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Poetas y poemas románticos

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Academic year: 2019

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Lord Byron Reseña biográfica

Jorge Noel Gordon, poeta inglés nacido en Londres en 1788. Estudió en el colegio Harrow y en la Universidad de Cambridge.

En 1798 heredó de su tío abuelo el titulo de Barón y en 1809 ocupó un escaño en la Cámara de los Lores.

Su primera colección de poemas se publicó en 1807 con el nombre de "Horas de ocio", seguida por "Bardos ingleses y críticos escoceses" en 1809 como réplica a las críticas que recibía. Viajó durante dos años por España, Portugal y Grecia y a su regresó publicó en 1812 los primeros cantosde "Childe Harold", poema que lo llevó a la fama convirtiéndolo en uno de los escritores más versátiles e importantes del romanticismo.

A raíz de su separación matrimonial y de los rumores de la relación incestuosa con su hermanastra, abandonó para siempre a Inglaterra en 1816, estableciendo su residencia en Venecia y Pisa.

"Don Juan", considerada su mejor obra poética, fue publicada en 1823.

En enero de 1824 por su apoyo a los griegos en la lucha contra los turcos, fue nombrado Comandante en Jefe. Falleció tres meses después.

Canción del corsario

En su fondo mi alma lleva un tierno secreto solitario y perdido, que yace reposado; mas a veces, mi pecho al tuyo respondiendo, como antes vibra y tiembla de amor, desesperado.

Ardiendo en lenta llama, eterna pero oculta, hay en su centro a modo de fúnebre velón, pero su luz parece no haber brillado nunca: ni alumbra ni combate mi negra situación.

¡No me olvides!... Si un día pasaras por mi tumba, tu pensamiento un punto reclina en mí, perdido... La pena que mi pecho no arrostrara, la única, es pensar que en el tuyo pudiera hallar olvido.

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Cuando nos separamos... Cuando nos separamos en silencio y con lágrimas, con el corazón medio roto, para apartarnos por años, tu mejilla se tornó pálida y fría y tu beso aún más frío... Aquella hora predijo en verdad todo este dolor. El rocío de la mañana resbaló frío por mi frente y fue como un anuncio de lo que ahora siento.

Tus juramentos se han roto y tu fama ya es muy frágil; cuando escucho tu nombre comparto su vergüenza.

Cuando te nombran delante de mí, un toque lúgubre llega a mi oído y un estremecimiento me sacude. ¿Por qué te quise tanto?

Aquellos que te conocen bien no saben que te conocí: Por mucho, mucho tiempo habré de arrepentirme de ti tan hondamente,

que no puedo expresarlo.

En secreto nos encontramos, y en silencio me lamento

de que tu corazón pueda olvidar y tu espíritu engañarme.

Si llegara a encontrarte tras largos años,

¿cómo habría de saludarte? ¡Con silencio y con lágrimas!

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Gérard de Nerval Biografía1

Nació en París en 1808. La muerte de su madre, Marie Antoniette Marguerite Laurent, cuando aún era un niño marcó no sólo su vida sino también su obra. Murió de meningitis en Silesia cuando acompañaba a su marido Etienne, un doctor al servicio de la Grande Armée. Fue educado por su tío-abuelo en la campiña de Valois hasta 1814, cuando fue enviado a París. Durante las vacaciones visitaba Valois y escribió su libro Canciones y leyendas de Valois. En 1826-27 tradujo la obra trágica Fausto, lo que le dio a conocer, a Friedrich Schiller, y los poemas de Heinrich Heine. Tuvo diversos trabajos: periodista, aprendiz de imprenta, ayudante de notario. Escribió varias obras dramáticas en colaboración con Alexandre Dumas, además de ser gran amigo de Théophile Gautier (con el cual se reunía en el "club de los hachisianos") y Victor Hugo. En 1833 se enamoró de la actriz y cantante Jenny Colon, a quien le dedicó un culto idólatra. La muerte prematura de ésta en 1842, con 34 años, le dejó gravemente trastornado. Viajó y peregrinó por Oriente, en donde le encandiló la cultura turca.

En Siria estuvo a apunto de casarse con la hija de un jeque y en Beirut se enamoró de la muchacha drusa Salerna. Por el norte de África, en El Cairo compró una esclava javanesa. Su salud se vio deteriorada por estos exóticos viajes. Fue figura de la bohemia parisina donde se convirtió en una persona extravagante, como partido en dos, escindido de sí mismo: la realidad y el otro lado. Todo esto se refleja en la continua tensión de contrarios que manifiesta su obra. Después de este suceso se dedicó a viajar por Europa, y en Inglaterra conoció a Charles Dickens.

Con mayor justicia todavía, hubiéramos podido apropiarnos del término surrealismo, empleado por Gérard de Nerval en la dedicatoria de Les Filles du feu. Efectivamente, parece que Nerval conoció a maravilla el espíritu de nuestra doctrina, en tanto que Guillaume Apollinaire conocía tan sólo la letra.

André Breton en el "Primer Manifiesto Surrealista" (1924)

Gérard de Nerval fue durante toda su vida un espíritu atormentado que en los últimos años de su vida, los más fecundos, sufrió graves trastornos nerviosos, como trastorno bipolar, sonambulismo y esquizofrenia, lo que le llevó a temporadas en varios hospitales psiquiátricos, en donde, lejos de curarse, aumentaba su locura leyendo libros de ocultismo, cábala y magia, pero también escribiendo relatos. En una de las situaciones que provocaban sus internamientos fue el de verlo pasear a una langosta con una cinta azul. Estos sucesos unidos a sus problemas económicos, le llevaron a suicidarse ahorcándose de una farola en París, en 1855. Este trágico evento inspiró una litografía de Gustave Doré, quizás la mejor de su obra. Está enterrado en el famoso cementerio parisino de Père-Lachaise.

1 Fuente: Wikipedia [http://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A9rard_de_Nerval] consultada el 1 de marzo de

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El Desdichado

Yo soy el Tenebroso, -el viudo-, el Sin Consuelo, Principe de Aquitania de la Torre abolida:

Mi única estrella ha muerto, y mi laúd constelado lleva en sí el negro sol de la Melancolía.

En la Tumba nocturna, Tú que me has consolado, devuélveme el Pausílipo y el mar de Italia, aquella flor que tanto gustaba a mi alma desolada,

y la parra do el Pámpano a la Rosa se alía.

¿Soy Amor o soy Febo?.. Soy Lusignan o ¿Byron? Mi frente aún enrojece del beso de la Reina; he soñado en la Gruta do nada la Sirena… He, doble vencedor, traspuesto el Aqueronte: Modulando unas veces en la lira de Orfeo suspiros de la Santa y, otras, gritos del Hada.

Referencias

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