Archivo de polvo

Texto completo

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Paola Andrea Alvarán Villamil

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FACULTAD DE ARTES CARRERA DE ARTES VISUALES

Estudiante:

PAOLA ANDREA ALVARÁN VILLAMIL

FECHA: 14 DE MAYO

BOGOTÁ D.C. 2010

TESIS DE GRADO

Titulo de la obra:

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Paola Andrea Alvarán Villamil

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Autor:

PAOLA ANDREA ALVARAN VILLAMIL

Aprobada po

Sandra Liliana Rengifo

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Paola Andrea Alvarán Villamil

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TABLA DE CONTENIDO

OBJETIVOS 4

INTRODUCCIÓN 5

1.Simulacro de Montaje 6

2.Ficha técnica de cada trapito 7

I. ANTECEDENTE

1. Bitácoras 8

2. Foto experimental. Archivo de ropa 12

II.MARCO_TEORICOMARCO TEORICO

1.Mi experiencia trabajando 16

2.Reglas de Juego 19

3. El Olvido 22

4. El Archivo 23

III. MI RELACION CON LA OBRA

De la rutina al Ritual 25

IV. MI EXPERIENCIA CON EL POLVO

El polvo a través del rizoma 35

V. MATERIALIZACIÓN DE LA OBRA

La influencia del archivo paso a paso 39

VI. CONCLUSIONES 42

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4 OBJETIVO GENERAL

Generar una obra visual que establezca un punto de convergencia entre el ejercicio estético y labores de mi vida cotidiana que registre mi existencia a través de la materialización del tiempo.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

1. Reflexionar sobre las experiencias que he tenido en mi empresa,

entendiendo su potencial conceptual y estético. Convirtiéndolas en un motor creativo.

2. Aceptar las rutinas como parte vital de mi vida. Entendiéndolas como un

componente, más que como un fin.

3. Pensar el tiempo como un agente en constante cambio, que en este proyecto

en particular puede entenderse como ruina y descomposición.

4. Enfrentarme al tiempo como materia.

5. Entender las derivadas de la necesidad de archivar y su relación con el

hecho de recolectar polvo y reclasificarlo.

6. Permitir que se establezcan puentes de comunicación entre dos disciplinas

aparentemente distanciadas como los negocios y el arte.

7. Conciliar procederes que permitan catalogar, inventariar y recolectar un

acto que por su repetición termina convirtiéndose en un ritual.

8. Producir una instalación que refleje esta recolección y la conciliación de

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INTRODUCCION

A lo largo del siguiente trabajo de grado se encontraran con una serie de reflexiones que trataran de involucrarlos en el desarrollo de mi obra. No obstante considero que la mejor forma de empezar a relacionarse con ella es verla, por lo cual anexo algunas imágenes que serán una guía para el resto del texto. (Anexo 1)

Mi obra consiste en aproximadamente 220 trapitos en fliz blanco de 21 x 26 cm, que llevan bordado en la esquina superior derecha un consecutivo ascendente en hilo gris claro y un borde en hilo blanco. Todos fueron usados para limpiar polvo a lo largo de cuatro meses por lo cual tienen diferentes manchas.

Cada uno de estos trapitos fue usado una vez y aislado en bolsas ziplock para conservar el polvo hasta el momento de su exhibición. Su color está relacionado a la variedad y a la extensión de superficies que haya limpiado.

Mi obra también está integrada por la misma cantidad de fichas técnicas que contienen datos como: fecha de la toma de polvo, hora, clima, lugar, objetos limpiados, motivo técnico, matiz, tono, personas implicadas en la toma de la muestra, ropa que usaba el día de la muestra, lectura del día, pagina Web consultada, estado de ánimo, película del día, historia del día, observaciones, etc. (anexo 2). Todas ordenadas en un mueble apropiado que busca facilitar la utilización de estas por el público.

A continuación los introduciré en el texto “Archivo de polvo” a través del cual trataré de comunicar mi experiencia y mis reflexiones sobre la obra. El texto se divide en cinco (5) partes que buscan aproximarlos desde diferentes perspectivas:

I. Antecedentes,

II. Marco Teórico,

III. Mi relación con la obra. De la rutina al ritual,

IV. Mi experiencia con el polvo. El polvo a través del rizoma.

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6 Siempre partiendo de mis experiencias hasta traducirlo a conceptos - ya que considero que ante todo la carrera me entreno como observadora más que como teórica- les presento un texto con una alta carga de honestidad el cual parte de mis anécdotas y percepciones hasta convertirlo en conceptos desarrollados más profundamente por diversos autores.

Buscando mantener el equilibrio entre ambos aspectos, les presento un texto que trata reconciliar mi vida personal con la laboral y a la vez con mi proyecto artístico:

I. Antecedentes: Busca a través de dos proyectos: Mis bitácoras y un

ejercicio de fotografía experimental, establecer mi interés por registrar mi vida y mi interés por las rutinas. Además de sentar conceptos útiles en el desarrollo del trabajo como huella, rutina y yo.

II. Marco Teórico: Este capítulo inicia contándoles sobre las experiencias

que he vivido y observado durante el tiempo que llevo retirada de la carrera y continua convirtiendo estas experiencias en conceptos que son los cimientos de mi trabajo. La materialización del tiempo, las reglas de juego, el olvido y el archivo. En todos los casos busco a partir de experiencias, consolidar conceptos que me sirvan para crear un registro de mi vida.

III. Mi relación con la obra. De la rutina al ritual: Sin ser uno de mis objetivos, el crecimiento de la obra me llevó a relacionarme con está de forma muy íntima, a profundizar sobre mis sentimientos, a cuestionarme sobre cómo estaba viviendo y la forma como el exterior y mi interior se articulaban. Por tanto realizar la obra, recolectar el polvo se volvió un ritual que consideré pertinente compartir con ustedes ya que me permitió entender la obra no solo como un proceso externo, sino como uno personal.

IV. Mi experiencia con el polvo. El polvo a través del rizoma: A lo largo de

estos cuatro (4) meses encontré similitudes entre el rizoma y el polvo. Dedico un capítulo de mi texto a profundizar sobre este tema, ya que el concepto de rizoma fue uno de los conceptos que me permitió entender y cuestionar mi yo como una multiplicidad y a través de este trabajo encontré grandes similitudes entre el polvo y el rizoma, lo cual me llevó a pensar la composición rizomática de mi yo a través del polvo.

V. El archivo de polvo paso a paso: En este capítulo hago un recorrido por

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7 reflexiones generadas en capítulos anteriores.

Terminando con esta corta introducción no me queda más que continuar con la exposición de mi discurso y darles la bienvenida a mi proyecto “Archivo de polvo”.

Anexo 1

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Anexo 2

FICHA TECNICA DE CADA TRAPITO

TITULO:

PERSONAS IMPLICADAS HISTORIA día mes Año persona 1

hora inicio min. a.m. p.m. persona 2 hora final min. a.m. p.m. persona 3 persona 4

Clima

soleado nublado Ropa que use en la toma de polvo semi nublado. bochorno camisa Medias viento despejado saco Zapatos lluvia calor parte de abajo Accesorios frío Luna llena

DIRECCION MOTIVO SENTIMENTAL

Lugar felicidad miedo Cansancio Magia Lugar específico: tristeza nostalgia Incertidumbre Entusiasmo aprox. de objetos involucrados: rabia memoria Belleza Compromiso Objeto 1 esperanza Objeto 2

Objeto 3 COMIDA SABOR SENSACION Objeto 4

Objeto 5 NOTICIA DEL DIA. Objeto 6 Objeto 7 PAGINA WEB MAS RELEVANTE Objeto 8 OBJETO ENCONTRADO SUEÑO

LECTURA

MANCHAS CONTUNDENTES

x y GRIS MATIZ

mancha 1 MUSICA

mancha 2

mancha 3 RECUERDO

mancha 4

mancha 5 CONOCIMIENTO

mancha 6

mancha 7 OBSERVACIONES

mancha 8

mancha 9

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I. ANTECEDENTES

1. Bitácoras: (ANEXO 1)

Desde hace muchos años me he acostumbrado a llevar registros de mi vida, cuando estaba pequeña guardaba objetos que me generaban curiosidad, después aproximadamente en el 97 empecé mi primer diario. Este era sobre todo una narración de lo que había hecho, mi primer beso, lo que sentía sobre distintos estados de ánimo y en la mayoría de ocasiones, reflexiones que me permitían solucionar ciertas situaciones.

Estos diarios en su mayoría eran libretas o cuadernos rayados, escritos con esfero negro, que estaban escondidos en algún lugar secreto de mí cuarto. A medida que fui creciendo, los diarios se empezaron a llenar de imágenes y objetos sencillos que me recordaban a las personas o situaciones que mencionaba en las narraciones. Se convirtieron en tesoros que representaban fragmentos de mi vida.

Al iniciar la universidad fui muy estricta con mis bitácoras, y me gustaba pensar que lo que estaba coleccionando era la acción misma. Me explico, anteriormente en los diarios lo que escribía era la percepción sobre una acción que había sucedido en un espacio y tiempo diferente al que yo usaba para escribir. Sin embargo en mis bitácoras, lo que tengo son dibujos o historias que son el resultado de la acción que yo estaba realizando en ese momento.

Mientras que dibujaba o escribía, el objetivo de ese momento era solucionar esa imagen o texto. Por tanto es como si hubiera capturado ese instante y lo hubiera conservado hasta el presente. Cuando las muestro no es sólo mostrar el registro de mi vida, es mostrar mi propia vida. Me hace sentir segura de que

todos esos momentos si han sucedido. Se convierten en huellas. Entendiendo

como huella un objeto o sucesos con pruebas materiales que pueden percibirse a través de los sentidos en el presente.

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A través del libro El cerebro y el mito del yo, el Doctor Llinás1 explica como

los humanos somos únicos desde nuestra concepción, ya que el ADN hace que cada uno desarrolle una combinación particular entre las frecuencias eléctricas de las diferentes partes del cerebro, algo así como una melodía constante y

única para cada persona. Por esta razón cada individuo tiene una predisposición

específica con la que selecciona, por medio de sus sentidos, determinadas

imágenes, resonancias, olores, sensaciones, ideas, etc., necesarias para su subsistencia a lo largo de su vida, por tanto empieza a crear un imaginario y una forma de pensar específica que se alimenta constantemente desde su percepción

genética única. Nuestra propia percepción existe en tanto acumulemos y

comparemos ideas del mundo y nos reconozcamos a través de ellas. Ésta predisposición es la que conocemos como la personalidad o el yo.

Por tanto puedo asegurar que mis bitácoras son un fragmento materializado de mi yo, ya que hacen parte de la forma única en la que percibo el mundo, relaciono y comparo ideas.

No obstante, mis bitácoras solamente son una parte de mi pasado, de mi yo, no representan todos los aspectos de mi vida. De hecho lo aburrido de leerlas es el tinte sentimental y nostálgico del que están bañadas. La anterior situación me cuestionó sobre cómo podría crear otro tipo de registro, en el que creara huellas de mi existencia, sin enfatizar mis percepciones subjetivas y excesivamente sensibles de la vida.

La artista Sophie Calle en su obra The Shadow realizada en 1981 (anexo 2), le

pide a su madre que la haga seguir por un detective, de esta forma evidenciará su existencia, ya que debido a los continuos comentarios de su crítica quiere

asegurar que ella tiene vida propia aunque trate de vivir también la de otros2. El

detective la sigue y crea registros, fotos, descripciones, sobre las rutinas realizadas, que después Sophie Calle expone como pruebas. La anterior obra me cautivó y motivó a buscar mi propio método para evidenciar mi existencia.

Una vez le pregunté a mi abuelito por qué era tan importante visitar a los difuntos y él me respondió que era importante recordar nuestras raíces. Lo que quiso decir mi abuelito fue que conectarnos a nuestro pasado nos permite saber sobre qué estructuras está cimentado nuestro presente. Por lo tanto cuando veo mis bitácoras o los archivos de Kharisma (mi propia empresa) me siento segura de lo que he hecho y de lo que soy.

1 Rodolfo R Llinas, El cerebro y el mito del yo, el papel de las neuronas en el pensamiento y el

comportamiento humanos, Editado por Grupo editorial Norma, Bogotá, 2003, pp1-23.

2 Pompidou Centre, Sophie Calle‟s, M‟as-tu vue, editado por Prestel, Berlin, 2003, pp 73-83 y

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12 Anexo 2

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2. Fotografía Experimental: Archivo de la ropa que usaba. (ANEXO 3)

Este ejercicio consiste en una serie de fotos a color en formatos pequeños de la ropa que usaba todos los días. Cada día colgaba mi ropa en un gancho blanco sobre un fondo blanco, y tomaba fotos de la ropa con luz natural; por tanto cada foto de fondo blanco quedaba de tonos diferentes. Este trabajo lo ubiqué en 7 columnas y había aproximadamente 90 fotos. Estas estaban acompañadas de pequeños post-tips de colores que se clasificaban según el color por relevancia del comentario.

Mi idea consistía en hablar sobre cómo las rutinas, la forma como organizamos el tiempo y cómo decisiones tan sencillas como escoger la ropa hacen parte de

nosotros. Cómo la rutina y las elecciones simples de cada quien crean la

individualidad.

Por esta época había desarrollado ciertas obsesiones por el orden, la ubicación de los objetos en mi casa y la memoria. Como parte de la estrategia para

recordar todo, anotaba en pequeños post tips de colores lo que debía hacer en

cada lugar: Indicaciones para la empleada, antojos, proyectos decorativos, citas, etc. Odiaba recordar las cosas cuando ya no podía resolverlas. En muy poco tiempo mi casa estaba llena de papelitos.

Cuando inicié el proyecto de registrar lo que usaba, decidí integrar esta curiosidad ya que mi particular hábito hacía que las fotos de la ropa que hablan del paso del tiempo y las rutinas se expandieran a las obsesiones de cada espectador. Para mí dejaba de ser ropa y se convertía en rutinas particulares de cada individuo. Al hablar de obsesiones, remite técnicamente a casos clínicos, no obstante en el día a día, clasificamos como obsesión a esas rutinas extremadamente particulares que no entendemos de los otros.

Según la real academia a de la lengua una rutina es:

1. Hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas.

2. Secuencia invariable de instrucciones que forma parte de un programa y se

puede utilizar repetidamente.3

Las anteriores definiciones me cuestionaron sobre cómo adquirimos ese hábito y cómo llegamos al perfeccionamiento de esas instrucciones. Existen varias posibilidades en las que pude haber adquirido esa rutina:

1. En tu trabajo te la dieron y sin importar el por qué debes repetirla. 2. La aprendiste de tus papás, etc.

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14 3. La perfeccionaste a través de las experiencias hasta que se interiorizó tanto que ya no es consciente.

En todos los casos anteriores establecer una rutina exige seleccionar

información del exterior, interiorizarla y repetirla. Por tanto las rutinas se

convierten en un elemento que integra la percepción del YO.

Recurro a este trabajo ya que debido a las experiencias que he tenido durante estos 2 años las prioridades sobre lo que debo archivar, sobre los registros que representan mi yo, han cambiado. Los acontecimientos que escribía en mis bitácoras dejaron de tener la trascendencia que tenían. Me di cuenta a través de los archivos de mi trabajo actual (del cual hablaré más adelante), que mi vida era más que la sucesión de momentos emotivos o de extrema concentración, momentos por los cuales se caracterizaban mis bitácoras y diarios. De hecho ahora considero que la mayor parte de mi vida consiste en realizar rutinas que se pueden materializar a través de planos y mapas. Mi vida no es como una película en la que sólo me cuentan los puntos de giro para desarrollar la

historia. Mi vida se compone tanto de momentos emotivos como de rutinas.

Otro punto para destacar de mi trabajo de Fotografía Experimental es el cambio de luz foto tras foto, el cual trae a la mente el paso del tiempo, sin diferenciar horas de días, meses o semanas; característica definitiva de las rutinas. Estas se repiten en el tiempo creando su propia temporalidad. Me explico, más allá de la hora en la que fueron tomadas, la repetición y acumulación, me permite sentir la presencia del tiempo, el cual es un elemento valioso para mi trabajo, ya que como lo describí en el capítulo anterior ha sido un interés constante para mí crear una huella de mi yo en el tiempo.

Además el cambio continuo de color y la diferencia de ropa me permite pensar, que aunque en todas las situaciones se realizó la misma rutina, colgar la ropa en un gancho a la misma altura, y disparar con la misma cámara ubicada a la misma distancia; cada rutina tuvo un desarrollo particular; arrojó un resultado único aunque el proceso era el mismo.

Del mismo modo, los archivos formales -como es el caso de un archivo contable- me exigen llenar los mismos formatos y seguir las mismas rutinas pero cada uno de ellos arroja resultados diferentes. De hecho dependiendo del orden que asigne a éstos archivos se puede analizar información heterogénea a través de estadísticas y cuestionarios. El anterior párrafo deja claro que así como hay rutinas que siempre arrojan el mismo resultado como es el caso del

operador de una máquina, hay rutinas que son el soporte para registrar

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15 SINTESIS DE ANTECEDENTES:

Los anteriores antecedentes exponen mi interés inicial por los registros del yo y por las rutinas como expresión y como medio de registro del yo.

Por otra parte establecí conceptos que serán útiles a lo largo del trabajo como rutina, huella y yo.

Anexo 3

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II. MARCO TEÓRICO

1. Mi experiencia trabajando:

En el 2002 inicié mi Carrera de Artes Visuales, lo que significa que me debí graduar en el 2007. Sin embargo la decisión de retirarme de la carrera para dedicarme de lleno a administrar la empresa que había comprado con mi hermana en el 2005 cambió completamente mis planes.

El semestre anterior a mi retiro había estado trabajando en una tesis documental sobre el estereotipo a través de las primeras citas, esto implicaba que yo tuviera primeras citas, las registrara a través de video y después creara un documental en el que evidenciara cómo nunca tenemos conocimiento real sobre alguien, sino que continuamente construimos un imaginario por medio de las experiencias que hemos recogido a través de nuestra vida. Estas a su vez están ligadas a continuos cambios debido a nuestra condición como seres humanos.

A éste primer intento de tesis se interpusieron varios factores, no obstante el más importante fue que mi negocio se estaba saliendo de control y no podía esperar más para involucrarme de lleno en él. Aunque a través de la carrera siempre había explorado la parte de producción audiovisual, pues me encantaba coordinar las diferentes direcciones, hacer presupuestos, crear el plan de rodaje y asegurar las condiciones para que una serie de acciones se realizaran en perfecta armonía; enfrentarme a manejar una empresa era más información de la que yo sabía coordinar y exigía procesos de pensamiento financieros ajenos a mi formación profesional.

Cuando empecé a trabajar en Kharisma Floral, mi floristería, no sabía por dónde empezar, diseñando arreglos más bonitos o creando un sistema contable más eficiente; mejorando la página en Internet o implementando un sistema de inventario, etc. Nunca sabía por dónde empezar ni a dónde quería llegar, sólo me dedicaba a hacer lo que más pudiera en el día: contestaba el teléfono, archivaba, vendía, compraba sin ningún plan, estaba cansada y sentía que no iba para ningún lado.

El primer libro que leí para sobrepasar esta etapa se llama El mito del

emprendedor escrito por Michael E. Gerber 1.9954, él comenta cómo el mayor

error de las empresas PYMES es la falta de creación de procesos, convirtiendo al gerente en el creativo, ejecutivo en técnico, es decir, el todero de la empresa. Para solucionar está confusión de roles, propone crear un libro de procesos para cada acción de la empresa, es decir para cada procedimiento que se realiza en el

4 Michael E. Gerber, El mito del emprendedor, Por qué no funcionan las pequeñas empresas

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17 la responsabilidad de quién lo hace, etc. Esto permite detectar todos los procesos de una empresa, volverlos efectivos y delegarlos en personas que sólo se limitaran a seguir instrucciones.

Desde ese momento inicié una campaña por detectar los procesos de Kharisma

y escribirlos. Lo más interesante fue la forma como una cantidad de

conocimiento intangible se convirtió en algo tangible, de repente mi empresa que era una cantidad de procesos y conocimientos invisibles, empezó a tener forma, podía leerla, tocarla, modificarla, explicarla, podía archivarla y recordarla. Las hojas empezaron a necesitar carpetas, las carpetas cajones y los cajones muebles.

Precisamente a partir de la acumulación de esa información surgieron nuevas preocupaciones: ¿En qué forma debía organizar los datos? ¿De qué sirve acumular información si olvidamos que existe? ¿Qué uso se le dará a la información archivada?

De repente después de llevar meses acumulando datos, me empecé a dar cuenta que si no empezaba a poner orden a la información, ésta se iba a convertir en una gran masa de papel y algún día no iba a poder salir de mi oficina. Así que empecé otra campaña buscando mejorar mis métodos de archivo. Largas horas, semanas completas. Aprendí algo de contabilidad, descubrí que existen carreras de archivología y personas que dedican más de 8 horas del día a abrir huecos en la mitad de hojas tamaño carta u ofició, para clasificarlas en carpetas A-Z. Grapar hojas, cargar la cocedora de ganchitos, desenredar clips, etc.

Pase días y noches tratando de crear lógicas que me permitieran diferenciar grupos de información y crear vínculos entre éstos. Cambié mil veces el orden de los archivos y por alguna razón no confiaba en lo que los contadores trataban de explicarme. Yo quería ver reflejado algo mío en el archivo de Kharisma.

Lo anterior se debía a que Kharisma se había convertido en mi propia vida, llegaba a las 8:00 a.m. y salía a las 10:00 p.m. todo lo que hacía estaba en pro de sacar el negocio adelante. De hecho en mi poco tiempo libre hablaba sobre los casos que me habían contado mis clientes, los cuales por el tipo de negocio tienen un alto contenido sentimental. Pasaba tantas horas dentro del negocio que me enteraba del mundo a través de mis clientes, ellos me contaban sobre el clima, el tráfico, política, moda. Mis relaciones sentimentales habían quedado relegadas por las de mis clientes.

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18 como si mi vida se convirtiera en un objeto, lo podía tocar, oler, revisar, etc.

Una parte de mi yo se materializaba a la vez que crecía el archivo de Kharisma.

De repente el tiempo había dejado de ser un recuerdo y se había convertido en un archivo: por cada día había diferentes cantidades de papel que me permitían recordar el pasado con mayor exactitud y además me permitían manipular ésta información según las necesidades que tuviera. De alguna forma ahora yo tenía el control. Mi pasado no se podía esconder en excusas de memoria, todos los momentos hasta aquellos que no recordaba con tanta precisión estaban ahí, hoja sobre hoja. El pasado se había convertido en algo tangible. Podía manipular el tiempo solo cambiando el título y la ubicación de una carpeta, podía separar mis conversaciones favoritas de las personas que hubiera preferido no conocer, podía separar los días en los que mi letra estaba más linda, y los días en los que no recordaba la fecha.

La percepción que tenia de mi vida dejó de ser una imagen que podía modificar según mi estado de ánimo o relación sentimental y se convirtió en algo totalmente material, que se afectaba físicamente. Lo anterior influyó en aumentar mi conciencia sobre el cuerpo. Me di cuenta que así como el papel se arruga, oxida, aumenta su volumen, ubicación en espacios, etc. Mi cuerpo también se envejece y cada segundo que pasa es una experiencia más que puedo acumular, es una huella que dejo en el tiempo, es un momento más para el cambio y la descomposición natural.

Durante los primeros 5 días del 2009 cuando me senté sola en la floristería sin llamadas, sin clientes, sin proveedores, sin empleados, etc., me di cuenta que aunque en ese año nunca tuve tiempo para reflexionar, no recordaba qué días había llorado o cuántos reído, había pasado un año más y no sólo lo sabía porque el calendario lo indicara, sino porque tenía un año de papelería

perfectamente archivado. Había materializado el tiempo a través de un

orden y con una coherencia específica. Teniendo en cuenta que gran parte de los registros eran mis propias acciones, había logrado materializar mi yo a través de un archivo, y ésta vez a diferencia de los diarios y bitácoras ofrecía una imagen menos subjetiva e integraba las rutinas como componente de mi yo.

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2. Reglas de Juego

En una entrevista hecha a Sophie Calle por Christine Macel5, ella habla sobre la

importancia de establecer reglas de juego para su vida y para sus obras. Cuenta cómo éstas le permiten liberarse y ser ella misma, le permiten vivir el momento sin tener que preocuparse por tomar decisiones. Esto es claro cuando en la entrevista antes mencionada explica cómo inicio la obra SUITE VÉNITIENNE. La artista estaba en una crisis profunda, en la que no sabía qué hacer con su vida, así que para pasar el tiempo decide seguir extraños solo por el placer de seguirlos:

I started by following people in the street. I realized that this gave my walks a

direction. I said to myself that I’d discovered places and restaurant that I didn’t

know about. It was a way of letting myself be swept along by the energy to make decisions, getting them to choose my itineraries for me”6

Para el caso de Sophie Calle, las reglas de juego son las herramientas a través de las que se da espacio para vivir nuevas experiencias y para despreocuparse por tomar decisiones. Son la forma de darle libertad a la obra, pero al mismo tiempo de moldearla. En la obra de Sophie Calle The Birthday Ceremony

(anexo 4) creada a lo largo de 13 años, la artista decide recopilar sus regalos de cumpleaños durante 13 años, los archiva y guarda sin usar, para no olvidar el afecto que sienten sus amigos por ella. Después de su cumpleaños 40 siente que es el momento de terminar con ese ritual y los expone dentro de unos armarios de vidrio acompañados de los respectivos inventarios:

“I was worried by being forgotten about on my birthday. So, in 1980, I decided each year to invite a number of guests equal to my number of years, and not to use the presents I was given. I kept them all in boxes so as to keep within easy reach the proof of affection that they represented. Them my worries abated, so

the ceremony no longer had any point to it.”7

Me llama la atención -fijándome solo en el proceso e ignorando el contenido ritual del cual hablaremos más adelante- que inicialmente impone unas reglas sobre la acumulación de materiales, cantidad de invitados, método de archivo,

5 Christine Macel - Pompidou Centre, Sophie Calle‟s, M‟as-tu vue, editado por Prestel, Berlin,

2003, pp 75

6

Empecé siguiendo gente en la calle. Realizaba eso porque me llevaban en una dirección. Me decía a mi misma que descubriría lugares y restaurantes de los que nunca había sabido. Ese fue el camino por el cual abandone la labor de tomar decisiones dejando que ellos escogieran mis itinerarios por mí.

7 Estaba preocupada por ser olvidada en mi cumpleaños. Por tanto en 1980, decidí ese año

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20 etc., las cuales permiten que la obra se materialice libremente. No obstante cuando considera suficiente, impone otras reglas que permiten moldear y consolidar la obra. Es el caso de los inventarios, fotos, armarios iguales, espacios impecables, etc., que nos remiten a lo serial, repetitivo, rutinario a lo reglamentado.

Las reglas de juego abrieron un nuevo espacio en mi vida para la inconsciencia. Seguirlas permitió que me despreocupara sobre la conciencia y la reflexión de cada acción y consintió a través de la rutina de archivar documentos, que la

materia –en este caso el archivo- tomara su propia forma, sus propias

dimensiones.

Además de lo anterior me permitió pensar que así como las reglas de juego

podían determinar que la materia creciera, también podían moldear la materia. Ya que al igual que el archivo de Kharisma, cada vez que yo modifico un proceso o instrucción, la forma del archivo cambia. Un ejemplo básico de esto fue mi decisión de duplicar la cantidad de datos en las órdenes de pedido, esta decisión me hizo duplicar el tamaño de la hoja, por tanto cambiar el tipo de carpetas en el que se archivaba, y la suma de estas carpetas, me hizo cambiar los muebles que sostienen el archivo.

Anexo 4

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3. El olvido

Al mismo tiempo observaba los procesos de Kharisma y notaba que un gran grupo de registros habían sido olvidados por mí. Sabía que esos momentos efectivamente habían ocurrido, ya que existían huellas de estos debidamente archivadas, sin embargo mi memoria no los recordaba. Lo anterior me cuestionó acerca del olvido. Nuestra memoria es selectiva, la mayor parte de las acciones que realizamos dejan de existir a lo largo de nuestra vida, las realizamos y las olvidamos.

De hecho el científico colombiano Rodolfo Llinás en su libro “El cerebro y el

mito del yo” explica cómo existen varios tipos de memoria, las más importantes son las que nacen con nosotros, y son las que biológicamente permiten que seamos seres individuales y consientes de esto. Uno de estos tipos de memoria es la que permite que nuestro cuerpo esté dispuesto para realizar y responder a acciones, circulación, digestión, movimientos, agarrar algo que se está cayendo, etc. Nuestras habilidades, para caminar, correr, el lenguaje, la necesidad de comunicar ideas, también hacen parte de nuestro genoma como especie, de nuestra memoria biológica.

Por otra parte nuestra memoria inmediata, la cual abarca las experiencias de nuestra vida, nos permite responder a actividades sociales, las cuales son indispensables para nuestra supervivencia. No obstante lo importante para la evolución es permitirnos sobrevivir, no el tipo de experiencias que vivamos.

El Doctor Rodolfo Llinás uno de los padres de la neurociencia moderna lo

explica de la siguiente forma:8

“¿Qué es lo que consideramos significativo en la vida? Repasamos los

recuerdos- el grado, determinada mañana de Navidad, el nacimiento de un hijo- como si estuvieran archivados ordenadamente en una especie de agenda emocional junto con algún evento de la niñez que nos acompaña toda la vida.

Pero aunque tales eventos claramente marcan nuestra vida, de hecho son nuestra vida, significan muy poco para la evolución biológica, por ser demasiado variables y específicos en el ámbito individual, y prácticamente carentes de impacto en la especie como un todo.

Además no son lo suficientemente repetitivos coherentes o frecuentes para que

la filogenia o la selección natural lo incorpore al plano genómico”

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23 constituido como humanos, hemos logrado trascender la lógica de la evolución física y transmitir información irrelevante para la biología. Nuestro empeño por recordar, por transmitir información, por no olvidar ha sido notable y es lo que ha permitido que en el libro antes mencionado, compare a la especie humana con el cerebro, procurándole cualidades de neuronas a cada ser humano.

Debido a la lectura antes mencionada la idea de materializar el tiempo a través de un archivo, tomó más importancia para mí, ya que consciente de qué la percepción de mi propia vida se ve afectada por todo lo que olvido y el cambio biológico que trae el tiempo con él. Me cuestioné, sobre cómo cambia mi propia percepción, y sobre la importancia de establecer registros sobre mi propia vida para no olvidar las acciones y contextos que permiten que actualmente sea lo que soy.

Para contrarrestar el olvido decidí investigar acerca del archivo.

4. Archivo:

Los archivos son un conjunto ordenado de huellas producidos por el desarrollo de una actividad determinada. Los cuales son útiles para preservar la memoria y la coherencia sobre diferentes hechos.

Hal Foster en su Libro Diseño y Delito9 en el capítulo sobre Arte y Archivo presenta al archivo como:

“Los archivos de mi título no son las polvorientas estancias llenas de áridos documentos de la erudición académica. Yo utilizo el término como lo utilizaba

Michel Fooucault10, para significar el sistema que gobierna las apariencias de

las proporciones, que estructura las expresiones particulares de un periodo

particular. En este sentido un archivo no es afirmativo ni crítico per se,

simplemente proporciona los términos del discurso.”

El anterior párrafo me permitió entender el archivo como una herramienta que acumula información, que no pretende imponer una mirada crítica frente a algo, sino darnos los elementos para que en el momento que lo necesitemos cada uno pueda crear un discurso que tenga argumentos sólidos.

Jacques Derrida en su libro Mal de Archivo, una impresión Freudiana enumera ciertas características que debe tener un archivo: “No hay archivo sin un lugar

9 Hal Foster, Diseño y delito, y otras diatribas, Editado por Akal, Madrid, 2004, pp. 65 10 M. FOUCAULT, The archeology of Knowledge. [La arqueología del conocimiento], New

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de consignación, sin una técnica de repetición y sin cierta exterioridad. Ningún archivo sin afuera”11

Los archivos necesitan un espacio para poder existir. Los podemos leer como huellas del pasado en el presente. En este punto quiero señalar que los archivos nos exigen espacio, necesitan materializarse y en tanto se materializa, podemos ver las consecuencias de nuestras acciones en el tiempo además de establecer una relación física con estos.

La obra de la artista Hanne Darboven12 es bastante contundente en este aspecto.

Ya que cada uno de los elementos de sus obras insiste en el „hacer‟. En la obra

Homage to my father (anexo 5) presentada en 1998, ella escribió a mano en

cada una de las 192 hojas que utilizó13. Esta entonces remite sobre una

reflexión del tiempo que invirtió y de las exigencias de la rutina para lograr similitud entre las hojas. El tiempo parece un tema obvio, sin embargo cuando lo materializamos y lo tenemos tan cerca como en un archivo o como la recolección de polvo, ocupando espacios y exigiendo acciones; me cuestiona sobre la posición que asumo frente a su presencia. ¿Cuánto espacio estoy dispuesta a compartir? ¿Cuánto tiempo invierto en el mantenimiento de este? ¿Vale la pena llevar un archivo si consume mi tiempo para relacionarme con el mundo?

Además no podemos alejar la idea de que el archivo existe gracias al olvido y por tanto en el hecho de que el archivo no se consulte y se memorice. El archivo deja de existir. Esta tesis la sostiene Derrida en el libro antes mencionado: “El archivo tiene lugar en el desfallecimiento originario y estructural de dicha memoria”14. El afuera es vital para que el archivo exista,

ya que somos nosotros quienes lo materializamos, quienes lo hacemos crecer y quienes lo justificamos. El archivo existe para nosotros en la medida que queramos recordar, de lo contrario lo olvidamos y por ende deja de existir.

Mientras que el archivo está vigente nos hacemos acreedores de exigencias y obligaciones por parte de éste. Debemos asignarle un espacio para que se materialice, evitar desorganizarlo, limpiarlo, estar atentos a sus necesidades, actualizar su contenido etc. Es así como éste interfiere directamente en nuestras percepciones, creando un marco para la composición de nuestro yo. En tanto nuestra vida permita un espacio para el archivo, para recordar, nuestras expresiones y nuestro discurso éste estará sustentado.

11 Jaques derrida, Mal de Archivo, una impresión freudiana, Editado por Trotta, Madrid, 1997,

pp. 19

12 Hanne Darboven nacida en Munich 1941 y fallecida en Hamburgo en el 2009.

13 Uta Grosenick, Mujeres artistas de los siglos XX y XXI, Editado por la TASCHEN,2005, pp.

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25 al archivo, de aprobar y desaprobar elementos. Esta situación me hace pensar acerca de los argumentos del discurso. Cuando más adiciono, será posible argumentar desde más posiciones y viceversa. No obstante ese contenido se puede volver un elemento inmanejable y puede empezar a afectarme, tanto físicamente como discursivamente. Por tanto debo ser selectiva sobre qué información quiero archivar.

A partir de esta reflexión, las reglas de juego, se convierten en un factor determinante, ya que son estas quienes establecen un diálogo entre el archivo y su creador o usuario. Donde las reglas de juego observan y cuidan el crecimiento del archivo, tanto a nivel espacial como discursivo.

Anexo 5

HOMAGE TO MY FATHER (1998)

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26 A través de estos capítulos profundicé mi relación con el archivo y las experiencias que me permitieron verlo como materialización del yo. Expliqué las características que determinan el archivo y establecí una manipulación de éste a través de las reglas de juego.

Definí conceptos como reglas de juego, olvido y archivo

III.Mi relación con la obra DE LA RUTINA AL RITUAL.

¿Recuerdan el mito urbano de que él 70% del polvo es piel humana? Y entonces ¿qué porcentaje es polución? y ¿cuánto es descomposición de la tierra? ¿Qué y cuánto es la ruina de los espacios que habitamos?

A lo largo de mi investigación, varias veces me detuve a buscar información sobre la composición del polvo, no obstante nunca encontré texto científico alguno donde validaran el mito de la piel. El polvo se define según el espacio que habita y sobre la cantidad de partículas con las que ha estado en contacto. También es necesario aclarar que el polvo lo produce tanto el reino animal, como el mineral, ya que todos los cuerpos estamos expuestos a la descomposición (cada uno a partir de sus propias características), desde el mismo momento en el que empezamos a existir.

POLVO: Parte más menuda o desecha de la tierra que con cualquier movimiento se levanta en el aire/ Residuo que queda de otras cosas sólidas/

partículas sólidas que flotan en el aire.15

Solemos ver el polvo gris, sin embargo su color se define según la composición, la superficie sobre la que esté y según el tiempo que lleve concentrado en ese lugar, ya que el agente de oxidación es clave. Para mí la dinámica del color del polvo funciona igual que nuestra paleta de color. Tenemos toques de todos los colores, sin embargo cuando los mezclamos todos y los sobreponemos en diferentes capas, creamos grises de diferentes intensidades y matices.

No obstante después de exponer varios asuntos prácticos sobre el polvo debo aclarar que hasta el momento en el que inicié la imagen del trabajo de grado, lo que menos me preocupaba sobre el polvo era su composición. Nunca aprecié sus matices, ni el tiempo que necesitaba para cambiar sus tonos. De hecho hasta la primera vez que puse un trapito al lado del otro, no me di cuenta sobre toda la información que había aprendido referente a este resultado de la descomposición.

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27 el polvo para mi tesis, era la satisfacción que me producía ver las superficies sin él. No obstante al atender todas las reacciones, recuerdos, sensaciones y motivaciones que me suscitaba la recolección de este elemento, pude determinar diferentes elementos que me permitieron pasar de limpiar el polvo inconscientemente a asignarle una cantidad de características que me llevaron a entenderlo como un ritual.

A continuación desarrollaré la siguiente idea desde sus inicios: para empezar me permito introducir a la artista radicada en New York Janine Antony nacida en Bahamas en el año 1964, quien para mí explora la importancia y el significado de las rutinas en todas sus expresiones. Ella continuamente busca señalar la importancia de los procesos cotidianos, de las acciones mecánicas, del significado del “hacer”, de las rutinas en la vida. 16

Un ejemplo de esto es la obra realizada en 1993 Lick and Lather17(Anexo 6); la

cual consiste en 14 bustos de ella misma (24 x 16 x 16), siete (7) elaborados en chocolate y siete (7) en jabón. Éstos fueron intervenidos por la artista a través de las acciones de lamer y enjabonar; lo cual transformó los rasgos de los bustos y le dio características únicas a cada pieza. Por otra parte vale la pena rescatar la importancia que ella le da en sus entrevistas al amor y delicadeza con la que realizó estas acciones ya que estaba cuidando de alguna forma su propia imagen.

La mayoría de sus obras tienen componentes performativos, no obstante se resuelven en imágenes concretas que nos exigen, a través de la técnica pensar todo el proceso, esfuerzo físico y rutinas, que la artista emplazó para solucionar la obra. Las acciones que utiliza como lavar, lamer, masticar, caminar, besar, pestañear, etc., son procesos que continuamente hacemos en el día a día y no valoramos lo suficiente, lo cual reduce las posibilidades y el potencial que nos brindan. La anterior idea queda clara en la siguiente cita expuesta por la propia artista “me interesan los rituales corporales cotidianos y convertir las

actividades básicas –comer, bañarse, limpiar- en procesos escultóricos.”18

Anexo 6

Lick and Lather

16 www.artnet.com

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28 La frase preliminar concretó mi intención en el proyecto de grado, ya que hasta el momento yo sabía que Kharisma y todas las experiencias que había vivido en este tiempo tenían un gran potencial para mi trabajo artístico, pero no entendía cómo articularlas. Por tanto cuando reflexioné sobre la obra de la artista antes mencionada, encontré la oportunidad de entrever el potencial plástico de las acciones que pertenecían a mi rutina, que hasta ahora había ignorado.

A continuación un fragmento de mi diario, donde registro alguna de esas rutinas:

10 de Septiembre del 2009 6:30 a.m.

Me levanto, pongo a calentar agua para mi té de la mañana. Mientras se calienta respiro profundamente hasta que mi panza se infla. Lo repito durante varios minutos. Abro las cortinas, me tomo el té, bajo las cobijas mientras leo.

23 de Agosto del 2009 7:50 a.m.

Salgo de mi edificio, respiro profundo, hay un parque con muchos árboles, se siente limpio el aire. Camino

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29 Sonrió cada vez que me doy cuenta que disfruto

aplastarlas.

17 de Agosto del 2009 8:00 a.m.

Abro 13 candados para poder abrir Kharisma. Uno de mis grandes logros fue comprar tapas plásticas de colores para las llaves, asignándole colores de referencia a cada puerta y número de ubicación a los candados. Mientras los abro pienso en que si genero un proceso simple para las llaves podría ahorrarme varios minutos en abrir. Eso implicaría compartir mi proceso con los otros miembros de Kharisma, pero siento que no es algo tan importante. Es solo una manía.

29 de Noviembre del 2009 8:10 a.m.

Busco mi trapito especial para quitar el polvo. Compré varios en Home Centry, son amarillos para la prosperidad, el material es perfecto, suave, se adapta a las esquinas, retira todas las partículas de la superficie. Absorbe. Seca. Cuando lo doblo se deja hacer bolita, tiene unas costuras rojas. Levanto todos los objetos sobre mi escritorio, después voy al de recepción y hago el mismo proceso. Hay días en que también limpio los teléfonos e incluso hay otros en los que dedico toda la mañana a quitar el polvo. Me gusta ver cómo los vidrios quedan brillantes, quitar el polvo de las superficies negras es lo máximo porque se ve el cambio inmediatamente. Para el teclado tengo una brochita, nunca lo disfruto igual que con mi trapito especial. Hace unos meses tenía 3, ahora solo me queda 1 por eso lo escondo en el fondo de un cajón donde nadie me lo puede quitar.

8:30 a.m.

Prendo el computador de recepción, mientras éste abre saco el portátil del mueble con dos chapas. Lo conecto y lo prendo. En ese justo momento el compu de afuera ya esta prendido por tanto reviso los bancos desde ahí mientras el de mi oficina inicia. Me gustaría anotar mis acciones y siempre hacerlo de la misma forma. Reviso el consecutivo de las facturas y que todos los pedidos estén al día. Reviso que todas las carpetas A-Z estén en

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30 calculadoras. Le mande a Jairo a hacer un mueble

especial para los A-Z, otro para los papeles, otro para los globos, otro para el papel de reciclaje. Le dije a Lina que marcara todos los cajones de la oficina según su contenido. Imaginarme el espacio donde trabajo como un mapa que todo el mundo puede leer. No necesito estar todo el tiempo ahí, si no asisto al trabajo ya puedo dar indicaciones por teléfono.

El anterior ejercicio me permitió encontrar algo en común, todas esas rutinas las hacía para mí misma. A nadie le importaba si no habían suficientes hojas en el andén, o si el candado uno (1) quedaba en el puesto dos (2), si me demoraba un minuto más mientras ubicaba alguna llave. No le importaba a nadie más que a mí que todo estuviera en su lugar. Quitar el polvo lo podía hacer la persona del aseo, pero a mí me encanta limpiar las superficies. Me relaja, me hace sentir segura.

El bienestar que me generó contarle las anteriores acciones a mi asesora, nos permitió seguir explorando estas acciones como herramientas para la obra. A mí me gustaba la idea de que una actividad que me generaba placer de repente se convirtiera en la herramienta para hacer algo productivo.

Acciones que en ese momento parecían insignificantes frente al hecho de construir una empresa y que en algunos momentos me hacían sentir culpable por no mantener el foco en el negocio se convirtieron en conceptos de estudio. Quería saber por qué me gustaba tanto oír el sonido de las hojas crujir, a qué hora del día limpiaba más el polvo, cuáles eran mis objetos favoritos para organizar. Mi relación con las acciones cotidianas, cambió y me di cuenta de todos los matices que tenía mí día a día y el potencial visual que tenían muchas de estas actividades.

En mi búsqueda de referentes, me encontré con la artista Hanne Darboven. Sus obras “Home Page to My father” 1988 “Life, Living” 1997-1998 “Die geflulte

Erde- Requiem”1991 y “Stone of Wisdom” 1998 (anexo 7), inicialmente me

gustaron a raíz de su estética obsesiva. Me gustaba imaginarla sumida en la rutina de escribir la misma cifra miles de veces. Esfero azul, hoja cuadriculada, escritorio perfectamente limpio. Me preguntaba cuantas veces odiaba estar haciendo lo mismo y cuantas simplemente no se veía haciendo ninguna otra

acción. "I have a clear conscience; I have written my thousands of pages. In the

sense of this responsibility – work, conscience, fulfilment of duty – I am no

worse a worker than someone who has built a road.”19

Anexo 7

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31 Die geflulte Erde- Requiem. 1991 - Stone of Wisdom 1998

Una vez más apareció frente a mí el concepto de rutina, “hacer”, repetir. Al igual que la artista yo solo era una empleada más que cumplía sus funciones. Sin embargo, Darboven repetía estas acciones con una intención. Ella al igual

que Sophie Calle en la obra The Birthday Ceremony había creado unas reglas

iniciales, le daba espacio a la repetición mecánica de la acción para que la obra se materializara. No obstante la intensión de ambos trabajos era diferente. La de Sophie Calle era crear procesos que le ayudaban a sobrepasar situaciones, lo

cual podemos considerarlo como rito20. Mientras que la posición de Darboven

20“Los rituales conectan la historia con el presente y el futuro. Hacen posible la continuidad y

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32 era reflexionar sobre el paso del tiempo, la materialización de este y la percepción histórica según los referentes universales.

“Darboven analizó el paso del tiempo, no solo de forma concreta, sino como una cuestión de experiencia subjetiva… el acto de escribir consume su tiempo

de vida, motivo por el cual borra la palabra <<heute>> (hoy) de sus transcripciones tituladas colectivamente Escribir el Tiempo”21. (anexo).

Contrastar a las dos artistas oficializó mi posición de buscar a través de rutinas materializar mi obra, por tanto a partir de este momento cada proceso que iniciaba tenía como premisa repetir un proceso y ver qué dimensiones tomaba, dirigiéndolo a través de reglas de juego.

Por otra parte gracias al estudio de ambas obras y al interés inicial que tenía por el rizoma -tema del que hablaré más adelante- permití que cada uno de los procesos se integrara con mi vida. Me explico: en la obra de Sophie Calle el ritual de hacer una cena con el número de amigos equivalente a su edad y guardar sus regalos. Permitió que la artista a través de un (1) año sintiera y recordara el aprecio de sus amigos, además de esto como lo demuestran las notas que adicionó a cada inventario, resolver el ritual cada año determinó que tomara decisiones o comportamientos. Como es el caso donde al estar por fuera de la ciudad y sin conocer a nadie, decide invitar extraños.

Del mismo modo para Hane Darboven dedicar su tiempo a rutinas tan específicas hace que entendamos su vida a través de las rutinas. Su obra existe en tanto ella cumpla sus rutinas, a su vez su vida es realizar las rutinas.

Según lo anterior, permití que los comentarios que escribía sobre las rutinas en mi diario de trabajo, intervinieran en mí día a día. Me sensibilicé hacia las reacciones que tenía cada proceso y fue así como descubrí que quitar el polvo no era una acción sin sentido, sino que también representaba muchas cosas para mí. Un ejemplo de esto son los siguientes fragmentos de mi diario:

Recuerdo #1

Mi abuelito y yo estamos sentados en la sala con un trapito muy suave, una ponchera metálica con agua y un aceite que no sé para qué sirve. El me explica la importancia de quitarle el polvo a las hojitas de las plantas, este procedimiento lo vamos a hacer por toda la casa ya que queremos que éstas respiren mejor y se vean hermosas. Recuerdo la sensación de pasar el trapito por las hojas, era lisito, suave, bastante agradable.

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33 Me gusta quitar la tiza del borde del tablero, ver como se acumula

el polvito hasta formar montañas. Queda limpio; la pintura con la que está pintado el borde tiene aceite, cuanto paso el borrador es lisito y suave. Me gusta dejarlo como nuevo.

Recuerdo #3

Mi mamá se va de la casa, empiezo a vivir sola. Al organizar la casa empiezo a encontrar espacios llenos de desorden. Saco 7 planchas dañadas de una (1) sola caja, llevan más de siete (7) años guardadas. Las boto y limpio, me encargo de que no quede ni una sola gota de polvo. Esa misma rutina la realizo en toda la casa. Recuerdo que me generaba total sentido de pertenencia saber que mi casa estaba reluciente.

A través de este proyecto recolecté una serie de recuerdos, en los que quitar el polvo, limpiar hasta las últimas consecuencias, tienen significados importantes en mi vida. Sin embargo el más reciente y el más claro, fue el de enfrentarme a Kharisma.

Recuerdo #4

Cuando empecé a trabajar en Kharisma el polvo era para mí como la jungla apoderándose de las ciudades Mayas ocultas, era la arena que ha cubierto por años las pirámides de Egipto. Ocultaba el potencial de los objetos, uniforma lo diferente. Cuando llegue a Kharisma la primera labor que realicé, fue empezar desde la bodega, pasando por el taller, las oficinas y llegando hasta la vitrina por organizar y limpiar cada espacio (aprox. 300 m2). Esta rutina de aseo me tomo 1 mes, un mes en el que aunque me lo repitieron mucho, no use guantes, ni delantales, disfrute ensuciándome y reorganizando cada espacio de la empresa.

Después de pensarlo y tratar de encontrar un hilo conector, entendí que: Quitar el polvo para mí se relaciona directamente con la idea de tener el control. No permitir que un elemento ajeno controle mi espacio o mi vida. De alguna forma es quitar el caos, reorganizar mis prioridades. Me permite cerrar ciertas actividades y darles inicio a otras. Es como dicen corrientemente: poner la casa en orden. Lo cual me permite considerar mi rutina de quitar el polvo como un ritual ya que como lo define el autor Chistoph Wulf en su libro “Antropología Historia, cultura y filosofía”22 los rituales:

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34 “conectan la historia con el presente y el futuro. Hacen posible la continuidad y la transformación, así como las experiencias de tránsito y trascendencia…En casi todos los ámbitos de la vida humana, los rituales

desempeñan un papel central…Con su ayuda articulan la diferencia y la alteridad, se establecen los vínculos de la comunidad y las relaciones

sociales, se ordenan e interpretan las relaciones humanas”23

Fue precisamente la anterior definición la que me permitió establecer que la rutina de quitar el polvo, había dejado de ser una rutina y se había convertido en ritual. Sentía que dejar todo limpio me acercaba a recuerdos de la infancia, por otra parte me hacía consciente físicamente de lo que estaba haciendo en el presente y me permitía reflexionar sobre cómo las acciones del presente repercuten en el futuro.

Es un proceso en el que la intensidad con la que limpio está relacionada con la magnitud del evento que tengo que superar. Muchas veces también utilizo este proceso para evitar tomar decisiones que pueden cambiar mi confort. Cuando no tengo seguridad sobre determinada posición, o no quiero dar un paso en falso, también limpio el polvo, es un ritual que parecería realizar con el ánimo de distraer el tiempo y mantenerme en el limbo.

Los rituales “crean un interior y un exterior, cierran y abren. Esto no solo

sucede desde el punto de vista comunicativo y lingüístico, sino también

corporal y material. Canaliza la violencia real y potencial y producen orden. A

medida que estos procesos van realizándose de modo más <<natural>>, menos penetran en la conciencia de su carácter social e histórico, y por ello cambiante. Los efectos de los rituales se basan sobre todo en realizaciones corporales en

cuya materialidad hay un más que sobrepasa el significado simbólico del ritual,

que es incorporado en los proceso miméticos. Así se van sedimentando

imágenes, figuraciones, esquemas y secuencias de realizaciones rituales en la memoria y la imaginación de los participantes y desarrolla así su efecto”24

Quitar el polvo y archivar, me ofrece una relación con mi contexto. Ya que en ambos casos mi percepción del yo aumenta, tanto a nivel corporal como sentimental. Las reflexiones que he sostenido en ambos casos me demuestran cómo el yo se integra del exterior y al mismo tiempo aporta a éste. Lo cual armoniza el entendimiento de la realidad.

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EL POLVO A TRAVES DEL RIZOMA

Hace más de 2 años cuando inicié mi proceso de tesis, en la materia Proyecto de

grado I el profesores de esta materia me presentó un texto fascinante, MIL

MESETAS, Capitalismo y esquizofrenia, escrito por Gilles Deluze y Félix

Guatari,25 el capítulo en el que el profesor centró su atención, fue la

Introducción: Rizoma, explicándonos toda una teoría que define estructuras del pensamiento y la forma como organizamos y relacionamos ideas. Después de explicarnos la teoría de libro nos invitó a crear nuestro propio rizoma para descubrir posibles focos conceptuales para iniciar nuestra investigación de tesis.

A continuación haré un breve resumen sobre las características del rizoma, ya que a lo largo de mi proyecto de grado, siempre me vi inclinada a comparar lo que me sucedía con las teorías expuestas en el capítulo antes mencionado y el proceso de recolección del polvo. Por otra parte, es un referente claro para mí, ya que amplió mi lógica de archivo de recuerdos y me permitió ver como diferentes tipos de información o técnicas de archivo, se relacionaban para formar y deformar mi concepción del yo. Este libro abrió mi mente para llegar a pensar que el placer que sentía por quitar el polvo, era tan importante en mi vida como los momentos de alta sensibilidad o toma de decisiones.

Empezaré por contarles que este libro puede ser leído sin orden establecido, cada capítulo es independiente aunque todos se relacionan entre sí. No obstante como les mencionaba anteriormente mi interés que recae en el capítulo de introducción, Rizoma. A través de esta primera parte los escritores se valen de la fisiología y observación de las plantas para explicar procesos de pensamiento y jerarquización del pensamiento humano, ya que consideran que el

pensamiento humano trata de entender el mundo (la realidad) a través de una

lógica que no tiene nada que ver con éste.

Yo entiendo el mundo y la naturaleza a la que ellos se refieren en el texto, como realidad. Para mí la definición más clara sobre el término la brinda el Doctor Llinás:

“En realidad, afuera hay todo un caos lleno de cosas que nuestro cerebro no percibe porque no tiene necesidad de hacerlo para sobrevivir: ondas sonoras, electromagnéticas, átomos, partículas de aire, etc. Cada cerebro animal, incluido el humano, aprendió evolutivamente a discriminar de ese caos externo sólo aquello que requiere para sobrevivir. Por eso, los perros «ven» con el olfato, los murciélagos ciegos con el oído, los pajaritos ven muchos más colores

25 Gilles Deleuze y Felix Guattari, Mil mesetas, Capitalismo y esquizofrenia, editado por Pre

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36 que nosotros…Así, se establece un diálogo entre nuestro mundo interno y el mundo externo, por medio de los sentidos, que nos permite elaborar representaciones virtuales de los fragmentos del mundo real que necesitamos para sobrevivir. Pero no tenemos la visión íntegra de todo lo que hay allá afuera. Lo que pasa es que a través de unos quinientos o setecientos años de evolución, los humanos nos hemos puesto de acuerdo en una especie de «alucinación colectiva estándar» y vemos más o menos lo mismo. Eso es lo que nos permite ser una sociedad con referentes universales.”26

Entendemos el mundo a través de ficción/lógicas de pensamiento, porque todas nuestras posibles percepciones nunca van a lograr encerrar la continuidad de cambios, de formas y de espacios que proporciona la realidad. Entendiendo a la realidad como el conjunto de procesos y formas que están fuera de nuestra percepción como individuos.

Es precisamente por esto que los humanos al tratar de entender el mundo, creamos lógicas que como bien lo explican Guattari y Deleuze en muchos casos no corresponden al funcionamiento del mundo (de la realidad). Por tanto para mi es válida la teoría propuesta por los escritores ya que en una lógica múltiple ocurren fenómenos imposibles bajo una racionalización arbórea.

Ellos definen el pensamiento arbóreo o de raicilla como: “Uno deviene en dos:

siempre que encontramos esta fórmula, ya sea estratégicamente enunciada por

Mao, ya sea entendida lo más “dialécticamente” posible, estamos ante el

pensamiento más clásico y razonable, más caduco, más manoseado. La naturaleza no actúa de ese modo: en ella hasta las raíces son pivotantes, con abundantes ramificaciones lateral y circular, no dicotómica. El espíritu está retrasado respecto a la naturaleza27”

Los escritores a través de ejemplos desmienten el pensamiento arbóreo y de raicilla. Pensamientos reflexivos donde uno deviene en dos y donde cualquier pensamiento libre cae frente a estructuras estrictas, pensamiento por el cual se ha caracterizado la historia occidental y a través del cual tratamos de justificar la mayoría de nuestros procesos, sin entender que ante todo, la realidad y la historia está compuesta por multiplicidad.

Por otra parte definen la estructura del pensamiento rizomático como: “El

rizoma tiene formas muy diversas, desde su extensión superficial ramificada en todos los sentidos hasta sus concreciones en bulbos y tubérculos: cuando las ratas corren unas por encima de otras. En un rizoma hay lo mejor y lo peor: la

patata y la grama, la mala hierba. Animal y planta…”28

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37 fácilmente cuando pienso en el polvo, una gran superficie sin mucha profundidad, que no puede existir sino está compuesto por múltiples partículas; es tan variable como la materia misma que lo compone y como el movimiento al cual está expuesto según el medio.

Para delimitar el tema del rizoma los escritores proponen 6 características que permiten diferenciar el pensamiento propuesto por ellos del pensamiento arbóreo o de raicilla. A continuación me valdré de estas características para establecer y profundizar un poco sobre las características del polvo:

1 y 2: Principio de conexión y heterogeneidad: “Cualquier punto del rizoma puede ser conectado con cualquier otro y debe serlo”29: Lo que

proponen en este punto es que cualquier aspecto de la sociedad o el pensamiento puede ser asociado o conectado con otros. Todos sabemos que procesos tan diferentes como las finanzas y el arte se relacionan, sin embargo cuando los estudiamos y pensamos en ellos, tratamos de separarlos como si fueran conocimientos diferentes. No obstante lo que los escritores proponen es que ambas partes, o múltiples partes se afectan entre ellas mismas sin importar su origen.

Lo anterior según los términos de Guattari y Deluze me permite conectar ideas como: mi yo y mi empresa, lo cual administrativamente es imposible relacionar. De hecho es una de las mayores barreras que he tenido que enfrentar; pensar mi empresa como algo ajeno a mí. Pensar que es un agente que debe funcionar con sus propias reglas, que no tiene estado de ánimo, que debe ser autosuficiente y debe tener una lógica propia ha sido difícil. Alejándome de los reglamentos administrativos y legales, de hecho de los mismos artísticos que en varias ocasiones se han interpuesto presentando la incompatibilidad entre una empresa y el arte, yo me pregunto: ¿cómo puedo desligar mi vida de mi empresa?

Es posible que en el futuro esa postura cambie y logre independizarme, no obstante en este momento asumo que cualquier punto de mi yo, de mi intimidad puede relacionarse con Kharisma y cualquier proceso técnico o de eficiencia puede reflejarse en mí. De hecho desde que estoy trabajando muchos de mis comportamientos han cambiado, uno de los que tiene más relevancia, es el de la conciencia y la importancia que han tomado las rutinas, ya que en el pasado estás no tenían gran valor para mí, de hecho eran procesos que funcionaban durante tiempos muy cortos y que después abandonaba.

En el rizoma ninguna parte tiene poder sobre la otra y ninguna es origen de la otra, ambas se conectan y se desconectan indiscriminadamente. Entre Kharisma

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