de personas. Esto sucede en el fondo porque existen muchos menos lugares geográficos, urbanizados y habitables se entiende, que personas. Surge aqui una cuestión que roza con el zarandeado problema de la unicidad y generalidad de las preferencias. El lugar decidido como deseable para un sujeto posiblemente 'dista' de la noción ideal pero en definitiva su decisión es una especie de pacto o compromiso con la realidad. Asi sucede que las nociones ideales son todas únicas, lo cual puede considerarse también una forma de expresar que carecemos de una vía de acceso directo y público a las mismas. Pertenecen a la interioridad más absoluta del ser humano y son incomparables de sujeto a sujeto en la misma medida que son públicamente inabordables. Desde el momento en que lo que cuentan son esos pactos o compromisos con la realidad confrontamos el hecho de que las decisiones de las personas pueden ser plenamente coincidentes respecto a la deseabilidad de los lugares geográficos. La cuestión de buscar la generalidad en las preferencias fue lo que condujo a GOULD al planteamiento del. análisis factorial (Gould, 1974). Es por lo tanto una teoría de raíz psicométrica sobre la actividad del juicio y la elección la que puede iluminar nuestros pasos en la elaboración de los mapas preferenciales. Aunque históricamentese handifundido los mapas de deseabilidad residencial, es claro que puede haber muchos tópicos capaces de generar deseabilidad. Más arriba nos referíamos al clima; de la misma manera pueden definirse tópicos como la higiene y salud, la educación, las oportunidades de diversión, etc. ... todos susceptibles de posicionamiento óptimo o ideal por parte de los sujetos. Es así como el lugar geográfico admite una caiificación de acuerdo a su proximidad con la posición ideal de cada sujeto. Si un determinado lugar reincide en la más alta calificación por parte de un grupo de sujetos, lo que importa destacar es el hecho de esta máxima proximidad a los ideales; aun cuando estos ideales sean de suyo inobservables. Las observaciones que pertenecen a esta categoría de los juicios de valor o calificación no puntuan una magnitud sino una ordenación. Cuando un determinado sujeto otorga una máxima calificación lo que cuenta no es la magnitud de esa calificación sino el hecho de que sea máxima. Al psicólogo ayde COOMBS debemos la idea de que las calificaciones pueden considerarse como jaiones de acercamiento a un punto ideal. Ese punto cuya posición se desconoce sirve sin embargo para determinar una ordenación de las calificaciones efectuadas. Es más, el punto ideal puede estar concebido conforme a una suma de criterios que ni sabemos cuáles son ni son los mismos seguramente de persona a persona. Esto quiere decir que cuando las personas establecen el ideal de educación, o d ideal de higiene, etc. ... seguramente entra más de un criterio en la consideración de cada ideal y con gran.
(18) probabilidad los criterios van a ser distintos de persona a persona. En otras palabras, la 'idealización" es una operación de carácter multidimensional y complejo que se reduce a un esquema unidimensional absurdo cuando las calificaciones se transportan a magnitudes unilineales. Con estas consideraciones nos acercamos al planteamiento metodológico de la propuesta.. UN METODO A LA LUZ DEL LABORATORIO PSlCOFlSlCO A la vista de las críticas que se pueden aducir al método del análisis factorial utilizado por GOULD (Castro y Bosque Sendra, 1991) nos proponemos un procedimiento de mayor transparencia para el análisis de los mapas mentales. La transparencia en su más alta expresión se logra cuando no se ha obstruido el camino de ida y vuelta de los datos a la solución final y viceversa. La metodología reinante en las Ciencias Comportamentales ha logrado ahuyentar el fantasma de variables constructos o variabies hipotéticas; busca a cambio la definición de estructuras sin violentar los datos de partida. Uno de estos logros sintomáticos ha sido el desplazamiento del análisis factorial por la puesta en escena del escalamiento multidimensional. El producto final del escalamiento multidimensional permite reconstruir la posición de los datos originarios, lo cual era impensabie desde los resultados factoriales. Aun cuando estamos mencionando una técnica que en estos dlas sustituye con éxito al análisis factorial, no es nuestra intención sin embargo aplicarlo aqul por el momento. La idea que preside este ensayo de metodología es la de extraer al máximo la información contenida en los datos sin recurrir al procedimiento de la 'caja oscura' (o black box). La caja oscura consiste en lo siguiente: se lanza una hipótesis sobre los datos, los datos se someten. a una manipulación numérica en donde se pierde la referencia a los datos observables, finalmente el producto manipulado arroja unos resultados plausibles con la hipótesis. Nos proponemos en primer término ensanchar el campo de observaciones yendo más allá de las preferencias regionales. el mapa regional de España constituye para cada español un vivero de dichés e imágenes estereotipadas acerca del lugar geográfico. No se trata de que cada español tenga información mas o menos acertada sobre los lugares geográficos que denominamos regiones autonómicas; mucho menos se trata de que tenga experiencia viajera rica. Se trata simple y llanamente de que tiene unas imágenes, las cuales son producto de sus experiencias escolares y de la vida social entera. De acuerdo con los principios que hemos trazado para una teoría de los mapas cognitios, esas imágenes reúnen las condiciones esquematizantes del cliché o estereotipo. Desvelar esos dichés, dibujar de alguna manera su silueta interpretativa obteniendo el cuadro comparativo entre los mismos constituye ,una tarea por desarrollar entre los geógrafos españoles. Conviene introducir alguna aclaracióna este respecto. Los tratados de Geografía e Historiatambién nos han legado ciertos clichés. Asl por ejemplo cuando se nos habla de la España árabe frente a la España cristiana; de la España atlántica frente a la España mediterránea; de la España seca frente a la España húmeda, etc. ..., en todas esas interpretaciones hay un poderoso cliché a la manera culta del historiador o del geógrafo. No es esta visión la que pretendemos buscar en nuestras indagaciones sino otra mucho más callejera y popular..
(19) El rewrtorio de rasaos mra caracterizar el estereoticm Evidentemente existen muchos rasgos que pueden caracterizar a nuestras regiones; entre estos hemos escogido unos pocos que suelen andar de boca en boca en las conversaciones habiluales del hombre de la calle. Se trata de tópicos que de alguna manera describen el bienestar o la calidad de vida. Asi por ejemplo, expresiones como la de que 'el dinero corre bien', 'la gente tiene disponibilidadesu, etc. ... aluden sin duda a un concepto que los economistas tienen fijado bajo el lndice de 'renta por cabeza o por habitante'. De acuerdo a datos de fuentes institucionales podemos establecer esas cifras de 'renta por cabeza' en cada comunidad autónoma. Pero lo que ahora perseguimos no es eso sino la idea que la gente tiene sobre las distintas regiones cuando habla en su conversación informal. Estostemas se convierten frecuentemente en objeto de disputa, lo que pareciera indicar que se trata de temas más proclives a la discrepancia que al acuerdo. Examinaremos con cuidado este extremo para determinar si existen realmente imágenes colectivas más allá de las expresiones individuales. Nuestra investigación se propone trazar algún método para recoger datos en el sentido indicado y analizados después como configuradores de un mapa cognitwo. Hemos abordado la construcciónde un repertorio estereotipico por dos vías. En primer lugar nos sometemos al trazado de unas pocas variables socioeconómicas de amplia difusión. Son las siguientes: (i) disponibilidad de ingresos (ii) disponibilidad de teléfonos (iii) disponibilidad de automóviles (w) disponibilidad de médicos (v) disponibilidad de maestros. Hemos optado por esta selección de tópicos por las razones siguientes. Primera, porque se trata de tópicos que aparecen en los medios de comunicación de masas con gran profusión y en consecuencia la gente tiene ideas al respecto. No buscamos en nuestra investigacióna la gente bien informada y mucho menos tratamos de perseguir la exactitud de la información, tal como más arriba dijimos y repetimos ahora nuevamente. Todos tenemos ideas sobre la abundancia o escasez de automóviles, de teléfonos y aun de médicos y maestros en las regiones españolas. Incluso somos capacesde defender acaloradamente las ideas que tenemos. Para tener bien afianzada la imagen regional no es necesario siquiera que hayamos visitado el lugar, cosa que venimos subrayando. Esas ideas e imágenes parecerían tener vida propia e independientey lo de menos es que se constituyen o no en una información fidedigna. Con objeto de resaltar estos hechos nos apoyamos en una segunda razón para la elección del repertorio. La segunda razón estriba en la posibilidad de tener fuentes estadlsticas que puedan servimos de telón de fondo. Existe una segunda vía que proporciona abundante material de apoyo a las imágenes mentales del lugar geográfico. La imagen del lugar geográfico es un producto de la subjetividad. Sin que esto quiera decir que los ingredientes con los que se ha amasado la percep cbn subjetiva sean en sl mismos una fantasia. La riqueza material y los recursos humanos disponibles en una región son un hecho contundente que se expone ante los ojos de la experiencia cotidiana. Con las variables socioeconómicas hemos pretendido cubrir estos ingredientes de la imagen mental. Pero existen sin duda otros ingredientes cuya composición y factura es diferente a la anterior; nos referimos a los juicios de valor o evaluación subietiva de los lugares geográficos que constituyen la otra cara.
(20) de los mapas mentales. La evaluación. que pudieramos llamar tambiin calificación subjetiva, se diferencia de la simde verce~ciónque se obtenía respecto de las variables socio económicas. Se introduce aqui la sutil elaboración anteriormente apuntada a propósitode la teoría para los mapas de deseabilidad o preferencia y que consiste en evaluar conforme a un &l subietivo. La presencia de este ideal no se aparece I toma en cuenta en la percepción y S como referencia indiscutible en la valoración de los lugares geográficos. Las expresiones populares dan cuenta de este fenómeno cuando hablan de lugares dotados de un clima ideal, de paisajes de ensueño, de lugares de diversión, etc. ... Induimos en nuestro repertorio como elementos de evaluación subjetiva los siguientes: (i)dima agradable (ii) paisajes recreativos (iii) oportunidades de diversión (N)receptMdad hacia el forastero. El ideal que cada persona tiene sobre cada uno de estos elementos le permite evaluar las regiones con más o menos puntuación. Con la elaboración de este repertorio pretendemos una aproximación al mapa mental de las autonomías españolas. Es indudabieque la reciente administración poiítica se presta a estudios diversos. lnduso sin salimos del ámbito de intereses geográficos caben otras perspectivas. En ningún momento buscaremos polemizar por la exdushridad de nuestra propuesta. A trav6s del presente ensayo queremos únicamente aliviar la carencia a la que aludía el geógrafo español MARTINEZ DE PISONcuando decla: La carencia -por incomunicación entre los geógrafos y el resto de la sociedad- de imáge-. nes, saberes, razones, ópticas, modos de mirar geográficos en las representaciones del espacio que tiene la cdectividad es un hecho desgraciadamente extenso, que puede agravarse más. (MARTINEZ DE PISON, 1978, pág. 766).. Diseño de la toma de datos Tenemos el conjunto de las diecisiete regiones autonómicas de España y tenemos también el repertorio de rasgos que van a luminar su descripción ante la pantalla mental de los españoles. En correspondencia con 'los tres lotes del repertorio hemos diseñado tres accesos diferentes para la toma de información. Nos guían en este diseño algunas directrices que se vienen forjando durante los Últimos años en los Laboratorios Psicoflsicos. Los tres accesos mencionados para la obtención de datos son: Juicios de estimacióncomparativa entre regiones Juicios de dificación subjetiva Ordenación de regiones según preferencia (no estudiado en este trabajo). A) Juicios de estimación commrativa. Una idea básica que tenemos sobre las regiones autonómica es la de su diferente nivel de bienestar. En otras palabras no todas las regiones disponen de los mismos logros económicos y sociales. habitualmente cuando la realidad social que reclama nuestra atención presenta diferencias d inmediato recurso a emplear es la comparación. La comparación entre regiones es común en las páginas econó-.
(21) micas, en el análisis social y geográfico. Para una adecuada comparación introducimosgeneralmente algún artefacto estadlstico. En una primera aproximación se buscan variables homogéneas en el conjunto regional y la comparación entre regiones resulta de gran simplicidad para cada variable aisladamente considerada. Si se quiere una comparación de slntesis habrá que construir un lndice comriuesto - para lo cual se arbitran procedimientos de ponderación que afectan a cada una de las variables. Las técnicas correspondientes han sido divulgadas con profusión desde el Instituto Nacional de Estadlstica a los informes bancarios. Es el caso por ejemplo de la obra 'ProMe mas de la Medición del Bienestar y Conceptos Afines' (PENA TRAPERO 1977) o el .Anuario del Mercado Españd' que todos los años publica BANESTO. El geógrafo está habituado a este tipo de trabajos pero seguramente no está igualmente familiarizado con el trabajo del laboratorio psicoffsico. En una recientlsima publicación el conocido geógrafo de Ginebra Antoine BAlUY se pronunciaba a favor de ciertas evaluaciones subjetivas para la configuración de indicadores sociales en las mediciones sobre calidad de vida (BAIUY 1987). Su aproximación al tema no deja de ser interesante, pero carece de la más minima alusión al planteamiento de la subjetividad en el laboratorio psicoflsico. Sigue vigente la brecha que separa a las Ciencias Comportamentales del resto de las Ciencias Sociales y concretamente de la Geografía. Mientras esto siga sucediendo no será fácil trazar llneas de trabajo en el campo de los mapas mentales. No será fácil perseguir la información que procesa la mente humana acerca de la región o el territorio. Mientras sigamos desconociendo los mecanismos mentales de ese proceso no será posible sacar a la luz el producto latente en la mente de las personas.. Estamos persuadidos por nuestra parte de que el científico social de las próximas décadas tratará de indagar con una mayor curiosidad todo lo que acontece de puertas adentro en el mundo mental. No tiene mucho sentido dar la espalda a la psicdisica sensorial cuando estamos interesados en precisar y evaluar el alcance de nuestra percepciónsocial. Véanse por ejemplo las palabras de Bernd WEGENER, director del Centro de Encuestas Métodos y Análisis de Mannheim ¿Puede el conocimiento adquirklo en la Psicoflsica sensorial ser aplicado a la evaluación de las actitudes sociales?. Se nos viene encima este planteamiento cuando la Psicdisica sensorial se encuentra tan avanzada con respecto a la teoría de las actitudes sociales que parece legltimo preguntarsecuando se va a obtener un provecho de la utilizaciónde aquella en esta ... Debe entenderse que al hacer asi desaparecerá la distinción entre sensaciones y actitudes excepto la que se deriva del hecho de que las primeras surgen ante eventos flsicos y las segundas ante eventos socioculturales. (WEGENER 1982, Pág. 2) El citado autor trata de construir una plataforma estructural que de cabida a una Psicoffsica que sea conjuntamente sensorial y social. En sus propias palabras. esta teoría no es sino un cálculo muy abstracto que expresa las relaciones cualitativas que debe satisfacer una escala que se construya a partir de datos.
(22) ordinales. (WEGENER 1982, pág. 37) Tomando d hilo de nuestro problema concreto estamos ante la siguiente situación. Los rasgos que describen el cuadro regional&e traducen mentalmente a una idea y esa idea juega con comparaciones de región a región. Veamos ahora d sustrato psicofísico existente para tales comportamientos comparativos. Los psicólogos han definido un concepto central para este proceso bajo el término "cross modality matching processnque pudieramos verter al castellano como 'procedimiento equiparativo entre modalidades*. Los psicólogos hablan en este caso de informaciones provenientes de distintasmodalidadessensoriales:informaciones visuales, auditivas, táctiles, etc. ... pero todas ellas conducentes a una información unitaria para la mente. El asunto tiene hondas raíces en la filosofía de occidente. Aristóteles por ejemplo hablaba de ciertos atributos comunes a los sentidos y ésta ha sido una tradición ininterrumpida. En nuestro tiempo esta doctrina vuelve a alcanzar vigencia, pero esta vez expresada en moldes experimentalesde laboratorio. El hallazgo, no muy difundido más allá de la disciplina psicológica, se debe a la escuela de STEVENS en los laboratorios de Hatvard durante la década del 60 (STEVENS 1975, págs. 99-133). El sujeto humano en estas experiencias desarrolla la capacidad de equiparar intensidades de sonido con intensidades lumínicas o de vibración o de presión epidérmica. Es decir la mente humana cabalga sobre las distintas modalidades sensoriales traduciéndolas a valores unitarios. De aquí que el mundo extramental aparentemente diverso por la vía de captación sensorial es susceptible de una lectura unitaria para la mente humana. Los sentidos por muy variados y distintos que parezcan en cuanto a su capacidad de captar la estimulación del mundo exterior construyen para la mente humana un lenguaje unitario.. Este descubrimiento aporta un innegable valor al p a ~ ede l los sentidos como t lata forma informativa Y métrica. Las aportacionesde la Psicofisica en las Últimas décadas han sido muy ricas y de gran alcance para d devenir de todo conocimiento que se jacte de estar enraizado en la observación de los sentidos y la experiencia. Vamos a intentar caracterizarlas mediante una breve suma de notas. Hdas aquí. Primero, toda captura perceptual se realiza en la mente por una vía relacional. Seaundo: los sentidos manejan la vafiable intensidad, común a todos los datos sensoriales, en términos distintos a las magnitudes extensas. Tercero: el manejo numérico, como creación abstracta de la mente, se adecúa en estas primeras instancias de contacto con el mundo a un comportamiento sensofial. La doctrina esbozada sobriamente en estos puntes tiene consecuencias fulminantes. Por ejemplo viene a decimos que los estímulos del mundo extra-mental no se instalan en el dominio subjetivo de la mente uno a uno sino mediante una o~eracióncommrativa. Es decir, los estímulos adquieren presencia mental emparejándose a través de lo que el hombre de laboratorio denomina 'la ratio sensorialw. ¿Cómo sucede esto? Cuando STNENS promulgaba su famosa ley venía a decimos que la fuerza subjetiva o intensidad de un estímulo es proporcional a la fuerza física elevada a una potencia. En otras palabras, esto equivale a decir que se da una equiparación de cocientes; cocientes entre dos fuerzas físicas y cocientes entre sus intensidades sensoriales correspondientes. En segundo lugar ¿cómo se establece un patrón subjetivo de carácter Único para toda la realidad extra-mental? Sucede en efecto que el organismo sensorial, siendo como es aparentemente una ventana abierta a toda la riqueza de matices visuales, sonoros, etc. ...,.
(23) fabrica un patrón unitario de intensidad para medir el mundo. De acuerdo a este patrón la mente humana construye esquemas métricos peculiares y en conformidad con los mismo configura los datos del entorno ambiental. Se empalma asi con las más recientes teorías de la medición axiomática, según las cuales la medición no es propiamente la constatación de un hecho fisico, no es un hallazgo de algo dado en la naturaleza sino una invención de la mente humana que le proporciona autonomía y poder sobre la naturaleza. La Psicoflsica nos enseiia también -y esta es la tercera consideración- a situar d manejo de los números como un aprendizaje de la mente ceñido a las mismas pautas del equiparamiento entre modalidades sensoriales. Es decir, si el individuo humano es capaz de equiparar una intensidad de luz con una intensidad táctil o sonora, en esa misma trama comparativa puede entrar y entra de hecho d continuo numérico. Acudiremos a la narración original de STEVENS En un procedimiento diseñado para determinar cómo el brillo aparente crece con la energía de la fuente lurninica, se presenta en orden aleatorio un conjunto de estlmulos de magnitud variable. Se solicita d d sujeto que a partir de una refe rencia asigne números proporcionales al resto. El procedimiento ha recibido el nombre de estimación de magnitudes, lo cual tiende a distraer la atención respecto a la semejanza de este procedimiento con otros en donde la operación de aparear puede parecer más relevante. A través de ellos lo tipico es que una persona ajus-. ta la intensidad de sonido percibido en unos audífonos para hacerla corresponder con la intensidad de vibración percibida mediante algún aparato. El apareamiento de las dos sensaciones. sonido y vibración, es obvio y trivial. De hecho se han emparejado en el laboratorio niveles de sonido con otros diez continuos perceptuales diferentes (ver gráfico anexo) ... Uno de los diez continuos que se han emparejado con la intensidad de sonido ha sido el continuo numérico ... Ya sea que el sujeto trate de emDare jar sonidos con vibraciones o con números el resultado es esencialmente d mismo ... El juicio que envueive la llamada estimación de magnitudes pertenece a la dase de operaciones que se llevan a cabo en d apareamiento transversal o cruzado entre continuos perceptuales. (STEVENS 1966.. Págs -1 De aqul que el descubrimiento estrictamente psicofisico de STEVENS desborda el laboratorioy se aplica a todas las abstrac6iones del mundo social y económico. Es decir, la rnanera como la mente humana procesa las informaciones de valor social o económico tiene su rak en las percepciones sensoriales. Ilustramos a continuación con d gráfico anteriormente aludido. Para una documentación actual recomendamos un reciente trabajo que traza el paralelismo existente entre el juicio social a trav4s de un escalamiento de ratones y el trata.
(24) miento de las magnitudes sensoriales (DAWSON 1982). Descendiendo al caso que nos ocupa, la comparación entre regiones para las variables socio-económicas que hemos escogido tiene lugar de la siguiente manera. Se le propone al sujeto a consideración una deterrninada variable, por ejemplo disponibilidad de ingresos. Se establece después una región como dato de referencia con un valor hipotético Aquí se están introduciendo dos de 100. cosas; por un lado se establece el nexo reiacional para las regiones; por otro lado se introduce el continuo numérico con un valor de equiparación. Las restantes regiones el sujeto las valora por encima o por debajo de 100 de acuerdo a la idea que abriga en su mente. El paralelismo con el manejo de sensaciones es total. Es como si se partiera de una equivalencia arbitraria entre una intensidad de luz y una sonora y a continuación se pidiera para diferentes intensidades lumínicas estimar las correspondencias sonoras. Lo que en el dominio de las sensaciones es la producción de un estimulo luminico. en el dominio de las abstracciones socio económicas viene dado por la presentación de una región. La correspondencia sonora aquí se sustituye con la correspondencia de un valor en el continuo numdrico. Para un grupo de sujetos cada una de estas correspondenciasadopta distintas estimaciones; se calcula la estimación global del grupo mediante un promedio geométrico. Existen razones formales para este cálculo que vamos a detallar a continuación. Ya dijimos antes que el mecanismo comparativo de la percepción se producía a través de la ley de potencia formulada por STEVENS. Se tiene según esto. $. =. qPi. en donde S: intensidad de la sensación E: energía del estimulo i: un sujeto dado a, b: parámetros numéricos.
(25) Si a partir de la toma de información correspondiente a un sujeto se quiere obtener la información global de un grupo de sujetos, lo importante es que la función que se vaya a calcular sobre estas medidas individuales siga rnante niendo también la misma forma de expresión, o sea una potencia. JANEZ ha elaborado la demostración que conduce a la media g e o d tica como Única aiternativa posible para dicha función (JAÑEZ 1979). De igual manera la estimación socio económica realizada por un grupo de sujetos se promedia a travbs de la media geombtrica. Tendremos por esta yla tantas estimaciones globales como grupos queramos definir en la toma de información. Los prop6sitos que animan nuestra investigación aconsejan en principio un s6io grupo con la totalidad de estudiantes encuestados. Existe sin embargo un matiz. Dado que el objeto sobre el que recae la estimación es una comunidad autdmica, existirán en total diecisiete objetos. Para cada objeto hemos optado excluir en este análisis los sujetos pertenecientes al mismo. Es decir, hemos querido con esto eliminar el efecto de chauvinismo al que se refería GOULD evitando en las estimaciones h contaminación del mismo. B) Los iuicios de calificación.. Lo que se ha descrito hasta aqui carece de valor alguno para los juicios de calificación. Es verdad que como en todo juicio sigue iatiendo la trama bina* relacional. Pero esta vez el par no se va a constituir mediante dos estimulos igualmente observables tal como sucedía anteriormente (dos magnitudes en el continuo de sonoridad; dos regiones en la apreciación socioeconómica). Esta vez uno de los elementos del par será en si mismo inobservable; concretamente el elemento de referencia para la estimación comparativa pasa a ser aqul uneme ideal, el cual solamente existe por definición en la mente del sujeto autor de la calificación.. En páginas anteriores hemos hablado con suficiencia del tránsito que efectuamos desde la percepción comparativa a otra operación mental netamente evaluativa. La evaluación es un proceso que profundiza y culmina la subjetivización del territorio. En virtud de tal la referencia comparativa esta vez dejará de tener un asidero observable y se refugia en el santuario impenetrable del sujeto. Todo esto sucede cuando se evalúa un territorio tomando como referencia algo que pertenece a la intimidad del sujeto; cuando se evalúa por ejemplo una región conforme al dima aoradable, conforme a las owrtunidades de diversión, etc. ... Estas nociones de clima agradable. de oportunidades de diversión solemos decir que en cada sujeto son distintas, lo cual no es enteramente exacto. Quizás esta sea una forma de expresar lo que hay de intransferible e inaccesible en la personallsimaentidad de estas nociones. No se trata tanto de que sean distintas en cada sujeto, cosa que a ciencia cierta desconocemos, sino de que son netamente inobservabies e inaccesiblesa la experiencia. En el repertorio que hemos confeccionado anteriormente tenemos definidas de esta manera cuatro nociones que adquieren esa atmósfera de existencia ideal. Lo que propone mos ahora para h toma de datos es un juicio de calificación; es decir, ante cada noción el sujeto atribuirá una puntuación a las regiones, estableciendo de antemano un techo máximo. Si como criterio se adopta la noción de clima agradable. ya sabemos que no se puede penetrar en el santuario de la intimidad mental y desvelar dicha noción. Pero hay algo que el sujeto hace y que si se expone como N o público; concretamente las puntuaciones que otorga a las distintas regiones. ¿Cuál podrla ser la relación entre el dato público, ciento por ciento observable, y la noción ideai, ciento por ciento inaccesible a la observación?. Nunca tuvo respuesta adecuada esta pregunta hasta.
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