Un intento de aproximación al concepto de filosofía

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TEMA 1: ¿QUE ES LA

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Introducción

En una célebre y extraordinaria obra de Quino, Mafalda pregunta a su padre qué es esto de la filosofía. El padre, como otras muchas veces, no sabe qué responder a Mafalda e intenta por todos los medios buscar una respuesta a una pregunta que, como de costumbre, no es fácil. El problema es que, por más que busca, no acaba de encontrar una respuesta.

¿Tan difícil es?

En el lenguaje coloquial, sin embargo, el término ―filosofía‖ aparece en los lugares más insospechados:

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- se habla también de filosofía en política, por ejemplo, de la filosofía de la reforma educativa, haciendo referencia a la concepción política última desde la que se hace esa reforma

- decimos incluso que ―hay que tomarse las cosas con filosofía‖ cuando queremos marcar distancia ante un hecho concreto –normalmente negativo- que nos afecta, subrayando de esa manera la necesidad de actuar de forma reflexiva, utilizando la cabeza y no dejándonos llevar por el corazón o por las pasiones.

Y, efectivamente, este tipo de expresiones nos informan algo acerca de qué sea eso de la filosofía, pues ésta, efectivamente tiene mucho que ver con actuar de forma reflexiva o con una determinada concepción del mundo.

Pero la filosofía, además, es puñetera, quiero decir, toca las narices, como nos dice Quino en la viñeta que utilizamos al comienzo del tema.

Pero, ¿qué es la filosofía?

Un intento de aproximación al concepto de filosofía

"Tal vez no se pueda plantear la pregunta ¿Qué es la filosofía? Hasta tarde, cuando llegan la vejez y la hora de hablar concretamente [...] Teníamos demasiadas ganas de ponernos a filosofar y, salvo como ejercicio de estilo, no nos planteábamos qué era la filosofía; no habíamos alcanzado ese grado de no estilo en el que por fin se puede decir: ¿pero qué era eso, lo que he estado haciendo durante toda mi vida?"

Deleuze y Guattari: ¿Qué es la filosofía?

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1ª aproximación: el objeto de la filosofía

Es relativamente frecuente encontrar dentro de la filosofía afirmaciones grandilocuentes que, interpretadas literalmente, asustan, impidiendo acercarse a los no iniciados. Escuchemos si no a uno de los mayores filósofos españoles, Ortega y Gasset, en una obra que significativamente lleva por título ¿Qué es la Filosofía?:

«Lo primero que ocurriría decir fuera definir la filosofía como conocimiento del Universo. Pero esta definición, sin ser errónea, puede dejarnos escapar precisamente todo lo que hay de específico, el peculiar dramatismo y el tono de heroicidad intelectual en que la filosofía y sólo la filosofía vive. (...) el filósofo no se coloca ante su objeto — el Universo— como el físico ante el suyo, que es la materia. El físico comienza por definir el perfil de ésta y sólo después comienza su labor e intenta conocer su estructura íntima. Lo mismo el matemático define el número y la extensión, es decir, que todas las ciencias particulares empiezan por acotar un trozo del Universo, por limitar su problema, que al ser limitado deja en parte de ser problema. (...) Pero el Universo, en cuya pesquisa parte audaz el filósofo como un argonauta, no se sabe lo que es. Universo es el vocablo enorme y monolítico que como una vasta y vaga gesticulación oculta más bien que enuncia este concepto riguroso: todo cuanto hay. (...) El filósofo, pues, a diferencia de todo otro científico, se embarca para lo desconocido como tal‖ (Obras Completas VII, Revista de Occidente, p. 308)

Esta primera aproximación verdaderamente asusta. El lenguaje es mucho más literario que científico y no está exento de dramatismo. Esto no impide que, efectivamente, descubramos una primera aproximación a lo que es la filosofía que vamos a descubrir entre todos.

ACTIVIDAD 1

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Para realizarlo, ten en cuenta:

— La relación que Ortega establece entre Filosofía y las llamadas ―Ciencias particulares‖.

— El sentido en el que Ortega habla del "Universo" cuando habla de la Filosofía o, por ejemplo de la ciencia particular denominada Física.

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Fíjate que Ortega «define» el Universo como «todo cuanto hay», pero, ¿qué es ese ―todo"? Quizás parezca un poco excesiva la pretensión de Ortega, pero es en realidad la pretensión de la filosofía desde sus orígenes. Esto es lo que ha dado lugar a la Ontología, que es la parte de la filosofía que se ocupa del Ser, de todo cuanto hay, es o existe.

Avancemos, dentro de esta primera aproximación, en otra dirección, ahora de la mano del filósofo británico Bertrand Russell:

«Quizá espere el lector que comencemos este tratado con una definición de la filosofía; pero, con razón o sin ella, no es este mi propósito. Toda definición que se dé a esta palabra variaría con la filosofía que se adopte; por lo tanto, todo lo que podemos decir al empezar es que existen ciertos problemas que interesan a determinadas personas, y que, al menos por ahora, no pertenecen a ninguna ciencia especial. Todos estos problemas son de tal especie, que suscitan dudas acerca de lo que pasa comúnmente por conocimiento.»

RUSSELL, Bertrand: Fundamentos de Filosofía

ACTIVIDAD 2

Observa cómo también Russell pone pegas a definir la filosofía. ¿Por qué? Creo que el texto sugiere alguna idea, por lo que convendría leerlo nuevamente e intentar subrayar las ideas principales.

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relación entre ellos. Presta atención a preguntas como: ¿Hay diferentes filosofías?, ¿hay alguna diferencia entre Filosofía y Ciencia?, ¿puede suceder que problemas que ahora son propios de la Filosofía pasen a ser objeto de la Ciencia?, ¿de qué problemas se ocupa la Filosofía?

Intenta hacer el mapa conceptual del texto.

* * *

Si tuviéramos que enunciar las ideas principales del texto de Russell podríamos decir:

—(Si la misma definición de filosofía depende de la posición filosófica que se adopte, eso significa que) existen diversas filosofías.

— La Filosofía no es Ciencia, si bien

— La Filosofía se ocupa de problemas del conocimiento.

Hemos avanzado algo en la definición de filosofía. Observa —cotejando los dos textos— que Ortega situaba la preocupación de la Filosofía, esto es, el objeto de la Filosofía, en la cuestión del Ser, de todo cuanto existe, el Universo, mientras que Russell parece orientar a filosofía hacia los problemas del conocimiento.

Según el análisis de estos dos textos tenemos lo siguiente: —La Filosofía se ocupa del conocimiento.

—La Filosofía se ocupa de la realidad total —La Filosofía no es Ciencia.

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Una vez que parece asentado cuál sea el objeto de la Filosofía, así como su diferencia con la ciencia, avancemos con una segunda aproximación.

2ª aproximación: la práctica de la filosofía

Veamos cómo afrontaba este problema L. Althusser, filósofo francés del siglo XX:

―El filósofo se ocupa precisamente de cuestiones que no son del todo extrañas a los problemas de la práctica científica, a los problemas del proceso de producción de conocimientos, a los problemas políticos e ideológicos, al problema de la relación entre todos esos problemas. Que lo haga adecuadamente es otra cuestión, pero el hecho es que lo hace.

Pero las cuestiones filosóficas no son los problemas científicos. La filosofía tradicional puede responder a sus preguntas, pero no da ninguna solución a los problemas científicos o de otro tipo —en el sentido en que los científicos dan soluciones a sus problemas. Lo que equivale a decir que, la filosofía no resuelve los problemas científicos en lugar de hacerlo la ciencia; las cuestiones de la filosofía no son los problemas de las ciencias. También aquí estamos tomando posición en la filosofía: la filosofía no es una ciencia, ni mucho menos la ciencia, ni la ciencia de las crisis de las ciencias, ni la ciencia del Todo. Las cuestiones filosóficas no son ipso facto problemas científicos. […] La filosofía interviene de otro modo: enunciando Tesis que contribuyan a desbrozar el camino para un correcto planteamiento de esos problemas.‖

(Louis Althusser: Curso de Filosofía para científicos)

Althusser define de forma muy amplia el campo de acción de la filosofía: habla de problemas científicos, políticos e ideológicos. Insiste a su vez en su diferencia con las ciencias, añadiendo que se trata de una ―toma de posición en filosofía‖ que, en última instancia, subraya el carácter práctico de la filosofía del que hablaba Marx.

ACTIVIDAD 3

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Recapitulemos. Hasta ahora hemos descubierto que:

1. La misma definición de filosofía es filosófica, esto es, depende de la filosofía que se adopte; por esta razón existen diferentes filosofías.

2. La filosofía aborda todo lo que existe, el "Ser", que es aquello que hace que lo que exista, sea. La filosofía, pues, estudia El Ser. En este sentido se llama Ontología (el estudio del ser). Esta preocupación nace con la misma filosofía, en Grecia.

3. La filosofía se preocupa del problema del conocimiento, de cómo conocemos, de qué podemos conocer, de cuáles son los límites de ese conocimiento posible. En este sentido se llama Gnoseología (teoría del conocimiento) y su aparición es, en sentido estricto, mucho más reciente, el siglo XVII.

4. La filosofía no aborda el estudio del ser del mismo modo a como lo haría la ciencia; pues no pretende el conocimiento exacto de lo que existe, sino ofrecer una explicación coherente y racional del todo. En este sentido, la filosofía no es una ciencia, pero;

5. La filosofía interviene en la práctica al definir el campo de lo posible o lo imposible, al abrir o cerrar preguntas que sólo la sociedad puede responder, ya sea en la práctica científica o en la práctica política. La filosofía, en este sentido, determina la ciencia y la política.

Actividad de lectura:

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bajo todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar todas las ficciones, sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar la mixtificación, esa mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral o la Religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por toda esto? La filosofía, como crítica, nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmitificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean, la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época les impide ir todo lo lejos que querrían, que respectivamente les prohíbe, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía. No les son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los prohíbe? ¿Quién les obliga a enmascararse, a adoptar aires nobles e inteligentes, aires de pensador? Ciertamente, existe una mixtificación especialmente filosófica; la imagen dogmática del pensamiento, y la caricatura de la crítica, lo demuestran. Pero la mixtificación de la filosofía empieza a partir del momento en que ésta renuncia a su papel... desmitificador, y tiene en cuenta los poderes establecidos: cuando renuncia a detestar la estupidez, a denunciar la bajeza"

Deleuze: Nietzsche y la Filosofía, Ed. Anagrama, pags 149-150,

1) Sintetiza las ideas principales del texto

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El ORIGEN DE LA FILOSOFÍA: LA FILOSOFÍA COMO SABER

Generalmente se utiliza la expresión "del mito al logos" para definir ese enigma del nacimiento de la razón occidental, de la filosofía.

El mito era el principio organizador de la vida social. Se trata de un orden fuertemente jerarquizado por un sistema de narraciones sacras. En el pensamiento mítico se personifican y se divinizan las fuerzas y los fenómenos naturales (en la mitología griega, Zeus es el que envía el rayo, por ejemplo). De esta manera, los dioses son responsables tanto de los acontecimientos naturales como del comportamiento y del destino de los seres humanos.

Como consecuencia de lo anterior, se supone que el acontecer universal es arbitrario en gran medida, puesto que depende de la voluntad —caprichosa a menudo— de los dioses.

El mito da razón de la existencia de la colectividad en el presente por referencia a un momento original. Se trata de un ciclo eterno en el que todo es repetición, (p.e. la renovación anual del pacto con los dioses en Babilonia. El mito de Marduck).

No existe separación entre el orden social y el natural. El rey es la encarnación viva del principio que rige la vida.

Las explicaciones míticas se imponen y se consideran verdaderas, no porque su contenido pueda comprobarse (nadie ha presenciado los acontecimientos narrados en los mitos) ni tampoco demostrarse mediante argumentos racionales, sino por la fuerza y la autoridad de la tradición. La autoridad de la tradición, hay que decirlo, no se cuestiona.

Actividad de Lectura

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emergió volando del mar semejante a una gaviota; se sentó sobre la balsa y le dijo:

«¡Desgraciado! ¿Por qué tan acerbamente se ha encolerizado contigo Poseidón, el que sacude la tierra, para sembrarte tantos males? No te destruirá por mucho que lo desee. Conque obra del modo siguiente, pues paréceme que eres discreto: quítate esos vestidos, deja que la balsa sea arrastrada por los vientos, y trata de alcanzar nadando la tierra de los feacios, donde es tu destino que te salves. Toma, extiende este velo inmortal bajo tu pecho, y no temas padecer ni morir. Mas cuando alcances con tus manos tierra firme, suéltalo enseguida y arrójalo al ponto rojo como el vino, muy lejos de tierra, y apártate lejos.»

Cuando hubo hablado así la diosa, le dio el velo, y con presteza se sumergió en el alborotado ponto, semejante a una gaviota, y una negra ola la ocultó. El divino Odiseo, el sufridor, dio en cavilar y habló irritado a su magnánimo corazón:

«¡Ay de mí! ¡No vaya a ser que alguno de los inmortales urde contra mí una trampa, cuando me ordena abandonar la balsa! Mas no obedeceré, que yo vi a lo lejos con mis propios ojos la tierra donde me dijo que tendría asilo. Más bien, pues me parece mejor, obraré así: mientras los maderos sigan unidos por las ligazones permaneceré aquí y aguantaré sufriendo males, pero una vez que las olas desencajen la balsa me pondré a nadar, pues no se me alcanza previsión mejor.»

Mientras esto agitaba en su mente, y en su corazón, Poseidón, el que sacude la tierra, levantó una gran ola, terrible y penosa, abovedada, y lo arrastró. Como el impetuoso viento agita un montón de pajas secas que dispersa acá y allá, así dispersó los grandes maderos de la balsa. Pero Odiseo montó en un madero como si cabalgase sobre potro de carrera y se quitó los vestidos que le había dado la divina Calipso. Y al punto extendió el velo por su pecho y púsose boca abajo en el mar, extendidos los brazos, ansioso de nadar.

Y el poderoso, el que sacude la tierra, lo vio, y moviendo la cabeza, habló a su ánimo:

«Ahora que has padecido muchas calamidades vaga por el ponto hasta que llegues a esos hombres vástagos de Zeus. Pero ni aun así creo que estimarás pequeña tu desgracia.»

Cuando hubo hablado así, fustigó a los caballos de hermosas crines y enfiló hacia Egas, donde tiene ilustre morada.

Pero Atenea, la hija de Zeus decidió otra cosa: cerró el camino a todos los vientos y mandó que todos cesaran y se calmaran; levantó al rápido Bóreas y quebró las olas hasta que Odiseo, movido por Zeus, llegara a los feacios, amantes del remo, escapando a la muerte y al destino.

Homero: Odisea. Canto V. Odiseo llega a Esqueria de los feacios

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La palabra ―logos‖, por su parte, proviene del griego «legein» y significa hablar, narrar o dar sentido, si bien ha pasado a la historia de la filosofía con el sentido de ―razón‖ o mejor, de una razón discursiva a través de la palabra. Ahí se opera el tránsito desde un «discurso» basado en el mito que asume las costumbres y los hechos como dados a otro discurso que problematiza lo dado y que finalmente dará lugar a la filosofía, cuyo significado literal es "amor a la sabiduría".

Con el término filosofía se quiere definir una nueva forma de reflexión y, consiguientemente, de interpretación del mundo en el que se vive. Algunas de las características de esta nueva forma de reflexión son:

1. No recurre a divinidades o agentes sobrenaturales, sino que interpreta las fuerzas y los fenómenos del universo como fuerzas y fenómenos naturales. Puede decirse que el gran descubrimiento de la explicación racional es la idea de naturaleza. Se define por tanto una esfera de pensamiento que es exterior y extraña a la religión

2. Como consecuencia de lo anterior, el acontecer universal no se interpreta como algo arbitrario. Aparece la idea de un orden cósmico que no descansa en el poder de un soberano, en su monarchia, sino en una ley inmanente del universo. En la naturaleza las cosas suceden como tienen que suceder. La idea de naturaleza va unida a la idea de necesidad, y la idea de necesidad va unida a la idea de ley: los acontecimientos naturales suceden conforme a ciertas leyes que pueden ser investigadas y conocidas.

3. Una explicación racional se aceptará y se considerará verdadera, no por la fuerza de la tradición, sino por la fuerza de las razones y de los argumentos en que se base. Cualquier explicación racional puede ser discutida y sometida a crítica, siempre que se haga aduciendo argumentos y pruebas.

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las afirmaciones de los primeros filósofos griegos. Homero, por ejemplo, dice en la Iliada que el Océano es el ―generador de dioses‖ y la ―génesis de todas las cosas‖. Y Hesiodo, al elaborar un árbol genealógico de las divinidades, prefigura de alguna manera la interpretación genética que encontramos en los primeros filósofos. Por otra parte no debemos olvidar que filósofos como Platón se servirán de mitos.

Sólo en su desarrollo la filosofía acabará desplazando al mito que acabará apareciendo como su contrario.

Veamos como ejemplo un pasaje del Protágoras en el que Platón nos narra el Mito de Prometeo:

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hombre estaba desnudo, descalzo, sin abrigo ni armas. Y ya estaba próximo el día determinado, en el que también el hombre debía salir de la tierra a la luz. Con lo que Prometeo, hallándose en el apuro de encontrar alguna salvación para el hombre, roba a Hefesto y a Atenea su sabiduría artística junto con el fuego — ya que sin fuego era inviable la adquisición de ésta o que a alguien le fuera de provecho—y, de este modo, se los regaló al hombre. Y por eso el hombre consiguió con ella la sabiduría vital, pero no llegó a conseguir la política, que estaba junto a Zeus, pues a Prometeo ya no le era posible adentrarse en la ciudadela, la morada de Zeus (a todo esto se añadía que los guardianes de Zeus eran terroríficos). Pero sí que pudo adentrarse furtivamente en la vivienda común de Atenea y Hefesto, donde ambos practicaban sus artes, y tras robar el arte pírico de Hefesto y el resto de Atenea, se lo dio al hombre, y de ahí que el hombre tenga medios de vida. Más tarde, según se cuenta, por causa de Epimeteo le llegó a Prometeo el castigo de su robo. Una vez que el hombre tuvo parte de lo divino, en primer lugar, debido al parentesco con la divinidad, fue el único de los animales que reconoció a los dioses, y emprendió la construcción de altares y estatuas de los dioses. Después, rápidamente pudo articular con arte sonidos y nombres, y se procuró vivienda, vestido, calzado, abrigo, así como alimentos de la tierra. Provistos de tal manera, los hombres vivían al principio dispersos, pues no había ciudades. Por esta razón se veían diezmados por las fie-ras debido a que eran, en cualquier situación, más débiles que éstas, y su arte técnico era socorro suficiente para alimentarse, pero insuficiente para luchar contra las fieras, ya que aún no poseían el arte político, en el que está integrado el bélico. Al construir ciudades buscaban agruparse y ponerse a salvo, aunque cuando estaban reunidos se agraviaban los unos a los otros, dado que no poseían el arte político, de modo que se volvían a dispersar y perecían. Por tanto, Zeus, que se temió que nuestro género se extinguiese por completo, mandó a Hermes que llevara hasta los hombres la honestidad y la justicia, para que sirvieran de ordenadoras de las ciudades y también de vínculos agrupadores de amistad. Por tanto, Hermes le pregunta a Zeus de qué manera habría de entregar la justicia y la honestidad a los hombres: «¿Las distribuyo tal y como fueron distribuidas las artes? (que se distribuyeron de tal modo que con poseer uno la medicina basta para muchas personas, y lo mismo con los demás expertos). ¿He de poner también la justicia y la honestidad de esa misma manera en los hombres o las distribuyo entre todos?» «Entre todos —dijo y que todos tengan parte, pues no habría ciudades si unos pocos participan de éstas, como sucede con las otras artes. También establecerás por mi cuenta una ley: matar como un mal de la ciudad al que no sea capaz de participar de la honestidad y de la justicia.»

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frases que anteceden a este relato y que sí ponen de manifiesto la aparición de un nuevo discurso al que designamos con el nombre de filosofía:

—Claro que me haré de rogar, Sócrates —respondió—. Pero, ¿preferís que os lo demuestre contando una historia, como un viejo a los más jóvenes, o mediante un razonamiento paso a paso?

Entonces, muchos de los que estaban sentados le respondieron que inicia-ra la exposición de la maneinicia-ra que quisieinicia-ra. «En tal caso me parece —dijo— que será más agradable contaros una historia.»

Pero, ¿por qué se producen estas innovaciones?, ¿qué condiciones posibilitaron estos cambios?

Este origen se sitúa en Grecia pero, ¿qué es Grecia?

Lo primero que debemos hacer es olvidar la idea actual que tenemos de los países o estados. Grecia no era un Estado, sino un conjunto de pequeños estados in-dependientes política-mente (polis) que, tras la caída de los viejos imperios micénico y minoico se distribuyen por las costas del Mediterráneo oriental. Lo que da el carácter griego a estas polis independientes es que comparten una misma lengua y una misma religión.

Châtelet afirmó que ―la filosofía es la hija de la ciudad y de la democracia‖ y, ciertamente, no le falta razón. La misma estructura física de la polis, frente a la de la ciudad antigua, refleja el paso del mito al logos, la aparición de una nueva forma de reflexión.

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central donde se albergan los gobernantes y su complejo sistema administrativo y un archipiélago de viviendas de agricultores, ganaderos y artesanos que rodean el palacio.

La estructura de la polis es muy diferente. El centro de la ciudad lo constituía una ciudadela que ocupaba el punto más alto, y allí eran guardadas las armas y se construían los templos más importantes. Esta parte de la ciudad se denominaba acrópolis. El ―asta‖, donde vivían los griegos, rodeaba la acrópolis, y era ahí donde se ubicaba el ―ágora‖.

El ―ágora‖, la plaza pública, constituía el verdadero centro de la polis, siendo allí donde se desarrollaba la vida política y la actividad económica. Allí se reúnen, quienes tienen derecho a ello, para decidir sobre los problemas colectivos, para discutir la cuestión del arjé —el mando.

Debemos también tomar en consideración otros aspectos que, en el contexto de la polis, favorecerán tanto la aparición de la democracia como de la filosofía:

a) La Religión olímpica es un culto sin Libro Sagrado ni casta sacerdotal, lo que conferirá a ésta una extraordinaria versatilidad. De ahí la presencia de tendencias religiosas divergentes, como el orfismo y los misterios de Eleusis, o la dicotomía entre lo apolíneo (Apolo) y lo dionisiaco (Dionisios).

b) Las colonias griegas se constituyen un punto privilegiado de intercambio comercial entre los diferentes pueblos, no sólo del Mediterráneo, sino también orientales. Esto va a permitir la aparición, desarrollo y consolidación de una nueva capa social, la de los comerciantes; a lo que debemos añadir la invención de la moneda que, además de facilitar los intercambios, ofrecerá, en tanto que representación universal del "valor", un principio de inteligibilidad abstracto. La moneda

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crea un sistema de referencia abstracto, ayudando de ese modo al desarrollo de la capacidad de abstracción

c) Esta cualidad de las ciudades griegas, verdadera encrucijada, las convierte no sólo en centro de intercambios comerciales, sino cultural. En estas relaciones entre diferentes pueblos no sólo se intercambiaban mercancías, también se intercambian conocimientos y se ponen en contacto diferentes formas de pensar.

d) El descubrimiento de la escritura fonética, lo que permite escribir tal como se habla, permitiendo su publicidad (no secretismo), promoviendo el valor de la palabra hasta límites insospechados: la palabra como instrumento político.

Además, la escritura permitirá tomar conciencia de la "diferencia", de las diferencias en los mismos mitos transmitidos por vía oral, de las diferencias entre los diferentes mitos y creencias de los diferentes pueblos. Y es el reconocimiento de esta diferencia, en un medio mucho más abierto y libre como el que supone la polis, alejada de los grandes imperios, el que va a permitir la pregunta por la causa de estas diferencias así como la búsqueda de un principio que la explicara y diera unidad a un universo diverso (al modo como la moneda permitía someter todas las mercancías, por diferentes que fueran, a una única medida).

Así surge el pensamiento filosófico, asociado primeramente a la ciudad de Mileto y a los nombres de Tales, Anaximandro y Anaxímenes que, asombrados ante el espectáculo que ofrece la physis –naturaleza- intentarán descubrir el principio del que todo deriva, pero buscándolo en la misma naturaleza. A partir de este instante, la razón occidental comienza a tener historia

Actividad

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Pero volvamos a la pregunta, ¿qué es la filosofía?, e intentemos delimitar su objeto.

LA FILOSOFÍA Y SU OBJETO

La filosofía no tiene objeto en el sentido en el que lo tiene la ciencia; de hecho, su objeto lo constituiría, como ya hemos observado, el todo, el Ser. Mas ¿qué es ese todo?

De alguna manera, el mito de Prometeo nos ha suministrado una respuesta que ahora exponemos ordenadamente:

1) La experiencia de la realidad: vivimos inmersos en un universo natural del cual formamos parte. La filosofía, desde sus inicios en Grecia, se ha preguntado siempre por la naturaleza y estructura del universo, produciendo distintas cosmovisiones científicas y filosóficas. Además, se ha planteado siempre la pregunta general sobre qué es la realidad y qué tipos de realidad hay. Esta pregunta ha dado lugar, a su vez, a dos grandes tipos de respuestas: primero, solamente hay realidades materiales (materialismo) y, segundo, hay realidades que no son materiales (espiritualismo o idealismo).

2) El ser humano: desde sus inicios, la filosofía se ha esforzado en analizar el ser humano, tratando de comprenderlo desde su doble caracterización como ser natural (como especie biológica) y cultural, que construye su propio entorno y sus formas de vida. Ha pretendido de esta forma analizar la relación entre una y otra y, muy particularmente, ha pretendido dar respuesta al problema de la libertad, preguntándose incluso acerca de su existencia.

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4) La vida en sociedad: los seres humanos no vivimos aislados, sino insertos en una sociedad esta constituye el marco que hace posible nuestra vida y nuestra actividad, solo en ella nos es posible desarrollar las cualidades específicamente humanas, como la inteligencia y el lenguaje. Los filósofos se han preguntado siempre por la naturaleza de la sociedad y del Estado, así como por las ideas de derecho y de justicia.

Tal amplitud de su ―objeto‖ permite la distinción, dentro de la filosofía, de diferentes y numerosas disciplinas:

Es clásica la distinción entre una filosofía teórica, que se preocupa por el tema del conocimiento humano y de la realidad, y una filosofía práctica, que se ocuparía de la acción humana y los fines que la orientan.

Así, dentro de la filosofía teórica, encontramos disciplinas tales como: - Ontología, que se pregunta por el Ser, por aquello que hace que el ser sea - Gnoseología, que se pregunta por el Conocer, esto es, por los modos del conocer y por los límites del conocimiento.

- Teodicea, que se pregunta por Dios

- Lógica, que se ocupa de las formas del razonamiento válido

Dentro de la filosofía práctica encontraríamos: - La Ética, que se ocupa del comportamiento bueno.

- La Filosofía política, que reflexiona sobre los modos de convivencia - La Estética, que reflexiona sobre la belleza y la obra de arte.

Vamos concluyendo. Filosofía y Ciencia

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no es una ciencia, si bien establece una peculiar relación con la misma.

La filosofía, en su nacimiento, aparece ligada a la ciencia; mejor aún, filosofía y ciencia son indisociables.

De acuerdo con las ideas de los filósofos griegos, la filosofía es saber o ciencia (es explicación racional). Pero hay diversas ciencias, algunas de las cuales fueron desarrolladas ya en la cultura griega (matemáticas, astronomía, medicina, etc.): de ahí que, frente a las demás ciencias, concibieran la filosofía como la ciencia primera y universal:

1) porque se pregunta por las razones y las causas últimas del universo y del comporta miento humano: ¿cuál es el verdadero ser de las cosas?, ¿rige en el universo la necesidad ciega o la finalidad?, ¿cuál es la naturaleza del hombre y qué normas se derivan de ella para nuestra conducta y felicidad?, ¿existe una entidad primera, Dios, y qué relación guarda con el universo y con el hombre?; todas estas son preguntas propias de la filosofía.

2) porque la filosofía se ocupa de principios y de causas que, por ser últimos, alcanzan a todos los ámbitos de la realidad. El resto de las ciencias, por el contrario, son particulares, ya que su estudio se limita a un ámbito limitado de la realidad, sea el campo de los números (aritmética), sea el de los seres físicos (física), o cualquier otra parcela de la realidad.

Los griegos definieron, pues, la filosofía como un saber o ciencia, como la ciencia primera y universal.

En otras ocasiones se ha definido la filosofía como la madre de las ciencias o como "el camino de los caminos". Así, la filosofía sería como el tronco de un árbol del que empiezan a salir diferentes ramas que, en su desarrollo, acabarán convirtiéndose en las diferentes ciencias.

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la realidad) que constituye su verdadero criterio de verdad; la filosofía es un discurso interno que pretende ofrecer una explicación coherente del todo sin darnos a conocer (en sentido científico) realmente nada. Así, mientras que la filosofía trabaja con conceptos que ella misma ha creado y jamás sale de sí misma, la ciencia debe someterse al criterio del exterior, debe someterse a la prueba y a la experimentación. La "veracidad" no depende del exterior. En este sentido podemos decir que la filosofía no se equivoca, por cuanto nunca sale de ella. Lo importante de la filosofía no es el conocimiento que nos proporciona, sino la coherencia que nos ofrece. De hecho, toda filosofía descansa, en última instancia, en unas tesis que podríamos llamar dogmáticas (Althusser), en el sentido de que no son susceptibles de prueba.

La filosofía, sin embargo, sí interviene en la ciencia, en el límite, planteando preguntas, abriendo o cerrando campos de investigación; como cuando afirma la existencia del orden o, por el contrario, del caos. Es la ciencia la que nos proporcionará el conocimiento exacto, pongamos por caso, de la naturaleza, pero es la filosofía la que en su concepción coherente del todo ha afirmado o negado la existencia de un orden y, por consiguiente, lo ha definido, o no, como susceptible de investigación.

La ciencia, además, exige en determinados ámbitos una reflexión filosófica: 1. La ciencia no está libre de supuestos, y éstos han de ser sometidos a la reflexión crítica. Cuando el científico se interroga por su propio método, por sus conceptos y la relación entre éstos y la realidad, se adentra en el terreno filosófico, planteando problemas que no pueden ser abordados recurriendo al método científico; de ahí que se haya constituido una disciplina filosófica que se denomina precisamente filosofía de la ciencia

2. La ciencia pretende el conocimiento objetivo, al margen de todo presupuesto o valoración ética, de todo fin…, pero en tanto producto humano, resulta imposible separar la ciencia de intereses, motivaciones, fines y valoraciones, aspectos todos que competen a la filosofía. Hoy en día, por ejemplo, la reflexión ética aparece totalmente implicada en algunos temas de extraordinaria actualidad científica: clonación, investigación con embriones, etc

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que, más allá del conocimiento de la realidad (de la sociedad, del Estado…) siempre encontraremos una valoración que nos empuje a seguir por un camino o, por el contrario, a transformarlo y/o a investigar nuevas formas de convivencia posible.

¿Podemos ya dar una respuesta a la eterna pregunta de ¿QUÉ ES FILOSOFÍA?

Pese a las indudables diferencias que existen entre las distintas filosofías, sí podemos adelantar que:

1) La filosofía es reflexión racional: aunque en sus orígenes los griegos la definieron como ciencia, la palabra «ciencia» tiene para nosotros ciertas connotaciones que aconsejan no considerar la filosofía como ciencia. Pero esto no significa que la filosofía sea un conjunto de opiniones vagas e infundadas; la filosofía es una empresa racional comprometida a no admitir ningún supuesto o creencia de los cuales no se dé una razón adecuada y pertinente.

2) La filosofía se caracteriza por su universalidad y su radicalidad: estos dos rasgos fueron ya subrayados por los filósofos griegos al definir la filosofía como ciencia universal y primera (radical). Estos rasgos continúan definiendo la reflexión filosófica: es universal porque, como hemos señalado, se interesa por todos los ámbitos y aspectos de la experiencia humana; es radical (última o primera) porque su tarea consiste en plantearse las cuestiones últimas concernientes a la experiencia humana.

3) La filosofía cumple una triple función respecto de nuestra experiencia y

nuestros conocimientos:

a) Función clarificadora, tanto respecto de nuestras ideas y conceptos (a menudo confusos e incongruentes) como respecto de la experiencia a que tales conceptos se refieren.

b) Función crítica respecto de los supuestos en que se basa nuestra cultura, muy especialmente en los ámbitos social, moral y político.

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4) La filosofía, en tanto que producto histórico, está determinado por la formación social de la que surge. Decir esto significa dos cosas:

a) que la formación social es la que hace posible la aparición de las preguntas y los problemas a los que la filosofía pretende dar respuesta; y,

b) la formación social suministra las herramientas (teóricas en primer lugar y, entre éstas cabe destacar las procedentes de las ciencias) y los materiales con los cuales la filosofía será capaz de dar respuesta a los problemas planteados.

Actividad de lectura

..el valor de la filosofía debe ser buscado en una larga medida en su real incertidumbre. El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía, va por la vida prisionero de los prejuicios que derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país, y de las que se han desarrollado en su espíritu sin la cooperación ni el consentimiento deliberado de su razón. Para este

hombre el mundo tiende a hacerse preciso, definido, obvio, los objetos habituales no le suscitan problema alguno, y las posibilidades no familiares son desdeñosamente rechazadas. ...La filosofía, aunque incapaz de decirnos con certeza cuál es la verdadera respuesta a las dudas que suscita, es capaz de sugerir diversas posibilidades que amplían nuestros pensamientos y nos liberan de la tiranía de la costumbre. Así, el disminuir nuestro sentimiento de certeza sobre lo que las cosas son, aumenta en alto grado nuestro conocimiento de lo que pueden ser; rechaza el dogmatismo algo arrogante de los que no se han introducido jamás en la región de la duda liberadora y guarda vivaz nuestro sentido de la admiración presentando los objetos familiares en un aspecto no familiar. (Bertrand Russell, Los problemas de la filosofía. Cap. 15)

Actividad final

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