Aerolíneas Argentinas: un conflicto en el que las fronteras entre lo nacional y lo foráneo se desdibujan

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Tít ulo del Trabaj o:

AEROLI NEAS ARGENTI NAS: UN CONFLI CTO EN EL QUE LAS

FRONTERAS ENTRE LO NACI ONAL Y LO FORANEO SE

DESDI BUJAN

Aut or:

Mariana Gallo

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María Delicia Zurit a

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Ponencia present ada en el

I I Congreso en Relaciones I nt ernacionales del I RI

La Plat a, Provincia de Buenos Aires, Argent ina

11 y 12 de noviem bre de 2004

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Licenciada en Ciencia Política y Relaciones I nternacionales. I ntegrante del CERPI - I RI - UNLP

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I . I n t r odu cción :

En est e t rabaj o nos cent rarem os en el análisis de un caso en part icular: el conflict o de Aer olíneas Ar gent inas que se desar r olló dur ant e la gest ión del ex pr esident e Fer nando De la Rúa.

A com ienzos de la década del novent a, se inició en nuest r o país –y en sint onía con el r est o de la r egión- un im por t ant e pr oceso de r efor m as que apunt ó a la r eest r uct ur ación de la econom ía y a la r edefinición del r ol del Est ado en la m ism a.

La pr ivat ización de las pr incipales em pr esas est at ales –avalada por la Ley de Refor m a del Est ado de 1989- const it uyó uno de los lineam ient os fundam ent ales de la nueva polít ica económ ica, cuyo pr im er obj et ivo r esidía en la est abilización de pr ecios, com o paso pr im or dial par a logr ar la confianza de los inver sor es y la consiguient e ent r ada de capit ales ext r anj er os, j uzgados indispensables par a el cr ecim ient o de la econom ía ar gent ina.

Mediant e el decr et o n° 1591 del 27 de diciem br e de 1989 se dispuso la pr ivat ización par cial- con par t icipación est at al no m ayor it ar ia- de Aer olíneas Ar gent inas Sociedad del Est ado y su par t icipación accionar ia en Buenos Air es Cat ering Sociedad Anónim a y en la Em presa Operadora Mayorist a de Ser vicios Tur íst icos Sociedad del Est ado. Se exigía en el pliego que al m enos el 51% de la par t icipación quedase en m anos ar gent inas, conser vando así la cat egor ía de em pr esa de bander a nacional. El adj udicat ar io gozar ía de la concesión del m onopolio sobr e las r ut as r egionales e int er nacionales, dur ant e cinco y diez años, r espect ivam ent e. El m ism o decr et o est ablecía que los ofer ent es debían incluir, ent re las cláusulas de los est at ut os propuest os de la nueva sociedad, “ la división del capit al social en clases de acciones, una de las cuales deber á per t enecer exclusivam ent e al Est ado y ot r a a los par t icipant es en el Pr ogr am a de Pr opiedad Par t icipada” .3

La oper ación se r ealizó m ediant e licit ación pública int er nacional, a la cual se pr esent ó un único ofer ent e, un consor cio confor m ado por I ber ia Líneas Aér eas Españolas ( 20% ) , Cielos del Sur S.A ( ex Aust r al, 12% ) y ot r os inversores locales ( que reunían un 53% ) , cuya dist ribución accionaria se iría m odificando con el t iem po. El 15% r est ant e se dividió ent r e los t r abaj ador es de la em pr esa m ediant e el Pr ogr am a de Pr opiedad Par t icipada ( 10 % ) y el Est ado Ar gent ino ( 5% ) .

Adem ás de las clásicas m odalidades de pago de las pr ivat izaciones ( efect ivo de libr e disponibilidad par a el vendedor , efect ivo dest inado a la const it ución de fideicom isos y ent r ega de t ít ulos de deuda) , en el caso de Aer olíneas Ar gent inas ( ARSA) se dier on dos de car áct er adicional: par t e del pr ecio pagado por la em pr esa se canceló con un cr édit o ot or gado por el vendedor , y

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Decreto 1591/ 89

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par t e cont r a deudas que el Est ado m ant enía con la em pr esa ( pasaj es ot or gados a funcionar ios, por ej em plo) .

Par a el año 1991 la com posición del consor cio com pr ador se había m odificado sust ancialm ent e. I ber ia alcanzó un 30 % de part icipación, cuat ro bancos españoles poseían un 19% , las em pr esas ar gent inas Riva S.A. y Devi S.A. un 17 % cada una y el 2% r est ant e en m anos de un par t icular ar gent ino con r esidencia en España. Mient r as t ant o, el Est ado ar gent ino y los t rabaj adores conservaban el m ism o porcent aj e cit ado con ant erioridad.

Hacia fines de 1995, el Est ado español com pr ó acciones de Aer olíneas en m anos de I ber ia, las cuales pasaron a form ar part e de I nt erinvest SA, sociedad com puest a por el Est ado Español, a t r avés de la SEPI - Sociedad Est at al de Par t icipaciones I ndust r iales- y por los bancos de inver sión Mer r ill Linch y Banker s Tr ust .

Hacia oct ubr e de 1998, la em pr esa nor t eam er icana Am er ican Air lines se incorporó a I nt erinvest , con un 10 % del capit al accionario, y se hizo cargo del ger enciam ient o de Aer olíneas, el cual m ant endr ía hast a pr incipios del año 2000, cuando la SEPI – accionist a m ayor it ar io- decidió r et om ar el cont r ol de la em pr esa, cuya sit uación financier a se había agr avado consider ablem ent e a t r avés de los años, hast a llegar a un est ado cr ít ico. En consecuencia, la ger encia española com enzó a delinear un plan de r eest r uct ur ación de la com pañía, par a hacer fr ent e y r ever t ir la acuciant e sit uación de ARSA, con una deuda acum ulada de, aproxim adam ent e, 800 m illones de dólares, un exiguo pat r im onio de 70 m illones de dólar es y cost os oper at ivos m ensuales de 25 m illones de dólar es en pr om edio.

Es a r aíz de la pr oclam ada int ención de r eest r uct ur ación sint et izada según declar aciones de funcionar ios españoles en el lem a “ sanear , consolidar y pr ivat izar ”4 Aer olíneas Ar gent inas, que se pr esent a el ger m en del conflict o al cual nos abocarem os, haciendo hincapié en los dist int os j ugadores involucr ados en la cuest ión.

I I . M a r co Te ór ico:

El sust ent o t eór ico del pr esent e t r abaj o se basa en el Modelo de Polít ica Guber nam ent al pr opuest o por Gr aham Allison en su t r abaj o “ La esencia de la decisión” . Según est e m odelo “ …Las decisiones y acciones de los gobier nos son r esult ant es polít icas int r anacionales: result ant es, pues lo que ocur r e... sur ge...com o r esult ado de com pr om isos, conflict os y confusiones ent r e funcionar ios que t ienen int er eses diver sos e influencias asim ét r icas; polít icas, pues la act ividad a par t ir de la cual em er gen las decisiones y acciones se car act er iza por la exist encia de pact os ent r e m iem br os del gobier no, a t r avés de canales regulares5” .

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La Nación, 1 de febrero de 2000.

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De acuer do con el aut or , la conduct a de un gobier no sur ge de un j uego fuer t em ent e com pet it ivo, com o lo es la polít ica, cuyos par t icipant es son hom bres que ocupan lugares det erm inados dent ro de la j erarquía guber nam ent al, com par t en poder6 y r esponsabilidades, y difier en con r espect o a lo que debe hacer se y cóm o debe im plem ent ar se, por t ener int er eses en pugna y het er ogéneos. La nat ur aleza de est a het er ogeneidad se debe, no sólo a la posición que cada j ugador t iene, sino t am bién a las percepciones, int ereses, aspiraciones y obj et ivos individuales de la persona concret a. Todos est os fact ores, y sus respect ivos port adores, se ent relazan y com binan en un j uego, cuyo r esult ado final es incier t o. De ahí la necesidad de est ablecer pact os, com pr om isos, alianzas que devienen en la “ decisión” .

De est e m odo: “ … cada gobier no es una ar ena m ás o m enos com plej a, donde se pr oducen pact os int er nos ent r e los elem ent os bur ocr át icos y las personalidades polít icas que colect ivam ent e const it uyen su aparat o de t rabaj o. Las acciones gubernam ent ales son el product o de sus int eracciones…7.

Est as int er acciones se pr oducen ent r e los líder es polít icos ubicados en la cúpula del aparat o y aquellos que ocupan posiciones en las cúpulas de las principales organizaciones. A su vez, a est e círculo de j ugadores cent rales, se sum an post er iorm ent e j ugadores secundarios, que t om an part ido frent e a una det er m inada cuest ión con r elat iva independencia. En est e j uego de la polít ica, los j ugador es adquier en gr avit ación a par t ir de sus posiciones, las que, a su vez, los insert an en canales de acción. “ …Un canal de acción es un m edio r egular izado de t om ar acciones guber nam ent ales con r espect o a una cuest ión específica… los canales de acción est ruct uran el j uego a t ravés de la pr e- selección de los pr incipales j ugador es, de la det er m inación del m om ent o en el que em pezar án a j ugar y de la dist r ibución de vent aj as y desvent aj as específicas…8.

En t odo j uego exist en reglas “ …algunas son bast ant e claras y ot ras son decididam ent e oscur as. Hay r eglas que son m uy est ables y hay ot r as que sufren cam bios cont inuos…9” . Dichas r eglas definen el desenvolvim ient o del j uego.

En el caso de Aer olíneas pr evalecen r eglas que se pr est an a difer ent es int erpret aciones, según sean los int ereses defendidos o la ópt ica desde la cual se observe la cuest ión. El caso est udiado present a num er osas facet as, al t iem po que se ent r elazan y com pit en int er eses públicos y pr ivados que, a su vez, son defendidos por una m ult iplicidad de j ugador es. Jugador es que se

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I bidem. “… El poder (es decir, la influencia efectiva sobre las decisiones y acciones gubernamentales) es una mezcla elusiva que contiene por lo menos tres elementos: ventajas para la concertación de pactos; destreza y voluntad de usar esas ventajas; y percepciones que otros jugadores tienen de los dos ingredientes recién mencionados”. P.244.

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I bidem. P.219.

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Allison, Graham. La esencia de la decisión. P.245.

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desem peñan en dist int os ám bit os, desde la cúpula del Poder Ej ecut ivo hast a las organizaciones grem iales del sect or aerocom ercial, pasando por los poderes rest ant es y los grupos em presariales.

I I I . Ae r olín e a s: La de cisión :

El 31 de ener o de 2000, se pr oduce una r eunión ent r e el Pr esident e de la SEPI , Pedro Ferreras, y los m inist ros argent inos Nicolás Gallo –de I nfraest ruct ura y Vivienda- , Albert o Flam arique –de Trabaj o- y el Jefe de Gabinet e, Rodolfo Ter r agno. En dicha ocasión, el funcionar io español dej ó asent ada la posición del ent e aut ár quico est at al, que puede sint et izar se en los siguient es punt os:

• I m pedir la quiebr a de la em pr esa, a t r avés de un plan sim ilar al ut ilizado par a sanear las cuent as de la em pr esa española I ber ia 10.

• Logr ar el com pr om iso y el r espaldo del Est ado ar gent ino, no sólo en lo r efer ent e a la necesar ia capit alización, sino t am bién par a la puest a en m ar cha de una ser ie de m edidas t endient es a hacer de Aer olíneas una em pr esa r ent able.

• Si bien se negó que la r eest r uct ur ación apunt ar ía a una r educción de per sonal, no se descar t ó la posibilidad de dism inuir los salar ios y vincular los haber es con los niveles de pr oduct ividad.

El funcionar io español no dio det alles acer ca del cont enido del plan. Sí declar ó que el m ism o ser ía pr esent ado en m ar zo de 2000, y que no se podr ía “ hacer al m ar gen o cont r a el gobier no, o al m ar gen o cont r a los t rabaj adores”11, involucr ando de est a for m a, y desde un pr incipio, a est os dos gr upos de j ugador es.

Desde est as pr im er as declar aciones públicas de la SEPI , hast a la pr esent ación oficial del Plan Dir ect or - j unio de 2000- y con post er ior idad, se sucedier on una serie de m archas y cont ram archas que fuer on especificando cada vez m ás la posición de la SEPI , al t iem po que obligar on al gobier no ar gent ino a t om ar una decisión fr ent e a la cr isis de Aer olíneas.

En j unio de 2000, la SEPI present ó en Madrid el anunciado Plan que daría inicio a la cont r over sia. Dicho plan, que ser ía im plem ent ado a lo lar go de 3

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En 1996, la aerolínea española se encontraba en situación de quiebra técnica. Entre sus causas, la segunda en importancia era el déficit generado por los 1.200 millones de dólares invertidos en ARSA. El Plan de saneamiento utilizado por la Sepi que rescató a I beria, significó un fuerte ajuste de gastos y retribuciones al personal, y, según las fuentes, logró colocarla entre las compañías aéreas más rentables del mundo. I beria recibió 1.000 millones de dólares del Banco Central Europeo. En contrapartida, se comprometió su privatización y el desprendimiento de las empresas que, como ARSA, controlaban en el exterior. De allí nació I nterinvest – que pasó a controlar el 85% de la aerolínea argentina – y la gestión primero de la Sepi ,en 1997, y luego de American Airlines, en 1998.

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años, preveía un program a de capit alización de 650 m illones de dólares y un pr oyect o de r eest r uct ur ación que cont em plaba, ent r e ot r as m edidas, una reducción de gast os en com pras y servicios; la dism inución de la plant a de per sonal ( a t r avés de j ubilaciones ant icipadas y r et ir os volunt ar ios) ; r educción de los sueldos ( ent r e un 6% y 20% ) ; y conseguir la r ent abilidad de t odas las r ut as oper adas por ARSA, y en las que no fuese posible, est ablecer acuer dos con ot r as em pr esas, es decir , t er cer izar . Per o exigía del gobier no ar gent ino el com pr om iso de acom pañar la capit alización en la proporción de sus acciones, y favorecer las condiciones del negocio con un list ado de pedidos ( r educción de fr ecuencias de em pr esas com pet idor as, rebaj as de t asas e im puest os, revisión de norm as, et c.) .

Finalm ent e, la Sepi pr esent aba est e plan com o la única alt er nat iva par a evit ar el cierre de las Aerolíneas y Aust ral, y de est e m odo hacerlas viables en el fut ur o12.

En la Asam blea de accionist as llevada a cabo el 24 de j ulio de 2000- fecha lím it e im puest a por los españoles par a que el gobier no ar gent ino se expida sobre el plan de rescat e- , se resolvió lo siguient e:

• I nt erinvest - socio m ayorit ario- se com prom et ió a ceder com o aport es irrevocables 208 m illones de dólares, que serían descont ados de las deudas que ARSA m ant enía con esa sociedad. A su vez, la SEPI condicionó el rest o de la capit alización necesar ia a la r enegociación de los convenios colect ivos de t rabaj o.

• El Est ado Ar gent ino se com pr om et ió con el apor t e de 20 m illones de dólar es, con la condición de que no se pr oduzcan despidos; y a int er ceder par a favor ecer las condiciones de com pet it ividad de la em pr esa.

• Los em pleados r echazar on la gest ión y el balance, y quedar on fuer a de la capit alización.

De est a for m a, y baj o una ser ie de condiciones, se evit ó la quiebr a de la em pr esa con los r equer im ient os m ínim os par a seguir oper ando hast a la siguient e convocat or ia a r ealizar se el 15 de sept iem br e ( que luego pasar ía a cuart o int erm edio, hast a el m es siguient e) .

Luego de 9 m eses de negociaciones, los represent ant es de los est ados español y ar gent ino- Pedr o Fer r er as y el Secr et ar io de Pr ogr am ación Económ ica, Miguel Bein- firm aron un act a de acuerdo, por m edio de la cual la SEPI m anifest ó que:

1. I nt erinvest capit alizaría la em presa con 650 m illones de dólares para alcanzar el equilibr io financier o en el m ás cor t o plazo posible.

2. Se t endr ía especial consider ación en la pr eser vación de la fuent e de t rabaj o.

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3. La capit alización y el plan oper at ivo logr ar ían el saneam ient o financier o y conver t ir ían a Aer olíneas “ en una em pr esa com pet it iva” .

A su vez, el Est ado Argent ino se com prom et ió a:

1. Mant ener su t enencia accionar ia del 5% acom pañando la capit alización ( que equivaldr ía a unos 32 m illones de dólar es) .

2. Pr opiciar la liber alización de los ser vicios de r am pa; m odificar la est r uct ura de t asas aeroport uarias y de navegación aérea; colaborar en las negociaciones para reducir el cost o de las inst alaciones; propiciar el dict ado de nor m as par a dar pr efer encia a la ut ilización de los ser vicios de líneas aéreas argent inas; y t ransm it ir a la Fuerza Aérea la adecuación de norm as relat ivas a la inst rucción, adiest ram ient o y program ación de las t ripulaciones.

Est e acuer do fue convalidado por la Asam blea gener al de accionist as r ealizada el 15 de oct ubr e siguient e.

Com ie n z a e l j u e go:

Desde un prim er m om ent o, las alt ernat ivas evaluadas por la Adm inist ración nacional fueron: a) Acom pañar a la SEPI –com o socio m inorit ario- y su respect ivo plan de saneam ient o; b) Rechazar la propuest a española y, en consecuencia, ver licuada su par t icipación accionar ia; c) Denunciar el cont r at o de pr ivat ización or iginal y pr oceder a una nueva licit ación y d) Reest at izar la aer olínea.

Com o hem os vist o, el gobier no de De la Rúa opt ó por la pr im er a alt er nat iva, aunque baj o algunas condiciones. Luego de nueve m eses de negociaciones, avaló for m alm ent e los punt os fundam ent ales del acuer do que su socio m ayor it ar io le había pr esent ado t iem po at r ás. En r ealidad, el pr oyect o español fue r ediseñado después de que los gr em ios y el pr opio gobier no r echazar an su int ención inicial de r ecom poner las cuent as de la com pañía despidiendo apr oxim adam ent e a 1500 per sonas.

En cuant o a la segunda, el hecho de rechazar el plan de la SEPI habría ocasionado la desvinculación del Est ado ar gent ino com o socio de ARSA, al per der su par t icipación accionar ia. A su vez, habr ía im plicado la posibilidad de quiebr a de la em pr esa en caso de que el socio m ayor it ar io decidiese r et ir ar se, com o sost uvo en num er osas ocasiones, m as aún t eniendo en cuent a ant ecedent es concret os13.

Est a decisión hubiera pr ovocado enorm es cost os de dist int a índole: sociales, por la desapar ición de una im por t ant e fuent e de t r abaj o; polít icos,

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al t rat arse de la “ desaparición de la aerolínea de bandera” ; y económ icos, por que el Est ado deber ía haber asum ido la par t e pr opor cional de la quiebr a.

En r elación a la t er cer a alt er nat iva, la pr ivat ización de Aer olíneas fue obj et o de dur as cr ít icas t ant o del gobier no de De la Rúa com o de los em pleados: ent r egada sin deudas por la adm inist r ación Menem , acum uló desde el principio pasivos poco claros, y fue desprendiéndose de flot a, inm uebles, r ut as y per sonal sin logr ar , con ello, llegar a un balance equilibr ado. Sin em bar go, denunciar el cont r at o or iginar io de pr ivat ización, y pr oceder a una nueva licit ación, habr ía sido consider ada únicam ent e com o una car t a ext r em a a j ugar , pr ior izándose, en cam bio, la cooper ación en las r elaciones bilat er ales con el Est ado español, sobr e t odo t eniendo en cuent a las cuant iosas inver siones ibér icas r ealizadas en nuest r o país en la últ im a década.

En lo at enient e a la cuar t a opción - la posible r eest at ización de la em pr esa- habr ía sido, la m enos fact ible, dada la incapacidad financier a del Est ado argent ino para hacerse cargo de una em presa asfixiada por su abult ada deuda, sus m illonar ios cost os oper at ivos m ensuales y con un pat r im onio net o negat ivo. Desde un prim er m om ent o, las declaraciones de dist int os funcionar ios del Gobier no descar t ar on est a posibilidad.14

Podem os decir que, desde el com ienzo del conflict o, el gobier no osciló, pr incipalm ent e, ent r e las dos pr im er as opciones, es decir : r espaldar o no a la SEPI . Y, si bien la decisión final fue de apoyo al plan, no se t r at ó de un r espaldo incondicional, ya que se int ent ó–desde el Minist er io de I nfr aest r uct ur a- gar ant izar la est abilidad labor al, evit ando los despidos m asivos.

En est a pr im er a et apa, las negociaciones est uvier on a car go del Minist r o de I nfraest ruct ura, Nicolás Gallo, el Secret ario de Transport e, Jorge Kogan, y la Subsecret aria de Transport e Aerocom ercial, Marina Donat o. I nicialm ent e, est os j ugadores principales m ant uvieron una posición caut a y de cier t a condicionalidad con r espect o al r ol que deber ía j ugar el Est ado ar gent ino fr ent e a los r eclam os de la SEPI . En palabr as de Gallo: “ Aunque t engam os el cinco por cient o de las acciones, quer em os ver pr im er o el plan de negocios” y “ cuando t engam os el plan en su conj unt o, ahí dar em os nuest r a opinión”15. Al m ism o t iem po, la Subsecr et ar ia de Tr anspor t e Aer ocom er cial anunciaba que el Gobier no ya cont aba con un plan de cont ingencia en caso de que Aerolíneas y Aust ral suspendier an sus oper aciones.

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La Nación, 7 de enero de 2000. El entonces vice-presidente argentino, Carlos Alvarez, declaró que si la empresa se presentaba a la quiebra, el Estado no la socorrería “porque no puede subsidiar a empresas privadas ineficientes”. En el mismo sentido, el Jefe de Gabinete, Rodolfo Terragno, sostuvo que “los accionistas tendrán que buscar la manera de capitalizar la empresa para superar las dificultades”.

En una entrevista realizada por Página/ 12 al entonces Ministro de I nfraestructura, el 5 de junio de 2000, ante la pregunta: “ ¿Hay alguna posibilidad de que Aerolíneas se reestatice”?, Gallo contestó: “Ninguna. Pero tampoco la SEPI se va a quedar con la empresa”.

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No obst ant e ello, se accedió a uno de los pedidos de la SEPI : el m inist r o Gallo infor m ó la suspensión del convenio ar gum ent ando: “ No quer em os involucr ar un acuer do bilat er al en una sit uación que nos par ece de m ayor pr ior idad, que es el r escat e de Aer olíneas16” . Est a resolución puede t ener varias lect uras y consecuencias. Por un lado puede ser vist a com o el consent im ient o liso y llano del gobier no ar gent ino fr ent e al r eclam o español al asegur ar a Aer olíneas Ar gent inas el m ant enim ient o de la exclusividad de las rut as int ernacionales, al m enos por el m om ent o. Por ot ro lado, cabe señalar que dent r o del Minist er io de I nfr aest r uct ur a, funcionar ios sost uvier on una post ur a cr ít ica del convenio, por ent ender que las em pr esas ar gent inas no podían afront ar una com pet encia direct a con sus pares est adounidenses

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A su vez, esa decisión del gobier no ar gent ino t uvo com o consecuencia la aper t ur a de un fr ent e de conflict o con Est ados Unidos, ya que desde ent onces, pasó a ser un t em a de agenda- y de pr esión- en cada una de las m isiones est adounidenses que visit ar on Ar gent ina. En est e sent ido, la posición del gobier no nacional, en la voz del Minist r o de I nfr aest r uct ur a, Nicolás Gallo, y de la Subsecret aria de Transport e Aéreo, Marina Donat o, fue, en un pr im er m om ent o, la de esper ar que la SEPI pr esent ar a el anunciado plan de rescat e de A. A. y Aust ral , y evaluar los result ados de su ej ecución, ant es de seguir negociando los “ cielos abier t os” con el país del nor t e. Mient r as t ant o, cont inuar ían las conver saciones a nivel t écnico18.

La a pe r t u r a de l j u e go:

La pr esent ación del Plan Dir ect or fue post er gada en var ias ocasiones. I gualm ent e, cir cular on ver siones y bor r ador es del m ism o, de “ fuent es inobj et ables” , de acuerdo con los m edios de com unicación que las r epr oducían, que anunciaban una gr an cant idad de despidos y la dism inución de las r ut as int er nacionales y de cabot aj e. Est o dio lugar a la “ aper t ur a del j uego” y la consecuent e incorporación de ot ros j ugadores im port ant es, con posiciones r elat ivam ent e independient es.

En pr im er lugar , se dest acó el diput ado nacional y t it ular de la Com isión Bicam er al de Seguim ient o de las Pr ivat izaciones, Alber t o Nat ale. En su opinión, la única salida consist ía en una negociación polít ica ent r e los m ás alt os niveles guber nam ent ales de la Ar gent ina y España, par a así logr ar que los ent es est at ales españoles absorban el pasivo de la com pañía19 y

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Página 12, 2/ 2/ 00.

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Página 12, 1/ 3/ 00.

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Página 12, 1/ 3/ 00. En ocasión de la reunión, en Buenos Aires, con el Subsecretario de Asuntos Económicos de Estados Unidos, Alan Larson.

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rest it uyan a nuest ro país los act ivos que aun quedaban en la sociedad anónim a. Concret ados est os pasos, Nat ale consider aba necesario convocar a em presarios argent inos que, recibiendo sin pasivos Aerolíneas, se hicier an car go de la em pr esa par a oper ar la. Tam bién r ecom endó est ablecer una alianza est r at égica con una línea int er nacional.

En m ayo de 2000, Kogan fue cit ado por la Com isión Bicam er al par a cont est ar las dudas de los legisladores respect o de la sit uación de aerolíneas y las m edidas a adopt ar. En dicha ocasión, el Secret ario de Transport e insist ió en que se necesit aban aproxim adam ent e 600 m illones de dólares par a liber ar aer olíneas de su insolvencia, y subr ayó que el m ayor esfuer zo debía r ealizar lo el gr upo est at al oper ador . Por su par t e, el Est ado ar gent ino – según el funcionar io- sólo debía hacer un apor t e que, com o m áxim o, r eflej ar a su par t icipación del 5% en el paquet e accionar io. Y que, en caso de que cier r e la em pr esa, la condición de línea de bander a podr ía dar se a ot r a com pañía. Tam bién adm it ió que el plan de salvam ent o incluiría una r educción im por t ant e de per sonal, adem ás de r ut as y act ividades.20

A pr incipios de j unio del 2000, la SEPI difundió oficialm ent e el Plan.

Gallo, desde un pr im er m om ent o, se m anifest ó pr oclive a acor dar con los españoles, al afir m ar que “ vale la pena el esfuer zo por salvar de la quiebr a a Aer olíneas” . I gualm ent e, sost uvo que su pr onunciación final la dar ía luego de r equer ir y obt ener la opinión del Congr eso y del Or ganism o Regulador del Sist em a Nacional de Aeropuer t os, así com o la de ot ros m inist ros. “ Luego, com o gobier no, podem os decir que no acept am os ningún plan donde el despido sea la var iable del aj ust e”21.

Par alelam ent e a las deliber aciones dent r o del Minist er io de I nfr aest r uct ur a, se pr oduj o la int er vención pública de par t e de la cúpula del Poder Ej ecut ivo – que hast a el m om ent o se había m ant enido al m ar gen- . Per o dur ant e una confer encia de pr ensa, el Pr esident e De la Rúa declar ó: “ No nos gust a un plan que ent r aña despidos.... no es j ust o... la m ayor r esponsabilidad es de I ber ia” . Y sent enció que la de Aer olíneas fue “ la peor pr ivat ización que se pudo haber hecho” 22.

Casi al m ism o t iem po, en declar aciones r adiales, el ent onces Vicepr esident e Car los Alvar ez dij o “ la em pr esa que adm inist r a Aer olíneas t iene que hacer se cargo y proponer un plan de salvat aj e que no t enga los cost os sociales que est á pr oponiendo” 23.

privatización que, entre pagos en efectivo, bonex entregados por valor nominal muy superior al valor de mercado para cancelar anticipadamente obligaciones futuras y títulos de la deuda externa argentina, significo aproximadamente un desembolso de 464 millones de dólares imputados en el balance de Aerolíneas.

20

La Nación, 7 de mayo de 2000.

21

La Nación, 23 de junio de 2000.

22

Página/ 12, 22 de Junio de 2000.

23

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Con est e posición, los líder es del Ej ecut ivo habr ían buscado eludir el cost o polít ico t ant o del aj ust e pr opuest o por la SEPI , com o de una event ual quiebr a de Aer olíneas, al r esponsabilizar , por un lado, a la adm inist r ación m enem ist a, encargada de la privat ización de la aerolínea de bandera; y por el ot ro, a I beria, exhort ándola a hacerse cargo del salvat aj e.

En est e sent ido, el infor m e elabor ado por el ex pilot o Julio Sem er ía, int egr ant e del ORSNA ( dependient e del Minist er io de I nfr aest r uct ur a) , dest acó que “ El Plan Direct or solo busca salir de la coyunt ura act ual a expensas del achicam ient o sist em át ico de la em pr esa, esper ando que su indefect ible desaparición fut ura sea la m enos cost osa desde el punt o de vist a económ ico y polít ico” 24. Ot r as conclusiones fuer on: la im posibilidad de conseguir los obj et ivos propuest os por el plan por no cont ar la em presa con la flot a necesaria para oper ar eficient em ent e las rut as recibidas en concesión; la insuficient e capit alización pr opuest a, ya que solo alcanzar ía par a ganar t iem po y ant es de la finalización de 2001 Aer olíneas sufr ir ía una nueva cr isis; si el gobier no apr obar a un plan viable, ser ía par t ícipe de una event ual quiebra de la em presa. En cuant o a las propuest as, Sem ería señaló: la necesidad de que ARSA quede libr e de pasivos, los cuales deber ían ser absor bidos por el Est ado español. Luego, la em pr esa r esult ant e “ debe t ener par t icipación m ayor it ar ia de capit ales pr ivados, el cont r ol efect ivo debe ser ej er cido por un gr upo nacional y la gest ión debe ser independient e de cualquier línea aérea ext ranj era. Tam bién exhort a al Est ado a recuperar el poder de vet o “ en aquellas decisiones que afect en el cum plim ient o de los ser vicios concesionados y/ o la polít ica aér ea” . Finalm ent e, expr esa que “ Aer olíneas se convir t ió en una em pr esa inviable desde el m om ent o en que el Est ado per m it ió que el pr ecio ofr ecido y las inver siones com pr om et idas se pagar on endeudando a la em pr esa” 25.

Cont inuando con est a m ism a línea cr ít ica, el diar io La Nación publicó el 19 de j unio de 2000, un infor m e elabor ado por t écnicos de la Secr et ar ia de Tr anspor t e, que cuest ionó sever am ent e el plan pr esent ado por la SEPI . “ Las obj eciones t écnicas a la pr opuest a española...van desde la evaluación del or igen de la deuda de Aer olíneas, hast a la pr et ensión de los españoles de r esponsabilizar al Est ado ar gent ino por cuest iones r efer idas a las negociaciones colect ivas de t rabaj o o a las t asas que se cobran en los aeropuert os pr ivat izados” . Sin em bargo, en diálogo con La Nación, Gallo afir m ó no haber r ecibido ese infor m e y que su int ención es “ pr eser var la fuent e de t rabaj o” 26.

Asim ism o, en la Com isión de Tr anspor t e de la Cám ar a de Diput ados de la Nación, por iniciat iva de Alicia Cast r o ( Diput ada Nacional y Secr et ar ia Gener al de AAA) , se for m ó una “ Com isión de Not ables” , encar gada de evaluar la sit uación de Aer olíneas y de Aust r al y asesor ar a los legislador es.

24

I bidem.

25

Página/ 12, 3 de Julio de 2000.

26

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Tant o el President e de dicha com isión, Juan José Güiraldes 27, com o los dem ás m iem bros, sost uvieron una posición igualm ent e crít ica respect o del desem peño de la gest ión española. Una de ellas fue plasm ada en el ya m encionado infor m e de Julio Sem er ía. Ot r a fue la de Güir aldes, quien en una car t a dir igida al Pr esident e de la Com isión de Tr anspor t e, , sost uvo que se advier t e “ un inevit able y t r ist e desenlace que ha de aver gonzar nos. Aer olíneas Ar gent inas, de t al solo t iene el nom br e; pues es hoy una em pr esa española que abusa de nuest r o nom br e y de nuest r a bander a y explot a nuest ras rut as incluso las de cabot aj e” . Dicho final “ ser á un im pact o negat ivo cuya t r ascendencia no podr em os m inim izar … ¿Cóm o podr á explicar est o el gobier no nacional, em peñado en m ost r ar a la Ar gent ina com o una nación pr om isor ia y puj ant e?” . Por ello sost iene que el Poder Ej ecut ivo debe “ evit ar t oda relación con el plan propuest o. Y sost iene que, una vez que los españoles lleven a Aer olíneas y Aust r al a la quiebr a, “ de ellos ser á el quebr ant o, que deber án afr ont ar por su sola cuent a y devolver al m ism o t iem po las r ut as r ecibidas, de pr opiedad inalienable del Est ado ar gent ino’’. Sugier e que hay em pr esar ios locales int er esados en ellas, así com o t am bién la posibilidad de fusiones o alianzas que confluyan en una m egat r anspor t ador a del Mer cosur28.

Mient r as t ant o se pr esent aba la puest a en escena de ot r o gr upo de j ugador es: el de los gr em ios aer onáut icos, que nucleaban apr oxim adam ent e a 6.700 t r abaj ador es29. Sin em bar go, las or ganizaciones sindicales no act uar on conj unt am ent e. Al iniciar se las negociaciones, algunos adopt ar on una post ur a m ás conciliador a, m ient r as que los m ás int r ansigent es –APTA, AAA y APA- no sólo se opusier on al Plan Dir ect or ( en par t icular los punt os que im plicaban dism inución de la plant a de per sonal, r educción de salar ios y t er cer ización de r ut as y act ividades) , sino que adem ás pr esent ar on uno alt er nat ivo. Con ese obj et ivo, cont r at ar on al consult or nor t eam er icano Randolph Babbit30.

Est e plan alt ernat ivo pr oponía ent r e ot ras cosas:

- desde el punt o de vist a t écnico, la hom ogeneización o unificación de la flot a y un plan de r ecuper ación de r ut as.

- desde el punt o de vist a económ ico, un puent e financiero de 300 m illones y la colocación de obligaciones negociables y acciones por ot ros 300 m illones.

27

Quien se desempeñó como Presidente de Aerolíneas Argentinas desde junio de 1958 a noviembre de 1959.

28

Le Monde Diplomatique, (edición cono sur), Nº 24, Junio 2001.

29

APTA ( Asociación de Personal Técnico Aeronáutico), AAA (Asociación Argentina de Aeronavegantes), APA (Asociación de Personal Aeronáutico), APLA ( Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas), UALA (Unión de Aviadores de Líneas Aéreas), ATVLA (asociación de Técnicos de Vuelo de Líneas Aéreas), UPSA (Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aéreo Comerciales).

30

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- el Est ado argent ino est aría obligado a apoyar el plan y act uar a m odo de m ediador int ercediendo frent e al sus pares españoles. En est e sent ido t am bién deber ía m ant ener la posición de no fir m ar el acuer do de los “ Cielos Abiert os” . Por ot ro lado, dej aría de ser un socio incluyéndose en su lugar a ot ro accionist a privado el cual t endría el 35% del capit al accionario. Siguiendo est a m ism a línea pret endían que los socios españoles absorbiesen la m ayor part e de la deuda ( de 870 m illones) y preveían que a su vez reduj esen su part icipación accionaria. Por el cont rario, los t rabaj adores aum ent ar ían su par t icipación a un 20% con una “ m ayor pr oduct ividad” .

Est e plan fue present ado ant e el Minist ro de I nfraest ruct ura, com o así t am bién en Madr id, ant e funcionar ios de la SEPI . Finalm ent e, no pr osper ó, com o t am poco lo hizo el negociador pr incipal, Nicolás Gallo, quien pr esent ó su r enuncia luego de la decisión ej ecut iva de fusionar la car t er a de I nfr aest r uct ur a y Vivienda con Econom ía. A par t ir de est o el gobier no t uvo que enfr ent ar se a una disyunt iva: cont inuar con la post ur a sost enida por el ent onces Minist ro de I nfraest ruct ura, la cual consist ía en que los puest os de t r abaj o no se involucr en en el pr oceso de r eest r uct ur ación; ó apoyar el Plan Direct or de los españoles indefect iblem ent e suponía el aj ust e sobre el per sonal com o cam ino al saneam ient o financier o.

A los efect os de aplicar el Plan Dir ect or , en j unio de 2000, Aer olíneas y Aust ral decidieron pr om over ant e el Minist erio de Trabaj o un Pr ocedim ient o de Reest r uct ur ación Pr oduct iva, en el m ar co de la ley 24.013, que se aplica cuando se int ent a reducir significat ivam ent e la fuent e de t rabaj o. Mediant e est e pr ocedim ient o se int ent ó logr ar la adhesión de las or ganizaciones sindicales con el fin de acept ar m odificaciones en los convenios colect ivos de t rabaj o conform e a las exigencias de la em presa, a cam bio de no producir despidos.

Al no llegar se a un acuer do int egr al, en sept iem br e de 2002 se dio por concluido dicho pr ocedim ient o. No obst ant e ello, m om ent áneam ent e la cr isis de la em pr esa se alivió ant e la pr om esa de capit alización y de evit ar despidos, form ulada por la SEPI y plasm ada en el act a firm ada por los respect ivos gobier nos en cuest ión.

El Pla n qu e n o fu e :

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En febr er o de 2001 el Gobier no ar gent ino, a t r avés del Minist er io de Trabaj o, decidió convocar nuevam ent e a los grem ios del sect or y a las em presas para que se conform en las com isiones negociadoras de los convenios colect ivos de t rabaj o, a los efect os de su m odificación. Asim ism o, pr opuso un acuer do m ar co cuyos punt os básicos ser ían: la est abilidad labor al del per sonal no infer ior a dos años; la r edefinición de los salar ios; y la const it ución de una com isión t ripart it a con represent ant es de cada uno de los gr em ios, dos del m inist er io y la em pr esa, par a r ealizar la evaluación y el seguim ient o de los planes oper at ivos anuales. Per o par a que el act a t enga validez, debía ser suscr ipt a por la t ot alidad de los gr em ios.

En est a et apa, al igual que en la ant er ior , los gr em ios de APTA, APA y AAA, fuer on los m as com bat ivos y r echazar on la convocat or ia de la car t er a labor al para renegociar los convenios. Ant e est a t om a de posición, la nueva conducción de Aerolíneas aum ent ó la presión, asever ando que si los grem ios no accedían a baj ar los sueldos y negociar ret iros, las em presas cerrarían ant es de finalizar el año 2001.

De aquí en m as el enfr ent am ient o ent r e est as par t es ir ían en escalada, m ient r as que el gobier no se m ant endr ía al m ar gen y no act uar ía except o a t r avés del Minist er io de Tr abaj o a car go de Pat r icia Bullr ich31 y su secret ario Anselm o Riva quienes, desde ent onces, oficiar án com o conciliador es o m ediadores en la cont roversia, m ediant e el dict ado de sucesivas conciliaciones obligat or ias y de la pr opuest a de un ar bit r aj e volunt ar io. Sin em bar go no se pudier on obt ener los r esult ados esper ados.

Casi un año de negociaciones inconducent es ent re la em presa y los grem ios – t écnicos, t r ipulación y per sonal de t ier r a- , llegar on a un punt o en el que el diálogo fue r eem plazado por dem ost r aciones de fuer za. Por un lado, los gr em ios, con m ovilizaciones y denuncias, llegando al ext r em o de una pr olongada huelga gener al de nueve días pr om ovida fundam ent alm ent e por APTA. en m ayo de 2001. Por el ot r o, la ger encia, que sost uvo una posición cada vez m as inflexible, com enzando con las am enazas y post er ior efect ivización de despidos; com o así t am bién la reducción de vuelos y rut as. Siem pr e m ant eniéndose fir m e en su post ur a de condicionar la viabilidad del Plan de rescat e a la renegociación de los cont rat os laborales con t odos los gr em ios.

En j unio, en el m ar co de la últ im a conciliación obligat or ia, ant e la gr avedad de la sit uación, int er vino en el conflict o el Pr esident e de España, José Mar ía Aznar , quien fij ó la línea del m ensaj e y, par a abaj o, el vicepr esident e y su canciller lo r epit ier on, sin m odificar la posición inicial, declar ando que: “ el

31

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com prom iso financiero se m ant iene, siem pre y cuando t odos los grem ios firm en el Plan Direct or “32.

Mient r as cont inuaba la puj a ent r e los em pleados y la dir ección, y sin poder el Minist erio de Trabaj o avanzar en las negociaciones, el gobierno argent ino fue consint iendo viej os r eclam os de la SEPI : logr ó dest r abar el em bar go, dispuest o por la Just icia sobre 32 aviones de Aerolíneas, a raíz de un reclam o de la AFI P; por el Decr et o 698 desr eguló la pr est ación de los ser vicios de r am pas en los aer opuer t os y r eduj o el cost o de las t asas que debían pagar las aer olíneas por el uso de las est aciones; por el m ism o Decr et o, fuer on m odificados y flexibilizados nor m as at enient es a la segur idad ( sobr e los hor ar ios de la t r ipulación y los pilot os, y per íodos de inst r ucción) .

Tr as m as de 50 días de cr isis, la em pr esa Aer olíneas Ar gent inas finalm ent e ingr esó en una convocat or ia de acr eedor es par a, de est e m odo, evit ar la quiebr a y cont inuar oper ando, en t ant o que los gr em ios r ecibier on la not icia com o " una luz de esper anza" y em pezó a descom pr im ir se la t ensión con los t r abaj ador es de la línea de bander a. Sin em bar go, el holding español cont inuó con su post ur a de únicam ent e apor t ar fondos en caso de que aer onáut icos y t écnicos consient an el aj ust e en el Plan Dir ect or . Ya que, el hecho de conseguir la t an post er gada adhesión de los gr em ios en lo referent e a la reducción de cost os se consider aba crucial para la repr ivat ización de la em pr esa, es decir para encont rar un inversor que suceda a la SEPI .

La not icia llegó a la Ar gent ina de la m ano del m inist r o de I nfr aest r uct ur a, Car los Bast os, quien negoció en Madr id con las aut or idades de la SEPI .

Par alelam ent e a la difusión de est a not icia, la Cám ar a de Diput ados apr obó un pr oyect o pr om ovido por la diput ada Alicia Cast r o par a cr ear una Com isión Par lam ent ar ia que se aboque a la invest igación del pr oceso pr ivat izador de Aerolíneas Argent inas. En la m ism a sesión, los diput ados avalaron ot ro pr oyect o de r esolución por el que r eclam ar on al gobier no que se oponga a la polít ica de Cielos Abier t os, que r ecuper e el poder de vet o sobr e las decisiones de la em pr esa pr ivat izada, que inst e a los españoles de la SEPI a que absor ban el pasivo de la com pañía y que concent r e la negociación del t em a en una sola figur a – que ser ía el ex Jefe de Gabinet e Rodolfo Ter r agno

33.

Por ot r o lado, la Sindicat ur a Gener al de la Nación pr opuso cr ear un fondo de inver sión pr ivado par a oper ar Aer olíneas luego de r escat ar la sin deudas de la pr opiedad del est ado español, del que par t icipar ían t r abaj ador es y pr oveedor es, r esignando salar ios y acr eencias, r espect ivam ent e 34.

Desde que el Consej o de Adm inist r ación de Aer olíneas Ar gent inas inició el concur so pr event ivo de acr eedor es, 15 gr upos em pr esar iales m ost r ar on su

32

La Nación, 15 de junio de 2001

33

Ambito Financiero, 21 de Junio de 2001.

34

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int erés por la aerolínea argent ina, aunque solo siet e concret aron sus ofer t as y finalm ent e fuer on cuat ro las seleccionadas: el consorcio del ex president e de Aer olíneas Ar gent inas, Juan Car los Pellegr ini; el gr upo ar gent ino Pescar m ona; un fondo de inver sión est adounidense y la que finalm ent e obt uvo la adj udicación: la sociedad AirCom et , int egrada por el grupo t uríst ico Marsans, la aerolínea española Spanair y Air Plus.

Con side r a cion e s Fin a le s:

De acuer do con el análisis r ealizado consider am os, al igual que Allison, que los gobier nos son escenarios com plej os en donde se const it uye un j uego en el que se conj ugan difer ent es var iables, ent r e ellas la nat ur aleza de los j ugadores, su posicionam ient o en el j uego y sus influencias según el grado de poder que posean, var iables que det er m inar án los diver sos canales de acción para la obt ención de la decisión.

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