UNIVERSIDAD AUTóNOMA METROPOLITANA UNIDAD IZTAPALAPA DIVISIóN DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES COORDINACIóN DE SOCIOLOG~A

Texto completo

(1)

DIVISIóN DE CIENCIAS SOCIALES

Y

HUMANIDADES

COORDINACIóN DE SOCIOLOG~A

"IDENTIDAD DE LOS

TRABAJADORES ELECTRICISTAS

DE

L Y F: ANTE LA

REESTRUCTURACZ~N.

j 9

T

E

S

I N A

Q U E P A R A O B T E N E R E L T Í T U L O D E L I C E N C I A D O E N S O C I O L O G Í A

P R E S E N T A

B E A T R I Z M A R T Í N E Z C Ó R D O V A

M A T R Í C U L A : 8 6 3 3 8 1 3 8

Á R E A D E C O N C E N T R A C I ó N : D E L T R A B A J O

A S E S O R : J O S É C E N O B I O B R I O N E S

S A N C H E Z

?"

(2)

1

..

INTRODUCCI~N

...

2.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA (JUSTIFICACIóN)

...

3.- MARCO TEORICO

...

4.- HIP~TESIS

...

5.- CAPITULO I

.

LA

HISTORIA DE

LA

INDUSTRIA

ELECTMCA EN MEXICO

...

A)PERIODO LIBERAL

...

B) REGULACIóN ESTATAL

...

C) COEXISTENCIA DE EMPRESA PRIVADA Y PúBLICA

...

D) NACIONALIZACIóN

Y

MONOPOLIO ESTATAL

...

1 3 5 17 19 20 24 27 28

6

..

CAPITULO I1

.

LUZ

YFUERZA DEL CENTRO

...

32

A) LA MEXICAN LIGHT AND POWER

...

32

B) LA NACIONALIZACI~N (CLFC)

...

35

C) LA NUEVA EMPRESA: LUZ Y FUERZA DEL CENTRO

...

38

D) SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS (SME): HISTORIA

Y

DESARROLLO ... 44

7.- CAPITULO 111

.

REESTRUCTURACI~N EN

LUZ

YFUERZA DEL CENTRO

...

8.- CONCLUSIONES

...

9.- BIBLIOGRAFÍA

...

48

53

(3)

Al que hizo los cielos

y

la tierra, al que me dio la vida. El que puso todos los medios

necesarios para poder concluir esta carrera.

¡Al Único y sabio Dios!

A m i s padres, por su comprensión y

su

apoyo durante todo este tiempo.

A los amigos que creyeron en mí, que me ayudaron y que fueron un gran estímulo.

A

mis profesores, que a lo largo de la carrera me apoyaron compartiendo sus

conocimientos y me corrigieron.

(4)

INTRODUCCION

La Industria Eléctrica ha sido desde sus inicios, un sector importante en la economía

mexicana. Su papel estratégico la hace indispensable en el crecimiento y desarrollo del país.

Desde la primera planta generadora que se instaló fue en pro de la Industria. La

primera planta generadora que se instaló en México fue en León Guanajuato en la Fábrica

de Hilados y Tejidos “La Americana”

.

En nuestros días la Energía eléctrica esta a cargo de dos empresas paraestatales: por

una parte la CFE empresa creada en función de los intereses del gobierno federal, y cuyo

sindicato ( Sindicato Único Trabajadores Electricistas de la República Mexicana,

SUTERM) está subordinado a los mismos. Y por la otra la empresa Luz y Fuerza del

Centro empresa, cuyo sindicato es un sindicato de lucha y de producción Sindicato

Mexicano de Electricistas (SME).

La primera fundada en 1936 por el gobierno federal pretendió durante varios años

absorber a la segunda en pro de la unificación de la Industria y del sindicato.

A lo largo del presente trabajo abordaremos algunas de las etapas que se vivieron en

torno a la industria eléctrica y de manera específica en torno a Luz y Fuerza del Centro. Así

como algunos de los conflictos que se suscitaron en torno a la pretendida unificación. Y la

influencia que éstos conflictos han ejercido en la definición de la identidad de los

trabajadores electricistas.

En primer lugar planteamos nuestro objeto de estudio, abarcando los puntos

(5)

En segundo lugar planteamos nuestro Marco Teórico, donde analizamos la teoría

acerca de la reestructuración productiva (modernización), de la cualificación y de la

identidad.

Como primer capítulo haremos una referencia histórica acerca de la Industria

Eléctrica en México. Donde abarcaremos desde el momento en que se establece la primera

planta ganeradora hasta la actualidad.

En el segundo capítulo nos introduciremos a la nueva empresa Luz y Fuerza del

Centro (LyF) donde trataremos de desarrollar el proceso que ha seguido la empresa desde el

momento que se establece en México la compañía eléctrica Mexican Light and Power

Company (1906) hasta la constitución de la nueva empresa.

Para el tercer capítulo tratamos ya al tema de la reestructuración productiva en Luz y

Fuerza y la manera en que éSta ha influido o está influyendo en la construcción de identidad

en el trabajador electricista.

(6)

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El objetivo de este trabajo es analizar la relación que existe entre el cambio

industrial y el proceso de construcción de las identidades ocupacionales a partir del proceso

de reestructuración en México. En empresas clave de la econom’a mexicana. De manera

específica, nuestro trabajo se desarrollara dentro de la empresa Luz y Fuerza del Centro

(LyF). Empresa peraestatal independiente. Con los trabajadores electricistas del SME.

Con bastante frecuencia, la sociología del trabajo ha debatido sobre el cambio

tecnológico y cualificacional en la industria. Asimismo, se han inclinado por aspectos

sindicales y de relaciones laborales (obrero patronales), mercado de trabajo, etc. En este

estudio partiremos de algunos de estos aspectos, por la importancia que éstos tienen tanto

dentro de los procesos de producción como dentro del proceso de construcción de

identidades. Es harto conocido que el movimiento electricista, y de manera muy específica

dentro del SME( atento a los reclamos de sus agremiados), se ha vivido y se siguen

viviendo grandes cambios en

sus

relaciones laborales (empresa-sindicato), y por lo tanto

cambios en la organización del trabajo; sobre todo a partir de la constitución de la nueva

empresa.. Es bien sabido, también, que han habido muy pocas innovaciones al seno de esta

empresa. De ahí nuestro interés por conocer la manera en que los cambios productivos u

organizativos pueden afectar o

influir

en las definiciones que los trabajadores tienen

respecto de sí mismos.

Mediante este trabajo realizamos un acercamiento con las identidades ocupacionales

de los trabajadores en la empresa Luz y Fuerza del Centro (LyF). Lo cual nos ha permitido

(7)

tecnologías, cambios en la organización del trabajo, cambios en el perfil de la fuerza de

(8)

MARCO TEORICO

En las últimas décadas, los adelantos tecnológicos se han ido sucediendo uno tras

otro de manera casi incontenible: La introducción de nuevas tecnologías en las ramas de la

, industria han alterado de manera profunda los procesos de trabajo; la microelectrónica por

su parte, ha alterado la organización del trabajo, y con ello se ha venido generando un

cambio en las relaciones obrero-patronales. Por lo tanto creemos que estos cambios pueden

tener un impacto en las identidades ocupacionales de los trabajadores.

En el caso de Luz y fuerza podemos identificar tres etapas, dentro del proceso de

reestructuración productiva que se ha venido dando, a partir de la nacionalización de la

industria eléctrica. Y aún podemos hablar de UM cuarta que inicia con la constitución de la

nueva empresa.

a)-1966-1975 Compañía de Luz y Fuerza del Centro fue reestructurada

completamente en 1966 y por UM década su desarrollo fue normal, sin embargo apartir de

la declaración de su liquidación en 1975 sus recursos fueron restringidos. (SME 1986, p 4)

b)-1983-1987 Período en el que el objetivo primordial, es modificar los procesos de

trabajo a través de: La compactación de puestos de trabajo (se redujo de 58 a 20 categorías)

-La creación de nuevos puestos de mando ( sobrestantes y supervisores)

c)-1987-1993 Revisión de convenios departamentales.

-Incorporación de nuevos elementos como:

a) Flexibilidad de la mano de obra

b) Movilidad en Breas de trabajo y horarios

(9)

d)-1994

A

partir de la constitución de la nueva empresa, que constituye la parte

neurúlgica (Alva, 1996) de nuestra investigación, y en la que profundizaremos en un

capítulo especial.

Reconocemos, asimismo, a las identidades ocupacionales como la relación social a

través de la cual los trabajadores se reconocen

y

son reconocidos; así como las formas como

se constituyen los grupos de trabajadores en una empresa y como son reconocidos en base a

las funciones que ellos realizan. De acuerdo con Hualde, las identidades ocupacionales

pueden ser explicadas a través de las actitudes de los sujetos ante su vida laboral y en la

medida en que determinados entramados institucionales influyen en la definición de sus

proyectos y expectativas.. (Hualde, 1995,2). La identidad es resultado biográfico-estructural

de diversos procesos de socialización que construyen los individuos y definen las

instituciones. (Dubar, 1991, en Hualde, 1995,2).

Entendemos como “proyecto biográfico” las ideas y nociones de normalidad de la

secuencia temporal y material de las diferentes fases de la vida y las prácticas, y los planes

de vida correspondientes de los actores.

Definimos, asimismo, que las identidades ocupacionales se van construyendo a lo

largo de las trayectorias de vida y de trabajo. Planteamos de igual manera, que estas

trayectorias e historias de vida son moldeadas por algunas instituciones que influyen en esa

construcción de identidades ocupacionales, y que son: familia, profesión, mercado de

trabajo y empresa.

Esto quiere decir que en la realidad social del trabajo y empleo, el mercado, la

(10)

ideas de los individuos; pero al mismo tiempo estos individuos tienen su grado de libertad

de decisión y de giro por algún rumbo u otro. (Pries, 1994, en Pries , 1995, 185)

De todos estos elementos, nos interesa estudiar a la empresa, como un espacio

donde se lleva a cabo la construcción de las identidades ocupacionales.

Creemos que la empresa (LFC) ocupa un papel central y privilegiado en la vida del

individuo y la cultura obrera de México, de ahí nuestro interés por introducirnos al estudio

del proceso de reestructuración en esta empresa y a la manera como éste influye en el

proceso de construcción de identidades de los trabajadores. La empresa es el espacio más

importante de socialización de experiencias colectivas e identitarias obreras, porque a

diferencia de los otros tres elementos que participan en los proyectos biográficos laborales,

este medio los define en mayor o menor grado con una conciencia colectiva en el grupo

entre sus compañeros. La empresa es el lugar de mayor confluencia, confrontación y

vaciamiento de experiencias

y

de significados culturales con los que individuos y grupos

obreros acceden y permanecen en la industria. El ámbito y la experiencia laboral se

convierten en un momento central en términos de la construcción de significados e

(11)

CAMBIO INDUSTRIAL E IDENTIDADES OCUPACIONALES EN MEXICO

El estudio del cambio industrial e identidades ocupacionales esta dividido en tres

apartados: El primero aborda el cambio industrial en las sociedades contemporáneas, donde

pretendemos introducirnos en la discusión teórica del problema de la transformación

tecnológica, tratando de rescatar aquellos conceptos que den cuenta de las diferentes

posturas sobre tecnología y su transformación, a lo largo del tiempo, y el efecto que tiene

entre los trabajadores.

En el segundo apartado abordamos algunas hipótesis sobre la cualificación del

trabajo.

En el tercer apartado nos introducimos en el tema de las identidades ocupacionales,

tratando de recoger algunos conceptos de los diferentes autores que nos permitan construir

el concepto de identidades ocupacionales y su relación con la cultura laboral, dentro de los

grandes cambios industriales, ya que algunos tienen que ver con las culturas.

A) Cambio industrial en las sociedades contemporáneas

Estamos viviendo una época de grandes cambios a nivel mundial: Cambios tanto en

el sistema productivo (cambios tecnológicos, cambios en la organización del trabajo,

cambios en el perfil de la fuerza del trabajo, cambios en las relaciones laborales), como en

el sistema político (la unificación de las dos Alemanias, con la caída del muro de Berlín; la

(12)

visto envueltas algunas de estas repúblicas como repúblicas independientes, los constantes

connatos de guerra entre los Estados Unidos e Irán, etc.).

El objeto de este apartado, es sin embargo, caracterizar a la sociedad industrial

contemporánea, a partir de los cambios que se han venido dando desde principios del siglo

(y, aún más atrás, desde la Revolución Industrial).

1

.-

La Revolución Industrial.

A

fines del siglo XVIII, la producción de manufacturas artesanales evoluciono

mediante los modernos métodos de fabricación industrial. Este fenómeno ocurrió primero

en Inglaterra y posteriormente, en otros países europeos. La Revolución Industrial se

expreso en la actividad humana mecanizada.

-

La maquina toma el lugar del hombre, aunque no totalmente. Por un lado le facilita

el trabajo, pero por otro la mano de obra pierde importancia.

-

Se caracteriza por una concentración de la actividad industrial en fábricas y locales

donde se instalan las máquinas.

Introducción a la cadena de montaje.

Un ejemplo claro lo encontramos en el trabajo de Paul Thompson: Trabajo

comparativo que se centra en la cultura de fábrica de la industria Británica a partir de

finales del siglo XIX. La experiencia histórica británica que resulta algo insólito y

(13)

La ciudad de Coventry se caracterizo por ser una ciudad industrial en la que se

contaba con talleres domésticos ( los cuales obtenían energía a través de una maquina de

vapor). Tuvo un auge en la industria de la bicicleta, basada en los pequeños talleres, los

, cuales después servirían de base a las industrias de la motocicleta, la maquina herramienta,

el avión y el automóvil. Este último fue el puntal de la econom’a de coventry hasta 1970.

(Thompson,1989,en John Prest , 1981)

En esta ciudad y entre los trabajadores la palabra clave con que ellos se definían era

la cualificación (razonamiento mental y capacitación práctica) axioma que no necesitaba

demostración y que desafiaba igualmente la tecnología. ( Friedman, en Thompson , 1989.)

Con la cadena de montaje se inició un proceso de descualificación, en lo que antes

había sido un oficio artesanal de lujo. Mientras la industria del automóvil en Turin, llendo

a la vanguardia de la automatización de las fábricas de automóviles, logra una rápida

expansión; la industria en Coventry crece más lentamente. En ella no se da del todo ese

proceso de automatización, como tampoco una franca descualificación. Así después de un

esporádico auge en la posguerra, durante 1960 queda estancada, para que a mediados de

1970 comience su desintegración.

Las primeras generaciones de los obreros del automóvil de Coventry fueron

cualificados y no quisieron dejar de serlo.

La producción con la cadena de montaje inicia un proceso de descualificación, de

trabajo altamente dividido en tareas simples, ocupa mano de obra semicalificada, rompe en

un primer momento con el control y la autonom’a que los trabajadores calificados oficiales

(14)

Coventry no sobrevivieron a esta nueva forma de trabajo. Su axioma no pudo ante el

desafío de la tecnología.

Igualmente se destruye la antigua jerarquía existente en la empresa; maestro, oficial,

ayudante, y las redes informales de contacto, que en un momento dado servían como la

infraestructura de la resistencia y reivindicación obrera. Por consiguiente apareció el

moderno trabajador en masa como nueva base de las organizaciones obreras, cuya

orientación de la lucha fue hacia el Estado benefactor.

El obrero fue considerado como una extensión de la máquina sin considerar sus

facultades intelectuales.

Igual que Thompson, Zurla debate acerca de la orientación que tienen los jóvenes

hacia el trabajo, distinta a la que tienen los viejos trabajadores.

Los viejos trabajadores (ejemplo: Coventry) veían el trabajo en términos de los fines

que querían alcanzar (

fii

en sí mismo, realización o autorealización).

En la cadena los nuevos trabajadores (jóvenes) tienen une orientación diferente a l

trabajo, es un orientación de acuerdo a fines, que ahora representa ganar mejores salarios.

El trabajador sólo trabaja para obtener ese fin y no porque produzca en é1 alguna

satisfacción.

Aquí podemos ver que el cambio en el proceso de la producción influye en las

actitudes del trabajador. El joven, por ejemplo, se encuentra ante dilemas que le llevara a

definirse de acuerdo a normas y valores u orientaciones hacia el trabajo.

La hipótesis de la centralidad del trabajo va cambiando. Se da una tendencia a

sustituir el trabajo humano por el trabajo mecanizado. Desplazamiento del trabajo

(15)

Pries (1990) nos señala la necesidad de caracterizar adecuadamente el trabajo

industrial. En su trabajo discute sobre cuatro intentos importantes por tratar de caracterizar

lo que se ha venido dando desde hace quince o veinte años, en los que se han manifestado

cambios fundamentales y cualitativos de la producción industrial y del trabajo industrial.

Llega a la conclusión de que todos tienen ciertas deficiencias, por lo que prefiere seguir

otro camino.

Así nos lleva a la introducción de los conceptos de “Sociedad de Riesgo” y de

cambio industrial como “Modernización Reflexiva”, concepto desarrollado por U. Beck

Beck dice que el cambio social no es solamente una adaptación continua, si no que es una

ruptura cualitativa en el sentido del traspaso de una sociedad industrial a una Sociedad de

Riesgo (todo esto en el ámbito capitalista) la cual se caracteriza por:

1.-Un cambio en la lógica dominante de la estructura social. Donde la producción

consciente de riesgo juega un papel significativo

2.-Refleja una individualización de las formas de vivir; se llega a la “convivencia

por tiempos” (ésto en relación con la pareja), se manifiesta una creciente integración de la

mujer en el mundo del trabajo, surgen nuevos modelos del reparto del tiempo activo

durante la vida.

3 . -También se caracteriza por la globalización de la política y de la ciencia en todos

los campos sociales. (Beck, 1986 en Pries, 1990, 65-66)

Para así llegar, por último, a lo que el llama Modernización Reflexiva: En donde las

características del cambio industrial son:

a)-El doble proceso de una continua cientifización y una nueva politización del

(16)

b)- La creciente integración de mecanismos reflexivos.

Aquí es donde el cambio industrial se va a conocer como

un

cambio empresarial.

(Pries 1990)

Si bien este estudio fue realizado en Alemania, país altamente industrializado,

podemos afirmar que en México estamos viviendo una nueva etapa en el cambio industrial:

El de la Modernización Reflexiva enmarcada en una Sociedad de Riesgo, caracterizada por

un cambio en la mentalidad productiva.

a) La mujer cada vez más se integra al campo de trabajo(por primera vea una mujer

ocupa la Secretaria de Relaciones Exteriores)

b) Los empresarios han abarcado sectores del país a los que antes no tenían acceso

(política).

c) Se han emprendido nuevas estrategias tanto empresariales como gubernamentales

para incrementar la productividad sin afectar con eso el entorno.

d) México se ha incorporado a la globalización económica, a través del Tratado de

Libre Comercio.

e) Se ha dado una nueva racionalidad del capital en los espacios productivos

B ) La cualificación.

En este apartado trataremos de analizar los cambios específicos que han habido en

(17)

trabajos de Kern, Schumann y de Kohler. Autores que nos introducen en algunas hipótesis

acerca de la cualificación.

Partimos junto con los autores ya mencionados de la idea de que hay un cambio en

términos de la cualificación de tipo ocupacional.

Kern y Schumann (1987-1988) hacen una revisión de su trabajo anterior, donde

introducen por primera vez la tesis de una polarización de las cualificaciones, y observan

que en lugar de una degradación de las cualificaciones, se muestran indicios de una

reprofesionalización del trabajo industrial.

Al regresar nuevamente a las empresas analizadas, notaron que la división del

trabajo no se había acentuado, sino que se hacían grandes esfberzos por redefinir de modo

más

amplio los puestos de trabajo.

Los comportamientos de tutela en la empresa dejaban paso a los comportamientos

de respeto a la persona del trabajador.

Utilizan un nuevo concepto que nos recuerda la teoría de la Modernizacion

Reflexiva de Pries: “La Moderna Racionalización” y que consiste en:

El desarrollo de la tecnología hace que la masa de tareas cambie y con ello las

exigencias sobre el contenido y el peso de los componentes de cualificación, al mismo

tiempo cambia la organización del trabajo y las cualificaciones profesionales.

Con el cambio tecnológico, nos encontramos con una serie de hipótesis acerca de las

cualificaciones, algunas de ellas son:

a)-La automatización progresiva del trabajo conduciría a una amplia

(18)

b)-La automatización produce una reducción de tareas simples y repetitivas

y

con

ello un aumento continuo de la cuota de tareas complejas.

Llegamos a la conclusión de que el cambio tecnológico no trae necesariamente un

, aumento relativo de tareas complejas con altos requerimientos de cualificación y una

descualificación de la mano de obra. Los efectos de la creciente difusión de nuevas

tecnologías a nivel estructural de cualificación permanecen abiertos, porque las demandas

de cualificación para puestos de trabajo individuales dependen de la división del trabajo.

La reestructuración económica que se ha dado a nivel mundial afecta de manera

diferente a cada país. Uno de los factores que ha influido de manera directa en esta

reestructuración es la división del trabajo. México no es la excepción. Grandes grupos de

trabajadores se han tenido que enfrentar cada vez más a la flexibilizacion del trabajo que

se

están dando en las grandes empresas.

C ) Identidades Ocupacionales.

Para continuar, trataremos de abordar el trabajo de las identidades ocupacionales

desde una perspectiva de las culturas laborales. Partimos de la relación que existe entre

cultura e identidad (términos que en muchas ocasiones han sido tratados como si fueran

sinónimos, al mismo nivel). Para hacerlo nos centraremos en los trabajos de Figueroa,

Hualde y Sariego.

Cultura e identidad son fenómenos intimamente vinculados, aunque remiten

(19)

está presente en la forma en que

los

miembros de un grupo se definen

y

son definidos por

los otros con los que existe interacción. Y a la cultura como la dimensión simbólica de lo

social, remite a los códigos con los cuales tanto las prácticas y las relaciones sociales como

el entorno y los objetos, el mundo natural y el sobrenatural adquieren un significado.

(Figueroa, 1993)

Así, el fenómeno identitario se caracteriza por la presencia de un juego de

autodefiniciones y de heterodefiniciones en los que subyacen juicios de valor. En &e, la

cultura es la base de la surgen las marcas con las que se percibe lo propio

y

se distingue lo

ajeno, así como los elementos que intervienen en tales percepciones

y

juicios. Así que la

cultura se encuentra en los cimientos de todo sistema de identidad, pero no constituye un

fenómeno identitario.

Seguiremos con el concepto de cultura laboral, aquí retornaremos el concepto que

maneja Sariego:

La cotidianeidad de la vida fabril y la experiencia asumida e interiorizada de una

carrera profesional, aparecen como elementos de la manera de entender, concebir y

practicar la defensa del trabajo y del oficio, la solidaridad, el sindicalismo

y

la política

obrera, pero también las formas de vivir, las aspiraciones

y

las utopías de los trabajadores.

Elementos, sobre todo los últimos, que rebasan la condición productora del obrero. En otras

palabras, el trabajo industrial se constituye en un espacio central desde el cual se construyen

y se socializan modalidades específicas de la cultura obrera. (Sariego, en Guadarrama.

1995).

Para entender la identidad ocupacional nos referimos a Hualde: Quien nos señala,

(20)

entramados institucionales influyen en la definición de sus proyectos y expectativas los que

nos remiten a la construcción de las identidades ocupacionales o profesionales, y que las

formas identitarias se encuentran o mejor dicho se constituyen a partir de un espacio de

identificación típica y una temporalidad biográfica significativa. (Dubar, 1991 en Hualde,

1995, 2).

De acuerdo con la cultura laboral, la identidad ocupacional es resultado de diversos

procesos de socialización que conjuntamente construyen los individuos ( trabajadores ) y

que definen las instituciones.

HIPOTESIS

Si bien es cierto que ante el proyecto modernizador

y

de reestructuración

productiva, de parte del gobierno federal y el empresariado de nuestro país, la respuesta de

la mayoría las organizaciones obreras ha permanecido sin iniciativas propias y se han visto

subyugadas ante las cargas de los empresarios por ver cumplidos sus deseos de reforma en

la legislación laboral y la flexibilización en las formas de trabajo para mejorar la

competitividad, creemos que el SME ha logrado y logrará enfrentar y salvar todas estos

obstáculos, y seguirá conservándose como un sindicato de vanguardia, un sindicato

combativo, que siempre lucha por defender el derecho de sus agremiados. No perderá su

identidad de sindicato de producción, sino que ofrecerá alternativas que no contravengan

(21)

Aunque si suponemos que la modernización

o

reestructuración productiva

si

implica

un cambio en la percepción de la identidad ocupacional de los trabajadores electricistas.

En cuanto a la trayectoria laboral podemos decir que el trabajador electricista

proviene de una familia tradicionalmente electricista, por lo que al entrar a trabajar a la

empresa lo hacen a través de un familiar que por lo regular es el padre (sindicalizado),

aunque también hay tíos, hermanos o primos.

La trayectoria laboral del trabajador electricista dentro de la empresa es estable y en

ascenso dentro del escalafón. Todo esto en base al salario y las prestaciones que son

superiores a las dela ley,

y

que representan un buen estímulo para permanecer en la

empresa.

Entre mayor es el tiempo que tienen trabajando en la empresa mayor es su

identificación con ella, con el sindicato y con

sus

luchas.

Las características del trabajador electricista del SME son: la unidad, la solidaridad,

la combatividad, la lucha por

sus

derechos y por su fuente de empleo , así como por su

sindicato.

En cuanto a su trayectoria familiar, los trabajadores electricistas, provienen de

familias estables. Los trabajadores mantienen familias unidas, esto debido a que la mayoría

de su tiempo libre la pasan con ellos.

La trayectoria educacional de los trabajadores electricistas es básicamente a nivel

(22)

CAPITULO I

LA HISTORIA DE LA INDUSTRIA ELECTRICA EN MEXICO

La Historia de la industria eléctrica en México, es un tema reconocido entre los

teóricos sociales, como puede verse en los dos tomos dedicados al tema por Enrique De la

Garza Toledo, entre otros investigadores. Esta obra y muchas otras como: La Revista el

Cotidiano, así como la Revista Polis y algunas miis (revistas sociológicas, sobre todo)

abordan el tema y explican porque la industria elkctrica representa un sector estratégico en el

desarrollo de nuestro país. En este panorama sobre la industria eléctrica

y

su desarrollo a lo

largo del tiempo, nos apoyamos en dos trabajos que nos parecen muy completos y que

creemos, son suficientes para darnos a conocer los puntos que deseamos abordar en el

presente trabajo. Nos referimos a : La Revista El Cotidiano No. 22; así como a los dos tomos

de La

Historia

de la Industria Eléctrica

en

México, editado por la UAM-I, División de CSH

en 1994. Trataremos de rescatar lo mas importante de esta obra e incorporar nuevas

aportaciones de otros escritos.

“La Historia de la Industria Eléctrica en México es, a la vez, la lstoria de la

econom’a nacional, del Estado, de la clase obrera de este país y de sus motivaciones”. (De la

Garza, 1988)

La industria eléctrica en México paso de

una

etapa poco regulada

y

de monopolio

privado a otro de regulación e intervención estatal, hasta culminar con la del monopolio del

Estado y la definición de una función importantes dentro del proyecto de desarrollo nacional.

(23)

1

.-

Período Liberal (1879

-

1917)

2.- De regulación Estatal (1917-1934)

3.- Coexistencia de empresa privada y publica (1934 - 1960)

, 4.- Nacionalización y monopolio estatal (1960-.

.

.)

l.-PERIODO LIBERAL. ( 1879-1917)

Cuando Porfiiio D í a llegó al poder adopto como filosofía oficial el positivismo, la

idea rectora fue la de orden y progreso.

La

paz

y

el desarrollo de la riqueza nacional

se

convirtieron en objetivos básicos del nuevo régimen.

El positivismo, en

su

versión de darwinismo social, propugnaba la supervivencia y el

predominio de los más aptos, y justificaba así el uso dela fuerza para imponer el orden. En

este sentido, el Estado liberal se basa en el ciudadano

y

no en la clase social; individuos

formalmente iguales en el mercado económico y en la política ciudadana. Las mayorías

fueron excluidas de la actividad política; hubó represión en contra de los movimientos

obreros, campesinos e indígenas; el Estado tuvó escasa intervención en la economía. (De la

Garza, 1984, pp. 15 y 16)

El desarrollo económico que experimento el país durante el régimen porfirista (1867-

1910) también sentó las bases para el sindicalismo en México. Inició el proceso en el sector

minero y textil (Cananea, 1906; y Río Blanco, 1907), al que se unirían los ferroviarios,

petroleros y tranviarios. (Zapata, 1975)

En cuanto al sector eléctrico, durante este período predominan las empresas eléctricas

(24)

privados. Se caracteriza por

una

virtual carencia de intervención del Estado en éSta y otras

ramas de la econom’a nacional. El Estado porfrrista, de esta manera, contribuye al progreso

Únicamente con el mantenimiento del orden y no como, en el sentido moderno de Estado,

regulador e interventor de la econom’a.

Las empresas eléctricas fueron creadas en función de necesidades locales.

Inicialmente la electricidad fue introducida en las m i n a s y finalmente empezó a utilizarse en

forma creciente en la producción minera y textil.

Fue así como en 1879 se estableció el primer generador eléctrico en la fábrica de

hilados y tejidos

“La

Americana”, en León, Guanajuato. Al

año

siguiente (1880) se realizaron

en la ciudad de México las primeras pruebas para instalar alumbrado público eléctrico.

En los primeros años proliferaron pequeñas plantas con baja capacidad de generación

eléctrica, destinada sobre

todo

a

servicios públicos. Y es hacia 1903 cuando se funda el

primer gran consorcio de empresas eléctricas de capital extranjero que pronto monopolizo el

suministro de la ZOM centro del país: La Mexican Light and Power (Mexican) de capital

inglés (Ver en el cuadro nimero 1, las pequeñas plantas que existían hasta 191 1 .)

Las empresas eléctricas que predominaron durante estos años, fueron empresas

privadas; las cuales generaban, transmitían y distribuían el fluido eléctrico a usuarios públicos

(25)

CUADRO1

COMPAÑIAS DE LUZ Y FUERZAS ELECTRICAS

REGISTRADAS EN MEXICO ENTRE 1887 Y 1911

Compañías

Cía. Anónima de Alumbrado de Puebla Cía. Nacional de Luz Eléctrica

Cía. de Luz

y

Fuerza Motriz Eléctrica Cía. de Transmisión Eléctrica de

Potencia del Estado de Hidalgo Guanajuato Power Company

Cía. Eléctrica e Irrigadora de Hidalgo Cía. Explotadora de San Ildefonso Cía. Mexicana de electricidad

Cía. de Tranvías, Luz y fuerza de Puebla Cía. Eléctrica Potosina

Cía. Mexicana de

Luz

y Fuerza Cía. de Ferrocarriles Eléctricos de

Cía. Industrial El Oro Cia Hidroeléctrica Queretana Cia Eléctrica de Aguascalientes Michoacán Power Company Cía. de Luz y Fuerza eléctrica de

Cía. de tranvías y Fuerza de

Cía. de

Luz

y Fuerza del

Istmo

de

Veracruz Electric Light Power and Traction Co.

Cía. Hidroeléctrica del Río Alameda Santiago River Power Company Cía. de Luz y Fuerza de Campeche Cía. Hidroeléctrica Irrigadora de

Cía. de

Luz

y Fuerza de Pachuca Cía. Eléctrica de Zacatecas Cía. Tabasqueña Electromotriz

Tampico Campeche Guadalajara Tehuantepec Chápala 1897 1892 1892 1894 1896 1897 1898 1902 1902 1902 1902 1903 1898 1904 1904 1907 1907 1908 1908 1909 1909 1910 1910 1910 1910 1910 1897 Capital

100 o00.00

200 OOO.OO

100 o00.00

380 OOO.00 3 OOO o00.00

100 OOO.OO

70 OOO.OO 50 OOO.00

155 OOO.00 175 OOO.OO 500 OOO.OO

500

OOO.OO 1OOOOOO.00

250 OOO.OO

3

o00

o 0 0 . 0 0

525 OOO.00

2 500 o00.0 2 o00 OOO.00

100 o00.00

250 OOO.00

14 OOO.OO 4 o00 o00.00

300 OOO.OO 250 OOO.00

(26)

Para 1928, la Mexican junto con la American and Foreign Power y la Compañía

Eléctrica de Chapala, dominaron el panorama y representaban los tres grandes monopolios

privados.

Fue en la Mexican donde se creó el obrero electricista con plena conciencia de clase.

Fue aquí también donde se manifestaron los primeros intentos de organización en 1906, un

año después de que se puso en operación la hidroeléctrica de Necaxa (la cual abrió paso a las

plantas modernas en contraste con las pequeñas existentes hasta esos momentos). Fue aquí

donde se manifestaron los primeros brotes de descontento obrero y donde cristalizo el primer

sindicato: el SME, fundado el 14 de diciembre de 1914.

“A mediados de 1915 los electricistas habían logrado consolidar UM organización

sindical eficaz a pesar de no ser oficialmente reconocida: habían logrado aumentos de

salarios, poner alto a los despidos, mejores condiciones de trabajo y sobre todo pactos

bilaterales.

En

cinco meses nació

un

sindicato que realizó dos huelgas triunfantes. ” El SME

adoptó las costumbres libertarias de la clase obrera de México, no tanto en su ideología como

en

sus

formas internas de decisión. (De la Garza, 1994, p35)

La lucha del SME, fue la lucha de la clase obrera mexicana por su reconocimiento

como clase distinta del capital, por el reconocimiento de sus organizaciones y por la

(27)

2.- DE REGULACION ESTATAL. (1917-1936)

Entre 1917 y 1934 se inicia un período de transición que va del liberalismo porfirista a

la constitución de Estado Social con el cardenismo. En la industria eléctrica todavía es escasa

la regulación del Estado. Aunque en 1926, con el Código Nacional Eléctrico, el naciente

Estado sienta las bases para una fútura intervención del

mismo

en el sector eléctrico. En 1933

se crearía la CFE, pero es hasta 1937 cuando inicia efectivamente.

El artículo 27 de la Constitución de 1917 abrió la posibilidad de intervención y

regulación del Estado en la economía. Sin embargo esa intervención fue limitada y los

mecanismos de regulación fueron apareciendo en forma paulatina.

En este período se incrementa la especialización del trabajador electricista ante la

introducción de plantas semejantes a la de Necaxa (hidroeléctricas),

y

de termoeléctricas.

Además, de cambios de capacidades de generación y de los equipos principales, así como la

sustitución de las máquinas a pistón por las turbinas y el inicio en centrales hidroeléctricas de

las formas más rudimentarias de automatización. (De la Garza, 1994, p. 56)

En este sector no podemos decir que se haya dado un cambio del obrero de oficio al

obrero de masa descalificado sino, más bien hacia un obrero más especializado en el manejo,

vigilancia y control de una maquina, sin llegar por ello a la parcialización y estandarización

propia del trabajador de procesos de ensamble y maquinado en línea. Podemos decir que en

este período se dió

una

mayor división del trabajo y especialización que origino el

surgimiento de nuevas categorías laborales.

Para el SME, este período se caracteriza por dos triunfos: El de la fama del Memorial

(28)

de 1936 (de regulación compleja y de conquista de poder sindical dentro del trabajo). Después

de la huelga de 1916 y con la derrota de los trabajadores electricistas, su líder Ernesto Velasco

fue encarcelado. Por lo que el 22 de agosto de 1917 se organizó un gran acto de protesta para

liberarlo. Bajo la bandera de la libertad del líder preso, la acción sindical se fue levantando y

el 24 de agosto de ese mismo año el SME planteo a la Mexican un aumento general de

salarios

y

la revisión de las condiciones de trabajo logrando que la empresa f m a r a el

“Memorial del 5 de septiembre de 1917” que se convierte en el punto de partida para la

contratación colectiva de este sindicato.

Fue además el paso del despotismo arbitrario de jefes y supervisores al despotismo de

l a s maquinas y los reglamentos.

Y

mientras la Confederación Regional Obrera Mexicana, CROM (creada en Saltillo en 1918) acepto la intervención del Estado y establece pactos con Calles y Obregón

(subordinándose así al poder estatal} e hizo alianzas con los caudillos triunfantes de la

Revolución; la CGT (siempre radical) se negó a aceptar la institucionalización del

movimiento obrero que trajo consigo la Revolución Mexicana, hasta que finalmente, la

reprensión estatal menguó

sus

fuerzas y posibilidades de supervivencia. El

SME

por su parte siguió independiente, pero institucional, ganando de esta manera mayores espacios para la

lucha obrera.

En 1933 se reformó el artículo 73 constitucional, lo que permitió la federalización de

la industria eléctrica, y el presidente Calles solicitó

y

obtuvo del Congreso de la unión las

facultades para crear la Comisión federal de electricidad (CFE). “El 29 de diciembre de 1933

se autorizó al ejecutivo federal constituir la CFE, que “tendrá por objeto organizar y dirigir un

(29)

principios técnicos

y

económicos, sin propósitos de lucro

y

con la finalidad de obtener, con un

costo mínimo, el mayor rendimiento posible en beneficio de los intereses generales”. (De la

Garza, 1994, p. 87)

En 1935, el SME impulsa el Comité Nacional de Defensa proletaria (CNDP), que

buscaba unificar al movimiento obrero. En la pugna Calles-Cardenas el CNDP tomó partido

por el segundo abriendo las puertas a un nuevo tipo de relación distinta entre sindicato y

Estado que cristalizó con el nacimiento de la CTM y el PRM.

El 24 de febrero de 1936 se realizó el congreso constituyente de la Confederación de

Trabajadores de México (CTM), donde el SME ocupó un lugar de vanguardia. Ese mismo

año, decide en sendas asambleas abandonar la CTM, debido a los procedimientos

antidemocráticos que se instituyeron en ella.

En julio de ese mismo año el SME estalla la huelga en contra de la Mexican Light and

Power Company en demanda de revisión de su Contrato Colectivo de trabajo y del que sale

triunfante.

En

la madrugada del 25 de julio de ese año se llegó a un acuerdo que dió por saldo

un triunfo absoluto del SME. Todas las cláusulas en donde la empresa

se

manifestó por no dar

marcha atrás fueron finalmente aceptadas por las compa5as en el espíritu esencial en que

habían sido demandadas por el SME. Surge de este movimiento, el contrato colectivo más

avanzado de la época. (De la Garza, 1994, p. 109)

Con el triunfo del SME en 1936, éste llegó a la cumbre en su capacidad de incidir en

el proceso de trabajo, así como de sostener una posición independiente frente al Estado. Esto

lo llevaría, a romper con la CTM y finalmente a plegarse a los vientos corporativos que

(30)

De 1920 a 1938 la industria eléctrica se caracterizó por la consolidación de los

monopolios privados, por un crecimiento en las tarifas al consumo y una reestructuración

tecnológica, pero la regulación estatal se fue dando en forma paulatina.

3. -COEXISTENCIA DE EMPRESA PRIVADA Y EMPRESA PUBLICA (1937-1960)

Por fin en 1942 se completa la corporativización de los electricistas. Con el régimen

cardenista se da UM intervención directa en la econom’a que coloca a la acción estatal como

eje de la acumulación de capital. Así la industria eléctrica juega

m

papel central en el

proyecto de desarrollo nacional.

Y

es en 1938, con la L e y de la Industria Eléctrica donde se

regulan las concesiones, tarifas y procedimientos del sector y donde se inicia la CFE como tal.

En este período se da un desarrollo caracterizado por inflación y corporativismo, así

como por una intervención del Estado en la econom’a cada vez mayor. Finaliza esta período

con la nacionalización de la industria eléctrica. Es en este período cuando la CFE se convierte

en la empresa de mayor crecimiento dentro del sector eléctrico. Se especializa en grandes

construcciones que dieron inicio con la planta de Ixtapatongo, así como en la reventa de

energía a compaii’as privadas rezagadas. En este mismo período se creó la Comisión de

Tarifas encargada de autorizar los aumentos a las mismas.

Y

se

caracterizó por la coexistencia

de dos estructuras, que de acuerdo al cambio tecnológico: Una moderna de grandes

capacidades creada por la CFE y otra antigua, perteneciente a la Mexican y a la American.

Dicha heterogeneidad tecnológica aunada a una diferenciación política y social de los

(31)

primera controlada por el Sindicato Nacional de Electricistas Federales (SNEF) con UM

escasa vida sindical; con UM clase obrera joven en procesos de trabajo relativamente

modernos. Y la otra en el seno de la Mexican por un lado y por otro de la American y la

Chapala (los antiguos monopolios privados); con procesos de trabajo de menor

especialización y control sobre el obrero, con mano de obra más calificada,

más

tradicional,

con más experiencia de lucha y vida sindical. Se reconocen aquí, por

su

zona de influencia,

tres estructuras sindicales:

La

del SME, el FMTICE (Rafael Galván) y dela FNTIE.

-FMTICE; Federacibn Mexicana de Trabajadores de la Industria y Comunicaciones

Electrónicas. Que tenía como zona de influencia: Norte y Pacífico Norte, parte de Jalisco,

Chiapas

y

otros estados. Controlaba además, personal de la impulsora de Empresas Eléctricas

de la Nueva Compañía Electrónica de Chápala, de la Compañía de tranvías, Luz y Fuerza

Motriz de Monterrey, etc.

-SME: Centro, Distrito Federal y estados de Puebla, México y Compaiiia Mexicana de

Luz

y Fuerza.

-FNTIE: Federacibn de Trabajadores de la Industria Eléctrica. Su radio de mfluencia cubría

estados del centro (Guanajuato, Michoacán y Puebla) y parte de Veracruz y Tampico.

4.- NACIONALIZACION Y MONOPOLIO ESTATAL (1960)

El 27 de septiembre de 1960 se nacionaliza la industria eléctrica por el Presidente de

la República Adolfo Upez Mateos. Dicha Nacionalización atendió, no a las presiones

(32)

La nacionalización implicó una mayor inversión publica en el sector y un

crecimiento acelerado en las capacidades de generación (a partir de 1983 este crecimiento se

empezó a financiar a través de la deuda externa e interna).

A

finales de los sesenta empezó UM crisis financiera del sector eléctrico, la cual

busco aminorarse con una política de aumento en la productividad más que el ajuste de tarifas.

Para estos años ya sólo sobrevivían dos empresas eléctricas: La CFE y la CLFC, en la

primera coexistían el STERM ( con Rafael Galván al frente) y el SNESCRM (adscrito a la

CTM), en la segunda sólo el SME.

La

política de centralización llevó a plantear la disolución de la CLFC.

Lo

que

buscaba

un

impulso a la modernización tecnológica que ya se estaba dando en las grandes

plantas hidroeléctricas (infiernillo)

y

termoeléctricas (Valle de México), con la unificación de

frecuencias y voltajes, la interconexión de un gran sistema nacional operado desde el Centro

Nacional de Control de Energías y la automatización de plantas pequeñas

y

medianas que

generaban una porción mínima de electricidad y representaban altos porcentajes de los costos

salariales del sector.

Pero circunstancias específicas (el conflicto entre la corriente galvanista y el Sindicato

Nacional) lograron que la integración de la industria eléctrica se diera con el STERM y no con

el SME (al menos en ese momento). Los trabajadores del

STERM

(situados en aquellas plantas pequeñas y medianas ya mencionadas ) estaban representando

un

obstáculo para los

planes centralizadores y racionalizadores de la CFE. " El trabajador del S T E M ( con mayor

control sobre su trabajo; con su estructura sindical democrática y participativa; con su contrato

(33)

dispersión en pequeñas localidades que los volvía solidarios y hábiles en el ejercicio de

practicas comunitarias) se volvía un obstáculo".

(En

de

La

Garza, 1988, p. 10)

L a política de desarrollo compartido del gobierno del presidente Luis Echeverría

pareció encontrar coincidencias con la corriente galvanista, sobretodo en lo referente al

intervencionismo estatal, así como a la reactivación económica coincidente con un

sindicalismo que demandase más salarios en correspondencia con el circuito keynesiano de la

oferta y la demanda.

A

la alternativa galvaniza de un sindicalismo estatal sin ruptura se

opusieron las viejas direcciones sindicales corporativas (CTM). En este contexto Ocurre la

lucha

y

derrota de la tendencia democrática. Esta derrota significo la desarticulación de una

composición de clase que tenía sus raíces en una vida productiva con tradiciones de lucha e

ideología originadas durante el cardenismo.

Y

al mismo tiempo represento la primera

reconversibn en sus sentidos tecnológico y sindical.

Dentro de la lógica de la innovación tecnológica, el galvanism0 fue derrotado por la

acción conjunta del sindicalismo oficial, de los tribunales de Conciliación y Arbitraje y por la

implantación de nuevas tecnologías que recompusieron tanto los espacios laborales como la

propia clase obrera involucrada. En 1977 se da la derrota definitiva de la tendencia

democrática, lo que significo la obsolescencia de formas de lucha de los obreros del sector.

El cambio tecnológico se ha significado por el acercamiento de las tarifas al consumo

a los precios de producción, el despido de eventuales en la CFE

y

los ataques al Contrato

Colectivo del SME.

El precio que pagó el Estado por esta reconversion fue alto, al nivel que se vió

obligado a elevar el salario y las prestaciones de los trabajadores del STERM a niveles

(34)

permitían a las direcciones sindicales intervenir en las decisiones del trabajo. Y aún así no

pudo resolver plenamente el problema productivo ni mucho menos el financiero del sector.

Fue también en esta etapa cuando la CLFC es puesta en estado de liquidación (1975)

en la búsqueda dela unificación de la industria eléctrica.

En los primeros años de los ochenta, la crisis financiera de la CFE se incremento, y en

1982, con el nuevo régimen se produjeron algunos cambios en la política del Estado con

respecto a la industria eléctrica y a los trabajadores eléctricos; se elevaron tarifas buscando

igualar costos con ingresos por ventas y se produjo la depresión del salario real de los

trabajadores, así como despidos de trabajadores eventuales; se disminuyo la inversión en

(35)

CAPITULO

II

LUZ Y FUERZA DEL CENTRO (LyF)

La empresa LyF es UM empresa que surge a partir de 1994 como un organismo

descentralizado y con patrimonio propio, y que sustituye a la antigua Compm’a de Luz y

Fuerza del Centro (CLFC) y

sus

afiliadas (Compañía de Luz y Fuerza de Pachuca, S.A.,

Compaiiia Mexicana Meridional de Fuerza, S.A., y Compañía de Luz y Fuerza Eléctrica de

Toluca, S.A.). Su función es generar, transmitir, distribuir

y

comercializar energía eléctrica.

Estos resultados, son muy significativos. Ya que en el tema de la nueva empresa,

han sido reconocidas tres etapas: La primera, en la que la vieja empresa extranjera Mexican

Light and Power, empresa que asoció a la Compañía de Luz y Fuerza de Pachuca, S.A.,

Compañía Mexicana Meridional de Fuerza, S.A., y la Compañía de Luz y Fuerza Eléctrica

de Toluca, S.A. ; mantuvo su presencia en el centro de la República Mexicana durante más

de medio siglo, a partir de la última década del porfuiato. La segunda a partir del acto

nacionalizador donde el fluido eléctrico llegó a los rincones más apartados. Y la tercera

etapa que se abre con la creación de la nueva empresa.

1.- LA MEXICAN LIGHT AND POWER

En México se habían establecido plantas generadoras de energía eléctrica desde

finales del siglo pasado, propiedad de mexicanos, para dar servicio a las compañías

mineras. Sin embargo estas empresas no recibieron el suficiente apoyo tanto económico

(36)

industria eléctrica que satisficiera las necesidades del país. Así que fueron desplazadas por

las compañías extranjeras, que si pudieron hacer frente a esta demanda.

El capital extranjero participó en la industria eléctrica con el 87.2%. Destaca el

capital anglocanadiense con cerca del 80% del capital de la rama. La Mexlight era

propiedad de capital inglés

y

canadiense. Hacia 1930 dos compañías controlaban la mayor

parte de la industria eléctrica: la Compañía de

Luz

y Fuerza Motriz, atendía el 47% del servicio público; y la American and Foreign Power Company que abastecía el 33 %

.

Esta rama genero un enorme impacto en el crecimiento de la economía nacional.(Sánchez).

Hacia 1906 la Mexlight, no sólo creó un gran imperio eléctrico, monopolizando la

ZOM centro del país, sino que también dió origen a la clase obrera electricista. los

trabajadores de la Mexlight iniciaron intentos de reconocimiento como clase y de

organización al mismo tiempo que se terminaron las obras de Necaxa. Se empieza a tomar

conciencia de clase

.

Los

electricistas inician sus primeros intentos organizativos dentro del movimiento que sería el antecesor del comité organizativo del SME.

Su importancia dentro de la economía y el desarrollo de nuestro país es innegable.

La industria eléctrica había empezado a representar el papel estratégico que hoy todavía

juega, no solo en la economía mexicana, sino en la economía de todo el mundo.

Por lo tanto la Mexlight, desde su fundación (1903) ha jugado un papel fundamental

tanto en el desarrollo y crecimiento de la econom’a de nuestro país, corno dentro de las

relaciones laborales.

En el marco de la constitución de 1917, y después de la huelga de 1916, el SME

(37)

el punto de partida para lo que habría de ser el contrato colectivo de trabajo que habría de

adquirir forma en 1936.

En 1935 el SME participó de manera directa en la creación del Comité Nacional de

Defensa Proletaria (CNDP) antecedente inmediato de la CTM en cuya constitución el SME

también ocupó un lugar de vanguardia.

Es en el año de 1936 cuando en el seno de la Mexlight, el SME estalla una huelga

que habría de dar como resultado el Contrato Colectivo de Trabajo que, en ese tiempo era el

más avanzado de la época y, hasta ahora permanece como un triunfo de los trabajadores

electricistas del SME; el sindicato más aguerrido, el más combativo en la defensa de su

materia de trabajo

y

de sus derechos como trabajadores.

Ese mismo año el SME llevó a cabo una huelga general en la que contó con el

apoyo de toda la clase obrera. El SME triunfó, y junto con é1 la clase trabajadora ganó

nuevas reivindicaciones. Ante las demandas de los trabajadores electricistas, Cárdenas

respondió que los trabajadores electricistas deberían entender que la concesión de todas sus

demandas sentaría un precedente que podría ser utilizado por organizaciones “poco serias”

y sin la madurez del SME, para colocar a su gobierno en situaciones de hecho con

(38)

2 .-LA NACIONALIZACION (CLFC)

Segunda etapa: La nacionalización de la industria eléctrica. En esta etapa el fluido

eléctrico llegó hasta los rincones más escondidos del país. Se impulsa la industrialización;

es aquí también donde comienza a crecer la corrupción de algunos administradores,

ocasionando que la CLFC fuera puesta en estado de liquidación (1975) y al borde de la

quiebra técnica.

En los años previos a la nacionalización de la industria eléctrica la CFE había

venido adquiriendo numerosas empresas eléctricas. En el caso de la operación de

compraventa de la American, se realizó en abril de 1960, y el 27 de septiembre del mismo

año se adquirió la mayoría de las acciones de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza

Motriz, por lo que se considera esta fecha como el día de la nacionalización de la industria

eléctrica. No fue sino hasta el 23 de diciembre de ese año cuando se reformo el artículo 27

constitucional con lo cual se dió en términos propiamente jurídicos la nacionalización de la

industria eléctrica en México. (De la Garza, 1994, pp. 305 y 306)

Las primeras medidas del Estado después de la nacionalización fueron: Uniformar

las tarifas eléctricas y una política que quitaba zonas y materia del trabajo al SME, en favor

de la CFE y del sindicato de Pérez Ríos.

Fue en esta etapa donde la CLFC es puesta en estado de liquidación. Tuvieron que

pasar cerca de veinte años para ver cristalizados todos sus esfuerzos: La creación de la

nueva empresa Luz y Fuerza del Centro (LyF).

En 1975 CLFC es puesta en estado de liquidación, el gobierno federal (con Luis

(39)

del 16 de diciembre de 1974 se decretó la disolución

y

liquidación de las compañías

eléctricas del Centro, Pachuca, Toluca y Meridional. El 2 de enero de 1975 se autoriza a la

CFE a adquirir los activos de CLFC, por tanto una vez hecha la liquidación sería la única

propietaria de la industria eléctrica constituyéndose un monopolio de Estado. (Sánchez)

Sus recursos fueron restringidos propiciando un deterioro en sus sistemas

administrativos y áreas de trabajo, sufrieron invasiones a sus zonas de trabajo por parte de

la CFE. Hasta que en 1985 se estableció el convenio de zonas que limitaba el área de

trabajo de la CLFC en detrimento de las posibilidades de trabajo de los trabajadores del

SME.

La productividad en la CFE creció en gran manera , mientras que la CLFC

permaneció estancada tanto en capacidad de generación como en términos tecnológicos.

En 1987 el SME estalla U M huelga que es declarada inexistente. Mientras se

incorporan nuevos elementos. como la flexibilización de la mano de obra, movilidad en

áreas de trabajo y reestructuración de secciones.

Así en marzo de 1989 los electricistas lograron la firma de un convenio que abrió el

camino hacia

una

nueva discusión bilateral sobre la situación de la empresa y las medidas

que se habrían de tomar para salir de la crítica condición en que encontraba la empresa.

A través de este convenio se logra la iniciativa que habría de dar paso a la nueva

empresa Luz y Fuerza del Centro independiente respecto a la CFE, paralelamente, se

garantizaba la titularidad del SME, eliminándose así la posibilidad de fusión con el

SUTERM. A cambio el SME reconocía la facultad de las compañías para administrar

(40)

fueran necesarias para la prestación del servicio conforme a lo dispuesto en el

CCT.

(De la

Garza, 1991, en Pérez, 1993, p.99)

Pero en 1993, con la firma de dos documentos, les asientan un duro golpe a los

electricistas: El primero es un Convenio de Productividad entre la CLFC y el SME; y el

segundo, un Convenio de Asunción de Pasivos de la CLFC entre el director general de ésta

y el gobierno federal, Estos convenios fueron contrarios a lo que esperaban los trabajadores

del SME: La CLFC continuó en liquidación, no se creó el nuevo organismo y no se canceló

la deuda con la CFE. Ambos propósitos son pospuestos por dos años y medio y quedan

condicionados al cumplimiento de las metas de productividad inalcanzables, a menos que el

SME aceptará el despido de 10 mlitrabajadores. (Almazán, 1993, en Pérez, 1993, p. 99)

“La fuente de trabajo, el sindicato y el contrato colectivo sobrevivían por el

momento, pero ante la incertidumbre, las bases electricistas deciden, por estrecho margen,

cambiar de dirigencia sindical, sustituyendo Pedro Castillo, uno de los principales críticos

al convenio, a Jorge Sánchez como Secretario General del gremio”. (En Veloz, 1994, p.

(41)

3.- DE LA NUEVA EMPRESA LUZ Y FUERZA DEL CENTRO (LyF)

Hoy a casi veinte años del estado de liquidación se abre una tercera etapa. La de la

nueva empresa.

El 9 de febrero de 1994, a través del decreto establecido por el gobierno de Salinas De

Gortari, se crea el organismo descentralizado, denominado, Luz y Fuerza del Centro (LyF)

con personalidad jurídica y patrimonio propios y con domicilio legal en la ciudad de México,

D.F., sustituyendo a la anterior CompaÍ5a de Luz y Fuerza del Centro y asociadas: Compañia

de Luz y Fuerza de Pachuca,

S.A.,

Compañía Mexicana Meridional de Fuerza S.A. y Compaiiia de Luz y Fuerza Eléctrica de Toluca S.A..

CONVENIO DE 1989

En el gobierno salinista, la discusión sobre el futuro de la Compañia de Luz y Fuerza

del Centro experimento un giro muy interesante. El centro del debate se traslado del Contrato

Colectivo a, la situación jurídica de la empresa, teniendo como antecedente el llamado Pacto

de Necaxa en el cual el entonces candidato príista se comprometió a que "nada ni nadie

atentara contra el Sindicato Mexicano de Electricistas". Así los electricistas lograron en marzo

de 1989 la f m a de un convenio que abrió una nueva senda en la discusión bilateral sobre l a

situación de la empresa y las tareas necesarias para remontar sus críticas condiciones

(42)

A través de este convenio se logra la iniciativa que habría de dar paso a un organismo

descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propio. A continuación trataremos de

resumir los puntos principales de tal convenio:

Algunos de los logros sindicales del convenio fueron:

a) El reconocimiento oficial de la irracionalidad inherente a la condición jurídica de la

CLFC;

b) Un acuerdo sobre la búsqueda de una “operación productiva, rentable y autosuficiente,

de acuerdo a lo establecido en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).

c) El compromiso de las partes para realizar las concertaciones necesarias, para alcanzar la

autosuficiencia financiera e incremento de la productividad, con el objetivo de alcanzar

indices equivalentes a los del resto del sector eléctrico.

d) La elaboración de una iniciativa de modificación de la Ley del Servicio Público de

Energía Eléctrica ( LSPEE) que establezca el marco jurídico para constituir “ un organismo

descentralizado con personalidad jurídica, denominación

y

patrimonio propios”,

independiente de la CFE, que sustituirá a la CLFC U M vez finalizado su proceso de

liquidación (SME 1990:4-11). Pero su principal logro, fue garantizar la continuidad del

SME como titular del CCT, eliminándose así la reiterada amenaza de fusión con el

SUTERM. ( Melgoza 1993, p. 164)

El tema de la Nueva Empresa representa la columna vertebral de este trabajo de

investigación, pues su constitución encierra un largo proceso que inicia en 1975, cuando la

(43)

hasta 1960, cuando el gobierno federal (Con Adolfo López Mateos), a través de su

nacionalización busca la unificación de la industria eléctrica.

Este proceso fue de lucha constante y tenaz por parte de los trabajadores eléctricos

del SME, quienes enfrentándose a diversos obstáculos (que más adelante abordaremos),

vieron por fin la luz : al ver nacimiento de la nueva empresa.

9 de febrero de 1994, momento culminante para los trabajadores del SME:

A

través

del decreto establecido por el gobierno de Salinas De Gortarí, se crea el nuevo organismo

descentralizado, denominado Luz y Fuerza del Centro LyF, que sustituye a la Compañía de

Luz y Fuerza del Centro CLFC S.A. y asociadas, con un saneamiento

en

sus

fmanzas y liberada de

su

deuda con CFE, con personalidad jurídica y patrimonio propios y como

empresa paraestatal independiente, bajo la tutela de la Secretaría de Energía Minas e

Industria Paraestatal. Esta nueva etapa es el resultado de un nuevo triunfo de los

trabajadores electricistas (SME), de una lucha de casi tres décadas por lograr evitar que la

CLFC fuera absorbida por la Comisión Federal de Electricidad CFE y así el SME perdiera

su titularidad al ser absorbido también por el SUTERM.

Este triunfo es muy reconocido, ya que el contexto en que se da es un ejemplo de

lucha tenaz, de lucha constante por el derecho de los trabajadores y por la defensa de su

patrimonio y el de su familia. L o s trabajadores de CLFC han enfrentado luchas por la

defensa de

su

empresa, ya que al defenderla, defienden al sindicato

y

su patrimonio

(Melgoza, 96). Como ya hemos visto, desde el nacimiento del SME en el marco de la

antigua empresa, este sindicato se ha destacado por sus luchas continuas por el derecho de

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