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Actividad e inactividad física durante el tiempo libre en la población adulta de Monterrey (Nuevo León, México) = Physical activity and inactivity during leisure time in the adult population of Monterrey (Nuevo Leon, Mexico)

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Retos. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación 2013, nº 24, pp. 91-96

© Copyright: 2013 Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (www.retos.org).

Actividad e inactividad física durante el tiempo libre en la población adulta de

Monterrey (Nuevo León, México)

Physical activity and inactivity during leisure time in the adult population of

Monterrey (Nuevo Leon, Mexico)

Jorge Isabel Zamarripa Rivera*,

Francisco Ruiz-Juan**,

Jeanette Magnolia López Walle*, Raul Fernandez Baños*

*Universidad Autónoma de Nuevo León (México), ** Universidad de Murcia (España)

Resumen: El objetivo principal del estudio es examinar los comportamientos ante la actividad física según el sexo, la edad y el nivel de estudios de los

habitantes del municipio de Monterrey (México). Se presenta un estudio de carácter transversal. La muestra fue de 1.008 personas mayores de 15 años (498 varones=49.4% y 510 mujeres=50.6%). El rango de edad estuvo comprendido entre los 15 y 87 años (M=36.57; DT=17.05). Para obtener los

datos se empleó la técnica de la encuesta a través de un cuestionario ad hoc denominado «Hábitos físico- deportivos y estilos de vida». Los resultados del estudio revelaron una proporción de sujetos sedentarios dos veces superior a la de los activos, es decir, sólo una tercia parte de la población es activa. Los resultados revelaron diferencias significativas entre en el sexo (p=.001), grupos de edad (p=.000) y nivel de estudios (p=.000) en los tres comportamientos (activo, abandono, nunca). Los varones, entre 15 y 29 años de edad y aquellos con estudios universitarios son los que presentaron porcentajes más altos en el comportamiento activo. Por su parte, las mujeres, el grupo de 45 a 59 años y aquellos con preparatoria terminada los que presentan las tasas más altas de abandono. Finalmente, las mujeres, el grupo de 60 años y más y aquellos sujetos sin estudios o con estudios primarios son los que en mayor medida nunca habían realizado actividad físico-deportiva. Estos resultados pueden servir como base para el diseño de estrategias que promuevan la adherencia al ejercicio atendiendo las características de la misma.

Palabras clave: Actividad Física, Sedentarismo, Abandono, Monterrey, Adultos.

Abstract: The main aim of this study is to examine the behaviours during physical activity according with genre, age, and the level of education of the

inhabitants of the municipality of Monterrey (Mexico). A transversal study is presented. The sample comprised 1, 008 individuals of 15 years old or older (498 male= 49.4% and 510 female= 50.6%). The rank of age was comprised between 15 and 87 years old (M=36.57; SD=17.05). To collect the data the technique of survey was used through an ad hoc questionnaire called «Physical-sport habits and life styles.» The results of the study revealed a proportion of sedentary subjects twice superior to those active subjects, that is, just a third part of the active population. The results revealed important differences between genre (p=.001), age groups (p=.000), and level of education (p=.000) in the three behaviours (active, abandonment, and never). Male, between 15 and 29 years old, and those with university education are those that presented higher percentages in the active behaviour. On the other hand, women, in the group of 45 to 59 years old, and those with high school completed are those that presented the highest rates of abandonment. Finally, women, in the group of 60 years old and older, and those subjects without education, or with elementary education, are those that to a greater extent never had performed physical-sport activity. These results can serve as a base for the designing of strategies that promote the adherence to exercise taking into consideration its own characteristics.

Key words: Physical Activity, Sedentary, Desertion, Monterrey, Adults.

Introducción

La evidencia científica muestra que numerosas enfermeda-des son más comunes en personas que tienen poca o nula parti-cipación, en comparación con aquellos activos regulares (United States Departament of Health and Human Services [USDHHS], 1996; Vuori, 2004).

En sociedades avanzadas, las causas más importantes de enfermedad son el sedentarismo y los hábitos no saludables. El primero se refiere al nivel de actividad física que está por debajo del umbral para originar efectos saludables (Booth, Chakravarthy, Gordon & Spangenburg, 2002) también se le ha relacionado con el incremento de las denominadas enfermedades de la civiliza-ción como la arteriosclerosis, obesidad, hipertensión, cardiopa-tía coronaria, accidentes cerebro-vasculares y drogodependencias (Crespo, 2008).

En México, el porcentaje de mortalidad de las enfermedades crónicas no transmisibles supera el 40% (Pan American Health Organization [PAHO], 2004) y, se cree que en años futuros este porcentaje aumente debido a los cambios notables y acelerados en los estilos de vida, los cuales fomentan la comodidad y el mínimo esfuerzo en todos los ámbitos de la vida como el traba-jo, las tareas domésticas, el transporte y los pasatiempos, sobre todo en aquellas personas residentes en zonas urbanas (Jacoby, Bull & Neiman, 2003).

Actualmente, el sedentarismo es considerado como uno de los principales problemas a nivel mundial, mereciendo el mismo nivel de preocupación que el consumo de cigarro, el colesterol en la sangre y la obesidad (Sallis & Owen, 1999). Esta situación, supone un grave problema para los gobernantes e instituciones responsables de la salud pública si tenemos en cuenta que uno de sus principales objetivos es el de mantener y optimizar la calidad de vida de la población, lo cual no es tarea fácil, pero para conseguir esto es necesario mejorar la salud de sus habitan-tes (Vuori, Oja, Cavill, & Coumans, 2001).

Diferentes estudios han demostrado que la práctica de acti-vidad física ayuda a prevenir, gestionar y rehabilitar diferentes condiciones músculo esqueléticas, cardio-respiratorias, metabólicas, neurológicas y mentales, entre otras («Physical activity and patient-reported outcomes: enhancing impact,» 2013; Vuori, 2004). Cuando se cumple con la «dosis» de activi-dad física recomenactivi-dada, se pueden reducir los riesgos de varias enfermedades crónicas no transmisibles como: enfermedades cardiovasculares, ataques al corazón, diabetes tipo II, cáncer de colon, cáncer de mama. Además, el incremento de ciertos tipos de actividad física puede beneficiar a la salud a través de efectos positivos sobre la hipertensión y osteoporosis, mejora la com-posición corporal, dolor lumbar, las condiciones musculo esqueléticas como la osteoartritis (World Health Organization [WHO], 2008).

Los beneficios que brinda la actividad físico-deportiva a la salud psicológica no son tan evidentes como los de la salud fisiológica, sin embargo, los estudios en esta línea han revelados que el ejercicio físico mejora el estado de ánimo, disminuye la depresión y la ansiedad, eleva el vigor, la autoestima y mejora el

Fecha recepción: 11-01-13- Fecha envío revisores: 11-01-13- Fecha de aceptación: 26-02-13

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enfrentamiento al estrés de la vida cotidiana (Barrios Duarte, Borges Mojaiber & Cardoso Pérez, 2003; Kravitz, 2007).

Una recopilación de beneficios de la actividad físico-depor-tiva a la salud psicológica realizado por Marques (1995), men-ciona que el ejercicio ayuda a reducir el estado de ansiedad, depresión, los niveles de neuroticismo, el estrés y produce efec-tos emocionales beneficiosos en todas las edades y sexos, y mejora los procesos cognitivos, aumentando la actividad cere-bral. Además destaca el empleo del ejercicio como complemen-to adicional en el tratamiencomplemen-to sobre casos severos de depresión. Por último, y al igual que en la salud física y psicológica, el entorno social de las personas también se puede beneficiar de la práctica de actividades físico-deportivas. El ejercicio ofrece oportunidades de distracción e interacción social (Barrios Duarte et al., 2003), ya que desarrolla el sentido de la responsabilidad, el trabajo en equipo y puede llegar a ser muy útil sí se emplea como antídoto en contra de vicios, la delincuencia y la violencia. Además, se ha comprobado que favorece el aprendizaje de los roles del individuo, las reglas sociales, refuerza el autoestima, el auto concepto y el sentimiento de identidad y solidaridad (Teixeira & Kalinoski, 2003).

En definitiva, la actividad física mejora la salud física y mental, permitiendo a las personas desarrollarse integralmente en sus diferentes entornos sociales, siendo componentes esen-ciales, independientes, necesarios e íntimamente relacionados con la calidad de vida positiva (Llopis, 2008).

El objetivo de este estudio es examinar las diferencias entre sexo, grupos de edad y nivel de estudios en los diferentes com-portamientos ante la actividad físico-deportiva durante el tiem-po libre de la tiem-población general de Monterrey, Nuevo León, México.

Método

Participantes

Se presenta un estudio de carácter transversal. En la

inves-tigación participaron personas mayores de 15 años de Monterrey (México) (808.632 habitantes, 393.923 varones y 414.709 mujeres). Los datos fueron facilitados por el INEGI,

en 2007. Para asegurar una muestra representativa de ambas

poblaciones (error=±3%, IC=95.5%), se empleó un muestreo polietápico estratificado por afijación proporcional y por con-glomerados. Se tuvo en cuenta, el número de habitantes por distritos censales (Área Geo-Estadística Básica [AGEB], según codificación numérica). Igualmente, la distribución de la pobla-ción por sexo (varones y mujeres) y edad (grupos quinquenales). La muestra fue de 1.008 personas (498 varones=49.4% y 510 mujeres=50.6%). El rango de edad estuvo comprendido

entre los 15 y 87 años (M=36.57; DT=17.05). Los

componen-tes de la muestra dieron su consentimiento para participar en el estudio.

Procedimiento

El cuestionario fue autoadministrado a través de entrevista personal, con consenso y adiestramiento previo de los encuestadores, el propio entrevistador tomó nota de las res-puestas que dio la persona entrevistada, realizándose éstas en la propia vivienda del encuestado, que fueron seleccionados por rutas aleatorias. Todos los componentes de la muestra fueron informados del objetivo del estudio, de la voluntariedad, abso-luta confidencialidad de las respuestas y manejo de los datos, que no había respuestas correctas o incorrectas y solicitándoles que contestaran con la máxima sinceridad y honestidad. Este

trabajo posee informe favorable de la Comisión de

Investiga-ción de la Facultad de OrganizaInvestiga-ción Deportiva de la Universi-dad Autónoma de Nuevo León, Monterrey (México).

Instrumento

Para obtener los datos se empleó la técnica de la encuesta, que permite extrapolar los resultados al total de la población adulta. Se utilizó un cuestionario ad hoc denominado «Hábitos físico- deportivos y estilos de vida» al que se le pasaron las correspondientes pruebas de validez de contenido y constructo (juicio de expertos en la materia y psicometría) (Ruiz-Juan, García-Montes & M. Piéron, 2009). Se realizaron cuatro estu-dios piloto con el fin de probar si el contenido de preguntas, terminología y vocabulario eran comprendidas por los entrevis-tados.

Para este artículo se han seleccionado, basándonos en algu-nos estudios con similares características a la nuestra (Ruiz-Juan & García-Montes, 2005; Zamarripa, Ruiz-(Ruiz-Juan, López &

Garrido, 2011), las variables: sexo (varón y mujer), grupos de

edad (16-30 años, 31-45 años, 46-60 años y >60 años), nivel de estudios (sin estudios y primarios, secundarios, preparatoria, universitarios) y comportamientos ante la práctica físico-de-portiva en el tiempo libre. Las cuestiones relativas a la actividad física desplegada durante el ocio de los activos se validaron anteriormente (Ruiz-Juan, García-Montes & M. Piéron, 2009). Se les preguntó sobre su comportamiento con respecto a la actividad físico-deportiva en el último año en su tiempo libre, planteándoles tres opciones de respuesta, que permitía clasifi-carlos según su comportamiento en activos e inactivos y marca tres itinerarios dentro del cuestionario:

Realizó, en este último año, práctica físico-deportiva ( ac-tivos).

No realizó, en este último año, práctica físico-deportiva, pero sí ha practicado con anterioridad (abandono).

Nunca ha practicado actividad físico-deportiva (nunca).

Análisis estadísticos de los datos

Se utilizó el paquete estadístico SPSS (17.0) para realizar el análisis descriptivo, inferencial (prueba Chi-cuadrado) y con-sistencia interna (alfa de Cronbach).

Resultados

Cuando se le pregunta a los ciudadanos si han realizado alguna actividad física a lo largo del último año, encontramos que algo más de un tercio de la población responde afirmativa-mente a esta cuestión (37.4%), o lo que es lo mismo, es menor el número de activos que de inactivos. Esto nos indica que casi dos tercios de la población tienen unos hábitos físicos poco saludables, con los consiguientes problemas de salud que impli-ca esta falta de actividad físiimpli-ca y el sedentarismo que padece esta población. Así pues, encontramos que un 30.8% han aban-donado la práctica físico-deportiva y un 31.8% nunca la han

56.0 30.2

13.8 Universi tarios

43.4 33.1

23.5 P reparatoria

35.9 32.4

31.7 S ecundarios

.000 14.6 24.8

60.7 S in est udios y primarios

Estudi os

14.7 22.1

63.2

Mujer .731

20.0 21.8

58.2 Varón

60 o más

19.6 34.8

45.7

Mujer .202

22.9 44.6

32.5 Varón

45 a 59

32.1 28.4

39.6

Mujer .045

38.1 36.0

25.9 Varón

30 a 44

43.1 34.3

22.7

Mujer .004

58.8 23.5

17.6 Varón

15 a 29

Edad/Sexo

17.1 22.0

61.0 60 o más

21.1 39.4

39.4 45 a 59

35.2 32.2

32.6

30 a 44 .000

51.0 28.8

20.1 15 a 29

Edad (años)

32.2 31.2

36.7

Mujer .001

42.8 30.3

26.9 Varón

Sexo

37.4 30.8

31.8 %

377 310

321 N

Frecuencias

p

Activo Aband ono Nunca

(3)

realizado. Podemos deducir que el porcentaje de los inactivos físicos de la capital nuevoleonesa es casi dos veces superior que el porcentaje de los físicamente activos (Tabla 1, Figura 1).

Los practicantes de actividad física en el tiempo libre

El ser hombre o mujer está asociado con la práctica de acti-vidad física en el tiempo libre, al menos es lo que revela nuestra población al encontrarse una relación significativa para estas dos variables (p<.001). Los hombres son más practicantes que las mujeres con una diferencia que supera las diez unidades porcentuales, esto quiere decir que las mujeres son menos acti-vas físicamente que los varones (Tabla 1, Figura 2).

Analizando este comportamiento, pero ahora con la edad, se encontró que está relacionada significativamente con ser acti-vo (p<.000). En esta población las personas que tienen entre 15 y 29 años son los que mayores porcentajes de activos presen-tan (51.0%). Se puede apreciar en la Tabla 1 (Figura 2), como a medida que la edad aumenta se produce un descenso importante del comportamiento de ser activo que llega a ser solamente del 17.1% en el grupo de 60 y más años. La tendencia observada es que, a medida que la edad a avanza, se produce un descenso lineal de la actividad física entre los que se confiesan ser activos. Cuando se analizó la relación por grupos de edad y sexo de los activos, en nuestra población, no se encontró significancia tanto para el grupo de 45 a 59 años como para los de 60 años o más, es decir, que en estas edades ser varón o mujer no tiene una correlación con ser físicamente activo en el tiempo libre.

Sin embargo, esta situación no sucedió con los dos grupos más jóvenes, ya que en el grupo de 15 a 29 años, los varones son más activos que las mujeres, al igual que en grupo de 30 a 44 años donde este fenómeno se mantiene, aunque con menos mar-gen de diferencia porcentual (Tabla 1, Figura 2).

En relación al nivel de estudios y el comportamiento activo, los resultados arrojaron diferencias altamente significativas (p<.000). Esto quiere decir, que cuanto mayor sea el nivel de estudios la probabilidad de tener un comportamiento activo es mayor. En estos resultados, la mayor cantidad de activos se concentran en las personas que dicen tener estudios universita-rios o superiores terminados (56.0%), disminuyendo

progresi-vamente por los niveles más bajos de preparatoria, seguidos de aquellos con estudios secundarios hasta llegar a aquellos que se declaran no tener estudios o solamente primarios (14.6%), don-de se presentó la menor cantidad don-de practicantes (Tabla 1, Figu-ra 2).

Los que han abandonado la actividad física en su tiempo libre

Las mujeres regiomontanas son las que mayormente aban-donan la actividad física del tiempo libre en comparación con los varones. Aunque la diferencia porcentual es mínima, la dife-rencia significativa (p<.001) fue evidente para este cruce de variables, dejando ver que los regiomontanos abandonan menos la actividad física de tiempo libre que las regiomontanas (Tabla 1, Figura 3).

Continuando con la descripción de los que abandonaron y su relación con la edad, los resultados muestran una relación significativa entre estas variables (p<.000). El grupo que pre-senta mayores porcentajes de abandono es el de 45 a 59 años (39.4%), siendo los de 60 años o más los que presentan menos niveles (22.0%) (Tabla 1, Figura 3).

En las personas de 15 a 29 años, los hombres abandonan menos que las mujeres, sin embargo, entre los 30 y 59 años, los hombres superan a las mujeres en su comportamiento de aban-dono (Tabla 1, Figura 3).

Las personas que terminaron la preparatoria (33.1%) son los que mayormente abandonaron la práctica de actividad física, seguidos de aquellos que tienen estudios de secundaria termina-dos, sin embargo, estos últimos presentan porcentajes muy si-milares con los que culminaron sus estudios preparatorios o técnicos. Por otro lado, las personas que se manifestaron sin estudios o con estudios primarios (24.8%), son los que menos abandonaron su actividad física (Tabla 1, Figura 3).

Los que nunca han realizado actividad física en su tiempo libre

Las mujeres mayormente son las que mencionan que nunca han realizado actividad física en comparación con los hombres (p<.001). Además, es de destacar que el nunca haber sido activo es el comportamiento mejor valorado de los tres por las muje-res. Los que nos hace afirmar que, en nuestra población, las mujeres son más inactivas que los varones (Tabla 1, Figura 4). Los resultados sobre este análisis presentan lo opuesto a lo descrito en el cruce de la edad y el comportamiento activo. La mayor parte de los sujetos que mencionaron nunca haber sido activos, se concentran en los grupos de más edad. La tendencia es que a medida que la edad a avanza (p<.000), se produce un incremento lineal entre los que indican no haber realizado nunca actividad física en su tiempo libre. Se pasa de valores entre el

Figura 1. Comportamientos ante la práctica físico-deportiva de tiempo libre de los regiomontanos mayores de 15 años.

0 5 10 15 20 25 30 35 40

Nunca Abandono Activos

0 10 20 30 40 50

Varón Mujer

0 10 20 30 40 50 60

16 a 30 31 a 45 46 a 60 Más de 60

0 10 20 30 40 50 60 70

16 a 30 31 a 4 5 4 6 a 60 Má s de 60 Varó n Mujer

Sexo Edad

Estudios Edad-Sexo

Figura 2. Comparación de porcentajes de los que dicen ser practicantes de actividad física, según sexo, edad, sexo-edad y nivel de estudios.

0 10 20 30 40 50 60

Sin est /Prim Secundarios Preparat oria Universitarios

29 29,5 30 30,5 31 31,5

Varón Mujer

0 10 20 30 40 50

16 a 30 31 a 45 46 a 60 Más de 60

Sexo Edad

Estudios Edad-Sexo

Figu ra 3. Comparación de porcentajes de los que han abandonado la actividad física, según sexo, edad, sexo-edad y nivel de estudios.

0 10 20 30 40 50

16 a 3 0 31 a 45 4 6 a 60 M ás de 6 0 Var ón Muje r

0 5 10 15 20 25 30 35

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20,1%, en el grupo de 15 a 29 años, a valores del 61.0% en el grupo de 60 años o más (Tabla 1, Figura 4).

Tanto en el grupo de 15 a 29 años y de 30 a 44 años de edad, las mujeres son las que mayormente no han realizado nunca la actividad física. En el caso de los otros dos grupos de edad no existen diferencias entre ambos sexos (Tabla 1, Figura 4).

Con respecto al nivel de estudios y este comportamiento, los resultados fueron estadísticamente significativos (p<.000). Tal y como podemos apreciar en la Tabla 1 (Figura 4), a medida que el nivel de estudios es mayor, el porcentaje de los que dicen nunca haber realizado actividad física en su tiempo libre es menor, produciéndose un descenso lineal.

Son los sujetos que no han completado unos estudios bási-cos los que poseen las tasas más elevadas de no haber realizado nunca actividad física, con valores del 60.7%, alcanzando las cifras más bajas los ciudadanos con estudios universitarios, con porcentajes del 13.8%.

Discusión y conclusiones

Es importante señalar que, la mayoría de los estudios en-contrados sobre la actividad física en la República Mexicana, se han centrado en estudiantes de secundaria y preparatoria (Ceballos, Serrano, Sánchez & Zaragoza, 2005), universitarios (Flores-Allende, 2009; Pérez-García, 2013) y la población adulta mayor (Cabrera-Ramos, 2009) brindando información valiosa para combatir la prevalencia de la inactividad física en grupos específicos.

Estamos de acuerdo con García-Ortega, Arzaluz, Vázquez-Galán y García-García (2009) al sugerir con urgencia la necesi-dad de atender sectores, actores y problemas sociales específi-cos, resaltando el caso de la inactividad física, el deporte y esparcimiento de los jóvenes, adultos y adultos mayores regiomontanos a fin de prevenir problemas sociales, mentales y de salud.

Muchos estudios e informes de salud, han coincidido sobre

la diferencia marcada por el sexo en la práctica física, donde la

prevalencia de sujetos activos es mayor en varones que en su contraparte femenina (Barnes & Schoenborn, 2003; Burton & Turrell, 2000; Castro-Carvajal, Patiño-Villada, Cardona-Rendón & Ochoa-Patiño, 2008; Centers for Disease Control and Prevention [CDCP], 2003, 2007c; Curi, Gomes, Kingdon & Costa, 2003; Florindo et al., 2009; García-Ferrando, 2001; Martínez-González et al., 2001; National Health Service Information Centre, Lifestyles Statistics [NHSICLS], 2009; Porras-Sanchez, 2009; Ruiz-Juan, de la Cruz & Piéron, 2009a; Ruiz-Juan & García-Montes, 2005; WHO, 2003b, 2003c). Nuestros resultados apoyan dicha tendencia, ya que la preva-lencia de los activos fue mayor en los varones que en las muje-res.

Al parecer esta premisa se presenta de forma generalizada a través de diferentes culturas y poblaciones, sin embargo, no podemos dejar de mencionar que esta situación no es más que una tendencia, ya que existen estudios donde la superioridad de los varones para la práctica no se presenta de la misma forma, tal es el caso del estudio en la población de Riyadh, Arabia Saudita (Al-Hazzaa, 2007), donde los varones se mostraron más inactivos que las mujeres.

En el caso específico de la población de Monterrey, las mujeres son las que presentan mayores probabilidades de pade-cer enfermedades que ponen en riesgo su salud física y mental. Por el contrario, la intervención eficaz para promover la partici-pación regular de las mujeres, puede ser el primer paso para reducir considerablemente las tasas de mortalidad provocada por las enfermedades crónicas no transmisibles en nuestra po-blación. Estamos de acuerdo con García-Ortega et al. (2009) al considerar como fundamental los estudios de género en la po-blación de Monterrey a fin de identificar los principales proble-mas y necesidades específicas de los regiomontanos en diferen-tes ámbitos.

En este sentido, la edad, es otra variable biológica que juega

un papel importante en la forma en cómo se comportan los individuos respecto a la actividad física en el tiempo libre (Buckworth & Dishman, 2002; J. Sallis & Owen, 1999).

Los resultados de nuestro estudio revelan que los regiomontanos más jóvenes son más activos que aquellos de mayor edad, además, la prevalencia de personas activas fue disminuyendo progresivamente a través de los diferentes gru-pos de menor a mayor edad.

Diferentes investigaciones sobre esta línea (Borodulin, Laatikainen, Juolevi & Jousilahti, 2008; Burton & Turrell, 2000; Curi et al., 2003; García-Ferrando, 2001; Martínez-González et al., 2001; Ruiz-Juan & García-Montes, 2005; Varo et al., 2003) (Florindo et al., 2009; Porras-Sanchez, 2009; Ruiz-Juan, de la Cruz, et al., 2009a) e informes de salud (CDCP, 2007a; NHSICLS, 2009; WHO, 2003a, 2003b) coinciden con nuestros resultados al afirmar que, la edad avanzada, está negativamente relacionada con la práctica física regular durante el tiempo libre. Con base a lo anterior, los regiomontanos con edades avan-zadas son los que podrían adquirir o prevalecer altos riesgos de salud, ya que el deterioro biológico natural que ocasiona el paso de los años puede aumentar con la inactividad. Esto reduce el efecto protector que la práctica física regular brinda a este sec-tor de la población para prevenir y tratar diferentes problemas como el desarrollo de diferentes enfermedades y el riesgo de sufrir caídas.

Tal como argumenta (Sallis, 2000), la edad en que la práctica comienza a declinar oscila entre los 13 y 18 años, cuando la exigencia académica puede ser mayor entre los jóvenes. Este decline puede seguir aumentando a medida que se van adqui-riendo responsabilidades más serias como el trabajo y mantener una familia, reforzando el comportamiento inactivo a través de las diferentes etapas de la vida.

Nuestros resultados sobre el nivel de práctica física y el nivel de estudios, revela que las personas con mayor nivel de estudio tienen una asociación positiva con la práctica física, es decir, la prevalencia de regiomontanos físicamente activos es mayor en los que tienen altos niveles de estudios terminados en comparación con los niveles más bajos. Además, la proporción de activos incrementó progresivamente a través de los diferen-tes niveles de estudios.

Nuestros resultados apoyan los resultados de diferentes investigaciones (Castro-Carvajal et al., 2008; Florindo et al., 2009; García-Ferrando, 2001; Martínez-González et al., 2001; Porras-Sanchez, 2009; Ruiz-Juan, de la Cruz, & Piéron, 2009b; Ruiz-Juan & García-Montes, 2005; Varo et al., 2003) e

infor-Sexo Edad

Estudios Edad-Sexo

Figura 4. Comparación de porcentajes de los que n unca han realizado actividad física, según sexo, edad, sexo-edad y nivel de estudios.

0 10 20 30 40

Varón Mujer

0 20 40 60 80

16 a 30 3 1 a 45 46 a 6 0 Más de 60

0 20 40 60 80

16 a 3 0 31 a 45 4 6 a 60 M ás de 6 0 Var ón Muje r

0 10 20 30 40 50 60 70

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mes de salud (CDCP, 2007b), que sostienen que los sujetos con mayor nivel de estudios completados, son más activos durante el tiempo libre que su contraparte con bajos niveles educativos. Esta conclusión parece contradecir las diferencias estableci-das por la edad, ya que, a medida que se tienen mayor grado académico, la edad de los sujetos aumenta lo que, según la lite-ratura, provocaría el decline de su actividad. Una posible expli-cación a dicha contradicción, puede ser que los sujetos con mayor preparación académica presentan una mayor concientización sobre los riesgos de salud que genera el estilo de vida sedentario, así como una autovaloración entre los benefi-cios de la práctica y los riesgos que conlleva la conducta física-mente inactiva. Por otro lado, las personas con menos nivel académico podrían estar desempeñando trabajos donde se re-quiere mayor esfuerzo físico como los obreros, campesinos y albañiles, reduciendo las ganas de realizar actividad física fuera de su jornada laboral.

Por lo anterior, consideramos necesario realizar más estu-dios que analicen las diferencias entre el nivel de estuestu-dios, la ocupación principal, la actividad física de vida cotidiana y la realizada en el tiempo libre, así como los aspectos y procesos psicológicos que intervienen en la práctica física de los regiomontanos.

Se puede concluir examinando que las variables biológicas y socio-demográficas (sexo, edad y nivel de estudios) inciden en la adherencia y el abandono de la práctica físico-deportiva, des-tacando los siguientes aspectos:

 Ser varón, tener entre 15 a 29 años de edad y estudios

universitarios terminados, son las principales características de los regiomontanos físicamente activos.

 Ser mujer, tener de 45 a 59 años y preparatoria

termina-da, son las principales características de los regiomontanos que abandonaron la actividad física.

 Ser mujer, tener 60 años o más y no poseer estudios,

son las principales características de los regiomontanos que nunca hicieron actividad física.

Referencias

Al-Hazzaa, H. M. (2007). Health-enhancing physical activity among Saudi adults using the International Physical Activity

Questionnaire (IPAQ). Public Health Nutrition, 10(01),

59-64 M53 - 10.1017/S1368980007184299.

Barnes, P., & Schoenborn, C. (2003). Physical Activity Among

Adults: United States, 2000. Advance data from vital and

health statics, 333.

Barrios Duarte, R., Borges Mojaiber, R., & Cardoso Pérez, L. d. C. (2003). Beneficios percibidos por adultos mayores

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Tabla 1 Comportamientos ant e la pr ácti ca físico-deport iva de la poblaci ón de Monterrey con 15 años o
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