LOS INICIOS DE LA PRENSA PERIÓDICA EN ARGENTINA Y SAN JUAN
El periodismo argentino, es decir, el periodismo de estas tierras una vez que se constituyó el
primer gobierno no español, comenzó un 7 de junio de 1810 con la aparición del primer número
de
La Gazeta de Buenos Aires
. Como secretario de la Primera Junta, Mariano Moreno había
pensado en este medio como órgano de difusión y defensa de los ideales revolucionarios e
independentistas de Mayo. Tanto Moreno como otros de su época estaban convencidos de que
los ciudadanos debían estar al tanto de los hechos, pensamientos y conductas de sus
representantes y conocerlos periódicamente, revisarlos, comentarlos y hasta criticarlos con
libertad. El lema de la Gazeta era:
"Rara felicidad de los tiempos en los que se puede sentir lo que se quiere y decir lo que se
siente".
De todas formas, Buenos Aires ya contaba con publicaciones periódicas antes de 1810. Según
los historiadores del periodismo, ya en 1764 circulaban en el Puerto de Buenos Aires hojas
manuscritas de 25 por 15 centímetros.
Recién en 1801 aparece un periódico impreso, es decir reproducido en una imprenta. Esto fue
posible porque el Virrey Vértiz hizo trasladar a la capital del virreinato una imprenta que habían
llevado a Córdoba los Jesuitas en 1766. En 1780 Vértiz la llevó a Buenos Aires y, con el
nombre de Imprenta de Los Niños Expósitos, puesto que los beneficios que se obtenían eran
destinados a esa causa, de allí salieron impresos desde 1801 en adelante las tres
Rural, Político, Económico, Historiográfico del Río de La Plata
, editado por Francisco Antonio
Cabello y Mesa; el
Semanario de Agricultura, Industria y Comercio
, de Hipólito Vieytes; y el
Correo de Comercio
, de Manuel Belgrano.
Como dato comparativo, vale recordar que el primer periódico en el mundo fue publicado en
1609, en Alemania y que la
Gaceta de México
, de 1722; la
Gaceta de Guatemala
, de 1729, la
Gaceta de Lima
de 1743 y la
Gaceta de La Habana
de 1764 fueron los primeros periódicos
Americanos. Otros jalones importantes en la historia es que en 1815 se crea la primera agencia
de noticias en Europa.
Entre 1810 y 1820 aparecieron y murieron sólo en Buenos Aires más de 100 periódicos,
calificados por los historiadores como libelos, pasquines, casi todos órganos de opinión política
que tenían que ver con las transformaciones sociales y los debates políticos del momento. Tan
es así que entre 1810 y 1870 se puede hablar de un periodo del periodismo argentino
totalmente entregado al debate político. Los periódicos eran tribunas de ideas y esto se
evidenciaba desde el mismo nombre de las publicaciones. Los periodistas no eran
considerados profesionales o trabajadores (ellos tampoco se sentían así). Se trataba de
políticos que, gracias a la prensa no sólo daban a conocer sus ideas; también se hacían
conocer.
“En ese momento –dice Carlos Ulanovsky en su libro “Paren las rotativas”- los diarios eran
vehículos de ideas, instrumentos de militancia y hasta puestos de combate. Los pioneros del
periodismo veían en la actividad una herramienta notable para, como decía Sarmiento, “educar
al soberano”. Cuando en 1868 Sarmiento llegó a la presidencia de la Nación no sólo era un
periodista activo sino que reverenciaba a la comunicación escrita por numerosos motivos:
sabía que el periodismo registraba la historia, posibilitaba una forma del ejercicio del poder, era
A este periodo de prensa política o facciosa pertenece
El Defensor de la Carta de Mayo
,
primer periódico sanjuanino.
La aparición de periódicos en el interior del país está asociada a la progresiva incorporación de
imprentas en las provincias. Las primeras en hacerlo fueron Santa Fe, en 1819; Mendoza en
1820 y Córdoba en 1823. Entre las primeras provincias en tener imprentas, y por tanto en
publicar periódicos, también estuvo Entre Ríos en 1821, Salta y San Juan en 1824. Nuestro
primer periódico es entonces de 1825, demostrando San Juan ser una provincia bastante
adelantada respecto de otras como Catamarca, San Luis, Santiago del Estero, que recién
contaron con imprentas avanzada la década de 1850.
Quienes conocen la historia nacional y local coinciden en que esto no hubiera sido posible si
San Juan no hubiera tenido un gobernador como
Salvador María Del Carril
.
Este sanjuanino tenía 23 años cuando en enero de 1823 fue designado para gobernar su
provincia
. Poco tiempo después de asumir inició una seria reforma eclesiástica. Entre otras medidas, colocó bajo la jurisdicción civil a las numerosas casas monásticas que existían entonces en la provincia, disponiendo que los conventos que tuvieran en sus claustros menos de diez regulares o carecieran de fondos suficientes serían cerrados. También dispuso que los fondos que se obtuvieran de la venta de los bienes de esos conventos cerrados, podían ser destinados a lo que el gobierno considerara necesario. La aparición del primer periódico sanjuanino es inseparable de estas medidas de Del Carril y de las ideas que las sustentaron. Con esos fondos el gobierno provincial adquirió una imprenta, que comenzó a funcionar en 1825. Precisamente en mayo de ese año, un decreto del Ejecutivo provincial suprimía las publicaciones y circulares por medio de bandos, y creaba un Registro Oficial.Entre el 6 de junio y el 13 de julio de 1825 la Sala de Representantes de San Juan debatió lo que se considera uno de los actos más trascendentes de la administración de Del Carril: la Carta de Mayo, especie de estatuto de los derechos del ciudadano a la que se suele mencionar como la primera constitución sanjuanina. Anticipándose en más de un cuarto de siglo a la Constitución Nacional de 1853 que consagra importantes derechos ciudadanos, la Carta de Mayo establecía principios tales como que toda autoridad emana del pueblo, pero, más profundo aún, declaraba la libertad religiosa como un derecho natural. A partir de su sanción, en San Juan ningún ciudadano podía ser perseguido por sus
ideas religiosas o el ejercicio de su culto, fuera este el que fuera. A pesar de que Rivadavia había establecido de hecho en Buenos Aires la libertad religiosa, la Carta de Mayo fue el primer documento sancionado en el país que la consagraba legalmente.
"La guerra de los periódicos". Eran precisamente publicaciones impresas, escritas por religiosos o por políticos liberales, los canales en los que se encausaba un debate que llegó a ser sumamente duro. En medio de la polémica local y del debate nacional sobre la libertad de cultos apareció el primer periódico sanjuanino que, ya desde su nombre, indica su única finalidad.
El Defensor de la Carta de Mayo publicó sólo dos números. El primero apareció el 29 de junio de 1825,
en el momento más álgido del debate legislativo, justamente antes de que entraran formalmente en discusión los artículos sobre libertad de cultos y cuando los partidarios de uno y otro bando estaban encarando acciones concretas en defensa de sus posturas: unos tratando de evitar el tratamiento; otros intentando acelerarlo. El segundo número apareció cuando la Carta de Mayo ya había sido aprobada. Un motín militar, impulsado por religiosos y militantes del sector beato, derrocó de su gobierno a Del Carril y lo obligó a asilarse en Mendoza. La historia cuenta que los ejemplares de El Defensor fueron quemados en la plaza pública.
Cómo era el primer periódico sanjuanino
El Defensor era un periódico de 26,8 centímetros de alto, por 18 de ancho. Esta era aproximadamente la medida de todas las publicaciones de la época, semejantes en su tamaño a los libros. El primer número tenía cinco páginas, en tanto que el segundo cuatro.
En ninguna parte de los dos números se indica quiénes son los editores de este periódico, si bien todos los textos de historia argentina, de San Juan y del periodismo coinciden en que El Defensor era escrito por el gobernador Salvador María del Carril y su Ministro de Gobierno, José Rudecindo Rojo. Algunos historiadores afirman que, cansado de que su prédica oral no fuera oída, el gobernador decide imprimir un diario. En realidad, Del Carril usa, en un momento muy especial de su gobierno, una herramienta que conoce, puesto que él había escrito en La Estrella de Sud, un periódico aparecido en Buenos Aires en 1820. Además, la prensa es en sí una herramienta apreciada, valorada por el liberalismo. Finalmente, entre los motivos para la publicación de este periódico hay que contar también con que desde principios de la década del 20 Del Carril venía siendo atacado duramente desde periódicos, editados la mayoría de ellos por religiosos cordobeses.
Respecto del contenido de este primer periódico sanjuanino, como su nombre lo indica, su finalidad era defender la Carta de Mayo, razón por la cual absolutamente todos los textos que se publican tienen que ver con ese asunto, o bien con hechos relacionados con el debate nacional y local en torno de uno de los temas de la carta: la libertad de cultos. No es posible, entonces, saber de otras inquietudes o temas y menos aún de lo que hoy conocemos como "noticias" de la provincia, al menos tal como se conciben en la actualidad. Sí es claro, a partir de la lectura de los textos que publica El Defensor, el estado de inquietud en el que se encontraba entonces la sociedad de la capital sanjuanina. Baste como ejemplo que los dos números de El Defensor publican peticiones o cartas a favor y en contra de la Carta de Mayo que fueron entregadas a la Legislatura. Según el periódico, quienes solicitaban una pronta sanción sumaban alrededor de 1.400 personas, en tanto que los contrarios habían reunido casi 700 firmas. Prácticamente todo el contenido de este periódico tiene forma de cartas, notas, oficios, correspondencia. Aún los documentos oficiales que se publican son, en su mayoría, notas que un poder dirige a otro, por ejemplo. En la mayoría de los casos los destinatarios y los remitentes de estos textos están
identificados, aunque en otros casos no y la regla parecía ser que cuando no los hubiera podían
inventarse, es decir, los editores daban forma de carta a un contenido que querían difundir y la firmaban con un nombre ficticio.
El Defensor de la Carta de Mayo no tenía avisos de ningún tipo.
Después de El Defensor
Entre 1825 y hasta mediados de 1839, cuando apareció El Zonda, nacieron y murieron en San Juan al menos diez periódicos.
El mismo ex-ministro de del Carril, J. Rudecindo Rojo, y el Dr. Francisco Narciso Laprida, redactaron un periódico político-literario que con el título de El Amigo del Orden apareció desde el 18 de diciembre de 1825 hasta el 3 de marzo del año siguiente, y es considerado el primer periódico no oficial de San Juan. El Solitario, El Tambor Republicano, El Repetidor, El Observador, La Fragua Republicana, El Abogado Federal, El Constitucional, fueron algunos de los nombres de publicaciones que no duraron mucho tiempo ni tuvieron el impacto de El Defensor o el que lograría con el pasar de los años El Zonda de Sarmiento.