La diplomacia del jazz: una herramienta de política exterior de Estados Unidos durante la guerra fría

113  16  Descargar (0)

Texto completo

(1)

Bogotá, marzo de 2012

Señores

BIBLIOTECA GENERAL

Pontificia Universidad Javeriana

Ciudad

Respetados Señores,

Me permito presentar el trabajo de grado titulado La diplomacia del jazz: una herramienta de política exterior de Estados Unidos durante la Guerra Fría, elaborado por el estudiante Esteban Bernal Carrasquilla, identificado con la Cédula de Ciudadanía No. 1020718835, para que se incluya en el catálogo de consulta.

Cordialmente,

Benjamín Herrera Cháves

(2)

Bogotá, D.C., marzo de 2012

Señores

Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J. Pontificia Universidad Javeriana Cuidad

Los suscritos:

Esteban Bernal Carrasquilla , con C.C. No 1020718835

, con C.C. No

, con C.C. No

En mí (nuestra) calidad de autor (es) exclusivo (s) de la obra titulada:

La diplomacia del jazz: una herramienta de política exterior de Estados Unidos durante la Guerra Fría

(por favor señale con una “x” las opciones que apliquen) Tesis doctoral Trabajo de grado X Premio o distinción: Si No X cual:

presentado y aprobado en el año 2012 , por medio del presente escrito autorizo

(3)

En consecuencia, las atribuciones de usos temporales y parciales que por virtud de la presente licencia se autorizan a la Pontificia Universidad Javeriana, a los usuarios de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J., así como a los usuarios de las redes, bases de datos y demás sitios web con los que la Universidad tenga perfeccionado un convenio, son:

AUTORIZO (AUTORIZAMOS) SI NO

1. La conservación de los ejemplares necesarios en la sala de tesis y trabajos

de grado de la Biblioteca. X

2. La consulta física o electrónica según corresponda X 3. La reproducción por cualquier formato conocido o por conocer X 4. La comunicación pública por cualquier procedimiento o medio físico o

electrónico, así como su puesta a disposición en Internet X 5. La inclusión en bases de datos y en sitios web sean éstos onerosos o

gratuitos, existiendo con ellos previo convenio perfeccionado con la Pontificia Universidad Javeriana para efectos de satisfacer los fines previstos. En este evento, tales sitios y sus usuarios tendrán las mismas facultades que las aquí concedidas con las mismas limitaciones y condiciones

X

6. La inclusión en la Biblioteca Digital PUJ (Sólo para la totalidad de las Tesis Doctorales y de Maestría y para aquellos trabajos de grado que hayan sido laureados o tengan mención de honor.)

X

De acuerdo con la naturaleza del uso concedido, la presente licencia parcial se otorga a título gratuito por el máximo tiempo legal colombiano, con el propósito de que en dicho lapso mi (nuestra) obra sea explotada en las condiciones aquí estipuladas y para los fines indicados, respetando siempre la titularidad de los derechos patrimoniales y morales correspondientes, de acuerdo con los usos honrados, de manera proporcional y justificada a la finalidad perseguida, sin ánimo de lucro ni de comercialización.

(4)

Sin perjuicio de los usos y atribuciones otorgadas en virtud de este documento, continuaré (continuaremos) conservando los correspondientes derechos patrimoniales sin modificación o restricción alguna, puesto que de acuerdo con la legislación colombiana aplicable, el presente es un acuerdo jurídico que en ningún caso conlleva la enajenación de los derechos patrimoniales derivados del régimen del Derecho de Autor.

De conformidad con lo establecido en el artículo 30 de la Ley 23 de 1982 y el artículo 11 de la Decisión Andina 351 de 1993, “Los derechos morales sobre el trabajo son propiedad de los autores”, los cuales son irrenunciables, imprescriptibles, inembargables e inalienables. En consecuencia, la Pontificia Universidad Javeriana está en la obligación de RESPETARLOS Y HACERLOS RESPETAR, para lo cual tomará las medidas correspondientes para garantizar su observancia.

NOTA: Información Confidencial:

Esta Tesis o Trabajo de Grado contiene información privilegiada, estratégica, secreta, confidencial y demás similar, o hace parte de una investigación que se adelanta y cuyos resultados finales no se han publicado. Si No X

En caso afirmativo expresamente indicaré (indicaremos), en carta adjunta, tal situación con el fin de que se mantenga la restricción de acceso.

NOMBRE COMPLETO No. del documento

de identidad FIRMA

Esteban Bernal Carrasquilla 1020718835

FACULTAD: Ciencias políticas y relaciones internacionales

(5)

BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.

DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO

FORMULARIO

TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO

La diplomacia del jazz: una herramienta de política exterior de Estados Unidos durante la Guerra Fría

SUBTÍTULO, SI LO TIENE

AUTOR O AUTORES

Apellidos Completos Nombres Completos

Bernal Carrasquilla Esteban

DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO

Apellidos Completos Nombres Completos

Pérez Salazar Mauricio

FACULTAD

Ciencias políticas y relaciones internacionales

PROGRAMA ACADÉMICO

Tipo de programa ( seleccione con “x” )

(6)

X

Nombre del programa académico

Maestría en relaciones internacionales

Nombres y apellidos del director del programa académico

Benjamín Herrera Cháves

TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE:

Magíster en relaciones internacionales

PREMIO O DISTINCIÓN (En caso de ser LAUREADAS o tener una mención especial):

CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE LA

TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO

NÚMERO DE PÁGINAS

Bogotá 2012 105

TIPO DE ILUSTRACIONES ( seleccione con “x” )

Dibujos Pinturas Tablas, gráficos y

diagramas Planos Mapas Fotografías Partituras X

SOFTWARE REQUERIDO O ESPECIALIZADO PARA LA LECTURA DEL DOCUMENTO

(7)

MATERIAL ACOMPAÑANTE

TIPO DURACIÓN

(minutos) CANTIDAD

FORMATO

CD DVD Otro ¿Cuál?

Vídeo Audio Multimedia Producción electrónica Otro Cuál?

DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVE EN ESPAÑOL E INGLÉS

Son los términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda para designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Sección de Desarrollo de Colecciones de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J en el correo biblioteca@javeriana.edu.co, donde se les orientará).

ESPAÑOL INGLÉS

Diplomacia pública Public diplomacy

Diplomacia cultural Cultural diplomacy

Poder Blando Soft power

Política exterior Foreign policy

Estados Unidos de América United States of America

RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL E INGLÉS

(Máximo 250 palabras - 1530 caracteres)

(8)
(9)

LA DIPLOMACIA DEL JAZZ: UNA HERRAMIENTA DE POLÍTICA EXTERIOR DE ESTADOS UNIDOS DURANTE LA GUERRA FRÍA

ESTEBAN BERNAL CARRASQUILLA

Trabajo de grado para obtener el título de Magíster en Relaciones Internacionales

Director

MAURICIO PÉREZ SALAZAR

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN RELACIONES INTERNACIONALES

(10)

CONTENIDO

Pág.

INTRODUCCIÓN 1

METODOLOGÍA 6

1. ACERCA DEL PODER Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES. 8

EL PODER BLANDO COMO CATEGORÍA DE ANÁLISIS 1.1 CUATRO PREGUNTAS SOBRE EL PODER 8

1.1.1 ¿Qué es poder? La disciplina de las relaciones internacionales 9

1.1.2 ¿Quiénes hacen uso del poder? Los actores del sistema 10

Internacional 1.1.3 ¿Para qué y cómo se usa el poder? La noción de extranjero 17

1.1.4 ¿Cuáles son las fuentes de poder y cómo se clasifican? Poder duro 19

y poder blando 1.2 EL PODER BLANDO Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES 20

1.2.1 Fuentes de poder blando: el caso de los Estados Unidos 25

1.3 DIPLOMACIA PÚBLICA Y DIPLOMACIA CULTURAL COMO 28

HERRAMIENTAS DE POLÍTICA EXTERIOR 1.4 TEORÍAS DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES 35

1.4.1 Tradiciones de pensamiento 35

1.4.2 Teorías 36

1.5 CONCLUSIÓN 38

2. LA DIPLOMACIA DEL JAZZ Y LA GUERRA FRÍA 40

2.1 SOBRE LA GUERRA FRÍA Y SUS INICIOS 40

(11)

2.1.2 Estados Unidos y la Guerra Fría cultural 46

2.2 LA DIPLOMACIA DEL JAZZ 50

2.3 CONCLUSIÓN 69

3. JAZZ 72

3.1 INICIOS DEL JAZZ 72

3.1.1 Raíces 73

3.1.2 Los embajadores del jazz 82

3.1.3. El jazz en otros países 85

3.2 CONCLUSIÓN 88

CONCLUSIONES 90

(12)

INTRODUCCIÓN

Entre 1956 y 1978, Estados Unidos incluyó dentro de su programa de política exterior una iniciativa bastante peculiar: se destinarían recursos para financiar las giras de músicos de jazz por el mundo entero. Desde una perspectiva general es difícil entender la razón de tal decisión, debido al contexto internacional del momento: la Guerra Fría se extendía rápidamente por todas las latitudes del planeta; la carrera armamentista estaba en aumento y el arsenal nuclear de Estados Unidos y de la Unión Soviética preocupaba a hombres y mujeres de todo el mundo; la situación económica de Europa no era la mejor, pues había quedado devastada tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, y los esfuerzos de Estados Unidos a través del Plan Marshall eran una de las pocas opciones que tenía Europa para no colapsar; en América Latina, la precaria situación de la democracia daba pie para que dictadores se hicieran con el poder. Los golpes de Estado eran frecuentes y había vulnerabilidad ante las ideas de izquierda; en África y en el Sudeste Asiático, el fin de las colonias europeas representaba un reto para occidente, que no quería ver a ambas regiones caer bajo las garras del socialismo.

Entonces, ¿por qué Estados Unidos, potencia mundial, primera economía del mundo y pionero en desarrollos militares decidió usar parte de su dinero (así haya sido en una proporción diminuta) para promover el jazz en otros países? Es esta la pregunta que da pie para el desarrollo de la presente investigación.

(13)

segregación conocidas como Jim Crow tenía a la población negra en descontento. Como eran ellos los principales exponentes de la música jazz, se genera una inquietud sobre el origen de esta iniciativa sui generis, pues incluía a personajes de dicha población segregada.

Dizzy Gillespie, un trompetista negro muy reconocido en la escena del jazz de la época fue designado como el primer embajador del jazz durante el gobierno de Dwight D. Eisenhower, y tuvo la misión de salir con su orquesta de gira por Eurasia y Latinoamérica para compartir su música con públicos extranjeros. Su gira fue un éxito y dio pie para que más adelante otros músicos negros de la talla de Louis Armstrong, Duke Ellington y Charles Mingus, entre muchos otros, salieran de su país de gira por el mundo, y recibieran jugosos honorarios. Otros músicos blancos del jazz como Dave Brubeck y Benny Goodman tuvieron también la oportunidad de hacerse embajadores y compartir su música, inclusive en países socialistas. La fama y reconocimiento de estos músicos internacionalmente les proporcionó la oportunidad de compartir a través de los medios de comunicación su opinión acerca de la política tanto doméstica como internacional de Estados Unidos. Fue así como muchos de ellos expresaron su desaprobación por la segregación que tenía lugar en su país y en otras regiones como en África. Se mostraron también inconformes con las políticas de intervención de Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fría. ¿No representan acaso esos dos ejemplos una contradicción para el plan de política exterior de Estados Unidos? ¿Era falta de coordinación o de planeación que estos músicos encontraran espacios para expresar dichas ideas? Siendo la seguridad nacional la principal preocupación de este país –en concordancia con la teoría realista en relaciones internacionales-, ¿no es la diplomacia del jazz una contradicción en su política exterior? Se vislumbrará una respuesta a estas dudas a lo largo del texto.

(14)

cual el conflicto se desarrolló en frentes diversos, el jazz fue una herramienta útil para que Estados Unidos encontrara la victoria, y se sumó a una serie de razones que pusieron fin a la guerra. Inicialmente hay que hacer algunas aclaraciones previas que justifican el estudio. Esos frentes que se mencionan en los cuales se libró la guerra son de distinta naturaleza. Estuvo implicado el tema político, el económico, el militar, y el cultural. ¿Por qué éste último? Porque la Guerra Fría, como se verá, fue una guerra de ideas, un enfrentamiento entre capitalismo y socialismo. Si bien ambos son modelos de organización económica y política, su desarrollo inevitablemente terminaría permeando la esfera social, y por ende, cultural. El estilo de vida capitalista y el estilo de vida socialista implicaban ciertas organizaciones de la sociedad, y las interacciones de sus integrantes produjeron patrones culturales. Por otro lado, en el caso de Estados Unidos, el jazz, género que había nacido décadas antes de la Guerra Fría y que tiene raíces en diálogos culturales que hubo entre África y el mundo occidental siglos atrás, fue (y sigue siendo) parte esencial de la cultura estadounidense, lo que la hace especial y única frente a otras. Claro está que cada país tiene su cultura autóctona, especial y única, pero en el caso de Estados Unidos, el jazz lograba internacionalizarse desde antes de la guerra y era en general bastante aceptado en otras geografías. Aquí radica su importancia en este periodo de conflicto.

(15)

imagen de cada uno, en un mundo que se tambaleaba entre uno y otro modelo. Teóricos de las relaciones internacionales como Joseph Nye, consideran estos recursos intangibles (cultura, valores) como fuentes de poder. Y es claro que entre más poder tuviera cada uno de los enfrentados en la guerra, más posibilidades iban a tener de aceptación del modelo que defendían. Por otro lado, el desarrollo de las teorías de las relaciones internacionales explica cómo diferentes actores internacionales empezaron a desempeñar un papel importante en la guerra. Si bien desde el realismo se considera que los Estados eran los únicos actores importantes del sistema, esta teoría también tiene en cuenta la importancia del poder de influencia y el poder de la opinión pública. La diplomacia del jazz puede explicarse desde ambos tipos de poder. El transnacionalismo por su parte, considera la aparición de nuevos actores en la escena internacional como las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), las Corporaciones Trasnacionales (CTN) y los individuos, lo que da paso a que se hable de los embajadores de jazz como actores internacionales. El enfoque sistémico da la oportunidad al analista de hacer uso de elementos de distinto origen, e inclusive de hacer estudios empíricos para comprobar la relación que hay entre sistemas y sub-sistemas (donde el primero puede ser el sistema internacional y el segundo los Estados; o también el Estado y la sociedad y la cultura; o la familia y los integrantes de ésta).

(16)
(17)

METODOLOGÍA

El tema de la diplomacia del jazz se trabajó como un estudio de caso. Esta investigación es en gran parte de tipo histórica, pues busca rescatar un aspecto de la Guerra Fría que no ha sido estudiado a fondo y del cual la bibliografía es bastante escasa. Se encontraron solo dos libros que tratan enteramente de este tema: el de Penny M. Von Eschen del 2004, “Satchmo bloyws up the world. Jazz ambassadors play de Cold War”, y el de Lisa E. Davenport del 2009, “Jazz Diplomacy: promoting America in the Cold War”. En términos generales, ambos libros relatan las giras realizadas por los embajadores del jazz, ciertas situaciones de carácter político, económico, social y militar de los países o zonas que visitaban estos músicos, y la situación de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos durante los años en que se llevó a cabo la iniciativa. Recogen además ciertos testimonios de los embajadores del jazz, políticos, ciudadanos, y medios de comunicación, que tratan de ilustrar el impacto que tuvo la diplomacia del jazz en otros países. Sin embargo, la falta de detalles de esta información genera inquietudes que pueden desembocar en futuras investigaciones.

(18)

Vale la pena aclarar que en este estudio, si bien se menciona que la diplomacia pública y cultural no es un fenómeno reciente, ni está ligado únicamente con la Guerra Fría, no se profundiza en la historia de esta actividad. La diplomacia del jazz no fue la única iniciativa de diplomacia cultural implementada por Estados Unidos; quizás tampoco fue la más importante. Se reconoce que este país con tradición fílmicas, educativas, científicas y tecnológicas bastante fuertes, hizo frente a la Guerra Fría cultural con más que el jazz. Cada una de estas categorías puede dar pie para desarrollar otras investigaciones que expliquen de manera más completa la diplomacia pública norteamericana

(19)

1. ACERCA DEL PODER Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES. EL PODER BLANDO COMO CATEGORÍA DE ANÁLISIS

A través de un marco teórico se busca en esta sección rescatar la importancia de aspectos que no son comúnmente incluidos en el análisis de situaciones internacionales. Se vislumbrará el rol que desempeña el individuo como modelo y actor de las relaciones internacionales. Con ello se entenderá que la cultura y los valores (elementos idiosincráticos) pueden ser usados como herramientas de poder en la arena internacional

1.1 CUATRO PREGUNTAS SOBRE EL PODER

(20)

convertirse en figura públicas internacionales y actuar internacionalmente. Este fue el caso de los embajadores del jazz, que fuera de llevar el mensaje de libertad y democracia, hacían su propia diplomacia, al luchar por los derechos civiles de los negros, y al solidarizarse con luchas similares en otras partes del mundo.

De lo anterior, y teniendo en cuenta que nuestro campo de estudio son las relaciones internacionales, se pueden sacar a relucir ciertos puntos importantes. Se mencionaron términos como actores y dinámicas de poder, los cuales son el principal objetivo de análisis en esta disciplina. A continuación se definirán los límites de esta primera parte con base en cuatro preguntas que son claves para entender la importancia del término “poder” en relaciones internacionales. Primero, ¿qué es poder?, segundo, ¿quiénes hacen uso del poder?, tercero, ¿para qué y cómo se usa el poder?, cuarto, ¿cuáles son las fuentes de poder y cómo se clasifican? Con esto se busca establecer una base conceptual para que a lo largo de todo el texto se entiendan tanto la naturaleza como el por qué de la diplomacia del jazz como herramienta de política exterior. Dicho fenómeno se puede relacionar con cada una de las preguntas recién formuladas, aunque esto no se hará inmediatamente.

Se empieza entonces afirmando que la disciplina académica de las relaciones internacionales busca estudiar las dinámicas de poder, razón por la cual es indispensable entender este último término.

1.1.1 ¿Qué es poder?, la disciplina de las relaciones internacionales.

Raymond Aron1 aborda en principio el término desde un sentido general que involucra distintos niveles de análisis, pues para él, el poder es la “capacidad de hacer, producir o destruir”, y éste se puede ver reflejado tanto en aspectos que conciernen a la naturaleza en general (desastres naturales, jerarquías en especies animales, etc.), así como en la forma en la que se relacionan los seres humanos.

(21)

En el caso de los últimos, el poder se entiende como la capacidad que tiene el individuo de obtener los resultados que éste desea2, y según Aron, esto lo hace influyendo sobre la conducta de otros. Es de esta forma que se entiende el comportamiento de los actores de las relaciones internacionales. Se definirá ahora dicho término.

Esther Barbé3 considera que “relaciones internacionales” es un concepto con una dimensión doble, pues corresponde bien a “un sector de la realidad social” en el que se establecen relaciones de carácter internacional, o a la “consideración científica de dichas relaciones”. Es entonces a través de la ciencia que se puede limitar el alcance de tal concepto y los elementos que lo conforman. Varias son las consideraciones que deben hacerse al respecto para el presente propósito: Barbé cita a Truyol para explicar que las relaciones internacionales son un concepto que trasciende los límites impuestos por una comunidad política o Estado; continúa, afirmando que los actores del sistema internacional no son solo los Estados, sino que debe tenerse en cuenta también al individuo, ya que éste representa un “elemento básico de cualquier colectivo con actividad internacional”; adicionalmente, cita a Manning, quien considera que las relaciones internacionales se definen gracias a las acciones que se ejercen hacia un lado u otro de una “frontera política nacional”; y finalmente, retoma las ideas de Rosenau sobre la amplia gama de relaciones internacionales, siendo éstas de tipo “sociales, culturales, económicas y políticas”.

1.1.2 ¿Quiénes hacen uso del poder?, los actores del sistema internacional.

Para entender a la diplomacia del jazz como parte de la política exterior de Estados Unidos es necesario entender al Estado como actor del sistema internacional; igualmente, es preciso comprender el papel del individuo en la conformación del Estado, y por ende, como actor del sistema.

2 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics. Nueva York: Public Affairs, 2004. p. 1.

(22)

Con respecto a la primera consideración que hace Barbé, se debe describir al Estado moderno europeo, aquel que surgió en 1648 con la Paz de Westfalia: éste se conformó luego de varias etapas en las que el poder político se territorializó, como por ejemplo en las ciudades–Estado, los imperios tradicionales, el feudalismo, las monarquías absolutas y las monarquías constitucionales4. Con anterioridad a la Paz de Westfalia, ya eran comunes en territorio europeo ciertas prácticas y desarrollos en la manera de administrar el poder político, pues ya se reconocían algunos límites territoriales, sistemas de leyes, recolección y administración de impuestos de manera centralizada, el desarrollo de la diplomacia y la creación de ejércitos permanentes5. Es entonces el Estado westfaliano el que durante el siglo XIX unificaría al planeta dando forma al sistema internacional actual6, en parte por su papel en la “confección del mapa político del mundo moderno”7. Si bien ya se ha dicho que éste no es en la actualidad el único actor del sistema internacional, ha sido considerado como el “actor soberano por excelencia de las relaciones internacionales de los últimos tres siglos”8. Lo anterior se debe a su capacidad al interior de su territorio para la “imposición coercitiva de decisiones u órdenes, que resulta practicable debido a los hábitos de obediencia existentes entre la población”9, o en palabras más familiares, gracias a que posee el monopolio del uso legítimo de la fuerza. Al estar legitimado frente a su población como la Institución que representa los intereses de sus ciudadanos, el Estado se posiciona internacionalmente como el jugador clave del sistema. Se tiene

4 HELD, David. La democracia y el orden global. Buenos Aires: Paidós, 1997. p. 64-65; JESSOP, Bob. The Future of the State in an Era of Globalization. En: Internationale Politik und Gesellschaft, Friedrich-Ebert-Stiftung, Nº. 3 (2003); p. 30-31.

5

Ibíd., HELD, p. 58.

6 WILHELMY, Manfred. Política internacional: enfoques y realidades. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1988. p. 79.

7 HELD, David. La democracia y el orden global,

óp. cit., p. 53. 8 PASTRANA, Eduardo. Extinción o reinvención del Estado

– Nación frente a los desafíos globales. En: Desafíos. Nº 12 (enero-junio 2005); p. 270.

(23)

entonces definido al Estado moderno por sus tres elementos constitutivos sin los cuales su existencia ofrecería dudas: territorio, población y gobierno10.

Esta innovación implica varios cambios en la forma en que se relacionan tanto individuos como estructuras políticas; se tendrán en cuenta solo dos: primero, surge una pluralidad de Estados sin un ente superior que los gobierne, pues éstos, al reconocerse mutuamente en igualdad de derecho, no consideran la autoridad de alguno sobre los otros11. Esto es interpretado en relaciones internacionales como la condición anárquica del sistema internacional. Segundo, al conocer sus límites territoriales y sus limitaciones para su supervivencia (puesto que ningún Estado es completamente autosuficiente), reconoce la diferencia con sus vecinos a quienes ve como extranjeros, y establece relaciones con ellos. De esta forma se va desarrollando el concepto de interés nacional a través de la llamada “razón de Estado”, idea que en la Europa de los siglos XVI y XVII “identificaba al portador de la dinastía con el interés del Estado, como guía de racionalidad para la conducta del estadista”12. Dicho concepto de racionalidad se refiere al actuar de tal forma que se busque el mayor beneficio al menor costo.

Al retomar la idea de Truyol que Barbé rescata, se observa que las relaciones internacionales trascienden a los Estados, pues éstos no son actualmente los únicos global players, debido a la emergencia de otros actores con proyección internacional. Inclusive, antes de y durante la era westafliana existían otros actores que regulaban las relaciones entre individuos; sin extender el tema se puede citar como uno de ellos a la Iglesia católica, institución que inclusive en la actualidad desempeña un papel importante en las relaciones internacionales.

10 TRUYOL Y SERRA, Antonio. La sociedad internacional. Madrid: Alianza Universidad, 1983. p. 102.

11 ARON, Raymond. Paz y guerra entre las naciones, ó

p. cit., p. 84. 12 WILHELMY, Manfred. Política internacional: enfoques y realidades,

(24)

Actualmente se consideran como actores internacionales aquellos que se relacionan de cierta forma que traspasan fronteras. Algunos ejemplos de éstos pueden ser: las ONG, las corporaciones transnacionales (CTN), las organizaciones delincuenciales internacionales, los organismos multilaterales creados por los propios Estados como la ONU, e inclusive los individuos. La emergencia de actores internacionales no es un fenómeno reciente; no se puede afirmar que el establecimiento de fronteras nacionales en 1648 les otorgaba a los actores que las traspasan el adjetivo “internacional”, puesto que esto limitaría el concepto a una zona geográfica y dejaría de lado el análisis de las relaciones entre individuos que se consideraban distintos o extranjeros entre sí. Su origen se relaciona con los procesos de globalización que según ciertos académicos, se han desarrollado desde hace ya varios siglos.

Más allá de los hechos que la comprueban, la globalización puede entenderse como concepto desde la antigüedad, cuando surgieron teorías sobre la redondez de la tierra; el hecho de reconocer los límites de ésta, hacía que surgieran preguntas sobre quién la controlaría13. Pero fue quizás con el descubrimiento de América que la historia mundial comenzó, cuando se empieza a globalizar la economía y el hombre toma consciencia de la limitación en recursos14, y cuando las diferentes culturas empiezan a interactuar. Lo anterior no significa que previo al Descubrimiento no hubiera habido relaciones internacionales; ejemplos como los intercambios entre culturas y no entre Estados durante la Edad de Bronce15, o las dinastías en China que se destronaban unas a otras, o la Guerra del Peloponeso, en la cual se enfrentaban dos Estados hegemónicos, o las Cruzadas, las rutas de la seda y las especias, representan casos de relaciones internacionales. Lo que se busca plantear es que es a partir del Descubrimiento que existe la posibilidad de

13 BARTELSON, Jens. The Social Construction of Globality. En: International Political Sociology. Nº 4 (2010); p. 223.

(25)

que distintos actores, incluyendo y trascendiendo las “comunidades políticas”, a lo largo y ancho del planeta, interactúen (es de esta forma como nace el jazz, música de negros en los Estados Unidos, y a lo que se le dedicará un espacio en otra sección).

Estos procesos de globalización que actualmente han construido redes que conectan al planeta entero, recibieron un impulso importante desde el periodo conocido como modernidad, que se sitúa en la Europa de la Ilustración y de la revolución industrial. Para Anthony Giddens16, “modernidad” es un concepto ligado al mundo industrializado, en el cual el cambio en los mecanismos de producción altera el estilo de las relaciones sociales. En ese nuevo marco de relaciones se destaca el papel del Estado nacional como una institución de vigilancia. Se resalta además la importancia de la reflexividad generalizada que se gesta desde este periodo gracias al desarrollo de las ciencias sociales; uno de los estandartes de la modernidad es la razón, y la continua referencia a ésta, hecho que es propio de dicho periodo, otorga importancia también al papel del individuo en las relaciones sociales. Por último, sostiene que al hablar de modernidad no se puede desatender el cambio tecnológico no solo en las formas de producción sino también en los medios de comunicación, por lo cual el texto impreso que siglos después se convertirá en señal electrónica es un elemento esencial que perdura hasta la actualidad.

En segundo lugar, y según lo citado más arriba por Barbé, en el estudio de las relaciones internacionales es preciso no omitir al individuo. Es de éste que surge el Estado, el cual en últimas se comporta de manera similar al primero. Esto se entiende al referirnos a algunas ideas sobre la naturaleza humana. La concepción platónico-aristotélica resalta el impulso de supervivencia, el cual lleva a los

(26)

hombres a establecer relaciones de mutua ayuda17. Por otro lado, a grandes rasgos, Hobbes18 reduce la visión de sus predecesores y determina que la condición de similitudes entre hombres genera una intención de dominio. La relación de esta naturaleza humana con el comportamiento del Estado en lo internacional se puede ver reflejada en lo que Vallespin19 y Bull20 determinan como lo característico de una primera etapa del Estado westfaliano. Sin embargo, en ésta se resalta la tradición hobbesiana, que considera que la paz es solo “un periodo de recuperación de la última guerra y de preparación para la siguiente21. Como el Estado reconoce la amenaza de otros Estados, busca tanto garantizar la seguridad de su población, como de mantener el orden interno22. Se entiende así la denominación de los “dos mundos de la política mundial” que Beck retoma de Rosenau: existen dos sociedades globales, la de los Estados y la del resto de actores que “tejen y destejen un vasto entramado de relaciones sociales”23, a lo que se agrega que éstas “inciden en la distribución del poder a nivel mundial”24.

Establecida esta relación, podemos rescatar la caracterización que Truyol hace de las relaciones internacionales, a las que considera, apoyándose en Weber, como relaciones de tipo social. Weber afirma que el entrelazamiento de cualquier tipo de acciones intencionadas que produzcan consecuencias son consideradas relaciones sociales25.

17 RAYNOLDS, P.A. Introducción al estudio de las Relaciones Internacionales. Madrid: Tecnos, 1977. p. 49.

18

Sobre la concepción hobbesiana de la naturaleza humana véase VÁSQUEZ, John A. (comp).

Relaciones internacionales: el pensamiento de los clásicos. México D.F: Limusa, 1994. p. 261-264. 19 VALLESPIN, Fernando. El futuro de la política. Madrid: Taurus, 2000. p. 95.

20 BULL, Hedley. La sociedad anárquica: un estudio sobre el orden en la política mundial. Madrid: Los Libros de la Catarata, 2005. p. 76-77.

21

Ibíd. p. 77.

22 VALLESPIN, Fernando. El futuro de la política,

óp. cit., p.95.

23 BECK, Ulrich. ¿Qué es la globalización?: falacias del globalismo, respuestas a la globalización. Buenos Aires: Paidós, 1998. p. 49.

24 BARBÉ, Esther. Relaciones Internacionales,

óp. cit., p.107. 25 TRUYOL Y SERRA, Antonio. La sociedad internacional,

(27)

Ahora, el papel del ser humano como actor del sistema internacional es importante para el análisis de las relaciones internacionales, ya sea si a éste se le toma como parte de un colectivo (político o no), o si se le toma como individuo. Se entiende su importancia como parte de un colectivo político si se remite a la matriz que Rosenau propone para el análisis de la política exterior, en la cual una de las variables incluye los valores, creencias, talentos y experiencias de los tomadores de decisiones26. Indiscutiblemente, en el juego político pesa lo que un individuo con poder considere que debe o no debe hacerse. Como parte de un colectivo no político, como una CTN, se puede poner de ejemplo el papel que desempeñan los encargados de las negociaciones internacionales: ellos utilizan sus habilidades personales para ganar más en una negociación. Y finalmente, en cuanto al individuo como actor del sistema internacional, se cita de nuevo a Rosenau27, quien enfatiza que, debido a herramientas que han surgido tras avances tecnológicos, en especial en materia de medios de comunicación, los individuos han encontrado la forma de convertirse en actores internacionales sin necesariamente pertenecer a un colectivo. Rosenau pone de ejemplo los disturbios en Seattle en 1999 durante una cumbre de la Organización Mundial del Comercio, a la que asistieron ciudadanos no solo estadounidenses para protestar en contra de la globalización.

Se puede citar otro ejemplo sobre esta última parte que además dará un adelanto sobre la diplomacia del jazz: Von Eschen28 narra cómo Louis Armstrong durante una gira (no patrocinada por el gobierno estadounidense) pasaba fácilmente de Berlín del Este a Berlín del Oeste sin contar con documentos de aprobación soviéticos ni estadounidenses, hazaña que ni siquiera el embajador estadounidense podía realizar; inclusive, debido a su reconocimiento y fama mundial, oficiales de ambos bandos pedían autógrafos al trompetista. Así no

26 ROSENAU, James N. The Study of World Politics. Nueva York: Routledge, 2006. p. 172. 27

Ibíd., p.203.

(28)

estuviera en ese momento trabajando para el gobierno de los Estados Unidos, sus declaraciones en las que aseguró su intención de probar que “la música era más fuerte que las naciones” lo convierten sin duda en un actor político internacional.

1.1.3 ¿Para qué y cómo se usa el poder?, la noción de extranjero. Como se ha

dicho más arriba, la conducta humana puede llevarse al plano estatal. Para sobrevivir, los Estados hacen uso de su poder para así garantizar su seguridad, el acceso a materiales para su consumo, el acceso a mercados, y así lograr un mejor posicionamiento en el sistema internacional. Un concepto clave para entender estas relaciones entre Estados es el extranjero, pues es a través del reconocimiento de las fronteras y de lo que éstas separan, que los Estados establecen relaciones con otros. La tercera consideración de Barbé, sobre la importancia de las fronteras políticas nacionales para entender las relaciones internacionales es ahora desarrollada.

Para Duroselle29, la noción de extranjero es de suma importancia para entender tanto la naturaleza de las relaciones, así como los distintos tipos de actores involucrados en éstas. El extranjero, independientemente de si es bueno o malo, es lo diferente, y según la relación que se ha hecho, es en principio visualizado como “hombre” diferente, y dada la importancia que se ha dado al individuo como actor internacional, se ve que el hombre es el factor que “introduce lo aleatorio”. Es así como se obtiene una variedad en los tipos de relaciones internacionales, de acuerdo a la última consideración de Barbé. De nuevo según Duroselle30, estas relaciones pueden ser pacíficas o conflictivas. Se pueden clasificar dentro del primer tipo, las relaciones comerciales, financieras, culturales, y algunas político-militares.

29 DUROSELLE, Jean-Baptiste. Todo imperio perecerá. Teoría sobre las relaciones internacionales. México D.F: Fondo de Cultura Económica, 1998. cap. 1.

30

(29)

Tanto en el segundo tipo, como en algunas de las sub-clasificaciones del primero, como en la comercial y las político-militares, se ve que estas relaciones se rigen por elementos típicos del poder. Lo anterior, básicamente, porque en el plano estatal, se busca que las relaciones con otros estén determinadas en el marco de la política exterior, por lo que se recurre a la idea que tiene Morgenthau sobre la política internacional31: que ésta es una constante lucha por el poder, el cual siempre es el fin inmediato. A lo anterior se puede agregar el aporte de Aron32, quien considera que tanto la seguridad como la fuerza y la gloria son considerados objetivos eternos.

El hecho de que un Estado destine recursos para dicha empresa implica una clara definición, en el sector político (formuladores y tomadores de decisiones), de los intereses nacionales. Primero, es necesario afirmar que en todo sistema social, según lo concibe el sociólogo Talcott Parsons, citado por Deutsch33 es fundamental el logro de fines, lo cual conlleva a una posible modificación de conductas (que en el plano internacional provoca reacciones de otros actores). Más adelante, Deutsch asegura que en el caso de los Estados Unidos (el actor de interés en este estudio), son el presidente y el Congreso los principales encargados de la definición del interés nacional y de las acciones que se realizan a favor de alcanzar los fines ligados a éste. Desafortunadamente, según Duroselle34, la definición del interés nacional es muchas veces abstracta y responde a los intereses particulares del tomador de decisiones, en este caso, el presidente, así públicamente se proclame que el interés nacional es el que corresponde al interés del mayor número de personas. Sin embargo, los autores aquí mencionados coinciden en que a grandes rasgos se puede definir el interés nacional en términos de seguridad.

31 MORGENTHAU, Hans J. La lucha por el poder y por la paz. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1963. p. 44.

32 ARON, Raymond. Paz y guerra entre las naciones,

óp. cit., cap. 3. 33 DEUTSCH, Karl W. El análisis de las relaciones internacionales,

(30)

Adelantando de nuevo hacia la diplomacia del jazz, se puede considerar esta estrategia de política exterior como una herramienta para lograr un objetivo de interés nacional estadounidense durante el periodo de la Guerra Fría: la expansión de la zona de influencia, con el doble propósito de contrariar ciertas imágenes negativas que se podían tener globalmente sobre los Estados Unidos (un país racista, un país culturalmente débil e insulso), y el propósito de ganar corazones y mentes, en un contexto de lucha entre el capitalismo y el comunismo soviético. Lo anterior ocurrió estableciendo relaciones de tipo cultural con otros países, en especial, con aquellos considerados vulnerables a la influencia soviética.

Se cierra este apartado entonces, concluyendo que en el plano internacional los Estados hacen uso del poder a través de medios como: “persuasión, regateo, amenaza y uso de la fuerza”35, de manera similar al individuo.

1.1.4 ¿Cuáles son las fuentes de poder y cómo se clasifican?, poder duro y poder blando. Para Barbé36, el poder puede clasificarse de dos maneras: como recurso y como influencia. Con éste, el Estado busca dar forma a sus relaciones internacionales para acceder a mayores beneficios. Al relacionarse con otros Estados busca influir en sus actitudes con dicho propósito, a través del uso de su poder. Este poder puede, según Barbé ser tangible o intangible, y se pueden dar ejemplos de cada uno según la clasificación de Duroselle37, quien afirma que las fuerzas pueden ser de tipo demográfico, económico, y de valores. En las dos primeras categorías se puede situar el tamaño de la población y los recursos naturales (entre otras muchas sub-categorías que se han encontrado); en la segunda, se pueden citar ejemplos como la cohesión social, el nacionalismo, la aceptación de ideas como la libertad y la democracia.

35

Ibíd., p.135.

36 BARBÉ, Esther. Relaciones Internacionales,

óp. cit., p. 142.

(31)

Sin embargo, para efectos prácticos se hace referencia a Joseph Nye38, quien establece que el poder es en resumidas cuentas, la capacidad de influir sobre otros actores para obtener los resultados deseados (incrementar beneficios); clasifica además al poder en dos categorías: poder duro (hard power), y poder blando (soft power). En relación a ideas expresadas más arriba, el poder duro viene siendo aquel recurso tangible que puede relacionarse al músculo económico y al músculo militar. Según esto, se puede decir de manera escueta, que mientras más riqueza produzca un país y mientras más armas tenga, más poderoso va a ser, y más fácilmente podrá influir en otros actores. Sin embargo, como ya se ha dicho, dada la naturaleza de las relaciones sociales, la coacción no es la única manera de obtener resultados deseados; es entonces el poder blando una herramienta que puede ser usada inclusive en situaciones de gran tensión internacional (como en este caso, la diplomacia del jazz durante la Guerra Fría), y que de manera indirecta puede generar buenos resultados.

1.2 EL PODER BLANDO Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES

El término de poder blando fue acuñado por primera vez por Joseph Nye en 199039. Nye escribió sobre éste en un contexto de fin de la Guerra Fría, mientras que los Estados Unidos, aunque posicionados como la única nación súper – poderosa del mundo, veían el reposicionamiento de otros actores en el sistema internacional. El autor observa que Japón, un país con un territorio muy limitado, se acomodaba en el sector económico por encima de otros grandes países. De la misma manera, actores como las CTN, a pesar de su falta de músculo militar podían hacer uso de su capital para obtener resultados e influir en las decisiones políticas. Surge entonces en Nye la idea de que el término poder en política internacional debía ser revisado, pues éste no se constituía solamente por los elementos que tradicionalmente se tienen en cuenta. Es más, el término se vuelve

38 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

(32)

difuso ya que a lo largo del siglo XX ocurrieron unos cambios en el plano internacional que afectaron dicha concepción: “interdependencia económica, actores transnacionales, nacionalismo en los Estados débiles, el despliegue de la tecnología, y el cambio en las agendas de política”40. Todos estos cambios representan entonces un reto para aquel actor internacional que busque incrementar sus beneficios, ya que el hecho de confiar solamente en sus capacidades militares o económicas para obtener resultados positivos puede salir muy costoso o ser contraproducente. Por esta razón Nye considera al poder blando como un segundo aspecto del poder, pues más allá de ser la capacidad de ordenar para conseguir algo, establece la posibilidad de obtener algo porque otro quiere darlo.

En su libro del 200441, Nye profundiza en su término. Asegura que un país puede obtener resultados en política internacional debido a la admiración de otros países hacia los valores y los logros del primero. Dicha preferencia hacia un país, o las intenciones de seguir su ejemplo, provienen de las habilidades que éste tenga para mostrar sus recursos intangibles, como “una personalidad atractiva [en el caso del presidente, embajadores, ministros de relaciones exteriores, etc.], la cultura, los valores políticos y las instituciones, y las políticas que son vistas como legítimas y con autoridad moral”. Son entonces estos recursos intangibles los que Nye considera como poder blando.

Aunque en su estudio, Nye hace referencia al poder blando de otros países, se centra en la importancia que éste tiene en los Estados Unidos. Lo hace así porque el sistema democrático ha sido reconocido en gran parte del planeta y el referente del siglo XX en democracia es este país. Además de ser actualmente la única súper-potencia del mundo (en términos militares y económicos), Estados Unidos ha sido un país con un gran potencial de poder blando desde hace varios siglos.

40

Ibíd., p. 160.

41 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

(33)

Para Carnes Lord42, Estados Unidos ha poseído este recurso inclusive antes de ser reconocido como potencia, pues se ha destacado en la historia debido que es una nación devota de la libertad y las leyes, abierta a todo topo de inmigrantes, opuesta a políticas estrictamente coercitivas. Ha sido tan conveniente para los Estados Unidos su poder blando, que en debates actuales en ciencias sociales sobre la naturaleza de los procesos de globalización del siglo XX, se han preguntado los académicos si éstos son un resultado de dicho recurso norteamericano. A lo anterior, Lord concluye que “el poder blando americano de manera inevitable está dando forma al comportamiento de las personas y los gobiernos alrededor del mundo, así éstos sean o no simpatizantes de los Estados Unidos43.

Aunque puede ser debatible según la mirada que se le dé al caso del poder blando, Nye se centra en que su país es líder debido a su ideología, y complementa esta idea asegurando que en los países autoritarios es dudosa la efectividad del poder blando, dado que los líderes de éstos confían más en la coerción y la impartición de órdenes que en la actitud occidental y democrática. Para Nye el poder blando es entonces “un gancho de la política democrática”44. Agrega además un tercer concepto, poco desarrollado hasta ahora, que se refiere al poder astuto (smart power), el cual es una mezcla de poder duro y poder blando. Para el autor, el poder astuto posiblemente puede garantizar el alcance de objetivos, pues complementando al poder blando, el poder duro puede servir para crear mitos de grandeza e invencibilidad, lo que puede influir en la actitud de los interlocutores. Esto se refuerza con el comportamiento internacional de un líder político que conoce el poder duro y blando de su nación. Así se logra la anhelada influencia, que puede surgir de lo atractivo de la cultura y valores propios, o de la

42 LORD, Carnes. Losing hearts and minds?: public diplomacy and strategic influence in the age of terror. Connecticut: Praeger Security International, 2006. p. 16.

43

Ibíd., p. 19.

44 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

(34)

habilidad de “manipular la agenda de opciones políticas de tal manera que los otros fallen en expresar algunas preferencias porque parecen irreales”45.

Sin embargo el poder blando no depende del duro. Nye relata que la URSS, a pesar de incrementar su poder militar veía una notable disminución en su poder blando, en especial luego de las invasiones de Hungría y Checoslovaquia46. Si nos remitimos a un episodio que narra Judt,47, se puede entender además que el poder blando puede ser usado por individuos e instituciones no gubernamentales: Judt reconoce el papel del Papa Juan Pablo II en el fin del Estado totalitario en la Polonia comunista. Wojtyla como Papa había ganado mucha popularidad debido a sus ostentosas actuaciones en distintos países, y debido a esto, sus tres peregrinaciones a Polonia causaron un revuelo importante entre los trabajadores que buscaban que su derecho a la organización sindical independiente fuera reconocido. Si bien el Papa buscaba “refrendar la pervivencia pasiva del cristianismo bajo el régimen comunista”, no negaba la necesidad de un mejor entendimiento entre ambos en Polonia. Por ser el Papa, los comunistas no podían arriesgarse a prohibir su regreso, inclusive durante el periodo de imposición de la ley marcial a principio de los años ochenta. El Papa simbolizó para los trabajadores, un apoyo a su causa; fueron éstos, quienes organizados en el KOR y en el sindicato independiente Solidaridad alentaron la revolución polaca del 80. Otro ejemplo en el plano gubernamental es el de la URSS

No obstante, Nye48 observa ciertas limitaciones que tiene el poder blando: primero, es importante que para que éste sea efectivo, existan receptores e intérpretes que tengan en cierta medida, disposición para él. Agrega que el poder blando no tiene mucha funcionalidad si se concentra en el territorio de una nación, pues es una

45

Ibíd., cap. 1

46 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

óp. cit., cap. 1.

47 JUDT, Tony. Postguerra: una historia de Europa desde 1945. Madrid: Santillana, 2006. p. 843-849

48 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

(35)

herramienta que debe ser dispersada en otras latitudes. Finalmente, cree que el poder blando funciona mejor en el alcance de metas medias como la promoción de la democracia, derechos humanos y libre mercado. Como ya se vio en la sección anterior, la meta a largo plazo es la seguridad, la supervivencia, y para esto, sería necesaria la interacción de ambos poderes, pues según Rugh49, solo el poder duro no alcanza para garantizar el interés nacional [estadounidense].

Antes de nombrar las fuentes de poder blando es necesario precisar que no se pretende aquí reconocer el aporte de Nye como algo en entero novedoso; tampoco que esta categoría de análisis se acomode desde todos los puntos de vista a lo que Nye defiende, lo que volvería monolítico este tratamiento. Ya otros teóricos de diversas áreas del conocimiento han encontrado conexiones entre el acontecer cultural (en el más amplio sentido de la palabra) y el político-económico. Al tomar como punto de partida a Nye se está dejando de lado, por ejemplo, el análisis que Gramsci hace sobre los métodos por medio de los cuales el Estado o la clase dominante no solo se impone sobre una clase subordinada, sino que también logra hacer que ésta acepte una forma de organización social. Es esto lo que a grandes rasgos se considera como hegemonía cultural y que incluye el uso de elementos simbólicos y el papel de las instituciones para crear cambios culturales y legitimar la acción de la clase dominante. La lectura que Jackson Lars hace de Gramsci50 da para inferir que la importancia del aspecto cultural como parte del poder radica en que fuera de lo económico y lo político, es cuando se produce un cambio profundo en la concepción general de las personas sobre la realidad que están viviendo. Esto quiere decir que de la mano con los cambios políticos y económicos se va formando una realidad cultural a la que la clase

49 RUGH, William A. The Case for Soft Power. En: SEIB, Phillip (edit.). Toward a new public diplomacy: redirecting U.S. foreign policy. Nueva York: Palgrave Macmillan, 2009. p. 7. 50

(36)

subordinada se acomoda. Esto nos podría dar herramientas para extender y problematizar lo que Nye considera sobre las fuentes del poder blando.

A partir de las ideas de Gramsci podría hacerse un análisis más detallado que el que más adelante se hará, sobre la conexión con aspectos políticos y económicos que tiene el surgimiento de un movimiento cultural tan importante como lo ha sido el jazz en Estados Unidos. Adicionalmente, el concepto de hegemonía cultural podría dar ciertas luces para el análisis de los choques culturales que hubo en la Guerra Fría cultural. Sin embargo, se parte de las ideas de Nye, que son de carácter más sencillo, teniendo en cuenta (y corriendo el riesgo de dejar de lado muchas otras opiniones válidas) que muchas de las acciones emprendidas por cada bando en la Guerra Fría se justificaban para la defensa de, dicho de manera sencilla, el capitalismo o el socialismo.

1.2.1 Fuentes de poder blando: el caso de los Estados Unidos. Nye51 considera que el poder blando proviene de tres fuentes: la cultura, los valores políticos y la política exterior. En el primer caso, define a la cultura como un “conglomerado de valores y prácticas que le dan sentido a una sociedad”, y encuentra en ella dos sub-categorías: la alta cultura y la cultura popular. Reconoce que ambas sub-categorías desempeñaron un papel importante en la Guerra Fría, pues actividades de alta cultura como teatro, danza, ópera y exposiciones de arte tuvieron la oportunidad de ser presentadas en la Unión Soviética. Inclusive, recoge el relato de un sorprendido músico soviético, que como la mayoría, consideraba que el Occidente decadente no podía producir orquestas maravillosas que interpretaran de manera adecuada la música clásica, percepción que cambió en el momento en que vio las presentaciones de orquestas provenientes de Estados Unidos. Por otro lado la cultura popular estadounidense, así no sea considerada como positiva en muchas partes del mundo, es percibida como excitante, exótica, moderna, e innovadora. Es más, en el periodo de postguerra, según lo relata el

51

(37)

historiador Reinhold Wagnleitner, recordado por Nye, la cultura popular estadounidense fue rápidamente asumida por los europeos; ésta ayudó, gracias a connotaciones constitutivas como la libertad, liberalidad y naturalidad, a democratizar estas sociedades.

La cultura estadounidense tiene para Nye un valor especial pues fue gracias a ésta, y por supuesto a otros aspectos, que se logró el objetivo importante de la política exterior norteamericana de la época: ganar la Guerra Fría. La cultura popular de Estados Unidos pudo situarse por encima de la Unión Soviética en un periodo inicial en el que esta última gozaba de gran aceptación en los años de la postguerra debido a su posición anti-nazi, junto con el atractivo de la ideología comunista en un periodo de descontento general hacia las políticas tradicionales.

Otros aspectos de la cultura estadounidense que han sido parte del ventajoso posicionamiento de este país en el sistema internacional son: el intercambio y avances científico-tecnológicos, la educación, los deportes, y los medios de comunicación. Estados Unidos, por ser pionero en todos los anteriores es admirado en todo el mundo y se ha convertido en destino principal de miles de estudiantes y científicos que encuentran facilidades para desarrollar sus actividades en este país52. Nye53 y Lord54 reconocen la importancia de los intercambios educacionales y científico-tecnológicos entre norteamericanos y soviéticos durante la Guerra Fría, especialmente por el papel que jugaron en la caída del comunismo soviético. Gracias a los intercambios, Estados Unidos ejerció alguna influencia en estudiantes rusos que después tendrían cargos políticos y desempeñarían un rol en pro de los derechos humanos y la liberalización.

52 LORD, Carnes. Losing hearts and minds?: public diplomacy and strategic influence in the age of terror. óp cit., p. 18.

53 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

óp. cit., cap. 1.

(38)

Todo lo anterior es considerado por Charles W. Freeman55 como potencial para ejercer influencia cultural. Para él, la cultura nacional puede exportarse y así proyectar el prestigio que se ha logrado gracias a los éxitos internos en ámbitos morales, intelectuales, científicos, artísticos y económicos. Freeman piensa que el intercambio cultural es parte importante de la estrategia de política internacional, ya que las experiencias que viven los extranjeros cuando habitan otro país genera un mejor entendimiento de las culturas y de los Estados; paralelamente, el hecho de aprender el idioma que se habla en el país que habitan genera la adopción de elementos culturales a través del vínculo que se genera con los nacionales de dicho país pues “conocer el idioma de alguna nación es conocer algo de su alma y es estar más abierto a sus ideas”.

En cuanto a la segunda fuente de poder blando que identifica Nye, Rugh56 agrupa a la democracia y el sistema político, los procesos electorales, la responsabilidad de los líderes políticos, la transparencia del gobierno, el sistema de cortes y la protección legal de los ciudadanos, la posibilidad del acceso al poder por parte de las minorías, y la garantía de la libre expresión. La idea general que se tiene sobre las oportunidades que tienen los ciudadanos e inmigrantes en los Estados Unidos parte de aquí. Es por esa razón que durante la Guerra Fría, al presidente Eisenhower le incomodaba la idea de que la segregación racial que se practicaba en el sur del país fuera a convertirse en un motivo de oposición a los Estados Unidos, lo que evidentemente le significaría un problema en la empresa de convencer a nuevos Estados de adoptar el capitalismo. Más adelante se verá que esta pudo haber sido una de las razones por las cuales surgió la diplomacia del jazz.

55 FREEMAN, Charles W. Arts of power: statecraft and diplomacy. Washington D.C: United States Institute of Peace Press, 1997. p. 41.

(39)

Finalmente, el poder blando puede surgir de las políticas exteriores de los países, claro está, dependiendo del impacto que éstas tengan. Por ejemplo, el compromiso con la tolerancia religiosa y el plan de reconstrucción de Europa luego del fin de la Segunda Guerra Mundial tuvieron en general un impacto positivo en las sociedades europeas; estas políticas demostraban tanto la prosperidad como la generosidad de los Estados Unidos57. Nye dice que es a través del establecimiento de objetivos y medios de alcance de éstos que los países formulan una agenda de política exterior; si en dichas políticas se busca la inclusión de valores, y si esos valores son compartidos por otros países, hay posibilidades de impacto positivo58.

1.3 DIPLOMACIA PÚBLICA Y DIPLOMACIA CULTURAL COMO

HERRAMIENTAS DE POLÍTICA EXTERIOR

El poder blando se usa entonces a través de la diplomacia pública y cultural. A pesar de que en algunas discusiones teóricas se hayan establecido diferencias entre ambos términos, en este texto se afirma que el segundo hace parte del primero. El hecho de que sean diferentes no significa que su naturaleza sea opuesta o que uno contradiga al otro. La revisión bibliográfica que se hizo dará una luz al respecto. Se empezará con dos ejemplos que se encontraron, el primero, clasificado como un acto de diplomacia pública, y el segundo, como un acto de diplomacia cultural:

Luego de la derrota en la guerra franco-prusiana (1870-1871), el gobierno francés recurrió a la creación de la Alianza Francesa con el objetivo de recuperar su prestigio. Esta asociación ha estado encargada desde entonces de la difusión de la lengua y la literatura francesa y ha llegado a extenderse por más de 140 países, consolidando la proyección de su cultura como parte significativa de la diplomacia

57

Ibíd., p. 10-11.

58 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics,

(40)

de Francia59. El anterior ejemplo es uno de los más recurrentes en la bibliografía norteamericana sobre el uso de la diplomacia pública; si bien no es históricamente el primero, pues como se dijo anteriormente, desde la antigüedad el hombre ha intercambiado bienes culturales materiales e inmateriales, es una de las primeras referencias sobre la acción cultural con proyección internacional de un Estado nacional, y en este caso, un ejemplo considerado por Nye como acto de diplomacia pública. Aunque el presente objetivo no es hacer un recuento fiel a la historia del desarrollo de este tipo de acciones, ni de la diplomacia en sí, se puede citar un ejemplo anterior desarrollado por los Estados Unidos, clasificado como diplomacia cultural.

Para Édgar Montiel, jefe de la Sección de Políticas Culturales de la UNESCO, el primer acto de diplomacia cultural de Estados Unidos fue el nombramiento de Benjamín Franklin como embajador americano en Francia durante la Guerra de Independencia en el siglo XVIII60. En retrospectiva, se puede observar que ambos actos corresponden al esfuerzo de un gobierno por establecer un vínculo con otro (s) actor (es), el cual servirá como un camino de entendimiento mutuo entre ambos. Por un lado, la Alianza Francesa imparte cursos de lengua francesa, ofrece conciertos de músicos franceses, proyecta películas realizadas en países francoparlantes, organiza exposiciones de artistas franceses, además, les da la oportunidad a músicos, artistas y estudiantes de otros países de desarrollar sus habilidades tanto en territorio nacional como en Francia, lo que en últimas genera un diálogo entre ambas culturas. En el segundo ejemplo, es bien conocida la influencia del proceso de independencia de los Estados Unidos en Francia, gracias a la difusión de ideas de emancipación y libertad que los americanos tuvieron durante su búsqueda de la libertad. Seguramente, Franklin como

59 NYE, Joseph S. Public Diplomacy and Soft Power. En: The ANNALS of the American Academy of Political Science. [en línea]. [consultado el 12 de Julio de 2011]. Disponible en

http://ann.sagepub.com/content/616/1/94

(41)

embajador se encargó de compartir con los franceses aquellos ideales propios de una mente brillante, y sin duda debió haber asumido parte de la cultura francesa. Un resultado de la amistad que se forjó entre ambos países se vio hacia finales del siglo XIX cuando Francia le obsequió a los Estados Unidos la Estatua de la Libertad, uno de los símbolos prominentes del país norteamericano.

Ya que la naturaleza de ambos actos es la misma, se puede pasar ahora a las definiciones sobre diplomacia pública y cultural para establecer similitudes y diferencias: además de la importancia que Nye otorga al poder blando, asegura que éste es un recurso por medio del cual una serie de mensajes son enviados a otros lugares, por lo que se da por sentado que tiene que haber unos receptores para esos mensajes; estos receptores constituyen una variable de suma importancia, al igual que el contexto (social, político y económico) en el cual reciben dicho mensaje61. En el cuarto capítulo de su libro, relata la primera referencia al término de diplomacia pública, hecha por Edward R. Murrow, locutor y director de la Agencia de Información de los Estados Unidos (USIA) durante la administración Kennedy: la diplomacia pública se refiere a “las interacciones con no solo los gobiernos extranjeros sino en principio con actores no gubernamentales”62. En primera instancia se entiende que la diplomacia pública es realizada por los gobiernos que a través de un acto deliberado buscan comunicarse con el público de otros países; dicho puente puede construirse (y es de hecho construido) sobre la base del poder blando, pues de esta forma puede mejorarse la imagen de un país en el exterior63, objetivo harto mencionado más arriba. Se complementa esta idea con los pensamientos de Guolin Shen64, quien cree que el objetivo de la diplomacia pública es comprometer ciertos públicos

61 NYE, Joseph S. Soft power: the means to success in world politics

, óp. cit., p. 44. 62

Ibíd., p. 107.

63 RUGH, William A. The Case for Soft Power. En: SEIB, Phillip (edit.). Toward a new public diplomacy: redirecting U.S. foreign policy, óp. cit., p. 12-14.

(42)

extranjeros que se espera que apoyen las metas (de política exterior) que se tienen.

Sin embargo, la diplomacia pública no es una actividad exclusiva de los gobiernos nacionales ya que ésta hace parte de algo mayor que los hechos públicos (de gobierno), pues incluye las actividades de los sectores privados y las sociedades. Entonces, la movilización y el uso de los recursos del sector privado son importantes, ya que éste puede representar tanto los fines de un país como sus propios valores en el exterior; de esta forma, la sociedad y la cultura, desde el sector privado o público, se muestran al mundo entero65. Es por esto que Melissen diferencia a la diplomacia pública de la diplomacia tradicional, pues la última involucra a los representantes de los Estados y a otros actores internacionales, mientras que la primera tiene como objetivo a las sociedades extranjeras, especialmente a los “grupos no oficiales, las organizaciones y los individuos”66.

Marta Ryniesjka-Kieldanowicz67 recoge las ideas de varios teóricos que han definido y redefinido a la diplomacia pública, con lo cual se complementa la definición hasta ahora trabajada. Para Guillon, tanto la influencia en la opinión pública exterior como el impacto de los reportajes de eventos en el extranjero (a través de medios de comunicación) son objetivo de la diplomacia pública. Malone relaciona al concepto con la idea de “emprendimiento” en materia de información, educación y cultura, con lo cual se establecen metas a corto y largo plazo (opinión sobre las políticas diarias de un gobierno, versus el asumir la cultura del interlocutor). Tuch introduce el término de comunicación inter-cultural para demostrar que los gobiernos estableen ambientes comunicativos para reducir el

65 LORD, Carnes. Losing hearts and minds?: public diplomacy and strategic influence in the age of terror, óp. cit., p. 15.

66 MELISSEN, Jan. The new public diplomacy: soft power in international relations. Nueva York: Palgrave Macmillan, 2005. p. 5.

Figure

Figura 1: Pirámide de Mc.Clellan.

Figura 1:

Pirámide de Mc.Clellan. p.45