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La deuda latinoamericana

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PEDRO-PABLO K

UCZYNSKI

LA DEUDA

LATINOAMERICANA

1

¿Es este rumor que se escuchaelpresagio de unainm inen te segunda crisis de los países latinoamericanos y de otros paí-ses deudores, o esélinicio de la recuperación económica del mundo, que habrá de apartar gradualmente a los acreedores y deudores por igual del borde de un abismo financiero ?

En este artículo empezaré por hacer un breveanáli sis de los elementos que hacen de la deuda latinoamericanaun pro-blema mucho más grave que el de la deuda de los países en desarrollo (o socialistas) de otras área s. En seguida examinaré los acontecimientos ocurridosa partirdel otoño pasado, que llevan a la conclusión de que actualmente se vislumbra'una verdadera brecha entre los déficit de las cuen-tas corrientes de los países latinoamericanos ylas fuentesde financiamiento externo que son necesarias para balancear esos déficit.A este planteamiento del problem ale sigueuna evaluación de los requerimientos generales y específicospara adoptar acciones concretas, incluyendo una revisión de las propuestas existentes y mis propias sugerencias específica s. Estas últimas incluyen medidas que podría n adoptarse a coro to plazo'para mejorar las perspectivas deunare.cuper~ción duradera. Mi tesis central es que el problem a sIgue SIendo grave y que se necesita urgentemente toma rmed idas adicio-nales y elaborar planes para prevenir posibles eventuali-dades.

El problema de la deuda de los países en desarrollo esprin ci-palmente un problema latinoamericano. Eltamaño rela tivo de la deuda de la región es mucho mayor que enel casode otras áreas en desarrollo; su composición (dosterc~ra.s par-tes proceden de la banca comercial) le~onfierev~nclmlentos a corto plazo y tasas de interés comerciales;lo~ingresosp~r conceptos de exportación con los cuales se pudieradar servi-cio a la deuda son modestos en relación con el monto de ese servicio. Estos factores demuestran que es poco probab le que los graves problemas económicos que la mayor part ede

Pedro-PabloKuczynski es presidente de la FirstBostonInterna tiona lyd i-rectoradministrativode la First Boston Corporation.De 1980 a 198~~ue Ministro de EnergíayMinasdel Perú.Anteriorm enteprestó sus servicios en elBanco Mundial,en el Fondo MonetarioInternacional(F~I)y~nla CorporaciónFinancieraInternacional ;enel sectorprivad oh~ ~ldoSOCIOde Kuhn,Loeb y Co,International,ypresiden tedeHa~coMining,Inc.,en Pittsburgh.Es autor dePeruvianDemocrac;:~nderEconomicStress:An A« ount01 th«BelaundeAdministration,1963-68.Las opInionesexpresada s ene~teanículo son personales.El autor agradece a la Dra.Elizabeth K.Rab itsch,de la First Boston ,por la ayuda proporcionadaen relaciónconlos anteceden tes deesteartículo, .

, © ForeignAffairs.

los paises latinoamericanoshan en fre nta do enel últ imoaño se extiendan,al menos con lamisma fuerza,a otrasáreas en desarrollo.Po r otra parte,la conce nt rac ión region aldel pro-blem a significa que prácti cam ent e todos los pa isesde Amé-ricaLatina y el Caribe sonconside ra doscomouno solo por los pres tamistasde la ban ca come rc ia l,actitud queha red u-cido drásticamente la entra da deca pitala laregión,sin to-mar en cuenta la sdiferenciasque existe nentrelos paises,y haciendo much omásdificil la tarea de recuperación.El he-cho de queladeuda externa se haya formado a lolargo d la

última década, aunque de man ra e pe ialen los últimos

cua troaños, revela que 1problema no óloe cí li o,sino queesalar go plazo.Al igualqu n unacarástrof natural ,las

medidasde ernerg n ia on tituyen el primerpa o, guid as posteriorm nte porla re onstruc ión yla r uperación.

Laselevadasla a d interé d 1981· 82, ju nto on 1, in s -perad a inte n ida d y duración d la re e ión in t rn: iona l, que result ó n un grav d I riorod la ond icion di

o-rnerciod lo pal n d arrollo,fu ronlo fa tor qu d

e-sa ta ro n la crisis dela dudade1982-83.Ara ízdela ri isde

la duda d Ar ntina y Méxi o, interrumpieron lo

otor gami ent o d préstamosporpa rl ed lahancacorn r ial

internacional, forzando, omo ra d p rar , la rcn -gociación de parl e de la deudr ext rna el Brasil, 'hil y

Ven ezuela,a ícomo de E uador,P rúy ru ua ycon lab

an-ca comercial.

Secree quelospagosdelosint re esd 1983 obrela deu

-da externa de los pal s s de Amér ica Lat ina yel aribe s.e aproxim a rán a los 40 mil rnillone de dólares nortearneri -canos,au ncuandolaslasasinternacionalesdeinterésa co rto plazo no seeleven má s allá del nivel en el queest aban a la

mitad del año. Esta cifra deberácoteja rsecon la correspo n-diente al proyect ode exportación de merca~cíasde alrede-dor de 96milmillon esdedólar esnorteamericanos,compa -radaco n 110millones en 1981.Au nq ue pudiera lograrseuna important e y pront a recuperación de lo i~g~esos de ex-portacióncom o result ad ode un renovadocrec lmlen t.o econó-micoenlos paí ses indus trializados,el monto de los1~lereses sería todavía muy elevado, y probablemente contl nuar~a durante 1984 y 1985, a menosque hubiera una afluencia compensatoria de capital. El problema inmediato para I~s principalespaí sesdeud oresla tinoa m~rica noses:porconsi -guiente,simp ley ser io:las fuertes salidas de ca pita l no pue-den co mpa rarse con sus entradas. .

Aun cuando los países en desarrollo,cualesquie ra que fue-ran sus niveles de ingresos,sufriero ninte nsamentelas conse -cuenciasinternacionalesde larecesió n de198 1-82, elaspec -to del problema relacionadocon la deuda está concentra do básica mente en América Latina.Evidentement e,otrasáreas endesa rro llo tienen también importantesproblem a s

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nados con la balanza de pagos. Gran parte del Africa subsa-hariana ha estado sumergida en un problema crónico rela -cionado con la balanza de pagos a partir de los aumentos en el precio del petróleo a principios de la década de los setenta Algunos importantes paises exportadores de petróleo corno Indonesia y Nigeria, se han visto atrapados en problemas fi-nancieros y económicos como resultado de la caída de los .precios del petróleo y lared~c.ci?nde los volúmenes exporta-bles. Otros, como Corea, Filipinas y Yugoeslavia han sido duramente golpeados por la recesión internacional. Sin em-bargo, el problema más importante producido por dicha re-cesión y por las elevadas tasas de interés de 1981-82 está con-centrado en América Latina. Sólo Filipinas, de entre los pai-ses que aparecen en el cuadro, tiene nivelesde adeudo compa-rables con los de los principales prestatarios latinoamerica-nos. (Ver cuadro 1).

El problema no es sólo de estadística. El hecho de que la ma-yor parte de los bancos internacionales hayan reducido tan

brusc~mente. el ?torgamiento de nuevos préstamos para AméricaLatina sm tener en cuenta las diferencias que exis-ten entre los países, como no sean las operaciones relaciona-das con la restructuración de la deuda y los programas de es-tabilización apoyados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha tendido a precipitar los problemas relacionados con los pagos. Aun para los paises poco endeudados, como Colombia y Trinidad Tobago, resulta difícil obtener nuevos pr.éstamos.Afortunadamente, estas actitudes de los presta-mistas, que. han pasado del optimismo al pesimismo,no se han extendido a las economías de Asia, de suerte que enel momento actual no existe un gran riesgo de que la crisis de la deuda pueda llegar a generalizarse.

El hecho de qu<: el problema de la deuda sea principal, aunque no exclusivamente un problema latinoamericano queda ilustrado por dosaSI~ectos importantes del cuadro:'

- La: proporción entre el monto de la deuda pendiente yel flujo de los ingresos por exportación de mercancías, que proporcionan las divisas para el servicio de la deuda -admitiendo que ésta es una medida muy simplificada de la carga de la deuda'-> es superior a tres a uno enel caso de América Latina, comparada con alrededor de uno a uno para el resto del mundo en desarrollo. -Como resultado, este año (1983) los países de América

Latina y el Caribe como grupo tendrán que dedicar,de acuerdo con las actuales tasas de interés, alrededor del 42% de sus ingresos por exportación de mercancías para pagar los intereses de su deuda externa, en comparación con un promedio del 12% para otros países en desarro-llo.Esta proporción se aproxima al 50% para los gran-des deudores como Argentina, Brasil y México. La si-.tuación puede compararse al propietario de una casa que tuviera que dedicar la mitad de su ingreso mensual a pagar los intereses de su hipoteca.(Estas cifras supo-nen que las tasas mundiales de intereses no se elevarán durante la segunda mitad de este año,y que los ingresos de exportación están parcialmente comprometidos.) Es obvio que los pagos de capital no están considerados en estas cifras.En relación con las deudas a mediano y a largo plazo, los pagos de capital representan aproxima-damente otro 20% de los ingresos de exportación de América Latina en conjunto,con arreglo a los refinan-ciamientos que se han acordado o que están a discusión hasta esta fecha, en 1983.

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ventas de exportación ,de42milmillones de dólares no rtea-mericanos en 1981 a 34mil millones en 1982,tuvoun costo directo de entr e 100mily 130 mil empleos perdidos en Esta-dos UniEsta-dos,y se continuó en 1983.5Aun cuando América La-tina absorbe únicamentealrededordeun 7% de las e xporta-cionesde los países indu st rializados, la bru squedadde la ca í-da de lasexportaciones,que afecta enpart iculara las indus-trias que ya estaban encrisis,comolas quefa b rica n equipos y maquin a ria,es sin duda un obstáculopara la recuperación económica mundial. Para algunos paíseseuropeos, la caída de las ventasa los paísesen desarrollo podría ,en este año, im -plicarla diferen ciaentre una leve recuperacióneconómica y la ausenciatotal decrecimient o económico.

Un tercer puntoesel gradode la depresión económica en América Latina . Duran te cierto periodo de 1981, algunas economías , en part icu la rladeMéxico, se proteg ieronde la recesión mundial solicitandoimportantespréstamos del ex-tranjero parafinanciarlainver sión yelconsumo públicos.Al suspenderse los otorgamientos de préstamos y adoptarse medidas deajusteaplaza das porlargo tiempo,como la deva-luación y la red ucció n del gastopúbl ico,lareces ióntuvo un doble impacto. La s devaluaciones tuvieron que ser mucho mayoresque si se hubiera nhecho ensu moment o, dando un tremendo ímp etua la inflación. México tuvo una devalua -ción de alred edor de400%(entérminos depesos por dólar) entre mediadosde 1982y media d os de1983.En Argen tina, Chile, Bra sil y Venezuela han ocurri do devalu aciones simi-lares durante el mismo periodo.

El efecto prod ucido en elsector ind ustrialprivado, que en todos estos casos habíarecibido estímulos basadosenlas

po-líticasde las autoridades para pedir préstamos en el ext ra n-jero, ha sidodevastador:las ventas internas,en algunos ca. sos,han disminuidoen 30-40%en términos reales,ya quelos ingresos han ido a la zaga de la inflación.Esto ha reducido drásticamente la capacidad de las empresas degenerarflujo de efectivo,en tanto que la cantidad necesariaen moneda lo-cal para el servicio de la deuda externa ha aumentadotre so cuatro veces en el último año. No es exagerado decir que buena parte de la gran industria privada de AméricaLatina -para no mencionar a las empresas estatales crónicam ente enfermas- está, efectivamente,en bancarrota.La intensifi. cación de las barreras comerciales a nivelmundial, como re. sultado directo de la recesión internacional,agrava el pro-blema.

La políticade estimulación de las economíasa través del gasto públicoalcanzó su máxima expresión en 1982;en Ar-gentina, Brasil y México, los déficit del sector público en proporción al Producto Nacional Bruto (PNB) alcanzaron niveles de 14, 12y casi 17% respectivamente. Los déficit de esta magnitud fueron la causa de grandes devaluaciones de los tipos de cambio,y esta combinación ha hecho crecer las tasas anuales de inflación ,hasta 1983,a quizá300%en Ar-gentina,alrededor de 130%en Brasil y más de 100%(a u n-que está disminuyendo)en México.Estas cifras es tratosféri-cas a la larga conducen a graves tensiones sociales y polít i-casoDe manera inevitable,el proceso de fortalecimiento de las finanzas públicas crea por un tiempo una inflación y un descontento aún mayores, al elevarse los precios de las em-presas públicas y los imp uestos.

CUADRO I

ESTIMACION DELMONTO DE LA DEUDA DE ALGUNOS IMPORTANTES PAISESEN DESARROLLO

(cantidadesen miles demillones de dólares norteamericanos)

(a) (b) (c) (d)

Totaldeudaex- Export ación Relación Interés esti-terna, incluido merc ancíaFOB de (a)a mado pagadero lonodesernbol- estim a da (b).Deuda en 1983 como sado.Fines 1982 para 1983 a export. %de exporto(b)

...

Arge ntina 39 9 4.3 50

Brasil 86 22 3.9 46

Chile 17 4 4.2 50

México 86 22 3.9 46

Venezue la 33 14 2.3 29

TOT AL AMÉR ICA

42

LATI NA! 330 96 3.4

Argelia 15 12 1.3 14

Indonesia 22 19 1.2 21

Corea 37 24 1.5 18

Filipina s 21 5 4.2 48

Nigeria 11 12 0.9 11

TOTAL OTROS P

Af-12

SES EN DESAR RO LL02 350 330 1.1

I Incluidoslospaísesdel Caribey otros noenumerados.

, Todos losdemáspaísesen desarrollo,exceptolas economíascentralmenteplanificadas y lospaísesde Medio Orienteque pertenecen a laOPEP.

FUENTE:Deducidoporel autor,delBank for Intern ational Settlements,MaturityDistribution oflntemationalBank Lending (July~9~3) ;~organ Guarant yTrustCo.,WorldFinancialMarkets(June 1983);FondoMoneta rio Intern acio-nal,lntemational FinancialStatu,llCs,vanos números,yBancoMundial,variosAnnualReports.

NOTA: Estos cálculos están sujetos a error,y deberá nemp learse concuidado.

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Nadie puedenega r la urgentenecesid~dde unacir~gía fi-nanciera mayor,part icula rmente en los nposdecambl~y en las finanzas públicas. Sin embargo,e~carácterr~pentlnoy las dimensionesdelasmedidas requeridas,ademasdelac a-rencia de una entr ad a importante de capi tal externo que ayude a realizar el aj uste,est~,crean? o una mezcla pot en-cialmente explosiva de red ucciónde Ingresos,.aume~to del desempleo e inflación galopan te. Pa~a Amé~lca. Lat.l~a en conjunto,1983fue elterceraño sucesivodedlsmlnuclo~del ingreso realpor per sona.Calculoquea 1,0I~rg?d~1 periodo 1981-83 elingresoreal por ca beza habra dlsmlnuld~en un 10%, yen porcentajes mayoresen los grupos .de medianos y bajos ingresos,como los trabajadoresdel gobiernoy los tra -bajadores de serviciosnosindicalizados. Lastasasde de sem-pleo,quesonrealmente muydifícilesde medir enAm~ric.a Latina,proba blemente oscilan cercadel~O%en l~s pnn cI-pales centros ind ustrialescomo BuenosAires,la Cluda.d d.e

México,Sao Pau lo y Santiago, sinconta rel desempl eoind i-recto de la genteque notra baja detiempo completoo que vendebilletesdelotería y baratijas en lasesquinas."Con el debilitamiento gradual del sistema de familias extendidas que ayuda na sus parientes,ysinconta rco nseguros.ded e-sempleo, esas cifrasno podrán sostenersepor muchouernpo, ¿Por quéno ha habidoun estallido social hasta ahora?No existeuna respuestasencillaogeneral. En elcaso deMéxico, porejemplo,el rápidoaumento delosingresoshasta1981ha suavizado un tanto lasituac ión,delamism aman eraquela emigración temporal o perm anente a Estad os nidos. Una tradi ción y una organi zaciónpolítica bien disciplinad as, con uncerca nocontroldelosprincipal essindicatos,hanp ermi-tido algobierno mantener los ajustessalarialestras delos aumentosdelos precios,elementoclaveen laluchacontrala inflación. En otros casos, la falta de reacciones aparentes

puede provenir de lorepentinodelcamb io,quehadejad o a laspoblacionesatónitas, por así decirlo.Otro elemento ha sido elaná lisissostenido de losaspectoseconómicosen la prensa que,como resultad odelaumento delacapacidad de leer y escribir enlas zonas urbana s,ha crea doconciencia de la magnitud delosproblemaseconómicosquese enfrenta n. ElnuevoMinistrode Finanzasde Perú,por ejemplo,recibió una respuesta púb lica tan favorab le como inesperad a, a principiosde1983, a su programa,en el que reducealm áxi-moelgasto púb lico.Sin embargo,en términos generales,si falta elpa nen la mesa ,estosaspectospositi vospueden , con eltiempo,seranulados por las fuertestensionessociales.La combinación de inflació n, desempleoy disminución de los salariosreales proporciona un terreno propi cio pa ra tales tensiones. Generalm ent elos estallidos no se anuncian.

Desdeel puntode vistapositivo,elacontecimientomás im-portan tedel año pasad ofue el deseoincu est iona blede casi todos los gobiernos de poner orden en susesta dosfina ncie-ros.Brasiltomó esa decisióndesdediciembrede1980,pero se necesita tiempo y un ambiente internacional acogedor para tener éxito.Todoslosgobiernos delasprincipalese co-nomías de la región handado pasos importa ntes,y ena lgu-nos casos drásticos, en los últimosseis a nueve meses.Sin duda,la interrupción de nuevospréstamo simportantes por parte de los'ba ncos comerciales haconstituidoel principal estímulo para tales medidas.Sin embargo,esainterrupción es también la mayor interrogantesobre la posibilidadde que los programas de estabilizaciónpuedantener éxitodentrode un periodo razonable.Volveremos más adela nte sobre este importante problema.

El otro aspecto positívo, aunque también condicionado,es

la disminuciónde las tasas de interés a nivel mundial desde mediado sde1982.El tipo interbancario de Londrespara de -pósitos a seis meses,que ha sido la base para la mayorparte delos préstamos bancarios internacionales, descendió desde un 16%enjunio de1982 hasta un 10%en el último trimestre de 1982.Después de un ligero descenso durante el primer trimest re de 1983,la tasa había vuelto a aumentarhasta un 10%para mediados del año y se elevó después hasta elll%a media dos deagostode 1983. Sin embargo,dos puntos condi-cionan este progreso:el importante aumento de las comis io-nes bancarias por encima de esta tasa básica,y la ince rti-dumbre que rodea a las futuras tasas de interés.

Elaumento de las comisiones bancarias es particularmen -te impor tante en el caso de México, que pagaba márgenes muy bajos sobre latasa interbancaria.Con las nuevas comi-siones, México pagaalrededor del 13% a mediados de 1983 sobre el refina nciamiento de su deuda (que asciende a cerca de 40milmillones de dólares norteamericanos de los 60 mil millonesendeudade tasa variable). Este nivelresulta de tres cambios:la tasabásicaes ahora (según la opción de los pres-tamistas)latasa prima sobre préstamos en Estados Unidos, que genera lmente esmáselevada que la tasa interbancaria

(q ue esuna tasa de interesessobre depósitos);la dispersión sobre la tasabásicase ha elevado sustancialmente,y se han agregado a losrefinanciamientos y a los nuevos préstamos relacionadosconellos diversastarifas adicionales,En los re-financiamientos negociados para Argentina, Brasil, Chile, Ecuador,Perú y Uruguay seincluyen comisiones similares. La mayor partede estos países estaban ya pagando costos más elevados queMéxico,por lo que el efecto producido en ellos porloscambioses menor. Además, existen razones que explicanesos cambios:lastarifas del manejo de los nuevos préstamo s son lasnormales (aunque las nuevas comisiones seca rgan al iado más elevado),yel cambio a una opción a una tasa prima básica era importante a fin deconv~ncera los bancos regionales más pequeños de Estados Umdos de que mantuv ieran los préstamos. Por otra parte, el argumen-to deque el alza de las comisiones se justifica debido a que losdeudoresahorarepresenta n mayor riesgo es más discu ti-ble. En primer lugar, el riesgo se vuelve difícil de medir cuandoun deudorno puededar servicio a su deuda; ningu -na prima puedecompensar ese riesgo.De hecho, en el caso de las principales corporaciones norteamericanas y cana-dienses que han sufridorestructuraciones de sus deudas en los últimos años, la tasa de interés cobrada por los bancos duranteel periododereorganización a menudo ha estado

por

debajodelastasascomerciales.Estas corporaciones han esta-dorepresent adaspor asesoresfinancierosindependientes de los bancos:hasta ahora, la mayor parte de los deudores lati -noam erica nosno hanquerido desatar antagonismos frente a susprestamistascontratando asesores financieros indepen-dien tes, a pesarde que la historia de los refinanciamientos hechoshastael momento demuestra que una opinión del ex -terior pudo habersido valiosa en relación con las posibilida-des realistas-de dar servicio a la deuda.

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tad del año, como pronostican algunos economistas, debi-do a los efectos de los déficit presupuestarios norteamerica-nos presentes y futuros, elaumento total del costo del servi-cio de la deuda para América Latina a partir de la primavera de este año sería de alrededor de 5 mil millones de dólares

~orteamericanossobre una base anual,suma muy significa-uva en un momento de reducidas entradas de capital. En

re-su~~n, la disminución de las tasas de interés -aunque es positiva en general- plantea problemas enelpresente ei n-certidumbres para elfuturo.

Un tercer aspecto positivo, que deriva de la baja de lasi m-portaciones y de los pagos de intereses, es la brusca reduc-ción del déficit de la cuenta corriente de la región, que es de

.

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hecho un requisito para obtener financiamiento del exterior

y que permanece después de que la entrada corriente de ca-pital, principalmente por la exportación de bienes y serv

i-cios,ha sido utilizada para cubrir las salidas, principalmen-te por importaciones y pago de inprincipalmen-tereses. La misma natura-leza de las economías en desarrollo,que necesitan importar capital conelfin de complementar sus insuficientes ahorros nacionales,implica un déficit en su cuenta corriente,y por tanto, la necesidad de obtener préstamos del exterior y atraer capitales de inversión.No obstante,América Latina y el Caribe, principalmente como resultado del amortigua-miento de ingresos y la gran disminución de importaciones del año pasado, han reducido en buena medida su necesidad de financiamiento externo. El déficit de la cuenta corriente de la región ha descendido de 38 mil millones de dólares en 1981 a 33 mil millones en 1982, y se espera que baje hasta al-rededor de 18 a 20 mil millones en 1983 -suponiendo que las tasas internacionales de intereses se mantengan a los ni-veles de mediados del año.Si las tasas de interés llegaran a aumentar, el rezago financiero comenzaría a aumentar de nuevo. El regresar a las tasas de interés que prevalecían a

mediados de 1982,por ejemplo -a pesar de que es muy poco

p~ob~ble-,anularlatot~lmentelos adelantos logrados en el

déficit de la cuenta comente del año pasado.

El aspecto crucial del problema es que,aun cuando el re-z~g?financiero ha disminuido considerablemente,la dispo-?lbJ1l~adde recursos externos se ha reducido aún más. La m~ertldumbre acerca de cómo habrán de financiarse a sí

mismoslos países de América Latina yel Cari bedurante los siguientesdos años constitu yeuna seria preocupación,tanto

por parte de los prestamistas como de los deudores.Las ten-dencias futuras de los otorgamientos de préstamos de la ban-ca comercial son inciertas, yparte de los nuevospréstamos que han acompañadoa las recientesrestructuracionesde la

.

.

-

-

--deud a ala banca comercialseusa para finan iar las elevadas comisiones que está npor encimadelatasa básicade interés.

Las inversiones extra njeras directas, que hasta hace muy pococubría nentre la quintaylacuarta partedel déficitdela

cuenta corriente,hanbajad o súb ita me ntecomoresultad o de

la recesión en lospaísesindustri alizados y ahora tambi én en América Latina.El retorn odelos capi ta lesquesalieron de

un buen númerodelos principalespaíses de AméricaLatina

en los últimos años podría serimporta nte,aunque toma rá tiempo.Porúltimo,comose verá más adela nte,las ins titucio-nes multilateralesdedesar rollo-com oel Ban coMund ial y

el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)- tienenque

hacer frente a la limita cióndesus recursos.Las cifrasactua -lesson prohibitivas.Lasfuentesdela afluencia netade ca pi-tal -alrededor de8 milmillonesdeprést am os banca riosc o-merciales,aproximadament e 2milmillonesdedesembol sos

netos por parte delosban cosmultilat er alesdedesarrollo,y

una cantidad equivalent ede créditos de proveedoresn

ego-ciados anteriorment e- dejan un important e rezagofinan

-ciero,que no podría cubrirsecon las inversiones privada s.

De esta manera,aun cuandoeldéficit de la cuenta corriente

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ha disminu ido,el problema que represen ta cubrirloes

mu-cho más serio.

En suma,ya pesarde losdrásticos ajustes hecho spor los paísesdeudores yde lasmedidas adoptada spor elFMTYla comunidadbancari a,existe la seriaposibilidadde queel

dé-ficitde la cuenta corri ente latinoamericana para esteaño(y las cantidades equipara bles queseprevénpara 1984 y 1985) no pueda sercubierto.Elresultado no podría serotro que el deterioroprogresivode lasituacióneconómica delosprin ci-pales paíseslatinoamericanos,con peligr o de veramenazada

su estab ilidadpolítica, yunaespiral de aconteci mientos que podrían implicar inclusola inca pacidad de cumplirconlos

pagos de losintere ses sobre lospréstamos.

IV

¿Es posibleesperar que estos paisesresuelvansus actua les

situaciones económ icas yfinancieras?En losúltimosmeses se han desarrollado va rios proyectos que muestran cómo puede lograr seesta rneta.! Casitodos estos proyectos seña -lan que silas economíasindustrializadas crecena un ritmo razonable (más o meno s 3%poraño),sila s tasasdeinterés no asciend enporencima delosnivelesdemediad osde1983

(10% par alatasa interb an cariadel eurodólar a seismeses), y,de ma nera espec ial,si puede mant enerse un mlnimode

afluencia de capital,la mayor parte de los principales d u-dorespodríanreasum irsucrecimie ntoeconómicoydar e r-vicioa sudeuda externaconcierta comodidad aprox

imada-mente para 1986.Sinemba rgo,elpanoramae muy incier -to.Casi todoslosproyectosdestacan la exc siva limitación delespacio paramani obr ar en los próximos dos o tr saños. Lasrelaciones entre prestam istas yd udoreshan creado ungrado deinterdependencia poco común, deman era es pe-cialcon laban ca comercial,que ha propo rcionado 1gru so del capita lexterno a Amér ica Lat ina en la última décad a. Estas relacionesse asemejan unpoco ados personasquese encuentran enunsube ybaja:si unade ellassaltader p n -te,esprobablequelasdospuedanlastimarse.Si laspérdidas son cua nt iosas,losprincipalesbancoscome rciales intern a-cionalespodríanresult ar afectados enelcaso dequelosp al-ses fueran incapacesderesolverelproblema,que concierne no sóloalos bancosde EstadosUnidos, sinotambién alosde Europa,Canadá yJap ón,asícomoparte dela deuda a los proveedores.

No obstan telo anterior,ya quegra n partedeladeuda la-tinoamerican aha sidoabsorbida por bancosnort earnerica-nos (alrededor de45%de la deuda con labanca comercial), es probable que a Estados Unidos lecor responda tomarla iniciativaen este aspecto. El hechoderedu cir considerab le-mente el ingresonetopodría afecta r a algunosde los bancos más importantes si una gran cant idad de lasreservas par a

pérd idaspor préstamostuvieraque ser dest inad a a lasprin -cipales deudaslati noa mericanas,en elcaso deque los pagos

de losintereses se retrasaran grandemente.Losban coshan

dedicado ya dichasreservasa algunas de ladeudasdelsector privado latinoamericano.

A fin de poder encontrar una solucióna losproblemases necesario modificar el clima de desesperanza que impregna la atmósfera internacional en la actualidad,particularmente

en los países deudores.Este pesimismo podrla inducir a al-gunos de los deudores a abandonar el difícilcamino de la disciplina y los ajustes financieros yverse tentados a adoptar soluciones aparentemente más sencillas,como una asocia-ción de deudores.¿Aumentar las exportaciones?Las cuotas

de importaciónsobre los hilados, el jugo de naranja,losa ce-ros especiales,que no son más que tres ejemplos recientes,

están transmitiendo un mensaje falso.¿Más fondos

oficia-les?Aunel incremento del 50%en la cuota para el FMIha

tenido que librar una fatigosa batalla en el Congreso

nortea-mericano. ¿La recuperación económica del mundo ind us-trializado?Las elevadas y ascendentes tasas deinterés real

podrían obstac uliza r la recuperación.Mientras que tanto losprestatarioscomo los prestamistas buscan soluciones,se encuent ra ncon laspuertas cerradas y los caminos

bloquea-dos.

Otra necesidad importante es la de mantener una

atmós-fera de calma.Cada nueva confrontación crea un ambiente de crisisquehace difícil mantener un flujode préstamos por parte de los bancos menos involucrados a nivel intema

-cional. Los bancos más pequeños,conocidos como "reg

io-nales", que representan alrededor del 15% de la deuda

internaciona l pendiente de América Latina a los bancos comerciales,obviamentedesean escapar de estos préstamos,

tendenciaquehabría de ejercer una fuerte presión sobre los gra ndes ban cosparaque aumentaran su participación aún

másdelo planeado.Hasta ahora se ha evitado una confron

-tación,perolos rumores de una crisis inminente en determi

-nad o palsafectanla confianza en forma negativa.

La sensibilidad de los problemas particulares de los países e ilustra conelcaso deBrasil,que se enfrenta a un progra

-made ajustes muydrásticocon el FMI. En la fecha en que se scribeestearticulo,pareceque el FMI ha restaurado la ca -pacidad de Brasilderetira rfondos en los términos acorda -dosant riorrnente,despuésde que el pals implementó una nu va erie de medidas anti nflacionarias, principalmente conelfin demantener los aj ustes salariales por debajo de la inflación.Esto haevita do,por el momento,un serio proble -ma alosotorgantes depréstamosa Brasil,cuyos desembol -sossobreun préstamo de 4mil 400 millones de dólares nor

-t amer icanosestán vinculadosal pagodel serviciofinanciero

d ·1FMl.Noobstante,la escasezde otras formas de afluencia

decapitalcontinúa haciendo difícilpara Brasil cumplir con el pagode losinteresesa tiempo.Ya que los problemas se

vent ilanenpúblico,incluyend oel requerimientoinicial tan publicitado,por part edel Ban code Liquidaciones Interna-cionales,dequeBrasiltenía quepagarun préstamoanterior

de emergencia oportuna me nte,latareade evitar las

confron-taciones ylasposiblescrisis se vuelve más difícil.

Hasta ahora,losmecanismosdel mercado han manejado

los problemas de los pa íses deudores conforme se han

present ado. No obstante, no se sabe si estosmecanismos puedan continuar siendo efectivos por sí mismos, sin la

direccióndelos gobiern os delosprincipales países indust

ria-lizados.Par a losbancosqueotorganlos préstamos ,surge un

seriodilema : por unaparte,es evidente que no pueden cont i-nuarconcediendopréstamos en la forma tan arriesgada en que lo hicieron de 1979 a 1981 ;porotra parte,si el

otorga-miento de préstamo s no se expande moderadamente,será

muydifícilpara los prestamistas cobra r los intereses delos préstamosanteriores. Para los gobiernos deudores,la mayor

partede los cuales reconocen la necesidad de adoptar med

i-dasde austeridad,el problema esque ésta puede implicar un altocosto en términos sociales ypolíticos, yque puede no ser

factibleaplicarun método gradualdebidoa la falta de fina

n-ciami entoexternoya la demora en la recuperación de ingre-sos por exportación.

Másquediscutirsi estamos o no en crisis, o si se trata de

(7)

-gar) o de una falta de liq~idez(que no pueden pagar por el

m?m~n.to), que son cuestiones de grado ydefinición, sería

mas útil plantear las precondiciones necesarias para que t~?tolos deudores como los prestamistas encuentren las olu-cion a su problema:

- E.nprimer lugar,es útil distinguirentre el futuro in me-diato y el largo plazo. El año próximo probablement e sea el más crítico, ya que losing resos porexpo rtaciónde l?s deudores seguirán estando a la zaga durante algú n tiempo, hasta que la recuperación internacionalesté en todo su apogeo,mientras que los elevados intere ses se -rá~pagaderoscua~dolaa~uenciade cap ital sea muyl

i-mltada~Esto no quiere decir que no existan probl ema s a

flujo positivoneto deotorgamientosde préstamos por partedel.o~ban cos,yunadisciplinafinan cier a aunada auna política ~e a~steridaddelosdeudores)escontem -pladoca.nsuspicacia por laotra.Sin duda,podrían

evi-t~~sesenos prob.lemasen el futuro mediante la interven-cion de lo~ g~blern~s de los principales prestamistas, p~racont rib u ir a estimularuna mayor afluencia de ca -pnal.

- En terc~rl.u~ar,cualq uiersoluc ión quese enc uent re

tie-n~quelI~slsuren lareh abil ita ciónde laafluencia deca -pital.EVldentem.ente,e,sta ent~ada de capital nopued e

depender,atravesdeltiemp o,única me nte delos fond os dela banca come rcial.Esnecesari o enco nt rarun mejor

inv r ióny los pr tam o

in ernbar o, ' obvioqu

art ra n itarán d a

l--q uilibrio ntr

que Id la d

las inver ion dir la yd

gún ti-rnpopara r vita liza r

- Por último,e ' n ialelimi na r lo ob lá ulo qu xi

s-len paralar nova iónd Icr im i ntodela xpo rtac

io-nes. o e abe exa tarn nt n qué m dida el cr

i-mient o del prot ccioni mo en lo últ imos año ha a

afecta do a las econ omí a lat inoam ricana . Lo paí delsuryel orientedeA iahanre ultado afecta do en la

misma medida, i no e quemás, in emba rgo,e evi·

dent e que ciertos intcre e e p cia le que exi len n

orteam érica, Europa yJapón, por razon es que on

muycomprensib les a nivellocal, pero que afecta n tan sóloaunporcentaj erelati vam entepequeñ odelafuerza de tra bajo ydel come rcio,cobra n fuerza al traducirse los efectosde larecesión,de pué de un interva lo,a

pro-cesos polít ico . Los gobiernos aplican remedios que

pued en yano sernecesario en el momento de ser imp

le-mentado s, per o que pudieron haber producidoefecto

muy signi fica tivosen lacapac id a dde los deudorespara

largo plazo, puesto que los refinancia mientos que e

acuer da n en la actualidadempezarán a vencerse en tres

o cuatroaños.Además ,hayrazone sde carácte r his tóri-co, y que habremos de resumir másadelan te,que indi-can que el patrón de desarrollo de América Latina no

puede cambiarsefácilmente.No obstante,desde el pun-to de vista prácticoque aconsejatratar primero los pro-blemas más urgentes, es importante analiza r las posi-blesacciones en términosde lo quees factibledesd e una

perspectiva política actual, y no ,en uno o dos años. Quienquiera que estéfami lia riza do conelambie ntede los parlamentos en losprincipalespaíses i ndustrializa-dos,especialmente con el Congreso deEsta dosUnidos,

tiene que reconocer que no caben las grandes soluciones en las que loscontrib uyen tes tendríanque hacer directa o indirectamente nuevas y cuantiosas aportaciones.

- Ensegun do lugar, una sola de las parte sno pued e llevar

(8)

vender al extranjeroy obtener divi 5.

Almirar al futuro inmediato, las medidas má urgentes n

mantener laafluencia de capital,reducir 1 rg d lo inte-reses, y detenerel avance del proteccioni mo.El p pel d lo

gob iernos de los pri ncipa les paí industrializado es cru-cialenestas tres acciones.

v

préstamo destinados a apoyara determinados sectores la

amortización y los interesesabsorbieroneltotaldelin~re­ mento, El BID, que tiene una combinación de f on-dos de menorCOSIOgracias a las concesiones del Fondopara

Operaciones Especia les,respaldado principalmente porE

s-tado nidos, hapodidoau mentarlatransferencia netam o-d rao-damente de alrededor de600millones de dólaresa800 millones durante el mismo periodo.

Con el fin de incrementa r lospréstamosdel BancoMun-dial vinculados aproyectos (muchos de los cuales han sido

suspendidos ohan afloj adosu pasoen los últimosdos años) existe la necesida d de mayores recursos y de políticas de

préstamo más flexibles.EstadosUnidos se ha opuestobás

i-ca mente a tales políticas ,que pondrían el acentoen losprés -t mo de apoyo sectorial o de "ajustes estructurales", aun-que últim mente ha sua vizado un poco su oposición.

El ingreso de China al Ban co,ylaincertidumbrerespecto las futur contrib ucionesdelospaíses industrializados, P nicul rm ntede EstadosUnidos,a su ventaniJIade con-e ion (1 Aociació n Internaciona l de Fomento, AIF)ha ¡Ij do lo fondos del Ban co de losposibles préstamosa pre t. t. rio latinoa me ricanos. Los países latinoamericanos

st. n d ndo, d esta mane ra, una ayuda especial al BID. n u re ién aprob do incremento decapital, el bañó) re-ion; 1 pu d ahora am pliar sus actividades considerable-m nte, unqu pu d necesita rse una reorientaciónde las pollti ¡ obre lo pré tamosdurantelosdifícilesdos o tres

."'\0 qu av inan.

T. nto P rnel B.n o Mundialcomopara el BID,se~a promovido una olu ión rá pida para los futuros financia-mi filO p r part d quienes recomiendan duplicar la lIa-m. d .. r I ión fina n i ra estructural",que es la relación de l. ontribu ionesd capita lpor partedelos miembros más olv fIl d la in titu ión (bás icamentelospaíses que perte-n n¡ I rganización deCooperación yDesarrollo

Ecc:>-nómi o • DE) on los endeuda mientospendientes.Esa r la i6n norrnalrnent esde uno auno.Porconsiguiente, la olu i6n qu se ont mplaes simp lementeobtenermás prés

-tamo inpropor iona r máscapital degarantía . Este proce·

dimi nto no tiene muc ho valor. El hechode que los bancos om r ial s que recib n depósitostengan una proporción de apita l pa adoilactivos de alrededor de 5-6% no es aplicable

a una inst itu iónde desarrollo a largoplazoque tiene que

obte n r en préstamola mayor parte desus recursos en.los

m r ados de capita l. Los ten edores debonos, que cons

ide-ranacerta da mente quela sobligacionesde ambas instituc

io-nes (aslcomo también la sdel BancoAsiático de Desarrollo) está n garantizada s por Esta dos Unidos,Japón,Alemania, etc., em peza rla n aho ra, más bien,a considera r sus présta

-mas alos paises en desarrollo. Elconsig uiente descréditode

ladeuda enbonos delBanco Mundia lyde los bancos regio -nales y mult ilaterales de desarrollo resultaría muycostoso

para los prest at ari os ytermina ría por ser un paso irre

versi-ble.

Lomá sfácil esincrementaren cuantosea posible el cap

i-tal del Banco Mundial (y restituir sus fondos al Fondo de Operacion es Especiales del BID), sobre todo teniendo en

cue nta que losincrementosde capita l requierende poco d i-nero en efectivo.El incrementode ca pital más recientedel BIDrep resent ó únicame nte el4.5%en efectivo.En esencia,

losbancosde desarrollofu ncio na ncomo programasdesegu.

roso de garantíasorganizadosconel fin de otorgar fondos a un costo relativamentebajo.Prob ab leme nte sea más fácil

(9)

a-cidad de "garantía", que establecer todo un nuevo plan de garantías, aunque esa idea no debería desecharse si se hace absolutamente necesario estimularuna corriente neta ad

e-cuada de otorgamiento de préstamos comerciales.

L.asnuevas c.oncesionesde préstamos por parte de los

or-g~msmos multilaterales, mientras puedan ser dirigidas ha-era losproblema~ r:al~sque enfrentan los países,son preferi-bles al hecho de msistir en el confinanciamiento con la ban ca

comercial. En la situación actual del mercado,el cofinan-ciamiento con. la banca comercial no puede funcionar,s im-plemente debido a las cláusulas de incumplimiento de los p.agos, como las que el Banco Mundial y el BID han propor-cionado entre sus préstamos y los préstamos afines de los

ban--

-

- -

-cos comerciales. En general,las cocnesionesdepréstam o dela

banca internacional han sido objeto de incum plimiento; es decir, la falta de cumplimientode un préstamo puede p ro-vocar el incumplimiento legal de toda la deudaylas

garan-tías de un prestatario en particular, si bien esto no ha evitado las demoras en los pagos y los incumplimientosdeJacto.En la situación actual del mercado, sólo podría funcionaruna g a-rantía,aunque en ese caso tanto las institucionesinternaci

o-nales como los países estarían mejor manejando préstam os

directos a tasas inferiores a las comerciales que los bancos

multilaterales de desarrollo pueden ofrecer.

Tercero,es urgente reducir el monto de losintereses. El

problema es bastante complejo. Evidentemente,much od

e-pende del curso de las propias tasas de interés a nivelin

ter-nacional, las cuales están muy vinculadas a las tasas de Est

a-dos Unia-dos y son difíciles de pronosticar.Inclusosi lastasas

básicas se mantienen en los niveles de mediadosde1983,es

obvio que la carga de los intereses es verdaderamente muy pesada. Esto ha estimulado un gran número de propuestas

para otorgar nuevos fondos a la deuda de algunos (o todos) los países en desarrollo que son deudores y convertirl a en

obligacionesala rgo plazo con tasasdeinterésinferioresalas comercia les.' Desgraciadam ente, es poco probable que la ma~or part~?eestosp.royectos sean factibles desde un PUnlO de vistapolítico,yposiblernenretendrían también efectos la -terales negat ivos, principa lmente al reducir drásticamente

los nuevosotorgam ienros depréstamospor parte de los ban

-coscomerciales por muchotiempo.

EsmuyP?Co probableque alguno delos planes que hasta ahora han Sidopresentadospara reducirlaca rga de la deu-da p~edan ser.Implemenlados el próximo año,puestoque requieren , en diferentes grados,de la aprobación rnultilate

-ral de losgobiernos.La opinión que prevaleceen los países

acreedores genera lmente no esfavcrable a dichos planes.

Lo pro zr i la

fianza de lo irr pon abl zobiern dudare .

ESIOSplan , n I a omuyp o probabl de e¡u fu ran

económica ypollti am.m fa tibl ,lambién tropiezan on elprob lema d qu proba bl m ntc ha bría n d int rrumpir los préstamos ban ario porlar goli mpo.Lo argo ont ra los ingreso bancari o rían muy ran d ,)'a que lo pré l

a-masno podrían re iclar má que con d ucnto muy o n-siderab l s.Aderná ,la id a d qu la in ritucion oficial comoel FMI,que con enorme difi ultad láhaciénd o

denuevos recursospara u operacio nc e tabl cida ,luvi -ran quesoportar también e la car a adi ionalpar e muy pocopráct ico."Con lodo,lo plan obreelreciclaje de l

a-can que elmonto del erviciode ladeuda e dema iado ele -vado.

Loque seríaposible , como parte de unplan de co ruingen-cia,que habría de poner een march a en una ituac iónde

emerge ncia,sería una reduccióntemporaldelmont ode los

intereses,de manera que no dañara la perspect iva de la

continuida d de lo préstamosen forma moderada.Para lo bancos,muchosde los cuales obviamente habrían de oponer

(10)

una fuerte resist en cia frent e a estamedida,tendría al menos

la ventajade reducirelincrementodesus préstamos,yaque

en la actual idad,antes de quese revitaliceelcrec imiento de

las exportaciones enAmérica Latina y que puedan de

sarro-llarse nuevasfuentesde entradas de capital,un dólar adicio -nal de pago de inter eses po r part ede los prestatarioses fi -nanciado(en términos muy simplificados)por un dólar

adi-cional de préstamos y participación en proyecto sde fina n-ciación bancarios. Pudier a ser más conveniente, al menos

duran te el periodo inmediat ode recupe ración,quelos p res-tamistas sacrificaran los 50-60centavos netos que quedan después de deducir los impuestos,proporcionados por un

dólarde ingresosdeinteresesagrega dos,a cambiode not

e-ner que pagar un dólar extra por concepto de prés ta mos. Por consiguiente,esimport ant e cons ide ra rsino sería me -jor para los bancos llega r a un acuer do tem pora lsobre los

cargos por conce pto deint er esesque tener que elaborar

pa-quetes de financiamient o en mediode una crisis.Insisto en

quedich o acuerdo tendríaque ser temporal,y queelinterés

reducido no podría esta r por debaj odel costocomercia lde

los fondos si hade mant en erse el objetivocentraldenoi

nte-rrumpir el flujo de los prést am os.

De acuerdo con variosdelos amplios plan esderefinan

cia-miento propuestoshasta aho ra, laredu cció n delosinter ses

estaría muypor deb ajodel costo de los fondosdestinadosa

los prestamistasdela bancacomercia l (hasta el 6%en una propuesta específica ).Inclu so si las nu vasta sas de int rés,

de acuerdoconestos proyect os, sefij aran en9% - mi ntras

que las tasas interban ca riasde Lond r sse mantuvieronen

10%-el ahorrodelosdeu doreslat inoamerica nosd aprox i-madamente7mil millonesdedólar esnort americanoss

lo-graría en graveperjuicio, sibi n noirre pa rab le,delas opo r-tunidades de finan ciar el resto del déficit de la cuenta co -rriente de AméricaLatina.Unapropos iciónmás modes tade

red ucir los ca rgos delos int reses,por ejem plo,a nomásde

1% sobre la tasa interb an caria, inclu yendo tod os los otros cargos, por un periodoaproxima do dedos años - has ta que

la recuperaciónmundial empieceareactiva rlosingresos por divisas extranjeras en Amér ica Latina - hab ríade ahorrara

los deudoresa lastasas actua lesalrededo r de 4 mil500m

illo-_nes anuales, sin perjuiciode lasoportunidade s de obtener

nuevos préstamos.

Es muy poco probabl e que los presta mistas banca rios

aceptaran porsí mismo s esta redu cción ,inclu sola másm

o-desta que fue propuesta sobrelabasedeun plan de contin

-gencia.Sinduda tend ría que haber cierta labordepersu

a-sión por parte del gobierno.Dadas lasrestriccion esdeti

em-po,la pers uasión directa,como hasuced idoen losrecient es

refina nciami entos, puede funcionar mejor que una gran confere ncia intern acional ,que requiere de una granp repa-rac ión.Si las tasasde interésparecenestarsubiendonueva -mente, será urgente considerar algún tipo de proyecto que reduzcael montode los intereses,al menos temporalmente.

Porelcontrario,silos ingresosporconceptode exportación no serecuperarancomo result ad odelos efectos nega tivosde

laselevada s tasas de interés en recuperación en los países industri alizado s,los prestamistas tendría nque hacer frente al dilemadetenerque concedermásprésta mos,simplemen -te para recib ir intere ses más elevados.

Otro punto que deb eser consideradoes sisería necesario

proponer un quid pro quopara la reducción de los inte reses,

como una form a de garantíagubernamental o internacional

a mediano plazopara nuevas concesiones neta s de p

résta-mos.Sin embargo, aunqueesto fuerafactibl edesd e elpunto

-de vista polític?, ya he~os advertidoque tomaríatiempo poner en práctica este npo de acuerdo.Quizáelcon ven-cim iento de que una garantía sería, como últimorecurso

considerada muy seriamente por los gobiernos seria u~

estím ulo para acordarun plan de contingencia que redujera losintereses en el futuro inmediato. Esto y la continuidad de entradas de capital neto son los únicoscaminosabiertos a corto plazo,juntocon la continuación de las difícilesmedidas

de auste ridad adopta das en los países deudores.

Es evidente que laspolíticas que podrían producirres

ul-tados inmedia tos son difíciles de establecer. Además, en cada frentehace falta algo, especialmenteen lo quesere

ñe-re al reabastecimientoderecursosdel FMI Ya disminuirel

mont odelos intereses sin obstaculizar los nuevos flujos, tao

rea por demás difícil. Conelfin deens~mblartodas las

pie-zas,es necesario que exista algunaforma de acción co ncer-tad a porlosgobiernosde los principalesmercados mo neta-rios yde ca pital. Es evidente que cada mes que p,asasin la presen ciade una crisisimportante refuerza la idea de quelo

peor ha quedadoatrás yque a la larga los problemas ha-brá n de evapora rse comoresultadode la recuperaciónrn un-dial. Este punto de vista ofrece ciert a tranquilidad,aunque

no es cong ruente con la magnitud del problema financiero,

especia lme nte visto desdela óptica de los países deudores.

Ha ta ahora, los gobiern os deAmérica Latina han e vita-docaer n la tentaciónde desviar sedel camino de aus

teri-dadausp iciado porel FMI. No obstante,este equilibrio es

basta nte precario.Pue deimaginarseq~elos grupos que han

'guido las pollticas económicas del-gobierno puedanser d scarta dosa causa de una fuerte oposición política.Los re-financiami entosvinculadosconlasfacilidadesde crédito del FMI sería n, en consecuencia, cuestionados y podría se

-guirs un p riodo de confusión. En ese estado de cosas,al

-gunos gobiernos podrían verse tentados a discutir ypensar n un cartel dedeudores,enelsentido deacordar una sus-pen sión coordina da del servicio de la deuda . Esta idea es

contempla da actual me nte por los que se encargan dees

-tructurar las pollticas financie ras en casitodos los países, comoun productode los gr uposextremistas.Sin embargo, si estos funcionarios y sus políticas no reciben ahora suíi

-cierneapoyo del exterior,existeel riesgode que los pres ta-mistaspudieran enfre nta rse con un repartomuydiferente. Estaesla razón porla que es impo rtanteenfoca rseenforma

más conce rta da de posibles soluciones, mientrasel proble-ma parece haberentrado en receso.

VI

A mediano plazo, habría que insistir en continuar buscando manerasde estimu lar nuevosflujosde capita l, e specialmen-te en el futuro inmediato.Rea liza r estata readentro del coro

to periodo disponib le es ext rema damente difícil. Ningún

programa ofuentede flujo spodría hacerlo , yno seríafacti

-ble lleva r a cabo nuevos ycomplicad osacuerdos.Los flujos

netos tampocopueden ser simpleme ntecheq uesen blanco

en los que se puedasuscrib ir unresurgimientodel gasto de-ficitariode las empresas públicas.

Además de las área s ya mencion ad as,hayotrasquep

o-drían tener una granim po rta ncia paralarecupera ción e

co-nómica,aunque no en form a inmediata. Laampliación del

horizonte no significa que los plan es de acción necesarios

deban ser puestos enprácticaahora.Dos áreas importantes

(11)

- La inv~rsiónprivada. - Aseguramiento del crédito.

En lfrente multilateral,la idea d un Fondode[ a

rro-llo para la Exportacion 10 tiene t.mbién un ranatrac ti

-vo,e pccialm cnte ipudiera amp liars ,d la con e i6n de

pré"tamo a lo paíe n d arrolloparasu imponacion

debiene decapita l. a la ayuda propo rcion ad a para finan -ciar la s export acione de e to paí •que repre enran en general tran accione líquida , habitualme nte e ura ,

empezado ya a tomar medidas, por ejemplo redu ciendo n

la práctica los requerimientos de la propiedad naciona l.P

-rú está rompiendo con las mal calculadas restriccion e d I

Grupo Andino sobre las inversiones directasparala ind us

-tria con capital extranjero.Los programas multilat era le de garantía a la inversión, que han sido objeto de estudio

du-rante muchos años en el Banco Mundial yen otrosorga ni

-mas, merecen ser considerados nuevamente.

De igual o mayor importancia es la inversión nacional

privada, ya que su restablecimiento haría que volvier an a

los países latinoamericanos parte de las enormes sumas que se fugaron de la región en 1981-83. Por ejemplo, se calcula

que tal vez entre 20 y 25 mil millones de dólares norteameri -ca nos salieron de México y Venezuela,los dos casosmásn

o-tables, durante ese periodo.Si bien una parte del capital

fu-gado no ha de volver más, los tipos de cambio másreali sta s,

la estabilidad política y el resurgimiento de los merca d os

nacionales empezarían a atraer, en su momento, parte del

capital fugado. Los flujos no registrados deeste tipo podrían tener una gran importancia una vez que fueranvisib les la s

primeras señales del progreso.

Esta ~oes una fuente promisoria para los próximos uno o dos anos, pero podría llegar a tener una gran importancia u?a vezqu~las economías se hayan reactivado. En el prin

ci-pIO de ~a decada de los sesenta,la inversión privada dire ct a

proveyo~e.alrededor del 40% de las entradas netas de

capi-tal~ ~menc~Latina, principalmente a Brasil y México. En

los últimos anos, la proporción ha diminuido a 20-25%. Du-rante .198~-82, los flujos netos fueron aproximadamentede6 a 7 mil millones de dólares anuales, suma que se ha redu

ci-do en 1983. Es ~~encial es~ablecerahora las precondiciones

de la recuperaclOn pos tenor de las inversiones. México ha

Ya qu~ es importante mantener el flujo de los préstamos

ban cari os, aun~ue en un nivel má s cont rolado, han sido

presentados va n os proyectos med ia nt e los cuales podrían

establ~c~rse mecan.lsmo s m~lt ilat era lcs de asegura miento

de cre? lto que serran manejad os por agencias del Banco

Mu.ndla l odel FM I,o una comb inac ión de ambos. Losme

-ca.ms mos habrían de cubrirotros préstamos. El es

tableci-mient ode unconve~iomult.il.ateralpued eser deseable,pero

desd~el punto de vista politice esdifícilyreq uierede

mu-cho tiem po.

Mientras tanto, los orga nismo particulare de crédito

(12)

r-~---VII

Es evidente que un proyecto nltido, imple y conceptual. mente satisfactoriodiseñ adopara"resolve r" el problema de la deuda tiene unatrac tivo intelectu al, en tantoque estosi n-tentos que se hacen porsalir del paso a duras penas e tán amenazados por muchospeligro s. o obstante,por el m o-mento la realidad política , pa rt icula rm ente la de Estados Unidos, hace muydificilcontemp lar unproyectoque pueda abarcarlo todo.Hay un inter éspolítico muchomayor en Es-tados Unidos por Centroam éricaque porelprob lema de la deuda, aunque los efecto sa lar go plazode esta última po-drían llegar a ser muy serios.

Mientras que no ocurra ningún esta llido, hab rá muy poco int erés por establecer mecanismos paraprevenirp osi-.b,leseventua lidad es. Sólo una crisisreal ,que espe ra mos no

Referencias

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