Constitución de la identidad narrativa de jóvenes universitarios : un estudio fenomenológico

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CARTA DE AUTORIZACIÓN DE LOS AUTORES PARA LA CONSULTA, LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL, Y PUBLICACIÓN ELECTRÓNICA DEL

TEXTO COMPLETO.

Bogotá, D.C., Febrero 10 de 2009

Trabajo de Grado X

Señores

BIBLIOTECA GENERAL Cuidad

Estimados Señores:

Yo July Andrea Blanco Rodríguez, identificada con C.C. No. 1.02368541 , autora del trabajo de grado titulado Constitución de la identidad narrativa de jóvenes universitarios: Un estudio fenomenológico presentado y aprobado en el año 2009 como requisito para optar al título de Licenciada en Lenguas Modernas ; autorizo a la Biblioteca General de la Universidad Javeriana para que con fines académicos, muestre al mundo la producción intelectual de la Universidad Javeriana, a través de la visibilidad de su contenido de la siguiente manera:

• Los usuarios puedan consultar el contenido de este trabajo de grado en la página Web de la Facultad, de la Biblioteca General y en las redes de información del país y del exterior, con las cuales tenga convenio la Universidad Javeriana.

• Permita la consulta, la reproducción, a los usuarios interesados en el contenido de este trabajo, para todos los usos que tengan finalidad académica, ya sea en formato CD-ROM o digital desde Internet, Intranet, etc., y en general para cualquier formato conocido o por conocer.

De conformidad con lo establecido en el artículo 30 de la Ley 23 de 1982 y el artículo 11 de la Decisión Andina 351 de 1993, “Los derechos morales sobre el trabajo son propiedad de los autores”, los cuales son irrenunciables, imprescriptibles, inembargables e

inalienables.

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FORMULARIO DE LA DESCRIPCIÓN DE LA TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO

TÍTULO COMPLETO DEL TRABAJO DE GRADO: Constitución de la identidad narrativa de jóvenes universitarios: Un estudio fenomenológico.

AUTOR

Apellidos Completos Nombres Completos

Blanco Rodriguez July Andrea

DIRECTOR

Apellidos Completos Nombres Completos

Ramírez Giraldo Juan Pablo

JURADOS

Apellidos Completos Nombres Completos

Castañeda Peña

Soler Castillo

Harold

Sandra

ASESOR O CODIRECTOR

Apellidos Completos Nombres Completos

Ramírez Giraldo Juan Pablo

TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE: Licenciada en Lenguas Modernas.

FACULTAD: Comunicación y Lenguaje.

PROGRAMA: Licenciatura X

NOMBRE DEL PROGRAMA: Licenciatura en Lenguas Modernas

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NÚMERO DE PÁGINAS: 162 Páginas.

TIPO DE ILUSTRACIONES:

Matriz de organización de datos.

MATERIAL ANEXO: No hay material audiovisual o electrónico anexo

PREMIO O DISTINCIÓN:

Propuesto para mención de honor

DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVES EN ESPAÑOL E INGLÉS:

ESPAÑOL INGLÉS

Identidad narrativa Narrative identity

Narrativa Narrative

Historias de vida Life stories

Vida cotidiana Everyday life

Juventud Youth

RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL E INGLÉS:

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existencia, de modo que se hacen proyecciones del sí mismo en un proyecto de vida y una necesidad de auto comprensión basada en un alejamiento de la familia para dar cuenta del sí mismo en la interacción con otros.

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10 de febrero de 2009

Señores: Biblioteca

Pontificia Universidad Javeriana

A continuación me permito presentar el trabajo de grado “Constitución de la identidad narrativa de jóvenes universitarios Bogotanos: un estudio fenomenológico” de la estudiante de la Licenciatura en Lenguas Modernas July Andrea Blanco Rodriguez.

Atentamente,

Juan Pablo Ramírez

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ARTÍCULO 23 DEL REGLAMENTO ACADÉMICO DE LA UNIVERSIDAD JAVERIANA:

"La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por los alumnos en sus

tesis de grado. Sólo velará por que no se publique nada contrario al dogma y a la moral

católica, y por que las tesis no contengan ataques o polémicas puramente personales, antes

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FORMATO DESCRIPCIÓN TRABAJO DE GRADO

AUTOR: July Andrea Blanco Rodríguez

ASESOR: Juan Pablo Ramírez

TITULO: Constitución de la identidad narrativa de jóvenes universitarios: Un estudio fenomenológico.

CIUDAD: Bogotá

AÑO: 2009

FACULTAD: Comunicación y Lenguaje.

PROGRAMA: Licenciatura en Lenguas Modernas.

EXTENSIÓN: 162 páginas.

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CONSTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD NARRATIVA DE JÓVENES UNIVERSITARIOS: UN ESTUDIO FENOMENOLÓGICO

JULY ANDREA BLANCO RODRÍGUEZ

Trabajo de grado para optar al título de Licenciada en Lenguas Modernas

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE

LICENCIATURA EN LENGUAS MODERNAS BOGOTÁ, D.C.

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CONSTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD NARRATIVA DE JÓVENES UNIVERSITARIOS: UN ESTUDIO FENOMENOLÓGICO

JULY ANDREA BLANCO RORÍGUEZ

Trabajo de grado para optar al título de Licenciada en Lenguas Modernas

Asesor

Juan Pablo Ramírez

Licenciado en Lingüística y literatura

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE

LICENCIATURA EN LENGUAS MODERNAS BOGOTÁ, D.C.

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Nota de aceptación

5

Harold Castañeda

Presidente del Jurado

Sandra Soler Castillo

Jurado 1

Harold Castañeda Peña

Jurado 2

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RESUMEN

Esta monografía busca comprender cómo se constituye la identidad narrativa de la vida cotidiana de jóvenes universitarios bogotanos. El objetivo de esta investigación consistió en proporcionar un marco de interpretación para la identidad juvenil en el cual primara la valoración de los factores que constituyen su narrativa. En este sentido, se realizó un marco teórico, que, en primer lugar, exploró la narratividad desde las propuestas de Paul Ricoeur y Hannah Arendt, quienes comprenden la identidad como una necesidad humana para comprenderse en el devenir histórico. En segundo lugar, se caracterizó la vida cotidiana, desde Peter Berger y Thomas Luckmann, como el espacio de constitución de la identidad a partir de los intercambios intersubjetivos que en ella tienen lugar y, en tercer lugar, se describió la juventud y sus prácticas discursivas. La metodología de la presente investigación es hermenéutica y cualitativa y se basó en el análisis de las historias de vida de 3 jóvenes de la Universidad Nacional y 3 jóvenes de la Universidad Javeriana que se encuentran estudiando diferentes carreras. Para cumplir este propósito, en el trabajo de campo se aplicaron como instrumentos entrevistas no estructuradas que luego fueron transcritas y analizadas según las narrativas comunes. Los resultados fueron consignados en una matriz de sentido y se interpretaron a la luz de las categorías del marco teórico. Esta investigación concluyó que la identidad juvenil se constituye alrededor de 17 narrativas que corresponden a las categorías siguientes: Juventud como crisis (momento fundante para la adultez), Juventud como emancipación del núcleo familiar (apertura a la socialización), y, Juventud y proyecto de vida. A partir de lo anterior, es posible precisar que la identidad narrativa juvenil se encuentra atravesada por: a) un replanteamiento de los horizontes de existencia, de modo, que por primera vez, se hacen proyecciones del sí mismo en un proyecto de vida; y, b) una necesidad de auto comprensión basada en un alejamiento del núcleo familiar para poder dar cuenta del sí mismo en la interacción con otros. En este sentido, consideramos que la narratividad ofrece una metodología propicia para comprender la identidad de los jóvenes y destacamos la disposición de éstos para participar en este tipo de investigaciones. Asimismo, recomendamos que se lleven a cabo futuros estudios que complementen y profundicen las narrativas aquí emergidas.

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ABSTRACT

The present research aims to comprehend the narrative identity’s structuring of everyday life in young undergraduates of Bogota. The research object was to provide an alternative interpretation framework to the narrative of youngsters, in which, the appraisal of the factors that constitute their identity is a top priority. In this respect, a theoretical framework was made, and it, firstly, examined narrative from the perspective of Paul Ricoeur and Hannah Arendt, who stated that personal identity is a need humans have in order to comprehend themselves in the denouement of their life. Secondly, the theoretical framework characterized everyday life, from Peter Berger and Thomas Luckmann, identifying it as the place to constitute identity starting from the intersubjective exchanges that take place; and thirdly, it described youth and its discursive practices. The present research’s methodology is ethnographic and qualitative and has its bases in the analysis of the life stories of 3 youngsters of the university Javeriana and 3 youngsters of the university Nacional who are studying different majors. Henceforth, during the field work non structured interviews were held and they were subsequently transcribed and analyzed to find common narratives. Results were briefed in a database matrix and they were interpreted in the light of the theoretical framework categories. This research concluded that the youngster’s identity is structured around 17 narratives which correspond to the following categories: Youth as a crisis (moment in which adulthood builds its bases), youth as emancipation from the family group (openness to socializing), and, youth and life plan. We can state that that youngster’s narrative identity is founded on: a) a re reasoning of existence horizons so that, for the first time ever, plans on the future are thought; and b) a need of self comprehension based on the family group’s growing distance so that, the person can discover himself when interacting with others. We think that narrative offers a favorable methodology to comprehend youngster’s identity and we stress the willingness they had to take part in this research. Likewise, we recommend that future researches be carried out so that they can complement and study in depth the narratives here presented.

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DESCRIPTORES

IDENTIDAD NARRATIVA: Es la identidad que el sujeto alcanza por la mediación de la función narrativa. Es un ejercicio de reinterpretación de sí que crea, configura y transforma al propio sujeto (Asdrúbal 2004, p. 23,) La identidad del sujeto se construye narrativamente en cuanto coincide en una unidad de sentido: el progresivo ir y venir interpretativo que afronta las contingencias de la vida para poder identificar el “sí mismo” (Ricoeur, 1998, p. 103) La identidad narrativa es , entonces, la asignación a un individuo de una identidad específica, donde la historia narrada dice el quién de la acción y el “sí mismo” puede ser refigurado por la aplicación reflexiva de las configuraciones narrativas (Asdrúbal, 2004, p. 24).

NARRATIVA: Lecturas de la historia vivida, cuyo inicio está en el núcleo familiar y que se van construyendo en los diferentes contextos de interacción del ser humano. La narración es el proceso de lectura o apropiación de las vivencias de un sujeto que se encuentra en proceso de construcción constante. Con la narración el sujeto encuentra elementos que lo identifican y se ve reflejado en la historia tanto colectiva como individual, entonces, toma parte dentro de la dinámica dialógica de la narración, se retroalimenta y da cuenta de sí mismo a través del cambio y la contingencia.

HISTORIAS DE VIDA: Son narrativas en primera persona que definen la identidad de un individuo a partir de sus recuerdos y percepciones de su vida, así como todos los roles que desempeña. Son el conjunto de hechos que le ocurren a cada persona y que requieren de la narrativa para ser comprendidos. Las historias de vida son objetivaciones de las experiencias individuales al poder ponerlas en común por medio del lenguaje.

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permiten crear el entramado social que es el punto de partida y llegada de toda relación social. La vida cotidiana se basa en acontecimientos vistos y dados por hechos, los cuales han sido dotados de significado y han sido interpretados por el saber común (Canales, 1995).

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TABLA DE CONTENIDOS

INTRODUCCIÓN……….1

1. ESTADO DEL ARTE………...4

1.1.Identidad juvenil y medios de comunicación………...4

1.2. Constitución de la identidad juvenil en contexto educativo………...8

1.3.Identidad y literatura………...10

1.4 Identidad juvenil en objetos culturales……….…11

2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA…………..14

3. INTERROGANTE Y OBJETIVOS……….16

3.1.Interrogante de la investigación………...16

3.2.Objetivo general………...16

3.3. Objetivos específicos………....16

4. JUSTIFICACIÓN………...17

5. MARCO TEÓRICO……….. 26

5.1. Capítulo primero: La narratividad como comprensión histórica...26

5.1.1. El sujeto vivo………...26

5.1.2.El sujeto vivo: historia de la vida………...28

5.1.3.El lenguaje como mediador de y en la historia……….30

5.1.3.1. La historia entramado de vidas: la vida entramado de historias………31

5.1.3.2. La triada temporal de la narrativa………..32

5.1.3.3.Memoria: el relato histórico a la luz del pasado……….34

5.1.3.4.Imaginación: ficción de la vida………..37

5.1.4. Configuración de la identidad narrativa en el tiempo………...39

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5.1.6. Mímesis: Dinámica del relato………...43

5.2. Capítulo segundo: La vida cotidiana………....46

5.2.1. Fundamentos de la vida cotidiana……….47

5.2.2. Interacción real: El cara a cara………..50

5.2.3.El papel del lenguaje en la vida cotidiana………...52

5.3 Capítulo tercero: Lenguaje juvenil: Perspectivas de una comprensión del mundo...………57

5.3.1. Acercamiento a una comprensión de la juventud………..57

5.3.2. Lenguaje juvenil………....59

5.3.3.Fuentes del lenguaje juvenil………..60

5.3.4. Lenguaje juvenil: Creación y conocimiento cultural………...……...64

6. MARCO METODOLÓGICO………69

6.1.Tipo de investigación: Cualitativa….………...69

6.2. Método: hermenéutico.……….69

6.3. Texto de interpretación……….75

6.4.Momentos del método hermenéutico: El círculo de la comprensión………...75

6.4.1. Primer momento: Desde el acto hermenéutico……….75

6.4.2.Segundo momento: Etapas de la investigación cualitativa………...77

6.5. Técnica de recolección……….…78

6.5.1. Entrevista en profundidad no estructurada ...………78

6.6.Instrumento..……….79

6.6.1. Guión de entrevista semi estructurada………..79

6.6.2. Descripción de la emergencia de las categorías de análisis……….…80

6.6.3 Sistematización: Cuadro de categorías, subcategorías e indicadores…………83

6.7 Cronograma………...84

7. ANALISIS DE RESULTADOS ………....85

7.1. Capítulo primero: El significado de ser joven………...85

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7.3. Capítulo tercero: Juventud y proyecto de vida………106

8. CONCLUSIONES……….113

8.1. Conclusiones frente a la juventud asumida como crisis………. .114

8.2. Conclusiones frente a la juventud como emancipación mental y social del núcleo familiar………116

8.3.Conclusiones frente al proyecto de vida juvenil………..118

9. RECOMENDACIONES Y LIMITACIONES……….. 121

BIBLIOGRAFIA………...………122

LISTA DE ANEXOS………126

Anexo A: Guión piloto de entrevista semi estructurada: primer instrumento…...….. 126

Anexo B: Guión entrevista semi estructurada………. 127

Anexo C: Pilotaje de entrevistas………...128

Estudiante Ingeniería Electrónica (U. Javeriana)...………..128

Estudiante de trabajo social (U. Nacional)...………..……….129

Anexo D: Estudiantes Universidad Nacional………130

Sujeto 1: Filología e inglés………..…...…130

Sujeto 2: Ingeniería de sistemas………...133

Sujeto 3: Música……….135

Estudiantes universidad Javeriana………137

Sujeto 4: Comunicación social………137

Sujeto 5: Artes……….140

Sujeto 6: Psicología……….142

Anexo E: Cuadro de categorías subcategorías e indicadores ………..144

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INTRODUCCIÓN

Estudiar las narrativas juveniles desde una perspectiva que dé cuenta del lenguaje y puntualmente de la narración como la figura fundamental de comprensión de sí mismo y, tomando distancia de los análisis centrados en aspectos gramaticales y sintácticos provenientes del las orientaciones anteriores al giro lingüístico, el presente trabajo de grado tuvo como objetivo identificar cómo se constituye la identidad narrativa de jóvenes universitarios bogotanos. La comprensión de la identidad narrativa permitió el acercamiento a las formas en que, no sólo los jóvenes, sino el ser humano en general, configura su subjetividad y determina, a su vez, sus pensamientos, palabras y acciones en el marco de su vida cotidiana.

En este sentido, la presente investigación se encuentra constituida por cuatro partes fundamentales que buscan: comprender la forma en que se constituye la identidad narrativa (marco teórico); identificar y analizar los relatos emitidos por los jóvenes (marco metodológico y análisis de resultados); y, finalmente, presentar las conclusiones emergidas tras este estudio.

Antes de iniciar una descripción de los distintos momentos que configuran este estudio, es importante señalar que la identidad narrativa permitió comprender el esquema de funciones que cumple la narrativa durante el acto de reinterpretación del sí mismo. Este proceso de reinterpretación se entiende como la configuración y transformación del sujeto en el devenir histórico de su vida y de sus interacciones con los otros. Podemos precisar entonces, que el presente estudio se propuso develar las narrativas alrededor de las cuales se configura la identidad narrativa de la vida cotidiana de los jóvenes, y, cómo cada una de estas narrativas los afecta (pathos) y los determina en sus necesidades, deseos, visiones de

mundo y perspectivas de proyecto de vida.

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de narratividad, historias de vida, vida cotidiana, juventud y creación cultural por medio del lenguaje juvenil; categorías tomadas principalmente de las teorías de Hannah Arendt, Paul Ricoeur, Peter Berger y Thomas Luckmann. Las categorías anteriormente nombradas nos proporcionaron un contexto para la comprensión de los jóvenes, pues estas categorías buscan ilustrar el papel de la narrativa como un ejercicio reflexivo revelador del sí mismo que tiene base en el entramado temporal y social al que el sujeto pertenece en su vida cotidiana. El ejercicio de narrarse a través del lenguaje es, entonces, la puesta en escena de la esencia del ser, de la negociación que tiene lugar al hablar de las experiencias que afirman a cada persona como un elemento activo de un devenir cultural común.

En segundo lugar, la presente investigación se asume, en su marco metodológico, como exploratoria, cualitativa y de método hermenéutico pues, no pretende brindar estándares o medidas, sino acercamientos a la comprensión de la subjetividad humana por medio de la narrativa. En este sentido, la narrativa y las historias de vida son asumidas como vías para una comprensión humana fundada en el reconocimiento de la multiplicidad de interpretaciones del sí mismo. Además, este estudio cuenta con un diseño no experimental en tanto que no pretendió determinar o establecer patrones a través de la manipulación de variables, sino que buscó, a través de, entrevistas en profundidad no estructuradas dar cuenta de la constitución de la identidad narrativa en la vida cotidiana.

En tercer lugar, y con base en las narrativas recogidas a través de los instrumentos anteriormente mencionados, en esta investigación se procedió a la tabulación y análisis de las narrativas de los jóvenes universitarios a partir de las categorías discutidas en el marco teórico.

Finalmente, se presenta el capítulo de conclusiones, el cual se encuentra dividido en tres secciones que responden a la pregunta y a los objetivos de investigación propuestos en este estudio. Estas tres secciones corresponden a: caracterización de la juventud, socialización y proyecto de vida juvenil.

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1. ESTADO DEL ARTE

A continuación se presentan un grupo de trabajos de investigación orientados a la comprensión e interpretación de la identidad y la juventud. Este grupo de trabajos será organizado a partir de cuatro categorías que reconocen las distintas orientaciones teóricas propuestas en cada uno de los estudios. Identidad juvenil y medios de comunicación, constitución de la identidad juvenil en contextos escolares, identidad y literatura y, finalmente, identidad juvenil en objetos culturales. En la categoría de identidad juvenil y medios de comunicación encontramos tres trabajos de grado que tuvieron como objetivo

dar cuenta de la influencia de la publicidad en la configuración de la identidad juvenil. Es necesario aclarar que el último trabajo que se presentará bajo esta categoría proporcionó, además de esta perspectiva, una caracterización de las causas de la marginalización de los jóvenes de Ciudad Bolívar. La categoría constitución de la identidad juvenil en contextos escolares se encuentra constituida por dos trabajos de grado, los cuales se propusieron dar

cuenta del papel de la narrativa en la configuración de la identidad en niños y jóvenes de grados sexto, décimo y undécimo de colegios distritales y privados de Bogotá. Bajo la categoría de identidad y literatura, un trabajo de grado que buscó proporcionar una

descripción de las múltiples identidades de un escritor a partir del análisis narratológico de algunas de sus obras. Finalmente, la categoría identidad juvenil en objetos culturales

cubrirá dos investigaciones que asumen el cine y la música como maneras de aproximación a los imaginarios colectivos juveniles.

1.1 Identidad juvenil y medios de comunicación

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variados esquemas de auto referenciación, los cuales, tienen por función permitir que este se comprenda al interior del mundo social. Frente a este punto encontramos el trabajo de grado “La identidad narrativa a partir del comercial publicitario: el vínculo indivisible entre identidad, narración, cultura y publicidad” (2005) cuya autora, María del Pilar Bejarano, estudiante de comunicación social de la Universidad Javeriana, recorre el proceso de construcción y engranaje de la identidad y las sub identidades del individuo en el marco de presupuestos narrativos. Para cumplir con este objetivo, la investigadora toma como autor principal de referencia a Ricoeur.

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Por otra parte, la investigación “la influencia de la publicidad en la creación de la identidad juvenil” (2002), realizada por el estudiante de comunicación social de la

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Finalmente encontramos el trabajo de grado “Identidad y Cultura: Un estudio de caso con jóvenes” (1992) realizado por la estudiante de trabajo social de la Universidad Nacional,

Bertha Isabel Guerrero, quien ofreció un acercamiento alterno a la problemática juvenil de Ciudad Bolívar. Como autor principal de referencia, Guerrero se basó en Jürgen Habermas, de cuya teoría de la acción comunicativa extrajo las categorías centrales de su trabajo de grado: identidad, y mundo de la vida. Esta última categoría se encuentra, a su vez, compuesta por las subcategorías: cultura, sociedad y personalidad. El objetivo que se planteó la autora para el desarrollo de esta investigación fue describir los factores que intervienen en la cotidianidad de los jóvenes de Ciudad Bolívar y, especialmente, la influencia de los medios de comunicación en la identidad y cultura de estos jóvenes. Esta investigación se centró en un estudio de caso exploratorio descriptivo y en ella prevaleció la utilización cualitativa de la información que fue suministrada por 13 jóvenes involucrados en pandillas, y cuyas edades oscilaban entre los 14 y 19 años. Los instrumentos utilizados fueron entrevistas individuales y grupales, así como observación estructurada en torno a los temas de: relaciones grupales y familiares, vicios, y lugares de reunión. Esta investigación concluyó que la cotidianidad de los jóvenes de Ciudad Bolívar se ve marcada por el rechazo y la marginalización de una sociedad corrupta que los lleva a organizarse en pandillas para: 1. compartir y exponer sus ideas sin censura, 2. lograr reconocimiento y admiración por medio de la violencia y 3. suplir los vacíos emocionales de las familias disfuncionales de las cuales dicen provenir. Además, se concluyó que los jóvenes ven los medios de comunicación como entes explotadores de su imagen de delincuentes, lo cual, contribuye al reforzamiento de un círculo vicioso que los empuja a seguir practicas delictivas.

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1.2 Constitución de la identidad juvenil en contexto educativo

Las instituciones educativas son determinantes durante la configuración de la identidad personal, ya que éstas aparecen como el primer escenario de socialización alterno al hogar. Dichas instituciones se constituyen como espacios en donde la pluralidad de narrativas y vivencias entrará a nutrir la imagen personal y los esquemas de relación de los individuos. En este orden de ideas encontramos el trabajo de grado “Identidad y Narrativa: El papel de la narratividad en la construcción y resignificación de la identidad en jóvenes estudiantes

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construyeron y reconstruyeron sus sentidos de vivencia y de identidad en torno a los relatos de: género, cuerpo, futuro, tiempos, socialización y familia.

Además en esta categoría, encontramos que en la investigación de Maestría en Educación de la Universidad Javeriana: “Identidad narrativa y representaciones mentales” (2004), los

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Las investigaciones mencionadas bajo este segundo aparte dan cuenta del colegio como un espacio determinante para la configuración de la identidad de los niños y adolescentes. Es en este espacio que se re-crean y comprenden los sentidos de identidad sexual y social, así como de expectativas de vida. Es destacable la utilización de registros autobiográficos en estos dos trabajos al ser útiles tanto para el investigador como para los estudiantes ya que para estos últimos este se presenta como una manera de relectura de sí mismos a la luz de su propia historia de vida y frente a lo cual desarrollan un sentido de pertenencia.

1.3 Identidad y literatura

En esta categoría será presentado un trabajo de grado basado en la narrativa escrita de un autor, a partir de lo cual se pretende mostrar otra manera de develar la identidad. Nicolás Díaz, estudiante de psicología de la Universidad Javeriana, en su investigación “Creación y re creación de la identidad a través de la narración sobre sí mismo” (2006) se interesó por el

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identidades del autor en matrices en torno a las categorías de identidad, crítica a la modernidad, normas morales y sexualidad y 3. La discusión de los giros de las identidades encontradas. Como resultados de la investigación el autor señaló la aparición de identidades sucesivas y divididas a raíz de inconsistencias en las diferentes temporalidades de cada uno de los libros y, además, encontró que las creencias absolutas, objetivas e inmutables en torno a las categorías expuestas en las matrices no existen en realidad, puesto que se tratan de construcciones subjetivas del autor sujetas a las formas que sus identidades tienen en la temporalidad que los contiene y que no tienen el ánimo de ser asumidas como “verdades”.

1.4 Identidad juvenil en objetos culturales

En esta última categoría serán presentados dos proyectos investigativos cuya línea principal fueron las identidades juveniles vistas a través de dos de los objetos culturales más representativos: el cine y la música. Estas dos investigaciones, que nacieron como respuesta a la necesidad de comprensión de las culturas juveniles como identidades móviles, múltiples y auto-reflexivas, más no como desviaciones sociales, tribus urbanas o movimientos políticos –como tradicionalmente se había hecho-, tuvieron como fin el acercamiento al proceso social que conlleva la construcción de subjetividades colectivas con las cuales los jóvenes se identifican. De esta manera, estas dos investigaciones defienden el hecho de que el cine y la música asumen funciones de integración en un orden social y proponen sistemas de valores, modelos de pensamiento y formas de vida.

El primero de estos dos proyectos lleva por título “Análisis de recepción de cine en Bogotá: Identidades culturales e imaginarios colectivos” y fue desarrollado por los

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comprender como un ¿Cómo un joven espectador colombiano construye identidades a partir de los imaginarios que le son ofrecidos por el cine? Para resolver este interrogante se utilizaron tres técnicas investigativas de rastreo empírico se combinaron: la encuesta representativa, los talleres de recepción y el análisis de textos fílmicos nacionales e internacionales. La investigación arrojó como resultados que los imaginarios percibidos por los jóvenes no correspondían necesariamente con sus auto identificaciones culturales y que, al contrario de fijar identidades culturales definidas, los jóvenes crean para sí mismos una mezcla entre los imaginarios extranjeros y nacionales. De esta manera, Muñoz y Marín concluyeron que la cultura juvenil aparece como una mezcla contradictoria entre sus expresiones auténticas y las manufacturadas por sus proveedores cinematográficos. Pares discordantes como crítica social/ ausencia de compromiso, convivencia pacífica/ justificación de la violencia y anhelo de salir adelante/ creencia en el destino determinaron, según esta investigación, la identidad juvenil en relación con el cine.

La segunda investigación, titulada “Culturas juveniles vistas desde la cultura rock”, partió

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crecimiento y de integración a la vida adulta.

Las dos investigaciones llevadas a cabo por Germán Muñoz y Martha Marín complementan las categorías anteriormente expuestas al abrir el panorama de los estudios que han tenido como objetivo la comprensión de la identidad juvenil desde dos de los objetos culturales más importantes: el cine y la música. Vemos, de esta manera, que la identidad y la juventud han sido exploradas desde disciplinas tan diversas como la filosofía y la antropología y, que más allá de oponerse, ofrecen una visión suplementaria para un campo tan amplio como es la configuración de la identidad juvenil, ya sea desde su narrativa o desde sus gustos y prácticas sociales.

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2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Los jóvenes son habitualmente percibidos como un conglomerado social con características múltiples, es decir, con prácticas, modas y maneras de ser a las cuales es difícil aproximarse desde una perspectiva que los describa de manera precisa. Vemos, de esta manera, que los jóvenes y todo aquello que forma parte de su universo simbólico se encuentra atravesado por la multiplicidad y ella torna difícil la tarea de proporcionar categorías que sirvan como puntos de encuentro para la identidad de los jóvenes. No obstante, dicha multiplicidad no ha de ser tomada como un obstáculo, sino como un importante campo de indagación de lo que significa e implica ser joven.

Para ingresar en la subjetividad de los jóvenes es necesario hacer uso de los relatos de vida, puesto que, además de ser una excelente herramienta metodológica para la comprensión de las características que reagrupan a los jóvenes, nos permiten acceder a sus modos de auto comprensión. Es decir, el aporte de asumir la narrativa como descriptora de la subjetividad no se limita a los resultados recogidos por los investigadores, sino que se extiende a la comprensión de las intenciones de vida y horizontes de existencia juveniles a partir de un diálogo abierto que les permite expresar lo que son en el marco de la cotidianidad de sus vidas.

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que configuran a su alrededor, lo cual, a su vez, facilita tanto un acercamiento a ellos como la evaluación de las percepciones con las que generalmente son referidos.

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3. INTERROGANTE Y OBJETIVOS

3.1 Interrogante de la investigación

¿Cómo se constituye la identidad narrativa de la vida cotidiana en los jóvenes universitarios bogotanos?

3.2 Objetivo general:

ƒ Caracterizar las narrativas de la vida cotidiana que configuran la identidad de los jóvenes universitarios bogotanos.

3.3 Objetivos específicos:

ƒ Establecer las tramas narrativas comunes a los relatos proporcionados por los jóvenes universitarios bogotanos.

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4. JUSTIFICACIÓN1

... y cualquier cosa que el hombre haga, sepa o experimente, solo tiene sentido mientras pueda expresarlo. Quizá haya verdades más allá del discurso, quizá sean de gran importancia para el hombre en singular, en cuanto no sea un ser político, pero los hombres en plural, que viven, se mueven y actúan en este mundo, únicamente experimentan el significado debido a que se hablan y se sienten unos a otros y a sí mismos.

(Arendt, 1993, p. 15)

Parler de ses peines c’est déjà se consoler (Camus, 1951)

Los desarrollos científicos y tecnológicos propios de las sociedades técnico-industriales de principios del siglo XX, propusieron a distintos pensadores interrogantes que superaban los restringidos límites que nutrían el positivismo del círculo de Viena. A este respecto, el filosofo alemán Edmund Husserl indica que la sociedad occidental y el mundo científico europeo se encuentran en una grave crisis debido a la excesiva fiscalización de las ciencias. Husserl realiza una fuerte crítica a lo que él mismo denomina “la racionalidad unilateral” (1984, p. 348) del conocimiento. Para Husserl, es de vital importancia “considerar siempre la totalidad de los horizontes de infinitud [lo que supone] que ninguna línea de conocimiento, ni ninguna verdad particular, puede ser aislada y absolutizada” (1984, p. 349). Este llamado de atención apunta, según Husserl, a la reducción constitutiva de las prácticas científicas cuyas investigaciones apuntaban únicamente a explicaciones puras y cerradas en sí mismas.

Para Husserl, la crisis de las ciencias de la naturaleza, característica de la época moderna, consiste en que éstas, al no contentarse con una empiria intuitiva que describa de manera metódica y exacta el mundo objetivo en el que el hombre habita, exigen que los aspectos relativos al espíritu y a la esencia no cuantificable de los seres humanos también sean

1 La presente justificación pretende poner en evidencia las razones que sustentan la realización de una

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tomados en consideración al momento de estudiar el mundo. Esta ampliación en el modo de comprender al hombre implica para este filósofo alemán reconocer que la palabra vida, aunque puede remitir a lo fisiológico, debe ser entendida como “vida activa” (Husserl, 1984, p. 324), como vida de cara a fines y que rinde formaciones espirituales.

Así pues, lo que Husserl defiende no es la abolición de la investigación como se había venido efectuando en las ciencias de la naturaleza, más bien, la defensa del filósofo alemán, consiste en poner en evidencia la necesidad de un nuevo tipo de investigación que reconozca las dos dimensiones del ser humano. “Por doquier hace sentir, empero, su presencia en nuestro tiempo la abrasadora necesidad de una comprensión del espíritu y la falta de claridad de la relación metódica y objetiva entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias del espíritu se ha convertido en algo casi insoportable […] Debe prevalecer el reconocimiento de que la concepción dualista del mundo y el espíritu deben valer como realidades en un mismo sentido” (Husserl, 1984, p. 354 y 355).

En este sentido, lo que Husserl propone no es la negación de las ciencias de la naturaleza, sino una incorporación de la espiritualidad humana en lo que él denomina una “investigación psicofísica” (Husserl, 1984, p. 325). El mundo está innegablemente formado por naturaleza y espíritu y ninguna de estas dos esferas es superior o inferior a la otra sino complementaria. Por lo tanto, la tarea a la que se enfrenta Husserl y el mundo científico moderno es la de “rescatar al discurso de su exilio marginal y precario” (Ricoeur, 2006, p. 16).

Con la propuesta hecha por Husserl (1984) se pone en evidencia la necesidad de abrir la investigación científica a campos que tradicionalmente habían sido juzgados como especulativos y metafísicos, dado que sus objetos de investigación al no ser posibles objetos de medición y cuantificación, no cumplían con los presupuestos señalados por el positivismo lógico como condiciones fundamentales de una ciencia formal.

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de la reducción que solo comprendería lo humano como mero dato formal. Un examen no naturalista del ser humano pretende abandonar los marcos positivos heredados de las ciencias naturales e intenta solamente dibujar el espíritu, hacer que tome cuerpo en el marco de una “reflexión sin prejuicios” (Husserl, 1984, p. 330). Si bien es cierto que bajo ese tipo de investigación no se contaría con hechos como tales, estos no son el centro de atención pues lo que se espera lograr son interpretaciones.

Para Cristina Sánchez Muñoz, quien recupera a Hannah Arendt, “la ruptura de la tradición, la pérdida de las categorías tradicionales de pensamiento, y la fragmentación del pasado, hacen necesaria la búsqueda de una metodología alternativa” (Sánchez, 2003, p. 57) para la comprensión del ser humano. Esta metodología según Sánchez, ha de ser fiel a las experiencias humanas, en las cuales, se refleja el pensamiento. El pensamiento surge de los incidentes de la experiencia y por ende no se pueden separar.

Para Sánchez, es Arendt quien encuentra en la narración de relatos la metodología que le permitiría a las ciencias del espíritu representar y comprender tanto las experiencias que crean los conceptos políticos como los acontecimientos históricos. En definitiva, es la narración de relatos el recurso metodológico para que “recuperemos las historias de la Historia que proporcionan un sentido al mundo que nos rodea” (Benhabib, citada en Sánchez, 2003, p. 57).

Frente a este punto, Seyla Benhabib señala que la condición humana arendtiana, además de referirse a nuestra “tangibilidad”, también reúne nuestros sentimientos, palabras y hechos que derivan en historias, en las historias de nuestras vidas. Nuestro discurso nos revela ante los demás, revela nuestra acción en el mundo, es decir, “un modelo narrativo de acción” (Benhabib, en Sánchez, 2003, p. 61).

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de interpretación.

De esta manera, la narración como propuesta metodológica en Arendt (Sánchez, 2003, cap. 1), nos permite pensar en los relatos de la vida como una la alternativa o como una “contrapuesta complementaria” que permitirá a las ciencias del espíritu abandonar el fisicalismo propio de las ciencias naturales.

La pluralidad de la condición humana, no puede reducirse a leyes casuales, a las “verdades” del mundo científico que, si bien pueden demostrarse en fórmulas matemáticas y comprobarse tecnológicamente, ya no se prestan a la normal expresión del discurso y del pensamiento. La realidad está abierta a múltiples interpretaciones y más que una realidad existe una variedad de discursos que constituyen y explican el mundo en el que nos encontramos.

Para Benhabib, tomando las ideas de Arendt, en toda narración se encuentra presente la pluralidad y ésta deviene la condición de la acción humana. Como seres plurales, vivimos en una trama de relaciones humanas e historias interpretadas en la cual las historias vividas de unos se imbrican con las de otros. Este entramado nos revela “esa pluralidad que es la condición específica para la existencia de toda vida política” (Thompson, citado en Sánchez, 2003, p. 76) y en la cual todos somos coautores de nuestras narraciones.

Más concretamente, podemos entender a la narración como la construcción de una trama que permite integrar permanencia y que hace emerger la identificación de un quién en medio del cambio y la contingencia (Ricoeur, citado en Prada, 2003, primer trimestre, p. 49). En la historia narrada podemos observar que el sujeto deja ver su personalidad, que es, por ende, correlativa a la narración misma. En la narración, es posible atribuir el qué de la

acción a un quién con el fin de comprender la identidad de dicha persona. Esta

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hechos de nuestras vidas y a partir de eso “nos comprendemos el mundo y nos reconciliamos con él” (Sánchez, 2003, p. 76).

Los acontecimientos de nuestras vidas solo se convierten en parte integrante y que “encaja” en nuestra historia cuando son comprendidos después, cuando, en términos de Prada “proceden de la totalidad temporal que es llevada a su término” (Prada, 2003, primer trimestre, p. 50). Cuando los acontecimientos son puestos en un entramado y cuando tiene lugar un intercambio intersubjetivo, los seres humanos confirman su constitución social que les implica comunicarse para poder comprenderse en el mundo y en el devenir histórico de la humanidad.

En este sentido, la narrativa no es solamente un método de indagación, sino que se constituye en el fundamento de nuestro “ser-en-el-mundo” (Prada, 2003, primer semestre, p.49). Sin embargo, vale la pena recalcar que los acercamientos a una metodología cuyo objetivo es la comprensión no son ni evidentes ni universales y que cada uso del método

descubrirá aquel aspecto de interés acerca de la existencia que lo funde como tal. Dicho de otro modo, la metodología narrativa no responde a aplicaciones específicas de sí misma para la comprensión de las personas: deja a cada quién la libertad de narrarse como le parezca mejor según su propia forma de ser-en-el mundo, sin que esto afecte el rigor de un

estudio. Ricoueur ha acudido a la narrativa “bajo el presupuesto de que somos seres dichos, seres que se dicen, seres de los que se puede decir algo, inscribimos la pregunta ¿quién soy yo? en el requerimiento de las mediaciones simbólicas y culturales” (Prada, 2003, primer semestre, p. 52).

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Los seres humanos necesitan, entonces, un espacio para comprenderse, un espacio que nace a raíz de la configuración que tiene lugar al recapitular las alegrías y las contingencias, pero sobre todo, al hacer objetivables las experiencias propias, al hacerlas públicas. Como seres políticos, los humanos necesitan de los demás y la condición que los determina es la vida en comunidad; en este sentido, la intimidad de las personas tiene un espacio para materializarse verbalmente ante los otros con la narrativa. “Todo lo que aparece en público puede verlo y oírlo todo el mundo y tiene la más amplia publicidad (…). Las mayores fuerzas de la vida íntima – las pasiones del corazón, los pensamientos de la mente, (…) llevan una incierta y oscura existencia hasta que se transforman, desindividualizadas en una forma adecuada para la aparición pública. La más corriente de dichas transformaciones sucede en la narración de historias y en la transposición de las experiencias individuales” (Arendt, 1993, p. 73, 74).

El diálogo y esta transposición de experiencias, es una manera de quebrantar la soledad fundamental de cada persona. Soledad, entendida como aquello que es experimentado por alguien y que no puede ser transferido íntegramente a un otro. No obstante, una parte de esta experiencia sí puede ser transferida, al tener lugar un intercambio intersubjetivo que se configure en el mismo acontecer del diálogo. De esta manera, el diálogo, en palabras de Ricoeur, es la superación de la no comunicabilidad radical de la experiencia vivida y “la soledad de la vida misma se ve iluminada por la luz del discurso” (Ricoeur, 2006, p. 30).

De esta manera podemos ver que el proceso dialógico implica que el discurso esté dirigido a alguien. Si hay intercambio es porque tenemos una base de dos personas, la que habla y la que escucha. La presencia de ambas constituye el lenguaje como comunicación. El diálogo se mantiene en base a las preguntas y respuestas que sostienen el movimiento y la dinámica del habla y la expresión narrativa.

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discurso relativo a sus vidas como jóvenes en el marco de la universidad. Los jóvenes, como todos los seres humanos, son creadores de cultura y de lenguaje y la trascendentalidad de su narrativa, para crear país, ciudad, e identidad es de gran valor.

La narrativa de cada persona es un pequeño engranaje, en una pequeña historia de la historia que todos compartimos como sociedad. La narrativa, de esta manera, brinda el protagonismo no siempre dado de manera positiva a los jóvenes. Así pues, la identidad descubierta por la narrativa no es solo una dimensión importante entre otras, sino toda una problemática: la de la identidad personal; que solo puede articularse en la dimensión temporal de la existencia humana.

Al preguntar por la construcción de la narrativa juvenil, no sólo se indaga por la parte constitutiva de la narrativa sino por la parte interpretativa: El discurso está hecho de dos signos básicos según Ricoeur (2006, p. 15) “un nombre y un verbo que están conectados en una síntesis que va más allá de las palabras”. Como se mencionó en los primeros párrafos, las ciencias sociales y los estudios del lenguaje están ahora adoptando un cambio hacia el estudio del sentido, sin desmeritar el estudio de estructuras.

La narrativa aparece entonces como un intento de comprensión y de reconciliación con la propia historia. Al narrarnos, al hablar de nosotros, intentamos entender el por qué de las cosas, que no necesariamente son dramáticas o tristes, pero que afectan nuestra visión de nosotros mismos y nuestro desenvolvimiento en el mundo.

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ponerlo al servicio de la comprensión de la identidad.

Cuando ponemos experiencias en común, permitimos que otros sepan que se siente ser nosotros y lo que sentimos se hace intersubjetivamente comprensible. Es a esto a lo que Arendt llama "pensar representativo”. El pensar representativo es el intento de pensarse en el lugar del otro en una “comprensión situada, que lo representa como un concreto” (citada en Sánchez, 2003, p. 82), como una persona singular, con unos deseos e intereses propios, susceptible de experimentar las mismas cosas que Yo.

En este sentido es importante examinar cómo los jóvenes universitarios se sienten frente al mundo, y cómo, en dado caso, se han visto desprovistos de su derecho a la narrativa. Además, en la presente investigación se pretende comprender si esta posible suspensión del derecho a narrarse ha terminado por marcar aspectos puntuales de la personalidad juvenil universitaria. Según Arendt “los hombres se han convertido en completamente privados, es decir, han sido privados de ver y oír a los demás, de verse y oírse a si mismos. Todos están encerrados en la subjetividad de su propia experiencia singular” (Arendt, 1993, p. 84). Visto de esta manera, el descubrimiento moderno de la intimidad parece un vuelo desde el mundo exterior a la interna subjetividad del individuo esperando a ser testimoniado por los creadores de dichas narrativas.

La identidad y la narrativa que constituyen nuestro Yo, proporcionan una perspectiva única del mundo, una perspectiva tan válida y valiosa como la de todos nuestros coetáneos. La pluralidad, característica de nuestra forma de narrar, nos distingue de otras especies, porque sobre ella se constituye la vida política además de nuestra puesta en escena ante el mundo. El que todos compartamos la pluralidad no nos hace iguales y muy al contrario nos hace al mismo tiempo merecedores de la característica de la distinción como elementos básico de nuestra humanidad.

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5. MARCO TEÓRICO

5.1 CAPÍTULO PRIMERO: NARRATIVIDAD COMO COMPRENSIÓN HISTÓRICA

La vida no es lo que uno vivió, sino lo que uno recuerda y cómo lo recuerda para contarlo. (García, 2005).

5.1.1 El sujeto vivo

La propuesta de Ricoeur se constituye en un levantamiento contra el estructuralismo dado que en éste, “el acto de hablar es excluido, no sólo como ejecución externa, como realización individual, sino como libre combinación, como producción de enunciados inéditos, siendo esto lo esencial del lenguaje” (citado en Zárate, 2006 p. 85).

La tarea para Ricoeur y para su filosofía, aparece entonces, como la de “volver a abrir el camino del lenguaje hacia el sujeto vivo hacia la persona concreta, en la medida en que [se han venido privilegiando], a expensas del habla viva, los sistemas, las estructuras y los códigos desvinculados del cualquier hablante, y, finalmente volver a abrir el camino del lenguaje hacia la comunidad humana, en la medida que la pérdida del hablante va unida a la dimensión intersubjetiva del lenguaje” (Ricoeur, citado en Zárate, 2006, p. 4). Los seres humanos no nos comunicamos en función de sintagmas y complementos circunstanciales, sino de significados. Lo que nos caracteriza, entonces, como sujetos vivos es la capacidad de uso de un lenguaje para transmitir ideas, sentimientos y visiones de mundo por medio de las estructuras de la lengua hablada.

Ricoeur, al igual que Manuel Prada (2003, primer semestre, p. 49), comprende a los humanos como seres-en-el-mundo, como sujetos vivos que se desenvuelven en un plano real y

que, como mencionamos, se narran ante otros para construir sentidos y comprenderse. Este

ser-en-el-mundo es según la narratividad, un marcado por la práctica del lenguaje antes de

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muerte.

La vuelta de las estructuras hacia el sujeto es primordial para Ricoeur, y más allá de la consideración de la humanidad de estos sujetos vivos, es vital la contemplación de todas sus experiencias particulares. Según Zárate (2006, p. 20), Ricoeur señala que para los defensores de los Anales, el relato se constituye como un obstáculo para la historia, asumida como selección de acontecimientos puntuales que son las mismas experiencias particulares a las que se apuntó, sin embargo, es precisamente esto lo que Ricoeur busca rescatar. Cuando se estudia la historia de acuerdo con las medias y estadísticas que se puedan establecer con las personas, se desconoce el real desenvolvimiento de los acontecimientos que puede ser apreciado en las visiones de mundo particulares de los individuos. De esta manera, es visible que aún si el objetivo primordial es la comprensión de la Historia (history), esta debe hacerse a través de la comprensión de las historias (stories) que la

conforman, que son las huellas documentales de las que se nutre cualquier devenir histórico (Ricoeur, citado en Zárate, 2006, p. 20).

Al abrirse el panorama de las ciencias sociales, el conocimiento por vías netamente racionales tuvo una renovación e incluyó acercamientos como el hermenéutico, en el cual, se privilegia la comprensión de uno mismo gracias a la comprensión del otro, y de los textos, o discursos, en los que podemos seguir el desarrollo de nuestro ser (Zárate, 2006, p. 82). Esto se evidenció en todos los campos de las ciencias, pero en el campo lingüístico, la “interpelación hermenéutica” (Zárate, 2006, p. 5), anteriormente mencionada, significó el giro que derivó en el estudio del sujeto vivo y en la reflexión acerca de su práctica más rica: el acto de decirse en el mundo.

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examina, pero que la fenomenología pone en evidencia” (citado en Zárate, 2006, p. 61).

5.1.2 El sujeto vivo: historia de la vida

El ser-en-el-mundo que sigue el transcurso de su propia vida tiene por ende, una

historia personal hecha de pequeñas historias, y a su vez, hace parte de la macrohistoria o devenir histórico anteriormente mencionado. El interés de acercarse a Ricoeur responde a ver la historia como “historia de los hombres en el tiempo, de la capacidad del hombre de narrar su propia historia, y proyectar su propio futuro” (Zárate, 2006, p. 6). Es decir, que la historia posibilita el análisis del pasado, del presente y de la proyección del propio futuro.

La historia puede tomarse desde dos sentidos: El primero apunta a comprender la historia como historiografía, en la cual los eventos se ven clasificados y expuestos como sucesiones temporales cuyos personajes individuales no son tenidos en cuenta y se le da el énfasis a movimientos generales. La historiografía ha sido la manera tradicional de recuento histórico que fue explicada al final del numeral uno. La segunda distinción, es la historia como narración, como historia viva, la cual será objeto de ahondamiento en la presente investigación, al reconocer las subjetividades de cada ser humano y las particularidades que puedan ser narradas por cada uno, porque son sujetos vivos tan vivos como la historia misma.

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estudios del lenguaje y las perspectivas hermenéuticas se abren caminos antes impensables.

De esta manera, el método Ricoeuriano que se aborda, en lo que se refiere a la narración de la historia, posibilita el camino del lenguaje hacia la realidad, al mismo tiempo que busca demostrar el carácter creativo del lenguaje. Para Ricoeur el lenguaje posee un status trascendental que, “según los esquemas de interpretación a los que permite acceder, lo habilita para dar sentido y, en esa medida, contribuir a refigurar, constituir y representar la acción de los hombres en la historia” (Zárate, 2006, p. 8).

La historia se trata de acciones humanas regidas por intenciones, proyectos y motivos que las personas intentan comprender y, a raíz de esto, se hace posible observar que la historia no es más que una extensión de la comprensión del otro y que su fin primordial no es otro que la comprensión de sí mismo el tiempo.

Para Ricoeur, “la historia se propone captar acontecimientos que tienen un adentro y un afuera -un afuera como suceden en el mundo. Un adentro porque expresan pensamientos; en el sentido más amplio del término; la acción es entonces la unidad de ese adentro y de ese afuera” (citado en Zárate, 2006, p. 22). ¿Cómo se haría entonces la síntesis de esos acontecimientos externos e internos? A través del relato, cuyo fin no es explicar, o prescribir los hechos, sino comprenderlos.

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5.1.3 El lenguaje como mediador de y en la historia

Tras haber revisado las dos concepciones de historia es comprensible que esta no debe limitarse a describir y explicar solamente los sucesos del pasado pues ella también posee la capacidad de resucitar y reanimar las promesas o hechos que nunca se dieron. De esta manera, la historia no se circunscribe únicamente a las cosas que sucedieron, sino también a las que pudieron haber sucedido. Es, en este momento, es importante reconocer el papel y el poder de la palabra y del lenguaje de organizar en un todo nuestra experiencia tanto real como ficticia.

Se asume el lenguaje en esta investigación como “el vínculo dialógico entre el hombre y el mundo” (Zárate, 2006, p. 12). El lenguaje es entonces, un mediador entre los humanos y el mundo y, por medio de él, es posible expresar la realidad en la cual ellos esperan comprenderse. El lenguaje es portador de memoria, de toda lo que encierra y significa la realidad experimentada y es justamente por la narración que su rol de mediador lingüístico se procesa.

A partir de esta concepción del lenguaje, señala Ricoeur (1999, p. 98) la existencia de tres sentidos. En primer lugar el lenguaje es una mediación entre el hombre y el mundo; es a través de él que se expresa la realidad y que se representan todas las percepciones del mundo. En segundo lugar, el lenguaje es un mediador entre un hombre y otro. El lenguaje nos permite referirnos conjuntamente a los objetos y situaciones de nuestra vida y esto nos constituye como comunidad lingüística. Las referencias hacia las cosas circundantes se dan en medio de la dinámica del diálogo que se nutre de preguntas y respuestas. Y finalmente, en tercer lugar el lenguaje, el lenguaje es un mediador para con sigo mismo.

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El punto de partida para la historia debe localizarse en el mismo plano en el que opera la comprensión, esto es, en el plano del lenguaje de manera que “sea en el seno del lenguaje mismo donde debamos buscar la indicación de que comprender es un modo de ser” (Vergara, 2004, p. 31).

Ahora es importante precisar que al hacer referencia a la historia de la vida hay tres aspectos intrínsecamente relacionados que componen y caracterizan la identidad narrativa. Estos aspectos son, la trama, el tiempo y la memoria. La memoria cuenta a su vez con lo real e imaginario como partes igualmente importantes de cualquier constitución narrativa. Estos aspectos serán caracterizados en ese mismo orden.

5.1.3.1. La historia, entramado de vidas. La vida, entramado de historias.

La historia está compuesta de stories que forman la history de la vida, personal y colectiva.

En estas stories existen una serie de interconexiones asumidas, adoptando el término

Ricoeuriano, como “trama ‘mise en intrigue’ ” (citado en Zárate, 2006, p. 29) del relato. Ricoeur asegura que la construcción de la trama ha de ser concebida “como la operación que dinamiza todos los planos de la articulación narrativa, [de manera que] la construcción de la trama es mucho más que un plano entre tantos: en ella se realiza el paso entre narrar y explicar” (Vergara, 2004, p. 91).

La trama se encuentra compuesta de todas las historias de vida y esto implica que ella se construye a raíz de sus personajes y por ende, de sus acciones: La mise en intrigue tiene la

virtud de construir una historia de los múltiples incidentes que se suceden uno detrás de otro en la vida de cada uno de estos personajes.

La configuración de la mise en intrigue reúne ciertos factores como agentes, medios,

intenciones, circunstancias, entre otros y dispone, esa sucesión con el objeto de obtener una totalidad temporal que sea comprensible. De esta manera, para Ricoeur, la mise en intrigue no es una estructura estática, es más bien “un proceso integrador que se refiere al

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una identidad que se puede llamar dinámica” (Zárate, 2006, p. 35).

Tras haber caracterizado el rol de la trama como el entrelazamiento de todas las stories,

puede pasarse ahora a identificar el rol que desempeña el tiempo en las historias de vida y de qué manera, como compañero y constituyente de la trama, ayuda a la comprensión del sí y a la constitución de la historia de vida, que es, por ende, la historia de la identidad personal.

5.1.3.2. La triada temporal de la narrativa

En la propuesta de Ricoeur es visible que “la cualidad común de la experiencia humana, marcada, articulada y clarificada por el acto de relatar en todas sus formas, es su carácter temporal [además,] todo lo que relatamos ocurre en el tiempo, lleva tiempo, se desarrolla temporalmente y, a su vez, todo lo que se desarrolla en el tiempo puede ser relatado” (citado en Zárate, 2006, p. 17).

Para Ricoeur, la vida humana se encuentra atravesada por tres tiempos y estos tiempos son, según él, complementarios en el transcurso de la misma, el cual es el espacio de configuración de la historia de vida de todas las personas.

El primer tiempo puede caracterizarse como el tiempo de calendario “que une el sentido astronómico de la medición con el sentido político institucional de marcar los ritmos de la vida en sociedad” (Zárate, 2006, p. 34), este tiempo permite en las personas las nociones de un antes y un después según minutos, horas, días, meses, años y demás medidas objetivadas de temporalidad.

El segundo tiempo es aquel en el que las personas se encuentran al contemplar su finitud frente a la eternidad, en este tiempo, por más calendarización de la que las personas sean concientes el

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inmediatamente en la sensación de envejecimiento, sin embargo, su identificación más importante no es la de la edad, sino la de la “insignificancia” de la existencia humana que en un momento se detendrá en un mundo que habrá de continuar sin alteración alguna. “La paradoja, dice Zárate, es que a escala cosmológica la duración de nuestras vidas es insignificante, y sin embargo ese breve lapso de tiempo en que aparecemos en la escena del mundo es el lugar mismo de donde sale toda cuestión importante” (2006, p. 33).

El presente y el pasado forman, en este segundo tiempo, un “parentesco rítmico” (Zárate, 2006, p. 97) en el cual los proyectos fundamentales que las personas hacen en el presente se apoyan en las historias que han contado del pasado, de manera que existe una reciprocidad entre la capacidad de hacer proyectos en el futuro y la capacidad de darse una memoria de los hechos que ya caducaron.

El tercer tiempo, es el tiempo subjetivo, es decir, el tiempo fenomenológicamente vivido, la vida misma. En este tercer aparte, el tiempo puede percibirse lenta o rápidamente según la situación

puntual que se esté atravesando, como puede ser, tener afán, o estar tranquilo en el mismo lapso de 5 minutos que de acuerdo con la medida objetivada de 300 segundos, son los mismos para cualquier persona, pero que varían en función de la necesidad y sentimientos propios del momento.

La existencia humana ocurre en los tiempos, de calendario, cosmológico y subjetivo y la

narrativa puede ayudar a la comprensión desde cada uno de ellos. Sin embargo, el tratamiento del tiempo se torna complicado en la medida que este debe articular la distancia entre el pasado y el futuro en el espacio del presente. Ricoeur entiende, entonces, que el tiempo subjetivo, es propiamente una creación del lenguaje, una institución social y lo propone como una mediación viva entre el tiempo de calendario y el tiempo cosmológico: el tiempo subjetivo es

la forma más inmediata de comprensión de la existencia que facilita al desenvolvimiento de la vida dentro de los otros dos tiempos (citado en Zárate, 2006, p. 34).

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memoria que es asumida como pasado. Esa memoria formalizada que es la historia tendría la función primordial de mantener abierto el futuro. Sin los precedentes de las vivencias pasadas el hombre aparecería como puesto en una nada donde no se encontraría a él mismo. La memoria es un situador de las personas en su vida misma, es decir, que les permiten ver qué han vivido, en qué momento se encuentran y les da la posibilidad de proyectarse en futuro de acuerdo con lo que sienten que les falta por vivir.

5.1.3.3. Memoria: el relato histórico a la luz del pasado

El ser humano no existe independiente de su memoria, no puede pensarse sin relación a los eventos que lo configuraron en el pasado y que en su momento fueron su tiempo presente. La historia narrativa de la vida gira alrededor de lo que los seres humanos han hecho y han querido aunque estos aspectos no hubieran tenido un plano real. Todo hace parte de los anhelos, logros y frustraciones reflejadas en el momento presente. “El átomo de la historia escrita es la frase narrativa que hace referencia a dos acontecimientos separados en el tiempo y que confiere sentido al primero a la luz del segundo, el cual es pasado para quien escribe pero futuro en el momento en que tuvo lugar el primer acontecimiento, teniendo como consecuencia la imposibilidad de escribir la historia del presente en el presente y, para el caso, también la del futuro” (Danto, en Vergara, 2004, p. 90).

La narración aparece ante las personas como la reconstrucción situada del pasado que se hace a partir de huellas a las cuales adjudican un significado, y “por atribuirles significado, son llamadas textualidad o escritura” (Zárate, 2006, p. 56). La narración es la escritura de la vida misma, es la manera de contar a los otros lo que yo soy, lo que fui y lo que quiero ser, sin necesidad de un papel y un lápiz porque la oralidad ya cumple ese papel. Para Ricoeur, la historia, así asumida, es, “grafía” (citado en Zárate, 2006, p. 56) siempre y cuando por grafía se entienda “todo vestigio que comunica algo de las personas” (citado en Zárate, 2006, p. 56).

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presente y un futuro a través del lenguaje, pues estos tiempos no pueden explicar por sí mismos los sucesos que en ellos han tenido lugar. Siempre se parte de alguien que habla a partir de enunciados basados en la experiencia depositada en el recuerdo -la relación de

alguien con el mundo- y dirigiéndose a otro interlocutor que lo escucha -en la dinámica del diálogo-. Los sujetos identifican recíprocamente la identidad narrativa del otro con base en la trama que esa persona ilustra al narrarse y los juicios subjetivos del interlocutor que, como el historiador, no tiene otro objetivo que comprenderlo.

Cuando Ricoeur se pregunta por el tiempo y su configuración narrativa en el relato histórico, concede a la memoria un lugar privilegiado. Así “el tiempo se hace humano en cuanto se articula de modo narrativo y, a su vez, que la narración es significativa en la medida que describe los rasgos de la experiencia personal cuyo asiento estriba en la memoria” (citado en Zárate, 2006, p. 57).

Lo propio de la memoria, escribe Zárate, retomando a Ricoeur, es el recuerdo, tomado como la certeza de una imagen o huella que los acontecimientos del pasado dejan en cada sujeto y que permanece “marcada en el espíritu” (2006, p. 58). La memoria es asumida entonces, como una representación actual de algo que ya hace parte del pasado.

Las personas, al acordarse de que lo que hicieron, sintieron o aprendieron, en una circunstancia particular, dan cuenta de lo que Ricoeur llama “estados de cosas” (citado en Zárate, 2006, p. 59). Los estados de cosas son huellas y como tales son impresiones

dejadas en los sentidos y en la afectividad por los acontecimientos sorprendentes. Si bien, la memoria alberga todos los eventos de la vida, son los eventos extraordinarios los que aparecen estar más presentes en la memoria humana puesto que en algún momento cambiaron el curso de la historia personal. Los humanos están constituidos entonces por sus vivencias corrientes, pero estas pueden ser pasadas por alto al localizar los acontecimientos que marcaron diferencias significativas.

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memoria archivada” (Zárate, 2006, p. 66). En este caso, Ricoeur aboga por la estabilidad del testimonio que no sólo es garantía de la retoma del acontecimiento, sino también es la garantía del vínculo social al descansar en la confianza de la palabra del otro: “El crédito otorgado a la palabra del otro hace del mundo social un mundo intersubjetivamente compartido” (Zárate, 2006, p. 66).

Es necesario señalar, en este punto, la relación implícita del entramado. Esta relación es importante dado que como las neuronas, cada huella o vestigio, tiene un sinfín de conexiones

con aquello que ha sido experimentado y de lo se da cuenta al narrarse. “Si el cuerpo humano ha sido afectado alguna vez por dos o más huellas al mismo tiempo, cuando el alma imagine después alguna de las dos, recordará al instante también a la otra” (Ricoeur, 2006, p. 150). En otras palabras, nuestra memoria se basa en una asociación de ideas: evocar una, por tanto, es evocar la otra y, por tanto, acordarse de ella.

Para Ricoeur, es en las confesiones de San Agustín (2004, p. 325) que se observa la inmensidad del recurso de la memoria: “Se dice que es inmenso el tesoro que la memoria contiene: imágenes sensibles, recuerdo de las pasiones, del alma, y también nociones abstractas, seres inteligibles, en fin, memoria de mí mismo que siente y actúa. Si, grande es el poder de la memoria, hasta el punto de que me acuerdo hasta de haberme acordado”, en otras palabras, “el espíritu es también la memoria misma” (Ricoeur, 2006, p. 155).

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5.1.3.4. Imaginación: ficción de la vida

Para comprender el carácter ficticio o imaginativo de la vida de cara a la realidad de los acontecimientos pasados, Ricoeur toma como hilo conductor la interpretación de la poética de Aristóteles según la cual la historia cuenta lo que ocurrió y la ficción lo que podría haber ocurrido. Ricoeur, escribe Zárate, “llega a la comprensión de nuestra identidad forjada en una narración en la que lo ocurrido, lo real, sólo se entiende cuando se inserta en una historia con lo que podría haber ocurrido, lo ficticio” (2006, p. 40). Somos seres constituidos por la imaginación y la realidad, por las consideraciones no llevadas a cabo y por los momentos que si tuvieron un plano real.

Es importante ver que ese carácter ficticio no es forzosamente negativo, ya que responde a contemplaciones de cosas que pudieron ser deseadas y que por razones de distinta índole no llegar a concretarse. Estas hipótesis, o condicionales no responden necesariamente a frustraciones sino a ideas que hicieron parte y determinaron nuestro actuar y nuestra experiencia en el mundo. Solo abriendo el doble espacio de lo narrativo y de lo ficticio para formar el proyecto de ensamblaje entre narratividad y temporalidad se constituye lo narrativo en guardián del tiempo y la ficción en instrumento de exploración (Zárate, 2006, p. 30).

Aunque los hombres están históricamente basados en hechos, la imaginación es un aspecto innegable. Siempre hay la posibilidad de pensar un ¿y si hubiera? e imaginar posibles

desenlaces a partir de dichas hipótesis. Es reconociendo el poder de la palabra y del lenguaje de organizar en un todo nuestra experiencia que es posible no sólo describir y explicar los hechos caducos, sino aventurarnos a resucitar y a reanimar las promesas no cumplidas del pasado.

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