El Colegial: año 1, número 2, 1941

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(2) -. -~. II PA,RTE Dido eso Be alejd. En la plaza lm mnchachos m L atrevidoe tenian la costumbre de atar BUB hineos a 10s carros de 10s labradom, J de &e modo se daban grandea paseos. D i v e r t h e amdinariamente. Cuando eataban en lo mejor de su juego, apareci6 nn gran trine0 pintado de blanco; 8u ouupante llevaba u n magnifico abrigo de piel ' J una gorra de lo -0, todo blan. eo. El trineo dit5 dos vueltas a la plaxa y Kay se apreaurd a atar su propio trineo a la trasera del map r . hediatamente & ech6 a m' , rrer con rapidez y se aventurfj por ' la d e v w k . El condudor di6 media vuelta J sonrib cordialmente a Kay, como ai ya se conociesen. Y ~ a d avee que el niiio queria eoltar e w propio trineo, el conductor volvia a sonreir, de maneras que el ni50 ~e abetenia de reeobrar la libertad. De esta manera llegaron a las . puertas de la eiudad P e m p 4 a mer una n e v d tan espeea, que el ni60 ya no pudo dar-ee cuenta del camino q u e s e e . D m U Lse. 1. I. f. seaba rezar su8 oraciones, pero, por. muchos esfuereos que hacia, solo cor.@uid recordar las tablas de multiplicar. Los COW de nieve eran cada vee mayores, que al fin tuvieron el tamaiio de pOll0s blancos. De pronto det6votw el trine0, salt6 a tierra el conductor, cubierto de piela b b c a g J entonCea Kay pudo ver que era Una darns alta Y malestutoda blanca Y brillante. Era la rmRmiRimn %ins de las Nieves. -Ih.nos -0 el vkie con @'an rapidez -0per0 a@ hac3e un frlo bastante Para matar a a d qeera.. Ve a abri rte debaB p e b a de piel e 080. Lo metid en el trheo, a su 10 ~ v o len~su~pi& , ;V la u n p r a o n de que lo manto de mve. -&Toda* times v6 la h. L U ~10Obesci en la frente. I Oh! iestaba mis fria que el hielo! Y aquel frio w e b 6 hasta el c o r a h del niiio, qne ya estaba casi helado. Le parecid que se moria, pen, eso fu6 mornenthm, puea inmedirrba-. r.

(3) c....... - y -.y .?. .i. ? i .. _ .. -. .Y. ~:::.:.:;. ..".....Z.. ..... y. ..:.. ... .. .. ...... ... .... .. ..?:... .. :" . . . . . ..

(4) l C n h largos fueron loa dhs de aquel invierno! Mas, por fin,.llegaron lm d h de la primavera. -Kay ha mnerto -de& Qerda. -Nolo ewo-le aontegtaba d aOL. &a. -Kay ha mnerto --repetia la ni8 ]as golondrinae. -No lo creemo~- l e oonteataron. dks..

(5) con mayor hema, y entoncea eali6. *. de la casa una anuana; apoysbaee en UII largo cayado p se cubria la c a b con un sombren, de anchaa alas, para defenddelsol. Y aquel sombrero tenia pintaaae mdtitud de flem -iPobre a! -+xi?hUiila vie!jita- @mo has sido unatnd..

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(7) &-El mago Peraldea ee acarlcl6 8 8 l a r e ldanca b a r b y repUc6: -Arnlgulto mio, no eatoy en’condiciorns de responder POI ahora a eees preguntm. Fer0 tcr Invito a que pasea la no&e k j o mi techo y m s d . a a a1 despuntar el alba podd dcelrte dthhle ee encnentra el OaatIllo del nefior de Faunus y te expl1car6 10s medlos de que debea vderte para trluniar. Lindor @earmdill6 a loa plea del mago y le dl6 Iss g r a c b con mocha efua h . &? levant6 en aeguiaa a una sefial del mago Peraides I Bete I C dljo: P w m o s a1 comedor a tomar un reetrlgerlo.. J. &-El pajarlllo que babfa guolpdo a Llndor hash la de1 mago. volvl6 a tomar eu forma de duende y con mueha gra&y amablUdd ea encarg6 de aervir a la mesa. UdOT eont6 entonen a1 buen mago em encuentro con la bella Eli.ns de Logrofio y mostr6 Ia rosa que la belk hila del e n o r de Losrofio le habh huado dede SI b l c 6 n mmo mderdo de despedlda. Ehtonces el nugo dijo:-Lindor. coneerva muy blen esa nor porqus c. un t a U a m h que te t r a a i icmpre buenr anerte. Y ahom. d me hPoea d faTor. deleita mb oCdom con tu mbsica.. ........ I. ..

(8) -. e. cia la hacia aparecer como dns mu*cha de catorcte. Sufiguraera muyssmpiitiea y en Bu8 bonitos ojos b W b a una mirada llena de franquers que revelsba un alma pura y buDamibin, lo mismo que m herma-.. -. na, repreaenhba m& d a d de la' que tenia y casi era de igual esta-. CAPTTUZOII. Q. tura que Paalina. -iQ& viento miis fuerte! Es: la carretera y enton- una '&tima que 10. tengamos en contra nueatra, dijo D a m i k . re curso a sus I-Aonsuhlate, ~amirin; porque3 en vez del viento podiamos tener! la lluvia en nuestra contra y moi seria pear. El viento empuja las" n u b s hacia a t r h de nosotros ... E Damiain volvib maqninalmente ' I k y eee movimiento M una verdadera auerte., puee, gracias a j 4pudo ver 10s dos f a m de un anla luz de 11l1 faro. De- to qw m lea venia encima a toda velocided. Con dmmbido del vien- , lo lejoa, rugfa d mar amik se hallaron ea-. 1. 1. +-topelruidodelatormentaqusr& I1 trlmbrba a lo lejols, no h a b h senU O. Pauque an mslLoI. la lkgada del auto..

(9) vi& hermanito! -Ahom que marchamoa boloe por el mudo, pienso que te salvar6 muchrrs vecea mL, hermana, respondid el niiio. Paulina no regpondi6, per0 un .escalofrio bastante desagradable le L c o A 6 por la espdda. La ddce ‘ imagen de m d Catalina surgi6 en su recuerdo p le pareci6 verla con su rostro bondadoso y junto a su cama bien calientita. Damihn pensaba en otra m a , pensaba en que la policia podia seguir tras BUS huellas para volver10s al hogar y esta idea le causaba un m i d o horrible. +No te hiciste dru?;o9 preguntd a w hermana. -No, no me hice nada, replid Panlina. en alaa del viento. -Oiste, D e -Si. & Qu6 sed?. -xo 86.. .. ?. 7. b. --. *. sus corazonee empmaron a lit$ de inquietud. Siguieron qminan& con el oido atento y el pas0 vaeilan. te, y el lamento volvi6 a dej a m % menos d i s b t e y mi% lGgubre, ha. ciendo eetremecer a 10s dos niiiOe. -&Serh un alma en pena4 a i j c. DdQ.. -Talve~ albdolrn que quiere atraernm, dijo Paulina. Sixi querer retroeeder, no se atrevian tampom seguir adelante. I& repente vieron que una sombra af destacaba en medio de la noche pe , numbrosa y avamaba hacia cllos. EstuvierOn a punto de echar D eorrer en dire&& contrarirr; p e ~ e en seguida se dieron cumta de qbf se trataba de un w r r o de talla me. 4.

(10) -Tengo sed, mnrmnr6 el infeb. mu bija. .. no la veo de&#.

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(13) E El T R € T E N 1 M 1 E N TO S.

(14) Wendo 35 eadenetes, volver. de lO-ktitnelzos d i w h o . . MARIETA.

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(16) .q~ ¡apenas. da frutas, g . las rosas a los pies de 10s 11I g.ona aa, cúbrese la tierra de olor. ' -I............ :iit;a os. bra, s cargan. turbu! uto reeho que separa Asia. de Europa. Ant de aventurarse por tan peligrosa ruta abordan a una costa de hospitalario país, don d e se .Ie.fl ofrece un espléndido hospedaje, y los argonautas, aconsejados por Jasón, entregan al rey de la romarca, ricos presentes. El rey conocía este Oráeulo: "Llamará a puerta una falange de héroes. _ o maquines nada en contra de su nave, sino que por el contrario, tnnquéales tu mansión, y ten en euenta que vienen de lejanas tie~ y que sería. inícuo combatirles. Loe monstruos, hijos de la tier.ra, 'Ver que el Argo ha atrevesado la apótrtanBe en una altísima y desde allí arrojan sobr un gigantesco peñasco que 1II'_•••la _'. rt-"'eD _ ada no. Cüando queda ~. pulta uno tra otro a los monstruo. en el abismo, trocando en rojo charco el puerto. Los compañeros de J asón qu oyen de lejos la refriega, acuden, levan anclas, despliegan velas v al éjanse protegidos por la brisa sin saber qué rumbo tomar, pero el Hado les depara un fondeadero que les pone a cubierto de todo peligro. U na borrasca fué el preámbulo de borrísímae tempestades que duraron doce días, yen este intervalo nin~o de los argonautas pud~ conciliar el sueño, mas al romper el alba de la décima tercia madrugada, un alción marino viene a posarse sobre la rubia cabellera de J asón ~ormido. El grito agudo del ave aVISa que ha terminado el mal fieJI1llo, mas MopllO temiendo que el alción fu.ese un nümén adve1"lJO trata de d~l"lo del bari~ aunqu~ iS1D ~J:que ,el .aTO. violetas y las fieras amanaa~ van saliendo de sUS cuevas. De nuevo hácese la nave a la DllIiI', Y pujantes los remeros apuestan quién será el que tendrá más resistencia, bogando con tanto ímpetu, que el Argo avanza más raudo que el viento. Al caer la tarde, sopla brisa contraria, la falange fatigase v hubiera dejado los remos a no ser que Hércules les obliga al trabajo. y nuevamente ante su esfuerzo potente, cruje la nave. Se encrespan de ímprovíso las olas. 'U n golpe de mar derriba a Hércules y le arranca la mitad del remo, pero él sujeta el trozo que le queda en la mano y re la escultura simbólica. En- permanece en su banco. t nees el Arúspice convencido, ex- Al anochecer, los nautas pisen tierra de Micia, y como es la hora en clama : - Argonauta s : pronto cesarán que los labradores retornan a sus I huracanes y brillarán las estre- cabafías, solieítados por los naveII en el cielo, porque el Oráeulo gantes que buscan descanso en la riha predicho que un ave marina aca- bera llevan al bajel, harina, miel, frutas y legumbres. ri elará al caudillo en su sueño. J asón v sus camaradas se tienYé ese JaBÓn regocijado, y a den bajo ~ follaje. U nos descansan plena luz contempla el horizonte, sobre el blando lecho que les ofreque extiéndese ante sus ojos y. apa- ce las hojas de los árboles y otros lejanísima envuelta en níeblas utilisaD las ramas secas para enla boca del Bósforo. DeBembarcan cender una hoguera, sin faltar allJOT unos instantes en la: arenosa gunos que preparen una ofrenda playa, para cumplir el sacrificio a Apolo hagan libaciones en su o denado por J asón, Y 8U opa de o o vierte exquisito licor s.obre los honor. Hércules, apartándose de b fa.b umeante8 bueyes, mientras que los langa, s e li a dirigido al vecino argonautas a los sones de la lira de bosque para procurarse un r mo Orfeo, bailan una danza guerrera, que 81i 'tuya al que arrancaro y la acompañan haciendo chocar los 8U8 nervudas manos las olas. Ese 'IJQIn~ de sus espadas sobre los es- ge UD! •g esee pino, robusto eu etálieost uo '8lmno '1 'ái g lp de su c.I a triDu..ras6o d' áDdolo '~.

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(18) flngelina y hos mellizos. ?-. ea,.

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(22) I!!. i..

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(25) L ; .. c-.

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(28) $Wmd%Yh--*hIl VlBinticUatro m8s y a C0rt.a.jr8n la o a h Pen, alae docede la $wma noohe ambar&BU poden, mB@coy yo volved a m i primitive ger. OB l a v d can d agarr :delavida,yeaMiseanoyealm. Todo mcedi6 ccnno la p.inceea ‘uleantada ha& predicho, y d ne gar la tercenr noabelsearpiente blanea qued6 transformada en una hemiom princeaa, que BB d con el hijo del comerciante, quien fu6 el rey de la m o n W de olpo. Por l a r p a508 vivieron felicea J la reina two un bnrmnnn d o . . El rey que no olvidaba a nu padre, deaeaba volverIe a ver, maa eu )~poaap r o d dieurdirle de su inItento, dici6ndole : $ -Si vas a verle ROB BU&A alto terrible. 3. nente amdt4, le dib un anillo.

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(31) RESPONDENCIR( DVIERTE A LOS LECDE ESTA REVISTA que enviar sus trabajos a CasiCorreo 4, Santiago, que se‘ ados y publicados en ad 10s mejorea. Pronconcurso para dibuta.- Claro que usted puede su fotografia la que se puen la phgina destinada a la. .- Creo que luego RA h a r i concurso de cuentos,- siendo emiados 10s mejores y por sursto tambih publicados. A d que puede usted irse preparando. I. para &e gran concurso de aficio. nados. Pila Fuentes.- Muy simpzitia 9u cartita y trataremos de dark la novelita que usted tanto desea leer. Tenga paciencia y espere un poco. Pogo.- QuB raro seud6nimo ha elegido, per0 por lo mismo ea simp6tico. Envie el cuentecito que t:,nto desea ver en letras de molde, ya veremos como sale. Elha P a r h - La suscripci6rl a esta Revista vale $ 50.- a1 aiio. Se IC enviari a la provincia que in8%que y eomo de aqui sale el dfa zntes, la recibirii siempre a tiempc,.. SECRETARIO. En el pr6ximo nirmero comenzaremos a publicar la hermosa novela “EL TESORO LEJANO.”. -.. Lc FEE. I“. k. ---.

(32) I. Su madem es elkstica, 'tenaz. tns dltimos duran poco.. Los indigenati h a e m con ella aw bos. Las deformaciones- nudosae de. 1 onela desde En=% .E Jk+re.o to& Chile, durante fau. rid. map bsn6fico por'l. grm ominaectoe que devm de todor.

(33) I. que la nub lindu era una ratan, que la due& be k caaa habh olvidado..

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