Arquitectura contemporánea

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(1)

ARQUITECTURA

CONTEMPORANEA

J U S T I N O

F E R

A N D E Z

E D I C I O N E S DE LA U N I V E R S I D A D

CUAD

E R N O S

DE

A R T E

rACIONAL DE l\1EXICO

(2)

EL EDIFICIO DE LA PAGINA ANTERIOR

ES "EL PUERTO DE LIVERPOOL". TORRE

DE LA ESQUINA. ARQ. ENRIQUE DE LA

(3)

PERSPECTIVA DEL EDIFICIO GUARDIOLA. ARQ. CARLOS OBREGON SANTACILIA, ING. FEDERICO RAMOS.

L

A complejidad esencial de la creación arquitectónica, entendiéndola como una manifestación del espíritu cü1ccti\'o, contiene, entre otros factores, el afán de alcanzar la belleza; es decir, de expresarse en una forma ele-\·ada. Esta iciea justifica las frases de Chesterton: ,.... Renacimiento que fue una resurrección de las cosas viejas, descubiertas en algo sin vicia. En ese sel~­

tido el medie\'alismo no fue renacimiento, sino más bien un 7lacilJ/;cJllo. ):0 moldeó sus templos sobre tumbas, ni in\'ocó a los dioses muertos de Hades. Pro-dujo una arquitectura tan nueva como la ingeniería moderna, y en ,;crdad

que a'lín está siendo la más 17Lodenza arquitectura. Sólo que en el Renacimiento

fue seguida por t\11a arquitectura más ant.icuada. En ese sentido, el I~enaci­ miento podía llamarse Relapso". (Santo Tomás.

Pág.

39 Y +0). El mi!agro de la creación arquitectónica de la Edad j\fecl ia se operó gracias a la unidad espiritual de la colectividad, y no a cualquier otra int.erpretación que se le quie-ra da!". De entonces a la fecha, rota ya esa unidad, 110 se han becho sino

crea-ciones libres e individuales, ele entre las que resaltan las obras ele los genios; pero no hemos \'lICItO a tener un "Estilo". en el sentido profundo ele la

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'I'icmI s hubo en que "~e adjudicó

a priori,

al clasicismo un poder de ubonlin<lción de la sensihilidad a la in teligencia y en una Yolul1t<ld decidida a el'

clásicos,

(como si ello no constituyese tina fantasía romántica ele la 1l1~S pu-ra e -pecie"). ( 'alazar. El ,~i~)'lo Romántico, Pág,26 . La imposición delgusto clásico, por fuerza, por cOn\'encimiento o por lirismo, no fue sino un vendaje :obre la herida: es el mismo caso que ahora presenciamos, de querer impo-ner a la colecti\'idad lo que ]Jaman un "estilo moderno", cuando, en realidad, SlIS miemhros piensan individualmente de manera muy diversa, cada cual

e-CASA DE CAMPO EN SAN ANGEL. PROPIET ARIA, SRA, VILLASEÑOR. ARQUITECTOS, LUIS BARRAGAN Y A, RAMOS SALIDO,-MEXICO, 1938.

~ún sus aficione: y g-ustos. Es la diferencia que se produce entre una actitud espiritual Íntima, hasada en un ideal común, que da por resultado la unidad r('al. espontúnea, sin decretos ni illlp(lsici()11(:s y la lInidad aparente, consegui-da a base de medios industriales y de kyes quc no son repr('scntati\'as del an-helo de la cokcti\'idad. ¿D/JIldc estú, pues, el adclant)? ..J,o: pri meros n mán-tieos re ha7-aroll por mil moti\'():>, la mascarada helcnista 1) de una Roma

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CASA DE CAMPO EN SAN ANGEL. PROP. SRA. VILLA,

SEÑOR. ARQUITECTOS LUIS BARRAGAN Y A, RAMOS

SALIDO.-MEXICO. 1938.

estudio cle I():-, c;'ln()nCS Cl;'ISiclls. cayellCld en una tral1ca tendl'tll'ia rum:l11tica hacia 10 c-"ótico, l'n (lue la incongrucncia tOlll(') carta dc naturalizaciún.

\'ino clc:-,pués cl "art nou"eau·'. Ikn() de pretel1siulles. (Utl SIIS

ridícu-las estilizacioncs ele la naturaleza. pruduciendo formas retorcidas y absurdas, para culminar, cn su próxima etapa: la Exposición de Artes DeclIr;lti\'as cn París, en el ;ulo ele 1CJ2.1. con nllc"as estilizacioncs y ('()]npvsiciotlcs abstractas, en las quc sólo puede "crse. si bietl m;ls simplificado, UI1 "'nOU\'C;lll-art-noll"eau"'.

FI próximo grito habían de darlu jus funci()nalistas. dUg"nlatizanc1o COJl

la idea racionalista, pura () impura-ptll:s las dos tendellcias se prcscntaron-, que pretendían despojar a la arquitectnra 110 sólo de toda ornamentación. sino

de toda intención de bellcza. como factor en la wlllposición su])onlin<lnc!o las ideas a 10 estrictamente

uti-litario y funcional. A cstc respecto dice \Veidlé (La )1uerte del Estilo, pág.

68) :

"La Construcción utilitaria simple y desnuda, purificad;). de toda ornamentación. que tanto abunda hoy día, poclr!, no ofender a la "istay hasta serle agradable. sin com'e1'-tirse por eso en obra de a r-te". Preci samente es el caso: si la arquitectura ha de ser un resultaelo solamente uti li-tario y funcional, cae en el campo de la máquina: las

Cél-sas serán la "111achine a vi-vre" de que ya ha hablado Le Corbusier, y nada Illús: 10 llue quiere decir que estas construcciones no pueden ad-mitirse como producto artís-tico, en ningún sentido: es decir, ca recen dd factor emocional que logra I:t

ex-presión artística. Por utro lado. si la arql'itectu ra ele nuestros días ha de ser, cuma lo han considerado h; graneles arquitectos europeos, lo que fue en épocas pasa-das, no un producto unilateral que sólo satisfa,~'a las apremiantes nccesidades humanas, sea complejo y lleno ele todas las l'xig"cncias, ele orden espil'itual y

material, impuestas por el hombrc, entonces la arquitectura. C(llll<I todas las

artes, se L:nCUL:ntra \'i\'iendo L:11 un pleno mlll;lllticisl1lo que. pur l'1 11l11lllcnto. Sé

interesa, elesele un punto de \'ista ('stéticIJ. por la IIl<Íquina. ":n pocas palabras puedc decirse que si la arquit.ectura es igual ;t las lllúquinas. nn nos interesa

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COf'il.EDOR.

Pero la cuestión no es tan sencilla para resolverla en dilema; existen las circunstancias especiales de ambienteycostumbre. que impresionan el espíritu del hombre. qtte lo emocionan. y que él a. imila. para. a su yel.. devolverlas al ~lundo

e. 'tcrior por mcdio le

la

cxprcsiún. T,c\\-is

)"ll1llford

ha hecho notar la

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EDIFICIO "JORI", PALMA, 10. ARQ, CARLOS OBREGON SANTACILIA.-MEXICO. 1038.

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fluelH.'ia que ya :,(' \"C en algunos productos dc la ('poca, 1,0:'pilllurc:> cubistas

fue-ron los primer,1:; l'n tratar dc clevar al call1pu del ark la plilstica de la Ill:'[([llina

Cjue sin duda, había hl'cho i1llpn':,iúll prOfllJlda ell l'1 espíritu 11l1111anU, de~dl' ~u

aparición, Esta es l'n p:lrk !:L ilnj)ortancia clllt ura! (1L:1 IlHwilllil'ntu cubista, y \1m ele sus en 'cí1anzas para as generaciones ])()stlTiorcs a éL ¿Ullé hicienl!l l(IS nlLl-dernos cubistas? J':xtrajl'1"()l1 del atllbil'ntc oq,!,-hnicu únic;llllL'nLc es()s e!clncntus que podían ser expuc:itos en aliStractos sílllbo]us g'l'llll1l·tricus: transpusieron y reaju taran los cun(cniclus de la visión con tanta libertad como el ill\'entor rea-justó las funciol1cs ondll1icas: crearon, inclu-:o ell el lienzo () cn el mdal

c([ui\'a-_ l..J , .

lentes mecánicos de los objetos orgánicos; pintó J,éger figuras humanas que se parecían a los productos salidos del torno, y Duchamps-Villon modeló un caba-llo que se parecía a una máquina. A este proceso de experimento racional con abstractas formas mecánicas dieron nuevo impulso los construccionistas. . . . es-tos experimenes-tos constructivistas aguzaron la reacción en favor de la m;'lquina como un objeto estético ... Con esta percepción ele la máquina como un manantial artístico, los nuevos pintores y escultores esclarecieron toda la cuestión y libraron al arte de los prejuicios románticos contra la Il1;'Uluillél, llue \'Cían en ella al,~-() nc-cesariamente hostil al munelo de los sentimientus". (Lc\\'is ~lunforel.Re\'ista de Occidente. Octubre

1935).

La arquitectura, que más lentamente admitió las for-mas puras mecánicas, trah') durante el siglo

XI::\

yel pri-mer cuarto del XX. ele dis-frazar los productos mC'cá-nicos y las .formas raciona-les con "ramitos de flores" y toda clase ele columnas y órdenes griegos y r011lan<IS. haciendo arabescosycelosí:! s g-óticas que, muchas H'CC'S.

desvirtuaban la función l1li-:-ma de los elementos. .\1;'1 S

tarde se buscó una p1cnitud estética m<Ís positiva, en in-tención que representara las condiciones impuestas por b función y el mcdiom;lfilli:1: "

ta, y se'llegó a la depllr:,':n y aceptación ele esta nl1 \;( plástica, derivada de la 1)1 fluencÍa de la lllÚ(IUin:I, (' I

1110 hase de la C011lpo<"::'ll

arquitectónica. "La feJI Jll:l

sigue a la función, sllll

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1

EDIFICIO "JORI", PALMA, 10. ARQ. CARLOS OBREGON SANTACILIA. MEXICO. 1938.

ant~ la miracla". (~Iullf()nl).

E

ta acC'ptaciún dl' la plú. tica ml'callici~ta C011lul"k-mellto (':tético tn la c()1llp()~iciúll. e~. a nll'~tJ"() 1l1Odo de n.T. un e -fucrzo k:t~­

peraclo pa ra mantener la un iclad <[ue dehe 111<".;t rar~el'n todl) prodlIctollt1111all(J, y. por 10 tanto. una actitud n:spetaIJ1' por la naturaleza de:n in l'llci(·l1l. J,a idea

pu-ramente utilitaria. l'ncargada ele sati:faccr Úl1iCéllllCI1tl' las lll'cl':ic1ac1l's ií:ica~.

conduce a la de:,integración orgánica LId indi,-ic1uo, a la dC.'11l1iún del e: 'la y

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realidad vital. Este afán de nuestra época de querer cvadir la cOlllpkjidad de la vida resolviéndola unilatcralmente con teorías simplistas ajenas a la razllll, da idea de un retroceso a un crudo pritllitiYismo en que las estriclenci:l~, l()s gTitus, los instintos animales, los paroxistllos del amor propio y el odio se rcsuel\'l'll ('n fórmulas que llaman racionales. :--Ialos han sido siempre los extre\l10s: purque al no conservar un nivel que aproxime y unifique los distintos c!Cnlentos y ca-lidades humanas, tienden, si no a la desintegración, cuando menos a la prepon-derancia ele un solo factor sobre los demás. Es el caso de la ":Hquitcctl11';l ar-tística" de fin de siglo, y es el caso de la "arquitectura funciona!". UniCallll'nk cuando se llega a una plenitud en que todos los distintos valores tienen su

lu-PROYECTO PARA LA SALA DE REUNIONES DE LA C. T. M., EN LA PLAZA DE LA REVOLUCION, ARQ. JUAN O'GORMAN. 1938,

gar adecuado, es cuando puede decirse que se ha l()gTa<1() la l1nidad ele la '''JI':¡ y, por lo tanto, su intención de universalidad.

Ahora bien, dada la crisis cu1tu ral en tillC nus Cllcn!1t ralllOS es jnút il

lo-do esfuerzo individual para la creación de una arquitectura. lIallléll1():..;1c inll'gTal. ya que no se tienen en la mano los elementos culturak" qUl' pcrlllit(,1l (',,;1 lTl':l

ción. Se volverán los ojos hacia las a rq uitcctu ras pas:lela. () se ha r;'l 1I1l;l

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cri-nANTA TIPO

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PLANTA DEI. 50\

(11)

sis cultural qUt helllos yenidlJ apuntallll(). Su(1 Ull C<lInill() llueda abierto y es

colocar esto que siguen llamando arqnitectura en el CéllllpU científico l/Ut

1;

co-rresponde.

El movimiento cunucidu COIl ('1 numhre ele ..il1J1l"iuna¡i~tl1u" se introduju

en México por el elltusiaslllo de los anluitcctos jóvelles. algunos de los cuales tienen un sentido artístico, cn el amélltico significado de la palabra. Paradl)-jicamente, como sucede tan a lllel1uclo, ltlS que tienen Ulla inclinación lll;IS bitn

científica buscan la expresión artistica 1:11 "US composiciolles, no (lUeriellr!o

lle-var al extremo la teoría, y aquellos quc Sr \11 artistas, tratall de ser científicos \'

racionalistas con el cntusiasmo propio ele los espíritus líricos. I~ste entusiaSll1;) y actitud radical, para cortar COIl el pasado, son típicos tn tocio lnnvilllietlto

ro-mántico que desea crear un nu(;\'o estilo.

ARQ. LUIS BARRAGAN"

Las mcjores creaciones de I()s arllu:tectos lll(:\ical1os tiellen ('sa IJlezcla de Ulla delicada sellsibilidad hacia la e."J>J"l·..;ir'l11 pl:'t~tica. y una 111irarla c1ar:1 y comprensiva para lo fU1Jci()ll;¡]: ésta es ];¡ Llzr"ll (le qll( s<:an tan atracti\·as. J,os arquitectos funciollaJistas rechazan el lítulu ele arti~tas: (luil'l"cl1 sn científi-cos. iOjalá que tocios lo fucran!: pero hay alg"Ul1OS ele ellos qm: ticnm alg-o llJ;lS

que decir. Nosotros creemos muy difícil que el funci()nalismo puro tenga buen éxito en México, yde hecho 10 estamos presenciando: el público necesita algo más que una máquina, aunque ese "algo mús", a \"cces, desearíamos que no existiera.

Volvamos rápidamente sobre nucstn)s pasus para considerar que "]JI)

hay nada nuevo bajo el sol": el buen g-usto en materia artística seg-uirá sicnc!l) escaso, mientras la vulgaridad llegará hasta el [11timo lugar de la tierra.

Los movimientos en materia de arquitectura, como tantos otros. se han recibido siempre en :\réxico COll alg"[lll at ra:-,o, 110 así el "fullcionalisl1lo" que

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l"!l'l"1(1, la :-oituaciún tn :'!l' :'!t'nticlu, na cílótica y, P l' <k.'gracia, no ha \1lcj )rado

gTa ll!CIl1 '¡He. :\léxico. 'UllJO ot ros paí~e'había pasadu por toda la serie I

"c-ilo " l'xtraYagantc.. qu ...un d rc'ultadu <1e la actitud ro1lJ[1I1tica 'n jue ca-,",'rlln I,\s aca<ll'Jl1iíl". I

,a

in flucncia del "ar! n\JU\ ,:au" y con p ialidad del

acadc1lli~mu dn:adellk pero i:tió durante la sl'g"unda década del pre. tnte igl,

ha"ta qtle la i<lca dc ulla arquitectura naciunali:-;ta :-oc pl1. o de moda .• 'c buscó la ';(lll1ei('l11 cn las formas bal'roca' del :iglo :\ \.1lI Y en la a rql1itcctu ra p pulal' : "l' ntl'ntc'l también, in buen éxito crear I1n "estilo nacional" él bas' de las

for-ALV AREZ ESPINOSA.

Ina. y decoración de lo 111 l1umento arqueológico' prccortesianos y e hicieron

l'c!i ¡icio: COI1 aplicacinl1c. el ., cultura tolteca y maya. Hubo quien pretendió

en'ar la anJuitectura nacional a ba e de cierto.' (')rcl ne~ ob ervado. en lo

\1l0-1\ lJl1l'l1t(l. arquculúgico d' la cultura maya. que P(W supuesto re ultaron del

(o-c! ) inadaptahle:'! y fa1.'os lent1'0 <le la: n('ce~icladc.· presente. La Iú queda de

1111 "l'...,tilo nacional" . e rcfc)-ía tan :ólo a la.:; formas arquitectónica, n un .

el1-tic!o <!L-corati\"o. ¡me. ell ela11tú a 10 diferent. prohlema:; de orden funcional.

¡ucla '\' hahí;¡ 111cjorado en

1<1.:,

cnll:,trl1cciolll':;, a pc:,ar dt alg"l1nn que tro

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naCJo-nal" Sll1 encontrarlo, como siempre sucede cuando se ousca intencionalmente

algo que sólo pudrá creal" el espíritu colectivo de una época Cjue coincida en un mismo ideal.

La famosa Exposición Internacional de París, en 1925, repercutió en México creando cierto entusiasmo por lo atractivo de las nuevas ideas de sim-plificación y estilización de las formas, Cjue desde luego ya preparaban a gus-tar las escuetas composiciones que habían ele seguir.

Dentro de este cuaell"O aparecieron los precursores del funcionalismo en México que tuvieron una fuerte luckl para imponer las nuevas ideas pero que

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I

!

E:C:FICIO "MONTERRE:'-".-Detalle.

al final ap~rtaron un;l muy saluJalJ!c limp::L en ~os ta:kn's de los arquiL·ctus. I.a apertura ele una nueva escuela técnica ele la Secretaría ele )':ducac;ón, l"n 1932, la EsCtlela SuperiOl" ele Cunstrucción, di rig'iela por los elementos l1lilS eks-tacados elel nue\'o movimiento, aunquc encontró cierta oposicicJn en un princi-pio, sirvió, en cierto modo, ele estímulo en el ambiente, si bicn ya en años ank-riorE'S las nuevas doctrinas habían arraigaelo en la ¡;acultael ele !\rquitectura ele la Universidad 1\acional y fué a]]í donde por primera Vl"Z l"n México se tratc') de dar una oricntación moderna a la arquitectura.

El actual estado de cosas. cn lo qut' se refiere a la tCOl"ía, presenta por un lado, el bando quc mantiene la ieka ele Ull "funcionalislllo" puro, ~ilJ dar

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IlJ()-cierno, In pr O'ulltar.c si

pllede

alÍlI SC'r válido tJl

l/l/estro tiC/IIPO,

n un

sen-tido prúctico, De e'tas discrepancia en la l1lal1tTa ek inttrprl'tar b .. Illle"as idea resulta una anarquía cuyo pr<xlucto en general ('. lamentahle aUl1que ai:-ladalllcnte lo'

111i'

capa ·cs logr 'n 'olucioncs jntere~al1ksy d' positi,') y¡dor,

Lo' que no creemü , ni quer mo Yi"ir, en

,1

\'igorism de la' 1cye: ) los rcg-lal11ClltO', 110S mostramos cscéptic , por el mt>l1ll'l1to, cleI resultad d' <'st l5

procedimicntos, pl1l:S 110 es posible que se proc!uzca un

I:slilo

cn el sentido

pro-fundo ele esta palabra ,i 110 emana del ,-entil' de la cOlllunida

L

en torno a un

EDIFICIO "MONTERREY" ,-Detalle,

ideal; elc esta manera sí resultaría la unidad po iti,'a quc . ólo puede florecer a la luz ele un

Estilo

de

1

'ida

defillido,

La realidad misma 110S demue tra que lejos de lograr, c en esta época

una unidad e5tilí-tica po-iti,'a, siguen cOl1\"i\'iend lo' "cstilos" 111Ú: absmdo~.

resultado dc lo que puede llamarse aU11 "rolllanti i mo",

:c

pidc toc!a\'ía una libertael que no pucde ir de acuerdo con las ic1eas "fullcillllalislas" y quc seg-ul-rél contribuy 'nelo a la anarquía que ],C1110:-> ,'cnido apUllt;II1c!O,

Dos escrito., con cicn año: de difl'rencia son lo,' -í1l1ol11as q le

(15)

nos muestra. El primero publicado el s iglo pasado por r\icúlús Gogol, dice así: "¿Cuándo se acabará, pues, con esa manera escolástica de impom:r a todo lo que se construye un gusto común y una misma medida? En toda ciudad ha de haber gran diversidad de masas si que remos que cause placer a la vista. Que haya en ella gustos más diversos. Que se levanten en una misma calle un som-brío edificio gótico, una construcción decorada con el más fastuoso gusto orien-tal, un colosal palacio egipcio, una vivienda griega de armónicas proporcio-nes! jQue se vean, una al lado de otra, la cúpula láctea ligeramente cóncava, la

elevada flecha religiosa, la mitra oriental, el techo plano de Italia, el tejado fla-menco escarpado y lleno de ornamentación, la pirámide tetraédrica, la colum-na redonda, el obelisco anguloso!"

Así se mostraba el entusiasmo del entonces joven escritor. El segundo do-cumento lo hemos recogido de un periódico capitalino, que lo publicó a propósi-to de una reciente polémica sobre arqui tectura:

Mejor es que la arquitectura, como cualquier otro arte, se desenvuelva: esp01ltáneamente, o, si se prefiere, obedeciendo a sus propias determinaciones internas, sin tiranías arbitrarias del exterior. Lo único que, en beneficio gene-ral podría admitirse es que la autoridad cuidara de que no se ofenda al buen gusto en 1/0 importa cuál de los estilos arquitectónicos elegidos por los

parti-culares para sus construcciones. Sólo que habría que garantizar primero el buen gusto de la autoridad, no siempre garantizable, por desgracia.

Compárense estas frases con las de Gogol y se verá que no hemos ade-lantado un ápice; seguimos pidiendo una libertad que oscila entre la incongruen-cia y la negación. Mientras no haya "determinaciones internas" que den unidad a la producción, se seguirá construyendo "en no importa cuál de los estilos ar-quitectónicos".

Las personas interesadas encontrarán útil la bibliografía que insertamos a continuación y que se refiere a libros. folletos o artículos relacionados con la materia, en una forma o en otra; en ella van incluídas las publicaciones hechas en México, que tienen especial interés, y algunas otras que se refíeren a planificación.

B I B L I O G R A f l A

ACEVEDO, Jesús T.-"Dísertaciones de un arquitecto".-Biblioteca de Autores

Modernos.-México, 1920.

"CASAS".-Revista de Arquitectura y Planificación.-·México. Año I. úms. J y 2 de abril y

julio de J 935 .-Editada por el Arq. Alfonso Paliares.

CONTRERAS, Carlos, Arq.-"National Planning Project for the Republic of

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CHESTERTON, G. K.-"Santo Tomás de Aquino" .-Espasa-Calpe. S. A.-Madrid. 1934. "EL ARQUITECTO·'.-Seríe 11, N9 V. Sept., 1925.-lnforme leído por el Arq. C. Contreras,

en la International Town, City and Regional Planning Conferenct, en ueva York, 1925. - - - 2 \ t etapa.-V. l.-Febrero de 1932. Marzo 31 de 1932. Enero IQ de 1933. ---Octubre de MCMXXXIV. Número "In Memoriam" del Arq. Juan Legarreta.

(16)

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"EXCELSIOR".-Pcriódico diario.-México. D. 1'.-7 novicmbr de J936.-Pág. 12.

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"THE ARCHITECTL:RAL RECORD". - j'umero dc abril. ¡937 .-:l.1onografía sobre la arquitec·

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