Federico Campbell: literatura y poder

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FEDERICO CAMPBELL:

LITERATURA

y

PODER

UNA CONVERSACiÓN CON GUSTAVO GAR

CíA

FedericoCampbell

La recient e aparicióndela no vela Pretexta ,una de lasrejlexionesmásserias sobre 1.'1periodismoyla es-critura como instrumentos del poder. impuso a un públicomuy amplio lapresencia deuna"rara avis" del ambient e editorial mexicano. Federi co Camp-bell, un atent ocronista delacont ecerliterario y polí-tico.corresponsal derevistasculturalesextranje ras , periodista,viajerocompulsivo(a los21años ,este ti-juanensenacido en /1)4/, estaba(!JI Italia)' en 1970

vivi

a

en BarcelonaJ.fundador dela editorialLa

m

á-

:

quinadeescribiryautor de entrevistas clásicas( re-copiladas enlos

vo

lúmenes

Conve rsacio nescon es-crito res, publicadopor SepSete ntas, e Infam e tur-ba, en LumenJyun esbozo denovela.a punto de ter-minar y cuy a primeraversión publicóla Revist ade la Universida d(Vol.X X XII.No.JJ.julio de/978J bajo el títuloTodo lo de las focas.

Pretexta, su primera novela.es el registro de una investiga ción policiaco-literaria obsesiva. encome n-dada aunescritorfantasm a para hacerun libelo di-fam ato rio cont ra suantiguo maestro. Alvaro Oca-ranza. intelectual integro, apasionadoy anacrónico en una époc ay un paísautorítarios y claustrofobi-cos: es el cómputo delosmétodosrepresivos deun Estado incapaz de tolerar la disidenciayesla histo-ria de dosbiografiasopuestas.la dellibelista)' la de su maestro,queseidentifican yrechazan . yal entre-cruz arse dan un panorama complejo y verosímilde dos formasdeasumiruna realidadpolít icaque COIIS-tant em ent erem itea hechos ciertos. recient es.c ono-cidos por todos.

- ¿Pretexta nació como reunión de tus preo cupa-ciones polít icasdelosúltimosdiezaños?

- No,empecéaescribirestelibro en 1976, escri-biend o alo loco,cualquier cosa, fingiendo que

es-taba trab ajando en una novela.inclusocon per so-najesque no tenían ninguna relación entresí. a-die hubiera podido entende r lo queestaba esc ri-biendo entonces.Mierurusmás absurdaera esta se-riede disparates.se alejab a másde laposibilidad deser leíd apor alguien.Y ento ncesme convencíde que loque estabaescr ibiendo no ibadirectamen te ala imprenta ni estab adest inado aningún lector o interlocut or:era una locuraque sólo yoentendía. una escrituradestinad a a nad ie.

Esto me desinh ibió. Lo que hacía co ns ciente-mente era acumular cuartillas deconversacio nes que oía en eldía.de pláticastelefónicas, de lo que leía en el periódico. de lo que meconta ba María Josefacuando volvía del tra bajo.Era pura grafo-man ía:elobjetivoera acumular un mínimode cien cua rtillas.ponerlasenla mesa para hacer,después. una no vela.Eratener unamasa de material,com o plastil ina o barro. porque medi cuentadeque mi ester ilidad de los últimos arios. mi incapacid a d· par a escr ibir. part ía de UIW serie deequivoca cio -nes,delacreenciaerró nea de que unanovelasurge delainspiración. de que tienesuna ideaquete hace escrib ir una noveladesdela primera línea hasta el finalde unjalón.Eso no es cierto:unanovelasee s-cribe muchas veces.Yo decía :un escultor no hace una figura a partir de la nada. sino de un kilo de barr o. y poreso escr ibí esas cien cuartillas, para trab ajar.a partir de eso. en una novela,

Entre lo que escribí estaba lo del ()dejunio en Excélsior,cuando salió Julio Schcrcr por obrade lospistoleros delgobierno:eso me transtornó mu-cho en lo perso nal. )' tod o lo apun té. incluso los chismes,lasamena/asdemuerte que losfuncio na-rios la nzaba n a los period istas despedidos.

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o menosen la cua rtillacincuenta o sesenta, jugandoalnovelista con lashojasen lamesa,seme

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14

GustavoGar cia (Chiap as. 195~)es unode: losestudiososdel

cine mexicano.Colab o rasema na lmente ensábado.suplemento

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.

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ocurrió la anécd ota. Dije: ésta es la historia.

Prime-ro Bru noMedin a,el libelista,se llamaba Francisco Gilbert, luego Fausto algo ; iba jugando con la

idea. pero en un momento se me ocurrió que ese

per iodi sta esta ba escribiendo a sueldo para

deni-gra r a un personaje deimpo rtancia política, moral

e intelect ua l en el país.Por ahí andaba también ya

Ocuru nza. unodeeso sdino saurioscomo Pepe

Re-vueltas o Pepe Alvarado o Gómez Lorenzo, un

personaje viej o con otro joven, algo así como el

..Diálogoent reelamo ryun viejo".Laid ea de este cabró n escribiendo un libelo para chingar a alguien

fue el detonador de la novela; esa noche escribí

quince cuarti llas a renglón seguido, que casi

que-daron íntegras en la última redacción. En torno a

eso empezó a desencadenarsetoda la novela.

Hay un material que resultó determinante para

el aco ntecer de la novela, que es Losprocesosde 1968.un librodonde simplemente,están

consigna-da slas actas,los partes policiacos, los careos, todo

el leng uaj e judicial, policiaco, que transcribo tal cua l. toda la complicida d de los jueces con el

po-der. como aq uellas ton tería s inmundas del juez

MacG rego r.Yasabemos que en México losjueces so n cómplices delpoder,desde el más pequeño, un juezde paz, hasta la másalta instancia: la Suprema Corte de Justicia. Justamente hace unos días, el juezTéllez Cruz, de la Suprema Corte, con una

hi-pocre sía impres iona nte, negó la existencia de la

Brigada Blanca. El poder judicial escómplice del

poder ejecutivo .

Todoeso formauna red de diferentes poderes, y

cuandoempiezanapercibirse todasesas instancias

diver sasdel poder,escuando viene a tomar cierto

sen tid o la no vela. Se integra la idea de que no hay

ninguna diferencia entre el poder empresarialy el

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poder de los gobernadores o el poder priísta. Es unaingenu idad yun acto demala fedecir que hay

diferencias susta nciales entre el grupo Alfa de

Monterrey yel PRI: todos ellos forman parte de una mism aclasedirigenteque encuentra su cohe -sío n en la comp licida d, que esloque,seg ú n I gna-cio

M

illán,

pega ,une alsistema. Es una coexist en-cia pacifica, unadetenteentre rivalesco nsim ila res intereses de clase, idénti ca a la de los grupos de

gángsters, que se respetan porque no se pueden

mat ar. Si se obedece alalógica , esunpa ís go berna-do por gángsters, el de la novela y el real.

-¿Elpersonaj ede Bruno Medina, esun traidor o un representante del medio periodísticoJ' cultural mex icano?

- Esun period ist a transa, de unostreinta años;

hasido un novelista frustrado y,cosa muylógica en estepaís, un periodistafrus t rado, aparte de no

hab er visto ningu na eficaciaen la crítica,almover

-se en un país donde la protesta y lacrítica valen

unachingad a, aloslect oresyalpo der lesvale

ma-dre. Tú puedes de mostrar con doc umentosy con testigos quiénes son los asesino s, puede s mostrar

fotosdeellos,queinclusoocup an puesto spúblicos y, en México, no sucede abso lutame nte nada, el

Esta do se muere de risa, desdelamuerte deS

erra-no en Huitzilac hasta la matan za del 10deju nio.

La respuesta del Esta do es torturar y sec ues tra r

co ngruposcomo la Brigad a Blanca.

- O la elaboración de libelos como el que hace Bruno.

-Creo que laelaboración de libelos,sobre todo en laépocade Echeverría... No digoque todoslos

libelo s hayan salid o del gobiern o; Cosío Villegas

cuenta ensus memo riasquelo visit óunper iod ist a

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Federico Campbell

yGabrielFerr ater

la Preside ncia. Zapata insistió en que lo acom pa -ñura un trad ucto r que no necesit aba el per iodist a gringo. Cuando estac anplat icando co nCos ía Vi-llegas,eltraductorse fueal bañ oy, en ese mom en -to,el periodista sacódeun bolsilloel lib elo contra Cosía y lo único que ledij o fue:HA government's

job" .

Los libelos son operacio nes de desin form a ción ,

son proyectos de cont ra -i nfo rma ció n . Desd e el

puntode vista político,mani obras como ésta so n ba st ante ingen uas ,so n muy intelect ua les, muysu

b-limin ales. Esto sólocabía en la mente afieb ra da y

paranóica de

Ec

he

ve

rria

,

porqu e es improbab le

que sus ayudanteso algunos fu ncio na rios de

Go-bernación sehayan anima doa hacer solosel lib elo,

sin contarcon el quelesdab alínea alláarriba. Per o como que entra en laparan oi adel gob ernante ata

-ca r deesa manera. Esdecir,élsufría el rech a zo de buena par te delos intelectua les(no detodos,yasa

-bemos quehay quieneslo ado ra ba nylo adoran)y

acudía alos instru mentosde esamism a intelectu

a-lidad. Es una inge nuida d, la suti leza de unin feliz: desde elpu nto de vista de lapol icíapolí tica , me

pa-rece que el libelo esdeunaingenu idad con moved

o-ra .

- En todo caso, sonmás eficaceslos golpeadores.

- Cla ro. Ahora,¿q uién pudo hab er hech o el

li-belo? Sobran gentes. Yo pensé que era muydifícil

que hubiera gentesque seprestar a n a eso,po rq ue

podía ocasionarles muchos sent imientosde culpa. so breto d osi era unescrito ren ciernes oun per io -dista frustra do. Pero resulta que so b ra n.

- Pueden ser desde un diputado hasta un es

tu-diante universita rio.

- Algún funcionario con incli nacio nes lite

ra-ria s, pero sob re todo un periodista de losque co

-bran asesorías en las oficinas de gobierno, en un

so bresin recibo yen billetes.Se presta n por cua l-quier cosa (porqueson muypoquite ros , muy bara-teros) a hacer libracos de esos.

Desd e l96!:l,elgobiernocon sider óqueelve hícu

-lode las ideas en tre los universitar ioserael libro ;

los funcionariosculpab an detodo a losintelectu a

-les yalosmaestros,por"incitar a nuestra juven tu d a la rebelión". en fin. Ento nces aparecen lib e lo s com o El mondrigo,otro cont raJulioScherer ,con -tra Cosía Villegus, otro contra LucioCaba ñas , el

del 10 de junio.que es un libelo que se preocu p a por seña lar que el ej ército no tuvo nada que ver

con la mat a nza , yeso ya es sospechoso, y la ot r a

cosa es que leecha la culpa algrupo Mo nter r ey .

Yo no dudo que losde Mo nterreyseancapaces de hacer una cosa de esas. pero nocreoque sea ése el

caso. LosdeMo nte rrey sonmússutilesque Mar t

í-nez Dom inguez

y

líchevcrrta ju n t o s,

oesdifícilque unpa ísco nesta scarac terí s t ic a s genere una novela con las reso n a ncias que hay en

Pretexta;al contra rio. sean toju mucho. Es en esta

medida que empieza a ha ber cierta s rela c iones

con lasno vclusde Leo nardo Sciuscia,que son re

-flexio nessobreelpod e r.esdecir .lafaculta d de m

a-tar.Lano velaquiere referirse unpoco alacrimina

-lidad del Estad o:cua ndoel hladoasesina . lo sfiló

-sofos del derechoylos estudian tesde lasfaculta d e s

de Leyes te resuelven el prohlcma muyIácilm e n te. porq ue laslucultadcs de I>Crechoestánhecha s jus

-iamcnt c para da rle cohcrcncra a la corrupc ió n, pa ra dar le un leng uaje a lo ~ crímenesperpetrados

po r elEsta do. Los juecesy10 S jU fI ~la Sestánhechos par a elabor arlasrcorius quepcrm iuránel domin io

de una clase sob re otru, y hacer de un crimina l

com o el Estado. un inocente . po rque constit ucio

-nalm ente o según una cierta doctrruadel Derecho,

sejustifica que el bl;ldo aniquil ea losderm is por

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las llamad as "razones de Estado ". Sobre esa bar-baridad del poderestablec ido y homicida quiere moverse la novela.

- ¿Dirías quetu novela es sciasciana?

- /wouldn't put it thatway,Pasa en unpaísim

a-ginario ;cuando no tiene n nombr e el pa ís ni la ciu-dad ,quiereser unpaís imagina rio lat inoamerica -no, queal norte tiene la fro ntera con elimperio. Aún cua ndo tiene referenciasmuyclar as aTiju a-na,noquiseque fuera una visión realistadeciertas ciuda descomo Herrnosillo,Tijuana y el D.F., lu -garesdo ndehe tenido las vivencias que en buen a medida está nen la novela.

Hayuna cosaque me cuesta mucho trabajo:e s-cribir la palabra Tiju an a;par a mí tiene co nnota-cionesdemasiado person ales yedípicas.Laverdad esque en la novelase mezclan cosas que he vistoen los lugares donde he vivido. Algunos elementos, como por ejemplo,la violació n del profesor O ca-ran za, vienedirectamente de la imagen de un re c-tordela Universidad deSon ora, violado en laé po-cade Faustino Félix Serna oen la de LuisEncina, no recuerdomuybien. Porciert oque,en esa é po-ca, cua ndo Carlos Armando Biebr ichera diput a-do, celebró en unaentrevista la vejacióna este r ec-tor ,que fuesecuestrado, vestido demujer,golpea -doyfotografia do. Ahorame cuentan elcasode un líder ferroca rrilero en 1958, que tam bién fuev io-lentado de esamanera, pero yono sabía ese casoni lotenía en la cabeza cua ndoseme ocur rió esaim a-gen. de la cual parte ,en cierto mod o, la novela .

En la novelaocurre unaespeciede movimiento estudia ntil; en Tijuana ocurrió efectivamente un minimovimiento político de estudi ante s. La gente de ahí tieneuna grancapac ida d deindignación p o-lítica. hayunadignida dmuyelementa l a nivelp o-pular,dela base;esgent e que,depronto,paraliza

laciudadsi falt aagua, si hayunaarbitra rieda d por part e del municipio es capaz de tom ar el pala cio municipal. Como que enTijua na hayun grad ode politización especia l,muy espontán eo,per o, co mo es obvio,estacalida dcivil de la gen te deTiju an a es muy contro lada, si bien soncapaces de m oviliza-ción.

Ento nces, hubo en añospasad osun movimiento tendient e a tomar todo elcorazó n de Tijuana,que esunclub de golf.Como esteclubtenía tod alasu -perest ructu ra urbana, de drenaje, transporte, en fin,era el luga rid ealpar a const ruirahíuna ciuda d universitaria.

Comolosricostijuanenses no inviert en en nada que no sea redit uable, un negocio personal, pues no lesinteresab aquesehiciera unauniversidad en losterrenosdel Campestre,que esparte del bo tín quese consiguió Abelardo Rod ríguezcuando fue gobern ador de Sonora ydel territorio de la Baja Californ iay, luego,presiden te. Al final seco nsi-guió que la universidad se hiciera en otro lad o, pero al mismotiempo sediootromovimientoe stu-diant il en Mexicali, que consistió en la tom a de unoscamiones quemetieron losestud iantes en una preparatoria. Entonces, tomé de esasdos cosasel ambiente, los motivos visibles y verbalizados de dondesurgía el movimiento ylo mezclé, máso me -nos,con latoma dela Ciudadela por lapolicíayel ejército en 1968.Esun montajede diferentes movi -mientosestudiantilesmostra dos sin ning ún juicio valorativopolítico;lo único que puedehaberes la posibilidaddedecir que unmovimiento estudian til no tienela eficacia ni la serieda d deun mo vimient o obrero. Los estud iantesobranen funcióndesu cl a-se social, media ascendente,con ingenuid ad y sin solidariza rse con los trabajadores, sin queésto le reste méritos a lo que fueelmovimiento de 1961L

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.

I •

- La lecturadetu novelay delasdeSciascia im -pone la pregunta sobre la escasez de grandes novelas

policíacas tanto en Italia com o en México. ¿Sería

porqueen ambospaísestoda novelapoli cíacatendría

queref erirsedirectamenteal poder y vol versepo

liti-ca

.

('01/10 en

S

cia

scia

?

- Estaesunaviejadiscusión que existe entre los

historiadores de la literatura : ¿por qué la no vela

policíaca se produce en los países anglosajonesy

prote st antes yno en lospaíses latinos,catól icoso

bien orien ta lesybudistaso musulmanes?Dicenlos

historiadoresque esporque los países latinos o á-rabesson muy co r ruptos y la novela policialesp o-sib le en pa ísesdonde se respeta lajusticia ylapol

i-cíaeshonesta,como en EstadosUnidosy Europa,

especialmente 1nglaterra.

Esunaidea colon ialistaque nos han vendido los

inglese s y los norteamericanos, totalmente falsa, co m o esclaro;lapolicíagringa no es tan corrupta co mo la mexicanao lade otros países, pero no br

i-llaporsu honestidad ,estan represoray torturado-ra como la de otros lados.Dicen que los países más

co r r up tos del mundo so n México y las Filipinas; yo creo que es cierto, pero es un problema ético,

político,econ ómico y socia l que no voy a discutir

aq u í,porqueno ten go la formación filosófica para eso, nime da la gan a.

Creo que lanovelapolicialforma parte de la tra-dici ón literari a ing lesa por razones de gusto y de

te m p eramen toypor una co ncep ció n de la literatu-raala ing lesa ,queconsiste en la fascin aciónpor un enigm a.

- Un enigm a que se resuel ve. Pero en elsistem a político y policíaco mexicano no se resuel ven los enigm as.

- En EstadosUnidos e Inglaterratampoco se

re-18

suelven muchos enigmas. No pueden descifrar

quié n mat ó a un presi de nte. por ejemplo.Todoeso

esun pro ble ma busuuueociosodefil osofíadela

li-teratur a. como eso que llaman lilosofiu de la His

-toria yque consiste en indagar por qué las cosa s

ocurrieron de una man era y no de otra. inguna

de lasdos sirven de nudu.aunque pueden se r dive r

-tidas.

- ¿ N o.H'fI¡que'.1'(' estátralutj ando1'1concepto de

novela policíaca a partirdr esquemasmuy rigurosos

anglosaj ones?Se podria considerar(.1' ya se ha he

-cho)unabuena novela "negra" La so m b ra delca

u-dillo , dondetenemost'l enigmaque jamásseresuelve

)' que esplanteadoflor unpoderque abusade

mis

-moy,sobre toe/u.de los demás.

- Lasomb radel caudi llo es unaestu pendanovela negr a. Cuan do se pub licó Todos los hom bres del

presidente. se dijo porahí queera laprimerano vela pol icíaca polít ica,locuales igno ra rlaexistenciade

la novela de Guzmá n ,que es, unive rsalm e nte,una

de las mejores, un "t h ri llc r" político. Incl uso se pued e pensar que. en cierta manera , Mart ín Luis

Guzmá n e sciasciano avant laleure; o más bien,

que Sciascia es martinluisguzmaniano.

- Tanto en Prete xt a como en Todo lo de las f

o-cas.la presenciadeTijuanameparecemuy cine m

a-tográfica. muy visual, En sí. Tijuanase presta a to

-daslasfantasiasy leyendas.em pez andocon lapr

e-sencia del Casin ode Aguacaliente.

- ElCasin o de Ag uaca lien te era com o la Cine

-cilla de Tiju an a ,eracomoun el. Aveces sospecho que esun poco provincianohabl arde laciudad

na-tal, pero me gust aría hacer mi Tijuan enses como

Joyce hizosu Dublin ens es.aunque no podría,

por-quehace muc hos año queya no vivo en Tijua na;

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ella. Ten go veinte años fuera, entonces, cuand o voy y hablo con la gente, me doy cuenta de que

ellos so n tijuanensesyyo no, que tienen el len gu a-je, la cult ura ylasensibilidad de Tijuana yyo no.

Tienen códigos especiales, una moralidad que

no esla de México pero que no esplenamente lade Estados Unidos, tampoco; en todo caso espare

ci-da alade Los Angeles, a la de lacomunidad c hica-na. Tijuanaes una ciudad que te determina;yo he dicho que siempreseré un tijuanense, porque siem

-pre he vivid o ensit uacio nes intermedia s,entre c

o-sas que no termino y cosa s que empiezo. Es una zona entreel país México y el paísEsta dos Unidos,

ent re larealidady la irrealidad,entre el idioma e

s-pañolyelinglés,es unanoman'sland.No tiene la

identidad de ninguno de losdos países ,pero t

am-poco tiene la identidad cultural de los chicanos,

porque enellosse da una cohesión que no tiene la

cult ura tijuanense. Es una ciudad que no puedo

aprehender niasir ; no podría hacer una novela de

ella.Escomo una ciudad de mercurio, que se te va de las manos . Hay ciudades muy demarcadas,

co mo Bar celon a, pero Tijuana es una ciudad que

sepierde much oentre loscerros.Todo es una se rie

de impresionesmuy ad o lescentes, pero es que

ten-go bro nca con Tiju an a,no me gusta,le tengo

ren-cor y cua ndoestoy ah í me deprimo mucho. Para

mi es una ciudad muy fría emocionalmente, es la

ciudad del desamor, del rechazo, donde las cosas

no tienensentido para mí.

Los tijuanenses so n gentesin ningún interés l

ite-rar io:muc hos deellosdicen que Tijuana es una

no-velasin no velista,como decía el lugar común sobre

Suda mérica. Dicenque si Dostoyevskiviviera

aho-ra en Tijuana esta ría fascinado. Ese ya esun acto

de igno ra ncia ace rca del oficio de novelista:para el

no velista, no importa qué tanta experiencia tenga

en la vida. sino cómo la traslada alpapel. Pued es

ha bersufrido muc ho opoco en tu vida. perolatra

-ducci ón de eso en novelaesotro problema. Borges

ha ten ido una vida muypoco interesante,desde el

puntodevista de la avent ura ydelas emoc iones.y

Joseph Co nra d no fue elgra n novelista por andar

viaj a ndo como loco en barcoporAfrica,niDost

o-yevsk i por haber sufrido tanto.

- S i escribieras otra novela.¿la ubicaríasotraI'e:

en Tijuanao ya vaciastetodastusimpresiones sobre

ella?

- o se trata de vaciar impresion es. sino de to -mar esce na rios.

- ¿Entonces 110 exorcisas dem oniosal escribir?

- No sé, aun que loqueestoyescri bie ndoaho ra

tiene que ver co n la península, co n las península s

de Italia yde Baj a Californi a. Es una no vela muy

lar ga ,detrayecto ,es unasuper p osición de geog ra

-fías. No conozco la penínsul a de Baj a Califo rnia,

pero sí la de Italia , que recorrí en dos meses. Me

atrae com o proyecto novelísti co por el hecho de mover alo spersonaj esde suranorte,de Ca bo San

Lucas a Tiju an a;se rem ueveasíuna cie r ta

regre-sió n , me da la oportunidad deelaborar un retorno propici ado a la matr iz, al incesto.

En Ital ia viaja una pareja: es la historia de un primer amor,lleno de libertad ydesens ua lida d , de vida; en Baja California esun tiposo lita rio, de re-greso mientras transcurre una carrera cicl ista , es

un peri odistade deportesque entraen relación con

miembros del equipo itali ano, en donde va una

chava. Ahí se empiezan a establecer resonancias

consu pasad o en Ital ia y se inte rca la el relat o del trayect o sur a norte,de Siracusa a Milán , atra vés

de losteatrosgriego s,del vino , lasplayas , los du-raznos. la se ns ua lida d .

Figure

taba tr ab a j and o e n un a n ovela. incl uso con per so- so-n a j es que no tenían n inguna rel ación e nt r e sí

taba tr

ab a j and o e n un a n ovela. incl uso con per so- so-n a j es que no tenían n inguna rel ación e nt r e sí p.1

Referencias

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