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T 3 SAN AGUSTÍN DE HIPONA

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Academic year: 2019

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1 HISTORIA DE LA FILOSOFÍA 2º de Bachillerato Prof. Luis Alberto Celemín Esquina Colegio “Arturo Soria” Temario: esquema-resumen.

BLOQUE II: LA FILOSOFÍA MEDIEVAL

TEMA 3:

EL CRISTIANISMO PLATÓNICO DE

SAN AGUSTÍN DE HIPONA

BIOGRAFÍA Y OBRA DE SAN AGUSTÍN DE HIPONA

I. Vida (354-430): Agustín nació en 354 en Tagaste (provincia romana de Numidia, actual Argelia), su padre era funcionario pagano, en cambio, su madre, Mónica (que será santificada) era cristiana e influyó notablemente en su conversión al cristianismo. En 365 se trasladó a Madaura, allí aprendería gramática y literatura latinas. Por esa época la lectura de Cicerón imprimió en su espíritu el amor por la sabiduría. En Cartago fundó una escuela de retórica (374) y se entregó a una vida de placeres1. Por entonces simpatizó con los maniqueos, muy preocupado por el problema del mal, creyó encontrar su explicación en esta secta. En 384 creó otra escuela de retórica en Roma. Al cabo de un año, en Milán, donde obtuvo la cátedra de retórica, se inclinó definitivamente por la filosofía y el cristianismo a raíz de las relecturas de Cicerón, el descubrimiento del neoplatonismo y el contacto con

San Ambrosio, quien le introdujo en la lectura filosófica de las Sagradas Escrituras y le bautizó en 387. Al año siguiente, tras la muerte de su madre, regresa a Tagaste donde funda una comunidad de estudio y oración. En Roma, en el año 391, es ordenado sacerdote. Poco después, es consagrado obispo de Hipona, una vez que, como obispo auxiliar, reemplazó al anciano Valerio. El resto de su vida se dedicó a la composición de sus grandes obras, hasta que muere en 430, a los tres meses de haberse iniciado el sitio de Hipona, por parte de los vándalos de Genserico.

II. Obra:

1. Diálogos de juventud:

a) Época pre-cristiana: Contra académicos y De la vida feliz.

b) Época cristiana (posterior a 387): Soliloquios, De inmortalidad del alma, Sobre el Génesis contra maniqueos, De la verdadera religión y Del libre arbitrio (compuesta en 388, 391 y 395).

2. Obras de madurez: Confesiones, Sobre la Trinidad y La ciudad de Dios (413-426). 3. Obra de revisión crítica: Las retractaciones.

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2 LA ÉPOCA DE SAN AGUSTÍN DE HIPONA (354-430)

I. Contexto histórico:

Agustín presenció en su época dos cruciales sucesos que dejaron huella en su pensamiento: la decadencia y caída del Imperio Romano, y la emergencia del cristianismo como religión universal. Nace en 354 en Tagaste, una provincia romana de Numidia. Por entonces las guerras civiles por el poder, la presión de los pueblos germánicos en las fronteras del norte, y la profunda crisis económica y social corroen los cimientos del Imperio. En 395, tras la muerte del emperador Teodosio, es testigo de la división del imperio entre sus hijos, Honorio será el emperador de la región occidental y Arcadio el de la oriental. Occidente sucumbe a las invasiones bárbaras en 476, tras los saqueos de Roma primero en 410 por el visigodo Alarico, y después en 456 por el vándalo Genserico, tras asaltar el África Proconsular y tomar Hipona, en cuyo asedio muere el obispo Agustín en 430. Sin embargo, el imperio oriental (o Bizancio) subsistirá recuperando el esplendor con Justiniano un siglo después.

II. Contexto sociocultural:

Estas transformaciones se reflejan en la sociedad. Emerge el individualismo ante la quiebra del compromiso ético y político del ciudadano con la comunidad. Comienza también el proceso de feudalización: la economía se va haciendo cada vez más agraria, y de la aristocracia y la plebe que abandonan las ciudades por asentamientos rurales surgen los que serán señores feudales y siervos. Se extienden las religiones salvíficas frente a la desconsoladora religión politeísta oficial. Y así el cristianismo fue triunfando progresivamente. Aunque los primeros cristianos fueron perseguidos y masacrados por rechazar la divinidad del emperador y el culto de los dioses romanos, en 313 Constantino por el edicto de Milán proclama la libertad de culto poniendo fin a esta persecución. En 325 por el concilio de Nicea se constituye como religión autónoma. Y tras un periodo de represalias contra los paganos, frente a las que reacciona el emperador Juliano, por fin, Teodosio por el Edicto de Tesalónica en 380 lo declara religión oficial. Siete años después Agustín recibe el bautismo alumbrado por los sermones de Ambrosio.

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3 Por otra parte, en la cultura grecolatina destacan Alejandría, pese a la decadencia del Museo, y Roma donde proliferan escuelas de retórica como la que funda nuestro autor. Por último, merece mención el arte paleocristiano: en literatura se recuperaron los temas grecolatinos como la diatriba, la alegoría o el himno religioso; en pintura iconográfica destaca la simbología cristiana; y en arquitectura, sobresalen las basílicas en Roma de San Juan de Letrán o de San Pedro, y en Jerusalén la del Santo Sepulcro.

III. Marco filosófico:

También la filosofía se verá afectada por esta situación. En el bajo imperio la filosofía grecorromana se caracteriza por el eclecticismo, la practicidad ética, y la religiosidad y misticismo. En este sentido, podemos destacar dos ámbitos de pensamiento: las corrientes místico-religiosas y la patrística cristiana.

En el primer caso sobresale el neoplatonismo. Esta corriente, surgida en el siglo III a partir de la obra de Plotino, se basa en la filosofía de Platón bajo un enfoque emanantista que dejará huella en el joven Agustín. A saber, la realidad se divide en dos planos: el superior inteligible se gradúa en 3 hipóstasis, el Uno (la Luz o el Bien), del que emana la inteligencia (Nous), el ámbito de las Ideas del que emana el Alma universal, que es el origen del que mana el mundo sensible; en este plano inferior el mundo sensible es un organismo vivo compuesto de seres dotados de alma, y la materia, que constituye el sustrato de todos ellos, es lo opuesto del Uno, la oscuridad, el mal. Ante este planteamiento, el hombre, cuya alma ha caído por una culpa originaria en un cuerpo material y pasional, puede mediante una purificación ascética contemplar el Uno para retornar a la realidad trascendente. En esta línea destacan también tres movimientos: el gnosticismo de Marción o Basílides, quienes defendían la posibilidad de una intelección directa de Dios, la gnosis, para alcanzar la auténtica salvación; el maniqueísmo, influyente en el joven Agustín, iniciado por el persa Mani en el siglo III, según el cual la realidad y la acción humana son el resultado de una lucha eterna entre el Bien y el Mal; y el pelagianismo, secta cristiana fundada por el monje británico Pelagio, que combatirá Agustín por su defensa de la plena libertad del hombre que no necesita la gracia de Dios ni la tutela de la Iglesia para obrar el bien.

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4 LA FILOSOFÍA CRISTIANO-PLATÓNICA DE SAN AGUSTÍN DE HIPONA

I. TEOLOGÍA. El problema de la existencia de Dios:

1. Ontología teológica, Dios es el Ser: es la esencia pura, infinita y eterna, el Bien creador absolutamente trascendente, por ello directamente incognoscible, salvo por negación2, ya que en tanto Ser absoluto es origen de toda predicación, sin ser predicable positivamente a su vez; es decir, es la existencia pura carente de toda limitación

2. Teología:

2.1. La incognoscibilidad de la esencia divina: de Dios sólo sabemos que existe, por nuestra conciencia y por cada juicio verdadero que atestigua su presencia, pero su esencia o naturaleza se nos escapa, puesto que es el Ser absolutamente trascendente, la pura realidad inefable (“Yo soy el que soy”, Éxodo 3.14).

2.2. Pruebas de la existencia de Dios:

a) Prueba de la conciencia humana: la existencia de Dios es una verdad evidente revelada en la interioridad humana a través del recogimiento espiritual.

b) Prueba noética: el ser humano descubre en su alma verdades eternas y necesarias en ciencia y en moral, a partir de ellas, toma conciencia de la idea de Dios, la verdad fundamental que trasciende a todas las demás. Es decir, Dios es la Verdad suprema que posibilita el conocimiento del resto de verdades.

II. COSMOLOGÍA. El problema de la creación del mundo: 1. Creación del Mundo ex nihilo:

1.1. Principio ejemplarista: Dios es el creador universal, libre y directo del mundo por medio de su palabra (Logos-Verbo), conforme a las Ideas-ejemplares que radican en su propia mente, las cuales son las verdades eternas de las que participan todas las criaturas posibles, determinando en ellas,

 la medida: que concreta el modo de ser de cada una;

 el número: es la expresión matemática;

 el peso: es la tendencia de cada una a ocupar su lugar natural. 1.2. Análisis:

a) Origen, la nada: Dios crea el mundo al crear la materia, ya que la materia preexistente es incompatible con la perfección máxima de Dios, pues sería anterior a Él.

b) Con-temporal: la creación no se da en el tiempo, ya que limitaría la máxima perfección divina al ser anterior, sino que el tiempo mismo ha sido también creado con el mundo. El tiempo es sólo mundano, pues Dios es a-temporal.

c) Única: Dios ha creado todo en un solo acto, introduciendo en la materia todos los gérmenes (razones seminales) de todos los posibles seres que deben desarrollarse conforme a un orden pre-establecido.

2. Orden de las criaturas: el mundo está ordenado por Dios en una escala de seres según tres grados de perfección,

 Existir: cosas en general.

 Vivir: plantas y animales.

 Entender: seres humanos.

IV. ANTROPOLOGÍA-PSICOLOGÍA. El problema del hombre y el origen del alma: 1. Concepción del ser humano:

1.1.Fuentes: en la antropología agustiniana confluyen dos corrientes,

a) la bíblica y apostólica para la que el hombre es una imagen de Dios (“Y Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza”, Gen.) y un ser caído en el pecado original (“Adán perdió por el pecado la imagen y semejanza de Dios”, Gen.);

b) la griega para la que el hombre es un animal racional.

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5 1.2. Conclusión, enfoque dualista y antropocentrista: en suma para Agustín el ser humano es una criatura inteligente que ocupa un lugar privilegiado en la creación de Dios, en razón de su esencia, la racionalidad del alma inmortal, que encarnada en un cuerpo material y corruptible, trasciende la muerte de este, y puede merecer la salvación eterna superando, con la gracia de Dios, su inclinación original hacia el pecado.

2. Psicología filosófica:

2.1. Punto de partida, el problema del origen del alma: de su respuesta depende la solución al problema derivado del pecado original.

a) Soluciones de los Padres de la Iglesia:

 Generacionismo (Tertuliano): el alma del hijo es transmitida por los padres en el proceso de la generación (como una antorcha enciende a otra antorcha).

 Creacionismo (Jerónimo): cada alma humana es creada por Dios de un modo directo y ex nihilo.

b) Crítica de Agustín:

 Contra el generacionismo: la primera tesis cuestiona la espiritualidad del alma, pues para que sea transmitida sin perder esta propiedad debe haber pre-existido de algún modo, lo que nos conduce a la eternidad del alma.

 Contra el creacionismo: esta tesis pone en peligro la transmisión del pecado original, y con ello la explicación del problema ético del mal, ya que si Dios crea cada alma ex nihilo, no se explica cómo se transmite el pecado de Adán, salvo, lo que es inadmisible, porque Dios creara almas en pecado.

c) Solución, creacionismo traducianista: la respuesta de Agustín es que Dios crea cada alma pero no lo hace ex nihilo, sino a partir del alma de Adán, el ejemplar de todas las almas y la única creada a partir de la nada, de manera que los padres engendran el cuerpo del hijo y Dios crea en éste el alma individual a partir del alma de Adán, de la que heredamos el pecado original. Así, queda también justificado el pecado.

2.2. Concepción del alma: substancia simple, individual, espiritual, inmortal e indestructible, que está presente en todo el cuerpo, unida a él por su propia actividad, y dotada de tres funciones análogas a la trinidad:

a) Voluntad: facultad que determina la acción mediante la deliberación y la elección, dividida en,

 libre albedrío: capacidad de elegir determinada por las inclinaciones pecaminosas;

 libertad: capacidad determinada por la gracia divina para elegir obrar el bien contra las inclinaciones hacia el mal.

b) Memoria: posibilita la autoconciencia, y la vida interior. c) Inteligencia: posibilita el conocimiento, y se escinde en,

 razón inferior (conocimiento racional del mundo).

 razón superior (conocimiento contemplativo de las Ideas en Dios).

IV. GNOSEOLOGÍA:

1. El problema de la verdad, la superación del escepticismo:

a) La prueba de la duda ( Descartes): dada la imposibilidad de engañarnos acerca de nuestra propia existencia, ya que sólo quien existe puede engañarse, Agustín deriva la conciencia de la existencia propia y, por extensión, la conciencia de la verdad, es decir la de que el conocimiento objetivo es posible.

b) Consecuencia, descubrimiento interior de Dios: puesto que sabemos que existimos y conocemos, debe existir necesariamente una primera Verdad eterna e inmutable que fundamente esta evidencia, Dios-Verdad “escondido” en la intimidad de toda alma humana, que es reconocido como el origen de las Ideas que fundamenta el conocimiento. 2. El problema del conocimiento:

2.1. El proceso del conocimiento: se distinguen tres niveles,

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6 2º Conocimiento racional: la razón inferior compara las sensaciones recibidas de los cuerpos con los gérmenes (razones seminales o definiciones) para ordenar los datos sensibles y emitir juicios verdaderos o falsos, dando lugar a la ciencia.

3º Conocimiento contemplativo (razón superior): es la sabiduría, el conocimiento objetivamente verdadero, basado en la contemplación intelectual de la Ideas eternas en la mente divina, sólo alcanzable en la introspección psicológico-espiritual.

2.2. Teoría de la iluminación, explicación del conocimiento pasivo: la presencia de verdades eternas y necesarias en el alma humana, de orden matemático, lógico, metafísico, ético o estético, dado que no pueden proceder del propio alma, que es limitada, mutable y errática, ha de explicarse necesariamente por efecto de la gracia de Dios, que identificado con la Luz pura, ilumina la razón haciendo así inteligibles las Ideas-ejemplares que radican en su mente.

3. El problema de la relación fe-razón:

a) Tesis: crede ut intelligas, intellige ut credas (“cree para entender, entiende para creer”), es decir, la inteligencia y la fe son complementarias, pues la fe es razonable y la razón es religiosa.

b) Interpretación: colaboración con prioridad de la fe,

1º.- Creer para entender: para entender algo previamente tenemos que creer en ello, dado que para Agustín en el orden del conocimiento la fe precede a la razón, la cual, al descubrir sus limitaciones y errores, tiene la necesidad de recurrir a ella.

2º.- Entender para creer: la fe debe prolongarse con la razón, dado que entender lo que creemos, es decir, demostrar lo razonable de creer, nos hace aprehender la verdad, y confirmar así la fe. Ambas operaciones del alma, creer y entender, hacen al ser humano saber, pues la razón sola no basta para alcanzar la sabiduría.

V. ÉTICA-POLÍTICA:

V.1. ÉTICA. El problema del mal: 1. Principios éticos:

1.1. Principio supremo, Dios es el Bien: Dios es el origen todo bien, por ello en Él radica el bien humano, la felicidad suprema, de ahí que la parte espiritual del hombre, la más semejante a Dios, tienda hacia Dios como su creador, impulsada por la fuerza del amor con la que Dios la orienta hacia sí mismo.

1.2. Principios derivados:

a) El alma prevalece sobre el cuerpo: como resultado del principio anterior no es el cuerpo, sino el alma, a pesar de su origen pecaminoso, la que orienta el hombre hacia su origen, y por ello debe regir la acción humana.

b) Optimismo cosmológico: el presente mundo es el mejor de todos los mundos posibles que Dios hubiera podido crear, puesto que es obra del supremo Bien.

ENTENDIMIENTO Demostrar las razones

de la fe CREENCIA

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7 2. Solución al problema del mal: el hombre sólo puede superar su tendencia al mal si su

voluntad logra ascender, por la gracia de Dios, a la libertad.

1º Libre albedrío: el ser humano es un ser caído por el pecado original, de ahí que su libre albedrío natural este inclinado a pecar.

2º Redención por la gracia de Dios: sólo Cristo puede ayudar al ser humano para que obre el bien contra su tendencia al mal.

3º Libertad: voluntad fuerte que determinada por la gracia de Dios, libera al hombre de su tendencia al mal para obrar el bien, mereciendo así la redención de su culpa adánica original. Por tanto, contra Pelagio, el hombre no es libre por naturaleza, sino sólo por la gracia divina.

3. La explicación del problema del mal:

3.1. Distinción, mal moral y mal natural: este se refiere a las catástrofes naturales por el que un determinado fenómeno natural causa un hondo sufrimiento en las criaturas; aquél se refiere a las acciones humanas calificadas moralmente como malas y aberrantes por el dolor que provocan.

3.2. Explicación:

a) El mal natural es una privación de bien: toda la materia existente es buena por su origen, pero el mal que juzga el hombre en la naturaleza no es obra divina, sino privación de bien-ser, la nada, es carencia de entidad, es decir puro accidente que puede afectar y de hecho afecta a las criaturas corruptibles del mundo.

b) El mal moral es plena responsabilidad humana: como resultado del pecado original (cuya transmisión queda garantizada con el creacionismo traducianista) el hombre posee una naturaleza corruptible que tiende hacia la concupiscencia y la ignorancia, de ahí que todo pecado es responsabilidad humana, ya que Dios ha dado al hombre el libre albedrío proporcionándole la opción de que elija obrar el mal, de manera que de este modo pueda hacer justicia castigando a los pecadores y recompensando a los piadosos.

V.2. POLÍTICA. El problema de la paz y la justicia:

1. El amor como principio de sociabilidad: la vida moral cristiana es inseparable de la vida comunitaria, de ahí que el amor a Dios, que es la fuerza que nos impulsa hacia el Bien, también sea el principio constitutivo de toda sociedad. De ello se desprenden dos consecuencias:

 Concepción escatológica de la sociabilidad: la sociedad no existe por naturaleza, sino por el alma humana, sin la cual el amor es imposible.

 Clases de sociedades: Las sociedades se distinguen por sus escalas de valores, es decir por sus “amores”, en torno a objetivos comunes, que según sean espirituales o materiales, darán lugar a la Iglesia o al Estado.

Estado: sociedad civil cuyo fin es la justicia humana basada en la coacción impuesta por leyes positivas, debido a la naturaleza caída del hombre.

Iglesia católica3: sociedad perfecta cuyo fin es velar por el cumplimiento de los valores cristianos basados en leyes naturales reveladas por Dios, y que han de condicionar a las leyes positivas del Estado.

2. La justicia, solución al problema de la guerra: la máxima expresión de los males sociales es la guerra, a la que estamos abocados en razón de nuestra naturaleza corrupta, únicamente la paz social, anhelo de la humanidad, podrá alcanzarse con la auténtica justicia, interpretada como la concordia de los valores cristianos y políticos.

3. Consecuencias:

a) Preeminencia legislativa de la Iglesia frente al Estado: el Estado es justo si sus leyes positivas están en conformidad con los valores de la Iglesia.

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8 b) Principio teológico del poder: el origen de toda autoridad radica en la gracia de Dios, por ello no hay regímenes políticos mejores o peores, sino que cada sociedad se gobierna conforme a los planes de Dios.

c) Cesaropapismo: dado que el estado civil debe guiarse por la Iglesia, sólo el Papa puede investir de autoridad al emperador.

FILOSOFÍA DE LA HISTORIA. El problema de la caída de Roma. op. La ciudad de Dios.

1. Premisas:

a) El hecho histórico de la caída de Roma: los paganos acusan a los cristianos de ser los responsables de la ruina del imperio por socavar las creencias tradicionales, Agustín se ve obligado a responder.

b) Concepción de la historia lineal, episódica y finita: la historia del mundo tiene un origen, la creación, y un fin, el Apocalipsis, y se despliega conforme a un plan divino pre-establecido en seis edades (según los seis días bíblicos de la creación), para Agustín desde la llegada del Mesías se vive en la última de ellas.

2. Distinción de la humanidad4 en la historia: en la historia de todas las sociedades coexisten dos clases de humanidad representadas alegóricamente por,

 La ciudad terrenal: constituida por quienes se guían por el amor a sí mismos según intereses materiales, que está representada por Roma, y que en la Apocalipsis serán condenados por Dios

 La ciudad de Dios: constituida por todos aquellos que se orientan por el amor a Dios según intereses espirituales, que está representada por Jerusalén5 y que merecerán la salvación eterna.

3. Consecuencias:

a) Sentido escatológico de la historia humana: todo está dirigido hacia la salvación o la condena del alma.

b) Explicación de la ruina romana: la corrupción y el paganismo de la sociedad romana, alejada de los valores cristianos, provocaron su caída, no la Iglesia, que logrará sobrevivir a la caída del imperio6.

4 Por primera vez se formula como tal el concepto ideal de humanidad 5

Lo que reforzará la consideración de Jerusalén como una ciudad santa, lo que a su vez dará razones a la Iglesia para alentar las cruzadas.

6 De hecho la Iglesia va a conservar la estructura burocrática y la cultura del Imperio: no en vano la Iglesia católica

Referencias

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