Evaluación y valoración económica ambiental del manglar "san pedro" de vice, sechura piura Perú
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(2) PRESENTACIÓN. Señores miembros del jurado dictaminador:. Dando cumplimiento a las disposiciones emanadas del Reglamento para la obtención de Grados de la Escuela de Postgrado de la Universidad nacional de Trujillo, me es honroso presentar y someter a vuestra consideración y elevado criterio el presente trabajo de tesis titulado:. Evaluación y valoración económica ambiental del manglar “San Pedro” de vice, Sechura – Piura – Perú. Con el que pretendo optar el grado de Doctor en Ciencias Ambientales. Esperando que el respectivo trabajo sea de vuestra aprobación.. Trujillo, diciembre del 2007.. ------------------------------------------------------. Jesús Manuel Charcape Ravelo Master en Ciencias.
(3) ÍNDICE. Pág. Presentación. i. Índice. iii. Dedicatorias. iv. Agradecimientos. v. RESUMEN. vi. ABSTRAC. vii. INTRODUCCIÓN. 01. MATERIAL Y MÉTODOS. 13. RESULTADOS. 23. DISCUSIÓN. 47. PROPUESTA. 52. CONCLUSIONES. 57. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. 58. ANEXOS. 68.
(4) A mis padres Eliseo y Manuela, por todos los motivos de nuestras vidas. A mis hermanos, por ser un constante estímulo de superación y por constituir una gran familia..
(5) AGRADECIMIENTOS. Al Maestro, amigo y colega Dr. José Mostacero León, por todos los conocimientos compartidos, por sus constantes alientos, consejos, por enseñarnos que la biología y sobre todo la Scientia Amabilis se encuentra en el campo.. A mi amigo Econ. Dr. Jorge Gonzáles Castillo, docente de la Universidad Nacional de Piura, por las experiencias en los trabajos de campo, por copatrocinar esta tesis y por todos los alcances y sugerencias brindadas.. A mis amigos y colegas de Ecología, desarrollo Humano y Conservación en el Perú (EDHUCO-PERÚ), y a la vez docentes en distintas universidades, Blgo. César Chávez Villavicencio, Dr. César Medina Tafur, Dr. Jorge Balmaceda Lozada y M.Sc. Robert Barrionuevo García, por permitirme compartir el sueño de hacer algo por la biodiversidad y el desarrollo sostenible.. Al Dr. Freddy Mejía Coico, Dra. Rosa Ramírez Vargas, Dra. Edita Araujo Castillo, M.Sc. Freddy Peláez Peláez, Dr. William Zelada Estraver, M.Sc. Alfredo Martin Alva y Dr. Darío Medina Castro; docentes de botánica y zoología, por su constantes consejos, alientos enseñanzas, amistad, por compartir las experiencias de campo y aula en la Universidad Nacional de Trujillo..
(6) RESÚMEN Esta. investigación. permitió. determinar. la. comparación. florística,. las. características estructurales, el valor de importancia, el uso local y la valoración económica del manglar “San Pedro” de Vice. Para el estudio se tomaron 40 cuadrantes (10x20 m), los mismos que fueron muestreados entre agosto del 2006 hasta agosto del 2007. Se determinó la presencia de 47 especies de fanerógamas contenidas en 37 Géneros, 22 Familias, 13 Órdenes, 02 Subclases y 02 Clases; siendo las familias mejor representadas las Poaceae (11 spp.), Fabaceae (09 spp.), Amaranthaceae, Asteraceae y Boraginaceae (03 spp c/u). La mayor densidad la tiene Avicennia germinans (26.60 individuos/200 m2); además las dos únicas especies de mangle son Avicennia germinans y Laguncularia racemosa. La fauna silvestre contiene 60 especies de protozoarios, 07 de moluscos, 23 de crustáceos, 24 de peces, 08 de reptiles, 100 de aves y 07 especies de mamíferos. Los recursos de uso directo son los hidrobiológicos, La valoración económica ambiental total es US $ 3´077,875.23, esto es equivalente a US $ 6,155.75 /ha/año. Palabras clave: Manglar, Evaluación, Valoración económica, Ambiente..
(7) ABSTRAC This research allowed us to determine the floristic comparison, the structural characteristics, the value of importance, local use and the economic valuation of mangrove "San Pedro" Vice. The study took 40 quadrants (10x20 m), which were sampled from August 2006 until August 2007. It was determined the presence of 47 species of phanerogams contained in 37 genres, 22 Families, Orders 13, 02 and 02 Subclasses classes; being better represented the family Poaceae (11 spp.), Fabaceae (09 spp.), Amaranthaceae, Asteraceae, and Boraginaceae (03 spp ea). The highest density is the Avicennia germinans (26.60 individuos/200 m2); also the only two species of mangrove are Avicennia germinans and Laguncularia racemosa. Wildlife includes 60 species of protozoa, 07 mollusks, 23 crustaceans, 24 fish, 08 reptiles, 100 birds and 07 species of mammals. The direct. use. of. resources. are. the. hydrobiological,. Economic. valuation. environmental total $ 3'077,875 this is equivalent to $ 6,155.75 / ha / year. Key words: Mangrove, Evaluation, Economic valuation, Environment..
(8) INTRODUCCIÓN El recurso más importante para la vida en el planeta y quizá en todo el Universo, es el agua, el recurso de recursos. Ha pesar de ello, hay muy poca agua dulce disponible para consumo humano: el 88% de ella es salada y solo el 12 % es dulce; de la cual el 8% está congelada; y del resto, el 3,9% está bajo tierra y tan solo el 0,1% restante, está disponible para el ser humano. (Pulido, 1988; Barbier & Cols., 1997; Dugan, 1992 y Tabilo–Valdivieso, 2003). Sabemos que, la distribución de la biodiversidad y el grado de complejidad ecológica no es homogénea en la Tierra; se concentran en “puntos claves” como en los humedales, los segundos ecosistemas más productivos del mundo y son de importancia vital, no sólo por la biodiversidad y labores que desarrollan, sino porque proveen de funciones de apoyo y productos esenciales a las comunidades humanas en todo el mundo (Niering, 1985; Dourojeanni, 1986; Lahmann, 1989; Dixon & Cols., 1994; Tabilo–Valdivieso, 1999; Sachs & Cols., 2001y Ramsar, 2004). Un humedal está formado por componentes físicos, químicos y biológicos. Es decir suelo, agua, animales, vegetales y los procesos entre ellos permiten regular los ciclos hidrológicos, controlar inundaciones, proteger de temporales, proveer. productos. naturales. como. pesca,. fibras. vegetales,. etc.. Son. considerados los “riñones” del planeta al ser vertederos y transformadores de múltiples materias biológicas, químicas y genéticas; pueden filtrar y absorber contaminantes dentro de los ciclos químicos y biológicos, así como ser receptores de aguas naturales o artificiales (Ramsar, 1990, 2001; Abarca & Cervantes, 1996; Barbier & Thompson, 1998 y Tabilo–Valdivieso, 2003). Existen varias clasificaciones de humedales, pero para la región Neotropical se adapta la propuesta por Bravo & Windevoxhel (1997) y Dugan (1992). En tal sentido, los Manglares caen dentro del Sistema Estuarino, pues son ambientes costeros con conexión al mar abierto. Se caracterizan por la dilución de agua marina con los aportes de agua dulce provenientes del continente y de las llanuras. La salinidad varía entre 3 y 25 ‰. Estos sistemas nos brindan peces, crustáceos,. plantas, leña, carbón, transporte, minerales y energía, de.
(9) importancia vital para la subsistencia de muchas comunidades. Tienen, más que un valor económico, gran importancia social y ecológica; además considerando el aumento del consumo humano de agua dulce que se predice para los próximos años y el grado de deterioro en que se encuentran, es necesario tomar medidas urgentes para mantener la salud de éstos ecosistemas y revertir la impresionante disminución de la diversidad biológica de las zonas costeras y de agua dulce. Por todo ello se hace imprescindible su conservación dentro del programa de gestión integrada de cuencas y zonas costeras, y de los recursos hídricos en general (ONERN, 1977; Scout & Carbonell, 1986; SINUC, 1991; Pulido & Cols., 1992; RAMSAR, 2001 y Charcape & Cols., 2003). Los manglares ocupan cerca de 17 millones de hectáreas de costa tropical en el mundo en: África, Australia, Asia, Oceanía y América. Se encuentran generalmente a lo largo de los litorales de las regiones tropicales y subtropicales, normalmente entre los 25° N y 25° S de Latitud. Constituyen uno de los hábitat más productivos y biológicamente diversos del planeta, pero también uno de los más amenazados (OIMT, 2003). El manglar es la vegetación que domina los estuarios, deltas de ríos, lagunas costeras y bahías de los trópicos y subtrópicos del mundo (Chapman, 1974; Wiley, 1985; Tomlinson, 1986). Aspectos sobre su biología y ecología han sido estudiados por Lugo & Snedaker (1974), Cintron & Schaeffer-Novelli (1983), Cintron & Schaeffer-Novelli (1985) y Twilley (1995), entre otros. Además de las investigaciones sobre los parámetros, estructurales ecológicos más significativos para realizar una caracterización cuantitativa aplicable a los numerosos sistemas de manglar sobre diferentes áreas geográficas (Pool & Cols., 1977). Los manglares, vínculo verde entre el mar y la tierra, son laberintos naturales de árboles, arbustos, palmeras y helechos, protegen las costas absorbiendo la energía de las olas y el viento, y regulan la calidad del agua en estuarios y litorales mediante la sedimentación y la absorción de nutrientes. Las plantas y suelos de los manglares protegen los lechos de algas marinas y corales previniendo el atarquinamiento y absorbiendo los contaminantes acarreados por los efluentes industriales y urbanos (OIMT, 2003 y Tabilo–Valdivieso, 2003)..
(10) El manglar es un ecosistema extraordinario y diverso, sirve de criadero, vivero, zona de alimentación y refugio faunístico. Las hojas y raíces de los mangles vivos y en descomposición brindan nutrientes para plancton, algas, mariscos, peces, cangrejos y camarones. Muchos peces que son capturados a escala comercial en las regiones tropicales viven temporalmente en los manglares o dependen de cadenas alimentarias vinculadas a estos ecosistemas costeros (Mostacero & Cols., 1996; OIMT, 2003 y Tabilo–Valdivieso, 2003). Los manglares son comunidades de plantas leñosas que crecen en las zonas de marea, en agua salada, cuya concentración es de 25 a 35 ‰ en época de estiaje y de 5 a 15 ‰ en épocas de fuertes precipitaciones, como en el caso del Evento de “El Niño”. Se trata de plantas altamente resistentes a la salinidad y representadas por unas 20 especies aproximadamente (Dugan, 1992; Mostacero & Cols., 1996; INRENA, 2001 y Cambra, 2002). De igual forma, los manglares son lugares importantes de anidación y alimentación para miles de especies de aves y ofrecen una excelente base de reaprovisionamiento de aves migratorias en sus vuelos a través de los océanos. Los manglares albergan también un gran número de lagartijas, serpientes, tortugas marinas, cocodrilos estuarinos y mamíferos tales como tigres, leones marinos, manatíes, monos, pecaríes, venados, murciélagos y gatos pescadores (Mostacero & Cols., 1996; OIMT, 2003 y Tabilo–Valdivieso, 2003). También hay que mencionar que existen diferencias entre los “Manglares Orientales” ricos y, los “Manglares Occidentales” más pobres; pero ambas son comunidades de climas cálidos o tropicales, donde el litoral es plano, fangoso, de aguas tranquilas y salobres, por lo que penetran algunas veces al interior de los continentes, siguiendo las riberas fluviales donde se detienen cuando el agua deja de ser salobre (Jiménez, 1994; Mostacero & Cols., 1996 y WRM, 2002). Los manglares en Perú son complejos boscosos con una biota particular constituida por especies de “mangle”, de los géneros Rhizophora, Avicennia, Laguncularia y Conocarpus, se distribuyen desde Tumbes, límite con el Ecuador, hasta San Pedro (Vice – Sechura - Piura; límite sur, para estos ecosistemas en el Pacífico americano). Poseen una fauna endémica, como: “concha negra”.
(11) Anadara spp.; “cangrejos violinistas” Uca spp.; “cangrejo gigante” Ucides spp.; caracoles Cerithidea y Nassarius; el “caracol coco” Melongena patula; las “ostras” Ostrea spp. (Peña, 1970; Rodríguez & Cols.., 1997; CDC-UNALM, 1992, 1997; Prieto, 2001; Charcape & Cols., 2003 y Charcape & Moutarde, 2005). Referente a su geología y geomorfología, la zona costera del noroeste peruano tiene evidencias de depósitos de sedimentos marinos durante las regresiones del mar del Plio-pleistoceno. Existen zonas planas con sedimentos del Holoceno (playa, cordón litoral, eólico, tablazos, aluviales) que han formado la cuenca del humedal, confinando el delta del Río Piura-Sechura con dirección Norte-NO. Estos sedimentos construyeron largas llanuras sub-horizontales con solo unos pocos metros de grosor. Estas terrazas o tablazos fueron construidas con una mezcla de sedimentos marinos y fluviales, conglomerados, arena bioclástica y coquinas. En la zona de la Bahía de Sechura, donde se ubica el manglar se evidencia la presencia del Tablazo Lobitos del Pleistoceno bajo, que se puede observar hasta los 10 m de altura en promedio. La costa presenta un borde con formaciones cóncavas y se encuentran en promedio a 2.5 msnm y las playas actuales son angostas. La zona presenta también planicies inundadas entre los bordes de playa y los tablazos e incluyen zonas de pantanos, ríos y áreas inundadas, algunas de ellas por debajo del nivel del mar (Teves, 1993). De acuerdo a los mapas geológicos de la zona de Piura, Sechura y Bayovar del INGEMET (INGEMMET, 1980 y 1989) en la zona se distinguen: •. Cuaternario reciente eólico (zona de desierto y vegas). •. Cuaternario reciente mixto lacustre (zona de manglar). •. Cuaternario reciente mixto cordón litoral (zona de playa al sur del manglar). •. Cuaternario reciente mixto de playa (zona de playa cerca de la bocana del manglar). •. Cuaternario pleistoceno tablazo lobitos (zona de desierto y vegas). •. Cuaternario pleistoceno depósitos aluviales (zona del manglar y canales). En cuanto a su hidrología y origen, se tiene que el manglar “San Pedro” está. en la cuenca baja del río Piura, de caudal irregular que nace en la Jalca de Huancabamba y en el cerro Sorogón (2 680 m.s.n.m.), de cauce irregular, baja por el río Canchaque, el cual al unirse con el río Bigote cambian su nombre río al.
(12) de Piura, éste es irregular y “caprichoso”. Ha cambiado de rumbo a lo largo de los años, los registros señalan esto desde 1645 para la zona de Sechura. Antes corría por el centro del valle, pero las fuertes crecientes del año 1871 cambiaron su curso labrando un nuevo rumbo por el extremo occidental del valle (Huertas, 2003). En 1891 hubieron crecientes extraordinarias y el río Piura volvió a cambiar su curso, dirigiéndose al otro extremo del valle avanzando por el desierto, desembocando al norte de Sechura y desaguando por la Bocana de San Pedro (Bernex & Revesz, 1988). Actualmente, este cauce es conocido como el dren Sechura el cual recoge los excedentes del agua de riego (Amorós & Ota, 2002 y Documet, 2006). No se sabe a ciencia cierta cuantos años tiene el Manglar de “San Pedro”, pero se han encontrado evidencias paleontológicas (conchas que hoy habitan en los manglares de Tumbes) que muestran que toda la costa de Sechura estuvo ocupada por mangle (Frizzel, 1946; Hoffstetter, 1954; Koepcke 1956 y Olsson, 1924 y 1932). Por otro lado, entrevistas a ancianos revelan que en 1925, hubo un “diluvio” y el río Piura desembocó nuevamente en Sechura, y gracias a que había agua dulce, llegaron semillas del norte, de Ecuador y el mangle se estableció (Huertas, 2003). El año mencionado como diluvial coincide con los registros climáticos y Eventos de El Niño evidenciando un evento muy fuerte para ese verano afectando al río Piura. De acuerdo a registros de tropicalización, es probable que los manglares fueran ecosistemas temporales de acuerdo a la afluencia de agua dulce en la costa y a la presencia de semillas de mangle. Hay registros de eventos muy fuertes en varios años comenzando en el siglo XVI (Hocquenghem & Ortlieb, 1992 y Macharé & Ortlieb, 1993). Se sabe que el año 1976 los manglares estuvieron confinados a una pequeña zona ubicada a 7 km del río Piura, cubriendo aproximadamente 1 km de largo y distribuido a ambos bordes del canal. Con la ocurrencia del niño del año 1983, y con los niveles alcanzados se propició la expansión boscosa cubriendo casi 7 km del canal. Con la ocurrencia del fenómeno del niño en el año 1983, los niveles de agua alcanzados propiciaron la expansión de los manglares cubriendo casi 7 km del manglar, abarcando en la actualidad mas de 300 ha distribuidas a ambos márgenes del cauce (Rodríguez & Cols., 1998)..
(13) Actualmente, el río Piura sigue un curso Noreste a Suroeste hasta el pueblo de Sechura, cambiando su nombre por el de río o dren Sechura y cambia hacia el Noroeste por casi 4 km para cambiar nuevamente hacia el suroeste. Luego de este cambio, se ensancha a manera de estuario avanzando hacia el mar 2 km, para sufrir una seria de pequeñas ramificaciones sin llegar a formar un delta. El ramal principal tiene una dirección hacia el noroeste y desemboca en el mar pasando por el balneario San Pedro. Actualmente, el Manglar tiene una extensión de más de 6 km a lo largo de la costa marina (Peña & Vásquez, 1985). Las áreas fangosas y arenosas se inundan de acuerdo al flujo de agua que proviene del dren Sechura y de la entrada de agua marina por la bocana. Sin embargo, la bocana se ha arenado varias veces se cree debido a la falta de agua dulce proveniente de río que empuje los sedimentos hacia el exterior. Se han realizado acciones de desarenamiento mecánico pero luego de un tiempo se vuelve a tapar. El cambio en la salinidad debido al cerrado de la bocana y a una menor entrada de agua salada, puede provocar cambios en las comunidades asociadas al Manglar (Huertas, 2003 y Charcape & Moutarde, 2005). En cuanto a la calidad del agua, la concentración de oxígeno varia entre 6,55-10,5 mg/l, el pH medio es de 7,6; conductividad entre 6,62 y 8,89 mS/cm2, la salinidad varió entre 3,12 a 4,19 ‰, la profundidad varia entre 0 y 3.5 m y la concentración de NO3 fue de 2,5 a 5 mg/l. Los sedimentos y nitratos producen un incremento en la productividad del ecosistema sobre todo en la época de lluvias cuando el agua llega a niveles más altos (Huaylinos & Cols., 2002). Existe contaminación química y sólida, consecuencia de las actividades humanas en la ciudad de Sechura y a lo largo del dren que lleva agua hasta el manglar. La presencia y distribución de hidrófitas sumergidas y emergentes está sujeta a esta influencia de aporte fluvial en los deltas interiores. Así, en la etapa de carga abundan las hidrófitas flotantes y disminuyen las sumergidas, como acción directa del arrastre y deposición del sedimento. En época de estiaje se posibilita una débil influencia marina, la cual se evidencia en el aumento de la salinidad en el subsistema de manglar, predominantemente dulce acuícola a lo largo del año (Huaylinos & Cols., 2002 y Charcape & Moutarde, 2005)..
(14) Los suelos del manglar son fluvio-aluviales y arisisoles desérticos. En el área también se encuentran los sustratos arenoso, limoarenoso, limoso y limoarcilloso con descomposición orgánica lo cual se percibe con olores sulfurosos (Bernex & Revesz, 1988 y Huaylinos & Cols., 2002). Debido a su ubicación geográfica, el clima del área se caracteriza por ser extremadamente seco con precipitaciones muy escasas (menos de 50 mm/año). La temperatura media anual es de 26 ºC (Amorós & Ota 2002). En cuanto a su extensión y delimitación, el humedal tiene una superficie que abarca la zona de captación de 12 216 Km2. Geográficamente esta entre los paralelos 4°42’ y 5°45’ de Latitud Sur, y entre los meridianos 79°29’ y 81°00’ de Longitud Oeste. La Cuenca del Río Piura corresponde al sistema de cuencas de la vertiente del Pacífico, está delimitado por el este mediante el flanco montañoso de la Cordillera Occidental, que recorre de sur a norte dividiendo a las cuencas de los ríos Huancabamba, Quiróz y Chipillico; por el sur con la cuenca del río Cascajal; por el norte con las cuencas de los ríos Chipillico y Chira; por el oeste con el flanco montañoso de la costa que recorre en forma paralela al mar de sur a norte separando parte de la Cuenca Cascajal y las quebradas de cuencas endorreicas hasta la altura de Tambogrande, donde desaparece el flanco y el río se orienta hacia el sur-oeste hasta el Estuario de Virrilá, donde desemboca por al Océano Pacífico (Rojas & Ibáñez, 2003). Geológicamente la cuenca se zonifica en dos partes: el Medio y Bajo Piura, donde la geología está constituida por aluviones, cuaternarios, conformados por arena fina, limo, arcilla, algo de grava. Dichos depósitos aluviales conforman la formación Zapallal del mioceno. Las dunas de los terrenos áridos del Desierto de Sechura son de origen eólico, penetran en el Valle Bajo Piura por acción de los vientos de Sur y Sur–Este. La Segunda parte del territorio de la Cuenca corresponde al Alto Piura, donde se determinaron 8 unidades estratigráficas que son: Cuaternario Aluvial, Formación Porculla, Formación Llama, Formación Chignia, Grupo Goyllarisquizga, Formación Río Seco, Grupo Jalas y Complejo Olmos. Se ha evaluado la geología del Alto Piura, determinando 05 unidades litológicas: depósitos fluviales y fluvioaluviales; Tobas, andesititas y riolíticas en bancos masivos; Brechas y lavas andesititas, brechas y prioclásticas andesíticas, tobas ácidas y sedimentos lacustres; Granitos, tonalitos, cineritas,.
(15) calizas arenáceas, areniscas ignimbritas, esquistos y dolomitas; Cuarcitas, filitas lustrosas, esquistos políticos (Rojas & Ibáñez, 2003). La cuenca del río Piura, geomorfológicamente tiene 2 áreas fisiográficas plenamente identificadas; la primera en la zona occidental denominada Medio y Bajo Piura que corresponde a una zona de pendiente muy suave, con pequeñas cauces erráticos de quebradas secas que sólo se activan en las épocas del Evento del Niño y por un curso amplio del río principal que con el tiempo a cambiado su lugar de desembocadura. La segunda denominada Alto Piura constituida por el macizo de la cordillera occidental con valles interandinos. Posee una topografía abrupta con promontorios de 200 m.s.n.m., y con altitudes hasta 3 644 m.s.n.m. (Rojas & Ibáñez, 2003). Esta geomorfología de la cuenca del río Piura, permite subdividirla en: •. Faja Litoral (playas, Salinas, depresiones inundables, barrancas de baja altura y cordones de arena).. •. Macizos Occidentales (promontorios aislados, ceros con laderas escarpadas, quebradas con fuertes pendientes).. •. Planicie Costera o Depresión Parandina (Planicies del desierto de Sechura). o. Terrazas Marinas o Tablazos (faja litoral de llanura desértica, dunas de gran altura en cinturones de barjanas). o. Depresión Ramón (Salinas que en las crecidas unen a las lagunas Ramón y Ñapique). o •. Valle del Río Piura (Planicie costera con márgenes inundables).. Estribaciones del Frente Andino (colinas y pequeños promontorios con laderas de pendientes suaves a moderadas). •. Frente Andino (promontorios de topografía abrupta a moderada, pendientes de 20 a 70%). Es destacable la existencia de mesetas en las partes altas (Frente andino). constituyendo la Jalca en alturas sobre los 3 400 m.s.n.m. Por otro lado, la Valoración Económica de los bienes y servicios de biodiversidad (o los recursos naturales en general), implica la generación de criterios económicos ambientales para la toma de decisiones sobre el.
(16) aprovechamiento de estos recursos. Además del tradicional análisis cualitativo se ha introducido el concepto de análisis cuantitativo donde los beneficios y daños del aprovechamiento de estos recursos se expresan en términos monetarios. Considerando esto, podemos decir que una tarea fundamental es identificar y valorar los Bienes y Servicios Ambientales para determinar por un lado, sus beneficios actuales y potenciales para la sociedad y por otro lado, los costos ambientales resultantes de los impactos, producto del uso de estos recursos (Agüero, 1996; Barzev, 1999; PNUD-NIC, 1999 y Reátegui, 2003). La importancia de descubrir los beneficios y cuantificarlos en términos monetarios radica en el hecho de demostrar que los Ecosistemas, con un manejo apropiado, pueden generar suficientes recursos financieros para que se conviertan en auto sostenibles. Mientras tanto, la determinación de los costos ambientales permite identificar los impactos negativos como consecuencia del mal manejo, y que se traducen en costos para toda la sociedad, violando la sostenibilidad de los ecosistemas (entre las cuales también se encuentran las Áreas Protegidas) (Lal, 1990; Kabii & Bacon 1997; Hudgson & Dixon 2000; Reátegui, 2003; Sanjurjo, 2005 y Valdés & Valdéz, 2005). A la vez, es importante resaltar que los Bienes y Servicios Ambientales, no se encuentran aislados de las actividades económicas humanas. Por un lado, la Naturaleza, el Medio Ambiente o simplemente los Ecosistemas proveen materias primas para los procesos productivos humanos; por otro lado sirven de sumidero para los desechos, producto de estos procesos productivos. El uso de materias primas (bienes y servicios) genera externalidades positivas (impactos positivos) o beneficios económicos la generación de desechos generan externalidades negativas (impactos negativos) o deseconomías a las que llamamos costos ambientales (Field & Cano, 1995; Pearce & Turner, 1995 y Reátegui, 2003). En la realidad, lo Bienes y Servicios Ambientales (BSA) están mucho más inmersos en las actividades económicas del hombre, de lo que se sospecha. Justamente, los distintos BSA contribuyen al desarrollo de actividades productivas en los distintos sectores de la Economía Nacional: Sector Industrial, Sector Agrícola y el Sector Servicios. Entre los principales Bienes que aportan a la Economía Nacional identificamos: Agua como insumo, Pesca, Madera,.
(17) Plantas Medicinales, Artesanía, etc. Entre los principales Servicios que aportan a la Economía Nacional identificamos: Captación de Agua, Regulación de Gases, Belleza Escénica, Investigación, etc. Estos Bienes y Servicios Afectan todos los sectores de la Economía de manera transversal. Entre las principales deseconomías podemos identificar: Incendios Forestales, Contaminación del Agua, Deforestación, Pérdida de Suelo, etc. Por tanto, para la toma de decisiones para llevar a cabo cualquier actividad económica es necesario considerar tanto los Beneficios como los Costos Ambientales (Field & Cano, 1995; Pearce & Turner, 1995 y Reátegui & Cols., 2003). La valoración económica de los manglares es un tema que ha estado vigente en la literatura desde hace varios años (Farber & Constanza 1987; Lynne, & Cols. 1981). El valor económico total de los manglares se compone de distintos tipos de valor: (i) los valores de uso directo extractivos como la leña o los taninos, (ii) los valores de uso directo no extractivo como la recreación, (iii) los valores de uso indirecto como la gran variedad de servicios ambientales que proveen los manglares (captura de carbono, protección contra tormentas, filtrado de aguas residuales, hábitat para especies pesqueras, entre otros), (iv) los valores de uso futuro como el almacenamiento de información genética y (v) los valores de existencia ya sean culturales, religiosos o éticos. Entre los componentes del valor económico total que se han calculado para distintos manglares se encuentra el filtrado de aguas residuales, la protección contra tormentas, los servicios recreativos, la protección de biodiversidad, la captura de carbono y el servicio del manglar como hábitat de crianza para especies pesqueras comerciales (Lal, 1990; Kabii & Bacon 1997; Polèse, 1998; Hudgson & Dixon 2000; Sanjurjo, 2005; Valdés & Valdéz 2005 y Reátegui & Cols., 2006). Los manglares están en las zonas resguardadas de las costas tropicales y subtropicales del mundo. Tienen alta biomasa y productividad, crecen allí donde el flujo de los ríos y la inundación producida por las mareas proporcionan agua y nutrientes. Aunque hay creciente conciencia de la utilidad de los bienes y servicios ambientales que ofrecen los manglares, mucha gente aún los considera como terrenos baldíos de escaso o ningún valor, que deberían destinarse a otros usos tan pronto como ello fuera posible económicamente (Abarca & Cervantes, 1996; Barbier & Cols., 1997; OIMT, 2003 y Gonzáles, 2004)..
(18) Esto ha conducido a la destrucción, a escala mundial, de extensas áreas de manglares, deliberadamente o a consecuencia de otras actividades de desarrollo. La mayor pérdida de dichos bosques es el resultado de su conversión en estanques para la crianza de camarones. En otros países, las principales causas de su pérdida han sido la tala rasa en procura de productos forestales, el desvío del agua para fines de regadío y su conversión en terrenos agrícolas. La destrucción a nivel mundial de los manglares se ha producido, en gran medida, porque ni el público ni los sectores privados han sabido valorar la contribución de tales ecosistemas al sustento de las economías tradicionales y en desarrollo (Barbier & Cols., 1997; OIMT, 2003 y Hogarth, 2004). Los aportes económicos de los recursos del manglar van más allá de los productos forestales y de pesca habituales que valoriza una economía de mercado; reducen la erosión costera al estabilizar las riberas y los bancos de los ríos, mejoran la calidad del agua al retirar de ésta los nutrientes y proporcionar áreas de estabilización para los sedimentos; son áreas de cría de muchas especies de peces y moluscos de valor comercial, como el Penaeus vannamei, el camarón que se cultiva en los estanques. Son almacenes de biodiversidad de organismos marinos como para aves y mamíferos terrestres. Los beneficios económicos de la conversión de los manglares para otros usos a menudo son grandes. Sin embargo, los costos sacrificados por su destrucción, en términos de productos económicos y servicios ambientales, pueden ser altos también (Odum & Campbell, 1994; Twilley, 1995; Barbier & Cols., 1997 y WRM, 2002). Necesitamos métodos para evaluar con precisión los manglares, para determinar costos y beneficios vinculados con cualquier decisión de conversión. El valor económico actual y futuro de estos bienes y servicios que brindan los manglares, pueden perderse por alteraciones en su estructura y funcionamiento ecológico. El crecimiento demográfico en la zona costera tropical y la amplia acción antropica, han generado una alta presión en el ecosistema de manglar, que ha afectado notablemente su disponibilidad, ya que a menudo tales actividades se desarrollan sin prever el nivel de impacto que ocasionan, y tampoco se consideran medidas para su conservación y sustentabilidad en el tiempo (Twilley, 1995; Barbier & Cols., 1997 y Tabilo–Valdivieso, 2003)..
(19) Valorar un humedal es darle un valor económico total, en especial a valores de uso; de no uso, a los componentes (bienes), a las funciones ecológicas (servicios ambientales) y a propiedades del ecosistema. La valoración económica de todo lo que brinda el manglar, es urgente frente a la explotación indiscriminada de sus recursos naturales. Los humedales cubren un cuarto de la superficie del mundo, por los tanto son muy importante en la zona costera tropical, siendo una importante reserva ecológica y forestal con múltiples beneficios y servicios ambientales. Por tanto se debe estimar el valor económico de los recursos naturales, con especial énfasis en los ecosistemas del manglar (Pearce & Turner, 1990; WRM, 2002; Gonzáles, 2004 y Sanjurjo, 2005). El valor económico actual y futuro de los bienes y servicios ambientales que los manglares proporcionan, pueden perderse por alteraciones en su estructura y funcionamiento ecológico. El elevado crecimiento demográfico y la amplia diversidad de actividades que el hombre desempeña, generan una alta presión en el ecosistema de manglar, que ha afectado notablemente su disponibilidad, ya que a menudo tales actividades se desarrollan sin prever el nivel de impacto que ocasionan, y tampoco se consideran medidas para su conservación y sustentabilidad en el tiempo. Por lo tanto es urgente valorar los beneficios de los ecosistemas del manglar (Barbier & Cols., 1997; WRM, 2002 y Sanjurjo, 2005). El manglar “San Pedro” de Vice, ha sido poco estudiado. No hay muchos trabajos sobre este ecosistema; por estar ubicado en la zona más austral del Pacífico. americano,. su. importancia. económica,. en. productividad,. su. biodiversidad marino-costera, ambiental, su vulnerabilidad, entre otros, justifica que este ecosistema sea estudiado y conservado. Esto nos motivó a realizar el trabajo, que nos hace conocer diferentes aspectos de este manglar, así como la valoración económica de los bienes y servicios ambientales; conocimientos que serán la base para ayudar a los planificadores y hacedores de políticas a conseguir que la valoración económica contribuya en mayor grado a la toma de decisiones en favor de la gestión de esta importante área de manglar en el país, para proponer un plan de manejo que permita una explotación racional y la conservación de este ecosistema propiedad de las presentes y futuras generaciones..
(20) MATERIAL Y MÉTODOS El área de estudios es el manglar “San Pedro”, el mismo que se ubica en el departamento de Piura, provincia de Sechura, distrito de Vice, entre los 5° 29’ 58" - 5° 30’ 06" S y 80° 52’ 50" - 80° 52’ 51" W, a 50 km. al suroeste de la ciudad de Piura y a 20 km. al norte de Sechura (Fig. 01). Tiene un área aproximada de 500 ha, constituyendo el límite de distribución sur para los manglares en el Pacífico americano. Resulta interesante considerar que el manglar San Pedro se origina el año 1925 y empieza a expandirse desde la ocurrencia del evento El Niño de 1983 (GAP, 1998; Huertas, 2003 y Charcape & Moutarde, 2005). Se realizó una amplia revisión y análisis bibliográfico sobre manglares en Perú, así como la trayectoria de las investigaciones botánicas, biogeográficas, etnobotánicas, ecológicas y económicas realizadas en Tumbes en general y en manglar de Vice en particular. Con esta información se elaboró el catálogo preliminar de las especies de flora y fauna del manglar “San Pedro” de Vice, que sirvieron de base para compararlo con los datos obtenidos durante nuestras exploraciones al manglar. Las exploraciones botánicas y zoológicas se realizaron entre agosto del 2006 hasta agosto del 2007, se hicieron transectos tratando de cubrir toda el área del manglar. Para el inventario florístico, se estableció un cronograma de excursiones debidamente planificadas, y se colectaron las fanerógamas bajo los parámetros conocidos de colecta, ayudados de tijeras podadoras, prensas botánicas estándar de madera y diarios usados; en la libreta de campo se anotaron el hábito, color de flor y fruto, usos, lugar y fecha. Posteriormente las muestras fueron determinadas in situ, algunas en se determinaron en el laboratorio de botánica de la Universidad Nacional de Piura con la ayuda de Claves Botánicas y libros, la mayoría de las cuales están citadas por J.F. Macbride en su Flora of Perú (1936 a 1986); Gentry (1993); Sagástegui & Leiva (1993); Brako & Zarucchi (1993) y Mostacero & Cols. (2002), los especimenes que presentaron dificultad en su determinación fueron llevados al laboratorio de Botánica de la Universidad Nacional de Trujillo para su determinación definitiva. La lista o Catálogo de fanerógamas se confeccionó de acuerdo al Sistema de Clasificación de Engler (1954–1964)..
(21) Evaluación de la Flora; para la evaluación de los componentes vegetales del manglar “San Pedro” de Vice, se utilizó el método de muestreos permanentes multidisciplinarios para bosques neo y subtropicales (Pipoly III, 1992), con un diseño que permitió el acopio de datos. De acuerdo al muestro piloto (Matteucci & Colma, 1982) el tamaño de la unidad muestral se determinó en 200 m2 (20x10 m) y el tamaño de muestra se estimó en n = 40. Se tomaron 40 parcelas en total, correspondiendo 20 para cada margen del río (derecha e izquierda). Se realizó un mapa usando un SIG (Sistema de Información Geográfica), empleando un GPS (Global Position System) Garmin eTrex, de 12 satélites. Se tomaron 20 puntos de los cuadrantes evaluados en grados, y se llevaron a un computador en donde se procedió a colocar los puntos en un computador con el software Google Earth (2007) y se obtuvo un mapa con la localización georeferenciada del manglar (Fig. 02). En las parcelas se tomaron el Diámetro a la Altura del Pecho (DAP), dominancia, cobertura, densidad, frecuencia absoluta, disposición espacial e Índice de valor de Importancia de las dos especies de mangles. El DAP (Diámetro a la Altura del Pecho), debido a no contar con una cinta diamétrica, se tomó el perímetro a la altura del pecho o Cintura a la Altura del Pecho (CAP) con una cinta métrica, que nos permitió obtener el DAP de la siguiente forma:. DAP =. CAP. π. La Dominancia, se empleó el método del transecto (Franco, 1985):. X i = li × L donde:. Xi = dominancia de la especie i, li = número de individuos de la especie i, L = área. La Cobertura, es equivalente a la proporción de la longitud total interceptada por la especie considerada (Franco, 1985):.
(22) l Xi = 100 L donde:. Xi = cobertura de la especie i, l = longitud menor de la especie i, L = longitud mayor de las especie i. Densidad de especies, número de de individuos de la especie i por unidad de área (Pielou, 1975):. di = donde:. ni a. di = densidad de la especie i, ni = número de individuos de la especie i, a = área. La Frecuencia Absoluta, número de muestras en las que se encuentra la especie i (Murray, 1961):. fi = ( donde:. mi M. )x100%. fi = frecuencia absoluta de la especie i, mi = número de puntos en que aparece la especie i, M = Número total de puntos muestreados. Índice de Valor de Importancia (IVI), constituido por la suma de los valores relativos de densidad, dominancia y frecuencias de cada especie, se calculará con el método propuesto por Matteucci & Colma (1982), caracterizada por la expresión:. IVI % = Ab% + D% + Fre% donde:. IVI = Índice de Valor de Importancia Dri = Densidad Relativa de la especie i, Fri = Frecuencia Relativa de la especie i, Xri = Cobertura Relativa de la especie i Disposición espacial, para determinarla se evaluó el estado de agregación, utilizando la prueba de Hopkins & Skellan (Rabinovich, 1980):. A= donde:. D1. 2. D2. 2. A = disposición espacial, D1 = Distancia de un punto al azar al individuo más. cercano, D2 = Distancia del 1er individuo al 2do individuo más cercano.
(23) Evaluación de la Fauna: Para la evaluación y monitoreo de las aves, se realizaron registros entre agosto del 2006 a octubre del 2007, ayudados por binoculares Bushnell 10 x 50; se visitó el manglar una vez al mes, las horas de observación fueron en las mañanas de 6:00 a 11:00 a.m. y por las tardes de 5:00 p.m. hasta cuando la visibilidad resultó posible, es decir, en verano hasta las 7:00 p.m. y en invierno hasta las 6:00 p.m., también se realizaron registros después de las 11:00 p.m. para determinar aves nocturnas. Los registros se llevaron a cabo en transectos desde la margen derecha del río Piura, desde donde nace el mangle al sur, hasta la desembocadura en el mar al norte (Chávez & Charcape, 2001). Se empleó el Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres (Ralph & Cols., 1995). Se usaron redes de niebla para la captura y registro de aves, además se uso el Índice Kilométrico de Abundancia = IKA (Telleria, 1977). Se empleó el Método de búsqueda intensiva ya que permitirá determinar la mayor cantidad de especies. El Método de búsqueda intensiva consiste en efectuar una serie de tres censos de 20 minutos cada uno, en tres áreas distintas recorriendo por completo en busca de las aves. De esta manera los cantos o llamados que no resulten familiares son menos problemáticas ya que el aves puede ser determinada visualmente si es necesario. Además aumenta la probabilidad de detección de aquellas especies particularmente inconspicuas o silenciosas, ya que se utiliza sonido de las aves (Ralph & Cols., 1995), las especies serán determinadas in situ. Se tendrá preferencia: a caminos y canoras ya que permiten observa y oír mejor a las especies. Las especies fueron registradas en libretas de campo donde se incluyó: La fecha, la zona de muestreo, coordenadas en grados, altura, condiciones climáticas y algunas otras observaciones de interés para el trabajo de investigación. Las especies de aves se determinaron usando guías de campo (Koepcke, 1964; Phelps & De Schauuensee, 1978 y Clements & Shany, 2001), se emplearon redes de niebla para un mejor trabajo de determinación de las especies. Se tomaron datos del hábitat que ocuparon las aves, según la propuesta de Chávez.
(24) & Charcape (2001) y de la actividad que realizaban al momento de la evaluación. Para el orden taxonómico se siguió a Clements & Shany (2001). Para el resto de la fauna, esta se evaluó por contacto visual para roedores y mamíferos o captura con ayuda de trampas Tomahawk. Los peces y bivalvos fueron inventariados directamente después de las faenas de trabajo de los pescadores de la zona (CONAMA, 1996 y Cropper, 1999).. Metodología de Valoración Económica: Se considera un marco general para evaluar los beneficios económicos netos de los humedales, la cual fue aplicada al manglar “San Pedro”. Esta metodología de evaluación se complementa con la técnica económica de análisis costo-beneficio (Barbier & Knowler, 1997). El proceso de evaluación se divide en tres etapas de análisis: Primera etapa – Determinación del problema y elección del enfoque apropiado de evaluación económica del humedal. Segunda etapa – Determinación del alcance y los límites del análisis, así como de la información necesaria para aplicar el enfoque elegido. Tercera etapa – Determinación de los métodos de toma de datos y las técnicas de valoración económica requeridos. El proceso en tres etapas, va dirigido a calcular los valores económicos de los humedales, específicamente a determinar el valor económico del manglar “San Pedro” de Vice. Todos los valores de los humedales examinados deben reflejar la verdadera ‘disposición’ de la sociedad a ‘pagar’ por sus beneficios. Ello exige determinar el valor económico real de unos beneficios que no suelen comercializarse y ajustar los precios de mercado de algunos bienes y servicios de los humedales teniendo en consideración las distorsiones derivadas de las políticas oficiales o las fallas del mercado. Describimos las tres etapas del proceso de evaluación bajo la hipótesis de que su finalidad es llevar a cabo una valoración económica total de bienes y servicios de la Biodiversidad del ecosistema del manglar: “San Pedro” de Vice. Sechura – Piura – Perú..
(25) PRIMERA ETAPA: Determinación del problema y del método de evaluación Aquí en este proceso de evaluación determinamos el objetivo o problema general y elegimos el tipo de enfoque de evaluación económica, el cuál dependerá del objetivo. 1) Primer paso: elección del método de evaluación apropiado. El análisis económico de los humedales guarda relación con tres grandes categorías de problemas, cada una de las cuales corresponde a un método de evaluación económica determinado. Ello implica realizar: a) Análisis del Impacto o evaluación de los daños causados a un humedal por un impacto ambiental externo específico. b) Valoración Parcial o evaluación de dos o más usos alternativos de humedales. c) Valoración Total: Es el método más apropiado cuando hace falta contabilizar y medir todos los costos y beneficios afines con la conservación de un humedal determinado y por ende, elaborar una estrategia de conservación. Asimismo, la necesidad de determinar si un humedal debe o no ser convertido en zona protegida de uso restringido o manejar sosteniblemente los recursos del ecosistema, es otro dilema que exige una valoración total. Es objetivo de la valoración económica el lograr a través de la gestión de recursos, la conservación, protección y uso sostenible de la biodiversidad, para el beneficio socioeconómico de los pobladores relacionados con este humedal, en los pueblos de Vice, Letirá, Becará y Sechura, en cuya jurisdicción se ubica el manglar; por ello se realizó este trabajo eligiendo el Método de Valoración Económica Total.. SEGUNDA ETAPA: determinación del alcance y los límites de la valoración, así como de la información requerida 2) Segundo paso: ubicación del humedal. La zona del humedal objeto de evaluación: El ecosistema del manglar “San Pedro”; está situado en el distrito de Vice, provincia de Sechura, departamento de Piura, al Noroeste del Perú. Se trata de un ecosistema marino-costero, situado entre una zona desértica y bosque seco..
(26) 3) Tercer paso: Determinación de. las características fundamentales del. manglar: componentes, funciones, propiedades y su fijación. Acudimos a distintas fuentes, estudios científicos, informes de consultores e inventarios de recursos para elaborar y determinar las características fundamentales del manglar, llegando a identificar y considerar la siguiente lista definitiva de componentes, funciones y propiedades del manglar: Componentes/ Bienes ambientales 1.- Recursos del bosque: Madera-leña de “mangle”, “algarrobo”, etc. 2.- Recursos hidrobiológicos: peces, bivalvos, crustáceos, entre otros. 3.- Recurso flora y fauna silvestre. Funciones/Servicios Ambientales. 1. Investigación y educación (Universidades, ONGs, consultores,etc.) 2. Reproducción de especies 3. Turismo y recreación 4. Control de inundaciones y caudal del Rió Tumbes 5. Retención de Nutrientes 6. Soporte de la Biodiversidad 7. Belleza escénica 8. Apoyo externo a otros ecosistemas(bosques) Propiedades/Diversidad 1. Diversidad Biológica 2. Singularidad 3. Patrimonio y legado histórico 4. Conservación y Protección de biodiversidad 5. Potencial turístico 6. Especies Vulnerables 7. Consumo de videos, fotografías, etc. Luego se ordenaron según su importancia y se jerarquerizó por categorías: muy importante (alto), importante (intermedio) y poco importante (bajo), como esta información ecológica, hidrológica y económica disponible para ponderarlos. Si bien la distinción entre componentes, funciones y propiedades tiene una utilidad directa desde la óptica económica. La valoración económica va dirigida sobre todo a ‘valorar’ estas características. En ecología se suele distinguir entre.
(27) las funciones ambientales reguladoras de un ecosistema y sus componentes estructurales. Esta distinción es útil desde una óptica económica, pues corresponde. a. las. categorías. de. bienes. ambientales. (componentes. estructurales) y de servicios ambientales (funciones ecológicas). En economía se tiende a distinguir también entre los usos consuntivos de recursos (pescado, leña, flora y fauna silvestre, etc.) y los usos no consuntivos de los ‘servicios’ de un ecosistema natural (recreación y turismo, investigación y educación etc.). Además, los ecosistemas en su conjunto poseen a menudo ciertas propiedades (diversidad biológica, singularidad, patrimonio o legado histórico), que tienen un valor económico bien, porque impulsan ciertos usos económicos, bien por que se valoran en sí mismos. 4) Cuarto paso: determinación de la relación entre los componentes, funciones y propiedades y el valor de uso. Se determinó entre los valores de uso directos, aquellos valores de la utilización o interacción directa con los recursos y servicios de un humedal entre los cuales consideramos Recursos hidrobiológicos: “lisa”, “lenguado”, “bagre”, “langostino”, “camarón”, “conchas”, “jaibas”, entre otros. Recursos forestales: madera y leña de “mangle”, “algarrobo”. Flora y Fauna silvestre, etc. Entre los valores de uso indirectos, considerados en base al sustento y la protección indirectos dados a la actividad económica se determinó: Control de crecidas del caudal del rió, Retención de nutrientes, Apoyo externo a otros ecosistemas, Recreación/turismo, investigación y educación, etc. Finalmente entre los valores no de uso (es decir, los que no se derivan del uso actual directo ni indirecto de los humedales), se determinó la diversidad biológica, la singularidad, Conservación y Protección de biodiversidad, Potencial turístico, Especies. Vulnerables, Consumo de. videos, fotografías, etc. Esta clasificación es la que se emplea para convertir las características de los humedales en valores económicos..
(28) Figura 01. Ubicación del Manglar “San Pedro” de Vice (estrella). Sechura – Piura. Entre los 5° 29’ 58" - 5° 30’ 06" S y 80° 52’ 50" - 80° 52’ 51" W..
(29) Figura 02. Mapa del manglar “San Pedro” de Vice, contenido en la línea punteada de rojo, obtenido con el software Google Earth (2007). Ubicado entre los 5° 29’ 58" - 5° 30’ 06" S y 80° 52’ 50" - 80° 52’ 51" W..
(30) RESULTADOS En las Tablas 01 y 02 se muestra el inventario de fanerógamas del manglar “San Pedro”, para cada especie se da el: nombre científico, nombre común y la familia. Del análisis resultan 47 Especies, distribuidas en 37 Géneros, 22 Familias, 13 Órdenes, 02 Subclases y 02 Clases. La figura 03 nos revela que de las 22 familias de fanerógamas catalogadas, las más representativas son: Poaceae con 11 especies, Fabaceae con 09 especies; Amaranthaceae, Asteraceae y Boraginaceae con 03 especies cada una. Igualmente la figura 04 nos permite verificar en un gráfico de barras la misma distribución de las familias. Los resultados del análisis de las densidades con sus correspondientes estimadores, se muestran en la tabla 03 e indican que la especie de más alta densidad es Avicennia germinans, tanto por parcelas como de manera global para el manglar. Es así que Avicennia germinans presenta una densidad de 26.60 individuos/200 m2. Igualmente resulta el “mangle blanco” Laguncularia racemosa tiene una densidad de 8.15 ind./200 m2. Esto se puede visualizar mejor en la figura 05 donde apreciamos que Avicennia germinans posee una cobertura aproximada tres veces mayor que Laguncularia racemosa. De manera análoga, en la tabla 04 se muestran los resultados de cobertura que presentan las dos especies de “mangle”, así como se hizo para la densidad, igualmente se han calculado los porcentajes promedio de cobertura, resultando que Avicennia germinans posee 50.58 % de cobertura, que es el valor más alto si se lo compara con Laguncularia racemosa que tiene 14.46. Lo anteriormente expuesto se puede comprobar en la figura 06, donde apreciamos claramente la superioridad de cobertura de la especie Avicennia germinans. En la tabla 05 presentamos los resultados en porcentaje promedio de las frecuencias absolutas de las dos especies de “mangle” y sus correspondientes estimadores. Del análisis e interpretación, resulta que Avicennia germinans es la especie más frecuente con un valor del 90%, mientras que Laguncularia racemosa presenta un valor del 62%. Esto se aprecia claramente en la figura 07 que nos permite confirmar los resultados de la tabla 05..
(31) Igualmente, teniendo en cuenta los resultados de frecuencia relativa, densidad relativa y dominancia relativa, se calculó el Índice de Valor de Importancia (IVI), los mismos que se presentan en la tabla 06, de donde deducimos que Avicennia germinans presenta el mayor IVI con 167.16 % para todo el manglar, mientras que la otra especie Laguncularia racemosa tiene un 68.22 %. Como en los casos anteriores, la figura 08 nos permite comprobar y visualizar mejor los resultados de la tabla 06. Por otro lado, tanto Avicennia germinans como Laguncularia racemosa de acuerdo a los valores que aparecen en la tabla 07, se ha determinado que presentan una disposición espacial aglomerada o amontonada. En la tabla 08 se presenta la categorización de las 07 especies de fanerógamas presentes en el manglar “San Pedro” que están bajo algún estatus de amenaza según el Decreto Supremo Nº 043-2006-AG. En lo referente a la fauna, el inventario realizado en el manglar “San Pedro” de Vice, tal como se presenta en las tablas 09 y 10, reportan 60 especies de protozoarios, 07 de moluscos, 23 de crustáceos, 24 de peces, 08 de reptiles, 100 de aves y 07 especies de mamíferos. Como podemos inferir de las tablas 10, 11 y 12, el manglar “San Pedro” de Vice soporta una elevada densidad y diversidad de aves tanto residentes durante todo el año como migratorios (procedentes del hemisferio norte), principalmente en primavera y verano; de la tabla 11 podemos inferir claramente que las especies más numerosas son: Larus pipixcan “gaviota” (12000 ind.), Larus cirrocephalus (8000 ind.), Pelecanus occidentales (6000 ind.), calidris alba (3320 ind.), Sula variegata (1475 ind.), Fregata magnificens (1200 ind.) y Larosterna inca (1037 ind.), las otras 93 especies de aves presentaron un número menor de mil individuos hasta 1 individuo (Tabla 11).. Valoración económica ambiental: En cuanto a la valoración económica ambiental del manglar “San Pedro” de Vice, la misma se realizó teniendo en cuenta que sirve de sustento directo a muchas personas y aporta bienes y servicios al exterior. Es decir las personas.
(32) aprovechan sus suelos, capturan peces para consumo, talan árboles para obtener leña,...etc. su utilización directa reviste también en la forma de actividades recreativas, como la observación de aves, la navegación o realización de estudios científicos. Además de utilizar al manglar, de forma directa; los pobladores se benefician también de sus funciones o servicios ambientales, tales como reducir la energía de las olas, protegen a la población ribereña y como los manglares reciclan nitrógeno mejoran la calidad del agua. Quienes se benefician de ésta manera están aprovechando las funciones de los humedales indirectamente. En consecuencia los servicios ambientales que se pueden derivar del Santuario Regional de Piura Manglares “San Pedro” de Vice se resumen fundamentalmente en: a. Control de inundaciones b. Reproducción de especies c. Retención de nutrientes y sedimentos d.- Apoyo a ecosistemas (bosques y pesca costera marina) e.- Soporte de la biodiversidad f.- Turismo y recreación (el año 2006 acudieron 16750 personas). g. Investigación y educación Se han realizado algunos trabajos de investigación (Peña & Vásquez, 1985; Rodríguez & Cols., 1998; Jahncke & Cols., 1997; Barrionuevo & Cols., 1997; Amorós & Ota 2002; Santiago, 2002; Huaylinos & Cols., 2002, 2004, 2005; Rojas & Cols., 2002; Quispitúpac & Cols., 2002, 2004a, 2004b; Charcape-Ravelo & Moutarde, 2005; Chávez 2004, 2005ª, 2005b, 2006). h. Belleza escénica i. Combustible. Valoración económica de bienes o componentes de la biodiversidad Recursos del bosque de mangle: El manglar “San Pedro” de Vice, con una extensión de 500 has., en la que dominan dos especies de “mangle”, se han identificado adicionalmente como recursos del bosque a: Madera-leña de Prosopis pallida, Prosopis juliflora “algarrobo”, Avicennia germinans “mangle prieto”, Laguncularia racemosa “mangle blanco”, Acacia macracantha “espino”, Tessaria integrifolia “pájaro.
(33) bobo”. Además potencialmente existen condiciones para implementar una Diversidad de Proyectos Sostenibles en el bosque como por ejemplo producción y envasado de plantas medicinales, producción de miel de abeja, entre otros. Estos son recursos que implican potencialmente un valor económico de uso directo generado por el bosque de manglar. Actualmente el bosque del manglar “San Pedro”, como masa forestal no tiene gran trascendencia en su aprovechamiento económico por parte del poblador piurano, debido a su escaso volumen disponible en comparación al “algarrobo” del bosque seco. No obstante, potencialmente el mangle posee un estimable valor económico al poder ser utilizado como madera, leña, carbón, material de construcción y como proveedor de taninos extraído de la corteza del árbol de mangle para ser utilizado en la curtiembre e industria del cuero. Actualmente se calcula la extracción en unos US $ 3,500.00 al año (no hay datos oficiales, ya que esta actividad se realiza de manera clandestina). Todos los montos se estiman en dólares americanos (US $) como lo establecen las normas internacionales para valoración económica, hasta la fecha de proceso de datos al 15 de diciembre del 2007 se consideró el tipo de cambio en: 1 dólar = 3 nuevos soles. Recursos hidrobiológicos, esta actividad extractiva dentro del manglar se realiza por extractores de subsitencia y pequeños pescadores artesanales para el mercado. Las especies más capturadas para el consumo humano directo, poseen no solo un alto valor alimenticio si no también un alto valor económico y/o comercial destacan los bivalvos: “concha navaja”, “concha palabritas”. Crustáceos como el: “cangrejo rojo”, “jaivas”, “langostinos” y la extracción de diversas especies de peces: “lisa”, “lenguado”, “peje blanco”, “periche”, “guitarra”, “pampanito”, “chula”, “roncador”, “bagre”, “tilapia”, “monengue”, entre otros. Estos productos se venden en el mercado local y de Piura. En base a una encuesta aplicada y por información de funcionarios de la Municipalidad Distrital de Vice, existen unas 50 personas que extraen recursos del manglar. Actualmente, en promedio 10 concheros producen US $ 10.00 x día x extractor; otros 12 cangrejeros producen US $ 18.00 x día x extractor y unos.
(34) 28 pescadores producen US $ 14.00 x día x pescador. (Se calcula el año en 300 días, ya que no laboran diariamente y descansan otros). Dados los precios de mercado y la cotización del dólar a S/. 3.00 nuevos soles, se ha calculado que esta actividad mueve el monto de US $ 215,100.00 al año. La valoración por turismo y recreación, si se tiene en cuenta que el año 2006 llegaron al manglar unas 17500 personas, y éstas para acudir desde su lugar de origen al manglar y viceversa, realizan distintos gastos (los montos son promedios tomados como si todos acudieran desde la ciudad de Piura y solo en base a movilidad y alimentación): movilidad US $ 7.00 por visitante; alimento US $ 5.00 por visitante; lo cual hace un monto total de US $ 210,000.00 al año. El Potencial Turístico, los diferentes componentes del paisaje natural se muestran como grandes y potenciales atractivos; para la práctica de actividades como el. Ecoturismo, Ciencia e Investigación, Educativas, Religiosas, entre. otras. Basados en las encuestas y utilizando el método de valor contingente, se ha determinado que en promedio cada turista contribuiría con S/ 10.00 nuevos soles para realizar inversiones en infraestructura turística dentro del manglar. Ello implicaría un ingreso aproximado de US $ 58,333.33 dólares / año. Valorando la Investigación y educación ambiental, tenemos que hay regular cantidad de estudios, investigaciones e inversiones realizadas en el manglar “San Pedro”, sin embargo es muy escasa o nula la información sobre los montos ejecutados. Esto no es representativo de la inversión efectiva representativa de la riqueza biológica y de servicios ambientales que ofrece el manglar. En tal sentido, asumimos al igual que cualquier proyecto de inversión que se prevé un 10% por depreciación sobre el valor de sus activos fijos de la producción y para mantenimiento del stock de capital natural. Siendo así, alguien o alguna institución debe cubrir ese 10% sobre los valores económicos de uso directo, indirecto y potencial a ser considerados como una inversión para la conservación de la existencia del stock de capital natural del manglar, por la relevante importancia que implica su protección y conservación para las generaciones presentes y futuras..
(35) Como se muestra la figura 09 obtenida de la encuesta aplicada, el 78% considera el manglar “San Pedro” como una zona excelente y muy buena para realizar investigaciones. La valoración económica por investigación, educación y proyectos desarrollados en el manglar “San Pedro” de Vice, tiene un estimado de US $ 90,000.00 al año. En base a la encuesta aplicada y usando el Método de Valoración Contingente, se obtuvo la Disposición a Pagar por conservar y proteger el manglar “San Pedro” de Vice y su biodiversidad, el monto es de US $ 16.7 familia / año (S/. 50.00 nuevos soles). En consecuencia, asumiendo, según las proyecciones de Población, el número de familias solo de las provincias de Piura y Sechura (INEI, 2005) es de 149,757 familias; esto hace un valor económico de US $ 2´500,941.90 al año. Estimación de la valoración económica ambiental total del Manglar “San Pedro” de Vice, Sechura – Piura – Perú. Se pretende realizar una aproximación de Valoración Económica Total (VET) en el manglar “San Pedro”, se consideran algunos bienes, servicios y propiedades de la Biodiversidad, que en resumen significa: Recursos maderables Recursos hidrobiológicos Turismo y recreación Investigación y educación Potencial turístico Conservación de biodiversidad VET TOTAL VET / Ha / año. US $ US $. 3,500.00 215,100.00 210,000.00 90,000.00 58,333.33 2´500,941.90 3´077,875.23 6155.75.
(36) Tabla 01. Lista alfabética de las fanerógamas presentes en el Manglar “San Pedro“ de Vice, Sechura – Piura – Perú. Nombre científico 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. 26. 27. 28. 29. 30. 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. 41. 42. 43. 44. 45. 46. 47.. Familia. Nombre común. Acacia huarango Ruiz ex J. F. Macbride Fabaceae “huarango” Acacia macracantha H. & B. ex Willdenow Fabaceae “espino”, “faique” Aeschynomene tumbezensis J. F. Macbride Fabaceae Alternanthera peruviana (Moquin) Suessenguth Amaranthaceae “hierba blanca” Alternanthera pubiflora (Benth) Kuntze Amaranthaceae “lancetilla” Alternanthera pungens H.B.K. Amaranthaceae “hierba del pollo” Avicennia germinans (L.) L. Verbenaceae “mangle prieto” Baccharis salicifolia (R. & P.) Persoon Asteraceae “chilco” Bacopa monnieri (L.) Pennell Scrophulariaceae “bacopa” Batis maritima L. Bataceae “vidrio” Cenchrus echinatus L. Poaceae “cadillo” Cenchrus myosuroides H.B.K. Poaceae “cadillo” Chloris virgata Swartz Poaceae “grama” Cryptocarpus pyriformis H.B.K. Nyctaginaceae “chope”, “nacupillo” Cynodon dactylon (L.) Pers. Poaceae “grama dulce” Distichlis spicata (L.) Greene Poaceae “grama salada” Exodeconus prostratus (L’Héritier) Raf. Solanaceae “campanilla olorosa” Heliotropium curassavicum L. Boraginaceae “hierba del alacrán” Indigofera suffruticosa Millar Fabaceae “pasto” Ipomoea crassifolia Cavanilles Convolvulaceae “bejuco” Laguncularia racemosa (L.) Gaertner f. Combretaceae “mangle blanco” Lipia nodiflora (L.) Michaux Verbenaceae “turre hembra” Ludwigia peploides (H.B.K.) Raven Onagraceae “flor de clavo” Monnina pterocarpa R. & P. Polygalaceae “palomilla” Mutingia calabura L. Elaeocarpaceae “cerezo de monte” Parkinsonia aculeata L. Fabaceae “azote de Cristo” Passiflora foetida L. Passifloraceae “granadilla de culebra” Paspalum bonplandianum Fluegge Poaceae “grama” Paspalum racemosum Lamarck Poaceae “nudillo” Paspalum vaginatum Swartz Poaceae “grama” Phragmites australis (Cavanilles) Trinius ex Steudel Poaceae “carricillo” Prosopis juliflora (Swartz) DC. Var. horrida (Kunth) Burrkart Fabaceae “algarrobo” Prosopis pallida (H. & B. ex Willdenow) H.B.K. Fabaceae “algarrobo” Psittacanthus chanduyensis Eichler Loranthaceae “suelda con suelda” Salicornia fruticosa L. Chenopodiaceae “parachique” Scirpus maritimus L. Cyperaceae “totora“ Sessuvium portulacastrum (L.) L. Aizoaceae “lejía verde” Spilanthes leiocarpa DC. Asteraceae “turre macho” Sporobulus indicus (L.) R. Brown Poaceae “cerillo”, “grama” Sporobulus virginicus (L.) Kunth Poaceae “grama” Tamarix gallica L. Tamaricaceae “ciprés” Tessaria integrifolia R. & P. Asteraceae “pájaro bobo” Tiquilia dichotoma (R. & P.) Persoon Boraginaceae “manito de ratón” Tiquilia paronychioides (Philippi) A. Richardson Boraginaceae “flor de arena“ Typha angustifolia L. Typhaceae “inea”, “enea” Vigna adenantha (G. Meyer) Marechal Fabaceae “porotillo” Vigna luteola (Jacquin) Bentham Fabaceae “porotillo”.
(37) Tabla 02. Ubicación taxonómica en Clases, subclases, órdenes y familias, según la clasificación de Engler (1954-1964), de las fanerógamas presentes en el Manglar “San Pedro“ de Vice, Sechura – Piura – Perú.. CLASE I: DICOTYLEDONEAE SUBCLASE 1ra ARCHICHLAMYDEAE Orden 9: SANTALALES Familia: Loranthaceae Orden 13: CENTROSPERMALES Familia: Aizoaceae Familia: Nyctaginaceae Familia: Amaranthaceae Familia: Chenopodiaceae Orden 22: BATALES Familia: Bataceae Orden 23: ROSALES Familia: Fabaceae Orden 27: RUTALES Familia: Polygalaceae Orden 32: MALVALES Familia: Elaeocarpaceae Orden 34: VIOLALES Familia: Passifloraceae Familia: Tamaricaceae Orden 36: MYRTIFLORALES Familia: Combretaceae Familia: Onagraceae SUBCLASE 2da METACHLAMYDEAE Orden 8: TUBIFLORALES Familia: Convolvulaceae Familia: Boraginaceae Familia: Verbenaceae Familia: Solanaceae Familia: Scrophulariaceae Orden 11: CAMPANULALES Familia: Asteraceae CLASE II: MONOCOTYLEDONEAE Orden 7: GRAMINALES Familia: Poaceae Orden 11: PANDALES Familia: Typhaceae Orden 12: CYPERALES Familia: Cyperaceae.
(38) Figura 03. Composición por familias y número de especies, de las fanerógamas del manglar “San Pedro” de Vice. Sechura – Piura.. Figura 04. Comparación por familias (X) y número de especies (Y), de las fanerógamas del manglar “San Pedro” de Vice. Sechura – Piura..
(39) Tabla 03: Análisis comparativo de la densidad de las dos especies de “mangle” con sus respectivos estimadores estadísticos en el manglar “San Pedro” de Vice.. Especies Avicennia germinans Laguncularia racemosa. ESTIMADORES X S S2 E.S. 6.99 26.60 22.10 48.41 8.15 0.45 0.20 0.14. C.V. 83.08 5.52. Figura 05: Promedio de densidad en porcentaje (%) de las dos especies de “mangle” presentes en el manglar “San Pedro de Vice”..
(40) Tabla 04:. Porcentaje promedio de la cobertura de las dos especies de “mangle”, con sus respectivos estimadores estadísticos en el manglar “San Pedro” de Vice. Especies. Avicennia germinans Laguncularia racemosa. ESTIMADORES X S S2 E.S. 77.62 2.79 50.58 8.81 96.63 3.11 14.46 9.83. C.V. 17.42 67.98. Figura 06: Promedio de la cobertura en porcentaje (%) de las dos especies de “mangle” presentes en el manglar “San Pedro de Vice”..
(41) Tabla 05:. Valores promedio de la frecuencia absoluta de las dos especies de “mangle”, con sus respectivos estimadores estadísticos en el manglar “San Pedro” de Vice.. Especies Avicennia germinans Laguncularia racemosa. X 0.90 0.62. S 0.05 0.05. ESTIMADORES S2 E.S. C.V. 0.00 0.03 4.88 0.00 0.03 5.44. E.E. 0.16 0.16. Figura 07: Promedio de las frecuencias absolutas de las dos especies de “mangle” presentes en el manglar “San Pedro de Vice”..
(42) Tabla 06:. Determinación del Índice de Valor de Importancia de las dos especies de “mangle” en el manglar “San Pedro” de Vice. ESTIMADORES Especies. Avicennia germinans Laguncularia racemosa. Frecuencia relativa. Densidad relativa. Dominancia relativa. IVI %. 90.00 45.00. 26.60 20.60. 50.56 2.62. 167.16 68.22. Figura 08: Índice de Valor de Importancia % (IVI) de las dos especies de “mangle” presentes en el manglar “San Pedro de Vice”..
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