EL PATO BALSILLAS: ENTRE LA IDEOLOGÍA Y LA POLÍTICA PÚBLICA
ELKIN ALBEIRO SÁNCHEZ CAÑÓN
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN ESTUDIOS POLÍTICOS
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EL PATO BALSILLAS: ENTRE LA IDEOLOGÍA Y LA POLÍTICA PÚBLICA
ELKIN ALBEIRO SÁNCHEZ CAÑÓN
TRABAJO DE GRADO PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE MAGÍSTER EN ESTUDIOS POLÍTICOS
JAVIER TORRES VELASCO Director de tesis
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN ESTUDIOS POLÍTICOS
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Nota de Aceptación
Presidente del Jurado
Jurado
Jurado
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AGRADECIMIENTOS
Agradezco profundamente al profesor Javier Torres, quien me enseñó el tacto de un buen maestro y me trató con dignidad desde el comienzo. También agradezco a la profesora Mery Rodríguez, quien supo orientar la investigación en su etapa preliminar. De igual forma a Robert Escobar y todos los líderes que están involucrados con la transformación de San Vicente del Caguán y la ZRC El Pato-Balsillas.
6 CONTENIDO
Pág.
1. INTRODUCCIÓN 11
2. CAPÍTULO I: EL PATO-BALSILLAS EN CONTEXTO 15
2.1. El Caquetá 15
2.1.1. Colonización 18
2.1.2. La Coca 22
2.1.3. Estado actual de la coca en Caquetá 26
2.1.4. Historia política 28
2.2. San Vicente del Caguán 31
2.3. El Pato-Balsillas 35
2.4. Ideología política 39
3. CAPÍTULO II: IDEOLOGÍA Y POLÍTICA PÚBLICA 41
3.1. Genealogía de la Ideología 43
3.2. Los conceptos 46
3.2.1. La Ideología 46
3.2.2. Política Pública Zona de Reserva Campesina 49 3.3. Interacción entre política pública y ZRC El Pato-Balsillas 51
3.3.1. Politizar 52
3.3.2. Ocultar 52
3.3.3. Relevancia 53
3.4. Metodología 53
3.4.1. Transferencias del Estado 53
3.4.2. Resultados electorales 54
3.4.3. Seguimiento de prensa 54
3.4.4. Entrevistas semi-estructuradas 55
4. CAPÍTULO III: LA IDEOLOGIZACIÓN DE LA ZRC EL
PATO-BALSILLAS 57
4.1. Politización 58
4.2. Ocultamiento 73
4.3. Hacer irrelevante 80
5. CONCLUSIONES 91
BIBLIOGRAFÍA 99
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LISTA DE TABLAS
Pág.
Tabla 1: Cultivo ilícito mundial de coca 27
Tabla 2: Resultados elecciones presidenciales 2006 59 Tabla 3: Resultado de las elecciones a la gobernación 2007-2011 62 Tabla 4: Partidos triunfadores en elecciones Asamblea 2007 63 Tabla 5: Resultados de elección de alcaldes 2007 64 Tabla 6: San Vicente del Caguán: Elecciones 2007 65 Tabla 7: Resultados elecciones presidenciales 2010 67
Tabla 8: Asamblea Caquetá: elecciones 2011 68
Tabla 9: San Vicente del Caguán: Elecciones 2011 69 Tabla 10: Resultado elecciones presidenciales 2014 72
Tabla 11: Decreto 044 del 09 de abril de 2014 78
Tabla 12: Decreto 063 de 19 de mayo de 2014 78
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LISTA DE GRÁFICAS
Pág.
Gráfica 1: PIB del Caquetá y Colombia 17
Gráfica 2: Relación entre cultivos de coca y combates por iniciativa de la fuerza pública en Caquetá y Putumayo (2002-2012) 26 Gráfica 3: Hectáreas con cultivos de coca por municipio (Putumayo-
Caquetá 2012). 33
Gráfica 4: CAQUETÁ TRANSFERENCIAS DEL NIVEL NACIONAL 74 Gráfica 5: San Vicente del Caguán, Transferencias del nivel nacional 75
Gráfica 6: CAQUETÁ REGALÍAS 76
Gráfica 7: San Vicente del Caguán: Regalías 77
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LISTA DE MAPAS
Pág.
Mapa 1: Mapa político del Caquetá 16
Mapa 2: Deforestación en la Amazonía Colombiana 21
Mapa 3: San Vicente del Caguán 32
10 RESUMEN
Este trabajo tiene como propósito definir cómo funciona la influencia de la ideología sobre una política pública. Específicamente se refiera a la política pública de la Zona de Reserva Campesina de El Pato-Balsillas, la cual ha sido objeto de oposición ideológica. Sostenemos que existen sectores con una tendencia conservatizante que utilizan la ideología como fundamento de la oposición a la ZRC para ejercer una dominación política. Esta relación se entiende a través de la politización, el ocultamiento y la invisibilización sobre El Pato-Balsillas. Para alcanzar este propósito se establece una contextualización de la ZRC, también se definen los conceptos y el marco de entendimiento del problema para finalmente ofrecer los resultados sobre cómo funciona el proceso de ideologización sobre la zona.
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1. INTRODUCCIÓN
El tema de esta tesis es estudiar la política de las políticas públicas. Su objeto es el estudio de las Zonas de Reserva Campesina, específicamente la de El Pato-Balsillas en el municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá. Este asunto es problemático: por un lado, la ZRC es una iniciativa para solucionar los problemas de la población campesina y la desigualdad en la tenencia de la tierra, además de procurar la sustitución de cultivos ilícitos. Pero, al mismo tiempo, esta figura ha tenido una férrea oposición de sectores políticos conservadores, los cuales argumentan que estos territorios son retaguardias estratégicas de la subversión, centros ideológicos de las FARC, corredores miliares para el tráfico de droga y zonas con autonomía territorial, es decir: “republiquetas independientes”. En otras palabras, existe una relación conflictiva entre ideología y política pública que debe ser estudiada.
Teniendo como horizonte este problema, la investigación se dedicará a analizar la relación entre ideología y la existencia de la ZRC El Pato-Balsillas a partir de tres fenómenos: la politización, el ocultamiento y la irrelevancia. El primer fenómeno consiste en que los sectores conservadores generan un discurso ideológico sobre el Pato-Balsillas para lograr capitalizar resultados electorales favorables a sus intereses políticos. El segundo consiste en reproducir un conjunto de ideas en contra de la ZRC respondiendo a un interés oculto: apropiarse de recursos económicos que en la medida del tiempo han venido en aumento para la zona. El último consiste en producir un discurso ideológico que argumenta la ineficiencia de la ZRC para solucionar los problemas de los campesinos con el objetivo de hacerse al poder político local.
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para entender que la Zona de Reserva Campesina de El Pato-Balsillas es una respuesta al proceso de colonización campesina que ha vivido el Caquetá. Al mismo tiempo ayuda a entender que en la región la disputa por el poder político ha sido sangrienta. Lo último genera un riesgo para la ZRC porque no hay tolerancia frente a propuestas que promuevan una distribución equitativa de la tierra o que impliquen la movilización de las organizaciones sociales sin que sean acusadas de estar infiltradas por la guerrilla.
El segundo objetivo consistirá en definir un marco teórico útil para la investigación. Para alcanzar tal propósito se definirán las dos variables de la investigación: la ideología y las políticas públicas. La primera se entiende desde la perspectiva de Slavoj Žižek como un conjunto de ideas o sistema de creencias que sustentan una dominación política. Por otro lado, las políticas públicas se entienden, desde la propuesta de Harold Laswell, como la acción del Estado que busca solucionar un problema de la sociedad. Ideología y política pública son esenciales para entender el problema consolidación de la ZRC de El Pato-Balsillas.
El último objetivo será demostrar que sectores con una tendencia conservatizante se valen de la ideología para deslegitimar las políticas públicas que buscan afectar positivamente la ZRC y así controlar el poder político local, a través de las elecciones, lograr una asignación diferente de recursos e invisibilizar las bondades de la Zona de Reserva Campesina. El método más recurrente que utilizan estos sectores conservadores para establecer un poder político local es la manipulación de la agenda pública, la estigmatización y el señalamiento.
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explicar el problema y, finalmente, cómo funcionan estas categorías. Este es un estudio de carácter explicativo que utiliza el análisis de datos presupuestales y electorales para comprobar la hipótesis, pero además utiliza entrevistas semi-estructuradas para establecer contacto con el sistema de creencias de los habitantes del Pato-Balsillas. Implicó viajar al territorio y entrar en contacto con los líderes de la ZRC.
El mayor esfuerzo metodológico consistió en demostrar la manera cómo los tres fenómenos explican la relación entre ideología y las políticas públicas sobre la ZRC. Para el estudio del objetivo de politizar fue necesario analizar los
resultados electorales del periodo 2006-2014, tanto de las elecciones presidenciales, como la legislativas y las de gobiernos locales. Se utilizó como principal fuente de información la Registraduría Nacional del Estado Civil. De igual forma se llevó a cabo un seguimiento de prensa entre el periodo 2006-2014 para observar la dinámica de la discusión pública. Aquí lo que se buscó establecer es si los sectores conservadores obtienen buenos resultados electorales en la medida que polarizan la población civil.
En lo que atañe a la función de ocultar se analizaron las transferencias
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Para estudiar la función de Irrelevar se analizaron los temas que están
presentes en la agenda pública y aquellos que le interesan a las instituciones. En este caso se utilizó el seguimiento de prensa antes mencionado y las entrevistas semi-estructuradas. Lo que se pretendió establecer es si hay una brecha entre los temas de debate público y la agenda institucional. Si este es el caso, entonces se abre campo un escenario en el que los sectores que se oponen a la ZRC pueden capitalizar el descontento resultante, en especial los sectores “conservatizantes”.
Finalmente se busca concluir cómo la relación entre Ideología y Zona de Reserva Campesina se explica a partir de la acción política de sectores conservadores. Estas agrupaciones tienen como finalidad última ganar elecciones, poner a su servicio recursos económicos e invisibilizar los avances de la ZRC El Pato-Balsillas con el objetivo de hacerse con el poder político local. De igual forma las conclusiones se dirigen a visualizar posibles escenarios problemáticos como el caso del triunfo electoral del Movimiento MIRA en el Caquetá, las razones que explican la victoria electoral del Polo Democrático en los comicios de 2011 en San Vicente del Caguán, o las razones por las cuales la clase política huilense ha consolidado su dominio en el Caquetá.
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2. CAPÍTULO I: El PATO-BALSILLAS EN CONTEXTO
Este capítulo tiene como objetivo poner en contexto la ZRC El Pato-Balsillas. Esto implica necesariamente hablar de la historia y la política local tanto del Caquetá como del municipio de San Vicente del Caguán. Tal objetivo es necesario porque nos ayuda a entender que la Zona de Reserva Campesina de El Pato-Balsillas es una respuesta al proceso de colonización campesina que ha vivido el Caquetá, pero al mismo tiempo, ayuda a entender que en la región la disputa por el poder político ha sido sangrienta, lo que genera un terreno fértil para el arraigo de un discurso ideológico1. Esto último es un riesgo para la ZRC porque no hay tolerancia frente a propuestas que promuevan una distribución equitativa de la tierra o que impliquen la movilización de las organizaciones sociales sin que sean acusadas de estar infiltradas por grupos al margen de la ley.
Para alcanzar tal objetivo se hará una caracterización del Caquetá haciendo énfasis en la colonización campesina y las marchas cocaleras en la década del 90. También se hablará de algunos hechos históricos que marcaron la disputa por el poder político en el Caquetá, se hará una breve caracterización del municipio de San Vicente del Caguán y la región de El Pato-Balsillas.
2.1 El Caquetá
Es un departamento ubicado al sur oriente de Colombia que tiene una extensión de 88.965 Km cuadrados. Fue fundado en 1905 mediante el decreto legislativo No. 28 del 31 de enero como la Intendencia del Alto Caquetá por el presidente Rafael Reyes. Según el Departamento Administrativo Nacional de
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Estadística (DANE, 2005) el Caquetá cuenta con una población de 477.6422
habitantes, quienes se concentran en su mayoría porcentaje en Florencia (ciudad capital).
El departamento limita al norte con los departamentos del Huila y Meta; al sur con el departamento del Putumayo y al oriente con el departamento del Amazonas. Una gran parte del territorio es selva tropical húmeda y hace parte de la cuenca amazónica.
MAPA1: Mapa político del Caquetá
Fuente: Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC, 2012)
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La principal actividad económica es la ganadería y la producción agrícola se reduce a los cultivos tradicionales de subsistencia. Según el DANE y la Cámara de Comercio del Caquetá (2012), la ganadería aportó para el año 2011 el 14.91% de producto interno Bruto en el Caquetá. Mientras tanto, la actividad agrícola se caracteriza por recaudar el denominado “pan coger” de manera marginal. Se destaca en los últimos años la actividad petrolera, especialmente en el norte del Caquetá y los productos derivados de la leche. De igual forma tienen una importante contribución en la economía la extracción de madera.
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Pero más importante que la descripción cuantitativa del departamento es indagar sobre lo que significa el Caquetá. Si Colombia es -como lo determinó Bushnell (1997)- un país de regiones, el Caquetá es la puerta de entrada de la región amazónica. Sin embargo, esta región hace parte de la periferia económica del país, como se aprecia por su incomunicación vial, su caracterización como zona de frontera colonizadora, de subdesarrollo, atraso, coca y violencia. Esto constituye una tragedia que impide conocer la complejidad del entramado social y económico caqueteño.
2.1.1. Colonización
La historia del Caquetá es la historia de la colonización y la violencia en Colombia. Según el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi, 2003), los primeros pobladores del Caquetá fueron los indígenas Uitoto, Bora, Okaina, Coreguaje, Miuname y Andakíes, entre otros, quienes habitaron originalmente esta región. Estos grupos ancestrales casi fueron exterminados por los colonos que llegaron en el siglo XIX con la intención de explotar la quina y el caucho (Sinchi, 2003). Este último producto es precisamente uno por los que se conoce la región, la extracción del látex generó una confrontación con el Perú, que tenía como principal actor a la célebre “Casa Arana” encabezada por Julio César Arana en la década del 30. La economía extractiva dominó gran parte del siglo XIX hasta finales de la década del cuarenta e inicios de 1950. En este lapso de tiempo se dio la primera oleada de colonos hacia el Caquetá que escapaban de la violencia bipartidista desatada desde el centro del país (Sinchi, 2003).
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investigación es la forma como describe el problema por la tierra a comienzos del siglo XX. Según Marco Palacios, existían en la década del 30 tres tipos de actores, los primeros eran los terratenientes, enseguida estaban los arrendatarios y por otro lado los colonos. Hasta entonces el precio internacional del café promovió una economía basada en el modelo de la Hacienda, pero esto no evitó las tensiones entre campesinos y terratenientes, entre el latifundio, la pequeña y la mediana propiedad privada. Tal tensión entre arrendatarios y terratenientes generó la “Colonización dirigida” y la parcelación de “Haciendas”, con el propósito de contrarrestar posibles focos de violencia (Palacios, 2011). Empero, y a pesar de intentar solucionar el problema de la tierra en el territorio colombiano, los latifundistas lograron apropiarse legalmente las tierras a través de “doctores” abogados que utilizaron las leyes para hacerse de territorios baldíos y de las mejores tierras en la zona Andina. En cambio, los campesinos (colonos, aparceros o arrendatarios) tuvieron que trasladarse a nuevas Zonas de Frontera.
La colonización de la frontera, en el caso del Caquetá y de la región amazónica, es el resultado de la concentración de la tierra en la región andina que obligó a los campesinos sin tierra a desplazarse hacia zonas más bajas y de menor calidad para la agricultura. De igual forma, la colonización estaba impulsada por la economía de tipo extractiva, la cual se basaba en la explotación maderera.
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campesinas en el departamento, exigiendo al Estado el cumplimento de los proyectos de apoyo a la colonización” (Ferro & Uribe, 2002, p. 62).
El campesino colono del Caquetá no exigía tierra porque con sus propias manos se abría campo en medio de la selva. Por tanto, la única ayuda del Estado fue la adjudicación de terrenos baldíos y créditos. Esto desde una perspectiva integral resultó desafortunado, puesto que no existían los servicios básicos como energía, alcantarillado, educación y vías primarias. Además, los créditos resultaron agobiando los colonos y la forma de paliar su deuda fue vendiendo la parcela que habían colonizado. Esto generó dos problemas, la concentración de la tierra y una constante apertura de nuevos frentes de colonización (Ferro & Uribe, 2002, p. 62).
La poca presencia del Estado, la concentración de la tierra, la colonización desregulada, el distanciamiento de los centros urbanos y sus respectivos mercados, generó un vacío institucional que favoreció el avance de grupos armados como las FARC. “Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, aunque son un Movimiento con más raíces en el norte del departamento, para la década del 80 mantienen un bajo perfil en la región y su expansión se dio a partir de la Séptima Conferencia (1983)” (Ferro & Uribe, 2002, p. 63).
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mayor índice de deforestación en Colombia (ver cuadro 1) y transformando la forma de vida de los campesinos: de colono a raspachín, de una economía familiar a una ilícita. La colonización dejó de ser dirigida; por el contrario, se hizo espontánea. En un comienzo se planteó por parte del Estado utilizar el piedemonte oriental, no obstante, la migración campesina superó la capacidad del mismo para regular la colonización, por tanto los campesinos se dirigieron a las llanuras selváticas o llanos del Yarí.
MAPA 2: Deforestación en la Amazonía Colombiana
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deforestado en Latinoamérica en la última década. Esto se puede explicar por la dinámica de la colonización, el avance de la praderización y los cultivos ilícitos.
Uno de los principales objetivos de la Zona de Reserva Campesina de El Pato-Balsillas es controlar el proceso de colonización del Caquetá. Como lo plantea el acuerdo 1777 del primero de octubre de 1996 la creación de las ZRC tiene como objetivo “controlar la expansión inadecuada de la frontera agropecuaria del país; crear la condiciones para la adecuada consolidación y desarrollo sostenible de la economía campesina y de los colonos en las zonas respectivas; regular la ocupación y aprovechamiento de las tierras baldías, dando preferencia en su adjudicación a los campesinos o colonos de escasos recursos” (Colombia, 1996, artículo 2).
2.1.2. La coca
La historia del Caquetá también está ligada al cultivo de la hoja de Coca. Para esta investigación nos ocuparemos del movimiento denominado Marchas cocaleras que se dieron en el departamento durante el año 1996. El auge de los
cultivos de coca en el Caquetá coincide con una crisis institucional que ponía en tela de juicio a Ernesto Samper Pizano, presidente de Colombia entre 1994 y 1998. Andrés Pastrana (candidato presidencial para el periodo 1994-1998) denunció ante los medios de comunicación que la campaña para la presidencia de Samper había recibido dineros del narcotráfico, especialmente, del cartel de Cali. En el mes de septiembre de ese mismo año, el ex director de la DEA (Joseph Toft) en una rueda de prensa, reveló que la campaña de Samper había sido financiada con dineros del narcotráfico y calificaba al gobierno colombiano como una “narco -democracia” (Semana, 1994, 30 de septiembre).
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fumigación de cultivos ilícitos en zonas cocaleras como el Caquetá3. Las
fumigaciones iniciaron desde el primer año de gobierno Samper (1994), no obstante, llegaron a su punto más álgido en 1996 cuando desde el sur del país floreció un movimiento campesino con el propósito de exigir una política de sustitución de cultivos y detener la fumigación de cultivos ilícitos. Este movimiento campesino se conoció en la historia como “las marchas cocaleras” (Ferro & Uribe, 2002, pp. 65-66). Según Ferro & Uribe (2002), el aumento de los cultivos de Coca coincide con el agotamiento de la economía de colonización. La quina y el caucho, materias primas que generaron el proceso de colonización, ya no generaban los ingresos para satisfacer las necesidades básicas. El colono sobrevive precariamente con las cosechas y los cultivos de pan coger.
El debacle de la economía de colonización se relaciona con el aumento de los cultivos de amapola y hoja de coca. Estas plantas no necesitan una gran inversión en fertilizantes, pueden producir ganancias en menos de 4 meses y triplican los ingresos de un cultivo tradicional. Es claro que en un mundo donde es difícil subsistir, los cultivos ilícitos se mostraron como una salida u oportunidad de hacer riqueza sin tanto esfuerzo. Las consecuencias de esta nueva economía son la ampliación de la frontera agrícola, la destrucción de la Amazonía, la cultura del dinero fácil, el desarraigo por la tierra y la lucha por el territorio entre narcotraficantes, paramilitares y guerrilla. Es innegable la relación que guardan las FARC con las marchas cocaleras, puesto que en muchos casos los guerrilleros son los que movilizan al campesinado. Por otro lado, la guerrilla regula el negocio y cobra un gramaje como impuesto. Las FARC ejercen control donde la presencia del Estado es débil. No obstante, es inverosímil afirmar que los campesinos son guerrilleros, o que los campesinos estaban a favor de las fumigaciones. Ferro & Uribe (2002) afirman:
3En el caso del Caquetá se observa que a partir de 1994 aumentan las hectáreas cultivadas de Coca llegando a su punto más álgido den 1996 y 1997 (momento histórico de las marchas cocaleras). Gráfica disponible en:
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Los colonos pertenecientes a organizaciones campesinas o con una tradición de arraigo en el Caquetá, conociendo la orden de marchar por parte de las FARC, asumen una posición crítica frente a este mandato, en la medida en que consideran que esta movilización responde a una imposición del grupo armado. Lo que no quiere decir que ellos no compartieran el rechazo a la fumigación de los cultivos. (pág. 68)
Las FARC en julio de 1996 eran una institución fuerte, que controlaba el territorio y tuvo la capacidad de canalizar el inconformismo de los campesinos. Es correcto afirmar que los movimientos sociales cuando no son organizados sino esporádicos pueden ser encausados por una institución que sí se encuentra preparada. Sin embargo, la movilización campesina se da con o sin el involucramiento de las FARC puesto que un campesino entiende que lo que está en juego es su subsistencia.
El fenómeno que se conoce como “marchas cocaleras” inició el 29 julio de 1996 y terminó el 13 de agosto del mismo año. El país se sorprendió por la capacidad de movilización de los campesinos y la magnitud de la marcha. Es claro que de inmediato se declaró infiltrada la marcha, cosa que es parcialmente cierta; sin embargo, sirvió para que Colombia cayera en la cuenta de la difícil situación de los campesinos y los problemas de los cultivos ilícitos, en especial el tratamiento y la política antidrogas del gobierno nacional. Las partes entendieron que la fumigación no era la salida al mismo tiempo que la legalización no era posible. El saldo fue negativo porque hubo al menos treinta campesinos muertos, desmanes en las principales carreteras del Caquetá y aumento en las filas de las FARC. La movilización terminó con el compromiso por parte de los campesinos de no cultivar más y con el compromiso del gobierno que buscó ofrecer una política de sustitución de cultivos.
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como la Zona de despeje o los Diálogos del Caguán. Este proceso de paz afectó
negativamente la región, puesto que alimentó la idea de que todos los que vivían allí eran guerrilleros. A partir del proceso del Caguán aumentó la estigmatización y el señalamiento de los ciudadanos, pero además, después de la ruptura de la zona de despeje aumentaron los hechos de violencia en contra de la población civil por parte de la guerrilla y los paramilitares. Al respecto dice ACNUR (2002):
Desde la ruptura de las conversaciones de paz, las FARC han estado implicadas en operaciones militares en las que se ha tomado como blanco a sectores de la población civil por su colaboración presunta o real con las fuerzas de seguridad. Se han cometido violaciones del derecho internacional humanitario tales como homicidios de civiles, amenazas contra miembros de la comunidad, y reclutamientos forzosos, incluidos los de menores. Las recientes amenazas de “dimite o muere” dirigidas por las FARC contra alcaldes, jueces y cargos públicos locales, quienes han abandonado San Vicente, sólo han servido para abundar en la sensación de aislamiento en que vive la comunidad local. (ACNUR, 2002, p. 1)
Según lo reseña ACNUR (2012), después del proceso de despeje han sido recurrentes las violaciones de derechos humanos como “detenciones arbitrarias, torturas, y tratos crueles, inhumanos y degradantes. Por su parte, los paramilitares también están sembrando el terror en otros municipios de la antigua zona de despeje” (ACNUR, 2002, p. 2). Al mismo tiempo, la zona de despeje generó para el Caquetá el aumento del pie de fuerza, hecho que fue promovido por el Plan Colombia y posteriormente con el Plan Patriota.
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GRÁFICA 2: Relación entre cultivos de coca y combates por iniciativa de la fuerza pública en Caquetá y Putumayo (2002-2012)
El informe también muestra una reducción en la tasa de homicidios y secuestros a nivel nacional. Por otro lado se ha incrementado las acciones del Estado en contra de los cultivos ilícitos y las incautaciones de pasta de Coca. Por otro lado, hubo un incremento en el pie de fuerza del Estado, por ejemplo, según el Ministerio de Defensa (2010) el número de efectivos aumentó de 203.283 a 283.004 en 2010 en todo el territorio Nacional.
2.1.3. Estado actual de la coca en el Caquetá
[image:32.612.121.535.112.293.2]27
TABLA 1: Cultivo ilícito mundial de Coca (2001-2010)
En este informe se reconoce que la producción mundial de coca ha disminuido “a raíz de un notable descenso de la fabricación de esa droga en Colombia durante el quinquenio 2006-2010” (UNODC, 2012, p. 2). Esto coincide con los planes de interdicción como el Plan Colombia y el Plan Patriota.
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“Héroes de los Andaquíes”. Según el portal VERDAD ABIERTA (2015) “ Tras la negociación entre Vicente Castaño y ‘Macaco’, la Fiscalía documentó que a partir del 16 de mayo de 2001 el Frente Caquetá de las AUCC comenzó a llamarse Frente Sur Andaquíes, como un brazo más del Bloque Central Bolívar” (Verdad abierta, 2015). Es interesante en este acontecimiento que los grupos paramilitares se asientan en el sur del departamento bajo el argumento de luchar contra la guerrilla, pero como demostró Verdad Abierta (2015) este acontecimiento se dio por la venta de un territorio con capacidad para producir cocaína.
2.1.4. Historia Política
El poder político en el Caquetá está fijado a la tenencia de la tierra. Esta región se interpreta desde el modelo de la Hacienda que se replicó en todo el país, donde el dueño de la tierra orientaba el poder político y establecía una mediación entre la sociedad y el Estado. Una de las principales haciendas fue la de Larandia, que según documenta el Centro Nacional de Memoria Histórica (2013) llegó a ser considerada la de mayor tamaño en el país, pasando de tener en 1935 un total de 1.794 hectáreas a 35.000 hectáreas, en 1965; incluso se afirma alcanzó a manejar un presupuesto mayor que el de la entonces Intendencia4 del Caquetá. Esta
hacienda era propiedad de Don Oliverio Lara Borrero, quien fue asesinado el 27 de abril de 1965. Dice Vázquez (2014):
Al lado de esta colonización dirigida y espontánea, en esa etapa es necesario destacar la colonización empresarial, el fortalecimiento del Estado y el monopolio de la representación y la mediación política de los partidos tradicionales que tuvieron su máxima expresión en la hacienda Larandia y en el cacicazgo del político liberal Hernando Turbay, que se extendió desde 1960 hasta mediados de los años 90. (p. 7)
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Desde entonces, el poder político fue disputado por los dirigentes liberales de la familia Turbay, quienes eran grandes terratenientes propietarios de la hacienda “Guacamayas” en las cercanías a Florencia. El gran cacique fue Hernando Turbay, esposo de Inés Cote, padre de Diego y Rodrigo Turbay Cote (todos asesinados por las FARC). Según el portal Verdad Abierta (2014) Don Hernando era pariente del expresidente Julio César Turbay5 (1978-1982) y organizó un imperio político-electoral en el Caquetá. Se ganaba la voluntad de la gente y se caracterizó por ser un político a la vieja usanza, es decir, con prácticas clientelistas. Relata el portal Verdad Abierta (2014):
“El viejo Hernando usaba la chequera del Congreso y trasladaba la plata a la asociación Jorge Eliécer Gaitán que era suya”, le explicó Gustavo Cabrera, miembro
de la Academia de Historia de Caquetá a VerdadAbierta.com. “Vivía en función de la
política, iba a las veredas en donde conocía a todo el mundo, echaba un discurso y entregaba el cheque. Lo grande y lo bueno se hizo de la mano del cacique. Así
funcionaba el sistema”. (Agosto 24 de 2014).
Después de la muerte del cacique, sus delfines políticos continuaron cohesionando el poder político en el Caquetá hasta la aparición de la UP como una fuerza política que amenazaba el monopolio político del turbayismo, que además aglutinaba los movimientos de izquierda en el departamento. Entonces, en la década del 80 el liderazgo liberal en el departamento era mayoritario. Sin embargo, en el marco de los diálogos de paz con el gobierno del presidente Belisario Betancur se estableció una tregua con las FARC y se les permitió crear un partido político , la Unión Patriótica (UP). Además de lo anterior, en 1986 tuvo lugar una apertura democrática en el país, porque los alcaldes serían elegidos popularmente, no por decreto del presidente ni el gobernador. Para estas elecciones, según el portal Verdad Abierta (2014) “en el país, ese año, la UP se consolidó como la tercera fuerza electoral con 5 senadores, 9 representantes, 14
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diputados y 23 alcaldes. No pudieron perseverar como partido, sin embargo, porque fueron perseguidos hasta el exterminio en todo el país”.
Según Verdad Abierta (2014), el Centro Nacional de Memoria Histórica (2013) y Ciro (2013) las agresiones contra la UP iniciaron por parte de grupos de extrema derecha en el Caquetá y orquestadas por el turbayismo. Estas desembocaron en lo que se conoce como el genocidio de la Unión Patriótica. Hacia 1990 existió una izquierda debilitada y un liberalismo fortalecido; según Ciro (2013) “en las elecciones para alcaldía de 1990 el liberalismo turbayista arrasó, obteniendo 14 de las 15 alcaldías del Caquetá, incluso en poblaciones que tradicionalmente habían votado por los conservadores” (p. 47). Paradójicamente, con la apertura democrática de 1991 se inauguró una década de violencia en el Caquetá que desembocó en el secuestro y muerte de Rodrigo Turbay Cote, el asesinato de Diego Turbay Cote y de su mamá Inés Cote de Turbay, así como de cientos de líderes de la UP (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2013). Dice el CNMH (2013):
En el Caquetá el genocidio contra los miembros de la UP empezó en 1987 con los asesinatos de: Jaime Londoño, concejal de Curillo, en marzo; del diputado Gerardo Cuellar, el 19 de octubre; de Arcenio Valencia Arias, concejal de Puerto Rico, y del periodista de La Voz de La Selva y Concejal de San Vicente del Caguán, Fernando Bahamón Molina. Unos años después emprendieron de nuevo la persecución. Esta vez fue asesinado el ex Representante a la Cámara Henry Millán González, el 7 de diciembre de 1993. Más adelante vino el atentado a Boris Cabrera Silva, que le cobró la vida a su esposa, y el asesinato de 120 hombres y mujeres, que obligaron al movimiento a no presentar candidatos para las elecciones de 2002 por falta de garantías, perdiendo años de trabajo y hasta su personería jurídica. (CNMH, 2013, p. 12)
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acusado como presunto autor intelectual de la muerte de la familia Turbay Cote. Ya en la primera década del siglo XXI existen nuevos nombres en la clase política pero que representan las mismas prácticas e identificación ideológica con los partidos tradicionales. Esta situación será caracterizada en el tercer capítulo cuando se exponga el seguimiento a las elecciones en el periodo 2007-2014.
Esta breve caracterización del Caquetá desde el proceso de la colonización, los cultivos de coca y la disputa por el poder político permiten vislumbrar las razones por las cuales tenía que implementarse la ZRC en el departamento del Caquetá. La primera razón es generar condiciones de vida digna para el campesino colono, mientras que la segunda razón sería establecer una política de sustitución de cultivos ilícitos por medio de la implementación de la economía campesina.
A parte de la relación entre ZRC, colonización y marchas cocaleras, exponer cuáles han sido los actores y las dinámicas de la lucha por el poder político es importante porque nos ayuda a entender el alto grado de polarización de la población en el Caquetá. También permite comprender la desconfianza o resistencia a las iniciativas sociales como la ZRC El Pato-Balsillas puesto que se identifican con las FARC. Por otro lado, introduce un tema que será explicitado en el tercer capítulo, a saber: la tendencia conservadora que ha triunfado electoralmente en los años 2002 (Uribe), 2006 (Uribe), 2010 (Santos) y 2014 (Santos). Como si fuese una reacción en contra de la guerrilla. En conclusión, exponer la historia política del Caquetá nos permitió entender por qué hay en el Caquetá un terreno fértil para la proliferación de una ideología conservadora.
2.2. San Vicente del Caguán
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los datos conciliados del censo de población realizado por el DANE en el año 2005, la población del municipio de San Vicente del Caguán ascendió a 56.674 personas, de las cuales 50,6% son hombres y el 49,4% mujeres. Este municipio cuenta con un área aproximada de 21.923,7 km2.
MAPA 3: San Vicente del Caguán
Fuente: IGAC (2012)
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Al igual que la historia del Caquetá, la historia de San Vicente se caracterizó por la intromisión de la coca en la economía local. Muchos campesinos, que encontraron en este cultivo un medio de subsistencia lucrativo se vieron afectados por la política contra las drogas del gobierno nacional, especialmente en el gobierno Samper. No obstante, San Vicente del Caguán no es una zona cocalera, prueba de ello es el informe que ofrece la Fundación Ideas Para la Paz (2014). Según la Fundación Ideas para la Paz, “entre 2000 y 2005 Caquetá pasó de 26.603 hras a 4.988 hras lo que representa una disminución de 81% entre los dos años” (Fundación Ideas para la Paz, 2014, p. 18). La reducción de los cultivos de coca en San Vicente en relación con los demás municipios del Caquetá y Putumayo es significaiva. A continuación observaremos un gráfico que ubica a San Vicente como un pequeño productor de coca en comparación con otros municipios.
GRÁFICA 3: HECTÁREAS CON CULTIVOS DE COCA POR MUNICIPIO EN LOS DEPARTAMENTOS DE CAQUETÁ Y PUTUMAYO 2012
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Por el contrario, como lo muestra el informe de la Cámara de Comercio del Caquetá (2012), la principal actividad económica de San Vicente es el comercio, actividad que comprende la ganadería, la actividad agrícola, el procesamiento de la leche y el queso. San Vicente es muy comercial porque es el centro de acopio de miles de campesinos que llegan al centro urbano a vender sus productos y comprar los bienes básicos que no produce la tierra. Es muy comercial porque es el último gran centro urbano antes de los llanos del Yarí y la frontera con el Meta, por tanto, reúne la actividad económica de 287 veredas alrededor.
35 2.3. El Pato-Balsillas
La figura de la Zona de Reserva Campesina está consignada en la Ley 160 de 1996, en el capítulo XIII denominado “Colonizaciones, Zonas de Reserva Campesina y Desarrollo Empresarial”. Esta ley se reglamenta con el Decreto 1777 del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural; y con el acuerdo 024 de 1996 de la Junta Directiva del INCORA (Instituto Colombiano de Reforma Agraria). En específico, La ZRC de la cuenca del Rio Pato y el valle de Balsillas se legalizó a través de la Resolución 055 del 18 de diciembre de 1997.6
El Pato es un río que nace en las estribaciones del piedemonte oriental y se une posteriormente con el río Caguán. Balsillas es un valle que se encuentra al norte de San Vicente del Caguán que tiene una altitud de 2000 metros sobre el nivel del mar. Este último es un altiplano que cuenta con un clima frío, además es el límite entre el Caquetá y el Huila. Pero lo que más nos interesa es que estos dos territorios conforman la Zona de Reserva Campesina del El Pato –Balsillas. Una Zona que en palabras de José Jairo González Arias (2011) ha resistido a la globalización y es una propuesta de desarrollo local–rural que sobrevive a los estigmas heredados del Frente Nacional.
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MAPA 4: Ubicación ZRC El Pato-Balsillas
Fuente: CORPOAMAZONIA, 2014. Elaboración propia del autor
Esta zona tiene varios pisos térmicos, además cuenta con variadas cascadas, quebradas y fuentes hídricas que en invierno aumentan dañando los caminos que tienen los campesinos para comercializar sus productos. Esta región está atravesada por una vía terciaria que comunica el municipio de San Vicente con la ciudad de Neiva. La Zona de Reserva Campesina es una subregión que se divide en cuatro zonas:
La subregión correspondiente a la zona de Reserva Campesina de El Pato – Balsillas, está compuesta por treinta y seis (36) veredas, distribuidas en las cuatro zonas así: cuatro en la zona de Balsillas, con una extensión total de 15.664.46 Has; seis, en el Alto Pato, con una extensión de 19.340.49 Has; catorce veredas en el Medio Pato con una extensión total de 31.535.29 Has y doce, en el Bajo Pato, para una extensión total de las cuatro zonas que comprenden la ZRC, de 111.559,05 Has, frente a las
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La colonización de la región del Pato fue, como en el resto del Caquetá por la quina y el caucho, después en la década del 50 llegaron habitantes del Tolima que escapaban de la Violencia. Allí se asentaron algunos grupos de autodefensa campesinas que se conocen como “Guerrillas liberales del Llano” con algunos jefes importantes como Hernando Palma alias “Comandante Palma” (González, 2011). Estos pobladores se caracterizaban por ser de ideas liberales y fueron tildados de insurgentes, por tanto, la región del Pato fue conocida como una de las “Repúblicas Independientes” y declarada como objetivo militar en los años de 1965-1966. No obstante, según González (2011) los bandoleros llegados de los llanos del Yarí y del sur del Tolima a la región del Medio Pato cometieron actos violentos en contra de los colonos campesinos que habían llegado en la década del 30. Estas guerrillas recibían órdenes del Partido Comunista y se ubicaron de forma violenta en la región.
Políticamente, las guerrillas recibían la orientación del Partido Comunista, a través del Comité Regional Comunista del Sur del Tolima, Huila, Guayabero (Meta) y el Pato (Caquetá). En la zona del Pato existía una Dirección Zonal del Partido Comunista, la que se constituyó en Movimiento Agrario del Pato con sede en San Luis del Oso, así como un Sindicato Agrario, cuya sede estaba situada en la vereda Buena Vista del Medio Pato, y la llamada Autodefensa Campesina. A esta pertenecían, voluntaria o forzosamente, todos los colonos de la región. (González, 2011, p. 121)
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repoblarse, pero este intento fue en vano porque el presidente Julio César Turbay Ayala (1978-1982) ordenó bombardear la zona para acabar con la guerrilla. Esto generó un nuevo Éxodo hacia la ciudad de Neiva y el abandono de la región. No obstante, la región se re-pobló con el auge en la década del 80 de los cultivos ilícitos. El Pato-Balsillas ha respondido a una lógica de colonización, éxodo, repoblamiento debido a intermitentes ciclos de violencia. Estos ciclos de violencia se han dado por la presencia de guerrillas liberales a comienzos del siglo XX y las FARC en la década del 80. Lo anterior lo confirma Gonzáles (2011) al plantear que “el proceso de configuración regional de la ZRC Balsillas – El Pato está fuertemente asociado, tanto en sus ciclos de colonización y poblamiento, como de sus economías locales, a los procesos recurrentes de violencia, conocidos en la subregión” (p. 123). Al respecto de la historia de El pato dice el líder 4:
En 1980 se presenta una nueva incursión del ejército a la zona, la gente ya prefirió salir organizada hacia la ciudad de Neiva. A eso lo llamaron la marcha por la vida. De hecho, a partir de eso es que nace el festival de retorno donde se conmemora el segundo fin de semana del mes de noviembre y después de eso surge esa frase muy diciente:
“MARCHA POR LA VIDA, REGRESAMOS PARA QUEDARNOS” ( VER ANEXO 5)
Por otro lado, El Pato-Balsillas ha quedado aislado en medio de la cordillera porque no tiene adecuadas vías de acceso. Su principal actividad comercial es con el departamento del Huila, específicamente con Neiva, no obstante, su jurisdicción corresponde al Caquetá. El Huila no interviene sobre la zona porque no le corresponde legalmente, mientras tanto, el gobierno departamental de Caquetá tampoco incide significativamente sobre la región por la distante que separa San Vicente de Florencia y el mal estado de las vías.
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bajo interés en la gestión institucional, generándose así una situación que algunos han
denominado de “limbo” institucional para la región. (González, 2011, p. 131)
Según González (2011) en esta zona la presencia institucional ha estado medida por la Caja Agraria, la Federación de Cafeteros, la Federación de Cacaoteros, el DRI, CECORA, INCORA, PNR, ICBF, CORPOAMAZONÍA y la Alcaldía Municipal de San Vicente del Caguán. Pero es necesario afirmar que estas intervenciones de políticas públicas no han sido debidamente documentadas ni evaluadas. El Estado sí ha hecho presencia, pero con resultados desconocidos.
En lo que respecta a la tenencia de la tierra, esta zona es un caso interesante para un país donde se ha promovido la concentración de la tierra. Según datos de la ESAP, citados por González (2011), el 79.2% de los habitantes son propietarios de la tierra, el 2.2% son arrendatarios y el 11% son encargados o mayordomos.
Por otro lado, es de conocimiento público que en la Zona ha tenido presencia la guerrilla, especialmente la Columna Móvil Teófilo Forero. Esta presencia, junto con la Fuerza de Tarea Júpiter del ejército, ha generado una constante tensión sobre la Zona de Reserva Campesina. Según la Fundación Ideas para la Paz (2014), en el marco del Plan Espada de Honor 2, el comandante de la columna móvil Teófilo Forero alias “El Paisa” se vio obligado a replegarse desde el sector Balsillas en San Vicente del Caguán hacia los municipios de Puerto Rico y el Doncello. No es un secreto que esta subregión es un territorio en disputa.
2.4. Ideología política
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parece estar dividido el Caquetá en norte y sur. Debido a la colonización, la coca y la disputa por el poder político se fueron creando ciertos discursos en el departamento del Caquetá que se han materializado y naturalizado (Zizek, 2008).
En ciertos episodios de la vida política como departamento, ha predominado una ideología que hemos denominado conservatizante. Esta ideología no se adscribe al partido azul, se refiere más bien al rechazo de las iniciativas sociales y locales por autogestionar el territorio. Esta ideología se siente amenazada cuando se habla de los derechos de propiedad y las reivindicaciones de los campesinos colonos. Intenta anular y detener la “revolución en marcha” y sabe apropiarse de las reformas electorales y políticas en el departamento. También promueve el latifundio en la perspectiva de la hacienda y considera la distribución de la tierra como una amenaza comunista o terrorista.
Este capítulo sirvió para conocer el contexto histórico, geográfico y político que rodea la ZRC El Pato-Balsillas. También ayudó a entender la importancia de la figura jurídica en la medida que ofrece una respuesta a la situación del campesino colono que ha sido empujado a cultivar la hoja de coca. De igual forma, nos permitió comprender la forma como se ha disputado el poder político de manera violenta entre diferentes actores, legales e ilegales desde distintas argumentaciones ideológicas. Esto es importante porque es la primera explicación que sustenta la hipótesis de que hay sectores políticos con una tendencia conservatizante que utilizan la ideología para politizar, ocultar e irrelevar la política pública de la ZRC con la finalidad de hacerse del poder político.
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3. CAPÍTULO II: IDEOLOGÍA Y POLÍTICA PÚBLICA
Este capítulo tiene como principal objetivo precisar el modelo de interpretación que dirige esta investigación. En estas páginas se pretende analizar las categorías principales que se manejan en la investigación, las variables y los conceptos neurálgicos que estructuran el estudio. Así entonces, es necesario exponer que el problema a discutir es la capacidad que tiene la ideología de influir sobre las políticas públicas. Es necesario recordar que el gobierno nacional creó la ZRC del Pato-Balsillas a partir de la ley 160 de 1994, y que además en la actualidad esta figura jurídica ha tenido una reactivación a causa del proceso de paz con las FARC en La Habana, Cuba.
Al mismo tiempo que las ZRC se discuten en La Habana se han convertido en objeto de la oposición de sectores conservadores de la vida nacional, regional y local. Estos sostienen que las ZRC son “republiquetas independientes” y retaguardias estratégicas de las FARC. Uno de los últimos episodios de oposición fue el protagonizado por honorables conservadores que exigen una oposición por parte del partido a ciertas políticas del gobierno de Juan Manuel Santos, entre ellas, las ZRC. Dice la carta:
Y si miramos con mayor profundidad el viscoso y clandestino proceso que se adelanta en la Habana en el que parecen serán sacrificados los principios estructurales de nuestra maltrecha democracia, empezando por un punto que para los proxenetas de la violencia parece ser fundamental, el del establecimiento de unas reservas campesinas que sean libremente manipuladas dentro de las fórmulas comunistas que han practicado en la Unión Soviética, China, Cambodia con tan funestos resultados; (Carta a David Barguil, 6 de abril de 2015).
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Al parecer la ideología influye en la política pública al politizar, al ocultar una iniciativa legítima de desarrollo, invisibilizar al campesinado y ocultar una dominación política. Esta influencia genera un estigma sobre la política pública, deslegitima la iniciativa y de paso polarizar la sociedad.
La ciencia política aparece hacia la década de 1950 para contribuir a la mejora de las decisiones públicas. Por otro lado, es preciso hacer referencia a dos conceptos de política pública en el texto de Ives Meny y Jean-Claude Thoenig (1992); en el primero, “la política pública se concibe como determinada, en su forma y su contenido, por las instituciones, los actores políticos, la actitud de gobierno y de los gobernados…” (Meny & Thoening, 1992, p.45); en el segundo, “la política pública se considera como una variante independiente que influye en el contenido y las formas de la política (en el sentido de elecciones, debates, discursos, discursos ideológicos)” (Meny &Thoening, 1992, p. 45). Los autores son claros al afirmar que con estas definiciones de política pública se supera la noción mediante la cual se propone que esta disciplina únicamente sirve para asesorar en la toma de decisiones o auxiliar a quienes toman la decisión puesto que también contribuye a darle forma a la vida pública.
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huracán por cuenta de un discurso que se ha generalizado y causa una estigmatización a estas iniciativas, un discurso que se muestra como verdadero y se posiciona en el debate público.
3.1. Genealogía de la Ideología
Abordo el problema de la ideología desde el punto de vista filosófico. La ideología es la representación mental de una idea que tiene pretensiones de materializarse en el mundo real. La ideología se vuelve ajena a la conciencia, el espíritu o el yo que la creó, pero después esta misma determina a los otros sujetos y construye una realidad social. Como dirá Žižek (2008), “Estamos dentro del espacio ideológico en sentido estricto desde el momento en que este contenido… es funcional respecto de alguna relación de dominación social…” (p. 10).
El estudio de la ideología se aborda desde Marx (1975), puesto que al explicar los principales conceptos de la crítica a la economía política hace una distinción entre estructura y supraestructura. Como ejemplo de la supraestructura Marx propone la ideología. Esta sustenta todo un aparato de Estado y es funcional al sistema porque reproduce la desigualdad que hay entre las clases sociales. Según Marx, el proletario trabaja y en ese proceso aparece la alienación como una pérdida en el momento en que vende su fuerza de trabajo; no obstante, la ideología funciona en la medida que el proletario no sabe lo que está haciendo, no ha adquirido conciencia de clase y trabaja sin cuestionarse por sus condiciones materiales de vida. En últimas están alimentando un sistema que los esclaviza y atrapa para siempre. La ideología, según Marx, funciona como un lubricante que hace funcionar todo un sistema, de tal forma que los proletarios no se sublevan y continúan facilitando la extracción de plusvalía. Para estos así funcionan el mundo y así continuará funcionando: “Sie wissen das nicht, aber sie tun es”, “Ellos no lo saben, pero lo hacen” (Marx, 1975). Marx considera que la ideología sostiene la
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conjunto porque es útil en la defensa de los intereses de las clases dominantes, quienes además controlan la producción económica y la vida política.
Después de Marx, uno de los principales exponentes del problema de la Ideología es Louis Althusser (1995), específicamente en lo que respecta a los Aparatos Ideológicos de Estado (AIE). Althusser continúa la teoría de Marx y se enfoca en cómo la ideología genera una falsa conciencia porque es un aparato simbólico que sustenta una realidad social. La novedad que acuña Althusser es la distinción entre Aparatos represivos de Estado y Aparatos Ideológicos de Estado. El gobierno, el ejército, la policía, los tribunales y las prisiones corresponden a los aparatos represivos (Althusser, 1985, p. 27). Sin embargo, existen otras instituciones que ayudan a mantener el Estado pero son más sutiles, al mismo tiempo que sustentan y reproducen la fantasía del Estado. Al respecto plantea Althusser (1985):
“…los aparatos ideológicos de Estado funcionan masivamente con la ideología como
forma predominante, pero utilizan secundariamente, y en situaciones límite, una represión muy atenuada, disimulada, es decir simbólica. (No existe aparato puramente
ideológico). Así la escuela y las iglesias “adiestran” con métodos apropiados
(sanciones, exclusiones, selección, etc.) no sólo a sus oficiantes sino a su grey.
También la familia… También el aparato ideológico de Estado cultural (la censura, por
mencionar sólo una forma), etcétera.”(p. 30)
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Allí es donde se encuentra la novedad de Žižek, porque desde su perspectiva la ideología no es una falsa conciencia de la situación del sujeto sino que legitima y estructura el sistema de creencias en el cual nos movemos. Žižek aborda la ideología de manera objetiva, sin ningún sesgo de izquierda o derecha, sino que observa en esta categoría una herramienta poderosa que sirve para explicar, tanto las dinámicas de Estados totalitarios, como los regímenes democráticos e incluso los teocráticos. En Žižek los individuos saben lo que hacen y lo siguen haciendo, a esto le llama razón cínica, además que toma el concepto de falsa conciencia y lo actualiza. Es decir, mientras en Marx la ideología generaba una falsa conciencia (lo proletarios no saben lo que hacen pero lo siguen haciendo) para Žižek los individuos son conscientes de sus actos pero continúan haciéndolo. En la era del capitalismo global los individuos son cocientes de que son explotados y continúan reproduciendo el sistema que los explota. Por otro lado, es un filósofo contemporáneo que hace un “mapa de la cuestión” y retoma a Hegel, Marx, Althusser entre otros teóricos neo-marxistas desde una dimensión descriptiva y explicativa.
En lo que respecta a Marx y Althusser afirma que ambos parten desde la perspectiva económica, mientras Žižek se inclina por la ideología desde la política. Además de lo anterior, hace constantes referencias a Lacan y su teoría del psicoanálisis, donde expone que la fantasía supera la realidad, ve la ideología como un universo simbólico que sustenta unas prácticas sociales, donde la ideología le da un soporte a la realidad. Finalmente Žižek expone tres dimensiones de la ideología (doctrina-creencia-ritual) que organizan de forma brillante lo que se ha dicho sobre la ideología hasta hoy.
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tendencia a estigmatizar, señalar e “izquierdizar” esta iniciativa que es legal y que fue promovida por el Estado? ¿Qué sectores de la sociedad han ejercido resistencia frente a estas iniciativas? ¿Existe algún tipo interés político en deslegitimar esta iniciativa? Estas preguntas son las que se intentan indagar en el esfuerzo de investigación, por ahora es necesario enfocarse en las dos variables principales de la investigación: la ZRC y la teoría de Žižek.
3.2. Los conceptos
3.2.1. La ideología
En esta investigación voy a entender ideología como el conjunto de creencias e ideas que fundamentan la oposición a las ZRC con el objetivo de generar una dominación política. En este trabajo se toma principal relevancia a la ideología como creencia porque las ideas en contra de las ZRC se materializan en el mundo empírico y estructuran la percepción de la realidad. Para el caso de la ZRC El Pato-Balsillas la ideología se materializa a través de la estigmatización, el señalamiento, las amenazas y la persecución política en contra de la figura jurídica y los líderes de la región. En esta dimensión de la ideología como creencia se generan unas prácticas sociales que mantienen a los individuos en el espectro ideológico.
El concepto lo retomo desde el pensamiento de Slavoj Žižek7, quien describe
tal categoría como la forma de concebir la realidad social “cuya misma reproducción implica que los individuos no sepan lo que están haciendo” (Žižek, 1992: 47). Un ejemplo para Žižek de ideología es el Estado, puesto que se ve al mismo como organización política y social, pero en realidad resulta ser un aparato
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ideológico de carácter simbólico que está internalizado socialmente, de tal manera que la fantasía soporta la realidad. Žižek basa su teoría en la postura Lacaniana8,
teoría que nos interroga sobre si lo que vivimos es un sueño o una fantasía construida como realidad a partir de una pre-aceptación de un estado de cosas.
Para Žižek, la ideología es un mecanismo oculto que regula lo visible y lo no visible. También es un conjunto de creencias que se han generalizado, un medio de vida que se convierte en indispensable a la estructura social, un conjunto de ideas falsas que legitiman un poder político dominante. A continuación se cita una de las mejores aproximaciones al concepto de ideología:
“La palabra ideología puede designar cualquier cosa, desde una actitud contemplativa que
desconoce su dependencia de la realidad social hasta un conjunto de creencias orientadas a la acción, desde el medio indispensable en el que los individuos viven sus relaciones con una estructura social hasta las ideas falsas que legitiman un poder político dominante”(Žižek,
2008, p. 10).
Un buen ejemplo de ideología es el liberalismo capitalista. Este es un procedimiento que parece inacabado, eterno e inmutable, como dirá Žižek, tal procedimiento busca transformar en eterna una condición históricamente limitada (Žižek, 2008, p. 10). La ideología se ha implantado como si el capitalismo liberal fuera lo “real”, como si no existiese otra forma de ver el mundo, como una necesidad superior en un suceso contingente que se internaliza, se simboliza y se le provee un significado.
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Jaques Lacan:Psicoanalista y filósofo francés Nació el 13 de abril de 1901 en París. Una de sus obras más conocidas, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1973), apareció en castellano cuatro años más tarde, traducida por el psicoanalista Óscar Massota. Otros títulos sobre aspectos teóricos son Psicoanálisis, radiofonía y televisión (1977), Más allá del principio de realidad y Acerca de la causalidad psíquica (1978), La letra y el deseo y La metáfora y el sujeto (1978), La familia (1978), y otras obras colectivas. Falleció en París; el 9 de septiembre de 1981 víctima de un tumor
abdominal. Biografía disponible en:
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No obstante, el concepto ideología tiene una dimensión más profunda. Se denomina ideología a un discurso que justifica (de forma no transparente) una relación de dominación. “Estamos dentro del espacio ideológico en sentido estricto desde el momento en que este contenido es funcional respecto de alguna relación de dominación social” (Žižek, 2008, p. 10). Žižek afirma que una ideología puede ser falsa o incluso verdadera, es decir que su contenido no es lo esencial a la ideología, es la palabra que se enuncia que tiene un carácter transformador y moldeador de la subjetividad. Al respecto dice: “lo que realmente importa no es el contenido afirmado como tal (falso o verdadero), sino el modo como este contenido se relaciona con la posición subjetiva supuesta por su propio proceso de enunciación” (Žižek, 2008, p. 15). Una ideología no es transparente porque no expone los verdaderos motivos (intereses económicos, individuales o políticos) que legitiman la dominación social.
Žižek recuerda a Hegel, específicamente en lo que concierne al ser en sí, para sí y en sí-para-sí. Es decir, aborda del concepto Ideología desde tres perspectivas:
La doctrina, la creencia y el ritual. La Ideología como Doctrina se entiende como un complejo de ideas (en sí). “La noción inmanente de la ideología como una doctrina, un conjunto de ideas, creencias, conceptos y demás, destinado a convencernos de su “verdad”, y sin embargo al servicio de algún interés de poder inconfeso” (Žižek, 2008, p. 17). En esta dimensión, la ideología es una comunicación distorsionada sistemáticamente, es decir, un texto cuyo significado público está separado de su intención real, es la naturalización del orden simbólico. Se convierte en doctrina en la medida que se presenta como verdad o tiene una dimensión de verdad. “Una de las estratagemas fundamentales de la ideología es la referencia a alguna certeza manifiesta” (Žižek, 2008, p. 19).
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de Estado (AIE). En esta dimensión los AIE estructuran nuestra percepción de la realidad y la hacen indistinguible de su imagen fetichista o estetizada. En conclusión, es la existencia material de la ideología en prácticas y rituales o son los mecanismos de micropoder que se dirigen a los individuos. Es cuando la ideología se materializa a través de políticas públicas o planes de gobierno al interior de los regímenes políticos. En esta dimensión se generan unas prácticas sociales que mantienen a los individuos en el espectro ideológico.
En tercer lugar, se encuentra la Ideología como ritual. Aquí la ideología opera en el centro de la realidad social en sí misma. Se relaciona con la exteriorización y se entabla como discurso dominante. Al respecto Žižek plantea: “los críticos de la llamada Tesis de la Ideología Dominante (TDI) intentan demostrar que una ideología o bien ejerce influencia crucial pero restringida a algún estrato social limitado, o bien su papel en la reproducción social es marginal” (Žižek, 2008, p. 23). Es decir, los presupuestos ideológicos reproducen las relaciones sociales existentes. Aquí se conjugan las actitudes y los prejuicios que se suponen aparecen de manera espontánea y que se muestra de forma maquillada como No ideológicos. “Es la elusiva red de actitudes y presupuestos implícitos, cuasi espontáneos, que constituyen un momento irreductible de la reproducción de las prácticas que se suponen no ideológicas (conceptos técnicos y económicos)” (Žižek, 2008, p. 19).
3.2.2. Política Pública Zona de Reserva Campesina
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INCORA. Es de anotar que el llamado “Pacto de Chicoral” consisitió en un acuerdo entre los propietarios de la tierra latifundistas y el gobierno para impedir la reforma.
Sin embargo el principal referente jurídico es la Ley 160 del 13 de agosto de 1994, que reglamenta la colonización campesina, las Zonas de Reserva Campesina y las Zonas de Desarrollo empresarial. En este capítulo se plantea que “son zonas de reserva campesina las áreas geográficas seleccionadas por la Junta Directiva del INCORA, teniendo en cuenta las características agroecológicas y socioeconómicas regionales” (Ministerio de Agricultura).
Después aparece el Decreto 1777 de octubre 1 de 1996, el cual reglamenta las ZRC. En este decreto se explica que estas zonas estarán delimitando los parques naturales para que los campesinos los protejan. S establece también que las ZRC son una figura para detener la colonización campesina, así como la acumulación inadecuada de la tierra. De igual forma establece que se utilizarán las tierras baldías y que uno de los principales objetivos de estas zonas es mejorar las condiciones de los campesinos en Colombia.
Por otro lado, a través de la Resolución 024 del 18 de diciembre de 1996 se establecen los criterios de selección de las Zonas de Reserva Campesina. Aquí se establece que es necesario que cada comunidad se organice y presente un proyecto productivo que sea sustentable y amigable con el medio ambiente. Al respecto deben demostrar el cumplimiento de las normas relacionadas con la preservación y utilización racional de los recursos naturales renovables y del medio ambiente. Específicamente, La ZRC de la cuenca del Rio Pato y el valle de Balsillas se legalizó a través de la Resolución 055 del 18 de diciembre de 1997 (INCODER 2013).
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objetivos son la regulación, limitación y ordenamiento de la propiedad rural, la eliminación de su concentración y el acaparamiento de tierras baldías, la adquisición o implantación de mejoras, el fomento de la pequeña propiedad campesina y la prevención de la descomposición de la economía campesina del colono y la búsqueda de su transformación en mediano empresario.” (ILSA, 2012, p. 5).
En lo concerniente a El Pato-Balsillas el trabajo de la Universidad Javeriana expone que el acercamiento a la población civil fue difícil al comienzo. Expresa el informe que existía una actitud desconfiada por parte de la comunidad hacía la institucionalidad del Estado. “…de un paulatino y desconfiado acercamiento a la institucionalidad Estatal en el caso de El Pato” (Ortiz, et al., 2004, p. 16).
Según esta investigación, El Pato está formado por asentamientos de antiguos colonos caucheros y quineros desde fines de los 50. Este grupo social es resultado del proceso de la colonización dirigida hacia una de las zonas más aisladas. Este aislamiento de la zona limita su desarrollo económico; responde al ciclo “colonización-conflicto-migración-colonización” (Ortiz, et al., 2004, p. 17). Tal ciclo estaría incompleto si tenemos en cuenta la señalización, discriminación y estigmatización que sufren estos ciudadanos por vivir en aquel lugar. Dice al respecto Darío Fajardo que la experiencia “se ahogó con la persecución y el destierro a las organizaciones que la hicieron posible” (Ortiz, et al., 2004, p. 18).
3.3. Interacción entre Ideología y la política pública Zona de Reserva Campesina El Pato-Balsillas.