Estudios y propuestas para el medio rural

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Estudios y propuestas

para el medio rural

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Estudios y propuestas para el medio rural 2ª edición, México, 2007.

D.R.© Rosa Martínez Ruiz, Benito Ramírez Valverde, Gustavo E. Rojo Martínez, Néstor Estrella Chulím, Jesús Jasso Mata, Hilda S. Azpíroz Rivero, Eduardo A. Sandoval Forero, Miguel Á. Sámano Rentería, José Á. Vera Noriega, Gustavo Ramírez Valderde, Nohemí Guadalupe Calderón González, Miguel A. Torres Ávila, Sonia Grubits, Ivan Darrault-Harris, Maira Pedroso, Laura Mota Díaz, Juan de Dios Guerrero Rodríguez, J. Jesús Vargas Hernández, Jaime A. Félix Herrán, Samuel Vargas López, Abel Gil Muñoz, Pedro A. López, Higinio López Sánchez, Víctor Olalde Portugal, Alejandro García García, Francisco A. Romero Leyva, José Luis Rodríguez de la O., Benjamín Ortíz Espejel, Verenice Sánchez Castillo, Alejandro R. Torres Medina, José P. Juárez Sánchez, Gabriel Montiel Zarate, Beatríz Martínez Corona, Emma Zapata Martelo, Alfonso Macías Laylle, José A. Hernández Flores, José A. Méndez Espinoza, Xánath Rojas Mora, Ignacio Ocampo Fletes, Iván G. Deance-Bravo y Troncoso, Verónica Vázquez Valdés, Miguel A. Casiano Ventura, José L. Jaramillo Villanueva, Alejandro Estrada Mora, Braulio E. Herrera Cabrera, J. Santos Hernández Zepeda, José V. Rodríguez Hernández, Valentina Campos Cabral, Javier Ramírez Juárez, Miguel A. Michel Alcaraz, Juan José Jiménez Zacarías. Diseño de portada: Pascual Vázquez Peñate

Portada: “Agricultura herencia milenaria. El padre entrega a su hijo las semillas con las que perpetua la vida”.

Foto: Gregorio Reyes Figueroa. Noviembre 1983, Constancia, El Fuerte, Sinaloa. ISBN: 968-839-540-4

Impreso y hecho en México Prind and made in México

Publicado por:

Universidad Autónoma Indígena de México Benito Juárez # 39, C. P. 81890

Tels. (698) 89 2 00 23 y 89 2 00 42

Mochicahui, El Fuerte, Sinaloa. www.uaim.edu.mx Colegio de Postgraduados. Campus Puebla

Km. 125.5 Carretera Federal México-Puebla. C. P. 72760 Tels. (222) 2-85-00-13, 2-85-14-42, 45 y 47.

Puebla, Pue. México. www.colpos.mx

Este libro no puede ser fotocopiado ni reproducido total o parcialmente por ningún otro medio o método sin la autorización por escrito de los editores.

Jesús Jasso Mata Hilda S. Azpíroz Rivero Eduardo A. Sandoval Forero Miguel A. Sámano Rentería José A. Vera Noriega Gustavo Ramírez Valverde Nohemí G. Calderón González Miguel A. Torres Ávila

Sonia Grubits Ivan Darrault-Harris Maira Pedrosos Laura Mota Díaz

Juan de Dios Guerrero Rodríguez J. Jesús Vargas Hernández Jaime A. Félix Herrán Samuel Vargas López Abel Gil Muñoz Pedro A. López Higinio López Sánchez Víctor Olalde Portugal Alejandro García García Francisco A. Romero Leyva José Luis Rodríguez de la O Rosa Martínez Ruiz

Benito Ramírez Valverde

Benjamín Ortíz Espejel Verenice Sánchez Castillo Alejandro R. Torres Medina José P. Juárez Sánchez Gabriel Montiel Zarate Beatriz Martínez Corona Emma Zapata Martelo Alfonso Macías Laylle José A. Hernández Flores José A. Méndez Espinoza Xánath Rojas Mora Ignacio Ocampo Fletes

Iván G. Deance Bravo y Troncoso Verónica Vázquez Valdés

Miguel A. Casiano Ventura José L. Jaramillo Villanueva Alejandro Estrada Mora Braulio E. Herrera Cabrera J. Santos Hernández Zepeda José V. Rodríguez Hernández Valentina Campos Cabral Javier Ramírez Juárez Miguel A. Michel Alcaráz Juan José Jiménez Zacarías Gustavo E. Rojo Martínez Autores

Benito Ramírez Valverde NéstorEstrellaChulím

COLEGIO DE POSTGRADUADOS

RosaMartínez Ruiz

Gustavo E. Rojo Martínez UAIM

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CIAD, A. C. Instituto Nacional de InvestigacionesForestales, Agrícolas y Pecuarias

C ampus Puebla

Universidad Intercultural del Estado de Puebla

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Benito Ramírez Valverde NéstorEstrellaChulím

COLEGIO DEPOSTGRADUADOS

RosaMartínez Ruiz

Gustavo E. Rojo Martínez

UAIM

Co or din a dore s

Cuerpos Académicos

Desarrollo Sustentable

Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM)

Desarrollo Humano y Políticas Públicas

Centro de Investigación y Estudios Avanzados, Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública, Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM)

Desarrollo Humano y Bienestar Social

Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD, A. C.)

Centro Interdisciplinario de Investigación y Servicio para el Medio Rural Universidad Autónoma Chapingo (UACH)

Estudios sobre Diseños

Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Comité Editorial del Campus Puebla Colegio de Postgraduados (CP)

Programa Nacional de Productos Forestales Programa Nacional de Recursos Genéticos

Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP)

Área de Biotecnología Vegetal Cultivo de Células y Tejidos Vegetales Departamento de Fitotecnia de la UACH

Fisiología Forestal

Viveros y Plantaciones Forestales

Colegio de Postgraduados Montecillos, Estado de México

Biotecnología

Colegio de Postgraduados Montecillos, Estado de México

Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable Universidad Iberoamericana Puebla

División de Procesos Sociales

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Prácticas de crianza y estrés de lamadre en la etnia Yoreme-Mayo

José Ángel Vera Noriega, Nohemí Guadalupe Calderón González y Miguel

Ángel Torres Ávila... Sistemas agroforestales con Hevea brasiliensis Müll Arg. en el sureste mexicano

Rosa Martínez Ruiz, Gustavo E. Rojo Martínez y Jesús Jasso Mata...

Estudo sobre mulheres indígenas brasileiras

Sonia Grubits, Ivan Darrault-Harris y Maira Pedroso...

Agua, desarrollo y población. La cuencahidrológicade Lerma, México Eduardo Andrés Sandoval Forero y Laura Mota Díaz...

El programade hule enMéxico

Gustavo E. Rojo Martínez, Rosa Martínez Ruiz, Jesús Jasso Mata y

Juan José Jiménez Zacarías...

Viviendas indígena y urbana: Contrastes en su relación con el medio natural y consecuencias para el desarrollo social

Alejandro García García...

El maíz de doble propósito:¿Una opciónpara laagricultura campesinadel altiplano mexicano?

Juan de Dios Guerrero Rodríguez, Abel Gil Muñoz, Samuel Vargas López, Higinio López Sánchez y Pedro Antonio López...

Desarrollo rural, nueva ruralidad: Las comunidades rurales y sus transformaciones económicas

Miguel Ángel Samano Rentería y Francisco Antonio Romero Leyva...

Efecto de coadyuvantes de la embriogénesis en el desarrollo In vitro de estructuras embriogénicas en callos de nim (Azadirachta indica A. Juss.) Rosa Martínez Ruiz, Hilda S. Azpiroz Rivero, José L. Rodríguez de la O

y J. Jesús Vargas Hernández...

Importanciade labiomasamicrobiana en el suelo

Jaime A. Félix Herrán, Víctor Olalde Portugal,Rosa Martínez Ruiz y Gustavo E. Rojo Martínez...

Propuesta metodológica para el estudio de organizaciones rurales con enfoque sustentable desde laperspectivade sistemas complejos

Benjamin Ortiz Espejel y Verenice Sánchez Castillo...

Contenido

Presentación I

Política social y el combate a lapobreza indígena:El caso del municipio de Xochitlán en la Sierra Nor-oriente de Puebla, México

Alejandro Ramón Torres Medina, José Pedro Juárez Sánchez, Benito Ramírez Valverde y Gustavo Ramírez Valverde...

Factores socio-estructurales y socio-simbólicos en la participación de mujeres rurales de la UAIMde José MaríaMorelos, Apizaco, Tlaxcala Gabriela Montiel Zarate, Beatriz Martínez Corona, Emma Zapata Martelo y Alfonso Macías Laylle...

Nueva ruralidad y nuevos actores sociales en el medio rural, evidencias empíricas paraMéxico

José Alvaro Hernández Flores y José Arturo Méndez Espinoza...

Estando acáno alcanzan los centavitos…Migración en la Sierra Norte de Puebla

Xánath Rojas Mora...

Aportaciones económicas y sociales de laagricultura campesinade regadío Ignacio Ocampo Fletes...

La identidad étnica y la lengua en la sierranorte de Puebla

Iván Gerardo Deance Bravo y Troncoso y Verónica Vázquez Valdés...

La acción colectiva y la articulación de intereses de las organizaciones agrarias para el desarrollo rural sustentable

Miguel Ángel Casiano Ventura...

Efectos de la liberalización comercial y la política pública sobre los productores y la cadenaagroindustrial maíz en 2008

Jose Luis Jaramillo Villanueva...

Caracterización fenotípica, manejo y usos del pavo doméstico (Meleagris gallopavo, gallopavo) en la comunidad indígena de Kapola en la Sierra Nororiental del Estado de Puebla, México

Alejandro Estrada Mora, Braulio Edgar Herrera Cabrera, J. Santos Hernández Zepeda, José Víctor Rodríguez Hernández y Miguel Ángel Casiano Ventura...

Reflexiones sobre la conceptualizaciónde laruralidad

Miguel Angel Michel Alcaraz y Javier Ramírez Juárez...

Estrategias de reproducción campesina y formación de ingresos económicos, enunidades domésticas de Cuetzalan, Puebla

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Ha sido un compromiso y preocupación permanente de la Universidad Autónoma Indígena de México y el Colegio de Postgraduados Campus Puebla, en congruencia con los procesos históricos que les dieron origen y sus objetivos en común sobre el conocimiento y la problemática del desarrollo en los diferentes ámbitos geográficos y socioeconómicos de nuestro país, contribuir a mejorar de manera sustancial el medio rural.

En este contexto y debido a la necesidad de contar con un espacio colectivo que permita publicar los resultados de sus investigaciones a los diversos cuerpos académicos del país, nace esta publicación con dos propósitos fundamentales, además de profundizar en el conocimiento de la cuestión rural, fomentar las bondades del trabajo en equipo, multi e interdisciplinario.

Así pues se publica el segundo tomo de “Estudios y propuestas para el desarrollo rural” que es el fruto del trabajo de 15 cuerpos académicos (12 de nuestro país y 3 extranjeros) que reúne veintidós trabajos de cincuenta y dos investigadores (la mayoría pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores) de diferentes instituciones de educación e investigación del país y del extranjero abordando lo rural desde diferentes puntos de vista. Este trabajo se somete a la crítica y consideraciones del lector, en el entendido de que sus observaciones serán de mucha utilidad en la realización de los siguientes tomos.

Nuevamente agradecemos al Rector de la Universidad Autónoma Indígena de México, M. en C. José Concepción Castro Robles y a las autoridades del Colegio de Postgraduados Campus Puebla por el decidido apoyo para publicar esta colección de libros que están dedicados a uno de los grandes temas nacionales.

Atentamente

“Toda la Gente, Todos los Pueblos”

Los Coordinadores

Mochicahui, El Fuerte, Sinaloa

Diciembre de 2007. PRESENTACIÓN

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Luckman se ocupan en la misma época del tema de la identidad en relación con sus procesos de transformación en las sociedades modernas. Finalmente, cita a Parsons quien incorpora la identidad al sistema de la personalidad como función interna dirigida al “mantenimiento del modelo”. Sin embargo, es necesario mencionar que en todos estos casos, el tema de la identidad se relaciona sólo con el individuo y queda absuelto en el ámbito de las interacciones cotidianas.

En la década de los setentas se comienza a manejar el tema de la identidad en relación con la emergencia de los movimientos sociales, de las reivindicaciones regionales y de las migraciones por exilio político o económico. Surge la teoría de la “conciencia colectiva” de Durkheim y de la “memoria colectiva” de Halbwachs. La teoría de la conciencia colectiva se entendía como las formas en que una sociedad se representa los objetos de su experiencia; son contenidos de conciencia que reflejan la experiencia colectiva y añaden a la biografía individual el conocimiento generado por la sociedad.

En efecto, la identidad constituye la dimensión subjetiva de los actores sociales que en cuanto tales están situados “entre el determinismo y la libertad”. Es decir, se predica siempre como un atributo subjetivo de actores sociales relativamente autónomos, comprometidos en procesos de interacción o de comunicación (Giménez, 1992:187).

En otras palabras, se puede decir que desde el punto de vista subjetivo del actor social, no todos los rasgos culturales inventariados por el observador externo son igualmente pertinentes para la definición de su identidad, sino sólo algunos de ellos socialmente seleccionados, jerarquizados y codificados para marcar simbólicamente sus fronteras en el proceso de su interacción con otros actores sociales. Es decir, los indicadores de esa realidad generalizada podrán variar, pero su característica básica es estar dotados de un profundo contenido emocional. El encontrarse con otro afín es un reencuentro con nuestra propia identidad, ya que supone participar en los valores y símbolos que la definen. Las formas culturales compartidas tales como la lengua, la historia o la religión, pero también un detalle en la indumentaria, la preferencia por ciertos alimentos, e incluso los modismos de un habla regional, se manifiestan como vasos comunicantes que vinculan individuos y reúnen colectividades a partir de sus contenidos emotivos.

La identidad emerge y se afirma sólo en la medida en que se confronta con otras identidades en el proceso de interacción social, por ende, puede ser estudiada a partir de las representaciones sociales. Moscovici y Miles (1993) consideran que una representación social compartida por los miembros de un grupo introduce un INTRODUCCIÓN

l concepto de identidad es quizá el más resbaladizo, confuso, contradictorio e impreciso que ha inventado el pensamiento moderno (Grüner, 2002:250) la modernidad altera radicalmente la

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naturaleza de la vida cotidiana y afecta a las dimensiones más íntimas de nuestra experiencia. (Giddens, 1997:33) por eso, hablar de comunicación e identidad tiene algunas implicaciones de orden teórico, la identidad es un concepto formulado desde la antropología y la psicología y retomado por todas las ciencias sociales.

Cabe señalar que los discursos sobre la identidad étnica tienden a construirse dentro del ámbito de la ambigüedad, ya que este concepto hace que su uso no discriminado, confunda diferentes manifestaciones del ser social de las colectividades humanas.

En este trabajo se retomarán autores como Moscovici, Miles y Jodelet para describir a las representaciones sociales; Gilberto Giménez para hablar del término identidad; y Miguel Bartolomé y Roberto Cardoso para la identidad étnica.

Identidad

Para hablar de la identidad partimos del texto de Gilberto Giménez, la identidad social o el retorno del sujeto en sociología (1992) donde argumenta que la reflexión teórica sobre la identidad no es nueva en las ciencias sociales y puede invocar en su provecho una respetable tradición. Esta tradición se remonta a George Herbert Mead (1936-1931), quien en su obra la mente, el yo y la sociedad

establece las tesis centrales acerca de la identidad (self) desde la perspectiva de la psicología social. Para los años sesentas estas tesis fueron retomadas y desarrolladas por e. Goffman y Ralph H. Turner quienes hacen la distinción entre “identidad” e “imagen”.

Posteriormente, Gilberto Giménez (1992) señala que los sociólogos p. Berger y T.

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LA IDENTIDAD ÉTNICA Y LA LENGUA

EN LA SIERRA NORTE DEPUEBLA

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reinvidicar formas a históricas y generalmente falsificadas de la conciencia social, como propiedades innatas de los miembros de un grupo. (Bartolomé, 1997:42).

Guillermo Rubén (1988) citado por Bartolomé en su libro gente de costumbre y gente de razón, argumenta que en la teoría clásica la identidad era concebida como principio de no contradicción; en cambio para las ciencias sociales contemporáneas la noción de identidad es siempre referida a contextos heterogéneos, remitiéndola a una situación de contraste que la hace inteligible.

La identidad representa un fenómeno procesual y cambiante, históricamente ligado a contextos específicos. Al respecto Joan Pujadas (1993:63) enfatiza que la identidad de los grupos étnicos se manifiesta precisamente a través de las discontinuidades que hacen a las sociedades reelaborar su propia imagen. La historia identitaria de una sociedad aparece así como un vasto conjunto de diferentes imágenes especulares de sí misma, aunque generalmente orientadas hacia un modelo que pretende definirla.

Roberto Cardoso (1992) considera que la identidad étnica se manifiesta como una construcción ideológica, que expresa y organiza la asunción grupal de las representaciones colectivas, donde implica una relación entre nosotros y los otros, es decir, la existencia de dos o más identidades relacionadas que pueden ser confrontadas y con base en esas distinciones afirmar lo propio en oposición a lo alterno. Por ende, las identidades étnicas sólo se tornan comprensibles si las entendemos como expresiones de relaciones entre identidades diferenciadas. En otras palabras, la identidad étnica se afirma negando la otra identidad, que ha sido visualizada de manera etnocéntrica. En este sentido, el etnocentrismo, como sistema de representaciones, es la comprobación empírica del surgimiento de la identidad étnica en su estado más primitivo.

Lévi-Strauss citado por Barbara Freitag (2000), en su artículo miradas invertidas:

reflexiones sobre el diálogo norte-sur, señala que la mirada dirigida a la cultura del otro produce un efecto de extrañeza en el momento en que el sujeto se vuelve hacia su propia cultura, situándolas a ambas bajo una nueva luz.

La identidad étnica aparece como una ideología producida por una relación diádica, en la que confluyen tanto la autopercepción como la percepción por otros. De ahí que también Gilberto Giménez (1992) señale que los individuos y los grupos humanos se autoidentifican siempre y en primer lugar por la afirmación de su diferencia con respecto a otros individuos y otros grupos. De hecho, el proceso de auto-identificación consiste fundamentalmente en un proceso de toma de cierto prejuicio en su manera de ver las cosas y de actuar. Este prejuicio se

manifiesta a través de la presencia de un desacuerdo, del sentimiento de que otros grupos no ven las mismas cosas, no piensan de la misma manera. Incluso los miembros de una misma cultura pueden tener una visión diferente de la realidad, a la vez determinan el comportamiento de los sujetos.

La representación social inyecta en el lenguaje cotidiano hasta convertirse en una categoría del sentido común, en instrumento para comprender al otro, para saber cómo conducirnos ante él, incluso, para asignarle un lugar en la sociedad. Es decir, una manera de interpretar y de pensar nuestra realidad cotidiana, una forma de conocimiento social. (Jodelet, 1993:472-473) por ello, lo cotidiano sintetiza también las adscripciones e identidades básicas de una colectividad, permitiendo su individualidad y diferencialidad, en tanto que refleja y norma a la vez la identidad de sus miembros.

Lo cotidiano es también el espacio que mejor manifiesta la riqueza de la diferencia; la alteridad en acción, el otro asumiéndose a sí mismo y desarrollando las conductas que lo definen como tal. Mediante su cotidianidad el otro revela su dimensión cultural singular. La cotidianidad representa entonces el parámetro fundamental para la expresión de un ser social distintivo; es por medio de ella que la identidad social se realiza a través de las objetivaciones cotidianas de la cultura.

Cabe señalar que gracias a las representaciones sociales se puede analizar y estudiar la identidad de un grupo étnico, debido a las diferencias que existen con otros grupos étnicos y no étnicos.

Identidad étnica

La identidad étnica es una forma específica de la identidad social, que alude exclusivamente a la pertenencia a un grupo étnico. (Bartolomé, 1997:42) no me referiré entonces aquí a la identidad como una cuestión genérica de la condición humana, sino a su especial concreción en el ámbito de lo étnico. Como bien lo destaca Lévi-Strauss (1981:7-9), el tema de la identidad no se ubica sólo en una encrucijada sino en varias, lo que amerita tanto un enfoque interdisciplinario como uno comparativo, de los cuales extraer convergencias que orienten nuestra incertidumbre conceptual.

La identidad es un concepto polisémico que alude a fenómenos múltiples, ya que no hay un ser sino formas del ser. Es decir, que no existen esas identidades esenciales tan caras a los ideólogos de los nacionalismos, que pretenden

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conciencia de las “diferencias”. Estas diferencias tienden a presentarse en forma de contraposición binarias como bien lo señala también Lévi-Strauss (indio/mestizo, hombre/mujer, blancos/negros, etcétera) que se reflejan directamente en el lenguaje y en el sistema simbólico propio del grupo o de los individuos inmersos en el grupo.

El desarrollo de una identidad social compartida supone la construcción de un yo y de un otro generalizado afectivamente próximo, ya que es la conciencia posible que refleja la membresía en una colectividad. Todo sentido de la realidad surge de un estilo de vida, por ello la conciencia de sí generalizado supone que el otro idéntico, el otro semejante, es el que comparte la vida. Se comporta así la identidad como un principio de inclusión y exclusión a la vez, ya que al identificarnos con unos tendemos a separarnos de otros. Pero los otros generalizados que forman parte de mi grupo no son sólo afectivamente próximos en términos positivos, sino también el más cercano y potencial grupo de conflicto.

En relación con lo anterior cabe señalar que en la mayor parte de las áreas de relación interétnica de México sobreviven las bárbaras calificaciones coloniales que designan a los indios como gente de costumbre confrontada con la gente de razón que serían los mestizos y blancos. En la sierra norte de puebla los totonacos, también utilizan el término de gente de razón para designar a los mestizos, por ejemplo, en una entrevista, al preguntarle a un totonaco respecto al trabajo en el

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trapiche decía: “ustedes que son gente de razón le dicen piloncillo y nosotros que somos totonaco le nombramos panela al mismo producto”.

Se habla de identidad étnica, es importante mencionar que cada pueblo tiene su término de autodenominación, que es como se nombra así mismo y de heterodenominación que es como nombra a los demás. Es muy común que el término con el que conocemos a algunos pueblos, sea una palabra impuesta y despectiva proveniente del periodo prehispánico o colonial. Por ejemplo, los

tarahumaras se dicen así mismos rarámuri y los tzotziles batzil´cop. De la misma

manera, cada uno de esos pueblos nos nombra a los mestizos de diferente forma,

los rarámuri nos dicen chabochi ylos batzil´cop, cashlán.

Daremos dos ejemplos para mostrar los términos de autodenominación y heterodenominación.

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molino mecánico con el cual se obtiene el jugo de caña para hacer el piloncillo.

er

1 ejemplo:

Cuadro 1

Cuadro 2

Cuadro 3

2 En este ejemplo se encuentran los mestizos frente a la etnia Teenek. 3

Cuando un mestizo se encuentra con un no mestizo, lo refiere como indio o indígena. De igual modo cuando un Teenek se encuentra frente a una persona que no es teenek, lo llama eejek.

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Desde la colonia se ha designado de manera popular a los indios como gente de costumbre y a los mestizos gente de razón.

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Los mestizos de esa región llaman Huastecos a los Teenek.

Nosotros

hablamos NosotrosSomos Ellos son en general3 Ellos son enParticular hablanEllos Teenek

Los teenek dicen lo siguiente»

Teenek Teenek Eejek Gente de razón4/

Mestizos Castilla

Mestizos de la huasteca potosinalos mestizos dicen lo

siguiente»

Español de méxico

Mexicanos Indios/ Indígenas

Huastecos5 Huasteco

Nivel interétnico

Autodenominación Heterodenominación

genérica Heterodenominaciónparticular

Mexicanos Indígena Huastecos (refiriéndose a los teenek)

Teenek Eejek Mestizos o gente de razón

(refiriéndose a los mestizos) Auto y heterodenominación

Lengua Nosotros somos Todos los otros

son

Nación

mexicana Español de méxico (los mestizos decimos)mexicanos (los mestizos decimos)Extranjeros “nación-pueblo”

teenek Teenek (los teenek dicen)teenek (los teenek dicen)Eejek

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En el primer ejemplo, podemos observar que los mestizos de la huasteca se autodenominan mexicanos ya que su referente de identidad es la nación mexicana, mientras que heterodenominan a los teenek, que no son mestizos y pertenecen a otro grupo social, como indígenas de manera genérica. Cuando los mestizos tratan de precisar en nombre a las personas de ese grupo en particular (los teenek), les llaman huastecos. Los teenek se autodenominan como teenek y heterodenominan a cualquiera que no sea teenek, como eejek. Como ya se había mencionado antes, es muy común que el término con el que conocemos a algunos pueblos, sea una palabra impuesta y despectiva proveniente del periodo prehispánico o colonial.

En el segundo ejemplo, los nahuas se autodenominan macehuale y heterodenominan a los “no macehuale” como coyome en general y en particular, refiriéndose a los totonacos, como nacos. En cambio los totonacos que son mi objeto de estudio se autodenominan tachiwín, este término lo fui descubriendo poco a poco, ya que las personas al platicarme de sus costumbres, lo mencionaban.

En el diccionario totonaco de xicotepec de juárez (1974), tachiwín significa: la palabra, la voz, el lenguaje, el idioma. Los totonacos heterodenominan a los que no pertenecen a su grupo como luwuan o luwaunaán y significa: la persona no indígena. Comentaremos una anécdota del año 2001 para ejemplificar este término de heterodenominación. Cuando recorríamos el municipio de tlacuilotepec en la sierra norte de puebla, lugar donde trabajábamos en ese entonces, visitamos algunas casas para recabar datos etnográficos pero algunas personas que aún no nos conocían agarraban a sus hijos y los metían a sus casas diciéndoles en totonaco que se metieran porque sino se los llevarían los luwan.

En muchas ocasiones, la identidad étnica no es delimitada sólo por la lengua. Un totonaco de la sierra, cuando le preguntamos sobre su pertenencia al grupo, nos dijo “yo soy totonaco, pero no lo hablo. Lo entiendo, pero no puedo hablarlo bien pues mis padres ya no nos lo enseñaron”. En este ejemplo podemos ver que a esta persona ya no se le fue enseñada la lengua originaria como idioma materno pero debido al contacto cotidiano con la gente de su pueblo la adquirió mas tarde. El declara no lo hablar muy bien en totonaco porque fue educado en otra lengua.

La lengua de un pueblo forma parte esencial de su cultura y está estrechamente relacionado con ésta, de tal modo que las alteraciones y cambios que se den en la cultura se verán reflejados en la lengua y viceversa.

En ocasiones la lengua de un pueblo puede no ser muy valorada debido a que

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o

2 . Ejemplo:

Cuadro 4

Cuadro 5

Cuadro 6

Lengua Nosotros somos Todos los otros son “nación-pueblo”

nahuas sierra

norte puebla Mexicano

(los nahuas dicen)

Macehuale (los nahuas dicen)Coyome

“nación-pueblo”

totonacapan Utunakú (los totonaco dicen)Tachiwín (los totonaco dicen)Luwuanán 6

Nivel genérico de identidad

Nosotros hablamos

Nosotros somos

Ellos son en general

Ellos son en particular

Ellos hablan Nahuas(de la sierra

norte de puebla)los nahuas dicen lo siguiente»

Mexicano Macehuale Coyome Nacos Totonaca

Totonaco

Los teenek dicen lo siguiente»

Tutunakú Tachiwín Luwuanán Nahuas Náhuatl

Nivel interétnico

Autodenominación Heterodenominación

genérica Heterodenominaciónparticular

Macehuale Coyome Nacos (refiriéndose a los totonaco)

Tachiwín Luwuanán Nahuas (refiriéndose a los macehuale)

Auto y heterodenominación

6 En este ejemplo encontramos a los Nahuas de la Sierra Norte de Puebla, frente a los Totonacos de

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Bartolomé y Margarita Nolasco Armas, 1997) son los siguientes:

�Historia común

�Cultura (costumbre, lengua, normas, religión, sistema de creencias)

�Cohesión/ solidaridad

�Territorio (real o mítico)

�Racial (rasgos físicos)

�Auto y heteroadscripción o denominación.

Las manifestaciones de la identidad étnica pueden apoyarse en algunos de estos elementos que adoptan un carácter representativo en la confrontación con las identidades alternas. Ninguno resulta imprescindible para el mantenimiento de la identidad, pero sin la vigencia de alguno de ellos el discurso identitario remitiría sólo a un grupo de interés despojado de la trama cultural que lo fundamenta. La dinámica de las formas culturales sujetas a reelaboraciones constantes pone de manifiesto que la dimensión civilizatoria de lo étnico no remite sólo a experiencias del pasado, sino también a la construcción del futuro.

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Las identidades emergen y varían con el tiempo, son instrumentalizables y negociables, se retraen o se expanden y a veces resucitan. La identidad es una actitud colectiva, una cualidad, orientación cognitiva y afectiva bajo un cierto sistema de valores culturalmente compartido.

La identidad individual y la identidad colectiva es una distinción analítica, la identidad individual es el resultado de las múltiples pertenencias a las identidades colectivas. Toda identidad individual es multidimensional. Y hoy cada vez más esto es palpable. No sólo actuamos papeles y cumplimos roles sino que también pertenecemos a diversos públicos, a grupos de consumo, a redes cibernéticas, en fin.

Siempre la identidad trae consigo el problema del reconocimiento, es un proceso de percepción-acción con base en un proceso de construcción de un "nosotros" frente a "los otros". Por ende, las identidades no son estáticas sino que por el contrario, poseen un carácter dinámico envuelto en contradicciones y procesos de cambio, lo que evidentemente hace complejo su análisis.

La identidad emerge y se afirma sólo en la medida en que se confronta con otras poseen también el conocimiento de la lengua hegemónica y se espera que en

adelante, los miembros de tal pueblo se comuniquen como lo hace la sociedad dominante pero la lengua originaria nos dice más de lo que aparenta decir ya que es moldeada colectivamente y a través del tiempo por la historia y la cosmovisión de los pueblos. Es por ello que la lengua de los pueblos originarios permite comprender tanto el pasado como su situación actual. La desaparición de ésta representaría a su vez la desaparición de aspectos fundamentales de la historia, los valores, las creencias y otros elementos culturales de mucha importancia.

Ninguna cultura en México o en cualquier parte puede ser considerada como un sistema internamente homogéneo sino como un vasto conjunto que exhibe grandes diferencias no sólo entre sí sino también de sí. Es decir, se encuentran basadas en la diversidad y no en la homogeneidad. No hay en realidad formas estándar de ser nahua, totonaco, mazateco, etcétera, cada una de esas denominaciones designa a conjuntos formados por grupos sociales heterogéneos aunque de hecho sean depositarios de tradiciones lingüísticas y culturales comunes.

Cuando la identidad de un grupo étnico se configura orgánicamente como expresión de un proyecto social, cultural y/o político que supone la afirmación de lo propio en clara confrontación con lo alterno, nos encontraríamos en presencia de la etnicidad. En la medida en que las relaciones interétnicas se hacen más intensas y frecuentes, la emergencia de la etnicidad será más visible como resultado del contraste. Por ejemplo, la identidad étnica de los totonacos no requiere una expresión totalizadora en sus ámbitos tradicionales, si no está en competencia con identidades alternas. Pero puede ser actualizada y dinamizada por los migrantes de dicha filiación en los contextos urbanos; en ellos la identidad se manifiesta como etnicidad, debido a la agudización de la confrontación interétnica.

La etnicidad, en efecto, es la afirmación de una cultura interiorizada por individuos que viven en una sociedad moderna, es decir, que reconocen la importancia de la organización económica y administrativa. (touraine, 1998:201) en otras palabras, la etnicidad se manifiesta en forma exponencial a través de las rebeliones y movilizaciones tradicionales o de las nuevas organizaciones configuradas para establecer demandas o reivindicar derechos étnicos. La etnicidad se expresa entonces como un estructurador de conductas políticas, cuyos objetivos dependerán de la situación contextual.

Los rasgos que determinan la identidad étnica (Alicia Varabas, Miguel A.

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identidades en el proceso de interacción social, por ende, puede ser estudiada a partir de las representaciones sociales.

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Universidad Intercultural del Estado de Puebla

Cuerpo Académico

Divisiónde Procesos Sociales

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Estudios y Propuestas para el Medio Rural se terminó de imprimir en diciembre de dos mil siete. Se tiraron mil ejemplares en los talleres de la imprenta universitaria.

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Cuadro 5poco a poco, ya que las personas al platicarme de sus costumbres, lo mencionaban

Cuadro 5poco

a poco, ya que las personas al platicarme de sus costumbres, lo mencionaban p.8
Cuadro 6En muchas ocasiones, la identidad étnica no es delimitada sólo por la lengua. Un totonaco de la sierra, cuando le preguntamos sobre su pertenencia al grupo, nos Auto y heterodenominación

Cuadro 6En

muchas ocasiones, la identidad étnica no es delimitada sólo por la lengua. Un totonaco de la sierra, cuando le preguntamos sobre su pertenencia al grupo, nos Auto y heterodenominación p.8

Referencias

Actualización...