Niveles de plomo en sangre y factores
de exposición en niños
del estado de Morelos, México
Fernando Meneses-González, MD, MSc,(1) Vesta Richardson, MC,(2)
Montserrat Lino-González, Lic en Mat,(1) María Teresa Vidal, MD.(2)
Este proyecto fue financiado por el Instituto Nacional de Salud Pública y el Hospital del Niño Morelense del Gobierno del estado de Morelos.
(1) Centro de Investigación en Salud Poblacional. Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México. (2) Hospital del Niño Morelense. Cuernavaca, Morelos, México.
Fecha de recibido: 12 de septiembre de 2001 • Fecha de aprobado: 7 de junio de 2002
Solicitud de sobretiros: Dr. Fernando Meneses-González. Subdirección de Apoyo Académico. Centro de Investigación en Salud Poblacional. Instituto Nacional de Salud Pública. Avenida Universidad 655, colonia Santa María Ahuacatitlan, 62508 Cuernavaca, Morelos, México.
Correo electrónico: [email protected] Meneses-González F, Richardson V,
Lino-González M, Vidal MT. Niveles de plomo en sangre y factores de exposición en niños del estado de Morelos, México. Salud Publica Mex 2003;45 supl 2:S203-S208.
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Resumen
Objetivo. Evaluar los niveles de plomo en sangre de niños
morelenses y sus factores de exposición. Material y
mé-todos. Estudio transversal para analizar, por voltametría
anódica, los niveles de plomo en sangre de 232 niños de 1 a 12 años de edad, que acudieron de junio a octubre de 1996 al Hospital del Niño Morelense de Cuernavaca, Morelos, México. Los factores de exposición se indagaron por cues-tionario. El valor de concentración de plomo se transformó al logaritmo natural; se estimó la razón de momios para algunos factores de exposición que se incorporaron a un modelo de ANOVA. Resultados. Se reclutaron 232 niños (50% mujeres); 73% residentes en Cuernavaca. La media geométrica de plomo en sangre fue 6.7 µg/dl; 29.7% reba-saron los 10 µg/dl; 66% tenían antecedente de cocinar ali-mentos en barro vidriado; 36% de almacenar aliali-mentos, y 19%, consumo de líquidos en ese material. Conclusiones. Los niveles encontrados son similares a los reportados en otras poblaciones pediátricas mexicanas en los últimos años. Entre los principales factores de exposición destacan el uso de barro vidriado para consumo de alimentos o líquidos y la intensidad del tráfico donde viven. Este es el primer estu-dio que documenta los niveles de plomo en sangre en po-blación infantil de Morelos, México, y sus resultados son
Meneses-González F, Richardson V, Lino-González M, Vidal MT.
Blood lead levels and exposure factors in children of Morelos State, Mexico Salud Publica Mex 2003;45 suppl 2:S203-S208.
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Abstract
Objective. To assess blood lead levels and lead exposure
factors in children living in Morelos State, Mexico.
Mate-rial and Methods. A cross-sectional study was conducted
D
urante los últimos años en México se han reduci-do de manera importante las fuentes de exposición no ocupacional a plomo, entre las que destacan la de la gasolina, así como la de las latas de conserva de alimentos, pinturas y juguetes, entre otros. Uno de los factores de exposición no ocupacional a plomo que persiste es la loza de barro vidriada con greta de plo-mo.1 A pesar de la formulación de normas para el con-trol de este material en la elaboración de loza vidriada,2 aparentemente continúa siendo popular en los talleres de fabricación de este tipo de vasijas y, el uso, aún de las técnicas de “cura” de la vasija de barro en casa, hace que los niveles de plomo persistan de manera impor-tante.3 Los efectos para la salud que provoca la ex-posición a este metal, tanto aguda como crónica, obligan a una especial atención en la población infan-til, con el fin de controlar, tanto exposición, como efec-to.4 Diversos estudios en México han documentado los niveles de plomo en sangre (NPS), tanto en población infantil, como en la adulta, pero no así en el estado de Morelos y en la ciudad de Cuernavaca. Esta ciudad ha tenido un crecimiento urbano acelerado que se refleja en el número de vehículos registrados; del total, 62% son de uso particular,5 sin un programa de control ve-hicular de emisiones de contaminantes. Asimismo, es una entidad donde se fabrica y distribuye loza de ba-rro vidriada a baja temperatura,* que se estima es de amplio uso en las familias, debido al bajo nivel de pre-cio en el mercado. Puesto que no se conoce la exposi-ción a plomo de la poblaexposi-ción infantil de esta entidad el presente trabajo se dirigió a establecer los NPS en una muestra de niños que asisten al Hospital del Niño Morelense, así como algunos de los factores de expo-sición que expliquen las cifras encontradas.Material y métodos
Se realizó un estudio transversal, de junio a octubre de 1996, en una muestra de 232 niños de 1 a 12 años de
edad que acudieron a la consulta externa del Hospital del Niño Morelense en Cuernavaca, Morelos, México. La selección de los niños fue aleatoria, sobre la base de un muestreo sistemático: uno de cada cinco niños que acudieron a la consulta del niño sano fueron invitados a participar mediante la autorización de los padres. Se aplicó un cuestionario a las madres para determinar los principales factores de exposición al metal por par-te del niño y, además, se obtuvo una muestra de san-gre venosa por punción cubital, para determinar los niveles de plomo, con técnica y equipo libre de plomo. La muestra fue procesada en el laboratorio del hospi-tal utilizando un equipo de Voltametría Anódica (Ana-lizador de Metales Traza. Mod. 3010A. ESA). El control de calidad y entrenamiento técnico para la toma de las muestras los realizó el Laboratorio de Plomo del ABC. La correlación de un grupo de muestras del estudio con el laboratorio de referencia fue adecuada (90%). Se realizó un análisis univariado, expresando en pro-porciones las variables de interés. Para el análisis bi-variado se consideró como punto de corte 10 µg/dl, siguiendo la recomendación de la Academia America-na de Pediatría,6 y se transformó el valor de plomo en sangre al logaritmo natural. Se calcularon las probabi-lidades para los principales factores de riesgo con base en razones de momios (RM) y se calcularon límites de confianza de 95% (LC 95%). Asimismo, las variables significativas resultantes del análisis bivariado fueron incorporadas a un modelo de predicción tipo ANO-VA. Se utilizó como programa de análisis Stata v 5.0.*
Resultados
Fueron reclutados 232 niños cuya media de edad fue de 6.6 años (DE=3.0 años; rango=1-12 años); 60.6% fue-ron mayores de cinco años. El 50% de la población estudiada fueron mujeres. De todos ellos, 73.3% pro-cedían del municipio de Cuernavaca y el resto de otras partes del estado. En 76% de las casas donde se ubica punto de partida para acciones futuras de control y
pre-vención. Este artículo también está disponible en: http:// www.insp.mx/salud/index.html
Palabras clave: niño; plomo; sangre; contaminantes ambien-tales; México
Key words: child; lead; blood; environmental pollutants; Mexico
* Statacorp 1996. Stata software: release 5.0 Colege station. TXC. Stata Corp.USA.
el domicilio de los niños el tráfico vehicular era de in-tensidad media o baja y en el resto era alta. Sólo 17% de los niños reportaron vivir cerca de un taller de herre-ría y 10.6% de un taller mecánico. Con relación al uso de barro vidriado, en 66.8% las madres lo utilizan para cocinar; 36.4% para guardar el alimento y consumirlo después, y sólo 8.2% lo utilizan para tomar líquidos.
La media de plomo en sangre fue de 8.20 µg/dl (DE=5.6 µg/dl) y la media geométrica 6.68 µg/dl; 29.7% de los niños reportaron un NPS por sobre los 10 µg/dl. Los niños de 2, 3, 5 y 6 años de edad reportaron los niveles medios de plomo en sangre más elevados (cua-dro I). No se encontraron diferencias de acuerdo con el sexo.
Aquellos niños cuyo principal medio de transporte fue el colectivo se les determinó una media del loga-ritmo de plomo en sangre (logPbS) de 1.9 µg/dl, la cual no tuvo una diferencia estadística cuando se compara con uso de otro tipo de vehículo para transporte. Por otro lado, aquellos que viven en áreas donde la inten-sidad del tráfico es alta se les determinó una media de logPbS de 2.09 µg/dl, que fue mayor en comparación con aquellos que viven en zona con intensidad de trá-fico baja (t= -2.67; p=<0.05). El que la casa del niño se encontrase en avenidas o carreteras no reportó dife-rencias en los NPS.
En relación con el tipo de ollas que se utilizan para cocinar los alimentos se encontró una media de logPbS de 2.05 µg/dl en aquellos que utilizan ollas de barro vidriado, en comparación con 1.5 µg/dl en los que uti-lizan ollas de otro material (t= -5.59; p=<0.05). El pre-parar algunos alimentos en este tipo de material, como guisados, también reportó un valor medio de 2.34
µg/dl (t= -4.69; p=<0.05). El guardar los alimentos en utensilios de barro vidriado, para después comerlos, determinó un valor de 2.22 µg/dl en los niños estudia-dos (t= -6.30; p=<0.05). Asimismo, aquellos niños que beben líquidos en este tipo de utensilios reportaron una media logPbS de 2.43 µg/dl (t= -3.8; p< 0.05). La cerca-nía de un taller mecánico a la casa de los niños fue de 2.19 µg/dl (figura 1, cuadro II).
El modelo final de análisis permitió establecer que los NPS de los niños participantes en este estudio está influido por el nivel de tráfico donde están ubicadas las casas de ellos, dichos niveles son debido a la inten-sidad del tráfico en las cercanías de la casa del niño (t=8.35; p=0.004); el que utilicen barro vidriado para cocinar (t=4.51; p=0.034); la comida se guise en ollas de barro vidriado (t=8.24; p=0.004), y que se guarde alimento, para consumo posterior, en recipientes de barro vidriado (t=8.36; p=0.004). La variación de los NPS de este grupo estudiado lo explica el modelo en 28% (F=12.44; p=<0.05).
Conclusiones
La media de los NPS encontrados en la población aquí reportada resultó menor a los valores reportados por Muñoz (1993),7 Jiménez (1993)8,9 en población pediá-trica de la Ciudad de México y son similares a los re-portados por Calderón-Salinas (1996) en población pediátrica no expuesta ocupacionalmente, de Coahuila, México.10 Aun cuando la media de plomo en sangre reportada sea baja, 29.7% de los niños rebasaron los 10
µg/dl lo que, de acuerdo con la Academia Americana de Pediatría,11 señala a esta población como social-mente más lábil debido a los efectos que han sido re-portados aun en concentraciones más bajas.12
En la población pediátrica que estudiamos aún se observan como principales factores que explican los NPS el uso de cerámica de barro vidriado cocido a baja temperatura y la intensidad de tráfico donde viven. La intensidad de tráfico, como una expresión indirec-ta de emisiones vehiculares de plomo, resultó ser uno de los factores predictores de los NPS en los niños es-tudiados, pero no con mayor peso que el uso del barro vidriado. Lo anterior podría explicarse en virtud de que en la ciudad de Cuernavaca, hasta 1996, se con-tinuaba distribuyendo gasolina Nova Plus cuyo Cuadro I
DISTRIBUCIÓNDELOSNIVELESDEPLOMOENSANGREEN
MENORESDE 15 AÑOSDEEDAD, DEACUERDO
CONLAEDAD. CUERNAVACA, MORELOS, MÉXICO, 1996
Desviación Media Intervalo de
Edad n Media estándar geométrica confianza*
1 15 7.5 5.5 5.9 (3.9,8.8)
2 23 10.0 6.7 8.2 (6.1,10.8)
3 22 9.4 5.4 8.1 (6.2,10.4)
4 21 7.0 6.0 5.2 (3.6,7.4)
5 11 10.3 7.2 8.4 (5.3,13.1)
6 14 10.3 6.8 8.8 (6.4,12.1)
7 21 7.7 6.7 6.0 (4.3,8.2)
8 31 8.4 5.1 7.2 (5.7,8.8)
9 11 8.2 4.2 7.2 (4.9,10.4)
10 24 8.5 6.1 7.1 (5.6,9.0)
11 12 7.2 3.4 6.3 (4.4,9.0)
12 27 5.5 2.9 4.7 (3.7,5.9)
Total 232 8.2 5.7 6.7 (6.1,7.2)
Cuadro II
DISTRIBUCIÓNDELASCONCENTRACIONESDEPLOMOENSANGREENMENORESDE 15 AÑOSDEEDADSEGÚNDIVERSOS
FACTORESDERIESGO. CUERNAVACA, MORELOS, MÉXICO, 1996
Variable n PbS* (µg/dl) media DE IC 95% Prueba t p
Transporte utilizado
Colectivo 203 1.93 0.64 1.845-2.024 -2.2031 0.0143
Otro 29 1.65 0.59 1.428-1.883
Tipo de tráfico donde vive
Intenso 56 2.09 0.70 1.909-2.286 -2.6764 0.0080
Bajo 176 1.83 0.611 1.746-1.928
Ubicación de la casa
Avenida/carretera 32 2.04 0.596 1.826-2.256 1.3434 0.1805
calle 200 1.87 0.649 1.786-1.968
Tiempo de vivir en Cuernavaca‡
Cinco y más años 146 1.87 0.607 1.77 – 1.97 0.6033 0.5469
< de cinco años 84 1.93 0.683 1.78 - 2.07
Tipo de olla para cocinar
Barro vidriado 155 2.05 0.619 1.958-2.155 -5.5973 0.0000
Otro material 77 1.58 0.574 1.454-1.715
Prepara en barro vidriado§ Sopa
Sí 9 2.36 0.764 1.781-2.957 -1.5657 0.1195
No 146 2.03 0.607 1.938-2.136
Guisado
Sí 58 2.34 0.62 2.17 – 2.50 -4.6975 0.0000
No 97 1.88 0.55 1.77 – 1.99
Guarda alimentos en utensilios de barro vidriado#
Sí 84 2.22 0.59 2.09 – 2.35 -6.3886 0.0000
No 147 1.70 0.58 1.61 – 1.80
Toma líquidos en utensilios de barro vidriado
Sí 19 2.43 0.706 2.09 - 2.77 -3.8878 0.0001
No 213 1.85 0.617 1.76 - 1.93
Cerca de la casa se encuentra& Imprenta
Sí 4 2.02 0.267 1.59 – 2.44 -0.4790 0.6325
No 184 1.86 0.632 1.77 – 1.96
Gasolinera
Sí 2 1.62 1.32 -10.26 – 13.52 0.5494 0.5834
No 186 1.874 0.622 1.78 – 1.96
Taller mecánico
Sí 20 2.19 0.669 1.87 – 2.50 -2.433 0.0159
No 168 1.83 0.613 1.79 – 1.92
Taller de acumuladores
Sí 2 2.74 0.946 -5.75 – 11.25 -2.0031 0.0466
No 186 1.86 0.620 1.77 – 1.95
Taller de herrería
Sí 32 1.95 0.655 1.718-2.190 -0.8190 0.4138
No 156 1.85 0.622 1.756-1.953
* Logaritmo natural ‡ Sin información: 2 niños § Sin información: 77 niños #Sin información: 1 niño
&Sin información: 44 niños
contenido de plomo se estimaba en 0.5 a 1.0 ml/gal de tetraetilo de plomo.13 Por el contrario, en otros estu-dios este factor ya no se reporta como el principal para explicar los NPS de la población, en especial en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México,14 y otras ciu-dades como Monterrey y Guadalajara, como lo había sido en fases previas a la reconversión de las gasoli-nas.15 Entre las medidas introducidas para reducir ese tipo de exposición destacan la reducción del conteni-do de plomo en la gasolina Nova a 0.13 ml de tetraeti-lo de ptetraeti-lomo por galón en 1994, y la introducción de la gasolina Magnasin, cuyo contenido de plomo es de 0.01 g de plomo/gal max. Asimismo la reducción del plo-mo en otras fuentes donde su contenido era muy ele-vado (latas, pinturas, etcétera).16
Estas acciones han dejado como fuente principal de exposición al barro vidriado con greta base plomo y cocida a baja temperatura, cuyo uso es aún muy ex-tendido por razones económicas y culturales, y, en menor magnitud, otros factores como la exposición paraocupacional, el consumo de tabaco y alcohol.17
Morelos es una de las entidades donde, además de esos factores, se realiza la extracción minera de plo-mo; por lo menos hacia 1993 se registraban un poco más de 700 toneladas de producción de plomo, y en el Valle de Cuernavaca se concentra un buen número de empresas y talleres en donde éste se utiliza. Entre ellas, por lo menos, 29 (9.6%) producen cerámica y alfarería. Por la información no se logra diferenciar el
tipo de greta utilizada y si estos talleres son domés-ticos o de otro tipo.18
Una de las limitaciones del presente trabajo puede ser que los resultados que se reportan tienen un pe-riodo de levantamiento mayor a cinco años y que ac-tualmente la entidad goza del beneficio del cambio de las gasolinas. Hasta el momento no se ha producido algún otro estudio que informe de los NPS en población como la aquí estudiada, por lo que estos resultados podrían servir de referente a futuras investigaciones sobre el tema dentro de la entidad, y en el conjunto de la vigilancia epidemiológica de los NPS en poblaciones pediátricas.
La diversidad de información relativa a exposi-ción al plomo, y los resultados obtenidos por el pre-sente trabajo, indican la necesidad de documentar la presencia de estos factores de exposición a través del inventario de emisiones, monitoreo de niveles de plo-mo en diversas fuentes, así coplo-mo en la población, im-plantación de medidas de intervención directa sobre las fuentes de exposición, y evaluación del impacto.
Agradecimientos
Agradecemos a la bióloga Verónica Cruz su apoyo en el desarrollo de este proyecto.
Referencias
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bv= barro vidriado
FIGURA 1. DISTRIBUCIÓN DE PLOMO EN SANGRE DE
ACUERDO CON FACTORES DEEXPOSICIÓN EN 232 NIÑOS
MENORESDE 15 AÑOSDEEDAD. CUERNAVACA, MORELOS,
MÉXICO, 1996
35
30
25
20
15
10
5
0
µ
g/dl
Intensidad de tráfico elevada
Cocina
con bv Preparaguisado en bv
Guarda alimentos
en bv
Toma líquidos
8. Jiménez C, Romieu I, Palazuelos E, Muñoz I, Cortés M, Rivero A et al. Factores de exposición ambiental y concentraciones de plomo en sangre en niños de la Ciudad de México. Salud Publica Mex 1993;35: 599-606.
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