EL ALEGATO
DEALMEYDA
ANTE EL TRIBUNAL
CONSTITUCIONAL
Por Clodom
iro
Almeyda
. . . .
.
I. VíCTIMA DEUNA IMPLACABLE PERSECUCION
Q
uisieracomenzareste alegatoexpres an do que no se me escapala significaciónde micomparecencia ante sus señorías,por tratarseporprimeravez de in ten -tar la aplicación del artíc ulo80. de la Constitución Política de 1980 a una person a, disposición que, comotodo el siste -ma institucional enque se encue ntra inserta, conlleva a mi juicio, una extrem a limitación al libre ej erciciodelosdere -chos humanos, cívicosy políticos, instituciona liza laexp ro-piación de la soberanía nacional ypopular,queesla única fuente legítima del poderpúbli ocapazde generar el deber moral dela obediencia,quees elfundam ent oimprescind ible de todo orden amiento ju rídi oy poHtico en un Estado deD e-rechodemocrático y justiciero.Es éstala primerao asiónen qu n nuestraya más que centenariahistoria,se som'teaju icio a un ciud adano c hile-no para priva rlodesusderechospoHtico y cívicos, segreg án-dolodelcue rpopolítico nacional, iIrn iánd olo como entepe n-santeeimp id iénd olequ .exprese públicam ent e sus ideas, so pretexto de que esasideas constituyen un iHcitoy cont ra vie-nen el orde nam ientojurídico ysocial del país .
y
más relevan te resulta esta com pa recencia, en un mo -mento en queacaba de entrara regir unaleyreglamentaria del artículo 80. de la Constitución, queagrava aún másla penalidadestab lecida por esadispo sición, introd uciendoad i-cionalm en tepenas pecuniar iasalos que cometen lospresun -tos ilícitos allícontem plados,y san cionatam biéngra vemen-tea losmedi os decomu nicación que,en una u otra forma, sehacen eco de lasopinion es o puntos de vista dequienes seconsidere responsablesdehaber infringidola mencionada disposición consti tucio nal.Se trata, en consecue ncia, realmente, de una verdadera muerte civil y política .Setratade conve rti ralosinfractores del artículo 80.en unos verdad eros "pari as" en su propia patria,consignándose así elestablecim iento en Chile de una especie de "apart heid" político ycívico ,queno sólo es con-trario e incompatibl e con nuestra histor ia y tradiciones re -publicanas, sino que también se encue n tra en abierta con-tradicción con los
principios
y preceptosfundamentales que inspiran la convivencia humana en el mundo de hoy,reflejados en el Derecho Internacional,y con losvalores superiores que impregnan la conciencia socialdelhombrecontemporáneo.y hasido ,señoresmagistrados,mal elegidala primera v íc-tima de esta legislación represiva.Soy unciudadanochileno, una personaqueya frisaenla tercera edad ycuy a vida pri -vadaypública es transparente,vastamente conocida por mi -lesde chilenos, latinoamericanosyextranjeros en 19sdiver -sos continentes,y ha sido signada por una invariableypública adhesión ylealtad -en tiempos de la República y después del llamado pronunciamientomilitarde1973-,hacialosva -lor esdelademocracia, de lalibertad y de la justicia, cuya plena realizaciónlos havisto siempre asociados indisoluble -mente conelsocialismo, a la lucha del pueblo porc onquis-tarlo,desarrollarloyenriquecerlo,no sóloen nuestra patri a , sino a escala universal .
y de esto s rasgosquedefinenmi existencia da fe nosólo mucha gente quehe conocido,con la quehe tenido op ortu-nidad dedialoga r, sino tambiénmis másde30 añosde m a-gisteriounive rsitario,mipensamientocristalizadoen nume -rososlibros, artículos'derevistas ydiscursos ,y una modesta perodilatada actuac ión públicaque me llevóen el Chiler e-publicano al Parl amento ya desempeñartam bién funciones ministeriales encuatro ocasiones, durante losgobiern osde los presidente s Carlos Ibáñezdel Campo ySalvadorAll en-de ,llegandoaostentar inmerecidamente,en determinad a co -yu ntu ra, elhonroso cargo de vicepresidente delaRepública, distinción queimplicó eimplicapara mí un compromisoin es-quivablecon los altosvalores sobre los cualesse construyó lainstitu cionalidadrepublicana ydemocráti cadel país yque constit uyero n y constituyen los únicos cimiento sfirmes y es-tablessobrelos cuales puede construirse la grandezadeChile. Pero no soy sólo la primera víctim a de esta nuevadimen -sión de la legislación represiva contenida en el artículo 80. dela ConstituciónPolíticavigente. Hesido, desde el mismo día 11 de septiembre de 1973, implacablemente persegu ido por razonespolíticas por el régimensurgido de aquellase di-ción militar,porlasola circunstan ciade haber desempeñado el cargo de ministro de Estado en la cartera de Relaciones Exterioresdurante el Gobierno del PresidenteAllende, ypor hab erme-presumotambién- ajustado como lo sabe hacer todo hombre de palabra ydehonor, durante toda mi vida posterio r a esa sed ición,al juramentoquehice al ingresar a ese Gobiernolegítimo, de respetary hacer respetarlaCon s-titución ylas leyes. La lealtad a ese compromiso chileno y dedemócrataa cabalid ad -no sólo depalabra, sino deh
cho-, me ha significado ser objeto de una despiadada perse-cución que dura ya 14 años y cuyos más recientes episodios son los cuatro juicios iniciados en mi contra y qu.edebo en-frentar en estos momentos. Este juicio -llamémoslo políti-co-,ante el Tribunal Constitucional;una insólita e increÍble acusación ante la justicia ordinaria por haberme presunta-mente convertidoen un apologista del terrorismo, un proce-so,además,por haber ingresado ilegalmente al país -como confieso que lo hice-, para defender aquí en Chile mi dere-cho a vivir en mi patria y para presentarme ante los Tribu -nales de Justicia a responder por una perversa y malvada acu-sación en mi contra -cuarto proceso- por una presunta malversación de fondos públicos que no tuvo ni tiene otra ex-plicación que el querer enlodar mi reputación y honorabili-dad personal.
EI11 de septiembre de 1973 fui tomado preso por las auto-ridades militares, enviado luego a la Isla Dawson donde per-manecí durante varios meses sometido a trabajos forzados y a innumerables vejaciones que no es el caso recordar aquí. De allí fui trasladado aot~asprisiones.En el regimiento Tacna de Santiago, primero,donde permanecí durante varios me-ses encelda solitaria. Después fui llevado a la Academia de Guerra Aérea, donde fui s<;>metidoa particulares tratos veja-torios,comoel.d~permanecer durante cinco semanas con los ojos vendados,no pudiendo moverme sino alrededor de mi lecho, sin ql!e~asta ese momento hubiera habi~o ninguna acusaciónen contra mía ante los Tribunales. De allí fui en-viadoal captpo de concentración de Ritoque, donde perma-necí otros varios meses,para después ser expulsado adrn
inis-t ' •
trativamentea Rumania,donde comenzó un exilio que duró 12 años,con todo lo dramático que ello significa no sólo para mí, sin~para mif~miliadesintegrada,para mis hijos y para misni~tos.,Ñopude ni siquiera obtener que se me concedie-ra
per~iso
para ingresar al.país para asistir al sepelio de mi'. .~. l . ) ' . ' , I
madre.
y ahora,p'or
haberm
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,
atr~~
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do
a querer ingresar a Chile ahacer uso deun derecho natural de todo ser humano, me encuentro ante~stedes
y ante otros dos Tribunales, debien -dore
~ponder
aacusa
~iones
gratuitas, injustas y arbitrarias que, con razón, han motivado no sólo una enorme solidari-dad en Chile de vastos sectores ciusolidari-dadanos,sino también en el extranjero, porque no puede comprenderse la razón de esta despiadada persecución política de parte de un gobierno que,• 1
de palabra, dice en estos momentos empeñarse en transitar hacia la democracia mientras se ensaña, • 1 contra quien lo úni -ca que puedeimputársele es haber luchado incansablemen-te,a través de los medios'que ha considerado moralmente lí-citos, por el retorno de Chile, ahora, a la democracia
y
a la institucionalidadrepublicana. Y comparezco ante ustedes pri-vado delibe~ad
,
señoresmagi~t
;ados,
pue
~
estoy encarcela-do y después de este alegato la fuerza pública me conducirá después de nuevo hacia la prisión.Señores
ma~strados
:
no voy ante ustedes sólo a defenderme de las acusaciones contenidas en el requerimientogubernati-vo, sino también a dar.u n testimonio ante la opinión pública chilena y extranjera de los extremos a que se está,llegando en Chile,en el propósito de institucionalizar un régimenli-berticida bajo aparienciasdemocrá ticas,yun testim onio , ade-más,de la forma comose persigu ea losdisiden tes, a los que luchanY-a los queserebelanfrenteaunsistemaconstitu cional ilegítimo,a mijuicio,ensu origenyen sugestión,yque sólo se sustenta,fund amentalmente, enla violencia institu cio na-lizada,monopolizaday cristaliza daen lasFuerzas Armadas.
11. EL ART. 80.ES ILEGÍTIMO PORQUE VIOLA
LOS DERECHOS HUMANOS Y DEBE SER DECLARADO INVÁLIDO
sitorio.
Siguiendo e mi m lógi
tfculo 80. d I Con titución p rticularmente ilegítimo e in válido, porque ucon tenido tenta en contra deotra dis-posicióncon titucional de mayorr ngonormativo,el artícu-lo50.delaCon tituciónen u inci o20., porq uede acuerdo conesadispo iciónsu t ncial en I C rta Política, el poder del Estado s encuentra lim itado por lo "derechos esencia-lesque emanan dela n turalezahuman ", cuyoalcance debe en tenderse - "derecho e ncial que emanan de la natu-ralezahuma na" - , con forme alo e tablecido tanto en laDe
-eúmuiónUniversaldelos DerechostÚIHombre,como en elPacto InternacionaltÚDerechosCiviles.!Politio» ,ambos suscritosy
ra-tificad os por Chil ....
En este últimoconvenioin tern acional , en su artículo 18 .se establece que "toda personatienedere choa la libertad de pensamiento, deconc ienciayde religión;este derecho inclu-ye la libertad de cambiar de religión ode creencia ,.así como la libertad de manifestar su religióno sucreencia, individual y colectivamente ,tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica,el culto yla observancia" ;
y
el artí-culo 19 señala que"todo individuo tiene derechoa la liber-tad de opiniónydeexp resión; estederecho in cluye el de no ser molestado a causa de susopinio nes, eldeinvestigar y re-cibir informaciones y opiniones, y el dedifundirlas,sin limi-taciones de fronteras, por cua lq uier medio de expresión" . Y en seguida, laDeclaraciónUniversal deDerechosHumanos,
dis-pone también, ensu artículo 18 ,que "todapersonatienede
-recho a la libertad de pen sami ento , de conciencia y de reli-gión; este der echo incluye lalibertadde tene r o deadoptar la religiónolascreenciasde su elección, así como lalibertad de manifesta r su religión o suscreenc ias, indivi dual o co
lec-tivamente, tantoen público comoenprivado,medianteel cul-to, la celebración delosritos,laspráct icasyla enseñanza",
y que "nad ieseráobjetode medidascoercitiva s quepuedan menoscabar su libert ad de tenero de adoptar la religión o las creencias de su elección."
La circunstan cia dequeelPactorela tivoa los Derechos Ci-vilesy Políticos no se haya publicad o en el Diario Oficial, a mi juicio no es obstáculo para que rija en Chile, porque pa-recería absurd o que este documentono pudiera serválidoen este país, habi éndose promulgado en él, por un hechoque depende sólo y exclusivament ede la voluntad del sujeto que libremente suscribió esePacto.De acue rdocon un principio fundamentalen derecho,conrelación alcumplimiento de las obligaciones, creo yo que no cabe sostener que este Pacto,
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-..:
V
por lasolacircunstanc ia denohaberse publicadopor una omi-sión del Ejecutivo, pierda su valide z .
Porotra parte ,meparece ocioso insistir en que elrango
constitucional del artículo80.no pued aser lógicam ent esu
-perioral del artículo50.inciso 20.,que persigueexpresame nte
definirlas bases de toda lainstitucionalidad. Estoyaludiend o
a los concep tos básicos en que se cimen ta cualquier orden constitucion al, alosatributosdelpod er ya las garant ías de
lalibert ad ,estableciendoprecisamen te comolím ite delpr
i-mero el ejercicio delos derechos cons usta nciales con la
natu-raleza humana, losque -irtcluso según la Declaración de
Prin cipiosdelgobierno militardemarzode 1974- , sona
n-teriores ysupe riores lógica y ontológicame ntea cualquier de
-recho u organización política.
A mayorabundamie nto,cabeseñalarque elprop ioHan s
Kelsen , en suarchiconocida"Te oría puradelDerecho " , e m-plealaexpre sión"validez" para aludir a laconcorda ncia de la norm a in ferior a la de superiorjera rquía.
Result a evidente pues, queel derecho a manifestar , ex -presar e incluso enseñaruna creencia, pen sami entooi deolo-gía,aparece protegido constitucionalmenteyreconocidopor
conve nios internacionales válidos en Chile.
Sepodría argumentarqueesto tienesus límites, y elloes
efectivo. AmbosPactosInternac ional esestablecenlímitesal
ejerc icio de esosderechos.¿De quénaturaleza son estos lími-tes? Fundam entalmente dos. El primero es"el respeto a los derechosoalareputación de los demás"; yel segundo.que unasuotras garantíasno puedenim plicar emprender acti vi-dades "tend ientesa la supresiónde cualquiera de los
dere-chos y libert ades" reconocidas por esos Pactos.
El derecho para propugnarypropagar una doctrina que
seestime verdadera, elejercicio de ese derecho de opinión
y de expresa rlo públicamente,es hacersuya esaverdad o idea
y proc ura rextenderla a los demás.En sí ello no puede signi-ficar una "fal ta de respeto a losderechosde los demás" ni
"el comienzo deuna actividad destinada asupri mir esos d e-rechosylibertades".Para ello habría que probary acreditar
una cond uct a destinada aproduciresos efectos que lesionen
losderechosdelos demásylas libertadesde los demás. Pero el sólo hecho de sustentar, propugnary propagandearuna
idea,no constituye, a mi juicio,unafaltade respetoal der
e-chodelosdem ásnimen os.aúnemprender una actividadt en-diente a supri mirlos par a el restode los ciuda danos.
m.
TODOS LOS CHILENOS QUEDANINVOLUCRADOS
R
emduon ociesnedonelalcaasobsu rdo midela prim era siar gume ntació n ,tuaciónccoloqué-onte m-plad aenelartículo80 .,enelque sedeclara ilícitoel hechode "propagardoctrinas" que "propugnanviolen
-cia", quedefiend en la violencia - así dice la Con stitu ción , sin agregar ningún otro adjetivo: "que propugnan la v io-len cia ".
e-no,las más amplias e inclusivas.El islamismo ,por ejemplo, el islamismo propugna y defiende la violenciaen determina -dascondiciones y circunstancias ,atal extremo de que en la religiónmusulmana se habla de la "Guerra Santa ". ¿Qué otra manera de legitimarmás claramente la violencia que c a-lificar de "santa" a una guerra? En la propiaideología del pensamiento católico, también en determinadas circunstan -cias, se justifica el derecho a la rebelión violenta,biense sabe aquello.En especial la teoríatomista al respecto -luego de -sarrollada por Vitoriay Suárez, etcétera- legitima la v io-lencia en determinadas circunstancias. Y cuando un país y los ciudadanos de un país estim an que la integr idad ter rito-rial de su país,la integridad de la patriay su soberaníaestán en peligro, también justifican laviolencia para defender esa integridadyesasoberaníaamenazadas.Incluso el fundamen-talismo protestante contemporáneo quese ha desarrollado en los Estados Unidos, por ejemplo, el movimiento llamado "rearme moral" ,so pretextode que existeen el mundo una especiede Satanás encarnadoen el comunismo,justifica en condiciones muy amplias la violencia.
De manera que sustentar una teoría,un pensamiento,una ideología que en algunas circunstancias legitime o justifique la violencia, y hacerdel solohecho de sustentar ese pensa -miento un ílicitoconstitucional,eventualmentepodría envol -ver a la totalidad de los chilenos . No hay nadie que no esté dispuestoa justificar la violenciaen arasdedefenderun v a-lor para él importante, como lo son, por ejemplo,laintegr i-dadysoberanía de la patria. Para otros pueden ser másim -portantes otros valores superiores. Yo creo que los son la justiciay la democracia ;como lo sagradoylo santo pued en serlo para loscreyentes.
_De manera que elartículo 80:, en este aspecto,puedei n-terpretarsede manera tan ampliay tan vastaqueenverdad aquel derechoconsagrado por elartículo 50.dela Constitu -ción Política del Estado -derechoesencial de lacond ición humana- , yluego ratificado por losconveniosinternacio -nales suscritospor Chile, aparece claram ente vu lnerado por el artículo 80. de la Constitución .
La mismaargumentación podría hacerse enrelación alc on-cepto"totalitario". Mevoy a referirmás adelante a ello. Para no ser redundante sólo diré ahora que este concepto tamb ién da para todo.
Creo, en resumen, que el artículo 80. estáen con tra d ic-cióncon el artículo 50. de la Constitu ción Políticadel Es ta-do. Ysiguiendoelmismocriterio que mspiróla sentenciade este Tribunal para no reconocer validez a una disposi ción transitoria constitucional-aquella relativa a la ép<'>cade vig en-cia de la Ley Orgánica del Tribunal Calificador de Elecciones-, usando ese mismocriterio,esa mismalógica, debierade cla-rar queesinválidotambién ese art ículo80. de la Constitu
-ción Política del Estado.
Esto tiene relación, señores magistrados, con una obs er-vaciónque manifestarael día de ayer el ProcuradorGener al de la República ,en orden aque ser ía.objetablela petición que hiceen mi escrito de contestaciónalrequerim iento, de que se declare nulo elartículo 80.de la Constitución , en la medida en quelesionade cualquier modo "los derechosesen
-ciales queemanandela naturaleza humana", protegidos en el artículo 50.
La objeción derivade su observación deque este Tribu -nalcarecería de competenciapara declarar la nulidad de una norma constitu cional.Pero no se reparaen los siguientes a s-pectos :
~ Primero, que esta peti ciónque formulé - en elsentido de que se considere nulo el artículo 80. de la Constitución-, tiene quever conla primera petición que yo planteé en ese escrito, enorden a que el inciso 20. del artículo 50.de la: Cons-titución pre valece en su alcance y contenido por sobreel ar-tículo 80.del mismo cuerpo legal.
La petición primero se funda en la suprem acía absoluta de las norm as constitucionales que consagran o se refieren a losderech oshumanos, por sobrelas normasque transgre-den o limitan esos derech osesenc iales,atendido a la índole de tales derechos, que son der echos que sehan calificado de "suprain dividuales" ,incluso de "su pran acionales".De ma-nera que si en un mismo texto constitucional coliden nor-mas entrelas cualesexisten dispo sicion esrela tivasa los dere-chos hu manos, las que los recon ocen y protegen tienen y deben tener primad a sobre cualq uie r otra. De ahí que ac-tualmente se habla - en algunos países, en Alem ania , por ejemp lo-,de norm constitucio na l s "inconst itu cio n ale s" , aunque aquello p rezc ontradi torio,
De
manera,ExceJ
ntísimo Tribunal,que la petición denu-lidad o d que invalid p ralo f, to d este reque rimiento el artículo80.d I Constitución,die relaci6nestr ictamente con esta incon st itu ion lid d del rrtf ulo 80. en relación con elartículo 50.in i
0
2
•
d111
ons ritu i6n Políti cadel Esta-do, que un rtí ulo fund ional yqu dice relación con derecho , ind u - omo d 'í d nant - ,quepued en con-sider ar como upr individu I s y h. sta upranacion ales.Noqui ir , m dij 1111 riorm nt , r ferirme más la-tament ,en b quio I I br v dad,•Iproblem a gen eral de la i1egitim id d d la onstitu ión,al uaJaludióextensamente micontrad i tor ni. udi nci de ayer , porque lofund am en-tal al resp ero sInpi.nt mioya n miescrito de con testación al requerimi nto,
D bo ahora e ntrar mi al ga lO nelnúcleo básico de la argument a ión d I r qui Ole.
IV. EN ALEMANIA NO ESTÁ PROHIBIDO DIFUNDIR LA DOCTRINA MARXISTA
P
euna obro antervaci6, perdón nm • quenformulada porría hacerrelProcuradorme cargo deGene -ral dela Rep ú blica y que tiene que vercon la alu-si6n que hace , para in ten tar legitimar a este artícu lo , a la Constitu ci6n dela Repú blica Federal Alemana.Yo creo que elloencierraun lamen ta ble y profundo error. El artículo18 de laConstituci6nde laRepública Federal Aleman a, que regu -la -lasituaci6n a que no ref rimos.noprohibenideclarailícita a ninguna doctri na ni a ningúncue rpo de ideasni sanciona a quienes la propugnan o defiend en. inotextualmentepresa que: •'quien abuse de la libertad. . . quien abuse de
la libertad de opinión, enespecial de la prensa, de la ense
-ñanza, etcét era.. .paracombatire!ordendemo cráti co
fun-damental, se hace indignode estos der echosfundamentales
yel Tribunal Constitu cional decidirá sobre la privasión de
los mismos y su alcan ce". Nohay, pues,en la Constitución
dela República Federal Alem an a,doctrinailícita de ningu
-na especie. Y e! hechode defend erlao pro pugnarlano está
portan to sanc ionado nies elej erciciode! dere choa pensar
ya expresarun determinadocue rp o de id easlo sancionáble, deacuerdo conese ordenam ientoconstitucional,sino su abu
-so, lo que importasan cionarcond uctasque com batan e! o r-dendemocrático, lo que debe probarseobviam ente ante e!
Tribunal Con stitucional.
La situación constitucional en ambos ordenamientos es,
pues,diferente.Tan difer ent eloes,que en un encue ntro, en un foro queserealiz6 aq uíenSantiago no hacemucho tie
m-po,en que part iciparonlosconstitucionalistas señoresJorge
Ovalley Fid elReyes, este últimodecano de la Facultad de
Derecho de la Univer sidad Central-ycuyas ideas políticas
son de sobra conocidas- ,debi6reconocer quehabía unad
i-ferencia import ante ent rela disposici6n alemanay la dis po-sici6n chilen a, y debi6expresame n te recon ocer no s6loque
eran diferentes,sinoque ,agregótextualm nte,el artículo 80 .
estaba malredactado, porqu s prestabaparacastigarelej
er-ciciode un derechoyno suabuso,comoes elcaso delr
eque-rimiento del Ministeriod I lnt rior pre entado en mi c on-tra. Demanera,pues,queno son idénti ca lasdisposiciones
vigentes al respecto en ambos país s.
Pero se refiri6 e!ProcuradorGene ral d laRepúbli ca
tam-bién- a propósitodelalegila i6nquedefiende lademocracia
enlaRFA - ,aunfallo d allá porelaño57,queproscribi6
alPart idoComu nistadeAl maniadel ordena mie nto políti
-co,de la vida política en aquel paí s. Ci rto, así fue. Y las
razonesen quesefundam ent 6 esadecisi6nél las expuso sin
-téticamenteen el día de ayer.
Pero pa ra poder ente nde r loque haydetr ásdetodo eso,
ypara poder entenderlo que ocu rre ahora en la República
Federal Alemana, hay que ubicarse en los respe ctivos con-textos hist6 ricos. Ese fallo, esaproscripci6n del Partido Co-munista de Alemaniasellev6acabo en el periodode la "gue -rra fría", en un periodode gran tensi6n internacional, que sobre todo tenía gravísimasproyeccion es en Alemania porlas circunsta nciasbienconocidasque result aronde la guerra:El
paísse divid i6 en dos, con toda slasindeseables consecue
n-cias que aquello produj o.
Bueno, ha n pasado los años,la "guerra fría" felizmente terminó, se impuso en la humanidadla distensi6n,la RFA reconoció loslím ites orientalesdelpaísrenuncia ndodefini
ti-vamente a los territorios que pasaron a formar parte en la actualid adde Polonia,dej ódeobje ta r laexistencia de laR
e-pública Democrática Alema na yha suscrito con ellanu me
-rosos convenios. Meses, pocosmesesatrás, fue recibido en Bonnel presidentedel ConsejodeEstado delaRepúblicaD
e-mocráticaAlemanaconhonores dePrimer Ministro; al reci
-birlo flamea ron las bander asde ambos países. La llamada Doctrin a Hallstein-que ensuépoca significaba quelaRe
-pública Fede ral Alemana rompía relaciones con aquel país
quelas sostuv ieracon la Repúbl icaDem ocráticaAlemana
-pasó alahistoria.Y todoesto significaque enelcontexto de
hoydía,existe, actúapúblicamente en laRepúblicaFederal Alema nael DKP -DeutscheKomunitischePart ei- , el que edita sus publicaciones y su diariooficial- diciénd ose expre
-same nte quees elórganodelPartidoComun istaAlemán-, ade má s presenta cand id atos -otracosaesqueloselijan- ,
ydifund epúblicamente su pensami ento como tal.Esoeslo que ocurre hoy día en la RF A.
En este nuevo con texto, naturalment eeso es así porque
seguramente los tribunales alemanes están aplicand o aqu
e-llas disposicion esde su Carta Fundamental ,que como toda normajuríd ica debe interpretarse enrelaci6n al moment o y
a las circunstancias en que se aplica en un sent idoamplio y
liberal. Eso lo requiere un derecho que se quiereque seavivo, que seinterpretede acuerdo con la realidad del momento.
Loanteriorno quieredecir que en la RF A nose sancionen duramente las conductas terroristas-repárese,las c
onduc-tas terroristas-«, no el comulgar con alguna ideología, d e-fende rlayprocurar que los demás adhieran a ella en raz6n
de que se cree esverdadera. Ni tampoco lo dicho quiere e
x-cusar que algunostribunales de la RFA,aplicando de mane
-ra estrictay rígida la mencionada ley,no hayan adoptado las, ami juicio,lamentablesresolucionesque impiden que losc o-munistasalemanespuedan optar a determinados cargos pú-blicos,prácticaliberticida que ha encontrado y encuentra vas
-ta resistencia en las fuerzas progresistas de la RFA. Pero,
ent iéndasebien,no se trata de prohibir laexistencia y activi
-dadesdel Partido Comunista Alemán nide prohibir la difu -si6n y propaganda de sus ideasyobjetivos.
Estolo digo no de oídas,sino por mi propia experiencia. Yoviví sieteaños en Berlínytuve oportunidad,obviamente,
deconocer de manera directa cómo se desarrolla la política
en la RepúblicaFederal Alemana.El Partido Social
Demé-crata Alemán dej6 de ser marxista en su Congreso de Bad
Godesberg, pero es público que existe en su seno una ten-denciaconfesadamente marxista.Y a nadie se le ha ocurrido
en la RF A cuestionar la libertad quetienen los soc ialdemó-crat as alemanes para definirse como marxistas. Existen ade-más numerosos grupos políticos pequeñosque confiesan ser
marxistas en la RFA,todos permitidos.Y todos desarrollan labor proselitistaytodos editan libros y publican peri6dicos. Existe dentro del Partido Verde una corriente contestataria
radical ,extraordinariamente radical,que está inspirada en
las ideas de Marcuse, uno de los grandes te6ricos de aquel
movimiento estudiantil de los años 60,que provoc6 e!"mayo parisino" .A nadie se le ha ocurridoobjetar o discutir la
po-sibilidad de que Marcuseysus seguidores,o esoslíderes e s-tudiantilespuedan ser ciudadanos en la RFA, a nadie sele
ha ocurrido eso. Representantesde! PartidoVerde han for
-madoparte incluso de! gobierno de Baja Sajonia hasta no hace
mucho tiempo.
Demanera,Excelentísimo Tribunal, que no se puedeco m-parar y pretender fundamentar esta disposici6n que aquíen Chile se me quiere aplicar,con lasdisposicionesvigentestal
comoseaplica nen la RFA. Meparecía pert inen tehaceresta
disquisición, Excelentísimo Tribunal, para que no quedara flotando la ideade que en esa nación existe un ordenamiento jurídico institucional con los caracteres que tiene el que rige
en nuestro país.
tenidode las en treviI en que part icularmen re se insistía en
el escrito de req uerim ie mo , cerca de i en ellas había
en-v~elta ~nadocrrina d 1 violenci ,unapropugnación dela
violencía y del rerro ri mo. ¿Q ué dice , por ejemplo,Jorge Ewards, rcfiriéndo a I do entreviI en que fund amen-talme n te apoya al requerim iento? Dice:
y hace la siguiente consideraciónel cadérnicode lalengua: que no se extraña de esepunto de vista mío, ya que Federico Engels,en carta del4 de septiembrede 1870a Cario Marx, afirmaba textualment e: ••El terror consiste sob re todo en crueldades inútilesperpet radas por personasasustadas con el fin de darse tranquilidad a sí mismas".
y luego cita a Engels criticandoelterrorismojacobino, in-cluso el de la época dela Revolución Francesa, con lo cual el informante quiere señal ar queno hayninguna co ntradic-ción entre lo queyo piensosobreelterrorismo conloque so-"Desde luego,
i
d cl ra ionesde Clodomiro Almeyd a nopued en ni rernot am Ole interpretarsecomocon sti tu ti -vas de apolo gíad II rrori lOO,en I primera acepción de este término , e to li d 1 dom ina cióncon el terror. Porelcontrario, Almeyd rrrn qu d régimen militar
chi-leno, por lo mcno cn alKUn;lmed ida. hadomi n doala nación med ian teel llarnrdorerrorismodeE I do yllama a terminar pa ra siem pre enChile. d..acuerdo con nu es-tras tradicion es democrátic• .conesa formadeejercicio del poder. Es decir, U! pal br consu tuyen ju tamente
un rechazo,una severacrü ica políticayética d ta for -ma de terrorismo."
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _VIl.LI
-~---_==_..JV. CITAS AISLADAS, TERGIVERSADAS Y
MALINTENCIONADAMENTE INTERPRETADAS
D
eb o entrar ahora a cuestionar el núcleo creq~~rimiento,quec~nsisteen atribuirme la propa-entraldel gaclOn de una doctnna que propugna la violencia o una concepción de la sociedad del Estado y del ordenamiento jurídico,de carácter totalitario o fundada en la lucha de clases. En primerlugardeboprecisar que aquello cuya propug -nación se hace ilícito en esta disposición son doctrinas, en-tendiendo por"doctrin a" un cuerpo coherente de ideas y no un conjunto de expresiones sueltas, aisladas y expresadas cir-cunstancialmente. Es evidente que yo no sustento ninguna teoría que sea particularmente tributaria y adepta a la vio-lencia,como recurso político fundamental. Yo no soyd iscí-pulo del anarco-terrorismode un Bakunin del siglo pasado, ni soy un admirador incondicional de Jorge Sorel, el autor de "R eflexiones sobre la violencia" y uno de sus más gran-des teóricos -precursor ideológico del fascismo,según se dice. Tampoco soy un discípulo de la escuela marcusiana, ni de Kadaffi, ni de Komeini, en lo que a ellos pudiera atribuírse-lesde.sersustentadores de una doctrina apologista de la vio -lencia y del terrorismo.Las presuntas pruebas en sentido contrario a lo que estoy sosteniendo, derivan de una sesgada -por decir lo menos-, interpretación de expresiones mías, vertidas fundamentalmen-te en mi exilio y casi todas anfundamentalmen-teriores a la vigencia de la "ley antiterrorista" , incluso a la Constitución, tomadas fuera de contexto , arbitrariamente seleccionadas, transcritas de ma-nera trunca, surgidasla mayor parte de ellas de impro visa-ciones frente a preguntas de los periodistas y no por propia iniciativa;la mayoría de ellas, si no su totalidad constan en el documento de requerimiento constitucional y en los
escri-to~de "T én ga se Presente" posteriores. A pesar de esas ci-tas,nose puede extraer del conjunto de ellas ninguna doctri-na que propugne la violencia;el terrorismo o el totalitarismo. Se pidió judicialmente, con oportunidad de alguno de es-tos procesos a que estoy sometido, la opinión de tres acadé-micos de la lengua, para que desde el punto de vista lógico gramatical leyeran las entrevistas completas -y no una u otra frase dispersa que se intercala en el escrito de requerimien -tos- y emitieran su juicio sobre ellas. Entrevistas que, por lo demás, debo decir, no las corregí, ninguna de ellas, de ma -nera que no me consta que en todos los casos los textos pu -blicados se ajusten exactamente a lo que yo dije.
con-. . I cláicosdel marxi rno. En guid a
brelom1S1DO piensan os ast L •
. . pro
vemen-alude a otras diferentesexpresione anurerron ras
. 1105Pablo eru da.Bue
-tes de connotadosmarx istas.entree
no,para quéabusode la pacien cia del Tribun al. .
Algo semejante dice el señor Arteche -que anallzé p
ro-fundamente las entrevistas- ,en u condu iones:
"No se puede uno explicarcómo, de pué deha be rd
ecla-radoelseñor Almeyda 'que noestarno h ciendo uso de
esa violencia'yluego de agregarque 'no ha cerno deella
nuestraarmafundam ental ni creerno que e
el
ca -mino parasolucionarlosproblem ',pueda r ohaberseconvertidoenapologista del terrorismo . o pue de uno
Divlslon s d Ie~rcltof.lciltechileno
explicar cómo,despuésdehaberafirmado que 'he m os re-petidocien milvecesqueestarna por unaderrotapolftica y no milita r' , yluegodedeclarar que 'no es cierto que ha-yamos hecho una apología dela violencia',pueda,sin em-bargo, sostenerseque se ha convert ido en un apologista del terrorismo."
Luego contin úael académ icoel mismo razonamiento, arri-bando a idén ticaconclusión queEdwars sobre esas entrevis-tas,que por lodem ásnoson un dogma sagrado, y que como he dicho,nofueronproducto deun intento de desarrollo co-herente teórico deningunadoctrina nidemi pensamientoglo- ,
bal, sino respuestas circunstan ciales a preguntas de los pe-riodistas.
Quiero referirme,para ejemplificar unpoco,a dos o a tres casos de estas famosasentrevi stas en que pretende fundamen-tarse la acusación en micontra.Uno fueelde las declaracio-nes que formulé bajando del avión en Lima,cuando en el
mesde febre rode esteañoconcurrí auna reunión dela Con
-ferenc ia PermanentedePartidosPolíticosdeAmérica
lati-na. Me pregunta el periodista:"¿Q ué piensa usted que va a pasar en Chile ?". Yo lodije,como digosiempre en estos
casos: "Yo no soy profeta". "¿Pero qué va a pasar en los
próxim os mes es ?"."Yo creoqueen los próximosmeses va
a haberun otoñocal iente- respond í - ,va a haber muchos co mbates sociales, estudiantile s, de profesionales". Se
aca-baba deproducirla huelgamédica,había un conflictoes
tu-dian til, se había constituido un comando de defensa de los organ ismoseconómicosdelEstadoque se querían privatizar.
y
espero - dije yo- "quepueda ser que consigamosme-dian te est os com bates que Chilepueda procurar alcanzar
pron to la dem ocraciaypuedarecibiral Papa en libertad." Esto se fuetransformando,la prensa lo fue transforman-dodetalman eraqueelobispode Concepción,
vicepresiden-te de la Conferenc ia Episcopal creo, se sintióobligado a
te-ner que declarar quelo que pensaba la Iglesiaen cuanto a
la violencia no se aveníaa lo que, según lo prensa, yo había
decla radoen el Perú.En una editorial de
El Mercurio,
a pro-pósitode esamisma entrev ista,se llegó al extremo de decir
que desde Lima yo hab ía "llamado a la lucha armada". iNad ade eso! Sólo falseam iento de lo que dije efectivamen-te. ¡Este eseltipo decitasy de adulteraciones que sirven de
funda men tos a esta acusación!
V
I. LA VIOLENCIA TIENE CAUSAS QUE PUEDEN
SER EXPLICADAS
A
horalgunas de esas declaraciones oa , también se hace mucho hincapié en que enco~ferencias.que.se citan,eincluso en algunos documentos partidariossuscritospor mí,yo he afirmado la existencia de una
dimen-sión militaren la política,y la necesidad de que los partidos políticos tengan una posición frente a ella.Bueno, ¿es eso ser un propugnador de la violencia?¿No es eso ser,no diríayo, un analista ni un científico político, sino alguien de sentido comú n?¿Q uédirí~Raúl Alfonsín, qué diría José Sarney, qué diría Julio María Sanguinetti si supieran que el ex canciller de Chile,a quien ellos conocen,está siendo procesado con el objeto de privarlo de sus derechos políticos, entre otras ra-zones porque sostiene que en la política hay siempre un ele-mento militar de carácter fundamental,que a ellos, desgra-ciadamente,les consta que existe?¿Qué dirían los presidentes de esas naciones hermanas si supieran que a su amigo,el ex canciller de Chile, se le quiere privar de sus derechos políti-cos porque sostiene que frente a esta realidad hay que tener una posición sobre el rol que han de cumplir las Fuerzas Ar-madas en una democracia, sobre la forma como éstas deben insertarse en ella y sobre la doctrina que debe inspirarlas?¡Eso es ser violentista!
Yo sostengoese aserto, ni siquiera como científico social sino,como lo digo en mi escrito de respuesta, porque no soy un demente. Por eso yo sostengo eso.
Ese es uno de los argumentos,señores, para sostener~~e
yo soy un apologista del terrorismo, y enelcaso de este
-VIII. EL MARXIS O HAZ AL VIO LE CIA y LA JUSTIFICA COMO L fTI lA DEFE SA DE
LOS PUEBLOS A T LA AGR
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teri-a co
nsi-mipen
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echa tap i i6nm. derar lo rasgo d I d seconsid raiHit titución, y que , sindecirl o, zar al marxismo.
En primer lugar,pro ribe doctrinas que propugnan la violencia , y yo e e a pectoen mi escrito de cante tación y m enel"Té n a Presen-te" que rola en auto . Pe ro qui roaba r agregar algo más al respecto,para no deja r dud al n n l rnate ri ,re pro-duciendo algunas citas, ntre ot , d d t do pe rsone-ros marxistas contem porán qu alud n a e te aspecto.
Me voy a referir,porej mplo, un reciente rtfculo que qu
VII. "SOY YO EL QUE SÉ LO QUE PIENSO"
P
ero , se podría argumentar. "Usted no ha desarrollado una doctrina personal sobre la violencia y us--ted no la ha practicado -porque desde luego nun -ca se ha dicho que yo haya practi-cado la violencia o e! terro-rismo en la vida política-, pero usted suscribe,usted adhie
-re a una teoría política que es propugnadora de la violencia,
que es totalitaria y que está fundada en la lucha de clases. U sted dice ser marxista y ser marxista significa ser, por na -tu raleza de esa doctrina, que propugna la violencia, que es totalitaria y que está fundada en la lucha de clases, que usted
indirectamente es, en consecuencia, en cuanto marxista, pa
-sible de aquellos atributos que el artículo 80. constitucional considera ilícitos."
Me corresponde ahora sostener, como lo hice enel escrito de contestación, que el marxismo no es una doctrina que pro-pugne la violencia ni una concepción totalitaria de la socie-dad y de! Estado y de! orden jurídico ni está funsocie-dada en la lucha de clases.
Antes de probar circunstancialmente estos asertos, que son esenciales para demostrar que mi condición de marxista no supone la ilicitud de la doctrina que profeso y que intenta des-cribirel artículo 80. de la Constitución; antes de eso -re-pito-,quiero hacer una consideración de orden metodoló-gico que me parece importante.
cio para afirmar que soy un propagandista de la violencia. Por otra parte,la inmensa mayoría de los sociólogos c om-parten la idea de que la violencia institucionalizada - vale
decir, la militar-, es elemento de la esencia del fenómeno
político.Pensemos en Karl Schmitt, para quien la oposición
amigo-enemigo es la categoría política fundamental, oen Max
Weber, quien define al Estado como el monopolio legítimo
de la violencia.
No quiero insistir más sobre esto de los fundamentos en que se apoya la acusación en base a citas aisladas y ter
giver-sadas o maliciosamente interpretadas de los distintos docu-mentos a que he hecho mención.
Creo, Excelentísimo Tribunal, que queda en claro que yo no sostengo como persona una doctrina que propugne la vio
-lencia.Alo más intento o trato de explicarla en sus orígenes, porque existe y debe tener orígenes, y trato de precisar e! rol que desempeña en la vida social y, además, eventualmente la justifico en determinadas circunstancias, como una legíti-ma defensa de! bien común y de los derechos hulegíti-manos, cuan-do son amenazacuan-dos o desconocicuan-dos por un régimen tiránico,
liberticida y prolongado, que impide que por otro medio pu
e-da ponérse!e término y siempre que no ocasione mayores ma -les que los que conlleva e! régimen que se quiere deponer. Lo que acabo de decir es una expresión de sentido común y que lo refleja la doctrina católica en su versión tomista.No
soy católico, sin embargo, para mí, responden al sentido co -mún las consideraciones con que los teóricos de orientación
tomista tratan el problema de! derecho a la resistencia, a la opresión y de! uso de la violencia en determinadas y califica
-das circunstancias. Comparto ese pensamiento.
ciónalgu nasquecasualmen teheleídoen losúltimos15 días, bueno, podríacitarcenten assemej an tes- estas citas concuer
-dancon elpen samien to de losclásicosdel marxismo.Allíe
s-tán laspalabras de Engelsquehe evocado, que no admiten
otra lectura que aq uell a que veen el marx ismo una teoría social que, primero , rechazala viole nciacomo instrumento
de solución por los conflictos internacionales>:.sociales por losdoloresydañ osque produce.Segundo, quéel marxismo es unateoríasocial quein tent aexp lica r la presencia de la
vio-lenc iaenla ssociedades, por lapersistenciade antagonismos
sociale s y nacionales que condiciona n su emergencia,debién -dose enconsecuencialucharhasta que desaparezcanestas con -dicionesparaerradicarde estamanerala violenc iade la his -toria .Terce ro, que con sidera lícito , sin embargo, el uso de la violencia revolu cion a riacomo exp resión del derecho de le-gítimadefensaen elcam po delos conflictos sociales interio-res, así com o ese mismo principio es válido para legitimar las guerras defen sivas en tre las naciones, según el derecho in-ternacional. Esexactamentela misma situación.
Peroel rechazodel marxismo a la violencia va mucho más lejos,alproclamar-no ahora, sino desde hace mucho tiern -po,desdeque em erg iócomo teoríapolítica-,el desarme de losEstados para hacerimposible las guerras internacionales, que son las que originan mayores daños yvíctimas.
El internacionalismo socialista, al propugnar el ideal del desarme universal y la renunciaincondicional por los Esta-dosalusodela guerra como métodopara resolver las d ificul-tadesycon flictosen treellos, no hace sino expresare! respeto
yla valoración por el marxismo del derechomás elemental
yfundame n tal de todos:el derecho a la vida, derecho ame-nazad oahora más que nunca con la eventualidad de una gue-rra atómica que desataría un verda d ero infiern o nuclear,
y en lo queserefiere al terrorismo, ¿qué es lo que pien-san losmarxistas?Una forma,delas muchasque habría para poder explicitar el pensamientomarxistasobre el terrorismo,
podríaser ,porej em plo,recurrir aun diccionario político de losque se publican ydifundenen los países socialistas.Voy ha haceruso de uno, dirigido a los lectoresdedocumentos políti cos en la RDA, del año 83. "T erro rismo -dice- es el empleo de violencia brutalcon el fin de causar miedo y ho-rror. Expresión concre ta de ello son los atentadose incendios provocados, persecuciones . torturas crueles,atentados con e x-plosivos y otros actos de violencia. "
y luego haceuna tipología de! terrorismoydistinguepri
-mero al terrorismode Estado,que es el utilizadopor los de-tentadores del poder para reprimir a sus adversarios.
Luego,al terrorismo racista,religiosoo nacionalista,como el terrorismo católicoirlandés,e! terrorismomusulmán fun-damentalista, el terrorismo vasco, el terrorismo tamil,
En ter cerlugardistingueal terrorismo contrarrevolu cio-nario,o seael terrorismo fascistayneofascista - yaquí alu
-dea los movimientosde esa índole en Francia, ItaliayAle
-mania Federal-, a los "escuadron es de la muerte" de El Salvador,Brasilyla Argentina.Hace dos o tresdías e! pr esi-dentede la Comisión de Derechos Humanos deElSalvador fueasesinadopor uno deesos gruposterroristas contra rrevo-lucionarios.
ya
días en una re vi t iéri a,
nivcrsidad de Ro ro
,
el
que". . .que la conce pción clásicade las revolucionescomo un acto detomade! poderenform a violent a seenc ue n tra su pe ra da, y aclaró que lahistorianos enseña queexisten muchas formasderevoluciones,incluso aquellas quese rea
-liza n en forma paulatina ."
acabo deleer no hacemucho
de unprofesor, e!rector de la
en e! discurso de su artículo expre a:
"Segúne! mar xismo ,la violencia no e unprinci p io m
-pitemo de laexistencia de! hombre, ino un am r o hech o
empírico de la historia.Laexploración,lo magon i roo en-tre lasclases y la opresión de nacione origi n an,obj tivamen
-te, las condicione para que em p lee la violencia. Lenin -agrega el autor- dest aca ba qul." el idealcom un i tano iba
a dar lugara laviolencia ".y record a baluegoe t palabras
deEngels: "Cua ndo noha y violcnci re cciona r ia que com
-batir, nisiquiera puedehablar d viol nci revoluciona r ia alguna ."1
Otroestudio o soviéti co.tambi én n una vi t recien te que aca bade llegar a mi poder - d lo m ortodoxo, los más"rnarxistas -lenin i ra ..d tod o m rxi t - , n un artículoque se titula "
La
éri , el1 i lonucl ar", expre a:" . . .el manci mo nun aab lutiz6 l p pel el l viol n -ciafísica ,Elmarx i mo con id r, po ibl Ypr flribl qu las
contradiccion ial m d , inclu o n pe
-riodosderevolución ial , u Iv n por medi p c m-cos. " Y si así noh. o urrid n I hi t porq u "1 clases derroe d currí niIl. rnúnm nt n po
-yo exteri or, p ra cornh tir :
1I
fu ru nu v. yel t ner I progreso o ial,"2RecuerdoI pal maalocuci6n:" o
las fuerzas d l progr onI
nadoen toomomento. pron un
Presid nte AIInd , p rir.
Bueno, n u, nto o al
poder, yocité n mi ont t i6n un fr muy d idora
más que unafra s •unaora'i6nb. t nt ornpl ta d •Engels
sobrelama teria.P ro ahora t rnbi n, r i nt mente,den tro
delosmuch o do um nto qu
1
o, ba d llegara mi co-nocim ientouna intcr ant d I r. i6nconj unta uscr itapor e! Pa rt ido ocial D rnócratad Alem ani aF d ral.con el Pa r -tido Social ista Unificadod la R públi aD mocráti ca Ale -mana - valedecirconlos com u n ista sd laRDA- ,una de -claraciónconj u ntamuyinter san t dedeunaseriedepuntosdevista. Peroyo sólo quiero exp resa r ahora que,apropósito
de esa entrevista ,el representant edela Acad emiadeCien -ciasde la RDA(segúncable que incl uso se hizo públicoen e! dia rioFortinMapocho),vocero de unodelospartidos más
"ortodox os" , como lo serían loscom un istas delaRDA,pre
-cisó (leo):
Estascitas, ymuchas otr as - yohe traído solamente a col
a-IYuri Zhdanov ,"Losintereses de clase ylos inte resesunivenalesdelahuman i-daden la eraató mica".enS<>citdimw,TMrÚlYPttktic4,septiembre1987,pp.8.11.
2Ana rol!Kursenkov."Laética delsiglo nuclear" ,enTiemposNlUVOs~ Núm.22,
mayode 19 8 7.pp.+·6
Ese esel pen mi nto r di al, su I ncial de Marx sobreel Estado,que luego d •rroll nin n uobra ElEslluioY la
JFi Editorial A}"Usoy Funda. 7.pp.167·169.
gram d
(1891),e es un
tos suyos,se interroga acercadecuáleslaauténtica concep-ción marxistadeloque e el lad o.Sepregu n ta Adolfo Sán
-chez Vásquez:
JAdolfo
ci6ndeInvaci
A
. hora quiero referirme a la segunda de las cararísticas que según el artículo80.de la Constitucióncte-hacen pasible de que se considere ilícita una do c-trina. Examinemos ahora lo relativo a la presunta conce p -ción totalitaria que tendría el marxismo.
Desde luego hay que expresar que no existe un concep to científicamente aceptado por todos los tratadistas acerca de lo que es totalitarismo. Bueno, creo que suscitaría un gran
consenso el definir al totalitarismo como una situación en la
que el poder estatal concentra en sí todos los poderes de la
sociedad, deviene en un fin en'sí mismo y es erigido ese Est
a-do como portaa-dor de los valores supremos de la existencia
social. Un Estado en el cual sedesconoce la participación p
o-pular en él,'y que se sustenta fundamentalmente en la coa
c-ción física. En consecuencia,el totalitarismo es estatista, bu-rocrático y antidemocráticoyen definitivaanti-humanistao
inhumano en su esencia.
¿Le convienen estos rasgos al marxismo como doctrin a? Es lo que veremos ahora.Quizá sea preferible que para res
-ponder a esta pregunta lea una página de un connotado filó
-sofo marxista español. Reconocido unánimemente como uno de los mayores especialistas en esta materia,Adolfo Sánchez
Vásquez,el que en un libro que reúne un conjunto de escri
-IX. PARA LOS MARXISTAS LA PERSONA HUMANA ES UN BIEN SUPREMO
y en seguida se refiere al terrorismo ultraizquierdista. y ¿qué dice sobre e! terrorismo ultraizquierdista? Expresa que
es un terrorismo de origen anarcoide que generalmente in -fluye en los movimientos contestatarios y de protesta de la
pequeña burguesía; que e! propósito con que intenta justifi
-carse e! ultraizquierdismo es porque contribuye"a despertar a las masas", o "para empujarlas a la revolución" . El uso de las comillas para encerrar esos términos-reflejao significa
una alusión a lo ilusorio de esos propósitos. Se sostiene luego que este terrorismo es una desviación ideológica que surge de una valoración idealista de la situación objetiva, de una percepción equivocada de la realidad.Y en seguida agrega,
al final de la explicación sobre ese concepto, que este terro
-rismo ultraizquierdista es manipulado a veces por los orga-nismos represivos de! Estado, a través de lainflitración y la provocación de estos grupos ultraizquierdistas; que también es manipulado por losneofascistas, como es e! caso de las
lla-m~das"Brigadas Rojas;'italianas;y que es manipulado
tam-bién -dice- por e! Estado reaccionario y sus medios de pu
-blicidad y de propaganda,imputando la calidadde terroristas
a las tendencias revolucionarias y a los movimientos de lib
e-ración nacional para desacreditarlos y deslegitimarlos. Señ
o-res magistrados, este es mi caso. Sí, ¡es mi caso!No creo que
haya que dar muchas explicaciones. ¡Es mi caso!
Yo creo que queda más o menos claro, a través de todas
estas inquisiciones, que'no se le puede atribuir al marxismo
e! carácter de una doctrina violentista; y de serlo lo serían
todas las otras teorías políticas existentes, que nunca ningu -na de ellas descarta la legitimidad del uso de la violencia en determinadas circunstancias.
-Revolución. Eso eslo que intérpret es autorizadosdel marxis-mo describen como laconce pción marxistadel Estado, que obviame nt e no tiene nad a de tot alit ari o.
Bueno ,despuésdela lecturade ese texto de Adolfo Sán-chez Vásquez creo que es bastan te arbitrarioel asignarleasí no más el ca rácter de tota lita rio, en la acepciónconse nsu al que puede tener este término, a una doctrina que tienelos rasgos con que el autor citado,especialista en lamateria,los define, y que yo acab o de leer.
Ahora,queno seme cam bie elca m po deldebate y-las re-glas del juegoy a falta de argu men tospa ra sostener que el. marxismo es una doctrin a ter rorista o violentista o totalita-ria,se quiera imp utaral mar xismo oa mí los rasgos totalita-rios,antidemocrá ticos o violentistas deun PoiPoto de Sen-dero Luminoso o incluso los críme nes de Stalin, quedesde luego han sido conden ad osporlosmarxistas yque yo expre- , sayrotundamen te repud io. De mane ra que desde el punto devista de la"doctrina",que es el términoqueusa el artí-culo80.de la Constitución -ella no se refiere algenocidio polpotianoenCambodi a o aloque está pasandoen lasierra peruana o a loqueocurrió enla UniónSoviétic aen los años 30 o 40, esa disposiciónha blade "d octrina " y aladoctrina me estoyrefiriendo- ,nadahaymás contra rio alprecario con-cepto de "totalita rismo" que la propuesta del sociali smo
~' marxista. l
Totalitaria puedellega r a ser incluso una sociedad econó-micamentelibera l. en la que lalibr com petenciaconcentre elpoder económicoy político y medi ante ellos cont role los mediosde comunicaciónyportant omolde edeacuerdoa sus intereses las ideasy valo resque insp ir n a la sociedad . Un papelcomoelquedesempeñaelcom plej o financiero, indus-·trial-militaren los Estados Unidos, que sin darse cuentaes
uno delos países más totalitarios del globo.
Ahora ,pa rerce incluso más arb it ra rio aún e! calificaren forma tan livian a como una doctrin a totalitaria del Estado yde lasociedadydelordenjuríd icoalmarxismo ,enun m o-mentoen que e! desa rrollocontradictorio del propio marxis-mo y los intentosde real izarl o han colocado ala orde n.del díade las preocupaciones de losmarxistas ,en Orien te yen Occidente , en la Unión Soviética y en Ch ina, precisamente a la críticaalasdeform aciones au to rita rias, autocrá tica s, es
-tatistasyburocrá ticas deqllehan adolecidogran partede las experie n ciasdereali zaciónde!marxismo,acentuándose pre -cisamente en esto s años la valorac ión dela au togestión eco-nómicay la democratización de la vida social, del libredes-.... plieguedelos der echoshuman os ydel respeto ala legal idad socialista. Enesta coyun tu ra históri cadeldesarrollo contra-dictorio del pen samientoma rxista yde suintento de aplicarlo en la realidad nos enco ntra mos aho ra. Estaúltima circunstan-cia hace incluso más arb itra rio elquerer asign a rle al cuerpo esencial de esteteoríalosatributos quese señalan enel artículoBo. A la mism a con clusiónque estoyllegando aquí, llegó tam-biénla Igles iaCatólica despu ésde ese diálogoqueserealizó en octubredel año pasad o en Buda pest, segúnl~s actas de ese Congreso o de eseevento pub licadas porla Santa Sede. Dando testimon iodeloqueallí ocurrió,expresa n dichas ac-tas: "Se vioaparecer en losma rx istasla noción depersona
hum a na como bien supremo, con sus der echos a la vida, a la dignidad , ala libertad, a la paz , al trabajo". Esteperfil delmar xism o , emergidode ese eventoalosojosdela Iglesia, pued e ser cualq uiercosa, menostotalitar ismo ant ide mocrá-tico y aplastante delaperson ahumana , comoseloimaginan "los constitu yent es" de 1980.
X. LA DOCTRINA DE MARX SE EMPEÑA EN SUPRIMIR LAS CLASES PONIENDO FIN A LA EXPLOTACIÓN DEL HOMBRE POR EL HOMBRE
A
halaesta blece para proscribir a una doctrina políti caabordemos la terceracausal que el artículo80:la. de esta r fundada en la luc ha de clases.Pero también seequi vocóel"con stituyente".Yo expreso en miescritode contestación - excúsenmesus señorías que me remita a ese texto :
"Pe ro resultaque la doctr inamarxist ano propugna nise funda en lalucha de clases. Lo que propugna, es decir, su fin,es precisamente lo contrario: el establecimientode unasociedad sin clasesy en la que no exista por lo tanto , lalucha entre ellas.Lejos de hacer una apología de la lu-cha declases, el marxismo seempeña porcontribuir a su erradicación de la sociedad,a fin de alcanzar mediante la abolición delas clases un nivel másalto de armonía social. "Tam poco e! marxismo 'se funda' en la lucha de clases, como lo aseverae! requerimiento. Los conceptos
funda-cionalesde!marxismo comoteoría socio-políticason otros: modo de produ cción , fuerzas productivas , relacion esde
.
'
produ cción , infraestructura económica, superestructura ideológica y formación social,cada:uno de los cuales guarda con losotrosdeterminadas relaciones dialécticasde inter-depen dencia .
"Los conce ptos de clase socialydelucha de clases son
con-ceptos de otro rango,y derivan de los primeros.Tal es así que e!marxism oreconoce en e! pasado la'existencia'de una socieda d sin clases , pre-clasista -elcomunismo primiti-vo- ,y conci be para e! futuro otra formad~ sociedadsin clases, post-c1asistá.Mal puede decirse,como lo sostiene elrequ erimient o,que e! marx"ismoes una doctrina que 'se funda' en la lucha declases. Otra c;osa es que reconozca la existencia de las clasesy su con flictivid aden determ i-nadas fases de! procesoevolut ivodelas sociedades ,y pro-cureencauzar,organizar ,hacerconscienteydirigir las lu-chas declases con miras ala construcción de una sociedad sin clases, evitando asíque esasluchasse desarrollen en un plano primario ydestru ctivoy quesólo produzcan efec-tos entrópicosen lasociedadyno apunten a lasupe ración de la con flictividad social principalen su seno ,que esla fuentede las injusticias.Porqueson estas injusticiasla ra-zón últimadelas luchas delas clases víctimas deella, para alcanza r superiore sformasde convivencia colectiva , sig-nad as por la equidad ye! real respeto a la dignidad del hombre, es decir , una sociedad sin clases . "
Este razonamientopodríaapoyarlo con otras tantas citas -pero creo queno es de!caso formularlasahora- , en quese sub-ra ya que precisamente e!marxismo , al aspirar a la
sión de las clases, es una doctrinaque va más allá deellas, comodiceuna de esas cita s: "El socialismocien tífico es una
doctrina sobre el destino de toda la humanidad y no sobre •
el destino de una sola clase . Y"
¡Para qué seguir! Es obvio que la teoría generalde Marx
sobrelasociedad humana, sus problemas yla manerader
e-solverlos no sefunda en la luchade clases, sino que,recon o-ciendo su existenciayrelevanciaa partir de determinadom
o-mento eneldesarrollo histórico, se empeña por suprimirlas. Incluso, antes de suprimirlas, incita,en aras del interé s
del hombre en su globalidad, a las fuerzas sociales en suco n-juntoa una acción común para enfrentar los grandes probl
e-mas delahumanidad, más allá de las clases:el problema de la paz ydela guerra,'el problema de las relacionesde la n
a-turalezayelmedioambiente yelproblema de la grieta exi
s-tente entre el Terc er Mundo y los países avanzados. Tres
grandestareas que,de acuerdo con los marxistasc
ontempo-ráneos, al comprometer al género humano en su conjunto,
exigen un acuerdo ,una coexistencia,un entendimiento e
n-tre lasdistintasclases ynaciones para enfrentar problem as
que comprometen al género humano.
De allí, porque si de encontrar un concepto fundacion al
en el marxismo se tratara,ese no es elconcepto de clase ,sino
el concepto de hombre y el de cómo éste se construyea tra -vés de la trayectoria del trabajoysus corolarios:el humanis -mo yla supresión de la explotación del trabajo.
y no soyyo, sino el citado profesor soviético Zhdan ov,
quien sostiene :
"Sóloelhombre escapaz de gozar conscientementedel
contactoco n sussemej antes, de deleitarsecon la belleza, de experimenta r los sentimientossagradosdeamor y como
pasión.Sólo el libredesarrollo decad a cual garantiza el
libre desarrollode todos. .. Todala experienciahistórica afirmaelsupremo valor de la vida humana,a la cua l d
e-ben subordina rse todos los interesesprivados,locales,re -gionales,nacionales y de gru pos. . .La humanidad posee valor absoluto yuniver sal. Cadapuebl oposee valorab
so-lutoe inigua lable.Cada individuoposee valorabsoluto."5
Sí, señores magistrados , de un anális is objetivo y cient ífico delaconcepció n del mundo quecomparto, el marxismo ,no
puede concluirse que por seryo adepto a ella sea un propu
g-nador dela violencia ni de una concepcióntotalitari a de la sociedad y del Estado ni un sostenedor de una teoría s ocioló-gica en queel concepto "fundacional " ,seala lucha de clases.
XI. "SOY UNA SOLA PERSONA, UN LUCHADOR SOCIAL CONSECUENTE CON LO QUE PIENSO"
A
vidalguien podría argumentar,que mis hechos,quela forma como h, sin embargoe, actuadque moien la vida pública, en lasorganiza cionespolíticas , en el Parlamento,en el gobierno,es una muestra deque soy
un violentista,que esa vida,esa práctica mía es una demos-tración de que sustento una teoría violentista, totalitariaypa
-4Yuri Zhdanov.op.cit.
~Yuri Zhdanov ,op.cit.
ial marxista,
neraque
des-human istas
1
Pro-un
Clo-n nada
pologis-I
Fue asícomo llegaron hast a este Trib u nal personalidades de las más va ri ad astenden cia spolítica sy planos de la activi-dad social.Julio Subcrcaseaux yArmando J ar am illo, a quie-nes conocí,aunoenelLiceoAlem án y al otro en la Escuela de Derecho; llegó Radomiro Tomi c ,aquien conozco desde los años 30;llegó Carlos Marrínez Soromayor, ex Canciller de Chile y ahora creo que es presidentedela Academiá de Ciencias Sociales;llegó un ex decanode la Universidadde Chile, EnriqueD' Etigny, aquien conocícon motivo de mis vinculaciones acad ém icas enesacasa deestud ios; llegó el pro-fesor EugenioVela sco ,aquien tambiénconocí en la Facul-tad de Derech o ;el diplomá tico EnriqueBernstein, a quien tuve oportunid ad detrat ar bastantedurantelos tres años que estuveen el Min ister iodeRelacionesExteriores, trabajando estrechamente conél; llegóJaim e Castillo, presidente de la Comisión Chilen a deDerech o s Human os, y Alejandro Ha-les, presidentedelColegio deAbogados,a quien también co-nocí desde miépoca deestud ian te; Ra fael Agustín Gumu-cio, presidentedelConsejo Na ciona l delaIzquierdaUnida, organización políticaquemehonro n presidir ;Orlando Sáez, dirigente empresarial ,a quienconocíun pocoantes de 1973,
pero después lotrat émás.Ahíllegótambién Felipe Herrera, a quienconoden la Escu la d O recho y cuya trayectoria política, admin istrat iva , romo econo m istay como universi-tario, es de sobra .onocida y valorada,
Todo s ellostest im o n iaron qu a rra v é desus ex perien-ciasytrato conmigosólo vieron n míaunhomb rede estu-dio y a un luch ado r político po r usid a , consecuen te con ellas,queelesdclasdist int as fu n ion s, ya s auniversitarias,
gubernat ivas opa rlam en ta rias , si mpr diomu stras de una vocaci óndemocráucu.de una iol ran ciaporlasideasajenas y un respe to po rladigllid'Il Jhum an a yporlo derechoslegí
-timos de los d'moh.
Esto stest imon io sSlllla mi p¡¡r .crdenaturaleza conclu-yente, d quequienos habla nohasido niesun violentista ni un terro rist a ni IInagentedeladisoluciónsocial,sinoun
consecuenteluchador social,unluchador socialypolítico que ha breg ad o siempre en favord' ladem ocr aciaydel socialis-mo en lo sma rcos de la concepc iónhuman istadel marxismo.
Yo acom p a ñétamb ién , Excele ntísimo Tribunal, al
.proce-so un te sti mon io de mi vida que accidentalmente se me ocu-rrió escrib irel año pasad o , sinimagi na rquepodría tener
.al-guna importa ncia en unjuicioen queseme quisiera proscribir de lavida cívica chilen a y acus a r deapologista del ter!Uris-rno. No me ima gin ab a que pud iera ocur rir semejan te des-propósito. Eselib ro estáadisposició~d.e1Tribunalyahí,en ese libro que setitul aRtfnc/U1Ilro conmIVIda, yque es un transo parente espejodelo que he sido,yquen~fueredacta~o ~ara ser presentado ante Tribu nal alguno, smo para decir hsa y llanamente lo que yo he sido, se puede confirmar rotunda
-mente lo que sostengo.Las cond icionesdel exilio hacen pro-. pro-. chas veces mirar haciaelpasad o yhacerse un
auto-piCIOmu . .
deloq ueha sidouna Vidayeso es loque qUise hacer
examen . ,
ibi eselibro Yel perfil dela Imagen que de allí surge
al escn tr · . '
. da quevertampocOcon ladealguien a qUien
pu-no tiene na .
. . t rse serportador deaquellosatributos que el ar-diera Impu a . ., . . .
tículo 8° de la Cons tituc iónconside ra ilícitoso delictivos,
Alguien podríadecir,objetand o - creo que más d alguin
lo ha hecho- ,que la mayorparte de esas declara ioneste.
timoniales en mi favordicen relacióncon mi vida nterior
al golpemilitaryque no se refieren alos último ño d mi
vida.Buen o,demi exilioyo doy cue n tatambiénen e uro
-biografía, ytambién entre esos test im onio hayalgun qu
se refieren a este periodo.
Pero ,es lógico,naturalyuna obligación moralmí • l qu
expulsado arbitrariamente demipatria , nI form n u
lo fui,me epeñara en losdiferentesrango d I j r rquí p r -tidariaque desempeñé en los distinto s tiempos, cont ribuir
a la tarea de organizar a los socialistaschileno di per por
el mundo, para enfrentar lastareas dedenun cia d lo d •
máticos acontecimientos queenChilehicierontriza nu tr
institu cionalidaddemocrática yrep u blicana,y promov rI
solidaridad internacional paracon nuestropueblo y u lu
-chas por recuperar la democracia yhacer que Chil vu Iv
a ser Chile. Lo que en el exiliodij e, hice o e cribí,etá in•
cr ito totalmente en esta línea general delograrla mayor uni
-dad delas fuerzas democráticaspar a robustecerlaluch O· cialyla movilización de masasyfavorecerconello una salid
política para procurar el desalojo delpoder delaautocr cia
militar dominante en nuestro país.A esome apliqué encuerpo yalmadurante el exilio. Nada hay enelJo quepuedarepro
-chár seme.
Mehubiera debido reprocharsi mehubiera asilado o
refu-giado en algún instituto universitario oen alguna organización
internacionala estudiar cosasqueme interesanbastante, que
tien en mucho más que vercon mi vocación espiritual Inr
i-ma ,queel estardedicado aestas tareaspolíticas.Mas no lo
podía yno lo debía hacer, porque soy consecuente con lo que
pienso ,porque tengo un compromiso indestructible conmi
pueblo,ya eso se debió que desdeelexilio tratara de estimular
el desarrollo delas actividad esde solida ridadcon el pueblo
deChiley de denunciade los atropellosa ladignidadhumana,
a la demo cracia ya los derechosdelhom breen nuestropaís.
XII.ACUSADO POR UN RÉGIMEN AUTOCRÁTICO.
TOTALITARIO Y TERRORISTA, SURGIDO DE UN
ACTO VIOLENTISTA CONTRA EL ESTADO DE
DERECHO
E
n recompartsumen ,oni mi conduseñores macta egistradosnChile,o en el eni la idxilio jqueu.tifican la atroz sanción demuertecivil y políticaqu
se me quiere imponer.
Pero donde las cosas lleganhasta los límites del absurd o
yloincreíble, escua ndo serepa ra que quien me acu a ante
esteTribunal y antelasotrasinstan cias judicialesqu me pro
-cesan, porserun peligro paraloqueelrégimenentiende por
"democracia", sea precisam enteuna institucionalidadautocrá
-tica,con claros rasgostotalitarios,su rgidadeun actoviolen
-tista de sed ición contra un Estadode Der echo yque pra tica
desdeel poder el terrorism ode Estad o.Esa inslitucionalid acl
quiereproscribirmea mí de la vida políticachilena por no
ser un demócrata.
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La tumba del Presidente Dr. Salvador Allende. permanentemente
vigiladapor soldados del régimen fascista
. ¡Qué más absurdo,señores magistrados, que sea lamisma
autoridad -el mismo régimen que no yo,sino que el Dep
ar-tamento de Estado del Gobierno norteamericano,enreciente
declaración pública, ha dado a entender que es cómplicedel
atentado terrorista contra Orlando Letelier en Washington - ,
que sea esa autoridad responsable de un acto de terrorismo
de Estado la que intente condenarme por apologista del
te-rrorismo! ¡A un ciudadano chileno que -como quedad
emos-trado en este y los otros procesos-, nada tienedetal,ycuyo único delito es el de luchar por impedir, por una parte ,que
en Chile pueda impunemente ejercerse el terrorismo deE
s-tado desde arriba., como en el caso de Orlando Letelier, y tam
-bién, por otra parte, el de bregar porque el naturalye xplica-ble descontento y repudio del pueblo hacia las prácticas
represivas, se canalice por vías políticas hasta hacerposible
el retorno de la democracia en nuestra patria !
¡Cómo se va a tomar -y perdónenme, no quiero incurrir
en desacato,señores magistrados- en serio este ju icioen que
se quiereproscribir a un ciudadano por violentistay apologista del terrorismo, por quienes el poder que tienenes producto
del ejercicio de la violencia ilegítima y que la han ejercido sin escrúpulos durante 14 años,ante un mundo estupefacto,
que no puede entender que quienes bombardearon La M
o-neda para deponer a un presidente constitucional dictan ahora cátedra sobre lo que es y debe ser unaconducta pacífica , d
e-mocrática y legalista!
¡C ómo no va a ser absurdo que el régimen que más poder ha concentrado jamás en la historia de Chile y se empeñapor prolongarse o"p royectarse" a través de la puesta en prácti-ca de una Constitución que institucionaliza esta conc entra-ción del poder,de una autocracia, quiera proscribir dela vida políticaa un hombre cuya vidaha estado y está consagrada a recuperar y desarrollar y profundizar la democracia en nues-tra patria!
¡C ómo no va a ser un contrasentido que el régimen que
más ha contribuidoa escindir el cuerpo político y moral de Chile, en dos Chiles,el Chile de los pobres y el Chile de los ricos, llevando hasta el extremo la conflictividad en el seno de la sociedad,acuse a un ciudadano para proscribirlo de la vida política,a un chileno cuya actividad está signada,sí se-ñores,por buscar la paz a través de la realización de la just
i-cia, sí, repito,la paz a través de la realización de la justicia!
XIII. ¡AL
E
R
TA!
S
e comprende así, señoresdesde la distancia estud iamagistrnenserioados,la realidad chi-que quieneslena, sin dejarquelos árboleslesimpid an ver el
bos-que ,no comprendan ni seexpliquen la injusta y despiadada
persecuci én política de quehe sido objeto. S6lo inteligible,
por supue to,siserepara enelodio de clase cri stal izado en un sector de lo sustentadoresdel régimen, para quienes ni la razón nilacordura son buenos consejeros,que han deses-timadoincl usoelllamado papalalapaz y ala reconciliación en lajusticia y que está n cegados por la llamad a "16gicade la guerra",que e así esunalógicaque cond uce a la violen-cia y al totalitarismo .
Noesde extrañ r í, por ejemplo,queelMinistro de
Re-lacion e Exteriore de la RFA, Hans Dietri ch Genscher,un liberal dederecha,haya llam ad oalembajador de Chile, no
hace mucho dí trás , para man ife tarlesu preocupación
por1 fonn como m persig-o-:'Olítica e ideol6gicam ente,
cuan do lo ojo d gobierno-comoel detodas laspero aonalid d y fu rza polüi c, y ocialesqueme conocen-,
soyyoprecisam enteI ntfte isdel totalitarismo, en tantosoy
un prom otor de1 luch ialesporla democ racia en nues-tro p l.
Ahora san ion sprescrit enelartículo 8°,
otras nu v s, por mediod uI ycomplementa ria promul
-gada reci ntem nt . Int erro g do h ce pocosdía s el
secreta-riogeneral d obi mo, rl ndo Pobl t • por los
periodis-tas, bre la v ntu id d d mi ond n en este Tribunal
yd lo ef to d I y n rel i6n mí, exp resó que las
opini
n qu yoverti cu quiertem ,incluso - según la pregunta d 1periodist br Ipre iodel pan osobre 1 tarifo d 1m tro,no rí n e11 su ceptiblesde informar-se,porqu , lexlU m nt greg6, yo "y 'no ex istiría ' paralo m dio d comuni i6n". ¡A e o extre mos se está
lle-gando enI persecu iénd I id polfti ennuestra
patria
!
Quiero termin r, xcelen tíimo Tribunal, evocando unos verso del poeta y dram tur go alemán Bertolt Brecht, para alertaral pueblo chileno obre 1fu turo que le esperasise prosigue porel camino que hor e inicia con este juicio.
Juicio que en ue nci ,guard an do lasdebidas proporciones,
noesmuydiferentede que!queentablaranlas autoridades nazis contraelluchadorcomunista búlgaroJorgeDimitrov, imputándole relrespon bledel incendio del Reichstag, siendo quefueron, como e ha establecido,lospropiosnazis los que produjeron aquel criminal siniestro.
Dicen lo verso de Brecht:
Primero sellevarrm a los comunistas,
pero
amí110meimportópor.
queyo110era comunista.EnseguÜÚl sellevaron alosjudl'os,peroa mi110meimportó porque
tampoco
erajudl'o.Despuis
se Uevarrmalos sindicalistas,pero
ami110meimportó, porqueyo110soysindicalista.Luego apresarrmaunos curas,pero comoyonosoy CTt:ym te
tampo-co meimportó.
Ahora melúlJQfl amí,