Amor es : no saber lo que nos espera, un camino indescifrable las normativas amorosas y su relatividad

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AMOR ES: NO SABER LO QUE NOS ESPERA, UN CAMINO INDESCIFRABLE Las normativas amorosas y su relatividad

MARALISA MORALES ORTÍZ

Trabajo de investigación para optar por el título de Licenciada en Lenguas Modernas

Director Carolina Alonso

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE

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Nota de aceptación

_________________________ _________________________ _________________________

________________________ Presidente del jurado

________________________ Jurado

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RESUMEN

Esta investigación aborda el tema de la necesidad humana que existe de querer tener una fórmula para vivir el amor, como si el amor fuera estático y predecible. Se destaca, además de qué solo plantea un término de la relación que hay entre la necesidad de seguir las normativas amorosas por querer ser “normales”, es decir, cumplir con los parámetros sociales de normalidad.

En este estudio se analizaron los textos: “El arte de amar”, “El tratado del amor cortés”, “La fisiología del matrimonio” y “Deshojando margaritas”, que presentan visiones específicas del amor. A partir del estudio de dichas obras, que se enmarcan dentro de la categoría de normativa amorosa, vigentes en cuatro momentos históricos diferentes, se quiso evidenciar el carácter relativo y contextual de cada una de ellas.

Metodológicamente, se observó y analizó esta problemática a partir de estudios descriptivos y correlativos, que nos ayudaron a describir elementos que nutren el análisis y a relacionarlos entre sí.

Así, la presente investigación da respuesta al siguiente interrogante: ¿Es posible afirmar que existen textos que actúan como “normativas amorosas” de carácter absoluto, que dan pautas sobre cómo vivir y concebir el amor?

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ABSTRACT

This research deals with the natural human need of having a formula to live love, as if love were static and predictable. It also highlights the relationship there is between people’s need of following love normative, for their desire to be seen as “normal”, that is to be inside of the social parameters of normality.

In this research four texts: “Ars amatoria”, “The art of courtly love”, “The physiology of Marriage” and “Tearing petals”, which present a specific view of love, were analyzed. Through the study of these books, framed in the “love normative” category and that belong to four different historical moments, their relative and contextual character was shown.

Methodologically, the problem was observed and analyzed through descriptive and correlative studies that helped us describe the elements in which we based our analysis, and helped us relate them.

Consequently, this research answers the following question: Can we be certain of the existence of “Love Normatives” with absolute character, which guide the way people should live and regard love?

Key words:

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AGRADECIMIENTOS

Agradezco a todos aquellos que me ayudaron con este trabajo, leyeron mis avances y contestaron mis preguntas.

A mis papás por respetar mi tiempo y apoyarme incondicionalmente, tanto moral como económicamente.

A Carolina Alonso por su paciencia, su capacidad de tranquilizarme, por la bibliografía que me prestó, y sobre todo por haberme recibido en su casa estando en licencia de maternidad.

A la biblioteca de la Javeriana por tener tan buenas bases de datos y el servicio de préstamo inter-bibliotecario que me ahorró tantas idas a otras bibliotecas.

Y a todos los demás que ayudaron a liberarme del estrés, que trajeron los libros que compré en Amazon y que me apoyaron todo el tiempo.

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CONTENIDO

Pág.

INTRODUCCIÓN 9

1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 11

2. JUSTIFICACIÓN 13

3. OBJETIVOS 16

3.1 OBJETIVO GENERAL 16

3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS 16

4. MARCO DE REFERENCIA 17

4.1 MARCO DE ANTECEDENTES 17

4.2 NORMATIVA: LA NORMA Y LO NORMAL 20

4.2.1 Normativa: una definición 22

4.2.2 La normativa y lo normal 33

4.2.3 La normativa y el castigo 41

4.2.4 La normativa amorosa 45

5. METODOLOGÍA 48

5.1 Estrategias metodológicas 49

5.2 CRITERIOS DE SELECCIÓN DE LAS OBRAS 50

5.2.1 Importancia histórica de las obras en Occidente 51

5.2.2 Autoridad de cada uno de los autores 51

5.2.3 Estilo de las obras 52

6. CONDICIONES DE POSIBILIDAD DE LAS NORMATIVAS 53

6.1. Ovidio y El arte de amar 53

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6.1.1 ¿Quién fue Ovidio? 53

6.1.2 ¿Qué hizo del “Arte de amar” una obra tan conocida? 54

6.1.3 Concesión de Autoridad de Ovidio 57

6.2 Andrés el Capellán y el Tratado del amor cortés 59

6.2.1 ¿Quién fue Andrés el Capellán? 59

6.2.2 ¿Por qué fue el Tratado del amor cortés una obra reconocida? 57

6.2.3 Concesión de Autoridad de El Capellán 63

6.3 Balzac y La fisiología del matrimonio 68

6.3.1 ¿Quién fue Honoré de Balzac? 68

6.3.2 ¿Por qué fue La fisiología del matrimonio una obra reconocida? 68

6.3.3 Concesión de Autoridad de Balzac 73

6.4. Walter Riso y Deshojando Margaritas 75

6.4.1 ¿Quién es Walter Riso? 75

6.4.2 ¿Qué hace a “Deshojando margaritas” una obra reconocida? 76

6.4.3 Concesión de Autoridad de Riso 81

7. ORGANIZACIÓN DE LAS NORMATIVAS 84

7.1 EL ARTE DE AMAR 84

7.1.1. Estructura de la normativa 84

7.1.2. Persona Gramatical 85

7.1.3. Estilo 85

7.2 TRATADO DEL AMOR CORTÉS 86

7.2.1. Estructura de la normativa 86

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7.2.3. Estilo 88

7.3 LA FISIOLOGÍA DEL MATRIMONIO 89

7.3.1. Estructura de la normativa 89

7.3.2. Persona Gramatical 90

7.3.3. Estilo 91

7.4 DESHOJANDO MARGARITAS 92

7.4.1. Estructura de la normativa 92

7.4.2. Persona Gramatical 93

7.4.3. Estilo 94

8. Y ENTONCES, ¿QUÉ ES EL AMOR? 96

8.1 El amor desde “El arte de amar” 97 8.2 El amor desde “El tratado del amor cortés” 100

8.3 El amor en “La fisiología del matrimonio” 103

8.4 El amor en “Deshojando Margaritas” 109

8.5 EL AMOR, VIVIENDO UNA REALIDAD COMPLEJA 114

9. AMOR ES: NO SABER LO QUE NOS ESPERA, UN CAMINO 117

INDESCIFRABLE 9.1 Tiene que haber mariposas en el estómago y náuseas, eso es lo 122

normal cuando se ama… 9.2 ¿Y quien podrá defendernos? o mejor aún, ¿quién podrá guiarnos? 123

9.3 Hagámonos pasito 127

10. CONCLUSIONES 133

11. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 135

12. ANEXOS 138

12.1.Anexo 1 138

12.2. Anexo 2 139

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INTRODUCCIÓN

Las palabras son inciertas y dicen cosas inciertas. Pero digan esto o aquello, nos dicen. Amor es una palabra equívoca, como todas. No es palabra, dijo el Fundador: es visión, comienzo y corona de la escala de la contemplación —y el florentino: es un accidente —y el otro: no es la virtud pero nace de aquello que es la perfección —y los otros: una fiebre, una dolencia, un combate, un frenesí, un estupor, una quimera. El deseo lo inventa, lo avivan ayunos y laceraciones, los celos lo espolean, la costumbre lo mata. Un don, una condena. Furia, beatitud. Es un nudo: vida y muerte. Una llaga que es rosa de resurrección. Es una palabra: al decirla, nos dice. El amor comienza en el cuerpo ¿dónde termina? Si es fantasma, encarna en un cuerpo; si es cuerpo, al tocarlo se disipa. Fatal espejo: la imagen deseada se desvanece, tú te ahogas en tus propios reflejos. Festín de espectros. Aparición: el instante tiene cuerpo y ojos, me mira. Al fin la vida tiene cara y nombre. Amar: hacer de un alma un cuerpo, hacer de un cuerpo un alma, hacer un tú de una presencia Amar: abrir la puerta prohibida, pasaje que nos lleva al otro lado del tiempo. Instante: reverso de la muerte, nuestra frágil eternidad. Amar es perderse en el tiempo, ser espejo entre espejos. Es idolatría: endiosar una criatura y a lo que es temporal llamar eterno. Octavio Paz1

El amor, más que una palabra, un concepto, es una mirada hacia lo que conocemos de él. Tal vez sea tan solo el capricho de ese dios voluntarioso y juguetón, Eros, que por antojo o por necedad quiere jugar con nosotros del mismo modo como la fortuna deseó jugar con él cuando decidió su ciego destino.

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Si bien mucho se ha dicho, se dice y se dirá sobre él, todavía parece un misterio, sobre el que todos creen tener la última palabra, pero que, al final, nadie puede descifrar. Psicólogos, terapeutas, poetas, y hasta científicos intentan explicarlo, pero ninguna respuesta es completa, satisfactoria. De ahí nació mi interrogante, del hecho de que aunque el amor es uno de los acontecimientos más importantes para la vida de cada uno de nosotros, no podemos penetrarlo del todo.

Al observar diferentes normativas amorosas disponibles, tanto antiguas como contemporáneas, se encuentra que estas, aunque con diferencias contextuales y de contenido, presentan sus resultados – sobre el amor- como correctos, intentando imponer su visión como verdadera y suprema. Aunque todas estas normativas se encuentran ligadas a su momento histórico específico, intentan imponer una visión del amor que pretende ser una respuesta única, uniforme y estandarizada a una de las experiencias más subjetivas de la vida del hombre: el amor.

A través del análisis de cuatro normativas que fueron vigentes en Occidente en 4 momentos históricos diferentes se quiere mostrar el carácter relativo de las normativas amorosas. Para esto analizaremos las condiciones de posibilidad de cada una de las normativas y la autoridad de cada uno de los autores que las crearon. Más adelante estableceremos la noción del amor que sustenta cada normativa. Después, haremos una comparación entre las 4 normativas para ver no sólo sus diferencias, sino también sus similitudes. Y, por último, se hizo un apartado donde mostraremos nuestras conclusiones y aportes al respecto.

1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

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de los abismos. Importante, sí. Importante porque a veces su presencia se encuentra en todos lados, nos persigue en los jingles publicitarios, en las canciones, en la literatura, en el cine: “Tras toda película existe una historia de amor”, dicen por ahí. Podemos hacer un intento de acercarnos a la idea de amor que Occidente ha venido construyendo por siglos, y acercarnos un poco a la idea que tenemos de él en la actualidad. Sin embargo, aun cuando es un tema tan importante en nuestras vidas, algo que a todos nos ha tocado alguna vez por su presencia o ausencia, cuando nos ponemos en la tarea de explicarlo, da la impresión de que no tenemos modo alguno de concretar lo que este es en realidad.

La literatura ha servido como medio para transmitir normativas al público. Aunque hay normatividad en muchos textos al estar estos mostrando formas de vida, existen algunos libros (que actúan como manuales) que explícitamente intentan persuadir a la gente de vivir su vida a través de sus consejos, autores que recopilan la normativa externa o crean una visión propia, para poder darle pautas a aquéllos que necesitan reglas, pues de otro modo se sentirían perdidos. Cuando la gente desea a toda costa vivir su vida de acuerdo con estándares normalizados, que los catalogarán dentro del grupo de los normales, de los que siguen las reglas, y por ende, de los saludables –ya que vivir normativamente nos “asegura” encontrarnos fuera de la anormalidad (donde nadie quiere estar), son estas obras las que les proporcionarán la guía que necesitan.

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algo tan especial: que es una experiencia personal construida entre dos personas y que jamás será igual, dado su carácter subjetivo y contextual. Buscamos encontrarnos y encontrar a la otra persona a través de esta experiencia, pero la cultura se empeña en imponernos la forma de vivirlo, cómo debemos actuar y qué debemos sentir para saber si lo que estamos viviendo es o no amor. ¿Es esto realmente necesario? ¿Necesitamos verdaderamente tener una definición y recetario para vivir el amor?

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2. JUSTIFICACIÓN

Como futura licenciada en Lenguas Modernas y como ser humano, creo que es muy importante pensar en el amor pues es una de las experiencias más significativas en la vida de la gente. A veces, lo más importante es lo más relegado, pareciera que hablar del amor es algo banal, poco interesante, no se toma como algo serio, suponiendo que se trata únicamente de un “sentimiento” que como otros, el odio, la tristeza, la felicidad, etc., no tienen mayor explicación y deben restringirse únicamente a campos menos formales. Florence Thomas dice que “el amor ha sido siempre el gran asunto, la grande affaire de las mujeres, de su vida; casi una cultura”2 Sin embargo, me gustaría pensar que el amor no es solo un asunto de mujeres, sino un asunto de todos, porque al final, académicos e iletrados, jóvenes y viejos, mujeres y hombres, todos en un momento u otro de nuestra vida hemos tenido contacto con él. El amor y el enamoramiento pueden no ser fenómenos extraordinarios en cuanto a que nunca suceden, pero si son fenómenos extraordinarios al sucedernos a todos, o a la mayoría de nosotros, de manera diferente, al ser un cambio en nuestra cotidianidad ––no nos enamoramos todos los días ni de todos los que conocemos. Como Alberoni propone en su artículo “El estado naciente del amor”, el amor nos transforma y da un giro a nuestro día a día, evolucionamos a través de él. Dejamos de ser quien éramos por su llegada, nuestros imaginarios y vida cambian por él.

La persona amada no es diferente de los demás, al igual que nosotros no somos diferentes de los demás. Es el tipo de relación establecido entre nosotros y los que amamos, el tipo de experiencia extraordinaria que estamos viviendo lo que hace diferente y extraordinaria a la persona amada, y más profundamente lo que hace diferentes y extraordinarios a ambos.3

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Thomas, Florence (2006), Conversaciones con Violeta, historia de una revolución inacabada. Ed. Aguilar. Bogotá. Pág. 78

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No podemos ver el amor como un “sujeto sintomático”, como decía Barthes. Al intentar hacer del amor un tema estructurado, que podemos encasillar, clasificar, del que hacemos una lista, estaríamos reduciéndolo a un sujeto fácilmente predecible, que podemos anticipar, manipular. ¿Y acaso es así el amor? Amamos lingüística y culturalmente, pues configuramos nuestro actuar a través de la cultura y vivimos el amor por medio de signos (a través del lenguaje verbal y no verbal) que lo alimentan, el amor es una de esas experiencias que no podemos explicar y demostrar completamente a través de la lengua, que no podemos verbalizar ni probar, una experiencia que va más allá de las palabras.

El amor no puede ser descrito ni estructurado por él [lenguaje], pues las palabras se quedan cortas ante su experiencia. Tal como nos mostraba Barthes en su libro Fragmentos de un discurso amoroso, para explicarlo tenemos que hacer uso de tautologías pues no tenemos otra manera de explicar aquello que sentimos y que queremos que el otro sepa. “Te adoro porque eres adorable, te amo porque te amo”4

El uso de tautologías nos muestra la incapacidad de hacer manifiestos nuestros sentimientos, de no tener palabras suficientes para hacer entender nuestro mensaje. No obstante, uno de los aspectos más difíciles de esta vivencia es precisamente esto, nuestra imposibilidad de comunicar por completo nuestra experiencia amorosa, que parece simplemente imposible de concretar. A este respecto comentaba Roland Barthes en “Fragmentos de un discurso amoroso”, la imposibilidad de expresar con toda precisión lo que sentimos, el efecto del amor sobre nosotros, su poder, su potencia.

Por una parte es no decir nada y por la otra es decir demasiado: imposible el ajuste. Mis deseos de expresión oscilan entre el haikú muy apagado, capaz de resumir una situación desmedida, y un gran torrente de trivialidades. Soy a la vez demasiado grande y demasiado débil para la escritura: estoy a su vera, porque es siempre concisa, violenta, indiferente al yo infantil que la solicita. Cierto que el amor tiene parte ligada con mi lenguaje (que lo alimenta), pero no puede alojarse en mi escritura.5

4

Barthes, Roland (2008), Fragmentos de un discurso amoroso, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores. Pág.

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Al no poder ser plasmado completamente por la lengua, el amor da la impresión de no poderse probar, demostrar, de hacerle ver al otro lo que sentimos. Como de nuevo lo demuestra Barthes en su alusión a las palabras de Freud respecto a la incapacidad de probar su amor a su prometida, de lo difícil que resulta no sólo verbalizar lo que está experimentando sino comprobar y hacer entender al otro, el objeto de su amor, la potencia de la experiencia [de su amor].

Freud a su prometida: ‘Lo único que me hace sufrir es estar imposibilitado de probarte mi amor’. Y Gide: ‘Todo en su comportamiento parecía decir: puesto que no me ama nada me importa. Ahora bien, yo la amaba todavía, e incluso nunca la había amado tanto; pero probárselo me era imposible. Ahí estaba, sin duda, lo más terrible’. 6

Esta investigación se enmarca dentro de la licenciatura en Lenguas Modernas por la dualidad lingüístico-cultural de la naturaleza del amor, ya que al ser el amor una experiencia que vivimos a través del lenguaje y de la cultura de la que hacemos parte, es nuestro contexto el que nos da unas pautas para amar, amamos a partir de éste. Al ser el objeto de estudio de nuestra carrera el reconocer en las diferentes lenguas que aprendemos la importancia de la cultura como soporte de una lengua y viceversa, y la experiencia del amor como uno de los acontecimientos más importantes dentro de la vida de la gente ––de gran importancia para la cultura misma––, esta investigación hace un acercamiento a algunos imaginarios que existen acerca del amor en Occidente y la fuerza de la tradición en la forma en que se vive. Al estudiar el amor como una experiencia cultural y lingüística podremos también acercarnos un poco más a comprender tanto nuestro contexto como el de otros. Comprender fenómenos culturales de Occidente, como lo es la formulación de normas para vivir el amor, nos facilita la comprensión de contextos, para así, al acercarnos a aprender y comprender las lenguas occidentales comenzar a verlas no solamente como un código, sino como todo un sistema de significados.

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La investigación es relevante no solamente para los Licenciados en Lenguas Modernas que deseen ampliar sus horizontes profesionales y quieran tener una visión holística de los fenómenos sociales que han hecho de Occidente lo que es, sino para todos aquellos que alguna vez se hayan preguntado si existen fórmulas para amar. Al tener un poco más claro los alcances de los discursos sobre el amor en nuestro contexto podemos entender mejor nuestra cultura, y es la capacidad de comprender una cultura la que nos permite realmente apropiarnos de una lengua para dejar de verla como una estructura fría y ajena, como un simple código, y comenzar a ver en ella su riqueza como producto de la tradición. Para esto es importante conocer en primera instancia los elementos que componen nuestro propio contexto, y de esta manera poder comenzar a compararlos con los extranjeros.

En otro orden de ideas, esta investigación puede situarse en la línea de investigación “Lenguajes e identidades sociales” del Departamento de Lenguas, pues como mencionaba anteriormente, al amar forjamos nuestra identidad, nos descubrimos a la par que conocemos al otro.

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3. OBJETIVOS

3.1. OBJETIVO GENERAL

A partir del análisis de cuatro obras que se enmarcan dentro de la categoría de normativa amorosa, vigentes en cuatro momentos históricos diferentes, queremos evidenciar el carácter relativo y contextual de cada una de ellas.

3.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Establecer claridad conceptual acerca de los términos normativa, regla, norma, norma extra legal, normal, castigo legal y social, para así explicar la categoría “Normativa amorosa”.

• Exponer las condiciones de posibilidad que condujeron a la aparición de cada una de las normativas elegidas.

• Determinar las razones por las que la opinión del autor de cada normativa era considerada válida.

• Establecer la noción del amor que sustenta cada normativa.

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4. MARCO DE REFERENCIA

4.1. MARCO DE ANTECEDENTES

El amor ha sido un tema de discusión en muchos campos del conocimiento y en diferentes momentos históricos. Desde la psicología, que es donde encontramos más investigaciones, hasta la biología que intenta reducirlo a un juego de hormonas y feromonas. En los últimos años se ha visto un marcado interés por el amor desde la publicación de libros de sociólogos como Zygmunt Bauman y su “Amor Líquido” que describe el amor contemporáneo en los tiempos líquidos, o el de los esposos Ulrich y Elizabeth Beck que escribieron “El normal caos del amor” que describe el choque de intereses entre amor, familia y libertad personal y la posibilidad de mantener el amor en la sociedad contemporánea de iguales, o el ya clásico libro del lingüista y escritor Roland Barthes, “Fragmentos de un discurso amoroso” que ve al amor como discurso y como algo que va más allá de él.

Aunque el amor es un campo cuyo estudio está en auge en el mundo, en Colombia las investigaciones realizadas no han sido numerosas. Adicionalmente, vemos que estas investigaciones desarrollan diferentes enfoques. En la Pontificia Universidad Javeriana estudiamos varios trabajos de investigación cuyo tema se encuentra relacionado con el amor.

Desde la psicología, Diana Ujueta tomó como base la teoría de Bauman sobre el amor contemporáneo en nuestra sociedad líquida, para su investigación titulada “Amor a primer “clic”, el ciberespacio: un lugar donde todo se vuelve líquido”7. Aquí la autora tiene como objetivo caracterizar la manera como los habitantes de los mundos o plataformas virtuales viven la subjetividad y las relaciones

7 Ujueta. Diana (2007), Amor a primer “clic”, el ciberespacio: un lugar donde todo se vuelve líquido,

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interpersonales. Es interesante ver cómo la autora utiliza la teoría de Bauman para explicar la experiencia amorosa en campos virtuales como lo es la plataforma Second Life, que es su objeto investigativo, y las repercusiones que tiene el aislamiento que conlleva la interacción en este tipo de medios.

Los comunicadores sociales Mauricio Hernández y Amanda Muñoz hicieron un estudio al que titularon “Versiones y aversiones del amor”8, en el que comienzan por comparar al amor con un bien de consumo, existe un interés en ver cómo el amor esta íntimamente ligado al consumo de ciertos productos. Además, los autores intentan hacer un acercamiento a la visión de los jóvenes sobre el amor a través de una entrevista. De la entrevista se derivó un sinnúmero de respuestas diferentes, pero con ciertos elementos en común. Entre aquellos que ven al amor como dominación, no consideran que esta dominación sea una característica necesaria de una relación sino que está dominación está totalmente ligada a situaciones concretas, a parejas en especial que la aceptan y mantienen esas relaciones de sujeción, gente que ve al amor como un juego de poder. Sin embargo, muchas otras personas creen que dado el caso de existir relaciones en donde se dan estos juegos de dominación, éste es el caso de personas maltratadoras y maltratadas, de un poder autoritario que hace negar al otro como persona. En las conclusiones se llega a pensar que el amor es una díada entre el ideal y la realidad, siendo cada una dependiente de la otra, pero muchas veces olvidándose de su existencia, lo que causa los más grandes problemas de las parejas al ilusionarse con la idea romántica del amor y estrellándose con la realidad.

Los resultados arrojados por este trabajo nos muestran –implícitamente- cómo existen normativas amorosas en los jóvenes pues aunque sus respuestas no sean idénticas, podemos ver que hay ciertos elementos que se repiten, dividiendo las

8, Hernández, Mauricio, Muñoz, Amanda (1997), Versiones y aversiones del amor, [trabajo de grado],

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opiniones de los jóvenes en dos, los que están de acuerdo y en desacuerdo con una normativa principal: la que cree que el amor es una relación de sujeción, y la que opina que esto sólo se da en parejas que buscan este tipo de relación, es decir, que cada quien decide si vive el amor a través de la sujeción o no.

Después de una revisión general a las investigaciones realizadas sobre el amor en nuestro país, se resalta que hasta el momento no hay investigaciones que se enfoquen, específicamente, en las normativas amorosas y su relatividad. Vemos que existen muchas investigaciones que buscan comprobar las teorías freudianas del amor, o que quieren ver la visión amorosa de algún autor específico a partir de sus obras literarias o artísticas, pero ninguna que conecte la normatividad existente en manuales amorosos con la experiencia del amor de la gente.

Este proyecto de grado pretende identificar las características más importantes de los cuatro textos que elegimos por tener elementos que los enmarcan dentro de la categoría de “Normativas Amorosas” y mostrar el carácter relativo y contextual de cada uno de ellos.

4.2. NORMATIVAS: LA NORMA Y LO NORMAL

There can be normative order without explicitly formulated norms. The implicit norms are in fact largely observed and respected, quite often with no element of supervision, direction or enforcement other than that of a pressure of

common. Neil MacCormick9

Toda nuestra ciencia es un libro de cocina, con una ortodoxa teoría, que nadie tiene el derecho de poner en duda, y una lista de recetas a la que nada se puede añadir, salvo con especial permiso del cocinero mayor. Aldous Huxley10

9 Maccormick, Neil (1998, Mayo), Norms, Institutions, and Institutional Facts, en: Law and Philosophy, Vol. 17, No. 3, Laws, Institutions, and Facts Pág. 309.

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Desde que conocemos la existencia de los asentamientos humanos, hemos sabido de la presencia de reglas que rigen y gobiernan la sociedad, que nos proporcionan ciertos estándares de la forma en que debemos vivir, para poder coexistir en armonía y no terminar acabando los unos a los otros, (aunque muchas veces esas reglas parecen quedarse tan solo en el papel porque la gente, de una forma u otra, parece no siempre estar de acuerdo y rebelarse es más común de lo que uno creería). Las normativas son comunes y se encuentran en diferentes presentaciones, formas y colores, desde las más simples como las que nos enseñaban en el colegio a no poner los codos en la mesa, como el “Manual de urbanidad” de Carreño, hasta los códigos civiles, normas de tránsito, códigos de etiqueta –como en algunos restaurantes donde obligan a sus comensales a vestirse adecuadamente (el tan conocido dress-code )–, entre otros ejemplos de manuales, instructivos, códigos y reglamentos que buscan regular la conducta de los miembros de una sociedad con el fin de “mejorar la vida en comunidad”.

En muchos casos, no seguir las normas impuestas socialmente, normas que pueden o no traer sanciones, genera conflictos de diferentes índoles como el partir la sociedad en dos sectores: los “civilizados” que actúan de acuerdo con las normas y buenas costumbres, y los “bárbaros” que no las cumplen por desconocimiento de ellas o por rebeldía. No obstante, la obediencia o desobediencia de las normas, o el ejercicio de juzgar su pertinencia no es nuestra preocupación

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término normativa significa, comenzando desde la noción más básica, para más adelante adentrarnos en una definición con miras a evitar malentendidos al respecto. Así mismo aclararemos la diferencia que existe entre regla y norma, y cómo ambas cumplen diferentes funciones al ser las normas creadas por la sociedad en sí, y las reglas por entes jurídicos como el Estado, entre otros, a fin de resaltar nuestro interés en analizar aquellas normativas creadas por la sociedad misma: las normas extra legales – y no las establecidas formalmente por la ley-. Más adelante, analizaremos la cercanía entre la norma y lo normal, ya que gracias al concepto generalizado de lo “normal” construimos las normativas. Por último, se expone la relación que existe entre la normativa y el castigo para mostrar cómo este puede tener una fuerte incidencia en la sociedad que lo padece. Todos estos conceptos han sido de vital importancia dentro de la sociología como lo afirman Alan Ross Anderson y Omar Moore en su artículo El análisis formal de los conceptos Normativos.

Como decíamos antes, el propósito de esta investigación no es cuestionar la obediencia de las normas, nuestro interés es el reconocer la existencia de normativas amorosas para luego reflexionar acerca de si queremos seguir su camino, o preferimos buscar la “originalidad”: establecer la elección, la libertad de elegir cómo crear las relaciones amorosas propias.

4.2.1. Normativa: una definición

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Su buscamos en una enciclopedia cualquiera, como en nuestro caso en la de Espasa Calpe, vemos un punto de vista muy general que afirma que las normativas tienen como fin regular cualquier actividad humana.11 Ya adentrándonos en este concepto tomamos la teoría del autor Neil MacCormick que afirma que las normativas son todo aquello que regula nuestro ser, desde las normas, convenciones, reglas, estándares y principios12 que pueden actuar de diversas maneras, sea de forma corporal ––como cuando tenemos que aguantar las ganas de ir al baño hasta que se acabe una clase––, las que afectan nuestro comportamiento o nuestro hacer ––por ejemplo las convenciones sociales: saludar de beso en la mejilla a un familiar o apretar la mano a una persona que recién conocemos–– y, por último, aquellas que regulan la imagen social, es decir, aquellas normativas que nos dan pautas del ideal que debemos representar ante los demás.

El concepto de normativa se encuentra generalizado de tal forma que vemos la necesidad de diferenciar la existencia de normativas que son reguladas legislativamente y cuyo incumplimiento trae sanciones impuestas por la ley, o aquellas normativas que “sólo” acarrean consecuencias negativas en el círculo social de quien las viola.

We all do, as a matter of fact, draw conclusions from a variety of statements that may, broadly speaking, be called "normative." We reason from moral precepts, from imperatives, from commands, from statements of legal responsibility and obligation, and from sets of rules for games like chess, bridge, and football.13

Es interesante ver cómo desde el punto de vista de MacCormick existen normativas que pueden ser catalogadas como “convención”, es decir, las normas implícitas de orden normativo informal, aquellas normas que tomamos como

11 Enciclopedia Universal Ilustrada (1919). “Normativas”, Tomo 38, Madrid Espasa Calpe Editores

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Maccormick, Neil. Op. Cit Pág. 303.

13Anderson, Alan, Moore, Omar (1957, Febrero), The Formal Analysis of Normative Concepts, en: American

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obvias y no nos damos cuenta de su injerencia en nuestras vidas, son tan comunes, al hacer parte de nuestra cultura no son motivo de discusión:

A large part of our ideas about etiquette and good manners, and many other important elements of social usage, as well as the grammatical and semantic norms of natural languages, are conventions.14

Las normativas vienen de “norma”, siendo las normas las reglas que seguimos pero que no necesariamente se encuentran bajo el mismo régimen de normas institucionales. Es necesario ver que normativas como la Constitución política de Colombia, los códigos civiles o penales, etc. se diferencian de las normativas que serán objeto de nuestro estudio por su carácter completamente explícito e imperativo, y sobre todo, porque vienen enmarcadas dentro del eje de una institución reguladora: el Estado colombiano.

Y aunque estos documentos son también fuerzas reguladoras, no buscamos analizar documentos cuya aparición vaya ligada con algún interés de la entidad abstracta que lo expide, por el contrario queremos observar cómo autores específicos se encargan de recoger y difundir las normativas que ya están implícitas en las prácticas sociales, haciéndolas explícitas y prescribiendo prácticas efectivas. El hecho que las normativas amorosas que escogimos como objeto de análisis no sean emitidas bajo el régimen de entes reguladores abstractos es vital para nuestro análisis, ya que, en efecto, dichas normativas no son ley, sino sugieren una idea de lo que la relación de pareja es, y con esto proponen una serie de normas que ayudan a llevar a cabo este ideal: se busca un cambio en el comportamiento de aquellos sujetos susceptibles a las normativas amorosas, que adapten su vida a dicho ideal, el correcto y el único que logrará llevarlos a encontrar “la felicidad” –que pareciera ser la meta de todos los seres humanos.

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El término “Normativa” se encuentra directamente relacionado con norma y con lo que se considera normal. Según Philip Pettit lo que buscan las normas es implementar ciertos patrones de comportamiento, de forma que parezcan deseables u obligatorios para los miembros de la sociedad.

Norms are generally operative, for example, in supporting patterns of behavior like truth telling, promise keeping, and abstinence from theft, fraud and violence. They also play a role in supporting familiar virtues like loyalty, fairness, integrity and courtesy, as indeed they play a role in supporting less attractive dispositions like conformism and vengefulness.15

Sin embargo, las normativas que serán objeto de esta investigación no son tan solo prescriptivas e imperativas, son normativas descriptivas pues se derivan de la estructura misma de los objetos considerados. Las normativas descriptivas no sólo describen las estructuras sociales de donde nacen sino que, a la vez las perpetúan y refuerzan al ponerlas por escrito y la difusión que se da entre ciertas esferas de la población, logrando, de esta manera, actuar sobre dos principios básicos de prescripción no imperativa y descriptiva, pues al describir la manera “adecuada” de amar están también prescribiendo una forma específica de amar, una forma correcta y normal, que hace a un lado a las demás.

Las normas son esencialmente preceptos y guías para actuar dentro de la sociedad Sus prescripciones al igual que sus prohibiciones tienen un significado colectivo: una regla no es norma si no es reconocida como tal, y acogida por un numeroso grupo de personas.16

Una regla es dada por algún ente que la impone hacia una población que se encuentra bajo su poder, cuyo incumplimiento acarreará sanciones regidas por la ley. Una regla puede también ser norma si el grueso de la población la acoge y acepta, por ejemplo “no matar” es una regla que tiene sanciones pero también es una norma pues una mayoría de la población está de acuerdo en que no debemos asesinar a los demás. Mientras que una regla puede no ser necesariamente aceptada por la mayoría pero implementada para, en teoría, beneficiar a la colectividad, como en el caso de la prohibición del fumar en sitios cerrados 15

Pettit, Philip. (1990, Julio), Virtus Normativa: Rational Choice Perspectives, en:Ethics, Vol. 100, No. 4 Pág. 725.

16 Encyclopédie Philosophique Universelle. Les notions philosophiques (1990), « Norme », dictionnaire 2,

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públicos, que si bien, por razones de salubridad todos nos beneficiamos con esta regla, muchos miembros de la sociedad se encuentran en desacuerdo con ella.

La normativa legislativa y las normativas amorosas se encuentran en dos planos distintos aunque vengan del mismo principio de regulación. Puede que las leyes entren también en el plano de normalizar la población, pese a esto se encuentran en un estatus muy diferente al de las normativas amorosas. Las leyes, al igual que documentos reglamentarios como lo son los códigos universitarios o manuales de convivencia escolares, el código civil o cualquier reglamento elaborado por una empresa o institución, han sido creadas para establecer los castigos por acciones no permitidas por dichas instituciones puesto que atentan contra el “bienestar comunal” o cualquier bien privado, según el caso específico. Consecuencias que se traducen en diversos castigos desde tener que cumplir con una jornada de servicio social por haber bebido alcohol con el uniforme del colegio puesto, hasta la expulsión inmediata por el plagio de algún autor en la entrega de un trabajo escolar. Como afirma Gibbs, las leyes buscan dar claridad sobre lo que se debe o no hacer, y las consecuencias a los actos que van contra de ellas, su intención [de las leyes no es de regular por completo el comportamiento de la gente sino de imponer sanciones a los actos que se consideren como en contra de sus lineamientos.

Laws are not binding on behavior in a moral or a physical sense; they do not even literally proscribe or prescribe conduct. All that a law does is specify what should happen if a person does or does not commit a designated act; the law attaches consequences to acts, and the ultimate legal consequence of an act is the administration or the withholding of a sanction.17

Entonces, cuando hablamos de las normativas amorosas estamos haciendo referencia a un tipo de norma diferente: las normas “extra legales” que para Gibbs, corresponden a aquellas que la sociedad considera como válidas, como pertinentes, pero que no se encuentran regidas por ningún ente institucional.

17 Gibbs, J.P. (1966, Junio), The Sociology of Law and Normative Phenomena, en: American Sociological

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An extra-legal norm is a collective evaluation of behavior where the majority of the members of a social unit believe that one ought to act in a certain way, while a law as an evaluation may not be collective (i.e., have popular support).18

Las normas extra legales son aquellas que son aceptadas socialmente como correctas pero que no son penalizadas por la ley, sino bajo otros parámetros sociales más complejos. Por ejemplo, cuando una mujer decide tener un romance con el novio de su mejor amiga, aunque la ley no vaya a imponer un castigo sobre ella por “robarse al novio”, probablemente obtenga un castigo social como el rechazo de todas las otras amigas que se enteren del asunto, el ostracismo social que obligará a la búsqueda de un nuevo grupo o a la desconfianza eterna con los miembros del grupo de la traicionada. El rechazo social es, para muchos, uno de los peores castigos imaginables.

No obstante, hay momentos en que la norma amorosa trastoca la regla judicial. Hace unos años hubo un caso que causó mucha polémica por cuestionar los derechos del Estado legislativo sobre la vida de los adultos. El caso se dio en Alemania: Patrick Stübing y Susan Karolewski se enamoraron, viven juntos y tuvieron 4 hijos, y aunque pareciera una historia de amor más, ellos no contaron con el apoyo del gobierno alemán (que promueve los nacimientos de bebés por los bajísimos índices de natalidad de Alemania) por ser hermanos, ya que el incesto es un crimen en dicho país.

Los hermanos no se conocían porque su madre, Anne Marie, acosada por problemas económicos, dio en adopción a su primogénito. La familia vivía en el estado de Sajonia, antigua Alemania Oriental, y él se crió cerca de Berlín y se convirtió en cerrajero. Al cumplir la mayoría de edad pidió ver a su madre biológica y un par de años más tarde ella accedió al encuentro. Fue entonces cuando conoció a su hermana, siete años menor que él. Iba a ser una simple visita, pero Patrick terminó por mudarse a la casa materna. Sólo seis meses más tarde la señora murió de un infarto y sus hijos quedaron solos. La tristeza, el profundo amor y la atracción que sintieron desde el primer día llevaron a que ellos comenzaran una relación de pareja. Pocos meses más tarde Susan quedó embarazada y a los 16 años dio a luz a su primer hijo, Erik. 19

18 Ibíd. Pág. 322.

19 Revista Semana. (2007, 10 de marzo), Hermanos y amantes, [en línea], disponible en:

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Pero la historia de Susan y Patrick no quedó ahí. Después de unos cuantos meses de felicidad, Patrick fue acusado ante las autoridades de sostener relaciones sexuales con su hermana ya que el incesto es considerado ilegal por el artículo 173 de la constitución alemana. Tras el nacimiento de su primer hijo –que fue retirado inmediatamente de la custodia de sus padres- Patrick recibió libertad condicional (por la minoría de edad de Susan y por no tener cargos anteriores), para luego ser condenado a 10 meses de cárcel por reincidir en el crimen después del nacimiento de dos niñas más que también fueron dadas en adopción. Antes de entrar a la prisión, Susan volvió a quedar embarazada confirmando la fuerza de la unión, razón por la cual Stübing obtuvo dos años más tras las rejas.

Asumiendo que Susan y Patrick son dos adultos sin ningún impedimento físico que nuble su capacidad de tomar decisiones, y siguiendo que, en teoría, las razones para enamorarnos de una persona son puramente personales y al vivir en occidente tenemos la libertad de amar a quien nos plazca, ¿por qué es el caso de Susan y Patrick un delito? Si la respuesta fuera que los hijos que serán resultado del incesto tendrán problemas genéticos que podrían evitarse al prohibir dichas uniones, entonces también deberían prohibirse los embarazos de mujeres después de los 40 años, o de personas con alguna enfermedad congénita, que no es el caso en Alemania. Si después de Stübing haberse practicado la vasectomía (que era la única razón científica real contra su unión), su relación con Karolewski sigue siendo ilegal -pues la ley prohíbe el coito entre hermanos- ¿cuáles son los argumentos para que la sociedad alemana, el 70% después de una encuesta de la revista Der Spiegel20, esté en contra de la despenalización del incesto, es decir, de la relación entre Susan y Patrick21?

20 Ibíd. 21

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Los hermanos-amantes no ven su amor un crimen sino el resultado de un acercamiento amoroso como cualquier otro, y por eso mismo es difícil para ellos aceptar la ilegalidad de su situación.

Many people see it as a crime, but we've done nothing wrong, said Patrick, an unemployed locksmith. We are like normal lovers. We want to have a family. Our whole family broke apart when we were younger, and after that happened, Susan and I were brought closer together," he said.22

¿Por qué, como dice Patrick, no puede la sociedad reconocerlos como una pareja “normal” como cualquier otra?23 Es importante aclarar que es precisamente el rechazo que la sociedad alemana ha tenido contra la relación de los hermanos lo que más les molesta, los castigos judiciales no parecen tener el mismo efecto en ellos como el castigo social. Esto demuestra como en la relación amorosa de los hermanos es la normativa extra-legal, es decir, el rechazo social, un factor que tiene mucho peso para ellos. Las normativas extra-legales como en este caso la indisposición de la cultura hacia las relaciones incestuosas es vital para la construcción de las relaciones, el caso de estos hermanos puede verse como diferente pues ellos no se criaron juntos y por lo mismo no crearon el vínculo de hermanos que se en otras relaciones de la misma categoría, sin embargo el hecho de que sean hermanos indispone profundamente a la sociedad alemana.

Otro ejemplo muy claro para poder entender lo que es una norma extra legal nos lo brinda MacCormick cuando habla de la normativa de hacer filas. En ningún sitio se encuentra explícito que debemos esperar nuestro turno cuando llegamos a un lugar. Por ejemplo, si estamos en el supermercado esperando en la caja registradora a ser atendidos, el primero en llegar a la caja será atendido antes que los que llegaron después, a menos que alguien tenga una razón muy fuerte para ser atendido primero (como que está comprando los medicamentos para alguien que los espera con urgencia en su casa). En condiciones normales el derecho a 22 Moore, Tristana. Couple stand by forbidden love, en BBC News[en línea], disponible en:

http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/6424937.stm , recuperado 17 de marzo de 2009

23

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ser atendido primero por llegar con anticipación se cumple en la mayoría de los casos, y cuando alguien intenta saltar esta norma, más de uno se quejará o llamará la atención de los demás por la no tan bien vista “colada” en la fila. La norma de hacer la fila no es una norma necesariamente explícita, no obstante la mayoría de nosotros sabemos de qué se trata e intentamos seguirla para mantener algún tipo de orden en este aspecto.

For where there is a queue for something you want, you ought to take your turn in it. This does not mean that there is a single quite specific or explicit norm that everybody cites when queuing. People know how to queue, and can tell cases of queue-jumping, and protest about them, even if they have never articulated exactly what their governing norm is.24

Este ejemplo de hacer la fila es tan sólo uno de los muchos casos que vemos de normas implícitas dentro de la cultura pero de las que sus miembros se encuentran completamente al tanto, se sabe cual es la norma, se sigue y se hace cumplir aunque no haya una legislación al respecto. Sin embargo, es muy importante aclarar que así como la normativa de “hacer la fila” funciona bien en algunos países, en Colombia, por ejemplo, esta norma no siempre funciona tan bien como uno quisiera. Basta con ir al Transmilenio un día en Bogotá, para darse cuenta de cómo mucha gente no respeta el “derecho de llegar primero” y utiliza la ley del más fuerte (o la del que más empuje) como ley natural. En este caso vemos cómo es necesario darnos cuenta de la importancia del contexto cultural para la obediencia de normas extra legales, como lo decía Neil MACCORMICKo podemos relativizar o explicitar las normas pues su relevancia depende de un contexto cultural propio, ninguna normativa puede considerarse como universalmente correcta ya que todas las versiones tienen algo de verdad en ellas.

There is in all probability no single normative formulation that will be the subject of universal agreement, and no special reason to suppose that among a range of reasonable interpretations just one has to be the right one.25

No hay una interpretación única de las normas, y cada sociedad hace uso de ellas de maneras diversas, que pueden evolucionar y transformarse sin darnos cuenta.

24 Maccormick, Neil. Op. Cit. Pág. 305 25

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Ahora bien, aunque no existen normativas universales, vemos que en cada estructura social existen ciertos parámetros normativos que mantienen el sistema funcionando. Para Parsons, un sistema de acción concreto “is an integrated structure of action elements in relation to a situation. This means essentially integration of motivational and cultural or symbolic elements brought together in a certain kind of ordered system”26, estando dicho sistema orientado normativamente27. Las acciones de la gente dentro del sistema deben ir orientadas hacía los estándares comunes, los parámetros establecidos conjuntamente, pues sólo de este modo puede existir un orden. Como el mismo Parsons anotaba “the basic condition in which the interaction system can be stabilized is for the interests of the actors to be bound to conformity with a shared system of standards.”28 Los individuos comparten una serie de definiciones de las diferentes situaciones, o normativas comunes, las interacciones guiadas bajo dichos esquemas posibilitan la continuación de la estructura social. “The regularity or patterning, of interaction is made possible through the existence of norms which control the behavior of actors. Indeed, a stabilized social system is one in which behavior is regulated in this way.”29

Entonces, si aceptamos los conceptos de Parsons, la gente se encontraría en una desesperada búsqueda de aprobación social, por la que se sometería a normas y formas de vida con las que de pronto no están de acuerdo, pero que los llevan al éxito social. Si seguimos este concepto de aceptación ciega de lo que nos imponen socialmente, estaríamos reduciendo al ser humano a un ser que no evalúa ni cuestiona las imposiciones externas. Diríamos que las acciones de la 26

Parsons, Talcott (1951). The social system. The free press, New York. Pág. 36.

27 Ibíd. Pág. 11. .Es muy importante anotar, cómo decía Parsons, que hasta la comunicación más elemental requiere que el individuo se conforme con las convenciones sociales (la lengua es una de ellas), sin esto la interacción se convertiría en una tarea sumamente difícil.

28 Ibíd. Pág. 38.

29 Lockwood, David (1956, Junio). Some remarks on “The social system”, en: The British Journal of

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gente estarían determinadas por el deber ser social: "people are so profoundly sensitive to the expectations of others that all action is inevitably guided by these expectations."30 Pero, cabe preguntarse si realmente tenemos, en términos freudianos, un súper yo tan desarrollado que actuamos siempre de acuerdo con las normas socialmente aceptadas o de lo contrario nos sentiríamos culpables y miserables. Para el sociólogo Johnson citado por Wrong, los miembros de una sociedad sienten la necesidad, una necesidad ya internalizada, de vivir a partir de las normas, de adaptarse a lo “normal”, de seguir con lo aceptado para no sentirse después culpables por haber defraudado a los demás con su conducta anormal. "Conformity to institutionalized norms is, of course, 'normal.' The actor, having internalized the norms, feels something like a need to conform. His conscience would bother him if he did not."31 Entonces, cabe preguntarse si las imposiciones sociales juegan un rol tan importante en la creación de nuestro ser, de nuestra personalidad, ¿por qué hay problemas de convivencia en el mundo si desarrollamos un súper yo tan fuerte que no somos capaces de contradecir la normativa social por el mismo miedo a sentirnos culpables?

Con lo anterior continuaríamos con la creencia tradicional de considerar a las personas que actúan fuera de lo normal como psicópatas o anormales que deberían irse del núcleo social por no seguir las normas que se imponen socialmente, como es el caso de los “Amish” en Estados Unidos, quienes por no estar de acuerdo con las normas de vida contemporáneos son relegados a una franja de la población etiquetada como la de los “raros”, especímenes extraños que vamos a observar en vacaciones, como si visitáramos el circo o Disneylandia, muy al estilo de las reservas indígenas de Aldoux Huxley en “Un Mundo Feliz”.

30

Wrong, Dennis (1961, abril), The Oversocialized Conception of Man in Modern Sociology, en: American Sociological Review, Vol. 26, No. 2, Pág. 187.

31 Johnson citado por Wrong (1961, abril), The Oversocialized Conception of Man in Modern Sociology, en:

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Sin embargo, no queremos cuestionar si las personas realmente se adaptan a las normas sociales por una necesidad innata de complacer a los demás, o si lo hacen por internalizar las normas al punto de que incumplirlas desataría en ellos tal estrés que atentaría contra su bienestar emocional. Nuestro interés es hacer una reflexión acerca de las normativas amorosas, de su rol en la sociedad como prescriptoras de lo aceptado y desaprobado, y de cómo dichas normativas no nacen necesariamente de entidades legales, o instituciones, como es el caso de la constitución, un reglamento de estudiantes o el reglamento de uso del Transmilenio, sino de autores que intentan informar a la gente de lo que han observado, mediante la experiencia, de lo que el amor es, y que al hacerlo terminan creando una normativa.

4.2.2. La normativa y lo normal

Siguiendo con nuestro planteamiento sobre las normativas amorosas como reguladoras de comportamiento, tenemos que regresar a un concepto que no hemos desarrollado pero que es vital a la hora de hablar de ellas. En el dominio que nos interesa, la existencia de reglas implica un ideal de la relación amorosa, un concepto de amor. Al describir la manera “adecuada” de amar se estaría prescribiendo una forma específica de amar, una forma correcta y normal, que hace a un lado a las demás. Como decía Misztal citando a Dupre “because judgments of normality only become possible after an object has been assigned to a specific kind, […]the concept of "normal" is "almost invariably normative" and is always a social construct”32. Es decir, el concepto de normalidad, de lo “normal”, adquiere un carácter normativo, que se le ha asignado socialmente Pero ¿qué es lo normal?, ¿podemos atrevernos a decir que hay “normalidad” en el amor?

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Hace unos años hubo una historia que conmocionó a los Estados Unidos por desatar un dilema que parece no tener respuesta. Una profesora casada, de 34 años, Mary Kay Letourneau, sostuvo relaciones con su alumno del sexto grado, de 12 años, Vili Fualaau, y como fruto de su relación nacieron dos niñas: Audrey y Alexis. La sociedad norteamericana no podía comprender cómo una mujer hecha y derecha se fijara en un niño que apenas comenzaba la pubertad. El mismo Fualaau no podía comprender los hechos, aunque se encontraba extasiado con lo que estaba sucediendo:

When I look back at the situation, I'm just like, what did she see in me?" Mr. Fualaau, now 21, said in an interview with the Today show, broadcast in the US yesterday. I thought, she's older than I am. She's a teacher, and she's married. And she has four kids of her own. And I'm 12, and I'm not really that good looking. So I think: what's the deal here? Why does she love me? Or why does she say she's in love with me?33

Después del nacimiento de la primera hija de la pareja, las autoridades tomaron cartas en el asunto dado que en Estados Unidos es ilegal que una persona mayor de edad tenga relaciones sexuales con un menor, por consiguiente Letourneau fue arrestada y pasó 6 meses en la cárcel, de donde fue liberada bajo libertad condicional, con la única prohibición de no volver a ver a Fualaau. No obstante, dicha condición fue violada y Letourneau fue de nuevo apresada -luego de encontrarla huyendo con el joven, y embarazada de nuevo- cumpliendo una condena de 7 años por pedofilia y abuso de menores, pena que terminó en el 2004. La opinión pública en Norteamérica se dividió, una parte de la población consideraba que al no ser un acto forzado sino completamente consentido no debería considerarse como violación, y ve en la historia de los dos una manifestación de amor a toda prueba. En sentido contrario, mucha gente, incluyendo los jueces que dictaminaron la condena de Letourneau, considera que el castigo que recibió es justo. Pero, ¿fue esta relación forzada? ¿Podemos

33

Overington, Caroline (2004, Agosto 7),The teacher and the school boy, [en línea], disponible en:

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considerar el supuesto amor de Letourneau y Fualaau como una aberración en la que ella manipuló los sentimientos inocentes de una pobre “víctima”? Después de 7 años de separación, la pareja volvió a reencontrarse y hoy en día están casados y viven como una pareja “normal”, entonces, cabe preguntarse, ¿hasta que punto fue y es su relación “anormal”? En Colombia existen miles de casos de niñas de 12 y 13 años que quedan embarazadas de hombres mayores, sin embargo, esto no es considerado un delito, y vemos casos de parejas que se conocieron cuando uno era profesor de colegio del otro. Entonces ¿por qué son dichos casos diferentes del de Letourneau? ¿Será que nuestro concepto de aberración y pedofilia es más laxo que el de los norteamericanos?

Es precisamente en casos como el de Letourneau que vemos el poder la norma extra legal en una sociedad, si algo es aceptado o criticado por una sociedad, esto no quiere decir que en todas las sociedades se de el mismo caso, de la misma forma que para la sociedad norteamericana es delito que un mayor de edad se involucre con un menor en Colombia no es considerado como anormal a aquel que haga lo mismo. Lo “normal” es una construcción social y cultural.

A partir del concepto que Peter Alexander discute en su artículo Normalidad, observamos que lo normal, o la normalidad, es un concepto que se encuentra ligado a la estadística, que sirve para delimitar lo frecuente de lo poco frecuente, o sea, que usamos para definir algo que se encuentra en los límites de lo más visto, de lo habitual, de lo conocido y aceptado por una mayoría.

Many natural and artificial features of our world are distributed normally; for example, amounts of rainfall, people's heights, the yield of crops, the results of examinations and of I.Q. tests. If we take a normal curve and mark off a central portion of it where by far the greatest number of individuals falls and designate those individuals 'normal' we are using the statistical concept of normality. It is just a matter of fact if some feature of the world conforms to this pattern. If we are careful to use 'normal' in this way we are using it descriptively, to point to a matter of fact, without any value-judgment to the effect that the usual is the best. To say that x is normal, in this sense, is just to say that it is, in some respect, as xs usually are.34

34 Alexander, Peter (1973, abril) Normality, en Philosophy, [en línea] Vol. 48, No. 184, disponible en:

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Con lo anterior se afirma que lo normal es lo que vemos de forma repetida, es decir, si vivimos en una sociedad donde las mujeres se encargan de buscar el alimento mientras que los hombres se quedan en casa protegiendo a los niños de cazadores fortuitos como lobos o cualquier otro depredador, eso sería lo normal, en oposición al mundo de nuestros antepasados (y que aún hoy en día podemos ver en algunas tribus) donde la mujer se queda en casa mientras el hombre caza y va en busca de la comida. En efecto, lo normal vendría a ser algo no estático, que cambia de lugar en lugar, de civilización en civilización. Como en Colombia es “normal” que a la entrada de los centros comerciales le revisen el baúl a los automóviles que se disponen a ingresar, esta misma situación en Alemania, por ejemplo, sería inconcebible. Como decía Alexander: […] “standards of normality are relevant only within a given cultural system”35, reforzado por Hallowell que afirmaba que […] “standards of normality differ and are even often antithetical, from society to society”.36 Lo normal como decíamos anteriormente se construye a partir de lo que vivimos en nuestra cultura y es a partir de estas experiencias que juzgamos algo como “normal” o “anormal”.

Ahora bien, lo normal puede ser visto como lo más frecuente como Alexander planteaba, pero lo normal, la normalidad también es un concepto que tiene otros referentes además de este. Donald Price nos recuerda en su artículo “Normal, disfuncional y enfermo” que desde la sociología se ha asociado lo normal no solamente con lo más recurrente como decía Alexander sino también se ha pensado como lo deseable, lo que implícitamente anhelamos, lo agradable y lo perfecto. Esta normalidad es, en instantes, tomada de la misma forma de como es vista en medicina: se es normal o se está normal cuando no hay enfermedad, cuando nuestro cuerpo y mente funcionan “como deben” y no hay ninguna 35 Ibíd. Pág. 140.

36 Hallowell, Irving. A (1936), Psychic Stresses and Culture Patterns, en American Journal of Psychiatry, 92,

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irregularidad, de aquí que veamos lo normal como algo positivo, pues relacionamos la normalidad física o mental con el hecho de estar saludables. Así, podemos ver que lo normal puede ser tanto lo regular, lo frecuente, del mismo modo que lo deseable, lo positivo. Hay que destacar que esta última referencia de lo normal (que lo entiende como algo anhelado), ha permeado varias esferas de la sociedad, ya no es únicamente una percepción médica. La normalidad es vista como un estado deseable pues permite a la gente estar tranquila con respecto a que todo se encuentra en orden, sin importar si la situación se encuentre realmente en buenas condiciones o si sea sólo aparentemente favorable, como afirmaba Mizstal citando a Goffman,

[…] even though normalcy is a social construct, the appearance of normality counts for more than the actual occurrence because it provides us with a sense of predictability. Normal appearances assure people that nothing around them is out of the ordinary and life is predictable, so in the absence of anything unusual, they can continue their routines. 37

De ahí que muchos pretendan que todo se encuentra bajo control, aun cuando todo va mal pues, para una mayoría, es necesario tener la sensación de control, de que la vida es predecible y que puede ser planeada sin mayores contratiempos.

Since the predictability of conduct is ‘our chief tool for survival’, the reproduction of a sense of normality is a functional necessity. In a situation that feels "not normal," we try to preserve predictability by continuing with our daily small routines, because without seeing the order as predictable, we will be in a state of ‘permanent uncertainty’, puzzling all the time what to do.38

Dicha normalidad, como veníamos diciendo, se ha tomado como lo deseable desde diversas esferas sociales, como Mizstal nos recordaba de Goffman: la normalidad es una representación colectiva que se sostiene bajo rituales de interacción. Rituales de interacción, como los vistos en el discurso amoroso, que nos dan pautas de cómo debemos actuar para hacer parte del grupo de personas normales, personas cuya vida se rige bajo ciertos parámetros considerados como los correctos que todos debemos seguir o, de lo contrario, seremos anormales. “Conduct regarded as abnormal results from people's lack of competencies or

37 Ibid. Pág. 314. 38

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abilities to obey the rules, and it is what is seen as "inappropriate to the situation."”39 Siguiendo lo dicho por Misztal, si no seguir las reglas de “normalidad” significa no tener pautas sobre lo que debemos ser y hacer, que resultaría en incertidumbre y frustración, además de relegarnos al grupo de los anormales (cuyo nombre es por principio tomado de forma negativa), ¿quién, entonces, desearía, encontrarse en esta situación?

Vale la pena preguntarse si lo deseable es estar en el rango de los normales; ¿quién es una persona “normal”? ¿Es normal aquel que sigue las reglas de interacción social ciegamente, sin preguntarse sobre su conveniencia? O, ¿con el sólo hecho de actuar normalmente, se entraría también en esta categoría? Como afirmaba Alexander una persona normal es aquella que se encuentra bajo los parámetros que la sociedad considera dentro del estándar del común, que no sobresale tampoco. 40 Goffman citado por Misztal, plantea algo similar a lo dicho por Alexander a este propósito, para quien ser “normal” es regirse por los parámetros indicados por los rituales de interacción social, rituales que promueven la normalidad como aquello a lo que la mayoría debería aspirar:

“Being a "normal person"-a human being like anyone else means incorporating standards from wider society and meeting others' expectations about what we ought to be. The notion of a "normal person," a category that we all, regardless of our resources and status, employ when thinking about ourselves, is provided by medical and bureaucratic models as well as popular culture”.41

También, en el caso de Bain, vemos que el concepto de persona normal es muy cercano a lo planteado por Alexander y Goffman: “By a "normal" person, I mean one who thinks, feels, and acts according to what is expected and tolerated within

39 Ibíd. Pág. 317.

40 “A normal person is one who is not diseased or crooked or mad, can learn and may forget, sleeps well,

performs some job of work adequately, is not unbearably sensitive or thick-skinned, and so on. Sometimes a normal person is one who doesn't stand out from the crowd.” PETER ALEXANDER. (1973, abril), Op. Cit. Pág. 137

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