LINEAMIENTOS
CURRICULARES
PARA
LA CATEQUESIS
EN LA ESCUELA
LINEAMIENTOS CURRICULARES
PARA LA CATEQUESIS EN LA ESCUELA
Primera edición 1997
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en la Argentina - Industria Argentina
© Conferencia Episcopal Argentina
Oficina del Libro
Suipacha 1034 -1008 Buenos Aires
Todos los derechos reservados
I.S.B.N. 987-005-1
ABREVIATURAS
CATIC
CBC
CEA
CEC
CELAM
CT
DCG
DCN
DECAT
DP
DV
EN
FD
GS
ICP
JCC
JEP
LC
LP
MCBA
MED
RM
RR
SD
UR
Catecismo de la Iglesia Católica
Contenidos Básicos Comunes
Conferencia Episcopal Argentina
Comisión Episcopal de Catequesis
Consejo Episcopal Latinoamericano
Catechesi Tradendae
Directorio Catequístico General -1972
Directorio Catequístico Argentino - CEA 1967
Departamento de Catequesis del CELAM
Documento de Puebla
Dei Verbum
Evangelii Nuntiandi
Fidei Depositum
Gaudium et Spes
Itinerario Catequístico Permanente
Junta Catequística Central
juntos para una Evangelización Permanente
Líneas Comunes de ¡a Catequesis en América Latina
Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires
Documento de Medellín
Redemptoris Missio
PRESENTACIÓN
E
n mi carácter de presidente de la Conferencia Episcopal
Argentina les presento, con gran alegría, los
"Lineamien-tos Curriculares para la Catequesis en la Escuela".
Reempla-zan a la "Programación de la Catequesis para los colegios
católicos primarios y secundarios" que aprobara la
Confe-rencia Episcopal en 1982.
La Asamblea Plenaria de setiembre del presente año
aprobó, "ad experimentum"', por tres años, los presentes Linea¬
mientos.
Su elaboración recorrió un largo camino. Luego de
ha-ber elaborado, a pedido de la Comisión Episcopal de
Cate-quesis, un estudio y esbozo preliminar, un primer equipo
presentó el resultado de su trabajo. Una segunda comisión
continuó la tarea, redactando, en base a lo recibido del
equi-po anterior, un anteproyecto completo que fue enviado, para
que hagan sus aportes, a todos los obispos. Muchos de estos
aprovecharon a sus organismos diocesanos de Catequesis y
Educación para que contribuyeran a mejorar el proyecto
me-diante sugerencias y observaciones.
Con las más de trescientas sugerencias y observaciones
recibidas, un tercer equipo elaboró el proyecto que
actual-mente tiene en sus manos y que dejó de ser proyecto para
transformarse, por decisión de la CEA, en los Lineamientos
Curriculares para la Catequesis en la Escuela.
8 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
provincias en las cuales se da lugar al ámbito religioso en
es-cuelas que no pertenecen, explícitamente, a la esfera eclesial.
Es de desear que el trabajo que les presento sirva para
que crezca el impulso de la Nueva Evangelización y nuestra
cultura se pueda impregnar cada vez más de los valores que
nos trae el Mensaje de Salvación.
No quiero terminar esta presentación sin agradecer a
to-dos los que colaboraron para que se hiciera realidad este
pro-yecto que, esperamos, responda a las necesidades de hoy. A
laicos, catequistas, religiosas y religiosos, educadores,
obis-pos que hicieron su aporte, y particularmente a los
integran-tes de los tres equipos que, sucesivamente, trabajaron en cada
etapa: muchas gracias.
Que Cristo, ayer, hoy y siempre, nos acompañe con su
presencia salvadora; y que su Madre interceda para que este
trabajo sea instrumento al servicio del crecimiento del Reino.
+ Estanislao Karlic
Presidente de la
Conferencia Episcopal Argentina
+ José Luis Mollaghan
Secretario General de la
Conferencia Episcopal Argentina
INTRODUCCIÓN GENERAL
I. RELACIÓN CON LA PROGRAMACIÓN ANTERIOR
"Se abre una nueva etapa"
L
a XLV Asamblea Plenaria de la CEA, en octubre de 1982,
aprobaba por diez años la "Programación de la
Cateque-sis para los Colegios Católicos primarios y secundarios". En
ese mismo mes y año, la Sagrada Congregación para la
Edu-cación Católica, emitía un documento titulado "El laico
cató-lico testigo de la fe en la escuela".
Uno particular, el otro universal; son dos hitos
impor-tantes a tener en cuenta para no perder la perspectiva
histó-rica en la que nacen los "Lineamientos Curriculares para la
Catequesis en la Escuela".
En el ámbito nacional, el Congreso Pedagógico y, luego,
la Nueva Ley Federal de Educación, marcan un nuevo
rum-bo al presentar los Contenidos en educación. Y, la
Cateque-sis, no podía estar ajena a esta transformación.
La nueva nomenclatura obliga a Autores, Educadores y
Catequistas a formular, en la Catequesis de la escuela, los
Contenidos con "nuevos métodos, nuevo ardor y nueva
ex-presión...", al decir de Juan Pablo II.
res-10 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
pondan al principio antes enunciado". Y, en este sentido, la
Catequesis es maestra en su espíritu y en sus métodos.
Mucho se ha caminado desde 1982. Desde hace años se
venía pidiendo, casi clamando, una actualización de los
pro-gramas. Distintos proyectos e intentos se fueron sucediendo
y dieron origen a los "Lineamientos Curriculares" que
uste-des tienen entre sus manos.
Y esto ha sido un hecho providencial y quizá... ¡proféti
co! ya que al acompañar el proceso de la nueva Ley Federal
de Educación no sólo la Catequesis responde al espíritu y a
las formas de la Ley sino que da un paso adelante en
presen-tar, desde el Nivel Inicial hasta el Polimodal, los
Lineamitos Curriculares para que autores y catequistas puedan
en-carar sus respectivas tareas.
II. EN EL CONTEXTO DE LA LEY
Un doble camino
Autores y Catequistas han de ser buenos conocedores
de los "Contenidos Básicos Comunes". Han de conocer los
Contenidos de cada año y de cada área.
El Episcopado ha tenido la responsabilidad de elaborar
estos "Lineamientos Curriculares". Esto equivale, en el
len-guaje de la Ley, a los "Contenidos Básicos acordados por el
Consejo Federal de Cultura y Educación".
Ahora queda a la responsabilidad de cada Diócesis o
Re-gión Pastoral y / o sus organismos competentes (Juntas
Dioce-sanas o Regionales de Catequesis y Educación) dar respuesta
a lo que la Ley llama "Diseños curriculares jurisdiccionales".
Téngase en cuenta que así como las Provincias tienen la
responsabilidad de "aterrizar" a su propia realidad los
Con-tenidos, los Educadores y los Catequistas no pueden
desco-nocer la realidad de su Provincia o de la zona donde está
ubicada su escuela.
Introducción General 11
Asimismo, cada escuela es responsable de elaborar los
"Proyectos institucionales" donde no puede estar ausente ni
el docente ni el catequista. Más aún, deberán trabajar
mancomunadamente.
Finalmente, es responsabilidad del Catequista elaborar
el "Proyecto de aula". De ahí que, ahora con más razón, dos
cursos de la misma escuela no tendrán, necesariamente, el
mismo "proyecto de aula".
Así, se da un doble camino: si partimos del "Proyecto de
aula", debemos hablar de un "mayor nivel de especificidad".
Si partimos de los "Contenidos Básicos...", debemos hablar
de un "mayor nivel de generalidad".
Es el mismo camino que ha de recorrer la Catequesis,
es el mismo camino que han de recorrer Autores y
Cate-quistas.
Los CBC responde a necesidades y demandas
perso-nales y sociales y se especifican en los Diseños
curriculares provinciales y de MCBA, en los
proyec-tos institucionales y de aula.
A su vez, los CBC se ajustan y enriquecen a lo largo
del tiempo según las necesidades de la comunidad.
III. LA CATEQUESIS EN UN ÁMBITO ESCOLAR
Una de las dificultades con los cuales los catequistas en
un ámbito escolar se suelen encontrar es: cómo lograr que, lo
que se transmite en la catequesis, no sea interpretado como
mera enseñanza, sino como un modo, en la escuela, de
acom-pañar a los niños y jóvenes en el camino de crecimiento y
maduración en la fe en un contexto comunitario eclesial para
dar sentido a la vida.
12 Lineamientos Curriculares para la Catcquesis en la Escuela
siempre es fácil pasar de la enseñanza al acompañamiento
mencionado arriba.
Esta dificultad es experimentada entre nosotros pero
también en otros países. En un encuentro de los
directo-res nacionales de catequesis juntamente con los directo-
respon-sables nacionales de la educación, organizado por el CELAM,
se trató el tema a fondo bajo el título "Catequesis y
Educación cristiana". Entre todos se aportaron
elemen-tos que, en esta oportunidad, nos pueden servir. La
re-flexión, enriquecida con las experiencias de otros países,
nos lleva a descubrir una serie de elementos que deben
ayudar para que la aplicación de los presentes Lineamientos
curriculares lleven verdaderamente a una catequesis
en las escuelas.
Para percibir la diferencia entre la catequesis en la
es-cuela y la enseñanza de la materia "religión" quizá pueda
ayudar la distinción entre diversos modos de presentar
un mismo contenido. El cuadro siguiente nos puede
ser-vir: intentemos ver cómo se distinguiría la presentación
de la fe según se trate de catequesis o de enseñanza de la
religión.
En la columna de la izquierda figura el eje al cual nos
referimos; en la columna del medio está lo que corresponde
cuando se trata de enseñanza de la religión, a la derecha lo
que sería si se tratara de catequesis.
El cuadro se lee de la manera siguiente: desde el punto
de vista de la ciencia de fondo, para la enseñanza religiosa es
la pedagogía didáctica, para la catequesis el fundamento es
la teología pastoral y catequética; así se lee renglón por
ren-glón: el tipo de educación es la enseñanza si se trata de
ense-ñanza religiosa, es catequesis en el otro caso; la exigencia
res-ponde a la misión de la escuela cuando se trata de enseñanza
religiosa, responde a la misión eclesial si se trata de
cateque-sis, etc.
Introducción General 13
I
La ciencia de fondo -•
El tipo de educación ->
La exigencia -> La justificación ->
Los fines y objetivos ->
Los contenidos ->•
La metodología ->
Los responsables ->
Los participantes -> El lugar ->
El material -> Las actividades -> complementarias
La evaluación ->
ENSEÑANZA DE LA RELIGIÓN
La fe como objeto de estudio
Pedagogía didáctica
Enseñanza religiosa escolar
Misión de la escuela Fundamentos educativos Personalización, culturización, socialización Mediaciones cultura-les de la revelación cristiana
Relación activa y empática con la cultura religiosa; método fenomenológico Escuela - Iglesia; Maestros y profesores Ciudadanos
Colegio, lugar de la cultura
Programas escolares Confesionales-culturales-no confesionales Evaluación escolar
LA CATEQUESIS:
La fe como objeto de práctica
Teología pastoral Catequética Catequesis
Misión eclesial Motivos teológico -pastorales Crecimiento y maduración en la fe y la comunidad - Iglesia Contenidos de la fe
Participación activa y personal en la relación con Dios; métodos vivenciales
Iglesia - Catequistas
Cristianos
Comunidad cristiana-familia - colegio como comunidad cristiana Manuales de catequesis Vivenciales - apostolado
14 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
Basándose en este cuadro es de notar que, a los
docen-tes-catequistas, les espera una ardua tarea:
• Deben descubrir y ejercer su misión no sólo ni
princi-palmente desde su función de docentes sino, ante todo,
como miembros de la Iglesia, catequistas, y por ende
partícipes del Ministerio de la Palabra;
• Su fundamento esencial está en la misión que la Iglesia
les confía más que en lo meramente educativo;
• El objetivo rebalsa la personalización, culturización
y socialización para centrarse en el crecimiento y la
m a d u r a c i ó n de la fe en un contexto comunitario
eclesial;
• Los contenidos no son sólo elementos culturales
referi-dos a la revelación sino que son la revelación misma en
sus mediaciones bíblicas, de la vida de la Iglesia,
litúrgi-cas y del magisterio;
• Su metodología apunta más a la vivencia que a los
fenó-menos; los participantes son tomados como personas
de fe (aunque sea incipiente) más que como ciudadanos
que se quieren enriquecer culturalmente;
• Tiene a la comunidad eclesial como su fuente, lugar y
meta, más que la escuela;
• El material se inserta en un Itinerario Catequístico
Per-manente más que en conjunto de manuales;
• Las actividades complementarias se deben buscar más
allá del contexto escolar en vivencias eclesiales,
celebra-ciones litúrgicas, vida de fe;
• Y la evaluación no será principalmente en vista a un
conocimiento adquirido sino, ante todo, en vista a un
proceso de fe.
Introducción General 15
IV. EL LUGAR DE LAS PRECISIONES DOCTRINALES
En cada etapa de cada año que se presenta en los
linea-mientos se encuentra, al pie de página, un conjunto de
preci-siones doctrinales tomadas del Catecismo de la Iglesia
Cató-lica. Este libro es, para la catequesis y para toda descripción
de los contenidos de la fe, "texto de referencia seguro y
au-téntico para la enseñanza de la doctrina católica, y muy
par-ticularmente para la composición de los catecismos locales.
Se ofrece también a todos aquellos fieles que deseen conocer
mejor las riquezas inagotables de la salvación" (cf. Jn. 8,32)
(Fidei Depositum n. 3).
En este contexto se deben entender las citas. Se trata
de elementos del contenido que iluminan para q u e los
autores de manuales y catequistas ubiquen los temas
pre-sentados.
En la presentación de cada etapa en cada año los
conteni-dos a desarrollar están ofreciconteni-dos como conteniconteni-dos
conceptua-les, procedimentales y actitudinales a manera de enunciados.
Las precisiones doctrinales iluminan estos contenidos en
cuan-to presentan la fe de la Iglesia con relación a los enunciados.
Las precisiones son indispensables en cuanto orientan para el
desarrollo de los contenidos pero son punto de partida que de
ninguna manera quieren restringir el desarrollo que en la
prác-tica catequísprác-tica o en los manuales se hará.
16
Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
V. DESTINATARIOS
Hemos de decir ahora una palabra dirigida a los autores
de manuales y a los catequistas-docentes.
Para ambos, cabe destacar lo que señala el art. 6 de la
Ley Federal de Educación: "El sistema educativo
posibili-tará la formación integral y permanente del hombre y de la
mujer, con vocación nacional, proyección regional y
conti-nental y visión universal, que se realicen como personas en
las dimensiones cultural, social, estética, ética y religiosa,
acorde con sus capacidades, guiados por los valores de vida,
libertad, bien, verdad, paz, solidaridad, tolerancia,
igual-dad y justicia. Capaces de elaborar, por decisión
existen-cial, su propio proyecto de vida. Ciudadanos responsables,
protagonistas críticos, creadores y transformadores de la
so-ciedad, a través del amor, el conocimiento y el trabajo.
De-fensores de las instituciones democráticas y del medio
am-biente".
Y, desde allí, la Catequesis hace su propio camino:
"Afir-mar la identidad cristiana, en un mundo indiferente, con la
pedagogía original de la fe" (CT n. 56 a 57) En definitiva,
"lograr hacer síntesis entre cultura y fe, entre vida y fe". (El
laico católico testigo de la fe en la escuela, n. 29).
A. Los autores
¿Qué se espera de los autores?
• Los manuales desarrollarán los temas señalados en los
Lineamientos descartando la tentación de presentarlos
como en los "antiguos programas".
• Que sugieran y propongan trabajos y dinámicas
tenien-do en cuenta que, en Catequesis, tanto los objetivos como
los métodos son parte del Contenido en cuanto sean
fíe-les a la pedagogía de Dios: la Encarnación es al mismo
tiempo Contenido y Método.
Introducción General
1 7• Que respeten el proceso antes señalado: le corresponde
al autor desarrollar el "mayor nivel de generalidad"
dejando al Catequista la tarea de desarrollar un "mayor
nivel de especificidad".
• Deben tener en cuenta que se trata de la Catequesis y no de
un "curso de religión" ni de exponer la doctrina católica.
• Que, atento a lo pedido por la CEC, se tengan en cuenta
los criterios catequísticos-pastorales para un manual, lo
que incluye los puntos que se mencionan bajo C.
Auto-res y Catequistas: criterios a tener en cuenta.
B. Los catequistas-docentes
¿Qué se espera de los Catequistas-Docentes?
• Que tengan en cuenta que los "Lineamientos..." no son
un "programa" (ver punto 2). Es su tarea desarrollar
dichos lineamientos de acuerdo al "mayor nivel de
es-pecificidad". El catequista y, solamente él, es quien
co-noce a sus catequizandos y la realidad que los circunda.
• Debe estar atento al "Proyecto institucional". No es lo
mismo un colegio parroquial diocesano que un colegio
congregacional o estatal.
• Así como la evangelización comienza con el testimonio, el
catequista lo hace desde su propio ser... hombre o mujer,
persona, cristiano: desde una vida cristiana comprometida.
C. Autores y catequistas: Criterios a tener en cuenta.
1a. En general
1. La catequesis, los catecismos, los manuales de
cateque-sis y las obras catequísticas deben estar de acuerdo con las
18 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
orientaciones del Magisterio de la Iglesia, particularmente
con las expresadas en los siguientes documentos:
• Directorio Catequístico Nacional, CEA, 1967
• Documento de Medellín, VIII, 1968
• Directorio Catequístico General, 1971
• Evangelii Nuntiandi, 1975
• Mensaje del Sínodo de Obispos al Pueblo de Dios, 1977
• Catechesi Tradendae, 1977
• Documento de Puebla (Particularmente del 978 al 1001),
1979
• Ritual Romano de ¡os Sacramentos (Particularmente las
Instrucciones), 1988
• juntos para una Evangelización Permanente (CEA), 1988
• Redemptoris Missio, 1990
• Fidei Depositum, 1992
• Catecismo de la Iglesia Católica, 1992
• Documento de Santo Domingo, 1992
• Orientaciones acerca de las obras de síntesis del
Cate-cismo de la Iglesia Católica (CATIC) (Congregación de
la Fe juntamente con la Congregación para el Clero
-han servido de modo especial las "Líneas comunes de orientación para
la Catequesis en América Latina" del DECAT - CELAM ; "Textos y
manuales de Catequesis" de la Conferencia Nacional de Obispos del
Brasil; "Guía Pastoral para la Catequesis" de la Comisión Episcopal
de Evangelización y Catequesis de México ; "La educación en la fe en
el ámbito de la Escuela Católica" del Oficio Catequístico Nacional de
Uruguay; "Orientaciones pastorales y contenidos de los programas
de Enseñanza Religiosa Escolar" de la Conferencia Episcopal de
Co-lombia y la "Carta a los profesores de Religión" de la Conferencia
Epis-copal de Chile. De modo muy especial mencionamos "Catecismos para
el tercer milenio" de la Comisión Episcopal de Catequesis de Costa
Rica cuya síntesis nos inspiró para presentar la explicitación y
funda-mentación en b.
Introducción General 19
1995) También deben tenerse en cuenta las
orientacio-nes emanadas de la Primera y la Segunda Semana
Lati-noamericana de Catequesis (CELAM - DECAT en
Qui-to 1982 y Caracas 1994).
2. Para que las obras catequísticas respondan a su
finali-dad, según la Catechesi Tradendae "son imprescindibles
algu-nas condiciones:
• Que conecten con la vida concreta de la generación a la
que se dirige, teniendo muy presente sus inquietudes y
sus interrogantes, sus luchas y sus esperanzas.
• Que se esfuercen por encontrar el lenguaje que
entien-de esa generación.
• Que se propongan decir todo el mensaje de Cristo y de
su Iglesia, salvando la necesaria gradualidad en la
en-trega del mensaje, atentos al ICP y sin pasar por alto, ni
deformar nada, exponiéndolo todo según un eje y una
estructura que hagan resaltar lo esencial.
• Que tiendan realmente a producir en los catequizandos
un conocimiento mayor de los misterios de Cristo en
orden a una verdadera conversión y a una vida más
conforme con el querer de Dios" (CT n. 49).
3. Para la catequesis de adolescentes se tendrán en
cuen-ta las "Bases para la Catequesis de Adolescentes" y las
Formulaciones de Fe.
4. Además debe tenerse en cuenta lo indicado en las
"Ba-ses para la Catequesis de Iniciación", sabiendo que este
tra-bajo es de 1974 y que, por ende, es necesario actualizarlo
sobre todo en lo que se refiere a la "situación pastoral
ac-tual", a las "consideraciones pastorales" de cada tema, y a
los rasgos antropológicos que difieren de las características
del pos modernismo actual.
20 Lineantientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
e insistió en la necesaria formación catequística de los
agen-tes de esta tarea
pastoral-5. Se prestará especial atención a los siguientes puntos:
• Al cristocentrismo de la Catequesis (DCG n. 12 - CT
nn. 5 y 6 - CATIC).
• A la Palabra de Dios transmitida por la Tradición y la
Escritura confiada a la Iglesia como fuente viva del
con-tenido de la Catequesis.
• A la celebración de la fe en la liturgia y la oración
te-niendo en cuenta la piedad popular.
• A la vivencia cotidiana de fe en la vida, que debe
con-ducir al compromiso apostólico y temporal.
• A la inculturación y a la adecuada relación entre
cate-quesis y teología.
• Finalmente, si hay fotografías u otro tipo de
ilustracio-nes en la obra catequística, deberán ser diagramadas
antes de su aprobación.
b. En particular:
(explicitación y fundamentación de lo enunciado en general)
1. La fuente de la catequesis y sus mediaciones
Todo el contenido de la catequesis se origina en una
úni-ca fuente que nos llega a través de mediaciones
indispensa-ble. Tanto la práctica catequística como los manuales que la
orientan beberán de esta fuente hasta saciarse.
La fuente única: la Tradición y la Escritura
La palabra de Dios en la Iglesia, es transmitida mediante
la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición.
"La catequesis extraerá siempre su contenido de la
fuente viva de la Palabra de Dios, transmitida
median-te la Tradición y la Escritura, dado que "la Tradición y
Introducción General 21
la Escritura constituyen el depósito sagrado de la
Pa-labra de Dios, confiado a la Iglesia", como ha
recorda-do el Concilio Vaticano II al desear que "el ministerio
de la palabra, que incluye la predicación pastoral, la
catequesis, toda la instrucción cristiana... reciba de la
palabra de la Escritura el alimento saludable y por ella
dé frutos de santidad".
Hablar de la Tradición y de la Escritura como fuentes de
la catequesis es subrayar que ésta ha de estar totalmente
im-pregnada por el pensamiento, el espíritu y actitudes bíblicas y
evangélicas a través de un contacto asiduo con los textos
mis-mos; es también recordar que la catequesis será tanto más rica
y eficaz cuanto más lea los textos con la inteligencia y el
cora-zón de la Iglesia y cuanto más se inspire en la reflexión y en la
vida dos veces milenaria de la Iglesia" (CT n. 27; ver también
DCG n. 37; n. 45 Y n. 35; CT n. 52; EN n. 21; RM. n. 42).
La catequesis extraerá siempre su contenido de esta
fuente viva de la Palabra de Dios, el depósito sagrado de la
Palabra de Dios confiado a la Iglesia (Cf. CT n. 27). El
Cate-cismo de la Iglesia Católica nos recuerda: "En efecto, la
pre-dicación apostólica expresada en un modo especial en los
libros sagrados, se ha de conservar por transmisión
conti-nua hasta el fin de los tiempos. Esta transmisión viva,
lle-vada a cabo en el Espíritu Santo, es llamada la Tradición en
cuanto distinta de la Sagrada Escritura, aunque
estrecha-mente ligada a ella" (nn. 77 y 78).
Las mediaciones
La transmisión viva de la Palabra de Dios se realiza en la
Iglesia a través de las mediaciones. El Catecismo de la Iglesia
Católica las menciona como lo que la Iglesia cree (la
ense-ñanza), lo que la Iglesia celebra (la liturgia) y lo que vive (la
vida de la Iglesia). (Cf. n. 78 y DV n. 9)
22 Lineamientos Caniculares para la Catequesis en la Escuela
armoniosa colaboración de unas con otras, destacando
siem-pre la centralidad de la Palabra.
a. La Sagrada Escritura
La Sagrada Escritura, leída con la fe de la Iglesia, es la
Palabra de Dios que nos habla hoy. Como tal constituye el
núcleo de todo proceso evangelizador y catequístico.
"En la condescendencia de su bondad, Dios, para
re-velarse a los hombres, les habla en palabras humanas:
La palabra de Dios, expresada en lenguas humanas, se
hace semejante al lenguaje humano, como la Palabra
del eterno Padre asumiendo nuestra débil condición
humana, se hizo semejante a los hombres (DV n. 13).
A través de todas las palabras de la Sagrada Escritura,
Dios dice sólo una palabra, su Verbo único, en quien él se
dice en plenitud (cf Heb. 1,1-3)". (CATIC nn. 101-102).
b. La Enseñanza de la Iglesia
"El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de
Dios oral o escrita ha sido encomendada únicamente
al Magisterio de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre
de Jesucristo. Pero el Magisterio no está por encima de
la Palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar
puramente lo transmitido..." (DV n. 10).
"...La catequesis será tanto más rica y eficaz, cuando
más lea los textos con la inteligencia y el corazón de la
Iglesia y cuando más se inspire en la reflexión y en la
vida dos veces milenarias de la Iglesia" (CT n. 27).
c. La Liturgia
"La catequesis está intrínsecamente unida a toda la
acción litúrgica y sacramental, porque es en los
sacra-mentos y sobre todo en la Eucaristía donde Jesucristo
actúa en su plenitud para la transformación de los
hom-bres" (CT n. 23; Cf. CATIC n. 1070).
Introducción General 2 3
Se entiende por mediación litúrgica el cúmulo de
ense-ñanzas contenidas en los textos, signos y símbolos que la
ac-ción litúrgica ofrece al mensaje de la catequesis. No debe
con-fundirse con la catequesis litúrgica que t a m b i é n es
indispensable: "Cuando la Iglesia celebra los sacramentos
confiesa la fe recibida de los Apóstoles..." (CATIC n. 1124).
d. El Testimonio Cristiano en la Vida de la Iglesia
La mediación de la vida de la Iglesia testimoniada en
santidad es manifestación del resucitado que muestra su vida
y presencia hoy en la comunidad y en cada cristiano
dis-puesto a ser instrumento de él. Dicha mediación manifiesta
la presencia de la Palabra hoy y actualiza el Mensaje de Dios
en la catequesis. Esta en efecto, invita al cristiano a crecer y
madurar en la fe, entre otros a través de los ejemplos de los
santos de antes y de hoy: "Entonces es cuando debemos
vol-vernos hacia los testigos de la fe: Abraham que creyó,
espe-rando contra toda esperanza... La Virgen María... y tantos
otros testigos de la fe" (CATIC n. 165). Y "para la Iglesia el
primer medio de evangelización consiste en un testimonio
de vida auténticamente cristiana" (EN n. 41). Además "los
laicos cumplen también su misión profética evangelizando,
con el anuncio de Cristo comunicado con el testimonio de la
vida y de la palabra..." (CATIC n. 905).
Las palabras de Pablo VI en la Evangelii Nnntiandi son
más actuales que nunca: "El hombre contemporáneo
escu-cha más a gusto a los que dan testimonio que a los que
ense-ñan, o si escuchan a los que enseense-ñan, es porque dan
testimo-nio" (EN n. 41).
24 Lineamientos Curriculares para la Catcquesis en la Escuela
2. La experiencia humana y la situación
"El Catecismo de la Iglesia Católica se destina a
alen-tar y facilialen-tar la redacción de nuevos catecismos
loca-les que tengan en cuenta las diversas situaciones y
culturas pero que guarden cuidadosamente la unidad
de la fe y la fidelidad de la doctrina católica" (FD n. 4).
Ya en Medellín decían los obispos que "la catequesis
ac-tual debe asumir totalmente las angustias y esperanzas del
hombre de hoy, a fin de ofrecerle las posibilidades de una
liberación plena, la riqueza de una liberación integral en
Cris-to, el Señor. Las situaciones históricas y las aspiraciones
au-ténticamente humanas forman parte indispensable del
con-tenido de la catequesis y deben ser interpretadas seriamente
dentro de su contexto actual, a la luz de las experiencias
vi-venciales del pueblo de Israel, de Cristo y de la Comunidad
Eclesial, en la cual el espíritu de Cristo resucitado vive y opera
continuamente" (VIII. 6). Y el catecismo de la Iglesia
Católi-ca nos recuerda que "por su propia misión la Iglesia...
avan-za junto con toda la humanidad y experimenta la misma
suer-te suer-terrena del mundo, y exissuer-te como fermento y alma de la
sociedad humana..." (CATIC n. 854).
Cuando hablamos de la situación no nos referimos a lo
superficial o meramente ocasional. La experiencia humana
tiene un carácter vital; es una situación o realidad vivida con
intensidad por la persona entera dentro de una comunidad e
intervienen su inteligencia, sus sentimientos y su actuar.
Esta realidad debe ser profundizada a través de la
re-flexión como esfuerzo para entenderla. En esta
profundiza-ción la comunidad eclesial aporta objetividad, quita
cegue-ras y enriquece la misma situación iluminándola en un
contexto de fe. Entonces la realidad adquiere significado, es
valorada, se inserta en el contexto de la vida, se relaciona
con otros acontecimientos y experiencias o con similares
ex-periencias vividas por otros y puede contener las semillas
del Verbo.
Introducción General 25
A la luz de la revelación la catequesis debe "interpretar
la vida humana de nuestro tiempo, los signos de los tiempos
y las realidades de este mundo, en cuanto en ellos, se
actua-liza el plan de Dios para la salvación del hombre" (DCG n.
11). "A la catequesis toca enseñar a los cristianos la cristiana
interpretación de las cosas humanas, principalmente los
sig-nos de los tiempos" (DCG n. 26).
La experiencia humana es lugar privilegiado para
aco-ger la Revelación de Dios y constituye el medio natural en
donde la fe y la vida humana se sintetizan. Se debe integrar
"vida y fe, historia humana e historia de la salvación,
situa-ción humana y doctrina revelada, a fin de que el hombre
con-siga su verdadera liberación" (DP n. 979).
Los manuales de catequesis deberán ofrecer a
catequis-tas y catequizandos, desde la Palabra de Dios, la
ilumina-ción y el conocimiento necesarios para que, tanto catequistas
como catequizandos puedan:
- lograr una verdadera relación desde la fe, con Dios, con
las personas y con el mundo;
- descubrir el sentido de la vida (JEP n. 50) a partir de una
visión evangélico-crítica;
- hacer crecer, en sí mismo y en los demás, las semillas
del Verbo;
- asumir la tarea que le incumbe en su lugar y momento
históricos.
Los manuales de catequesis han de ayudar en forma
ade-cuada a los catequizandos a tomar conciencia de su propia
expe-riencia humana, a asumirla con entereza, a reflexionarla, en otras
palabras a profundizarla, de tal manera que llegue a ser la "tierra
preparada" en donde la semilla de la Palabra produzca su fruto.
3. El teocentrismo trinitario
26 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
esta historia y hasta el cual se ordena como último fin.
Cristo muerto y resucitado lleva a los hombres al
Pa-dre enviando el Espíritu Santo al Pueblo de Dios. Por
esta razón la estructura de todo el contenido de la
ca-tcquesis debe ser teocéntrica-trinitaria: por Cristo al
Padre por el Espíritu... Si la catcquesis carece de estos
tres elementos, o no le da importancia a su estrecha
relación, se corre el riesgo de que el mensaje cristiano
pierda su propia índole" (DCG n. 41).
4. La catequesis cristocéntrica
"En el centro de la catequesis encontramos
esencial-mente una persona, la de Jesús de Nazaret, Unigénito
del Padre lleno de gracia y de verdad" (CT n. 5).
"Cris-to Jesús, el Verbo de Dios encarnado, siendo la
supre-ma supre-manera como Dios interviene en el mundo y se supre-
ma-nifiesta a los hombres, es el centro del mensaje
evangé-lico de la Historia de la Salvación" (DCG n. 40).
"En Jesucristo el cristiano se sabe unido a toda la
histo-ria y en comunión con todos los hombres" (DCG n. 52).
5. La integridad del contenido
"El que se hace discípulo de Cristo tiene derecho a
re-cibir la Palabra de la fe no mutilada, falsificada o
dis-minuida, sino completa e integral en todo su rigor y su
vigor. Traicionar en algo la integridad del mensaje, es
vaciar peligrosamente la catequesis misma y
compro-meter los frutos que de ella tienen derecho a esperar
Cristo y la comunidad eclesial" (CT n. 30).
El CATIC debe ser ayuda constante para autores y
ca-tequistas para lograr esta integridad. También es
funda-mental tener en claro la necesaria jerarquía de verdades
(ver más adelante). Y en la medida en que se intente una
catequesis sistemática y orgánica esta integridad del
con-Introducción General 27
tenido también se verá favorecida (Cf. DCG n. 38-39; CT
n. 21 y n. 30; EN n. 32 y n. 65).
6. La gradualidad en la transmisión del mensaje
de acuerdo al ICP
La catequesis debe tener en cuenta la situación y
capaci-dad de los catequizandos concretos, sus intereses y
necesida-des. Por eso los autores tendrán en cuenta las necesarias
adap-taciones y la gradualidad en la entrega del mensaje a anunciar.
"Por la misma finalidad, este catecismo no se propone
realizar las adaptaciones del contenido y de los
méto-dos catequéticos que exigen las diferencias de
cultu-ras, de edades... (CATIC n. 24). Dichas adaptaciones
son trabajo de campo, para autores y catequistas. Han
de tener en cuenta que la pedagogía de Dios se
mani-fiesta en Su condescendencia, cuando se muestra, no
tal cual es, sino tal cual lo puede percibir el
catequi-zando (Cf. San Juan Crisóstomo). Y recuerden que "la
catequesis es un camino de crecimiento y maduración
de la fe en un contexto comunitario-eclesial que da
sen-tido a la vida" (JEP n. 50).
7. La jerarquía de las verdades de la fe
Es importante que tanto autores como catequistas
ten-gan presente que no todos los elementos que constituyen el
contenido de la fe tienen la misma importancia. Por eso todo
anuncio y catequesis empieza desde el núcleo que va
cre-ciendo paulatinamente, año tras año en un Itinerario
Cate-quístico Permanente.
28 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
apoyan en otras como más principales y reciben de ellas
luz. La catequesis en todos sus grados habrá de tener en
cuenta esta jerarquía de las verdades de la fe. Estas
ver-dades se pueden agrupar en cuatro capítulos
fundamen-tales:
• El misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
Crea-dor de todas las cosas;
• El misterio de Cristo, Verbo Encarnado, que nació de
María la Virgen y por nuestra salvación padeció, murió
y resucitó;
• El misterio del Espíritu Santo, presente en la Iglesia, a la
cual santifica y dirige hasta la gloriosa venida de Cristo,
Salvador y Juez nuestro;
• El misterio de la Iglesia, que es cuerpo místico de Cristo
en la cual la virgen María ocupa un puesto eminente"
(DCG n. 43).
8. La historia de la salvación
No basta con relatar los hechos del pasado. Se deberá
presentar al Dios de la Historia de tal manera que el
catequi-zando pueda incorporar vivencialmente su propia vida de
fe en esta Historia, desde y en la Iglesia hoy. La catequesis
debe contribuir para que el catequizando pueda incorporar
su propia historia como elemento de historia de salvación: el
Señor salva desde la actualización de los acontecimientos
centrales del misterio salvífico. "Es necesario que en la
cate-quesis aparezcan la memoria del pasado, la conciencia del
presente y la esperanza de la vida futura" (DCG n. 44).
9. La pedagogía original de la catequesis
La catequesis se basa en la pedagogía de la fe.
Recorde-mos que "hay una pedagogía de la fe y nunca se ponderará
bastante lo que ésta puede hacer en favor de la catequesis. En
Introducción General 29
efecto, es cosa normal adaptar en beneficio de la educación en
la fe, las técnicas perfeccionadas y comprobadas de la
educa-ción en general. Sin embargo, es importante tener en cuenta
en todo momento la originalidad fundamental de la fe.
Cuando se habla de pedagogía de la fe, no se trata de
transmitir un saber humano, aun el mas elevado; se trata de
comunicar en su integridad la Revelación de Dios. Ahora bien,
Dios mismo, a lo largo de toda la historia sagrada y
princi-palmente en el Evangelio, se sirvió de una pedagogía que
debe seguir siendo el modelo de la pedagogía de la fe. En
catequesis, una técnica tiene valor en la medida en que se
pone al servicio de la fe que se ha de transmitir y educar, en
caso contrario, no vale" (CT n. 58).
"La pluralidad de métodos en la catequesis
contem-poránea puede ser signo de vitalidad y de
ingenio-sidad. En todo caso, conviene que el método
escogi-do se refiera en fin de cuentas a una ley
fundamen-tal para toda la vida de la Iglesia: la fidelidad de Dios
y la fidelidad al hombre en la misma actitud de
amor" (CT n. 55; Cf. DCG n. 46).
10. El lugar de la memoria
30 Lineamientos Curriculares para la Catcquesis en la Escuela
resurrección hasta que vuelvas". La catequesis a su manera
y como parte del ministerio de la Palabra, hace memoria.
No se debe subestimar la importancia de la memoria y
de la razón; sin ellas desaparecería gran parte de lo que es
esencial y distintivo del ser humano y del cristiano. Esta
memoria no se reduce al ejercicio de la facultad mental; ni
siquiera es su parte más importante, pero la implica. La
me-moria-anamnesis; consiste esencialmente en la adhesión o
más aun, en la inserción en la persona de Cristo gracias al
"Sacramento" de la Iglesia. La catequesis debe llevar a una
"vida en Cristo", vivida cada vez con más profundidad y
compromiso; y hacer memoria y recordar es, también en la
catequesis, hacer activa esa inserción-adhesión.
La catequesis exige tanto una experiencia religiosa como
una actividad que compromete la inteligencia; "no basta que
la catequesis excite sólo una experiencia religiosa, aunque
sea verdadera, sino que debe llevar a percibir, poco a poco,
toda la verdad del plan divino, enseñando a los fíeles a leer
las Sagradas Escrituras y a conocer la tradición" (DCG 24).
San Pedro habla de saber dar razón de nuestra esperanza y
esta razón tiene su fundamento en la anamnesis, la memoria
viva y vital.
11. Varias dimensiones a tener en cuenta:
Dimensión kerygmática-misionera
"Las primeras comunidades cristianas en las que
rei-naba "la alegría y la sencillez de corazón (Hech. 2,46)
eran dinámicamente abiertas y misioneras y gozaban
de la simpatía de todo el pueblo (Hech. 2, 47). Aun
antes de ser acción, la misión es testimonio e
irradia-ción" (RM n. 26) "...los cristianos tendrán interés en
dar testimonio de su fe, de transmitirla a sus hijos, de
hacerla conocer a otros, de servir de todos modos a la
comunidad humana" (CT n. 24).
Introducción General 31
"La Nueva Evangelización debe acentuar una
cateque-sis kerygmática y misionera" (SD n. 49).
"Desde la situación generalizada de muchos bautizados
en América Latina, que no dieron su adhesión personal a
Jesucristo por la conversión primera, se impone, en el
ministerio profético de la Iglesia, de modo prioritario y
fundamental, la proclamación vigorosa del anuncio de
Jesús muerto y resucitado (Kerygma; cf. RM n. 44), raíz
de toda evangelización, fundamento de toda promoción
humana y principio de toda auténtica cultura cristiana
(cf. Juan Pablo II, Discurso inaugural, 25) (SD n. 33).
Dimensión litúrgica-escatológica
"El hombre maduro en la fe dirige sus pensamientos
y deseos a la plena consumación del Reino en la vida
eterna. De aquí que la catequesis deba dirigir la
espe-ranza de los hombres hacia los bienes futuros que nos
reserva la Jerusalén celestial, pero invitándolos a la vez
a colaborar con el prójimo en las tareas que tienden al
mejoramiento de la sociedad" (DCG n. 29; Cf. DCG n.
69; GS n. 39, nn. 40-43).
Dimensión moral-liberadora
"Esta dimensión integral de la evangelización y por lo
tanto de la catequesis ( Cf. DP n. 479) adquiere una
especial relevancia en el contexto latinoamericano. La
liberación integral es liberación del pecado..."; por eso
"la catequesis al anunciar la Buena noticia de
salva-ción conlleva una toma de conciencia de aquellas
acti-tudes personales y aquellas estructuras sociales que
oprimen, torturan y matan al ser humano en su
reali-dad de imagen e hijo de Dios" (LC n. 58).
Dimensión antropológica-comunitana
res-32 Lineamientos Curricularcs para la Catequesis en la Escuela
ponsabilidad de atender a la formación de sus
miem-bros, pero también la responsabilidad de acogerlos en
un ambiente donde puedan vivir, con la mayor
pleni-tud posible, lo que han aprendido" (CT n. 24). "La
cate-quesis habla con más eficacia de aquellas cosas que de
verdad existen realmente en la vida externa de la
comu-nidad" (DCG n. 35). La experiencia confirma que la
transmisión catequística más que de los textos y de los
catequistas, depende de las comunidades eclesiales. Se
afirma también que la catequesis, o será hecha en y por
la comunidad, o simplemente no será catequesis
por-que su fuente, lugar y meta es la comunidad Iglesia.
Dimensión ecuménica
El carácter ecuménico de la catequesis se basa en "el gran
movimiento, inspirado ciertamente por el espíritu de Jesús que,
desde hace un cierto número de años lleva a la Iglesia católica
a buscar con otras Iglesias o confesiones cristianas el
restable-cimiento de la perfecta unidad querida por el Señor" (CT n.
32). Esta dimensión se podrá fortalecer en la medida en que se
busque valores comunes más que divergencias, cuando
abar-car sea más importante que oponer y cuando se logre respetar
con sinceridad a las comunidades eclesiales que no están en
perfecta comunión con esta misma Iglesia.
En este contexto es muy importante hacer una presentación
correcta y leal de las demás Iglesias y comunidades eclesiales de
las que el Espíritu de Cristo no rehúsa servirse como medio de
salvación; por otra parte, "los elementos o bienes que
conjunta-mente edifican y dan vida a la propia Iglesia pueden encontrarse
algunos, más aún, muchísimos y muy valiosos, fuera del recinto
visible de la Iglesia católica por un lado a profundizar su propia
fe y por otro a conocer mejor y estimar a los demás hermanos
cristianos, facilitando así la búsqueda común del camino hacia la
plena unidad en toda la verdad. Ella debería además ayudar a
los no católicos a conocer mejor y apreciar a la Iglesia católica y su
convicción de ser el "auxilio general de salvación" (CT n. 32).
Introducción General 33
"La catequesis tendrá una dimensión ecuménica si se
esfuerza por preparar a los niños y a los jóvenes, así como
a los adultos católicos, a vivir en contacto con los no
cató-licos, viviendo su identidad católica dentro del respeto
de la fe de los otros" (CT n. 32; Cf. DCG na 27,34).
12. La síntesis fe-vida en un determinado contexto cultural
"La evangelización no seria completa si no tuviera en
cuenta la interpelación reciproca que en curso de los
tiempos se establece entre el Evangelio y la vida
con-creta, personal y social del hombre" (EN n. 29; Cf. DCG
nn. 38, 63; EN n. 31; CT n. 29).
La experiencia humana profundizada y asumida,
ilumi-nada y transformada desde la Palabra de Dios ayudara a
ca-tequistas y catequizandos a lograr que la catequesis sea
ver-daderamente educación en la fe vivida día tras día.
13. La religiosidad popular
Hay quienes hablan de la fe del pueblo como en
oposi-ción a la fe de la Iglesia. Nuestra catequesis debe encontrar
el camino para que los catequizandos descubran y
reconoz-can en el anuncio evangélico — catequístico, la semilla de
Ver-bo a menudo presente en su religiosidad íntima. Porque el
hablar de Dios siempre es el mismo, aunque a veces en
dis-tintas claves. Debemos aprender a escuchar y descubrir la
presencia (aunque sea de incógnito) de Dios en nuestro
Pueblo.
34 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
14. La inculturación
"Por medio de la inculturación, la Iglesia encarna el
evangelio en las diversas culturas y, al mismo tiempo,
introduce a los pueblos con sus culturas en su misma
comunidad; transmite a las mismas sus propios
valo-res, asumiendo lo que hay de bueno en ellas y
reno-vándolas desde dentro" (RM n. 52).
La inculturación empieza con la experiencia cultural
com-partida, continúa con el discernimiento de los valores y
anti-valores presentes para desembocar en el anuncio explícito
del Mensaje y la invitación a la integración en la comunidad
eclesial. Esta tarea de inculturación del mensaje encuentra
un lugar privilegiado en la catequesis y particularmente en
la catequesis en un ámbito escolar por ser éste el sitio
especí-fico donde se transmite la cultura de manera sistemática y
progresiva.
"Los criterios fundamentales en este proceso son la
sin-tonía con las exigencias objetivas de la fe y la apertura a
la comunión a la Iglesia Universal" (RM n 54; SD n. 230).
"Otro factor de inculturación son los catecismos locales.
Ellos deben mostrar creatividad en la fidelidad; deberán
inventar la manera inculturada de decir y de enseñar la
fe a los hombres en cada contexto cultural y social.
Es importante que la inculturación no sea un proceso
metodológico artificial, pues vaciaría el misterio de la
Encar-nación, acontecimiento único, tanto ejemplar como
irrepeti-ble de toda inculturación" (Mons. Crescencio Sepe,
Secreta-rio de la Congregación para el Clero, 29 de abril de 1993).
15. Lenguaje catequístico
El lenguaje catequístico debe permitir una comunicación
del mensaje a la interioridad del hombre, de tal modo que
afecta su misma vida en lo más esencial. La metodología, los
manuales, las dinámicas de grupo, los modos de
relacionar-Introducción General 35
se en el encuentro catequístico, deben apuntar a un lenguaje
adecuado para expresar la fe y ayudar en su crecimiento. La
catequesis tiene su lenguaje propio que debe ser facilitado
en la redacción de textos.
De acuerdo al grado de maduración y crecimiento en la
fe y en función del ICP se pueden distinguir el lenguaje de
anuncio que se asemeja a lo kerygmático; el lenguaje de
ini-ciación que suele ser propio de la preparación a uno de los
sacramentos de iniciación; el lenguaje de la profundización,
que se asemeja al teológico y el lenguaje de iluminación de la
vida, similar al lenguaje sapiencial de la Biblia.
VI. UN PEDIDO
Los presentes Lineamientos Curriculares para la
Cate-quesis en la Escuela han sido aprobados por la Conferencia
Episcopal Argentina en su Asamblea Plenaria de setiembre
de 1997. Dicha aprobación es ad experimentum por tres años.
A fin de poder presentar estos Lineamientos para su
apro-bación definitiva después de este lapso, es importante el
apor-te de todos: caapor-tequistas, educadores, autores de maapor-terial
catequístico. Para que eso sea más que una afirmación
gra-tuita o expresión de deseos los invito a hacernos llegar sus
sugerencias, comentarios, observaciones luego de un
tiem-po prudencial de uso. Así el texto definitivo tiem-podrá ser
resul-tado de una experiencia compartida, fruto de un trabajo
ecle-sial de muchos.
# Gerardo Sueldo
Presidente de la
Comisión Episcopal
de Catequesis
ALGUNOS CRITERIOS Y ORIENTACIONES
A
l elaborar estos "Lineamientos Curriculares para la
Ca-tequesis en la Escuela" se hicieron varias opciones,
exi-gidas por la realidad tanto religiosa como educacional.
Sobre la base de la realidad religiosa:
• En el ámbito escolar no se puede suponer una clara
ad-hesión a la persona de Cristo de parte de todos los
alum-nos. Sin embargo en nuestro contexto socio cultural, se
puede partir de un incipiente sentido de fe que, sin duda,
ha de ser evangelizado y desarrollado por todos los
medios, entre los cuales estos Lineamientos curriculares
para la Catequesis en la Escuela.
• Por ello se optó por una catequesis kerygmática, que
re-nueva continuamente el anuncio de salvación a los
cate-quizandos y acompaña el crecimiento y maduración en
la fe de cada uno. De esta manera se quiere ser fiel a las
orientaciones actuales del magisterio universal y local.
• Eso implica que no se han distribuido temas año tras
año sino que, a modo de espiral, el núcleo del contenido
va creciendo año tras año, respetando un Itinerario
Ca-tequístico Permanente en fidelidad a la pedagogía de
Dios y por ende al catequizando concreto. De este modo
determinados contenidos (como por ejemplo todo lo
re-lacionado con la Virgen María, o la doctrina social) no
son desarrollados de manera específica y exclusiva en
una edad determinada sino que, conforme el
38 Lineamientos Curriculares para la Catcquesis en la Escuela
• Eso implica que hay precisiones doctrinales básicas que
vuelven varias veces en el transcurso de los años o
in-cluso en un mismo año.
Sobre la base de la realidad escolar legal:
• En la situación de transformación educativa de
nues-tro país, se han integrado los aspectos pedagógicos
que orientan esta transformación y que puedan
ayu-dar a la acción catequística y favorezcan un fecundo
diálogo interdisciplinar con todas las áreas del
ámbi-to escolar. Esámbi-to exige, de parte de los catequistas, un
esfuerzo por relacionar los contenidos catequísticos
con la temática que se imparte en todas las áreas de la
enseñanza y con los contenidos transversales
mencio-nados en la ley federal. Es de desear que entre los
ca-tequistas y demás docentes haya un fecundo diálogo
y colaboración, para bien de la educación y de la
ca-tcquesis.
• Hay que tener en cuenta la diversidad de situaciones en
cuanto a la legislación escolar en las distintas
jurisdic-ciones de nuestro país (hay provincias en las cuales hay
determinaciones oficiales que permiten y al mismo
tiem-po condicionan la enseñanza religiosa o catequesis a
impartir). Los presentes Lineamientos Curriculares no
pretenden dar una respuesta completamente situada
para cada uno de los casos. Será tarea de las
comunida-des escolares de cada diócesis y / o jurisdicción, ver
es-cuela, el adecuar estas orientaciones a sus situaciones
culturales y sociales, como así también a las
legislacio-nes educativas correspondientes.
• Valga también la apreciación anterior para las
descrip-ciones que se hace en cada año de los sujetos de la
cate-quesis. Dada la gran diversidad cultural, social,
econó-mica y religiosa de las distintas regiones de nuestro país
no se puede más que hacer descripciones generales
te-Introducción General 39
niendo en cuenta fundamentalmente características
evo-lutivas y criterios pastorales. Cada Comunidad
educa-tiva, autor y / o catequista, habrá de hacer la selección
de la gradualidad de los contenidos y etapas a
desarro-llar de acuerdo a una más afinada descripción de la
si-tuación evolutiva, cultural, social y religiosa de sus
alumnos-catequizandos. A esto invita la Ley Federal de
Educación.
• La misma Ley quiere suscitar un desarrollo curricular
que privilegie lo regional y local, atendiendo más
deci-didamente a las reales necesidades y posibilidades de
los destinatarios concretos del hecho educativo. De allí
que ya no se habla de "programas" absolutamente
pre-establecidos para cada una de las áreas o disciplinas,
sino de Contenidos Básicos Comunes a partir de los
cua-les se invita a desarrollar proyectos y estrategias que
respondan al principio antes enunciado.
• Este aporte desde el ámbito educativo nos invita en lo
catequístico a profundizar en nuestra opción por una
verdadera pedagogía de la "Encarnación" que asume la
realidad del destinatario como lugar teológico
privile-giado y desde esa situación particular le anuncia el
Evan-gelio de la Vida y la salvación.
4 0 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
ESTRUCTURA
1. Los ciclos:
Cada uno de los ciclos es presentado desde una
perspec-tiva catequística haciendo un paso desde la situación vital
de los sujetos (Interrogante vital) indicando un Mensaje Anual
que se concretiza en una Proclamación y una Respuesta. Los
tres juntos determinarán, junto con la situación concreta de
los catequizandos, los contenidos en que será desarrollado
el mensaje Anual y por ende todo el temario.
2. Los años:
En cada año se repite una presentación general que
reto-ma el esquereto-ma del de ciclo partiendo desde la Situación (que
permitirá la encarnación del contenido) pasando por la
Pro-clamación e invitando a generar una Respuesta que tienda a
lograr que la catequesis afecte la vida concreta.
Cada año, a su vez, ha sido dividido en tres etapas. Estas
etapas no se identifican con tiempos cronológicos escolares
preestablecidos sino con las etapas de desarrollo de la fe de
los catequizandos.
Cada una de estas etapas aparece luego con la
especifi-cación de los contenidos como Mensaje, Procedimiento y
Actitudes y con objetivos de logro que se pretenden
alcan-zar. En los cuadros de Procedimiento y Actitudes (Valores)
se da obviamente una reiteración de contenidos a lo largo de
las etapas dentro del mismo año, dado que los mismos
pro-cedimientos pueden ser aptos para el anuncio de diversos
mensajes, actitudes y valores: son contenidos que atraviesan
todo el arco del proceso educativo y los mismos van
crecien-do en profundidad a lo largo del camino.
Dentro de cada etapa los Contenidos-Mensaje repiten una
vez más el esquema: situación-proclamación-respuesta; es
Introducción General 41
decir que los primeros contenidos-mensaje buscan asumir la
Situación de niños o adolescentes favoreciendo una lectura
creyente de la vida, a fin de apuntar a una evangelización de
la cultura. La Proclamación busca iluminar la vida con la
profundización de verdades fundamentales de la fe y la
Res-puesta intenta d a r pie a la gestación de r e s p u e s t a s
actitudinales al anuncio recibido.
DlAGRAMACIÓN
El contenido de los lineamientos es presentado, ciclo
tras ciclo y año tras año de varias maneras. Al iniciar cada
ciclo se presenta un cuadro general que incluye el
interro-gante vital, el mensaje anual y la respuesta que se intentará
suscitar.
Cada año a su vez es presentado primero desde el punto
de vista del catequizando, que tiene, de acuerdo con su edad,
determinadas características que los hace "capaz de Dios" de
una manera específica, con sensibilidades y posibilidades
par-ticulares. Esta situación es descrita brevemente bajo un
subtí-tulo que afirma: "Los catequizandos se encuentran...". A
con-tinuación se afirma qué es lo que, en esta etapa, les podemos
anunciar. Tiene como subtítulo: "Les anunciamos...". Por
últi-mo se indica hacia dónde se apunta con la catequesis en este
año. Esta parte se subtitula: "Los podemos acompañar para
que...". Se intenta usar un lenguaje catequístico.
42 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
Luego se desarrollan las tres etapas que tiene cada año,
con sus expectativas de logro, los contenidos conceptuales,
procedimentales y actitudinales y las precisiones doctrinales
para autores y catequistas, tomadas todas del Catecismo de
la Iglesia Católica, como referencias seguras. Se usa el
len-guaje propio del ámbito docente, conforme a la Ley Federal
de Educación.
De esta forma tenemos:
• Un esquema general ante cada ciclo (tres para la EGB y uno
para el polimodal);
• Una descripción del catequizando, que le anunciamos y qué
respuesta se puede suscitar;
• El esquema general del año en sus tres etapas;
• Las tres etapas desarrolladas, con sus contenidos y sus
preci-siones doctrinales.
Los presentes Lineamientos Curriculares será guía para
la elaboración de manuales para la catequesis escolar.
Tam-bién quieren ser punto de partida para una catequesis en la
escuela conforme las exigencias pedagógicas actuales;
ade-más pretenden ser útiles para la capacitación de los
catequis-tas en la escuela y para los docentes en general. Es de desear
que sirvan para "el camino de crecimiento y maduración en
la fe, en un contexto comunitario eclesial que da sentido a la
vida"(CEA-JEP n.50).
NIVEL INICIAL
MENSAJE ANUAL
"Dios ha creado todas las cosas y es nuestro Padre"
Los catequizandos se encuentran...
En una nueva etapa de su vida;
Con nuevos compañeros;
En el momento de hacer una experiencia vital: yo y los
otros;
En un mundo desconocido;
Capaces de descubrir lo maravilloso;
Llenos de alegría;
Con ganas de vivir jugando;
Cargados de emotividad;
Con muchas preguntas.
Les anunciamos...
Que las maravillas de la naturaleza
que forman la creación
4 6 Lineamientos Curriculares para la Catequesis en la Escuela
Que los hombres somos llamados a ser colaboradores
de Dios;
Que Dios quiere que lo escuchemos
y que le hablemos.
Que El está cerca de nosotros,
nos quiere y nos cuida.
Los podemos acompañar para que...
Puedan admirar las maravillas que hizo Dios por
no-sotros.
Aprendan a hacer silencio.
Se inicien en la escucha de Dios.
Se animen a hablarle a Dios.
Descubran la importancia de vivir juntos.
Sepan respetarse unos a otros.
.
NIVEL INICIAL
MENSAJE ANUAL
"Dios ha creado todas las cosas y es nuestro Padre"
1ª
E T A P A
2ª
E T A P A
3 " E T A P A
SITUACIÓN
Empezamos una eta---nueva en la vida. Tenemos m u c h o compañeros y de-bemos aprender a conocernos. Aprendemos a ob-servar el m u n d o que nos rodea. El mundo que nos rodea t i e n e m u -chas cosas. Debemos aprender a usar las cosas que Dios nos regaló. Y lo debemos ha-cer juntos.
Hay muchas per-sonas q u e nos quieren.
Algunos nos ha-blan de Dios y de lo que El hace por nosotros.
PROCLAMACIÓN
La c r e a c i ó n es obra de Dios; Todo lo que El hizo y hace es bueno. Nos llama a ser sus colaboradores.
toda la obra de la creación es un re-galo de Dios para los hombres. Dios se hizo uno de nosotros. En Navidad celebra-mos que Dios se hizo uno de nosotros. Dios se da a co-nocer.
Las personas que nos rodean nos ha-blan de Dios que se hace cercano nuestro en Jesús. Dios tiene y tuvo muchos amigos. La madre de Jesús, la Virgen María, es t a m b i é n nuestra madre.
RESPUESTA
Aprendemos a es-cuchar a Dios des-de el silencio des-de nuestro corazón. También aprende-mos a hablarle. Lo a d m i r a m o s y alabamos.
Aprendemos a res-petar y cuidar todo lo que Dios nos dio. Lo debemos hacer juntos.
Para eso debemos amarnos y no ser egoístas.
Somos todos her-manos.
NIVEL INICIAL
MENSAJE ANUAL
"Dios ha creado todas las cosas y es nuestro Padre"
PRIMERA ETAPA
Expectativas de logro:
Que las/los catequizandas/os puedan:
• Maravillarse por la creación como obra de Dios. • Expresar con actitudes y gestos esta maravilla.
CONTENIDOS CONCEPTUALES
1) La creación como obra de D i o s : '
a) El paisaje q u e nos r o d e a : r u r a l - u r b a n o .
b) C a r a c t e r í s t i c a s y componentes natu-rales (lagos, seres v i v o s , agua, aire, suelo, etc.).
CONTENIDOS PROCEDIMENTALES • O b s e r v a c i ó n d e l
m u n d o que les r o -dea;
• Descubrimiento de l a d i v e r s i d a d d e elementos; • Encuentro con los
elementos de la naturaleza y el m u n -do animal. • Dominio del cuerpo.
CONTENIDOS ACTITUDINALES • A d m i r a c i ó n a n t e
las maravillas de la naturaleza; • Actitudes que
ayu-den a hacer silen-cio con el cuerpo; • Expresiones corpo-rales de contemplación y silencio i n -terior;
• Expresiones verba-les y corporaverba-les de admiración.
PRECISIONES DOCTRINALES PARA AUTORES Y CATEQUISTAS
1 El Creador 279-314
Nivel inicial 4 9
2) El hombre que co-labora en la creación de Dios:2
a) Plantas de cultivos, animales domésti-cos, etc.
b ) C a n a l e s d e r i e g o , p l a z a s , e d i f i -c i o s , e t -c .
3) Introducción al si-lencio y los gestos y actitudes de las cele-braciones de la fe.3
PRECISIONES DOCTRINALES PARA AUTORES Y CATEQUISTAS
2 Dominar la creación 380
El respeto de la integridad de la creación 2415-2418 La catcquesis sobre la creación 282-289
3 La oración como don, alianza, comunión 2713 La oración como silencio 2717
NIVEL INICIAL
MENSAJE ANUAL
"Dios ha creado todas las cosas y es nuestro Padre"
SECUNDA ETAPA Expectativas de logro:
Q u e las/los catequizandas/os puedan: • descubrir la creación como regalo • iniciarse en la celebración de las