Flavia
Radrigán
Miradas
lastimeras
no
quiero
Flavia
Radrigán
(Santiago,
1964)
Narradora y
dramaturga.
Es autorade las obras dramáticasDíganle
que ya nohay
nadie,
La danza de lasbestias,
Lo queimporta
no es el muerto, Unserperfectamente
ridículo y delmonólogo
Mi radas lastimeras noquiero.
Ha sido ga nadora del Concurso Nacional de Libro y la Lectura en dos
oportunida
des,
enlacategoría
cuentoinédito por su volumen Una risa negra, negra,yen lacategoría
dedramaturgia
inéditaMiradas
lastimeras
no
quiero
Miradas lastimerasnoquiero Primera edición: marzo 2006
©Flavia Radrigán,2006 Registrode Propiedad IntelectualN° 153.369 ISBN956-8425-06-3
©Ciertopez,2006
Diagonal Paraguay481, Of. 118,Santiago Fonofax (56-2) 4367283
Email [email protected]
Edición al cuidadode Marco AntonioColoma
y Mónica DrouillyHurtado.
Impresoen Chile• Púnica in Chile
Caminando por
la luna
por
Gustavo MezaHace un
tiempo,
siendoparte
deljurado
de unimportante
concurso de obrasteatrales,
apareció,
entre loesperable,
loimpensable
y lopasable,
un texto inusual. Notable e inusual por lonovedoso,
por lo bien escrito ypor la total ausencia deseudoposmodernismo,
cochinismoo nomewevismoque desafortunadamente son tan recurrentes en las centenares de obras que lescorresponde
leer aquienes
sepresentan
para hacer dejueces
en esos torneos.Había en el texto una deformación de la reali dad sin
gratuidad,
sin la intención de asustar ni aviejas
niacolijuntos,
unreflejo
deunparticularísimo
mundomarginal
querepresentaba
el todo nacional,
con ese gran amor-odio que se merece, mos trado sinretoques
de cartónpiedra
opintura
fos forescente.Yno mehablen de metáforas afortunadas;
ahí estaban todos lostropos:
lassinécdoques,
lasalegorías,
las menotimias y paraqué
hablar de lasaliteraciones,
lasasonancias, similicadencias,
Fldt'ia
Radrigán
Como dice el bolero:
¿Qué
mássepuede esperar?
En nuestra
primera
sesiém de coladero me gra tificó el hecho que la obra también había llamado la atención del restodeljurado.
Talvezfue poresoque me
permití
vaticinar que elresponsable
de laobra,
además de sermujer,
seguramente
habíaseguido algún
tallercon el PeladoRadrigán.
Se rie ron de mispretensiones
depitoniso.
Más
temprano
que tarde tuvieron (pietragarse
las risas ya que una vez decidido por unanimidad el
primer premio
yconocerse el nombre delgalar
donado,
se trataba de tinamujer
que no sólo ha bíaseguido
un taller conRadrigán,
sino,
que ade más se llamaba Flavia Minerva
Radrigán.
No me cupo duda de que estaba en lo cierto, noporque nadie
aparte
del Pelado le iba a poner FlaviaMinerva a una
hija,
sinoporque yo la conocía des dechiquita,
con lo que ya estaríapasando
a ser considerado«viejo»
conadjetivo
queempieza
con«c», para
completar
el verso.Ahora vuelve a las andarlas con tres
obras,
en dondeincluye
su textoinicial Miradaslastimerasnoquiero
—despiadado monólogo
—premiado
en losJuegos
Literarios Gabriela Mistral1999,
y que se propone como unenigma
que pocoa poco va re velando las máscaras conlas (pie una
mujer
se disfrazaadiario para eludir el enfrentamientocon el abandono. El mérito radica en la
capacidad
de laautora para transformaruna
simple
anécdota— losjuegos
deunadiseñadoracon sustrabajos
—enuna
alegoría
sobre la falsa construcción deidentidad,
manteniendoun
punto
equidistante
frentealaironía y la
tragedia.
frente a la cual la autora tiene ciertos
pudores
dramatúrgicos,
y es curiosamente la obra (pie ha contado con el mayor apoyo financiero y crítico. Cosas dedramaturgos.
En lapieza
es inevitable rastrearunparalelo
con la forma en que supadre
enfocael mundo de losdesposeídos.
Noobstante,
hay
en el textouna distancia elocuente que arran ca de la trinchera femenina desde la cual escribe. Dediálogos
fluidosy punzantes,enfoca lo femeni nocomo un mundoinsondable más allá de lasen sualidad. La traición afectiva termina siendo unaalegoría
de la traiciónpolítica
y lapieza
aventura un sinotrágico
que se mezcla con el descreimien to de lospersonajes
ante la falta deperspectivas.
He
querido
terminar esteprólogo
con Un serperfectamente
ridículo ya que yo soy el director de la obraqueprodujo singular
revuelo por loespinoso
del tema: la desacralización de nuestro únicodios literario reconocido como tal... y para mayor profanación, poeta.
Flavia
Radrigán
En este tribunal también está
Jan
Nérudaquien
le reclamaairadamente el hurlo desu identidadysuderecho al reconocimiento literario.
Quiero
terminar conalgo
dehistoria,
ya que
no esde conocimiento muy
público
que el Teatro
Imagen
es elculpable
de la entrada deJuan
Radrigán
en el mundo de ladramaturgia...
La his toriaeslarga,
divertida yvariasvecescontadaysólo sale a colación porque en esoslejanos
días,
aparecía por el teatro a buscar a su
papá
y también a vecesahacer lastareas, unaniñacrespa, flaca y deaspecto
melancólicoe introvertido con un unifor me de liceana y un bolsóngrande
decuero.Adivinaron,
eraFlavia,
que yano usauniforme,
está menos flaca que en ese entonces; el
aspecto
melancólico e introvertidolo cambió porun campante
aire de chicha fresca y una risa contenta, atajo
abierto,
que cuandomontamos Unserperfecta
mente ridículo nos sirvió de luz y
guía
en ese camino
quiero
Monólogo
La obra fue estrenada el 10 de enero del 2002 en el Mesón Nerudiano. La
puesta
en escenapertene
ce a Ricardo Balic y fueprotagonizada
por Lina Boitano. El diseño
integral
estuvo a cargo del co lectivo PeloNegro,
la música fue de AndreasBodenhofer,
y la iluminación deMiguel
Stuardo.gan
escapularios,
cananas llenas de velas y un cirio enbandolera,
usa unasgrandes,
ridiculasrodilleras.MUJER
Por tu
culpa,
por tuculpa,
por tugrandísima
culpa... Primer misterio doloroso: tudolorosa indife
rencia;
segundo
misteriodoloroso,
el amor, estedesbordante,
implacable
amor quesiento por ti... por tuculpa,
por tuculpa,
por tugrandísima
cul pa... Primer misteriogozoso: las que tevoyachantar apenas te
pille
por ahí...(pausa)
No,
eso nofunciona,
lascosas no son tan terribles tan tristes...Bueno,
peromesaleasí,
(pié
vamos ahacerle...(.sv-gue avanzando de
rodillas)
Ayayay,
ayayeito...
porDios que te fuistelejos,
maravilla de mis días... me duelen hasta los tuétanos, pero no
importa,
voy a llegar, voya
llegar
como sea, el amores más fuerte... Por las puras te fuiste a unaparroquia
arriba de unaloma,
yo voyallegar...
voyallegar...
(se detiene,
Flavia
Radrigán
miedo de miradloa é\..A
(pausa
breve,ríe).
Mi vecino
Connery,
éseque vive arriba pues, el canuto
Sean,
a veces se para en la ventana, se lo meneabien meneao y
grita ¡miradlo
a él! ¡nodejen
demiradlo aél...!
Hereje
elSean,¿ah?
Bueno, esque nadieselo hamiradonuncaparece.(Pausa)
¿Dón
de iba? Ah.
(Acciona) ¡Miradlo
aél!,
ése es el desgraciado
(piedesgració
mivida,
¡conózcanlo! José
Enrique
Salvatierra,
asísellama,
¡conózcanlo...!
¿Y
Marión?¿dónde
está...? Se meperdió,
hace tiempo que se me
perdió.
(Pausa.
Separa,
va hacia la mesa, bebeansiosamente,
uno, dosvasos;se vaservirun tercero,eluda.)
No pues, allá no va a haber agua,aunque sea un
sueño,
tengo que hacerlo talcomo lo voy a hacer allá.(Pausa)
Bueno, aguavahaber,
pero seríacomo mucho lomarle el agua bendita y
después
ponerme aincreparlo
de la forma que lo voy hacer.Sí,
porque estos son todos mentirosos, son como elrubor,
desaparecen
en eldía,
peroa míno me va aengañar.
¡En
plena
misa te las voyachantar,
candela demis noches!(Amenaza)
¡Cuan
do estésahí,
pontificando,
te voy a caer encima!¡En
diez,
enveinte,
en cienpartes
voya cortar tu camino alcielo,
jamás
llegarás
aCardenal,
ni siquiera
de Párroco depueblo,
tevan a usarcuando tesuelte,
Dios necesitahombres,
no corderosasexuados,
setenta veces siete vas a pagar cada lágrima
que derramé porti:setentavecessiete!(
Que
da
inmóvil)
Pero... ¿y sillego
enbuena?Claro,
por¡Chucha,
verdad que no está la cama!(Queda
sen tada en elsuelo)
¿Viste
de lo que soy capaz por ti?¿Te
das cuenta de todo lo quepuedo
hacer para que tusojos
me miren, para que tu boca me ha ble...? Un gesto tuyo cambiaría elmundo,
ladrón de mi tristeza... peronunca lo vas ahacer,
nunca... Ustedes nunca vuelven. Yodesocupando
mi dor mitoriopara tenermásespacio,
usando (odasestascosas,(pie tengoqueentregar
impecables,
ytudele con acosarme, conseguir
preguntando
que cómo murió mi marido.¿Crees
quesoy tonta?¿Crees
queno me
doy
cuenta que eso es loúnico que te inte resa? Teconozcohasta eláurea,las emocionescon taminan el aire y de mis antenas nada se escapa... eres uninfiel,
a todas les dices lo mismo, en todas veneras su cuerpo, susojos.
A todas lesprometes
eterna fidelidad.
¡Cura
infiel! Sé lo quellegaste
a sentir por laRosa,
orapronovis,
orapronovis,
fuistecapazde irteal Perú
siguiéndola,
también cuando la cambiaste por laAna,
orapronovis,
orapronovis,
cuando te entusiasmaste con lamiliquera
de laCarmen, ora
pronovis,
con la Teresa, orapronovis,
laVerónica,
orapronovis,
y de cómo adoraste a esa castradora odiosa de laMaría,
orapronovis,
orapronovis. ¿Y
conmi Marión meayudaste
alguna
vez? Tal vez tú sepas dóndeanda,
enqué
ojos,
enqué
piernas,
en(pié
corazón se haperdido...
pero na die hace nada para (pie él vuelva.
Bueno,
pero nonospongamos
tristes,
miradas lastimeras noquie
ro... Recuerdo que sólo bastaba conmirarte,
con olerte para saber lo que sentías por todasellas,
ver-Flavia
Radrigán
dad
divina,
miente.(Pausa)
Que
tumarido, que tu marido, cuandounoquiere
aalguien
noleimpor
tanada ni nadie, no
hay
barreras queimpidan
llegar al otro,
(pié
te tenían queimportar
las dificultades,te teníaque
importar
yo, yo soyelagua
viva,
soy el amor, lapasión:
soy laverdad. Ysanta además; sí,
no terías,
soy mucho más santa que
tú,
porque
tengo
unarelación más humanaconellos,
si
alguna
vez me hubierasseguido
tehabríasdadocuenta.
(Separa)
Mira,
cuando voyaveramiabue lo Tomás—que porsantoTomás le
pusieron
así—tomolaSan
Rafael,
ahíenSantoDomingo,
mebajo
en San Germán ycaminohasta SanJuan.
(Como
enprocesión deja
unavelaencendidaencada calle quenombra)
En lasemana cuandosalgo
de la pega voy porSan Isidro y camino hasta San
Francisco,
aunquetambién me
puedo
irporSanAntonio,
y si la microno pasa,
sigo
hasta SanDiego,
y si me da por reventarme
caminando,
tomo la micro en SanIgna
cio, total,
por los dos ladosllego
aSanMiguel. ¿Viste
cómo me chorrea la santidad? Si hastapodría
ha cersanaciones.¡Qué! ¿Que
porqué
no me sanoyo misma?Oye
que eres insolenteconmigo,
cura falácico.Sí, sí,
eso eres, unfalácico,
respondes
con falaciasamisverdades,
ycon falácicoquiero
decirletambién queeresflaccido y mentiroso.
¿No
quie
ressaber también cómo me ibaen lacama conmimarido? Mal me
iba,
por si teinteresa,
la verga lausaba para puro mear.
Bueno,
alprincipio
no,como toda escoba nuevalapasamos
bien,
nohubolugar
de lacasaquenosintieranuestrosudor. Has ta que seagotó.
Después
decía que tenía muchotrabajo
y que estaba cansado. Era cierto que labo raba como unburro,
total...? Sin
poder
comprenderlo
no mequedó
otra que empezaradormir con todaslas ganas. Laúni ca vezque lloré fuecuandome acosté enpelotas
y no sedio cuenta... cuandoseloreproché
sedeshi zo endisculpas,
hasta con floresllegé>...
peroa mí ya las excusas no me servían. A esaaltura, el que rerque meacompañaran
al cine había muerto, el caminar haciendo comentarios había muerto, elquieres
uncafé,
el cómotefuehoy,
el¿estás
cansa da? Habíanmuerto... también habían muertoel le ves bienhoy
y el eres bonita... Eso me llevó de la mano acaminar de noche hacia lospuentes.
Reco rrí los más altos deSantiago
buscando el más soli tario parasaltar,
y tú noaparecías,
era en ese mo mentoqueteníasque aparecery rescatarme,como en laspelículas,
no la gente que habíaahí,
ellos no,tú,
luz de micamino,
camino de mi luz. Aca ballo en elbarandal,
teesperaba...
pero entoncesllegó
él...¡No
lohagas!
—dijo
—, ¡poramorvale la pena vivir!
¿Por
amor?, lepregunte.
Sí—dijo
son-riéndome—y también porel sexo. Toma
aquí
tie nes mitarjeta,
soy MichaelDouglas,
si me necesi tas llámame.Qué
te parece, canto man trico de micansancio, yo que por ti
pensaba
volar en direc ción ala muerte, tuve de pronto el númerode un teléfono caliente en mis manos...¿Quieres
que si gamos hablando de sexomejor?
Porque
veo que mi marido ya no teimporta.
Kármate, hombre,
tú que crees en el Karma,tranquilo,
karmao,
herma no, karmao que te voy a hacer unaconfidencia,
además de mostrartealgo
que mellegó
la otrase manay que yaterminé,
espérate.
(
Vahacia dentro¡¡I
FlaviaRadrigán
guarda)
Ah,
íbamos enlo de mi marido: murió de celos.De [juroscelos,
sí, no teasombres,
tuvocarade morirse de
celos,
¿y sabes dequién? Agárrate
delcáliz,
encanto de mi arte: de Kevin Coslner.¿Qué
tepareció?
Yapropósito
deKevin,
teregalo
esta verdad: yo no maté a mimarido,
después
según
cómo teportes,
te muestro lo quehay
ahí(se
ñala elpaquete). Aunque
nosé dequé
teva aservir.Pero no tevayas aponer
celoso,
mira que nopien
so cargar con más muertes... oye
qué
pesan estascuestiones.
Perdón,
perdón, qué
pesa este santorosario,
sin contarcon losescapularios,
las bandasde
Lourdes,
lasestampitas
y las velas quetengo
metidas hastaen el calzón...(ríe)
pero, ternurade misojos,
si tú me dices que lo cargue, lo cargo,(pie lorece,lorezo,que me
persigne,
mepersigno,
penitencia, penitencia,
que tebese,
te beso todito mi amor, todito.(Pausa)
Sí, sí,
sí. Todo lo haríapor ti. Como araña escrutadora subiría portu
piel,
mis labios se abrirían paso entre tus
piernas
hasta hacerte agua en miboca,
las brasas de mis dedosdibujarían
tu contornorepasándolo
mil veces sifuera necesario. Yo sobre ti o tú sobre donde
qui
sieras
posarte;
tus manos, tusexo, tu boca ardien do dondequisieras
y cuandoquisieras.
Pero yo,siempre
yo parati,
queriéndote,
deseándote,
adorándote,
cuidándote. Cadagotade sudor sobre tuslabios para que no tefaltarael agua.
(Pausa,
se arregla
unpoco)
Putas que dice huevas lagente por
amor,
ah,
si la mala cueva quesiempre
las dice elque nolo
quieren,
¿y el otro,qué
pasacon el otro?
¿Qué
pasa con los Marión? Nohay reciprocidad.
No, nola
hay.
Bueno,mejor sigo.
(Va
ala mesatomadijo
que todo loqueunada,
tieneque recibirloenigual
medida,
si no tevassecando,
como yo, cuan dohago
mi camasola,
cuando preparo una sola taza de té, cuando camino sola, como ahora que hablocontigo
y sé (pie noestás,
quequizás
nunca vas aestar.¿Entonces
porqué
hiciste todo eso? Mebautizaste,
celebraste miprimera
comunión, me casaste.¿Por
qué
no le acostasteconmigo
y termi naste tu santa misión? No, no creo (pie hubieraspodido,
ati sólo tegustaba
mirarme,decir(pieDios me amaba y era el único quepodía perdonar
misculpas, culpas
que no tengo porcierto,culpas
que meimputaste
para dar un motivo a tusplegarias,
una razón a tu desviadoamor divino.¿No
te pare ció más rentable enfilartu amorhacia mí? Habría sido concreto,hermoso;
porque la verdad nuncameinteresóel amordeDios, con tu
perdón
y el de tus fieles porsupuesto.
Yoquería
el tuyo, ya te lo hedicho,
que me tocaras, besaras, quehablaras,
que fuéramos al cine, que te hubieras sacado la sotana, mefornicaras y
dejaras
depreguntar
cómo murió mi marido. Perotú,
brillo de mi invierno, dale conpreguntar
lo mismo. Yesoquiero
pedir
te, ¡que
dejes
de nombrar a mimarido,
me hace daño! Por últimavez telo voy adecirya recordar. Cuando murió Marión te acercaste para consolarme; tocabas mi cabeza, mis
mejillas,
mis manos,pero nunca mis
pechos,
eso lo recuerdo clarilo. Bueno, eres poco manoseador,qué
le vamos a haFlavia
Radrigán
llorando como si el finado fuera suyo.
Dudando,
siempre
dudando. Pero la duda quemás medolió fue latuya.
¿Que
noentiendes que de Diospuedes
dudar pero no de mí?¡Y
no me contestes! Ya séque ustedesseaman,aunquenoentiendo por don
de
pueden
hacerlo,
pero sí entiendo porqué
los laicos con ganas de tocarse no entran en esos monoteísmosdesgastados. ¡Quieres respuestas!
¡Yo
no matéa mi marido!
Él
dejó
derespirar
solo,
yya tedije
que por celos. Ese día se habíapuesto
a espiarme
yme vioconversando conKevin.¡Costner!
—
grité)
—¡Costner!
¡Me
engañas
conKevinCostner!Gritó un buen rato tevoya
decir,
y ni te cuentolasgroserías
que me echó. Fueron tantosuscelos queempezó
aagitar
sus brazos comogallina querien
do
volar,
sefueponiendo
colorado,
más bienamoratado,
losojos
no leobedecían, tampoco
la lengua, seveíahorrible. Hastacpieno aleteó
más,
claro,
después
de hacer todaesaalharacadejó
derespirar. ¿Sabes?
Aexcepción
de... ¿porque tútecasa ríasconmigo
verdad?(Pausa)
¿Te
contéqueaKevinlo conocíenel cine?
Él
estabatrabajando,
él trabaja
mucho.Siempre
está corriendodeunladoaotro,sobre todo
poniéndose
ropa, porque pasaenpelo
tas,
persiguiendo
terroristasacaballo,
enmoto,entren, en
avión,
enbicicleta,
enlo que sea, tambiénpasa tirándose al agua, y de paso también a las in
dias. El sí(pie suda
trabajando.
Nocomotú,
quesino estás
parado
hablando de historias que novivis te, estás sentadorecetandorosarios y AvesMarías...(Mirando
haciaafuera)
Ave María... Todavía no osacompa-fiarme. Estaba recibiendo los insultos del acomo dador porlapoca
propina
quelehabíadado,
cuan do escuchouna voz recia yviril, no comolos chillidos del maricón del acomodador que me había tirado las monedas al suelo. Levanto la cabeza y
veo que
él, Kevin,
me estámirando.Puchas,
se me borró el mundo cuando lo vi, fueestremecedor,
electrizante,
nunca supe cómo se llamaba lapelí
cula ni de
qué
se trataba.Llegué
perturbada
a mi casa, comosaltona. Marión no estabaperotenía la casaordenada y tododispuesto
para lacena, ledije
que mesentía
mal,
que me acostaría, él noestaba,pero me
dijo
«noimporta,
le llevo la comida a la cama, porque voy a ver elfútbol,
después
de las noticias me acuesto, mi amor». Efectivamente me llevó la comida y se acostó como tres horas mástarde, cansado,
sin deseoalguno
detocarotracosa que no fuera su almohada. Pero esa vezdejé)
deimportarme
que no estuviera, mi calentura se había ido a otra
parte
y altiempo
tuve la certeza deque tambiénfuedesdeesedíaque Costnercomen zóa
seguirme,
aescribirme,
allamarme. Separaba
en losquioscos
paraquedarse
mirándome,
quieto,
como si fuese unafotografía,
meesperaba
en el metro, en losparaderos.
Desde esa noche fueque se metió en mi vida y me enamoré de suspiernas
largas
yduras,
susojos
eran unproyectil
para miestómago.
Susojos,
elrecuerdodesusojos,
esabellay desvaídamiradacalandomidesnudez... hasta
dejó
deimportarme
que Marión noestuviera,
no lobusqué,
no lobusqué
enningún
llanto,
enningu
napasión,
ni enninguna
de las soledades de mipasado...
Marión, MariónGutiérrez,
qué
ridículoscuan-H Flavia
Radrigán
doerael hombre más hermosoy sencillode la tie
rra...
Bueno,
con Kevin también viví lostiempos
más luminosos de mi vida... Hastaque un díacru zó la calleysesentóenel banco que dabajusto
en frente alcolumpio.
Yohabía ido al parque porquemesentíademasiado contentapara estarcosiendo en lacasa, en
pleno
invierno habíallegado
lapri
maverayhabía que celebrarlo porque las
primave
rasllegan
muy de tarde en tardeami sangre. Bueno,fue la liltimavezque lo
vi,
aunque no aél,
a suszapatos,
vicomo suselegantes
zapatos
derenocafé sealejaban.
Nuncasupeporqué
había cortadotanbrutalmente nuestro amor...
No,
no, esta historiaes muy difícil muy
intrincada,
me volémucho,
no me llena no meentretengo.(Mira)
Todavía nollega la noche.
Siempre
me pasa lomismo,
si lo que me encargaron era que hiciera unvestuario,
noque me lo
pusiera
y empezara a decirleseras,
esque fuia ver aMarión y no
estaba, claro,
cómo iba a estar si también se fue hace retantotiempo,
entonces me puse a
trabajar...
Sí,
este es mitrabajo,
soy diseñadora y
trabajo
sola yvivosola,
antesvivíacon el
Marión,
peroeso fue hace muchotiempo,
ycomo esto no da para tener una
ayudanta,
trabajo
sola. Estas cuestiones deben ser para una de esas
que hacen mandas, deesas que
piden algo
yse los dan yentoncesvan aagradecer
derodillas oprendiendo
velitas;
yyo diciendo todasestas cosas, alomejor
estamujercita
solava a irapagar una man da para (pie le den pega al marido opara que le
sanen
algún
enfermo,quién
va asaber,
pero mirenqueesrarala
mujercita,
mandarseahacer ropapara pagar una manda... ya
quisiera
yo tener unme alcanza
justo
para pagar el arriendo y comer, bueno a veces también voy al cine, ahí es dónde
conocí a Kevin... pero se fue, el también se fue, o
sea todos se van y una
queda
como recordando,claro,
lo concreto es que como no tengo historia me lainvento,
o sea, tuvepadres,
crecí, me recibíde diseñadoray me casé con el
Marión,
pero él sefue yeso no más, eso es todo.
Mejor
voya comprarel pan, con todaesta historiase me olvidé)y
quiero
tomar
tecito,
porquevoya tener(piearreglar
estas cuestiones para iraentregarlas
y que me paguen,entonces con esa
platita
yo pago elarriendo,
pago lascosas de comery asísigo
viviendo,
porque estonomáseslavida. Como el Marión sefuey elKevin
se fuey el cura
también,
entonces nohay
nadie,
ycuando no
hay
nadie unaya tienequearreglar
suscosasparaacostarse y
poder
estardescansada parapasar alotrodía.
(
Vaalamesadesenvuelve elpaquete,
es untraje
degitana)
Mañanatengo
queentregar
este
traje
degitana,
Diosquiera
no me dé la lesera de andar viendo la suerte y ofreciendopailas
de cobre por las calles o buscando aalguien
que mequiera
porque es eso no más... y así yo no tendría que andarponiéndome
trajes,
porque es eso nomás... eso
sujeta
a la gente y la hacefeliz,
con alguien
que a uno laquiera
nohay
que hacer nadade esto, porque uno se pone a besarse ya conver
sary a reírse y sale
junto,
deados,
porquecuandounohacetodasesascosassin(pieesté el otro,altiro
ledicen(pieestá
loca,
asícomo medicenamicuan dovoy al almacén,laloca (pie se pone los vestidosFlavia
Radrigán
conlos autoso losroperos,
hay
síque serían locos de verdad.No,
no creo que serían locos, serían solos nomás,
así como yo cuando se me fue elMarión,
a ellos también les tiene que haber pasa do lomismo,
no con mi Marión, si no con susMarión,
esosquelecorrespondían
aellos.¿Dónde
habré
dejado
la bolsadelpan? (Mirando
elvestido)
Qué
vida tendría lagitana,
conquiénes
conversaría la
gitana,
no,ese vestido no me lovoyaprobar
¿pero
qué hago
si no me lopruebo?
Las que noson costureras
¿qué trajes
se ponen para pasar el díay todos los otros días?¿qué trajes
sepondrán?
Bueno,
lo sabe cada una nomás,
¿pero(pié trajes
se
pondrán
para pasar el día y todos losotros días? Debepasarles
amuchos. Aver, aver, aver,¿dónde
dejé
la chauchera...? Bueno, total ya no tenía ni unamoneda,
sitengo
queentregar
eltraje
para(pie mepaguen.
(Pauta)
¿Por
qué
estoysola?¿Tan
sola se
queda
una porque se va una solapersona?
(Mira)
Todavíanooscurece, ¡porDiosqueeternosson los días!
(Pausa)
No, nada delamentos,
mira das lastimeras noquiero.
Yo soy muy buena ondaparaeso.
(
Sesobrepone
elvestido)
Elpatriarca dijo
que en estepueblo
nos iban a tratarbien,
que no nosibana decir ladrones ni
flojos
nicochinos... y también
dijo
que alomejor
en estepueblo puedo
encontraraSandro...
pueda
ser. Pásamemanolindo,
deja
verla suerte,deja
ver lacarta... notengas
tristeza en tus
ojos,
miradas lastimeras noquiero,
no megustan,
nolevienenatucarita... nadie debiera tenermiradaslastimeras...pásame
lamanodeja
ver tu suerte,elige
una carta, yovengo a este
pueblo
muy feliz porque me
dijeron
que"
iba encontrar aSandro...
¿Cuánto
tiempo
hace que viveslin-do? No arranque, yo no te voy hacer nada, sólo (lime dónde
puedo
encontrar un almacén, tengo que comprar pan para tomar mi té,¿tú quieres
lomar té
conmigo?
Porque
el Sandro noestá,
yo lobusco,
¿lo
hasvisto, lindo?Él
esalto,
tieneojos
ne gro pero node pena, yesmuyamorosoymequie
re mucho.¿Cuánto
tiempo
que vivesaquí,
lo conoces?
Ayúdame
aencontrarlo,
se llama Marión, es miquerido
Marión,
pero también le dicenSandro...
(se va)
la suerte, lasuerte...no
esel
muerto
Laobra fueestrenada el 12 de noviembredel 2003
enla Sala 2 del
Galpón
7. La puesta en escenafuedirigida
por MarcoEspinoza
y actuaron OsearHernández,
Mauricio Diocares y María PazGrandjean.
El diseñográfico
fue de RafaelEdwars;
elvestuario y la
escenografía
de Raiil Miranda.Esta obra obtuvo la Beca de Creación Literaria del
Consejo
Nacional del Libro y la Lectura(2000)
Entran dos
hombres,
Juan
yJosé.
José
carga unalápida.
Juan
trae un bolso.JOSÉ
Puchas,
y hastacuándotengo
queacarrearcon esta hueva yo.¿No
se tepudo
ocurrir otra cuestión paquelos
dejaran
entrar? Y más encimame hací can-lar.JUAN
Los cementerios
privados
sonasí,
delicados,
yhay
queaprovechar
que losguardias
novienen a mos quear pa estoslaosdespués
de las horas de visitas(pausa)
. Subuen par delucas(piemecostólapasa.
JOSÉ
¿Y
entonces paqué
me hací hacer teatro con laFlavia
Radrigán
JUAN
Por
seguridad poh, ¿quién
va asospechar
de alguien
que canta?¿No
ve que los que entran a robar entran tiesos y callaos? El que canta da con fianza.
¡Y
déjese
dealegar
tanto, si lalápida
eslivianita!
JOSÉ
Acarréala voh entonces, y de
pasaíta
cantái tam bién(pausa).
No, sila idea estáregiiena,
peroestaguariíaifa
es muypesa, podía
haber sido dementira. Lorea como me tiritan las
piernas.
JUAN
Ya, no se
queje
tantoydeje
esa cuestiónahí,
mireque ahora tiene que hacer el
hoyo.
JOSÉ
¿Y
voh?JUAN
Dirijo
(pausa). ¿No
se ha dado cuenta?JOSÉ
Sí... De loque no mehe daocuenta,esde
quién
teeligió
avoh padirigir.
JUAN
La vida no más
poh.
Selecciónnatural,
que le lla man.JOSÉ
JUAN
Cierto,
compadre.
JOSÉ
(Suelta
lalápida)
¿Y
porqué,
ah?JUAN
Nosea durazno
poh
compadre,
yase lodije:
selección natural.
JOSÉ
No entiendo eso.
JUAN
¿No
ve?Ése
es elpunto:
¿si
noentiende,
cómova adirigir?
Ya,póngase
atrabajar
no más(mira
a hurtadillas),
mire que teñimos pocotiempo.
JOSÉ
¿Sabí?
No creai que metrago
esabarreta: lo voy ahacer por la
Paty
no más. Por ellahago cualquier
cosa(pausa).
¿Raro
el olorcito a canela que tiene, ah...?¿Es
bonitaesa cuestión del amor, ah?JUAN
A
desgracia
es el olor.Ya,póngase
atrabajar.
JOSÉ
¿Qué
dijiste?
JUAN
Flavia
Radrigán
JOSÉ
¿Y
voh,
qué
vai ahacer?JUAN
Descansar;
tengo
unpoquito
de artrosis, no puedo hacer fuerza.
JOSÉ
¿Y
los vamos air a partesiguales?
JUAN
Claro. Fui yo el que
consiguió
la pega.JOSÉ
Lamansa
peguita.
JUAN
(Le pasa
unmapa)
Ya,
siga
las instrucciones.JOSÉ
Chuaaa,
noquerí
nileer,
no lacaguí poh.
JUAN
Es porla misma cuestión de la
artrosis,
los nerviosme hacen mierda el
tungo
(muestra).
Esto es eltungo.
JOSÉ
Si sé.
JUAN
Nosabe.
¿Cómo
va asabersi noha leído nuncaunJOSÉ
No habré leío
libros,
pero demás que sé que esacuestión sellamanuca, yque telacaga la Carmen,
no la artrosis.
JUAN
Otra.JOSÉ
La Carmen.JUAN
"¡Otra!
JOSÉ
¡La
Carmen!JUAN
¡Otra,
mierda!¡El
fantasma de una puta, borracha caliente y mal
agradecida:
ésa es la que mecaga!
Se escuchan dolidos
gemidos
demujer.
JOSÉ
¡La
Carmenpoh,
tumujer,
ella es la única (pie tepuede
cagar!
JUAN
¡No,
ella no!JOSÉ
Flavia
Radrigán
JUAN
¡Si
noquiere
entender se las voy a dar, noquiero
pelear,
pero se las voyavolvera dar!JOSÉ
¡Ya
poh,
dámelas!Se trenzan en una
feroz pelea.
Quedan
exhaustos,
tendidos.JOSÉ
(Dolido)
Pucha,
te enrabiáicon la Carmen ytraílosproblemas
altrabajo.
JUAN
Esque
estoy
envenenao. Pero no espor laCarmen. Ya ledije
ya, es por lo que ledije
endenantes... Ytambién por un
amigo
desgraciado
que...JOSÉ
(Aniñado)
¿Vamos
aseguir?
JUAN
No,
trabajemos. Siga
las instrucciones del mapano más.JOSÉ
(Muestra
elmapa)
Estelugar
no tieneninguna
indicación,
ninguna
marca, no los sirve. No me estágustando
nadaesta cuestión.JUAN
A mí
tampoco
meJOSÉ
Chissss,
¿voy a tenerque contar pasos también?JUAN
Claro
poh,
pa que veamos dónde está el íinao, pa esoesel mapa.Pagan
muybien por la medalladeeste muerto, y él ya no la necesita, no creo (pie le
importe
donarla.JOSÉ
¿Cómo
que donarla? LaPaty
medijo
que se la teníamos que
robar, sacársela,
quitársela
alafuerza, o sea,choriársela. Ella no está deacuerdoen esto.JUAN
¡Ella
no sabe na,qué
se tiene que meteren esto!JOSÉ
Tieneque meterseporqueesmi
mujer.
Sivohmis mo lecontastepoh (arruga
elmapa
entrelasmanos)
.No te
pegái
nunca la cacha dedejarla tranquila.
Nopodí
entender que estáconmigo.
JUAN
¡No
arrugue el mapa ño...! Todo tiene sutiempo,
cadacosa en sulugar,
ahoraestamostrabajando.
Y volviendoa suignorancia
de (pielevamos aquitar
alafuerza la últimamedalla,
leexplico:
a la fuerza se lequitan
lascosas a los quepueden
agarrarlo
a combo a uno, así como yo lohago
conusté,
losmuertos...
JOSÉ
Flavia
Radrigán
dejé;
yesoqueestuvesencillito(se
acerca, lesacude laropa).
JUAN
Céntrese en una puracuestión
poh,
leestoy
expli
cando lo que pasa: como los muertos nopueden
defenderse la cosa no es ala fuerza. Además no se
lavamos a
robar,
se lavamos a cambiar.JOSÉ
¿Y
mehacícantarycargarcon esatremenda hueva para venira robar una pura medalla?Putas,
si erapa puro
hueviar,
podíamos
haberla hecho deplumavit poh.
JUAN
Ya le
dije,
a robarno(saca
unamedallacon unafoto,
selamuestra),
acambiársela por estafoto... dequi
zásqué desaparecido
es.JOSÉ
¿Es
la foto de undesaparecido?
JUAN
Si
poh,
la familia paga pa que en vez de cargarcon
medallas,
cargue con toos los que se hecho.(Iracundo) ¡Y
deje
de preguntar leseras ytrabaje!
JOSÉ
(Se sienta)
Notrabajo
na, porque a los muertosJUAN
Este es otro trato.
JOSÉ
Ah,voh me estái
agarrando
pal
hueveo.JUAN
No,
son dos tratos distintos, agarramos por dospartes.
Mirecompadrito,
última vez (pie leexpli
co...JOSÉ
Qué
mevaiaexplicar,
¿teparece poco quealguien
nopueda
descansar en paz, para (pie más encimahaya
(piesaquiarlo?
JUAN
Transa
compadre.
Que
descanseen paz el hueveta siquiere,
perodebajo
de loas estasfotos. Estas dospegas llevan muchos años y por fin
pudimos
aga rrarlas nosotros.JOSÉ
¿No
medigái
que ésta era la pega (pie hacían los García?JUAN
Si
poh,
pero comoahora lequeda
unapura meda lla pacargarlo
y otravezhay
que cambiarlo de lu gar, los pasaron las dos pegasa nosotros.JOSÉ
Las sobras los pasaron.
Chis,
ni (pie fuéramosbui/■.';.'
FlaviaRadrigán
JUAN
Y
qué
leponí
tanto, si voh soi lanza, ladrón y ratero
(pausa)
.¿Nunca
le dio por estudiar?JOSÉ
No,
con lo que choreaba mipapá
no le alcanzabapa
pagarlos
estudios.JUAN
A mí me habría
gustado
tener unhijo
pa hacer lo estudiar. Putas... ¿me va a creer? Una vez hasta
pensé
enapadrinarlo
austé,
ycon todo loig
norante y desclasao que es,
pensé
en eso. A lomejor
fue porque esa vez en el baile deldeporti
voalguien
medijo «puchas
que es bueno pa lapelota
suhijo...».
Y eso mequedó gustando...
Pero usté es tanladronazo,
no se lequitó
nunca la cuestión.JOSÉ
(Separa)
Era,desde que mejunté
conlaPaty
yanochoreo,
y cómo sabe si...JUAN
(Sombrío)
No, ya es muy tarde pa todo. Estamosperdidos.
JOSÉ
¿Ah,
por eso seespantó
tanto porquearrugué
laporquería
demapa?
JUAN
cin-co
pal
lado de allá. Yempieza
a hacer elhoyo.
Yome voyaechar crema pa la artrosis
(busca
en el bolso.
José
huele elaire)
.¡Qué
hueva está haciendo aho ra ñor!JOSÉ
Na, oliendo no más. Me
parecié)...
JUAN
No le parezca ni una hueva y
empiece
a contar.Emerge
Paly.fosé
comienza a contarlospasos.
Seencuentran.JOSÉ
Hola.
PATY
Hola
(se besan).
JOSÉ
¿Cómo
estái?PATY
Bien.
¿Ya
li, cómo teva?JOSÉ
Ahora voya saber.
Quiero
hablarcontigo.
PA1T
Salí a comprar pan,
acompáñame
siquerí
hablar.Flavia
Radrigán
JOSÉ
Es que yo soy
distinto,
yo hablo.PATY
¿Y
cómo te vasiendo distinto?JOSÉ
La
mayoría
de las veces me vabien,
otrastengo
que arrancarde los aletazos.
¿Y
a ti?PATY
Yo
aprendí
asentir,
no a hablar.JOSÉ
Flor,
primero
sentí ydespués
hablamos(se
acerca,la mira alos
ojos.
Ella seincomoda)
.PA1Y
Ya
poh.
JOSÉ
(Sin
dejar
demirarla)
¿Ya
poh qué?
PATY
(Incómoda)
Napoh,
hablemosmejor.
JOSÉ
¿Ah,
sentiste ah? Ya, ahora hablemos.(Retrocede)
Na, oliendo no más. Mepareció...
JUAN
No le parezca ni una huevay
empiece
acontar.JOSÉ
Hola,
¿cómo
estái?PATY
(Risueña)
Bien,
¿ya ti cómo te va?JOSÉ
Ya te
dije,
ahora voyasaber(pausa).
Hacetiempo
que no
puedo
dormir por tuculpa.
PATY
Yo no te meto bulla ni te
golpeo
lapuerta
por la noche. Además quellego
muycansa,
la señora no secabreanunca depedirme
que ledeje
cosas hechas.
JOSÉ
Flor
poh,
descansái en mipieza; siempre
me vai aencontrar
despierto,
porque no duermo esperando que
alguna
vez te decidái a entrar. No sé hasta cuándo no voy adormir.PATY
¿Así
que porque tegustotengo
que iragolpear
tupuerta?
JOSÉ
A
golpearla
no,aentrar. Lacamaestácerquita.
Asímatamos dos
pájaros
de un tiro. Oseaqueentrái y vamo a lapelea.
PATY
Flavia
Radrigán
JOSÉ
Ya
poh,
encantado de lavida,contigo
hastapalla
voy. PATYYo yavivo ahí.
JOSÉ
Mentira,
teñí oloracanela,
no amierda. Peroigual
te saco de
cualquier
lado,
no le olvidí que soy ladrón.
PATY
¿En
un caballo blanco...?JOSÉ
No, a
pata.
Soy
ladrón porpobre.
Si tuvieraun ca ballo blancono andaríacaminando comohuevóntodo el día. Además que los caballos blancos sir
ven pa puro que los
jovencitos
se saquen la crestaen las
películas.
PATY
Bueno.
¿Y
qué
me estái ofreciendo entonces?JOSÉ
Amor.
PATY
¿Tuviste
lomando o viendo minaspiluchas
en elquiosco
de laesquina?
No, no, no, anda con tucalentura aotro lado.
JOSÉ
soy de
fierro,
si cuando te veo... Pero no estoy hablando de eso, lo que te estoy diciendo es que es amor yamor del eterno.
PATY
Ya me han ofrecido eso otras veces y
siempre
termina a
golpes.
JOSÉ
Lo que te estoy ofreciendo es desnudarle poco a
poco, besarte desde la punta de los
pies
hasta vaciarme, servirte
desayuno
enbandeja
ydespués
seguir
besándote,
y salirachorearyllegar rapidito
a puro besarte.
PATY
No,
siempre
me enamorodequien
no debo. Debeserporeso, dequeuna nomandaenlossentimien tos, que termina metiéndose en las palas de los
caballos blancos.
JOSÉ
Y poreso te sacan la chucha a
patas.
Pero ahoravoy a estar yo. Yo no
pateo,
soy un caballo mancho.PATY
¿Desde
cuándo telijaste
en mí?JOSÉ
¿Pa
qué preguntái?
Lasmujeres
cachan al tiro.PATY
Flavia
Radrigán
sufrir más. Y
déjate
desertancreído. También quepa estarcon
alguien hay
que
quererlo.
JOSÉ
Paty,
no le pongamos tanto, el de nosotros es unamor
arañado,
un amorestropeado.
Pero es másamor que la cresta.
¿Te
laquerí jugar conmigo?
PATY
¿Si golpeo
tupuerta
vai adejar
de serladrón?JUAN
No confundamos las cosas, eso es muy
largo,
asíquesi
querí
discutirloaltirovamos aacostarnosporque de
pie
nopienso seguir
conversando.PATY
Primero elamor,
después
laacostá(comienza
airse)
.JOSÉ
¿Cómo
es eso?¡Cómo
es esopoh!
(ella
sepierde).
JUAN
¡Pa
qué
grita
tanto! Yaledije
puesiñor,
diez pasospalla
yse devuelve cincopal
otro lado.JOSÉ
No, sí...
(Olfateando)
No tenía olora canelita...JUAN
¡Déjese
de hablarhuevas,
ypóngase
atrabajar!
JOSÉ
creí que a los muertos no les
importa
que lesqui
ten sus cosas?
JUAN
(Comentando para sí)
Puchas que es cansaor estegallo,
pero hastahoy
día nomásdura el sufrimiento.
(A
José)
Ya le he dicho ya: porque no hacennada cuando se las estamos
quitando.
Ni durante, ni
después.
Lodemásson purasleseras,si (liando
alguien
muere, muerecompadre.
Se le secan losojos,
le salen gusanos por los oídos, lapiel
secae, loshuesosse van haciendo
polvo.
¿Le
da mie do eso?JOSÉ
¿Y
de yapa no les duele eltungo
ni tienen artrosistambién?
JUAN
¿Le
da miedo?JOSÉ
No.JUAN
Está bieneso, ¿nove que están muertos? Creo que
laúnica
ventaja
de estar muerto, es (pie no teduele
nada,
ni adentro ni afuera; nunca más eldolor,
nunca másestar medio vivo mediomuerto, nunca más te arrancan el corazón. La muerte es la única
posibilidad
de serdefinitivos,
la únicaposibilidad
para que descansen los sentidos, el
llanto,
los celos,
elodio.Imagínese
queunosiguiera
sintiendo,
Flavia
Radrigán
JOSÉ
(Lo
mira.Pausa)
Claro.Voy
a contarmejor (cuenta
unos
pasos,
sedetiene).
Tú creíque novuelven,
porque estái acostumbrado a desvestir difuntos yver como sehacen
puré,
ésaestu pega, poresole habíperdido
elrespeto,
pero yo no. Yo creo que vuel ven,que cuandose hanmuertoalamala,
elespíri
tu nunca se va hasta aclarar todas las cosas.
JUAN
Mírese,
está cagao de susto.JOSÉ
No
temblequeo
demiedo,
fueesacuestión quemehiciste cargar desde la casa hasta acá. Pero
igual
creo quealguno
de estos no se van parasiempre.
JUAN
Te acabo de decir que lo fínico definitivo es la
muerte. Si cuando estamos vivos es que se
puede
volver.
(Pausa)
Aunque hay
veces que pormásquetratemosde volver....
JOSÉ
Voh
seguí enganchao
con laPaty. ¡Que
no entendí(pie ahora está
conmigo!
JUAN
¡Porque
yo ladeje!
JOSÉ
JUAN
Y voh la
recogiste
del suelo pa consolarla.JOSÉ
Yo soysu
oportunidad
de serfeliz.JUAN
¡Ah
chucha! Lamansaoportunidad
decambiar devida...
JOSÉ
Sí,
aunque te duela.JUAN
Lueguito
vamos asaber aquién
le duele más...JOSÉ
¡Qué querí
decircon eso!JUAN
Que
teñíqueseguir
trabajando
y ya,sigamos
en lonuestro no más, muévase.
Que
aquí
nadietrabaja
por uno.
JOSÉ
Yo
trabajo
por losdos,
¿no vi que a ti le duelen eltungo y un fantasma?
JUAN
¡Córtala!
Ytrabajemos,
¿o le da miedo?JOSÉ
Que
sea cierto,trabajemos.
Y no letengo
miedo aFlavia
Radrigán
JUAN
Encuéntrelo
luego
no más y nole tengamiedo;
sieste huevón no va a
volver,
dicen que no loquería
nadie,
que era remalo.JOSÉ
Yo no sé de eso, yo nosé de
política.
JUAN
Eso le pasa por no haber leído los libros de
Quimantú.
Además yo nole he dicho que erapolí
tico.JOSÉ
Putas, si decí que lo odiaban seguro que no cum
plía
nunca lo queprometía, político.
JUAN
No,
desgraciadamente,
esteinfelizcumplía
lo queprometía.
Peroenlo únicoque teñí que pensar,es
que con la
plata
que vai a ganarpodí
pagar todastus
porquerías
de deudas.JOSÉ
Ytambiénvoyacomprarun
regalo
pa esperaralaPaty.
JUAN
Si leva acomprarun
sostén,
cómprele
del cuatro,legusta rellenarlos pa que crean que tiene hartas.