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Incidencia general y especfica de cncer en nios derechohabientes del IMSS

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Recibido: 11 de diciembre de 2006

Versión definitiva: 18 de septiembre de 2006 Aceptado: 14 de abril de 2007

Palabras clave 9 neoplasias 9 pediatría

9 registros de cáncer

Key words 9 neoplasms 9 pediatrics 9 medical records

Arturo Fajardo-Gutiérrez,

Servando Juárez-Ocaña,

Guadalupe González-Miranda,

Virginia Palma-Padilla,

Rogelio Carreón-Cruz,

Juan Manuel Mejía-Aranguré

Registro de Cáncer en Niños, Unidad de Investigación Médica en Epidemiología

Clínica, Hospital de Pediatría, Centro Médico Nacional

Siglo XXI, Instituto Mexicano del

Seguro Social

Comunicación con: Arturo Fajardo-Gutiérrez. Tel y fax: (55) 5627 6942.

Correo electrónico: [email protected]

Incidencia general y específica de

cáncer en niños derechohabientes

del IMSS

SUMMARY

Objective: to determine the epidemiology of cancer among children from eleven Mexican States affiliated to Instituto Mexi-cano del Seguro Social (IMSS).

Methods: 2663 cases of children with can-cer were prospectively registered between 1996 and 2002 in the main IMSS medical centers. The cases were classified accord-ing to the International Classification for Childhood Cancer. The general and spe-cific cancer incidences (rate per million children/year, age standardized) were ob-tained.

Results: the principal groups of cancer in nine States were leukemias, lymphomas and central nervous system tumors (CNST). In eight States, the incidence was similar than reported worldwide (100 to 180); Chiapas had the highest incidence (203.5). Leukemias had higher incidence in seven States (> 50). The highest inci-dences of CNST were observed in Chia-pas and Guerrero (31.9 and 30.3); The in-cidence of neuroblastoma was low. Chiapas showed the highest incidence of retinoblastoma, bone tumors and carcino-mas (21.8, 12.2 and 5.9 respectively); Pue-bla had the highest incidence of liver tu-mors (11.3) in which stages III and IV were the most frequent (67.8 %).

Conclusions: the main groups of cancer in Mexican children were leukemias, CNST, and lymphomas. Some States had high incidence; more than 50 % of children with solid tumors were diagnossed in advanced stages.

RESUMEN

Objetivo: mostrar la epidemiología de los diferentes grupos de cáncer en niños de-rechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), residentes de 11 estados de la República Mexicana duran-te dos periodos de registro.

Material y métodos: se analizaron 2663 casos de cáncer en niños registrados en forma prospectiva en los principales Cen-tros Médicos Nacionales del IMSS, en el periodo de 1996 a 2002. Los casos se agru-paron según la Clasificación Internacio-nal para Cáncer Infantil. Se obtuvo la fre-cuencia y la incidencia (tasas por un millón de niños/año) general y específica de los diferentes grupos de cáncer, y la frecuen-cia del estadio al diagnóstico de los niños con tumores sólidos.

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Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

Introducción

El cáncer del niño y el adulto es diferente. En general, los principales grupos de cáncer en el niño son leucemias, linfomas y sarcomas; mien-tras que en el adulto son los carcinomas.1 Por

lo tanto, la forma de agruparlos para su estu-dio es diferente. En el niño se utiliza la Clasifi-cación Internacional para Cáncer en los Ni-ños, basada en la histología de los tumores y consta de 12 grupos.2 En los adultos, la

agru-pación de los tumores se realiza en base a su topografía (ejemplo: cáncer de pulmón, cán-cer de próstata, cáncán-cer de mama, cáncán-cer cán- cer-vicouterino, etcétera).3

El cáncer en el niño comprende, en gene-ral, los casos de cáncer que se presentan en el grupo de 0-14 años; sin embargo, algunos re-gistros también incluyen los que se presentan en el grupo de 15-19 años.4

En relación con la incidencia global, ge-neralmente se encuentra entre 100 y 180 × 1 millón de niños/año.5 Así mismo, se ha

encon-trado que la frecuencia, así como los principales grupos de cáncer, son diferentes dependiendo del país que se estudie. Sólo por dar un ejemplo, en niños norteamericanos la frecuencia de leuce-mias es de 30 a 35 %; en cambio, en otros países llega a ser hasta de 50 %. De ahí que se haya establecido, en base a los tres principales grupos de cáncer, varios patrones de presentación, que en realidad representan entre 60 y 70 % del total de neoplasias.5

Según el sexo, la razón masculino/femeni-no es generalmente de umasculino/femeni-no, pero puede variar según el país y el tipo de cáncer; por ejemplo, en las leucemias es de 1.2; en los linfomas Hodgkin es 2.5 o mayor, y en los tumores re-nales (tumor de Wilms) es menor a uno. En relación con la edad, la incidencia más alta se encuentra en los menores de cinco años, des-ciende en el grupo de cinco a 10 años y poste-riormente aumenta un poco en el de 10 a 14 años.5

Se pueden señalar otros aspectos de gran relevancia sobre la epidemiología descriptiva del cáncer en el niño, como la incidencia según el medio urbano/rural, la raza, ocupación de los padres, estrato social, el estadio al momen-to del diagnóstico y la sobrevida poblacional. Pero lo que más se debe resaltar es que todos

los datos señalados, en general, se han estable-cido para el registro del total de cánceres o para el registro de cáncer en los niños en dife-rentes ciudades y países.4,6,7

Por la ausencia de un programa nacional sobre registros de cáncer en general específi-camente de los niños, en México sólo existen datos sobre la incidencia de cáncer en niños del Distrito Federal y derechohabientes del IMSS, y sobre la frecuencia de estas enferme-dades en algunos estados de la República.8,9 Por

lo tanto, se desconoce la magnitud del proble-ma en el país y hacen falta datos de estudios prospectivos sobre la incidencia en general, pero también de la incidencia específica según los diferentes tipos de cáncer; o sea, se conoce la incidencia de los tumores óseos pero no las de osteosarcoma, tumor de Ewing o condro-sarcoma.

Por lo anterior, el objetivo de este estudio es presentar tanto la epidemiología de los prin-cipales grupos y subgrupos y los datos epide-miológicos de cáncer en niños de 11 estados de la República Mexicana, derechohabientes del IMSS. Estos datos han sido obtenidos del Registro de Cáncer en niños del Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, desde 1996 hasta la fecha, y de un estu-dio que se realizó de 1998-2000, donde se re-gistró el número de casos de cáncer en niños atendidos en los principales centros médicos del IMSS.

Material y métodos

Tipos de estudio: encuesta hospitalaria de tipo observacional, descriptiva, longitudinal, pros-pectiva, de base poblacional.

Fuentes de información: dos bases de datos. La primera, el Registro de Cáncer en Niños que se lleva a cabo en la Unidad de Investiga-ción Médica en Epidemiología Clínica del Hospital de Pediatría, Centro Médico Nacio-nal Siglo XXI. Este registro se inició en 1996 y continúa hasta la actualidad; es un registro de casos de cáncer de base poblacional.10 La

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Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

de sus derechohabientes: Hospital de Pedia-tría del Centro Médico Nacional Siglo XXI y Hospital General del Centro Médico Nacio-nal La Raza. Esta información comprende el periodo 1996-2002 y se presentan los datos para los niños residentes del Distrito Federal, Estado de México, Morelos, Guerrero y Chia-pas. La información es obtenida por dos en-fermeras adiestradas en la recolección de da-tos y codificación del tipo de cáncer. El sitio y el estadio al diagnóstico se determina en con-junto con el personal de la Unidad (tres mé-dicos y dos enfermeras), los cuales registran y codifican a su vez los casos y determinan morfología, topográfica y estadio de los dife-rentes cánceres (kappa no ponderada = 0.90). La segunda fuente de información son los datos obtenidos de un registro prospectivo de los casos de cáncer en niños atendidos duran-te el periodo 1998-2000 en los restanduran-tes Cen-tros Médicos Nacionales del IMSS (CMN): Sonora (Ciudad Obregón), Nuevo León (Mon-terrey), Torreón (Coahuila), Jalisco (Guadala-jara), Puebla (Puebla), Veracruz (Veracruz) y Yucatán (Mérida). Aunque en los CMN men-cionados también se atiende a población de diferentes estados del país, para este estudio sólo se tomó en cuenta la información del es-tado donde se encuentra ubicado el CMN. Por lo tanto, sólo se presenta información de los estados mencionados.

La información en esta segunda fuente de datos fue recolectada por enfermeras entre-nadas para tal fin, quienes recibieron un adies-tramiento para la obtención de datos en el hos-pital, registro, codificación y verificación del diagnóstico de cáncer en los pacientes. En una prueba piloto, al final de la etapa de adiestra-miento, se obtuvo una buena consistencia en la codificación de los datos (kappa no ponde-rada de 0.80).

El diagnóstico de cáncer fue confirmado por aspiración de médula ósea en los casos de leucemia y en el resto de los diferentes tipos de cáncer mediante estudio histopatológico.

Población de estudio

Numeradores: conformados por los niños me-nores de 15 años de edad con diagnóstico de

cáncer, derechohabientes del IMSS y residen-tes de los estados señalados.

Denominadores: constituidos por la población adscrita a médico familiar para cada uno de los estados seleccionados y los años de estudio incluidos. Esta información se obtuvo de la Coordinación de Atención Médica de la Di-rección de Prestaciones Médicas del IMSS.11

Los datos se obtuvieron de todos los servi-cios pediátricos donde podía ser atendido un niño con cáncer (pediatría general, hematolo-gía, oncolohematolo-gía, endocrinolohematolo-gía, neurociruhematolo-gía, cirugía) en los diferentes centros selecciona-dos, los cuales cuentan con la infraestructura necesaria para establecer el diagnóstico de neo-plasia maligna con precisión.

Variables de estudio: previo a la realización del estudio se diseñó una cédula con las varia-bles de interés:

a) De persona: sexo, edad y estadio al diag-nóstico, tipo de neoplasia.

b) De lugar: lugar de residencia de acuerdo con las delegaciones del IMSS en los 11 estados estudiados.

c) De tiempo: año de diagnóstico.

Obtención, codificación

y validación de la información

En cada uno de los nueve CMN selecciona-dos se asignó una enfermera para el registro de todos los casos nuevos de neoplasias malig-nas en niños. Ésta fue capacitada para recabar la información. Acudía cada tercer día a los servicios señalados, con el objetivo de captar los posibles casos de cáncer, los cuales regis-traba en un archivo específico y aplicaba un cuestionario a los padres para obtener la infor-mación. Una vez confirmado el diagnóstico de cáncer, lo capturaba. En caso contrario, descartaba el caso. Si por alguna razón el pa-ciente era dado de alta, para conocer su diag-nóstico final se revisaba su expediente en el archivo clínico del hospital respectivo.

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Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

los casos recolectados de 1996 a 1999 se utili-zó la segunda edición de la International Classi-fication of Diseases for Oncology y para los casos recolectados en 2000-2002, la tercera edi-ción.12,13

La información recolectada se capturó en dos ocasiones con el objetivo de detec-tar problemas de captura, y previo al análi-sis de los datos se revisaron las bases de da-tos respectivas en busca de casos repetidos y datos faltantes. Además se hizo una vali-dación de las principales variables de estu-dio (morfología y topografía de los diferen-tes tipos de cáncer, edad, sexo…) utilizando el programa Child-Check, desarrollado por la

International Agency for Research on Cancer,14 el

cual evalúa la consistencia interna de los regis-tros individuales de cáncer. Este programa rea-liza cruzamientos entre diferentes variables para buscar inconsistencia entre los datos re-colectados. Los cruzamientos que realiza son sexo-topografía, sexo-histología, edad y tipo de tumor, combinación topografía-morfología poco probable, errores entre la fecha de naci-miento y el diagnóstico y casos duplicados. El resultado final es una lista de combinaciones poco probables o improbables, las cuales es necesario revisar, verificar o corregir volvien-do a revisar el expediente de los pacientes. Los diferentes casos de cáncer se agruparon de acuerdo con la Clasificación Internacional para Cáncer Infantil (CICI).2

Para establecer el estadio al diagnóstico de los linfomas y los carcinomas, se siguieron las recomendaciones de la American Joint Co-mittee on Cancer y la International Union Againt Cancer.15 Para estadificar el tumor del

sistema nervioso central, neuroblastoma, re-tinoblastoma, tumores renales (tumor de Wilms), y los del hígado, hueso, sarcomas de los tejidos blandos y células germinales, se siguieron las recomendaciones del Children’s Oncology Group.16

Análisis

Se obtuvo la frecuencia absoluta y relativa de acuerdo con el tipo de neoplasia, sexo, edad (se estratificó en menores de un año, de uno a cuatro, de cinco a nueve y de 10 a 14 años) y estadio al diagnóstico. Se calculó,

para cada uno de los periodos de estudio (1996-2002 y 1998-2000), la incidencia anual promedio general, y para los diferentes gru-pos de neoplasias agrupadas de acuerdo con la CICI; también se calculó la incidencia se-gún sexo, edad y lugar de residencia para los estados de la República Mexicana seleccio-nados. Para comparar las tasas de incidencia con las reportadas en el ámbito mundial, se estandarizaron por edad, utilizando el méto-do directo, y se tomó como marco de refe-rencia a la población mundial estándar me-nor de 15 años;17 las tasas se dan por 1 millón

de niños/año.

Resultados

Se registraron 2663 casos nuevos de cáncer en niños, de los cuales 1957 (73.5 %) corres-pondieron al periodo 1996-2002 en el Hospital de Pediatría del CMN Siglo XXI y el Hospital General del CMN La Raza, y 706 (26.5 %) para el periodo 1998-2000 en los CMN res-tantes. En el cuadro I se pueden observar los diferentes tipos de neoplasias registradas en cada uno de los 11 estados. Los mayores nú-meros de casos nuevos correspondieron al Es-tado de México y al Distro Federal, con 838 y 734, respectivamente.

En relación con el tipo de neoplasias en general, los tres primeros lugares los ocuparon las leucemias (frecuencia entre 31.6 y 51.4 %, Nuevo León y Estado de México), los tumores del sistema nervioso central (frecuencia entre 8.8 y 18.8 %, Puebla y Sonora) y los linfomas (frecuencia entre 2 y 16.8 %, Yucatán y Gue-rrero). Sólo en Jalisco y Yucatán, el segundo y tercer lugar lo ocuparon los tumores óseos (10.5 %) y los tumores de células germinales (9.8 %), respectivamente (cuadro I).

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os-Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

teosarcoma; en los sarcomas de los tejidos blan-dos, el rabdomiosarcoma (excepto en Guerre-ro, Puebla y Sonora); en los tumores de células germinales, los de tipo gonadal; para los carci-nomas, debido a la frecuencia tan baja que tie-nen, es difícil establecer con precisión cuál es el de mayor frecuencia (cuadro I).

La incidencia global se encontró entre 67.1 y 203.5 (Sonora y Chiapas). La incidencia por grupo de neoplasias fue más alta para las leu-cemias y tuvo una variación de 28.2 a 74.2 (Sonora y Chiapas); siguieron los tumores del sistema nervioso central con una incidencia en-tre 8.9 y 31.9 (Jalisco y Chiapas). La incidencia para los linfomas fue entre 1.9 y 28.6 (Yuca-tán y Guerrero) (cuadro II).

En forma específica, la leucemia linfoblás-tica aguda, el linfoma de Hodgkin y el hepato-blastoma, tuvieron la incidencia más alta en Puebla (61.4, 11.9 y 11.3, respectivamente); los linfomas no Hodgkin y el neuroblastoma, en Guerrero (12.8 y 13.5, respectivamente); los astrocitomas, el retinoblastoma, el osteo-sarcoma y los carcinomas, en Chiapas (12.5, 21.8, 9.9 y 5.9, respectivamente); el nefroblas-toma, en Morelos (10.8); el rabdomiosarco-ma, en Nuevo León (7.0); y los tumores de células germinales gonadales, en Yucatán (8.9) (cuadro II).

En relación con el estadio al diagnóstico, sólo se pudo obtener en 592 casos y en forma general 67.4 % fue diagnosticado en estadios avanzados (III-IV), los cuales fueron encon-trados en más de 50 % en nueve grupos de tumores, y en forma específica los retinoblas-tomas tuvieron la frecuencia más baja de esta-dios avanzados (43.1 %) y los tumores del sis-tema nervioso simpático la más alta (96.2 %) (cuadro III).

Discusión

Uno de los aspectos más importantes del regis-tro de los casos de cáncer en general y en particular de los niños, es la calidad de los datos registrados en los hospitales donde reci-ben atención médica. Ésta debe evaluarse en relación tanto con la forma en que fueron reca-bados, como con lo minuciosa que haya sido la búsqueda de los niños con cáncer. Dado que

los casos detectados conforman el numerador para la estimación de las tasas de incidencia, es recomendable tratar de revisar todos los depar-tamentos o servicios donde pudiera registrarse un caso (pediatría, hematología, oncología, pa-tología, radioterapia, archivo clínico).18 Éste fue

el objetivo de las enfermeras incluidas en el es-tudio: buscar en forma exhaustiva en los dife-rentes servicios de atención hospitalaria, identi-ficar los posibles casos y realizar un registro minucioso de la información para estudio. Por ello recorrían los servicios mencionados cada tercer día.

Otro aspecto, también fundamental, es la población de referencia (o en riesgo) de donde procedieron los casos; en este sentido, el IMSS es una institución donde es posible obtener de manera precisa la población que conformará el denominador, debido a que conoce a la po-blación asegurada y sus derechohabientes.11

Es muy difícil conocer todos los casos de cáncer que se presentan en una comunidad, porque no existe un estándar de oro del núme-ro que se desarnúme-rolla en una población. Así mis-mo, los niños con cáncer deben ser tratados en unidades médicas especializadas. En el IMSS se atienden en los CMN, donde se registra casi a 100 % de los casos que se presentan en una comunidad; por ello se decidió elegir estos cen-tros de atención para realizar el estudio. Ade-más, el personal que participó en la recolec-ción de los datos realizó una indagarecolec-ción estricta de cada caso en los hospitales seleccionados; por lo tanto, pensamos que con las acciones efectuadas se registró a más de 90 %. Para apoyar esto es necesario que tengamos una aproximación de la validez de la información que se registró, y una forma indirecta de ha-cerlo es comparar las tasas de incidencia obte-nidas con las reportadas en el ámbito mundial. Así podemos establecer que, con excepción de las encontradas en Chiapas, Jalisco y Sonora, la incidencia en los estados estudiados se aproxi-ma a la variabilidad reportada en la literatura mundial (100 a 180).5

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Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de

cáncer en niños Cuadro IFrecuencia relativa (%) de neoplasias malignas en niños derechohabientes del IMSS residentes de 11 estados de la República Mexicana

1996-2002 1998-2000

Grupos de Chis DF Gro EM Mor Jal NL Pue Son Ver Yuc

neoplasia n = 143 n = 734 n = 125 n = 838 n = 117 n = 191 n = 177 n = 114 n = 48 n = 125 n = 51

Leucemia 37.8 43.7 34.4 51.4 46.2 50.8 31.6 49.1 41.7 48.0 49.0*

Linfoide aguda 68.5 77.6 81.4 81.7 77.7 80.3 94.6 85.7 79.9 76.7 72.0**

Aguda no linfocítica 29.6 18.1 16.3 16.3 22.3 16.5 5.4 14.3 19.9 18.3 20.0

Mieloide crónica 1.9 2.7 2.3 1.4 0.0 3.1 0.0 0.0 0.0 5.0 0.0

Otras leucemias 0.0 0.9 0.0 0.2 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Leucemias

inespecíficas 0.0 0.7 0.0 0.4 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 8.0

Linfomas*** 10.5 12.0 16.8 9.0 12.9 8.9 12.4 16.7 16.7 12.8 2.0

Linfoma Hodgkin 40.0 25.8 33.3 47.8 20.2 34.8 45.2 52.7 0.0 56.3 100.0

Linfoma no Hodgkin 46.7 60.0 42.9 46.7 59.7 41.6 36.3 41.9 49.7 25.0 0.0

Linfoma de Burkitt 13.3 10.0 23.8 4.4 20.2 23.6 13.7 5.4 49.7 18.8 0.0

Linfomas

inespecíficos 0.0 3.3 0.0 1.1 0.0 0.0 4.8 0.0 0.0 0.0 0.0

Sistema nervioso

central 14.7 13.4 18.4 9.0 9.5 10.5 18.6 8.8 18.8 15.2 9.8

Ependimoma 14.3 14.2 13.0 13.3 9.5 4.8 5.9 0.0 33.5 21.1 0.0

Astrocitoma 42.9 53.0 56.5 41.1 45.3 24.8 42.5 39.8 22.3 26.3 20.4

TNEP 23.8 25.4 26.1 33.3 27.4 20.0 36.6 10.2 44.1 26.3 39.8

Otros gliomas 4.8 3.7 0.0 5.6 0.0 24.8 3.2 10.2 0.0 10.5 39.8

Otras específicas 14.3 3.0 4.3 5.6 17.9 20.0 12.4 39.8 0.0 15.8 0.0

Inespecíficas 0.0 0.0 0.0 1.1 0.0 4.8 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Sistema nervioso

simpático 2.1 3.0 6.4 1.9 1.7 2.1 6.2 0.9 2.1 0.8 5.9

Neuroblastoma y

ganglioneuroblastoma 100.0 96.7 100.0 89.5 100.0 100.0 90.3 100.0 100.0 100.0 100.0

Otros 0.0 3.3 0.0 10.5 0.0 0.0 9.7 0.0 0.0 0.0 0.0

Retinoblastoma 8.4 3.5 4.0 3.9 5.1 1.6 4.0 3.5 0.0 4.8 5.9

Retinoblastoma 100.0 57.1 100.0 61.5 100.0 100.0 85.0 74.3 0.0 100.0 33.9

Diferenciado 0.0 40.0 0.0 33.3 0.0 0.0 15.0 25.7 0.0 0.0 66.1

No diferenciado 0.0 2.9 0.0 5.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Renales 2.8 4.1 5.6 4.0 6.0 2.6 5.6 1.8 2.1 4.8 3.9

Nefroblastoma 100.0 95.1 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0

Carcinoma renal 0.0 2.4 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Hepáticos 2.1 2.6 0.0 1.2 0.9 2.1 1.7 5.3 2.1 0.8 2.0

Hepatoblastoma 66.7 88.5 0.0 91.7 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0

Carcinoma hepático 33.3 11.5 0.0 8.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Óseos 7.0 5.3 6.4 5.6 6.0 10.5 2.8 4.4 10.4 2.4 7.8

Osteosarcoma 80.0 69.8 62.5 76.8 56.7 94.3 82.1 59.1 100.0 66.7 50.0

Condrosarcoma 0.0 1.9 0.0 8.9 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Sarcoma de Ewing 20.0 22.6 37.5 8.9 43.3 0.0 0.0 20.5 0.0 33.3 50.0

Otros específicos 0.0 1.9 0.0 3.6 0.0 0.0 21.4 20.5 0.0 0.0 0.0

Otros inespecíficos 0.0 1.9 0.0 1.8 0.0 4.8 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

* Frecuencias intergrupo ** Frecuencias intragrupo

*** No incluye 63 casos de histiocitosis de células de Langerhans

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Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

1996-2002 1998-2000

Grupos de Chis DF Gro EM Mor Jal NL Pue Son Ver Yuc

neoplasia n = 143 n = 734 n = 125 n = 838 n = 117 n = 191 n = 177 n = 114 n = 48 n = 125 n = 51

Tejidos blandos 6.3 5.6 4.8 5.3 6.0 6.8 7.9 4.4 2.1 3.2 3.9

Rabdomiosarcoma 44.4 60.7 16.7 60.4 56.7 61.8 86.1 40.9 0.0 100.0 51.3

Fibrosarcomas

y otros 44.4 21.4 16.7 18.9 15.0 0.0 7.6 0.0 0.0 0.0 0.0

Otros específicos 11.1 14.3 50.0 20.8 28.3 23.5 0.0 59.1 0.0 0.0 51.3

Sarcomas

inespecíficos 0.0 1.8 16.7 0.0 0.0 14.7 7.6 0.0 100.0 0.0 0.0

Células germinales 4.9 6.1 1.6 8.0 4.3 3.7 7.9 5.3 4.2 7.2 9.8

Intracraneales

y espinales 42.9 16.4 0.0 8.8 39.5 43.2 7.6 0.0 0.0 22.2 20.4

No gonadales 0.0 6.6 0.0 13.8 20.9 13.5 7.6 17.0 0.0 33.3 0.0

Gonadales 57.1 78.7 100.0 72.5 39.5 43.2 70.9 66.0 100.0 44.4 79.6

Carcinoma gonadal 0.0 0.0 0.0 5.0 0.0 0.0 0.0 17.0 0.0 0.0 0.0

Otros e inespecíficos 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 13.9 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinomas 3.5 0.7 1.6 0.7 1.7 0.5 1.1 0.0 0.0 0.0 0.0

Adrenocortical 0.0 0.0 50.0 28.6 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Tiroides 0.0 14.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Nasofaríngeo 20.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Melanoma

maligno 20.0 42.9 0.0 14.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinoma de la piel 0.0 0.0 50.0 28.6 0.0 100.0 54.5 0.0 0.0 0.0 0.0

Otros e inespecíficos 60.0 42.9 0.0 28.6 100.0 0.0 54.5 0.0 0.0 0.0 0.0

Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0

* Frecuencias intergrupo ** Frecuencias intragrupo

*** No incluye 63 casos de histiocitosis de células de Langerhans

TNEP = Tumor neuroectodérmico primitivo, Chis = Chiapas, DF = Distrito Federal, Gro = Guerrero, EM = Estado de México, Mor = Morelos, Jal = Jalisco, NL = Nuevo León, Pue = Puebla, Son = Sonora, Ver = Veracruz, Yuc = Yucatán

... continuación del cuadro I

que lo esperado sería que la incidencia estu-viera por debajo de 100, como fue para Jalis-co (82.6) y Sonora (67.2), estados en los que es probable que la incidencia esté subestima-da, situación que será contestada realizando nuevos estudios ex profeso o mediante el esta-blecimiento de registros de cáncer en los ni-ños. Volviendo a Chiapas, podría pensarse en un problema de denominador que estuviera subestimado, pero hay estudios previos donde se señala una frecuencia alta de algunos cán-ceres como el retinoblastoma;19,20 los

patólo-gos del hospital donde trabajamos nos habían comentado que tenían la impresión de que los casos más raros provenían de Chiapas (comu-nicación personal), situación que pudimos com-probar en esta investigación: efectivamente, los

carcinomas (los casos menos frecuentes de cáncer en los niños) presentaron la frecuencia y la incidencia más altas de todos los estados (3.5 % y tasa de 5.9), incluso entre las mayores de las reportadas en el mundo.5,6 Esto señala

que no tenemos un problema de denominador y que la incidencia de cáncer en los niños de Chiapas es verdadera, o sea, que tienen la inci-dencia más alta de cáncer dentro de los esta-dos estudiaesta-dos.

(8)

Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de

cáncer en niños Cuadro IIIncidencia* de neoplasias malignas en niños derechohabientes del IMSS residentes de 11 estados de la República Mexicana

1996-2002 1998-2000

Grupos de Chis DF Gro EM Mor Jal NL Pue Son Ver Yuc

neoplasia n = 143 n = 734 n = 125 n = 838 n = 117 n = 191 n = 177 n = 114 n = 48 n = 125 n = 51

Leucemia 74.2 55.4 58.8 60.2 66.8 42.5 32.5 72.9 28.2 54.8 50.1

Linfoide aguda 51.8 43.2 47.4 49.4 52.5 34.4 30.7 62.3 22.7 42.8 36.0

Aguda no linfocítica 21.2 9.8 10.1 9.6 14.3 6.8 1.8 10.6 5.5 9.1 10.1

Mieloide crónica 1.2 1.5 1.3 0.8 0.0 1.3 0.0 0.0 0.0 2.9 0.0

Otras leucemias 0.0 0.6 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Leucemias

inespecíficas 0.0 0.3 0.0 0.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 4.0

Linfomas** 18.6 14.4 28.6 9.9 18.9 7.2 12.7 22.7 11.0 12.9 1.9

Linfoma Hodgkin 8.0 3.6 8.6 4.7 3.8 2.5 5.8 11.9 0.0 7.4 1.9

Linfoma no Hodgkin 8.2 8.9 12.8 4.7 11.2 3.0 4.6 9.4 5.5 3.2 0.0

Linfoma de Burkitt 2.4 1.4 7.2 0.4 3.9 1.7 1.7 1.4 5.5 2.3 0.0

Linfomas

inespecíficos 0.0 0.5 0.0 0.1 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0

Sistema nervioso

central 31.9 16.5 30.3 10.3 15.7 8.9 19.2 12.1 12.1 16.8 9.5

Ependimoma 5.4 2.4 4.3 1.4 1.4 0.5 1.2 0.0 4.0 3.5 0.0

Astrocitoma 12.4 8.8 16.2 4.1 7.6 2.3 8.2 5.0 2.7 4.5 1.8

TNEP 7.7 4.2 8.3 3.5 4.1 2.0 7.1 1.1 5.4 4.5 3.8

Otros gliomas 1.5 0.8 0.0 0.6 0.0 2.1 0.5 1.2 0.0 1.8 3.9

Otras específicas 4.7 0.5 1.3 0.6 2.6 1.6 2.2 4.8 0.0 2.5 0.0

Inespecíficas 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.4 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Sistema nervioso

simpático 5.5 4.1 13.5 2.4 4.0 1.9 6.5 1.2 1.5 0.8 6.2

Neuroblastoma y

ganglioneuro-blastoma 5.5 3.8 13.5 2.0 4.0 1.9 5.9 1.2 1.5 0.8 6.2

Otros TSNS 0.0 0.3 0.0 0.4 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0

Retinoblastoma 21.8 5.1 8.0 5.2 9.7 1.4 4.1 7.1 0.0 6.6 5.9

Retinoblastoma 21.8 2.8 8.0 3.2 9.7 1.4 3.5 4.8 0.0 6.6 2.0

Diferenciado 0.0 1.9 0.0 1.6 0.0 0.0 0.6 2.3 0.0 0.0 3.9

No diferenciado 0.0 0.4 0.0 0.4 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Renales 5.2 5.4 10.1 5.0 10.8 2.4 5.7 3.3 1.5 6.6 4.1

Nefroblastoma 5.2 5.3 10.1 5.0 10.8 2.4 5.7 3.3 1.5 6.6 4.1

Carcinoma renal 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Hepáticos 4.5 3.5 0.0 1.5 1.4 2.1 1.8 11.3 1.7 1.1 2.1

Hepatoblastoma 3.1 3.2 0.0 1.4 1.4 2.1 1.8 11.3 1.7 1.1 2.1

Carcinoma hepático 1.4 0.3 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Óseos 12.2 6.1 9.8 6.1 8.3 8.1 3.0 5.9 6.9 2.6 7.5

Osteosarcoma 9.6 4.1 5.8 4.6 4.6 7.7 2.4 3.6 6.9 1.8 3.7

Condrosarcoma 0.0 0.2 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Sarcoma de Ewing 2.6 1.4 3.6 0.6 3.7 0.0 0.0 1.2 0.0 0.8 3.8

Otros específicos 0.0 0.2 0.0 0.2 0.0 0.0 0.6 1.1 0.0 0.0 0.0

Otros inespecíficos 0.0 0.2 0.0 0.1 0.0 0.4 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

* Tasas por 1 millón de niños/año

** No incluye 63 casos de histiocitosis de células de Langerhans

TNEP = Tumor neuroectodérmico primitivo, Chis = Chiapas, DF = Distrito Federal, Gro = Guerrero,

(9)

Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

1996-2002 1998-2000

Grupos de Chis DF Gro EM Mor Jal NL Pue Son Ver Yuc

neoplasia n = 143 n = 734 n = 125 n = 838 n = 117 n = 191 n = 177 n = 114 n = 48 n = 125 n =51

Tejidos blandos 14.0 7.1 9.3 6.1 9.7 5.7 8.2 6.1 1.5 4.0 3.8

Rabdomiosarcoma 6.7 4.3 1.8 3.8 5.4 3.7 7.0 2.4 0.0 4.0 1.8

Fibrosarcomas

y otros 5.7 1.6 1.6 1.1 1.9 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0

Otros específicos 1.6 1.0 4.1 1.2 2.4 1.2 0.0 3.7 0.0 0.0 2.0

Sarcomas

inespecíficos 0.0 0.2 1.7 0.0 0.0 0.8 0.6 0.0 1.5 0.0 0.0

Células germinales 9.7 7.7 2.3 9.6 6.5 3.0 8.2 8.3 2.8 8.0 10.6

Intracraneales

y espinales 4.1 1.2 0.0 0.8 2.5 1.4 0.6 0.0 0.0 1.7 1.9

No gonadales 0.0 0.5 0.0 1.2 1.2 0.3 0.6 1.5 0.0 2.7 0.0

Gonadales 5.6 6.0 2.3 7.0 2.8 1.3 5.8 5.3 2.8 3.4 8.7

Carcinoma gonadal 0.0 0.0 0.0 0.4 0.0 0.0 0.0 1.5 0.0 0.0 0.0

Otros e inespecíficos 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1.2 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinomas 5.9 0.9 2.8 0.9 2.3 0.4 1.2 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinoma

adrenocortical 0.0 0.0 1.4 0.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinoma de tiroides 0.0 0.2 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinoma

nasofaríngeo 0.9 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Melanoma maligno 0.9 0.4 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0

Carcinoma de la piel 0.0 0.0 1.4 0.3 0.0 0.4 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0

Otros e inespecíficos 4.1 0.3 0.0 0.2 2.3 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0

Total 203.5 126.3 173.5 117.3 154.3 83.6 103.0 150.7 67.1 114.3 101.8

* Tasas por 1 millón de niños/año

** No incluye 63 casos de histiocitosis de células de Langerhans

TNEP = Tumor neuroectodérmico primitivo, Chis = Chiapas, DF = Distrito Federal, Gro = Guerrero,

EM = Estado de México; Mor = Morelos, Jal = Jalisco, NL = Nuevo León, Pue = Puebla, Son = Sonora, Ver = Veracruz, Yuc = Yucatán

... continuación cuadro II

estados tuvieron una frecuencia por arriba de 40 %) y, por tanto, una de las incidencias más altas (siete estados por arriba de 50), situación que comparten con niños de Canadá, hispanos y blancos de Los Ángeles, de Costa Rica y Ecua-dor (tasas de 50.8, 59.1, 50.9 y 57.9, 56.3 ×

106, respectivamente), y con niños de muchos

otros países: Dinamarca, Australia, Hong Kong y Singapur (incidencia de 53, 49.9, 53.9 y 51, respectivamente). Esto nos orienta a estudiar los posibles factores de riesgo para su desarro-llo, y debido a la alta prevalencia de tabaquis-mo en la población mexicana, sería convenien-te estudiar su relación con la leucemia, situación que se ha establecido en niños con síndrome Down residentes del Valle de México, donde se ha encontrado que si el padre fuma en la etapa prenatal del embarazo de la madre, los niños tienen un riesgo alto de desarrollar leucemia.21

En lo que se refiere a los linfomas en gene-ral, con excepción de Yucatán, donde se en-contró una incidencia muy baja, en el resto de los estados la incidencia se ubicó entre 7 y 15, muy similar a la reportada para niños cana-dienses, norteamericanos, hispanos de Los Ángeles (14.7, 15.1 y 12.9, respectivamente) y niños del oeste de Europa (ingleses 11.2, fran-ceses 15.6 y alemanes 14.8) y asiáticos (Hong Kong 14.7 e India 14.6). Es interesante que en algunos países de América Central y del Sur, la incidencia es mayor (Costa Rica 23.3, Colom-bia 23.6 y Brasil 23.3). Será interesante cono-cer por qué la diferencia entre la población de América del Norte y la del Sur.5

(10)

en-Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

contró entre 3.6 y 11.9 (Distrito Federal y Pue-bla), similar a la de niños norteamericanos y eu-ropeos.5 Lo que más llama la atención es que en

los niños residentes del Distrito Federal, tanto la frecuencia (en 1991, 1992-1993 y 1996-2002 fue de 10.7, 9 y 3.1 % respectivamente) como la incidencia (tasas de 6.5, 7.7 y 3.6, para los años mencionados) disminuyeron en forma espontá-nea.8,9,20 Este fenómeno coincide con lo que

señalaron Linet y colaboradores en 1999 para niños estadounidenses.6

En relación con los linfomas no Hodgkin, con excepción de Yucatán, donde no se regis-traroncasos, la incidencia varió entre 3 y 12.8, una de las más altas en el ámbito mundial (Ca-nadá y Estados Unidos tienen entre 3.9 y 7.6; América del Sur entre 4 y 9; Europa entre 4.2 y 8.9; países asiáticos entre 3 y 11.6) y muy similar a la de países africanos (2 a 15).5 En lo

referente a los linfomas tipo Burkitt, la inci-dencia es muy similar a la de países de Améri-ca del Sur, asiáticos y europeos. Es mayor a la de niños canadienses y estadounidenses y mu-cho menor a la de países africanos.5

Dentro de los tumores del sistema nervio-so central, la incidencia más alta fue para los

niños de Chiapas, Guerrero y Nuevo León (ta-sas de 31.9, 30.3 y 19.2, respectivamente). La incidencia de los dos primeros es similar a la de países del oeste de Europa (incidencia entre 29.2 y 41), y la de Nuevo León a la de pobla-ción de Canadá y Estados Unidos. El resto de los estados tuvieron una incidencia entre 10 y 20, similar a la que se indica para países de América del Sur (12.9 a 23). En forma especí-fica, se tuvo consistencia con los datos de la literatura internacional, donde los astrocitomas y los tumores neuroectodérmicos primitivos son los más frecuentes. Los primeros repre-sentan entre 40 y 50 % y los segundos entre 20 y 25 %.4-6,22

Es interesante que la frecuencia de los tu-mores del sistema nervioso simpático en los países desarrollados se encuentre entre 5 y 10 % y la incidencia entre 8 y 15, lo cual contrasta tanto con la frecuencia e incidencia de países en vías de desarrollo, la cual se reporta entre 3 y 5 % la primera, y la incidencia entre 3.5 y 9.3.5 Los datos obtenidos en nuestro estudio

son similares a los de estos últimos, donde en-contramos que ocho estados tuvieron una fre-cuencia menor a 5 % y la incidencia, también

Cuadro III

Estadio al diagnóstico según grupo de neoplasias en niños derechohabientes del IMSS

Estadio

I II III IV Total

Grupos de neoplasia n % n % n % n % n

Linfomas

Linfoma de Hodgkin 10 21.3 11 23.4 15 31.9 11 23.4 47

Linfomas no Hodgkin 10 8.3 18 15.0 45 37.5 47 39.2 120

Tumores del sistema nervioso central 9 10.0 15 16.7 51 56.7 15 16.7 90

Tumores del sistema nervioso simpático 0 0 1 3.8 8 30.8 17 65.4 26

Retinoblastoma 7 12.1 26 44.8 9 15.5 16 27.6 58

Renales 8 17.4 7 15.2 18 39.1 13 28.3 46

Hepáticos 2 9.5 1 4.8 11 52.4 7 33.3 21

Óseos 10 20.8 11 22.9 9 18.8 18 37.5 48

Tejidos blandos 4 5.5 11 15.1 32 43.8 26 35.6 73

Células germinales 18 32.7 11 20.0 18 32.7 8 14.5 55

Carcinomas 1 12.5 2 25.0 2 25.0 3 37.5 8

Total 79 13.3 114 19.3 218 36.8 181 30.6 592

(11)

Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

en siete estados, fue menor a 5. Así mismo, los datos son consistentes con la frecuencia del neuroblastoma, la cual es mayor a 90 %. Para este tumor, en países donde se realizan prue-bas de tamizaje para hacer un diagnóstico tem-prano, como Japón, se ha visto que 59 % de los detectados por este medio tuvo regresión espontánea.23 Esto plantea la siguiente

pregun-ta: ¿en nuestro país y en los de economía simi-lar a la nuestra realmente hay una menor fre-cuencia de casos de neuroblastoma, o no los diagnosticamos y presentan regresión espontá-nea? En relación con esta hipótesis, actualmen-te está muy exactualmen-tendido el uso del ultrasonido como método de diagnóstico prenatal. Sería interesante poner atención al diagnóstico de posibles tumores intrauterinos en los niños para aproximarnos a la respuesta de la pregunta planteada.

El retinoblastoma es un tumor embriona-rio del que se sabe que entre 20 y 30 % puede tener un componente hereditario,24 y se ha

se-ñalado que tanto la frecuencia como la inci-dencia en países subdesarrollados es mayor a la de países desarrollados.5,6,19 Estos aspectos

se vieron reflejados en nuestro estudio, donde la incidencia de los estados del sur y sureste del país (más pobres que los del norte), pre-sentaron la incidencia más alta. Así mismo, se ha encontrado, por estudios previos realizados por nuestro grupo, que la frecuencia de retin-oblastoma en Chiapas es una de las más al-tas19,20 y ahora corroboramos que, además,

tie-ne la incidencia más alta (tasa de 21.8). Es interesante comentar que se ha seña-lado una asociación inversa entre la ingesta materna de multivitamínicos y el desarro-llo de retinoblastoma.25 Pero también los

datos son consistentes con un estudio llevado a cabo en Chiapas, donde la poca ingesta de vegetales y frutas durante el embarazo incre-mentó el riesgo de desarrollar retinoblastoma esporádico en los hijos.26

En relación con los tumores renales, como se reporta en la literatura, el principal cáncer en todos los estados fue el nefroblastoma. La inci-dencia en ochos estados (3.9 a 9.3) fue similar a la informada para países de América Central y del Sur (incidencia entre 5.5 y 8.1) y menor a la de países como Canadá, Estados Unidos y países de Europa del Este (7.2 a 11.5).5

Los tumores hepáticos tienen en general una frecuencia igual o menor a 2 % del total de neoplasias en el niño y la incidencia es me-nor a 3.7. En este sentido, tanto la frecuencia e incidencia del estado de Puebla es mucho mayor (5.3 y 11.3 %). En el resto de los esta-dos, la frecuencia y la incidencia se encontra-ron dentro de lo reportado en la literatura in-ternacional (a 2.6 y a 4.8 %).

Los tumores óseos, en relación con el total de cáncer en los niños, ocupan el quinto o sex-to lugar de presentación en el ámbisex-to mundial. La frecuencia oscila entre 3.1 y 5.5 % y la incidencia entre 4 y 9.5 En este sentido

pode-mos señalar que los tumores óseos en los ni-ños de nuestro país fueron diferentes. Con ex-cepción de los datos de Veracruz y Nuevo León, la frecuencia se encontró entre 4.4 y 10.5 %, la incidencia entre 6.4 y 15.9. En rela-ción con los subtipos específicos, nuestros da-tos son consistentes con la literatura, donde el osteosarcoma fue el principal tumor óseo y se presentó en 50 y 60 % del total de casos, si-tuación que se observó en siete de los once estados estudiados.

En relación con los sarcomas de los tejidos blandos, la frecuencia mundial se encuentra entre 3.2 y 10.5 %; la incidencia entre 3.3 y 11. En nuestro estudio, con excepción de los datos de Sonora, el resto de los estados pre-sentó resultados muy similares a los mencio-nados. Además, el rabdomiosarcoma, en for-ma específica, fue el principal tumor de estos sarcomas. Es interesante mencionar que la in-cidencia de Chiapas es una de las más altas reportada en el ámbito mundial (14), donde el rabdomiosarcoma representó 44 %. Esta inci-dencia sólo fue mayor en Uganda (inciinci-dencia de 73.4) y Zimbabwe (incidencia de 19.7), pero en estas poblaciones el sarcoma de Kaposi re-presentó 92 y 54 %, respectivamente, de estos sarcomas.4,5

(12)

Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

incidencia entre 2.8 y 11.5 En forma

específi-ca, los gonadales son los más frecuentes (40 y 50 % del total de tumores de células germina-les). En nuestros datos también fueron los más frecuentes, con la mayor proporción (43.2 a 100 %).

Los carcinomas son los tumores con menos presencia en los niños. La frecuencia interna-cional se encuentra entre 1.6 y 5 % y la inciden-cia entre 1 y 7.3. En general, nuestros datos fueron muy pocos para este tipo de neoplasias. En cuatro estados no se registró ningún caso y en los que se registró, la frecuencia se encontró entre 0.5 y 3.5 % y la incidencia entre 0.4 y 5.9. Chiapas presentó la mayor incidencia,5,6,22 una

de las más altas en el ámbito mundial.

En relación con el estadio al diagnóstico, encontramos que una gran proporción de pa-cientes fueron diagnosticados en estados avan-zados (estadios III-IV), lo cual, como se ha señalado, puede influir en el pronóstico. De ahí que parecería que el diagnóstico lo más rápido posible sería lo más recomendable. Sin embargo, cuando se ha estudiado el tiempo de diagnóstico (comprendido desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico, que general-mente se realiza en el tercer nivel de atención médica) y el estadio al diagnóstico, no se ha encontrado correlación. Incluso en algunos grupos de tumores, como los del sistema ner-vioso central, los hepáticos y los sarcomas de los tejidos blandos, la correlación es negativa.27,28

O sea, es imprescindible hacer el diagnóstico de cáncer en un niño lo más rápido posible, pero un tiempo de diagnóstico corto no impli-ca necesariamente que se hará en estadios tem-pranos (estadios I-II). De ahí que el pronósti-co de los niños pronósti-con cáncer depende más del tratamiento que se brinde (integral y con los fármacos de vanguardia) en la institución que lo atienda, que la realización de un diagnóstico en un tiempo corto.

Como pudimos constatar, el registro de cán-cer es muy importante para conocán-cer la epide-miología de las neoplasias en la población pe-diátrica, la cual en nuestro país dista mucho de conocerse con detalle. Pero también determi-nar tanto la frecuencia como la incidencia tiene otros usos importantes. En el ámbito clínico, conocer la frecuencia de las enfermedades sir-ve para establecer la probabilidad preprueba que

tiene un paciente que llega al hospital. Probabi-lidad que aumentará o disminuirá dependiendo de la sintomatología que presente, de la sensibi-lidad y especificidad que tengan las pruebas que se le solicite y del resultado (positivo o negativo) de estas últimas.29

Por otra parte, conocer la frecuencia e in-cidencia de cáncer en los niños también sirve para llevar a cabo la gestión de los servicios de salud, porque con estos datos se puede esti-mar el personal médico en general (médicos, enfermeras, de laboratorio, etcétera) necesa-rio para dar atención a estos niños y los insu-mos que se requieren para brindarles el trata-miento idóneo.30 De ahí que para la atención

que requieren los niños con cáncer residentes del Distrito Federal deberá tomarse en cuenta que una mayoría (43.7 %) tendrá leucemia (se espera tener anualmente 54.1 niños por cada millón de niños residentes en esta entidad) (cua-dro II). Esto mismo aplica para niños de los estados estudiados.

Por lo comentado, es imperativo que en todo hospital donde se atienda a niños con cáncer se establezca en forma definitiva un registro ex profeso para los niños, porque debido a la baja frecuencia que tienen en comparación del cán-cer en los adultos, en quienes en forma general representa entre 1 y 3 % del total de casos,9 en

un registro de cáncer para todos los grupos de edad, los datos de los niños pueden subregis-trarse.31 Además, esto obliga al personal que

ela-bora tales registros a tener un entrenamiento específico para realizarlos con calidad.

Por otro lado, consideramos que una for-ma efectiva para determinar los casos de cáncer en los niños y establecer registros de cáncer para la población pediátrica, es que se vuelvan obligatorios. Dado que anualmente en nuestro país se presentan 4000 a 4500 casos de cáncer infantil en toda la población pediá-trica (suponiendo una incidencia promedio de 130 x 106), el IMSS deberá estar atendiendo

cada año aproximadamente 2500 casos, los cua-les podrían enviarse a los servicios de epide-miología hospitalaria en los CMN y así tener el registro de casos y contar con los beneficios que se obtienen cuando se registra el cáncer en los niños.

(13)

cono-Arturo Fajardo-Gutiérrez et al. Incidencia de cáncer en niños

cer la epidemiología de estas enfermedades en los niños. Los principales grupos de cáncer que se presentan en los niños mexicanos son las leucemias, los tumores del sistema nervioso central y los linfomas. Algunos estados tienen una incidencia alta (Chiapas, Guerrero, Puebla). Los niños con tumores sólidos se diagnostican en más de 50 % en estadios avanzados (III-IV). Así mismo, es necesario establecer registros de cáncer en todos los hospitales que brindan aten-ción médica a estos niños. Consideramos que un gran paso para la atención integral del niño con cáncer sería que todos los casos nuevos fueran de registro obligatorio.

Agradecimientos

Se agradece a todos los médicos de los diferentes Cen-tros Médicos, por el apoyo que nos brindaron en la revisión de los expedientes de niños con cáncer. Así como a las enfermeras Yolanda López Ortiz (Centro Médico de Ciudad Obregón, Sonora), Berta García Carrillo (Centro Médico de Torreón, Coahuila), Mag-dalena Madero Rovalo (Centro Médico de Monterrey, Nuevo León), Maricela González Figueroa (Centro Médico de Occidente, Jalisco), Moisés Moreno García (Centro Médico de Puebla, Puebla), Ana María Cór-dova Jiménez (Centro Médico de Veracruz Norte), Alma del Carmen Godoy Franco (Centro Médico de Mérida, Yucatán), por la recolección de datos. Este estudio fue financiado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (FOFOI FP-0038/363, FP 2003/212, 2006/1A/I/013).

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Cuadro III

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