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Crónica económica y social

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Academic year: 2020

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CRONIGA ECONÓMICA Y SOCIAL

f o R la Secretaría de la Organización de las Naciones Unidas ha sido publicado un informe sobre la situación económica de África durante el último quinquenio 1950 a 1954 y cuya importancia no es necesario señalar. A continuación damos un extracto del mismo en sus más fundamentales partes.

* * *

Desde 1950 la producción agrícola de África puede decirse que ha aumentado en la misma proporción que la del resto del mundo, es decir, alrededor del 10 por ioo. Sin embargo, el aumento de la producción de artículos alimenticios ha sido ligeramente inferior a dicha proporción.

Los autores del informe a que nos referimos, indican que la expansión y la diversificación de la producción agrícola constituyen los principales objetivos de los planes de desarrollo. A este propó' sito, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en África manifiesta que el volumen de la pro' ducción agrícola y de productos alimenticios puede elevarse todavía en un 10 por ioo en 1956-57, con lo que resultará aumentado en un 50 por 100 el nivel de antes de la guerra. Por artículos, de 1950 a 1953, la producción ha aumentado en las proporciones siguientes: cebada, 34 por 100; maíz, 21 por 100; arroz, 6 por 100; trigo, 17 por 100; algodón, i9 por 100; sisal, 26 por 100} lana, 7 por 100 % • cacahuete, 38 por 100; semilla de algodón, 11 por 100; aceite de oliva, 75 por 100; café, 25 por 100; té, 10 por 100; vino, 25 por 100; dátiles, 29 por 100, y caucho, 41 por roo. Por el contrario, se advierte una disminución del 1 por 100 en la produción de aceite de palma; del 18 por 100, en la producción de aceite de coco; del

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6 por ioo, en la producción de nuez de palma, y del 10 por ioo, en la producción de cacao. Como es sabido, África produce el 50 por 100 de la producción mundial de sisal y las dos terceras partes de la de cacao.

La producción minera de África representa una proporción im-portante de la producción mundial, pues supone más del 50 por 100 de la de oro, el 98 por 100 de los diamantes, las cuatro quintas par-tes del cobalto y más de las dos terceras parpar-tes del cromo y del manganeso. Las principales regiones productoras de mineral en Afri' ca son: la Unión Sudafricana, la región del Sudoeste, el Congo Bel' ga y las dos Rhodesias. África del Norte francesa y África Occiden' tal británica son importantes productoras de ciertos minerales, tales como los fosfatos y él manganeso, respectivamente.

La parte de África en la producción minera mundial ha aumenta' do sensiblemente, de 1950 a 1953, en lo que se refiere a la bauxita, al carbón, al plomo y al cinc. La producción africana ha disminuido, en comparación con la producción mundial, en antimonio, cromo, manganeso y fosfatos. Su contribución a la producción de oro, hierro, estaño, amianto, carbón y diamantes, ha permanecido sin apenas variación.

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nos de 40.000 en 1950. En Argelia se extrajeron .74.000 toneladas en 1954. Los trabajos de investigación efectuados en el Gabón per-miten suponer la existencia de petróleo.

El progreso de la urbanización y el establecimiento de nuevas industrias han hecho que la producción de electricidad haya aumen-tado en toda África en un 30 por 100, de 1950 a 1953. La Unión Sudafricana representa el 66 por 100 del total. Este mismo país se sitúa también en primer lugar entre los productores y consumidores de productos siderúrgicos de África y consume más que el resto del Continente, sin comprender a Egipto. Su capacidad de producción anual es actualmente del orden de 1,2 millones de toneladas, frente a 0,8 en 1950.

En cuanto a las industrias secundarias, los autores del informe destacan que los fletes representan un factor importante en relación con su posible progreso, aunque también, si se.piensa en la constitU' ción de nuevas Empresas, debe tenerse en cuenta la extensión del mercado interior, por comparación- con la capacidad de producción mínima que la industria debe alcanzar para ser rentable. Dado el escaso nivel de la renta y, por consiguiente, la reducida demanda, no es muy posible sustituir con ventaja los artículos de importación por los productos de fabricación local. La escasez de capital represen' ta otro factor que en la actualidad retrasa el desarrollo de este tipo de industrias.

En la Unión Sudafricana, la industria manufacturera proporcionó, en 1952-53, el 25 por 100 de la renta total, frente al 23 por 100, en 1950-51, y al 18 por 100, en 1938-39. Esta industria proporcionó el 10 por 100 más de empleos en 1953 que en 1950.

En Rhodesia del Sur, el censo de la producción industrial indica que esta actividad ha aumentado considerablemente desde i949. El valor de la producción total pasó de 31 millones de libras esterlinas en i949, a 55,5 millones en 1954. Las industrias alimenticias, de material de transporte, metalúrgica, textil y de minerales no metá-licos son las principales en el sector privado, aunque el primer lu-gar, en el conjunto, corresponde a la construcción.

La producción industrial del Marruecos francés ha aumentado •sensiblemente desde 1950. Se comenzó la reparación de vagones de ferrocarril y la fabricación de material agrícola, de cables y de acu-muladores. Aumentó también la producción de azúcar, de cerveza,

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de vino y de conservas de pescado. En Argelia, después de un au-mentó rápido entre i95o-i95i, la producción industrial se ha man' tenido en un nivel constante, excepto en la minería y en la fabrica' ción de materiales de construcción. En general, en Arglia, la produc' ción industrial fue en 1953 inferior a la de 1951.

En el Congo Belga, tomando 100 como índice de la producción industrial en 1947-49, éste pasó de 147,4 en 1950 a 301,2 en ¿953. La industria química del Congo aumentó su producción en un 75

100 de 1952 a 1953.

Se indica también en el informe, que para la mayoría de los países africanos las estadísticas relativas al empleo son bastante in-completas, por lo que no es posible más que adquirir una idea aproximada de las tendencias del empleo, de los salarios y del nivel de vida durante el período quinquenal considerado.

Los únicos censos en esta materia se realizan 'en el África tropi-cal y en la Unión Sudafricana. En la primera región, la proporción de la población que percibe la totalidad o una parte de su renta en forma de salarios varía de una zona a otra. En Rhodesia del Norte, dicha proporción ha aumentado considerablemente en los últimos tiem-pos. En los países para los cuales se conocen algunas cifras, el nú-mero de funcionarios públicos ha aumentado, como resultado de la acción más intensiva del Estado, procedente, de una parte, de la rea-lización de los planes de equipo, y de otra, del crecimiento normal de la Administración. En la Unión Sudafricana, el número de asala-riados no ha dejado de aumentar, como consecuencias, principal-mente, del éxodo de los trabajadores agrícolas hacia las ocupaciones industriales.

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paí-ses miembros de la Organización Europea de Cooperación Económica y con los de América del Norte. Los intercambios con el Japón y con los países de la zona de la libra esterlina, no situados en África y distintos del Reino Unido, representan del 6 al 7 por 100 de las importanciones y del 4 al 5 por 100 de las ventas al exterior.

El más importante de los países abastecedores de África es Francia. En 1953, las importaciones de origen francés representa--ron el 25,6 por 100 del valor global de las compras africanas en el extranjero. El Reino Unido aparece en segundo lugar, con el 24,5 por 100 en 1953. La parte de Francia en las importaciones africanas se debe sobre todo a la posición predominante que este país desempeña en el comercio de importación de sus territorios dependientes. En 1951, Francia suministró el 70 por 100 de las importaciones del África del Norte francesa y de sus demás territorios.

En las exportaciones africanas pueden observarse dos tendencias* En primer lugar, todos los países se esfuerzan en aumentar sus ven' tas a los de la zona del dólar, y en segundo lugar, las potencias me' tropolitanas tienden a comprar en sus propios territorios de Ultra' mar la mayoría de Jos productos que antes importaban normalmente de la zona del dólar. La mayor parte de las exportaciones africanas representan la venta de un número de artículos relativamente limi' tado. En i953, por ejemplo, el valor de las exportaciones de cobre sobrepasó los 400 millones de dólares, y el de las ventas de semillas oleaginosas, los 450 millones de dólares. Las exportaciones de cacao, de café y de algodón, representaron, por cada producto, más de 200 millones de dólares.

Las variaciones más características en la composición de las im< portaciones africanas han consistido en el aumento del valor y de la importación relativa de la maquinaria, del material de transporte y de los combustibles minerales y en la disminución para los meta' les y sus manufacturas.

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Los gastos motivados por la realización de los planes de desarrollo económico no han dejado de elevarse desde i9-5i. Durante el quin-quenio considerado por el informe, África ha recibido del Banco In-ternacional de Reconstrucción y Fomento préstamos por valor de 200 millones de dólares, de los cuales 170 millones habían sido h e cho efectivos en junio de 1954.

Los fondos públicos invertidos por Francia en África del Norte y en los demás territorios y departamentos franceses del continen-te, se han elevado a más de 663.000 millones de francos, durante el período de cinco años comprendido entre 1950 y 1954. En África del Norte, el importe de los fondos públicos procedentes de la me-trópoli consagrados a inversiones disminuyó de 61.000 millones de francos, en 1950, a 51.000'millones, en 1952, para aumentar des-pués regularmente hasta alcanzar los 63.000 millones en 1954. Por el contrario, los fondos públicos invertidos por Francia en sus te-rritorios y departamentos de Ultramar pasaron de 50.000 millones de francos en 1950, a más de 9i.ooo millones en 1952, para acusar des-pués una baja regular que situó la cifra en 70.000 millones de fran-ios en 1953.

Entre abril de 1950 y marzo de 1954, los empréstitos en el mer-cado de Londres de los territorios de África dependientes del Reino Unido sobrepasaron los 80 millones de libras esterlinas. Las emisio-nes del «Colonial Development and Welfare Fund» se mantuvieron regularmente alrededor de los 6 millones de libras al año.

Las inversiones en el Congo Belga entre 1950 y 1953 se elevaron a 53.000 millones de francos del país. Alrededor de 2.000 millones de francos del Congo fueron invertidos en el exterior.

Finalmente, debe indicarse que numerosos países de África ob-tuvieron superávit en sus presupuestos, con lo que pudieron contri-buir más ampliamente a la financiación de su propio desarrollo. En este caso se hallan el África del Norte francesa, los territorios bri-tánicos y el Congo Belga.

Una parte considerable de la producción africana sigue sirviendo Solamente para la subsistencia de la población, principalmente a cau-sa de la falta de caminos y de medios de venta. Las cosechas son

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extremadamente reducidas, porque los métodos de cultivo son primi--tivos y las simientes de calidad inferior. Aunque la producción agrí' cola en esa parte del mundo ha seguido aumentando con más rapidez, que la población, los alimentos continúan escaseando en muchas re-giones, y el consumo de los de carácter protector es insuficiente en casi todos los países, hasta el extremo de que la gran escasez de proteínas en la alimentación de muchas partes del continente africano-ha dado por resultado una enfermedad carencial -conocida con el nombre de kwashiorkor. En algunos territorios ha aumentado la importancia de productos como la leche condensada, pero en gran par-te de África el aumento de la producción ganadera se ve muy dificul' tado por el clima y las enfermedades, así como también por la ten-dencia a considerar el ganado como una fuente de dinero, más que como un elemento productivo. Además, el suministro de alimentos es muy irregular en muchas regiones, y todavía puede reinar el hambre en algunos sitios a causa de la inseguridad -del clima y de la falta de servicios de almacenamiento. La escasez estacional de va-rios alimentos es también causa de que se registre una gran insufi-ciencia de vitaminas. Los precios al por menor, especialmente los de alimentos, han subido vertiginosamente en algunos territorios, lo cual es sumamente grave, dado que en la mayor parte de África son tan reducidos los ingreso que. es probable que sea muy elevada la elasticidad de precios de los alimentos. Así, por ejemplo, en un re-ciente informe de la Unión Sudafricana se indica que el consumo de alimentos protectores está empezando a disminuir a causa de la su-bida de precios. Por lo tanto, parecen bastante claras las líneas gene-rales de la expansión selectiva desde el punto de vista de la ali-mentación.

Ha aumentado muy rápidamente la producción de algunas cose-chas de exportación, como las frutas cítricas, el café, el algodón y el tabaco, en tanto que ha empezado a aumentar de nuevo reciente-mente la producción de semillas oleaginosas, capítulo en el que la región contribuye con una gran parte del abastecimiento mundial» No obstante, se han estacionado la producción y la exportación de cacao, que en estos últimos años se han mantenido por debajo del nivel de la preguerra.

La mayoría de los territorios apenas cuentan más que con sus exportaciones agrícolas para obtener las divisas con que adquirir los

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artículos de consumo que necesitan en cantidades crecientes y, sobre todo, los bienes de capital que requieren para su desarrollo económico. Algunas de sus exportaciones han cobrado mayor importancia para la metrópoli, porque permiten a ésta ganar o ahorrar dólares. Aunque África, en general, exporta productos agrícolas muy variados, muchos de sus territorios viven únicamente de uno o dos cultivos. A pesar de que los productores suelen estar ahora protegidos hasta cierto punto de las fluctuaciones en los precios del mercado mundial, los beneficios procedentes de las exportaciones y los ingresos públicos, derivados principalmente de los impuestos sobre la exportación, han sido re-cientemente muy inestables. Por consiguiente, se requiere una mayor diversidad.

Como noticia sobresaliente en este trimestre podemos destacar la presentación del Plan Tomlinson para aplicación de ciertas me-didas tendentes a mejorar la situación demográfica y económica en la Unión del África del Sur. Dicho Plan abarca tres puntos esenciales, a saber: la primera parte, dedicada al estudio de los problemas de la po-blación y que aconsejan, entre otras cosas, el que los indígenas no per-tenecientes a la Unión deben ser retirados de la provincia del Cabo y que tanto éstos como los propios bantúes sudafricanos se les re-tirará del Cabo Occidental con el fin de reservar esta región exclu-sivamente para los mestizos; la segunda parte está constituida por un análisis de las áreas geográficas bantúes, así como su capacidad de trabajo, que solamente está desarrollada, en un 42 por 100 para los adultos, con lo cual permanecen más de 660.000 hombres j años de potencial de trabajo que no es aprovechado económicamente y que pueden ser transformados en una gran fuente de producción; la ter-cera parte, básica de este informe, contiene un estudio de la política de fomento de las áreas bantúes y de la necesidad económica de su desenvolvimiento, consistiendo esta política en dar el primer paso para un normal desarrollo nacional de la comunidad bantú, pues un grupo racial no debe procurar la mejora de sus intereses y de su propia po-sición ante la nación a costa de otro grupo.

Existen otros asuntos de interés entre los cuales podemos

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rayar los siguientes: aprovechamiento del potencial en las zonas ban-iúes; plan de industrialización de estas regiones; proyectos mineros para la explotación en gran escala de las mismas; incorporación de los protectorados; aplicación de 104.000.000 de libras para las ne-cesidades económicosociales de las aludidas zonas, y establecer siete grandes zonas indígenas en vez de las doscientas sesenta actuales.

RAMÓN DEL VALLE FERNÁNDEZ

5 de junio de 1956.

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Referencias

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