Conocimiento de si mismo y de los otros

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ANETO

Pedagogía de un Campamento

PRIMERA PARTE

PEDAGOGÍA DEL CAMPAMENTO

PRESENTACIÓN

Cuando acaba un campamento, la montaña y el valle quedan solos, el fuego se apaga. Pero las personas lo recuerdan y lo reviven más allá del espacio y del tiempo.

Este libro es ante todo una reflexión sobre las experiencias vividas. Es un ideal hacia el que podemos caminar aunque la realidad de cada campamento sea más dura y menos utópica.

Con nuestra critica y autoevaluación constante, lograremos que nuestras pequeñas experiencias vayan construyendo poco a poco un futuro mejor. El futuro que se merece la ilusión y el entusiasmo de cada muchacho y muchacha que, con su mochila y su alegría, comienzan la aventura de un campamento.

Este libro, dirigido a vosotros monitores, quiere ser un servicio práctico y sencillo, una ayuda a todos los que trabajan en la educación a través de un campamento.

1. LA PERSONA, CENTRO DEL CAMPAMENTO

Antes de comenzar a programar, ver, y realizar los objetivos de un campamento, debemos partir de una premisa conocida pero imprescindible: El campamento son fundamentalmente las personas que lo constituyen y que trabajan en él.

Sería un error. creer que la base de un campamento es el orden, el lugar, los medios materiales… Como centro de todo campamento debemos poner a las personas. En función de ellas va a desarrollarse toda la actividad.

En el fondo de nuestra concepción de la persona está su capacidad y su necesidad de relacionarse permanentemente con las demás personas que le rodean y con las cosas que encuentra y descubre a su paso.

Esta relación de la persona supone siempre un salir de sí para acercarse al otro y lograr de este modo dos valores fundamentales:

- Enriquecerse a partir de la diversidad de los otros,

- Descubrir su propio identidad al ver la diversidad que le rodea.

Dado el sistema de relación que impera en nuestras ciudades, siempre frío e impersonal, el campamento es un lugar de encuentro intimo y profundo, donde además de descubrir a las personas como hacemos en la ciudad, nos encontramos con la naturaleza, que no existe en nuestras urbes tecnificadas e industrializadas.

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En la vida ordinaria usamos pocos medios de relación. Tal vez lo centramos solamente en la palabra. Durante el desarrollo del campamento se nos brindan otros medios distintos que vienen a enriquecer esta comunicación interpersonal: gesto, juego, forma, color… Pensemos, por ejemplo, en la capacidad de relación que crea un fuego de campamento en el silencio y la soledad de un valle. Pensemos en un juego lleno de colorido, en el esfuerzo común para construir lo que durante unos días va a ser nuestra casa, etc.

Para quien oriente su vida por la fe es a través de y en todas estas relaciones con las personas y con las cosas donde puede encontrarse con Dios. Un Dios plenamente cristiano que se nos ha manifestado a través de signos sensibles y de personas y acontecimientos concretos, históricos y encarnados en la vida misma del hombre. El muchacho debe descubrir, ayudado por todos, lo que Dios le dice y le pide a través de la vida sencilla del campamento.

Partiendo de la base de la persona como ser en relación, todos los que acuden al campamento, bien sean monitores, bien muchachos, deben ir con la idea de que siempre queda algo por aprender, de que siempre hay lugares y momentos de encuentro mutuo que nos van haciendo madurar y evolucionar.

La misma estructura de un campamento, con sus múltiples situaciones imprevisibles y su constante dinamismo, debe ser aprovechada para desarrollar esta faceta de evolución y de constante adaptación que subyace en toda persona humana y que se ve en la vida ordinaria programada hasta el extremo, frustrada. El campamento es un lugar idóneo para educar a los muchachos e intentar que desarrollen sus capacidades de evolución y maduración continua.

Frente a una escuela de la que salirnos pensando que ya estamos formados y donde se nos da todo como terminado y concluido, el campamento se nos presenta como un trampolín donde se nos inicia y se hace experiencia de lo provisional, lo cambiable y no definitivo. Así se nos dan unos pistas válidas no para un momento concreto, sino para un continuo caminar y evolucionar de acuerdo con los acontecimientos, que nos salen al paso.

Cada persona de las que conviven y participan en un campamento son únicas y originales. El muchacho tiene su personalidad propia y sus peculiaridades que le hacen distinto de los demás. Por tanto el respeto a la originalidad de cada persona y a sus manifestaciones deberá ser una de las bases en las que se centre la acción del campamento.

El trabajo en pequeño grupo favorecerá este respeto por la originalidad de cada miembro. Allí encontrará un clima apto para desarrollar su propia personalidad que en el gran grupo puede quedar diluida, si no eliminada o truncada.

Ya que en el ambiente de un campamento, no tenemos las ataduras de unos programas fijos, poseemos un mayor campo para que el muchacho desarrolle, cree, improvise y manifieste su propia originalidad.

Frente a esta creatividad, que hay que poner por encima de labores programadas de antemano, debe estar la figura del monitor, dispuesto a animar, a encausar, a dar pistas, pero nunca a impedir las iniciativas de los muchachos, que debe manifestarse libre y espontáneamente.

2. EL TRABAJO EDUCATIVO

a. Objetivos del campamento

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objetivos deben, en todo momento, quedar abiertos a las necesidades concretas y peculiares de cada circunstancia, adaptados a la edad, a la situación social, a los intereses.

Algunos de estos objetivos amplios y generales podrían ser los que o continuación citamos:

Encuentro con los demás

Él muchacho debe conseguir el encuentro con los demás. De esta forma será capaz de aceptar al otro como distinto, con originalidad propia. Por otra parte, esto le ayudará a descubrir su propia originalidad en relación con la diversidad de los demás.

Frente al Individualismo que favorece muchas veces la escuela con su preocupación por mis cosas, un objetivo válido del campamento puede ser este encuentro con los demás.

Conocimiento de si mismo y de los otros

Con el conocimiento de los demás y de si mismo en continua interrelación podemos subsanar la deficitaria educación social que frecuentemente nos presenta el mundo individualizado de la escuela. A lo largo de los días del campamento el muchacho irá comprendiendo que los demás también cuentan en su vida, que no puede construir su mundo personal al margen de los otros.

Todo esto debe desembocar en el respeto mutuo y en la aceptación de la originalidad y peculiaridad de los demás. Ver a los demás como personas que me enriquecen y a las que debo enriquecer. De la diversidad viene al enriquecimiento.

Lectura crítica de la realidad

Normalmente se tiende a formar para la sumisión. Se tiende a domesticar a las personas para que engranen bien en unos determinados sistemas. Debemos conseguir que el muchacho sea capaz de autocriticarse y de criticar los acontecimientos y situaciones que se le van presentando.

Este objetivo supone una constante reflexión sobre las actividades realizadas. El monitor afrontará con serenidad las críticas que le hagan y al mismo tiempo irá encauzándolas, para que, gradualmente, sean razonadas y serenas.

Preparación para el cambio

Así como normalmente tenemos establecido todo y en todas partes, en el campamento se nos ofrece una situación constantemente cambiante. Sobre esta base podemos educar en el valor de lo provisional, de la creatividad constante, en la resolución de situaciones no previstas.

Desarrollo de la creatividad

No se trata de desarrollar simplemente la creatividad en algunos sectores determinados de lo persona, por ejemplo en manualidades. Se trata de que sea toda la persona la que crea y construye su propia vida en todas las circunstancias y áreas que puede proporcionar un campamento, que son múltiples.

Así pues, habrá que intentar dar pistas para que el muchacho construya, investigue, se organice, autoevalúe las actividades que ha realizado.

b. Aspectos a tener en cuenta

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Los objetivos siempre deben quedar abiertos. Abiertos a las personas y situaciones concretas que se nos irán presentando. Debe ser cada grupo y cada campamento concreto quien piense sus necesidades, sus medios y sus intereses. Y, sobre estas premisas propias, debe ser él quien construya los objetivos y actividades a realizar. Lo que desarrollaremos es a título de subsidio, que puede ayudar, pero del que no hay que calcar y hacer un campamento standard.

Base para el futuro

Estos objetivos son para toda la vida. Cuando el muchacho salga de un campamento no será un ser abierto a los demás, consciente de su personalidad, con su creatividad desarrollada, con su libertad formada, con capacidad de crítica serena y razonada... en el campamento podemos comenzar a caminar o continuar, en situación privilegiada, por estos difíciles caminos de la formación integral.

Pero el camino no acaba con el campamento, queda abierto para el futuro. El futuro y la continuidad serán quienes nos darán esta educación corno algo estable.

Descubrimiento por la experiencia personal

Es interesante que estos objetivos los vayan descubriendo los chicos a través de las vivencias. No pueden ser algo pensado y fríamente calculado de antemano. Debemos contar siempre con la experiencia de vida que debe tener el muchacho. Se trata, pues, de no darles charlas acerca de estas ideas. Sino de fomentar situaciones en las que ellos mismos vayan descubriendo estas reali-dades profundas.

3. METODO

Él método de un campamento es libre, abierto, en constante contacto con la naturaleza. No tenemos que atenernos a programas ni condicionamientos escolares. Un método que apunta directamente a la creatividad, búsqueda, diálogo, autocrítica...

Sobre estas bases, construiremos el campamento. Así pues, el método del campamento será:

De contacto y encuentro con las personas y la naturaleza

Un método completamente distinto del llevado en nuestras ciudades. A partir de estos encuentros, el muchacho deberá ir descubriendo en primer lugar a las personas que con él conviven, luego, la maravillosa obra de la naturaleza, que desconoce y que le acercará a lo bello, a lo dinámico, lo inmenso.

De creatividad

Frente a lo ya hecho y estructurado el muchacho se encontrará con una vida entera que organizar y crear. Desde el montaje de la tienda y el arreglo de sus cosas personales hasta el juego y la diversión libre, sin medios tecnificados, el muchacho tiene una gama inmensa de posibilidades para desarrollar su creatividad y manifestar su originalidad.

Todo esto le creará una serie de pequeños problemas si es que no tiene desarrollada suficientemente la creatividad. El método apunta a crearle esta capacidad para resolverlos.

Comunitario o de Grupo

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que surgirán o a largo del campamento, encontrará un camino para la reflexión y la experiencia de lo social en su vida. Aceptando al otro se descubrirá a sí mismo diverso.

El monitor procurará que ningún muchacho quede al margen de estos grupos, que nadie quede excluido. Por otra parte, procurará encauzar las tendencias asociativas de los muchachos de tal forma que se conjuguen los valores comunitarios e individuales.

En el ambiente comunitario del campamento, frente a unas mismas dificultades, debemos favorecer por todos los medios que el muchacho encuentra momentos y motivos para ayudar a los demás. Una ayuda que no hace falta que sea heroica, pero que deberá ser constante y desinteresada.

De búsqueda

Habitualmente el sistema de vida es plenamente receptivo: aceptar lo que la sociedad, la propaganda, la escuela… nos dan. En el campamento podemos y debemos desarrollar el método de búsqueda. Las necesidades no serán creadas por una cierta propaganda de consumo, sino que el muchacho trabajará por conseguir aquello que necesite verdaderamente.

Esta búsqueda no podemos limitarla a aspectos externos, como sería seguir un juego de pistas… Debemos llevar la búsqueda al interior del muchacho. Que se acostumbre a buscar los porqués de la naturaleza, de las actuaciones y pensamientos de los demás, el porqué de sus propias reacciones y sentimiento.

De diálogo

Ya desde el principio el método del campamento será dialogal. El muchacho debe tener cauces de participación para poder emitir sus impresiones, sus provectos. Procurar que el campamento no sea impositivo, sino que transcurra en un ambiente de diálogo, de intercambio mutuo de ideas y experiencias. Tanto a nivel de muchachos como a nivel de monitor-muchacho. Todos aprendemos de todos. Todos construimos juntos y nos enriquecemos a partir de este diálogo.

En este ambiente debemos educar al muchacho a contrastar críticamente sus opiniones con las de los demás. De estas ideas nacerá el respeto por el otro a pesar de sus opiniones o su diversa forma de pensar.

De autocrítica

El muchacho deberá adquirir el hábito de la autocrítica, esto supone darle una constante oportunidad para hacerle reflexionar sobre sus actuaciones.

Esto le ayudará a adquirir el realismo suficiente para conocer los fallos propios y ajenos y para tomar conciencia de las posibilidades reales suyas y de los demás.

Estas formas concretas y estos métodos no pueden ser de ninguna manera recetas a aplicar superficialmente. Debe ser algo más profundo, que nazca de la vivencia y la convicción de este obrar.

El modo de hacer responde a un modo de ser.

4. PROTAGONISTAS DEL CAMPAMENTO

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Los muchachos constituyen un núcleo importantísimo entre las personas que forman un campamento.

Lo que en estas líneas hemos dicho puede ser aplicado a cualquier clase de muchachos o muchachas de manera general. Pero habrá que tener en cuenta que está centrado y pensado para muchachos de 11 a 15 años, provenientes de ambientes urbanos fundamentalmente y con una cierta base educativa.

A pesar de esto, y dado que no existen dos situaciones iguales, estas ideas deberán ser adaptadas a cada momento, grupo y situación concreta. No pretendemos dar unas ideas estándar para su aplicación, y hacer pasar a cualquier muchacho por este patrón. La labor este en conocer los intereses, necesidades y situaciones peculiares de cada muchacho que va a un campamento.

Ambiente de libertad

Desde el lanzamiento de la idea del campamento debemos inculcar y potenciar en el muchacho la libertad. Debe acudir al campamento con plena libertad, considerándose corno parte integrante del mismo. Sin ideas que puedan coaccionarle.

Participación

El muchacho debe sentirse parte del campamento en los tres momentos fundamentales del mismo. Y para sentirse parte integrante debe trabajar en todo momento. El campamento es algo suyo: en la planificación, el desarrollo y la crítica.

Respeto a su capacidad, intereses y ritmo

Podernos establecer una serie de objetivos, pero nunca podremos hacer pasar a los objetivos sobre el grupo o sobre el individuo. Cada muchacho tiene su ritmo de comprensión, de trabajo y sus problemas e intereses concretos. Debemos en todo momento respetarlos, estar atentos para descubrirlos y Encausarlos.

Aún sin pretender que al final del campamento este formado y sea consciente de estos valores, sí que pueda vislumbrar el tipo de persona que puede crear en sí:

o Una persona con capacidad creadora y crítica.

o Una persona que vive, experimenta, es... y no tanto que acumula y tiene.

o Una persona comprometida con todo aquello que le rodea, particularmente con las personas con sus problemas concretos y dinámicos.

o Una persona que lucha por un mundo mejor, a pesar de los fallos que descubre en si y en los demás.

o Una persona sin fronteras, abierto a los demás y a la naturaleza. o Una persona que conoce sus posibilidades y límites.

o Una persona comunitaria que lucha contra elindividualismo. o Una persona servicial hasta en los mínimos detalles.

o Una persona abierta a todo valor auténtico.

b. El grupo de monitores

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Sus características son:

Formar un equipo de educadores

No deben limitarse simplemente a realizar unas determinadas actividades. Formar un equipo de educadores supone cooperar, cada cual desde su área de trabajo, hacia la consecución de unos objetivos en función de la educación integral de los muchachos.

Como equipo educativo deben admitir entre ellos representantes de los muchachos en cada momento importante, desde la planificación hasta el desarrollo y crítica de cada actividad.

Diversidad

La labor de un campamento supone la conjunción de unas determinadas actividades a fin de lograr unos objetivos comunes. Para realizar estas diversas actividades es preciso partir de una base real, como es la diversidad de cada monitor. Cada cual trabajará en el aspecto que más cuadre con su personalidad. Deberemos, por todos los medios, no crear la figura estándar de monitor, sino potenciar sus diversidades para llegar a un enriquecimiento del grupo.

Si nos fijamos en cualquier grupo de monitores concretos veremos que ciertas personas sobresalen por su aptitud especial para el trato directo con los muchachos, otros por su simpatía y capacidad para animar una actividad recreativa, otros tendrán conocimientos de técnicas y juegos de construcción... De esta diversidad bien encauzada nace lo máxima riqueza del grupo de monitores.

Unidad frente a los objetivos

Para que llegue a cuajar esta diversidad personal en algo concreto es necesario que entre los monitores circule una savia común, que todas las actividades a realizar por un determinado miembro estén en función de unos objetivos comunes.

No se trata de que cada cual haga y deshaga a tu antojo según su criterio personal, sino que cada uno de ellos encauce y ponga sus aptitudes al servicio concreto del grupo de muchachos por medio de unos objetivos comunes, amplios y liberadores.

Evitar la postura paternalista en la programación

Existe en todo grupo el peligro del dirigismo. Consiste en hacer los planes, programas y realizaciones del campamento sin contar para nada con los muchachos. Ciertamente que todo está en función de ellos, pero ellos, de esta forma, tienen cortada la participación a la empresa común que es el campamento.

Si partimos de esta base paternalista – programadora caeremos en uno de los graves defectos de la escuela tradicional. No podemos presentarnos ante un campamento como un grupo de monitores que ya lo tienen todo sabiamente planeado y que van a dar al muchacho un cúmulo de objetivos, actividades y medios para realizarle. No podemos ir a realizar al muchacho conside-rándolo como un objeto pasivo. De esta forma ahogaremos su personalidad, su originalidad, su creatividad... y no educaremos. A lo sumo haremos nuestro campamento, pero no el de los muchachos.

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Se corre el peligro de interpretar mal esta participación. Algún grupo de monitores podría pensar: “Hay que desarrollar la persona, los muchachos son quienes hacen. Nosotros quedaremos aI margen”. Aparentemente esta postura representaría el culrnen de la participación. Pero es falsa.

Partimos de la base de que el campamento es un caminar juntos monitores y muchachos. Ninguna de las dos partes puede desentenderse de lo otra. El muchacho necesita animadores que le estimulen y descubran nuevos caminos por los que marchar. Si nunca debemos imponer soluciones, nunca tampoco le debemos dejar en solitario. Su pequeña experiencia y sus limitaciones pueden cerrarle pronto los horizontes y abandonar la tarea. Es en este momento cuando el monitor debe estar junto a él para animarle y comprenderla.

5. AREAS DE TRABAJO DE LOS MONITORES

Como hemos apuntado en el capítulo anterior, el grupo de monitores presenta una diversidad que decimos enriquecerá al grupo. En un campamento no podemos ir todos a hacerlo todo, corremos el peligro de no estar preparados para abarcar todas las áreas de trabajo que puede presentar un campamento. Se impone una cierta de limitación de funciones y áreas concretas de trabajo. Cada monitor debe sentirse responsable de un determinado sector del campamento y desde el determinado sector tratar de cubrir los objetivos generales.

Las diversas áreas o sectores de trabajo dependerán de las necesidades concretas de cada grupo y de cada campamento... A continuación citemos las que creemos más necesarias.

Jefe de campamento

No debemos confundir la figura del jefe de campamento con la suprema autoridad que todo lo dirige y ordena… Pero la experiencia nos dice que, aunque el campamento es tarea de todos, es muy conveniente que exista una persona capaz de coordinar y dirigir en cierto modo objetivos y actividades.

A efectos legales, el jefe de campamento es el responsable último de las actividades, marcha del campamento y diversos acontecimientos que puedan ocurrir.

La legislación actual exige que el jefe de campamento posea un titulo expedido por la Delegación de la Juventud. Es imprescindible este requisito para poder ser jefe de un campamento.

Es muy conveniente que el jefe de campamento sea una persona que conozca bien este servicio. Que tenga soltura para desenvolverse ante las diversas situaciones que puedan presentarse. Y al mismo tiempo deberá ser quien coordine todos los esfuerzos, él es el animador principal del campamento.

Tutor

Aunque todos los monitores deben mantener una relación humano-educativa con los acampados, es muy conveniente que uno de los monitores posea esta misión concreta.

Debe ser la persona con quien los muchachos espontáneamente puedan consultar los problemas y las tensiones que surjan a lo largo del campamento. Para conseguir la buena realización de esta misión, el encargado de estas relaciones humanas directas con los muchachos, debe poseer unas determinadas cualidades: inspirar confianza, profundidad y trato continuo con los muchachos. Debe evitar el mostrarse alejado y debe compartir las ilusiones y los proyectos de los muchachos en todo momento.

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Sus orientaciones no deben ser nunca impositivas, sino en una línea de apertura y comprensión. Debe evitar el dar solucione, tajantes y ante todo debe dejar que sea el muchacho quien descubra las posibles soluciones a sus propios problemas.

Encargado de juegos

El juego en el campamento no puede estar simplemente en función de la diversión. A lo largo de cada jornada de campamento y en determinados momentos, hay juegos apropiados:

Juegos de diversión,

Juegos de ruptura de tensión, Juegos de descubrimiento, Juegos de observación, Juegos de pista, etc.

En el juego intervienen varios factores:

a) El interés de los muchachos:

Por lo tanto el monitor que responda de los juegos no puede ignorar estos intereses. Deberá reunirse de antemano y, por medio de cualquier método representativo o directo, conocer las opiniones e intereses de los muchachos.

No deberá imponer los juegos ni dejarlos a la total elección por parte de los muchachos ya que éstos conocen pocos y fácilmente caen en la monotonía.

b) Preparación de los juegos

1. Preparación remota. El encargado de juegos no puede ir al campamento con la consulta de los muchachos y la inspiración del momento. Debe consultar y debe buscar, después de estos sondeos, material que le proporcione juegos nuevos e interesantes que respondan a los intereses expresados y contrastados.

2. Preparación próxima. Los juegos hay que motivarlos sobre el terreno. Gran cantidad de ellos exigen, además de la preparación de los materiales a utilizar, la motivación.

3. Creatividad. A pesar de todas las preparaciones, el encargado de juegos debe estar abierto a cualquier imprevisto que pueda surgir. Desde el cambio de tiempo, hasta los condicionamientos del lugar donde se ha de realizar el juego.

Encargado de construcciones y técnicas

En este apartado, englobamos aquel o a aquellos monitores que, con una preparación remota suficientemente amplia, se encargarán de encauzar las diversas manualidades y trabajos de los muchachos.

Los trabajos a realizar habrá que dividirlos en tres grupos:

o Trabajos de mediano grupo (30-40) o Trabajos de pequeño grupo (6-lO) o Nivel personal.

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aunque los trabajos realizados no sean de gran perfección. Es este punto uno de los más fuertes de creatividad personal y social en la que pueden manifestarse los acampados.

A pesar de dejar libre iniciativa para que el muchacho cree y construya según sus intereses o iniciativas, el monitor deberá llevar preparados algunos trabajos a fin de poder ayudar, encauzar y abrir nuevas pistas y horizontes, estimulando la creatividad del muchacho.

Administración

Con anterioridad al campamento se deben fijar los presupuestos y gastos diversos por día y por acampado, así como las fuentes de donde han de salir estos ingresos (subvenciones, cuotas, rifas).

Hay que tener en cuenta: el precio del viaje, alimentación y servicios de cocina, material a utilizar, e imprevistos.

Antes de comenzar el campamento se deberá tener todo el dinero preciso.

El trabajo del monitor encargado de la administración tal vez sea el de menos contacto directo con los muchachos, pero es fundamental e imprescindible. Los momentos de sus actuaciones son:

a) Antes del campamento:

o Fijar bien los presupuestos.

o Con la ayuda del cocinero hacer una lista de material, alimentos que se podrán adquirir antes del campamento (conservas) y que será muy conveniente comprar al por mayor.

o Buscar un establecimiento de comestibles cercano al campamento y que se comprometa al servicio de los alimentos diarios. Ver con anterioridad las ventajas y desventajas en los diversos precios.

b) En el campamento:

o Atención constante a los alimentos que existen y a los que hay que encargar para el día siguiente.

o Cálculo diario de la marcha del presupuesto establecido.

o Deberá, el encargado de la administración, dar una relación del estado de la economía a los muchachos, adaptando el informe a sus diversas edades.

Encargado de cocina

Es éste un punto muy serio y delicado. No puede una persona cualquiera hacerse cargo de la cocina. Es una tarea que exige preparación, ya que las funciones digestivas de los muchachos dependen de la forma como estén condimentados los alimentos.

Incluso las personas que habitualmente preparan la comida a nivel familiar pueden encontrarse con problemas al tener que cocinar para un número elevado de personas. Así pues, al frente de la cocina tiene que estar una persona experta. Debe encontrar ayuda suficiente para que su función sea dirigir y no ocuparse directamente de los pormenores.

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Animador de la expresión dinámica

Debe ser un monitor con capacidad de levantar los ánimos en los momentos difíciles y de potenciar los momentos alegres, así como dar pistas para la creatividad musical...

Sus tareas son:

o Crear un clima donde el muchacho se sienta a gusto y con facilidades dados para expresarse ante sus compañeros con cantos, dramatizaciones, pantomimas...

o Otra faceta de su trabajo será el recopilar y tener subsidios suficientes. A pesar del material recopilado, siempre estará abierto a la improvisación de los muchachos.

o Tiene gran interés que el animador de la expresión dinámica sepa tocar algún instrumento por ejemplo la guitarra, y debe tener nociones de expresión dinámica y corporal.

o No podemos de ninguna manera confundir a este animador con el más lanzado y con más capacidad de hacer reír a los muchachos. En los fuegos de campamento hay momentos en los que se logra una gran intimidad y donde se expresan con arte ideas serias y fundamentales.

Jefe de campo

En todo campamento hay momentos en que es preciso el orden y la disciplina para que los acampados puedan encauzar y desarrollar sus aptitudes.

La función del jefe de campo seria esta: encargarse del orden del campamento. Un orden que estará siempre en función de los necesidades de la persona, pero que no podemos olvidar. El muchacho en la pubertad necesita todavía de objetivos concretos, de unos cauces ordenados por donde caminar y autoconstruirse. La función del jefe de campo consistirá en cuidar de este orden en todos sus aspectos. Nunca deberá apelar al orden por el orden, sino al orden como clima donde se ejercen derechos y deberes recíprocos de convivencia.

Es muy conveniente que cada día repase las actividades y ayude a autoevaluarse a los muchachos. Debe afrontar junto con ellos lo bueno y lo malo, para tomar de común acuerdo resoluciones que mejoren el día próximo. De esta forma el orden será algo nacido de todos y poco a poco tomarán conciencia de que hoy otras personas que conviven junto a ellos y a las que es preciso respetar.

Sanitario

A su cargo estará la salud física y la higiene del campamento. Su misión es doble:

a) Anterior al campamento

o Deberá informarse de las características climatológicas del lugar. Al mismo tiempo, deberá conocer los centros de asistencia médica: Médicos, residencias de la Seguridad Social, clínicas...

o Conocerá las condiciones de potabilidad del agua que va a consumirse, así como la abundancia de ésta a fin de satisfacer con amplitud las necesidades higiénicas.

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o Reunirá un botiquín lo más completo posible. Y llevará diversos desinfectantes así como insecticidas.

b) Durante el campamento

o Se encargará de la revisión periódica de los muchachos a fin de descubrir posibles dolencias o anormalidades funcionales.

o Supervisará el estado de los alimentos así como la higiene y limpieza en general.

o Cuidará que los horarios de las comidas tengan la regularidad suficiente.

o Calibrará la duración de las marchas de acuerdo con la edad y posibilidades de los acampados.

De lo dicho se desprende que el sanitario del campamento debe poseer conocimientos amplios y lo suficientemente profundos como para responder adecuadamente de la salud de los muchachos. En este campo no se puede improvisar nada.

6. LEGISLACION DE CAMPAMENTOS

Legislación vigente

Las normas estatales que rigen un campamento están pendientes de renovación y en algunos casos han sido ya traspasadas a los Gobiernos Autonómicos. Como referencia citamos algunos artículos de lo que estaba vigente basta ahora (B.O.E. 15 - VIII- 1974) pero teniendo en cuenta que esto puede sufrir una variación en cualquier momento. En cada caso habrá que consultar en la Dirección General de la Juventud del Ministerio de Cultura para una orientación más segura.

Artículo cuarto: Para montar un campamento, albergue o centro de vacaciones será necesario obtener la debida autorización del Gobernador de la provincia donde se pretende establecer el campamento, albergue o centro de vacaciones. La solicitud deberá incluir los siguientes extremos:

a) Fechas de celebración

b) Lugar de instalación y nombre del propietario del terreno o edificio que con su autorización, se va a ocupar.

c) Condiciones técnicas que reúnen los emplazamientos.

d) Número, sexo, edad media y profesión predominante de los asistentes al centro de vacaciones escolares, campamentos o albergues.

e) Nombre, domicilio, edad, estado, profesión y título acreditativo de la competencia del jefe y personal directivo del centro de vacaciones, campamento o albergue.

f) Plan formativo, acompañado del correspondiente programa de actividades.

Artículo octavo: Los jefes de los centros de vacaciones, albergues, campamentos y marchas se verán obligados a:

a) No realizar la actividad sin la obtención del debido permiso.

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c) Obtener autorización previa de los propietarios o administradores de terrenos o edificios públicos o privados.

A continuación citamos los documentos necesarios según la ley, para poder presentar la solicitud al Gobierno Civil o, en su caso, a los respectivos gobiernos autonómicos. Documentos de propietarios, de Sanidad y personales.

La solicitud al Gobierno Civil

El primer paso que debemos dar es ponernos en contacto con la Delegación de la Juventud de la provincia o del Gobierno autónomo donde esté enclavado el lugar del campamento. Allí nos informarán detenidamente de los documentos y requisitos. Al mismo tiempo nos entregarán una solicitud que, debidamente rellenada, ellos mismos presentarán al Gobernador Civil a fin de que conceda el permiso oportuno para el montaje del campamento. Los datos y documentos que necesitaremos para presentar la solicitud son los siguientes:

Entidad solicitante. Jefe de campamento.

Para poder organizar un campamento la entidad solicitante debe proponer un jefe de campamento.

Deberá ser mayor de edad y con título.

Lugar detallado donde se desea montar el campamento: Población, municipio, paraje. Plan general de actividades a realizar.

Horario tipo de días laborables y festivos. Asistencia médica prevista.

En ella deberá constar el nombre y número del doctor más cercano al lugar del campamento que prestaría asistencia en caso de necesidad o urgencia.

Documentos adjuntos a la solicitud

Junto a la solicitud anteriormente citada deberemos entregar los siguientes documentos indispensables para obtener el permiso de Gobernación Civil:

Permiso del propietario del terreno.

Permiso del ayuntamiento donde esté enclavado el lugar del campamento. Este permiso lo extenderá la alcaldía y deberá estar firmado por el alcalde.

Permiso de ICONA.

Para conseguir este permiso debemos presentar una instancia a la delegación de ICONA de la capital de la provincia donde se habrá de efectuar el campamento.

En la solicitud de ICONA se debe expresar el nombre del jefe de campamento, número de acampados, fechas y lugar del campamento.

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Para obtener este permiso hay que presentar una solicitud a la Jefatura Provincial de Sanidad especificando la entidad, lugar, número do acampados, asistencia médica prevista, lugar de abastecimiento de agua.

Documento que acredite la potabilidad del agua que consumiremos.

Este documento suele existir en el Ayuntamiento. Caso de no existir, deberemos realizar análisis de una muestra de agua. Esta muestra la analizarán en la jefatura provincial de Sanidad. Lo llevaremos en dos frascos convenientemente esterilizados.

Certificado del Veterinario jefe del lugar.

En este certificado, el veterinario del lugar indicará que no existen enfermedades animales transmisibles al hombre.

Certificado del jefe sanitario de la Zona.

Este certificado lo firma y autoriza el médico de la seguridad social más cercano a la zona. Indica que no existen brotes endémicos o epidémicos.

Plano detallado del lugar del campamento.

Conviene detallar las principales vías de comunicación que existen pera llegar al lugar del campamento.

Documentos convenientes

Aparte de los documentos citados, que deberemos entregar pera conseguir el permiso de Gobernación Civil o del respectivo Gobierno autonómico, deberemos llevar al campamento los siguientes documentos personales tanto de monitores como de muchachos:

Autorización paterna por escrito.

Certificado médico personal de cada acampado.

En él irán consignadas las vacunas que el muchacho ha recibido y la buena salud en general.

Este certificado lo extiende el médico de cabecera.

Volante de desplazamiento del seguro del padre.

Aquellos muchachos que están en el Seguro Obligatorio de enfermedad, deben solicitar en la población de residencia habitual un volante de desplazamiento. En él se da oportunidad de consultas y recetas médicas en otro lugar distinto al de residencia.

Nota pedagógica acerca los permisos

Todos los permisos deben realizarse en un clima de participación por parte de todos. El muchacho debe estar informado de la cantidad de permisos que hacen falta para poder realizar un campamento.

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7. PLANNING DEL CAMPAMENTO

Frente a todas las ideas anteriormente expuestas de creatividad, apertura a las circunstancias, participación e improvisación, hablar de un planning parece que suponga cerrar estas pistas de apertura indicadas.

Pero no debemos olvidar que la creatividad es un objetivo a conseguir y que si lo abandonamos todo a una creatividad que no poseemos, podemos encontrarnos con momentos en los que no sepamos qué hacer. Para subsanar estos posibles momentos es muy conveniente llevar de antemano una cierta planificación de las actividades que día a día pensamos realizar.

Este planning deberá ser:

Confeccionado con la participación de los monitores y los muchachos. De acuerdo con los objetivos trazados.

Cada actividad que realizamos en el campamento no es una actividad independiente y con sentido por si sola. Toda actividad, incluso la recreativa, debe responder a un objetivo.

Abierto a las circunstancias.

El mero hecho de programar no supone que ya durante todo el campamento estemos subordinados a aquellas actividades. Las actividades del planning estarán supeditadas a las circunstancias e ideas que surjan espontáneamente. No podemos anclarnos en la planificación.

Suficientemente concreto.

Ya que nos reservamos este medio para los momentos en los que no surja espontáneamente la actividad, deberemos poner en él actividades muy concretas que puedan ser útiles.

SEGUNDA PARTE

EL CAMPAMENTO EN ETAPAS

1. INTRODUCCION

Con esta segunda parte pretendemos dar mas pistas concretas de cómo desarrollar un campamento de acuerdo con los objetivos generales citados anteriormente. Partimos también de la experiencia de años de campamento y de los intereses concretos de muchachos de once a quince anos.

No pretendemos que esto sea un esquema a calcar y a desarrollar sin más. Son simplemente pistas de actuación sobre las que construir el propio campamento, ya que cada situación es distinta e irrepetible.

Hemos dividido el campamento en unidades que hemos llamado días. Estos días no corresponden a los días cronológicos, ya que las circunstancias pueden hacerlos variar. Es también muy posible que en un campamento no se desarrollen todos ellos. Pero en estas etapas está encerrada la dinámica normal por la que la mayor parte de muchachos pasará durante estos días.

Día primero: La llegada Día segundo: Descubrir

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Día quinto: Creatividad del pequeño grupo Día sexto y séptimo: Crisis de convivencia Día octavo: Contacto con un pueblo

Día noveno: Pensando más allá del campamento Día décimo: Un día de fiesta

Día undécimo: Día de los padres Día último: No ha terminado todo

2. ESTRUCTURA INTERNA DE CADA DÍA

En el desarrollo de estas unidades partimos de cuatro puntos que creemos fundamentales:

Situaciones del muchacho

Es un intento de dar unas nociones sencillas de los sentimientos y posibles posturas del muchacho al enfrentarse con cada una de las etapas. Unas nociones muy generales que pueden variar con las circunstancias.

Objetivos concretos de cada día

Los objetivos genéricos tomados al principio del campamento debemos desarrollarlos progresivamente en otros más simples y concretos. Estos se irán sucediendo y coordinando entre sí como partes de un todo.

Actividades posibles

Según la situación del muchacho y los objetivos, deberemos proponer unas determinadas actividades que respondan a los intereses concretos del muchacho.

Las actividades presentadas son varias, pero no pretendemos agotarlas. Proponemos algunas que creemos en consonancia con las diversas unidades.

Citamos tan sólo actividades, ya que sería imposible desarrollarlas aquí. Esta labor de desarrollo la encontramos en otros libros que forman parte de esta colección. Unos están dedicados a juegos, técnicas y construcciones. Otros o fuegos de campamento y expresión corporal.

Pistas para una revisión y autocrítica

Es fundamental para una buena marcha del campamento revisar cada día lo realizado. Ello nos dará luz para programar el día siguiente.

La revisión es labor conjunta de monitores y muchachos.

3. LAS ETAPAS

Día primero: la llegada

1. La situación del muchacho

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Acaba de llegar a un lugar completamente nuevo para él. Los comienzos siempre Son llenos de una ilusión que ha ido acumulando en los días anteriores al campamento. Es una aventura la que siente que va a comenzar. Al llegar al campamento estas dos fuerzas van a actuar sobre el muchacho: la ilusión acumulada, el ambiente y el paisaje completamente nuevo que se le abre.

- Cierta desorganización interna:

De esta tensión nace una desorganización, un no saber cómo desenvolverse en aquel ambiente extraño para él. Quiere comenzar a trabajar, a desarrollar este afán de aventura acumulado, pero no sabrá la forma concreta de comenzar. Necesitará ayuda.

- Búsqueda de ayuda en los monitores:

Ante esta necesidad de organizarse su vida y adueñarse del medio ambiente en el que se encuentra, el acampado buscará ayuda y preguntará a las personas y monitores en busca de una orientación. Nuestro trabajo como monitores será el de encauzarles y darles pistas, no el de decirles lo que deben hacer.

2. Objetivos concretos

- Partir de esta dificultad concreta de la desorganización.

Es muy interesante que el muchacho se encuentre con una dificultad a superar ya desde el primer momento, cuidando siempre que esta dificultad no sea superior a él. Ayudarle a que la encauce y la supere con su propia actividad y así vaya tomando conciencia de que se adueña del nuevo y extraño medio en el que está inmerso.

- Hay que trabajar unidos desde el principio.

Es fundamental hacer ver desde el principio que las dificultades concretas las superará si sabe unirse a los demás compañeros y monitores. De lo contrario ante un medio extraño y desacostumbrado no conseguirá la adaptación.

- El muchacho es el protagonista.

No perder nunca de vista este objetivo. La organización dependerá fundamentalmente de los intereses que tenga el chico. Que no organice el monitor en función, simplemente, del orden, sino como ayuda para que entre todos sea más fácil la adaptación al nuevo lugar y a las nuevas personas con las que se acaba de encontrar.

3. Actividades posibles

- Elección de un lugar para el pequeño grupo.

Tanto si el campamento se realiza en una colonia, como si se realiza a base de tiendas de campaña, es fundamental asignar un lugar donde el pequeño grupo pueda hacer su rincón, construir, convivir. La elección de estos lugares puede hacerse de muchos modos. El mejor tal vez sea dejarles a ellos que lo elijan libremente. Posteriormente el monitor mirará si el lugar ofrece garantías y es adecuado.

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Partiendo de la base de que el chico no se siente seguro ya que tiene en si la tensión que produce lo desconocido, el monitor deberá estar atento a las preguntas y dificultades que surjan.

- Juegos de desfogue.

Para romper la tensión y ayudar al trabojo serio que supone la organización, los juegos a programar este primer día deben ser sencillos, de corta duración y de mera diversión.

- Juego de conocimiento del lugar.

Si tuviéramos tiempo podemos adelantar un poco ya el trabajo del próximo día con algún juego que implique el conocimiento y descubrimiento del lugar. Pero es preferible no tocar este tema el día de la llegada, porque el muchacho ya tiene suficiente tensión. No obstante, si se llega muy de mañana al campamento, por la tarde ya podríamos hacer algo sobre el descubrimiento físico. Pero si lo hacemos, que sea sencillo.

4. Reunión de revisión y crítica

- Esta primera reunión deberá ser, fundamentalmente de toma de conciencia por parte de todos de las dificultades pri meras con las que nos hemos encontrado. Los puntos o tratar:

Posiciones y tensiones. Organización del trabajo.

Es muy conveniente en este punto escuchar a los muchachos. EIlos tienen una idea de lo que querían antes de llegar al campamento. Por otra parte detectan, casi mejor que los monitores, la verdadera situación y estado de ánimo general. Sobre estas pistas que nos ofrecen, ver cómo podemos ir organizando las diversas tareas del campamento.

- Cómo quisieran que se organizaran:

limpiezas,

servicios de cocina, construcciones,

actividades para descubrir el lugar, actividades para conocerse mejor.

- Que comprendan que el campamento es de ellos, que no se lo van a hacer los monitores.

Para conseguir esto, más que palabras acerca de su participación habrá que darles participación concreta en la organización. Así es como ellos tomarán conciencia de que el campamento es algo suyo.

- Presentación de los objetivos del día siguiente.

Según la forma que hayan tenido de reaccionar ante la nueva situación, será conveniente hacerles ver la necesidad de conocer más y mejor a los amigos que tienen a su lado y con los que ya han comenzado a trabajar juntos.

Día segundo: Descubrir

1. Situación del muchacho

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Es muy probable que aún tenga esa novedad que acaba de comenzar como algo inconcreto. Debe ir centrándose como algo mas concreto según su ritmo.

- Aparecen sintomas de necesidad de descubrimiento.

En una edad de aventuras, en la que lo nuevo y las exploraciones le fascinan, el muchacho querrá conocer y descubrir por si mismo el mundo que le rodea y que se le presenta como la novedad fuerte. Debemos aprovechar esta tendencia para que comience a satisfacerla.

2. Objetivos concretos

Descubrimiento en dos facetas:

- a nivel físico, de naturaleza, - a nivel interpersonal.

Partimos del nivel físico. El chico toma contacto y se adentra en la naturaleza que le rodea. Hay que conseguir que se sienta conocedor y en cierta manera dominador del lugar. Que no sea el desconocimiento del lugar lo que le domine. Esto ofrece amplios objetivos sobre la educación en la contemplación del paisaje, las especies, los parajes que rodean al lugar del campamento.

Pero no nos podemos queda a un nivel puramente físico. Un objetivo constante de todo el campamento comenzará ya este día. Será el descubrimiento de los otros. En primer lugar, a un nivel de pequeño grupo en el que el muchacho ya comenzó y sigue trabajando. Posteriormente, a nivel de gran grupo. Este día pondremos el acento en el pequeño grupo.

3. Actividades posibles

- Salidas en pequeños grupos en diversas direcciones.

Puede organizarse esta salida como un gran juego de descubrimiento en el que tengan unos trabajos que realizar, según los diversos accidentes físicos que encuentren a su paso. Este juego puede englobar confecciones de planos y croquis del terreno, a su nivel, diario de una marcha, descripción de un paisaje...

Es conveniente que un monitor parta con cada grupo. Procurar no dejar que vayan solos. No podemos dejarlo todo a la prudencia de los muchachos simplemente. El monitor deberá ir como uno más. Procurará no dirigir, sino simplemente estar con ellos por si ocurriera alguna emergencia.

El trabajo de elaboración de un dossier sobro la ruta descubierta lo pueden realizar más tarde. En la marcha tomarán notas y apuntes.

- Comienzo de los servicios de cocina, limpieza, correspondencia...

Es muy interesante que comiencen con ilusión y con la idea de ayudar a los demás en lo posible. Que no se sientan con todo hecho y preparado en estos sentidos, que colaboren, según sus posibilidades, en los servicios de cocina, limpieza, comedor...

- Juego de desfogue.

Ya que por la mañana han realizado un juego de descubrimiento serio, es conveniente que haya un juego posterior de diversión y relajación.

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En este aspecto debemos dejar plena libertad para que construyan libremente y para que desarrollen su creativided sin ninguna imposición. El encargado de construcciones podrá dar unas orientaciones a fin de que tengan un mayor número de ideas, pero es preferible que sean ellos. Es conveniente enseñarles ciertas técnicas.

- Juego de reconocimiento mutuo.

4. Reunión de revisión y crítica

Ya se puede comenzar por una crítica de lo que se lleva de campamento. Una crítica que puede iniciarse por el aspecto materno, tipo de organización, actividades concretas realizadas...

De este aspecto pasar a otros más profundos como son las actitudes que están tomando frente al campamento tanto los muchachos como los monitores, el clima de descubrimiento que se ha creado, o los logros y los fallos que han ocurrido en este descubrir.

Planificar las actividades del día siguiente. Hacerles ya hincapié en el trabajo que va a suponer el construir juntos lo que va a ser su casa durante los días del campamento.

Días tercero y cuarto: Construir juntos

1. Situación drl muchacho

Ya lleva unos días de contacto con el nuevo ambiente físico. Se va adaptando a la nueva vida del campamento. Y esta adaptación necesita expresarla dominando el terreno en el que vive y del que empieza a sentirse dueño.

El chico deseará en esto nueva etapa construir. Y construir según el cúmulo de creatividad que lleva dentro.

Durante el tiempo de preparación al campamento el muchacho ha ido imaginando, haciendo planes ideales que ahora quiere plasmar en algo concreto. Es la hora de que exprese su propia iniciativa y creatividad.

2. Objetivos concretos

- Que busque sus propias necesidades.

En la ciudad se está inmerso en un mundo donde las necesidades le son habitualmente impuestas por el consumo. Tal vez nunca se haya planteado el problema de por qué usa las cosas. Es muy conveniente que en el campamento tome conciencia de las cosas que quiere y que analice, a su nivel, cómo van naciendo esas diversas realizaciones de una necesidad concreta y propia, no impuesta.

En estos días podemos hacer comprender que somos esclavos de unas determinadas necesidades consumistas. Que lo importante es que usemos las cosas y las construyamos según nuestras necesidades, no según lo que se nos impone. En esta línea habrá a lo largo de los demás días un objetivo abierto y en continua revisión.

- Construir en grupo.

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organizarse y colaborar con los que formen el campamento, particularmente con los que integren el pequeño grupo.

Este objetivo apunta o la necesidad que tenemos de relacionarnos con los demás. Partiremos de este aspecto material y de construcción. Posteriormente lo iremos profundizando hasta llegar a una comunicación y descubrimiento del otro. Pero hay que partir de un descubrimiento a este primer nivel, tal vez superficial todavía.

- Sinceridad y nobleza en el juego.

A estas alturas el muchacho ya ha jugado suficientemente para haber descubierto que, a veces, el juego no cumple la finalidad de diversión o de descubrimiento porque han fallado los demás o porque él mismo ha jugado con trampas.

Partiendo de esta base podemos hacer que descubran que hay que buscar ante todo el bien común. Por la trampa puede un juego estropearse y hacer que el grupo se sienta frustrado. Este aspecto de encuentro y de renuncio al propio bien, en bien de todos, partiendo del aspecto concreto del juego, lo entenderán muy bien.

- Lograr algún momento de intimidad. Educación de sentimientos.

Ya están los muchachos preparados pera poder realizar algún fuego de campamento. Procuraremos que éste no sea simplemente un momento de esparcimiento, cosa fundamental y necesaria. Procuraremos que el acampado sea capaz de descubrir que hay unos momentos de serenidad, de intimidad, que rompen el ritmo del trabajo del día y en los cuales es más fácil descubrir a los demás descubrirse a sí mismo.

- Expresión dinámica y corporal.

En el fuego de campamento se puede lograr, como en ningún momento, que el muchacho desarrolle esta faceta: expresar sus propias ideas a través de unos determinados gestos y palabras. En una edad de adolescencia en la que el muchacho siente timidez e inseguridad también a nivel fisiológico, el poder ver cómo por medio de su expresión corporal puede comunicarse, le ayudará o revalorizar su cuerpo.

3. Actividades posibies

- Construcciones.

Las construcciones que realicen pueden ser a dos niveles:

Nivel de gran grupo. Nivel de pequeño grupo.

A nivel de gran grupo: Aunque el campamento se realice en una casa de colonias y este aspecto pueda estar bastante limitado, es muy conveniente buscar lugares en los que el grupo como tal pueda construir un crematorio, un puente sencillo, una torre desde donde poder mandar mensajes, un lugar elevado, etc.

Le construcción en si, tal vez no resulte satisfactoria. Pero lo importante es que todos se sientan aunados en un trabajo común. De estar juntos en un plano material podremos luego deducir pistas sobre una comunicación y una aceptación y encuentro con los otros.

- Juego de pistas por grupos.

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ser de pistas, búsqueda de un determinado lugar u objeto siguiendo su rastro, o unas señales previamente colocadas, etc.

Poner el acento en la observación, la necesidad que tenemos de vivir mirando a nuestro alrededor si queremos descubrir lo que ocurre. No mutilar la parte de aventura o de diversión que tiene un juego potenciando simplemente el aspecto formativo. Debemos llegar al descubrimiento de la observación a través de la diversión y la aventura que supone este tipo de juegos.

- Tiempo para preparar el fuego de campamento.

Si queremos que el fuego de campamento desarrolle la creatividad tendremos que dejar que el muchacho piense qué es la que va a realizar. De esta forma sus actuaciones serán más concretas y la enriquecerán más. Pero no olvidemos por otra parte el sentido de la improvisación. Que el fuego de campamento no consista sólo en unas actuaciones pensadas, que esté siempre abierto a improvisaciones y a la espontaneidad.

- Fuego de campamento.

Pensar de antemano el lugar. Que lo busquen los muchachos y lo preparen como ellos crean más conveniente. Que la participación de ellos sea absoluta desde la preparación, hasta la misma presentación.

Debemos procurar que no sea excesivamente largo para que no les produzca cansancio y estén atentos en todo momento a las actuaciones de los demás.

Terminar el fuego con cantos o representaciones que inviten un poco a una cierta intimidad y reflexión sobre sí mismos. Pero no cargar excesivamente las tintas en este aspecto, ya que esta fiesta del campamento es un lugar de encuentro en la alegría alrededor del fuego.

4. Reunión de revisión y crítica

Si hemos hecho fuego de campamento y los muchachos están cansados será conveniente adelantar este momento o dejarlo para el día siguiente. Mejor adelantarlo. Las pistas de revisión de estos días dedicados a la construcción pueden surgir ante la dificultad que pueden haber sentido de no entenderse a la hora de realizar una actividad en común.

- Analizar los porqués de estas dificultades concretas. Ver la figura del leader del grupo, que puede influir mucho, tanto por ser demasiado impositivo como por carecer de fuerza para dirigir y encauzar los trabajos que ellos han realizado.

- Exponer y comentar las realizaciones.

Ver cómo han sido capaces de trabajar con unos medios naturales y no prefabricados.

- Analizar, sobre estas realizaciones concretas, las necesidades que las motivaron.

Es muy interesante en este punto hacerles ver cómo lo importante no es hacer y tener muchas cosas. Lo importante es hacer las cosas según el ritmo de las necesidades que van surgiendo.

- Crítica a la sociedad consurnjsta.

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- Planear en conjunto el próximo día que puede ser un paso mayor de construcción y de creatividad. Proponer una jornada en el que sean ellos quienes se organicen el día, desde el principio hasta el fin.

Si se encuentran dificultades para organizarse, orientar un mínimo, pero que sea cada grupo quien se haga un horario, unas actividades y cree su propio día de campamento.

Es muy interesante que, en el próximo día, cada monitor se una a un grupo de muchachos y comparta su horario como uno más, acoplándose y practicando en lo que los muchachos han planeado. La postura del monitor será la de aceptar las realizaciones de los muchachos aunque en multitud de ocasiones él lo hubiera hecho de otra forma. Esto se puede realizar de muchas maneras, pero es un punto fuerte para que el monitor experimente en propia carne las imposiciones, que, muchas veces, ejerce sobre los muchachos. Puede resultar muy enriquecedor.

Día quinto: Día del grupo

1. Situación del muchacho

Se han venido desarrollando las etapas anteriores con más o menos regularidad; ya están preparados para dar un paso más hacia nuevas metas de creatividad.

Ya se conocen lo suficiente como para que pueda resultar esta nueva experiencia. Tienen ya la práctica de trabajo y camino en grupo, corno para que intenten ser ellos solos quienes se orga-nicen y delimiten las actividades a realizar durante un día completo,

Si viéramos que los objetivos y actividades de los días anteriores no han sido suficientes, el trabajo de este día puede dejarse para más tarde.

Pero creernos que es fundamental que durante un día sean ellos los responsables únicos de todas sus actividades.

La idea al principio les debe fascinar. Si se encuentran con dificultades para organizarse podemos darles pistas, pero no hacerles el esquema de trabajo. Deben ser ellos quienes lo creen.

2. Objetivos concretos

- Creatividad a nivel de pequeño grupo.

Dándoles esta oportunidad potenciaremos el trabajo de los grupos y ante la dificultad que supone tener que elegir unas determinadas actividades, tendrán que recurrir a todos los recursos de su inventiva.

- Convivencia intensa.

En este ambiente de plena responsabilidad el grupo se verá frente a sí tal como es. Saldrán a relucir los fallos personales y las limitaciones. Se darán cuenta de que los demás tienen ideas, unos diversas de los otros, y que es muy difícil llegar a una comunión de ideas. Se verán tendencias impositivas por parte de unos y pasividades por parte de otros.

A lo largo del día, aunque parezca que todo marcha perfectamente, seguirán diversas tensiones entre ellos, que al fin del día habrá que analizar cuidadosamente y preferentemente a nivel de pequeño grupo.

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- Las que ellos elijan.

Hay que procurar que la elección de actividades la realice el grupo. Que sean todos los que participen en las ideas y diversas aportaciones. Los monitores quedarán al margen, a no ser que alguna actividad pudiera ser perjudicial para ellos. Si ocurriera esto, habría que motivarles los porqués y hacerles ver cómo, por causa de su propia seguridad, no les dejamos realizar determinada actividad.

- Absoluta libertad.

Para que experimenten la libertad plena tenemos que dejarles hacer. Procurar que las criticas salgan al final del día y no inmiscuirnos en lo que han decidido realizar.

4. Reunión de revisión y crítica

- Conviene que sea por pequeños grupos.

Ya que el trabajo lo han realizado apoyándose en elpequeño grupo, es necesario que realicen la revisión con este mismo estilo. Puede repartirse un monitor en cada grupo y junto a ellos ayudarles a que manifiesten lo que creen que ha sido un acierto y lo que creen ha constituido dificultad.

- Valorar debidamente los aciertos.

La posición de algún grupo puede que sea excesivamente negativa. Ver dónde están las causas. Analizar el esquema que se trazaron, los diversos momentos del día, las actitudes de cada uno de los componentes del grupo.

Y revalorizar los aciertos que han tenido para que se sientan satisfechos de su trabajo y éste sea un estímulo a seguir, intentando construir el grupo y descubriendo a los demás.

Días sexto y séptimo. Crisis de la convivencia

1. Situación del muchacho

Después de estar trabajando varios días juntos, el muchacho siente la dificultad que supone aceptar al otro como persona distinta de él. El nacimiento de esta dificultad de convivencia en los grupos dependerá del ritmo de convivencia que estén llevando. A unos grupos les surgirá el problema antes que a otros. Puede ser que algún grupo vaya tan bien preparado y esté tan bien compenetrado que no lo sienta. Por el contrario, un grupo que no profundice en absoluto en su vida común, tampoco sentirá esta crisis de convivencia.

Pero habitualmente, al llegar a esta etapa, a los muchachos se les ha pasado un poco la euforia con que empezaron y surgen pequeños roces que se van sumando y que, de resultar, crean una situación, a veces tensa, entre ellos. Estas tensiones pueden surgir en elementos que desearían ser leaders y se ven apagados por una personalidad más fuerte que ellos. O en desacuerdos mutuos por diversidad de formas de pensar.

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Este es un momento decisivo en eldesarrollo del campamento y en el camino de encuentro con los demás. Tal vez al ver el entusiasmo de los primeros momentos hayamos pensado que los muchachos ya se aceptan y se comprenden mutuamente. El ver cómo, conforme pasan los días, surgen estos conflictos nos da una visión realista del problema; es difícil la convivencia. En el campamento comenzamos a caminar, pero es sólo un comienzo. El llegar a descubrir a los demás e integrarlos tal como son es tarea difícil y que se conseguirá con la constancia y el trabajo que transcienden los límites concretos del campamento.

En esta etapa del campamento la posición del muchacho está marcada por una cierta desorientación, ya que es ésta una dificultad que él no habría previsto seguramente y que viene a romperle, en cierto modo, logros que en este campo creyó haber realizado.

2. Objetivos concretos

- Hacerle comprender que no vivimos solos.

Partiendo de esta circunstancia, que será diversa según cada grupo concreto, tenemos un punto de arranque para hacerles comprender que en nuestra vida no estamos solos, que los demás influyen decisivamente. Y que tenernos que aceptar al otro tal como es.

- De la diversidad individual nacerá la riqueza del grupo.

Su desorientación tendrá el fundamento en que son distintos y que, a la hoya de tomar una decisión, cada uno tiene su forma de ver y enfocar el problema. Tendremos que darles pistas para que sean capaces de descubrir que, si todos fuéramos iguales en el pensar y en el actuar, el grupo quedarla privado de riqueza: la diversidad. Tenemos que enseñar a encauzar la diversidad, pero partiendo de la base de la aceptación de esa diversidad.

- Descubrimiento de la propia personalidad frente a la diversidad de los demás.

Al mismo tiempo que les hacemos ver la diversidad enriquecedora, hay que ayudar a que cada cual se centre en si mismo y se acepte tal como es, diferente y original; pero capaz de contribuir con su originalidad a la buena marcha del grupo.

En este momento cada muchacho puede tomar conciencia y deducir su propia personalidad en contraste con la diversidad de personalidades de los demás.

- Democracia.

Un objetivo concreto para este día será también el de la democracia. Por encima de las opiniones individuales están las opiniones del grupo, tomadas por acuerdo de la mayoría y con las que hay que colaborar sin cerrarnos aunque no hayan sido elegidas nuestras opiniones.

Es este un camino difícil, ya que en esta época juegan mucho los intereses subjetivos, pero hay que abrir los horizontes desde ahora a una aceptación de las ideas de la mayoría, aunque no sean las propias e individuales.

- Participación personal.

Nunca debemos cerrar, o hacer ver que un miembro de un grupo puede no tener un puesto. Todos deben participar y contribuir a la marcha del mismo con su propio carácter, personalidad y originalidad. Hay que evitar toda marginación en este campo. Sería fatal que un muchacho se sintiera excluido del grupo natural de amigos.

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- Contacto directo e intenso del formador con los grupos.

En el transcurso de esta crisis de convivencia es imprescindible que el monitor encargado de la formación se reúna con los muchachos y les encauce, a fin de que vayan progresivamente superando esta dificultad que puede dejarles en vía muerta, si se les abandona. Muchos problemas que los monitores podemos desestimar por parecernos nimiedades, a los muchachos les pueden suponer problemas inmensos, que se sienten incapaces de afrontar.

Es muy conveniente que el monitor encargado de la formación de los muchachos conozca las líneas generales de la psicología de estas edades y que tenga nociones acerca de la dinámica de un grupo.

- Reuniones por pequeños grupos.

La función de estas reuniones es que los muchachos tengan oportunidad de reflexionar, comunicar un poco sus sentimientos y revisar la marcha del grupo. Esto les supondrá un desahogo de la tensión que puede haberse acumulado en los últimos días. Si ellos lo piden, hay que estar dispuestos a acudir a sus reuniones. Sería tal vez mejor, brindarse a ayudarles.

- Varios juegos de desfogue a lo largo del día.

Dado que esta tensión puede ser fuerte en algunos grupos, hay que romper el ritmo de seriedad con algún luego puramente de diversión. Es un buen medio para eliminar tensiones que podrían conducirles a un estado de depresión.

- Algún gran juego con diversidad de habilidades. Por grupos.

Con este juego, además de conseguir hacerles salir de sí mismos al tener que poner en acción cada equipo los recursos de sus miembros, estos se ven valorizados ante el grupo y se sienten útiles. En la competición debe haber pruebas que pueden ganar por rapidez, por peso o por habilidad... Que las diversas habilidades sean incompatibles entre si. Así todos tienen su oportu-nidad de comprender que pueden ayudar al grupo.

- Alguna marcha. Descubrimiento de paisaje.

Durante esta época es conveniente programar alguna marcha en la que se pueda contemplar un determinado paisaje.

El valor de la marcha está en el esfuerzo por conseguir algo.

En la contemplación de un paisaje. Una belleza natural y no comprada, artificial o programada como la que podemos encontrar en la ciudad, puede hacer reflexionar serenar el ambiente.

4. Reunión de revisión y crítica

La revisión debe hacerse a dos niveles:

- A nivel de pequeño grupo.

En este nivel, la revisión y la autocrítica será continua e independiente de la marcha general del campamento. Los determinados grupos tomarán, según la crítica que se haya hecho, unos objetivos de cara a la convivencia.

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los muchachos, tiene la ventaja de poder orientarlos y abrirles nuevas perspectivas. Sea como sea, nunca impondremos a un grupo nuestras soluciones; esperemos que sean ellos quienes tomen una determinación de cara al grupo.

- A nivel de campamento.

Es conveniente que, a pesar de esta primada del pequeño grupo, no perdemos de vista la marcha general. Qué todos se comuniquen en un ambiente de libertad las metas u objetivos que van logrando.

Día octavo: Contacto con un pueblo

1. Situación del muchacho

Puede ser perjudicial para él estar encerrado en un determinado lugar mucho tiempo, sin más contacto que el de sus propios compañeros. Es muy conveniente, desde el punto de vista psico-lógico y social, abrirle la posibilidad de que pase un da en un pueblo, de que conviva y conozca nuevas gentes.

- Síntomas de aislamiento

Si el muchacho proviene de ambiente urbano, a estas alturas del campamento añorará en cierta manera, las comodidades de la ciudad. Mediante una salida a un pueblo, podemos ayudarle a superar esta añoranza y abrirle las puertas para el conocimiento sociológico de un ambiente muy distinto al que está acostumbrado a vivir.

- Ruptura del ritmo denso de los días sexto y séptimo

Por otra parte, el estar constantemente en el campamento puede ayudar a que acentúe la crisis de convivencia y a que se quede en una vía muerta. La salida a un pueblo y el contacto con otras personas le ayudarán a romper este ritmo denso, pero que puede resultar monótono.

2. Objetivos concretos

- Descubrir a las gentes del pueblo tal como son.

Se encontrará el muchacho con un ambiente muy distinto al que está acostumbrado en la ciudad. Este aspecto puede y debe significar para él un nuevo enriquecimiento.

- Ver otros problemas: los de la sociedad agrícola.

Al contacto con estas personas captará problemas típicos de las comunidades rurales. Esto supondrá un conocimiento más rico de la sociedad en la que vive. Seguramente sus conocimientos estarán polarizados por problemas urbanos. Hacer de este modo que describirá otras formas de vida que comportan otras situaciones y circunstancias.

- Dar datos para una crítica comparativa.

Por medio de la visita a un pueblo, el chico recogerá datos suficientes para un posterior estudio comparativo y crítico entre su ambiente urbano y el ambiente rural.

- Descubrir que el mundo no se acaba con su ciudad.

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