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Claridad: año 2, número 55, 10 de junio de 1922

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(1)

Pertódicó

de

Sociología,

Crítica

y-

Actualidades

Redacción y

Administración:

Agustinas 632* Santiago

--,,

Dirección Postal:

Casilla 3323

.

Aparece

los

Sábados

Precio: 20 Centavos

Año

II.

Santiago,

Junio 10

de

1922

Num. 55

El Cartel

de

Hoy

"Ayer

en lá mañanase

efec

tuaron los

funerales

del

guar dián Manuel

Villalobos,

falle cido acausa de lasheridas que

recibiera enla

Alameda

deLas

Delicias,

durante las últimas in

cidencias ocurridas entre los obreros cesantes yla

policía:

.

Los

funerales

deestemodesto

, servidor

público

dieron ocasión

paraque exteriorizaran sussen

timientosno

sólo

el

Gobierno

y la institución

afectada

sinoláso

ciedady el

puebla

en

general"

"La

Nación",^

Junio

1922.

A

vosotros,

sayones,

me

dirijo:

avoso

tros

que

no

reconocéis madre porque

la

ignoráis. '¡Viles-.-

"autómatas

que habéis

claudicado

dé vuestras

conciencias y

hu-manidad,al

servicio

de

un

poder

corrom

pido

y ambicioso

que

jamás

se

saciará

cotí la

sangre

y

sudor

de

vuestros

her

manos!

:

RéfléMionadj

'siquier

a un

instante,

y

veréis

que habéis clavado

vuestros

aji

lados y

criminales

aceros en

los

pechos

débiles, talvez,

vuestras

mismas

mar

dres,

que

pedían trabajo

para alimentar

a su

prole;

¡a

esas

madres,

a

quienes

mañana los

patrioteros

de

oficio,

arran

carán

sus

hijos

para que

sirvan de

leña

en

las

hogueras

de

las

guerras, que

per

miten

al

amo

beneficiarse,

para

que

pueda

dar

rUnda.

suelta

a sus

corrup

ciones.

¡Pensad

siquiera

un

instante

en

vüésf--,

tra

vida;

pensad

'én

Ip,

traición que

ha

céis

d

vuestra

conciencia, M'la

tenéis,

y

podréis

ver

el

servilismo humillante

a

que

os

someten

hombres

iguales

a voso tros

y

que

séilamcLn

amos!

Recobrad

vuestra

libertad,

recobrad

vuestraWriciencia,

y así

llegaréis

a

¿er-y

humanos

y

dignos

'*'■

(2)

Deudores

Morosos

Empezamos

hoy

a

publicar

la

primera

lista de los

agentes

que son

perjudiciales

para la pro

paganda

porqueno

cumplen

1

cálmente

sus com

promisos.

Alberto

Tornería,

Graneros. Anselmo

Mura,

Los

Andes.

Milagro Seguel,

Linares.

Marcos

García, Chagres.

Camilo

Cornide, Chagres.

Adolfo

Majan

Rivas, Angol.

Ramón L.

Araya, Vaílenar.

Fernando

Rodríguez,

Rengo.

Lautaro

Valenzuela,

Ovalle.

Osear

Muñoz,

Concepción-Leoncio

León, Traiguén.

Clemente

Zúñiga,

Coronel.

u

El

Hombre,

de

Montevideo.

Verba

Roja,

de

Santiago.

El

Trabajo,

de Punta

Arenas.

Lia

Antorcha,

de

Buenos

Aires.

ha

Protesta,

de

Buenos

Aires.

ka

Rafalla,

de

Valparaíso.

Folletos

Libros

híemsíos

Toda

persona

que

se

interese

por

conocer

el

origen

y desarrollo

del

movimiento

proletario

en su

aspecto

doctrinario y

económico,

debe

leer

los

folletos

y

revistas

que

indican

a

-

—-continuación,

y están

a

la

venta en

jas

oficinas

de

«CLARIDAD».

Agustinas

632—

Se atienden

pedidos

de

provincias.

Dirección

postal: CARLOS

GARÓ,

Casilla 3323

"Rebeldías

Líricas....;:...

$

0.60 La Doctrina

Anarquista

0.50 Entre

Campesinos..

... 0.40 ElHombre deMontevideo... 0.40

España..

¡i... 0-60'

Además

encontrará

Ud.

obras

de

Stenhdal, Michelet, Zola,

Boutroux,

Palacio

V

aldés,

Zamacois,

Linares

Rivas,

etc. El

Comunismo

eri América.

'$0.40

Sovieto Dictadura 0.60 LaTercera

Internacional....

1.50

En el Café 0.50

Voces de Liberación.

Enseñanzas Económicas de

la Revolución Rusa.... Él Sindicalismo

Libertario.;.

El

Evangelio

de la Hora

0.40

0.60;

0.40

0.20

9amo

J$\,

LIBERTAD

DE

OPINAR

tan110011

PROBLEMA

DE

TACNA

Y

ARICA

por

CARLOS

VICUÑA

Historia

del

incidente.

Don

Tomás visto

por

dentro.

La

opinión privada

del Pre

sidente

Alessandri.

-Bajezas

de

políticos

y

funcionarios.

El debate

en

la

Asamblea

Radical.

-—El

Discurso

de Vicuña Fuentes.

Los debates

Parlamentarios.

La

opinión

de

los

intelectuales.

Carta

de

Don

Miguel

de

Unamuno.

La

cuestión

legal.

LA

LIBER

TAD.

Los

funcionarios

públicos

y

la

libertad

de

opinaiv

El

patriotismo.—

Historia

de

la

guerra y de la

paz

con

el Perú

y

Bolivia.— Juicio

de la

guerra

de

1879

y

de

la

paz de

1883.

¿Cuál

es

el

Verdadero

Interés

Oe

Chile

en

el

problema

internacional del Norte?.

Conclusión.

,$

5.—

ejemplar

de

350

paginas.

Pedidojs

a

CLARIDAD

Sastrería

Ecuatoriana

DE

LUIS

MOSCOSO

M.

TRAJES

ELEGANTES:

CORTE

INGLÉS

Y

AMERICANO

GRAN DESCUENTO

A LOS

ESTUDIANTES

Avenida

Independencia

Núm.

867

JUVENTUD

se

dirije

una vez

más'asüs agentes

rogándoles

correspondan

3:

la confianza que la

administración

de la

Revista ha

depositado

ellos.

.

Muchas

son

las comunicaciones

publicas

y

privadas,

qne

'es

hemos

dirigido,

sin

obtener

ningún

resultado efectivo:

a

ello

s<¡ debe

el

retardo en

la

publicación

de

JUVENTUD

Para

seguir

en esta

obra

es necesario

que

nuestros

agentes

y

deudores

de

todo el

país

se

apresuren

a

ponerse al

día

en sus

cuentas antes

de

obligarnos

a recurrir a

medidas

más

radicales,

cuya

adopción

hemos

resistido hasta

hoy.

(3)

39 ■ a

Obóano

Oficial

DEJ,A

FEDERACIÓN

DE*

v

ESTUDIANTES

DE

¿

CHILE

;;'::'

Santiago,

Junio 10

de

1922

■ E :■■

::

Redacción

::

y

Administración

::

CLUB

.:

DE

ESTUDIANTES

Agustinas

632

: :

Santiago

: :

t¡wz

ti

Dos

Grandes

Mentiras

OrgamzaciónlndusírialijRcDoIución

Mañana

va a

realizarse

una

elec

ción

extraordinaria

para

que

el

Pueblo

«elija»

un

senador

y.

un

di

putado,

y,

como

de

costumbre,

los

postulantes

han

exhibido

ante el

público

unos

pomposos programas,

aue,

según

ellos, realizarán

desde

el

Congreso.

Aunque

las

amargas

lecciones

que

ha

recibido

el

Pueblo

de los

po

líticos

de todos los

partidos,

hacen

innecesario

demostrar

con

letras de

molde

la, falsía de los

programas,

vamos a

puntualizar

algunas

ob

servaciones encaminadas

a

poner de

manifiesto

el

engaño

que tales .pro

gramas

significan.

¿Principiemos

por

afirmar

que^l

concepto

de la soberanía del

Púe-vbloes la más

crasa.,dé

las

mentiras.

Solamente

como una

cruel

jronía

•puede

afirmarse que

un

desposeí

do,

unmuerto

de

hambre,

un

sero, entre

los cuales

se

recluta" la

inmensa

mayoría

de los

electores,

puedan ejercer

con

independencia

el

derecho

de

elegir

sus

represen

tantes.

Suponer

voluntad

propia

a

'.unamasa

electoral

corrompida

en

mil

formas

por los vicios

creados,»

mantenidos y estimulados por

!a

burguesía

gobernante,

es

suponer

algo

inverosímil,

algo

que

recha

zan

la

lógica

y los hechos reales.

Eri efecto,

todos

sabemos

cómo

ise

«hacen»

laselecciones

en

Chile.

En cada

elección,

los

partidos,—

'todos

los

partidos.—

abren

agencias

para

la compra del

voto.

Las

'tran

sacciones

se

efectúan

a-

la" vista

de

todo

el

mundo,

de

modo que

este

«comerció» lo

conoce

todo

el que

tiene

ojos

para

ver

y

criterio

para

apreciar

los

hechos

que

se

desarro

llan

a su

vista.

■'

Para

probar

la;.Meüli,ra

de

.laJSo-beranía,

el

hecho

ide. la

compra

del

voto es

decisivo,

contunden te, irre

dargüible.

La

falsificación

de

fir-mas,

la

suplantación

de

electores,

log escrutinios

unila terales y

a

puer

tas

cerradas,

con ser

fraudes graves

que

destruyen

la

ficción de la So

beranía,

no son,

sin

embargo,

tan

odiosos

y

tan

concluyentes

para de

mostrar

la

Mentira

Electoral

como la

compra

del

voto.

Y

vamos

^^

a

hacer

un

breye

mm

de la

Mentira

los

Pro

gramas.

, V-v.,.,.,

El más

estupendo

de

los

progra

mas

del

último

tiempo

fué el que

sirvió de

pedestal

al

actual Presi

dente de la

República

para

llegar

al

Poder.

El

^Programa

fué

salpimen

tado

con una

serie

de

declaraciones

que los bobos daban

ya

como

he

chos que

se

realizarían

á corto

pla

zo, como

algo

indiscutible,

conclu-yente,

fulminante. La

;

Oligarquía

que

desangra

al

país,

que roba

su tesoro

y

que

pesa

camo

pataza

de

elefante sobre

los

hombros del Pue

blo

obrero,

sería

cogida

del

cogote

parel

puño

enérgico

de S.

E.

El Presidente iba

a

despojar

a

la

Oligarquía

de todos

sus

privilegios,

de

todas

sus

concomitancias

con

el

Presupuesto,

de toda

ingerencia

in

debida

en

la

gestión

de los

negocios

públicos.

En

cambio, iba

a

exaltar

al Pue

blo

trabajador,

a

la

clase

media,

al

séptimo

cielo,

más allá de los

cuer nos de

la Luna...

:

Ybien,

¿dónde

está la realización

de

tanta

belleza,

de

felicidad tanta?

Los hechos,

brutales

en sí

mis

mos,

pero

realidades

tangibles

al

fin,

se

han

encargado

de voltear

los

castillos

de

naipes erigidos

por la

fantasía del

candidato.

Con

su ver

ba

socarrona

y

populachera,

salpi

cada

de arranques mentirosos que

hacían

llorara

los

tontos,

pudo

..-mis

tificar al

país

obrero y

burlarse

de

él

en

forma

sangrienta.

No

sólo

no

ha

cumplido

una

sola

de

sus

promesas,

sino que, al

revés,

su

influjo

malévolo

'Bf

ha

dejado

sentir

"eri

forma

de

sable

abriendo

cráneos,

y ei» forma

de carabina

horadando

pechos...

¡A.h¿

los

programas

de los

polí

ticos!

Ahora

tenemos ante nosotros

los

nuevos

programas

de

los

nuevos

políticos

que

van a

comprar

votos

mañana al

mercado

electoral...

Lo que

no

ha.

hecho

el Presiden

te

de

la

República,

lo que

no

ha

hecho

ningún

senador ni

diputado,

porque

no

pué/díri

hacerlo, porque

no esta en su

conveniencia hacerlo,

lo

vana

realizar

abora

tres

caballe

ros

de buena

voluntad, que

maña na

lucharán

por servir

al

Pueblo...

A

sabiendas

deque

estampan

las

más

-estupendas

Mentiras,

ellos

se

han creído

Obligados

a

exhibir

un

programa

cde lo que

harán

> en

el

Congreso.

¿Qué

suerte

correría

ün

(Véase eí

número

53

de

"Claridad")

Aquellos

que no estudian poco ni mucho el sistemade sindicatos

porin-dustrias, dicen:

Centralismo-Que

torpes soní

Centralismo!...

todo

porqué en vez

deestarlos obreros

agrupados

ensin

dicatos por

oficio,

lo están porindus

trias,

abarcandoasíatodos los

trabaja

dores sin distinción de funcionesde unamisma fábrica,

Centralismo!Pero acaso noconocen elsistema de los

sindicatos

de oficio?

Noieses familiar éltriste

espectáculo

de

ios

Consejos

Federales de lasac tuales

federaciones?

, Los

Consejos

Federales tienen., eg

sus manostodoslos resortesdela vi da

proletaria regional

o

internacional

lo queno sucedeconlos

sindicatos

in

dustriales.

Centralismo!yvemos

hoy

corno nú cleos de treinta o cuarenta

pbreróS

se reúnen en asamblea y tratan los pro

blemas que

interesan,

qué

atañen ato

do el

gremio

compuesto por miles

jr

más trabaiores-

Vemos centralizadas

todas las funciones en manosde las

comisiones

administrativas,

que hacen ydeshacen sin

llegar

jamás

aconsul

tar

directamente

al

proletariado.

Centalismo! ..

Solo como ironía

puede

decirse del sindicato por

industria,

Solo la más

grande ignorancia

dicta

tal acusación.

Los sindicatos por

industria,

en la forma en que son

organizados,

com

prenden

la más

grande

descentraliza

ción y el más purofederalismo.Es pre

ciso que estosé

comprenda

deunave? por todas.

Un

sindicato

únicode

industria

está

constituidoa base

de personales

com

pletos

de fábricasy talleres deunain dustria dada, cuyos

personales

tienen

unaautonomía efectiva ysu

comisión

como un

verdadero

sindicato que seti tula

Consejo

de

Fábrica.

'..'. El

personal

de unafábrica o

taller,

dehecho

constituye

unsindicato más autónomo, más

iibrequeelsindicato

de oficio. Viene

después

el

Consejo

de

Barrio,quees un.

Comité

que.relacio

nayagrupa a las fábricas deunamis

ma industriaque

hayan

en el barrio.

Tan autónomo comp esel

Consejo

Fabricarlo,

esel

Consejo de'

Barrio,

y

asícomo el

primero

se ocupa de los

asuntosde la fábrica

(como

antesse

ocupaba

él sindicato de ofició delos asuntose interés' del

oficio)

tambiénel

Consejo

de Barrio se ocupa delos in

teresesde las fábricas de laindustria

a que pertenece yque

hay

en subarrio.

Cada

Consejo,

tiene su

radio'

de acción

especifico

ysufunción es

clara,

perfectamente

definida. El

Consejo deSi

fábrica,

actúa eh la fábrica. Se ocupa de los intereses de los obrerosde la.

fábrica.El

Consejo

de Barrio actúa en el

barrio,

y seocupa de los intereses

de los obreros de las fábricasqueen

él existen.

Estos dos

organismos

están

integra

dosen un tercero quees el Sindicato Únicode industria cuyoradiodeacción

es laciudadentera o un centro indus trial determinado.

Donde estáel centralismo?

Después,

lossindicatos de

industria,

seasocian entre sí dando nacimientoa

lasfederaciones de industrias

afines,

estoes,

constituyendo

órganos

socia les

completos,

capaces de llenar fun ciones vitales.

Por ahora,lasfuncionesvitales de la

sociedad

pueden

clasificarse en

seis,

aunque este númeroes

susceptible

de

ampliarse

o disminuirse

según

un de tenido estudio. De modo que, si las

funciones vitales de la sociedad son

seis,

seissonla federaciones de indus

trias.

Las federaciones de industrias

abar-ean'un radio

amplio;

la

región,

el

país,

o como

quiera

llamársele.

Según

las necesidades

sociales,

enu

meramos lasfederacionesasí:

l-a Federación de las industrias de la alimentación.

2.a Federación de las industrias del vestido.

3-*

Federación

de. las industrias de la construcción.

4.a Federación

dejas

industriasdel

transporte.

5.a Federaciónde

las

industrias mi

nerales-

(Entran aquí

las industrias de

extracciónde minerales de todas cla

sesy su transformación

primaria).

6.a

Federación

de los servicios

blicos.

(Dé

«El

Hombrf»).

No

se

devuelven los

originales.

candidato

sin

programa?

Un candi

dato '¡sin

programa

es un

candidato

imposible.

Hay

que

seguir

la farsa.

Hay

que

seguir

mintiendo

a este

pobre

Pue

blo,

que

engaña

sus

hambres for

jándose

la

ilusión

de

que

.puede

}ia-ber

un

justo

en

Sodoma...

(4)

CLARIDAD

Crónica de

Patrioterópolis

En

plena

sesión

Hacía muchos años que el Honora ble Senado de

Patrioterópolis

había dado fin alatarea de

legislar. Ninguna

ley'

le

quedaba

por

dictar, ningún

pro blema por

resolver,

ningún

conflicto por dirimir; Todo 10 había'iluminado

con su

prudente

entendimiento y, merced a él,

Patrioterópolis

era un

país

modelo. El día que habían dictado

la

postrera

ley,

los senadores seha bían

preguntado,

unos a otros,

agitan

doconsternados sus

luengas

barbas:

"¿Y

ahora

qué

vamos a hacer?

¿Cul

tivar nuestras viñas?

¿Atender

nues tras salitreras?''

Después

de undebate

patriótico

y

levantado,

acordaron por

aclamación

seguirse

reuniendo en se

siones cotidianas para leercuentos.

Aquella

tibiamañana de

Mayó,

los senadores dela

República,

escuchaban

apaciblemente

lalectura de un cuento

de

Perrajift. Él

honorable Claró

Sol,

presidente

de la

corporación,

leía la conmovedora historia de

Caperucita,

y

su vozlenta y unciosa

pintaba

el bos

que pordónde

vagaba

la niña rosada:

"Caperucita

marchabasola''. "Llevabauncántaro lleno detutosde

pollo

para sü abuela,enferma y, de cuandoen

cuando,

sé detenía acortar

¿amapolas

coloradascon las cuales pen sabaformar unramo''.

"Ciaraera lamañana yen los

ojos

verdes de latierna niña se

reflejaban

en

miniatura

losárboles y el cielo."

"De repente,

altorcer ün codo del

senderillo,

un Loboharto feo saltó so

bre ella y abriendo la bocaza guarne cida de colmillos.."

—"¿Se

la

cqmió?"— preguntó

conlos

ojos

arrasados de

lágrimas

el ancianito Mac-Ana. , .

,. '.

;:,,,.%:'

—"¡Apuesto

diez

Llaliaguas

a que

nó!—

-replicó

el

senador

Duratesta— Yo he leído que

siempre

triunfa la vir tud sobre el mal''. ..

El

Presidente

del Senado, que se

había detenido para

limpiarse

las na

rices,

ibaa continuar la emocionante

lectura

para

dirimir la

cuestión,

cuan

do el senador

Gristo-de-los-Andes,

en trandocomo un huracán,

gritó:

;—

"¿Conocen

sus

Señorías,

ladecla ración de Guerra?"

La declaración de Guerra

La

corporación

s'epuso de

pie

como

si un

soplo

heroico ía hubiese levan

tado--¿''¡Guerra

contra

Negrópolis,

na turalmente!1'— exclamó uno.

—..."Nuestro

enemigo

secular—

dijo

Otro—¡Viva

Patrioterópolis!"

"¡Viva!— gritó

untercero-—Movili

cemos

hoy

mismo al

ejército

paraque

defienda

nuestrastierras". —

..¡Y sé cubra de

gloria

en los campos de

batalla!"

¡A la carga tropas

patrioteropoli-tanas!

Se formó uri hermoso

tumdíto.

No

se

podía hablar

deguerraen Patriote

rópolis

sin'que

los corazones se sin tieran abrazados dé

fuego patrio,

los

ojos

divisarán cargas y los oídos oye

ran clarines. Porfin

después

deInde

cibles esfuerzos el senador Cristo-dé los

Andes,

logró

hacerse oir:

'"Sus

Señorías no me han enten

dido.Sé trata...''

—"¿Pero

con

qué

otro

puebio

pode

mos estar en

guerra?

se

oyó

pre

guntar.

—.*."Se trata, honorables

colegas,

de la declaración hecha por uri

profe

sor de la Universidad, un

haragán

apellidado

Guerra

qué

seha'atrevido

apensaren... —

''¿Pensar?

¿Pero,

pregunto yo—

dijo

Duratesta-— está

permitido

eso a

los

empleados

delGobierno? ¡Ni noso

trosquesomos

viejos

nos

permitimos

ese

lujo!4'

"¿Y

que ha dicho ese

herejote?

¿ha

ofendido acasoel dulce nombre de

Dios?"—Demandó elsenador

cristiano

Chifla-Cortes. ,» ,.

—"Ha dicho— contestó

Cristo-de-los-Andes con la voz alterada—que

debernos retenera toda costa las pro

vincias Pares y Nones para

obsequiár

selas a

Cuicópolis

como

aguinaldo

de

Año

Nuevo".¡l

.

"¡Horror!"

exclamaron

todos,

heridos en lo más noble de "sus almas

patrióticas-—

''¿Pero

la sabia Constitución que

nos

rige,

no

prescribe

todasesas inde

corosas manifestaciones del pensa miento?—

preguntó

Chifla-Cortes—

¡Yo

suplico

encarecidamente al

honorable

Presidente quetengala deferencia de leernoslosartículos

pertinentes

de la

Constitución'1;

El senador Claro-Sol sacó de un

anaquel

un venerable

libro,

lleno de telarañas y comido de

polilla

en los

cantos. Se caló las

gafas

consolem nidad y

.leyó

con acento

pausado

y

severo:*

''

"Art. lá'54sobrelibertades

públicas:

La Constitución

garantiza

á todossus amantes

hijos:

1.°—La

libertad

de

dormir

2.°—La libertad de morirse dé ham

bre.

3.°— La libertad de pensar,

según

normasque cadaaño

fijará

el

Supremo

Gobierno". "—

¡Qué

hermoso es eso!''—

excla maron,

enagenados

los

Senadores-Luminosoestudio de lascausas

''—

¿Y

ese admirable artículo esel que ha violado el tal Guerra?'—

dijo

intimamente dolido elSenador cristia

no—

¡Ah,

sus señorías que tienen la bondad de oírme

ignoran

laverdadera

causade declaracióntan inmoral".

"

¡Dígalo!"—-Suplicaron

variasvo

ces-"'—

Es la

impiedad,

señores.El endu recimiento de las almasala luzdivina.

Sí,

señores,

hace añosque observo en

todaspartes urt

resurgimiento

deles

píritu

maligno.

Los

patrioteropolitanos

que fueron felices mientras

siguieron

los

preceptos

de

jehová,

seentregan

hoy

á toda clase deactos

deshonestos,

verbigracia,

el dé pensar.

"Aquellos

polvos

traen estos

lodos'',

dice el ver

sículo XII del

Evangelio

de San

Juan.

¡Nosotros

lo estamos

palpando!

Ahíte nemos sinir más

lejos

las declaracio

nesdé

Guerra, inspiradas,

sin duda

alguna,

por elDiablo, SeñorPresiden

te:

pido

que se

restablezca

laSanta

Inquisición

para quemar a Guerray

atodos los que

desóiganla

cariñosa

vozde la Divina Providencia!"

-'Hubo

un ardoroso movimiento de

aprobación

enlos bancos del Partido

Cristiano.

"—

¡Pido

la

palabra.

«eñor

Presiden

te!"—

dijo

élanciano Mac-Ana queera tirado a incrédulo.

."—Tiene

la

palabra

el Honorablese ñor

Mac-Ana".,

;

'•—Quiero

decir solamente queen

mi criterio él

pensamiento

no es un acto

deshonesto

como acaba decalifi carlo elHonorable

Chifla-Cortés,

sino al

contrario,

una cosa nobilísima.

Yo,

por

ejemplo,

aveces

pienso

(lo digo

con toda

modestia) y..."

''—

¡Su

Señoría chochea!— interrum

pieron

varios "Serradores.'

Él

anciano Mac-Ana iba a

replicar

'

valientemente que

él,

no

Chocheaba,

pero en ese instante el"señor

Dura-testa hizoseñade que

quería

hablar y

calló pordeferencia. ÉlSenador

Dura-testaerafamosoporsus discursosdel más puro corte

inglés,

su Oratoriaera un

regalo

para los oidos cultos y por esoy en medio del silencio

general,

todos se arrellenaron en sus sillones

para

mejor

saborear la medulosa

pala

bra del orador: /

'*

Señor

Presidente

delSenado"se

ñoresSenadores: "

Cuando hablar del

delito per

petrado

por

Guerra,

mi

primer impul

so fuécreerquetoda la

culpa

latenía la

Sociedad

de Sorteos "La Podero

sa".Pero analizando sesudamente el

asunto caíen la cuenta de que el mal

estáen nuestra

propia

Constitución.

''Voy

explicar

las razones:

"Nuestra

Constitución

garantiza,

co mo todos acabamos de

escuchar,

la

.libertadde

pensamiento según

normas

que anualmente debe

fijar

el

Supremo

Gobierno. ¿No es así? Pues bien ahí está el

ma). Pensar, señores,

es

algo

triste. Por él

pensamiento

se

llega

a la

desobediencia,

al

descontentó,

ala crí tica

social,

atodas esas Cosas, en fin,

contrarias al decoroso orden que debe

t,reinar

en!

una

República.

"En los

tiempos

medioevales,

los

gobiernos, penetrados

de estos pru dentes

principios

quemaron todos los libros e

instituyeron

la

Santa,

Inquisi

ción para

purificar

a las almas empe

dernidas.

"¡Aquellas

naciones,

señores,

fueron dichosas. Florecieronen su seno todas

aquellas

virtudes que

hoy

siguen

sien do él sostén de las Sociedades; el res petoa la

riqueza,

los hermosossenti mientos

patrióticos

y,

principalmente,

la meritoria

resignación

del

pobre.

."Eri

nuestra amada

Patrioterópolis,

los que escribieronla

Constitución,

en vezdeimitarlaslaudablescostumbres del

pasado, permitieron

la libertad de

pensamiento.

Suerte es

(¡y

muy gran

de!)

que los

patrioteropolitanos

con unaintuición

qué

nunca me cansaré

de

loar,

no han abusado deestaliber

tad;

másaún: ni

siquiera

han

querido

usarla. De esta manerahemos vivido dichosamente durante más deun

siglo.

¡Pero,

ay^nunca faltan los hombres malos que se

permiten

pensar porsu cuenta.Todos recuerdan el

desgracia

do caso del

profesor

Tancredo y el-más

desgraciado

aúnde)

profesor

Fon

tana-

¿Qué

determinaciónsetomócon traambos rebeldes?Láúnica que debe

tomar»uri Gobierno que se respete:

¡destituirlos!

Ahora,

señorés,;

un nuevo caso se

presenta. Ún profesor

de ape

llido

Querrá,

unloco de atar

sin'duda,

se;torria

la libertad de pensaren con tradé las normas que el

Supremo Go

bierno ha

fijado

para el añoen curso.

¿No

es esteun desacato que entristece

nuestrasalmasde

patriotas?

Los pro fesores se han

distinguido

siempre

porsu

espíritu

dé sedición' contralas

sanasy mesuradas doctrinas del Go

bierno: por eso creo que la raiz del malestáen la Universidad. Cerrarla

sería hacer obra de progreso y deamor ala paz social.

TerminOj señores,

pro

poniendo

que.se la cierre sincontem

plación. He.

dicho"-Este discurso, lleno de

enjundia

y de

propósitos edificantes,

arrancóalos ancianosSenadores una

tempestad

de

aplausos

delirantes,

produciéndose

unade esasarrebatadoras manifesta ciones que

dejan

huellas

impercederas

enloscorazonespuros,

Quince

minutos

después...

Quince

minutos

después,

cuando los

aplausos

amainaron,

e! Presidentedej

Senado

dijo:

'-' —"El

HonorableSenadoacabadees

cuchar

las dos excelentes mociones

presentadas

ala Mesa: una del señor

Chifla

Cortes,

pidiendo

queseresta

blezca Tá

Inquisición,

yotra del señor Duratesta

proponiendo

cerrar la Uni

versidad. En discusión ambas mocio

nes"'

—"Yo creo, señor Presidente.—

dijo

el senador

Cristo-de-los-Andes^-que

ambas mociones deben ser

aprobadas

porqueconellasse

satisface

un anhelo

general

de los

espíritus

patrióticos"-—

"Tate,

taté,—

gruño

malhumorado

un senador desde su rincón —Con la discusión de ese par de proyectosse

pasará

la

horay

nosvamosconlas ga nas

de

saber lo que le acaecióa

Cape

rucita..."

-—"Muy justo

—añadió

otro—

¿No

sería

mejor

proponer

rápidamente

un

castigo

para el susodicho Guerra de-.

jando

paraotrasesiónel estudio

los

proyectos

de

acuerdo?*

—"Propongo

la

destitución

dír

rrá4lisa

y

llanamente"-ciamó

r,

testa.

'am°üura-I í

—"Honorables

colegas—

dijo

el

ciano

Mac-Ana—,

almargende

ia

riatl*

titución

pedida,

quiero revelaros

i

r

que os va a causarasombro.

Flgúrf

que cuando fué

distituído

elProf

°se

Fontana,un grupo

insurrecto

de

¡T

diantes hizo

unainaudita

campaña

P tralos que habían

decretado

UdisiiT'

eión, y, cosarara,

lograron

consesok

se

adeptos

enla

opinión pública

T

quiero

que esto sé

repita!...

y

n¿¡'

tanto ruego a mis

colegas

queno

d'°

tituyan

a Guerra. No es

cobardía

i'

prudencia.

Y la

prudencia

es

el

óaLr

don más bello de la

ancianidad"

—"Quien

pronuncie

tales palabr»,

demuestraestaren posesión

deunes

pí'ritu

clemente y

razonable-di¡0

'.i

adolescente Ministro de

Relacione

que venía de

jugar

a las

bolitas

con

Amorápalos—

¡No

hay

comolaprndenv cia para

gobernar!"

—"¡Pero

de

ningún

modo

dejaremos

sin

castigo

a ese

hereje!"—

gritó

el

se-nador cristianó.

—"¡Eso,

jamás!"—

contestó

Durates

tacon honesta

energía,

y

agregó-¿sa.l

ben?se me ocurre unaidea...

"¡Oh!"—

mormurarontodos.

—"Se me ocurreque

podríamos

ol-ciaral Rector dela

Universidad,

señor

Lechuza para que

deje

arrestadoen

sala de

castigo

durante ocho díasa Guerra. Además para queaprenda

a respetara su

patriajpodría

imponérsele

que

copiara quinientas

veceslaCan

ción

Nacional".

"¡Que

se

oficie!"— gritaron

todos,

admirados detantotalento. , —"Sino

hay

¡nuevas

mociones que

presentar

dijo

él Presidente—

podría

mos

seguir

lalectura

interrumpida",

"¡Que

se

siga!"—

dijeron

todos. En elaugusto silencio dei

Senado,

laVoz del señor

CÍaro

Sol,

sevolvióa

elevar lenta

y

Unciosa:

"Caperucita

marchabasoWv "Llevaba un cántaro lleno de

tutos--de

pollo

parasuabuela

enferma,

y, de cuandoen cuando, sedeteníaacortar

amapolas

coloradasconlas cuales pen

sabaformarun ramo.''"

"Derepente, al torcer uncodo del

senderillo,

unLobo-harto feoSalióso»

bre

ella,

abriendo la bocaza

guarneci

da dé

colmillos..."

«¿§

eia comió?»—volvió

apregun

tarcon los

ojos

arrasados de

lágrimas

el ancianitoMac-Ana.

POIÍ,DÉCARTOTE. ,

Aclaración

,Ha

llegado

a esta

redacción

una

carta,en

la cual

se

dice que el cis

ma

estudiantil

no se

había

produ

cido

cuando.se suscitó,

el

«caso

,

del

profesor

Vicuña Fuentes.»

Como

la

comunicación

viene

firmada por el

presidente

de

la Fe

deración de

Estudiantes,

creen*

que efectivamente

es

así.

La

REDACGión.

AGRUPACIÓN

ANARQUISTA

COMISIÓN

ADMINISTRATIVA

Secitaaestacomisión para

manan*

alas2 P- M.en elVocaldecostunw"

Se hará el

plan

de

Trabajo.

MATINEE

PRO-PRESOS

Domingo

11 de

Junio.-Alas3P-

;

El Cuadro

"Alborada

'pondrá

ene

naeldramadeA. Triviño.- los f vos". —

Conferencia

porel

doc'"

_Gandulfó.^-Lo-ca!

San

Franc.sco

.W

(5)

CLARIDAD

5

ba

Federación Universitaria

lie

Rosario

a

los Hermanos

Universitarios

de

Chile

Los

estudiantes de la

más

joven

Universidad

argentina,

saludan

a

la

virilidad

del

espíritu

de

sus

compañeros

de

Chile.

En

momentos en

que comienza

a

agitarse

nuevamente

la

vida

universitaria

argentina,

en

que

el

espíritu

se

apresta

a

la

lucha,

lo

reconfortamos

en

el recuerdo de

vuestros

esfuer

zos,

en

el

sacrificio de DOMINGO GÓMEZ

BÉOJAS.

Vuestros

desvelos,

vuestros

dolores,:

fueron

los

nues

tros; la

insignificancia

de

un

accidente

físico,

no

puede

que

brar la

vehemencia

de

un amor.

Por

arriba

de

los

Andes,

confundidas

con

las de Víctor

Raúl

Haya

de

la,

Torre,

se unen a

las vuestras,

nuestras ma-.

nos.

Y

a este

vínculo que

crea

la

realidad de

tina

hermandad,

no

lo

podrán

destruir,

ni

las

salvajadas

de

los

gobiernos,

ni

las insensateces de los

pueblos.

Gregorio

F.

Paz,

Secretario de Relaciones Universitarias.

Rosario, Mayo

de 1922.

COSAS

DEL

DIA

LalibertadJnoesla civi lización, pero- es su ins-instrumento..-—

Gabrigl

Alomar.

Los doscasos.

A

mediados

del

año

pasado

el

profesor

universitario,

don Carlos

Vicuña

Fuentes,

manifestó

en

el di

rectorio de

la Federación

de Estu

diantes

de

Chile

su

deseo

de dar

solución al

problema pendiente

con

el Perú,

entregando

a esa

República

los

departamentos

en

litigio,

sin

olvidar ia cesión de

Tarapacá

a

Bo

livia,

a

quien

corresponde

una

sali

da al

mar,

indispensable

para

su,

vida

organizada.

-Recientemente,

en una

entrevista

que

publicó

un

diario de la

maña

na,

el

profesor

universitario,

don

Guillermo

Guerra

dijo

que

se

de

bía resolver

el

problema

de

Tacna

y

Arica

por.

la: entrega,

sin retribu

ción,

de

esos

territorios,

no a sus

antiguos

poseedores.sino

a

Bolivia,

resolución

que traería el fin del hon

do

litigio

por

la

cesión de la

cosa

disputada

a

quien

más la; necesita.

Gomo

no se

habrá

olvidado,

don

Garlos

Vicuña

Fuentes,

después

de

muchas

vicisitudes,

fué

exone

rado

de

sus

cátedras—

latín

en

el

Instituto

Pedagógico

y

castellano

en

,el Nacional.—

Con

respecto

ia don

^Guillermo

Guerra,

se

suscitó

e.n

el

Senado

un

debate que

ter

mino

rápidamente,

y al fin de

to-a°>

fia continuado

ei* el

ejercicio

normal de

sus

funciones

didácticas.

Las

cartas

Guando-

comenzó el

desgraciado

acídente

que;

se

finiquitó

con

la

exoneración

de don

Carlos Vicuña

gentes,

este

dirigió

a]

ministro

de

justicia

e

Instrucción

Pública

de

aquel

entonas-don

Tomás

%mí-M

tnas-una.

carta

destinada

a

desvirtuar

uña

información

que

este

había lanzado

en su

deseo

de

hallar

una

salida al

asunto.

Dicha

carta

fué

considerada

como

inso

lente,

complicándose

en

tal

forma

la situación

que

más de

alguien

ha

dicho que si

no es

por

esa

carta,

Vicuña Fuentes estaría aún"

hacien

do

susclases. >:,,- ■'■■■''•■'•

El

profesor

don

Guillermo

Gue

rra

también

dirigió

uuacarta a uno

de

los

ministros

a

don

Ernesto

Barros

Járpa

i

explicando

en

ella,

se

gún

decían ios

diarios,

su

actitud;

de

su

lectura

se

desprende qüéel

señor

Guerra mantiene

sus

conceptos

so

bre

la

cuestión

internacional,

o

sea,

la

entrega

de Tacna y Arica

a

Bolivia.

Ambos

documentos,

'és

natural,

colino

pertenecientes

a

personas

muy

diversas

en

lo

ideológico;

son

desemejantes:

en

el suyo don

Gar

los

Vicuña; afirma

soberbiamente

su

independencia

de

criterio

y

aparta

de

su

figura

la

inculpación

de

oportunismo

que

podía

haber

producido;

atribuirle

el

distingo

entre

emitir

opiniones

y autorizar

su

publicación;

don

Guillermo

Guerra,

en

cambio,

introduce

en

el

documento,

una

sombra

levísi

ma

de

oportunismo

al

expresar

que

la

solución

por él

propiciada

deberá

postergarse

hasta

después

de la

¡pocb

probable

aveniencia

de

Chile y,

Pera'

en

Washington.

£1

profesorado

Chile

Guando

se

trataba

del

caso

de

don Garlos Vicuña

Fuentes,

una

asamblea de

profesores

de

todos

los

ramos

de

la

enseñanza

manifestó

su

protesta

por la

injuria

qué

se

quería

inferir

(y

se

infirió)

a

los

maestros

del

país

con

las

medidas

que

el

gobierno

anunciaba

tomar.

Pero,

en

general,

los

profesores

se

produjeron débilmente,

y el

atre

pello

pasó

adelante,

sin

mayores

dificultades.

Pero

en

el

caso

del

señor

Gui

llermo Guerra

cualquiera

creería

qué han actuado

fuerzas

nuevas,

desconocidas

u

ocultas que

en

el

caso

de

don Garlos

Vicuña

no en

traron

enjuego.

La

opinión

del

profesorado

se

ha

manifestado

cla

ramente en

favor

déla más

com

pleta

libertad

de

opinar

para

los

maestros,

según

se

desprende

de

las

publicaciones-

hechas

por

don

Alcibíades Roldan

-y el

conjunto

de

los

colegas

del

señor

Guerra

en

la

Escuela

de

Derecho.

A

este

propósito

ha

llamado la

atención

la doblez

criminal,

la ba

jeza

y la

indignidad

de

don

Gui

llermo

Subercaseaux,

quieu

ha

aparecido

como un

denodado

de

fensor dé la

libertad

opinar

del

profesorado,

eu

el

ca,so

del

señor

Guerra.

Nadie

podrá

olvidar

la

saña

imbécil,

el ardor

energumé-nico

del

señor

Suhércaseaux

en

contra

de Vicuña Fuentes.

La

ac

titud

de

hoy

es

totalmente

diversa.

¿Qué

es

lo que

ha

hecho

cambiar

tanto en menos

de

uu año

al

sa

bio

economista.

Balance

El

caso

de don Garlos Vicuña

Fuentes

és

exactamente

él

mismo

que

el

de don

Guillermo

Guerra,

y si

alguna

diferencia

pudiera

existir

entre

ambos;

sería

esta:

el

primero

expresó

que

se

debía devolver

Tac

na

y

Arica

a su

antiguó poseedor,

mientras

que

el

segundo dijo

que

se

debía

entregar

sin indemniza

ciones a una^,nación

agena, aunque

relacionadas muy directamente

con

los actuales

pleiteantes

Sin

duda

el

criterio

del

señor

Guerra

es

más

extremo,

en

el fondo

que el de don

Carlos

Vicuña. Pero

el

asunto

parece

no

haber sido visto

así por el

gobierno,

yaque

para

uno

hubo dura sanción y para el

otro no

ha habido

ninguna. ¿Qué

influencias

inconfesables

han

ac

tuado?

Gomo

palabra

final

queda

por

manifestar que el

gobierno

de Chile

ha dado

en estos casos muestras

de

una

abominable

duplicidad

que

no

podría

tener otra

explicación

que la de las influencias extraoficia

les que

se

ejercen

en

las

esferas

gubernativas

en

ciertas

ocasiones

calificadas:

primero

exonera en

forma

violenta,

brusca,

descome

dida

y

por

de

pronto

ilegal

;

después contemporiza,

atenúa,

ma

nifiesta

espíritu

liberal y atiende

a

las

leyes

que

antes

había

o

desco

nocido

o

mal

interpretado.

El

gobierno, podemos

decir,

está

en

la

Obligación

de restituir

a sus

cátedras

al

actual

estudiante

de

primer

año

de

Medicina

don

Carlos

,

Vicuña

Fuentes,

o a

destituir

pron

tamente

a

don

Guillermo

Guerra.

Si

no

hace

una

de

estas

dos

cosas

(a

su

elección...),

yano

se

podrá

ver en su

acción la

presencia

sos

tenida

de

un

espíritu,

consecuente

y

armónico,

sino la arbitraria

vo.

luntad que lleva

a

los hombres

o a

las

instituciones

representativas

a

tomar

medidas

faltas

de

congruen

cia

«y de

continuidad,

a

las que

llama él

vuelgo

«palos

de

ciego».

Raúl

Sixva Castro.

¡Vive

Dios,

señor

Ich

Grole

Nicht!

¿Tanto

le

ha

despechado

mi

artículo?

¿O

es

que

padece

Ud.

,

de

los

nervios?

Se ha

propuesto Ud.,

ofenderme

¿verdací?

Lo

siento,

pero ho lo ha

conseguido.

-r-Solameute;

le voy

a

dar

un

consejó,

-^Continué

Ud.,

explayando

sns

elucubraciones

más

o menos

nauseantes, yo, mientras

tanto

bostezo.

--Demuestra

Ud.,

tanta

ingeniosidad

que

es una ver

dadera

delicia el

escucharle;

Además

debo

hacerle

observar

que

ha sufrido

una nueva

equivo

cación.

La

ironía;

la

verdadera

ironía,

ha

sido,

continua

siendo,

y

será

siempre patrimonio

de la

jente

talentosa

e

ilustrada;, pero existe

de

ella

una

hija ilejítima

de

la

cual

hacen

uso

indebido

algunos igno

rantes,

qué

a

falta

talento

de

fienden

a

puñetazos

lo que

no

saben

hacer

con

argumentaciones;

a esta

pertenece

la

suya,

señor

Ich Grole

Píicht-

,

Siento,

siento

infinitamente

ha

ber

escrito

algo

con

relación

al

ar

tículo

publicado

por

Ud.,.

porque

la última

chistosa

producción

de

su

luminoso cerebro, lo

ha

colocado

algo

más

bajo

aún

del buen

con

cepto

que

ya

tenia sobre

su

profun

da

ilustración.

¿Que

más

puedo

decirle,

señor

Ich?

¡Absolutamente

nada! No

es

toy

a su

altura

y por

eso

confieso

sinceramente

que

me

considero in

capaz de continuar

discutiendo

de

corosamente con

Ud.

Le

dejó

el campo libre y,

puesto

que

tanto

le

molesto,

no

levantaré

más

mi

voz,

aunque

se

esté

Ud.,

todo

el día

gritando, pateando

y

arañando

de

rabia delante de

mi

puerta...

Devotamente.

ESPÁRTACUS.

¡antes,

Obreros

y

Sed consecuentes

y

comprad

en la

Zapatería

El Soviet

Referencias

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