OEOá^O DE LA SOOIEOAD DE TEMPERANCIA DE AMBOS SEXOS
ANO II
SANTIAGO,
MAYO l.o DE 1899 . NUM. ¿3EL
ABSTINENTE
SE PUBLICA UNA VEZ
AL
MES
DEBIDO
AL
ÓBOLO
DE
LOS
TEMPERANTES
i de los
amigosde
la causaSE
REPARTE
GRATIS
DIRECTOR
Francisco Diez-Casilla
743
Sinla caridad, la virtudno sería más que un nombre.
III
Newton.
Creemos haber
demostrado,
enparte,
lainjusticia
conque nuestrosopositores destruyen
la obra de lasagrupaciones
detemperantes,
ya sea con laglacial
indiferencia,
ya de mil otros modos.Cuandono lasescarnecen ó calumniancon inven' ciones absurdas que los incautos
digieren
sin la me nordificultad, echan mano d« los medios másimpropios
paradesalentarlas
y abatirían.Pero,
si poruna casualidadprovidencia!,
penetra
énel cerebroperturbado
dealguno
daestos obstruc cionistas unachis]
aque les ilumine y leshaga pal
parsuegoísmo
para con loatemperantes,
señalado seráel caso en quepueda
romper las redescon quelo
aprisiona
la sociedad en quevive;
porque,ésta,
tocarátodos les resortes
imaginables
para apretarvigorosamente
lasligaduras
desu inconciente cauti;verio,
paraprolongar
indefinidamente surrioral
esclavitad. Peroá
menudo,
su resistencia tenazlogra
sobreponerse
á iaoposición
delpoderoso
núcleo de losamigos
y, al revestirse deinquebrantable
resolución,
no cuenta¡ay!
con lahuéspeda,
su familia.Todas sus nobles
intenciones,
yperseverantes
em»peños,
estréllanse contra elgranítico
muro de Buho gar,ysusanhelos se convierten muypronto
en debilidad,
encomplacencias
y en concesiones vergon Zost.sU¿Es
estoconcebible?
¿Qué
causasó móviles pn den influir en esasper sonas para que tan insensatamentese oponganáque
e' esposo, el
hijo
óel hermanofigure
en una sociedad detemperancia?
Veamos.
Uno de estos motivos es el de haber nacido la
cristiana idea de la
templanza
al ca'or delprotes
tantismo,
cosa que, peseáquien
pese, seamosateca 6libre-pensadores,
católicos ómahometanos,
teñe-mos que reconocer, admitiéndola sin hacer diferens
cias de doctrinas.
Si ese es un motivo
razonable,
mucho más lo será el de tenerdos de ellas sus reuniones y locales en elTemplo
de la calleNataniel,
y como el conceptoque nuestro
pueblo
se tiene formado de la mencionada
Iglesia
es muydesfavorable,
deaquí
el que la intoleranciareligiosa,
imperante,
especialmente
en las familiasobreras,
rechace coa horror toda rela ción conaquel_
sagrado edificio,
como si no existie>renotras asociaciones que funcionan endiferentes locales.
Igualmente
acontece conaquellas corporaciones
que por el carácterde su
organización
se titulan Logias.
Este solo nombre basta para infundir espanto, por creérselas en estrecha comunión con la masonería.
Oreemosenteramente inútiladvertir que
semejan
tesuposición
qarece absolutamente defundamento,
toda vez quelasptimeras
no tienenningún
fin religioso
pordivisa,
ni lassegundas
relaciónalguna
conla masonería. Son
éstas,
circunstancias quese prestan á la saña,de nuestros
enemigos.
Y agregaremos que en la constitución de las asociaciones detempe*
rancia,
estáestatuida la estricta exclusión de toda discusiónpolítica
óreligiosa
en su seno.De modo qne no tiene razón de serla atmósfera
hestil que seha creado al rededor de
ellas,
obraexclusiva y
vituperable
de los que,con malas artesy peores armas, intentananiquilarlas.
Los que tales calumnias lanzan al rostro
límpido
de la causa,dejando
á un lado lahipecresía,
lamen-,tira,
laintriga,
ladiatriba,
losdicterios,
debieran salir al campo á demostrar conpruebas
fehacientesy en buena
lid,
la razón que lesasiste,
estableciendoplenamente
sujustificación
y
demostrando
ante laopinión pública
nuestra mala fé.—¿Y
porqué
no lo hacen?—preguntaráalguien.
Porque
están ciertos de llevarse la peor parte, porqueestánseguritoa
de qne el terreno quepisan
;esfalso
y
resbaladizo,
1&
EL
ABSTINENTE
Por esto ya
pueden
nuestros amables lectoresapreciar
bí tendremos razón aldeclarar,
que elegoís
mo
prevalece
en nuestra sociedad cual otro vicio social.Para
terminar,
probaremos
con una circunstanciamác,
la verdad de nuestras aseveraciones.Consideremos como un hecho que las indicadas
agrupaciones
son centrosdespreciables,
por esto óaquello
—perdónennos
lasinteresada?,
—¿por
qué,
entonces, si se reconoce en la
templanza
laclave,
lapeidra
detoque
parael desenvolvimiento material yle
engrandecimiento
moral delpaís,
no seconstituyen asociacionescontal ó cual credo
religiosx?
Lamentamos,
muy de veras,nopoder
extendernos en otrasconsideracionescon que fácil nos sería ponerles de manifiesto á los que no nos
acompañan,
laindiferencia
denigrante
con que ven desarrollarse elalcoholismo; porque en estosxasos, la techumbre vi
tlriosa sueleromperse cuandomenos se
piensa
y sen tiríamosherirsusceptibilidades,
azuzando rivalidades,
cosa que no pasa por nuestra mente hacerlo ymenosaún desde estas humildes columnas destina»
das á
jn?5gar
los acontecimientos con criterio sereno ytranquilo.
Eu la confianza dé haber establecido la tenaz
obstrucción deunos pocos, laobcecada indiferencia
de muchosyel incalificable
egoísmo
geneial,
damos
término á nuestro
propósito,
co sin decir con Pascal,
el ilustrefilósofo,
ante nuestra Patriaagobiada
por el peso
abruc^dor
de lasdeslealtadee,
imprevi
6¡ón,
iniquidades,,
corruptelas,
desmoralización,
vicios,
etc., etc.,de sushijos:
«Corremos sin preocuparnos al
precipicio, junto
al cualhemos puestoalgo
delante de nosotros paraque nó nos
deje
verlo.»M. A. Cuevas A.
Abril de 1899.
.
EL
APOSTOLADO
DELA
•
CONDESA DE SOHIMMELMANN
(Conclusión)
Y esque la
amiga
de los marinos del Báltico notardó en conocer la
oposición
yhastalamalevolencia,
suvida en GS'iren nopoáía
parecersesiempre
a!primer
canto deErangelina.
¿Sería
esto humano?¿Sería
siquiera
deseable? Susenemigos particulares
^-los dueños de tabernas áquienes
su obraperjudi
caba, un
mayordomo
ó una cocinera Ínflales áquie
neshabía tenido que
despedir—
no hicieron pocastentativas para asesinarla; pero ella
iba,
confiadaysencilla,
pasando
junto
alpeligro
conaquel
candor tan hermoso enaquellos
queprosiguen
la luchacontra el mal. Conoció las
privacionea materiales,
como se sufren en una ciudad
sitiada, súpolo
queeslaenfermedad con su aielamiento.
Por ttía parte,
Fingieron
-dificultadesirritantes
entre ella y el comité cuyo conciu>o había
aceptado
para laadministración
de sushogares,
enGóhren yen Greiftwalder
Oje,
y de sus ealas de lectura alolargo
de la costa:querían
'obligarla
á suministrarcerveza á los
marinos;
senegaban
áentregarle
eldinero colectado en su nombre.
En estas
circunstancias,
parecióle
oportuno
& la condesa abandonarla comarca poralgún
tiempo,
y
de Gólíren
pasó,
en el curso del invierno de1891,4
Berlín,
donde otra obra de misericordia laesperaba,
allado de las víctimasde la
huelga
y del hambre.Lamisma voz que
tiempo
atrás había domado á los rudospescadores
poniéramos sedeja
oirenlosmu-fings,
y ante una-muchedumbreagitad»;
seatrevió»hablar del.amor de Jesucristo. Se la vio una no
che
penetrar
con audaciaen los barriosde laciudad,.
en donde se reconcentraban la miseriay la
revuelta;-Habíase
dirigido
allá encoche,
con supequete'
«guardia
de oorps,» Ooto yWillie,
yunaamiga
comprometida
también en lafilantropía,
jacondesa Z. Peroen las inmediaciones de' los barrios obrtrog-1 ésta ee asustó al oir losrugidos
de la turbafuriosa,.
yrttip.edió;
no era másquehumana,
mientras que¡ycompañera,
la condesadeSchimmelmann,
seelevabaen
aquel
momento por encimade la humanidad. Elcoche,
sinembargo,
no adelantasino á duraspenas en las calles estrechas donde un
popu'achode
unos miles de hombresseapiñan
aullando.¿Qué gri
tan?
¡Que
«es unavergüenza
el pasearse encocheenmedio de un
pobre
pueblo quese muerede hambrel«¡
Abajo
elcochtl» Yáestegrito
severificaunapretón
amenazador. Willie asomasudulcecabecitaá lapor,
tezuela y
pronuncia
el nombre deJesucristoáquien
leenseñaron á amar con fervor;alguien
searroja
paraherir!»,
pero pormilagro
noloconsiguió...
Bn>loneesla condesa mitma se apea y de
pie
en actituddigna
ygrande,
y¡cuan
grande!
considera áaquella
muchedumbre entre la cual su mirada busca
iustin-tivamentc-á los verdaderos
desgraciados,
áeeosdesfs-perados
de rostrospálidos
cuya vez no se oye. Vatalvez ádecirles: «De tal manera amó Dio»almun^ Jo...» Peío nó; agarra su
portamonedas,
eoha sn contenido en susmanos, y loarroja.
Todospugnan¡orrecoger monedas. Su
cochero, conmovido,
ofrec||
á la condesaprestarle
lo poco que llevaconsigo^
¿Cómo
nó? y de buen corazón! Pero¿qué
es esto para tantagente,
para tanta necesidad?Nada. Ywobstante,
estodo,
lo sentimos. LaccndesaA
hubielh
sido muerta con rabiasi hubiera empezado con nn
llamamiento al amor de Dios. «Iden paz,
abrigaoi
y
hartaos,»
dice irónicamenteSantiago.
Peropoi'M
ella
quiso,
en la medida de lo quepodía,
aliviar"]!
miseria de los cuerpos,
ganó
también las almis. I ahorapuede
hablar, y efectivamentehabla,
coaW-;grimas
enla voz(tanto
supera estepadecimie^
NOTABLES,
A
consecuencia de
un errorde
compajinación,
llamamos
'
la atención de
nuestros
lectores
sobre
lo
siguiente.
Págtoa
189.
El
título
Miscelánea tiene
que
encabezar
el
párrafo
anterior
«También el Perú.»
La
separación
que
figura
entre
la
línea
repetida
'«.Después
de
tratar
absolutamente
sin alcohol»
debe
figurar
entre
las líneas
20 i 2J
,contando
desde
abajo.
Página
190: Las ocho
últimas líneas
déla
primera
colum
188 EL
ABSTINENTE
DOS LADRONES
(Para
ElAbstinente)
aLa bolsa o la
vida».
Reclama al
viajero,
saltando al camino ferozcriminal;
■y
aquel,
indefenso,
le
entrega
eldinero,
iel fiero bandido
segoza en su mal.
La bolsa yla vida
también arrebata el cruel tabernero
que vende ellicor.
Culpable
es mil veceslBandido que mata sin
fe,
sinconciencia,
BinDios,
sin amor!DelexnaM. Hidalgo de Moran.
Valparaíso,
1899.donativos:
Hemos recibido paranuestra bibliotecala obra del
sefior P. Béze. «El Alcoholismo» donado por don sj Manuel Francisco
Calle,
residente en Siiicaitanil» ')(Perú)
yun «DiccionarioBiográfico
deChile,»
tomoI,
pordon PedroP.Figueroa,
donado porunamic;o.
Eu el cu¡ so de ese
tiempo
se celebraran dosra monessociales,
acudiendonumerososamigos
y üdrai-radores de nuestraobra.Por el
presente
extractoqueda
demostrado qne .nuestrasociedad vaprogresando
conpasos segurosyque al fin nuestra será la victoria,
JoséR. Pérez,
pro secreturio,
*-Sociedad
de
Temperancia
DE AMBOS SEXOS DE «SANTIAGO*
Esla Sociedad ha tenido el
siguiente
movimient<en el
primer
trimestre de 1899:Ingresados
como miembros de la inttitucióa 26 personas, en este orden:
Mes de enero 16
» » febrero 4
s> » marzo 6
Perdieron su carácter de socio 9 personas, de las cuales 5
siguen
amantesdelaTemperancia
y leprestan su concurso; 3 quereconocen los beneficios de la
Abstinencia y 1
perdido
para la causa de ella porhaber
quebrantado
supropósito.
Quedan
á beneficio de la Sociedad 17 nuevosmiembros, los que han
engrosado
hs filas de los fie-lessostenedores de la causa.La asistencia mediaá las sesiones fué de 40socios.
no faltando las visitas.
Las entradaspor pago de cuotas é
incorporado
nesalcanzaron á
$
46,25.Salidas invertidasen la
progaganda $
47-35.
,
I
LA
CRUZ
AZUL
Nuestros lectores recordarán que hace
algunos
mesesdimes á luz un artículo que versabasobrelos
orígenes
de la obra de laTemperancia,
titulada«La CruzAzu'í. Obrando en nuestropoder,
el Anunrio le La CruzAzul,
correspondiente
al año de 1897,estamos en situac:ón de añndir unoscuantos d*!os
estadísticos sobre el cátalo delaobra en Set'embre de 1898. Como el anuario nosale másque cada dos
i-fio?,
nada sabremosrespecto
de los af.oi 1897y!«98 hasta tal vezdentro de
algunos
raeíes cuando¡os searemitido el anuu'io de 1899.
En
setiembre,
pues, de 1896, elconjunto
de la Fe deración de La Cruz Azul consistíade 447secciones(«ociededes
locales*)
con17,123 socios,
delos cuales6,188
antiguos
bebedores inmoderados. En 1894 el total de miembros erade13,011.
En dos añoBhuborúes un aumento de 4112sccios. Todo nos
permite
augurar para el cm;o de esteafio un anmen'.onun _
más
halagüeño.
Elpaís
que semuestramás refrac--aj
-ario á latemperancia
pareceserFrancia,
donde el númerode abstinentes de «La Cruz Azu!» no alcanzamásqueá 1,167, poco para una
población
de_88
millojnes
de hsbtantes. Sinembargo
desde doíanos,7 áesla
parte
laopinión
pública
en estepais
seha^
despertado
y la estadística que esperamos ha de >,.arrojar
datos interesantes. La obra progresa enAle ;manía,
Bélgica
y AustriaHungría,
pero en Suiza y ,mayormente
en laparte
francesa es dondese cuem-tran más abstinentes ó sea 11,834. La Sociedad de.Temperancia
dela Cruz Azul fué fundadaenGine< bra el 21 deSeptiembre
de 1877. Ensujunta
{tenes»ral de Bienne el 16 de Noviembre de 1881
adoptó^
como emblema distintivo la Cruz Azul enfondog¡
blanco, por
analogía
con la CruzRoja,
puesasícomoésta es
insignia
delainstituciónquerecoge y atiende á los¿eridos
en los camposdebatalla,
así loes I, :,Cruz Azul de
aquella
que procura la salvaciónda^
los bebedores. Como loindica su nombre la
Federaaí!|
frdera-\.j,í-~ 1a ."...■ i" .
ción
ópgrupación
de nacionalidades de las que cada una serige
coreo le conviene. Todas se unenparanombrar un comité cendal de La Cruz And cuyo fin es servir de l»zo entre las diferentes sooiedades de
la Cruz Azul.
Trabaja
en el mantenimiento y,en lapxtensión déla Federación y atiende
especialmente
álos diseminados
(artículo
46 de les Estatutos de laF.T.O.
A).
El Cornil éCentral déla Federación
(C.
0.F).
constade 11
miembros,
elegidos
en Basilea(Suiza)
ti 28 de
agosto
de1895, por lasegunda
conferenciageneral
de losdelegados
de la Federación. Estos 11miembros se dividen en dos comisiones: unade 5
miembrospara los
países
de raza latina y otrade 6 para lospaíses
de razagermánica.
Helos
aquí:
COMISIÓN LATINA
■Presidente.—-M. Louis-Lucien
Rochat, Taconnerie,
7,
G-iéve,
Snissfc.Secretario.—M. Edouard
Milsom,
Rond-point
de■Plainp«laií',
5,
Gei ée,Tesorero^.—Charles Lanoir.Petít
Florisaant,
Ge-té?e. -. .
M.
Puilíppe
Ohá'elain,
Chemin desCLéjes,
10)
Genéve.
-M.
Anlony
Rochat,
Satigny,
Genere.•
. COMISIÓN GERMÁNICA
Vice-presidente.—
M.Arno!dBovet,la
Villette Berné,
Suisse.Vice secretario.—M.E.
Furer,
Zasiwyl
(cantón
deBerne)
Suisse.M.von
Kaobelsdorff,
tenientecoronel,
Potsda» merstrassé 97, Berlín.'
M. G.
Fischer,
Essen(Ruhr, Alemania).
M. U.Nabholz, relojero. Arlesheim,
BaselladSuiza.
M. A. J. Stahel.
B'erne,
Suisse.Damos la lista
completa'"pbr
síalgunos
de nuestroslectores de Chile ó de fuera de Chile
quisiera
enta*blar relaciones con uno ú otro de estos caba
íleros.
La comisión latina lo ha hecho ya cotí nosotros,
escribiéndonos unamuyatentacarta,encontestación ála
entrega
de unpaquete
de números de «ElAb-tifíente»,
por unamigo
nuestro en Suiza.Eu señal de amistad ycon el fin de
ayudamos,
elcomité nos
incluyó
las obrassiguientes:
1)
Manual deTemperancia,
por J.Denis,
hermosa obra escrita por un maestro abstinente y dedicado á euscolega*
enparticular
de todoslospaíses:
En otronumero lo daremos áconocer másdetenidamente á
nuestros lectores.
.
/2)
Tresprospectos
del Manual.3)
Armado de la CruzAzul,
el últimopubli
cado.
4)
Resumen históiico del movimientodetemperan^
cia enSuiza.
5) Nuestros
principios
ylaPalabra de Dios.6)
¿Por
qué firme
r?7)
La lucha ccn'raelalcoholismo.8)
Los dueños de vinas.Damos las
gracias
al O, C. F. _y conforme nos lopide,
le daremos noticias de la marcha de nuebtraobra.
También el Perú.— En
Trujillo,
dice «La Razón» deaquel
pueblo,
se estáorganizando,
unaLiga
deTemperancia.
La redacción de dicho
periódico
se haencargado
de recibir las adhesiones.
MISCELÁNEA
Del mismo
periódico
reproducimos
losiguiente:
AlcoholenCuba.—Eldoctor A.Lesser,
cirnj^o
engefe
delhospital
de la CruzRoja
e n NuevaYoik,
al hablar desureciente visita áCuba,
encompañía
de miss Clara
Bulon,
dice:Los resultados del tratamiento sin alcohol fueron■
muy favorables. Porvía de
exp?rimento,
y en óbse*quio
álaopinión
general
de~laprofesión
médica queprescribe
alcohol,
permití
al,
principio,
después
denuestra
llegada,
quese diera alcohol á seisenfermen,
cuya condición fuétal,
que en eljuicio
dela mayo ría de los médicospedía
el uso delalcohol. Con muy gran pesarmío,
cuatro deaquellos
seis murieron.Después
detratar absolutamente sin alcohol«Después
de tratarabsolutamente sin alcohol 68 caeos de las mismas enfermedades de que se han muerto tantosmiles,
no hemosperdido
sino un soloenférmoque
murió el dia de nuestra entrada.» Elseñor Sesser observó enCuba,
así como contodas sus
experiencias,
que el hombre que bebe aún conmoderación,
se halla muchísimo mágexpuesto
á contraerenfermedades,
infecciones ycontagios
que el que esabstinente total.La
Logia
«ArturoPra^»
daValparaíso
está envías de
reorganizarse.
Lo celebramos.Con este motivo uno de sus m;eve miembros nos
escribe psua prometernos contribuir con
algo
á lapublicación
de nuestro órgano y parapreguntarnos
si conocemos
algún
antídoto contra los fermentosque
desagregan
nofólo instituciones comola de quese 1103 habla sino en
general
todas las que se formancon un fin
provechoso,
moral ó material.Oreemos nosotrosque para mantener vivo el
espí
ritu de cuerpo,laf
buenaarmonía,
no baüta el tenerpresente
cada uno de los miembros el fin común quepersigue,
por muy noble que éste sea; se necesi- ita una base ó un sentimiento moral. Y esto no lo
m
EL
ABSTINENTE
seand» también alentarnos nos manda por conducto
del sefior Rivas la cantidad de
$
3.00.Muchas
gia^ias
y que Diosbendiga
á nuestroshermanos
deaquella capital.
El miércoles 26 del mes
pasado,
el señor Garvid,de
Valparaíso,
nos dio una interesantey bien nutri da conferencia en éltemplo evangélico
sobre: «Malesdela
embriaguez
y remediospropuestos».
La asistenciano
correspondió
á nuestros deseos ylo
lamentamos,
pues las 60 personas que acudieronpudieron
convencerse de quenoson discursos floridos y retumbantes los que necesitamos para
inspi
rar deseos de adherirseánuestra causa,sinorazones,
argumentos
ydatosconvincentes,
y esto es lo que abundaba en la conferencia.Damos las
gracias
al sencillo ysimpático
oradory
abrigamos
la esperanza depublicar
en nuestropróximo
número.unextracto de tan interesante estudio.
Hace unos treB meses, por iniciativa de dos abs
tinentes,
los señores doctor García Valenzuela (Hyslop,
seecharon las bases de una nueva institución de
temperancia.
Eh esta,
mejor
dicho,
una convenciónquedespués
de variaB sesiones
llegó
áconstituirseformando^iar
tede ella tres
delegados
de cada sociedad ólogia
diSantiago
yotros abstinentesindependientes elegidos
por los
primeros.
Las Sociedades y
Logias
deprovincias podrán
de*legar
susrepresentantes,
ya de supropio
seno, ye en personas residentesen lacapital
y que merezcansu confianza.
El fiu con que ba sido constituido este nu<vo
cuerpoes el deaunar los esfuerzos de todas las aso
ciaciones de
temperancia
para encarnarks ó hacer*les tomarcuerpoen asuntos
prácticos.
Y efectivamente, si de
algún
modollegan
á unir,edichas asociaciones sin comprometer la
personalidid
de cadauna de
ella?,
ha de ser en el terreno de lnpráctica,
ó sea en el de laaplicación
de sus esfuerzos é idealesen cosasó instituciones
tangibles.
E'tees el fin
principal
para cuya consecución s¡ha ideado la convención. No cabe duda que de ser
bien
dirigida
ysostenida,
la cansade laabstinencia
h.i desacar mucho
provecho
y que prontopodremos
en la empresa. Estaes nuestraopinión
hasta qutpor la
experiencia
y los hechosse nospruebe
lo con-. trario.Esto dicho damoslas
gracias
á laLogia
cArturoPrat» yá su secretario por su donativo á «El Abs
tinente» y por sus
palabras
desimpatía.
De Victoria nos escriben que la Sociedad de
Temperancia
prospera; consiste de 40 socios yde-ver, no la
fusión,
perosí la unión fraternal de todaslas
agrupaciones
detemperancia.
Las sesiones de laconvención se verifican dosvecesal mes en casadel
hospitalario
doctor Garcíí, sinperjuicio
de queotroamigo
convide á los miembros á reunirse tambiénen lasuya. i
Más
a'delante,
en lospróximos
números,
iremosdando cuentade los resultados de los
trabajos
dslaoonvención.
Un médico de San Francisco de California pre
tende haber descubiertoel microbio de la embria
guez y el suero con
qué
curarla. Dicho suero ¡>ecultiva en el caballo yde ahísu nombra de
equ'si-
éna
(equus
enlatíu,
caballo).
Vacunando al bebedor másempedernido
coneste suero, se le hace pasar elgusto
por el alcohol.[Ojala
fuera verdad tanta bellez;<! Pero poca 6ninguna
esperanza nosinspira
el tal serum.Conoce«;"í|
mos otro
mejor,
infalible y quenopejjudica
la salud,
y esel firmar la abstinencia cen laayuda
deDios.
La Memoria de la Junta deBeneficencia de
San-tia"o,
correspondiente
al añopasado,
trae uncapí»
rulo,
elVII,
dedicado al Alcoholismo.Después
dehaberdesarrollado enél varias consideraciones
acer-ja de los estragos de este
flgelo,
el autor pasaá tratar de los remedios conqué
se lepuede
penir coto.Por
desgracia
se olvida del másimportante:
íflfirma de lachimenea, no eo'o del
borracho,
sino...le losseñores, miembros de la Junta de
Bjueficen-cia,
para servir deejemplo
yde aliento áaquéllos.
Hibiéndoseofrecido el sefior Ricardo G. Abrillá <er nuestro agente para las
repúblicas
del Perú,Ecuador y BoHvia,
queda
reconocidoeneste caiácler álesdela fecha. Su dirección es: Casilla del Correo
35,
Trujillo—
-Perú.Agradecemos
su buena voluntad al sefior Abrillyaperamos que sus buenos oficios nos handeganar
muchos
adeptos
á nuestra causa enaquellas
repii^^
bl¡cas. Con este
motivo,
observaremos que nuestro a:periódico
se repartegratis
peroacepta
donativos,aCuantos más
recibamosmayor
será nuestra tiradaMANUAL DE TEMPERANCIA
POR EL REVERENDO
AGUSTÍN EDWARDS
traducía:» bel inglés por el profesor
F.
J.TINGUT
üa Voz de la Ciencia
(
"onlinuaci(n)
Por la manera en que estos dos diferentes
juegos
de
órganos
—áEaber,
los que sirven para eldepósito
de los alimentosy losqueseocupan de laexpulsión
de los venenos—
, obran sobre
cualquiera
sustanciaque se hallaen el cuerpo,y porel modoen que la
sustancia obra sobre los
órganos,
conocemos su naturaleza yal mismo
tiempo
larvoluntad delSupremo
Hacedorrespecto del usode ella. Si losórganos
quesirven de
depósito
del alimento lotoman y lo convierten pormedio de su
trabajo
en carne, huesos ócualquiera
otra cosaútil al cuerpo capaz de serle deprovecho,
entonces la sustanciaes buena y útil. Pero si estosórganos
larepelen,
esto losconvencerá que nolanesitnu;
en este caso, losórganos
deexpulsión
la toman yechan fuera del
territorio,
como á unenemigo
que no debeser admitido enel campodebatalla.
¿Cómo
tratan estos dosjuegos
deórganos
al al cohol?¿De qué
modopueden tratarlo,
cuandoson. destinados para el
depósito
del
alimento? ¿Lo towmani leelaboran convirtiéndolo en carne,
huesos,
tendones,
nerviosúotracosa que nutra, fortalezca ó sustente alcuerpo?
Jamás. La naturaleza entera lorepele
con todas sus fuerzas. Ella np carece de alcohol,
y, porconsiguiente
nopuede
usarle. El aleobol
fué,
es y serásiempre
alcohol,
que solamentetiendeádañaral cuerpo.
Yahemqs visto como esa sustancia trata alestó
mago hinchandosus
diez.mil
pequeños
vasos hastaun
grado superior
á su tamañonatur&l, inflando,
engrosando
y-ulcerando
sus-capas, y aúntambién,
cambiando susdelicados
jugos,
de uucolorbermejo
claro k negro. Cuando el alcohol es llevado alaBangre, va
de
grupo en grupo de vasos; pero todosle
repelen.
Siellospueden
impedirlo,
ni aún le permiten deteuerae un momento. E?
atropellado
deórgano
enórgano^ siguiendo
su curso conirregular
ridad de
accióuy
trastorno defunciones,
hasta quehabiendo
pasado
por todoel cuerpo esrepelido
portodos,.
Mientras que todospelean
contra eseespíritu
éste lea
impide
progresar y les atormenta sin cesar.Teniendo ellos que
trabajar
en medio delfuego
yhumo de un
enemigo
irritante y venenoso, vienen áserirritados y
envenenados,
embotada susensibili-dad-y
destruida suenergía,
y, porconsiguiente,
nopueden
desempeñar
susrespectivos trabajos.
Aque«
p»s
partesdelcuerpo
eme.dependen
da esosórganos
para su sustento no son
suplidas
en maneraalguna
y, por lo tanto, se
quejan.
Losórganos
se vuelvencontra hí; la armonía del sistema se rompe; lu sim
patía
entre las píríes sedebilita,
y porcoiiHÍguien-te,el todo se
destruye,
suoedféndose
la confusión ycon ellasns males. En ese
ciego
yembriagador
frenesí loa
órganos
se muerden y devorau unos á otrosy todosse consumen é la vez.
Las señales de esta guerra
orgánica,
si ha continuado por
largo tiempo
é ido hasta muylejos,
semanifiestan en el color carmesí de la cara, en lo
congestionado
de losojos,
en lo hinchado de'la
na»riz,
en lopesado
de lalengua,
temblor demanos,
vacilación de pasos y movimientos del cuerpo, y
mientras que ese
enemigo
marcha deconquista
enconquisto,
maltrata-aisistema,
y si nopuede
ser expulsado
entonces reina la destruccióny la mu rteen todo el cuerpo. Si éste fuera
transparente,
muy fácilmentepudiera
verse la traza hecha poréí
enelinterior,
antes de descubrirse por la parte exteriorTal es la
recepción
que hacen al alcohol losórga*
nos destinados al
depósito
del alimento y tales losefectosque esabebida
produce
en ello?.¿Cuál
es pues la¡«cogida
que tiene el alcohol en esosórganos,
cuyo ofijio esvigilar
alenemigo
yprevenir
al cuerpocontratodas susinvasiones?
¿Le
dejan
invadiró hacen lo que los otrosórganos,
quesufren y aún le
permit
ncontinuar su excursión por loprincipal
del sistemu? Si tal errorcometen, sontraidores. Pero
nó,
no son traidores ni cobardes.Ellosatacarán á
cualquier
ínvesorcon todosujioder
aun cuando sea el alcohol miYmaTNb bien ataca el
enemigo,
cuando esosórganos
seapoderan
deél,
le molestan ijamás
ledejan,1
hasta que, ó bien sonven cidosósonvencedores,
echándole fuera. Estaes una
verdadera guerra de
desesperación
que no termina hasta que uno de los
partidos
sea victorioso. Losprimeros
invasores, asi comolossegundos
y terceros
son rechazados. Pero si meros reclutas se reúnen
con
superior
númeroyfuerzas'para
invadir nueva*mente el terreno y los
órganos empiezan
ádecaer,
disminuyendo
sus recursosy minorando su,poder;
especialmente
si vosotros—que sois susguardianes
y que debéis
pio^egerlos,
pues hantrabajado
asiduamente díay
noche,
por afios enteros—os convertísen
traidores,
asistiendo,
alenemigo
y combatiendoen su
favor;
aquellos
órganos
en unestadoenfermizoy con un
enemigo
diario contraquien luchar,
desmayarán
precisamente
y pocoá poco sesumergirán
en la
desesperación,
muriendo ellosy vosotros á la
vez.
Recordad que todo esto es un
trabajo
extraordi-nario_
de una materia la masagotada
y contra un
enemigo
implacable,
quo les ataca en medio de esaatmósfera venenosa que lo crea. Esa es una crueldad
cometidacontra uno
mismo,
másabominable
aún que
aquélla
que losegipcios
cometían con susescla.vos,
exigiéndoles
que hiciesenladrillos
sin darlespaja,
perono lesminoraban
e|
ea-M
El
ABSTINENTE
venenaban la
atmósfera,
ni disminuían susfuerzas,
ni
multiplicaban
susenemigos.
Pero todos esosaux;liosv.
los pre«ta el bebedor contrasusórgano*,
cuando está
obligado
pn- todosprincipios
y por supropio
tnterés áprotegerlos
y nutrirlos como partede él mismo. Violando 'todos estos
principios
r-fconstituye
en supropio
destructor y deeste modoél mismo se arranca la vida, á los diez, veinte y
muchas veces cincuenta tños antas que el
pecado
óSatar.á",
sinalcohol,
lo hiciera. El alma esempujada
con violencia á salir desu estancia terrena!, no per»
"mitiéndole
llegar
al término que hafijado
Diosá li¡vida del hombre. Nosería de admirar quela Justi cia y la infalible
Verdad, dijeran: «|Ay
del que duábeberá ¡su
enemigo,
y mezcla allí suhiél,
y leembriaga».
Suponed
que un labradorquite
ásusoperarioi
parte
de sualimento,
contagie
suatmósfera,
disminuya sus fuerzas, prepare
enemigos
contraellos,
letcargue de
grillos,
ydespués
con unlátigo
les compe la á hacer dobletrabajo.
Este trataría á susopera>rioscruelmente;de la misma manera trata el bebe
dor ásu cuerpo, usando el alcohol.
Se han
acopiado
datos y hechos suficientes parajustificar
la conclusiónlógica,
de que elalcohol,
encincuenta años, ha cortado más de treinta millones
de años de vida enlos Estados
Unidos,
yhechocomparecer
prematuramente
á lapresencia
delSupremo
Hacedor,
á másde un millón dealmas.■
Setenta y cinco médicos de la ciudad de Boston
rcmibicr<jn ti
siguiente
toetim©n¡Q: cLoa horribresque gocende una
completa
saludjamás pueden
ser beneficiados porel usodelalcohol;
por elcontrario,
el uso que de él sehiciere,
esorigen
harto frecuentedeenfermedades y muertes, y ámenudo agrava los
adquiridos
por otrascausas, haciéndolesmásdifícilesdecurar y más fatales á la vida.»
Cuarenta y cinco médicos de la ciudad de Oinci-nati certificaron lo
siguiente:
«Los licoresardientesno sólo son innecesarios, sino enteramente dañosos
al estado taludable del sistema. Además de
produ
cirlas gravan mucho las enfermedades á que estásujeta
la humanidad. Es tan venenoso comoel arsénico^
operando
algunas
veces con más lentitud perocon
igual
resultado.»
Testimonios comoestos hansido
presentados
por milloms demédicos,
de los más instruidos y acreditados. Uno de mucha
experiencia
y dilatadapráctica
dice: «La mitad de los hombres que actualmentemueren de
fiebres,
pudieran
habersesalvado,
si nohubieran tenido lacostumbre de usarbebidas
espiri
tuosas. Si muchos deellos que son atacadospor la fiebredurantesemanas enteras, no tuviesenel mal ditohábito de beber licores
ardientes,
no se vieran reducidos águardar
cama ni un sólo día. Sólo sentirían un
ligero
dolor decabeza,
pero con un pequeño ayunosería evitada toda clasede enfermedades y por
consiguiente,
se hallarían buenos. Otrosqueja»
jȇs
ge habríanemborrachado,
Q«anJo fnesen
atacados por la
fiebre,
podrían
levantarse on poco tiem>po, si'no fuera porque el sistemase eiioueofiaritbili.
lado,á cuiihh de la btbida
diuria,
aún usaíía moderadamente,
los cualesmiu retísinembargo
de üsistfne'econ todos lo» recursos dei arte.
O ro médico del Estado de
Marylam),
«segura]iie euando~las nebíes aparecen en
aquel
p* í, las
personas que no usan licor
alguno,
no sufren I»mitad que
aquellos
que lobeber,
y quecuandoesaspersonas no
viciadas,
tienen fibres,
s;.n..n m:y fá cilmente.Otro médico que residióen un
pueblo
p r epació
Jecuarentaafios, refiere quede.
Diciembre dí1829i Febrero de
1834,
el número de hombres qm ir.n-ieron ascendióá veinte y cinco. Diezy seis habíanido bebedores. De los nueverestantesdoseranmuy
jóvenes
y murieronrepentinamente.
El términorae-lío de edad deesos individuosera comodecuarenta
iños. El de laedad denlos
sobrios, quienes
murieron'.' de muerte natural,se consideró de setentay cuatroaños; resultando ese término medioenambas
clase?,
la diferencia de treintaaños de vida á favor de los
sobrios.
Eldoator
Chtyne,
deDublin,
después
de treiutaafios de
práctica
observación yexperiencia
médica,
emite la
siguiente opinión: «Dejad
quediezjóvenes
á la edad de veinteaños
empiecen
ábeber,
sólodosonzas por
día,
y quejamás
aumenten lácantidad;
nueve de los diez
jóvenes
acortarán sus vidas enmásde diezañosde diferenci. o
Pero tomemos 'sólo la mitad do esenúmero,y
su-pangam03 que unbebedor moderarlo su n.o ta la
vida,
en un término medio de cinco aa .-, ):.juince
«ños de
embriaguez;
queen los EstadosUuidos,
deveinte ycinco' bebedores
moderados,
uno sea ebrio;y que
haya
trescientos milebrios—el alcohol en unageneración
arrancará cuarenta millonesde años devida humana,
igual
á veinte años de cada,uno enmásde dos millones de
hombres,
yesto entiempos
ordinarios,
y no estandotampoco
bajo
la influenciade
cualquiera
causa extraordinaria de mortandad.1
'1
DONATIVOS PARA «EL ABSTiNENTEi
Sefior
Gauthier....^
„$
1 00» Abraham
Vergara
50Un
amigo.
2 00Sefior M.J.C 1 00
Señora Micaela S. de
Opie
1 00Logia
Arturo Prat deValparaíso
1 00Sociedad de
Temperancia
deTalca 2 10
Señor A. Chávez 60
Total $ 9 20