Bitácora de una estudiante que clase

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(1)Bitácora de una estudiante que da clases.

(2) Bitácora de una estudiante que da clases. Jenny Lorena Victoria Ramírez Código:20102016033. Facultad de Artes ASAB Universidad Distrital Francisco José de Caldas 2016.

(3) Dedicatoria. Tutor del proyecto: Vicenta Victoria Gómez Ilustración: Jenny Lorena Victoria Ramírez Fotografía: Tatiana Villamil Diseño de caratulas y diagramación: Adriana Victoria Rivera. Dedicado en su totalidad al mejor maestro del mundo, a aquel que me dio alas y me enseñó a volar muy alto, poniendo un cielo precioso para que yo pudiera descubrirlo. A doña Elsa quien me prestó su casa para construir lo que para muchos es una locura, por eso, sin su ayuda no hubiera sido posible. A mi hermana Adriana, pues le puso pasión al proyecto, me regaló muchos abrazos, siempre me recibió en su mesa multiplicando lo delicioso que había cocinado y por si fuera poco dejó su sello en este documento. A mi mamá quien siempre ha pensado, que estudiar artes es un valioso privilegio y a mi hermanita chiquita, que aunque ya no es tan chiquita, su ejemplo me ha inspirado. A mi músico favorito, quien siempre ha estado dispuesto a cabalgar en un corcel blanco por el desierto. A mi papá que se le midió a aprender a soldar conmigo. A todos ellos gracias, sin embargo, no quiero despedirme sin mencionar a dos valiosas mujeres y una mujercita:. Luna,. una de mis estudiantes quien es la mejor dibujante que he conocido. Ella me enseñó más de lo que yo pude enseñarle, ya que su mundo cambio el mío. Katherine, pues aunque ya no está con nosotros, decidiendo emprender un viaje muy largo a un cielo más alto, y su despedida es algo que recuerdo con nostalgia, tengo muchos motivos para dar gracias por el tiempo que pude compartir contigo. Y Vicenta Gómez, mi tutora y la mejor cómplice que he tenido, agradezco su tiempo, dedicación y paciencia para aguantarme tanto tiempo, gracias porque en este recorrido de profe y estudiante, siempre tuvo el corazón dispuesto para escuchar cada una de las historias que forjan este documento..

(4) Contenido. Antes de leer:. 8. Capítulo 1 Parte1 “-Si estudias artes, te tocó dar clases-”: Libre! Dando clases antes de que te toque dar clases: En el salto de la teoría a la práctica, definitivamente nos rajamos:. 10 10 11 13 14. Parte 2 Dedicado al profesor gritón: sobreviviendo en la jungla de la experiencia. Aprendiendo a gritar a los estudiantes:. 20 24. Capítulo 2 Arqueología de objetos escolares Modelo pedagógico: la cómoda tabla Clases ergonómicamente incómodas El pupitre no se raya: Vigila y vencerás: Es hora de mirar el objeto: No me gusta el colegio! Del dictar a dar clases, un ejercicio que recae sobre el objeto: Al revés pero al derecho. 26 26 31 32 34 36 39 40 43. Capítulo 3 Desde el objeto al concepto, reflexiones que rondan en el momento del hacer. La educación es un remiendo: Educación básica primaria: Pedagogía Pinocho La tierra es redonda pero a mí no me consta El cuaderno se califica: A esto: Normas de uso para un cuaderno de primaria: Es momento de hacer:. 46 48 50 50 56 58 60 61 65.

(5) Antes de leer:. Apreciado. lector, es posible que estés pensando pasar por alto estas primeras páginas: las de una aburrida introducción de reflexiones previas, que podría habitar entre las muchas que ya existen en tu archivo personal de textos leídos. Por eso, algunos solemos ojear el índice de cualquier documento, para así poder rápidamente entrar en materia. Sin embargo, debo advertirte que si este es tu objetivo, probablemente no le encuentres mucho sentido a lo que voy a contarte, pues como en todo relato donde te has perdido una parte, será más complejo entender el nudo y desenlace.. No. sé por qué te interesó este documento, tal vez te llamó la atención el título, el índice o la encuadernación. Puede que sea tu obligación porque eres el jurado, o es posible que me conozcas y te cause curiosidad lo que he escrito. También existe una gran posibilidad de que ninguna de estas razones sea la tuya, lo cierto, es que estas leyendo, por eso, me. parece importante contarte que estas palabras están pensadas para ser recorridas y desmenuzadas. Una a una, en su orden particular, van tejiendo procesos, éstos a veces olvidados y hasta relegados por el afán de tener resultados. Sin embargo, al detenernos en ellos, solemos encontrar elementos valiosos, inclusive aún más grandes y profundos que el tan anhelado final1.. Toda esta arqueología, con el propósito de descubrir varias voces; las de profesores, estudiantes, pedagogos y empíricos. Anécdotas que han terminado por nutrir cada frase y el proceso creativo, las cuales con el ánimo de indagar que hay más allá, se apoyan en mi propia historia, la de una estudiante que da clases, y de esta manera entender algo que me inquieta: el enmarañado recorrido al dictar una clase.. Quiero. pedirte que te permitas caminar en esta senda, de manera tranquila y sin afanes; pues si algo he aprendido del oficio artístico, y redactando cada idea, es que del afán no queda sino el cansancio. El hacer pausas durante el camino, nos permite darnos cuenta de lo que realmente sucede, para que con calma hablaremos del colegio, centrándonos específicamente en formación para la educación básica primaria, y de las muchas tensiones que ahí se generan, del sistema que lo conforma, los profesores que enseñan y curiosamente estudiantes que estudian. Esto último, aunque suene redundante, es una idea compuesta por distintas características que una a una iremos abarcando, las cuales fácilmente pueden generar una muy amplia gama de posibilidades, miraremos algunas, esas que la experiencia me ha permitido vivir, haciendo posible decir que no es tan sencillo como parece.. Al finalizar de leer, no es mi intención que tú compartas mi punto de vista, es más, creo que si no estás para nada de acuerdo has dado el. primer paso: No creer en todo lo que te digo. Duda siempre, pues si bien es cierto que a lo largo de este dialogo, me adentraré en terrenos tan estudiados y replanteados como la pedagogía, en donde someteré a tu juicio una búsqueda que he llevado por un par de años, en medio de libros, teorías, posturas, contradicciones y desde mi propia experiencia, ten en cuenta que siempre hablaré como una estudiante de artes, no como una experta pedagoga.. Nunca he estudiado pedagogía y aún no sé si quiero hacerlo; partiendo de este hecho, no podría hablarte de un terreno que no conozco, de nada me serviría crear todo un discurso seco e inexperto, el cual formé con retazos de los muchos libros que he leído sobre el tema, recargando todo su peso en la poca experiencia que tengo en el ejercicio de dar clases. Además, en este proceso y después de haber leído tan variadas posturas, siento que es inútil inventar una teoría nueva, si es que aún es posible hablar de lo nuevo2.. Prefiero hablarte de lo que he aprendido, y desde la carrera que he estudiado. Aún no soy artista pero espero convertirme en una algún día, sé que no va a ser para el tiempo que me gradúe; pues este oficio no es cuestión de formalismos. Por ahora, me dirijo a ti como una estudiante de artes plásticas, que por alguna razón, en cierto momento de su vida decidió dar clases de inglés, aprovechando que hablaba bien el idioma. Poco a poco, esto se fue expandiendo y terminó dando clases de español, ciencias, matemáticas y dibujo, buscando herramientas en Google y documentándose sobre temas que no tenía ni idea. Todo esto con el fin de ayudarle a sus estudiantes, quienes después de clase, miraban con angustia los cuadernos de otras materias, llenos de malas calificaciones y notas con llamados de atención. Ideas que reforzaban el rótulo que llevaban: El de malos estudiantes.. Para este punto, puede que te preguntes que tiene que ver el dar clases a manera de trabajo, y si se quiere como opción de supervivencia, con el hecho estudiar artes plásticas. Yo me pregunté lo mismo, y al principio no tenía que ver mucho, sentí que trabajaba en algo que no tenía nada en común con mi carrera. Sin embargo, con el pasar del tiempo, me di cuenta que tenía todo que ver; ya que es ahí donde radica el principal objetivo de este proceso investigativo y de creación, el cual tiene el inmenso privilegio de haberse desarrollado sobre la práctica, para sentir que a través de las artes plásticas hay mucho que podemos decir sobre la educación: Dudando como primera medida, desplegando y escarbando en el proceso, ese que se supone nos llevará al resultado, finalmente en mi caso, las artes se han convertido en una herramienta que nos permite pensar, si la forma en que abordamos estos procesos educativos son realmente los más apropiados. Gracias por acompañarme.. 8. 1. “Culturalmente nuestro sistema tiende a vincular el aprendizaje o el desarrollo de cualquier proyecto, con el trabajo productivo,. 2. “La idea de lo nuevo en el contexto artístico es un territorio de amplias discusiones, en especial con la aparición de la neovanguardia,. pues si aprendes hay resultados, lo que implica que se finaliza un proceso. Lo complejo es cuando la total confianza está puesta. que recupera eso que ya se había hecho con una nueva estética, sin embargo bajo los discursos de la contemporaneidad, hablar. en las capacidades del individuo y el resultado concreto que va a generar pasando por alto el proceso que lleva al mismo”.. de la innovación de en el arte comienza a ser conflictivo pues vivimos en una atmósfera en donde todo tiende a ya estar hecho”.. Zuleta, Estanislao. Educación y democracia un campo de combate. Ed. Fundación Estanislao Zuleta, Cali 1995, Pg: 55.. Foster, Hal. El retorno de lo real. Ed: Acal 1999. Madrid, pg: 8.. 9.

(6) Capítulo 1 Parte1. “-Si estudias artes, te tocó dar clases-”: Si tú mi apreciado lector, en la inmensa búsqueda que iniciaste para saber cuál era tu misión en este mundo, decidiste estudiar artes o ya eres artista, (en cualquiera de las ramas: música, teatro, danzas, literatura, artes plásticas o tal vez alguna otra) muy probablemente te sientas identificado con la siguiente pregunta: -¿y usted de qué va a vivir?-. Cuando inicias a caminar por el gremio, sientes que solo a ti te acorralan con esas palabras, pero cuando indagas te das cuenta que es más común de lo que piensas.. Si. no eres artista, y sientes gran alivio, porque tu familia no te cuestionó cuando les contaste lo qué ibas a estudiar, probablemente te preguntes de qué vive una persona que escoge una carrera de este tipo. Bajo esta pregunta, es posible que se solidaricen algunos de mis colegas en la academia, que. hoy se encuentran en una intensa búsqueda en medio de sus intereses, líneas de trabajo y proyectos investigativos. Sin embargo, si hoy me hicieran exactamente la misma pregunta, en este punto cuando estoy a escasos meses de graduarme, creo que no tendría una respuesta muy exacta; pues la academia nunca te enseña en qué vas a trabajar, cómo lo vas a hacer o de qué manera vas a ingresar al circuito laboral. Tampoco en el pensum académico existe una materia que se llame las posibilidades laborales del artista o algo parecido, en este lugar tan solo pulen tus habilidades o tu talento3 si así quieres llamarlo, para que lo pongas en diálogo con un contexto, y te enseñan a reflexionar sobre el mismo entendiendo las distintas características que lo conforman.. Por. todas las características que implica esta primera impresión, el panorama puede sonar algo desalentador, y aunque vincularse laboralmente no es tan sencillo, el campo de acción del artista puede ser tan amplio como este decida que debe serlo: La capacidad reflexiva que se desarrolla, te permite entender las distintas características del mundo o pequeño micro-mundo que te rodea, estableciendo diálogos que otros no están en capacidad de hacer, no porque no puedan, sino porque no logran verlos. Mi proceso artístico, lo percibo como un continuo juego a los detectives, en donde encuentras pistas que terminan siendo los detonantes de todo un proceso creativo e investigativo, en donde tienes la autonomía de decidir hasta qué punto quiere llevarlo y en qué escenario vas a ponerlo en marcha.. Aunque. podríamos hacer una lista extensa de las posibilidades laborales que tiene un artista, específicamente hablando del campo. que me compete, las artes plásticas y visuales , es inevitable llegar a un punto donde se encuentran gran cantidad de colegas graduados: el de la docencia. En este territorio, te encuentras con personas que llegaron por gusto y otros porque simplemente les toca, ya que no encuentran trabajo en nada más.. Lo curioso es ver, que cuando tu mencionas esta posibilidad, dentro de las muchas otras que enumeras cuando te preguntan ¿y usted de qué va a vivir?, como convocatorias, autogestión de proyectos, curadurías, ilustración para editoriales, abrir campo en espacios alternativos, en fin, eso depende de los intereses particulares de cada artista, percibes en el ambiente una tranquilidad que se auto consuela, pues al frente tuyo está tu papá, tu mamá o quien sea que te pregunte pensando para sí mismo: Bueno al menos va a dar clases, va a tener un trabajo, no es mucho pero es algo. Y cuando estas como en mi caso, culminando este proceso formativo donde escuchas constantemente: ¿y cuando te gradúas? o ¿cómo va la tesis?, empiezas a darte cuenta que todos los que te rodean, en especial quienes no son artistas, ya dan por hecho que vas a salir directo a dar clases.. Desde esta perspectiva siento que tengo un terreno ganado, no porque el dar clases sea la única alternativa laboral estable que exista, pienso que si la docencia no es de tu agrado, perfectamente puedes entrar en otro campo de acción. Pero realmente no es mi caso, a diferencia de muchos artistas que son profes por obligación y no por convicción, el dar clases se ha convertido para mí en un proceso de constante aprendizaje que enriquece el desarrollo creativo, ya que mis estudiantes han logrado enseñarme más de lo que yo he podido enseñarles a ellos. Al llegar a este punto, hay elementos que inevitablemente arrojan preguntas; pues si al estudiar artes plásticas, hay una gran posibilidad que trabajes como docente, entonces ¿habrá necesidad de prepararse a nivel pedagógico y actitudinal?. Claramente, este no es el enfoque del proyecto curricular de la academia en donde me he formado, (facultad de artes ASAB). Si bien, existe una gran cantidad de egresados que incursionan en la pedagogía, este no es el perfil profesional que se busca. Sin embargo, más allá de discutir si se debe o no implementar, debido a la recurrente ocupación de los estudiantes. y egresados como profes, me interesa más, centrarme en el real detonante de este argumento: El ejercicio de dar clases.. Escuchando. historias por los pasillos de la ASAB, es posible encontrarse con infinidad de razones por las cuales un(a) estudiante termina dando clases. Puntualmente en mi caso, no sabría decir, si yo escogí la docencia o la docencia me escogió a mí; pues he dado clases y manejado grupos de estudiantes desde los 15 años, y aun siendo estudiante en el colegio, otros me trataban como profe sin siquiera yo buscarlo. Parecía como una especie de reconocimiento en cuanto a autoridad4, que otros me otorgaban por el simple hecho de explicar un tema frente a un grupo en el colegio. Para ese entonces, el la institución de donde me gradué5, había encontrado la profe de inglés que se necesitaba con urgencia en la escuela primaria, y yo simplemente quería completar las horas que necesitaba del servicio social6 y así graduarme del colegio.. Libre! Finalmente. llega ese momento en donde una alegría increíble invade todo tu ser, pues esa. 4. En la psicología, se plantea la concepción de autoridad como una forma legítima de poder social, la cual se caracteriza por 3. La palabra talento proviene del latín talentum, y este, del idioma griego τάλανον, que significa plato de la balanza que involucra su. prescindir de la vigilancia directa sobre el comportamiento de los subordinados y por no basarse en la capacidad de administrar. peso. Real Academia Española (2014). «Talento». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: España. Consultado. castigos y recompensas. (French e Raven -1959). Para estos autores, “la legitimidad de la autoridad se fundamenta en la creencia. el 18 de marzo de 2016. De esta raíz, podemos deducir que la palabra talento adquirió la concepción con la que hoy día cuenta, al hacer una asociación. generalizada de que ella tiene derecho a prescribir el comportamiento de los subordinados. Tal legitimidad se establece a partir de relaciones afectivas”. Lhullier, Louise A. Autoritarismo, autoridad y conciencia moral un análisis psico-social. Universidad. con su significado primario de peso, que al ser transpuesto sobre una persona, puede ser entendida como por lo que pesa, debido. Federal Sª Catarina, Brasil. 1995. Pg: 2.. a sus habilidades y destrezas en un oficio. En el escenario de las artes plásticas, esta definición se traduciría como lo dice Michaud,. 5. Institución Educativa San Jorge.. “en la intensa búsqueda de un excepcional virtuosismo, en la producción de objetos preciosos, investidos de un aura, los cuales. 6.“Los estudiantes de educación media prestarán un servicio social obligatorio durante los dos (2) grados de estudios, de acuerdo. poseían la cualidad mágica de ser centros de producción de experiencias estéticas únicas refinadas y elevadas”. MICHAUD, Yves. El arte en estado gaseoso. Ensayo sobre el triunfo de la estética. Ed. Fondo de cultura económica. Pg: 10. a generarse toda una producción de obras que cambiaría la perspectiva del campo artístico, abriendo puertas a cuestionamientos. con la reglamentación que expida el Gobierno Nacional. El servicio social que prestan los estudiantes de la educación media tiene el propósito principal de integrarse a la comunidad para contribuir a su mejoramiento social, cultural y económico, colaborando en los proyectos y trabajos que lleva a cabo y desarrollar valores de solidaridad y conocimientos del educando respecto a su entono social. Los temas y objetivos del servicio social estudiantil serán definidos en el proyecto educativo institucional.” Artículo 97 de la Ley. específicos en torno al talento, iniciando un camino de largo alcance el cual aún sigue siendo espacio de debate.. 115 de 1994 con vigencia actual.. Sin embargo la modernidad al abrirse paso con las vanguardias se convertiría en un espacio de redescubrimiento, donde empiezan. 10. 11.

(7) planilla donde todos los días se firma, el tiempo de llegada y salida del servicio social está llena, y al hacer el conteo de horas descubres que sobran cuatro y que por fin!!! terminaste. Ahí visualizas que en exactamente dos meses tendrás una toga, birrete, y un cartón el cual dice que lo lograste, graduándote como bachiller académico7. Que no volverás a saber nada del profesor de cálculo quien claramente hablaba en un idioma ininteligible, ni tampoco de esos incómodos pupitres en donde había que permanecer sentados seis horas de tu día. (Tiempo establecido por el decreto 1850 de 2002, jornada escolar). No. sé qué sentiste cuando te graduaste del colegio, pero en esos instantes mi mente solo albergaba una palabra: Libertad. Debo aclarar que no era cualquier clase de libertad, pues dependiendo del ángulo, puede que cambie la visión. Tal vez para el tiempo en que la experimenté, no adquirió el sentido que hubiera tenido para. cualquier personaje o protagonista en las historias de Michael Foucault. En especial, aquellos que describe de manera tan minuciosa en su libro Vigilar y castigar donde sin duda el intenso estudio que hace el autor sobre la prisión, el castigo y la disciplina hace que el colegio y la forma en como fui educada se convierta en todo un paraíso. Realmente, la época oscura donde la educación era todo un régimen, no me correspondió vivirla, y aunque ni mis compañeros ni yo fuimos sometidos con violencia, o castigos físicos, si logré sentirme asfixiada, pues todo se disponía de manera tal que se posibilitara un adiestramiento. Por esa razón, las palabras de Foucault donde habla del “gran descubrimiento” en donde. cuerpo se convierte en objeto de poder al que se manipula, se le da forma y se educa8, adquieren cierto tiente de familiaridad, no por el contexto que el autor describe, sino por la intención que aún hoy se mantiene vigente en la mayoría de instituciones educativas en Colombia.. De todas formas, no puedo decir, que mi experiencia como estudiante de colegio haya sido tan terrible, como para sentirme plenamente identificada con el argumento de Foucault9 en torno al castigo como herramienta de control. Por eso, volviendo al tema de la libertad, creo que en ese instante, lo que pasó por mi cabeza, se acerca un poco más a la anécdota de Esnanislao Zuleta, a quien continuamente invitaremos en medio de estas palabras, en especial cuando decidió abandonar el colegio; (cursaba grado noveno o cuarto de bachillerato para esa época) , para formarse de manera autodidacta, pues consideraba que "la estructura educativa no le permitía pensar" 10. Tal vez una decisión rebelde para un chico de su edad 11 quien tomó el riesgo. Lo cierto, es que esto le permitió solventar toda una postura crítica frente al sistema, encontrando insuficiente muchas de sus metodologías, analizándolo desde el campo de la experiencia y la práctica. Tanta fue su vehemencia contra la estructura educativa, que su único título fue nada más y nada menos que un doctorado Honoris Causa. 7. “Título y certificado con reconocimiento expreso de carácter académico otorgado a una persona natural al concluir un plan. de estudios, haber alcanzado los objetivos de formación y adquirido los reconocimientos legal o reglamentariamente definidos”. Decreto 1860 de Agosto 3 de 1994. 8. Foucault, Michael. Vigilar y Castigar, nacimiento de la prisión. Ed: Siglo Veintiuno. Argentina, 2002. Pg: 123. 9. En su libro Vigilar y castigar, Foucault plantea un término denominado ortopedia social, enmarcado bajo el modelo de ciudad carcelaria, el cual estudia bajo elementos como el suplicio, castigo, disciplina y la prisión. El autor los identifica como elementos puntuales para ejercer el control sobre un cuerpo que debe ser dominado; pues solo de esta manera, se logrará darle forma, haciéndolo dócil y útil. El barrido histórico del autor, contempla desde el castigo físico hasta el concepto de corregir el alma, un análisis que termina por afectar otros espacios, donde las palabras disciplina y corrección también son importantes, tales como el ejército, las escuelas, los colegios, talleres y hospitales.. en Psicología, otorgado por la universidad del Valle. Nunca se graduó del colegio o la universidad, pero sus investigaciones siguen tocando puntos neurálgicos, en especial en el ámbito educativo.. A ese tipo de libertad me refiero, cuando finalmente vuelas lejos de la estructura que te dice cómo comportarte, llegando al punto en donde la paciencia no da más y te deshaces de algo que te incomoda. Como cuando llegabas del colegio y te quitabas la maleta que pesaba un montón, por la cantidad de libros y cuadernos que tocaba cargar; pues todas las materias del día estaban ahí. El graduarme fue todo un alivio, me quité un peso de encima y justo cuando me había determinado a no saber nada del colegio nunca más, ya que a una semana del grado y con todo pago nada podía salir mal, el rector decide convocarme.. Dando clases antes de que te toque dar clases: Cuando a ti te llaman de rectoría y aún eres estudiante, lo primero que piensas es en una excusa y tratas de imaginarte por qué te van a regañar, si es que de antemano no lo sabes. Cuando tu caso pasa de la coordinación académica o de disciplina a la rectoría, quiere decir que algo grave hiciste, y no va a terminar con una simple anotación en el observador. Puede que llamen a tu acudiente o en el peorsísimo de los casos te expulsen. Aunque faltando tan poco tiempo para el anhelado grado, en donde tu mamá lleva semanas consiguiendo un vestido que realmente quieras ponerte, la primera respuesta, a manera de pregunta que planeas hacerle, al sujeto dueño del colegio es: ¡¿por qué no quiere dejar que me gradué?! Y ese corredor interminable, el cual va del salón a la rectoría, se convierte en un campo de batalla donde te llenas de armas para usarlas defensivamente. La táctica está en no demostrar miedo, y mirar siempre a los ojos, o por lo menos, eso era lo que enseñaba la orientadora en esa materia tan aburrida llamada Orientación Profesional. Aurita, como le decíamos de cariño, era toda una leyenda, pues había estado trabajando desde que fundaron el colegio, hace ya más de 35 años. Cuando en los pasillos se murmuraba sobre cuantos años tenía Aurita, los más atrevidos decían que todos. Lo cierto, es que en su clase ella era muy amable, pero para el dolor de todos, tenía la habilidad de ser un gran somnífero en potencia. Ella dedicó semanas, a enseñarnos como debíamos comportarnos cuando tuviéramos una entrevista de trabajo. Sin embargo sus clases eran poco prácticas y se resumían a copiar y copiar. Finalmente camino hacia la oficina del rector, sus dictados me retumbaban en la cabeza, sentí que era parecido, el poder era el mismo y de algo tenía que servir todo eso que copiamos en el cuaderno.. 10. Zuleta, Estanislao. Educación y democracia un campo de combate. Ed: Hombre nuevo editores, Fundación Estanislao Zuleta. Colombia, Medellín. 2006. Pg: 7. 11. “Aunque es paradójica la presencia de Estanislao Zuleta en la academia, su pensamiento sigue tan vigente como cuando. participó de ella. Su paso por la escolaridad fue casi nulo, pues los ánimos solo le alcanzaron hasta cuarto de bachillerato, momento en que decidió retirarse del Liceo de la Universidad de Antioquia, o como él mismo lo cuenta en una entrevista que le hizo el educador Hernán Suárez: Yo no soporté hasta el final, llegué a gatas hasta cuarto de bachillerato, no pude más. Sus años de escolaridad no lograron quitarle su afición por la lectura, y el haberse retirado fue todo un alivio, pues por fin fue libre, ya que la pedagogía del bachillerato tiene unas prácticas bastante antipedagógicas: impone las lecturas de literatura como tareas o como castigos de recuperación, y lo peor, envía a los estudiantes a la biblioteca en calidad de castigados para que lean libros”. Tomado. de:. http://www.elpais.com.co/elpais/cultura/noticias/legado-estanislao-zuleta-sigue-vivo-25-anos-despues-su-. muerte. Domingo, Febrero 15, 2015. Urrea Henao, Jairo. Profesor de Filosofía en la Universidad del Quindío.. 12. Finalmente golpeas la puerta y te dicen: — ¡Adelante! —Y encuentras un sujeto sonriente sentado tras el escritorio, al lado de dos banderas: la del colegio y de Colombia. —Señorita Victoria, que bueno verla! — (Mi nombre es Jenny Lorena Victoria, Victoria es mi apellido y nunca conseguí que mis profesores o amigos me llamaran por alguno de mis dos nombres, siempre fui Victoria, y eso en un principio me molestaba, pues me sentía en la milicia). —Tengo una propuesta que hacerle — siguió don Jimmy Ortiz con tono interesado. — Me han contado que tiene un gran talento para enseñar, y que los alumnos de primaria fueron muy receptivos a sus clases. —. Realmente me sorprendió, pensé que era algo relativo al grado, ya que durante mi etapa de estudiante, el rector nunca se había tomado la molestia de hacerme un reconocimiento, es más, ni siquiera recuerdo que alguna vez me haya saludado. Finalmente, cuando entendí que se refería a las clases que di durante el servicio social, me pareció muy extraño. Para ser honesta fueron sencillas, el profesor a cargo del grupo (Guillermo Franco lo recuerdo muy bien), un especialista en gritar y llamar la atención, se encargaba de mantener el salón en santa paz y orden, yo simplemente me limitaba a preparar la clase y luego darla, por último proponía una serie de actividades y eso era todo. Un bloque de cuatro horas, dos con el curso 301 y otras dos con el curso 103, asistía dos veces por semana en la jornada contraria para un total de 8 horas semanales durante todo un año, y eventualmente me había encariñado con algunos de los niños, sobre todo los más juiciosos, ellos me llamaban profe, aun cuando me veía con el mismo uniforme que ellos llevaban, tal parece que era profe porque iba a enseñarles algo.. — ¿Y si el año que viene, trabaja. con nosotros dando clases de inglés?, me interesa una profe como usted — finalizó D on. J immy. su propuesta. A un no entendía muy bien por qué el rector me hacía una propuesta como esa, sin embargo terminó su ofrecimiento diciendo que el avance del curso 301 con 13.

(8) respecto a los otros terceros era más que evidente, y que algunas mamás de los niños del curso 103 habían pasado una carta solicitando que el año siguiente yo fuera la profesora de inglés.. Además. a Don Jimmy, le parecía increíble ofertar dentro de las posibilidades académicas del colegio, en el área de primaria donde normalmente matriculan más niños, a una profesora bilingüe que mostraba resultados. Pero sobre todo, lo que más impulsaba su propuesta era el hecho de saber que al no contratar una profesional, no tendría que pagar lo justo o lo de ley, y eso lo dejó bastante claro el día de mi primera entrevista de trabajo.. Aunque. hoy miro hacia atrás, y me parece el colmo que aquel sujeto haya tenido la desfachatez de hacer esa propuesta, ustedes ya se podrán imaginar cual fue la reacción de una adolescente quien de buenas a primeras pasa de ser estudiante a profesora. La idea me parecía encantadora, pues la palabra profesora tenía un peso de poder y aunque suene cruel, un aire de venganza, por los padecimientos sufridos como estudiante (tantos regaños y tareas) aunque reitero no fueron muchos. Por otra parte, era increíble, pues de un momento a otro, mis mismos profesores se transformarían en colegas. Finalmente ¿qué tan difícil podría ser?. En el salto de la teoría a la práctica, definitivamente. nos rajamos:. Antes de continuar con la historia, y de contarte como fueron las primeras clases, me parece importante detenernos en una categoría: la del profesor, (o profesora para mi caso). Finalmente era esta palabra y el título o cargo que representaba, la que recuerdo llamaba tanto mi atención cuando inicié dando clases. Debo aceptar, que esto se daba no precisamente porque entendiera la responsabilidad que implicaba, más bien era esa sensación burlona en donde como pájaro me era permitido tirarle a las escopetas, ya que se había subvertido el orden y ahora yo era uno de ellos. Pero, ¿Qué tan importante es ese concepto de profesor?, al ser tu estudiante, muchas veces el profe se convierte simplemente en un individuo que te carga de tareas, y palabras como cansón o ¡que pereza! brotan de tu vocabulario. Pese a la aparente mamera que produce la palabra tarea, es necesario mirar más allá de lo que probablemente tú y yo recordamos. La idea del profesor surge tras la necesidad de postular un individuo que transmitiera un saber o habilidad. Para nuestro contexto de territorio colonizado, por la llegada de los españoles, es la que marca y configura el concepto del profesor como la entendemos hoy en día.. Para comprender un poco más este escenario, es útil adentrarse en la historia para ver el surgimiento de esta figura. Es posible afirmar que todo parte de la necesidad de educar, y aunque esto puede ser para nosotros algo obvio y redundante en la idea planteada, el generar esta necesidad, históricamente no fue algo tan sencillo; pues los nativos de nuestro territorio tenían nociones distintas de la educación, las cuales involucraban otras dinámicas más cercanas a la tradición. El territorio americano, contaba con una gran diversidad de pueblos aborígenes, que iban desde nómadas, cazadores y recolectores, hasta grandes culturas de compleja organización política, social y agrícola. Por eso, la heterogeneidad de los pueblos dificulta su estudio, pues a nivel educativo, cada uno desarrolló de manera autónoma distintos procesos que les permitieron el intercambio y traspaso de conocimientos. Para un real y consiente estudio, necesitaríamos de un proceso investigativo que sobrepasa los límites de este documento, sin embargo es posible señalar algunas características generales, que nos permitan entender un modelo social y educativo basado en las tradiciones. Florestan Fernandes 12, se encargó de realizar distintas investigaciones dando como resultado algunos documentos que dan cuanta de aspectos importantes en la educación precolombina, identificando tres puntos importantes que se convierten en columna vertebral en los variados modelos establecidos por los nativos del territorio colonizado. Fernandes habla del valor de la tradición,. entendiendo que sus contenidos sociales y religiosos posibilitaban resguardar o preservar una conducta que los identificaba como población. Por eso, es posible hablar del valor de la acción, en donde por la ya mencionada tradición, quien pertenece a determinada cultura aprende haciendo, posibilitando un adiestramiento en un oficio o saber. Por último Fernandes menciona el valor del ejemplo, esto en el sentido del legado y la inmensa riqueza que contienen las enseñanzas de sus antepasados, quienes fijaron una forma que generacionalmente se repite. Claro está, que el autor se adentra en las grandes variaciones de estos procesos educativos dependiendo del pueblo aborigen, la casta, edad, sexo o el contexto. Pese al gran número de variaciones, es posible afirmar que la tradición se convierte en el hilo que las interconecta en la historia, y este sería un proceso que se mantendrían hasta la época de la conquista, en donde la mayoría de estas dinámicas, serian erradicadas y sustituidas por el modelo europeo, creando así una visión distinta de educación: El adoctrinamiento.. El primer documento histórico del que se tiene registro después de la conquista en donde se hace un señalamiento a los procesos educativos en nuestro territorio colombiano, data del año 1540, fecha para la cual las distintas órdenes religiosas ya habrían fundado pequeñas escuelas primarias. Dicho documento proviene del rey: Carlos V, quien dirige una carta a la provincia de Santa Lucia, a la orden sacerdotal de Santo Domingo con el fin de que algunos religiosos se dediquen. al adoctrinamiento e instrucción de los nativos pertenecientes a la región de Santa Marta en lo que hoy es territorio colombiano13.. La inquietud del rey fue extendiéndose a las distintas regiones de lo que hoy configura nuestro país, planteando un objetivo específico: el enseñar a leer y a escribir para facilitar el conocimiento del evangelio.. Para 1542, el padre Jerónimo de Loaisa había solicitado al rey permiso para abrir un colegio, permiso que fue concedido con el fin de brindar educación gratuita a los hijos de los caciques. Pero sería hasta 1563 donde realmente se establecería el primer modelo educativo exitoso a mano de los dominicos en su convento ubicado en la ciudad de Bogotá, con la cátedra de gramática en donde diez años después se le sumaría el área de filosofía, de la mano del padre Juan de Ladrada a quien Gonzalo Jiménez de Quesada había donado su biblioteca y entregado una capellanía.14. En este proceso, la incidencia religiosa es directa, pues el papel de enseñanza lo asumieron hombres pertenecientes a las órdenes de los. Dominicos, (representados por Santo Tomás de Aquino,. tenían como característica la eliminación de trabajos manuales y la predicación) Franciscanos (representados por San Francisco de Asís, que fomentaban la castidad, pobreza y obediencia) y los Jesuitas, (representados por Ignacio de Loyola, dedicados a la educación de la juventud católica, formando un ejército de Dios al servicio del Papa con el fin de combatir a Satán, dándole dentro de sus cátedras gran importancia a las humanidades)15. Cada una de estas órdenes dirigieron cartas al rey, cabe resaltar que quienes tenían comunicación directa con el soberano no eran todo los religiosos que habitaban en el territorio del Reino de Granada, estas correspondencias eran enviadas por altos mandos, en su mayoría arzobispos quienes informaban de manera detallada los procesos educativos que se desarrollaban en la tierra colonizada, describiendo como en este lugar prevalecía un panorama de “ignorancia e idiotismo y. para su remedio era necesario la presencia de hombres muy doctos y de gran ejemplo y virtud, quienes por su temor y conocimiento de Dios se encargarían de quitar tanta ignorancia y extirpar los muchos vicios”. 16. Cuando. leemos la cita, y ha pasado tanto tiempo, es probable que distintos sentimientos afloren. Pueden ir desde la indignación. 13. Hernández de Alba, Guillermo. Documentos para la historia de la educación en Colombia. Colegio Máximo de las academias de Colombia. 1969, Pg: 15. 14. Groot, José Manuel. Historia eclesiástica y civil de la Nueva Granada. Vol 5. Bogotá 1893. Pg: 147. La Capellanía consistía en un impuesto anual a la propiedad o en una suma definitiva de dinero, entregado por un individuo a la iglesia con fines religiosos o educativos. 15.. Tomado. de:. http://seminariodehistoriadelaeducacion.blogspot.com.co/2009/07/educacion-epoca-colonial_31.html.. Seminario: Historia de la educación, publicado por Maestría en Educación. Consultado el 21 de Marzo de 2016. 16. Colegio Seminario en Santa Fe. Carta del Arzobispo del Nuevo Reino de Granada a su majestad, sobre las materias consignadas. 14. 12. Fernandes, Florestan. La educación en una sociedad tribual . Ed: Inst. Progresso. Sao Pablo, 1952. Versión. al margen de cada párrafo, (fragmento). Mayo 16, 1599. Hernández de Alba, Guillermo. Documentos para la historia de la. castellana incompleta.. educación en Colombia. Colegio Máximo de las academias de Colombia. 1969, pg: 80-81.. 15.

(9) hasta los que rayan en lo ridículo, pero independientemente de lo que cada uno sienta, frente a esta afirmación, es importante tener en cuenta como este modo de pensamiento fue la base que fundamentó la educación en nuestra cultura. Tenía el peso histórico y el sello real, su único objetivo radicaba en darle luz al ignorante.. Esta sería la raíz que consagraría y forjaría el ideal del profesor, quien investido por una aura pura casi divina; pues conoce lo bueno, y ha sido elegido por Dios para establecer en los otros (sus estudiantes) un carácter y conocimiento distinto, ya que por carencia de virtudes no puede hacerlo por sí solo, erradicando todo conocimiento derivado de la tradición. (Que en este caso, culturalmente se trasmitía de generación a generación voz a voz, pues era la posición del indígena frente a la educación, trasladando saberes de manera oral, no escrita) Estas formas serían reemplazadas por la escritura, de ahí nace la validez por lo escrito, pues directamente se relaciona con el conocimiento y temor de Dios, el temor a su palabra.. Nosotros, somos la consecuencia de esas semillas, que han crecido con las raíces que ya he mencionado es este documento. Hoy en día, lo que escribimos tiene más valor que lo que decimos, pues “las palabras se las lleva el viento”, más lo que se escribe queda, y a veces esperamos que lo haga perpetuamente. De no ser así, jamás nos pedirían que escribiéramos una tesis para podernos graduar, y creo que las dinámicas de esta conversación se darían de manera distinta.. La. validez de lo escrito, termina configurando muchas de las características del sistema actual educativo, pero para terminar de entender la historia, es necesario mirar aquello que le da sentido a un profesor: los estudiantes. Un profesor sin estudiantes es como un libro pero sin contenido, o peor aún, sin letras o ni una sola frase que pueda ser leída. El uno está directamente relacionado con el otro y aunque por décadas, si no es por siglos, el profesor conservó el protagonismo, su oficio nunca hubiera tenido sentido sin los estudiantes.. Cuando la educación dejó de ser un privilegio de nobles, rompiendo esa relación uno a uno entre maestro y aprendiz, se crearon estructuras que albergaban más de un estudiante, y aunque evolutivamente la historia del colegio como institución educativa, tiene distintas configuraciones, estos lugares llegaron de la misma manera como aparecieron en nuestra tierra la mayoría de los conquistadores: en un barco y con ansias de control. Los Jesuitas fueron quienes fundaron la mayor cantidad de colegios en nuestro territorio, uno de ellos, es el Colegio Seminario de San Bartolomé (en donde actualmente, soy tutora particular de varios de sus estudiantes), al momento de su apertura para el año de 1600, reconocen a su fundador como “el ilustrísimo Don Señor Arzobispo de Santa Fe. de Bogotá, Don Bartolomé Lobo Guerrero, quien por miseración Divina y de la Santa Iglesia Romana erige y funda dicho colegio para gloria y servicio de Dios y para bien espiritual de los fieles en donde su propio nombre se estableció como fundador y patrono”. 17. (Documentos para la historia de la educación en Colombia). Esto, aunque suene bastante reforzado, fue el punto que consolidó dicho colegio como uno de los más importantes de este país, pues aún en nuestros días sigue en funcionamiento.. Cuando los profesores que para ese tiempo, eran en su gran mayoría sacerdotes ordenados frailes y misioneros, se vieron enfrentados a manejar no uno sino muchos chicos, todos con más ímpetu y energía que ellos, decidieron que el control y el castigo era la única manera de controlar esa jauría enardecida.. El primer recurso fue sembrar temor en Dios y miedo a su castigo, por ello gran parte del pensum contemplaba el estudio del evangelio, todo esto con el fin de crear una rutina y sumisión, que con el tiempo acabaría por convertirse en una tradición para acondicionamiento del cuerpo y las actitudes. Por ese motivo, cuando fue fundado el Colegio San Bartolomé, por medio del Santo Concilio de Trento, figura que dentro de sus varias funciones otorgaba el permiso para la apertura de colegios en el Reino de Granada, "se estableció. que todos los estudiantes de manera perpetua rezarían todos los domingos del año un rosario de 55 avemarías y 5 padre nuestros por el fundador y sus difuntos, los lunes por los sucesores y los martes por colegiales difuntos que hubieran sido del colegio. Los ejes doctrinales de esta institución buscaban formar hombres. íntegros en la palabra de la misma".18. Dios. y de un conocimiento firme en. Bajo esta primera perspectiva la configuración del colegio se acercaba más a lo que hoy conocemos como seminario, sin embargo serían los. Dominicos quienes en 1608 con el colegio Santo Tomas, establecerían la estructura con salones de clase, pupitres en donde se imparten las clases y un profesor a cargo de la cátedra. Esta estructura ya había dado sus primeros inicios con religiosos pertenecientes a otras órdenes como la Compañía de Jesús (quienes más adelante se convertirían en los Jesuitas). Con estas palabras me atrevo a dar un amplio, más no un minucioso, barrido por la historia educativa de nuestro país, pues hacerlo implicaría ahondar mucho más en las distintas órdenes religiosas, sus convicciones y objetivos en el territorio colonizado. Más bien en este recorrido, me interesa dejar presente, que las bases educativas de nuestro sistema, realmente poseen unos antecedentes muy contundentes, estas parten de un sistema político y religioso, el cual forjó formas muy específicas de enseñanza: el copiar o transcribir textos e imágenes sagradas con el fin de aprender su contenido, la repetición de oraciones (como un rosario con 55 avemarías) y escritos como herramientas que construyen conocimiento, el adoctrinamiento como eje fundamental en donde el estudiante debe limitarse a seguir instrucciones, el uso de la memoria para aprenderse al pie de la letra textos sagrados (esto más adelante se convertiría en el proceso de aprenderse la lección de memoria) y la configuración de un profesor que ha sido escogido por Dios para formar a estudiantes que son ignorantes, quien claramente tiene el poder.. Estas. formas no son perpetuas, para alivio de todos, han ido transformándose con el paso del tiempo, y después de cortes tan contundentes como la independencia, la educación tomaría una orientación más abierta. El control educativo en manos católicas, estuvo en un constante ir y venir después del grito oficial de libertad, pues las prioridades educativas dejaron de mirar a Dios como materia de estudio, y se enfocaron en la construcción de patria; una intensa búsqueda por lograr la tan anhelada identidad territorial. Esta, no ha sido tan sencilla de forjar, pues ha cojeado por las distintas fracturas causadas en medio de guerras y conflictos internos, movilizados en esa estabilidad pantanosa, la cual, intentaba entender los conceptos de lo social y político, en medio de un pueblo donde muy pocos sabían leer y escribir, pues solo los hijos de los grandes comerciantes accedían a un sistema educativo. En ese panorama de marcadas diferencias sociales, se intentó reconstruir eso que nos sucedió, partiendo del hecho que fuimos colonizados, tratando de rescatar nuestras primeras raíces, perdidas en medio de todas las mezclas que nos conforman, en algunos momentos haciendo el intento de negar nuestra herencia europea. Tanto así, que esta necesidad de entender quiénes somos, aún hoy se mantiene vigente, en medio de todos nuestros híbridos culturales. Esto se ha mantenido como una constante que históricamente recae en intensiones nacionalistas. Por. eso, al ver esta maraña, la cual parece no entenderse muy bien, y donde decisiones políticas se entremezclan con la tradición religiosa, para forjar una nueva forma en cuanto a la educación, la iglesia se ve enfrentada al hecho de que Dios ha sido desplazado por héroes nacionales, es decir, ya no cuenta con todo el poder, y quienes se han formado bajo sus principios, ahora les interesa difundir los derechos fundamentales del hombre y pensamientos que se encaminan más hacia la construcción de patria.. Con. la idea de generar una educación práctica, en lugar de las enseñanzas de la colonia se buscó instruir a los jóvenes sobre los derechos y deberes de los ciudadanos, por eso en 1820 "Francisco de Paula Santander,. dio el primer paso a la creación de un sistema de educación primaria pública, con el ánimo de difundir la libertad recién conquistada. Mediante el decreto del 6 de Octubre de 1820, ordenó que se estableciera una escuela en toda comunidad con más de treinta familias para enseñar a los niños a leer, escribir, sumar, estudiar la religión e instruirlos en los derechos y deberes de los ciudadanos. Los niños indígenas debían ser educados en las mismas condiciones que los niños blancos". 19. Con. esto no pretendo señalar que la iglesia quedó relegada a un segundo plano, la tradición había sido cimentada tan fuertemente y sus raíces fueron tan profundas, que su protagonismo se mantuvo hasta la década del 30, donde. 18. Ibid; pg: 81. 19. Ahern, Evelyn, J. G. Traducción de Guillermo Arévalo. El desarrollo de la educación en Colombia 1820 - 1850. Universidad 17. Ibid; pg: 80.. 16. Pedagógica Nacional. Documento digital.. 17.

(10) legalmente estaba constituida como autoridad, pero su peso fue tan fuerte que aún hoy en día sus semillas parecen imborrables.. Como muestra de ello podemos mirar dos decisiones nacionales importantes: "cuando en 1881. el gobierno de Rafael Núñez estableció como obligatoria la enseñanza de la moral religiosa y bajo la Constitución de 1886 se estableció, que la educación y su impartición debía estar a cargo de la iglesia Católica, ley que se mantuvo hasta 1936 año donde la educación empezó a manejarse a través de normas nacionales".20. Esa transición de lo religioso a lo político responde a un cambio social e ideológico de nuestro territorio, ya que bajo escenarios muy puntuales, (como el de la independencia o quiebres históricos contundentes como el ambiente nacionalista del gobierno de Gustavo Rojas Pinilla21) se terminan por forjar nuevas maneras de pensar,. dirigiendo su atención a todo aquello que puntualmente afecta la época en que se está viviendo.. S in. embargo, aunque la palabra cambio podría entenderse políticamente, como una manera de avanzar, la educación, parece haber encallado al navegar por las distintas posibilidades que la conforman, pues aún hoy, cuando han pasado décadas de estos sucesos históricos tan importantes, sigues viendo como un salón de clases, está programado e instrumentalizado para la repetición, en donde la política del momento (como la que hoy vivimos, la de la paz) utiliza esta esencia heredada de nuestros colonizadores y tan presente en una cotidianidad imperceptible en donde ya no nos damos cuenta , para imponer una forma de pensamiento. N o propiciamos un ambiente reflexivo, realmente los profes dictamos y dictamos: el estudiante tan solo copia.. Bajo esta idea es posible afirmar que realmente no hubo un quiebre educativo contundente, en donde pasamos de lo religioso a lo político, simplemente hubo un desplazamiento del dogma 22, el cual en un principio dejó de mirar a Dios para centrar su atención en la patria, luego inició una búsqueda legislativa, que hace una primera parada con el fallo de la educación y escolarización obligatoria23 y más adelante se preocuparía por reglamentar contenidos, pero el principio sigue siendo el mismo: copiar y repetir sin preguntar.. Para muchos catedráticos, esta afirmación puede resultar obsoleta en el tiempo, argumentando mi desconocimiento por las nuevas prácticas pedagógicas, sin embargo siento que en el paso de la teoría a la práctica nos hemos rajado. Este es un ambiente que percibo a diario en los escenarios escolares.. 20. Martínez, Cardona, Jesús Gonzalo. La educación en 200 años de construcción de ciudad. Alcaldía de Rionegro, Antioquia 2002. Pg: 120-123. 21. El Gobierno de Gustavo Rojas Pinilla visualizó a las Fuerzas Militares como el único camino para realizar los cambios urgentes. Si de catedráticos se trata, es valioso invitar a José Gimeno Sacristán, un especialista en didáctica y organización escolar, perteneciente a la universidad de Valencia, quien habla de la universalidad. de la escolarización, su extensión y el hecho de que en diferentes países exista de manera parecida. Recordemos que él, proviene del. territorio que nos colonizó y probablemente está permeado por la herencia de este conflicto independientemente de la postura. Pese a esto, aquí el trasfondo es de otro tinte, pues el hecho de que tengamos un modelo estándar para la formación educativa, me pone a pensar sobre que tan reflexivos hemos sido en la construcción de nuestro propia sistema educativo y retomo a Sacristán cuando dice "que el mantenimiento del mismo será posible mientras sirva a las funciones por las que apareció como invento social". Esto en pocas palabras puede traducirse en una coyuntura que también es educativa, desembocando en la forma como pensamos, pues mientras a nosotros nos siga pareciendo que sirve copiar y copiar nada va a cambiar, pues realmente para hacer algo distinto hay que incomodarse y ¿Cuántos estamos dispuestos a hacerlo?. Es aquí donde la reflexión empieza a ser plásticamente atractiva y los objetos que conviven en los ambientes educativos, adquieren voz de narradores al contar sus propias anécdotas. Pupitres, cuadernos, notas de profesores y alumnos que se unen para reconstruir sus pasos, esos que se han copiado muchas veces.. Pero antes de adentrarnos a mirar lo que cada uno de estos objetos nos sugiere, es importante que termine la historia que había iniciado. Después de lo que has leído hasta ahora, es posible decir, que en gran medida, esa configuración entregada al profe de poder y control en el aula, pueden sustentarse en las necesidades postuladas durante la época dorada de la Iglesia Católica. En este sentido se hace muy pertinente el breve barrido histórico que hicimos, pues nos permite traer a esta conversación para su análisis, aquella dinámica unidireccional en donde un ser dotado de conocimiento o luz (un iluminado) lo transmite a sus estudiantes, quienes al ser ignorantes no están en la capacidad de construir conocimiento, tan solo de aprenderlo.. en el país, así mismo buscó el fortalecimiento del estado colombiano, basado en la doctrina social de la Iglesia Católica y en el ideario del Libertador Simón Bolívar. Consideró que el nacionalismo y el patriotismo debían ser las fuerzas de cohesión del pueblo colombiano, anegado en violencia y crisis nacional. Tenía una política de educación en masa, por lo cual posibilitó la. Tu. que estás leyendo estas ideas, puedes concluir que esa. creación de escuelas radiofónicas y bajo su gobierno se dio la creación del SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje).. "dinámica" de la que te hablo es nuevamente exagerada, por eso,. Tomado de: http://wsp.presidencia.gov.co/asiescolombia/presidentes/rc_55.html, el 15 de Abril de 2016.. en el desarrollo de esta idea debo poner de manifiesto, que en estas frases no asumo una voz de pedagoga, me he apoyado en algunas de sus teorías, pero más en la experiencia y desde la posición de estudiante de artes, vengo a presentarte mi historia: Cuando dicté la primera clase.. 22. Estanislao Zuleta denomina dogma "a toda convicción que haya llegado para quien la posee, o la padece, una referencia de su. propia identidad; algo que por lo tanto no puede ser perdido". Nuestro dogma educativo, continúa buscando un eje controlador, primero en la religión, luego en el héroe. Zuleta, Estanislao. Elogio de la dificultad y otros ensayos. Ed: Fundación Estanislao Zuleta. Cali, Colombia, 1997. Pg: 17. 23. "La presencia natural de la escolarización hace que carezca de connotaciones problemáticas en muchos casos y para buena. parte de la población, incluso para quienes la viven como profesionales de la misma: los profesores. Hoy la escolarización, la que es obligatoria, en particular, es un rasgo que se ha universalizado en las diferentes sociedades y culturas. Lo es, no sólo en tanta realidad práctica institucionalizada, sino también como construcción mental". Históricamente, la lucha por la educación obligatoria e igualitaria, sobre todo bajo las condiciones sociales de señores y sirvientes; blancos, mestizos, indígenas y negros, fue un conflicto cargado de luchas intensas. Sin embargo pese a que se logró llegar a poblaciones vulnerables, pareciera que la naturalidad, o lo normal, que se ha adherido evolutivamente y con el paso del tiempo a este sistema, hace que el pensar sus formas sea algo escaso. Sacristán, Gimenio. La educación obligatoria: su sentido educativo y social. Ed: Morata,S.L. Madrid, España. 2000. Pg: 10.. 18. 19.

(11) Parte 2. Dedicado al profesor gritón: sobreviviendo en la jungla de la experiencia. ¿Cuántos. de nosotros tenemos, o tuvimos un profesor o profesora a quien le teníamos miedo? Aquel sujeto, que con su sola presencia irradiaba autoridad y cualquier cosa que dijera en contra nuestra, era una total sentencia y el más mínimo de los elogios, la máxima gloría.. Pero, ¿Por qué una persona totalmente ajena a nuestro contexto familiar y a quien relativamente hace poco conocemos, es capaz de generar esa clase de sensaciones? Puede que existan varias explicaciones, pero la experiencia me ha dado varias pistas sobre las relaciones que se tejen entre docentes y estudiantes al momento de dar una clase. La existencia del profesor configura la posición del estudiante, sin embargo, es el estudiante el que hace posible la existencia del profesor, ya que sin estudiantes difícilmente tendría sentido la idea de una persona que se encarga de formar y guiar un grupo dentro de determinados objetivos, en donde la enseñanza es el principal.. El. percibir como la educación, tanto de manera cultural y política es considerada necesaria, pues se configura sobre un mecanismo donde se activan diferentes tensiones entre profesores y estudiantes, alrededor del poder y manejo de información la convierte en un territorio muy atractivo para el análisis conceptual y plástico. Sobre todo, cuando una estudiante entra de nuevo al colegio del cual es egresada, después de unas cortas vacaciones que dieron fin al año anterior, siendo presentada a sus antiguos profesores, como la nueva colega, docente a cargo del área de inglés y artes.. Siento. que esa es definitivamente una de las imágenes que tengo en el disco duro de mi memoria, en una carpeta que dice imborrables, pues ante el aparente asombro de todos, me encontré con algunas miradas simpatizantes y otras que definitivamente no podían creer, como casi dos décadas de su "autoridad docente" eran puestas en tela de juicio por una niña recién salida del colegio, quien hace tan solo unos meses se sentaba en los pupitres. ¿Qué idea tenía yo sobre la labor de dictar clases?, por lo tanto los comentarios de 20. desacuerdo no se hicieron esperar. Aunque debo reconocer que ellos me motivaron definitivamente a no dar mi brazo a torcer, aunque en un principio fue el simple deseo de no darle gusto a quienes afirmaban que no podía, con el tiempo se convertiría en una escuela llena de valiosos encuentros; pues puedo decir que aprendí a dar clases, dictando clases.. Si un profe llega a un salón, en donde se estudiará una temática que supongamos ha preparado cuidadosamente, (digo supongamos pues sé que no todos los profes preparan sus clases), la cual propone una temática y una serie de ejercicios, lo mínimo que espera es encontrarse con un grupo de estudiantes dispuestos a recibir lo que él o ella ha venido a enseñar. O por lo menos, eso era lo que yo pensaba la primera vez que entré a un salón de clases llevando con orgullo la bata y la escarapela que me convertían en profesora. Con estos elementos pareciera que te conviertes en un sujeto investido de conocimiento quien tiene la función de transmitirlo. Aunque suene inaudito, la bata hace que los niños, los padres de familia y ante la incomodidad de varios colegas o funcionarios de la institución, los demás te reconozcan como profesora, quien de repente llega con la idea de impartir una serie de conceptos sobre sus estudiantes, pues se asume que ellos no lo saben. Si has dado clases es probable que esta escena se te haga familiar, si aún no has tenido la oportunidad de hacerlo tal vez lo recuerdes desde el rol de estudiante. Lo importante para mi aquí es entender lo que está sucediendo, pues puede que parezca una imagen sencilla de entender, pero creo que es más compleja de lo que parece.. En primer lugar, está lo que el imaginario ha construido en torno al profesor y los elementos que comúnmente suponemos lo integran. Es por eso que una chica que no ha estudiado para ser docente y de repente se pone una bata que dice: “profesora del área de inglés” en vez de un uniforme, se convierte prácticamente de la nada en “La profesora”. Algo muy parecido a lo que sucede con la corbata, cuando el sujeto que la usa se convierte en doctor, abogado, ingeniero o cualquier otra profesión o estatus social que indica solidez, confianza y seriedad.. Ahora que tengo la oportunidad de mirarlo cuando ha pasado cierto tiempo, puedo decir que la bata blanca con membrete empodera, dándote un rango y permitiendo que los otros te identifiquen. Socialmente quienes están en tu entorno, te clasifican por la vestimenta que portas posicionándote en un cargo. La bata, originalmente tenía la función de proteger la ropa cuando se escribía en el tablero con tiza, pero hace mucho tiempo que los tableros de tiza quedaron en desuso por obsolescencia, cuando yo la utilicé, no era necesaria para cuidar la ropa del marcador borrable. Realmente, este elemento te diferenciaba de los estudiantes que llevan vestimentas todas iguales (el uniforme). Ahora bien, el llevar tu propia ropa al colegio es un privilegio; pues en él te obligan a vestirte igual, ya que dentro de sus ideales como estructura se busca generar unidad, una manera de lograrlo es a través del uniforme. Los profes, son los únicos que pueden llevar lo que les sea más cómodo para vestir. 21.

(12) (Claro está, dentro de ciertos parámetros que hablan del “vestir bien y adecuadamente para dar clases”, nada que se salga de la formalidad necesaria para la imagen de un profesor) pero la bata, es un elemento que los homogeniza, indicando sutilmente seriedad como institución y comunidad, la cual se esmera en caminar hacia “un mismo objetivo: el de enseñar con calidad y compromiso”.. Luego, encontramos la noción de impartir conocimientos. Según el diccionario etimológico la palabra impartir viene del latín impartiré que significa comunicar, repartir. Bajo esta perspectiva el profesor tendría la función de repartir el conocimiento a un grupo de estudiantes, sustentado en el poder que ha adquirido al ser reconocido por otros, como una persona con las capacidades necesarias para desempeñar esta función la cual se sustenta en la autoridad que adquiere en el salón, para determinar la forma con que serán enseñados los conceptos. Sobre esto podría sustentarse lo que significa el ejercicio de dictar una clase.. Ahora bien, si una clase gira en torno a la idea de “repartir conceptos”, es de vital importancia la atención de quienes escuchan, así como la receptibilidad que tenga cada estudiante frente al tema. Pero ¿Qué sucede cuando esa aparente e indispensable disposición no está presente en algunos, parte o gran mayoría de los estudiantes?, ¿Qué pasa cuando ese conocimiento que viene a ser impartido no es del interés de quien se supone debe escucharlo?. Es. ahí donde los muchos imaginarios, sobre cómo dar una clase empiezan a tambalearse una a una, pues la gran mayoría se centran en el hacer, te dicen que debes propiciar en los estudiantes y cuales elementos pedagógicos debes implementar, pero ninguna te dice CÓMO hacerlo en unos chic@s que piensan “que pereza, ya llegó la profe”, una vez tu entras por la puerta del salón.. Retomando. un poco la anécdota de la primera clase, imagínense ustedes una chica totalmente incauta en el ejercicio de manejo grupal, estrenando bata y llegando con la idea de dictar una clase, para que sus estudiantes inexpertos aprendan. Inmediatamente tú te presentas como la nueva profe e inicias lo que se supone vas a enseñar, lo primero que hacen tus estudiantes es poner a prueba eso que se llama paciencia, tratando de ver hasta dónde pueden llegar tus habilidades, las cuales no tienen nada que ver con tu conocimiento o el manejo que tengas de los temas, realmente eso poco o nada le interesa a la gran mayoría de estudiantes. Más bien, buscan detonar aquellas cualidades que se relacionan con la supervivencia, sobre todo cuando te ven tan joven y perciben que escribes en el tablero de manera algo inexperta.. En. toda aula de clases hay un líder del chiste y la burla, los comúnmente llamados “payasos del salón”. A diferencia de lo que muchos profes creen, son los chicos más perceptivos y analíticos de la clase, ellos son los primeros en identificar tus debilidades y. 22. usarlas en tu contra. Tienen la particularidad de tener un liderazgo tan sólido que logran desordenar el salón con tan solo un comentario.. Bajo. este panorama, la idea de enseñar y de transmitir conocimientos se ve interrumpida por distintos factores, tal vez el más potente de ellos es el de un profesor que se enfrenta a un grupo que no le interesa lo que él o ella dice, situación bastante incómoda, pues aquel tema es algo que debe ser aprendido.. Nunca encontré una teoría o base pedagógica que me dijera que hacer en ese crucial momento cuando estas frente a tus estudiantes y debes darte la vuelta para escribir en el tablero perdiéndolos totalmente de vista. Momento que es aprovechado para tirar papeles, pegarle al compañero o simplemente elaborar un plan que termina en el sabotaje de la clase. Esta habilidad la recuerdo con nombre propio, se llamaba Brandon, un niño de tan solo 10 años quien en cuarto de primaria poseía la energía de quince micos burlones reunidos en un mismo sitio, quien era el hermano menor de una de mis compañeras de curso. Él había estado presente en nuestra graduación y sabía que hace unos meses yo había salido del mismo colegio. Lo primero que hizo fue preguntar frente a toda la clase, cómo había hecho para convertirme en profesora tan rápido. Él era el líder y estaba en mi primera clase.. Cuando alguien, quien se supone es menor que tú y ubicado por debajo tuyo en esa escala de poder creado en tu imaginario de profe, se atreve a cuestionar tu experiencia, tratas de demostrarle que la tienes así no la tengas y aunque esta parezca una reacción infantil, de una adolescente que intenta dar clases, realmente es. un comportamiento que he visto en muchos profes.. Para. quienes llevan largo rato enseñando, se convierte en una pequeña discusión que pretende demostrar quién es el que manda.. Es. ahí donde nace la jungla y para tu desgracia te encuentras sin brújula; pues cuando ves que efectivamente nadie está poniendo atención a lo que dices y que son más interesantes los chistes de Brandon, quien te ha elegido como objetivo y blanco de los mismos, tu frustración es más que evidente. Son treinta, o en algunos salones cuarenta estudiantes contra uno, por más que intentes sacar estadísticas y puntos de probabilidades, el resultado es más que contundente: van a destruirte y no tendrán compasión.. Cuando esto sucede, la palabra EXPERIENCIA se escribe con mayúscula en medio del salón desordenado, pues brilla por su total ausencia y los comentarios dados al principio como: “qué va a saber una. niña de dar clases, la he de ver lidiando chinos”, empiezan a. tomar sentido.. Ya. que nuestra conversación tiene un recorrido anecdótico, pues básicamente te estoy relatando mi historia, me parece importante contarte el porque inicié a trabajar con niños de primaria. Básicamente mi jefe lo tomó como un campo de entrenamiento, ya que se tiene la idea de que los niños no son “tan terribles” (palabras textuales del rector) como los adolescentes y que ellos me obedecerían por el simple hecho de ser la profe. No. puedo negar que eso sucedió en algunos casos, (realmente eso fue de gran alivio, era como encontrar refugio al caer la noche en medio de la jungla) pero no es tan efectivo pensar que todo un grupo te tendrá respeto por el hecho de llevar puesta una bata blanca, esa es la idea que yo tenía y que intenté hacer valer, pues solía pensar que un niño es inocente, influenciable, amedrentable y en el mejor de los casos bobo, pues se come el cuento que le eches. Yo veía a mis estudiantes de la misma manera que me veían mis colegas a mí: Niños inexpertos que tenían mucho que aprender, sin embargo la primera clase terminó por tumbar cada uno de estos conceptos e ideas. No eran dóciles, eran terribles.. A l finalizar el primer día de clases tenía dos opciones: renunciar a mi trabajo o cambiar de plan, y creo que la segunda opción se me hizo más atractiva.. Ahora la pregunta radicaba en ¿Cómo lograr ese tan anhelado respeto? La escuela básica primaria ha sido un lugar en donde ése sentimiento de respeto se tiende a confundir con el miedo. El infundir esta sensación en el estudiante, se convierte en una herramienta para lograr el orden. En esta etapa del colegio, se pretende formar en el niño o niña bases puntuales en torno a la manera “correcta” de muchas cosas, una de ellas es la forma apropiada de comportarse en un salón de clases, partiendo de un principio: al profesor se le respeta. Evidentemente este era un principio que yo no había conseguido.. La noción de respeto, el cual debe existir entre unos y otros bajo el contexto de un salón de clases, está sujeto a distintas interpretaciones pues independientemente de la gran cantidad de teorías pedagógicas que hoy en día circulan, es una postura que se vincula de manera directa, no necesariamente por el valor que tiene como persona sino por el conocimiento que posee y el cargo que ocupa. Es una idea encaminada a la autoridad; pese a esto la noción de respetar al profesor por lo que sabe y por la autoridad que irradia, no es algo que aparece por casualidad, realmente sobrevive a lo largo de la historia aferrándose a las fuertes raíces religiosas que contienen a cada uno de estos imaginarios. Recordemos que la educación en sus cimientos, por lo menos en el de nuestro territorio, estuvo a cargo de las distintas órdenes religiosas que fueron anteriormente mencionadas. Bajo ellas, los roles y las distancias entre profesores y estudiantes estaban muy marcadas. El profesor con la autoridad absoluta y una certeza frente a la pertinencia en los modos en que se impartía el conocimiento, podía decidir de manera autónoma no solo en su clase sino a nombre de cada uno de los asistentes, pues al ser un miembro eclesiástico y tener la responsabilidad asignada por Dios, tenía el poder para hacerlo, presionando muchas veces a sus estudiantes para que llegaran a un nivel aceptable que se acercara a la manera en cómo él en su conocer entendía lo correcto. Todo aquello que se alejara o no estuviese dentro de lo que el profesor en su máxima autoridad decidía, simplemente estaba equivocado. Cabe mencionar que durante este periodo el 23.

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