Ricardo Camilo A. Rueda Mora Mario Fernando Guerrero1
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA MAESTRIA EN PSICOLOGIA CLINICA
Diciembre de 2010
RESUMEN
Partiendo del psicoanálisis y la lectura critica que Bauman y Lipovetsky hacen de la sociedad actual, esta investigación muestra cómo los procesos de desarrollo y constitución del self, y la forma en que este se relaciona con el objeto, se ven afectados por las lógicas socio culturales contemporáneas. Por medio del material clínico de tres pacientes se muestra el reflejo de esta situación que se expresa en el sentimiento crónico de vacío y sin sentido, en los altos niveles de angustia, en la imposibilidad de formar vínculos estables y acceder a verdaderas relaciones afectivas, mostrando la necesidad de un viraje en los modelos de atención y comprensión. Se da entonces una oportunidad para dialogar con otras ciencias humanas para pensar desde una postura crítica y replantear nuestra visión del mundo, del sujeto y de la clínica en nuestro tiempo.
Palabras clave: Concepto de Self (46220), Desarrollo Infantil (SC 08760), Teoría Psicoanalítica (SC 41570), Relación Madre-Hijo (SC 32130), Ambiente facilitador (17570;88), Hipermodernidad, modernidad líquida.
ABSTRACT
Based on the psychoanalysis and the critical reading that Bauman and Lipovetsky make of the actual society, this research shows how the processes of development and constitution of the self, and how the self is related to the object, are affected by contemporary socio-cultural logics . Using clinical material from three patients shows the reflection of this situation that is expressed in the chronic sense of emptiness and meaningless, at high levels of distress, unable to form stable links and access to real relationships, showing the need for a shift in patterns of care and understanding. Is then given an opportunity to dialogue with other human sciences from a critical thinking and rethinking our world view, of the subject and the clinic in our time.
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 3.
MARCO TEORICO El yo y el Self: Una delimitación conceptual. 9.
Relación entre los conceptos de self y self verdadero y falso. 26.
Self y objetos y su relación. 29.
Los tiempos hipermodernos. 39.
Los problemas del tiempo y el individuo. 43.
Vínculos en la hipermodernidad. 53.
Lo negativo y el derrumbe en la hipermodernidad. 57.
Self, objetos y tiempos hipermodernos. 72.
OBJETIVOS 74.
MÉTODO Diseño de investigación. 75.
Procedimiento. 76.
Consideraciones éticas. 77.
Participantes. 78.
Instrumentos. 78.
Categorías de análisis. 78.
RESULTADOS David. 81.
Ananke. 93.
Ana. 120.
REFLEXIONES FINALES 152.
INTRODUCCIÓN
¿Cómo ayuda el mundo exterior al mundo interior a construirse, y seg’n qué
parámetros organizadores? ¿De qué manera el mundo interior moldea nuestra visión, nuestra concepción del mundo exterior, en función de qué exigencias? Green, p.p. ,
2010). Para André Green (2010) son estas las preguntas y problemas más viejos tratados por el psicoanálisis, y a mi modo de ver, en parte, aún no del todo resueltos. Esto en particular para el primer problema, pues considero que mucho se le ha dedicado al segundo. No quiere decir esto, que Freud no le haya dedicado tiempo al respecto en repetidas ocasiones, pero fue sólo hasta los trabajos de autores postfreudianos y postkleinianos, que se le dio un lugar verdaderamente importante a la influencia del mundo exterior en la constitución y acontecer del psiquismo.
No obstante, se debe reconocer que Freud abordó esta problemática en primera instancia, llevándolo a formular el concepto de ecuación etiológica, que más tarde se convirtió y consolidó en el concepto más conocido de series complementarias (Freud, 1905). Dice al respecto (Freud, 1905), que aún cuando la conformación de la vida sexual sea sobre todo el resultado de la constitución innata, nadie podría negar que en los factores que la determinan hay lugar también para las influencias modificadoras de lo vivenciado por accidente, después y durante la infancia… No es
accidental necesita apuntalarse en la constitución para volverse eficaz. En la mayoría de los casos es posible imaginar una <<serie complementaria>>, según se le llama, en la cual las intensidades decrecientes de un factor son compensadas por las crecientes del otro; pero no hay fundamento alguno para negar la existencia de casos extremos en los cabos de la serie. Freud, p.p. , .
Así mismo, Freud (1917) respondiendo a la pregunta por la naturaleza exógena o endógena de las neurosis, menciona que su causación se puede situar en una serie de dos factores; por un lado la constitución sexual o fijación libidinal (factor endógeno) y por el otro vivencia y frustración (factor exógeno), los cuales interactúan de tal forma que uno de estos aumenta cuando el otro disminuye. Dependiendo de cómo se conjuguen estos dos factores en mayor o menor medida dependerá la contracción o no, de la neurosis. Dice también, que le da el nombre a este tipo de serie de series complementarias2, y que se puede establecer otras de igual índole, como es el caso de la constitución heredada y las vivencias infantiles, serie que a su vez constituye el factor endógeno de la primera serie complementaria aquí mencionada (Freud, 1917). Así mismo el vivenciar infantil es constituido por la serie, hechos reales y fantasías del infante. Lo que nos muestra este concepto de series complementarias, es la complejidad del pensamiento freudiano y la posibilidad de contemplar nuevas formas de aplicación de este concepto.
Hasta ahora, Freud dice que las series complementarias son los factores que conforman la constitución sexual (1905), la etiología de las neurosis (1917) y de las perversiones (1932) ¿No se podría decir entonces que constituyen el psiquismo y su
Quizá si, pero esto no significa que en realidad Freud lo haya descuidado. Así lo demuestra uno de sus trabajos en los comienzos del psicoanálisis en 1908, cuando escribe La moral sexual <<cultural>> y la nerviosidad moderna . Artículo en el cual
explora los aspectos culturales que marcaban el predominio, en su época, de ciertas enfermedades mentales, como la neurastenia y las psiconeurosis de defensa. En éste revisa descripciones de la modernidad de otros autores de diversas disciplinas mostrando los factores que para éstos predisponían a las patologías ya mencionadas, para finalmente proponer el factor que para él era determinante y que los otros habían olvidado; La moral sexual cultural imperante en el apogeo de la sociedad victoriana, que por supuesto, actuaba como fuerza represora de la sexualidad, reforzando así los conflictos dinámicos e intrapsíquicos descritos por Freud.
Sin embargo, es claro que esta moral sexual cultural y la cultura en general que llevó a Freud y a las dos primeras generaciones de analistas a poner el acento en la sexualidad, han cambiado ya. En efecto, para Anzieu (2007) es fundamental situar las investigaciones de acuerdo al momento histórico al que se encuentran inscritas. En su caso se refiere a la época posmoderna, en la cual, entre otras características, él destaca la ausencia de límites, lo que lo lleva a formular su teoría del yo piel.
problemáticas hipermodernas estarían predispuestas por otros factores. André Green (2010) menciona que el pedido de ayuda de los pacientes y sus conflictos ya no se centran en la sexualidad sino en el amor o afecto objetal que no se encuentra presente, generando así una carencia en donde la necesidad del objeto es tan grande que oculta y abruma al sujeto. Dice al respecto Da la impresión, por momentos, de que ya no es
el sujeto el que habla sino el objeto a través de la voz del sujeto p.p. .
Asistimos pues a un momento en donde el problema se sitúa en el objeto y en lo que se le opone como dijo Hartman, el self (Grinberg & Grinberg, 1980). Si bien André Green (2010) menciona que las patologías características son las estructuras no neuróticas, el presente trabajo no pretende abordarlas, ni preguntarse por ellas, sino mas bien intentar responder a la pregunta: ¿Cómo la hipermodernidad influye en la concepción y constitución del self y los objetos? Lo cual se hace necesario en tanto que las problemáticas de los pacientes que nos consultan se centran alrededor de estas constelaciones personales. Y por lo tanto, exigen de nuevas comprensiones y quizá de modificaciones en la técnica.
MARCO TEORICO El yo y el Self:
Una delimitación conceptual.
Antes de comenzar, vale la pena aclarar que se mantendrá el término self en este trabajo. Dado que al ser proveniente de la lengua anglosajona, no tiene un equivalente conceptual en castellano, ya que su traducción se limita tan solo a uno de sus usos, al de sí-mismo, dejando de lado otras acepciones del término. Por esta razón, no se puede decir que el self corresponda al sí mismo en castellano (Grinberg & Grinberg, 1980). Este mismo problema, se mantiene en la lengua francesa, en donde comúnmente también se mantiene el vocablo self (Berquez, 1993).
Ahora bien, una segunda aclaración es la de la importancia de una delimitación entre los conceptos de self y yo. Esta se hace necesaria debido a que a menudo, estos dos conceptos no están separados entre sí en la literatura psicoanalítica, impidiendo una clara distinción entre cuándo se debe hablar o entender en términos de uno u otro concepto. También es importante, en tanto que, tampoco hay un criterio uniforme para definir qué se entiende por self, lo cual se presta para diversas confusiones, al igual que con el concepto del yo, que como veremos, también se ha prestado para varios usos. En consecuencia, en este trabajo se intentará delimitar cómo se entiende ambos conceptos, o por lo menos cómo los entiendo desde una perspectiva personal.
es posible dilucidar dependiendo del contexto en el cual sea usado. Sin embargo, los autores dejan observar que el término, generalmente tiene dos usos o fue usado por Freud en dos sentidos principalmente.
En el primero, y más difundido, el yo es entendido como una instancia psíquica que se caracteriza por funciones y atributos especiales (Strachey, 1966/2007). Esta definición, aparece por primera vez de forma temprana en el Proyecto de psicología
(Freud, 1895/2007). Texto en donde el yo, se define como una organización de neuronas Psi, cuya presencia altera sucesos consumados que estaban acompañados de satisfacción o de dolor. Ya que este grupo de neuronas, debido a la recepción repetida de cargas (Estímulos) endógenas, quedan investidas permanentemente, diferenciándose así de un componente variable y, por lo tanto, se convierte en el reservorio requerido para la función secundaria.
Sin embargo, Freud (1895/2007) aclara que el yo no es un sistema cerrado, pues, algunas neurona Psi tienen la función de indicarle la forma en que debe ampliarse en los momentos que siguen. Pero, para que esta ampliación sea posible, el yo tiene que liberarse de sus investiduras por medio de la satisfacción, lo cual solo puede suceder, si el mismo yo, inhibe la repetición de vivencias de dolor y de afectos. En conclusión, el yo en esta obra es concebido como una red de neuronas, que por fuerza, tendrá como función principal, inhibir procesos psíquicos primarios.3
Esta noción del yo, se retoma varios años después en El yo y el ello Freud, 1923/2007). En donde Freud, menciona que el yo, es la organización coherente de los procesos anímicos de una persona, del cual depende la conciencia, él gobierna los accesos a la motilidad, vale decir: a la descarga de las excitaciones en el mundo exterior; es aquella instancia anímica que ejerce un control sobre todos sus procesos parciales, y que por las noches se va a dormir, a pesar de lo cual aplica la censura onírica. Freud, pp. -19, 1923/2007). Del yo también parten las represiones, que excluyen ciertas aspiraciones no solo de la conciencia, sino también, de otras
modalidades de vigencia y de quehacer Freud, pp. , / . También se
encuentran funciones del yo inconscientes que el autor evidencia en la aparición de las resistencias ante la cura analítica, de las cuales, el paciente no tiene conciencia alguna. Entonces, Freud aclara que el conflicto no se da entre la consciencia y el inconsciente, sino más bien entre el yo coherente y la parte reprimida y escindida de él. Esta última, sería lo que Freud (1923/2007) denominó Ello , como eso otro psíquico que continúa al yo, y se comporta de forma inconsciente, en contraposición al yo propiamente dicho, que parte del sistema perceptual y que es primero pre-consciente. En este punto, se pone de manifiesto el problema del yo como un concepto ambiguo y mal definido, pues suscita la posibilidad de ser tomado como la totalidad del psiquismo, o como una parte de éste (Laplanche & Pontalis, 1971).
Freud (1923/2007), prosigue mencionando que en adelante, el individuo se entenderá como un ello psíquico, desconocido e inconsciente, …sobre el cual, como
una superficie, se asienta el yo, desarrollado desde el sistema P como si fuera su n’cleo. pp. . Después, aclara que el yo no envuelve del todo al ello, sino solo en la parte en que la que el sistema perceptual (P) forma su superficie. También, menciona que el yo, no está separado tajantemente del ello, sino que confluye hacia abajo con éste, de tal forma que en un punto se encuentran y entremezclan. De esta manera explica que lo reprimido es parte del ello y que se puede comunicar con el yo por medio de éste.
Así mismo expresa que el yo, es la parte del ello alterada por la influencia del mundo exterior, y que se empeña en hacer valer sobre el ello, el influjo del mundo exterior y de sus propios propósitos, intentando reemplazar el principio del placer que rige el funcionamiento del ello por el principio de realidad. Así, define al yo como el representante de la razón y la prudencia y al ello como representante de las pasiones. Declara entonces, que la importancia funcional del yo, radica en su gobierno del acceso a la motilidad, inhibiendo así las necesidades pulsionales del ello, si bien, en ocasiones no logra hacerlo (Freud, 1923/2007).
dan noticias de los órganos. De la confluencia de estas series de datos que se obtienen por y a través del cuerpo, se adquiere una representación del propio cuerpo. Freud (1923) continúa diciendo, El yo es sobre todo una esencia-cuerpo; no es sólo una esencia-superficie, sino, él mismo, la proyección de una superficie. pp. Al respecto, Freud (1923/2007) realiza una nota al pie de página que vale la pena citar, O sea que el yo deriva en ’ltima instancia de sensaciones corporales, principalmente las que parten de la superficie del cuerpo. Cabe considerarlo, entonces, como la proyección psíquica de la superficie del cuerpo, además de representar, como se ha visto antes, la superficie del aparato psíquico. pp. . Freud / concluye entonces, que el yo, es ante todo un yo-cuerpo.
En este orden de ideas en El yo y el ello de , Freud presenta el concepto,
especialmente en términos de una instancia con diversas funciones. Sin embargo, en este último momento en donde se incluye la noción del cuerpo en el yo, se alcanza vislumbrar, el segundo uso del concepto. En este segundo uso, según Strachey (1966/2007), el yo designa el sí-mismo (das Selbst) de una persona como una totalidad diferenciada de otras personas, que incluye también su propio cuerpo. Esta segunda noción del concepto se puede encontrar curiosamente en los años intermedios al proyecto y a el yo y el ello , principalmente en los trabajos de
)ntroducción al Narcisismo y Duelo y melancolía .
también al yo del sujeto, es decir, el yo también es tomado como un objeto libidinal, y a partir de este discernimiento, se plantea entonces la denominación de libido objetal, cuando esta inviste al objeto, y la de libido yoica, cuando inviste al yo.
Este yo como objeto, también debe ser desarrollado, y su desarrollo depende, de que en la etapa del autoerotismo, en donde no hay objetos, surja una nueva acción
psíquica p.p. , que permita que se de el narcisismo, y por lo tanto el reconocimiento y comienzo de una unidad comparable al yo (Freud, 1914/2007). Cuando esto sucede aparece entonces la posibilidad de tomar dos objetos sexuales originarios, él mismo y la madre. Al principio se toma a sí mismo como objeto, y esto sería el narcisismo primario, que sirve después como modelo para lo que Freud llamó elección de objeto de tipo narcisista (Freud, 1914/2007). En este tipo de elección, el objeto se basa en las características del propio yo que le son atribuidas. En este sentido yo y objeto son homólogos y de cierta forma en esta elección de objeto, también se está invistiendo parte del yo.
En Duelo y melancolía, Freud (1917/2007) expone un proceso inverso cuando dice que en la melancolía, ante la pérdida del objeto, se corresponde una pérdida del yo en las declaraciones del paciente. Freud (1917/2007) explica que en este caso el resultado de lo perdido no fue el mismo del duelo, en donde la libido que queda libre por la ausencia del objeto, es redirigida hacia un nuevo objeto, sino que es dirigida hacia el yo del sujeto. Una vez dirigida la libido al yo, adquiere un uso específico, el de servir como medio de identificación del yo con el objeto perdido, de esta manera La
1917/2007). Para que este proceso se de la elección de ese objeto perdido fue de tipo narcisista.
Sin embargo, en este punto el asunto se complica nuevamente, pues al introducir una instancia que juzga al mismo yo, nos devuelve a la definición del yo como instancia del psiquismo con funciones y posiciones frente a las otras instancias, tal y como lo señalan Laplanche y Pontalis (1971). Estos autores mencionan que en la lectura de la Introducción al narcisismo, constantemente se asiste a la confusión de dos pares antitéticos, el primero, sería el de la propia persona (yo) en oposición al objeto, y el segundo el de la oposición del yo (como sistema psíquico) en oposición a las otras subestructuras de la personalidad. Estos autores mencionan que Hartmann para resolver dicha confusión, propone que lo contrario a la catexis del objeto no es la catexis del yo, sino del sí mismo (Self-cathexis) (Laplanche & Pontalis, 1971).
De esta forma Hartmann citado por, Grinberg & Grinberg, (1980) propone al Self como concepto en sí mismo, y dice de éste, que … es la forma en que el individuo reacciona ante sí mismo, en que se percibe, piensa y valora a sí mismo y cómo, mediante diversas acciones y actitudes, trata de estimularse y defenderse p.p. .
experimentando la sensación: ese soy yo . p.p. . Definición que se acerca mucho más a la de self, y que se aleja de las definiciones del yo de Freud.
Klein (1958) por su parte, no profundiza mucho en la definición del self como concepto, y dice de éste, que es la sumatoria de la instancia psíquica del yo y de la vida instintual a la que Freud denominó ello, y que por lo tanto es lo que se contrapone a lo considerado como no-yo, es decir los objetos. Al respecto Segal (1974) resalta la importancia de diferenciar el yo propuesto por Klein del de Freud, y dice que el yo en Klein es el que realiza una mediación con los instintos por medio de la fantasía desde el nacimiento, lo cual implica la existencia de una organización yoica mucho más estructurada y desarrollada que la propuesta por Freud. Por otra parte, respecto al concepto de Self (traducido al castellano como Yo) aclara en una nota al pie, que es aquello que alude a lo que se atribuye a uno mismo, en referencia a la oposición Yo–
no-yo. Segal, p.p. , .
Sea como sea, lo cierto es que el concepto de self es polémico, y tiene múltiples definiciones, incluso, como plantea Berquez (1993), en los Estados Unidos ha tenido un desarrollo tan importante, que se generó toda una escuela. La Self Psychology, cuyo principal exponente es Kohut. Para esta escuela el concepto de self es complejo y según González (1993) se define como aquello ligado íntimamente al desarrollo de la libido narcisista, relacionado con el mundo de los objetos y la regulación de la autoestima, y que es concebido como la fuerza integradora que …mantiene la
psicológica duradera que ejerce una influencia continua, dinámica y activa sobre la conducta. p.p . Por otra parte, el self es un logro evolutivo de los comienzos de la niñez que se extiende toda la vida, y que para esta escuela, es anterior al yo, que solo comienza su actividad tras la unificación del self.
Sin embargo, a pesar que la definición del self en Kohut es harto compleja, se hace necesario abordar la conceptualización del self a partir del modelo propuesto por D. W. Winnicott, dado que, la definición del concepto que él propone, es inversa a la de Kohut, en tanto que el self es posterior al yo y depende de todo un proceso de desarrollo, que involucra no solo la relación con el objeto interno sino con el objeto externo, y por lo tanto se hace más pertinente su estudio en este trabajo. No obstante, la tarea no es sencilla, pues el concepto deriva de toda una serie de postulados, ya que para Winnicott es un logro del desarrollo emocional, y por lo tanto depende de diversos factores y se relaciona con otros conceptos ya conocidos, pero que se deben entender desde la perspectiva del autor. En este orden de ideas, se intentará exponer los factores que hacen parte del desarrollo emocional, para más adelante delimitar conceptos y acercarnos a la mejor definición posible del self con toda la riqueza de sentido que Winnicott le otorga a lo largo de su obra.
primario del funcionamiento mental, diciendo Con razón se objetará que una
organización así, esclava del principio del placer y que descuida la realidad objetiva del mundo exterior, no podría mantenerse en vida ni por un instante, de suerte que ni siquiera habría podido generarse. Sin embargo, el uso de una ficción de esta índole se justifica por la observación de que el lactante, con tal que le agreguemos el cuidado materno, realiza casi ese sistema psíquico. p.p. -225).
Lo que se pone de manifiesto con lo anterior, es que el infante es ante todo un ser que se encuentra en estado de dependencia, y por lo tanto para que el infante pueda llegar a ser necesita de algunas condiciones. Es por esta razón, que los infantes pueden llegar a ser de una u otra forma dependiendo de que las condiciones sean favorables o desfavorables, si bien, estas condiciones, no determinan el potencial del infante, el cual es heredado. Este potencial heredado, o núcleo de la personalidad, es lo que Winnicott llamara Self verdadero, e incluye la tendencia al crecimiento y desarrollo, que dependen del cuidado materno, y que solo podría tener un valor predictivo si se da por sentado un cuidado adecuado de la madre. (Winnicott, 1960/2009).
La integración es un proceso pertinente en tanto que para Winnicott (1945/1979), la vida mental comienza con un estado de no integración, que tiende a la integración, es decir, que ésta comienza en el principio de la vida. La tendencia a integrarse tiene la asistencia de dos series experienciales, la primera son los cuidados infantiles, de los cuales se hablará más adelante, y la segunda, son las experiencias instintivas que tienden a reunir la personalidad en un todo que parte desde adentro.
Sin embargo Winnicott (1945/1979) aclara que en la vida del niño hay varios periodos de tiempo en los cuales no le importa ser una serie de fragmentos o un ser total, o en los que no le importa si vive en una parte del cuerpo de su madre o del suyo propio, siempre y cuando, de vez en cuando pueda sentir que se reúnen sus fragmentos y que es algo. Con esto, Winnicott (1945/1979) quiere dejar claro que es muy diferente la no integración a la desintegración. La desintegración, fenómeno propio de las psicosis, depende de la patología de la no integración y de los retrasos en la integración. La desintegración produce temor debido a que se da después de que el individuo ha tomado consciencia sobre el resultado de sus propios impulsos, de las acciones que pueden realizar algunos fragmentos de su ser, lo cual implica que al desintegrarse se abandona al descontrol de estos impulsos y fragmentos que pueden atacar y/o hacer daño tanto a los objetos como a sí mismo.
son resultado de primitivos retrasos del proceso de personalización (Winnicott, 1945/1979).
La comprensión, se refiere al desarrollo de la apreciación del tiempo y el espacio, y de las demás propiedades de la realidad. El desarrollo de este aspecto se encuentra ligado íntimamente con los primeros encuentros del bebé con su madre. Depende de que el niño que tiene en principio una expectativa, forjada por su necesidad instintiva que siente con apremio, y la madre, que posee el pecho, la capacidad de producir leche y el deseo de verse atacada por un bebé hambriento, puedan vivir y sentir juntos la experiencia de esos primeros encuentros. Pero lo más importante, es que en ese momento la madre sea capaz de comprender y tolerar la situación de tal forma, que produzca una situación que se convierta en el primer lazo entre el niño y un objeto externo (Winnicott, 1945/1979).
En este punto nos acercamos a lo que le corresponde a los progenitores en especial a la madre, pues, lo anterior corresponde a la función de la madre de presentación del objeto (Winnicott, 1962/2009). Se debe aclarar que esta función, así como las que se describirán a continuación, son en principio parte de la psicología del niño, puesto que este se encuentra indiferenciado de la madre y su entorno (Winnicott, 1960/2009). También, que cada una de ellas hace pareja con uno de los procesos de desarrollo del infante, así la presentación de objeto se relaciona como vimos, con la relación objetal y con el mundo real, es decir, la comprensión, la función de sostén se relaciona con el proceso de integración, y la función de manipulación con el de personalización (Winnicott, 1962/2009).
Por manipulación, se entiende la provisión ambiental que corresponde al establecimiento de una asociación psicosomática, es decir, corresponde a los cuidados corporales del niño. La manipulación debe ser activa y adaptarse suficientemente bien al niño, para facilitarle que el proceso que parte desde adentro, sea un éxito y por lo tanto se establezca de manera satisfactoria la relación psicosomática (Winnicott, 1962/2009).
de los procesos, que a pesar de parecer puramente fisiológicos, son en realidad procesos psicológicos propios del infante, y que son determinados por la consciencia y empatía de la madre.
El sostén entonces, tiene varios objetivos, protege de la agresión fisiológica, toma en cuenta la sensibilidad dérmica y sensorial del infante, y …su desconocimiento de la existencia de nada que no sea el self… Winnicott, p.p. ,
1960/2009), incluye todos los cuidados rutinarios del día y la noche, que no son iguales para cada infante, ya que hacen parte de su psicología, y no existen dos infantes iguales, y sigue los cambios físicos y psicológicos propios del desarrollo del infante.
Por otra parte, el sostén constituye toda una etapa del cuidado parental que influye en el desarrollo del infante. Si se mira entonces al sostén como etapa del cuidado parental, se le suma a su definición, el hecho de que es una …relación
tridimensional o espacial, a la que gradualmente va añadiéndose el tiempo.
(Winnicott, p.p. 56, 1960/2009). Es importante mencionar que durante esta fase de sostén el infante se encuentra en un estado de dependencia, que va hacia la independencia, y que se puede clasificar en: Dependencia absoluta, dependencia relativa y hacia la independencia.
la madre, y poco a poco los va relacionando con sus impulsos personales. Hacia la independencia, el infante desarrolla formas para pasar el tiempo sin un cuidado real, lo cual, es un logro que depende de la acumulación de recuerdos de cuidado, de la proyección de sus necesidades personales y de la introyección del cuidado, más el desarrollo de la confianza en el ambiente (Winnicott, 1960/2009).
Paralelamente a este desarrollo que va desde la dependencia absoluta hacia la independencia, también se dan otros desarrollos importantes, en especial los que conciernen a la evolución del potencial heredado. Pero, para describir esto, se hace necesario proseguir la exposición en otros términos más teóricos, empezar la delimitación de conceptos y la integración de los aspectos del desarrollo emocional primitivo.
Para Winnicott (1962/2009), hablar de self tiene poco sentido antes de llegar a cierto punto del desarrollo, cuando el niño ya puede usar su intelecto para mirar lo que los otros ven, sienten y oyen acerca de su propio cuerpo infantil. Por esto, menciona que mucho antes se debe estudiar el desarrollo del yo. El yo en Winnicott (1962/2009), a diferencia del planteado por Freud, se encuentra desde el principio, aunque en un estado de no integración. De hecho el principio de la vida mental para Winnicott (1962/2009) se da cuando hay un yo, y para él no tiene sentido hablar del ello antes del yo, ya que es el yo quien recoge y guarda las experiencias del ello, de modo que, las experiencias anteriores al yo se pueden ignorar ya que para ese momento el infante aun sería una entidad carente de experiencias.
satisfacer la dependencia absoluta de su hijo cuando aun no se ha separado del self de la madre (Es decir, cuando la madre hace el papel de un yo auxiliar). Cuando la madre es suficientemente buena, puede satisfacer al infante de tal forma, que cuando éste surge de la matriz madre-bebé, puede tener una experiencia de omnipotencia. La madre puede hacer esto gracias a entregarse temporalmente a la única tarea de cuidar a su hijo (Winnicott, 1962/2009), condición a la que Winnicott (1956/1979) llamó, preocupación maternal primaria. Lo que hace posible que se de esta tarea es el hecho de que el bebé posee la capacidad de relacionarse con objetos subjetivos siempre y cuando la función de yo auxiliar de la madre se de satisfactoriamente.
No obstante, si el cuidado es suficientemente bueno, el yo en principio no integrado, sigue un proceso de desarrollo que tiene tres tendencias. La primera y principal, es la tendencia a la integración, principalmente en cuanto a los factores del tiempo y el espacio. La segunda es la tendencia a la personalización, para ésta, Winnicott (1962/2009) aclara que está de acuerdo en que el yo se basa en un yo corporal, pero que considera, que esto solo es posible cuando todo marcha bien y la persona empieza a relacionarse con su cuerpo y funciones corporales, teniendo a la piel como membrana limitadora (El concepto de yo-piel de Anzieu, 1987). La tercera tendencia es hacia las relaciones objetales, ante lo cual se aclara que no se trata tanto de satisfacer necesidades, sino de ofrecerle al bebé la posibilidad de que encuentre y concuerde con el objeto. Cada una de estas tendencias hace pareja con una de las funciones de la madre como ya se mencionó anteriormente. (Winnicott, 1962/2009).
Cuando todo esto marcha bien, se produce una tendencia a sentir la propia existencia, … pero para afirmar que ha empezado a existir un nuevo humano y a recoger experiencia que pueda llamarse personal es preciso postular los rudimentos de una elaboración imaginativa del funcionamiento puramente corporal Winnicott,
p.p. 79, 1962/2009). Todo lo anterior tiende al establecimiento de un self unitario, es decir, se da el self, que sería cuando una nueva persona humana puede erigir una personalidad sobre la pauta de una continuidad del seguir siendo . Pero como hemos
una reacción en el infante, que corta la experiencia de éste de seguir siendo . Si el
quiebre del seguir siendo por la necesidad de reaccionar es repetido, se inicia una
pauta de fragmentación del ser. Cuando se da esta pauta, el infante se va inclinar hacia la psicopatología (donde se puede presentar, hiperquinesia y falta de atención, entre otras perturbaciones más graves). (Winnicott, 1962/2009).
Relación entre los conceptos de self y self verdadero y falso.
El self verdadero solo puede existir si la madre se lo permite. Recordemos que el self verdadero es el núcleo de la personalidad o potencial heredado, y que solo comienza su existencia cuando la madre es capaz de reconocer su acción, y no solo de reconocerla sino también de permitir que surja. Para esto, es importante que la madre en principio, pueda ser un ambiente confiable y tranquilo para el infante, permitiendo que éste pueda empezar a vivir la experiencia de estar a solas en presencia de la madre, ya que él mismo introyecta ese ambiente confiable. Si esta experiencia puede darse, el infante se encontraría en un estado de relajación, donde puede permanecer por un rato no integrado de forma tranquila y gratificante, y en donde en algún momento puede salir una descarga motora que exprese una necesidad instintiva propia, esto sería el gesto espontáneo (Winnicott, 1958/2009).
experiencia ilusoria en donde todo depende de su creatividad y omnipotencia, pero que poco a poco si la madre sigue con su buena adaptación, le permite percatarse del carácter ilusorio de la experiencia y darse cuenta de que se encuentra jugando o imaginando. En este punto, es importante mencionar, que entre la madre y el bebé hay una cosa, actividad o sensación que sirve como puente entre los dos. Si ese elemento intermedio sirve como puente, va a ser la base de la simbolización (Esto se refiere a los objetos y fenómenos transicionales) (Winnicott, 1960/2009).
Por otra parte, una madre que no es suficientemente buena, no puede darse cuenta de las verdaderas necesidades de su hijo, y por el contrario, le impone sus propias demandas y reglas creando una base de sumisión. Lo que se estructura es entonces un self falso que busca proteger y ocultar al self verdadero, generando una vivencia de irrealidad y no existencia. Cuando la disociación o distancia entre el self verdadero y falso es muy grande, no hay cabida para la creatividad y la espontaneidad, e incluso el self falso puede ser tomado como real. Así mismo, si esta experiencia de omnipotencia no se presenta, no solo no se desarrolla el self verdadero, sino que la relación con el mundo y el objeto se vuelve desconfiada e inadecuada, no se da la capacidad de estar a solas, y el fenómeno que debería ser un puente entre el infante y el objeto se convierte más bien en un obstáculo. (Winnicott, 1960/2009).
que en realidad no hace más que explicar todo lo que tiene que ver con la experiencia de estar vivo. (Winnicott, 1960/2009) El self como concepto se encuentra en el intermedio entre el self verdadero y falso. Se constituye cuando el self verdadero se concreta en la experiencia continua de seguir siendo y cuando la distancia no es muy grande con el self falso.
Por esto es importante en principio el rol de la madre, porque protege el seguir siendo del bebé, ya que las intrusiones o fallas en la adaptación de la madre, crean una reacción que quiebra su estado de seguir siendo. Winnicott, / Si la pauta
de la vida del infante es reaccionar a las intrusiones, se produce una seria interferencia con la tendencia natural de la criatura a convertirse en una unidad integrada, capaz de seguir teniendo un self con pasado, presente y futuro. (Winnicott, pg. 113, 1963/2009).
Cuando se establece el self la realidad interior se vuelve un mundo personal en crecimiento, que se encuentra localizado tanto dentro como fuera del self que se ha establecido como unidad con una piel. Lo que esta adentro hace parte del self, aunque no esencialmente, y puede ser proyectado. Lo que esta afuera no hace parte del self, o no de forma esencial, pero puede ser introyectado. Cuando hay salud se da un intercambio constante mientras el niño vive y va recogiendo experiencias, de tal forma que el mundo externo se enriquece por el potencial interior, y el mundo interno se enriquece con lo que proviene del exterior. Finalmente el niño, que se ha
mundo pasado y futuro, y el universo hasta ese momento desconocido. Winnicott,
p.p. 129, 1963/2009).
Self y objetos y su relación.
En este orden de ideas como dice Bollas / El <<self>> de la persona es la historia de muchas relaciones internas. Cada infante, niño, adolescente y adulto (a lo largo de su ciclo de vida) experimenta las partes –en teoría son infinitas- del self articuladas por el juego de mudanzas de realidad interna y externa. Tan pronto como una de esas partes es objetivada (en el pensamiento o el sentimiento), en ese mismo acto adviene la existencia…A lo largo de una vida, objetivamos, conocemos y <<nos allegamos a>> los diferentes y varios estados de nuestro existir. Realidades emocionales y psicológicas traen consigo estados propios que pasan a ser parte de nuestra historia. Parece entonces que el concepto de self denota las posiciones y los puntos de vista desde los cuales percibimos, sentimos, observamos y reflexionamos sobre experiencias distintas y separadas en nuestro existir. Un punto de vista crucial nos viene del otro que nos experimenta. p.p. .
Sin embargo, no es sencillo definir el objeto como dice Green (2010) dado a que bajo este término se adscriben una gran multiplicidad de conceptos y a que no existe una concepción unificada del objeto. Sin embargo en este trabajo tomaremos solo algunas de sus acepciones, principalmente la de objeto externo y su representación, el objeto interno, teniendo en cuenta que esos objetos pueden ser percibidos como totales y parciales, y si son parciales de acuerdo a sus cualidades en especial la de bueno o malo (es decir basados en las sensaciones de satisfacción o frustración) (Klein, 1946). También será tomada en cuenta la función que cumplen en relación con el self, y para esto tomaremos como punto de referencia la definición de este concepto. Sin embargo antes de proseguir se hace necesario una breve introducción a la concepción de Klein a cerca de la vida emocional del bebé. Para Klein (1952/2003) durante los tres o cuatro primeros meses de vida el bebé siente una serie de ansiedades provenientes tanto del mundo interior como del exterior. Por un lado se encuentra la acción interna del instinto de muerte que produce temor al aniquilamiento y es fuente de angustias persecutorias, y por el otro el trauma del nacimiento que sería el prototipo de todas las angustias, pues es vivido como un ataque del mundo y por esto la relación de objeto se encuentra enmarcada en esta ansiedad persecutoria. Hay que aclarar que para Klein (1952/2003) la primera relación de objeto es con un objeto parcial, que no es otro que el pecho de la madre, al cual están dirigidas las pulsiones libidinales y destructivas.
que el pecho que frustra se vivencia como odiado y malo. La antitesis entre el pecho bueno y el malo se debe en parte a la poca integración del yo y a los procesos de escisión que se dan en este y en los objetos. Sin embargo Klein (1952/2003) menciona que el pecho bueno y el malo están unidos por la presencia de la madre y que la relación con ella se va construyendo poco a poco durante este estadio.
Algo que contribuye a la relación doble con el objeto (bueno y malo) son los procesos endopsíquicos de proyección e introyección , puesto que el bebé proyecta sus pulsiones amorosas al pecho gratificador mientras que las destructivas se las atribuye al frustrador, al mismo tiempo que por la introyección en el interior del bebé se instalan el pecho bueno y el malo. De esta forma la imagen tanto del objeto externo como interno se encuentra distorsionada en la mente del bebé por sus fantasías y por la proyección de sus pulsiones en el objeto. De esta forma el pecho bueno se vuelve en el prototipo de todo objeto gratificador y protector mientras que el pecho malo es el prototipo de todos los objetos perseguidores tanto internos como externos (Klein, 1952/2003).
esto hace que disminuyan las ansiedades persecutorias y que se fortalezca la confianza en el objeto (Klein, 1952/2003).
Klein (1952/2003) describe que se da un proceso de escisión para alejar al objeto bueno del malo hasta el punto en que el otro deja de existir, de tal forma que el objeto bueno es idealizado y el malo se vuelve en un perseguidor terrible, esta escisión aumenta la ansiedad de persecución y es causada por ésta. Sin embargo cuando la ansiedad de persecución no es tan grande la distancia entre los dos objetos es menor y se llega a momentos de integración en donde se sintetizan los sentimientos hacia el objeto, pero esto solo puede darse cuando predominan los instintos de vida, es decir que la tendencia a la integración es una expresión de estos instintos.
más diferenciadas, y por lo tanto también traen consigo cambios en las defensas que se emplean (Klein, 1952/2003).
La mayor integración permite un mayor reconocimiento de la realidad psíquica. La madre que se percibe como herida o dañada conduce a una identificación con este aspecto del objeto, lo que fortalece el impulso a reparar y la inhibición de las pulsiones agresivas. Se utiliza entonces la defensa maniaca (la negación, la idealización, la escisión y el control del objeto) para neutralizar ahora la ansiedad depresiva. El control del objeto cuando hay un predominio de la ansiedad depresiva es utilizado para impedir la frustración, inhibir la agresión y proteger a los objetos amados de la ansiedad depresiva. El proceso de escisión también cambia y el bebé ahora divide al objeto en un objeto indemne vivo y un objeto dañado. En la elaboración de la posición depresiva se da un enfrentamiento con la realidad y por lo tanto la imagen de los padres se vuelve más cercana a la realidad. Cuando el bebé introyecta una realidad tranquila, su mundo interno mejora y a su vez por proyección se mejora la imagen que tiene del mundo externo (Klein, 1952/2003).
pensar los pensamientos, en este sentido el pensar es un desarrollo impuesto por los pensamientos y no al revés.
Los pensamientos pueden ser clasificados según la naturaleza de su desarrollo como preconcepciones, concepciones o pensamientos y conceptos. La preconcepción podría ser equivalente al concepto kantiano de pensamientos vacíos, un ejemplo de esto puede ser la teoría de que el bebé tiene una disposición innata a la expectación del pecho. Cuando la preconcepción se pone en contacto con una realización, es decir, cuando el bebé que espera el pecho se encuentra con el pecho, el bebé se percata de que se dio la realización de ese hecho, formándose así una concepción. De esta forma las concepciones siempre estarán unidas a una experiencia de satisfacción (Bion, 2006).
evacuada Bion, p.p. , . Se desarrolla entonces un aparato para la identificación proyectiva en lugar de un aparato para pensar.
La intolerancia a la frustración puede obstruir el desarrollo de pensamientos y de la capacidad de pensar, si bien, esta última disminuye la sensación de frustración inherente a la apreciación de la distancia entre el deseo y su satisfacción (Bion, 2006). Con las concepciones se repite de forma más compleja el proceso que sucede con las preconcepciones. Una concepción no necesariamente encuentra una realización que
aproxime lo suficiente como para satisfacer. Si la frustración puede ser tolerada la conjunción de concepción y realización, ya sean positivas o negativas, inicia los procedimientos necesarios para aprender de la experiencia. Bion, p.p. , . Si la intolerancia a la frustración no es tan grande como para activar los mecanismos de evacuación, pero es suficientemente intensa como para predominar sobre el principio de realidad, la personalidad desarrolla omnipotencia en lugar de la conjunción de la concepción o preconcepción con una realización negativa. Lo que implica que se asume la omnisciencia como sustituto del aprender de la experiencia con ayuda del pensar y los pensamientos.
habitualmente es una fantasía omnipotente, en este caso opera realísticamente, es decir en su condición normal y no patológica (Bion, 2006).
Esta identificación proyectiva realística se evidencia en una conducta razonable calculada para despertar en la madre sentimientos de los que el niño desea liberarse. Si la madre es equilibrada podrá recibir estos sentimientos, transformándolos de tal modo que se los devuelve al niño en tal forma que sienta que puede manejarlos. Por el contrario cuando la madre no puede recibir estos elementos el niño se ve obligado a continuar utilizando la identificación proyectiva con mayor intensidad y frecuencia al igual que la reintroyección, lo que le queda a estos niños es la sensación de contener un objeto voraz que destruye todo y degenera los otros objetos de tal modo que más adelante son incapaces de recibir lo que les ofrece el ambiente. La habilidad de la madre para recibir estos datos del bebé y traducirlos, tienen como nombre la función alfa y la capacidad de reverie (Bion, 2006).
Los elementos beta a diferencia de los alfa no son recuerdos, pero pueden ser almacenados como hechos no digeridos, mientras que los elementos alfa son digeridos por la función alfa y por lo tanto están disponibles para el pensamiento (Bion, 1980)
La función alfa necesita de la capacidad de reverie o ensoñación de la madre, esto es, el estado anímico que esta abierto a la recepción de cualquier objeto del objeto amado, en el caso de la madre-bebé se refiere a que la madre esta en disposición de recibir las identificaciones proyectivas del bebé, ya sean sentidas por este como buenas o malas. Estos contenidos que en principio son elementos beta, cuando hay reverie son metabolizados y convertidos en elementos alfa, es decir se vuelven experiencias emocionales y recuerdos susceptibles de ser usados como pensamientos. En este sentido la identificación proyectiva realística es no solo una primera forma de pensamiento en la que el niño se sirve de la madre sino el medio por el que en primera instancia se puede dar la función alfa (Bion, 1980).
Sin embargo como dice Bion (1980) en la vida mental sana, la oscilación entre las posiciones o como el llama las tendencias a la integración y desintegración es lo que permite el desarrollo, de tal forma que el estancamiento en uno de los polos lleva a la patología. El buen desarrollo también depende de la posibilidad de la oscilación de la función continente-contenido, que es el modelo de los intercambios entre el mundo interior y el exterior, así como el precursor de la creación de un espacio psíquico propio y de que se pueda dar la tendencia a la integración. En este punto el papel de la madre es fundamental pues es el primer objeto que cumple la función continente y por lo tanto es quien aglutina las partes del yo del infante, de tal manera que como realice esta función, que en cierta medida depende de la función alfa, implicará el como se van integrando tanto los datos sensoriales como el yo del infante, de esta forma, se pueden integrar como contenidos y objetos totales dotados de significado, o se pueden apelmazar siendo cosas en si mismas confusas y por lo tanto trayendo para el niño mayor confusión e imposibilidad de permanecer integrado.
Los tiempos hipermodernos.
El concepto de posmodernidad fue introducido a finales de los años setenta …para calificar la nueva situación cultural de las sociedades desarrolladas.
(Lipovetsky, p.p. 53, 2006). En su discurso se designaba tanto el hundimiento de las ideologías históricas y la desarticulación de los fundamentos absolutistas de la racionalidad como la dinámica de pluralización e individuación de nuestras sociedades. Se volvió necesario entonces pensar en una sociedad más heterogénea y optativa y menos centrada en las expectativas por el futuro. Por esto, aparecieron horizontes más cercanos y una temporalidad dominada por lo efímero. (Lipovetsky, 2006).
El triunfo paralelo del consumismo, centrado en la vida presente, empezaba a señalar con la posmodernidad la llegada de una temporalidad social que no se había presentado antes, y cuya característica principal, era la primacía del aquí y ahora. Pero lo posmoderno según Lipovetsky (2006) en realidad no era una superación de la modernidad, sino más bien marcaba un viraje y un cambio dentro de la modernidad, como una especie de transición, esto debido a que lo posmoderno aun se basaba en el pasado, y por lo tanto desde un principio no tenía como ir hacia delante, pues no estaba pensado hacia donde ir, por esta razón esa época ya ha terminado (Lipovetsky, 2006).
p.p. 55-56, 2006). Antes de este momento la modernidad funcionaba limitada por una serie de contrapesos, contra-modelos y contra valores, pero estos en la actualidad, ya no son estructurantes en nuestra sociedad. Por su parte, los elementos posmodernos no se desvanecen sino que permanecen bajo una lógica moderna desinstitucionalizada y desregularizada, en donde, la sociedad del mercado se impone, la religión y la familia se privatizan y el Estado retrocede. De esta forma, lo que se encuentra en circulación …es una segunda modernidad, desreglamentada y globalizada, sin oposición, totalmente moderna, que se basa en lo esencial en tres componentes axiomáticos de la misma modernidad: el mercado, la eficacia técnica y el individuo. Teníamos una modernidad limitada y ha llegado el tiempo de la modernidad acabada (Lipovetsky, p.p. 57, 2006).
A esta modernidad acabada Lipovetsky (2006) la llama hipermodernidad, debido a la existencia de lo híper en varios aspectos de la sociedad como lo son, un …hipercapitalismo, hiperclase, hiperpotencia, hiperterrorismo, hiperindividualismo, hipermercado, hipertexto… p.p. , entre muchos otros aspectos que solo revelan
una modernidad elevada a la enésima potencia. Todo esto revela un funcionamiento extremo en donde incluso los comportamientos individuales se encuentran atrapados en él, como si dieran un testimonio del consumismo exagerado, en las practicas del dopaje, … los deportes de alto riesgo, los asesinos en serie, las bulimias y anorexias, la
otro, hay una proliferación de las patologías individuales, el consumo desmedido y las conductas anárquicas (Lipovetsky, 2006).
Se da entonces un hiperindividualismo que coincide no sólo con la interiorización del modelo económico, que busca la maximización de los intereses particulares en la mayoría de las esferas de la vida (sexualidad, religión, escuela, política, etc. , … sino también con la desestructuración de las formas antiguas de la
regulación social de los comportamientos, con una marea creciente de patologías, trastornos y excesos conductuales. Lipovetsky, p.p. -59, 2006). De esta forma la época hipermoderna con sus operaciones de normalización técnica y de desligadura social, fabrica en un mismo movimiento, tanto dependencia como independencia subjetiva, tanto orden como desorden, tanto moderación como desmesura. (Lipovetsky, 2006).
Como consecuencia de esta versión privatizada de la modernidad, el individuo no tiene pautas ni configuraciones determinadas que seguir como en la modernidad, ya que hay demasiadas pautas que chocan entre si y cuyos mandatos se contradicen, de tal forma que cada una de ellas han sido despojadas de su poder coercitivo o estimulante. Como resultado, la creación de pautas y la responsabilidad de su fracaso caen sobre el individuo, pero además se convierten en unas pautas sumamente cambiantes, hasta un punto nunca antes experimentado por las generaciones anteriores, ya que, como todo lo líquido difícilmente mantiene su forma. (Bauman, 2009)
adjetivos pues relaciona estas dos modernidades con la metáfora de lo líquido y lo sólido. Refiere que los líquidos o los fluidos a diferencia de los sólidos no conservan su forma fácilmente, tampoco se fijan al espacio, ni al tiempo, a diferencia de los sólidos que tienen una clara dimensión espacial. Los líquidos están siempre dispuestos a cambiar su forma, por esto lo importante en ellos es el tiempo más que el espacio que pueden ocupar, ya que después de todo, sólo lo llenan por un momento. En cierto sentido los sólidos cancelan el tiempo, incluso en su descripción se podría omitir por completo el tiempo, mientras que en los líquidos lo que importa es el tiempo, y en su descripción sería un error ignorar este factor.
Los líquidos se desplazan fácilmente (Fluyen, se derraman, se desbordan, salpican, se vierten, se filtran, gotean, inundan, rocían, etc. … a diferencia de los sólidos no es posible detenerlos fácilmente –sortean algunos obstáculos, disuelven otros o se filtran a través de ellos empapándolos –. Emergen incólumes de sus encuentros con los sólidos, en tanto que estos últimos –si es que siguen siendo sólidos tras el encuentro – sufren un cambio: se humedecen o empapan. La extraordinaria movilidad de los fluidos es lo que los asocia con la idea de levedad . (ay líquidos que
son más pesados que muchos sólidos, pero de todos modos tendemos a visualizarlos como más livianos, menos pesados que cualquier sólido. Asociamos levedad o
liviandad con movilidad e inconstancia… Bauman, p.p. , Por estas razones
se considera que lo líquido es una metáfora adecuada para aprehender la naturaleza nueva de esta fase de la modernidad. (Bauman, 2009)
movibles, maleables, reactivos, propensos al cambio permanente… Lipovetsky, p.p. 60, 2006), tal y como se alude en la metáfora de lo líquido, creando una cultura del más aprisa y de siempre más, más eficacia, más innovación, etc. Siendo un proceso que gira en un vacío, sin finalidad ni sentido, en donde cada vez aumenta la rapidez de las operaciones y los intercambios, en donde el tiempo falta, es problemático y se vuelve el centro de los conflictos sociales, en donde se despliegan una multiplicidad de temporalidades divergentes.
En este sentido, y con la preponderancia del culto al presente, para Lipovetsky (2006) resulta fundamental preguntarse por cuáles son los contornos exactos de ese presente y qué vínculos mantiene con los demás ejes temporales (pasado y futuro), y cómo se relaciona con ellos en este contexto. Pero sobre todo resalta la importancia de preguntarse por el tiempo social y cómo se organiza (Lipovetsky, 2010). En nuestro caso, como veremos más adelante, se llevará esta pregunta al plano del individuo y a cómo afecta la estructuración de su self.
Los problemas del tiempo y el individuo
fracasos y catástrofes de la modernidad político-económica Las dos guerras mundiales, los totalitarismos, el Gulag, el Holocausto, las crisis del capitalismo, el abismo Norte-Sur) sino también por la aparición masiva de nuevos sistemas de referencia que ofrecían nuevas perspectivas a la existencia, y que se expresaban en especial en el interior de la vida cotidiana, revolucionándola, y produciendo alteraciones de las aspiraciones y formas de vida que terminaron por consagrar al presente (Lipovetsky, 2006).
En el centro de este cambio de la temporalidad esta el paso del capitalismo productivo, con su estructura social rigurosa y disciplinada, a una economía de consumo y comunicación de masas, organizada como sociedad-moda … reestructurada de arriba abajo por las técnicas de lo efímero, la renovación y la seducción permanentes… Lipovetsky, p.p. , , en donde por todas partes se
presenta la caducidad acelerada de los productos y modelos. De esta forma, ya no hay como en las sociedades tradicionales repetición de modelos anteriores, sino por el contrario, … novedad y tentación sistemáticas como norma y como organización del
presente. Lipovetsky, p.p. , .
Esto sustituye la acción colectiva, la tradición y las esperanzas del futuro, por la felicidad privada, el movimiento y la novedad perpetua, respectivamente. Trayendo consigo una cultura hedonista que incita a la satisfacción inmediata de las necesidades y placeres, la expansión de uno mismo y el consumo con impaciencia. De esto deriva el hecho de que la prevalencia …del presente se haya instalado menos por defecto de
Pero, a partir de los años ochenta se empezó a presentar según Lipovetsky …un presentismo de segunda generación sostenido por la globalización neo -liberal y la revolución de las tecnologías de la información. p.p. , marcando
consigo el final del posmodernismo y por medio de la conjunción de estas dos series de fenómenos, una compresión del espacio-tiempo, que exalta las lógicas del tiempo breve. Esto trae consigo una devaluación de las formas de espera y la lentitud, privilegiando la inmediatez, la simultaneidad y los intercambios en tiempo real.
La reorganización de la vida económica, en el consumismo y la comunicación masiva e inmediata, trae consigo consecuencias dramáticas para la población debido a que el capitalismo acelerado y la rentabilidad inmediata, traen reducciones de efectivos, disminución del empleo y amenazas de paro. Todo esto hace que se viva en un tiempo de riesgo e incertidumbre que se contrapone a la primacía de lo frívolo y presentismo de lo posmoderno, y de hecho, de manera creciente el tiempo presente se vive con inseguridad, haciendo que el hedonismo de cierta forma retroceda ante el miedo (Lipovetsky, 2006). Esto también indica, que si bien el presente predomina en lo hipermoderno, no se han perdido los otros referentes temporales, sino que la relación con estos se ha transformado y cambiado su sentido.
(p.p. 70). Por esa razón, para Lipovetsky, la caída de la creencia en el progreso se debe leer, no como presentismo absoluto sino como un porvenir puro que se debe construir sin leyes establecidas e inflexibles del devenir. Así, mientras triunfa el tiempo breve en la economía y los medios, las sociedades no dejan de orientarse al futuro e intentan hacer técnicamente posible lo imposible. No obstante, la dificultad para imaginar el futuro se basa en la superpotencia tecnocientífica que constantemente esta transformando el después (Lipovetsky, 2006)
Toda esta situación también se expresa en el plano individual, haciendo que el significado de vivir al día como algo que da libertad y como una conquista en la vida personal, cambie y tome más bien el sentido de una necesidad impuesta por la desarticulación del mercado liberal. Por esta razón, si bien el consumismo, las satisfacciones inmediatas y el hedonismo no han desaparecido sino incluso han aumentado, ahora se encuentran dentro de una ola de temores e inquietudes. Para Lipovetsky , …la hipermodernidad no designa tanto la concentración en el
instante como su retorno vinculado a un futuro que se ha vuelto inseguro y precario.
(p.p. 75) Una expresión de ello se da en la dificultad de los jóvenes para elegir carreras, en su comienzo de una búsqueda de títulos, como seguro para el porvenir más que para solucionar deseos inmediatos.
presente asimila de manera creciente la dimensión del después. Lipovetsky, p.p. ,
2006). Por lo tanto, no se ha dado una ética del instante absoluto, sino una pseudopresentismo atenuado por la obsesión de lo por-venir (Lipovetsky, 2006).
Por otra parte, simultáneamente aparecen formas de valoración de lo que permanece. Un ejemplo de ello, se da en las relaciones de pareja, que si bien son más frágiles y precarias, aun se persiste en el matrimonio, ha tomado fuerza la idea de fidelidad y el deseo por tener relaciones estables, de tal forma que una fuente de frustración e insatisfacción grande es por las experiencias sin mañana. Así, el amor continúa siendo un ideal colectivo, en causa, por la duración a la que se asocia. Lo mismo sucede con el deseo de tener hijos, de tal forma, que pareciera que la sociedad hipermoderna no dejara que en el ámbito de lo privado prevalezca el instante, sino más bien que buscara aspectos de duración que establezcan un contrapeso al reinado ansiogénico de lo efímero (Lipovetsky, 2006).
ocio, vacaciones, salud, educación, horarios laborales variables, tiempo de la jubilación) que han generado tensiones desconocidas antes. Lipovetsky, p.p. , 2006).
Así pues, la preocupación obsesiva por el tiempo de la modernidad respecto al tiempo laboral, ha permeado en nuestra época todas las esferas de la vida, y como menciona Lipovetsky La sociedad hipermoderna se presenta como una sociedad en la que el tiempo se vive de manera creciente como una preocupación fundamental, en la que se ejerce y se generaliza una presión temporal en aumento (p.p. 79, 2006). Lo que implica a su vez que estas contradicciones temporales también repercutan en la vida cotidiana, y unidas a la preocupación por el porvenir traen la impresión de no estar en la vida verdadera Lipovetsky, . Y con razón, ya que simultáneamente a esta
problemática, el individuo se encuentra expuesto a opciones infinitas para afrontar el porvenir creando problemas de identidad. Ya que al mismo tiempo de que estas posibilidades brindan una grata sensación de libertad de poder convertirse en alguien, también indican que aunque convertirse sugiere que nada ha terminado y que todo está por delante, el ser alguien que promete esa conversión, augura el silbato final del arbitro: no eres más libre cuando has alcanzado tu propósito, no eres tu mismo
cuando te has convertido en alguien . El estado de incompletad e indeterminación implica riesgo y ansiedad, pero su opuesto tampoco produce placer, ya que cierra todo aquello que la libertad exige que permanezca abierto. Bauman, p.p. ,
aceleración del ritmo de vida, sino de un conflicto subjetivo de la relación con el tiempo. Como dice Lipovetsky, Ya no es clase contra clase, sino tiempo contra tiempo,
futuro contra presente, presente contra pasado p.p , , lo cual implica una
serie de contradicciones existenciales.
El tiempo acelerado en la vida de las personas trae varias repercusiones, se instala una atmosfera de exageración, de estrés permanente y el despliegue de toda una serie de trastornos psicosomáticos. Dice Lipovetsky , De ahí la idea de que
la hipermodernidad se caracteriza por la ideologización y la generalización del reinado de la urgencia. p.p. Y contin’a …Cada vez son más las personas…que se quejan de estar desbordadas, de <<ir con el tiempo justo>>, de estar agotadas p.p.
82). De esta forma, lo que más se valora es el tiempo, y la mayor queja por su puesto es la falta de tiempo. Pero, simultáneamente aquellos sin empleo tienen demasiado tiempo y se encuentran agobiados por el tiempo muerto de su existencia. Esto trae consigo nuevas formas de desigualdad social en relación con el tiempo, sin que esto opaque la dinámica global que ha transformado la relación con el tiempo, por encima de los problemas de clases y grupos sociales concretos.
se nutre tanto de la angustia del placer como del placer inherente a los cambios y el deseo de intensificar el curso de la vida cotidiana. De esta forma el consumo se vuelve una forma de recuperar la experiencia del tiempo mediante novedades que se
presentan como simulacros de aventuras. Lipovetsky, p.p. 84, 2006). Para Lipovetsky (2006) lo que nos define es el deseo de renovación perpetua de sí-mismo y del presente. Hay un rechazo hacia el tiempo usado y repetitivo, que denota no un rechazo hacia la muerte sino la angustia de repetir y no sentir. Ante esto dice Lipovetsky En la hipermodernidad todo es como si viera la luz una nueva
prioridad: la de ser perpetuamente <<joven>>. Nuestra pulsión neofílica es ante todo un exorcismo del envejecimiento de la vivencia subjetiva: el individuo desinstitucionalizado, volátil e hiperconsumidor es el que sueña con parecerse a un ave fénix emocional. p.p.
Sin embargo, a pesar de todo esto, para Lipovetsky (2006) en la hipermodernidad hay un sujeto, y de hecho plantea la existencia de una mayor autorreflexión, ya que para él los medios de comunicación funcionan como instrumentos de distanciamiento e introspección sobre la propia vida, lo cual constituye una paradoja pues estos procesos trascendentales se dan por la acción de lo efímero. Mientras que se sufre el apremio del tiempo, … progresan la independencia de los individuos, la subjetivación de las orientaciones, la reflexión sobre la propia vida Lipovetsky, p.p. , . Sin embargo, en este trabajo nos
central son conflictos existenciales, y en donde incluso se cuestiona la propia existencia.
El mismo Lipovetsky (2006) da la pista cuando dice que lo que más debe inquietarnos es la fragilización de la personalidad y cómo ésta se relaciona con el debilitamiento de lo colectivo, y la posición de los individuos frente a las imposiciones de los grupos (la familia, la religión, los partidos políticos, las clases). El individuo aparenta ser más fluido, móvil e independiente socialmente, pero, estas características lejos de evidenciar la afirmación triunfante de un sujeto dueño de si mismo, evidencian la desestabilización del Yo. Para Lipovetsky (2006) una prueba de ello es la marea de síntomas psicosomáticos, trastornos compulsivos, depresiones, ansiedades, tentativas de suicidio, perturbaciones del ánimo, desorganización de la personalidad, la multiplicación de los trastornos psicológicos y de los discursos de la queja.
Por su parte Bauman (2009) aunque en otros términos, menciona que cuando se piensa en identidad se piensa en una imagen de armonía, lógica y coherencia, características que para el flujo de nuestra experiencia carecemos completamente. La búsqueda de identidad es la lucha constante por detener el flujo, por solidificar lo líquido. Sin embargo dice que lejos de disminuir ese flujo, las identidades son como la costra que se endurece una y otra vez sobre la lava volcánica, que vuelve a fundirse y disolverse antes de haber tenido tiempo de enfriarse y solidificarse. Así, siempre hay necesidad de una prueba más, y otra –y esos intentos solo se concretan aferrándose desesperadamente a cosas sólidas y tangibles, que prometen duración, sean o no adecuadas para combinarse entre si... p.p. . Más adelante continua diciendo Las